You are on page 1of 36

ORÍGENES Y FORMACIÓN DEL

ESTADO DE YUCATÁN EN EL
MÉXICO INDEPENDIENTE
ARCHIVO GENERAL DEL
ESTADO DE YUCATÁN
LA COLONIA EN LA
NUEVA ESPAÑA Y EN
YUCATÁN
La historia Colonial de México
inicia en 1521, cuando los
españoles al mando de
Hernán Cortés conquistan la
antigua México-Tenochtitlan y
fundan sobre sus bases la
capital de la Nueva España.
Plaza Mayor de México
La dominación española sobre la población nativa transformó la estructura territorial, la
política-administrativa y en lo cultural impuso su religión y su lenguaje. Con el tiempo,
se impuso el mestizaje y el sincretismo religioso, ya que los indígenas no renunciaron
del todo a sus dioses.
Durante las siguientes tres centurias del periodo colonial es de resaltar el
funcionamiento del gobierno colonial separado en “república de indígenas” y “república
de españoles”, el poder de las autoridades eclesiásticas, las nuevas formas de
explotación del trabajo de los naturales, incluyendo la encomienda, los repartimientos y
la hacienda.
Durante esta época existe
una distribución
poblacional desigual,
México, la capital del
Virreinato, Puebla,
Guadalajara, Michoacán,
Querétaro y Guanajuato
son las zonas más
pobladas, seguidas por
Oaxaca y Yucatán. Lo
contrario era verdad en la
faja cercana a las costas y
la enorme extensión de
tierra del Norte, hoy en los
Estados Unidos.
Las comunicaciones entre estas ciudades eran débiles y muy dependientes del Centro
del país. Todas las transacciones eran controladas desde la “Nueva España”, la ciudad
de México, sede de los poderes virreinales y de la población española dedicada al
comercio, la minería, y la agricultura.
Los españoles peninsulares monopolizaban también los cargos públicos mientras que
los hijos de españoles nacidos en México, llamados “criollos”, no podían aspirar a formar
parte de la burocracia, por estar considerados de segunda clase.
Los criollos se convertirían, pues, en abogados, sacerdotes o militares, lo que los
llevaría a buscar los fundamentos ideológicos de la situación colonial y a forjar la idea de
una patria Independiente.
Plaza Mayor de Guadalajara
Pese a su condición de dominada y explotada, la población indígena mantuvo
suficientemente viva parte de su cultura prehispánica como para mantener su sentido
de identidad colectiva y lazos de pertenencia a una comunidad muy sólidos. Así, si
bien la colonia española intentó transformar la noción de propiedad de la tierra,
privatizándola, la tierra comunal se mantuvo más o menos sin cambio hasta mediados
del siglo XIX.
Sin embargo, una nueva
sociedad se fue
constituyendo durante los
tres siglos que duró la
Colonia, hasta la aparición
de una nueva cultura y
población, producto del
mestizaje. Mas, las
comunidades indígenas
menos expuestas a la
influencia española,
conservaron su cultura
con pocos cambios.
CONDICION DE LAS MUJERES
Las mujeres eran parte activa de la sociedad y
tenían múltiples actividades económicas,
además por supuesto de las del hogar. En el
seno de la clase popular, ellas elaboraban
textiles, cerámica y hacían labores agrícolas.
En los pueblos y ciudades, vendían en
tianguis y mercados distintos productos,
trabajaban en el servicio de las familias
acomodadas o en oficios diversos: maestras,
obreras en las fábricas de tabaco, costureras,
tejedoras, hilanderas, etc.
Consideradas socialmente inútiles, las
mujeres abandonadas, solteras y viudas, las
sin familia, buscaron amparo en la vida
conventual, la alternativa del matrimonio hasta
1800. Entre ellas destaca nuestra Décima
Musa, Sor Juana Inés de la Cruz, mujer
dotada de frenética actividad intelectual que
soñó con disfrazarse de hombre para poder ir
a la universidad. Se refugió en el convento de
San Jerónimo, Puebla, el único espacio que
podía garantizarle el tiempo y la libertad para
estudiar y escribir su exquisita poesía.
Sor Juan Inés de la Cruz.
Obra de Miguel Cabrera
Las mujeres instruidas, españolas, criollas
o indígenas de la nobleza, debían contar
con recursos económicos y un padre
tolerante: se educaban en casa, con
instructores privados.
No obstante, hubo un esfuerzo sostenido
por la educación de las niñas durante el
reinado de los Borbones, con influencia de
la Ilustración.
Pero solo una sexta parte de las niñas
aptas iba a la escuela y hasta 1850 pocas
sabían firmar. En todo caso, el énfasis de
la educación estaba diferenciado: para las
mujeres de la elite y de clase media se
ponía el acento en formar madres y
esposas para conveniencia de los
hombres, mientras que entre las mujeres
de las clases populares estaba en llevar
orden, economía y trabajo. La educación
no significaba, pues, movilidad social para
ellas sino fortalecer el orden social y servir
objetivos políticos.
El mestizaje representado en un cuadro.
La imagen retrata a un español casado
con una indígena y su hijo. Obra de
Miguel Cabrera.
Tras tres intentos de conquista de los
mayas, el 6 de enero de 1542, españoles
al mando de Francisco de Montejo (“el
mozo”) conquistaron la antigua ciudad de
Th’o. Sobre sus cenizas se dieron a la
tarea de construir Mérida y una nueva
sociedad, organizada en torno al cetro
monárquico y a la cruz cristiana.
A la resistencia maya por conservar su
cultura correspondió un similar empuje
español por expandir el universo de sus
conquistas en las pedregosas tierras del
Mayab.
A lo largo de cerca de tres siglos, dicha
sociedad, dominada por los criollos,
descendientes de los conquistadores, pero
sostenida gracias al trabajo de los
antiguos dueños de la tierra, fue escenario
de cambios y continuidades en formas de
pensamiento y realizaciones materiales.
Casa de Montejo a
principios del siglo XX.
Catedral de
Mérida,
Grabado.
LA ÉPOCA COLONIAL EN
YUCATÁN
El tributo y los servicios personales se
convirtió en la fuente de riqueza de los
conquistadores en el marco de la
Encomienda.
Aunque en teoría se reconoció que el
indígena tenía la condición del ser
racional, de hecho y de derecho fueron
tratados como vasallos de clase
especial, menores de edad y eternos
neófitos a fin de justificar la extracción
de tributo y servicio personal.
Sin embargo, la población maya no
aceptó pasivamente el dominio español
pues a lo largo de los siglos mantuvo
diversas formas de resistencia social.
Por ejemplo, en defensa de sus tierras,
motivo de la codicia del criollo,
promovió cientos de litigios durante
toda la época colonial.
Documento de propiedad de las tierras en
Telchac, 1685. AGEY.
LA INSURGENCIA EN LA NUEVA ESPAÑA
Miguel Hidalgo y Costilla
Así, en septiembre de 1810, un grupo de criollos
encabezados por el cura Miguel Hidalgo y Costilla y
los oficiales del ejército realista, Ignacio Allende y
Juan Aldama, así como Josefa Ortiz de
Domínguez, esposa del corregidor de Querétaro, se
reunieron con la finalidad de organizar la lucha de
independencia de la Nueva España. Esta
conspiración fue descubierta por el gobierno
virreinal y, ante esta situación, la madrugada del 16
de septiembre de 1810, en el pueblo de Dolores,
del que era párroco, Hidalgo hizo un llamado a la
insurrección, reclamando libertad, igualdad y
justicia. A su llamado respondieron centenares de
campesinos de las comunidades vecinas.
A principios del siglo XIX, el desgaste social tras tres siglos de dominación española,
comenzó a manifestarse abiertamente. Los criollos, hijos de españoles nacidos en tierras
americanas, hicieron patente su descontento ante la falta de espacios donde manifestar
sus inquietudes políticas, económicas y sociales.
La población indígena y mestiza, sojuzgada durante todo el período colonial, se sumaba al
descontento que imperaba en todos los ámbitos sociales.
José María Morelos y Pavón
Durante los primeros meses de la insurgencia se lograron importantes victorias. Se
tomó Celaya, lugar donde Hidalgo fue nombrado Capitán General del Ejército
Insurgente.
En Valladolid, el cura de Indaparapeo, Don José María Morelos y Pavón, se integró a la
insurgencia concediéndole Hidalgo el grado de coronel y encargándole reunir fuerzas
insurgentes en la costa del sur.
Mientras tanto, el movimiento cunde en todo el país. Hidalgo intentó llegar a la Ciudad
de México ganando la batalla en el Monte de la Cruces, aunque con importantes
pérdidas. Por tal motivo, se trasladó nuevamente a Valladolid y posteriormente, a
Guadalajara.
En el mes de noviembre, el ejército realista bajo el
mando del general Félix María Calleja, recuperó
Guanajuato y atacó Guadalajara; el 16 de enero de
1811, Hidalgo fue derrotado en la batalla del Puente de
Calderón. En su huida, junto con Allende y Aldama, es
emboscado y capturado en Acatita de Baján desde
donde todos fueron trasladados a la ciudad de
Chihuahua. Allí Hidalgo fue ejecutado el 30 de julio de
1811.
A la muerte de Hidalgo, José María Morelos y Pavón
quedó como el caudillo más importante del movimiento
independentista, logrando relevantes triunfos en los
actuales Estados de Michoacán, Morelos y Guerrero,
donde se le unieron Nicolás Bravo, Vicente Guerrero y
Hermenegildo Galeana.
A principios del año 1813 las fuerzas insurgentes
controlaban gran parte del centro y sur de la Nueva España.
Con la finalidad de dar al movimiento un programa político,
Morelos convocó un Congreso Nacional que inició en
septiembre en la ciudad de Chilpancingo, denominándolo
Congreso de Anáhuac, en donde Morelos dio lectura al
discurso “Sentimientos de la Nación” en el que propuso las
bases sociales y políticas del nuevo país. En esta misma
sesión se pretendió dar a Morelos el título de Alteza
Serenísima, mismo que rechazó solicitando el de Siervo de
la Nación. El 6 de noviembre de ese mismo año, el Congreso
de Anáhuac expidió un Acta para la Independencia de la
América Mexicana.
Un año después, el 22 de octubre de 1814, la insurgencia emitió
en Apatzingán la Constitución Política para la América Mexicana,
en la que se establecía una organización republicana con
poderes legislativo, ejecutivo y judicial, ordenamiento que por la
situación prevaleciente nunca entró en vigor.
En la construcción del programa político insurgente participó
activamente el yucateco Andrés Quintana Roo, siempre apoyado
por su esposa Doña Leona Vicario. Presidió la Asamblea
Nacional Constituyente y difundió la causa de independencia a
través del “Semanario Patriótico Americano” y “El Ilustrador
Americano”.
Andrés Quintana Roo
Doña Leona Vicario
Observadores de la
época de la
Independencia se
refieren a mujeres con
gran conciencia política,
y entre tantas otras
militantes destaca Doña
Leona Vicario. Señalan
que también hubo
mexicanas casadas con
españoles realistas que
simpatizaron
abiertamente con los
insurgentes.
Por ejemplo, Doña Mariana Rodríguez del Toro quien, aunque no desafió a su rico
esposo minero, tenía un salón en la Cd. de México donde la política era el tema
dominante de sus tertulias.
Doña Mariana llegó a tener el arrojo de presentar a sus contertulios un plan para tomar
como rehén al virrey Javier Venegas a fin de obtener la liberación de Miguel Hidalgo.
Ante la sorpresa de éstos, ella retó diciendo: “¿ya no hay hombres en América?” Los
convenció pero la conspiración fue descubierta.
Morelos continuó combatiendo y sostuvo
batallas en los Estados de Puebla,
Veracruz y Oaxaca, hasta que el 5 de
noviembre de 1815, al dirigirse al
poblado de Tehuacán, fue capturado por
los realistas y fusilado en San Cristóbal
Ecatepec, el 22 de diciembre de ese
mismo año.
Con la muerte de Morelos, el movimiento
independentista sufrió un duro golpe y en
los siguientes años, solo algunos jefes
insurgentes como Vicente Guerrero,
Guadalupe Victoria y Pedro Moreno
continuaron la lucha que amenazaba la
estabilidad del virreinato
Vicente Guerrero.
LA CONSTITUCIÓN DE
CÁDIZ, 1812.
Las ideas liberales llegan a Yucatán
Pintura mural titulada “Constitución de
1812 en Cádiz”, que representa el
momento de la promulgación de la
Constitución. Obra de Salvador
Viniegra. Museo Histórico Municipal de
Cádiz, España.
A partir de 1808 se dieron en España dos hechos importantes: la invasión de Napoleón
Bonaparte con su ejército francés al territorio español y la captura y abdicación del Rey
Fernando VII. Como consecuencia, se organizaron las Cortes Generales y
Extraordinarias instaladas en Cádiz, que publicaron la Constitución Política de la
Monarquía Española el 19 de marzo de 1812.
La Constitución de Cádiz, como se le conoció, dividió el Poder en Ejecutivo, Legislativo y
Judicial y estableció un gobierno liberal representativo a tres niveles, la ciudad, la
provincia y la monarquía en todo el dominio español, incluyendo los territorios
americanos.
El poder político fue transferido del centro (Madrid) a las provincias y en consecuencia un
gran número de personas se incorporaron al proceso político, facilitando la transición
liberal de la insurgencia criolla que ya pugnaba por el poder en todas las colonias
españolas .
Primer grupo político surgido en Yucatán, en
1810, llamado así por sus reuniones en la
capilla del barrio de San Juan, en Mérida.
Gracias a la apertura que permitió la
Constitución de Cádiz, “los sanjuanistas” se
erigieron como promotores de las ideas
liberales, cobrando gran importancia en la
vida política de Yucatán previa a la
Independencia.
Liberalismo y Constitución. Esta fue la divisa
de los criollos yucatecos que a fines del
período colonial se agruparon en torno a la
figura del Pbro. Vicente María Velázquez,
titular de la Capilla de San Juan.
El grupo político opositor de “los sanjuanistas”
eran los rutineros, que aglutinaba a la
mayoría de los defensores del absolutismo
que pugnaban por preservar el régimen
monárquico.
LOS SANJUANISTAS
Canción patriótica publicada como pasquín para el
aniversario de la constitución política de la monarquía
española, en Mérida de Yucatán. AGEY. Colonial,
Gobernación, Vol. 1, Exp. 21. Caja. 12. 1821.
Yucatán no carecía del sentimiento
independentista de la Nueva España.
Lorenzo de Zavala en 1818 sostuvo la llamada
“Confederación patriótica” que profesaba la idea
de que el pueblo podía hacerse justicia por sí
mismo y relevar a sus autoridades. Eusebio
Villamil, probable autor de “Sueño de un
americano amante de las dos Españas”, sintetizó
las aspiraciones sanjuanistas: desconocer a la
metrópoli pero sin romper con ella a través de una
alianza de gobierno separado.
José Matías Quintana, padre de Andrés Quintana
Roo, uno de los pilares del movimiento
independentista en el centro de México, junto con
Juan de Dios Cozgaya, con su publicación “El
yucateco o el amigo del pueblo” proclamaron el
derecho natural de todo individuo para celebrar un
pacto social.
Precisamente a través de una serie de
publicaciones en tierras yucatecas, titulada
“Clamores de la Fidelidad Americana contra la
Opresión, o Fragmentos para la Historia Futura”,
Matías Quintana apoyó intelectualmente la
independencia de España.
Lorenzo de Zavala
En los pueblos de la provincia de Yucatán, mayas, criollos y mestizos fueron favorecidos por
las nuevas disposiciones constitucionales, incluyendo la instalación de autoridades locales
mediante ayuntamientos, órdenes para instalar escuelas de primeras letras y, tal vez la de
mayor impacto en esta región: la exención de la población indígena de los servicios
personales,
Bando del
ayuntamiento de Ticul
invitando a la
población a
elecciones. AGEY,
Municipios, Ticul, Vol.
2, Exp. 6, 1813.
Disposición sobre la
enseñanza pública,
1813. Fuente: Biblioteca
Virtual de Yucatán.
http://www.bibliotecavirt
ualdeyucatan.com.mx/
El 21 de julio de 1814, la Diputación
Provincial recibió del Teniente de Rey de
Campeche un impreso recién llegado de
España fechado en Valencia el 4 de mayo
de 1814, en el que Fernando VII "reasumía
la soberanía de que ilegalmente
pretendieron despojarle las Cortes
Generales y Extraordinarias".
La Diputación Provincial, dominada por los
rutineros, mandó que se obedeciese y
cumpliese en todas sus partes, en Mérida y
pueblos de su comprensión.
En consecuencia, entre 1815 y 1820, el
gobierno colonial absolutista quedó
reestablecido en Yucatán y en todas las
colonias españolas, derogándose todas las
disposiciones derivadas de la Constitución
de Cádiz
REGRESO AL ABSOLUTISMO
Comunicado sobre la abolición de la Constitución de
1812. Fuente: Biblioteca Virtual de Yucatán.
http://www.bibliotecavirtualdeyucatan.com.mx/
REGRESO AL CONSTITUCIONALISMO, 1820-1821
Reconocida por Fernando VII, la
Constitución de Cádiz entró en vigor
nuevamente en 1820, restableciendo la
Diputación Provincial y todos los órganos
de gobierno instalados en 1812.
Con este regreso, la monarquía española
se derrumbó, abriendo paso a la fundación
de un nuevo orden social y político.
Se redefinieron las soberanías, se
reconstituyeron los tres poderes, el
establecimiento de regímenes políticos y
las pugnas por los intereses territoriales.
Los subsecuentes gobiernos
independientes se fundaron sobre los
principios de soberanía del pueblo, base
sobre el cual se estableció la Constitución
de Cádiz, erigiéndose ahora en repúblicas
representativas
Francisco Tarrazo cuestiona el poder del Rey.
Mérida, 1821. Fuente: Biblioteca Virtual de Yucatán.
ttp://www.bibliotecavirtualdeyucatan.com.mx/
SITUACIÓN SOCIAL DE YUCATÁN
En las comunidades yucatecas
prevalecía la población de
descendiente directos de los mayas.
A principios del siglo XIX, se calcula
que la población total de la provincia
ascendía a 357,000, de los cuales
257,000 eran indígenas mayas y
100,000 eran gente “de color”,
denominado así a los blancos y las
castas (mestizos, pardos, morenos,
etc). Todos ellos se hallaban divididos
en poco más de 250 pueblos de la
provincia, que abarcaba los actuales
estados de Yucatán, Campeche,
Quintana Roo y Tabasco. .
La población indígena en general, vivía
del trabajo de la tierra que poseía de
manera comunal, basando su
explotación en la siembra del maíz y
múltiples variedades de hortalizas.
La Corona les tenía impuesto cargas
tributarias, los encomenderos y
autoridades de la comunidad trabajos
personales y la iglesia contribuciones de
todo tipo y muy onerosos.
Aprovechando la organización
jerárquica de la sociedad maya, a partir
de la conquista, se crearon las
“repúblicas de indios”, cuerpo
representativo de éstos ante el gobierno
español.
Estas “repúblicas” sobrevivieron los más
de tres siglos de dominio español y aún
se preservaron durante la vida
independiente.
La del Noroeste, con un
radio de 80 kilómetros desde
Mérida, donde dominaba la
hacienda, la propiedad
particular desplazaba a la
comunal y la población maya
tendía a radicarse en ella.
La del Sur y Oriente, en
donde a pesar de las
haciendas y ranchos, los
mayas aún permanecían en
los pueblos y la propiedad
comunal prevalecía.
Desde la época colonial, el paisaje rural fue cambiando con la introducción de estancias
ganaderas que comenzaron a disputar la propiedad de la tierra y la fuerza de trabajo de
los mayas.
La evolución productiva agraria de Yucatán, provocó que para principios del siglo XIX, la
fundación de haciendas maicero - ganaderas, ranchos de caña de azúcar y arroz, palo
de tinte y ranchos salineros. Cerca de 900 de estas unidades de producción
transformaron el territorio de Yucatán en dos grandes regiones:
LA INDEPENDENCIA DE
MÉXICO Y SU IMPACTO EN
YUCATÁN
En diciembre de 1820, el militar español Agustín de Iturbide, jefe del ejército realista
que combatía a Vicente Guerrero, influenciado por los pensamientos imperantes, se
une a Guerrero y juntos promulgan el Plan de Iguala el 24 de febrero de 1821. Allí se
reconocía la Independencia de México y se creaba el Ejército de las Tres Garantías
(Religión, Independencia y Unión). El ejército trigarante realizó una serie de
escaramuzas y resultó triunfador, logrando nuevas adhesiones de las tropas realistas.
España nombra como nuevo Virrey de la Nueva España a Don Juan de O´Donojú
quién, cercado por Iturbide en la ciudad de Veracruz, acepta firmar los Tratados de
Córdoba, el 24 de agosto de 1821, mediante los cuales se reconoce la Independencia
de la Nueva España.
Entrada triunfal del Ejercito Trigarante a
la Ciudad de México el 27 de septiembre
de 1821.
El Ejército Trigarante,
encabezado por Agustín de
Iturbide y Vicente Guerrero, entró
a la capital el 27 de septiembre
de 1821, logrando así consumar
la independencia de México.
Proclama de Iturbide para la convocatoria del
Primer Congreso. Fuente: Biblioteca Virtual de
Yucatán.
http://www.bibliotecavirtualdeyucatan.com.mx/
Los primeros años posteriores a la
independencia de México estuvieron
signados por el caos nacional.
Agustín de Iturbide, con la ayuda de un
grupo conservador, estableció el
Primer Imperio Mexicano (1822-1823).
Iturbide, liberales y conservadores
sostenían ideas antagónicas del futuro
del país: los liberales querían
implementar cambios económicos,
políticos y sociales, mientras que los
conservadores querían mantener el
sistema social existente.
En cambio, Yucatán inició el camino
hacia la construcción de un Estado
liberal sobre las ruinas de la antigua
provincia española
Yucatán, como todo
México, inició una nueva
etapa a partir de
septiembre de 1821: la
vida independiente.
Durante los siguientes
veinte años, en medio de
cruentas y apasionadas
luchas políticas, se fueron
dando los primero pasos
para la organización de la
vida pública de acuerdo
con la nueva situación
política de la entidad.
El gobierno, la política, la economía, sufrieron cambios y transformaciones
notables, bajo el signo de los tiempos. La sociedad criolla parecía iniciar el
largo camino del progreso, muchas veces a costa de los intereses y el
sufrimiento de los mayas.
Palacio Municipal de
Mérida, segunda
mitad del siglo XIX.
Acta de Campeche promoviendo la independencia de la provincia 1821. AGEY, Colonial, Varios,
1821. vol. 1, Exp. 35
EL YUCATÁN INDEPENDIENTE
Yucatán, una vez enterada del
fin de la guerra y el triunfo de la
causa insurgente, se anexaría a
la proclama de independencia.
Sin embargo, en defensa de sus
propios intereses, las grandes
elites económicas y políticas no
tardaron en condicionar su
anexión.
Bases con las cuales Yucatán proclamó su
Independencia de España:
“1º Que la provincia de Yucatán, unida en
afectos y sentimientos a todos los que
aspiraban a la felicidad del suelo americano,
proclamaba su emancipación política de la
metrópoli bajo el supuesto de que el
sistema de independencia, acordado en los
planes de Iguala y Córdoba, no estaría en
contradicción con la libertad civil.
2º Que Yucatán haría la proclamación
solemne de su independencia, luego de que
los encargados del poder interino en
México, fijasen las bases de la nueva
nacionalidad.
3º Que entre tanto, y para afianzar mas
eficazmente la libertad, la propiedad y la
seguridad individual, que son los elementos
de toda sociedad bien organizada, se
observasen las leyes existentes, con la
inclusión de la Constitución española, y se
conservasen las autoridades establecidas. .
Los primeros años de vida independiente fue
un período de transición administrativa,
política y económica de la región. La
Constitución de 1812 fue el marco legal que
regiría al Estado, e inclusive sería ratificada,
adaptada a la condición independiente.
En marzo de 1823, en el centro de México
triunfó el movimiento que apoyaba el plan de
Casamata, mismo que exigió la reinstalación
del Congreso Nacional, arbitrariamente
disuelto por Iturbide, e hizo que éste abdicara
como emperador de México.
A la elite política yucateca le preocupó que la
legislatura nacional procediera a nombrar
autoridades sin escucharla y que afectase sus
intereses económicos. Así, condicionó su
anexión a la nación mexicana bajo las bases
de una República Federal, estipulando el 29
de mayo de 1823:
YUCAT YUCATÁ ÁN FEDERALISTA N FEDERALISTA
“Que la unión de Yucatán
será la de una República
federada, y no en otra
forma, y por consiguiente,
tendrá derecho para
formar su Constitución y
establecer las leyes que
juzgue conveniente a su
felicidad:”
En mayo de 1823, la Diputación
Provincial se constituyó en una Junta
Provisional Gubernativa a fin de iniciar
la construcción del sistema Federal.
El 7 de junio de 1823, se convocó a
elecciones de diputados para conformar
el Primer Congreso Constituyente del
Estado, mismo que se instaló el 20 de
agosto como Augusto Congreso
Constituyente.
Durante todo el año de 1824 ellos
elaboraron el proyecto de Constitución,
instalando la Junta Provisional
Gubernativa. Como colofón de las
reformas de este año, la Diputación
Provincial fue derogada definitivamente
el 2 de marzo de 1824.
INSTALACIÓN DEL PRIMER
CONGRESO CONSTITUYENTE
Instalación del Primer Congreso Constituyente de Yucatán.
AGEY, Congreso del Estado, Acuerdos, libro 1, 23 de agosto
de 1823, f. 19-20v
Junto con Yucatán, Jalisco y
algunas otras provincias se
proclamaron en el mismo
sentido federalista y la presión
ejercida originó que el Congreso
Nacional optara por el sistema
federal en el acta constitutiva
que expidió el 31 de enero de
1824.
La Constitución Federal de los
Estados Unidos Mexicanos
sería firmada el 4 de octubre de
1824.
25 de marzo de 1824. Orden
para publicar el Acta
Federativa. AGEY, Congreso
del Estado, Acuerdos, Libro 1,
25 de marzo de 1824, ff. 85.
LA PRIMERA CONSTITUCIÓN POLÍTICA ESTATAL, 1825
El 23 de abril de 1824, Francisco Antonio
Tarrazo tomó el mando del gobierno de
Yucatán ante la renuncia de los miembros
de la Junta Provisional Gubernativa.
En esta misma época Antonio López de
Santa Anna fue impuesto por el gobierno
de México en el mando de la Comandancia
General de Yucatán.
Las fricciones políticas entre ambos
funcionarios originaron que el Ejecutivo
federal nombrara a Santa Anna como
gobernador y Comandante General de
Yucatán. Durante su administración
declaró la guerra a España, lo que
suspendió el comercio de Yucatán con
Cuba.
Poco antes de renunciar a su cargo, Santa
Anna publicó la Constitución Política del
Estado de Yucatán, en abril de 1825.
Antonio López de Santa Anna,
Gobernador y Comandante General de
Yucatán, al momento de proclamarse la
Constitución del Estado de Yucatán en
abril de 1825
EL PRIMER GOBERNADOR CONSTITUCIONAL, 1825
La primera constitución estatal de 1825 estableció la
convocatoria para la elección de Gobernador del Estado,
cargo que recayó en José Tiburcio López Constante,
simpatizante del sistema federalista.
Esta ratificación del sistema federal dejaba claro el interés
de las elites regionales, agrupadas en torno al partido
político de la “Liga”, en mantener el control del Poder
Ejecutivo, el Congreso local, la administración de justicia y
la milicia cívica. Al mismo tiempo requería cierto grado de
autonomía con respecto al gobierno central mexicano para
reorganizar el control administrativo, con cambios en
materia tributaria, administrativa, tenencia de la tierra y
manejo de recursos.
Asimismo, se reorganizó la jerarquía militar y se le dio
cabida a la elite local.
Uno de los proyectos de mayor impacto en Yucatán fue la
ley de colonización del 2 de octubre de 1826, que dispuso la
enajenación de los terrenos considerados como baldíos, la
cual fue suspendida al año siguiente ante el fraude y la
oposición abierta de las comunidades.
José Tiburcio López Constante,
primer gobernador electo de
Yucatán en 1825.
LOGROS DE LA INDEPENDENCIA EN MEXICO
1. La formación de una nación libre y soberana, con múltiples
identidades, pero con el futuro de un Estado independiente.
2. Establecimiento de leyes de igualdad entre los individuos,
libres y sin diferencias de raza.
3. La división de poderes para brindar equilibrio a la justicia y
toma de decisiones.
4. El federalismo que reconoce las autonomías regionales, sus
particularidades políticas, socio-económicas y culturales.
5. Al momento de la consumación de la Independencia, la
integración de idearios e intereses entre las diversas clases
sociales, Sin embargo, los intereses de las elites políticas y
económicas convulsionaron al país por muchas décadas
más.