You are on page 1of 5

Universidad de Costa Rica

Escuela de Administración
Educativa
Maestría en Gestión Jurídica de la
Educación

Informe de Lectura N°1

Teorías de la Organización

Prof. M.A.ED Bayron Cortes
Rodríguez

Harold Vargas Ureña
II Semestre, 2014

Resumen El liderazgo: un poder relativo


Durante la realización de la lectura podríamos definir el liderazgo desde
muchos puntos de vista, pero es de su importancia destacar al líder como el
personaje más importe en el devenir de las organizaciones. Pero en la vida social
los procesos se manifiestan por medio de las personas, lo que no implica que
sean exclusivos responsables culpables en los logros o fracasos de su
participación. Esta relación social particular ha estado presente a lo largo de la
historia de la humanidad.
El liderazgo supone e implica una especie colectividad, la cual ha confiado
a un individuo la conducción de una aspiración social a los propósitos de alguna
organización, que supone la articulación e integración con su grupo u
organización, generando una relación muy cerca entre el individuo y su grupo
social de referencia, lo que no significa que el líder tiene la capacidad para
controlar los resultados independientes de lo protagonistas, las circunstancias y
naturaleza del espacio social de su poder o en su poder, peros si podríamos
mencionar que el liderazgo nos mueva de la rigidez a la flexibilidad,
permitiéndonos la adaptación a un entorno más incierto, nos lleva asumir
responsabilidades, tomar la iniciativa, hacer lo correcto y evidentemente a buscar
la excelencia. Siendo el liderazgo algo intrínseco del sujeto, de sus cualidades
psicológicas.
Pero en la actualidad estamos en un limbo en la imposibilidad de la
construcción colectiva, donde las organizaciones han perdido la capacidad
reguladora y modeladora de la actuación individual, principalmente por la
necesidad en algunas etapas de la vida en sociedad, donde el poder se necesita
en una manifestación concentrada y centralizada, en las manos de algunos
cuantos, donde el poder militar y político ha perdido la subjetividad que le daba
sustento
En la actualidad el poder ha cambiado por lo que la construcción de otra
sociedad, organización y líderes cambia naturalmente.



La conceptualización, el empoderamiento del concepto del liderazgo es de
suma importancia para nosotros los profesionales que estamos sumergidos en la
educación, lo que no significa que siempre lo realizamos de la mejor manera, ser
lideres buenos, regulares o malos, dependerá del empeño, deseo, ganas y sobre
todo la perseverancia de querer aplicar esa gran frase de querer ser parte del
problema o parte de la solución en nuestra sociedad.
Durante la lectura me causa mucha intriga como el autor nos lleva de la
área filosófica, bonita, interesante, incursionándonos por muchas de las diferentes
carreras, puestos, actividades, donde más requiere la intervención de líderes y
desde en donde más se puede hacer brillar u opacar a una persona que desea ser
líder o poseer un liderazgo exitoso.
Refiriéndonos directamente a nuestra carrera, somos nosotros los
profesionales en educación los constructores de los nuevos líderes en nuestras
diferentes comunidades educativas o con la creciente globalización, cambios de la
sociedad, nos convertiremos en una carrera de formación de personas dispuestas
a rendir, a encontrar, a buscar lo que académicamente sea lo mejor para sus
vocaciones, deseos, o lo que las necesidades de un ambiente laboral, profesional,
académico de constantes cambios demanden en un momento dado, como es lo
que actualmente se vislumbra en nuestra sociedad actual.
Para mí lo más interesante de esta lectura, es sin lugar a duda es que
buenos, malos, regulares, extremistas, desapercibidos y demás cualidades y
desaciertos, los líderes son figuras emblemáticas, necesarias y porque no
indispensables en la vida social, organizacional. Sin la figura de los líderes a lo
largo de la humanidad, podríamos afirmar que no hubiésemos alcanzado, logrado,
cambiado, el rumbo de las clases sociales, la familia, la vida social, económica, de
los pueblos, naciones, continentes y del mundo entero, como hasta hoy lo han
hecho.
El autor nos termina llevando el liderazgo al área o tema que
probablemente posee más marcada, la figura de los líderes, como son el estado y
la política, tratando de darnos a entender, probablemente que es la organización
más compleja, importante e indispensable en un país democrático, donde más
necesitamos poseer las figuras más exactas, más entregadas, más honestas, más
responsables y demás atributos que deberían poseer esos líderes, a los que
elegimos para que nos gobiernen.
Sin dejar de lado que la concentración y centralización del poder, en manos
de algunos cuantos, más allá de poseer un liderazgo idóneo, es volver a la época
antigua. Permitiéndonos ser los suficientemente objetivos para discernir entre lo
realmente idóneo para una sociedad como la actual, desde el punto de vista
liderazgo.
Ser líder, poseer liderazgo en nuestros días es sumamente difícil, complejo,
pero es y será el reto más importante que poseamos los educadores en nuestros
sistemas educativos, garantizándonos la formación en valores, actitudes,
iniciativas y demás atributos, que deberán poseer los académicos, profesionales
de las próximas generaciones y en las manos de ellos estará el futuro de los
pueblos, países, continentes y el mundo entero, construyendo colectivamente el
mejor ambiente para el desarrollo social de actitudes y aptitudes que se
transformarán, evolucionarán con cada instante en este mundo marcado por el
constante cambio y la necesidad de un liderazgo constante.
No desmayemos en el intento, los educadores fueron, son y seremos esos
seres de luz, que con nuestros actos, clases, acciones, liderazgo, creamos,
forjamos, desciñamos los líderes, la sociedad del futuro, está en nuestras manos
por mas evolución que se cree, el secreto de que no perdamos el enfoque de
crear líderes, con la capacidad de atender, ayudar, subsanar al pueblo o al
ambiente en el que él se desarrolle y en donde sus objetivos hayan sido
planteados, formados, desarrollados y ejecutivos, buscando siembre el bien
común de la sociedad en donde se encuentre inmerso.
Juan Huaylupo, nos orienta a ser, buscar y promulgar el deseo de ser
líderes, conservando siempre el ideal de que el liderazgo es una aceptación social
de parte de la comunidad que nos rodea, en donde las acciones, comportamientos
y conductas nos marcan como el ejemplo a seguir, la idea a ejecutar y el ambiente
idóneo para el desarrollo de ideas, deseos, metas y acciones colectivas, en
búsqueda de un bien común dentro de la organización.