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LA ENSEÑANZA DEL GRABADO: un tránsito entre la universidad y el taller.

Ferney Shambo G
1
.
shamboferney@hotmail.com
Tema central: Arte, ciudadanías y universidad.
Artículo de Reflexión.


Recibido el 27 de febrero de 2013


RESUMEN:
Este artículo presenta las principales problemáticas en la enseñanza del grabado en
Colombia. Aborda un marco histórico en el cual, la educación gráfica en el país ha rondado
desde las aulas, hasta los talleres privados, sin desligarse de las universidades. Busca
aportar una mirada reflexiva a la enseñanza de la técnica del grabado tradicional que se
mantiene en la actualidad, con la presencia, -aunque minoritaria- de la gráfica
contemporánea.

ABSTRACT:
This paper presents main problems in teaching recorded in Colombia. Addresses a
historical framework in which graphic education in the country has hovered from the
classroom, to private workshops, without taking away from the universities. It aims to
provide a critical look at the teaching of traditional engraving techniques that remain today,
with the presence, -albeit a minority- of contemporary graphic.

PALABRAS CLAVE: Educación artística, grabado, gráfica, taller, universidad.

KEY WORDS: Artistic education, print, graphic, studio, university.





1
Artista plástico egresado de la Universidad Nacional de Bogotá-Colombia. Realizó talleres de
especialización en grabado en Bruselas-Bélgica. Adelanta la maestría en Estudios Artísticos de la Universidad
Distrital. Docente de planta e investigador en la Facultad de Artes-ASAB de la Universidad Distrital
Francisco José de Caldas. Coordinó el Proyecto Curricular de Artes Plásticas y Visuales en 2010, 2011 y
2012-1. Profesor de la Pontificia Universidad Javeriana. Ha realizado exposiciones individuales y colectivas
en Colombia, Bélgica, Francia, Canadá, México. Pertenece al grupo de investigación Poiesis XXI y trabaja en
la línea de Arte y Pedagogía. Actualmente desarrolla proyectos de creación-investigación con la Universidad
de Quebec a Trois Rivières-Canadá.

Dirección: Calle 46 # 67-24 Teléfono: 311 5381207


Los inicios.
La Enseñanza del Grabado en Colombia, se origina quizás en los viejos talleres de finales
del siglo XIX. Ruth Acuña
2
menciona que la producción gráfica en época colonial, fue
constante. El inicio de la enseñanza del grabado en la Universidades en Colombia, la
analizaremos desde la década de los cincuenta en Bogotá para delimitar nuestro tema a la
modernidad, cuando se inician las cátedras de grabado en la Universidad Nacional de
Colombia y desde allí se llevan estas cátedras a otras ciudades del país. Ahora bien, este
artículo recoge de manera breve y a grandes rasgos la información que parte de la
investigación: Del Grabado tradicional a la Gráfica contemporánea una aproximación
desde el contexto universitario local, nacional y latinoamericano” realizada al interior del
grupo POIESIS XXI en la línea de Arte y pedagogía, la cual acopia información con énfasis
en la segunda mitad del siglo XX; ello no quiere dejar de lado la importancia de la
enseñanza del grabado en talleres, en ámbitos de producción serial, pero si hace énfasis en
que la enseñanza del grabado surgió en el siglo XX de la mano con las facultades de artes,
en especial en la Universidad Nacional de Colombia, que va a ser el centro de producción
gráfica y de enseñanza de la misma, irradiada posteriormente a otros lugares de Colombia.
El centro de la enseñanza del grabado en el país, surgió en la Escuela de Artes de la
Universidad Nacional con la llegada al país de Augusto Rendón quien estudió grabado en
Italia y empezó a dictar clases en Colombia en la Universidad Nacional al lado de Enrique
Grau y Umberto Giangrandi. Todos ellos trabajaron el grabado en metal, en las
instalaciones de la antigua Escuela de Santa Clara, que poco después serían trasladadas
definitivamente a la ciudad universitaria.

Ciudad universitaria (Universidad Nacional de Colombia)
Rendón, al lado de Umberto Giangrandi, Luis Ángel Rengifo, Nirma Zarate y Diego
Arango, entre otros, iniciaron para la década del setenta, la actividad de la gráfica dando
clases al interior de la universidad y en sus propios talleres, algunos individuales como el
Taller Giangrandi o colectivos como el Taller 4 Rojo, al cual se hace referencia en la
revista Cambio de 2008 así; “un estudio compuesto por artistas e investigadores de

2
ACUÑA RUTH, Socióloga de la Universidad Nacional de Colombia, Magister en Sociología de la Cultura. Profesora
Universidad Externado, Nacional, Bosque, Santo Tomas en las cátedras de Historia del arte, sociología del Arte.
diferentes disciplinas, que utilizando la técnica del grabado logró promulgar su mensaje
comprometido con la denuncia de las injusticias sociales y políticas del país. Giangrandi,
experimentador incansable de la técnica, pintor, dibujante, grabador y fotógrafo, ha
creado una atmósfera muy particular alrededor de las mujeres. Es así como las prostitutas
de la carrera 12 le dieron por años la materia prima para reflexionar sobre la decadencia,
la locura, la marginalidad y el desencanto de una sociedad que de todos modos busca
liberarse e intentar vivir, como él mismo lo ha hecho siendo hijo de la Segunda Guerra.”
3
.
Para la década del cuarenta Enrique Grau realizaba grabados y serigrafías, que pondría en
circulación en pocos números. De 1943 data un trabajo que combina la xilografía y la
serigrafía, un “Cristo”, en sus estudios en Estados Unidos (Nueva York) Grau tiene
contacto con la técnica serigráfica que va a implementar en pocos casos y solo vuelve a
producirla en la década del setenta, según lo relata Anna Kipper en el texto “Entre el
trópico y el rascacielos. Un reportaje con Enrique Grau Araújo” en la Revista Cromos en
Junio de 1946.
Rendón y esta generación de artistas asumieron el liderazgo de la enseñanza del grabado en
Bogotá, luego en Cali, Bucaramanga, Medellín y llevaron sus aportes a otras academias de
Arte del país, como es el caso de Cartagena. Algunos de sus protagonistas, artistas de
profesión, grabadores también, fueron y son docentes de las distintas Facultades de Artes
de Bogotá y del país. Un caso singular es el del maestro Umberto Giangrandi, quien ha
formado a la mayoría de los artistas y docentes en las técnicas de grabado durante sus viajes
por las diferentes ciudades colombianas, impartiendo talleres y quien sobresale como
docente en la enseñanza del grabado.

Foto Umberto Giangrandi Taller 4 Rojo en 1972 en la Revista Cambio 2 de Noviembre del 2008
David Consuegra
4
, contribuyó al uso de la serigrafía en relación con el mundo editorial y
abrió el panorama de la gráfica a artistas que como Carlos Rojas quien había comenzado a

3
REVISTA CAMBIO, 2 de noviembre de 2008. Artículo: “Testimonio de vida”. www.cambio.com

4
CONSUEGRA DAVID, Diseñador gráfico, ilustrador y editor colombiano. 1939-2004
trabajar en afiches en varias exposiciones. “La labor de David Consuegra comenzó por el
montaje de unos talleres rudimentarios, inclusive uno para serigrafía. Allí enseñó el
procedimiento de las pantallas de seda a varios artistas, entre ellos Antonio Grass, alumno
externo de la Universidad de los Andes. Juan Antonio Roda, director de la Escuela de
Bellas Artes de la Universidad de los Andes, llamó a Consuegra para que dictará algunas
cátedras de diseño y de procedimiento del grabado”
5
.

Revista: PROYECTO DI SEÑO. Edición 50
Portada: David Consuegra, 1963. Fotografía: Tony Ray-Jones.

En la Universidad de los Andes, Juan Antonio Roda, fue quien inició la cátedra de Grabado
al lado de Umberto Giangrandi, de quien a su vez había recibido bastante información
sobre el grabado en metal. La universidad posteriormente adquirió las primeras máquinas,
aunque el uso común en principio, era asistir con los alumnos a los talleres privados de sus
profesores, todo ello durante la década del setenta, cuando realmente inicia un “boom” en
la enseñanza del grabado en la ciudad. Así pues, aunque la historia de la enseñanza del
grabado inicia en la Universidad Nacional, ésta va de la mano con la constitución de los
talleres que rodearon a los artistas dedicados al grabado, y que demarcaron puntualmente
ese tránsito continuo entre la universidad y el taller.



5
IRIARTE, MARÍA ELVIRA. Historia de la serigrafía en Colombia. Ed. Universidad nacional de Colombia, Bogotá, 1986

De izq. a der.: Luciano Jaramillo, Enrique Grau, Juan Antonio Roda, Armando Villegas. Universidad
de los Andes, Bogotá, ca. 1962 (Foto de Hernán Díaz)
Los artistas que trabajaban fuera del país, el caso de Omar Rayo, estaban utilizando nuevas
técnicas, como el Intaglio, que hace alusión a las figuras o dibujos labrados en relieve en
materiales duros y que posteriormente son impresos sin necesidad de utilizar tinta, pues es
el relieve quien produce la imagen. Para la década del sesenta, otros como Lucy Tejada,
Luis Ángel Rengifo o Eduardo Ramírez Villamizar estaban inclinados por un trabajo
dirigido a la abstracción o en otros casos más cercanos a lo político “ preocupación que
Carlos Correa y Luis Ángel Rengifo compartían. De allí nace la imagen que creó Alejandro
Obregón; el símbolo de dos puños armados de cuchillo que pulsean a muerte. La idea de
combate se yuxtapone a la silueta de una casa de campo y al rostro de perfil de una mujer
caída.
Carlos Correa trabajó en planchas de metal en la década del 50, escribió Miguel González
en el suplemento de un diario de Cali y señaló que lo hizo en un “(…) momento en que era
totalmente impopular esta técnica entre nosotros. Si tenemos en cuenta que este artista
vivía en Cali desde hacía ya muchos años y que esta ciudad tuvo posteriormente un papel
determinante en la gráfica colombiana, su papel se hace más importante aún”
6
.

Intaglio. Omar Rayo

6
MEDINA, ÁLVARO. Historia del Grabado en Colombia. Ed. Planeta, Bogotá, 2009. Pág 101
Para los setenta, el grabado y su ejercicio de taller se constituyó en un lugar de encuentro,
de trabajo y de pensamiento político, en el cual los artistas convergían desde diversas
disciplinas. Es importante señalar que el momento en que existe un auge en las
Exposiciones de Arte, el Grabado hace presencia fundamental y genera por lo tanto un
interés mayor al interior de las Escuelas de Arte. Por una parte, si bien la enseñanza
hegemónica del grabado se da en la Universidad Nacional, en la Universidad de los Andes,
surge con bastante reconocimiento y en la Universidad Jorge Tadeo Lozano se da inicio a
una reflexión sobre la técnica y la función que desempeña ésta en el movimiento artístico
colombiano.
De otra parte, en 1970 surge la “Bienal del Grabado Latinoamericano” de San Juan de
Puerto Rico, la Exposición Panamericana de Artes Gráficas, germen de la Bienal
organizada por el Museo de la Tertulia en Cali, con maestros como Nirma Zarate, Umberto
Giangrandi, Luis Paz. Durante este periodo cabe mencionar que se apoyó la apertura de
algunos talleres de grabado como el Taller la Huella y surge también el taller Arte Dos
gráfico y la Galería Sextante, que si bien estaban fuera de las universidades, se convirtieron
en lugares de reunión de maestros y alumnos que trabajaban juntos y desarrollaban
ediciones de grabado a nivel profesional, permitiendo el ejercicio de enseñanza-aprendizaje
desde el propio taller.
“Para la década del 70, Luis Paz expuso individualmente en Belarca, realizando la
primera muestra dedicada a la obra serigráfica que se hizo en el país. El lenguaje del
grabador evolucionó rápidamente desde su retorno de España para llegar a una expresión
figurativa de alguna manera relacionada con el arte pop, pero preñada por un evidente
sentido crítico. La mayoría de trabajos son collages”
7
Ya para finales de los sesenta la
Universidad Jorge Tadeo lozano abrió sus talleres, en donde trabajaron artistas como Luis
Paz y Alfredo Guerrero, quien produjo varias de sus series de grabados al interior de ellos y
que luego fueron adquiridos por la compañía Cartón de Colombia y publicados mediante
sus Portafolios de grabados. Los cuales se convirtieron en la ventana del Arte y
particularmente de la obra gráfica por esos tiempos en Colombia.
En el programa académico que correspondió al desarrollo del grabado en la Universidad
Jorge Tadeo lozano, la serigrafía y el grabado en metal fueron las técnicas iniciales, pero
en principio solo funcionaron como cursos independientes. La serigrafía era simplemente
un curso dentro del programa. “Recibió en esta materia clases de Antonio Grass y Gerardo
Aragón, y más que como alumno actúo como monitor del curso, porque debido a una
circunstancia familiar ya conocía las técnicas serigráficas. Además de este temprano
aprendizaje, adelantó por cuenta propia otras investigaciones en el campo de la serigrafía,
al lado de sus estudios curriculares”
8
.
Para 1968, Umberto Giangrandi abre su taller; “Taller de grabado Giangrandi”, donde
asesoró a artistas nacionales e internacionales en el manejo y utilización del grabado en
metal, fotograbado, xilografía, serigrafía, litografía y gráfica experimental para llevar sus
obras a ese medio de reproducción serial y hacer de ellas una versión de divulgación
masiva y con mayor acceso al público en general. “Llega al país justo cuando la antigua

7
IRIARTE, MARÍA ELVIRA. Historia de la Serigrafía en Colombia. Universidad Nacional de Colombia, Pág. 32
8
Ibíd. Pág. 42.
escuela de Santa Clara se incorpora definitivamente a la Universidad Nacional en 1965.
De manera inmediata se compromete de lleno en los desarrollos que desde la Escuela de
Bellas Artes de la Universidad, se estaban generando alrededor de la gráfica. Luis Ángel
Rengifo había ya realizado una obra gráfica notable; Augusto Rendón, quien recién había
regresado de Italia, comenzaba su producción en aguafuertes; Hanne Gallo y Alfonso
Quijano se concentraban en la Xilografía, realizando una valiosa contribución a la
gráfica. En la academia, Giangrandi se une a este grupo que si bien no se constituye en un
movimiento manifiesto, plantea un ideario testimonial y un sentido de lo social con
posiciones afines a la sensibilidad del joven italiano. Sus aportes técnicos y conceptuales
fueron de gran importancia para el impulso de la gráfica en ese momento, dentro y fuera
de la universidad. Hoy sabemos que buena parte del desarrollo de la gráfica en Colombia
se debe a este grupo de artistas que, desde la escuela de Bellas Artes de la Universidad
Nacional, se expandió por todo el país y que, con el aporte de artistas como Pedro
Alcántara, Juan Antonio roda, Omar Rayo, Aníbal Gil, Beatriz González, María de la Paz
Jaramillo, Juan Manuel Lugo, Luis Paz, contribuyeron a formar un periodo de gran
coherencia conceptual y eficiencia técnica de la gráfica en el país”
9
.
De 1972 a 1976 cofundó y participó del Taller 4 Rojo. “Giangrandi aborda el tema de los
inquilinatos y sus moradores, de la situación de la violencia en Latinoamérica, o de la
carrera 12, tomada como escenario del paisaje de la ciudad y sus pobladores
marginales”
10
. La estética de resistencia que planteó el grabado se fusionó pronto en los
setenta con los movimientos políticos, el sentido o ambiente de época llevan a los artistas
de la creación a la acción. “abandonar el poder de la creación plástica para entrar en la
acción revolucionaria directa o, en los casos menos dramáticos, para producir y trasmitir
mensajes operativos, donde no se verifica la mediación artística, sino que simplemente se
vehiculan mensajes políticos, económicos, revolucionarios, populares, etc, tan impositivos
y alienantes como los mensajes operativos de la industria cultural”
11
.
A partir de la década del ochenta, los talleres en las Escuelas de Artes de las universidades
en Bogotá, comienzan a ampliar la intensidad horaria, y a su vez diversifican sus técnicas
de Grabado. Para el país, el inicio de esta década, supuso la entrada a un orden político y
represivo con los nacientes movimientos de izquierdas revolucionarias. Para la Universidad
de los Andes supuso pasar por un cierre y así acallar estas voces de protesta social. El
ingreso a un sistema de enfrentamiento entre diversas tendencias ideológicas se hizo sentir
en las universidades públicas y privadas. Al mismo tiempo, talleres contemporáneos de
grabado como el “Taller la Huella” y “Arte Dos Gráfico” continuaron trabajando en una
especie de “Boom Comercial” que redundó en un éxito económico de la gráfica. A su vez,
las bienales latinoamericanas de grabado y la activación de un mercado de arte gráfico en el
país, en concordancia con el movimiento artístico latinoamericano contribuyeron a esa
difusión y auge rotundo del grabado en Colombia.
De otra parte es necesario mencionar a una serie de artistas que han utilizado las diferentes
técnicas del grabado en sus trabajos plásticos, y que como bien lo dice Luis Eduardo Cruz

9
CRISTANCHO RAÚL. El artista en la era del arte comprometido, En: Umberto Giangrandi, Testimonios de vida,
Pretextos, Bogotá, 2007 Pág. 37
10
PINI, IVONNE. Umberto Giangrandi, Testimonios de vida, Pretextos, Bogotá, 2007
11
TRABA, MARTA. Dos décadas vulnerables de las artes plásticas latinoamericanas, 1950-1970, México sig. XXI. Pág. 100
en el texto; “Experimentos gráficos”; “Antonio Caro, Gustavo Zalamea y Mauricio Cruz
han incursionado más que todo en el arte conceptual. El tercero viene trabajando desde los
primeros años del setenta, básicamente en el campo del dibujo y la gráfica. Los demás
pertenecen a una generación de pintores neofigurativos, quienes a pesar de estar animados
por el impulso neo-expresionista internacional, enfocan su labor hacia ámbitos de la
cultura local; o hacia propuestas de mitologías personales o universales.
Antonio Caro ha venido trabajando en los últimos años de una forma monotemática: el
maíz. La planta de maíz se presenta desprovista de toda noción espacial u ornamental,
existiendo sólo como emblema de tipo americanista. Mauricio Cruz, por su parte, realiza
una obra densa e intrincada. Esta se estructura en base a la sobre posición de imágenes y
palabras que presuponen una sintaxis implícita. En ocasiones aparecen imágenes tomadas
de la historia del arte o instrumentos de tipo alquímico o científico, cuyo juego imposibilita
una lectura única y estable pero que, en el mejor de los casos, es una provocación a la
interpretación.
Zalamea ha realizado una copiosa obra gráfica, a veces en forma de libros, basados en
textos o referencias literarias. Suyo es un lenguaje escrito basado en riguroso
ordenamiento espacial, de referencia arquitectónica que sirve de escenario a anotaciones
de tipo paisajístico o a elementos orgánicos muchas veces sujetos a fuerzas telúricas o
atmosféricas”
12
.
A principios de los noventa se inician proyectos educativos en Artes, como la ASAB,
Academia Superior de Artes de Bogotá que establece dentro de sus prácticas artísticas, una
búsqueda por la enseñanza de las técnicas de grabado amparada en sus ejercicios
tradicionales, y que igualmente –como en décadas anteriores- hacían uso en principio de los
talleres particulares de sus profesores. Esta academia se constituyó en la Facultad de Artes-
ASAB de la Universidad Distrital Francisco José de caldas desde finales del año 2005 y allí
se han venido vinculando artistas-docentes, alumnos formados en su momento por maestros
como Giangrandi, Rendón, Paz, Quijano, Zarate (primeros profesores de grabado de la
Universidad Nacional) y que han recogido las experiencias en el manejo y la enseñanza del
grabado tradicional, pero que a su vez le apuntan a una búsqueda experimental e
investigativa dentro de la amplitud de la gráfica contemporánea.
Igualmente, para el año 1995 se abre el Departamento de Artes Visuales de la Universidad
Javeriana, creado por María Iovino, quién plantea un énfasis de la carrera en Artes de
Medios Visuales y nuevos problemas artísticos, que sin embargo no dejan por fuera la
enseñanza del grabado. Se encuentran allí artistas que trabajaron anteriormente en talleres
como Arte dos Gráfico y que ha llevado consigo experiencias de enseñanza-aprendizaje, en
ese tránsito continuo y de doble vía, (del Taller a la Universidad).
Finalmente, de 2000 al 2012, la enseñanza del grabado en las distintas facultades de arte de
las universidades públicas y privadas se mantiene, la enseñanza da continuidad a ese énfasis

12
CRUZ LUIS EDUARDO. en: Experimentos Gráficos, BLAA,
http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/todaslasartes/exgra/exgra03.htm
en técnicas tradicionales de grabado, con algunos casos puntuales como la ASAB, que se
ampara en lo tradicional para estructurar sus perspectivas hacia la gráfica contemporánea.

REFERENTES

MEDINA, ÁLVARO. Historia del Grabado en Colombia. Ed. Planeta, Bogotá, 2009. Pág 101

REVISTA CAMBIO, 2 de noviembre de 2008. Artículo: Testimonio de vida”. www.cambio.com

PINI, IVONNE. Umberto Giangrandi, Testimonios de vida, Pretextos, Bogotá, 2007
Traba, Marta. Dos décadas vulnerables de las artes plásticas latinoamericanas, 1950-1970, México
siglo XXI. Pág. 100

CRUZ LUIS EDUARDO. En: Experimentos Gráficos, BLAA.

IRIARTE, MARÍA ELVIRA. Historia de la Serigrafía en Colombia. Ed. Universidad Nacional de
Colombia, Pág. 32

CRISTANCHO RAÚL. El artista en la era del arte comprometido, En: Umberto Giangrandi,
Testimonios de vida, Pretextos, Bogotá, 2007 Pág. 37
http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/todaslasartes/exgra/exgra03.htm

HISTORIA DEL GRABADO EN COLOMBIA. María del pilar López, Laura Liliana Vargas,
Álvaro Medina, Ruth Acuña Prieto. Editorial Planeta. 2009

LA IMPRESIÓN COMO ARTE. TECNICAS TRADICIONALES Y CONTEMPORÁNEAS. Ann
d’Arcy. Hebe Vernon-Morris. Editorial Blume. 2010

EXPERIENCIA Y ACONTECIMIENTO. Reflexiones sobre educación artística. Unidad de Arte y
Educación. Instituto Taller de Creación. Facultad de Artes. Universidad Nacional de Colombia,
sede Bogotá. 2008.

AYER Y HOY DEL GRABADO Y SISTEMAS DE ESTAMPACIÓN. Conceptos fundamentales.
Historia. Técnicas. M. Rubio Martínez. Ediciones Tarraco 1979

TRIENAL POLIGRÁFICA DE SAN JUAN: América Latina y el Caribe. 2004. Trans
/Migraciones, La gráfica como práctica Artística Contemporánea.

EL GRABADO Y LA IMPRESIÓN. Guía completa de técnicas materiales y procesos. Beth
Grabowski y Bill Fick. Editorial BLUME. 2009

UMBERTO GIANGRANDI. Testimonio de Vida. Pintura / Dibujo / Grabado / Fotografía. Umberto
Giangrandi. 2007