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RELACIONES INTERNACIONALES.

Prof. Paulina Astroza Suárez
I UNIDAD: INTRODUCCIÓN AL ESTUDIO DE LAS RELACIONES INTERNACIONALES.
La idea de dictar este curso a los alumnos de la carrera de Derecho es la de entregar ciertas nociones
básicas de lo que se entiende por Relaciones Internacionales, complemento básico fundamental para
comprender de me!or manera la disciplina de Derecho Internacional. Decimos lo anterior por cuanto
comprendemos el escepticismo que a "eces se presenta en los alumnos al constatar un desfase o
contradicci#n entre lo que se ense$a en las aulas por parte de los profesores de Derecho Internacional la
realidad que ellos obser"an a tra"%s de la tele"isi#n o de las informaciones de la prensa escrita. A fin de
e&plicar de alguna manera las causas de esta suerte de decepci#n, re"isaremos someramente la historia de
la Relaciones Internacionales, ciertas teor'as que tratan de e&plicar la decisi#n tomada por los actores
pol'ticos sus efectos o consecuencias en la realidad internacional. (n resumen, nos daremos cuenta que el
Derecho Internacional regula "el deber ser" de la sociedad internacional las Relaciones Internacionales
explican "el ser" de ella.
1. CONCEPTO DE RELACIONES INTERNACIONALES.
Para poder comprender el ob!eto de estudio del presente curso, es necesario, pre"iamente, aclarar el
concepto “Relaciones Internacionales”, su alcance el ob!eti"o perseguido por su estudio. (sta tarea no
es fácil, más a)n en el )ltimo tiempo en que las relaciones internacionales han estado sometidas a grandes
cambios transformaciones que se han manifestado de distintas formas a tra"%s de distintos fen#menos.
(!emplos de estos )ltimos son el proceso de reunificaci#n alemán a principio de la d%cada de los *+,- la
desaparici#n de la .ni#n So"i%tica, en el mismo per'odo- los di"ersos lamentables casos de limpieza %tnica
en (uropa desde fines de los a$os */,- los atentados a las 0orres 1emelas en el 2entro 3inanciero de 4ue"a
5or6 al Pentágono en la capital estadounidense, reci%n comenzando el siglo 77I o la 1uerra en Ira6 del
8,,9, entre otros.
Siguiendo a los autores franceses Pierre Renou"in :ean ;aptiste Duroselle, podemos decir que “el
estudio de las relaciones internacionales se ocupa sobre todo de analizar y explicar los tratos entre
comunidades políticas organizadas dentro de un territorio, es decir, entre los Estados”.
<

Por su parte, Antonio 0ruol Serra las define como “aquellas relaciones entre individuos y
colectividades humanas que en su gnesis y e!icacia no se agotan en el seno de una comunidad
di!erenciada y considerada como un todo, que !undamentalmente "pero no exclusivamente# es la
comunidad política o Estado, sino que trascienden sus límites”.
8
2omo podemos obser"ar de estas dos definiciones, no está claro cuál es su ob!eto de estudio, o qu% es de
la esencia de esta disciplina qu% no lo es. 2omo e&plica el profesor (duardo =rtiz, tres posiciones se han
disputado el terreno desde hace mucho tiempo para definir este importante aspecto>
a? .na que sit)a al Esta! su actuaci#n propia como centro de la refle&i#n @"%ase la definici#n de los
autores franceses a transcrita?-
b? Aqu%lla que, en cambio, lo sustitue por una elusi"a c!"unia internaci!nal-
c? La que incluendo a uno la otra, agrega a la s!ciea internaci!nal como ob!eto de análisis.
9

Para algunos autores el Derecho de 1entes o Derecho Internacional descansa sobre el postulado de la
e&istencia de una $omunidad Internacional, a la cual se ordenan subordinan las soberan'as nacionales
para el bien com)n de los hombres, siendo la %ociedad Internacional un ente más comple!o constituido por
una trama de relaciones, de "'nculos contactos que se componen del accionar e&terno de los (stadosA
naciones cuando %stas tienen una significaci#n internacional.
1
Renou"in, Pierre Duroselle, :ean ;aptiste. “Introducción a la historia de las relaciones internacionales”. 3ondo de 2ultura
(con#mica. B%&ico. <++C, pág. +.
2
0ruol Serra, Antonio. “La Teoría de las Relaciones Internacionales como Sociología. (Introducción al estudio de las Relaciones
Internacionales)”. Instituto de (studios Pol'ticos, Badrid, <+D9 @<ra. ed., <+CD?, página 8E. 2itado por (sther ;arb%. “Relaciones
Internacionales”. (ditorial 0ecnos S.A., <++C, Badrid, pág. <+.
3
=rtiz, (duardo. “El estudio de las Relaciones Internacionales”. 3ondo de 2ultura (con#mica 2hile S.A., 8,,,, pág. D.
1
Recordemos que el (stadoAnaci#n se define, desde la perspecti"a del Derecho Pol'tico, como “una
agrupación humana, asentada en un territorio, regida en los asuntos de inters com!n por una organi"ación
política o go#ierno $ue e%erce poderes so#eranos en nom#re de la colecti&idad”.
E
4o obstante lo anterior, ha otros autores que, ale!ándose de las ideas anteriores, han diferenciado el
concepto de 'Sociedad Internacional' del de '(omunidad Internacional' dándoles otra significaci#n
C
. As', se
ha adoptado el t%rmino $omunidad Internacional para referirse a aquella que está constituida por todos los
Su!etos del Derecho Internacional @entendido como los (stados en el sentido del derecho Internacional
clásico?, que participan en el ámbito internacional, unidos por ciertos "'nculos de solidaridad o de conflicto de
intereses de los mismos, de!ando el t%rmino %ociedad Internacional para designar a las organizaciones
internacionales creadas por la "oluntad com)n de los (stados, con intereses generales más o menos
coincidentes, mediante un tratado internacional.
De lo anterior se conclue que la 2omunidad Internacional dar'a paso a una Sociedad Internacional, al
"igorizarse los "'nculos e&istentes en la primera.
Dicho lo anterior siguiendo la primera de estas clasificaciones, debemos decir que algunos autores
seguidores de la corriente idealista de las relaciones internacionales asumen con entusiasmo la idea de una
2omunidad Internacional mundial que subsume a las sociedades nacionales proporciona coherencia al
ob!eto de estudio de esta disciplina.
Por su parte, los autores realistas atacan esta concepci#n afirmando que la disciplina no puede e&plicarse en
su e&istencia fundamentaci#n por esta supuesta comunidad mundial. Para estos autores lo que tiene real
importancia e&istencia es el (stadoAnaci#n entendido en su significado tradicional. Sin embargo, la
reacci#n a esta postura basada en el paradigma estatoc%ntrico ha dado lugar en tiempos recientes a una
proposici#n diferente> el ob!eto del conocimiento al que apuntan las Relaciones Internacionales es la
Sociedad Internacional entendida como una sociedad pol'tica no centralizada resultante de una trama de
acuerdos entre las nacionesA(stados. Desde esta perspecti"a, la acci#n e&terna del (stado soberano no
desaparece ni pierde importancia o inter%s, pero se complementa con un espacio distinto, que es el
abarcado por la sociedad internacional.
F
As', la Sociedad Internacional tiene e&istencia real es tangible puesto que está compuesta por una red de
contactos entre (stados e indi"iduos por el sistema que resulta de estos contactos constituti"os de un
cuerpo de compromisos, deberes derechos que son situaciones reales concretas.
Para el profesor (duardo =rtiz, la idea de Sociedad Internacional ser'a más adecuada para describir el
campo de estudio de las Relaciones Internacionales que el de (omunidad, puesto que ella supone la
e&istencia de acuerdos acciones "oluntarias no siempre acompa$ados de coincidencia "alorati"a la cual es
indispensable en la idea de 2omunidad
D
.
Por nuestra parte, estimamos que ho más que nunca el ob!eto de las Relaciones Internacionales no se
agota en el estudio de los contactos o interacciones entre los (stados sino que e&isten una serie de otros
actores o su!etos del Derecho Internacional que se relacionan de igual manera no enmarcándose en el
concepto tradicional de (stadoAnaci#n surgido en el siglo 7GI, que son igualmente analizadas estudiadas
por nuestra disciplina. Bás a)n, e&isten actores pol'ticos que, a pesar de no ser considerados su!etos del
Derecho Internacional en el sentido !ur'dico del t%rmino, s' tienen importancia e influencia en la toma de
decisiones de pol'tica internmacional.
Siguiendo al cientista pol'tico Ricardo Israel, lo no"edoso es que a la dimensi#n del (stadoAnaci#n se han
ido incorporando actores nue"os, no gubernamentales, a ni"el organizacional, tales como Amnest
International @derechos humanos?, o 1reenpeace @ecolog'a?, entre los más conocidos. A ni"el informal, ha
ingresado tambi%n la opini#n p)blica al terreno de las relaciones internacionales, actuando como filtro de
comunicaciones que e!erce poder por la "'a de producir una cierta acci#n o generar tendencia @n#tese la
4
Dieguez, Bar'a Isabel Lazo, Rosa Bar'a. “Relaciones Internacionales. Terminología #)sica”. 3acultad de Letras, (diciones
.ni"ersidad 2at#lica de 2hile, <++8, pág. DF.
5
(s as' como 0oennies en <//D plantea la dicotom'a entre comunidad sociedad internacional.
6
=rtiz, (duardo. =b.cit. pág. <9.
7
=rtiz, (duardo. =b.cit. pág. <9.
2
importancia de los mo"imientos pacifistas de la sociedad ci"il en el caso del conflicto iraqu', el rol de la
opini#n p)blica en las recientes elecciones generales en (spa$a, etc.?, como tambi%n se han incorporado
numeroso grupos de presi#n de poder en sectores espec'ficos @transnacionales, por e!emplo?.
0odos estos actores informales e!ercen cuotas de poder desde fuera del sistema pol'tico regular, en "irtud de
que sus planteamientos tienen como elemento com)n el que trascienden los l'mites de la 4aci#nA(stado. (l
poder lo adquieren tambi%n a partir de los medios de comunicaci#n, fundamentalmente la tele"isi#n, donde
plantean masi"amente sus demandas mo"ilizan apoos a su fa"or, obligando a pronunciarse al respecto a
las 4acionesA(stado a las organizaciones internacionales que estas mismas constituen.
/

Por lo tanto, no hacemos sin#nimas las e&presiones “Relaciones Internacionales” con el de “Relaciones
Interestatales”, propio de aquellos autores que constri$en aquellas relaciones a las mantenidas entre
gobiernos estatales, es decir, la tradicional imagen de las Relaciones Internacionales como propiedad
e&clusi"a del diplomático del militar.
+
2oncordamos con la definici#n que nos da Antonio 0ruol quien parte
de la noci#n de indi"iduo @como elemento básico de cualquier colecti"o con acti"idad internacional? que, en
consecuencia, introduce la noci#n de pluralidad de actores internacionales.
As', siguiendo al profesor =rtiz podemos decir que las Relaciones Internacionales, en el sentido más amplio
del t%rmino, designa “los vínculos entre las unidades políticas aut&nomas llamadas Estados'naciones,
o entre los individuos miembros de esas unidades cuando interact(an a travs de las !ronteras”.
Debemos recalcar s' que cuando nos estamos refiriendo a las Relaciones Internacionales como un ob!eto
espec'fico de la acti"idad humana de su tratamiento intelectual, a lo que hacemos alusi#n es a aquellas
relaciones colecti"as o indi"iduales que, trascendiendo las fronteras, afectan las posiciones de las nacionesA
(stados entre s'. (n consecuencia, las relaciones internacionales son relaciones pol'ticas que abarcan,
aparte de la pol'tica e&terior, todos los "'nculos colecti"os o indi"iduales que afectan la posici#n pol'tica de
una naci#nA(stado frente a otras nacionesA(stados.
<,
Desde el punto de "ista del tipo de interacciones que consideran las Relaciones Internacionales, el profesor
americano Rosenau estima que el de ellas es un Hconcepto gen%rico para una amplia gama de acti"idades,
ideas bienes que cruzan las fronteras nacionales- es decir, las relaciones internacionales comprenden
intercambios sociales, culturales, econ#micos pol'ticos que se dan tanto en situaciones ad hoc como en
conte&tos institucionalizadosI.
<<
#. E$OLUCIÓN DE LA DISCIPLINA DE RELACIONES INTERNACIONALES.
Antes de entrar a estudiar la g%nesis de nuestra disciplina, es necesario destacar una caracter'stica mu
importante de ella> su car)cter interdisciplinario. Acogi%ndonos a las grandes tradiciones acad%micas
europeas, podemos decir que las Relaciones Internacionales desempe$an, por su amplitud, seg)n lo hemos
"isto, el papel de disciplinaAmarco, llegando en el caso británico a sustituir al t%rmino de H(studios
InternacionalesI, de uso en (spa$a o 3rancia, para acoger a disciplinas di"ersas que comparten el ob!eto de
estudio @entre ellas, las relaciones internacionales?
<8
. (s tambi%n el caso chileno, pa's donde e&isten "arios
Institutos de (studios Internacionales en que se estudia, entre otras materias, Relaciones Internacionales.
(s as' como para poder comprender debidamente el "erdadero sentido de las relaciones e&istentes entre los
di"ersos (stados, es necesario estudiar el comportamiento humano las relaciones interpersonales, tanto
dentro del (stado como entre los distintos (stados, a que no e&iste una l'nea di"isoria que separe de una
manera e&acta la pol'tica nacional de la internacional. (s indudable que para realizar este estudio pueden
obtenerse conocimientos sumamente "aliosos de otras disciplinas, tales como la Jistoria, la (conom'a, la
Sociolog'a, la Psicolog'a, la Antropolog'a, la 1eograf'a, el Derecho la 2iencia Pol'tica.
<9
8
Israel Kipper, Ricardo Borales Bar'a (ugenia. “(iencia *olítica”. Banuales, 2olecci#n de te&tos .ni"ersitarios. 2omit% de
publicaciones cient'ficas de la Gicerrector'a de Asuntos Acad%micos de la .ni"ersidad de 2hile. (ditorial .ni"ersitaria, <+++, pág. <<+
<8,.
9
;arb%, (sther. =b.cit. pág. 8,.
10
=rtiz, (duardo. =b.cit. pág. +.
11
Rosenau, :. “International Relations”, en :. Lrieger @comp.?, The +,-ord (ompanion to *olitics o- the .orld, =&ford .P, 4ue"a 5or6,
<++9, pág. ECC. 2itado por (sther ;arb%, ob.cit. pág. 8<.
12
;arb% (sther. =b.cit. pág. 8E.
3
Las Relaciones Internacionales son tan antiguas como la historia pol'tica presentando, a tra"%s de los
tiempos, caracter'sticas constantes, sea que se trate de contactos entre monarcas hereditarios, gobiernos
elegidos, ciudadanos o nacionesA(stados, grandes imperios o peque$os principados, gobernantes
eclesiásticos o seculares.
Las Relaciones Internacionales han sido ob!eto de estudio por parte de m)ltiples disciplinas. Desde mu
antiguo la Jistoria el Derecho se preocuparon de estudiar estos fen#menos de normal ocurrencia en la
"ida de relaci#n de los pueblos. (n tiempos más recientes, la Pol'tica la Sociolog'a han hecho lo propio.
<E

(n tanto disciplina aut#noma liberada de la Jistoria del Derecho, las Relaciones Internacionales remontan
su nacimiento a <+<+ en que se cre# la cátedra MoodroN Milson en Relaciones Internacionales en la
.ni"ersidad de 1ales @AbersNth?. (ste nacimiento se relaciona directamente con el t%rmino de la Primera
1uerra Bundial.
Debido al impacto profundo producido por la Primera 1uerra Bundial en (uropa, comenz# a ser ob!eto de
inter%s estudio el fen#meno de la guerra. De tal manera que las apro&imaciones te#ricas en el campo de
las relaciones internacionales están asociadas a las necesidades de la humanidad en cada momento @crisis
energ%ticas, conflictos %tnicos, problemas medioambientales, etc.? =, me!or dicho, a las problemáticas
percibidas como tales por aquella parte de la humanidad que crea la agenda de in"estigaci#n.
<C

Sin embargo, pese a estos esfuerzos cient'ficos, a la mo"ilizaci#n social a los a"ances !ur'dicos @e!. Las
2onferencias de Paz de la Jaa de </++ <+,D, en materia de arreglo pac'fico de contro"ersias de
derecho de guerra? la terrible e&periencia de la Segunda 1uerra no pudo e"itarse. .na "ez acabado este
segundo conflicto mundial, una idea simple @ligada al origen de la disciplina? flota en el ambiente> la
eucaci%n para la pa&. Las potencias anglosa!onas serán las primeras en dotarse de centros de
in"estigaci#n en relaciones internacionales. Londres @The Ro/al Institute on International 0--airs? 4ue"a
5or6 @(ouncil on 1oreign Relations? serán, !unto a AbersNth, los tres primeros puntos del mapa
docenteOin"estigador de la disciplina. Si bien en Par's no se lle"# a cabo la creaci#n de ninguna instituci#n,
como las de Londres 4ue"a 5or6, en el mundo franc#fono se puede mencionar la creaci#n en 1inebra del
Institut 2ni&ersitaire des 3autes 4tudes Internationales @Instituto .ni"ersitario de Altos (studios
Internacionales?. (l Instituto, sin embargo, será más un centro acad%mico de formaci#n que un creador de
opini#n. Su ubicaci#n, en la ciudad sede de la Sociedad de 4aciones, le con"ertirá en un punto de referencia
importante para diplomáticos funcionarios internacionales.
<F
'. (ISTORIA DIPLO)*TICA + DEREC(O INTERNACIONAL: DISCIPLINAS TRADICIONALES DE LA
SOCIEDAD INTERNACIONAL.
La Jistoria Diplomática el Derecho Internacional constituen el marco acad%mico establecido del que se
han HliberadoI las Relaciones Internacionales en el siglo 77. As', las Relaciones Internacionales constituen
el producto cient'fico reciente de una preocupaci#n antigua.
<D
De esta manera, las Relaciones Internacionales nacen HdesdeI HcontraI dos disciplinas tradicionales en el
medio acad%mico. (n primer lugar, encontramos la Jistoria Diplomática, que en el siglo 7I7 se apart# de la
tradicional historia de los tratados. La Jistoria Diplomática consigue gran desarrollo en el siglo 77, sobre
todo a ra'z de la Primera 1uerra Bundial el estudio de sus causas, tanto en la (uropa continental como en
los pa'ses anglosa!ones.
(l t%rmino “3istoria de las Relaciones Internacionales” sustitue progresi"amente al de “3istoria
5iplom)tica”, tras la Primera 1uerra Bundial aunque debemos decir que algunos autores mantienen la
antigua denominaci#n, como es el caso del autor franc%s :ean ;aptiste Duroselle. Sin embargo, siguiendo a
Antonio 0ruol, debemos reconocer tambi%n que a pesar de mantener el carácter aut#nomo de cada
disciplina, no se debe ol"idar el peso importante de la Jistoria en las Relaciones Internacionales.
13
M.0.R. 3o& A.;. 3o&. “*olítica Internacional”, en SILLS, (nciclopedia Internacional de 2iencias Sociales. Gol. /, pág. 9CE P 9CC.
2itado por (sther ;arb%, ob.cit. pág. 8F.
14
=rtiz, (duardo. =b.cit. pág. D.
15
;arb%, (sther. =b.cit. pág. 8+.
16
;arb%, (sther. =b.cit. pág. 9<.
17
;arb%, (sther. =b.cit. pág. 98.
4
Por su parte, el Derecho Internacional ha influido mucho tambi%n en el nacimiento de las Relaciones
Internacionales. Desde las filas del Derecho Internacional, es el caso especialmente de los (stados .nidos,
surgen muchos acad%micos que "an a institucionalizar la disciplina en aquel pa's.
Recordemos que los or'genes de la ciencia del Derecho Internacional P)blico se encuentran en la escuela
espa$ola del Derecho de 1entes @siglo 7GI P 7GII?, que aplica los principios del iusnaturalismo cristiano a la
situaci#n hist#rica de su tiempo.
</
@e!. 3rancisco de Gitoria 3rancisco Suárez?. (sta orientaci#n "a a
determinar el carácter estatoc%ntrico de la disciplina.
A esta apro&imaci#n estatoc%ntrica se une en el siglo 7I7 el positi"ismo !ur'dico, que centra la disciplina en el
estudio de la norma, de!ando de lado incluso el sistema de equilibrio en (uropa, base de la e&istencia de los
(stados del propio Derecho Internacional.
Estatocentrismo positi&ismo %urídico son, por lo tanto, las dos caracter'sticas del Derecho Internacional en
el momento en que se separa la disciplina de las Relaciones Internacionales pro"ocado por las grandes
conmociones sociales del siglo 77 @sucesi"o impacto de las dos guerras mundiales?.
,. O-.ETO DE ESTUDIO DE LAS RELACIONES INTERNACIONALES.
0al como lo di!imos anteriormente, las Relaciones Internacionales estudian la Sociedad Internacional
entendida como “el vasto con*unto de relaciones entre individuos, grupos, instituciones y culturas a
travs del mundo y de las diversas regiones de ste, y que, en la medida de ciertos procesos y
problemas contempor)neos se universalizan "en!rentamientos blicos, deterioro ambiental, etc+# y
por lo tanto, aspiraría a desarrollar progresivamente cierto grado de orden internacional”.
<+
Si el campo de las Relaciones Internacionales no se agota con los "'nculos interestatales, como a lo
hicimos "er anteriormente, el l'mite entre los (stados P la frontera P contribue a su determinaci#n. S#lo
cuando %l es traspuesto por la acci#n humana nace una situaci#n digna de estudio que es atrapada
te#ricamente para su análisis esclarecimiento.
8,
2ualquier acti"idad que lle"a a personas, entes o agentes internacionales más allá de las fronteras o l'mites
del (stado P naci#n, sea actual o figuradamente, corresponde al campo de las Relaciones Internacionales.
Se dice Qactual o figuradamenteQ porque una acci#n indi"idual o institucional puede f'sicamente tener lugar
dentro de la esfera dom%stica, pero sus efectos trascender a esa esfera sin que el agente se desplace. As',
una declaraci#n de un :efe de (stado o de 1obierno acerca de hechos de otro :efe de (stado o de
1obierno, o la simple operaci#n de alg)n agente econ#mico, como la decisi#n de inter"enir en el e&terior,
que tenga lugar en el restringido ámbito del territorio propio tienen o pueden tener consecuencias
internacionales de importancia. Recordemos que producto del fen#meno de la re"oluci#n de las
comunicaciones las tecnolog'as todo se ha hecho, de alguna manera, internacional. (sta idea se relaciona
con el "ago discutido concepto de “glo#alidad” o “glo#ali"ación” @“mundiali"ación” seg)n los franceses?.
Por otra parte, es necesario determinar la naturaleza del orden internacional e&istente para saber hacia
d#nde deben dirigir su atenci#n preferentemente los interesados en el estudio de las Relaciones
Internacionales. Sin duda, es la red de relaciones entre comunidades pol'ticamente organizadas lo que
constitue el ob!eto central.
Siguiendo a Jedle ;ull
8<
, podemos constatar que en un principio ha un Esta! /0sic! en el que las
naciones "i"en en una situaci#n seme!ante a la libre flotaci#n en el cual el choque de intereses o conflicto
es resuelto por la fuerza o finalmente, por la guerra.
18
0ruol Serra, Antonio. “1undamentos de 5erecho Internacional *!#lico”. (ditorial 0ecnos, Badrid, <+DD @<ra. ed. <+C,?, pág. </9.
2itado por (sther ;arb%, ob.cit. pág. 9C.
19
Milhelm, Banfred, en “Relaciones Internacionales. Terminología #)sica”. Bar'a Isabel Dieguez Rosa Bar'a Lazo, 3acultad de
Letras, (diciones .ni"ersidad 2at#lica de 2hile, <++8, pág. D<.
20
0omado de (duardo =rtiz, ob.cit. pág. <CA88.
21
;ull. Jedle. “Societ/ and 0narch/ in International Relations” en Diplomatic In"estigations, editado por Jerbert ;utterfield Bartin
Might, .nNin .ni"ersit ;oo6s, Londres, <+F+. 2itado por (duardo =rtiz, oc.cit. pág. <+.
5
(l estadio siguiente es el de anar1u2a regulaa en el que los (stados siguen inmersos en un conte&to
internacional como el pre"aleciente en el estadio anterior, pero donde se constata la aparici#n de algunos de
los primeros e incipientes medios pac'ficos de entendimiento, entre los cuales el fortalecimiento de la
diplomacia ocupa un lugar preponderante. .na situaci#n básicamente anárquica en la que pre"alece el uso
de la fuerza como manera de resol"er en )ltima instancia los conflictos entre los (stadosAnaciones, pero con
"alidaci#n creciente de instrumentos !ur'dicos para el logro de id%nticos ob!eti"os P negociaci#n, arbitra!es,
tratados P es la que predomina en la escena internacional hasta comienzos del siglo 77.
Podemos obser"ar que este escenario presentado por ;ull corresponde a un orden a e&plicado por Jobbes
por Baquia"elo. La aparici#n de unidades pol'ticas llamadas (stados se produce por la desintegraci#n de
una realidad que en"uel"e al mundo europeo occidental que es el Imperio Romano unido a la Iglesia
cat#lica. Jobbes describe en lo interno un estado de naturaleza en el que los indi"iduos "i"en un estado de
guerra permanente que termina debido al establecimiento de un poder ordenador representado por el
Pr'ncipe o Soberano. De la misma manera como los indi"iduos luchan entre s' en una condici#n entendida
como deplorable, los pr'ncipes harán lo propio en el plano e&terior.
88
R2#mo lo haránS Sin l'mites !ur'dicos ni
morales, nos dice Baquia"elo. Sin más freno que el propio inter%s que es el del territorio que representan.
4inguno de estos autores, frente a la situaci#n e&puesta, propone que la anarqu'a reinante se resuel"a por
la imposici#n de un gobierno )nico de tipo uni"ersal que corresponde a una tradici#n de pensamiento
enteramente diferente.
(l uso de la teor'a hobbesiana lle"# a cultores del estudio de relaciones internacionales a estimar que el
ob!eto de estudio de su disciplina estaba constituido por un estado de cosas que correspond'a, en lo básico,
a aquel que Jobbes describ'a como el estado de naturaleza. (se estado de naturaleza en lo interno se
caracterizaba por un estado de guerra de todos contra todos, entendi%ndose a %sta no s#lo como
enfrentamiento efecti"o sino tambi%n como la disposici#n a hacerlo. De este estado de guerra permanente
resultaba que no pod'a haber industria, agricultura, na"egaci#n, comercio, etc. porque las fuerzas esp'ritu
del hombre se concentraban en la pro"isi#n de seguridad. Además, en este estado, no hab'a reglas morales
ni legales las nociones de Recto o Incorrecto, :usto o In!usto no ten'an lugar.
(sta anarqu'a llega a su fin con el establecimiento de un gobierno e!ercido por el Pr'ncipe o Soberano. (l
mismo Jobbes se encarg# de establecer el s'mil entre el estado de naturaleza interno las relaciones
internacionales al decir>
“6...7 en todas las pocas, los re/es / personas re&estidas con autoridad so#erana, celosos de su
independencia, se hallan en estado de continua enemistad, en la posición / postura de los
gladiadores, con las armas asestadas / los o%os -i%os uno en otro. Es decir, con sus -uertes
guarniciones / ca8ones en guardia en las -ronteras de sus reinos, con espías entre sus &ecinos,
todo lo cual implica una actitud de guerra”.
89
(ntre quienes estiman "álido este s'mil, algunos estiman que as' como el caos hobberiano termina, en lo
interno, por la imposici#n del Pr'ncipe Soberano, el estado de naturaleza internacional deberá terminar por el
establecimiento de un gobierno uni"ersal- otros, en cambio, estiman que tal pretensi#n es una pura utop'a
conformándose con el análisis ob!eti"o de la realidad internacional "igente con algunas propuestas de
me!or'a de dicha realidad.
Lant es el autor más representati"o del primer modo de pensar, no sin antes asumir como "álido que el
estado de naturaleza no termina por un acto de fuerza @tesis Jobbes?, sino por un acto de consenso o pacto
@tesis Loc6e?. Para este autor, un pacto ente los pueblos da lugar a la constituci#n de una corporaci#n o
federaci#n de la paz que conduce a la terminaci#n de todas las guerras para siempre. Sin embargo,
reconoce que es improbable que la realizaci#n de este (stado uni"ersal sea de fácil logro. Pero afirma que
un camino de acercamiento es racionalmente posible , en todo caso, deseable.
Tuienes no creen que la constituci#n de un (stado uni"ersal sea posible, además de considerarlo
incon"eniente porque del mismo modo que el (stado interno puede conducir al fin de las libertades
indi"iduales un supra (stado puede acarrear el peligro del fin de las libertades de los (stados Pnaciones
22
Jobbes, 0homas. “Le&iat)n”. 3ondo de 2ultura (con#mica, B%&ico, <++/, +U reimpresi#n. 2itado por (duardo =rtiz, ob.cit. pág. <+.
23
Jobbes, 0homas. =b.cit.
6
miembros, demandan la creaci#n de un orden me!or por el imperio del Derecho, o el establecimiento de una
con"i"encia basada en el equilibrio del poder.
• La primera de estas alternati"as nos conduce a la aceptaci#n de la e&istencia de una sociedad de
naciones independientes que con"ienen en regular sus relaciones por medio de un orden !ur'dico
internacional en progreso constante, llamado Derecho Internacional.
La noci#n de una sociedad que se compone de (stados que interact)an respetando normas morales
legales tiene su origen en el pensamiento del holand%s Jugo 1rocio @<C/9 P <FEC? conocido a tra"%s de su
obra “5erecho de la 9uerra / de la *a"” @5e Iure :elli ac *acis?
8E
. Seg)n este autor, esta comunidad no se
dirige a ninguna parte, al menos no a la creaci#n de un (stado uni"ersal como lo concibe Lant. Sostiene que
más que relacionarse por la guerra u otros conflictos horizontales a tra"%s de las fronteras, los (stados lo
hacen a tra"%s del comercio la cooperaci#n.
• La segunda alternati"a nos induce a aceptar la e"idencia del fen#meno del poder de la impotencia de
los (stados ante la e&istencia de ese dato. Sostienen los autores que siguen esta corriente que la
con"i"encia de los mismos s#lo se logra con un equilibrio o balanza de poder que limita los e&cesos de
los más poderosos mediante la organizaci#n de contrapoderes singulares o de alianzas de (stados.
(n resumen, el ob!eto de estudio de la disciplina de Relaciones Internacionales es, primordialmente, la
Pol'tica Internacional entendida como el accionar e&terno de los (stados modernos en un campo en el que
una situaci#n de anarqu'a originaria ha sido regulada por las normas del Derecho Internacional o, cuando
ello no es posible, balanceada por el equilibrio de poderes, conduciendo a una sociedad internacional. Vsta
podr'a, en la aspiraci#n de algunos, con"ertirse en el futuro en un (stado uni"ersal basado en la comunidad
uni"ersal del g%nero humano.
8C

24
Recordar que 1rocio es considerado el padre del Derecho Internacional.
25
0omado de (duardo =rtiz, ob.cit. pág. <CA88.
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