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Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el

Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
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relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
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armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
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que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
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Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
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relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
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Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
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un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
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armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
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Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
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un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
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Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
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hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
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1

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no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
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hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
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incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
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hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
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que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
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relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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2
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no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
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Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
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armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
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que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
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Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
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muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
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incidente
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
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1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
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Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
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1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
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Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
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allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
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armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
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1

2
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no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
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hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
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de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
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armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
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que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
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Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
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que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
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muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
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armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
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armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
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relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
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que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
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2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su contendiente; mató
además a su cuñado Aristóbulo, a los dos esposos de su hermana Salomé, a su propia suegra
Alejandra, a su mujerMarianne, a sus hijos Alejandro y Aristóbulo. Conocedor del terror y
hostilidad que su persona despertaba, llegó a ordenar que, cuando él muriera, pasaran por las
armas a incontables judíos ilustres que previamente habían sido concentrados en el
hipódromo de Jericó, con el solo fin de evitar la alegría del pueblo en el momento de su
muerte. Con todo, su figura es más conocida por el relato de la Matanza de los Inocentes,
solamente narrado por el Evangelio de Mateo (2:16-18). La ausencia de mención de este
relato por parte de otras fuentes canónicas o profanas suscitó debates sobre la historicidad del
incidente
1

2
que, sin embargo, tornó la figura de Herodes en el prototipo de los opresores, que
no dudan en cometer crímenes —incluso el asesinato múltiple de víctimas indefensas— por
miedo a perder el poder.
Herodes (en hebreo Hordos), más conocido como Herodes el
Grande (engriego Μέγας ἡρῴδης) o Herodes I (Ascalón, 73 a. C. – Jerusalén, 4 a. C.), fue rey
de Judea, Galilea, Samaria e Idumea desde el 40 a. C. hasta su muerte, en calidad
de vasallo de Roma.
Bajo su gobierno se incrementó el desarrollo del comercio y de la agricultura y se llevó a la
práctica un plan de construcciones de importancia. Edificó la fortaleza Antonia, un palacio real,
un anfiteatro, un teatro y un hipódromo. En el año 20 a.C. reemprendió la construcción
del templo de Jerusalén. Fundó y cambió el formato de varias ciudades siguiendo la línea
helenística-romana: entre sus creaciones urbanísticas destacan Sebaste (Sebastia) y Cesarea
Marítima.
Su reinado se compuso de hazañas criminales, muchas de ellas descriptas por el historiador
judío Josefo (Antigüedades judías, 15.3, 3 § 53-56): apenas conquistó Jerusalén y se instaló
allí como rey, ordenó matar a cuarenta y cinco partidarios de Antígono, su c