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Traductor: Luis Arias, OSA

CARTA PRÓLOGO

EPÍSTOLA CLXXIV

Agustín al beatísimo Señor, muy amado y venerable hermano y colega en el sacerdocio,
al papa Aurelio, salud en el Señor.

Joven aún (400), di principio a estos mis libros sobre la Trinidad, que es Dios sumo y
verdadero, y en mi ancianidad los publiqué (416). Cesé en mi trabajo al comprobar
que me habían sido substraídos furtivamente mis libros antes de finalizar mi labor y
antes de poderlos limar por medio de una retractación minuciosa, según era mi deseo.
Publicar completa mi obra era mi decisión, y no libro por libro, porque, al avanzar en
la búsqueda, los que siguen se enlazan en íntima trabazón con los anteriores. Siendo
imposible llevar a feliz término mi propósito a causa de los amigos a cuyas manos
habían llegado mis libros, sin yo quererlo, interrumpí mi dictado y pensé lamentar el
hecho en otros escritos míos y dar así a conocer cómo mi obra no había sido publicada
por mí, sino que me había sido arrebatada antes que me pareciera digna de ver la luz
pública.

Pero, solicitado por los ruegos insistentes de muchos hermanos y, sobre todo,
obligado por tu mandato, decidí continuar este penoso trabajo y darle cima con la
ayuda del Señor. Corregidos, no según mi deseo, sino conforme a mis posibilidades,
para que no resulten desemejantes en demasía a los primeros, que me fueron
hurtados y que ya corren en manos de los hombres, los envío ahora a tu paternidad
venerable por medio de nuestro hijo y condiácono muy amado, autorizando a todos su
lectura y transcripción. De haber seguido mi plan, aun conservando el mismo fondo
doctrinal, hubiera sido en mi exposición más claro y sencillo, teniendo siempre
presente lo abstruso de la materia y la exigüidad de mis fuerzas. Hay quienes poseen
sin proemio mis cuatro o cinco libros primeros y el doce sin una parte notable de su
fin; pero si esta edición llega a su conocimiento, corregirán, si quieren y pueden, todas
estas deficiencias. Te ruego mandes poner esta carta, separada, sí, pero al frente de
mis libros. Ten salud. Ruega por mí.

LIBRO XV

Expone al principio, breve y sumariamente, cuanto se ha dicho en cada uno de
los catorce libros anteriores, y enseña puntualmente cómo la discusión es
llegada a tal estado, que es menester inquirir ya la Trinidad, que es Dios, en las
cosas eternas, incorpóreas e inmutables, en cuya perfecta contemplación se nos
promete la vida feliz. Demuestra cómo esta Trinidad puede ser aquí vista por
nosotros como en un espejo y en enigma, pues se ve por la imagen que somos
nosotros, semejanza obscura, cierto, y difícil de discernir. Así se puede
conjeturar y explicar de alguna manera la generación del Verbo divino por el
verbo de nuestra mente, aunque con dificultad, a causa de la gran disparidad
que entre ambos verbos se observa; y la procesión del Espíritu Santo en la
dilección, obra de la voluntad.

CAPÍTULO I

SOBRE LA MENTE, DIOS

1. Era nuestra intención adiestrar al lector en la contemplación de las criaturas, con el
fin de que pudiera conocer a su Hacedor; y en nuestra búsqueda llegamos hasta la
imagen de Dios, que es el hombre, en lo que tiene de más noble sobre los animales, es
decir, su razón o inteligencia y cuanto pueda enunciarse del alma racional e
intelectiva, siempre que pertenezca a esa realidad que llamamos mente o ánimo.

Con este nombre distinguen algunos autores latinos, conforme a su modo de hablar,
entre la parte más excelsa del hombre, parte que ha sido a los brutos negada, y el
alma, patrimonio también de las bestias.

Si, por encima de esta naturaleza, buscamos aún algo, y buscamos la verdad,
encontraremos a Dios, esencia increada y creadora. Que Dios sea Trinidad es lo que
debemos probar, no sólo a los creyentes, fundados en la autoridad de la Escritura, sino
incluso, si ello es posible, a los hombres de inteligencia despierta, apoyados en
argumentos de razón. Dije si ello es posible; el porqué lo indicará mejor nuestro
razonar a lo largo de la discusión.

al éter. a fin de conocer por ellas a su Hacedor. Busca la fe. pues. se le encuentra para buscarle con más avidez. se canta en el Salmo inspirado. no entenderéis4. buscan. después de la creación del mundo. si no pueden encontrar lo que buscan? No dice: "Alégrese el corazón de los que encuentran". y tan pronto como le encontréis. al círculo de los astros. al agua impetuosa o a las lumbreras del cielo tomaron por dioses. así se han de buscar las realidades incomprensibles. Comen Y beben. Sin embargo. por las cosas que han sido hechas6. la posibilidad de encontrar a Dios mientras se le busca nos la atestigua el profeta Isaías cuando dice: Buscad a Yahvé. 3. sino que al fuego. para ver si hay entre ellos algún inteligente que busque a Dios5. los tuvieron por dioses. a la vista de los bienes visibles. abandone el impío sus veredas y sus pensamientos el malvado2. y porque sienten hambre y sed. ¿cómo. Lo invisible de Dios se hace comprensible. Si en la búsqueda puede ser encontrado. seducidos por su hermosura. buscad siempre su rostro 1. Pues si. pues cada día se hace mejor el que busca tan gran bien. Por eso dice el profeta: Si no creyereis. El Dios que buscamos espero venga en mi ayuda para que mi trabajo no sea estéril y podamos entender este pensamiento del Salmo sagrado: Alégrese el corazón de los que buscan al Señor. y cuando se aproxime a vosotros. ha de alegrarse y no sentir tristeza el corazón de los que buscan. sino porque sabe que no ha de cejar en su empeño mientras adelanta en la búsqueda de lo incomprensible. ¿A. Parece que jamás se encuentra lo que siempre se busca. buscad al Señor y fortaleceos. VESTIGIOS DE LA TRINIDAD EN LA CRIATURA 2. Mira Dios a los hijos de los hombres. sino de los que buscan al Señor. al viento. En este sentido hemos de entender lo que el Eclesiástico pone en boca de la Sabiduría: Los que me comen sentirán hambre y los que me beben quedarán con sed 3. qué buscar.CAPÍTULO II EN BUSCA DEL DIOS INCOMPRENSIBLE. Nos hemos entretenido bastante en las criaturas de Dios. no alcanzaron a comprender el Bien supremo y por la consideración de las obras no conocieron al Artífice. si comprende que es incomprensible lo que busca. y no crea que no ha encontrado nada el que comprende la incomprensibilidad de lo que busca. Sigue buscando el entendimiento al que encontró. encontrando lo que busca y buscando lo que encuentra? Se le busca para que sea más dulce el hallazgo. ¿por qué se dice: Buscad siempre su rostro? ¿Se ha de seguir buscando una vez encontrado? En efecto. Debe el hombre ser inteligente para buscar a Dios. porque encuentran. Y el libro de la Sabiduría reprocha a los que. encuentra el entendimiento. . rectores del orbe terráqueo. invocadle.

Por la grandeza y hermosura de las criaturas podían racionalmente conocer al Creador de éstas7. He citado este texto del libro de la Sabiduría para que ningún fiel me acuse de haber trabajado en vano y sin fruto al buscar en las criaturas ciertas especies de trinidades para elevarme. debían comprender de ahí cuánto más poderoso es su Criador. hasta la mente del hombre.sepan que el Dominador de ellas es aún mejor. El creador de la belleza hizo todas las cosas. en búsqueda afanosa de vestigios de aquella Trinidad suprema que nosotros buscamos cuando buscamos a Dios. gradualmente. . Y si admiran su virtud y su obrar.

y no siendo una misma realidad el engendrar y ser engendrado o ser engendrado y no serlo. pero en estos tres libros se trata con más diligencia de la misión del Hijo y del Espíritu Santo. y está presente en todas parte y actúa inseparablemente. ¿es Él sabiduría o sólo es padre de la sabiduría? ¿Engendró la Sabiduría a la Sabiduría? Cualquiera que sea la respuesta. aun cuando sea predicado temporal. y. por el mero hecho de ser uno mitente y otro enviado. pues siempre permanece inmutable en su perseidad esencial. repitiendo la lectura. creen que también son diversas las substancias. cuanto en mis libros precedentes he dicho. cuando se refiere a una realidad que no es la esencia. pero además existen otros términos que entrañan relación o dicen habitud. a decir una multitud de cosas que no podemos abarcar con una simple mirada. pues la Trinidad es en todo igual. sino a una realidad distinta de la esencia. sois nuestro refugio8. pues son dos términos distintos. no a la substancia. y en ellos se prueba que el enviado no es inferior al que envía. Así. y cuando se emplea un término relativo. a causa de aquellos que opinan no ser de una misma substancia el Padre y el Hijo. no indica mutación en Dios. con la ayuda del Señor. a lo largo de los catorce libros. el Padre dice relación al Hijo. es decir. se demuestra que no todo cuanto e Dios se predica se predica según la substancia. y haré. y cómo no es Dios triple. En el V. inmutable e invisible en su esencia. aparece también en este libro la ecuación esencial de a Trinidad. sin entretenerme en discusiones. sino las conclusiones escuetas. sino . Prosigue el mismo argumento en los libros II. a fin de encaminarlas hacia la neta deseada.CAPÍTULO III BREVE RESUMEN DE TODA LA OBRA 4. III y IV. recordar lo olvidado. donde dice: Señor. no los argumentos en que apoyé mis asertos. Se demuestra en el libro I por las Sagradas Escrituras la unicidad e igualdad de la Trinidad soberana. En el VI se pregunta en qué sentido Cristo es llamado por boca del Apóstol virtud de Dios y sabiduría de Dios9. como en cuadro sinóptico. 5. y Señor dice habitud a la criatura que le sirve. cuanto pueda por resumir en breves conceptos. fijaré. con presteza se puede. Mas porque la necesidad de razonar y discutir me llevó. y si esto sucede. como en el Salmo. Pero éstas no han de estar tan distanciada que se pongan las que anteceden en olvido. difiriendo para más adelante tratar a fondo la siguiente cuestión: el que engendró a Cristo. como cuando se dice bueno o grande según la substancia o cuando se trata de algún otro atributo substancial. es menester enumerarlas en rápido recuento del pensamiento.

hasta llegar a la imagen de Dios. para ejercitar así la penetración del lector. donde ni los tres juntos son algo más que uno de ellos. En el VIII. entendimiento y voluntad. Cuando reflexiona. sin indicarlo. realidad simple. y el Padre y el Hijo no son dos principios con relación al Espíritu Santo. como es manifiesto. la naturaleza inmaterial e incomprensible de Dios por la verdad. en cuanto es posible.trino. Se investiga luego en qué sentido se dice una esencia y tres personas. pero con mayor profundidad y diligencia. a saber. aducidas las razones. por ejemplo. por la justicia. y por eso aplazamos la disputa trinitaria hasta encontrar en la percepción de los cuerpos visibles una especie de trinidad. ni los dos juntos son mayores que el Espíritu Santo. También se discutió cómo puede entenderse. lo que dice el obispo Hilario: La eternidad en el Padre. es imposible a la mente dejar de acordarse de sí misma. fuente de todo bien. Por esta razón elegimos en el XI el sentido de la vista. En el libro X se trata del mismo argumento. que impele al alma injusta al amor de la justicia. aplicando el resultado. ni dos de ellos son en la Trinidad superiores a uno solo. en . no son tres virtudes ni tres sabidurías. sino que es también Él poder y sabiduría. y llegamos a descubrir en el alma una trinidad de relieve más acusado en la memoria. que en las Escrituras santas es Dios10. y lo mismo se ha de afirmar del Espíritu Santo. y su esencia se demuestra que es una. Hijo y Espíritu Santo. una esencia y tres substancia. en el libro IX. o. a los restantes sentidos. la noticia por la que se conoce a sí misma y el amor con que se ama a sí misma y a su noticia. aunque no siempre piense en sí. que conocida se intuye. pues con toda certeza sabemos que son tres: Padre. y estas tres cosas son iguales entre sí. sin embargo. el amado y el amor. Se advirtió luego cómo se puede entender. en el amante. y encontrarnos cómo la inopia del lenguaje nos fuerza a sintetizar en una palabra la realidad que son los tres. y los tres juntos no son mayores que uno de ellos en particular. por la caridad. no se desentiende con el pensamiento de los objetos corpóreos. está claro para los inteligentes cómo en la verdad esencial el Padre no es mayor que el Hijo. por el bien supremo. que es el hombre según la mente. de conocerse y amarse. como son un Dios y una esencia. sino un poder y una sabiduría. para encontrar en él lo que buscábamos. y vimos así surgir la trinidad del hombre exterior. la especie en el Hijo y la acción en el Don. primero en las cosas de afuera. según algunos escritores griegos. La discusión avanza. cómo el Dios que engendró al Hijo no sólo es Padre del poder y de la sabiduría. Mas. En el VII se explica la cuestión aplazada. y en la que empezó a vislumbrarse la imagen de la Trinidad. y en la mente encontramos una cierta trinidad: la mente.

que nosotros percibimos fuera. distinta de la ciencia. que es don de Dios y participación divina. y primero buscamos una trinidad sui generis en la inferior. y en ella aparecen tres realidades de una misma esencia: la imagen del cuerpo existente en la memoria. renovada por el conocimiento de Dios. En el libro XIV se disputa sobre la verdadera sabiduría del hombre. y así percibe la sabiduría. lazo de unión entre ambos. Luego descubrimos en el alma otra trinidad introducida por las cosas que se experimentaron en la periferia. en la imagen impresa en la pupila del espectador y en la atención de la voluntad. De ésta se trata en el libro XIII. y aunque ésta ya pertenece al hombre interior. Paro estas tres cosas no son iguales ni de una misma substancia. no se la considera aún ni se denomina imagen de Dios. Distinguimos en el libro XII entre sabiduría y ciencia.el objeto visible. la forma que resulta cuando a ella se convierta la mirada interior del pensamiento. y se llegó a descubrir la trinidad en la imagen de Dios. pues nace de las sensaciones corpóreas. y la atención de la voluntad. que llamamos ciencia. siguiendo las directrices de la fe cristiana. conforme a la imagen del que creó al hombre11 a su semejanza12. allí donde existe contemplación de lo eterno. broche unitivo de ambas. . Pero esta trinidad pertenece también al hombre exterior. que es el hombre según la mente.

el ser dotado de sensibilidad al insensible. óptimo y feliz de todos los espíritus. sino espíritu. lo inmutable a lo transitorio. ella proclama la existencia de un óptimo Hacedor. ni cambiar. que todo lo conoce y comprende. Busquemos ya en las realidades eternas.CAPÍTULO IV MARAVILLOSA LECCIÓN DE LA NATURALEZA SOBRE DIOS 6. justo. La existencia de Dios no sólo se apoya en la autoridad de las Escrituras divinas. y a la que pertenecemos nosotros. el más poderoso. Y como nosotros colocamos al Criador por encima de todas las cosas creadas. que no es cuerpo. lo inmortal a lo perecedero. la justicia a la injusticia. lo incorruptible a lo corruptible. lo belio a lo deforme. los seres inteligentes a los irracionales. . que es Dios. que no puede morir. que es eterna. sino en la naturaleza toda que nos rodea. el bien al mal. bello. la potencia a la impotencia. es obligado confesar que posee la vida en grado sumo. incorpóreas e inmutables. que nos ha dotado de mente y razón discursiva. lo invisible a lo visible. lo inmaterial a lo corpóreo. la felicidad a la miseria. la Trinidad. cuya perfecta contemplación se nos promete en la vida feliz. en virtud de la cual juzgamos que se ha de preferir el ser viviente al inanimado. ni corromperse.

y la virtud o potencia que le hace poderoso. una la. y como siente. como comprende. la bondad y la justicia. La vida en Dios es su esencia y su naturaleza. sabio. hermosísima. todo es uno. sino espíritu. Se dice que Dios es inmortal e incorpóreo para que entendamos y creamos que no es cuerpo. incorruptible. bondad y otra la justicia? Evidentemente no. incorruptible e inmutable. pues es inmutable. y cuanto pueda el humano lenguaje expresar digno de Dios. bueno. pero carece de entendimiento. vivo. poderoso. ¿Quién osará afirmar que el Dios uno y trino. espíritu". Es también eternidad verdadera. es la misma sabiduría. comprende. pues Dios es espíritu13. y por ende incorruptible. es decir una misma cosa. la vida que es Dios siente y comprende todas las cosas. que es Él mismo. 8. esto es. y. no vive. todas estas cosas y otras semejantes pueden predicarse de la Trinidad y de cada una de las personas. conviene a la Trinidad. no por el cuerpo. inmortal. Decir que Dios es eterno. o que la esencia. ni siente. o el Espíritu Santo. parece que de todas estas . Esta vida no es como la del árbol. No vive Dios sino por la vida. en el seno de la naturaleza divina. inmortal. ¿dónde o cómo descubrir la Trinidad? Reduzcamos primero esta multitud a cierta parvedad. Él no recibió la sabiduría por la que es sabio. en la que las tres divinas personas se proclaman iguales. pues. ¿Qué existe más poderoso y bello que la sabiduría que se extiende de un confín a otro con fortaleza y lo dispone todo con suavidad?15 ¿Difieren acaso. por los sentidos. No siente Dios como los irracionales. corruptible. mudable y corpórea. y la hermosura que le hace bello. aquella simple esencia. feliz. por consiguiente. inmutable. en cuya esencia no hay mutación. o quién negará que una de ellas sea omnipotente. sabio. que es un solo Dios. INDEMOSTRABLE POR LA RAZÓN NATURAL 7. pues no consta de alma y cuerpo. es mortal. carente de inteligencia y sensibilidad. si decimos: "Eterno. cual si fueran dos realidades distintas en Dios. justo.CAPÍTULO V LA EXISTENCIA DE LA TRINIDAD. la justicia es bondad y la bondad es bienandanza. o el Padre. y cuando se le llama viviente e inteligente. sin principio ni fin. o el Hijo. bello. justísima. ni entiende. Todo lo dicho. óptima y felicísima? Si. una misma cosa es en Dios el entendimiento y el sentido. siente. En Él no existe inicio ni ocaso. Y ésta es su vida. y a cada una de las personas de la Trinidad. Y no en vano se dice que es el único inmortal14. Por consiguiente. y siente por la mente. pues es inmortal. Ni es como la del animal: posee la vida de la bestia los cinco sentidos. pues su inmortalidad es verdadera inmortalidad.

poderoso. bello. tomemos el primero. que carece de sabiduría. porque entre los hombres puede encontrarse un espíritu no feliz. sabio. y la misma realidad es ser espíritu y ser justo. . y las demás indican cualidades de la substancia. son cuatro nombres y una realidad. Elijamos uno de los cuatro términos enumerados por este orden: eterno. pero el que es bienaventurado es justo. y pues los cuatro significan. dice la Escritura: Mejor es el sabio que el fuerte16. seleccionemos de entre los cuatro lo que en el hombre supone necesariamente los tres: la felicidad. y de la sabiduría y el poder. una misma realidad. la eternidad. inmortal. y hermosos se llaman también los cuerpos. mas no sucede así en aquella inefable y simple naturaleza. porque los cuatro términos se identifican. según queda dicho. aunque en Dios es la misma cosa ser justo y ser bueno y feliz. Lejos de nosotros afirmar de Dios la espiritualidad según la substancia y la bondad según la cualidad. a decir verdad. Y lo mismo se ha de entender de todo lo mencionado en los libros precedentes. y puede uno ser justo y bueno y no ser dichoso. ambas cosas son en Él substanciales. Referente a los cuatro últimos. de los cuatro elijamos la sabiduría. Cuanto de ella se dice según la cualidad. inmutable. a fin de que nuestra atención no vague por multitud de imágenes. bueno y espíritu. no obstante. incorruptible. aunque en Dios. es decir. se ha de entender según la substancia o esencia. Y pues una vida cualquiera la tiene el animal. Y hagamos otro tanto con los cuatro siguientes: vivo. se da la tercera serie. comparados entre sí. bueno y dichoso.expresiones sólo la última dice habitud a la substancia.

encontramos que fue en el VIII. qué vivacidad de ingenio. Porque si en la naturaleza divina el poder y la sabiduría. intentamos elevar. sino en su venerable y maravillosa prestancia. ¿cuál es este medio? 10. Cuando decimos: "Eterno. es Trinidad? No digo: "Cómo creer". Sin embargo. la atención de la mente al conocimiento de aquella perfecta e inconmutable esencia. pues esta verdad entre los fieles está fuera de toda duda. o la sabiduría y la felicidad. y no existe diferencia cuando decimos tres o decimos uno. es indiferente decir doce o decir tres. no aparecía aún la trinidad. para que no parezca que el Hijo hace al Padre sabio.CAPÍTULO VI TRINIDAD EN LA UNIDAD. Y del Espíritu Santo sólo pudimos comprobar que también Él es sabiduría. un Dios. una esencia. pues. nosotros la mendigamos de Él. esta sabiduría que es Dios. EL DIOS TRINIDAD Y LAS TRILOGÍAS CREADAS 9. estas tres cosas la Trinidad. qué fuerza o potencia intelectiva. como es luz de luz y Dios de Dios. se declaró ya en el libro VII. se identifica con la Trinidad? De nadie recibe Dios la sabiduría. al reducir aquella muchedumbre a esta parvedad. como pudimos. feliz". sabio. o la vida y la sabiduría. recordamos en qué libro de esta obra empezó a manifestarse a nuestra inteligencia la Trinidad. de suerte que semejaba estar en nosotros por la presencia de su luz. en qué sentido se haya de entender. qué penetración del pensamiento demostrará. y todos juntos una sabiduría. En él. y no espacialmente. que es Dios? Reducimos la cantidad de doce a la poquedad de tres. son una misma cosa. ¿Qué método discursivo. y en Él no es una cosa la sabiduría y otra su esencia: ser y ser sabio es para Él todo uno. pues demostramos como posible la reducción a unidad de las otras dos perfecciones. porque Dios es su sabiduría. que no es nuestra mente. Si. pero acaso sea posible condensar estas tres en una de ellas. que es Dios. por medio del discurso. Mas ¿cómo comprender que esta sabiduría. Cristo es llamado en las Sagradas Escrituras poder de Dios y sabiduría de Dios 17. por no citar otras cosas. La contemplamos por encima y próxima a nosotros. por ventura. pero si existe algún medio para comprobar por la razón nuestra fe. pues no teníamos fija la mirada de la mente en aquella claridad para poder descubrir su fulgor y nos contentábamos con . y la misma razón nos hace comprender que el Hijo es sabiduría de sabiduría. ¿son. no pueden ser una cosa en la naturaleza de Dios? En consecuencia. ¿por qué la eternidad y la sabiduría. que esta unidad.

al Espíritu Santo? ¿O es que estas trinidades pertenecientes a nuestros sentidos o a nuestra alma no se creen. ¿Por qué no reconocer allí la Trinidad? ¿Acaso esta sabiduría. por la cual conocemos cuanto conocemos. y. esto es. la Trinidad. ejercitada ya nuestra inteligencia en los seres inferiores. como descanso de la atención fatigada. cuanto era menester y quizá más de lo necesario. al Padre y a su Hijo. según la cual fue el hombre creado a imagen de Dios19. o en la imaginación cuando se piensa en las realidades experimentadas al exterior. arte de honesto vivir que la razón percibe con claridad y son objeto de la ciencia. recordamos y amamos. que es Dios. nos hemos entretenido desde el libro IX al XIV en la criatura. Ahora. y así. Se prueba en el libro VIII cómo nosotros vemos el Bien inconmutable aunque no seamos este bien. que somos nosotros. pero se ignora a sí misma. principió a brillar con tenues fulgores una trinidad en el amante. no vemos en ellas la Trinidad: de suerte que hay cosas que vemos y otras que aunque no vemos es necesario creer. intentamos elevarnos. se ven. y esto mismo se nos advierte en el XIV al hablar de la sabiduría humana. se cree? Si ello es así. reflexiona y sr conoce a sí misma. que es Dios. que nos viene de Dios. o cuando la mente. que es Dios. o cuando fija su mirada en algo que no es ella. para que las perfecciones invisibles de Dios pudieran sernos conocidas por la creación20. pero ¿veremos así al Dios Trinidad al contemplar con la mirada del pensamiento al que habla y a su Verbo. donde se comprueba que la magnitud de dos o tres es mayor que la de uno. como la fe y las virtudes. Pero como aquella luz inefable deslumbró nuestra mirada y nos hizo sentir la debilidad de nuestra mente para poder atemperarnos a ella. tiene plena realización cuando las vemos. sin conseguirlo. o sus perfecciones invisibles no son inteligibles por la creación o. eterno e inconmutable: en todas estas cosas vemos trinidades muy ciertas. no se ve. por sernos su conocimiento más familiar y ocupar un término medio entre el principio y el remate de nuestro estudio. si descubrimos algunas. según las santas Escrituras18. no se comprende ni se ama? ¿Quién afirmará esto? ¿Quién no ve que donde no hay ciencia no existe sabiduría? ¿Hemos de creer que la sabiduría divina conoce todas las demás cosas. cuando se llegó a la caridad. o cuando las impresiones nacen en el alma sin que hayan intervenido los sentidos del cuerpo. que es Dios. pues surgen dentro de nosotros o en nosotros. o que ama todas las . y al que de ellos procede como caridad de ambos común.cercioramos de alguna manera de que no existía allí extensión de mole. fijamos la mirada de nuestra reflexión en nuestra propia mente. es decir. en cambio. Vemos trinidades muy ciertas en las cosas corporales y externas. a la contemplación de la Trinidad soberana. Mas. en el amado y en el amor.

la noticia que le lleva a su conocimiento y el amor con que se ama.cosas y no se ama a si? Si es impío y necio decir o creer tamaños absurdos. . encontramos una trinidad en el hombre: la mente. en su noticia y en su amor. En consecuencia. he aquí la Trinidad en la sabiduría.

Una persona. y éste su amor. y es una persona y en su mente está la imagen de la Trinidad. sino lo que en el alma descuella. sin ser Dios? No. ni amamos sino por la voluntad.CAPÍTULO VII NO ES FÁCIL VISLUMBRAR EN LAS TRINIDADES VISIBLES AL DIOS TRINIDAD 11. la noticia y el amor -o la memoria. tropezamos en . no según toda la amplitud de su naturaleza. Mas en aquella Trinidad. aunque por su esencia puede conocerse a sí mismo. y el Hijo su inteligencia. Si definimos al hombre diciendo que es una substancia racional. la del Hijo y la del Espíritu Santo. si no es por el Padre. es toda entera Dios y toda entera es Trinidad. si pensamos sólo en el alma. mientras por sí se arma a sí mismo. Nada pertenece a la naturaleza de Dios que no pertenezca a la Trinidad. ninguna parte de la mente recordamos si no es por la memoria. sino del hombre. La mente no es el alma. y las tres personas son una esencia. al Padre y al Espíritu Santo? ¿O que el Espíritu Santo sólo por el Padre se recuerda de sí mismo. mientras por su esencia se recuerda de sí. Por consiguiente. que consta de alma y cuerpo. cuya imagen es la mente. la mente es una porción de ella. la del Padre y la del Espíritu Santo. He aquí por qué cada hombre individual es imagen de Dios según la mente. ¿quién se atreverá a decir que el Padre no se conoce a sí mismo. la del Padre y la del Espíritu Santo. del Padre y del Hijo. inteligencia y voluntad-. dichas tres facultades no son el hombre. como la cabeza. ni al Espíritu Santo. y el amor del Padre y del Hijo? ¿Quién tendrá la presunción de sentir o afirmar tales cosas sobre la Trinidad? Si sólo el Hijo es allí su inteligencia. es decir. Aquéllas descuellan en el hombre. Y esta Trinidad. Notemos otra diferencia importante: si en el hombre consideramos la mente. ni comprendemos sino por la inteligencia. pero no imaginemos estas cosas como corpóreas. no son el hombre. Según definición de los antiguos. pero no a la manera que el hombre singular es una persona. Pero estas tres realidades están en el hombre. mortal. o están en el hombre. de su Hijo y del Espíritu Santo? ¿Y quién se atreverá a opinar que el Hijo no se recuerda de sí ni del Padre. Abstracción hecha del cuerpo. como si el Padre fuera su memoria. al Padre y al Hijo. y que no se ama sino por el Espíritu Santo. no son el hombre. ¿Podemos acaso decir que la Trinidad está en Dios como una porción de Dios. indudablemente que el hombre posee un alma que no es cuerpo y un cuerpo que no es alma. tiene en su mente estas tres cosas. el hombre es un animal racional. o que no se ama sino por el Espíritu Santo. sino por el Hijo. ni al Hijo. 12. y por el Hijo conoce al Padre y se conoce a sí mismo y al Hijo. el ojo o el rostro. cada hombre individual.

y así como el Padre se acuerda de sí y del Hijo por su propia memoria y no por la del Hijo. el Hijo no recibiría su esencia del Padre. como es la verdad. pero el Hijo conoce al Padre.idéntico absurdo. es engendrado por la inteligencia que es el Padre. así ni el Padre recuerda por Él ni el Espíritu Santo ama por El. ni ha de esperar su realización en las que se dicen futuras. como es también su inteligencia y su memoria. el Padre es inteligente por su inteligencia esencial. pero todo esto lo recibe del Padre. con el presente. ¿ Qué mortal puede comprender esta sabiduría por la que Dios conoce todas las cosas. No obstante. impugnamos y discutimos en el libro VIE. lo cual es absurdo incalificable y falsedad inaudita. el Hijo. el Padre es sabiduría. pues. ¿quién dirá que hay sabiduría? De donde se deduce que el Padre es su amor. en lógica conclusión. Posee. Consecuentemente. El Espíritu Santo es sabiduría procedente de sabiduría y no tiene al Padre por memoria. sino el Padre solo. Donde no hay amor. pues el Padre seria sabio por la sabiduría que engendró. Y si el ser y el ser sabio se identifican en Dios y su esencia es su sabiduría. y también la tiene el Hijo. tres realidades. sino que sería el Padre quien recibiría la esencia del Hijo. y de tal manera que se identifican con su ser. el Padre tiene memoria de sí. que el Padre no sería sabio por sí mismo. pues Él mismo es su inteligencia. Y lo mismo se puede afirmar sin inconveniente de la memoria. y Él se adeliciase en su amor. ni la sabiduría engendraría a la sabiduría. sino por el Hijo. todo sea para Él presencial: Dios no ve una a una las cosas ni mariposea con . y un tercero conociese en su lugar. Luego Dios Padre es sabio por su propia sabiduría. procede de la sabiduría que es el Padre. y el Hijo. He aquí. sino que el pasado y el futuro. Donde no hay inteligencia no puede existir sabiduría. estas tres cosas. ni al Hijo por inteligencia y a sí mismo por amor. sino que Él mismo es para sí inteligencia. inteligencia del Padre. inteligencia y voluntad o dilección. de quien es nacido. su memoria y su amor. ¿Cómo puede ser sabio el que de sí mismo se olvida o nada recuerda? En conclusión. de manera que ni las que se dicen pretéritas sean para Él pasadas. el que así sea le viene de quien procede. si el Padre no se conoce a sí mismo. en consecuencia. y sabiduría es el Hijo. como no comprende por Él ni el Padre ni el Espíritu Santo. Esta monstruosidad la rechazamos. por quien fue engendrado el Hijo. así el Hijo se acuerda del Padre y de sí mismo por su propia memoria y no por la memoria del Padre. el Hijo hace sabio al Padre. no sería sabio si no fuera inteligente. sabiduría del Padre. 13. pues. y las tres no son el Padre. el Hijo y el Espíritu Santo. en aquella soberana e inmutable esencia que es Dios. Y pues el Hijo es también sabiduría engendrada de sabiduría. No sería sabio si otro recordase por El. memoria.

una manera asaz incierta el porvenir por el pasado. cuando considero que ni a mí mismo. cuya serie nuestra memoria retiene. pues todo lo abarca a un tiempo. Las cosas pretéritas. y aquellos que en esta facultad sobresalen son celebrados por su memoria. qué mortal. no al futuro. repito. inmutable e inefable mirada? En estas apreturas y angustias es grato clamar al Dios vivo: Admirable es para mí tu ciencia. ¿E imaginamos que pueda la extremada indigencia de nuestro entendimiento comprender cómo la providencia divina se identifica con su memoria y con su inteligencia. será capaz de comprender esta sabiduría. Comprendo en mí lo admirable e incomprensible de tu ciencia. Si mentalmente no prevemos con antelación lo que sigue. Con todo. es la memoria. no hablaríamos. sublime. al menos comprender. me puedo comprender. Conocemos con toda certeza que estas cosas se realizan en el alma y por el alma. en mi meditación se inflama el fuego 22 para buscar siempre tu rostro. si es que no las hemos echado en olvido. pero no el pasado por el futuro. si no expresar. el aya de nuestros recuerdos. que es a un tiempo prudencia y ciencia. Conjeturamos de. tanto más desfallece el humano lenguaje. Vemos algunos de nuestros pensamientos futuros con tanta mayor claridad y certeza cuanto más próximos están a nosotros. providencia que todo lo ve al detalle con una simple. sin embargo. facultad que pertenece al pasado. no por su previsión. artífice de mi ser. nada se profiere sin estar de antemano previsto. se dice que recitamos o modulamos. Y esta verdad la podemos constatar en los refranes y cantilenas. en otro tiempo presentes. pero ¿cómo? Cuanta mayor atención pongamos en entender el modo. eterna. no con previsión. . y la misma atención de la mente no se sostiene hasta hacérnoslo. y no puedo a ella llegar21. sino de memoria. las conocemos por la memoria. no la previsión. obra de tus manos. Pues hasta finalizar nuestra frase o cantar. utilizando los servicios de nuestra memoria.el pensamiento de un concepto a otro. con una sola mirada. Cuando así obramos. cuando nos sentimos incapaces de comprender la nuestra? Podemos ver las cosas que están presentes a nuestros sentidos o a nuestra mente.

según afirma en otro lugar. Llama speculantes a los que ven en un espejo. Somos transformados. Aun en la misma impiedad. Y por estas palabras: como por el Espíritu del Señor. no a los que otean el panorama desde una atalaya. que él llama la misma. Este fue el hito de nuestros afanes: hacer ver como en un espejo a nuestro Hacedor sirviéndome de esta imagen que somos nosotros. aquel varón tan eminente y tan espiritual dice: Vemos ahora como en un espejo y en enigmas. como por el Espíritu del Señor24. En el idioma griego. En griego. forma según la cual hemos sido creados los hombres. Tal es también el significado de aquella frase del mismo Apóstol: Nosotros a cara descubierta contemplamos la gloria del Señor como en un espejo. es decir. esto es.CAPÍTULO VIII VISIÓN ESPECULAR DE DIOS EN ESTE DESTIERRO 14. Si anhelamos sabor qué es este espejo y cómo es. El sentido de esta expresión queda puntualizado en el libro XII. pues esta imagen. en la imagen de Dios. cambiados de una forma en otra. la palabra speculun. tanto más laudable es la naturaleza. de donde han sido traducidas al latín las Cartas del Apóstol. desde cuya eminencia exploramos la lejanía. incluso en cuanto al sonido material. entonces veremos cara a cara 23. . y así aparece claro que el Apóstol deriva de speculum y no de specula la palabra speculari. la que nosotros vemos como en un espejo. prueba el Apóstol que esta tan deseada transformación es un regalo de la gracia divina. dice. y nos transformamos en la misma imagen de gloria en gloria. no ha lugar la duda. También podemos entender la frase de gloria en gloria en otro sentido. lo primero que se nos ocurre pensar es en la imagen en él reflejada. de la gloria de la fe a la gloria de la visión. es decir. se transforma de su deformidad en imagen de hermosura. Sé que la sabiduría es substancia incorpórea y luz a cuyo resplandor vemos lo que es invisible a los ojos del cuerpo. es imagen de Dios. de gloria por la cual ahora somos hijos de Dios. a cuya luna asoman las imágenes. superiores a los demás animales. Y esta naturaleza. y es imagen de su gloria. Y por esta razón añade: de gloria en gloria: de la gloria de la creación a la gloria da la justificación. es imagen de Dios. cuando de su impiedad es justificada por el Criador. pues. cuanto más detestable es el pecado. con todo. de la palabra specula. difiere. De la misma naturaleza humana se dijo: El varón no debe cubrir su cabeza. la más excelsa de las criaturas visibles. a la gloria que nos hace semejantes a Él cuando le veamos tal cual es 26. El varón no debe cubrir su cabeza. aunque borrosa. cuando dice: Viendo la gloria de Dios como en un espejo. pasando de una forma incolora a una forma resplandeciente. Y cuando escribe: Somos transformados en la imagen. pues es imagen y gloria de Dios 25. pues es imagen y gloria de Dios.

como lo es la expresión de los Proverbios: Tres hijas tiene la sanguijuela29. ahora por un espejo. por . aplicando a cada palabra su significado particular. como en aquel pasaje de la Carta a los Tesalonicenses: Así que no durmamos como los demás: velemos y seamos sobrios. ¿Qué es. pues habla de los dos hijos de Abrahán. una alegoría. de noche se embriagan. denominadas en griego tropos. Muchas son las especies de estos tropos o alegorías. así como todo caballo es un animal. pues. si no somos muy tardos de ingenio. medio de nuestra visión actual. y los que se embriagan. profundicemos el sentido de estas dos sentencias: Vemos. sino un hecho. Expresar en romance los nombres de todos los tropos o figuras. Así como es más corriente decir esquema que figura. empresa sería muy arriesgada y difícil.CAPÍTULO IX ALEGORÍA Y ENIGMA 15. Pero añade: en enigmas. traducen parafraseando: Lo que se entiende de una cosa por otra. donde se da a entender una cosa por otra. dice el Apóstol. es también más conocida la palabra tropos que la palabra figura. seamos sobrios?28 Pero esta alegoría no es un enigma. y esto lo desconocen muchos que ignoran las figuras de dicción. entre las cuales se cuenta el enigma. Mas porque no sólo los que ignoran la gramática. Es preciso que la definición genérica comprenda siempre todas sus especies. no verbal. el sentido de este pasaje es obvio. por consiguiente. Cuanto a mí se me alcanza. y añade: en enigma. y otras semejantes. Antes de la explicación. para decirlo en dos palabras. pero no toda alegoría es un enigma. Mas la alegoría del Apóstol es real. que somos del día. este nombre genérico dealegoría puede ser sustituido por el específico de enigma. Algunos de nuestros intérpretes. así todo enigma es una alegoría. La frase es una. de noche duermen. queriendo evitar la palabra griega. sino un tropo. Enigma. uno de la esclava y el otro de la libre. lo que no es una palabra. en enigma. donde el Apóstol dice: Lo que ha sido dicho por alegoría 27. y por ellos quiso significar los dos Testamentos. porque. mas no todo animal es un caballo. donde se estudian los tropos. pero nosotros. Pues los que duermen. 16. es una alegoría obscura. por consiguiente. pues dice: Vemos ahora por un espejo. palabra que ya ha tomado carta de naturaleza en nuestro idioma. anhelan saber lo que el Apóstol quiso dar a entender cuando afirma nuestra visión presente en enigmas. el texto es obscuro. sino incluso la gente instruida se interesa por el significado del enigma. Estas cosas han sido dichas a causa de aquella sentencia del Apóstol que dice: Vemos ahora por un espejo.

pero ni siquiera con la mirada interior? ¿Quién lo ve y quién no lo ve? Es el pensamiento una especie de visión del alma. como los vicios y las virtudes e incluso el mismo pensamiento. Si la visión fuera fácil. existentes en una naturaleza inmutable. no digo con los ojos del cuerpo. Y así. pero apropiada para conocer a Dios al modo que ahora es posible. ora pensemos en futilezas y en cosas malas o falsas. . ya no consienta el sentido o yerre el consentimiento. Nadie. ora se reflexione en los conocimientos adquiridos por el estudio de las ciencias y artes liberales: ora se piense en las causas superiores y en las razones de todas estas cosas. el nombre de enigma no se encontraría en este lugar. ora nada de esto exista. pues. ya estén los objetos presentes y se les pueda contemplar con los ojos de la carne o percibir por medio de los otros sentidos. ¿Quién no ve su pensamiento y quién ve su pensamiento.espejo quiso significar la imagen. difícil de percibir. en los términos espejo y enigma puede entenderse una semejanza cualquiera en el sentido del Apóstol. ya estén ausentes y con el pensamiento veamos sus imágenes. a la manera que en esta vida nos es concedido. y por enigma una semejanza oscura. Mas he aquí el gran enigma: no ver lo que no podemos menos de ver. se extrañe de nuestro esfuerzo por conseguir ver. como acontece cuando se piensa en los objetos sin consistencia corpórea ni semejanza de cuerpos. un enigma y por un espejo. y nada más apto que aquella que con razón es denominada su imagen.

San Lucas narra este mismo episodio de la siguiente manera: Entonces los escribas y fariseos principiaron a pensar diciendo: ¿Quién es este que habla blasfemias? ¿Quién puede perdonar los pecados sino sólo Ellos? Jesús. Dijeron dentro de sí y les fue respondido: ¿Por qué pensáis? Y de aquel ricachón a quien dio su heredad opimos frutos dice el mismo Señor: Pensaba dentro de sí. pues de otra suerte no las conoceríamos. dijeron dentro de sí: Este blasfema. pues es verdad que son falsas. Una y otra son patrimonio del alma. Ciertos pensamientos son.CAPÍTULO X VISIÓN ENIGMÁTICA Y ESPECULAR DEL VERBO ETERNO DE DIOS EN LA PALABRA INTERIOR 17. Cuando se trata en particular de la inferior. sin duda.. según en el libro XIII probamos. porque. pues. Leemos en el libro de la Sabiduría: Dijeron en su interior pensando torcidamente 30. hijo. "dentro de sí" y "en su corazón" es sinónimo de palabra pensada. les respondió y dijo: ¿Qué pensáis en vuestros corazones?32 El dijeron pensando de la Sabiduría es el pensaron diciendo del Evangelio. ora pertenezcan a la ciencia contemplativa. Hablemos ya de las cosas conocidas en las que pensamos. si ésta conoce. aunque las palabras no resuenen fuera. Lo que aquellos hombres creían que . cosas verdaderas. ora a la acción. denominada propiamente sabiduría. ¿Qué significa dentro de sí. ciencia por la que conocemos todo lo que conocemos. conoce ya la verdad. el que piensa habla siempre en su corazón. Declara qué sea hablar en su interior. que en sentido propio dije llamarse ciencia. cuando algunos escribas. Hablamos. cosas que nos son conocidas aun cuando no pensemos en ellas. Parecido es lo que se lee en el Evangelio. sino pensaron? Y prosigue el texto: Conociendo Jesús sus pensamientos. con existencia en nuestro conocimiento. aunque no pensemos en ellas. tus pecados te son perdonados. de las cosas conocidas en las que pensamos. donde nos muestra el Señor la existencia de una boca cuando dice: No mancha al hombre lo que entra por la boca. palabras del corazón. Hablamos ahora de la ciencia del hombre en toda su extensión.. por consiguiente. sólo pensando es posible. única imagen de Dios. al oír al Señor decir al paralítico: Confía. no debe nombrarse imagen de Dios aunque se descubran ciertas semejanzas de la Trinidad. dijo: ¿Para qué pensáis el mal en vuestros corazones?31 Así se expresa San Mateo. conociendo sus pensamientos. Enlaza en una sentencia las dos bocas del hombre. la del cuerpo y la del corazón. Nadie conoce el error sino cuando descubre su falsedad. En ambos.33 18. Mas si queremos mencionarlas. cuando añade pensando. sino que ensucia al hombre lo que sale de la boca. diciendo.

manchaba al hombre, entraba por la boca del cuerpo; lo que el Señor afirma que
ensucia al hombre, sale de la boca del corazón. Así lo interpreta el mismo que lo
afirmó. Poco después, sobre esta misma sentencia, dijo a sus discípulos:¿Aún vosotros
estáis sin entendimiento? ¿No sabéis que lo que por la boca entra va al vientre y acaba
en la letrina? En este pasaje habla, evidentemente, de la boca del cuerpo. Pero en las
palabras siguientes hace referencia a la boca del corazón. Dice: Lo que sale de la boca,
del corazón procede, y eso hace impuro al hombre. Del corazón proceden los malos
pensamientos...34¿Hay exposición más diáfana que ésta? Con todo, no porque llamemos
a los pensamientos palabras del corazón se excluye sean visiones engendradas por la
visión del conocimiento cuando son verdaderas.

Al exterior, cuando éstas tienen lugar por intermedio del cuerpo, una cosa es la
palabra y otra la visión; mas cuando pensamos en nuestro interior, ambas son una
misma cosa. Dos conceptos distantes entre sí son la visión y la audición, cuanto a los
sentidos del cuerpo; pero en el alma no es una cosa el ver y otra el oír. En
consecuencia, la palabra exterior se oye, no se ve; por el contrario, las palabras
interiores, llamadas pensamientos, según nos dice el santo Evangelio, el Señor las ve,
no las oye. Dijeron entre sí: Este blasfema. Luego añade: Viendo Jesús sus pensamientos.
Vio lo que dijeron. Vio en su pensamiento los pensamientos que sólo ellos creían ver.

19. Todo el que pueda conocer la palabra antes de ser pronunciada, e incluso antes de
poder el pensamiento formarse una imagen del sonido -palabra que no pertenece a
ningún idioma conocido entre las naciones, como nuestro latín-; cualquiera que pueda,
repito, comprender esto, podrá ver en este espejo y en enigma alguna semejanza de
aquel Verbo de quien está escrito:En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba en
Dios, y el Verbo era Dios35.

Es, pues, necesario, cuando decimos verdad, esto es, cuando decimos lo que sabemos,
que nuestro verbo nazca de la ciencia atesorada en nuestra memoria y sea en absoluto
idéntico a la naturaleza de la ciencia de la cual nace. Informado el pensamiento por la
realidad conocida, es verbo lo -que decirnos en nuestro corazón, verbo que no es
griego, ni latino, ni pertenece a idioma alguno; pero siendo preciso hacerlo llegar a
conocimiento de aquellos con quienes hablamos, se emplea un signo que lo exprese.
Con frecuencia es un sonido, alguna vez una seña; aquel habla a1 oído, ésta a la vista; y
estos signos materiales son medios que sirven para dar a conocer a los sentidos del
cuerpo nuestro verbo mental. Expresarse por señas, ¿qué otra cosa es sino un habla
visible? Hay de este aserto claro testimonio en las santas Escrituras, pues se lee en el
Evangelio según San Juan: En verdad, en verdad os digo que uno de vosotros me ha de
entregar. Se miraban unos o otros los discípulos, dudando quién podría ser. Uno de ellos
el que Jesús amaba, estaba recostado sobre el pecho de Jesús. Simón Pedro le hizo señas y

le dice: ¿De quién habla?36 He aquí cómo Pedro habla por señas, no atreviéndose a
hacerlo de palabra. Mas estos signos corporales hieren los oídos o la retina de los
presentes con quienes hablamos; para comunicarnos con los ausentes se inventó la
escritura; pero las letras signo son de las voces, mientras las palabras son, en nuestro
lenguaje, signos del pensamiento.

CAPÍTULO XI

TENUE SEMEJANZA DEL VERBO INCREADO EN LA PALABRA INTERIOR DEL ALMA. DIFERENCIA
ABISMAL ENTRE EL VERBO Y LA CIENCIA DEL HOMBRE Y EL VERBO Y LA CIENCIA DE DIOS

20. La palabra que fuera resuena, signo es de la palabra que dentro esplende, a la que
conviene mejor el nombre de verbo; pues la palabra que los labios pronuncian, voz es
del verbo, y se denomina verbo por razón de su origen. Así, nuestro verbo se hace en
cierto modo voz del cuerpo al convertirse en palabra para poder manifestarse a los
sentidos del hombre, como el Verbo de Dios se hizo carne tomando nuestra vestidura
para poder manifestarse a los sentidos de los mortales.

Y así como nuestro verbo se hace voz sin mudarse en palabra, así el Verbo de Dios se
hizo carne sin convertirse en carne. Al asumir lo sensible sin ser por él absorbido,
nuestro verbo se hace voz y el Verbo se hizo carne.

Por esto, todo el que anhele encontrar una semejanza, mezclada con múltiples
desemejanzas, del Verbo de Dios, no preste atención a la palabra que resuena en los
oídos cuando la pronuncian los labios o en silencio se piensa. Las palabras de todos los
idiomas sonoros se pueden pensar en silencio, y el alma puede modular un poema sin
que se muevan los labios: el número y cantidad de las sílabas y la melodía de los
cantares, aunque sean algo material que el oído del cuerpo percibe, se muestran
presentes a la mirada del pensamiento de los que rumian en silencio estos recuerdos
sirviéndose de ciertas imágenes incorpóreas.

Mas pasemos de largo sobre todas estas cosas para llegar al verbo humano, donde es
dable contemplar como en imagen descolorida y en enigma el Verbo de Dios; pero no
el que se comunicó a este o aquel vidente, del cual se ha dicho: Crecía y se multiplicaba
el verbo de Dios37; del cual se ha dicho: La fe por el oído, y el oído por el verbo de
Cristo38; del cual se ha dicho: Cuando oísteis el verbo de Dios que os predicamos, lo
acogisteis no como palabra de hombre, sino, y lo es en verdad, como verbo de Dios 39. Y a
este tenor muchos otros testimonios do las Escrituras sobre el verbo de Dios, que por
medio de sonidos pertenecientes a múltiples y variados idiomas se difunde en los
corazones y labios humanos. Se denomina verbo de Dios, porque la doctrina que
enseña es divina, no humana. Pero ahora pretendemos ver en esta imagen una
imperfecta semejanza del Verbo de Dios, del cual se dijo: El Verbo era Dios; del cual se
dijo: Todas las cosas han sido creadas por Él; del cual se dijo: El Verbo se hizo carne40;
del cual se dijo: El Verbo de Dios es fuente de sabiduría en las alturas 41.

Es, pues, necesario llegar al verbo humano, al verbo del animal racional, al verbo
imagen de Dios -no nacida de Él, sino hecho a su imagen-, que no es sonido prolaticio

contemplemos la gloria de Dios. si la ciencia que es norma de vida pronuncia sí. para que a cara descubierta. sino tal como se la ve o se la oye por los sentidos del cuerpo. pecado. sin el vello de la Ley. sino que es anterior a todos los signos que le representan y es engendrado por la ciencia. y entonces seremos transformados en la imagen misma. tal cual es. para que. sí. Porque. Hay aún otra semejanza entre nuestro verbo y el Verbo de Dios. Y es verbo verdadero cuando procede de la ciencia del bien obrar. También aquí es principio de bien obrar cuando el verbo es verdadero. . que permanece en el ánimo. mas ninguna criatura puede existir si no es por aquel que hizo todas las cosas. para que no haya mentira en la contemplación o en la acción de nuestro verbo. No. y no. no obra buena. el parecido de la imagen creada se aproxima. que este sí exista en el verbo que regula la acción. por la cual el Dios Hijo es proclamado substancialmente semejante en todo al Padre. así tampoco hay obra humana que primero no se hable en el corazón. entonces es verbo verdadero y verdad. cuanto es posible. ni Dios Padre. sí. donde se declara que Dios hizo cuanto existe por medio de su Hijo unigénito. Y así. el Verbo de Dios pudo también existir sin que existiese criatura alguna. cumpliéndose allí el Sí. de claridad en claridad. y. según la explicación que de estas palabras hemos dado. Para conseguirla nos adoctrina el buen Maestro por medio de la fe cristiana y de las enseñanzas de la religión. ni la Trinidad.ni imaginable como sonido. siguiendo e imitando su ejemplo nuestro verbo. ni el Espíritu Santo. se humanó. se expresa en una palabra interior. aquí es donde se reconoce aquel: Sí. a la semejanza de la imagen nacida. Cuando lo que está en la noticia se encuentra en el verbo. es decir. En consecuencia. sino sólo el Hijo. aunque en la obra de la encarnación intervino la Trinidad. no verdad. pero no es posible la acción si no precede el verbo. puede nuestro verbo existir sin que se traduzca en obras. no42. no. así como del Verbo fue dicho: Todo ha sido creado por Él. y es que. Mas esta perfección de la imagen pertenece al futuro. si es no. vivamos rectamente. no se representa ya como es. como por el Espíritu del Señor44. penumbra de realidades futuras. pues lo que está en la verdad se encuentra en el verbo. el cual es menester pertenezca a un idioma cualquiera. cuando se expresa por medio de un sonido o mediante un signo corpóreo. según está escrito: El principio de toda obra es el verbo43. cuando esta ciencia. y lo que en ella no existe. No. Muy parecida a la visión de la ciencia es la visión del pensamiento. cual puede el hombre desear. el Verbo de Dios. Y es de notar en este enigma otra semejanza con el Verbo de Dios. en él no se encuentra. mirándola como en un espejo. de otra suerte dicho verbo sería mentira. por consiguiente.

en expresión del apóstol San Pablo. ¿quién podrá explicar cuánta es la desemejanza? Ensayaré dar una idea según mis fuerzas. mediante dicha transformación. Ahora en este espejo. sino tal cual es45. cara a cara46. . Y cuando esta imagen fuere renovada hasta la perfección. seremos semejantes a Él.21. no como en un espejo. en esta imperfecta semejanza. pues le veremos. en este enigma.

Contra los académicos no afirma: "Sé que no estoy loco". pues. con frecuencia asaz diferentes de como se ven. que las visiones de los que sueñan son muy semejantes a las visiones de los que están bien despiertos? Mas el que está cierto de la ciencia de su vida no dice: "Sé que estoy despierto". a no ser que estas certezas se multipliquen en cada género de manera que dejen de ser pocas y lleguen a un número indefinido. dudando de todo. afirma conocer ya una verdad. por muy docto y sabio que sea. en efecto. pues las alucinaciones de los enajenados se parecen mucho a las visiones de los sanos de mente. El que dice: "Sé que vivo".CAPÍTULO XII FILOSOFÍA ACADÉMICA En primer lugar. porque esto no se ve con los ojos del cuerpo. tomando alientos de aquí la filosofía académica. como yerra cuando ve el remo quebrado en el agua. oprimido por las semejanzas sorprendentes. Opónganse mil ejemplos de visiones falaces al que dice: "Sé que vivo". porque el que se engaña ciertamente vive. e innumerables si es de ello capaz. y en esto no puede un académico objetar: "Quizás duermes y lo ignoras. sería poquedad. ora esté despierto. sino: "Sé que vivo". y ves en sueños". exceptuadas. en orden ascendente. puede sumar un cuarto y un quinto saber. diferentes todos en realidad de lo que muestran las apariencias. ¿Quién ignora. Y el académico no puede argüir contra esta ciencia diciendo: "Acaso estés fuera de ti y lo ignoras. Ora duerma. son ya dos. ¿qué es y en qué medida puede un hombre. pero el que loquea vive". nunca vacilará. ¿cuántas realidades conocemos con tanta certeza como nuestro vivir? Aquí al menos no tememos ser por las apariencias engañados. si dice: "Sé que yo sé que vivo". se cree sano de juicio. o el navegante ve las torres moverse. la misma ciencia que informa verazmente nuestro pensamiento cuando hablamos lo que sabemos. poseerla? Exceptuadas las cosas que vienen al alma por los sentidos del cuerpo. sino: "Sé que vivo". en las que el ojo puede errar. pues en esta clase de visiones no ha lugar lo que se objeta de las cosas externas. pues el que yerra vive. y así. surge un tercer saber. y cuando tiene certeza de estas dos verdades. Mas como por adiciones . vive. porque el dormir y el soñar es propiedad del que vive. Ni en sueños falla esta ciencia. Conocemos por una ciencia muy íntima nuestro vivir. Jamás yerra o miente el que dice: "Sé que vivo"". Pero si la ciencia humana se limitase a este conocimiento. la cual. lamentablemente loquea. y seiscientos ejemplos más. de suerte que el necio. las cosas que el alma recibe por los sentidos del cuerpo.

Lejos. pues. y leídos los entienda. existe ya otra verdad que él comprende y expresa con toda certeza. ignoraríamos las noticias que cada día nos llueven de todas partes. cualquiera que sea su error. si alguien dice: "No quiero errar" yerre o no yerre. en expresión difícil. aquellos gárrulos filósofos impugnan con muchedumbre de vaciedades el testimonio de los sentidos. pero o consiguieron poner en tela de juicio la percepción inmediata del alma en ciertas verdades fundamentales. ignoraríamos en qué lugar y de . a saber: que esto es cierto. ¿Quién puede afirmar sin descaro sor posible la equivocación del que dice: "Deseo ser feliz"? Y si añade: "Sé que deseo esto y tengo certeza de ml ciencia". de otra manera ignoraríamos la existencia del mar. Y se puede sumar un cuarto conocimiento al saber que sabe estas cosas. es verdad que un número infinito no se puede expresar ni comprender. de nosotros dudar de la verdad de los objetos percibidos por los sentidos del cuerpo: ellos dan testimonio de la existencia del cielo y de la tierra y de cuanto en ellos se contiene y nos es conocido según la voluntad del que nos crió a nosotros y a ellos.singulares no puede abrazar un número indefinido ni hablar sin medida. El que dice: "No quiero errar. Lejos también de nosotros negar la ciencia adquirida por testimonio ajeno. Pero conviene ser moderados. indica. y así hasta el infinito. añada un número cualquiera de cosas conocidas y hallará su número infinito. Existen dos géneros de conocimientos: uno el de las cosas que el alma percibe por los sentidos del cuerpo. y cuya certeza descansa en indicios contestes y dignos de fe. partidarios de la ignorancia absoluta en el hombre. otro el de las cosas que ella por sí misma adquiere. pues. ¿no es cierto que no quiere errar? ¿Quién descaradamente se atreverá a decir a éste: "Quizá te engañas"?. tierras y ciudades que la fama celebra. porque nunca pudieron dudar de esta verdad: "Sé que vivo". puede sumar un tercer saber a estos dos. pues conoce ya dos verdades. Eh los albores de mi conversión escribí sobre el particular tres libros. Y si afirma saber esto. Existen también otros muchos ejemplos contra los académicos. ignoraríamos la existencia de la humanidad y de sus hazañas aprendidas en la Historia. no se dejará intimidar por los muchos argumentos que inventan contra la percepción de la verdad. y siendo sin número la cifra. sé que no quiero esto y sé que sé esto". El que pueda y quiera leerlos. es cierto que no se engaña en no querer errar. sobre todo por no ser éste nuestro propósito. Además. Y otro tanto se diga de las certezas de la voluntad. un número infinito.

no interesa saber cuándo lo aprendió. 22. pues todo esto lo sabemos por testimonio ajeno. verbo verdadero de realidad verdadera. El que dice lo que sube.qué padres nacimos. sino que todo lo recibe de la ciencia que le da el ser. nacido de las realidades que se conocen. pues la visión del pensamiento se engendra de la visión de la ciencia. Y si esto sería un absurdo mayúsculo. esto es. verbo que no pertenece a idioma alguno. sino también por el testimonio de otros. Y entonces el verbo es semejante en extremo a la cosa conocida. a veces su verbo es tan rápido como su ciencia. verbo que nada tiene de suyo. Todos estos conocimientos que el alma humana adquirió por sí misma. lo que sabemos. confesemos que nuestra ciencia se acrecienta no sólo por el testimonio de nuestros sentidos. los conserva en los silos de la memoria. verbo anterior al sonido o a la concepción del sonido. y de ellos nace el verbo verdadero cuando hablamos. . de la cual nace la imagen. y por los sentidos del cuerpo y por testimonio ajeno. lo que importa es que el verbo sea verdadero.

mensajeros. no porque las creó las conoció Y no conoció las cosas creadas de modo diferente a como las conoció antes de su creación. ciencia y existencia se identifican. no cara a cara. al contrario. el saber no difiere del ser. no porque existen las conoce. a quiénes y cuándo lo han de anunciar. de ella reciben su existencia en la medida y momento oportunos. y todo lo oyen por su Verbo. su misma esencia o substancia. de quien es nacido el Verbo. Tiene. es verdad. sino para instruirlos por medio de su Verbo sin corporal sonido. No ignoró las cosas que había de crear. en enigmas y por conjeturas. en la medida de su capacidad. las aprendió de alguien. según con . sino por sí mismo. sabe en particular qué es lo que le habíamos de pedir y cuándo. dice su Verbo. Nada añaden las criaturas a su sabiduría. todas las cosas ya eran para Él conocidas. y lo prefiere a todos los animales y a todas las almas. que son sus ángeles. mas la sabiduría permanece como era. el bien de éstos consiste en consultar la verdad. sino que está sobre el alma racional. existen porque Él las conoce. acaro Dios Padre. y son enviados a quienes Él determina. Todas sus criaturas. y así se dice que le anuncian algunas cosas. pero no para que le anuncien nuevas que Él ignora: nada le es desconocido. ¡Cuán diferente de esta ciencia es la nuestra! La ciencia de Dios es su misma sabiduría. piense en un Dios que no es animal racional. ven en la Verdad qué han de obrar. En la maravillosa simplicidad de su naturaleza. o para conocerlas tuvo necesidad de mensajeros o testigos? Ciertamente no. y porque las conoció las creó. no de otra manera.CAPÍTULO XIII DIFERENCIA ENTRE NUESTRA CIENCIA Y NUESTRO VERBO MENTAL Y LA SABIDURÍA Y EL VERBO DE DIOS Mas ¿acaso Dios Padre. espirituales y corporales. es decir. la sabiduría. Así está escrito en el Eclesiástico: Antes de ser creadas. qué han de anunciar. Para conocer todo lo escible le basta su propia perfección. pero no le enseñamos nuestras necesidades. no por el cuerpo. aunque no lo vea ahora sino en un espejo. lo mismo después de acabadas48. Dios de Dios. Anuncian lo que Él quiere. tal como es. del que carece. se atreverá a decir esto? ¿Por ventura Dios Padre estas mismas cosas que conoce. ha conocido unas verdades por sí mismo y otras por los sentidos del cuerpo? ¿Quién que. antes de ser creadas y después de estar acabadas. de qué tenéis necesidad antes que se lo pidáis47. Porque también nosotros oramos al Señor. no para que Dios aprenda de ellos. Las conoció lo mismo. y quiénes y en qué cosas habían o no de ser escuchados. Y este conocimiento no es en Él temporal. Conoce vuestro Padre. Sin principio preconoce todas las cosas temporales y futuras. en la sabiduría que es Él para sí.

nuestra ciencia es amisible y se puede volver a recuperar. y de una manera más expresiva: nacido del Padre-Ciencia y del Padre-Sabiduría. En cambio. nacido de nuestra ciencia. como si dijéramos. Por consiguiente. . pues para nosotros no es una misma cosa el ser y el saber: podemos existir sin saberlo. así como nuestra ciencia es diferente de la ciencia divina. do la ciencia o sabiduría del Padre. es desemejante en extremo al Verbo de. Dios. así nuestro verbo.frecuencia hemos afirmado en los libros precedentes. nacido de la esencia del Padre. y no siempre conocemos ni gustamos (sapimus) las cosas que una vez aprendimos.

por lo que la verdad no puede sor mentira. como nacidas de las que el Padre conoce en su esencia. como dije. igual en todo a Él. sin embargo. Sin embargo. no49. Verbo de todas las cosas existentes en el Padre. sino lo que viere hacer al Padre 50. pues nada existe que no esté siempre en presencia de su mirada. . 24. Nada. como de donde han nacido las cosas que el Hijo en sí mismo conoce. Cuanto existe en la ciencia de la cual fue engendrado. aquél nace de nuestra ciencia. no por partes o en detalle. así como al Padre no le viene su ser del Hijo. El Hijo conoce todas las cosas en si. sí. expresión de nuestra visión interior. lo ve todo simultáneamente. luz de luz. esencia de esencia. y no es flaqueza. No. porque aquél es Hijo y éste es Padre. Allí reconocemos en grado sumo el Sí. Por consiguiente. y lo que en ella no existe. El Verbo de Dios Padre es su Hilo unigénito. Potentemente no puede esto. puede hacer el Hijo por sí mismo. este nuestro verbo. pero su ciencia y su ser le vienen del Padre. tampoco el saber. no es el Padre. El Padre conoce todas las cosas en sí mismo y las conoce en el Hijo: en sí mismo como Él mismo. de suerte que no pueda ver unas cosas si no es dejando de ver otras. ofrece en este enigma una cierta semejanza con el Verbo de Dios. ofrece diferencias notables. lo ve al mismo tiempo cada uno de ellos. No cabe en este Verbo falsedad. en su Hijo como en su Verbo. éste naciendo. existe en El. verbo del objeto. Y por eso este Verbo es verdaderamente la Verdad. que no tememos puntualizar en la medida de nuestras fuerzas. no existe en El. Ser y saber es allí una misma cosa. Dios Él también. semejante en todo e igual al Padre. sino firmeza. sino. que no pertenece a idioma alguno. pues. conoce todo le que conoce el Padre. como si la mirada pasase alternativamente de un objeto a otro. El Padre engendró al Hijo como diciéndose a sí mismo.CAPÍTULO XIV EL VERBO DE DIOS ES IGUAL EN TODO AL PADRE DE QUIEN PROCEDE 23. sabiduría de sabiduría. pues inmutablemente es lo que es aquel de quien trae su ser. de allá para aquí y de nuevo de un lado a otro. en la esencia de ambos. Dios de Dios. pues no se habría expresado íntegra y perfectamente a sí mismo si en su Verbo hubiera alguna cosa más o menos que hay en El. quo encontramos algo semejante al Verbo del Padre. es lo que es el Padre. sin sonido ni pensamiento de sonido. en el Padre. Y cuanto existe en la ciencia. éste es nacido de la ciencia del Padre. en la sabiduría. Aquel nuestro verbo. En consecuencia. El Padre y el Hijo mutuamente se conocen: aquél engendrando.

¿Acaso no podemos mentir? Cuando voluntaria y conscientemente mentimos. permanece esta ciencia. y no habla de sí mismo. por estar siempre presentes y pertenecer a la misma naturaleza del alma. conocemos. esto y otras cosas similares. . lo son en las cosas de que hablamos. nuestro verbo es verdadero. pues esto sí lo sabemos. más poderoso que nos otros. Las cosas. decimos lo que sabemos. y así resulta difícil averiguar en qué sentido se llama eterno. creyéndolas verdaderas. nuestro verbo es falso. si existen. DESEMEJANZAS ¿Nace por ventura nuestro verbo de nuestra ciencia sola? ¿No hablamos coa frecuencia de cosas que ignoramos? Y hablamos sin titubeos. Y cuando confesamos nuestra mentira. Si así opinas. aunque siempre se conocen. el verbo verdadero es que mentimos. no en nuestro verbo. En la duda no existe aún el verbo engendrado por la realidad de la que dudamos. sí. Nada puede hacer sino lo que ve hacer al Padre. Aunque ignoremos si es cierta la cosa sobre la cual versa nuestra hesitación. Conocemos muchas cosas que viven en cierta manera por la memoria y mueren por el olvido. sin embargo. es tan sólo verbo de la duda. Mas ni verbo puede llamarse si no es verdadero. sólo el Sí. existimos. no obstante. al expresarla. se le llama con razón verbo. 25.CAPÍTULO XV NUESTRO VERBO Y EL VERBO DE DIOS. y aunque no existen ya en nuestro conocimiento. y el Padre únicamente dice su Verbo. pues en Él no cabe el sí y el no 51. empero. ¿acaso no se le puede llamar también ciencia de ciencia. el verbo que nace de esta ciencia. sino cuando nos equivocamos. y como el alma siempre permanece. por consiguiente. decimos verdad. siendo el pensamiento forja de nuestro verbo. pues cuanto dice. que se conocen de tal suerte que nunca es posible olvidar. asiento con agrado. del Padre le viene. como el saber que vivimos (mientras permanece el alma. no52. nuestra duda. en las que principalmente se ha de intuir la imagen de Dios. y. no puede mentir. Pero aquel Verbo que es Dios. nosotros. siempre permanece esta ciencia) . no cuando mentimos. y no poder mentir es gran poder de este Verbo. visión de visión y esencia de esencia. No. porque no puede ser el verbo verdadero si no nace de una cosa conocida. Y en este sentido es falso nuestro verbo. no siempre pensamos en ellas. Cuando nuestro verbo es verdadero y. nosotros seguimos viviendo. y si por casualidad son verdaderas. sabemos que hemos mentido. como con pleno derecho y en grado sumo se dice del Verbo de Dios? No. pues decimos lo que sabemos. Y ¿por qué así? Porque en nosotros el ser y el saber no se identifican. y cuando nuestra ciencia fenece al desplazarse del alma.

Mas ¿qué es lo que puede ser verbo. sin embargo. que es forma de Dios y antes de su formación no es formable. ser pensado. esto formable. porque es ya. y si nuestro verbo íntimo y verdadero sólo puede ser expresado por nuestro pensamiento. sin palabra ni pensamiento de palabra. sin cesar de conocer. porque aquello que se conoce. no es eterno el pensamiento de esa ciencia. si aun no posee su forma y se denomina verbo tan sólo porque puede tenerla? Esto equivaldría a decir que se ha de llamar verbo porque puede ser verbo.que se puede llamar verbo a aquel algo de nuestra mente que puede formarse de nuestra ciencia antes de su formación. ¿quién no ve cuán inmensa es la diferencia con el Verbo de Dios. así se piense en ella y se pronuncie en el corazón. síguese que únicamente Dios tiene un Verbo sempiterno y coeterno a Él. porque. sino un algo de nuestra mente que nosotros con antojo voluble lanzamos de aquí para allá cuando pensamos ahora en una cosa y después en otra. y por eso es ya digno del nombre de verbo? ¿Qué es. aun concediendo -para no dar la sensación de que disputamos sobre palabras. aún no formado. de suerte que así como se conoce una cosa. repito. deja de pensar en otras. Por consiguiente. cuando principia a pensar en unas cosas. si es posible una ciencia eterna en el alma. A no ser que se diga que la misma posibilidad de pensar es ya verbo tan perpetuo como perpetua es la ciencia. pues sin duda éste pertenece a algún idioma. Pero ¿cómo puede ser el verbo lo que en la visión del pensamiento aun no se ha formado? ¿Cómo ha de ser semejante a la ciencia que le da el ser. es decir. aunque no se piense. formable. eterno el conocimiento de su vivir. puede.Eterno es al alma el vivir. por decirlo así. De donde se infiere que. pero no es eterno el pensar en su vida o pensar en el conocimiento de su vivir. según la descubrimos o nos sale al encuentro? Y se hace verbo verdadero cuando aquello que dije nos lanzaba con movimiento incesante toma contacto con lo que nosotros conocemos y al tomar una semejanza perfecta se forma. pues no puede existir informe siendo forma simple y en todo igual a aquel de quien procede y maravillosamente coeterna a Él? .

sino pura forma: inconmutable y eterna substancia. Por ende. El Hijo de Dios no se llama pensamiento de Dios. cuando le veamos tal como es53 —quien esto dice tenía. cuando esto se realice. yendo y viniendo de unos objetos a otros. no existe en Dios. Siempre la naturaleza creada es inferior a la naturaleza creadora. 26. donde no existe elemento alguno formable. sin duda. olvido que. ni aun entonces seremos por naturaleza a Él semejantes. a pesar de la tenue semejanza ya notada. así se podrá comprender la simplicidad de su forma. y acaso nuestros pensamientos no sean volubles. como si siendo verbo pudiera recibir y volver a tomar una forma que presto pudiera perder y sufrir evolución en su amorfia. estará ya formada la criatura antes formable. no se ha de comparar con aquella simplicidad maravillosa. No obstante. sin nada formable que pueda también ser informe. aquel Verbo divino no se flama pensamiento de Dios. propiamente hablando. ni formado. . Bien conocía las palabras y sopesaba la fuerza del concepto aquel egregio poeta que dijo en una estrofa: "Volteaba en su interior las diversas vicisitudes de la guerra". sino Verbo de Dios. sin que le falte un ápice a su forma definitiva. es decir. presente la desemejanza actual—.CAPÍTULO XVI NI AUN EN LA GLORIA SERÁ NUESTRO VERBO SEMEJANTE AL VERBO DE DIOS Por lo cual. al Verbo de Dios ha de imaginársele sin el pensamiento de Dios. pero en el mismo sentido en que se habla del olvido de Dios. sino que toda nuestra ciencia la abarcaremos con una sola mirada. para que en Dios no se crea que existe algo voluble. pensaba. siendo ahora tan acusada en este enigma la desemejanza con Dios y el Verbo de Dios. pues ni mentiremos ni nos equivocaremos. Nuestro pensamiento queda informado al encontrarse con nuestra ciencia. y es entonces nuestro verbo verdadero. si se realiza. hemos de confesar que ni aun cuando seamos semejantes a Él. Entonces no será falso nuestro verbo. Con todo. En consecuencia. que no es allí informe ni formada. En las Sagradas Escrituras se habla a veces de los pensamientos de Dios. ni reformado.

mientras Él sería la memoria de todos tres. Ahora es ya tiempo de discurrir acerca del Espíritu Santo en la medida que Dios nos lo otorgare. nos ofrece no verdades fáciles. y otras muchas semejantes. conforme a lo que leemos en otro salmo:De Él viene mi paciencia56. Ya indiqué más arriba. y por eso nos insinúa la caridad mutua con que se aman el Padre y el Hijo. o Dios Hijo. sino un solo Dios. según las Sagradas Escrituras. sino que en su lugar recordase el Padre y amase el Espíritu Santo. o a la Trinidad. no lo es del Padre 3010. equivale a decir: Señor. para inquirirlas en un misterioso secreto con mayor empeño. como se dice: Dios es espíritu59. Dios. y: Dios mío. Ni hemos de afirmar que. Hemos hablado lo suficiente del Padre y del Hijo. sino escondidas.CAPÍTULO XVII EL ESPÍRITU SANTO ES POR APROPIACIÓN EL AMOR EN LAS ESCRITURAS 27. pero no exija de nosotros una aclaración. Quien esto no comprenda pida a Dios inteligencia. no es porque la caridad en sí sea una substancia que merece el nombre de Dios. o: "Tú eres mi amor". sino que la recibimos de Dios. pues. tú eres mi paciencia. a la luz de las tres potencias mencionadas en la trilogía de nuestra mente. Pero la palabra divina. sino porque es un don de Dios. Si esto dijera. o Dios Espíritu Santo. porque no quiere esto decir que nuestra paciencia sea substancia de Dios. para que investiguemos si este amor es Dios Padre. como si allí el Padre fuera la memoria de los tres. Este sentido con facilidad lo rechaza la misma Expresión de las Escrituras. Este espíritu. y como si el Padre no se conociera ni se amase. si Dios es llamado caridad. No dijo la Escritura que el Espíritu Santo es amor. para ejercitamos. mientras el Hijo se . o: "Dios es mi amor". que es Dios. y como si el Hijo no se acordase de sí ni so amase. como lo es la paciencia cuando se dice a Dios: Tú eres mi paciencia55. 0 del Hijo solo. que no es tres dioses. sino de ambos. habría suprimido no pequeña parte de la cuestión. por ende. sino que dijo: Dios es amor54. que no hemos de imaginar a la Trinidad divina. o al Hijo. No se dice: "Señor. eres mí clemencia58. es caridad. tú eres mi esperanza57. 28. porque nada más claro podemos decir. o Dios Trinidad. sino que el Hijo fuera su conocimiento y el Espíritu Santo su amor. o al Espíritu Santo. sino que se dice: Dios es amor. como para dejarnos en la incertidumbre y. según nos fue dado ver en este espejo y en este enigma. mi amor". el Hijo la inteligencia de los tres y el Espíritu Santo el amor de los tres. Se pregunta si estas palabras se refieren al Padre. Decir: Señor. en este mismo libro.

Y digo "principalmente" porque el Espíritu Santo procede también del Hijo. No obstante. le otorgó el que procediera de Él el Don. Y esta distinción en la inseparable Trinidad no se ha de considerar de corrida. como la sabiduría. mientras Él se amaría a sí mismo y amaría a las otras dos personas do la Trinidad. sino que el Padre fuera su memoria y el Hijo su inteligencia. ni en el Padre. y así el Espíritu Santo es Espíritu de ambos. no como si ya existiese y aun no tuviera este poder. el Hijo y el Espíritu Santo son una sabiduría y no tres sabidurías. ni en el Espíritu Santo. En ellas no difieren estas facultades. Y si alguna de las tres divinas personas es amor apropiado. De aquí proviene que el Verbo de Dios se llame propiamente sabiduría de Dios. Más bien se ha de entender que todas y cada una de las tres divinas personas tienen en su esencia estas tres perfecciones. y al Padre le llamamos Principio engendrador del Hijo y de quien procede el Espíritu Santo principalmente. Así bajo el nombre de Ley se comprenden a veces todos los libros de las Sagradas Escrituras del Antiguo Testamento. y todos juntos un solo Dios. pues todo esto. y como si el Espíritu Santo no se acordase de sí mismo. pues el Padre. ni se conociese. como sucede con la inmutable y simplicísima substancia. Citando el Apóstol este pasaje del profeta . siendo también sabiduría el Padre y el Espíritu Santo. no sé por qué no se ha de poder llamar al Padre. sino porque todo lo que el Padre dio a su Hijo unigénito se lo otorgó engendrándole. sí en nosotros. donde una cosa es la memoria. 29. sino con reposo y diligencia. Con todo. de suerte que el que las tiene es lo mismo que tiene. Mas esto le fue concedido por el Padre. Si entiendes esto y se te manifiesta como verdadero dentro de los límites que nos es concedido y cuanto podemos conjeturar en las alturas del misterio. el Espíritu Santo es llamado con entera propiedad Amor. el Hijo es Dios y el Espíritu Santo es Dios. y el Espíritu Santo se llama Donde Dios. forma en la divinidad una sola cosa.comprendería a sí mismo y comprendería a los otros dos. Así el Padre es Dios. no sin razón en esta Trinidad únicamente el Hijo de Dios se llama Verbo de Dios. al Hijo y al Espíritu Santo un amor. ¿quién con más derecho que el Espíritu Santo? Pero esto siempre a condición de que en aquella simple y suprema naturaleza no sea distinta la caridad de la esencia. y no tres amores. Al engendrarle. pues. otra el entendimiento y otra la caridad o dilección. y todo esto existe en la naturaleza de cada una de las tres personas. 30. ni en el Hijo.

porque la dilección procede de Dios. Dios de Dios. sabiduría de Dios. en consecuencia. con el nombre de Profetas se entienden los Salmos. Algunas veces se llama Ley propiamente la promulgada por Moisés. El Padre es ciertamente Dios. y después de exhortarnos a la mutua . y con razón. Después de haber dicho: Carísimos. es decir. en sentido universal. En los versillos siguientes. en los Profetas y en los Salmos de mí 65. no por el que nosotros le amamos. leyéndose estas palabras en el salmo 3462. Asimismo. allí llamamos por apropiación al Espíritu Santo amor. pero no Dios de Dios. después de hablar del amor de Dios. Sin embargo. Mas el Verbo de Dios. aunque en sentido ecuménico sean también amor el Padre y el Hijo. es llamado abiertamente. Si no fuera por evitar.Isaías: En idiomas extraños y con labios de extranjeros hablaré a este pueblo. en sentido estricto. y: De estos dos preceptos penden la Ley y los Profetas64. Aquí hace distinción entre Profetas y Salmos. poder de Dios y sabiduría de Dios66. La Ley. en asunto tan claro. aunémonos mutuamente. 31. la Ley de Moisés. podía probar con muchos otros testimonios la existencia de expresiones que se usan en sentido universal o particular. Dios Hijo. porque Dios es amor67. luego la dilección es Dios de Dios. ha de ser el Hijo o el Espíritu Santo. aunque en sentido universal el Padre y el Espíritu Santo son sabiduría. por boca del Apóstol. de ordinario. litación por nuestros pecados68. según la Escritura. encontraremos algún testimonio donde al Espíritu Santo se le llame amor. incluye los Salmos y Profetas. dice: Está escrito en la Ley60. He dicho esto para que nadie crea es una inconveniencia llamar al Espíritu Santo Amor por el hecho de serlo también el Dios Padre y el. añade: Y todo el que ama es nacido de Dios. Pero como el Hijo es nacido de Dios Padre y el Espíritu Santo procede de Dios Padre también. Y el mismo Señor dice: En su Ley está escrito: Me aborrecieron sin motivo61. pero hablando propiamente se han de excluir. La Ley y los Profetas hasta Juan63. Dice: Cristo. Ley en este pasaje se llama a la promulgada en el Sinaí. Así como damos propiamente el nombre de sabiduría al Verbo único de Dios. cuál de los dos es en este pasaje el Dios caridad. Pero si con alguna diligencia escudriñamos los escritos del apóstol San Juan. Con el nombre de Profetas se designan también los Salmos. el que no urna no conoce a Dios. el amor. en otro lugar dice el mismo Señor: Convenía se cumplieran todas las cosas que están escritas en la Ley. la divagación enojosa. sino por el que Él nos amó y envió a su Hijo. el fijo unigénito de Dios. se pregunta. Aquí llama con toda evidencia Dios a la dilección que antes afirma proceder de Dios.

y añade: Conocemos que permanecemos en Él en que nos dio su Espíritu 69. porque Él nos amó primero71. Por fin. el Dios Amor es el Espíritu Santo. Él es el Dios-Amor. Por consiguiente. Y el apóstol San Pablo:La caridad de Dios se ha derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado 72. Luego el Espíritu Santo hace que permanezcamos en Dios y Dios en nosotros. al repetir poco después que Dios es caridad. en Dios permanece y Dios en él70. Poco antes había dicho: Conocemos que permanecemos en Él y Él en nosotros porque nos dio de su Espíritu. le inflama en amor de Dios y del prójimo. Cuando este Espíritu.dilección para que Dios permanezca en nosotros. Por esta causa dice San Juan: Amemos a Dios. No puede el hombre amar a Dios si no es por Dios. añade a continuación: El que permanece en el amor. pues Él es amor. Dios de Dios. y esto obra es del amor. Por consiguiente. trata de expresar claramente su pensamiento. . se da al hombre. pues había definido a Dios como amor.

CAPÍTULO XVIII EL AMOR ES EL DON MÁS EXQUISITO DE DIOS 32. sin el cual estos bienes tan grandes a nadie pueden conducir a la vida eterna! Si el que no posee el don de lenguas ni de profecía. Nada hay más excelente que este don de Dios. Por esta causa. es propiamente el Espíritu Santo. Por eso dice San Pablo: En Cristo Jesús. y así sólo el amor hace útil a fe. ¿Y qué puede ser este Don. Puede sin el amor existir la fe. Nadie puede pasar del lado izquierdo al derecho si el Espíritu Santo no le hace amador de Dios y del prójimo. y aunque distribuya toda su hacienda y entregue su cuerpo a las llamas. por el que se derrama la caridad de Dios en nuestros corazones. ni distribuye sus bienes a los pobres. es bronce que resuena o esquila que tintinee. La caridad que viene de Dios y es Dios. sino la fe actuada por el amor 74. pero no aprovecha. ésta le conducirá al reino. y su fe sea capaz de trasladar montañas. de nada le aprovecha73. ni entrega su cuerpo a las llamas. haciendo que habite en nosotros la Trinidad. nada es. y el que no lo posee. ni conoce los misterios y la ciencia. ni vale la circuncisión ni vale el prepucio. El Espíritu se denomina Don por el amor. distinguiéndola de aquella fe que hace creer y temblar a los demonios75. o porque no los tiene o porque se lo impide alguna necesidad perentoria. posee la dilección o caridad -dos nombres distintos de una sola cosa-. aunque hable el lenguaje de los hombres y de los ángeles. Él divide a los hijos del reino eterno de los hijos de la perdición eterna. pero sin la caridad de nada aprovechan. se llama Don de Dios76. y si tuviese el don de profecía y conociese todos los misterios y toda la ciencia. siendo el Espíritu Santo Dios. sino amor que nos allega a Dios. sin el cual cualquier otro don de Dios no nos lleva a Dios? . Otros dones se conceden por mediación del Espíritu Santo. ¡Qué don tan excelso es el amor. por faltarle ocasión de padecer este suplicio.

El apóstol San Pablo dice: A cada uno de nosotros se le da gracia según la medida de la donación de Cristo. 34. Se pregunta si esta agua que es el Espíritu Santo se llama aquí don de Dios. pues. tienes agua viva? Respondió Jesús y díjole: Todo el que bebiere de esta agua. El que en mí cree. pero el que bebiere del agua que yo le diere. según dice la Escritura. venga a mí y beba. y te daría agua viva. Así . Citaba un texto del salmista. como expone el evangelista. EL ESPÍRITU SANTO SE DICE PROPIAMENTE AMOR AUNQUE NO LO SEA ÉL SOLO EN LA TRINIDAD 33. Archisabido es que nuestro Señor Jesucristo. sin duda ninguna el Espíritu Santo es Don de Dios. tú quizá le hubieras pedido y Él te hubiera dado agua viva. es equivalente a las palabras: Se hará en él una fuente de agua que salte hasta la vida eterna. De ahí que Pablo el Apóstol diga también: Todos bebimos de un espíritu78. llenos de Él. es el Espíritu Santo. que no tienes cubo con que sacar agua y el pozo es hondo. ríos de agua viva correrán de su seno. pues. esta agua viva. y queriendo dar a entender que la donación de Cristo es el Espíritu Santo. Y no empece diga dones. hablando cabe el pozo de Jacob con la mujer samaritana a la que había dicho: Dame de beber. añade a continuación: Por lo cual dice: Subiendo a los alturas. Y.CAPÍTULO XIX EL ESPÍRITU SANTO ES DON DE DIOS SEGÚN LAS ESCRITURAS. SE LLAMA DON DEL ESPÍRITU SANTO AL DON QUE ES EL ESPÍRITU SANTO. y. envió al Espíritu Santo. al responderle ella que no tenían trato judíos y samaritanos. llevó cautive a la cautividad y repartió dones a los hombres80. apresaste a la cautividad y recibiste dones de los hombres 81. tú quizá le pedirías a Él. Lo que poco después añade: Ríos de agua viva correrán en su seno. Y así como encontramos que el agua esta es aquí el Espíritu Santo. tiene sed. después que resucitó de catre los muertos y subió a los cielos. Dícele la mujer: Señor. dice. los creyentes hablaban las lenguas de todas las naciones. no tendrá sed eternamente. El mismo Señor. Jesús le replicó y dijo: Si conocieras el don de Dios y quién es el que te dice: Dame de beber. y no don. y en el Salmo se dice: Subiste a lo alto. tenemos en el Evangelio según San Juan las palabras de nuestro Señor Jesucristo: Si alguien. del cual dice aquí el Señor: Si conocieras el don de Dios y quién es el que te dice: Dame de beber. así en otro pasaje del mismo Evangelio encontramos que esta agua se llama don de Dios. ¿de dónde. ¿Será menester probar que en las Escrituras divinas se llama Don de Dios al Espíritu Santo Si esto se desea. Y añade a continuación el evangelista: Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyeran en Él 77. volverá a sentir sed. porque el agua que yo le dé se hará en él una fuente de agua que salte hasta la vida eterna79.

añade: Y ¿por qué subió. para llenarlo todo. y es versión del hebreo. ¿son. que es el Espíritu Santo. Porque en otro lugar. apostólica otra. como dice en otro lugar. dice: Todas estas cosas las obra el único y mismo Espíritu. porque el Don. por. ventura. pues en favor de estos mismos miembros clamó desde el cielo: Saulo. pero ambas apoyadas en la autoridad divina. para que de estas dos sentencias. profética una. todos apóstoles. pues. son todos profetas?86. primero le amarró con las cadenas de su justicia. He aquí cuál es la causa por que se llaman dones. distribuye en común a todos los miembros de Cristo multitud de dones. después de la cautividad 88.se lee en muchos códices. como da la cabeza a los miembros. está edificada con las preseas que el diablo tenía en cautividad. y de estos mismos miembros dice: Lo que hiciereis a uno de estos mis pequeñuelos. etc. el Profeta y el Apóstol. ¿Por qué me persigues?82. Dones dice el Apóstol y el Profeta. sino porque primero bajó a las partes inferiores de la tierra? Él mismo que bajó es el mismo que subió sobre todos los cielos. prodigios y varios milagros y dones del Espíritu Santo 85. Y apresé a esta cautividad el que triunfó del demonio. sino que unos reciben unos y otros otros. Él mismo Cristo dio desde el cielo y recibió en la tierra. después de haber dicho: Subió a las alturas. dijeron dones. aunque cada uno tiene el Don. Y esta palabra se encuentra en la Carta a los Hebreos. en sus miembros. resultase un sentido perfecto. Él mismo Satanás es llamado cautividad. no Don. después de enumerar muchos dones. Y en este pasaje. donde se lee: Atestiguando Dios con señales. que se hacen propios de cada uno. . a mi lo hacéis83. Saulo. principalmente griegos. pues dio a los hombres y recibió en los hombres. según canta el Salmo. Por eso ambos. el Apóstol prefirió decir: otorgó dones a los hombres. cautivada por el que subió a las alturas. que distribuye a cada uno según le place 84. y Él mismo recibió en los hombres. Dio a los hombres. No es que cada uno los posea todos. Pero mientras el Profeta dice: Recibió dones de los hombres. porque la casa de Cristo. a otros profetas. para la obra del ministerio y edificación del cuerpo de Cristo87. el Espíritu Santo. Y para que no arrastrase consigo al suplicio eterno a los que un día habían de ser miembros de una Cabeza tan santa. que se llama Iglesia. a la cautividad y dio dones a los hombres. Ambas cosas son verdad. Y Él dio a unos ser apóstoles. dio dones a los hombres o recibió en los hombres. apreso. luego con las de su poder. es decir. Esta es la casa edificada. del que todos los bienes promanan. Aquí añadió: Para la perfección consumada de los santos. es decir. a otros evangelistas y a otros doctores y pastores.

porque les oían hablar varías lenguas y magnificar a Dios91. en cuanto es otorgado a los que aman a Dios. Santo se derramase sobre los gentiles. Y recordé la palabra del Señor cuando dijo: Juan bautizó en agua. cuando descendió el Espíritu Santo sobre todos los que escuchaban su palabra. pues. descendió el Espíritu Santo sobre ellos. El apóstol San Pedro. adviertan que se trata de una locución similar a esta otra de la Escritura: Por el despojo del cuerpo de carne93. sobre los cuales. para remisión de los pecados. Mas Pedro entonces le dijo: Tu dinero sea para tu perdición. en los cuales concordemente se proclama al Espíritu Santo don de Dios. Y al dar Pedro cuenta de estos hechos a los hermanos que estaban en Jerusalén. Es Don de Dios en cuanto se da a los que se da. entre otras cosas dijo: Principiando yo a hablar.35. pues imaginaste poder comprar con dinero el don de Dios 90. En sí siempre es Dios. como se lee en el libro canónico donde se narran los Hechos de los Apóstoles. ¿cómo contentar a quienes no se satisfacen con los aducidos? 36. cuando oyen decir: Don del Espíritu Santo. Y en el . Así como el cuerpo de carne es sencillamente la carne. Pero no es inferior al Padre ni al Hijo. el don del Espíritu Santo es el mismo Espíritu Santo. Y en otro lugar del mismo libro. dice la Escritura: Aún estaba Pedro pronunciando estas palabras. y recibiréis el don del Espíritu Santo 89. estando Pedro hablando con Cornelio y sus acompañantes. pero vosotros seréis bautizados en el Espíritu Santo. igual que al principio sobre nosotros. como para cortar toda discusión. quedando asombrados los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro de que el don del Espíritu. porque es Dios coeterno al Padre y al Hijo antes de ser a nadie otorgado. aun antes de ser bautizados. Seria tarea larga reunirlos todos. Es dado como Don de Dios. da en cuanto Dios. Dios les había otorgado igual don que a nosotros. Si. ¿quién era yo para prohibir a Dios darles el Espíritu Santo? 92 Existen otros muchos testimonios en las Escrituras. Y pues ven cómo el Espíritu Santo ha sido denominado Don de Dios. alborotados por el bautismo de los incircuncisos. hermanos? Decídnoslo. pues de Él se dijo: El Espíritu sopla donde quiere94. por otra parte. anunciando y predicando a Cristo. aunque no se dé a nadie. les contestó: Haced penitencia y sea cada uno de nosotros bautizado en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. que creímos en el Señor Jesucristo. aunque éstos den y aquél sea dado. había descendido el Espíritu Santo. En el mismo libro se lee que Simón Mago ofreció dinero para que por la imposición de sus manos fuera recibido el Espíritu Santo. Es imposible no sea dueño de su poder. en consecuencia. bailando de Cristo a los judíos compungidos de corazón que le preguntaban: ¿Qué hemos de hacer.

sin que esto excluya la verdad que le asiste al Apóstol cuando dice de Dios Padre: Nos libertó del poder de las tinieblas y nos trasladó al reino del Hijo de su amor96. santo es el Padre y santo es el Hijo. como con pleno derecho con frecuencia lo hace. finalmente. porque el Padre es espíritu y espíritu es el Hijo. .pasaje ya citado del Apóstol: Todas estas cosas las obra un único y mismo Espíritu. y. si Dios es amor95. esto la razón lo comprende y saludablemente lo cree la fe. Luego es Hijo del Espíritu Santo si en aquella Trinidad sólo el Espíritu Santo es caridad. Pues es a los dos común. En consecuencia. Y si esto es un absurdo mayúsculo. "del Hijo de su substancia". No dice: "De su Hijo". cosa que podía afirmar con toda certeza. o. como queda ya probado y no me cansaré de repetir. En numerosos pasajes se dice y se lee: Hijo unigénito del Padre. el Hijo de su amor es el engendrado de su substancia. se le designa con un nombre común a ambos. ¿qué hay más consecuente que el que procede de Dios y es Dios sea también caridad? Y si el amor con que el Padre ama al Hijo y el Hijo ama al Padre indicio es de la comunión inefable de ambos. y el Espíritu Santo es el don más exquisito de Dios. se llama así por apropiación. No existe dependencia en el don. en su esencia. como la Escritura Sagrada lo proclama. si en aquella Trinidad sólo el Espíritu Santo es amor. el Hijo sería hijo. por los argumentos ya aducidos. resta confesar que allí. mas. De otra manera. entonces este mismo Espíritu es el Dios amor. de una simplicidad inefable. verdad esta de la que no duda la piedad. sino mutua concordia entre los donantes y el Don. sin embargo. por consiguiente. no es sólo el Espíritu Santo caridad. ¿qué hay más natural que llamar propiamente amor al que es Espíritu común de los dos? No sólo el Espíritu Santo es en aquella Trinidad amor. y esto lo sabemos porque nos dio de su Espíritu. por los argumentos ya indicados. sino que aquí le plugo decir: Del Hijo de su amor. si entre los dones de Dios ninguno más excelente que el amor. mas. Como tampoco sólo Él es en la Trinidad espíritu o santo. no sólo del Padre. distribuyendo a cada uno sus dones según le place. El amor del Padre. La frase Del Hijo de su amor equivale a esta otra: "De su amado Hijo". no es otra cosa que su naturaleza o substancia. Además. 37. y el amor viene de Dios y actúa en nosotros para que Dios permanezca dentro de nosotros y nosotros en El. no en vano se le llama propiamente caridad. no sin motivo se llama por apropiación Espíritu Santo. sino también del Espíritu Santo. ni dominio en los que dan.

eterno es su consejo y. Pero. pero el consejo del Señor permanece eternamente 98. entonces se le podía replicar: "Luego Dios existe por su voluntad. Es una dialéctica risible la de Eunomio. engendrado de la substancia del Padre. empero. con lógica invencible concluiría: "Luego el Verbo no es Hijo de la naturaleza. sino de la voluntad". esto es. ¿Qué otra salida quedaba al hereje sino el silencio. armaba que no era Hijo de la naturaleza. Muchos son los deseos del corazón del hombre. contestaba: "Queriendo". si. al preguntarle éste con astucia si Dios había engendrado al Hijo queriendo o contra su voluntad. Porque ¿qué es el amor sino voluntad? . prevenido y prudente. Algunos. Mas su adversario. como el nombre de caridad. RESUMEN DE LO DICHO ANTERIORMENTE 38. es preferible decir consejo de consejo y voluntad de voluntad. por consiguiente. por quien han sido creadas todas las cosas 97. dando a entender que la voluntad por la que engendró al Hijo era un accidente algo semejante a lo que pasa en nosotros cuando queremos una cosa que antes no queríamos. mutabilidad que la fe nos prohíbe admitir en Dios. a mi juicio. inmutable como El. ¿es Dios contra su querer o queriendo?" Si respondía: "Contra su querer". no por su naturaleza". ya refutado. porque si respondía: "Contra su voluntad". entonces seguiríase la gran indigencia. sino Hijo de su voluntad. dijeron que el mismo Verbo era el consejo o la voluntad del Padre. el cual. como si esto no fuera una prueba de nuestra mutabilidad natural. para que entendamos y creamos que así como Dios es eterno. le interrogó a su vez: "Dios Padre. para no caer en el absurdo. seguiríase en Dios una extremada miseria. padre de los herejes eunomianos. siendo impotente para comprender y no queriendo creer que el Verbo unigénito de Dios. substancia o esencia de Dios. Está escrito: Muchos son los pensamientos en la mente del varón. para no verse envuelto en el lazo indisoluble de su pregunta? Mas si la voluntad de Dios es apropiable a una de las personas de la Trinidad.CAPÍTULO XX ERROR DE EUNOMIO. que es una locura afirmar en Dios. Y lo que se dice de los pensamientos se puede con toda verdad afirmar de sus quereres. pero la voluntad del Señor permanece eternamente. Aguda fue la respuesta que cierto hombre dio a un hereje. como se dice esencia de esencia y sabiduría de sabiduría. lo será en particular al Espíritu Santo. para no llamar al Verbo unigénito Hijo del consejo o de la voluntad de Dios. si contestaba: "Queriendo". era por naturaleza Hijo de Dios. de los que afirman que el Hijo hace sabio y voluntarioso al Padre si el Padre no tiene en su esencia consejo ni voluntad.

a los que nos pedían razón de dichas creencias. vea más bien en esta tenue semejanza una diferencia inmensa.39. obra de Dios. se la contempla por la inteligencia y se la abraza por amor. a la visión y amor de esta Trinidad excelsa. Adoctrinamos. pues se la recuerda por la memoria. instituidas por Dios. hecha a imagen de Dios. de una misma substancia y en nada inferior al Padre y al Hijo. . inteligencia y voluntad. contemplar y desear la naturaleza eterna e inmutable. lo invisible de Dios por las cosas que fueron hechas. Todo cuanto alienta y vive en el hombre ha de referirse al recuerdo. descubriendo así la imagen de la trinidad soberana. según las mismas Escrituras. Cualquiera puede ver vigorosamente en su alma estas tres facultades naturales. según enseñé en la medida que me pareció suficiente. y el bien tan grande que supone poder recordar. y así pudieran ver. para que pudieran comprender 99. para deleite. Pero evite comparar esta imagen. con la misma Trinidad como si en todo fuera semejante. Veo que en el presente libro he disputado sobre el Espíritu Santo al tenor de las Escrituras. sirviéndonos de la criatura. como por un espejo al Dios Trinidad en nuestra memoria. sobre todo por la criatura racional o intelectiva. contemplación y recuerdo. según sus alcances. si lo pueden. verdad ya probada en libros anteriores. cuanto es suficiente para que los fieles instruidos reconozcan como Dios al Espíritu Santo. como pudimos. hechura de la trinidad y deteriorada por su culpa.

no en visión y a cara descubierta. 41. al Dios que engendra. ignora lo que hace? Dotada de inteligencia esta memoria prócer. cual padre a su hijo. cuando es recta. donde descubrimos. y en la memoria encontramos preparado y oculto cuanto puedo ocupar nuestro pensamiento. Pero ¿qué? ¿Diremos que nuestra voluntad. oídos al que afirma que la caridad. obradora del bien. amor o dilección. no volverla. Puse interés en hacer ver -como pude-. Así. posee también una facultad volitiva. la visión asentada en la . y cuanto de substancial tiene lo dice de una manera misteriosa en su Verbo coeterno. informada por el pensamiento. y este verbo verdadero lo expresamos en nuestro interior) sin el auxilio di idioma alguno. esta primera realidad. no falsa. al pensar. cuando decimos lo que sabemos. ni más ni menos. Pero existe también una profundidad más abstrusa en la memoria. aunque oculta. aunque no pensemos. y una inteligencia que se revela en el pensamiento. LA SEMEJANZA DEL ESPÍRITU SANTO EN EL AMOR 40. a decir verdad. atribuyendo a la memoria cuanto sabemos. pues posee substancialmente. y donde se engendra aquel verbo ínfimo que no pertenece a idioma alguno. el amor que une. y luego el recuerdo se archiva en la memoria. sino en verdad 100. que es el querer de más valía. Pero. en la memoria. encontramos estas dos potencias cuando pensando descubrimos que entendemos y amamos algo que ya existía. y esta inteligencia. con los que se adelicia o se ofende. a través de las tenues conjeturas de la inteligencia y de la memoria de nuestra mente. todo lo que existe en el que lo ha. engendrado como Verbo. como ciencia de ciencia y visión de visión. parcela natural de nuestro ser. Verbo que es Dios. Entender es descubrir la verdad pensando. fuera de nuestra voluntad. sobre lo que ha dejado en su memoria. pues. ignora lo que ha de apetecer o evitar? Y si lo conoce. y sólo el amor la hace volver. procedente de la intelección que ya existía. ciencia que no podría existir sin la inteligencia y sin la memoria ¿Daremos. y a la inteligencia la información del pensamiento de una manera peculiar y propia. pues la voluntad. si el pensamiento no contara con una cierta reminiscencia. aunque no pensábamos en ello. Referente al Espíritu Santo. experimenta afectos varios a medida que los objetos que la solicitan le salen al encuentro. está dotada de memoria y amor. porque la mirada de nuestro pensamiento no vuelve sobre sus recuerdos sin la memoria. posee una ciencia propia. cuando ha estado pensando en otras cosas. nada hay en este enigma que se le asemeje. sino en esta semejanza y enigma. al Dios Padre y al Dios Hijo.CAPÍTULO XXI LA IMAGEN DELPADRE Y DEL HIJO EN NUESTRA MEMORIA Y EN NUESTRA INTELIGENCIA. en ello. es decir.

memoria con la visión que surge en el pensamiento. lo cual supone memoria y entendimiento. ignoraría lo que en buena ley debería amar. . si no tuviera apetencia de saber.

Soy yo el que conozco y hablo en mi corazón lo que sé. son mías. el verbo y la ciencia. Y cuando pienso. no mi memoria. comprendo y amo sirviéndome de mis tres facultades. y de mi ciencia se engendra un verbo verdadero. Hijo y Espíritu Santo. y cuanto razonablemente entiende lo entiende por mi inteligencia. Mi amor. expreso en mi corazón lo que sé. es mi memoria la que recuerda y mi voluntad la que ama. y lo que obran no lo obran para sí. Yo recuerdo. Pero en aquella suprema simplicidad que es Dios. ni mi amor. Pero cuando estas potencias se encuentran en una persona.CAPÍTULO XXII ¡CUÁNTA DESEMEJANZA ENTE LA IMAGEN DE LA TRINIDAD HALLADA EN NOSOTROS Y LA TRINIDAD! 42. comprendo con mi inteligencia. lo recuerda por mi memoria. Además. no por la suya. Recuerdo por mi memoria. cuando el pensamiento recuerda y ansía volver sobre las cosas que dejó en la memoria para contemplarlas. no suyas. y ambas cosas son mías. son tres las personas: Padre. pero la inteligencia y el amor preexistían a la función del pensamiento. o mejor dicho. sino en mi favor. pues jamás es ella estas tres cosas. entendimiento y amor. pudiera alguien decirnos: Estas tres potencias. y en mi memoria encuentro entonces mi entendimiento y mi amor. soy yo el que por medio de ellas actúo. aunque hay un solo Dios. descubro en mi memoria que comprendo y amo. . memoria. al decirlas interiormente. mas poseo estas tres realidades. como es el hombre. ni mi entendimiento. aunque no soy mi memoria. una vez entendidas. no la suya. cuando comprende y recuerda lo que ha de apetecer y evitar. no por la suya. Esto lo puede afirmar cualquier persona que disfrute de las tres mencionadas potencias. y por estas dos facultades soy yo el que entiendo y amo. En breves razones. y cuando dirijo la mirada de mi pensamiento a mi memoria. amo con mi voluntad.

CAPÍTULO XXIII DIFERENCIA Y ANALOGÍAS ENTRE LA TRINIDAD. por esta imagen se dice imagen aquella realidad donde se encuentran estas tres potencias. es decir. y la Trinidad no existe en un Dios. Misterio en verdad maravillosamente inefable o inefablemente maravilloso. es tan acentuada la inseparabilidad. con todo. donde existen tres personas: el Padre del Hijo. pues ni dejó alguna vez de existir ni existió de otra manera. DESPUÉS SE PODRÁ VER MÁS CLARAMENTE EN LA PROMETIDA VISIÓN CARA A CARA 43. mas no así en la trinidad. aunque posee tres facultades. es lo que es e inconmutablemente es siempre igual en sí. verbo ideal que no pertenece a idioma alguno. como imagen se dice la tabla y lo que en ella hay pintado. como algo común al padre y a la prole. y. y el amor del hombre. es una persona. cierto. sino que es un Dios. tenga en esta imagen cierta semejanza. una semejanza muy imperfecta del Padre. ofrece. Aquélla en la esencia de la divinidad. el Hijo del Padre y el Espíritu del Padre y del Hijo. ni dejará alguna vez su existencia ni existirá de otro modo. de donde se deduce que ni es padre ni es prole. sin embargo. con el Espíritu Santo. aunque la inteligencia del hombre. mientras en esta imagen de la Trinidad las tres facultades no son el hombre. conforme a su capacidad. sino tres personas. pero al fin semejanza. Una cosa es la trinidad en sí y otra la trinidad en una realidad diversa. la Trinidad excelsa son tres personas. la que contiene las especies inteligibles no percibidas por medio de los órganos sensoriales. mientras una trinidad de hombres no se puede llamar un hombre. es. pero sólo a causa de la pintura que hay en ella se da a la tabla el nombre de imagen. . y no son una persona. CON EL AUXILIO DE LA FE VEMOS AHORA LA TRINIDAD COMO POR UN ESPEJO. incomparablemente superior a todas las cosas. sino del hombre. E esta imagen que es el hombre. en esta imagen de la trinidad. incomparablemente inferior al original. QUE ES DIOS. asimismo. pues siendo la imagen de la Trinidad una persona. Mas en la Trinidad excelsa. que. Y LA TRINIDAD EN EL HOMBRE. Aunque la memoria del hombre. en la Trinidad suprema. especialmente aquella que no poseen los animales. las tres personas son un Dios. cuando se dice lo que se sabe. cuya imagen es el alma. esta Trinidad de tres personas es más indivisible -que la trinidad de una sola persona. informada por la atención del pensamiento. en ella se dice y es un solo Dios. llena de imperfecciones. pero no pertenecen a un Dios. procedente de la ciencia y lazo de unión entre la memoria y la inteligencia. ofrezca una cierta semejanza del Hijo en medio de una acentuada diferencia. y mejor si se dice de la deidad.

fueran iguales entre sí. Así. estas dos potencias son vencidas por la grandeza del amor. Y aunque no existan moles. ven por conjeturas a Dios.Mas estas tres facultades de la imagen imperfecta e encuentran entre sí separadas en esta vida. y a través de esta su imagen que contemplando intuyen. sino: Vemos ahora como por un espejo101. los que ven en este espejo y en este enigma según es concedido ver en la vida presente no son los que contemplan en su mente cuanto hemos recomendado y discutido. que somos nosotros. sino por magnitudes. ya sean iguales entro sí o no lo sean. una por dos. 44. una vez restablecidas de su flaqueza. porque aun no le pueden ver cara a cara. y en aquél sucede lo contrario. y las inferiores por las superiores. pues no son cuerpos. en otro. una por otra. y la veremos con mayor claridad y certeza que ahora vemos su imagen. sino los que la ven como una imagen y todo lo que ven lo relacionan con aquel cuya imagen son. dos son superadas por una. sumamente indivisible y verdaderamente inmutable. llegue la visión facial prometida. ni aun en este caso lo que es inmutable por gracia podría equipararse a lo que es inmutable por naturaleza. . Cambia aquélla por el mero hecho de ser de sus lacras curada. no por eso dejamos de ver que en éste es mayor la memoria que la inteligencia. No dice el Apóstol: "Vemos ahora un espejo". Y aun en la hipótesis de que. Cuando. no por distancias espaciales. veremos la Trinidad incorpórea. pues nunca la criatura puede igualar a su Creador. empero.

una imagen. si no estuvieran rodeados de tinieblas penales y cargados de un cuerpo corruptible que apesga el alma103. que es ahora visión especular. Si lo supieran. y no creen ni comprenden que son imagen de Dios. y en ella esta Trinidad sobre la cual he disputado.CAPÍTULO XXIV ANEMIA DEL ALMA HUMANA Los que ven su alma. y ni siquiera saben que el espejo que ellos ven es un espejo. sino el ser condenados por el testimonio de su propia inteligencia? No trabajarían en esta búsqueda. es decir. para poder ver un día cara a cara al que ahora ven por un espejo. deberían seguir al Cordero que quita los pecados del mundo104. ¿qué ganancias obtendrán comprendiendo las sutiles disquisiciones sobre la naturaleza de la mente humana. como pude. una vez purificados sus corazones102 por la fe no fingida. Despreciada esta fe purificadora de los corazones. sin apenas lograr certidumbre alguna. pero hasta el presente no ven por mi espejo. éstos ven sin duda el espejo. como puede ser vista. de muchos modos. si no es por el pecado? Advertidos por la magnitud de la desgracia. . quizá sentirían la apremiante necesidad de buscar y ver de una manera cualquiera a aquel cuyo es este espejo. Y ¿por qué se nos infligió este mal.

no lastre del alma. que es Dios. Inmolado por ellas el Cordero sin mancha de pecado. ahora incorruptibles. pues veremos intuitivamente cómo el Espíritu Santo no es Hijo. y para mejor poder comprender las tres personas en la criatura mudable. el hombre Cristo Jesús105. no existen intervalos de tiempo que permitan comprobar. Veremos allí la verdad sin trabajo y gozaremos de su claridad y certeza. Purificados del contagio de la corrupción. sin duda mis asiduos e inteligentes lectores. Mas estas tres facultades. pues la Escritura lo llama Espíritu .CAPÍTULO XXV SÓLO EN LA GLORIA COMPRENDEREMOS POR QUÉ EL ESPÍRITU SANTO NO ES ENGENDRADO Y CÓMO PROCEDE DEL PADRE Y DEL HIJO Al finalizar esta vida. fueron por la justicia de su sangre vencidas. sobre todo en el libro IX. en las que Cristo fue profetizado y anunciado. siendo ornamento. pertenecientes a una persona. y esta felicidad no tendrá fin. En la persona humana descubrí una imagen de la Trinidad soberana. Libertados de la esclavitud del demonio y preservados de todo mal por el Mediador de los hombres. no podían responder a las tres personas divinas. aunque de ingenio más rudo que el de aquellos filósofos. o al menos inquirir. Además. Antiguo y Nuevo Testamento. no se verán sometidos al derecho de retención por parte de las potestades envidiosas. Aunque prometí en el libro II de esta obra estudiar este misterio. intenté su prueba a intervalos sucesivos y temporales. serán colocados en apacibles mansiones IS hasta que vuelvan a vestir sus cuerpos. 45. pues según el testimonio concorde de las Escrituras divinas. todos los que son del Cordero. en el seno de aquella Trinidad soberana. No será menester el raciocinio del alma. Al esplendor de aquella luz no habrá cuestión. Plugo al óptimo y sapientísimo Hacedor ordenar que el espíritu del hombre piadosamente sometido a Dios goce dichoso de un cuerpo obediente. aquí abajo demasiado conozco por experiencia las dificultades. si el Hijo nació primero del Padre y si luego procede de ambos el Espíritu Santo. aunque procede del Padre. desfalleció mi palabra al expresar mis ideas y me di perfecta cuenta que era superior el esfuerzo al resultado obtenido. no por el brazo de su poder. según quedó demostrado en este libro XV. y como yo. cuantas veces traté de encontrar en la criatura que somos nosotros alguna tenue semejanza. no ha sido dado otro nombre bajo el cielo por el cual los hombres puedan ser salvos106. rotos los lazos de la carne. como lo exigía el humano deseo. son recibidos por los santos ángeles.

como probando que también de Él procedía. y de Él dice el Hijo:No seréis vosotros los que habléis. de Él y sanaba a todos112. De Él dice el Apóstol: Y porque sois hijos. De ELI dice el Hijo: Que yo os enviaré de parte del Padre 109. se apareció a sus discípulos.de ambos. resucitado de entre los muertos. . como se lee en el Evangelio. soplo y dijo: Recibid el Espíritu Santo111. Y ésta es aquella virtud que salía. Y cuando. En otros muchos testimonios de la Escritura divina se comprueba que es Espíritu del Padre y del Hijo. envió Dios a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo107. Que procede de ambos lo declara el Hijo cuando dice: Del Padre procede. y se denomina propiamente en la Trinidad Espíritu Santo. y en otro lugar: Que el Padre os enviará en mi nombre110. sino que será el Espíritu de vuestro Padre el que hable por vosotros108.

es cierto. sino que ha . del Espíritu Santo. Y aunque admita otra exegesis esta doble donación. PERO NO ES HIJO 46. y esto no ofrece duda. en cuyo regazo reciben los bautizados el Espíritu Santo. diez días después de haber subido el Señor al cielo. bautizad a todas las gentes en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo117. PROCEDE SIN TIEMPO DEL PADRE Y DEL HIJO. Para significar esto. porque tampoco la Escritura había antes dicho: "Viendo Simón que los apóstoles daban el Espíritu Santo". Finalmente. sin duda. al ofrecer Simón Mago dinero a los apóstoles. para indicar el amor de Dios. es decir. Esta costumbre [a observa aún hoy la Iglesia en sus sacerdotes. es. nos impulsa al amor de Dios y al amor del prójimo. ¿qué Dios tan grande no será el que da a Dios? Ninguno de sus discípulos dio el Espíritu Santo. ¿Cómo no ha de ser Dios el que da el Espíritu Santo? O mejor. sino que lo recibió también como hombre. después de su resurrección. se trata. De Él está escrito con más claridad en loe Hechos de los Apóstoles: Porque le ungió con el Espíritu Santo121. para significar el amor al prójimo. que dio Jesús cuando soplo y dijo: Id. No ciertamente con óleo visible. Él fue también enviado en la solemnidad de Pentecostés. el Señor Jesús dio dos veces el Espíritu Santo: la una. a mi juicio. simbolizado en el crisma visible con que la Iglesia unge a sus bautizados. la segunda. donde se expresa de una manera explícita la Trinidad. pero ellos no lo daban. para que descendiese sobre aquellos a quienes imponían las manos. La causa por que otorga el Espíritu Santo primero en la tierra113. sino que dice: Viendo. cuando descendió sobre Él en figura de paloma122: entonces se dignó prefigurar su cuerpo. y luego lo envía desde el cielo 114. pues. según aquellos dos preceptos de los cuales pende la Ley y los Profetas116. que ha sido derramada en nuestros corazones115 por el Don. por lo cual se le dice lleno de gracia 119 y del Espíritu Santo120. sino con el don de la gracia.CAPÍTULO XXVI DOBLE DONACIÓN DEL ESPÍRITU SANTO. Simón que por la imposición de las manos de los apóstoles se comunicaba el Espíritu Santo118. Oraban. desde el cielo. no lijo: "Dadme el poder otorgar el Espíritu Santo". porque la caridad. en la tierra. el mismo Señor Jesús no sólo dio como Dios el Espíritu Santo. sino: Para que todo aquel a quien impusiere las manos reciba el Espíritu Santo. Por esto. su Iglesia. Mas Cristo no fue ungido con el Espíritu Santo en el momento de su bautismo. es decir.

¿qué no hemos de creer o pensar de Cristo hombre. Y quien pueda entender lo que el Hijo dice: Como el Padre tiene vida en sí mismo. y así se dice que el Espíritu Santo procede del . no sin el Espíritu Santo. recibió. el Espíritu Santo. en consecuencia. donde la duración existe. nada en el tiempo se perfecciona. así dio al Hijo el que de Él proceda el mismo Espíritu Santo. pero carecía de vida. se nos indica la existencia en Cristo de dos naturalezas. dador de la vida. no lo interprete romo si el Padre diese la vida al Hijo. convirtiendo el anhelo de la búsqueda en el amor gozoso de la posesión. divina y humana: lo recibió como hombre. que ya existía. sino que entienda que lo engendró fuera del tiempo. se acercó a recibir el bautismo sin pecado. cuando la humana naturaleza. quien esto comprenda. entienda también la procesión intemporal del Espíritu Santo de ambos. y ambos sin intervalo de tiempo. 47. Porque si de su siervo y precursor Juan está escrito: Será lleno del Espíritu Santo desde el seno de su madre125. pues. una vez formado en el vientre de su madre. Es un absurdo muy grande creer que sólo a la edad de treinta años (esta edad tenía cuando fue bautizado por Juan)124 recibió el Espíritu Santo. sino espiritual? Cuando leemos que recibió de su Padre la promesa del Espíritu Santo y lo derramó 126.de entenderse ungido con esta mística e invisible unción cuando el Verbo se hizo carne123. así dio al Hijo tener vida en sí mismo127. Donde el tiempo no existe. o si no había aún procedido. cuya concepción no fue carnal. una vez nacido el Hijo. vea cómo el Padre tiene en sí mismo el que de Él proceda el Espíritu Santo. podemos examinar si es la voluntad la primera en proceder del alma humana para buscar luego lo que encontrado se llama su prole. el que pueda entender la generación intemporal del Hijo en el seno del Padre. sin mérito alguno precedente de buenas obras. Por eso confesamos que nació del Espíritu Santo y de la Virgen María. y. se unió al Verbo de Dios en las entrañas de una virgen. y nacida ésta la voluntad recibe su perfección y descansa en su fin. amor que procede de la mente que engendra y de la noción engendrada. como de padre y de prole? Tales cuestiones no pueden proponerse allí donde nada se inicia en el tiempo. para que esto suceda invocamos sobre ellos al Dios autor de este don. aunque engendrado por seminación de padre. pero no lo podemos derramar sobre los demás. es decir. Nosotros podemos recibir este don al tenor de nuestra capacidad. Por lo cual. formando con Él una sola persona. y. pudo ya proceder de ambos: a la manera como. ¿podemos acaso inquirir si el Espíritu Santo procedió del Padre antes del nacimiento del Hijo. lo otorgó como Dios. para que la vida que el Padre dio al Hijo engendrándolo sea coeterna a la vida del Padre.

antes y después. y el Espíritu Santo procede originariamente del Padre. Se le puede llamar hijo del Padre y del Hijo sí. El hijo es nacido del Padre. del Padre lo recibe. Si cuanto el Hijo tiene. por eso es el único que se denomina ingénito. y sin mutación de naturaleza. Sólo el Padre no procede de otro. lo que el buen sentido rechaza con horror. como la generación proporciona al Hijo una esencia sin inicio de tiempo y sin mutación de substancia? Por esta razón. para que nadie malicie en dicha palabra dos padres en aquella Trinidad soberana o dos personas sin procedencia de origen. Pero nadie imagine aquí noción alguna de tiempo. del Padre recibe el que proceda de Él el Espíritu Santo. sino en el lenguaje usual de los que tratan de tan encumbrado misterio y se expresan como pueden. pues el proceder -de los dos proporciona al Espíritu Santo una esencia sin principio de tiempo. pero por ninguno de ellos fue engendrado. aunque no digamos que el Espíritu Santo ha sido engendrado. De los dos procede el Espíritu de ambos. porque allí el tiempo no existe. no osamos llamarle ingénito. no en las Escrituras. sin intervalo de tiempo. procede de los dos como de un principio común. ambos le hubieran engendrado. . y por don del Padre.Padre para que se entienda que al Hijo le viene del Padre el que proceda también del Hijo. ¿No sería absurdo muy grande llamarle hijo de ambos.

¿con cuánta mayor razón hemos de entender que el Espíritu Santo procede del Hijo. lo sería de los dos. 49. pues son tres facultades. y cuando la madre da a luz. el que el Espíritu Santo proceda del Hijo como procede del Padre. sino porque es su estilo referir cuanto a Él pertenece a aquel de quien es nacido? En este sentido dice: Mi doctrina no es mía. pero entonces no nace de la madre. por consiguiente. en consecuencia. pero no tres personas. inefablemente inmutable e indivisible Trinidad es difícil distinguir entre generación y procesión. Pero si no son capaces de ver esta imagen y verificar la verdad de estas cosas que existen en su mente. Si la doctrina que dice no ser suya se entiende en este pasaje que es suya. "Así podernos entender de alguna manera. Mas porque en aquella coeterna. después de haber aducido testimonios de la Escritura para probar la procesión del Espíritu Santo del Padre y del Hijo. cuando afirma: Del Padre procede. Ni tampoco podemos decir que el Espíritu Santo no es vida. baste. nadie es hijo de dos personas si no son padre y madre. incorpórea. ni entre los hombres siquiera nace a un tiempo el hijo del padre y de la madre. ¿por qué dijo el Hijo: Del Padre procede?128 ¿Por qué. sino que procede. ni procede del Hijo para santificación de la criatura. nace del padre en la madre. por qué el Espíritu Santo no se dice que nació. ¿por qué no creer cuanto en las Sagradas Escrituras se . piensas. para aquellos que no saben elevarse a mayores alturas. el Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo. dije: "Si. El Espíritu Santo no procede del Padre en el Hijo. dio al Hijo tener vida en sí mismo y le ha otorgado el que la vida proceda de Él como procede del Padre. recibe el que de Él proceda el Espíritu Santo. En Dios Padre y en Dios Hijo nadie sospeche algo semejante. así como el Padre es vida esencial. sino que procede a un tiempo de ambos. es Dios de Dios. coigual. lo recibe del Padre.CAPÍTULO XXVII SOLUCIÓN Y ADVERTENCIAS 48. lo que acerca del particular dijimos en cierto sermón que pronunciamos ante e1 pueblo cristiano y quedó luego consignado en escrito. He trascrito este pasaje de mi sermón. pues. entonces no nace del padre. porque si se llamase hijo. aunque el Padre haya comunicado al Hijo el que pueda de Él proceder como procede de sí mismo. no a los incrédulos. Entre otras cosas. lo cual es gran absurdo. pues no dice: "No procede de mí"? De quien recibe el Hijo su ser divino. en cuanto es posible que seres como nosotros lo entiendan. hablaba allí a los creyentes. porque el Padre es vida y el Hijo también es vida. En efecto. sino del que me envió129. sino que las tres pertenecen a una sola persona.

le ofrecen los sentidos el homenaje de las cosas externas para que juzgue. Sí. has visto muchedumbre de cosas verdaderas y las has distinguido de la luz a cuyo resplandor las contemplabas. nunca la mirada de la mente humana se adiestra mejor. ¿Quién se opondrá a este sentir? ¿Quién no se animará a ello? Y si opinan que se han de negar estos misterios porque sus inteligencias cecucientes no los pueden ver. dónde yaces. a ella como presidenta de honor. si puedes. para que un día puedan ver lo que ahora contemplan por fe. colocada en interior y elevado sitial. 50. sean antes iluminados por el Don de Dios. bajo la dirección exclusiva de la fe. eleva ahora tus ojos a la misma luz y fija. No obstante. y ninguna. busquen en la oración. Así podrás ver la diferencia que existe entre el nacimiento del Verbo divino y la procesión del Don de Dios. incorpórea e inmutable esencia que es necesario contemplar de una manera imperfecta con la inteligencia. como a testigos veraces. y si las tinieblas no la abrazaron 130. La luz luce. muchas verdades has visto.dice acerca de aquella Trinidad soberana. la mente cuanto cree la fe. sin reconocer superior a quien deba acatamiento y obediencia. no se puede venir a Cristo. entonces nieguen los ciegos de nacimiento la existencia del sol. que es su misma mente. ¿dónde te encuentras. tu mirada en ella. vea. En lo que se refiere a esta suma. dónde estás mientras eres curada de tus dolencias por aquel que se hizo propiciación por tus iniquidades?132 Reconoce que te encuentras en aquel mesón adonde el piadoso samaritano condujo al que encontró semivivo. con la dignidad que merece la Trinidad suprema e inefable. antes que exigir una prueba terminante que la torpeza y debilidad de la mente humana no puede comprender? Crean con fe inquebrantable a las Sagradas Escrituras. llagado por las muchas heridas que le causaron los bandoleros133. aunque no haya esperanza de ver su reproducción en el futuro. en cuanto es posible. El Espíritu Santo jamás ha sido definido por el Hijo como engendrado por el Padre -sería entonces su hermano-. pero si no creo que esto sucedió y fue así visto. lo declaro. En medio de tan múltiples cuestiones como he tratado. fuera de Dios. en las tinieblas. porque a ella ha sido otorgada la visión de lo invisible. mis ojos la equidad134. Sobre este cimiento preliminar edifiquen. que es Dios. no con estos ojos abiertos a la visión de los cuerpos irisados. para que se hagan creyentes y empiecen a ser luz en comparación de los infieles. No se verá ya a Cristo clavado en la cruz. alma mía. Tú. sino que ha dicho . es decir. inefable. cuya ciencia confieso es admirable para mí y no la puedo comprender 131. tal como se ha de ver en la eternidad. Hay verdades que se creen con toda certeza y no pueden ser vistas. en el estudio y en una vida virtuosa la inteligencia. sino con aquellos que pedía el salmista cuando exclamaba: Vean. que en lo más noble que el hombre posee en su naturaleza por encima de los brutos y superior a las restantes partes del alma. Señor.

la voluntad como tercer elemento. no obstante. sino de tu culpa? Y ¿quién sana todas tus dolencias. igualmente ciertas. ni percibirle con claridad y distinción. en la mirada del pensamiento. Mas ¿cuál es la causa. lo sé. Esta y otras cosas. sino aquel que es propiciación por tus pecados? Cerrare. por ende. sino tu flaqueza. ella te muestra en ti tres realidades en las que puedes reconocer una pálida imagen de la Trinidad soberana. Esto lo ve y distingue el que puede. Mas aquella luz que es lo que no eres tú te ha hecho ver la diferencia entre la semejanza incorpórea de los seres materiales y la verdad que la inteligencia contempla. nadie quiere aquello cuya esencia o cualidad ignora. y. se insinúa en esta realidad inteligible una diferencia profunda entre nacimiento y procesión. por tu ciencia engendrado cuando dices lo que sabes. . no puedes fijar tu pupila en este misterio. aunque no hayas sido ni seas capaz de explicar con palabras cuanto has vislumbrado a través de las sombras de las analogías corpóreas. uniendo a estas dos cosas. de que no puedas mirar de hito en hito la luz? ¿De dónde te viene tan extremada miseria. no con la discusión. a semejanza de una comunión consubstancial al Padre y al Hijo. sino que nuestro pensamiento reciba la impronta de nuestra ciencia. Siendo Espíritu de ambos. sé que no puedo. aunque ahora seas impotente para contemplarla con fija mirada. Lo pudiste tú. No es lo mismo la visión del pensamiento que el deseo y el gozo de la voluntad.que procedía del Padre. Ella demuestra la existencia dentro de ti de un verbo verdadero. alma mía. Digo la verdad. pues. y esto aunque no pronunciemos o pensemos palabras de idioma alguno conocido. aun no es imagen del pensamiento. asiduas en salir al encuentro de los pensamientos humanos. una imagen muy semejante a la que existe en la memoria. no se le dice -Dios no lo permita. te las mostró aquella luz a tu mirada interior. No puedes.hijo de ambos. que son como padre e hijo. este libro con el broche de la plegaria. produciendo así. Y esta voluntad procede del pensamiento. descartadas las semejanzas. me la he dicho a mí mismo.

son pensamientos humanos. Pero muchos son mis pensamientos. de la muchedumbre de palabras que padezco en mi interior. tu Dios. a todas las gentes en el nombre del Padre. y del Espíritu Santo 135. ¡Ojalá sólo abriera mis labios para predicar tu palabra y cantar tus alabanzas! Evitaría así el pecado y adquiriría abundancia de méritos aun en la muchedumbre de mis palabras. conserva aquélla. te comprenda y te ame. nunca permitas me detenga adormecido en sus . en ti creo. es un Dios único136. Haz que me acuerde de ti. Dios mío. y del Hijo. ansíe siempre tu rostro con ardor 140. Y Si tú mismo fueras Dios Padre y fueras también Hijo. Y si sólo pensara en las cosas que son de tu agrado. y: Que yo os enviare de parte del Padre139. no guardan mis pensamientos silencio. Padre. no fuerais al mismo tiempo Trinidad y un solo Dios y Señor. Hijo y Espíritu Santo. Cuando callan mis labios. ¿Acaso se podrá decir que no habló mucho el que oportuna e importunamente anunció. mi única esperanza. y el Espíritu Santo fuera vuestro Don. y disputé y me afané en demasía. Israel. cuando le escribe: Predica la palabra. óyeme para que no sucumba al desaliento y deje de buscarte. pues vanos son143. No diría la Verdad: Id. mísera en tu presencia y acogida a tu misericordia. Dame fuerzas para la búsqueda. no leeríamos en las Escrituras canónicas: Envió Dios a su Hijo137. en mi alma. no dirías del Espíritu Santo: Que el Padre enviará en mi nombre138. insiste a tiempo y a deshora142. Acrecienta en mí estos dones hasta mi reforma completa. el Señor. tu palabra Jesucristo. Ante ti está mi firmeza y mi debilidad: sana ésta.CAPÍTULO XXVIII ULTÍLOGO Y PLEGARIA 51. Aquel varón amado de ti no habrá. te he buscado según mis fuerzas y en la medida que tú me hiciste poder. Señor y Dios mío. si me cierras el postigo. Fija la mirada de mi atención en esta regla de fe. mi Dios y Señor. abre al que llama. recibe al -que entra. tú que hiciste te encontrara y me has dado esperanzas de un conocimiento más perfecto. Señor y Dios mío. no era mucho. tu palabra? No. Señor. si me abres. y anhelé ver con mi inteligencia lo que creía mi fe. Y si Vos. Ante ti está mi ciencia y mi ignorancia. ¡oh Unigénito!. Y no mandarías a tus siervos ser bautizados. Sé que está escrito: En las muchas palabras no estás exento de pecado141. ciertamente. tú los conoces. Otórgame no consentir en ellos. en el nombre de quien no es Dios y Señor. no te rogaría me librases de la abundancia de mis palabras. no diría la palabra divina: Escucha. aconsejado el pecado a su verdadero hijo en la fe. Líbrame. pues todo era necesario. sino haz que pueda rechazarlos cuando siento su caricia. si no fueras Trinidad. Señor. y tú.

Señor. Dios uno y Dios Trinidad. Señor. y tú permanecerás todo en todos145. loándote a un tiempo unidos todos en ti. Con tu ayuda protectora sea mi juicio seguro y mi conciencia esté al abrigo de su influjo.halagos. Jamás ejerzan sobre mí su poderío ni pesen en mis acciones. perdóname tú. cesarán estas muchas cosas que ahora hablamos sin entenderlas. dice: Muchas cosas diríamos sin acabar nunca. y perdónenme los tuyos. hoy conocido con el nombre de Eclesiástico. cuanto con tu auxilio queda dicho en estos mis libros conózcanlo los tuyos. Así sea. Hablando el Sabio de vos en su libro. . Cuando arribemos a tu presencia. sea la conclusión de nuestro discurso: Él lo es todo144. si algo hay en ellos da mi cosecha. y entonces modularemos un cántico eterno.