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L
A
SUR...
CHIHUAHUA, CHIHUAHUA / NOVIEMBRE 2013 / # CERO / COOPERACIÓN $10.00
PERIODISMO DESDE ABAJO
M
e t á f o r a
de identi-
dad el
Sur desde tiempo atrás ha
significado otra historia,
alguna manera distinta de
ver las cosas. Figura estar
debajo, en la parte sur de
un plano imaginario que
divide a un@s de otr@s
por su ubicación. ¡Ohh!
desgracia histórica que
nuestros trapos, nuestra
forma de vivir, el lugar
en donde lo hacemos, los
recursos que disponemos
o alcanzamos definen y
enmarcan quienes somos.
Es grafica, permisible y
recurrentemente posible
trazar trinchera (partien-
do del meridiano como
eje central), a nivel mun-
dial entre los países que
se ubican al sur (mayor-
mente más desprotegidos
en recursos de bienestar
social), frente a los que
detentarían una mejor
posición económica,
política y militar ubica-
dos al norte. Sabedores de
la vacilación del término,
más especifico de lo ma-
niqueo que puede ser o
significar el uso de las
palabras. Preguntemos
¿Si las naciones del sur
consiguen un cierto de-
sarrollo económico, se
convierten en norte, in-
dependientemente de su
posición geográfica? El
manantial de la división
norte-sur es enredado y
objeto de debate, atribui-
ble a razones políticas de
dominación y desigualdad
global acarreadas desde
el colonialismo europeo.
¡Ohh! fracaso capital, las
principalmente deficien-
cias internas de cada país
en la actualidad reavivan
y dispersan la vieja idea
de propietarios y empl-
eados; poseedores y des-
poseídos. La brecha entre
pobres y ricos crece con-
stantemente las y los vie-
jos dueños de las tierras
(terratenientes, nobles y
viejos capitalistas) siguen
siendo y estando casi en
las mismas familias. La
llamada globalización
generó una mezcla de vi-
siones sobre el desarrollo
y promovió la disolución
de antiguos territorios e
ideas, de tal suerte que la
idea transfronterizo-tran-
sclasista aumentó. Esta-
dos-nación perdieron su
influencia sobre procesos
económicos. Pre, durante
y pos-industrilización la
pobreza e inmigración
continuaron siendo en-
claves (continúa Pág. 8).
2

Por algo, sin que
la historia sea el
fuerte de la edu-
cación mexicana, Villa y
Zapata son considerados
personajes representa-
tivos de las demandas ac-
tuales; salieron del Pueb-
lo, derrotaron a militares
de carrera y humillaron
a la oligarquía que hoy
como ayer, reina en un
país de riqueza concen-
trada en muy pocos. Las
directrices actuales tra-
tan de ocultar todo mov-
imiento considerado sub-
versivo que sobreviva a
las turbulencias pasadas,
con celebraciones que
reflejan la realidad op-
uesta. Un espejo de este
escenario sería la mani-
festación que la CNTE
mantiene en el monu-
mento a la Revolución”.
Apenas el martes 12,
Osorio Chong dijo: “NO
habrá desfile; solo re-
uniones con el estado
mayor, asensos militares,
reconocimientos al ejér-
cito y premio nacional
de la juventud; es lo que
interesa a la sociedad y
por eso se realizan”. Al ¼
para las 12 corrigieron.
Sin desfile deportivo,
los eventos militares
suspendieron vuelos del
Aeropuerto Internac-
ional de la Ciudad de
México. La participación
Civil se desechó, conno-
tación política creada en
la época de Calles, que
intentó diluir la partici-
pación militar de la visión
popular y Cárdenas mo-
tivó las masas de aspecto
corporativo del nuevo
régimen. Con la creación
de la CNC y el fortalec-
imiento de la CTM, se
le dio una base más civil
a la celebración de este
evento, que además del
hecho innegable de de-
struir primero al régimen
de Díaz, demolió luego
a la contra revolución
que encabezó Victoriano
Huerta.
Sin proyecto claro como
otros, el movimiento de
1910 se formó a la largo
del tiempo. Con la ende-
ble reforma agraria y el
apoyo a obreros y sindi-
catos, se creyó terminado
en 1920. Cuando surge
el Cardenismo por fin se
le da un gran sentido de
Justicia histórica, luego
de tantos siglos de explo-
tar al Pueblo, al expropi-
ar el petróleo y las tierras
en poder de terratenientes
extranjeros, se reivindi-
can las demandas justas;
pero hoy, en los albores
del siglo XXI, cuando -
en términos de la organ-
ización para cooperación
y el desarrollo económi-
co, con excelentes es-
tadísticas- somos uno
de los países con mayor
injusticia social; la parte
anti imperialista parece
haber desaparecido, pues
con la reforma energéti-
24-11-2013
POR: JULIO MORALES
REVOLUCIÓN ESTANCADA
3
ca, se quiere devolver el
petróleo -parcialmente al
menos- a quienes antes
se expulsó del país y
persiste la concentración
del ingreso, indicativo
de que la dirección de la
sociedad mexicana tiene
muy poco que ver con
la justicia social y con la
reivindicación histórica
de la clase trabajadora.
En la práctica, la cla-
se gobernante tiene un
proyecto ajeno a la Rev-
olución; el partido domi-
nante, por sus siglas, se
ve obligado a identific-
arse con ella de los di-
entes para afuera. Pero
pugnan por el olvido,
que se crea superado, que
nada tenemos que ver con
la Insurrección; la reali-
dad dice lo contrario. Las
estructuras de hoy son
tan oligárquicas como las
de 1910.
Aunque la reforma agrar-
ia no es hoy el princi-
pal reclamo, si lo son la
desigualdad y sus efectos
perversos: la ola de vio-
lencia, el crimen organi-
zado y el narcotráfico;
todo por asuntos no re-
sueltos; planteados en la
Revolución y en el con-
texto actual replanteados.
En el lenguaje político, la
mentira parece verdad; el
crimen se asemeja a lo re-
spetable y quieren dar al
viento apariencia de soli-
dez. Actos humanitarios
como el apoyo a víctimas
de desastres, son explo-
tados por el amarillismo
mediático y el oportun-
ismo político.
En Chihuahua, por todo
evento oficial se inco-
moda al flujo vehicular.
El Retén Ciudadano in-
vitó este 20 de noviem-
bre a usuarios, a pagar
el transporte urbano con
moneda circulante, única
limitante de acceso a un
servicio público, en base
a los Artículos 2°, 5° y
6° de la Ley Monetaria
del País. Ciudadanos
y Ciudadanas que rec-
hazan la imposición del
plástico de abordaje, en-
tregan su efectivo a cam-
bio del boleto respectivo.
Sin impedir el pase al
usuario, algunos choferes
aceptan, otros no. No hay
represión, pero se ignora
la incomodidad del 95%
afectado por un servicio
moderno pero deficiente.
Promueven la Cultura de
la Lealidad y en la propia
Autoridad prevalece la
incoherencia.
4
ES POR TU BIEN…
D
esde la
niñez, todos
hemos sido
constantemente bombar-
deados por el “deber ser”
de nuestro comportami-
ento en la sociedad, y una
de las facetas en donde
más se manifiesta este
fenómeno es en la impos-
ición de lo que podemos
llamar “parámetros de
imagen”.
Me refiero a los lin-
eamientos que nos van
formando de lo que es
“aceptable” y del nivel
de confianza que podem-
os esperar de la sociedad
en general, con respecto
de la manera en que nos
vestimos, si traemos el
pelo largo (hombres), si
tenemos algún arete o
piercing o algún tatuaje.
Acotaremos más aún este
fenómeno, analizando
las políticas de represión
que en este sentido toma
el sistema educativo en
nuestro país; sistema dis-
criminativo, y represivo
que atenta contra la lib-
ertad y el desarrollo inte-
gral de los estudiantes.
¿Qué es eso de andar im-
poniendo uniformes esco-
lares? El Estado, al tomar
esta medida, no fomenta
más que niños y jóvenes
autómatas que, después,
harán mucho más daño a
la sociedad.
La política de los uni-
formes desindividualiza
al individuo, valga la re-
dundancia. Desde niños
nos enseñan, inconscien-
temente, que nuestra
libertad no tiene ningún
valor. Yo, como individ-
uo pensante y “libre” no
puedo ni siquiera elegir
como vestirme, sino que
las instituciones educati-
vas me imponen una ves-
timenta predeterminada
y, no conformes con eso,
además, en aras de las
“buenas costumbres”, de
la “limpieza” y la “dis-
ciplina”, se impone tam-
bién la prohibición del
uso de piercings, aretes
y pelo largo en hombres,
cabello pintado y joyería
o maquillaje llamativo en
mujeres.
En el periodo de secunda-
ria y bachilleres, los estu-
diantes empiezan, lenta-
mente y con cierto temor
aún, a cuestionar a la
autoridad. Se dan cuenta
de que algo anda mal
con esas medidas repre-
sivas aunque general-
mente estas inquietudes
se ven aún más sofocadas
cuando las manifiestan,
pues dichas represiones
del sistema educativo son
aprobadas y confirmadas
por parte de sus familias
(hablamos aquí de los
adultos), quienes son fie-
les seguidores de tales
medidas, ya que, con el
tiempo, se han apacigua-
do los ideales de libertad
que tuvieron en sus ju-
ventudes. Han sido viles
victimas del sistema y
ahora lo apoyan, o como
dice Fernando Delgadillo
en una de sus canciones
“se convierten al final en
lo que tanto protestaron”.
Así pues, nuestros niños
y jóvenes no ven un pan-
orama muy alentador:
generalmente llegan a la
adultez, creyendo ser li-
bres, cuando realmente
los juicios de libertad que
forman, no son más que
los patrones de conducta
que se les han impuesto
desde la infancia. Se han
convertido en autómatas;
eso sí, muy “bien forma-
dos y educados” y con
“buenos modales”.
Considerando lo ante-
rior, sabemos que no qu-
edaremos ilesos frente a
5
12-11-2013
POR: JUAN CARLOS
LICÓN OPPENHEIMER
los argumentos conser-
vadores. A todos nos ha
tocado escuchar alguna
vez por parte de nuestra
familia o nuestros maes-
tros, un ejercicio de val-
oración con el que según
ellos se calmará este in-
terés de libertad y dicen
algo como: “así nadie
te va a dar trabajo”; “¿a
poco tu confiarías en un
doctor con el pelo largo
y tatuado?”;” tiene mu-
cho que ver tu present-
ación”; “tienes que verte
con seriedad”... Lo cierto
es que dicha opinión es
generalizada no por la
validez de sus argumen-
tos, sino como resultado
de décadas de represión
educativa. En este punto,
es menester explicar una
teoría que se tiene al re-
specto; adelantándonos
a las críticas extremis-
tas conservadoras, que
podrían argumentar que
defendemos y somos par-
tidarios de la anarquía;
que aprobamos el hecho
de que si cada quien se
puede vestir como qui-
era, las jovencitas pueden
ir vestidas como prostitu-
tas; que no velamos por
la higiene personal; que
defendemos las mani-
festaciones deliberadas
de rebeldía. Sabemos que
hay casos en los que la
manifestación de esta re-
beldía se hace con toda la
intención de no seguir las
reglas impuestas en las
escuelas. Sin embargo,
creemos que este fenó-
meno no es más que el re-
sultado mismo de la apli-
cación de las políticas de
represión de la imagen.
Es como una válvula de
escape de la injusticia
que se percibe en tales
reglamentaciones y cree-
mos también que la pres-
encia de estas situaciones
disminuiría considera-
blemente al derrumbar el
sistema educativo injusto
y violatorio de la Con-
stitución que tiene sum-
ido al pueblo mexicano
en la ignorancia y en la
sumisión. No se cumple
en nuestro país con lo que
establece la Constitución
en su artículo tercero, que
a la letra dice:
Artículo 3o. Todo in-
dividuo tiene derecho
a recibir educación. El
Estado –Federación, Es-
tados, Distrito Federal y
Municipios–, impartirá
educación preescolar,
primaria, secundaria y
media superior…
II. El criterio que orien-
tará a esa educación se
basará en los resultados
del progreso científico,
luchará contra la igno-
rancia y sus efectos, las
servidumbres, los fanatis-
mos y los prejuicios.
Además:
c) Contribuirá a la mejor
convivencia humana, a
fin de fortalecer el apre-
cio y respeto por la di-
versidad cultural, la dig-
nidad de la persona, la
integridad de la familia,
la convicción del interés
general de la sociedad,
los ideales de fraternidad
e igualdad de derechos
de todos, evitando los
6
privilegios de razas, de
religión, de grupos, de
sexos o de individuos; La
Constitución nos garanti-
za la libre manifestación
de nuestras ideas:
Artículo 6o. La mani-
festación de las ideas no
será objeto de ninguna
inquisición judicial o ad-
ministrativa, sino en el
caso de que ataque a la
moral, los derechos de
tercero, provoque algún
delito, o perturbe el orden
público; el derecho de ré-
plica será ejercido en los
términos dispuestos por
la ley.
El derecho a la informa-
ción será garantizado por
el Estado.
Artículo 7o. Es inviola-
ble la libertad de escribir
y publicar escritos sobre
cualquiera materia. Nin-
guna ley ni autoridad
puede establecer la previa
censura, ni exigir fianza a
los autores o impresores,
ni coartar la libertad de
imprenta, que no tiene
más límites que el respe-
to a la vida privada, a la
moral y a la paz pública.
Sabemos que aunque
nuestra Carta Magna
nos otorga la libertad de
la manifestación de las
ideas, en la práctica, si
un alumno de secundaria
o preparatoria manifiesta
su inconformidad con re-
specto al sistema, se le da
de baja de la institución,
por ir en contra del “or-
den público”.
Exijamos una reforma
educativa integral, y hag-
amos conciencia de que
las opiniones generaliza-
das, no por que tengan
mucho tiempo vigentes,
son válidas.
¡Exijamos el respeto a
nuestra libertad!
7
(viene Pág. 2) -de los
países del sur, con el agra-
vante de ir floreciendo en
metrópolis del norte.
La exacerbación capi-
talista de competencia
ilimitada, unió y frag-
mentó simultáneamente
regiones, zonas y países
que encolerizaron la vieja
división.
En la actualidad el sur
no sólo incluye las áreas
de pobreza de América,
África y Asia, sino tam-
bién los barrios industri-
ales “colapsados” en el
Este de Europa y USA.
Suburbios de expatriados
en metrópolis y ciudades
de la periferia europea
y americana, principal-
mente.
El viejo pero revalo-
rado concepto común:
de excluidas y excluidos
resultan de los nuevos
procesos de competen-
cia global y de la conse-
cuente acumulación de
capital. Ala Sur pretende
convertirse en una her-
ramienta de periodismo,
difusión y práctica políti-
ca para quienes vivimos
en el Norte Bárbaro de
Chihuahua, capital del
estado de mayor exten-
sión territorial del país.
Así como ciudad testigo
de múltiples personajes y
acontecimientos históri-
cos. De ejemplo nombra-
mos 3 de los principales
procesos revolucionarios
del país, a la fecha, reg-
istrados y ampliamente
documentados por la
parte oficial Guerra de
Independencia, Leyes de
Reforma y Revolución
Mexicana.
No obstante, contrasta-
mos la carencia en tes-
timonios, documentos y
registros sobre aquellas
y aquellos actores de la
otra historia, de la nar-
ración y experiencia de
los que metafóricamente
hemos vivido al sur del
canal Chuviscar, de las y
los excluidos en el propio
norte