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RESISTENCIA A TRACCIÓN INDIRECTA -(ENSAYO BRASILEÑO) HORMIGÓN ENDURECIDO

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Descripción del ensayo:
El ensayo tiene como objetivo determinar la resistencia a tracción indirecta de probetas cilíndricas sometiéndolas a una fuerza de compresión aplicada en una banda estrecha
en toda su longitud, en consecuencia, el resultado de la fuerza de tracción ortogonal resultante origina que la probeta se rompa a tracción.
Aunque el ensayo está previsto efectuarlo sobre probetas cilíndricas, la norma también prevé la posibilidad de llevarlo a cabo utilizando probetas prismáticas o cúbicas. En este
caso hay que tener en cuenta los coeficientes de corrección de los resultados que insinúa la propia norma.

Cómo se hace:

El hormigón tiene que estar endurecido y curado con las condiciones normalizadas de laboratorio y romper las probetas a los 28 días, o al tiempo y circunstancias que se
determinen en cada caso.
Si se trata de testigos, se tratarán de acuerdo con los condicionantes y prescripciones de la norma genérica que los trata.
Antes de colocar la probeta en la máquina de ensayo se dibuja, en cada cara, una línea que marque un diámetro del mismo plano axial. Se trazan las generatrices que unen los
extremos correspondientes a los diámetros marcados. Estas generatrices corresponden al plano de rotura.
Se mide la probeta en todas sus direcciones con precisión de 1 mm.
Se elimina el posible exceso de humedad de la superficie y se coloca la probeta en el dispositivo de ensayo con la generatriz trazada sobre una banda de fibras prensadas de 10
mm de ancho, 4 mm de espesor y una longitud superior a la de la probeta.
Después se sitúa, sobre la generatriz superior opuesta otra banda idéntica a la descrita y sobre ésta una barra de sección rectangular mínima de 50 mm de anchura y de
espesor igual o superior a la mitad de la diferencia entre la longitud de la probeta y la mayor dimensión del plato de la prensa.

Se sitúa el dispositivo centrado en los platos de prensa, se aproximan los platos para poder fijar la posición del conjunto, sin aplicación de carga.
A continuación, con un incremento de presión constante de entre 4 y 6 Mpa/s, se procede a la rotura de la probeta, anotándose la carga total u obtenida.
Una vez rota la probeta, se observa el aspecto del hormigón y se anota cualquier anomalía que se detecte.

Cómo se expresan:
El resultado se expresa en Mpa (N/mm²) con aproximación de 0,05.

Normas de referencia o relacionadas:
UNE 83-306-85 EN 12390-6:2000

Utilidad del ensayo:
Es un sistema útil para determinar la resistencia a tracción de un hormigón especialmente en aquellos casos que no se disponga de otro tipo de probetas que no sean
cilíndricas. Nos da un dato básico de cálculo y de control que será significativo cuando el hormigón esté trabajando a éste tipo de solicitación.

Cuándo hacerlo:
Antes de calcular una determinada solución a tracción con un determinado tipo de hormigón, y como sistemática de control de calidad y uniformidad de suministro de
hormigón, con idénticos o similares criterios que los utilizados para el control de hormigón a compresión.

Precauciones:
Si las probetas provienen de un curado en sala húmeda, hay que procurar que no se desequen. Desde su retirada de la sala hasta el momento de rotura no ha de pasar un
período de más de tres horas.
Si se están ensayando probetas testigo se pueden aceptar muestras de hasta una esbeltez igual a 1.
Cuando la forma o dimensiones de la probeta no cumplan con las tolerancias establecidas por la norma específica, se retirarán o se procederá a rectificarlas mediante pulido, si
se trata de una desigualdad superficial, o se cortarán si la desviación es angular.

Muestra:
Se aconseja ensayar tres probetas de una misma muestra.

Exigencias:
Datos que hay que manifestar en el informe de ensayo:
Detalles del rectificado (si procede)
Dimensiones de la probeta
Procedencia de la probeta
Condiciones de humedad de la probeta. Conservación.
Edad del hormigón
Fecha de ensayo
Aspecto del hormigón y tipo de fractura (si no es normal)
Carga de rotura
Resistencia a tracción indirecta
Desviaciones del método de ensayo normalizado
No existen exigencias normativas.

Fernando Carneiro y el Ensayo Brasileño, 68 años de Tracción Indirecta
Posted on 15 noviembre, 2011 por Enrique Montalar Yago
Hoy, 15 de noviembre de 2011, se cumplen diez años de la muerte de Fernando Luiz Lobo Barboza Carneiro (1913-2001), ingeniero brasileño que, entre otros
muchos méritos y realizaciones, desarrolló el “Ensayo de Tracción Indirecta”, conocido internacionalmente como “Ensayo Brasileño”.

El ensayo brasileño tiene el mismo punto de partida que los ensayos de plasticidad de Casagrande, la construcción de aeropuertos durante la Segunda Guerra
Mundial. Para Casagrande el problema eran los campos de aterrizaje de tierra de las islas del Pacífico, para Carneiro los pavimentos de hormigón en Brasil,
complicados de ensayar.
La inspiración existe, pero debe pillarte trabajando, y así es como cogió a Carneiro. En 1943, Rio de Janeiro se encontraba en plena remodelación urbanística, y
como siempre pasa en estos casos, algunas cosas no encajaban en la nueva ordenación. Por ejemplo, la pequeña iglesia de San Pedro, de 1732, que ahora estaba
justo en medio de lo que debía ser la Avenida Presidente Vargas. Como dijo Don Quijote la noche que entró a tientas en El Toboso, “con la iglesia hemos dado,
Sancho”.
Trasladar una iglesia no es algo tan descabellado, ya se había hecho otras veces, así que encargaron el trabajo a una empresa especializada que ya ha aparecido en
este blog, Pilotes Franki. El problema es que estos traslados se realizan sobre rodillos de acero, y en tiempo de guerra (recuerdo, 1943, en plena 2ª Guerra Mundial)
toda la producción de acero estaba destinada a la industria bélica… vale, no había acero, la cuestión era ¿podía hacerse sobre rodillos de hormigón de 60 cm de
diámetro?
Esto es lo que tenían pensado hacer, pero con rodillos de hormigón
Los rodillos de acero se calculaban mediante la fórmula de Hertz, pero el hormigón no es igual que el acero, así que encargaron a Carneiro que lo verificara… y lo
que Carneiro verificó es que los rodillos cargados a compresión se rompían a tracción a través de fisuras verticales, de ahí la acertada denominación de “tracción
indirecta”, sometidos a compresión, rompían a tracción.
Al final, entre el problema de los rodillos, el lamentable estado de la estructura, el elevado precio de la operación, el cachondeo generalizado (hasta una samba
hicieron sobre el tema) y que Pilotes Franki tampoco se comprometía al 100% con el éxito de la operación, se decidió demoler la iglesia y zanjar el problema de
raíz… pero Carneiro no se había olvidado de las probetas a tracción.
El planteamiento teórico puro del problema era conocido, era una variación del problema de carga lineal sobre un semiespacio elástico infinito, resuelto por
Flamant en 1892 a partir de las ecuaciones de Boussinesq [ver más abajo]. Lo que había que comprobar era si el resultado era válido en la práctica, porque si, vale,
las cargas “puntuales y lineales” se dibujan muy bien sobre el papel pero, a la hora de la verdad, la cosa se complica.
Los resultados no eran del todo exactos, pero era un ensayo fácil de realizar y con probetas de 15 cm de diámetro por 30 cm de longitud el error era tolerable, así
que en septiembre de 1943 lo presentó en el 5ª Congreso de la “Associaçao Brasileira de Normas Técnicas (ABNT)” (curiosamente, diez años más tarde se supo
que sólo dos meses después se había presentado en Japón -país enemigo en aquel momento- un procedimiento de ensayo muy parecido).
En 1947 el método se presentó formalmente en el “International Meeting of Materials Testing Laboratories” de París, donde ya empezaron a llamarlo ”essai
brésilien”. Ese mismo año se fundaría la RILEM o “Réunion Internationale des Laboratoires et Experts des Matériaux, systèmes de construction et
ouvrages”, organismo que el propio Carneiro presidiría en 1979 (como curiosidad, decir que Eduardo Torroja fue uno de los fundadores y su cuarto presidente, en
1951). El ensayo fue admitido por la American Society for Testing Material (ASTM) en 1962, por la International Society for Rock Mechanics (ISRM) en
1978, y por la International Organization for Standardization (ISO) en 1980.
En España el ensayo tiene varias “versiones”. Para hormigones la norma vigente es la UNE EN 12390-6:2001, en la que ya ha desaparecido el subtítulo de “ensayo
brasileño” que todavía mantenía la derogada UNE 83-306-1985, para mecánica de rocas hay una UNE 22-950-90 [2] y una NLT 253-91. En EEUU corresponde a
la ASTM C496-11.
En lo que respecta a la geotecnia, en el campo de la mecánica de rocas el ensayo brasileño todavía tiene mucho que decir. Si tienes ganas de leer sobre el tema
puedes seguir con este artículo del International Journal of Rock Mechanics and Mining Sciences [pdf] o con este otro del International Journal for Numerical and
Analytical Methods in Geomechanics [pdf] en el que se propone determinar las propiedades elásticas de probetas de roca mediante ensayos brasileños y una serie
de iteraciones, tipo “back analysis“. El tema queda fuera de mis posibilidades (no me planteo tener una prensa de ensayo en casa, no sabría dónde ponerla y,
además, no me pega con los muebles) pero quizá pueda servir de inspiración, sería un trabajo interesante.
La mayor parte de esta entrada se ha sacado de este artículo del RILEM Bulletin con motivo del fallecimiento de Fernando Carneiro en 2001, el blog Coisas da
Arquitetura, y estas notas de clase del Prof. Eduardo C. S. Thomaz, del Instituto Militar de Engenharia.