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Akenatón

Para la banda argentina de rock, véase Akenathon.
Akenatón (Amenhotep IV)
Faraón de la Dinastía XVIII de Egipto

Escultura de Akenatón, parte de estatua colosal. Museo Nacional de Alejandría.
Información personal
Nombre
secular
Nefer Jeperu Uaen Ra (de Trono) Amenhotep
Necher heka Uaset (de Nacimiento antes del 5°
año de reinado)
Ajenatón (posterior al 5° año de reinado)
Reinado c. 1352 a 1335 a. C
Nacimiento c. 1372 a. C
Fallecimiento c. 1336 a. C
Ajetatón
Entierro Tumbas Reales en Ajetatón,Egipto,
probablemente trasladado a la tumba KV55 en
el Valle de los Reyes
Predecesor Amenhotep III
Sucesor Semenejkara
Familia
Dinastía Dinastía XVIII
Padre Nebmaatra Amenhotep (Amenhotep III)
Madre Tiy (o Tiye)
Consorte Nefertiti como Gran Esposa Real, Kiya
Descendencia Anjesepaatón, Tutankamón, entre otros.
Neferjeperura Amenhotep,
1
también conocido
como Ajenatón,
2
Akhenatón o Akenatón,
3
fue el décimo faraón de la dinastía XVIII de Egipto.
Su reinado está datado en torno a 1353-1336 a. C.
4
y pertenece al periodo
denominado Imperio Nuevo de Egipto. Hacia el cuarto año de su reinado, cambió su nombre
a Neferjeperura Ajenatón.
5

Dentro de la historia del Antiguo Egipto, su reinado inicia el denominadoPeríodo de
Amarna,
6
debido al nombre árabe actual del lugar elegido para fundar la nueva capital: la
ciudad de Ajetatón, esto es, «Horizonte de Atón». Es célebre por haber impulsado
transformaciones radicales en la sociedad egipcia, al convertir al dios Atón en la única deidad
del culto oficial del Estado, en perjuicio del, hasta el momento, predominante: el culto a Amón.
Es el primer reformador religioso del que se tiene registro histórico.
7
Su reinado no sólo
implicó cambios en el ámbito religioso, sino también reformas políticas y artísticas.
Aunque tardíamente descubierto y todavía poco conocido, está considerado por muchos
historiadores, arqueólogos y escritores, como uno de los faraones más interesantes .
Índice
[ocultar]
 1 El nombre del faraón
 2 Familia
o 2.1 Progenitores
o 2.2 Hermanos
o 2.3 Matrimonios
o 2.4 Descendencia
 3 Reinado
o 3.1 Contexto histórico
o 3.2 Corregencia
o 3.3 Ascenso al trono
 3.3.1 Duración del reinado
 3.3.2 Primer período del reinado
 3.3.3 Edificaciones de los primeros años
o 3.4 Cortesanos destacados
 4 La revolución de Amarna
o 4.1 Antecedentes
o 4.2 Motivos
o 4.3 Atón: el disco solar
o 4.4 Ajetatón: la nueva capital político-religiosa
o 4.5 Reformas religiosas
 4.5.1 El culto privado
 4.5.2 Relación con el más allá
o 4.6 Reformas políticas
 4.6.1 Política interior
 4.6.2 Relaciones exteriores
o 4.7 Reformas artísticas
o 4.8 Literatura de la época
o 4.9 Epidemias en Amarna
 5 Final del reinado
 6 Sucesores
 7 El misterio de la tumba KV55
 8 Descubrimiento de la momia
 9 Testimonios de su época
 10 Titulatura
 11 Véase también
 12 Ficción
 13 Notas y referencias
 14 Bibliografía
 15 Enlaces externos
El nombre del faraón[editar]
Akenatón llegó al trono con el mismo nombre de nacimiento que su padre: Imn htp,
transcrito Amen-Hotep, que en el antiguo idioma egipcio significa «Amón está satisfecho» o
«hágase la voluntad de Amón» (el nombre completo es Nefer-Jeperu-Ra Amen-Hotep, esto
es, Hermosas son las manifestaciones de Ra, Amón está satisfecho). Como consecuencia de
su reforma religiosa, tras cuatro o cinco años de reinado, cambió el nombre de Amenhotep por
el de Ajenatón (3ḫt itn), esto es, «útil a Atón» o «agradable a Atón».
8

El sacerdote e historiador egipcio Manetón lo denominó Horus y, posteriormente, otros
historiadores también le asignaron el nombre de Amenhotep IV o Amenofis IV.
9
También es
conocido como Akhenatón, Ecnatón e Ijnatón.
10
La transcripción de los jeroglíficos de su
primer nombre de Trono y de nacimiento es Nefer-Jeperu-Ra Amen-Hotep.
Familia[editar]

Amenhotep III y Tiy con la princesa Henuttaneb.
Progenitores[editar]
Ajenatón fue hijo de Amenhotep III y de la reina Tiy, la Gran Esposa Real. De la familia de ésta
se tuvo conocimiento cuando se descubrió casi intacta la tumba de sus padres, los
nobles Yuya y Tuyu, originarios de la ciudad de Ajmin.
11
Tras la muerte del faraón Amenhotep
III, la reina viuda Tiy fue testigo del ascenso al trono de su hijo Ajenatón y de sus
consecuencias: el proceso de sustitución del antiguo orden establecido en torno al culto de
Amón y la posterior fundación de la nueva capital del reino, la ciudad de Ajetatón. Los
historiadores opinan que Ajenatón construyó en dicha ciudad un palacio para residencia de su
madre, donde pasaría sus últimos días hasta llegar a su muerte. Fue sepultada también allí,
en la tumba TA28, pero al despoblarse la ciudad –probablemente durante el reinado de su
supuesto nieto Tutankamón–, se ordenó el traslado de sus restos a la necrópolis de Tebas,
donde fueron hallados posteriormente en la tumba KV55 del Valle de los Reyes.
Hermanos[editar]
Akenatón tuvo un hermano mayor, cinco hermanas (Sitamón, Henuttaneb, Isis, Nebetta y
Baketatón) y varios medios hermanos, hijos de las esposas secundarias del rey. Su hermano
Tutmose, que era el príncipe primogénito o Príncipe de la Corona,
12
ejercía, según parecen
indicar los hallazgos arqueológicos relacionados con él, diversos cargos oficiales, como por
ejemplo la función de sumo sacerdote de Ptah, en Menfis, un puesto normalmente asignado al
sucesor real.
13
Tutmose falleció antes de heredar el trono. No se encuentran rastros ni
imágenes de él durante el festival Heb Sed de su padre celebrado en el año 30 de reinado;
razón por la cual muchos historiadores afirman que su deceso ocurrió cercano a esa fecha del
reinado de Amenhotep III.
14

Matrimonios[editar]
Artículo principal: Las Reinas de Amarna

Nefertiti. Neues Museum.
El cargo de Gran Esposa Real (Ta hemet nesu) fue ejercido por Nefertiti, a quien
históricamente se le ha adjudicado una gran belleza física y unas grandes dotes como
gobernante. Con ella, la figura de la Gran Esposa Real alcanzó cotas nunca vistas, como lo
demuestra el hecho de que haya registros con los nombres de Ajenatón y Nefertiti
encartuchos reales, algo inusual en otros reinados. Una teoría sostiene que llegó a ser
corregente junto a su marido, con el nombre de Neferneferuatón.
15
Nefertiti era hija de Ay y de
su primera esposa, que se estima que falleció prematuramente cuando la niña aún era
pequeña.
16
Ay era un noble muy arraigado en la corte, y muy influyente en los años finales de
la dinastía. Con posterioridad, Ay volvió a desposarse nuevamente y tuvo otra
hija:Mutnedymet. Esta media hermana de Nefertiti llegó a ser consorte del
faraón Horemheb(que no pertenecía al linaje de la Dinastía XVIII), quien la desposó para
legitimar su ascenso al trono, aunque de manera poco ortodoxa, ya que lo habitual hubiera
sido su matrimonio con una princesa de la familia del rey Ajenatón y no de Nefertiti.
17

Nefertiti acompañó al faraón en todas las obras que emprendió. Se la puede ver no sólo en las
inscripciones conmemorativas religiosas en torno al nuevo dios Atón, sino también en otras
ceremonias, como recepciones de embajadores extranjeros y funerales; incluso, aparece su
imagen grabada en las estelas fundacionales de la nueva capital: Ajetatón. Como no pudo
aportar herederos varones, sus hijas tuvieron que desposarse con los pretendientes
masculinos al trono, para darles legitimidad, tanto si eran de sangre real (como era muy
probablementeTutanjamón) o meros cortesanos (Ay). El deceso de Nefertiti ocurrió,
probablemente, antes que el de su esposo, lo que implicó que Ajenatón eligiese a una de sus
hijas para ocupar el puesto de Gran Esposa Real a efectos de poder oficiar los rituales que
demandaba la presencia femenina real.
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También destacó la figura de Kiya, mencionada como «La amada esposa», esposa
secundaria de Ajenatón. Se pensaba que Kiya, probablemente, cobrase relevancia por haber
podido dotar de un hijo varón al rey, el príncipe Tut-anj-Atón, el futuro Tut-anj-Amón, pero
análisis de ADN demostraron que el muchacho era hijo del rey y una de sus hermanas.
Como era costumbre en los reyes de la dinastía XVIII, Ajenatón heredó de su
padre Amenhotep III el «harén real» (Casa Jeneret), que incluía a la princesa
mitannia Taduhepa, fruto de un tratado diplomático que la había enviado para fortalecer aún
más las relaciones entre Egipto y Mitanni durante el reinado de su padre Amenhotep III, con el
fin de poder mantener elstatu quo internacional.
Descendencia[editar]

Anjenatón, Nefertiti y sus hijas.
 Hijas nacidas de Nefertiti (los años de nacimiento se cuentan a partir del comienzo del
reinado de Ajenatón):
 Meritatón: durante el año 1 ó 2. Fue gran esposa real de Ajenatón y de Semenejkara.
 Meketatón: durante el año 2 ó 3. Murió en el año 14.
 Anjesenpaatón: durante el año 4 ó 5. Fue gran esposa real de Ajenatón y de
Tutankamón
 Neferneferuatón-Tasherit: durante el año 7 u 8. Murió entre el año 14 y el 17.
 Neferneferura: entre el año 8 y 10. Murió entre el 12 y el 17.
 Setepenra: entre el año 10 y 12. Murió entre el año 12 y el 17.
 Hijas nacidas de Meritatón:
 Meritatón-Tasherit: entre el año 14 y 17. Murió en esas fechas.
 Hijas nacidas de Anjesenpaatón:
 Anjesenpaatón-Tasherit: entre el año 14 y 17. Murió en esas fechas.
 Hijos nacidos de Kiya:
 Kiya-Tasherit
 Hijos nacidos de una hermana no identificada:
19

 Tut-anj-Amón (Tutankamón): posterior faraón de Egipto.
Reinado[editar]
Contexto histórico[editar]
La Dinastía XVIII vivió un periodo histórico de excepcional importancia en Egipto. Liberado del
yugo de los gobernanteshicsos, la tierra de los faraones se convirtió en una potencia militar al
dominar los territorios aledaños: por el sur, a la vecina Nubia, abundante en minas de oro y
puerta de acceso fluvial al África negra, con sus riquezas en forma de marfil, pieles y maderas;
y, por el norte, a Siria y Canaán, con Gaza y Fenicia, donde Egipto se podía aprovisionar de
telas, maderas y diversos minerales.
20

Como consecuencia, Kemet (Egipto) se convirtió en un país sumamente opulento y los
faraones se volcaron en promover grandes construcciones y embellecer el país. Muchos
estudiosos estiman que durante el reinado de Amenhotep III, padre de Ajenatón, Egipto
alcanzó su mayor cota en términos económicos.
21
Ajenatón heredó, pues, un estado en muy
buena posición financiera y económica, que el faraón utilizó para sus fines políticos.

Estatuillas policromadas con las imágenes de Nefertiti y Ajenatón, hacia el noveno año de reinado. Museo del
Louvre, E15593.
Corregencia[editar]
Ajenatón no figura como sucesor en ningún documento ni monumento de la época, lo que
apoya la teoría de la prematura muerte del príncipe heredero Tutmose; en este sentido, los
egiptólogos afirman que el joven príncipe Amenhotep (Ajenatón) fue ascendido a corregente
en los últimos años de reinado de su padre. Se cree que su residencia estaba en la ciudad
de Tebas, lugar donde en sus primeros años contribuyó a la construcción de diversos
templos.
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Ascenso al trono[editar]
Amenhotep ascendió al trono en torno a 1353 a. C., y tomó como nombreNeferjeperura
Uaenra (nfr ḫpru rˁ uˁ n rˁ), esto es, «Hermosas son las manifestaciones de Ra, Único en Ra».
Duración del reinado[editar]
De los restos encontrados de este periodo en los yacimientos arqueológicos, se deduce que el
reinado de Ajenatón tuvo una duración aproximada de 17 años. Después del decimoséptimo
año de reinado
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no se encuentran ya etiquetas de lasánforas y demás enseres de los
palacios y almacenes reales. Tampoco se ha encontrado, hasta el momento, referencia alguna
al reinado de Ajenatón pasado dicho año en ningún utensilio o cerámica.
Existen dudas, planteadas por historiadores y egiptólogos, en cuanto a si la duración del
reinado incluye el período de corregencia. Mientras algunos estiman que el periodo de 17
años es de reinado en solitario de Ajenatón, otros consideran el período de corregencia de
Ajenatón con su padre como parte integrante de esta etapa de 17 años.
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Primer período del reinado[editar]

Talatas (del italiano Tagliata) provenientes del templo de Atón enKarnak, edificado en los comienzos del
reinado de Amenhotep IV. El uso de estos pequeños bloques de piedra caliza resultó ser una innovación en
las técnicas de construcción de su tiempo.
Los historiadores creen que la duración del primer período del reinado del rey no fue más allá
del quinto año. En este lapso, la figura de Nefertiti cobró importancia como Gran Esposa
Real y el matrimonio, probablemente, tendría ya, al menos, dos hijas. Durante esta primera
etapa no hubo ruptura con el orden establecido, aunque se empezó a gestar el cambio que
llevaría a privilegiar el culto a Atón. Su padre, Amenhotep III, realizó varias fiestas Heb Sed,
cuya principal función era la deregenerar la fuerza del faraón, celebrando algunas en la
actual Malkata, donde se hallaba una residencia real, llamada Palacio del deslumbramiento de
Atón, lo que atestigua un temprano interés en Atón.
25
Amenhotep III tenía a este dios solar
como el más venerado, hecho reflejado en la correspondencia con los reyes de Mitani eHititas,
donde el sol también era la deidad principal.
Edificaciones de los primeros años[editar]
El culto a Atón, era característico de Tebas. Al principio de su reinado, Ajenatón promovió
numerosas obras edilicias en la zona, que se realizaron gracias a diversas innovaciones en las
técnicas de construcción. En este sentido, no se utilizaron grandes bloques, sino pequeños
mampuestos de caliza, a modo de ladrillos, denominados talata, más fácilmente manejables y
trasportables por los trabajadores. Esos bloques fueron descubiertos como material de relleno
reutilizados en los pilonos de los templos deAmón en Karnak, construidos por los reyes
posteriores.
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Entre las obras edificadas en este período están algunas dedicadas a Atón, simbolizado por
el disco solar. Debido a la posterior persecución a la que fue sometido todo lo relacionado con
el rey hereje, en especial por los gobernantes de ladinastía XIX, han sido escasos los restos
hallados de estas representaciones artísticas, más allá de los pertenecientes a las etapas más
primitivas.
La etapa histórica de su reinado más importante es la que inicia el conocido como período de
Amarna, que comprende los siguientes doce años.
Cortesanos destacados[editar]
El recuerdo de los cortesanos del faraón Akenatón sobrevive en los relieves de sus tumbas
localizadas en Amarna, más precisamente en el grupo de tumbas del sector Norte. Mucho se
ha escrito en torno al cuerpo de servidores de la corte, de quienes se han tejido conjeturas de
diversas índoles, desde simples advenedizos que siguieron al faraón en sus ―delirios‖ místicos
hasta un grupo de cortesanos incondicionales del faraón y su credo. Sin embargo, la historia
no develó mucho de sus secretos al día de hoy, lo siguiente es la información con la que se
cuenta:
 Huya. Supervisor de la Casa Jeneret real, supervisor del Tesoro Real y Mayordomo de la
reina-madre Tiye. Está claro que Huya fue un funcionario heredado de la administración
del faraón Amenhotep III, siguió a la reina sobreviviente Tiyeen su traslado a la nueva
capital de Aketatón durante el reinado de su hijo Akenatón. Su tumba está identificada
como la número 1 dentro del conjunto de tumbas del sector norte de la ciudad.
 Meryra II. Escriba real, Mayordomo y Supervisor de los dos Tesoros, Supervisor de
la Casa Jeneret real de Nefertiti. Su tumba es la número 2 dentro del conjunto de tumbas
del sector norte.
 Ahmes. Real escriba del Rey, Mayordomo de la hacienda de Akenatón. Su tumba está
localizada en el sector norte e identificada con el número 3.
 Meryra. Alto sacerdote de Atón en Ajetatón, Portador a la derecha del Rey. Su sepulcro
es el número 4.
 Pentu. Escriba real, Principal servidor de Atón en la hacienda de Atón en Ajetatón, Jefe de
los médicos. Le corresponde la tumba 5.
 Panehesy. Principal servidor de Atón en el templo de Atón en Ajetatón. Es el sepulcro
número 6 del conjunto de tumbas del sector norte.
 Tutu. Chambelán real, Principal Servidor de Ajenatón en el templo de Atón en Aketatón,
Supervisor de todos los trabajos de su Majestad, Supervisor de la plata y el oro del Señor
de las Dos Tierras. El sepulcro es localizado dentro del conjunto de tumbas de la zona sur
de Amarna con el número 8.
 Mahu. Jefe de Policía de Ajetatón. Tenía a cargo la protección y seguridad personal del
faraón. Se lo puede observar custodiando a Ajenatón en sus traslados en carro dentro de
la ciudad. El sepulcro es el número 9 de las tumbas del lado sur.
 Ramose. Escriba real, Comandante de las tropas del Señor de las Dos Tierras,
Mayordomo de Amenhotep III. Es otro de los funcionarios heredados del padre de
Akenatón y acompañó a Ajenatón en su nueva ciudad. Su tumba identificada con el
número 11 del grupo de tumbas sur demuestra que era de edad avanzada cuando surgió
la mudanza a la nueva capital de Egipto.
 Maya. Escriba real, escriba de los reclutas, Mayordomo del palacio de Akenatón
en Heliópolis, Supervisor del ganado de la hacienda de Ra en Heliópolis, Supervisor de
todos los trabajos del rey, General del Señor de las Dos Tierras. Es un cortesano
proveniente de la ciudad de Heliópolis, centro del culto solar en el Antiguo Egipto. Su
preeminencia en la corte de Amarna sugiere que el faraón Akenatón se nutrió de
seguidores provenientes de fieles del antiguo dios Ra.
 Ay. Padre del dios, Supervisor de los caballos de su Majestad, Supervisor del Tesoro
Real. Se cree que el título dePadre del Dios era un honor para denotar la extremada
cercanía al faraón en términos familiares. Era el padre de laDadora de Herederos, la
bella Nefertiti y abuelo de las reinas posteriores: Meritatón y Anjesenpaatón. Inclusive
llevó a tomar como Gran Esposa Real a ésta última reina con lo que trató de legitimar su
ascenso al trono una vez fallecido el último descendiente real masculino de la Dinastía
XVIII, el joven príncipe Tutanjatón. Este cortesano fue testigo presencial del ascenso al
trono de Amenhotep IV, del nacimiento de Akenatón, del levantamiento y apoteosis
de Atón, de los fallecimientos del yerno (Akenatón), hija (Nefertiti) y nietas
(Meketatón y Meritatón); además de la vuelta a la ortodoxia con Tutankamón. Finalmente
ascendió al trono como sobreviviente más cercano a la familia real. Dentro del grupo de
tumbas de la zona sur de Amarna, la correspondiente a Ay identificada con el número 25.
Cabe consignar que un ejemplo del famoso Himno a Atón se encuentra grabado en dicha
tumba, que nunca fue utilizada porque, una vez ascendido a faraón, Ay fue enterrado en la
necrópolis de Tebas conforme a la vuelta a la ortodoxia ya emprendida durante el reinado
de Tutankamón.
 Bek. Si bien se conoce de él no a través de su sepultura sino de su taller localizado en las
ruinas de la ciudad de Aketatón. Era el hijo del Jefe de Escultores. Arquitecto y maestro
escultor, en el solar donde se ubicaba su taller fue encontrado el busto de Nefertiti así
también como innumerables piezas inacabadas de esculturas en especial de la familia
real.
La revolución de Amarna[editar]

Ajenatón, como esfinge oferente, ante el disco solar, símbolo de Atón.
Antecedentes[editar]
Desde los inicios del Egipto faraónico, la religión había ido adaptándose a los diversos
factores de carácter histórico que tanto social como culturalmente influenciaban la vida
espiritual de los antiguos egipcios. Conforme se sucedían las distintas dinastías egipcias, los
centros de poder e influencia iban sufriendo cambios y desplazamientos, originando
variaciones en las prácticas religiosas y en el panteón egipcio. Esto suponía también
privilegios en la asignación de recursos (tierras, ganado, siervos, etc.) sobre el resto de los
dioses (y sus respectivos templos y clero).
Desde el 2400 a. C. el dios del sol se adoraba como Ra-Horajty, un dios con cabeza
de halcón, coronado por el disco solar y el uraeus, con cetro uas y anj. Era el dios de los
faraones, que se consideraban sus hijos y su representación en la tierra. Sin embargo, esta
preferencia cambió a finales de la Dinastía XVII: los príncipes tebanos impulsaron la
expansión de sus fronteras hasta liberar completamente el territorio egipcio del dominio de los
gobernantes hicsos. La reunificación del reino del Alto y Bajo Egipto en una sola corona se
efectuó bajo el mando de los príncipes de Tebas, y la guía espiritual del dios tebano Amón,
cuyo centro espiritual estaba en Karnak. Así, el culto a Amón (y, por tanto, su clero) ocupó su
sitial dorado de preeminencia en el panteón egipcio y se transformó en el «Dios de la
Victoria». Este impulso guerrero no se acabó con la expulsión de los hicsos, sino que continuó
con la expansión de las fronteras hasta conquistar los territorios de Canaán yNubia, lo que dio
origen al denominado Imperio Nuevo.
Los gobernantes de la Dinastía XVIII, con Amón a la cabeza, convirtieron a Egipto en un gran
imperio. Con cada nueva conquista, el agradecimiento a Amón se traducía en nuevos templos
y obras, como las sucesivas ampliaciones de los templos de Karnak, y en nuevas prebendas
económicas a sus sacerdotes: el culto y el clero de Amón recibieron un trato preferencial como
nunca hasta entonces había recibido ningún dios o diosa egipcios, acumulando inmensas
cotas de poder.
Durante los reinados de Amenhotep III y Thutmose IV, la tendencia se invirtió paulatinamente,
pues el clero de Amón había sido desplazado por el de Ra y se había introducido de nuevo el
culto a Atón, aunque como un dios secundario.
27
Atón,Shu y Tefnut, formaban la tríada
creadora, y su culto era símbolo del retorno a las bases del panteón egipcio. El culto a estos
dioses había sido sustituido por el de sus hijos, pero el faraón abogó por el regreso a los tres
primeros dioses, postergando los cultos de otros.
28

Con Ajenatón, la reforma religiosa se radicalizó con la imposición de la preferencia del
dios Atón sobre el resto de dioses y la prohibición del culto a Amón. El faraón intentó, como ya
había hecho su padre, aminorar el poder que el sumo sacerdotey el clero de Amón habían
adquirido con el tiempo. Sin embargo, este cambio no se realizó en los primeros años del
reinado. El propio nombre de nacimiento del rey Amenhotep conllevaba mención al dios Amón
y, al principio, ambos cultos podían coexistir libremente.
29
Según los historiadores, fue
alrededor del quinto año de reinado en solitario cuando el rey Amenhotep IV abandonó su
nombre de nacimiento en honor al dios Amón y adoptó el de Ajenatón, conjuntamente con
modificaciones en los distintos títulos, como los nombres de Horus, Nebty y Horus Dorado.
30


Estela que muestra algunos de los títulos del faraón Ajenatón, y el nombre del dios Atón, enmarcados
encartuchos. Fue hallada en el gran templo de Atón, en Ajetatón.
Motivos[editar]
La reconstrucción del universo espiritual, social, económico y político del Egipto de finales de
la Dinastía XVIII, ha permitido, a falta de registros históricos explícitos, intuir los motivos que
indujeron a Ajenatón a realizar la reforma religiosa. Así, pues, analizando ese contexto,
muchos estudiosos han coincidido en afirmar que la instauración de la nueva religión se debió
tanto a motivos políticos como espirituales,dimensiones a la sazón inseparables.
Por los restos encontrados en la abandonada ciudad de Amarna, es clara la intención de Ajenatón
de posicionarse entre el dios Atón y el simple adorador, sin intermediarios, sin sacerdotes en
medio, sin clero. Por ende el refuerzo de la autoridad real, ya no en el plano espiritual sino
eminentemente político, es un objetivo palpable en los distintos restos encontrados en las tumbas o
los altares de los templos.
31

Atón: el disco solar[editar]

Atón se representaba como un gran disco solar, del que salían brazos en disposición radial,
que terminaban en manos con el signo anj de la vida con las que recogía las ofrendas, dando
a cambio luz y vida. No se han conservado imágenes antropomórficas, tan comunes en la
religión egipcia, del dios Atón, ya sea en forma de esculturas, pinturas o bajorrelieves.
Atón era la forma del dios del sol en la tarde y personificaba la fuente de toda vida.Amenhotep
III había protegido el culto a Atón, y Ajenatón llevó al límite el sentido religioso de adoración
del símbolo solar, convirtiendo a Atón en el dios personal del faraón, y por ende, en el de
todos y cada uno de sus súbditos. Además, Ajenatón no solo erigió en el Templo de Karnak un
santuario dedicado a Atón,
32
sino que fundó una nueva capital político-religiosa: Ajetatón.
Ajetatón: la nueva capital político-religiosa[editar]
Plano de Ajetatón

Valle Real
Gran templo de Atón
Tumba Real
Uadi sur
Altares
Necrópolis de los nobles (norte)
Necrópolis de los nobles (sur)
Necrópolis de los artesanos
Ciudad
A mitad de camino entre Menfis y Tebas, las dos anteriores grandes capitales, ordenó
construir una nueva capital en el desierto, Ajetatón (la actual Amarna) consagrada al dios
Atón. Para delimitar el perímetro de la ciudad se erigieron varias estelas de demarcación en
las que se declara la pertenencia del paraje al nuevo dios Atón. En la nueva ciudad, hizo
construir templos con grandes patios, ya que el culto solar debía hacerse al aire libre. La
construcción de la nueva capital se financió con la confiscación a favor de la corona de las
tierras y rentas de los antiguos templos, quitándoles privilegios a los sacerdotes y dejándolos
sin las inmensas riquezas que acumulaban cada año. Hacia el quinto año de reinado, el
faraón, la familia real y la corte, se trasladaron a la nueva ciudad: la ruptura con el pasado
quedaba así totalmente consumada.
Reformas religiosas[editar]
Artículo principal: Atonismo
Como consecuencia de lo anterior, surgió la nueva religión, sustentada sin fisuras desde el
máximo nivel político del estado faraónico. El faraón se nombró único representante en la
tierra del dios, haciendo innecesaria la casta sacerdotal.
33
El faraón con la gran esposa real
oficiaban entre el pueblo y Atón.
34
ParaFlinders Petrie y otros antiguos egiptólogos, este fue el
comienzo de la primera religión monoteísta, cuyo principio rector se resume en las conocidas
palabras del eminente egiptólogo Cyril Aldred que, parafraseando el Corán, afirmó que existe
un solo Dios, y el faraón es su profeta.
Como sumo sacerdote de Atón, rechazó la autoridad del sumo sacerdote de Amón, quien
tenía el título de Jefe de los sacerdotes de todos los dioses y un gran poder político. En el
décimo año de su reinado, Ajenatón ordenó borrar el nombre de Amón y el de su
esposa Mut de todos los monumentos, hasta de los cartuchos con nombres teóforos de todos
los faraones, incluido el de su padre.
35

La nueva religión se caracterizaba por una fuerte abstracción y conceptualización de la
deidad. A esta conclusión se llega al considerar que, si bien la adoración de una deidad solar
ofrecía oportunidades de eventos festivos en momentos determinados del calendario, como
son los días de solsticio y los de equinoccio, sin embargo, Ajenatón no los utilizó
determinadamente en su reforma religiosa. Más aún, la orientación de los edificios en la nueva
ciudad dedicados a Atón no sigue ningún patrón solar o cósmico, sino que se adecúa a
la topografía del terreno donde estos se asentaban. Todo esto lleva a la conclusión de que la
nueva religión en torno a Atón se basaba en una fuerte abstracción conceptual en perjuicio de
otras manifestaciones religiosas más concretas.
36
Esto fue lo que originó un importante
problema en el sistema de creencias egipcio, ya que el pueblo no concebía a los dioses sin
forma e imagen, sino que necesariamente los corporizaba, ya fuese en una imagen
antropomorfa, ya en un animal asociado, icono zoomorfo.
La revolución, provocada por Ajenatón, comportó la total eliminación de las imágenes
humanizadas de dioses en esculturas, relieves, muebles y otros enseres, que habían
constituido -tradicionalmente- la principal fuente iconográfica del arte egipcio. Paralelamente,
la familia real se convirtió en el motivo central de las representaciones artísticas: en los altares
de los templos donde antes se encontraban las estatuas de los dioses, se veía ahora a la
familia real, a veces en pareja, otras veces con todas sus hijas, y siempre con el dios Atón, el
disco solar, oficiando como protector y dador de vida.
37

Simultáneamente, se produjo también un cambio radical en las formas y modos de oficiar las
ceremonias religiosas. Los antiguos templos cerrados, oscuros, donde lo primordial es el
ocultamiento de la divinidad y el acceso restringido, dieron paso a templos abiertos, al aire
libre, donde la observación de la divinidad estaba al alcance de cualquier neófito o no
iniciado.
38
Con todo, subsisten muchos interrogantes en lo relativo al culto de la nueva religión
respecto a dos temas: el culto individual o familiar y su relación con el más allá.

Templo de Atón en Ajetatón. Ajenatón, secundado por Nefertiti y sus hijas, realiza una ofrenda al dios en un
altar al aire libre. Dibujo extraído del relieve en la tumba de Meryre en Ajetatón (Amarna).
El culto privado[editar]
La práctica religiosa del Antiguo Egipto intentaban contener y dar sentido a las necesidades
espirituales de campesinos, artesanos o del ciudadano medio del reino. La gran cantidad de
esculturas, amuletos y textos referidos a cultos particulares que se han conservado, muestra
que la religión tenía un profundo impacto en la vida cotidiana. En la cultura egipcia, multitud de
deidades tutelaban cada faceta de la vida: la concepción, la fertilidad, el nacimiento, el
matrimonio, la muerte, etc. Así, el egipcio común vivía en un entorno de prácticas y
ceremonias religiosas íntimamente unidas: la invocación a Minpara la cosecha, la protección
de Osiris en la muerte, etc.
Por tal motivo, en la investigaciones arqueológicas es muy común hallar en las viviendas
del Antiguo Egipto pequeños altares, esculturas etc. La antigua ciudad de Ajetatón muestra
variados restos de altares con imágenes tanto de Atón con el faraón o la familia real, como de
las antiguas deidades egipcias que habían sido desterradas del nuevo culto oficial. Así,
algunos historiadores indican que en algún punto, Ajenatón observó que la religión que
implantaba generaba un vacío que no podía cubrir determinadas necesidades espirituales de
sus súbditos, y pretendió suplir esas necesidades con la adoración de la familia real, por
intermedio de la cual se llegaba a Atón.
39
Sin embargo, la reforma de los cultos privados
constituyó una empresa muy delicada.

Altar hogareño para la adoración familiar o individual de Atón y la familia real. Bajorrelieve de la familia real
bajo los rayos dadores de vida del único dios: Atón. Museo Egipcio de El Cairo.
Así, muchos estudiosos creen que el abandono y olvido en que cayó la religión de Ajenatón,
una vez muerto el faraón, se debió al hecho de que en ningún momento llegó a conseguir que
las necesidades espirituales en el plano individual y familiar del pueblo egipcio fuesen
colmadas con su propuesta religiosa. Dicho de otra forma, la religión de Ajenatón nunca dejó
de ser una religión del aparato del estado, ya que en el plano individual el egipcio siguió
encomendándose a las antiguas deidades.
A su muerte, no solo cayó en el olvido el culto a Atón, sino también a Osiris, ya que el destino
en el Más Allá dependía de la lealtad al faraón, pero el pueblo seguía adorando a los viejos
dioses y apegado a sus tradiciones y supersticiones. Incluso en la propia capital se han
hallado estatuas de otros dioses erigidas ya en esa época.
40

Relación con el más allá[editar]
En lo referente al culto del más allá, en la religión egipcia recaía en el dios Osiris, cuya
epopeya de resurrección se convertía en modelo de referencia en el momento del deceso del
súbdito egipcio. El culto de la resurrección es una constante en la historia del Antiguo Egipto,
desde el primitivo período predinástico hasta la época romana. Con diferentes desarrollos, las
prácticas mortuorias crearon textos tan elaborados como el Libro del Amduat, los rituales de
embalsamamiento, la arquitectura de las necrópolis, etc.
No se sabe todavía cómo Ajenatón, como reformador religioso, reemplazó o modificó este
culto del más allá. A pesar de que en la ciudad de Ajetatón hay restos de tumbas con relieves
y pinturas murales, en dichas tumbas no hay ninguna referencia al culto osiríaco.
41

42

Reformas políticas[editar]
Tradicionalmente, se ha tenido la imagen de Ajenatón como la de un gobernante que había
abandonado total o parcialmente su cargo debido a una religiosidad extrema, y que había
llevado a Egipto al declive (sobre todo en el exterior). Sin embargo, esta imagen de Ajenatón
ha ido perdiendo fuerza a partir de las últimas investigaciones.
Política interior[editar]
El cambio en el modelo político supuso un afianzamiento del poder real. Por los rastros
encontrados en las ciudades deTebas y Ajetatón, todo demuestra que la preeminencia del
faraón sobre el resto del aparato del estado era evidente. Ni la clase sacerdotal, ni los
principales referentes del engranaje burocrático del estado (virreyes, chatys, supervisores del
tesoro, etc.), lograron, aparentemente, algún tipo de relevancia, con las solas excepciones
de Ay y Horemheb, aunque ambos fueron sumisos al poder del faraón.
Los principales funcionarios del estado han pasado a la posteridad más como seguidores
incondicionales del faraón y su nueva ideología, que por obras, hechos o documentos, como
queda mostrado en los relieves que muestran sus tumbas en el cementerio de la nueva
ciudad, Ajetatón. En esas imágenes, se esfuerzan en mostrar su devoción hacia el rey, la
familia real y, obviamente, hacia la nueva religión.
El alejamiento del clero (en especial el de Amón) de las cuestiones terrenales se puede inferir
del abandono de las dos principales ciudades donde residían los faraones: Menfis, la sede
política del reino, y Tebas, la sede religiosa y lugar de origen de la dinastía reinante.
Relaciones exteriores[editar]

Tabla con escritura cuneiforme que pertenece a las tabletas que conforman las Cartas de Amarna; se trata de
un mensaje del rey Tushratta de Mitanni al faraón Amenhotep III, padre de Ajenatón, sellando una alianza
entre ambos países con el compromiso matrimonial de la princesa mitanni Tadukhipa. Es uno de los primeros
registros históricos que reflejan la existencia de relaciones diplomáticas en la antigüedad.
Por lo que se refiere a la política exterior, Ajenatón fue capaz de mantener el statu quo en los
territorios conquistados de Canaán y Libia. Por otro lado, aunque la destrucción de los restos
de su reinado no ha dejado muchos documentos de política exterior, la correspondencia con
otros reyes coetáneos guardada en los archivos de estos, muestra su actividad diplomática,
aunque probablemente delegara muchas de sus obligaciones en sus colaboradores.
Del Segundo Período Intermedio, Egipto salió sumamente fortalecido, ya que a la expulsión de
los hicsos le siguió un período de conquistas que alcanzó su máxima expansión durante el
reinado del faraón Tutmosis III. El equilibrio de poderes se alcanzó en la confrontación con el
reino de Mitanni. Dicha rivalidad abarcaría casi dos siglos de historia y llegaría a su fin con el
tratado de paz convenido porAmenhotep III y el rey Shuttarna II. Para ratificarlo, el rey de
Mitanni envió a su hija, la princesa Giluhepa, para ser desposada con el faraón. El tratado fue
reafirmado con el envío de otra princesa mitannia (Taduhepa) durante el reinado del
reyTushratta al harén real del faraón.
43
Todo esto está documentado en las Cartas de Amarna.
Así, el sistema de alianzas entre los estados de Babilonia, Mitanni, Asiria, Hati y Egipto,
implicaba un mantenimiento del statu quo internacional, posibilitando un gran entramado de
relaciones diplomáticas que ha podido ser desvelado mediante el descubrimiento del archivo
egipcio en la ciudad de Amarna. En estas relaciones diplomáticas, el trato que se dan entre los
reyes es el de hermano. En los estados vasallos o dentro de la esfera de influencia egipcia, el
trato era mucho más servil, siendo el faraón tratado como Mi Señor de forma habitual.
44

La correspondencia diplomática indica que Ajenatón mantuvo el sistema de alianzas heredado
de su padre. Los reyes aliados ofrecían amistad y alianza a cambio del oro faraónico y los
estados vasallos imploraban atención de parte del faraón para recibir recursos o ser
beneficiados y conservar el poder.
45

Este equilibrio se mantuvo durante el reinado de Ajenatón, aunque con tendencia a
desestabilizarse por la belicosidad y poderío que estaba adquiriendo Hati, que había
empezado por atacar al reino de Mitanni, que inútilmente pidió auxilio a Egipto. El liderazgo
que alcanzó el reino hitita llevaría a una serie de confrontaciones bélicas entre Egipto y Hatti
que se prolongarían desde el gobierno de Tutanjamón hasta el de Ramsés II, quien firmaría
una paz duradera estableciendo un nuevo statu quo internacional.
46

Todo hace suponer que, en el manejo de las relaciones internacionales, el faraón mantenía el
conocimiento y la toma de decisiones en los tratos con las potencias extranjeras, como bien lo
atestiguan las Cartas de Amarna. Algunas de esas tablillas de barro cocido estaban dirigidas a
la reina madre Tiyi, aunque se supone que fue durante un breve período inmediatamente
posterior a la muerte del anterior rey Amenhotep III, cuando el nuevo rey Ajenatón no estaba
del todo familiarizado con las relaciones diplomáticas.
Reformas artísticas[editar]
El cambio religioso provocó también un cambio en los cánones artísticos; aunque efímera, la
llamada «revolución amarniana» significó un periodo muy interesante en el arte egipcio, pues
se pasó del hieratismo monumental a un curioso y descarnado naturalismo en el cual se notan
destellos de ternura (como, por ejemplo, se puede apreciar en la estela que representa a
Nefertiti con sus hijas pequeñas o en el famoso busto que representa a la célebre soberana).

Princesas del período de Amarna. Cuellos estilizados y cráneos alargados.
Hasta la reforma religiosa de Ajenatón, existía en Egipto un canon tradicional de
representación en relieves y pinturas murales que presentaba las siguientes características:
 la escuela artística tradicional del Antiguo Egipto no utilizaba la perspectiva en las
imágenes murales, pues el tamaño determinaba el grado de importancia del personaje
respecto del resto de los componentes.
 las imágenes antropomórficas se dibujaban de la siguiente forma: la cabeza, los brazos y
las piernas de perfil, pero los ojos y el torso de frente. Este método de representación se
modulaba con una cuadrícula de cuatro unidades de ancho por nueve de alto.
Una de las principales características del nuevo arte nacido con el Atonismo es el cambio en
este estilo de representación. Por un lado, se abandonó el canon tradicional de representación
del cuerpo humano, que sería modelado a partir de entonces en una nueva cuadrícula de
cuatro unidades de ancho por doce de alto, modificación que se mantuvo bajo sus inmediatos
sucesores. Las imágenes son más naturalistas, llegándose a extremos descarnados. Se deja
de lado la representación idealizada, sin faltas o defectos físicos, y se remarcan algunos
rasgos de forma extrema: poseen cabezas alargadas en su parte posterior, ojos rasgados,
labios gruesos, mandíbulas prominentes, cuellos largos y estilizados, vientres pronunciados —
tanto en personajes masculinos como femeninos— y contornos redondeados que, en muchos
casos, dificultan la identificación del sexo del personaje representado.
Este último cambio hizo pensar a muchos estudiosos del siglo XIX y de principios del XX que
las esculturas del faraón Ajenatón describían malformaciones físicas producto de supuestas
enfermedades que habría padecido el faraón, como elsíndrome de Marfan.
47
Las esculturas
halladas del faraón herético describen una imagen nunca vista antes en cualquier otro rey:
cuello alargado, hombros y torso estrecho, caderas protuberantes, labios gruesos y mentón
alargado. Hoy en día, los historiadores y arqueólogos estiman que las imágenes del rey son
representaciones artísticas y no son elementos suficientes para suponer que padeciese
enfermedades crónicas.
Además, con el hallazgo de la tumba de Tutankamon, se ha podido observar que la momia del
faraón-niño poseía un cráneo alargado parecido a las esculturas e imágenes encontradas de
la familia real del período de Amarna. Como consecuencia de ello, se ha especulado con la
posibilidad de que este tipo de creaciones artísticas podrían pretender reflejar ciertos atributos
físicos compartidos por los miembros de las familias reales, con la intención de ofrecer una
imagen homogénea de la realeza.

Escultura encontrada en el taller del escultor Thutmose en Amarna. Ojos rasgados, labios gruesos, mandíbula
prominente y cuello estilizado y cráneo alargado. Ejemplo del estilo artístico de Amarna.
Otro de los innovadores cambios de la revolución de Amarna es el motivo de las
representaciones.
48
Eliminados los motivos religiosos, ya que Atón era una deidad abstracta
simbolizada por el disco solar, en el universo artístico egipcio surgirían las escenas íntimas,
familiares y personales. Las imágenes tradicionales del faraón destrozando a sus enemigos,
tanto interiores como exteriores, fueron reemplazadas por escenas íntimas del faraón
venerando a su dios, con su familia o con su Gran Esposa Real: Nefertiti.
Surgieron piezas excepcionales que muestran al faraón en una faceta más humanista, sea
compartiendo un momento con su amada, jugando con sus hijas en el regazo, o en momentos
penosos, como la fúnebre despedida de una de sus hijas.
Gracias a las excavaciones en la ciudad de Ajetatón, salieron a la luz importantes obras de
arte del período. Precisamente, en el taller de Thumose, el escultor real, se encontraron dos
docenas de piezas escultóricas, incluido el conocido busto de la reina Nefertiti.
De todos los legados del período de Ajenatón, solamente el artístico perduró tras su muerte. El
legado político se extinguió con ella, ya que durante el reinado de su sucesor el faraón
niño Tutankamón, sometido a Ay y Horemheb, la corte regresó a Tebas. Y en el plano
espiritual, como ya se ha indicado, la reforma religiosa de Ajenatón se extinguió también con
su muerte. Solamente, las innovaciones artísticas del periodo de Amarna lograron sobrevivir
algún tiempo tras el deceso de Ajenatón, pudiendo encontrarse rastros aún durante los
reinados de Tutankamón, Ay y Horemheb. Con todo, durante la Dinastía XIX, el arte egipcio
volvió a la antigua ortodoxia artística.
Literatura de la época[editar]

Himno a Atón. Transcripción del texto encontrado en una tumba en Amarna.
En algunas tumbas de los funcionarios de Ajenatón, particularmente en el de Ay, se
encontraron fragmentos del Himno a Atón, en el que el propio faraón expresó los conceptos de
la nueva religión. Llama la atención por su parecido con el salmo 104 de la Biblia. Dice así:
Eres tú quien desarrolla el embrión en la hembra,
tú quien crea la simiente en el varón,
tú quien da vida al hijo en el seno de la madre,
tú quien le mandas el consuelo que apacigua sus lágrimas,
tú, la nodriza de quien aún esté en el vientre materno,
tú el que no deja de dar aliento a la vida de cada criatura.
Cuando salen del seno materno para respirar, el día de su nacimiento,
tú abres al instante su boca y les das lo necesario.
(traducción de G. Fatás)
Epidemias en Amarna[editar]
Durante el Periodo de Amarna se produjo una importante
pandemia, probablemente de peste bubónica, poliomielitis o,
tal vez, gripe,
49
que se originó en Egipto y se extendió por
todo el Levante mediterráneo, acabando con la vida, por
ejemplo, deSuppiluliuma I, el rey hitita. En el supuesto de que
hubiese sido una gripe, se explicaría porque se trata de una
enfermedad asociada a la proximidad de aves acuáticas,
cerdos y seres humanos, y su origen como una enfermedad
pandémica pudo ser debido al desarrollo de los sistemas
ganaderos, pues facilitaban la proximidad de estos animales
con sus desechos.
50
Algunas de las primeras evidencias
arqueológicas de este sistema ganadero se han fechado
durante el reinado de Ajenatón, y la pandemia que siguió a
este período en todo el Oriente Próximo puede haber sido el
primer brote registrado de gripe.
49

Sin embargo, la naturaleza precisa de esta plaga de Egipto
sigue siendo desconocida, y también se ha sugerido Asia
como posible lugar de origen de la pandemia de gripe en
seres humanos.
51

52

53

La sucesión de muertes en la familia real debió de impactar
profundamente en lo personal al faraón Ajenatón y, en
general, a todo el reino. Fueron víctimas de esta pandemia la
reina madre Tiy, la Gran Esposa Real Nefertiti y las princesas
Meketaton, Meritatón, Setepenra y Neferura, en un intervalo
de tiempo que va desde el año 12 al 17 de, reinado.
Por lo demás, la prevalencia de la enfermedad puede ayudar
a explicar la rapidez con que la ciudad de Ajetatón fue
posteriormente abandonada, y también el por qué las
generaciones posteriores consideraron que los dioses se
habían vuelto contra los reyes de Amarna.
Zahi Hawass ha sugerido que la epidemia podría ser
de peste negra, porque se han encontrado huellas de esa
enfermedad en Amarna. Arielle Kozloff, por su parte, ha
discutido esa hipótesis y argumenta que la epidemia fue
causada por una peste bubónica sobrevenida junto a una
epidemia de poliomielitis. Sin embargo, su argumento de
que la poliomielitis no es tan virulenta como algunas otras
enfermedades ha sido refutado pues ignora la evidencia de
que las enfermedades son menos virulentas cuanto más
tiempo están presentes en la población humana, como se
demostró con lasífilis y la tuberculosis.
54

Final del reinado[editar]
No se sabe a ciencia cierta cómo terminó el reinado de
Ajenatón, ya que no se cuenta con documentos ni crónicas
de la época. Además, la damnatio memoriae decretada por
los posteriores faraones de la Dinastía XIX eliminó mucha
información sobre su mandato.

El cénit del reinado de Akenatón puede situarse en su decimosegundo
año de reinado cuando se efectuó una gran celebración de ofrendas y
tributos de países aliados y estados vasallos en Aketatón. Dibujo
extraído de la tumba de Meryra II en Amarna
La culminación del reinado de Akenatón puede centrarse en
una gran celebración en Aketatón en el año 12 de reinado. El
acontecimiento consistió en una gran recepción real de
embajadores de potencias extranjeras y enviados de estados
vasallos del Imperio Egipcio. Gracias a los relieves en la
tumba del cortesano Meryra, se puede saber que la familia
real estaba en pleno: Akenatón, Nefertiti y sus seis hijas.
Después del duodécimo año de reinado de Akenatón,
sobrevino la muerte de la princesa Meketatón, que
supuestamente falleció al dar a luz. Se desconoce tanto el
nombre como el sexo de este bebe real, lo que
probablemente indica que no sobrevivió a su madre. En el
funeral de Meketatón se pudo ver a sus padres
despidiéndola,
55
pero no hay rastro alguno de la reina-
madre Tiye, razón por la cual se estima que la madre de
Akenatón falleció dentro de un lapso que va desde el año 12
al 14 del reinado del faraón.
Después del año 14 de reinado, no hay menciones a la reina
Nefertiti, mientras que la princesa Meritatón es elevada a la
posición de Gran Esposa Real. Todo indica que la reina
Nefertiti falleció después de ese año de reinado.
A su vez, las princesas Meritatón y Anjesenpaatón fueron
elevadas sucesivamente a la posición de Gran Esposa
Real,
56
no solo en funciones ritualistas sino también bajo una
base sexual. Ambas princesas dieron a luz sendas princesas,
a quienes se nombró como a sus madres con el agregado
de "ta sherit" (―la menor‖). Así, las princesas Meritatón-
Tasherit yAnjesenpaatón-Tasherit fueron el fruto de la
relación incestuosa del faraón Akenatón con sus hijas, muy
probablemente con la intención de conseguir un
descendiente masculino.
57

El ascenso de Semenejkara a corregente puede ser ubicada
alrededor del año 15 de reinado, ya que en ese año
Anjesenpaatón reemplazó a su hermana Meritatón como
Gran Esposa Real. Así, Meritatón fue la consorte real del
nuevo corregente Semenejkara, mientras Anjesenpaatón se
convirtió en la Gran Esposa Real de su padre Akenatón.
58

Se pueden datar los decesos de cuatro de las seis hijas de
Nefertiti y el faraón, quienes fallecieron entre los años
duocécimo y decimoséptimo del reinado. Esta sucesión de
muertes en un corto período dentro de la familia real ha
abierto el campo de la especulación entre los estudiosos, con
dos hipótesis explicativas al respecto:

Escena íntima entre el faraónTutankamón y su Gran Esposa RealAnjesenamón,
hija sobreviviente de Ajenatón y Nefertiti. Las imágenes y el motivo artístico son
típicos de la época de Amarna. (Detalle del respaldo del trono ceremonial de
Tutankamón.)
 las muertes fueron debidas a una enfermedad congénita
y hereditaria que padecerían las hijas de Nefertiti;
 la causa de las muertes fue una epidemia que azotó
Egipto y afectó a la familia real. Esta hipótesis es la más
aceptada entre los especialistas.
59
Las dificultades en la
identificación de momias o la falta de estas impiden
avanzar más en la elucidación de este aspecto.
En otro orden de cosas, la sucesión no se encuentra
debidamente registrada, sobre todo si se tiene en cuenta que
los faraones posteriores pretendieron borrar el reinado de los
registros, tendiendo un puente entre Amenhotep III y el
usurpadorHoremheb.
La muerte de Ajenatón en el decimoséptimo año de su
reinado da al faraón una edad probable de entre 30 y 36
años. Su inmediato sucesor, el desconocidoSemenejkara,
reinó durante un breve período, que algunos estudiosos
estiman entre menos de un año a no más de tres. Tras él,
ascendió al trono de Egipto un niño de menos de once años
de edad: Tutankatón (Tutankamon).
Ajenatón fue enterrado en la tumba que se hizo construir, la
llamada Tumba Real de Amarna, como demuestra el hecho
de que la cámara funeraria estaba sellada. Sin embargo, el
cuerpo del faraón fue retirado cuando la corte regresó a
Tebas, y su momia fue inhumada en el Valle de los Reyes,
en la KV55, junto a el de su madre la reina Tiy.
Su sarcófago fue destruido y permaneció en la necrópolis de
Amarna; ahora se encuentra, reconstruido, en el exterior
del Museo de El Cairo.
Sucesores[editar]
Una costumbre que se impuso durante la Dinastía XVIII era
la de nombrar un corregente, de modo que el faraón reinante
delegaba algunas funciones políticas y religiosas en el
heredero, quien una vez acontecida la muerte del rey accedía
al trono. En los casos en que la posición del príncipe
heredero era indiscutible (por ser el hijo del rey y la Gran
Esposa Real), la corregencia era vista como un marco de
continuidad y formación del joven príncipe. En otras
ocasiones, la instauración de un corregente era una
necesidad para afirmarlo como heredero, ya fuera porque no
existía ese príncipe, ya porque provenía de una esposa de
menor rango que la Gran Esposa Real.
60
El hecho de que
Ajenatón y Nefertiti solo tuvieran hijas debió de haber
planteado el problema sucesorio de forma prematura.
El período de sucesión de Ajenatón no se conoce todavía
bien. Se sabe que existió a finales de su reinado un
personaje denominado Anjjeperura-Semenejkara, que
portaba cartuchos reales, dando la apariencia de que, si no
era corregente, seguramente era el sucesor inmediato del
faraón Ajenatón.
La duración del reinado del rey Anjjeperura-Semenejkara no
está clara, aunque los egiptólogos han determinado que su
lapso fue sumamente breve, estimándose un intervalo que va
de menos de un año a un máximo de tres. Se desconoce por
completo cuál era el vínculo sanguíneo o político con el
faraón hereje, aunque se han planteado varias hipótesis:
61

 Semenejkara era hijo de Ajenatón y de una reina de
menor rango que Nefertiti (probablemente, Kiya).
 Era hermano o hermanastro de Ajenatón (o sea hijo real
del faraón anterior Amenhotep III).
 Pertenecía a la alta nobleza en la corte del faraón, quien
desposó a la princesa Meritatón, y por su vinculación e
influencia accedió primero a la corregencia en las
postrimerías del período de Amarna y después alcanzó el
trono en solitario.
 Era Nefertiti que emuló a su
antecesora Hatshepsut convirtiéndose en faraona y
asumiendo rasgos masculinos.
62
En contra de esta teoría
está el hecho de que Nefertiti no era de sangre real, al
contrario que Hatshepsut.
La sucesión del faraón Semenejkara recayó en un joven
príncipe de sangre real: Tutankatón, quien tomando como
Gran Esposa Real a Anjesenpaatón, una de las hijas de
Nefertiti y depositaria de los derechos reales, ascendió al
trono. Los historiadores opinan que el lento período de
restauración comenzó durante este reinado. El mismo faraón
modificó sunombre de nacimiento en favor del anterior dios
Amón, llamándose de ahora en adelante Tut-anj-Amón. El
abandono de la ciudad de Ajetatón se produjo de forma
paulatina, trasladándode no sólo las oficinas administrativas y
políticas del reino sino también su necrópolis, el Valle Real,
con las momias reales, como bien lo atestiguó el
descubrimiento de KV55. La pronta e inesperada muerte del
faraón niño quebró la línea sucesoria extinguiéndose con él
la Dinastía XVIII.
El misterio de la tumba KV55[editar]

Sarcófago encontrado en KV55. La peluca de estilo nubio sugiere
que fue diseñado primeramente para una mujer de la realeza.
Contiene menciones a la favorita real Kiya. El añadido de la barba
faraónica hace pensar en un posterior reacondicionamiento muy
probablemente para una momia real, quizá la de Ajenatón.
La tumba KV55 fue descubierta el 6 de enero de 1907 en
el Valle de los Reyes porEdward Ayrton, durante una
expedición promovida por Theodore Davies. Se pensó que
era un lugar de entierros múltiples, ya que en un primer
momento se identificó como la morada de la momia de la
reina madre Tiy, quien fue posteriormente localizada en la
tumba KV35. Los restos encontrados, en muchos casos
destrozados, hacen muy difícil su interpretación.
Las puertas tienen los cartuchos de Tutankamón,
el sarcófago encontrado porta el nombre de la favorita
real Kiya, el altar roto contiene los jeroglíficos de Tiy y existen
ladrillos mágicos con el nombre de Ajenatón. Una de las
hipótesis es que el lugar habría funcionado como un lugar de
entierros múltiples en distintos momentos dentro del lapso
que fue desde finales del reinado de Ajenatón hasta el de Ay.
Horemheb y sus sucesores destruyeron sistemáticamente
todo lo relacionado con Ajenatón y su familia, incluyendo lo
referente a Tutankamón y Ay, para aparentar continuidad con
Amenhotep III, por lo que no queda constancia de su
enterramiento, aunque se estima que fue sepultado en
la Tumba real de Amarna.
63

Tras descubrir la tumba KV55 con un santuario en su interior
dedicado a la reina Tiy, se realizaron diversos estudios de la
momia allí enterrada, que arrojaron los siguientes resultados:
 la momia corresponde a un varón de unos 35 años;
 es del mismo grupo sanguíneo que Tutankamón,
supuesto hijo del faraón;
 tiene el cráneo proporcionalmente más grande que el
cuerpo, guardando cierto parecido con las estatuas
esculpidas durante el reinado de Ajetatón.
Mientras que algunos historiadores estiman que la momia
pertenece a Ajenatón, basándose tanto en que el sarcófago
contiene los jeroglíficos del nombre y los atributos de realeza
(uraeus) borrados, como en la existencia de los ladrillos
mágicos que portan el nombre de Ajenatón, otros estudiosos
adjudican la momia al sucesor Semenejkara, basándose en
recientes estudios forenses que dan al personaje momificado
una edad de deceso cercana a los veinte años, dato que
excluye terminantemente a Ajenatón.
64

Descubrimiento de la momia[editar]
En septiembre de 2010, en la publicación mensual
de National Geographic se dio a conocer que un equipo de
científicos liderados por Zahi Hawass había efectuado una
serie de estudios sobre la más que estudiada momia del
faraónTutankamón, extrayendo muestras de ADN del cuerpo
del "Rey Niño".
Los estudios de ADN realizados sobre la momia de
Tutankamón han permitido averiguar la identidad de una
serie de momias descubiertas hacía muchísimo tiempo, pero
cuya identidad era desconocida. Tomando como base la
momia de Tutankamón y la que se presumía era la
de Amenhotep III, se pudo determinar que una de las momias
de la famosa tumba KV55 era el padre del faraón-niño e hijo
del faraón Amenhotep III. Tal patrón genético de la momia
hace concluir que el morador de KV55 no sería otro que
Ajenatón. Además se identificó a dos momias femeninas
conocidas como la Dama Mayor y la Dama Joven, como la
Abuela (La Reina Tiy) y Madre respectivamente de
Tutankamón, también a dos fetos hijos suyos y a su
esposa Anjesenamón.
65

Testimonios de su época[editar]
Además de ordenar construir la nueva capital, Ajetatón el
«Horizonte de Atón», en la actual zona de Amarna, se han
descubierto restos de antiguas construcciones de su época
en:
 Karnak, bloques pétreos reutilizados (Sethe 1957: 1990-
1995),
 Asiut, bloques pétreos (Gabra 1931),
 Menfis, varios bloques y objetos (Lohr 1970).