You are on page 1of 1

El Dominical Lima, domingo 30 de marzo del 2014

El amor a un cuerpo
es incompleto, el amor
a un alma es lo que torna
en pleno y genuino
al sentimiento.
EROS Y PSIQUE. El autor apela al mito y a los relatos de la historia para entender la llama doble de
la vida: el amor y el erotismo. Ambos han sido abordados por el arte y el pensamiento.
La doble llama
del amor
Octavio Paz escribió “La llama doble”, uno de los ensayos más lúcidos y profundos sobre el amor.
Su visión histórica y su reflexión aún alumbran el debate sobre este sentimiento.
E
l Nobel mexicano escribió sobre
el amor a partir de sus diversas
concepciones históricas. Para
Paz (En “La llama doble”), el
amor está en crisis porque la noción del al-
ma y de la persona ya no es lo que era.
EROTISMO
Nos persuade el escritor que el erotismo
es ceremonia y representación, no es sim-
ple sexualidad animal.
Paz escribe: “El más antiguo de los
tres, el más amplio y básico, es el sexo. Es
la fuente primordial. El erotismo y el amor
son formas derivadas del instinto sexual:
cristalizaciones, sublimaciones, perver-
siones y condensaciones que lo transfor-
man”. Luego dice: “El sexo es el centro y el
pivote de esta geometría pasional”.
Este ensayo nos descubre que el erotis-
mo es invención y, desde luego, una varia-
ción que no cesa. Lo que no dice es que, a
diferencia del sexo, el erotismo es un arti-
ficio, un quehacer de la cultura, una cons-
trucción de la sensibilidad y la inteligen-
cia. Por eso el erotismo es variable, pero
“el sexo siempre es el mismo”.
Paz menciona las dieciséis posturas bá-
sicas en los grabados de Giulio Romano:
“...las ceremonias y juegos eróticos son
innumerables y cambian continuamente
por la acción constante del deseo, padre
de la fantasía”.

AMOR Y ALMA
Este autor ensayó una narración históri-
ca sobre la filosofía del amor desde Grecia
clásica hasta el tiempo contemporáneo.
Refiere una de las primeras apariciones
del amor en “El asno de oro (o la metamor-
fosis)” de Apuleyo. Eros se enamora de la
mortal Psique. Se empieza a visibilizar la
presencia del alma en una historia de amor.
cia sagrada de antaño. El amor se convir-
tió en “un instrumento de propaganda”.
Según su entender, los cambios han alte-
rado la idea del amor porque “la noción
de persona ha sido herida en su centro”.
EL AMOR ES DOBLE
Como todas las creaciones del hombre,
nos dice el escritor, el amor es doble, “es
la suprema ventura y la desdicha supre-
ma”. Nos cuenta que Abelardo relató
las peripecias de su vida bajo el título
“Historia de mis calamidades”. Amó y
por amar fue castrado. Señala con re-
signación que el amor está sujeto a las
condiciones de la tragedia de la vida, al
paso del tiempo, a la pérdida de la belle-
za y de la juventud, a la enfermedad y a
la muerte.
El amor es conciencia de muerte e
intento por eternizarse en un instan-
te. Cuando tal fusión se realiza, nada
puede derrotar el momento cumbre del
amor. Desde luego, ese instante de dicha
habrá de dar paso, al dolor de dos criatu-
ras mortales que se separan.
El amor cambia, el dolor lo signa y le
da plenitud. Está condenado a conver-
tirse en otro sentimiento y a perecer con
nuestra propia mortalidad.
Sin embargo, la clave es precisamente
esa, apostar contra el tiempo en un en-
cuentro supremo, fugaz e imperecedero
a la vez. “El tiempo del amor no es gran-
de ni chico: es la percepción instantánea
de todos los tiempos en uno solo, de to-
das las vidas en un solo instante”.
LUISJEANFRANCOISLAGRENÉE
Raúl MendozaCánepa
El amor a un cuerpo es incompleto, el
amor a un alma es lo que torna en pleno y
genuino al sentimiento. Platón dilucida
en su ideal la bondad del amor casto. Se-
para el cuerpo del alma.
Los siglos conservarían algunas de las
más notables particularidades del amor.
En el Medioevo, este es “un ideal de vida
superior”. Nace pronto el amor cortés.
Lo que inquieta la pluma de Paz es que
la modernidad privó al amor de su sustan-
Autor: OctavioPaz
Editorial: Seix
Barral
Año: 1993