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TAXI DRIVER DE EGOR MARDONES
Recorrido insomne por la ciudad sudaca New Wave
Fernando Riveros

La máquina del tiempo te envió fuera
del espacio y el tiempo terrestre,
a otra dimensión…
estás en lo que llamamos el “continum 4”.
El eternauta.
H.G. Oesterheld - Solano López

EL LENGUAJE DE LA TRIBU (La ciudad como
campo de datos)
La lectura de un espacio poético abierto a
la imaginación de uno de sus habitantes
más alucinados, es una invitación a
recorrer las superficies de un territorio
urbanizado por la imaginería New Wave de
profundas hibridaciones no exenta de una
trama afectiva impregnada de desengaño y
oscuro goce, cuyo mérito anticipará la
atmósfera de este mal de siglo modulada
por una sensibilidad de tono under cuyo
segmento creativo más representativo –
desde el arte al grito tribal del Rock –
1
,
gravitará en torno de las experiencias
extremas del margen, la ciudad sudaca, el
tecno pop y la cultura de la imagen,
configurando un montaje escénico
dominado por la presencia del cuerpo
intervenido por las redes del poder, por la
ausencia y el vacío del simulacro
tecnológico desnaturalizador, la
experiencia vital en la ciudad como lugar
de desamparo y protección, la ironización
del sentido de pertenencia e identidad, la
experiencia de desterritorialización cultural
vivida desde el barrio, el sentimiento de
irrealidad por sobresaturación de
imágenes
2
. Temáticas que instauran un

1
Para un análisis más pormenorizado de la
sensibilidad cultural del período Véase: Bernardo
Subercaseaux: Nueva sensibilidad y horizonte Post,
aproximaciones a un registro. En: Historia, literatura
y sociedad, ensayos de hermenéutica cultural. Ed.
DOCUMENTAS, CESOC, CÉNECA. Santiago. 1991.
Fredric Jameson: Teoría de la postmodernidad. Ed.
Trotta. Madrid 1996.
2 Para una visión panorámica de la producción
poética joven asociada al imaginario de fin de siglo
véase de Luis Ernesto Cárcamo: A partir de una
mirada abierta y abismal. En: Ciudad poética post,
diez poetas jóvenes chilenos. Fondo de iniciativas
culturales. Instituto nacional de la juventud.
Santiago. 1992; Yanko González Cangas: Soy un
corte irreconciliable con la generación
inmediatamente anterior convocada por
necesidades ético expresivas que atienden
a la radicalidad de la experiencia
autoritaria. Pero también son los tiempos
de la Kawasaki modelo Z-650. Con banda
sonora de los Sex Pistols, The Clash, The
Cure, Joy Division, Suxsie, Blondie, Depetch
Mode, Charly García, Sumo, Los abuelos de
la nada, los prisioneros, Pinochet Boys,
Fiskales Adok, Emociones Clandestinas,
DADA, la new wave, el postpunk y las
series televisivas. Marcas referenciales que
operan en los textos dando cuenta de un
complejo cultural heterogéneo y
diferenciado, encarnado en una
subjetividad contradictoriamente tensada
entre una singular mezcla de desencanto e
incertidumbre vital y un exitismo hedonista
que, desde los medios a los discursos
moralizantes en educación y política, se
impone como modelo socializador de un yo
sobre expuesto y excitado, entregado al
vértigo del espectáculo de la realidad
devenida brillante espejismo, al ritmo de
una danza macabra que tiene como única
finalidad el conjuro de este vacío difícil de
suturar.
3

La ciudad -o lo que queda de ella- es el
espacio elegido, tanto en su registro pop
entregada al concierto barroco de
sensaciones, como al escenario posterior
del deterioro mental, la violencia nocturna

accidente insectívoro. En: Héroes civiles y santos
laicos, palabra y periferia: trece entrevistas a
escritores del sur de Chile. Ed. Barba de palo.
Valdivia 1999; Oscar Galindo, David Miralles: Poetas
actuales del sur de Chile, Antología - crítica.
Paginadura Ediciones, Valdivia. 1993.
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Ethos trágico que cobrará sus primeras víctimas en
la figura del antihéroe generacional autodestructivo,
en donde destacan las figuras de temprana
desaparición como Ian Curtis en Inglaterra (referente
ineludible del ethos post punk), Luca Prodan, (autor
de la famosa frase “no sé lo que quiero, pero lo
quiero ya”), Federico Moura y Miguel Abuelo en la
Argentina, Rodrigo Lira y TV. Star de los DADA en el
Santiago de Chile finisecular. Ver de Òscar Contardo
y Macarena García: la era ochentera, tevé, pop y
under en el chile de los ochenta. Ediciones B. Grupo
Zeta. Stgo. 2005. Sergio Marchi: no digas nada, una
vida de Charly García. De bolsillo. Bs. Aires. 1997. Los
Pinochet Boys. MIDIA Ed. 2011. Stgo.

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y el carrete interminable. Marca registrada
de una generación que, de acuerdo a sus
múltiples lecturas, se inscribe en la historia
literaria configurando una imagen de la
urbe chilena y latinoamericana: “en su
forma periférica y precaria y, al mismo
tiempo, en su reflejo distorsionado a través
de la pantalla; el punto donde la ficción y la
realidad son intercambiables y reversibles,
alimentándose una a la otra, en ese
ejercicio cómplice y finalmente perverso.
En donde…lo decisivo de su singularidad
consiste en su gesto tribal, escénico,
urbano y bárbaro, infinitamente menos
libresco y revisteril que las anteriores
generaciones poéticas… Siendo su único
rito la ciudad, la urbe, ciertas zonas y
lugares de origen y pérdida”
4
.
Gestos, cuerpos e imágenes que retornan
de manera intempestiva en el recorrido
insomne de un Taxi Driver que partiendo
en los 80 bajo el signo radical del
desamparo completa otro giro
interminable en su recorrido detenido en la
brecha espacio temporal del entre siglo.

LUGAR DE ORIGEN
En un primer momento, la poesía de Egor
Mardones comienza a constituirse en
directa referencia al período del régimen
militar, en donde destaca el tono de crítica
social bajo la temática de la censura
proyectada en la imagen de una ciudad
sitiada, vigilada y amurallada, y en el cual
los ámbitos de lo público y lo privado ven
borrados sus límites intervenidos por el
panóptico de la vigilancia totalitaria.
Atmósfera presente sobre todo en A
PARTIR DE ESTOS MUROS (1982 – 1983), y
en VÍA PÚBLICA (1985).
Al respecto, Gilberto Triviños refiriéndose a
los poemas de A PARTIR DE ESTOS
MUROS, sostiene que resultan
representativos de la imagen de la serie de
ciudades tomadas presentes en la poesía
del período, porque poetiza “el paso de la
multitud por la letra en el espacio mismo
en que ya no quedan zonas cívicas visibles

4
Bernardo Chandía Fica/Sergio Rodríguez Saavedra:
Intimidad urbana, huellas de los últimos poetas del
siglo XX. En Actas del congreso SOCHEL. Stgo. 2000.
para mantener la continuidad de los signos
públicos de protesta…Son ejemplos
notables de la cultura del miedo, en la que
el mensaje clandestino es la única
posibilidad de hacer pública una palabra de
resistencia, de alternativa en la ciudad
dominada por el terror”
5
. Anclando en lo
más hondo del dolor y el sufrimiento
humanos - de las cuáles las experiencias
del silenciamiento y la censura ocuparán el
centro de su reflexión - irá tomando forma
un imaginario poético que a contrapelo de
la contingencia, de manera paulatina y
decidida , se irá entretejiendo con esos
“otros signos” que dejarán entrever una
realidad en que la experiencia negativa de
la represión y la censura darán paso a la
pulsión de goce latente, presente con
singular potencia expresiva en los poemas
de MIRAMAR HOTEL (1985 – 1988).

NUESTRO CUERPOS

Navegan por todo su desgarro de
amantes
por todo su marazul
APARENTEMENTE EN CALMA
por todo su cuarto de HOTEL BARATO &
UNDERGROUND
POR TODA SU BANDA ORIGINAL DE IMAGEN Y
SONIDO

Fragmentos: close up de besos de película
porno (15 minutos)
imágenes a todas sombras
pirateadas de una cinta
de warholl

En este inédito conjunto de poemas nos
interesa destacar el desplazamiento que se
efectúa hacia una poesía de tono reflexivo
centrada en torno a la problemática del
deseo y su inscripción o edición. En su
propuesta, resalta la problemática de la
crisis del lenguaje y la escritura como lugar
desde el cual dar cuenta de la
resignificación del campo del deseo en un
escenario dominado por la industria
cultural de la imagen.

5
Gilberto Triviños: El regreso. En Las plumas del
colibrí, quince años de poesía en Concepción.
INPRODE – CESOC. Stgo. 1989.
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Los poemas de Miramar hotel ensayan su
eficacia apostando por la investidura
directa del deseo otorgando centralidad a
la presencia de la imagen como un modo
de denunciar la clausura maquínica del
imaginario social en el contexto del
capitalismo global. Como estrategia
poética, actúa desatando el proceso
primario estructurando el texto/collage
como un campo de percepción en el cual el
ojo se mueve sin obstáculos entre
imágenes y textos pertenecientes a la
cultura de masas.
6


madrugada:
Play: al amanecer hacemos el amor en el
cuartito azul del
Miramar hotel
HABITADO
AHORA SOLO POR FANTASMAS
y proyectamos imágenes sepia sobre las
paredes
de nuestra extraviada y hereje imaginación,
deudora morosa
de tanto manicomio Y TANTA DROGA Y TANTA
CLANDESTINIDAD
al pie de la letra (MUERTA)
“AUNQUE TU PRETENDAS
QUE ME APARTE DE TU SENDA”

Fragmentos
Dávila a todo dolor sobre las azules
paredes De una pieza del Miramar hotel de
madrugada como de costumbre

De una pieza: reprimidos sus cuerpos de
amantes
Maleducados para la cama se debaten sobre el
santo
Sudario como en una sucia guerra santa
pero les pesan
Las armas duras: su vía crucis/qué diablos.

Viñetas de comics, fotogramas de cine,
textos de música popular, citas de textos y
nombres aparentemente tan dispares y
heterogéneos como Cadícamo & Bonessi,
Marguerite Duras, Laurie Anderson,

6
En relación a la cultura posmoderna recomiendo el
ilustrativo análisis de Scott Lasch ¿Discurso o
figura?, El posmodernismo como régimen de
significación, En: Sociología del posmodernismo.
Amorrortu Ed. Bs. Aires. 1997.
Werner Hersog, Woody Allen, Iván Goll,
Juan Dávila, Liliana Cavanni, entre otros.
Dando forma a una reflexión histórico
cultural sobre las condiciones de escritura
en el contexto de la cultura postliteraria
del mundo tardocapitalista que, al decir de
Fredric Jameson, reflejaría la ausencia de
todo proyecto histórico y de la vieja lengua
nacional dejando sólo espacio para la
parodia y el reciclaje de los estilos muertos
en clave neo, tan característicos de la
estética del momento
7
. Tonalidad presente
en la obra de Egor Mardones bajo la forma
de una ficción de tono hiperrealista muy
cercana a la estética del new wave
ochentero: solución paródica del grado
cero de la cultura. En este sentido,
creemos que las técnicas exploratorias que
utiliza Egor Mardones tienen el objetivo de
destacar la cultura ambiente en la cual se
vive el cambio mutagénico que vive la
civilización a escala global, desde la
realidad de la vida de las calles y lugares de
quinta categoría, protagonizada por sujetos
sombríos y decadentes situados en el cruce
de los bajos fondos y las flotantes
superficies de la industria cultural vivida
desde el sur sudaca. Alto grado de
concentración imaginaria.


7
Véase de Fredric Jameson: Teoría de la
postmodernidad. Ed. Trotta. Madrid 1996. Para una
reflexión en torno a la sensibilidad cultural New
Wave en el imaginario de la literatura ciberpunk de
los ochenta, recomiendo de Bruce Sterling el prólogo
a Quemando cromo de William Gibson. Ed
Minotauro. Barcelona. 2002. Y para el caso chileno
véase Los Pinochet boys. Chile 1984 – 1987. Ed.
MIDIA. Stgo. 2008.