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El Dominical Lima, domingo 30 de marzo del 2014

INTEGRACIÓN. Octavio Paz escribió en
El Comercio en más de una oportuni-
dad. En sus textos plasmó sus ideas
sobre la literatura latinoamericana.
Una literatura propia y cosmopolita
El 22 de agosto de 1982 el escritor y ensayista mexicano Octavio Paz (1914-1998) publicó en las páginas de este
Diario un artículo que reflexiona sobre la literatura latinoamericana, su cosmopolitismo y americanismo,
considerándola una literatura de cruces y convergencia. Hoy publicamos un fragmento de aquel texto.
H
oy sonrío al
recordar a Ga-
briela Mistral
y al telurismo.
¿Quién usa hoy esa pala-
bra? Aquella división entre
escritores cosmopolitas y
americanistas reflejaba la
realidad de nuestra lite-
ratura. Nuestros grandes
autores han sido, simultá-
neamente, cosmopolitas y
americanos, con los pies en
la tierra y la cabeza en las
nubes. O a la inversa: unos
han practicado el vuelo
hacia arriba y otros hacia
abajo, unos han sido mi-
neros de las alturas y otros
aviadores de las profundi-
dades. El afrancesado Da-
río escribió poemas de un
intenso color americano
y César Vallejo, para ha-
blar del hombre peruano
con su lenguaje de hueso
y piedra lunar, tuvo antes
que hacer suyas las inno-
vaciones de la vanguar-
dia europea de la prime-
ra postguerra. Lo mismo
puede decirse de los otros
grandes autores hispano-
americanos. Las dos acti-
tudes deben verse no co-
mo tendencias separadas
y enemigas sino cómo se
enlazan y vuelven a sepa-
rarse, formando un tejido
vivo. Este tejido es nuestra
literatura [...]
COSMOPOLITISMO
Y AMERICANISMO
La oposición entre cosmo-
politismo y americanismo
es de orden complemen-
tario; las dos actitudes son
modalidades de la con-
ciencia americana, desga-
rrada entre dos mundos.
Son dos momentos de la
misma aventura espiritual
El poeta y el novelista de-
ben volver a ese rostro sus
rasgos humanos. Es una
empresa que requiere ima-
ginación pero, asimismo,
temple moral. La literatura
que escribimos no renun-
cia a la historia pero sí a las
simplificaciones del arte
ideológico y a sus afirma-
ciones y negaciones pe-
rentorias. No es un arte de
certidumbres sino de ex-
ploración, no es una poesía
que muestra un camino si-
no que lo busca.
Es un arte y una poesía
que dibujan el signo que,
desde el comienzo del co-
mienzo, han visto los hom-
bres del cielo: la interroga-
ción. Las manos que trazan
ese signo pueden ser lati-
noamericanas pero su sig-
nificado es universal.
Nuestros grandes autores
han sido, simultáneamente,
cosmopolitas y
americanos, con los pies
en la tierra y la cabeza
en las nubes.
SOBRE NUESTRA
CONDICIÓN ORIGINAL
EL 22 DE AGOSTO DE 1982
El Comercio publicó las consideraciones
del mexicano Octavio Paz acerca de la
literatura latinoamericana. Ocho años
antes de recibir el Premio Nobel de
Literatura, Paz plasmó en este artículo
una visión de nuestra sociedad a través
de la letras, una realidad que se mueve
entre lo cosmopolita y lo americano,
pero que finalmente converge en un
solo discurso integrador.
e intelectual: el cosmopo-
litismo es la salida de noso-
tros mismos y de nuestra
realidad, el americanismo
el regreso a lo que somos y
a nuestro origen. Para re-
gresar, hay que salir antes
de uno mismo; a su vez, pa-
ra no disiparse en el vacío,
aquel que sale debe volver
a su punto de partida. Cos-
mopolitismo y americanis-
mo son dos términos extre-
mos de la dialéctica entre
lo abierto y lo cerrado. […]
ARTE DE
CONVERGENCIAS
El ocaso de las vanguardias
artísticas y el descrédito
de las ideologías políticas
no significan ni renuncia
al arte ni deserción ante
la historia. En las páginas
finales de un libro que he
dedicado a este tema (“Los
hijos del limo”) apunté que
mientras el arte del pasado
inmediatamente se había
desplegado bajo el signo
de la ruptura, el de nues-
tro momento es un arte de
convergencias: cruce de
tiempos, espacios y for-
mas. Este fin de siglo ha si-
do también una vuelta de
los tiempos: descubrimos
ahora lo que los antiguos
sabían: la historia es una
presencia en blanco, un
rostro desierto.
AFP