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Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Mendoza, sala I

Juan Cruz S.A. • 22/03/2005
Publicado en: LLGran Cuyo 2005 (agosto) , 800 • Colección de Análisis
uris!rudencial "erec#o Concursal $ "irector% ulio C&sar 'i(era $ )ditorial
LA L)*, 200+ , 2,5 con nota de Ga-riel de las .orenas
Cita online: A'//'/,508/2005
1oces
Hechos
Se debate en el caso si configura un impedimento absoluto para peticionar la
quiebra el haber iniciado con anterioridad una acción individual. l !uez de
primera instancia rechaza el pedido de quiebra por entender que no
encontr"ndose desistido el procedimiento individual e#iste un óbice legal para
que la petición de quiebra prospere. $a C"mara revoca dicha resolución. $a
Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Mendoza rechaza el recurso de
casación deducido contra la sentencia de C"mara por entender que dadas las
circunstancias no e#iste incompatibilidad entre ambos procedimientos.
Sumarios
%. % & Corresponde rechazar el recurso de casación interpuesto contra la
sentencia que hizo lugar al pedido de quiebra 'a que el acreedor que inició la
acción individual est" legitimado para peticionar la quiebra, salvo que se
verifique abuso procesal de dicho derecho, lo cual en el caso no se configura
porque se trata de acreedores laborales que efectuaron la presentación luego de
transcurridos siete a(os del despido ' seis a(os despu)s de promovido el pleito
individual en el cual sólo pudieron embargar bienes inmuebles.
A-rir uris!rudencia y "octrina 1inculada
*. * & +o e#iste norma que proh,ba a quien inició una acción individual,
intentar luego la apertura del proceso colectivo del deudor, pues ambos
procedimientos tienen fines absolutamente diferentes ' porque no resulta
aplicable la doctrina que proh,be volverse sobre los propios actos toda vez que
un acreedor que inició la acción individual pudo creer in ovnis a su deudor '
luego, en el devenir del !uicio, precisamente por la propia conducta procesal del
obligado, advertir que est" en estado de cesación de pagos.
-.-/ C/MP$-/0
Mendoza, marzo ** de *112.
%3 4s procedente el recurso interpuesto5 *3 n su caso, 4qu) solución
corresponde5 63 Costas.
%3 cuestión. & $a doctora 7emelma!er de Carlucci di!o0
I. Plataforma f"ctica.
$os hechos relevantes para la resolución de este recurso son, sint)ticamente,
los siguientes.
%. l 618%*8*11*, en autos 9%.:96 originarios del Primer Juzgado de Procesos
Concursales de San ;afael, el abogado /. M. <., en representación de Jos)
rnesto Pere, $uis =lberto Piastrelini ' nrique /svaldo ;uiz, solicitó la quiebra
de Juan Cruz S.=. ;elató que sus representados eran dependientes de la
empresa cu'a quiebra impetra, siendo despedidos sin !usta causa> habiendo
fracasado las instancias e#tra!udiciales ' administrativas se inició demanda por
ante la Primera C"mara del -raba!o, en autos %2.?1? que conclu'ó con
sentencia condenatoria de la demandada del %98?8:?. Sostuvo que el
incumplimiento de estas obligaciones ' la mora en el pago eran hechos
reveladores de la cesación de pago. Invocó haber embargado dos inmuebles,
pero esos bienes reconocen embargos anteriores de otros acreedores> adem"s,
debió atacar de nulidad la subasta de estos inmuebles ordenada en los autos
:9.@1A caratulados BSegura, Calter c. Juan Cruz p8!ec. Camb.B.
*. = fs. A%8@% compareció la deudora ' se opuso a la petición de quiebra.
6. = fs. :28:: vta. la !ueza titular del Primer Juzgado de Procesos Concursales
rechazó el pedido de quiebra. n sustancia, fundó su decisión en que no
encontr"ndose desistido el proceso laboral e#iste un óbice legal que impide que
la petición de quiebra prospere. =pelaron los peticionantes.
9. = fs. %*:8%62 la C"mara revocó la resolución de fs. :28:: vta. e hizo lugar al
pedido de quiebra formulado. Dundó la decisión en los siguientes argumentos0
aE l art. @6 de $C dispone que BSi la quiebra es pedida por acreedor debe
probar sumariamente su cr)dito, los hechos reveladores de la cesación de
pagos ' que el deudor est" comprendido en el art. *FB.
bE $a e#presión Btodo acreedorB utilizada por el art. @1 de la le' *9.2** permite
afirmar que est"n legitimados para promover un pedido de quiebra los titulares
de acreencias contra el deudor, cualquiera fuera su monto, naturaleza de la
obligación, t,tulo de instrumentación ' rango o categor,a. n orden a restringir el
"mbito del pedido, la le' *9.2** agregó como recaudo que el cr)dito sea
e#igible. n cuanto a los titulares de acreencias que cuentan con privilegio
laboral, que es el caso de autos, la doctrina afirma que est"n e#ceptuados de
acreditar la insuficiencia de los bienes afectados al privilegio por cuanto est"n
munidos de privilegio especial ' general, pero )ste es compartido con todos los
dem"s acreedores de la misma clase.
cE $a legitimación activa de los solicitantes de la quiebra ha sido suficientemente
acreditada con las constancias de los autos %2.?1? originarios de la C"mara
Primera del -raba!o que hizo lugar a la demanda> la condena se encuentra firme
habi)ndose practicado liquidación. Gentro del marco de estrecha actividad
procesal que confiere la le', el cr)dito de los peticionantes surge con total
claridad. $a e#igibilidad ' la verosimilitud de su cr)dito est"n totalmente
acreditadas.
dE Contrariamente a lo que afirma la deudora ' recoge el fallo recurrido, la
e#istencia del proceso laboral promovido no es óbice para el pedido de la
quiebra. s verdad que el proceso individual para el cobro de una acreencia ' el
pedido de quiebra no pueden e!ercerse paralelamente ' que el art. @1 consagra
un requisito ine#istente en la le' anterior, cual es que el cr)dito debe ser e#igible,
por lo que no est" legitimado el acreedor eventual o litigioso, aHn munido de
garant,a. Si el acreedor peticionante de la quiebra esgrime un derecho litigioso,
esa circunstancia contrar,a el art. @1 ' la dilucidación de la litigiosidad resulta
e#tra(a al proceso de quiebra, por lo que ese pedido debe desestimarse.
Sin embargo, en el caso a resolver, el derecho invocado resulta ser un cr)dito
laboral que ha tenido reconocimiento !udicial a trav)s de una sentencia firme> si
bien se ha desarrollado el tr"mite de e!ecución de sentencia ' se ha
transformado en e!ecutivo el embargo preventivo que se hab,a trabado, no
puede perderse de vista que esta medida es absolutamente ineficaz para el
logro del cobro del cr)dito por los demandantes habida cuenta de los
grav"menes prioritarios que pesan sobre los inmuebles embargados> adem"s,
porque esos demandantes han formulado en los citados autos %2.?1? su
decisión e#presa que Bno van a continuar la e!ecución de sentencia en la
presente causa en razón de que van a solicitar la quiebra de la demandada,
Juan Cruz S.=.B Ifs. A2E.
sto descarta absolutamente la e#istencia de un derecho litigioso pues el cr)dito
de los peticionantes tiene reconocimiento !udicial con efecto de cosa !uzgada '
los demandantes han formulado e#presión concreta de su voluntad de no
continuar con dicho proceso. +o puede hablarse de e#istencia del e!ercicio
concreto de dos v,as procesales, ' menos aHn de abuso del derecho. Cuando
los demandantes iniciaron el proceso laboral, all" por el a(o %::?, seguramente
cre'eron que pod,an considerar a su deudora in bonis> sin embargo, al
transcurrir el tiempo, los hechos desmintieron totalmente esa situación, por lo
que seis a(os m"s tarde llegaron al pedido de quiebra. +ada ha' entonces de
antifuncional o abusivo. Por el contrario, e#iste una absoluta frustración de la
acción individual en la que se ha incumplido la condenación impuesta ' no se ha
logrado una cautelar que asegure la satisfacción de dicha condena. ;esulta
materialmente imposible e implica un desgaste !urisdiccional est)ril continuar
con un proceso donde nada ha' para hacer ni e!ecutar> en los hechos, la v,a
individual aparece como agotada. +o puede acusarse de abusiva la actitud de
los acreedores que a muchos a(os del nacimiento de su cr)dito, ' aHn con
reconocimiento !udicial, no han podido percibir ni un solo centavo de su
acreencia.
eE $a cuestión planteada nada tiene que ver el desistimiento en la forma
reglamentada por el art. @* del C.P.C. pues esa normativa contiene e#igencias
que no pueden requer,rsele a los acreedores en la situación de autos. l
desistimiento de la acción implica su e#tinción> el desistimiento del proceso, que
de!a intacta la acción, requiere la conformidad e#presa de la contraria. s claro
que nada v"lido a su favor pod,an hacer los acreedores, toda vez que en el
primer caso su acción quedaba e#tinguida, lo que implicaba el decaimiento total
de su posibilidad de cobro ' de su derecho a peticionar la quiebra, mientras en el
segundo, la deudora que ni siquiera compareció al proceso laboral, no le
conferir,a su e#preso consentimiento a los fines que se iniciara luego el proceso
inicial de la quiebra. Por lo tanto, no puede sostenerse que los peticionantes han
hecho gala de un desmesurado ' contradictorio despliegue !urisdiccional> a
pesar de haber transcurrido unos cuantos a(os, nada han obtenido en concreto
a su favor.
eE +o ha' dudas que en autos est" acreditada la cesación de pago> Juan Cruz
S.=. ha incumplido sus obligaciones laborales ' este incumplimiento es un hecho
revelador de la cesación de pago. = esto se suma el informe del martillero
designado en autos que corrobora la afirmación de los actores en el sentido que
el establecimiento de Juan Cruz S.=. se encuentra cerrado desde hace a(os> el
art. A: inc. IJ de la $.C. enumera entre los hechos reveladores de la cesación de
pago la clausura de la sede de la administración o del establecimiento donde el
deudor desarrolla su actividad.
II. $os motivos de la casación deducida
$a recurrente denuncia errónea interpretación de los arts. @1, %, AA, A@, A:, @9,
*A6, *A9 ' *A@ de la le' *9.2**.
=rgumenta del siguiente modo0
%. $a decisión recurrida es definitiva pues, en caso de quedar firme la
declaración de quiebra la deudora no tiene posibilidad de cuestionarla ante
ningHn organismo administrativo ni !udicial. $a facultad del art. :1 de la $.C. no
resulta de inter)s para la parte deudora pues no intenta una solución concursal
para afrontar una deuda laboral ', con )nfasis, afirma no encontrarse en estado
de cesación de pagos.
*. $a !uez de primera instancia rechazó el pedido de quiebra argumentando
correctamente que no encontr"ndose desistido el proceso laboral, e#iste un
óbice legal que impide que la petición de quiebra prospere> ello es as, por cuanto
la actora, con los mismos t,tulos que inicia demanda ordinaria por el cobro de
sus acreencias laborales, sin formular desistimiento a los t)rminos del art. @*,
intenta e!ecución colectiva, violando el principio segHn el cual elegida una v,a no
compete la otra.
6. $a C"mara pretende desnaturalizar este aserto !ur,dico> afirma que los
acreedores laborales no han podido cobrar sus cr)ditos, no obstante la
e!ecución de la sentencia laboral ' haber transformado en definitivos los
embargos sobre dos inmuebles, ' que la medida es ineficaz, habida cuenta de
los grav"menes prioritarios que pesan sobre los inmuebles embargados.
l razonamiento es equivocado pues la prohibición de peticionar la quiebra si 'a
se eligió una v,a para intentar su cobro Iproceso laboral ordinario ' e!ecución de
sentencia con embargo sobre dos inmueblesE no cede por el supuesto fracaso
de la v,a elegida. n realidad, segHn el razonamiento de la C"mara, la petición
de quiebra deviene un simple medio de cobranza de un cr)dito, un modo de
e#torsión de los acreedores inescrupulosos, que es !ustamente lo que la $.C.
quiere evitar.
9. $a argumentación del tribunal de apelaciones es e#cesivamente simplista> se
ha de!ado influenciar por la supuesta inequidad ante la insatisfacción de cr)ditos
de origen laboral> pero como tribunal de derecho le cabe la obligación
ine#cusable de aplicar e interpretar la le'.
2. $a C"mara tambi)n meritHa la prueba de modo mezquino> dice que no ha'
nada de antifuncional o abusivo> que e#iste una absoluta frustración de la acción
individual, ' que resulta un desgaste !urisdiccional est)ril continuar con un
proceso donde nada ha' que hacer ni e!ecutar. +ada m"s equivocado0 los
acreedores laborales lograron un embargo definitivo sobre dos inmuebles que
fueron rematados en un !uicio de origen civil caratulado BSegura, <)ctor c. Juan
Cruz S.=.B> esa subasta no se encuentra aprobada a la fecha ' los acreedores
laborales peticionantes de la quiebra mantienen vigente, ' en tr"mite, un
incidente por ellos promovido tendiente a la declaración de nulidad de la
subasta. n consecuencia, la C"mara no puede afirmar que la v,a individual
aparece como agotada> por el contrario, se mantiene vigente, pues de prosperar
el incidente de nulidad, el embargo trabado por los acreedores laborales ser" de
rango preferente al trabado por Segura en la otra e!ecución individual.
?. $a !uez de primera instancia di!o que con posterioridad a la sanción de la le'
*9.2**, frente al requisito introducido en el art. @1 referido a que el cr)dito que
da legitimación al demandante de la quiebra debe ser Be#igibleB, la pol)mica
anterior se tornó est)ril. se razonamiento no ha sido destruido por la C"mara.
$a prueba ofrecida por el propio peticionante de la quiebra muestra que la
e!ecución individual est" totalmente vigente ' es efectiva> de esa prueba surge
que no se ha desistido del proceso de e!ecución individual> en el !uicio laboral se
dictó sentencia condenando a la deudora, resolución que ha quedado firme '
consentida> se practicó liquidación ' los actores iniciaron el tr"mite de e!ecución
de sentencia, libr"ndose mandamiento ' ordenando seguir la e!ecución adelante.
$os acreedores peticionantes sostienen que la causa :9.@1A caratulada BSegura
Calter c. Juan Cruz S.=. p8Camb.B patentiza un acuerdo fraudulento entre el
supuesto acreedor ' la deudora, proceso en el que se han rematado los
inmuebles embargados por los acreedores laborales. n suma, los actores
promovieron e!ecución individual para hacer efectivo su cr)dito, incidentaron de
nulidad la subasta en el proceso en el que esta se llevó a cabo, peticionaron una
quiebra con anterioridad a la de autos> formularon denuncia penal imputando
grav,simos il,citos supuestamente cometidos por <ugo Cruz IPresidente de Juan
Cruz S.=.E ', finalmente, iniciaron un nuevo pedido de quiebra. / sea, los
peticionantes de la quiebra no sólo han promovido una e!ecución individual, lo
que les impide recurrir a otra v,a con el mismo ob!eto, han hecho gala de un
desmesurado ' contradictorio despliegue !urisdiccional con el mismo ob!eto.
n definitiva, el nHcleo central de la decisión de la C"mara de =pelaciones es
que los acreedores no han cobrado. $os actores reconocen que con anterioridad
promovieron la causa 6A.?2% por quiebra necesaria> a sabiendas de que su
conducta anterior relevante les imped,a intentar el pedido de quiebra, alegaron
que dicha v,a se encontraba e#pedita por cuanto a fs. A2 del e#pte. laboral
manifestaron que no continuar,an con la e!ecución de sentencia. ;esulta
trascendente merituar la vigencia de la causa :?.9*: que persigue la nulidad de
la subasta realizada en el proceso BSegura c. Juan CruzB> tambi)n que los
embargos se han transformado en definitivos> que los acreedores no han
intentado un desistimiento de la etapa de e!ecución de sentencia, como sostiene
la C"mara, sino que a fs. A2 han de!ado constancia en un acta, inaudita parte,
de la simple manifestación que Bno van a continuar la e!ecución de sentencia en
la presente causa en razón de que van a solicitar la quiebra de la demandadaB.
=nte tan tibia manifestación, la C"mara $aboral, como corresponde, no resolvió
nada> simplemente prove'ó0 B-)ngase presente en cuanto por derecho
correspondaB. +o ha' dudas que este no es el desistimiento del que habla
alguna doctrina, a punto tal que los embargos siguen trabados. +o ha'
desistimiento del derecho ni del proceso de e!ecución de sentencia ni de la
acción> se trata de una simple manifestación, que no es productora de efectos
!ur,dicos vinculantes entre acreedor ' deudor. Por lo tanto, resulta abusivo que
los actores que promovieron una e!ecución individual que genera costas, que
embargaron bienes, que continuaron la e!ecución, que han elegido ese medio
para obtener el cobro de su cr)dito, pretendan, por su sola voluntad, pasar
directamente al pedido de e!ecución colectiva con el mantenimiento ' total
vigencia de la causa laboral citada. n otros t)rminos, los actores adhieren al
e!ercicio del Bmultimedio procesalB, en la ignorancia de que ello apare!a
consecuencias !ur,dicas si)ndole oponible sus propios actos. $a contradicción
absoluta que surge de las propias conductas !ur,dicas relevantes de los actores,
acreditan las circunstancias impeditivas del progreso de la petición de quiebra.
III. =lgunas reglas que dominan el recurso de casación en la provincia de
Mendoza
%. s criterio constante de esta sala que, en el procedimiento mendocino, la
procedencia formal del recurso de casación implica de!ar incólumes los hechos
definitivamente resueltos por los tribunales de grado. n efecto, esta v,a permite
canalizar dos tipos de errores0 los de interpretación de las normas, ' los de
subsunción de los hechos en las normas> en cualquiera de las dos situaciones,
la interpretación ' valoración final de los hechos ' de la prueba es privativa de
los !ueces de grado I$S0696&1%: ' sus citasE.
*. -ambi)n decide de modo reiterado que, conforme lo disponen los incs. 6 ' 9
del art. %?% del CPC ' su nota, la procedencia formal del recurso de casación
e#ige atacar todos ' cada uno de los argumentos decisivos en los que se funda
la sentencia recurrida, pues el hecho de que e#ista algHn razonamiento
!ur,dicamente equivocado no lleva ine#orablemente a que la sentencia deba ser
casada, si )sta se funda en otros razonables que se mantienen en pie por no
e#istir agravios o que!a contra ellos Iver $.S. *?%&6@6E.
J. Gelimitación del tema ob!eto del recurso e#traordinario
$a sentencia de grado trató tres cuestiones0 I%E $a legitimación activa del
peticionante de la quiebra que ha iniciado una acción individual> I*E l estado de
cesación de pagos> I6E $a legitimación pasiva.
$os agravios en este recurso e#traordinario versan, e#clusivamente, sobre el
primer punto. Sobre el tercero nada se dice ', en cuanto al segundo, el
recurrente se limita a negar su estado de cesación de pagos, pero no ataca
ninguno de los argumentos vertidos en la sentencia.
n consecuencia, se abordar", e#clusivamente, el primer punto.
IJ. $a aplicación de las reglas formales rese(adas al caso a resolver.
=rgumentos inaudibles por su ,ndole t,picamente f"ctica
$a v,a libremente elegida por el recurrente impide ingresar a los agravios
relativos a0
%. Si ha e#istido o no abuso del derecho por la multiplicidad de v,as elegidas. n
efecto, la determinación de la e#istencia del abuso implica merituar la conducta
de los acreedores laborales, cuestión eminentemente f"ctica.
*. Si la acción individual continHa o no siendo eficaz para la percepción del
cr)dito, pues la argumentación significa valorar, como el propio recurrente lo
propone, lo acontecido en los otros e#pedientes ofrecidos como prueba.
J. Cuestión normativa que no ha sido propuesta en esta instancia e#traordinaria
+o ha sido sometido a decisión de este tribunal la cuestión relativa a la
interpretación ' alcances del Hltimo p"rrafo del art. @1 de la $C.
JI. $as cuestiones normativas a resolver
$o anteriormente e#puesto de!a como Hnicas cuestiones normativas para
resolver, las siguientes0
%. 4Configura un impedimento absoluto para peticionar la quiebra el haber
iniciado con anterioridad una acción individual5
*. Si la respuesta es afirmativa, 4cómo cesa el impedimento5 4sólo con el
desistimiento de la acción o del proceso individual con las e#igencias previstas
en el art. @* del CPC o es admisible otro tipo de conductas que impliquen
desistimiento5
JII. l pedido de quiebra ' la acción individual deducida con anterioridad
l debate en torno a si la acción individual deducida con anterioridad impide o no
peticionar la quiebra del deudor llega por primera vez a esta sala> sin embargo,
no es nuevo> viene plante"ndose en la !urisprudencia ' doctrina nacional desde
la vigencia de la le' %%.A%: Iver s,ntesis en Jun'ent Kas&Molina Sandoval, B$e'
de concursos ' quiebras comentadaB, Ks. =s., d. $e#is +e#is, *116, p. %@E. n
los p"rrafos que siguen intento reproducirlo, lo m"s sint)ticamente posible> la
tarea no es f"cil, pues la ma'or,a de los autores que opinan sobre el tema lo
hacen sin la claridad ' contundencia necesarias como para conocer con
precisión su postura ' en algunos casos se limitan a relatar el problema
destacando su comple!idad.
%. -esis de la incompatibilidad.
aE Giversos tribunales del pa,s sostienen que Bobsta a la admisibilidad del pedido
de quiebra la e#istencia de una v,a de e!ecución individual no agotadaB IC"m.
+ac. Com. sala =, 618:8:6, G, %2A&?9:, con nota aprobatoria de Dernando
Pascual, B!ecución individual ' pedido de quiebraB> ,dem, **8@8:9, Goc. Jud.,
%::2&%&?? ' en $= $L, %::9&, *9@, con comentario adverso de -eplitzchi,
duardo, B$a quiebra ' las e!ecuciones individualesB> conf. C"m. %F CC Mar del
Plata, sala I, 28%%8:?, $a $e' Ks. =s., %::A&%166E> dicho de otro modo, Bes
incompatible la interposición de dos acciones contradictorias por su ob!eto, como
lo son el pedido de quiebra ' el !uicio e!ecutivo, pues de concurrir el presupuesto
de la cesación de pagos, no puede perseguir el acreedor la e!ecución forzada
individualB IC"m. +ac. Com. sala , %2868:9, G, %?%&?6A> ,dem, *?868:?, $=
$L, %::?&G, @E, por lo que Bcorresponde rechazar el pedido de quiebra si el
acreedor no agotó la acción individual que previamente hab,a interpuesto contra
el deudor, pues mal puede hablarse de acreditación del estado de cesación de
pagos cuando quien lo denuncia e!erce en forma concordante acciones de
contenido individual que son incompatibles con el tr"mite universalB IC"m. +ac.
Com. sala =, *898*119, B=beledo, <)ctor s8Pedido de quiebra a Consorcio de
Propietarios Calvo 6:*?B, $= $L, *119&D, @1A> en el caso, se hab,a acreditado
que el actor hab,a trabado embargo sobre la parte indivisa de un inmueble del
deudorE> igual solución cabe Bsi el acreedor no aportó prueba idónea respecto a
la situación económica financiera comple!a de su deudor, pues la sentencia
e!ecutiva en tr"mite de e!ecución que condenó a este Hltimo no resulta suficiente
para demostrar su estado de impotencia patrimonialB IC"m. Civ. ' Com. $a
Matanza, sala I, %6898*119, $a $e' Ks. =s., *119&?92E.
bE sta tendencia !urisprudencial cuenta con apo'o doctrinal importante Iver
Muintana Derreira, Drancisco, BConcursos. $e' %:.22%B, Ks. =s., d. =strea,
%:@?, t. *, p. @1> <ighton, Dederico, Bl abuso del derecho en los pedidos de
quiebra0 el caso concreto del pagar)B, $= $L, %:A2&G, 9?@, quien cita en su
apo'o la interpretación de Malagarriga a la le' %%.A*:> Martorell, rnesto .,
BKreves estudios sobre concursos ' quiebras0 4es factible promover el pedido de
quiebra de un deudor al que se continHa e!ecutando individualmente5B, en $=
$L, %::6&C, @A9> del mismo autor, B-ratado de Concursos ' quiebrasB, Ks. =s.,
d. $e#is +e#is, *119, t. III, p. ?@> <eredia, Pablo, B-ratado e#eg)tico de derecho
concursalB, Ks. =s., d. =baco, *11%, t. 6, p. %@9> parece sostenerla Nrispo, J.
G., B-ratado sobre la le' de concursos ' quiebras. $e' *9.2**B, Ks. =s., d. =d
<oc, %:::, t. III, p. @1, pero se limita a la transcripción de una decisión, a su vez
recordada por otro autor que sostiene, en definitiva, una posición contrariaE.
cE = favor de esta posición se ha argumentado con los siguientes razonamientos0
& l adagio latino Belecta una via non datum recursos ad alteramB impide al
acreedor que eligió la acción individual volverse sobre sus actos ' peticionar la
quiebra. l acreedor que actHa considerando in bonis a su deudor Ipuesto que
para obtener el cobro ha promovido una acción e!ecutivaE no puede, al mismo
tiempo, sostener que no lo est" ' pedirle la quiebra. llo violenta el principio de
congruencia que debe regir su propia conducta.
& s verdad que ninguna disposición legal e#ige haber cerrado la e!ecución
individual antes de articular la solicitud de quiebra> sin embargo, esta e#igencia
se encuentra en la propia g)nesis del proceso concursal, por definición,
perfectamente diferenciado de la e!ecución individual. $a admisibilidad de v,as
coet"neas permitir,a desvirtuar la naturaleza del proceso concursal, o darle un
car"cter coactivo Io e#torsivo, segHn el casoE que debe convocar el m"s
en)rgico rechazo.
& B+o se discute que todo deudor responde con la totalidad de sus bienes por el
cumplimiento de las obligaciones ', consecuentemente, que todo acreedor tiene
el derecho a ser satisfecho de su acreencia sobre esos bienes. Mas estos
principios, provenientes del derecho privado, implican la actuación del órgano
!urisdiccional que posibilita tal ob!etivo no sólo en protección del acreedor, sino
tambi)n como un deber gen)rico de tutela !ur,dica, que participa tambi)n del
inter)s general que tiene el stado de que el derecho se realice, trasladando el
e!e del problema al inter)s pHblico. Si m"s all" del incumplimiento, el patrimonio
del deudor cae en insolvencia, resulta perfilado un inter)s pHblico m"s intenso
cu'a regulación no puede ser sustra,da de la actividad estatal. Si a ello se
agrega que en virtud del entrecruzamiento de las relaciones !ur,dico económicas,
la misma estructura económico social del pa,s puede verse afectada, es
f"cilmente comprensible el celo puesto en la cuestión> las necesidades pHblicas
de!an pues, fuera de foco, en pos de estos ob!etivos, los intentos de conversión
de los procesos de e!ecución colectiva como medio idóneo para la satisfacción
de cr)ditos individualesB IC"m. %3 CC Mar del Plata, sala I, 28%%8:?, $$K=, %::A&
%166E.
& Si no cabe declarar la quiebra a quien se le presenta un t,tulo de cr)dito a cu'o
cobro ofrece una resistencia fundadamente razonable, no se ve por qu) habr,a
que decret"rsela a quien viene e!ercitando dicha resistencia en una e!ecución
individual precedente o concomitante con la petición de quiebra.
dE +o obstante, algunas sentencias que participan de esta tendencia la han
atenuado poni)ndole algunos l,mites> as,, por e!., se ha resuelto que
& BSi el acreedor no ha iniciado la e!ecución de la sentencia condenatoria
obtenida contra el deudor en sede laboral, est" habilitado para pedir la quiebra
de )ste, atento la ine#istencia de doble v,a que aquellos significaB IC"m. +ac.
Com. sala , *?868:?, $= $L, %::?&G, @E.
& Si bien es cierto que una petición de quiebra no puede convertirse en un
intento del acreedor de obtener, en forma m"s r"pida ' e#peditiva, el cobro del
cr)dito, no se a!usta a derecho la desestimación del pedido de quiebra por
mediar !uicio e!ecutivo pendiente si el demandado no ha comparecido en dicho
!uicio ' e#isten, en su contra, varios procesos de ese car"cter IC"m. =pel. CC
Jun,n, %*8@8:*, G, %26&*9A, con nota de dgardo G. -ruffat, BOn recaudo
pretoriano tan bienintencionado como improcedente0 e#istencia de !uicio de
e!ecución en tr"mite como impedimento para solicitar la quiebraBE.
eE Por otro lado, e#isten discrepancias en torno a cómo cesa el impedimento, o
sea, si es o no e#igible el desistimiento e#preso, con las formalidades requeridas
en los códigos procesales0
& n un e#tremo, se sostiene que Bsi en el escrito en que se solicitó la quiebra se
hizo mención del !uicio e!ecutivo, dicha petición implica un desistimiento de
cumplir la sentencia de remate en los autos de la e!ecuciónB IC+Com. sala K,
A8?8?A, B-abaris S;$ p8MuiebraB, G, %@&?**E.
& n el otro e#tremo se ubican los que e#igen desistimiento e#preso o caducidad
de instancia de la e!ecución individual IMartorell, B-ratado de Concursos '
quiebrasB, Ks. =s., d. $e#is +e#is, *119, t. III, p. ?@E.
& n el medio est"n los que comparten la segunda posición, pero de!an a salvo
el supuesto en que la e!ecución individual se ve frustrada, por e!., por ausencia o
insuficiencia de bienes para embargar I<eredia, Pablo, B-ratado e#eg)tico de
derecho concursalB, Ks. =s., d. =baco, *11%, t. 6, p. %@2E> tambi)n se ubican los
que aclaran que B+o debe llegarse al e#tremo de e#igir que se ha'a agotado la
e!ecución individual> la regla sólo implica la prohibición de que el pedido de
quiebra opere lisa ' llanamente en lugar de los procesos de e!ecución individual
o singularB IC"m. %3 CC Mar del Plata, sala I, 28%%8:?, $$K=, %::A&%166E> ' los
que e#presamente descartan la aplicación de las normas procesales relativas al
desistimiento0 B$a conclusión es, pues, que el acreedor, ante la falta de )#ito de
la acción individual, puede pedir la quiebra del deudor ' valerse del frustrado
cobro e!ecutivo intentado como prueba acreditante de la cesación de pagos del
requerido, por lo que e#igirle el desistimiento de aquel !uicio equivaldr,a a
destituir el elemento !ustificante de su actual pretensión IDassi&Nhebhardt,
BConcursos ' quiebrasB, @F ed., Ks. =s., d. =strea, *119, p. *A2E.
*. -esis de la compatibilidad.
aE $a posición contraria a la anterior afirma que Bla circunstancia de e#istir un
precedente proceso inconcluso no obsta a la petición de quiebraB. $iderada en la
!urisprudencia por la sala G de la C"mara +acional Civil I%98%%8:?, $= $L,
%::A&G, *?2, con nota de ;ibichini, Nuillermo ., Bl pedido de quiebra por
acreedor ' las v,as individuales paralelasB> ,dem, %?8?8::, J=, *111&II&%92 ' sus
citasE, tambi)n cuenta con fuerte apo'o doctrinal IJer Maff,a, /svaldo,
BProsecución del !uicio e!ecutivo ' pedido de quiebraB, G, *19&%1%@> -eplitzchi,
duardo, B$a quiebra ' las e!ecuciones individualesB, $= $L, %::9&, *9@,
Iglesias, Jos) =., BCr,tica de !urisprudencia. ConcursosB, a(o %:@9&%:@2&%:@?,
;GC/, %:@?&:%:> dgardo G. -ruffat, BOn recaudo pretoriano tan
bienintencionado como improcedente0 e#istencia de !uicio de e!ecución en
tr"mite como impedimento para solicitar la quiebraB, G, %26&*9A> Jaiser, $idia,
B$a teor,a versus la pr"ctica ' el pedido de quiebraB, $= $L, %::6&G, %1%1E.
bE =rgumenta del siguiente modo0
& +o e#iste dispositivo legal que vede la posibilidad del e!ercicio de la petición
declarativa de quiebra por causa de subsistir una e!ecución individual> tampoco
ha' regla legal que imponga al peticionario agotar aquella v,a individual. l
adagio latino Belecta una via non datum recursos ad alteramB no es aplicable
porque ha' diferencias radicales de finalidad ' ob!etivos en ambos
procedimientos, por lo que no puede hablarse de v,as alternativas.
& $a tesis contraria, animada por el plausible ob!etivo de evitar que el pedido de
quiebra sea una v,a opcional, olvida que la eficacia de una medida cautelar en
manera alguna contradice el estado de cesación de pagos. Por el contrario, la
necesidad de acudir a tal e#tremo para obtener satisfacción asume virtualidad
indiciaria de dicho estado. n otros t)rminos, la traba de la precautoria es la
manifestación del hecho revelador denunciado en el art. A: inc * Imora en el
cumplimiento de la obligaciónE.
& l recurso de reposición sólo puede sustentarse en la ine#istencia de los
presupuestos sustanciales para la formación del concurso> por lo tanto, la
circunstancia de haberse peticionado la quiebra sin hacer abandono de la v,a
individual que el acreedor estaba tramitando, resulta inatendible IC"m. %F CC
Kah,a Klanca, sala *, *:8%*8:*, G, %?%&?6:E.
& $a tesis contraria, que pretende evitar que el pedido de quiebra sea un !uicio
super&e!ecutivo, es hi!a directa de una pr"ctica !udicial perversa que no sólo ha
ordinarizado el !uicio e!ecutivo sino que ha complicado e#cesivamente las
subastas !udiciales por lo que los acreedores aprovechan el pedido de quiebra
para obtener la finalidad que los !uicios e!ecutivos no cumplen> como los
magistrados no se resignan a tal situación, inventan requisitos ine#istentes> sin
embargo, la solución no puede estar en una desvirtuación de signo contrario
e#igiendo requisitos no contenidos en la norma.
& n realidad, el verdadero problema reside en saber qu) ocurre si abierto el
proceso falencial, el acreedor que estaba e!ecutando individualmente, pide
verificación ' el cr)dito es declarado inadmisible. $a respuesta es simple0
prevalece la solución concursal, por ser el r)gimen espec,fico.
cE Ge cualquier modo, en esta posición tambi)n se pone l,mites a la
compatibilidad. =s,, por e!., se afirma que Blas circunstancias de cada caso
imponen un detenido an"lisis para decidir con seguridad cuestión tan sutil por lo
que, en algunos casos, la subsistencia de una e!ecución singular puede ser un
obst"culo v"lido a la petición, como es el caso en que se ha dispuesto la
subasta del bien, no obstante lo cual, pudiendo ser satisfecho de manera
inmediata por la realización de los bienes embargados, sin demostrar
insuficiencia del bien u otro impedimento para el cobro v,a realización individual,
se solicita la falenciaB I;ouillon, =dolfo, BProcedimientos para la declaración de
quiebraB, ;osario, d. Peus, %:@*, p. *@E.
6. -esis intermedia.
aE sta posición parte de la compatibilidad> sin embargo, requiere acreditar la
frustración o, al menos, la insuficiencia de las cautelares obtenidas en la acción
individual.
SegHn un autor, la lectura detenida de los fallos ' de las opiniones de los autores
lleva a sostener que )sta es, en realidad, la Hnica tesis, pues en definitiva las
otras dos posiciones se subsumen en )sta> Blas posiciones se distinguen por el
)nfasis o relevancia que asignan a la suerte corrida por el acreedor en la v,a
individual> o sea, los partidarios m"s firmes de la incompatibilidad permiten
e#cepcionar los casos en que, si bien no hubo desistimiento o caducidad de
instancia, se acreditó fehacientemente el fracaso de la v,a individual> por su
parte, los que admiten la coe#istencia simult"nea, recuerdan que la quiebra
debe rechazarse si en la e!ecución singular se ha dispuesto la subastaB
I;ibichini, Nuillermo ., Bl pedido de quiebra por acreedor ' las v,as
individuales paralelasB, $= $L, %::A&G, *?2E.
bE $a posición se funda en que no debe e#agerarse el rol public,stico del
acreedor instante de la quiebra> la ponderación del inter)s del acreedor tambi)n
tiene el peso de su intr,nseca relevancia> esto obliga tanto a quienes postulan la
incompatibilidad m"s r,gida como a quienes predican la m"s lib)rrima
coe#istencia, a limitar el alcance de sus posiciones segHn resulte resguardado el
inter)s, de acuerdo a las circunstancias del caso.
9. $a vigencia de la disputa despu)s de la sanción de la le' *9.2**.
Pablo <eredia sostiene que la pol)mica se ha tornado est)ril frente al art. @1 $C
en redacción impresa por la le' *9.2** que requiere al acreedor que peticiona la
quiebra ser titular de un cr)dito e#igible. Dunda su posición del siguiente modo0
Bn efecto, si el acreedor sometió su cr)dito a una acción de cobro individual,
ese cr)dito debe reputarse litigioso, pues de esa naturaleza es todo aquel que
es materia de controversia !udicial. L siendo ello as,, debe concluirse que por ser
litigioso es, adem"s, ine#igible, aHn cuando hubiese reca,do sentencia
condenatoria que ordene su pago si ella es susceptible de recurso, 'a que la
e#igibilidad de una deuda emergente de sentencia nace cuando esta Hltima
adquiere autoridad de cosa !uzgada. n estas condiciones, el titular respectivo
no est" legitimado para demandar la quiebra con base en ese cr)dito. l art. @1
$C lo limita a ese efectoB I<eredia, Pablo, B-ratado e#eg)tico de derecho
concursalB, Ks. =s., d. =baco, *11%, t. 6, p. %@9E.
Mu' le!os esto' de restar m)ritos a esta e#celente obra de derecho concursal
moderno, m"s debo se(alar que, en mi criterio, el p"rrafo trascripto adolece de
una seria confusión conceptual. #plicar) por qu)0
aE l Código Civil dice que las obligaciones son civiles o meramente naturales.
Civiles son las que dan derecho a e#igir su cumplimiento> naturales, en cambio,
las que no confieren acción para e#igir su cumplimiento, pero cumplidas por el
deudor, autorizan para retener lo que se ha dado por razón de ellas Iart. 2%2E.
=hora bien, el derecho del acreedor a e#igir el cumplimiento de una obligación
civil Ie#presamente previsto por el art. 212 inc. % del CCE puede estar
postergado en el tiempo si el acto !ur,dico est" sometido a una condición o plazo
suspensivo. Cr)dito e#igible es, entonces, el cr)dito que corresponde a una
obligación civil que, en concreto, puede ser reclamada !udicialmente por el
acreedor por la v,a singular o individual porque no est" sometido a plazo o
condición suspensiva Ipor e!., un acreedor munido de pagar) con fecha de
vencimiento 'a acaecidaE. =dem"s, no debe olvidarse que el Código Civil prev)
supuestos de caducidad de los plazos, o sea, acontecimientos que el legislador
valora con eficacia suficiente como para dar por cumplido el plazo aunque
efectivamente el tiempo no ha'a transcurrido Iarts. 2A*, A26, A29, etc.E. Ono de
esos supuestos es, precisamente, la insolvencia del deudor> mas no cualquier
insolvencia, sino la declarada en un concurso o quiebra decretados
!udicialmente> al menos, esto es lo que opina la doctrina ma'oritaria a la hora de
interpretar los arts. 2A* ' A26 del Código Civil Iver, entre muchos, Compagnucci
de Casso, ;ub)n, en Kueres&<ighton, BCódigo Civil ' normas complementariasB,
Ks. =s., d. <ammurabi, %::@, t. *.=, p. 661 ' sus citasE.
Por eso, un acreedor cu'o cr)dito emana de un acto !ur,dico sometido a un
plazo suspensivo no vencido ni caduco es titular de un cr)dito civil no e#igible.
ste acreedor est" legitimado para demandar medidas conservatorias de su
cr)dito, pero no puede reclamar su cumplimiento mientras el plazo no se
cumpla> en otros t)rminos, no puede emplear los medios legales Ba fin de que el
deudor le procure aquello a que se ha obligadoB Iver, entre muchos, $lamb,as,
Jorge J., B-ratado de derecho civil. Parte NeneralB, 9F ed., Ks. =s., d. =. Perrot,
%:A1, +F %291E.
cE Concordantemente con estos principios, al analizar el nuevo art. @1, Nrispo
dice0 BCr)dito e#igible es un cr)dito vencido que no ha sido debidamente
atendido por el deudor. l e!emplo m"s caracter,stico puede darse con el cheque
que es rechazado por el banco girado por falta de fondos, el pagar) vencido en
su fecha de pago, o un socio frente a la falta de pago de los dividendos
liquidados. $os e!emplos son diversos. $o importante es que, precisamente, la
obligación de que se trate se encuentre vencidaB INrispo, J. G., B-ratado sobre la
le' de concursos ' quiebras. $e' *9.2**B, Ks. =s., d. =d <oc, %:::, t. III, p. @%E.
dE =l parecer, la le' *9.2** quiso terminar con la pol)mica e#istente antes de su
sanción Icompulsar, entre otros, Jaiser, $idia, B$a teor,a versus la pr"ctica ' el
pedido de quiebraB, $= $L, %::6&G, %1%1E ', mal o bien, Ino es )ste el problema
que se debate en estos autosE restringió la lista de los acreedores legitimados
para peticionar la quiebra. Gado el nuevo te#to, en el r)gimen vigente, por e!., el
tenedor de un pagar) de fecha no vencida que acredita que el establecimiento
comercial del deudor ha sido clausurado definitivamente, o que el deudor ha
vendido bienes a precio vil, o ha acudido a medios ruinosos para obtener
recursos, prueba hechos reveladores de la cesación de pagos pero no est"
legitimado para pedir la quiebra pues su cr)dito no es e#igible. +o ignoro qu)
prestigiosos autores han intentado otra interpretación Iver Mafia, /svaldo,
BManual de ConcursosB, Ks. =s., d. $a ;occa, %::A, t. I, p. 9?:E ' que la
solución puede ser reprochable desde la óptica de la pol,tica legislativa
Irecu)rdese que todos los e!emplos son, precisamente, los que pon,a C"mara
para afirmar que este acreedor, aunque no ten,a cr)dito e#igible, pod,a, sin
embargo, pedir la quiebra si acreditaba algunos de estos hechos reveladores>
C"mara, <)ctor, Bl concurso preventivo ' la quiebraB, Ks. =s., d. Gepalma,
%:@*, t. III, p. %269E, pero es la respuesta de la le'0 el acreedor que peticiona la
quiebra debe tener un cr)dito e#igible, o sea, un cr)dito civil Ique otorga acciónE
que no est) sometido a plazo ni condición suspensiva Ipara una cr,tica al
sistema, por identificar e#igibilidad ' legitimación, ver, entre otros, Konfanti&
Narrone, BConcursos ' quiebrasB, ?F ed., Ks. =s., d. =. Perrot, *111, +F %22, p.
6@1> Karavalle&Nranados&rbetta, B$e' de concursos ' quiebras. $e' *9.2**B,
;osario, $iber, %::?, p. 96E.
eE =hora bien, las categor,as de cr)ditos e#igibles ' cr)ditos litigiosos no se
oponen entre s, pues pertenecen a distintas clasificaciones.
Cr)dito e#igible es aqu)l cr)dito civil no sometido a plazo ni condición> cr)dito
litigioso es el discutido, el controvertido en !uicio.
n un litigio se puede discutir, precisamente, la e#igibilidad del cr)dito, pero de
all, no puede concluirse que todo cr)dito litigioso sea cr)dito no e#igible Icomo
parece sostenerlo, erróneamente, la C"m. Civ. Com. ' Crim. de Pergamino,
*%828:?, $a $e' Ks. =s., %::?&@29E. n efecto, en la ma'or,a de los supuestos,
los cr)ditos litigiosos son cr)ditos e#igibles desde que, normalmente, el acreedor
accede a la !usticia cuando no tiene ante s, obst"culos temporales para el
e!ercicio de la acción, sea porque el plazo suspensivo 'a se cumplió o caducó,
sea porque no transcurrieron aHn los a(os que e#tinguieron la acción a trav)s de
la figura de la prescripción e#tintiva. Se trata, pues, de un cr)dito e#igible,
aunque litigioso.
fE $a sentencia condenatoria sometida a apelación no convierte el cr)dito
e#igible demandado en cr)dito no e#igible, como sostiene <eredia, pues la
sentencia no es constitutiva, sino meramente declarativa de un cr)dito que,
!ustamente por ser e#igible, fue reconocido !udicialmente.
$a pol)mica, pues, est" vigente no obstante la nueva e#igencia prevista en el
art. @1 de la $C.
JIII. l debate ' el caso a resolver
%. Posición asumida por la sentencia recurrida.
Sustancialmente, la sentencia recurrida adhiere a la tesis de la incompatibilidad
atenuada. n efecto, sostiene que en el caso, la incompatibilidad no rige porque0
I%E no ha' cr)dito litigioso, porque la sentencia laboral pasó en autoridad de
cosa !uzgada> I*E la e!ecución individual se ha tornado totalmente ineficaz, desde
que se ha embargado un inmueble que reconoce embargos anteriores> I6E
ambas v,as no est"n abiertas, pues los acreedores laborales han manifestado
en la e!ecución Bla decisión de no continuar la e!ecución porque van a solicitar la
quiebraB> sa manifestación es suficiente, por ser imposible cumplir con los
recaudos del art. @* del CPC> I9E no ha' abuso del derecho.
*. Posición asumida por el recurrente.
l recurrente sostiene la tesis de la incompatibilidad a oultrance> o sea, cesa la
incompatibilidad sólo si se desiste e#presamente de la acción o del proceso.
6. $a tesis de la compatibilidad, atenuada por la interdicción del e!ercicio abusivo
del derecho.
n mi opinión, el ordenamiento !ur,dico argentino, interpretado sistem"ticamente,
lleva a sostener la tesis de la compatibilidad, atenuada por la interdicción del
e!ercicio abusivo del derecho> es decir, el acreedor que inició la acción individual
est" legitimado para peticionar la quiebra, salvo que se verifique abuso procesal
del derecho a peticionar la quiebra.
Dundo este aserto en las siguientes razones0
aE Como lo sostienen quienes propician la tesis de la compatibilidad, no e#iste
norma que proh,ba a quien inició una acción individual, intentar luego que se
abra el proceso colectivo. +o rige el adagio latino reiteradamente mencionado
porque ambos procedimientos tienen fines absolutamente diferentes. -ampoco
se aplica la doctrina que proh,be volverse sobre los propios actos, pues un
acreedor que inició la acción individual pudo creer in bonis a su deudor ' luego,
en el devenir del !uicio, precisamente por la propia conducta procesal del
obligado, advertir que est" en estado de cesación de pagos.
bE Sin embargo, todo e!ercicio debe ser regularmente e!ercido> la interdicción del
abuso del e!ercicio del derecho es un est"ndar de todo el ordenamiento Ipara
esta cuestión, compulsar doctrina ' !urisprudencia citada en el precedente de
esta sala del *%8*8*116, $S 6%@&%29, publicado en Doro de Cu'o, 2?&**9 ' en
G, *1*&961, con nota aprobatoria de Carlos Moro> ver tambi)n comentario de
Jos) Gi -ullio en ;ev. de Gerecho Privado ' Comunitario, *116&%&%??E, ' no ha'
razones para que no presida un acto grave, cual es la petición de quiebra Iver
Condorelli, pifanio, BGel abuso ' la mala fe dentro del procesoB, Ks. =s., =.
Perrot, %:@?, Cap,tulo .., ps. 6%686**> C"rdenas, <)ctor, Bl abuso del derecho
en las demandas de quiebraB, en Pe'rano&;ambaldo, =buso procesal, Santa De,
d. ;ubinzal, *11%, p. 6?: ' sigtes. ' en J=, *11%&II&:2A> Karacat, dgar J., Bl
abuso del proceso en los pedidos de quiebra ' procedimientos concursalesB, en
..I Congreso +acional de Gerecho Procesal, San Juan, Oniversidad Católica de
Cu'o, *11%, t. I, p. AA6> Plana, Carlos <., B=lgunos aspectos del abuso del
derecho en los procesos concursalesB, en ob. cit. ..I Congreso +acional, t. I p.
A@2> Pascualini, Dlavio, Bl pedido de quiebra por acreedor como pr"ctica
abusivaB, en ob. cit. .II Congreso +acional, t. I, p. @*6E. $as atenuaciones
!urisprudenciales ' doctrinales mencionadas al tratar esta posición son,
!ustamente, supuestos de e!ercicio abusivo.
9. $a aplicación de estas pautas al caso a resolver.
$a adhesión a esta posición lleva, ine#orablemente, al rechazo del recurso
deducido desde que, la regla es la compatibilidad ', como he manifestado, la v,a
casatoria no es el instrumento procesal v"lido para controlar las conductas
procesales que el recurrente alega como tipificadoras del abuso.
Ge cualquier modo, aunque el escollo formal no e#istiese, no advierto el abuso
denunciado> tengo especialmente en cuenta que0 los acreedores laborales
pidieron la quiebra despu)s de siete a(os de haber sido despedidos,
transcurridos seis a(os de pleito individual> en ese litigio sólo pudieron embargar
inmuebles> los inmuebles no son asiento del privilegio especial de los cr)ditos
laborales Iart. *9% inc *E> esos inmuebles, mal o bien, fueron subastados en
otras e!ecuciones individuales. st" claro que el proceso colectivo es el Hnico
medio que estos traba!adores tienen para llegar a invocar el privilegio general
otorgado por el legislador.
J. Conclusiones
Por todo lo e#puesto, ' si mi voto es compartido por mis distinguidos colegas de
Sala, corresponde rechazar el recurso de casación deducido.
$os doctores ;omano ' P)rez <ualde, adhieren por sus fundamentos al voto
que antecede.
*3 cuestión. & $a doctora 7emelma!er de Carlucci di!o0
Corresponde omitir pronunciamiento sobre este punto, pues ha sido planteado
para el eventual caso de resolverse afirmativamente la cuestión anterior.
=s, voto.
$os doctores ;omano ' P)rez <ualde, adhieren al voto que antecede.
63 cuestión. & $a doctora 7emelma!er de Carlucci, di!o0
=tento el resultado al que se arriba en el tratamiento de las cuestiones que ante&
ceden, corresponde imponer las costas a la parte recurrente que resulta vencida
Iarts. 6?&I ' %9@, C.P.C.E.
=s, voto.
$os doctores ;omano ' P)rez <ualde, adhieren al voto que antecede.
Por el m)rito que resulta del acuerdo precedente, la sala Primera de la #cma.
Suprema Corte de Justicia fallando en definitiva,
resuelve0 I. ;echazar el recurso de Casación deducido a fs. %9866 de autos. II.
Imponer las costas a cargo de la recurrente vencida Iarts. 6?&I ' %9@ CPCE. III.
;egular los honorarios de los doctores D. M., en la suma de Q@11> /. M. <., en la
suma de Q*91> P. S. C., en la suma de Q2?1 ' ;. =. C., en la suma de Q%?@ Iarts.
%2 ' 6%, le' 6?9%E. IJ. Gar a la suma de Q91, de la que da cuenta la boleta de
depósito obrante a fs. %, el destino previsto por el art. 9A&IJ&C.P.C. & =,da
7emelma!er de Carlucci. & Dernando ;omano. & =le!andro P)rez <ualde.
l precedente B Juan CruzB o el fin de la tesis de la incompatibilidad entre la v,a
individual ' la colectiva
De Las Morenas, Gabriel
Publicado en: Colección de Análisis uris!rudencial "erec#o Concursal $
"irector% ulio C&sar 'i(era $ )ditorial LA L)*, 200+ , 2,5
Fallo Comentado: Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Mendoza,
sala I SCMendoza!SalaI! " #$$%&$'&## " Juan Cruz S.A.
Sumario: 2/.A'34% 35 La !etición de 6uie-ra !or acreedor5 7 335
'e6uisitos de la !etición de 6uie-ra !or acreedor5 3335 Acreedores
e8cluidos5 7 315 La discusión 6ue el caso nos !lantea5 7 15 9uestra
o!inión5
1oces
I. $a petición de quiebra por acreedor.
Gentro de la noción de quiebra quedan comprendidas diferentes especies de
este proceso universal liquidativo. $a quiebra puede ser clasificada, conforme a
su origen, como directa o indirecta. = su vez las quiebras directas pueden ser
divididas segHn en su declaración concurra la voluntad del deudor, en
voluntarias o necesarias.
$a quiebra voluntaria es una quiebra en el que el propio deudor asume su
condición de cesante ' requiere a la !urisdicción la tutela del derecho concursal.
$a quiebra necesaria, a contrario, es declarada como consecuencia del pedido
de un acreedor ' requiere de una Bpetit cognitioB en el que el deudor es o,do '
puede e#poner sus argumentos aunque las posibilidades probatorias que ofrece
este procedimiento son francamente escasas.
l acreedor que se embarca en este Hltimo procedimiento para pedir la
declaración de falencia de su deudor debe acreditar una serie de recaudos para
llevarlo a feliz t)rmino.
II. (e)uisitos de la petici*n de )uiebra por acreedor
stos recaudos pueden dividirse de la siguiente forma0 aE requisito de
legitimación del deudor> bE requisitos de legitimación del actor> ' cE requisito
sustancial ob!etivo.
l requisito de legitimación del deudor se refiere a la comprensión del su!eto
demandado en el "mbito sub!etivo de aplicación de la quiebra. ste "mbito est"
delimitado en el art. * $CM. l su!eto demandado deber" estar comprendido
dentro de las personas susceptibles de ser declaradas en quiebra. Muedando
e#cluidas por e!emplo las =dministradoras de Dondos de Jubilación ' Pensión.
l requisito sustancial ob!etivo se acredita, por parte del acreedor, mediante la
demostración de que el deudor se encuentra en estado de cesación de pagos.
sta acreditación puede surgir de la invocación de alguno o varios de los hechos
reveladores mencionados en el art. A: $CM. Rrecordando que dicha
enumeración es meramente enunciativaR. -ambi)n puede el acreedor invocar
gen)ricamente el estado de cesación con la aportación de elementos que
permitan al !uez formarse similar convicción.
= la hora de pedir la quiebra la le' *9.2**, con buen criterio a nuestro entender,
ha venido a dar fin a una serie de inquinas doctrinarias relacionadas con las
calidades que deb,an reunir los acreedores para poder pedir la quiebra. <o' las
calidades que debe reunir el acreedor a la hora de pedir la quiebra no ofrece
tantas aristas a la disputa, aHn, como se ver" no se ha podido eliminar la
pol)mica del todo0
aE l cr)dito esgrimido debe pertenecer por cualquier t,tulo a quien pide la
falencia. llo no impide que pueda pedirse por apoderado.
bE l cr)dito debe ser e#igible. Jale decir, en caso de obligaciones puras '
simples debe haber mediado interpelación I$lamb,as, 7emelma!er de CarlucciE.
=l contrario, en caso de obligaciones su!eta a plazo o condición, estas
modalidades deben estar cumplidas ' el cobro, entonces, debe estar e#pedito.
s del caso, tener mu' en cuenta una interesante disquisición que realiza el fallo
respecto de la e#igibilidad de los cr)ditos litigiosos. Se cita el prestigios,simo
-ratado #eg)tico de Gerecho Concursal realizado por <eredia donde se
sostiene que un cr)dito litigioso es por su naturaleza ine#igible, en tanto su!eto a
la decisión !udicial. $a Gra. 7emelma!er de Carlucci, ministro votante, rebate con
acierto esa postura afirmando que las categor,as lógicas de cr)ditos e#igibles '
litigiosas versan sobre diferentes esferas de la realidad.
cE #iste una discusión acerca de si, adem"s de lo dicho, el cr)dito debe ser
tambi)n l,quido. $a liquidez implica que el cr)dito debe contener una suma
determinada ' precisa de dinero> o bien siguiendo al art. @%: del C. Civil,
f"cilmente determinable. l concepto de liquidez se relaciona con el grado de
certeza sobre la suma contenida en el cr)dito. s decir, la e#istencia de un cierto
grado de verosimilitud respecto del monto del cr)dito> la cual se ve refle!ada en
la disminución de los argumentos esgrimibles por el deudor para oponerse a su
pago.
n general la determinación de la liquidez de un cr)dito es una cuestión de
hecho con lo cual resulta dif,cil establecer una regla general para la amplia
variedad de casos.
On e!emplo de cr)dito il,quido aunque determinado es el e#presado en una
factura. Gicho instrumento privado acredita satisfactoriamente la e#istencia de
una compraventa, m"#ime si viene acompa(ado de un remito> pero no dota al
cr)dito de liquidez puesto que pueden ser formuladas observaciones v"lidas por
el deudor respecto del monto del cr)dito ' de la mercader,a entregada.
n atención a esa ausencia de liquidez, la !urisprudencia ma'oritaria Raunque
no un"nimeR desautoriza la petición de falencia con este tipo de instrumentos
IC+Com, Sala G, 618@8:2, in re BNeorgetti ;ufino pedido de quiebra por
Drigor,fico Monte S;$B, $$&%::?&=&6A9> C+Com, Sala =, %@868@*, in re BKava
Seer' ' $imaer S.=.BE. $a doctrina tambi)n ha seguido ese criterio I;ouillon,
Nrispo ' Muintana Derre'raE.
+o obstante lo e#puesto, la doctrina m"s moderna ha morigerado la e#igencia
de la liquidez, algunos autores asimil"ndola a la e#igibilidad I;iveraE ' otros
rest"ndole importancia por no surgir del e#preso te#to legal I<erediaE.
cE +o es necesario que los acreedores sean varios, o lo que es igual, que el
pasivo sea plural. $uego de una ardua discusión de la doctrina concursalista, la
le' concursal en el art. A@ $CM zan!ó la cuestión poniendo fin a todo debate al
respecto. sta es la posición de la moderna doctrina que focaliza la insolvencia
en el estado patrimonial general m"s que en la composición de la cuenta pasivo.
sto implica que bien puede haber insolvencia con un solo acreedor, pues basta
que este cr)dito tenga la entidad suficiente.
III. Acreedores e+cluidos
Sin per!uicio de los requisitos antes mencionados, e#iste una prohibición para
ciertos acreedores para pedir la quiebra de sus deudores. s as, que la le' quita
legitimación para pedir la quiebra al cón'uge, descendientes ' ascendientes. $as
razones de esta veda fincan en valores superiores de la sociedad, corno la
preservación de la estabilidad familiar I<erediaE.
+o es aceptable para el orden !ur,dico, atento la moral media vigente, que los
hi!os, los padres o los cón'uges puedan pedir la apertura de una e!ecución
colectiva de su deudor.
$a interpretación de esta prohibición debe ser estricta. llo pues, no puede
restringirse el acceso a la !urisdicción de los acreedores sin fundamento legal
e#preso ' por tanto es de descartar en la especie la aplicación del m)todo
analógico de integración normativa IC"mara ' ;iveraE. = favor de una
interpretación amplia ' que comprenda a los parientes por afinidad IMuintana
Derre'ra ' ;ouillónE.
-ampoco tienen legitimación para pedir la quiebra los cesionarios de quienes se
encuentran e#cluidos. sta es una prohibición legal hi!a de la vasta e#periencia
que indica que la cesión de cr)ditos suele ser un instrumento utilizado para
eludir las normas imperativas.
I,. La discusi*n )ue el caso nos plantea
$uego de este sobrevuelo veloz sobre la petición de quiebra necesaria nos
adentramos en el detalle del caso que nos toca analizar.
Gesde antiguo se plantea en materia concursal una discusión referida a la
e#igencia o no de agotar la v,a de e!ecución individual para luego acceder a la
colectiva.
Cualquiera de las posturas que se asuman como correcta cuanta con sólidos
argumentos ' calificados sostenedores.
$a cuestión esencial que se debate es si la petición de quiebra es una suerte de
Bultima ratioB patrimonial o bien si es una opción m"s con la que cuentan los
acreedores. La veremos que el fallo que comentamos aborda magistralmente la
cuestión.
<aremos el an"lisis siguiendo la ponencia de la Gra. 7emelma!er de Carlucci0
aE -esis de la incompatibilidad. sta posición asume que es incompatible la
conducta del acreedor que por un lado pretende el cobro de su cr)dito mediante
el e!ercicio de su acción individual ', paralelamente, decide promover el pedido
de quiebra.
$os sostenedores de esta tesis IC"mara, Muintana Derre'ra ' MartorellE afirman
su posición en la contradicción inherente de formular a la !urisdicción dos
planteos con ob!etos dis,miles. Gicen estos autores que contraria la propia
conducta considerar a un acreedor Bin bonisB reclamando el cobro en la
e!ecución individual ' coetaneamente perseguir la apertura del proceso universal
suponiendo su estado falencial Iin malisE.
/tra razón de importante predicamento que se esgrime desde esta postura es
que no se puede permitir tal proceder de los acreedores porque es abusivo '
transforma a la petición de falencia en una e#torsión respecto del deudor.
Gentro de esta posición ha' quienes la sostienen a ultranza IMartorellE ' fallos
que, en cambio, tienen una visión m"s fle#ible. sta ma'or fle#ibilidad se aprecia
en que la petición de quiebra, ulterior a la demanda individual, puede ser
considerada como un desistimiento de aqu)lla> o bien que la e!ecución individual
que llega a su fin sin suceso alguno para el acreedor habilita la v,a colectiva.
bE -esis de la compatibilidad. Ge signo contrario a la posición anterior, esta tesis
afirma que no e#iste impedimento alguno para el acreedor en pedir la quiebra sin
haber agotado la v,a individual de cobro.
$os argumentos de esta posición podr,an resumirse de la siguiente manera0
& +o ha' prohibición legal que impida accionar por la v,a colectiva sin agotar la
individual.
& +o puede establecerse una veda interpretativa en ausencia de letra legal
e#presa, con el fin de evitar los pedidos de quiebra abusivos.
cE -esis intermedia. s una posición que se sitHa ecl)cticamente entre las dos
anteriores ' pretende ser la superación de ambas. Para esta tesis lo relevante es
la ma'or o menor fortuna del acreedor en la e!ecución individual. n definitiva,
se postula el abandono de posiciones aprior,sticas ', al contrario, el estudio
Bcaso a casoB para determinar si en la e!ecución individual hab,a chances
concretas o no de satisfacción del cr)dito.
dE $a solución del tribunal. l voto que venimos comentando se encolumna
claramente en la posición de la BcompatibilidadB aunque con el l,mite del abuso
del derecho> podr,amos llamar, siguiendo el propio te#to de la sentencia, tesis de
la Bcompatibilidad atenuadaB.
sta solución encuentra sustento, en la opinión del tribunal, en los siguientes
argumentos0
& +o e#iste regla legal que impida la promoción de la acción colectiva luego de
haber promovido la colectiva.
& +o rige el adagio latino de inveterada utilización0 Belecta una via non datum
recursos ad alteramB pues ambos procedimientos tienen fines totalmente
diversos.
& Califica al abuso del derecho como un standard de comportamiento !ur,dico en
general, ' en el "mbito procesal falencial en particular, que debe ser utilizado
como una suerte de BfielB para admitir o no el pedido de quiebra paralelo a la
acción individual.
,. -uestra opini*n
Como corolario de todo lo e#puesto no queda sino aplaudir la posición que
adopta la Corte de Mendoza pues entendemos que ella con!uga correctamente
la letra de la le', o me!or dicho su silencio, con una buena dosis de moral en la
utilización del pedido de quiebra.
+os e#plicamos. Gado que ninguna norma prohib,a la adopción de la v,a
individual ' la colectiva en forma paralela, entendemos que la posición de la
doctrina ' !urisprudencia que segu,an la incompatibilidad se halla hu)rfana de
sustento legal.
Claro que la incompatibilidad nace a la sombra de una distorsionada ' abusiva
Bpra#isB en la utilización del pedido de quiebra. ste tipo de pr"cticas deben
encontrar su !usto l,mite en la figura del Babuso del derechoB ', ser" tarea de los
!ueces bucear en cada caso la e#istencia de un e!ercicio irregular del derecho de
peticionar la quiebra por parte del acreedor. +o estar,a de m"s, agregar que
verificados esos e#tremos podr,an los !ueces aplicar correctivos a la parte
abusiva Iarts. 62 CPCC+ ' 9A del CPCMza.E e incluso, de corresponder,
imponer las costas solidariamente a los profesionales letrados Iart. 6? inc. IJ
CPCMza.E.
Con este l,mite moralizante la compatibilidad es una solución que tiene
fundamento legal ' tambi)n cuenta con venta!as sustantivas que sucintamente
ponemos de relieve0
& Privilegia la lealtad procesal ' desalienta las actitudes chicaneras que R
lamentablementeR tan comunes son en nuestros tribunales.
& Independiza definitivamente la v,a colectiva de la individual, lo cual es un
acierto notorio, en tanto las diferencias de ob!etivos que no hacen asimilables
ambas acciones.
& s una opción m"s eficiente puesto que economiza procedimientos al evitar el
agotamiento de toda v,a individual> ' permite abrir m"s r"pidamente la quiebra,
que es el procedimiento adecuado ' óptimo para dar tratamiento a un patrimonio
cesante.
n suma, la solución del fallo que comentamos es !usta ' equilibrada, am)n de
h"bil para generar una corriente !urisprudencial pac,fica que termine con la
diversidad de posiciones que el presente nos muestra.
special para $a $e'. Gerechos reservados Ile' %%.A*6E