You are on page 1of 17

MODELOS TEÓRICOS EN PSICOLOGÍA DE LA PERSONALIDAD.

La ciencia normal es una práctica consolidada por tradiciones y escuelas, que proponen modelos,
leyes, teorías, aplicaciones e instrumentos. La proliferación de escuelas (etapa pre-paradigmática)
precede al desarrollo de la ciencia normal (paradigmática).

Tres etapas cronológicas:
a) Surgimiento de paradigmas: Se producen debates sobre cuáles deben ser las características
esenciales de la disciplina, sus metas y su método. En P. de la Personalidad es la época de las
grandes teorías.
b) Micro-teorías: Se necesitaba volver a objetivos de investigación más limitados y accesibles, lo
que lleva al surgimiento de micro-teorías, que eran sustituidas por otras con rapidez.
c) Integración tras la crisis: Comienza el debate "persona-situación", del que pueden sacarse
importantes mejoras para la P. de la Personalidad.

Los paradigmas generales se han traducido en tres modelos teóricos (internalista, situacionista e
interaccionista) que se diferencian en la respuesta que dan a la cuestión sobre los determinantes
de la conducta individual.

MODELO INTERNALISTA (persona activa):
Entiende al hombre como un organismo activo, determinante fundamental de la conducta que
manifiesta en las distintas situaciones. Por tanto, los determinantes principales de la conducta son
los factores, dimensiones estructurales o variables personales, que definen al individuo.
Mantienen que la conducta del individuo es altamente consistente y estable y que conociendo las
variables personales podremos predecir la conducta. Utilizan, generalmente, metodología clínica
y/o correlacional. Tres tipos de planteamientos en función de la naturaleza de las características
personales:

Planteamientos procesuales o de estado: consideran que las variables personales que
determinan la conducta y posibilitan su predicción son de naturaleza dinámica, como estados y/o
mecanismos de naturaleza afectiva y/o cognitiva, existentes en el individuo. Extrapolan las
observaciones de sesiones clínicas formando teorías generales de conducta (teorías
psicodinámicas, fenomenológicas, etc.).
Planteamientos estructurales: Las variables personales son de naturaleza estructural (rasgos o
disposiciones estables de conducta) y su organización y estructura peculiar configuran la
personalidad del individuo. Los rasgos son comunes a distintas personas, explicándose las
diferencias individuales en función de la posición de cada individuo en cada dimensión, así como
de la peculiar organización entre los distintos rasgos. La conducta es consistente y estable en
diferentes situaciones y momentos temporales. Utilizan metodología multivariada (Modelo de los
Cinco Grandes factores de personalidad).
Planteamientos biológicos: los factores causales de la conducta son de naturaleza no
psicológica. La conducta está determinada por la configuración anatómica. Las tipologías
constitucionales se han usado mayormente en clínica y en conductas delictivas (Kretschmer y
Sheldon). También hay concepciones que explican la conducta a partir del funcionamiento del SN
(Pavlov, Teplov, Eysenck, Zuckerman, Gray) o el sistema endocrino.

MODELO SITUACIONISTA (persona reactiva):
Deriva del paradigma mecanicista (las causas que ponen en marcha los organismos y dirigen su
funcionamiento, son externas a ellos. El modelo deja recaer el mayor peso explicativo del
comportamiento sobre factores externos al individuo, es decir, sobre las condiciones estimulares
que configuran la situación en que se desarrolla la conducta.

Dos supuestos principales:
1. La conducta es aprendida: casi la totalidad de la conducta es aprendida, por lo que deben
estudiarse los procesos de aprendizaje de nuevas conductas. Utilizan metodología experimental.
2. La conducta es la unidad de análisis: se hace equivalente la personalidad con la conducta, la
cual es el objeto principal de investigación.

Aquí no se habla de consistencia sino de especificad: la conducta varía en función de las
condiciones estimulares. Las distintas aproximaciones del modelo introducen sin embargo
matizaciones en sus formulaciones (modelos sociocognitivos).

MODELO INTERACCIONISTA O DIALÉCTICO (persona activa e intencional):
El énfasis en determinantes internos o situacionales, hace que las explicaciones de los anteriores
modelos (unidimensionales) por separado sean insuficientes, sobretodo al estudiar al individuo
total. Estos modelos sólo pueden postular relaciones aditivas o interactivas unidireccionales, que
son insuficientes para los aspectos más importantes de la conducta humana, los que surgen de la
continua interacción entre la situación, el organismo y la conducta. El paradigma dialéctico supera
estas limitaciones.

La conducta está determinada por variables personales y situacionales, pero fundamentalmente
por la interacción de ambas. La personalidad es un sistema autorregulador en permanente
interacción con otros sistemas.

Postulados del interaccionismo moderno:
1. La conducta es función de un proceso continuo de interacción bidireccional* entre el individuo y
la situación. Esta pauta bidimensional sería idiográfica o característica del individuo.

*Interacción mecanicista o unidireccional: interacción entre los efectos principales (persona y
situación) sobre la conducta. La interacción sería entre causas, no entre causa y efecto.

Interacción dinámica, recíproca o multidireccional: interacción recíproca entre conducta, factores
personales y situacionales. El modelo postula cuatro fases que están continuamente
interactuando, siendo causa y efecto en todo momento. Además, al pasar a otra situación, las
variables personales pueden modificarse por la experiencia de la situación previa.

2. El individuo es un agente activo e intencional en este proceso de interacción. La persona
interpreta las situaciones, les asigna un significado y además selecciona los aspectos que le
resultan más significativos (por su experiencia), que se convierten en señales de su conducta.

3. Por parte de la persona, los factores cognitivos con los determinantes más importantes de la
conducta. Los determinantes personales son de dos tipos:

a) Determinantes de las potencialidades de conducta, que incluyen la capacidad cognitiva y
conductual para construir la realidad y las estrategias de codificación y constructos personales.

b) Determinantes de la ejecución de la conducta, que incluyen las expectativas o creencias
generalizadas, los valores subjetivos de refuerzos, situaciones, etc. Y los sistemas de
autorregulación.

4. Por parte de la situación, el significado psicológico que asignamos a la situación es el
determinante principal. Los psicólogos interaccionistas centran su interés en los factores
psicológicos o "situación percibida" (proceso por el que las situaciones y condiciones situacionales
son percibidas, construidas cognitivamente, y valoradas por la persona).

Entorno: marco general en que tiene lugar la conducta (factores sociales y culturales).
Situación: marco momentáneo en que ocurre la conducta.
Estímulos: elementos que integran y conforman la situación.

LOS NIVELES DE LA PERSONALIDAD
Si consideramos al hombre constituido por varios estratos, capas o niveles estructurales, siguiendo
un criterio cualitativo–evolutivo y aislándolos artificialmente unos de otros al objeto de su mejor
estudio, podemos diferenciar con bastante claridad la existencia (le siete de ellos. Estos niveles,
considerados tanto en su aspecto de estructura como de función, son los siguientes:

1. Cuerpo u organismo físico.
2. Nivel instintivo–vital.
3. Nivel afectivo–emocional.
4. Nivel mental personal.
5. Nivel mental superior.
6. Nivel afectivo superior.
7. Voluntad espiritual.

1. Cuerpo físico
Es el conjunto de estructuras físicas a través de las cuales el individuo vive el aspecto físico–
material de la existencia. Su estructura general es la constitución, base del temperamento que
estudiaremos en una próxima sección.

2. Nivel instintivo–vital
Es el que promueve en el organismo todos los dinamismos fisiológicos propios de la conservación
y de la reproducción material del individuo. Es la sede de las tendencias, sensaciones y deseos de
base biológica: movimiento, placer, dolor, hambre, sed, fatiga, sueño, impulso sexual, etc.

Este nivel constituye una de la principales fuentes de energía de nuestra personalidad y su acción
energética no se limita meramente a las funciones biológicas, sino que gracias a la interrelación de
la que hemos hablado antes, se extiende hacia los dos niveles superiores que le siguen.

3. Nivel afectivo emocional
Es el que nos hace reaccionar internamente aceptando o rechazando determinadas percepciones
que aparecen en el campo de la conciencia. Esto es, el que nos hace sentir agrado o desagrado
ante las personas, cosas, situaciones y estados (o ante las representaciones de cualquiera de ellas),
según aparezcan ante nosotros como buenas y deseables o como malas e indeseables para la
reafirmación o para la expansión individual de la persona. Es la sede de las emociones,
sentimientos y afectos centrados directa o indirectamente alrededor del yo personal.

Si bien el nivel instintivo–vital tiene también la capacidad de aceptar o rechazar determinadas
cosas, éstas se referirán siempre, en dicho nivel instintivo, a objetos o situaciones relacionadas con
el placer y bienestar físico–biológico, mientras que en el nivel afectivo–emocional esta atracción o
repulsión –amor, odio– surge como reacción de un yo individual ante cualquier realidad –persona,
idea u objeto personalizado–que de un modo u otro tienda a afirmar o negar los valores de este yo
individual.
En este nivel es en el que se experimentan la mayoría de los estados negativos: miedo, angustia,
timidez, celos, ira, impaciencia, etc., y también se manifiesta el amor propio, el orgullo, la vanidad,
etc.

4. Nivel mental personal
Lo constituye un extenso sector de la mente, sede de la conciencia típicamente humana, gracias a
la cual el individuo puede conocer el mundo interno y externo que le atañe como ser individual, y
elabora respuestas inteligentes ante toda clase de estímulos y situaciones. Con este nivel el
hombre percibe, conoce, piensa, juzga y decide. Es el nivel coordinador y rector de los niveles
mencionados anteriormente. Es el que dirige la actividad del hombre en el triple mundo físico–
afectivo–mental en el que se desenvuelve en tanto que unidad aislada de los demás seres.

De entre los múltiples contenidos de este nivel, conviene distinguir claramente por su importancia
las siguientes sub–estructuras:

a) El equipo receptivo, encargado de la recepción de los estímulos procedentes de todos los
niveles: sensorial o percepción del mundo físico, cenestésico o vital, estados de ánimo y
sentimientos, actividad mental o mente reflexiva, y niveles superiores.
b) El equipo evocativo: memoria en todas sus formas, e imaginación activa y pasiva.
c) El equipo productivo: ideación o formación de conceptos, comparación o raciocinio, juicio y
decisión.
d) El foco activo de la mente, conciencia–atención.
e) La idea de sí mismo o imagen del Yo.
f) Los planos elementales profundos constituidos por el inconsciente.
Las tres sub–estructuras a), b) y c) y sus funciones son suficientementes conocidas para que
tengamos que dar aquí más detalles. De las otras tres trataremos ampliamente más adelante en el
transcurso de nuestra exposición.

Una de las características más importantes para nuestro estudio que presenta este nivel es que la
mente tiene dos modos de funcionar:

1º. Uno completamente objetivo, imparcial, limitándose a registrar las percepciones y elaborar
respuestas de un cuadro que podríamos decir frío, sereno, como se soluciona un problema
matemático, ateniéndose tan sólo al valor de los datos objetivos. Esta es una actitud no muy
frecuente, pues la que predomina de ordinario en el hombre corriente es la que sigue.
2º. En función de la idea de sí mismo o imagen del Yo, la cual, según veremos en su lugar, está
dinamizada por gran cantidad de deseos y de temores. Por ello, todos los procesos mentales que
tienen lugar con este funcionamiento adol1ecen necesariamente de una gran tendenciosidad y
limitación.

El propio sujeto raramente se da cuenta del cambio de la actitud mental serena y objetiva a la del
pensamiento ego–centrado. Esto da lugar, como es lógico, a gran confusión en muchas de sus
ideas y convierte en estériles sus esfuerzos por ver claro en ciertas situaciones personales y en
muchos problemas especulativos impidiéndole salir de los círculos viciosos de pensamiento dentro
de los que con excesiva frecuencia queda encerrado.

En resumen, este nivel mental puede actuar tanto de un modo auténticamente objetivo
percibiendo y elaborando intelectualmente los datos registrados sin la menor participación
tendenciosa en el juicio de sus niveles vegetativo y emocional, como también puede hacerlo – y
así ocurre casi habitualmente– con la interferencia de dichos niveles subjetivos de un modo más o
menos consciente, con lo cual todo el proceso intelectivo adopta una forma tendenciosa puesto
que queda centrado alrededor de determinadas motivaciones e intereses personales del Yo
individual.

5. Nivel mental superior
A partir de este nivel entramos ya en las regiones más elevadas del ser humano. Este nivel, si bien
forma una unidad con el que acabamos de citar, tiene unas características propias gracias a las
cuales su campo de acción se eleva y se extiende por encima y más allá del nivel mental concreto.
En el presente nivel el hombre puede contactar un mundo de realidades y de valores que
trasciende el sentido meramente individual, en contraste con el nivel mental personal, cuya
finalidad está centrada principalmente en el Yo en sus relaciones de tipo horizontal con el mundo
que le rodea y en la integración de los niveles más elementales de su personalidad.

El nivel mental superior es la sede del pensamiento abstracto, de la intuición metafísica, del
intelecto creador; del conocimiento en función de la sociedad, del grupo, del equipo, de la
comunidad. En el acto intelectivo deja de ser el individuo el punto central de referencia y en su
lugar pasa a serlo la unidad mayor, que en cierta forma incluye al individuo pero que al mismo
tiempo lo trasciende.

En el nivel mental personal el protagonista es el Yo personal. En el superior, el protagonista es la
Verdad impersonal.

6. Nivel afectivo superior
Es la contraparte supra–personal del nivel emocional–afectivo que hemos citado en tercer lugar.
Aquí, el centro del afecto se desplaza del Yo individual a otro foco exterior o superior que también,
a semejanza del nivel mental superior, incluye en cierta forma tanto al propio Yo como a los
demás pero que al mismo tiempo los trasciende. En su manifestación horizontal, es el sentido de
la abnegación, la capacidad de entregarse, de identificar–se de un modo estable con la realidad y
con el modo de sentir de los demás; es el amor auténticamente superior, esto es, centrado en el
otro, buscando su solo bien de un modo habitual, espontáneo y gratuito. En su manifestación
vertical, es la intuición estética, el sentimiento de la Belleza y de la Bondad; es el sentimiento de lo
sagrado, de la divinidad, del verdadero amor a Dios.

En el nivel afectivo personal existía el sentimiento del Yo que se dirigía hacia el mismo Yo pasando
a través de los demás: el protagonista era el Yo. Aquí, en este nivel superior, es el sentimiento de
participación, de comunidad con el ser y el existir del otro, de los demás: el protagonista es el
Amor.

7. Nivel de la voluntad espiritual
Es la sede de la voluntad auténticamente espiritual, verdadero centro y cúspide del hombre, su
verdadera realidad, su verdadero Yo. Aunque los dos niveles que hemos mencionado últimamente
participan también de esta naturaleza espiritual, es aquí donde brilla con mayor fuerza su
naturaleza superior. Es la fuente de la energía espiritual que vitaliza y polariza, cuando el camino
está expedito, todos los demás niveles hacia arriba, hacia lo sutil, en contraposición con la inercia
de la materia que tiende siempre hacia abajo, hacia lo denso.

La voluntad en las motivaciones ego–centradas tiene su origen en la energía vital. En este nivel
superior, la voluntad tiene su origen en el polo opuesto: el espíritu, y siempre posee un carácter
creador, renovador, que estimula todas las funciones superiores del hombre.

Niveles de la Personalidad
INTELECTUAL:
También llamado mental, es el lugar de los pensamientos y los mecanismos relacionados con ellos.
A través de este nivel, nos conectamos con la realidad, utilizando los sentidos generando análisis,
síntesis y deducciones. En este nivel también tiene lugar el desarrollo de la memoria. Es el nivel del
PENSAR.

FÍSICO:
Corresponde al cuerpo, a través del cual se manifiestan nuestras acciones, es visible a nuestros
sentidos exteriores. Se debe mantener saludable, lo que requiere una correcta alimentacion en
cantidad y calidad y la práctica de ejercicios fisicos cotidianos. La función específica de este nivel
es el ACTUAR

EMOCIONAL:
Es el nivel que abarca nuestros sentimientos y emociones Esta muy relacionado con la respiración,
por esto las emociones modifican la respiración y el control de la respiración facilita el manejo de
las emociones. Es el nivel del SENTIR

INTUICIONAL:
Intuir, es la función poco utilizada por el hombre de forma consciente y aún no incluida en la
educación. La intuición no es más que ver hacia adentro, es aquella percepción directa qué no está
medida por el intelecto, implicando un contacto profundo con nosotros mismos. Es una función
muy importante en el desarrollo del hombre, tiene una conexión estrecha con el pensamiento
creativo.

ESPIRITUAL:
Su desarrollo se ha dejado en manos de distintas religiones. Es una educación integral, holística,
transpersonal, lo espiritual no puede dejarse de lado, ya que está involucrado el crecimiento totaL
Este nivel es el más profundo y al mismo tiempo une a todos los otros niveles y funciona cuando
todos los otros niveles están incluidos. Es el nivel de la función del SER

En este punto se llega a la conclusión que la educación total es aquel proceso que desarrolla estos
cinco niveles y que funcionen cada vez mejor. A medida que esto va sucediendo este
funcionamiento óptimo, esta excelencia se manifiesta a través de los valores Humanos
fundamentales o absolutos: Verdad, Rectitud, Paz, Amor y No Violencia.

Estructura de la personalidad

La característica principal de la personalidad es la individualidad siendo lo físico un factor
determinante en la individualidad como también el aspecto social en la diferenciación de la
personalidad. Finalmente la motivación es un rasgo importante para establecer la estructura
individual de la personalidad.

Aspecto Biológico
Tiene su origen en la información genética y es un factor determinante en la configuración
individual. Teniendo cada individuo una combinación de información genética única e irrepetible.

Aspecto Social
Este condiciona nuestra personalidad. El idioma, la cultura y las costumbres son rasgos que nos
permiten establecer diferencias entre nosotros. Lo social influye en nosotros a través del
aprendizaje (socialización). Por esto se podría decir que existe un aspecto social en la identidad
personal. Un ejemplo de esto es el desarrollo de los niños con poca estimulación social que como
consecuencia tiene un resultado desastroso y como consecuencia estos son socialmente
perturbados y manifiestan un retardo en el lenguaje y en el desarrollo intelectual.

Aspecto Individual
Los psicólogos consideran cómo característica de la personalidad la motivación. Describiendo las
necesidades del individuo podemos describir la personalidad, resumiendo que “somos los que
necesitamos”. Por esto si estar con una persona es una necesidad nos categorizamos como
amigables, extrovertidos y gregarios.

Si comprendemos completamente la motivación, habremos comprendido la personalidad.

CARACTERÍSTICAS DE LA PERSONALIDAD:
La personalidad es el sello distintivo de cada ser humano, formada por la combinación de rasgos y
cualidades distintos.

Independientemente de las definiciones que han formulado los expertos a lo largo del tiempo,
podemos destacar una serie de características en la personalidad.

1. Consistente.- Puesto que la personalidad es un rasgo distintivo de cada persona, éste
permanece relativamente estable a lo largo del tiempo, influyendo en su comportamiento. Esto no
evita que el individuo pueda cambiar su comportamiento debido a factores ambientales o a las
necesidades experimentadas.

2. Diferenciadora.- La personalidad permite identificar a cada individuo como un ser único. Esta
característica se traduce en las distintas reacciones que pueden tener las personas ante un mismo
estímulo. La personalidad es única por ser una combinación de factores internos, pero si
queremos utilizarla como criterio de segmentación, se pueden destacar uno o varios rasgos
comunes.

3. Evolutiva.- Aunque la personalidad es un rasgo consistente, puede variar a largo plazo por la
interacción con el medio, por las experiencias vividas por el individuo o simplemente, a medida
que el individuo va madurando.

4. No predictiva.- La personalidad es una compleja combinación de características y
comportamientos que hacen difícil la predicción de la respuesta de los consumidores a los
estímulos sugeridos.

LOS CUATRO ASPECTOS FUNDAMENTALES DE LA PERSONALIDAD
Al hablar de la personalidad es importante indicar que la personalidad contiene elementos de
origen hereditario y ambiental, estos elementos o factores constitutivos de la personalidad son:
El temperamento
El carácter moral
La constitución física
La inteligencia

EL TEMPERAMENTO:
El temperamento es dependiente en gran parte de la estructura constitucional y es
predominantemente hereditario al igual que la constitución física, por ende es el aspecto emotivo
de la personalidad, que puede ser de mayor o menor grado de impresionabilidad ante los diversos
estímulos, como la forma de reaccionar frente a las emociones y los cambios de humor.

Al manifestar que, depende de la constitución física y de los factores hereditarios de la misma, Se
entiende sobre la influencia de la constitución física en el temperamento como: la baja producción
de tiroxina que genera pereza, inercia, torpeza, quienes la sufren son descritos como depresivos,
insatisfechos y desconfiados. Al contrario, los hipertiroideos tienen síntomas de tensión nerviosa,
excitación, ansiedad, y se manifiestan nerviosos, hiperactivos e inquietos.


Los cuatro temperamentos de Hipócrates:
Hipócrates es considerado el padre de la medicina, el mismo que se basó en la teoría de
Empédocles y aplicándola al hombre dice que está compuesto de cuatro humores que son reflejo
de los cuatro elementos del mundo, en conclusión el ser humano es un reflejo en pequeño de la
naturaleza. A estos cuatro humores corresponden cuatro temperamentos:

HUMORES, TEMPERAMENTOS SEGÚN LOS ELEMENTOS CÓSMICOS
Aire Sangre Sanguíneo
Tierra Bilis negra Melancólico
Fuego Bilis amarilla Colérico
Agua Flema Flemático

En el ámbito psicológico se distingue los siguientes temperamentos,
El Sanguíneo. Caracterizado por ser extrovertido, activo, optimista, impulsivo, voluble, sociable,
abierto, hablador.
Colérico. Caracterizado por poseer menor grado de extraversión que el sanguíneo, tranquilo, poco
sociable, reservado, pesimista, practico, agresivo,
Melancólico: calmado, controlado, depresivo, melancólico, perfeccionista.
Flemático: Resentido, pesimista, serrado, idealista, troquilo.

Todo ser humano una vez que nace posee una personalidad "potencial”. Esta potencialidad
comenzará a ser realidad cuando se inicie el desarrollo de ciertas características y capacidades,
como trabajo intelectual, creatividad, conducta intencional y valores éticos, entre otras, que
indican que los diversos elementos de la personalidad están funcionando con cierto nivel de
organización.

Se puede hablar de personalidad estructurada cuando el individuo logra dinamizar de forma
integrada y con autonomía estos aspectos básicos, lo que le permitirá a tener una conducta y un
pensamiento característico único de cada individuo.

EL CARÁCTER MORAL:
El Carácteres el conjunto de rasgos de personalidad, relativamente perdurables, que tienen
importancia moral y social la misma que se adquiere del entorno donde se desarrolla el individuo.

Etimológicamente el término carácter proviene del griego y significa "marca" o "sello" que
distingue inconfundiblemente a una persona. Se le utiliza con diversidad de matices; entre los que
se destacan:

— El conjunto de rasgos morales y éticos.
— La estructura de la personalidad que determina formas constantes y típicas de actuar.

Todo comportamiento tiene connotaciones de tipo moral y muchos de los elementos de
formación del carácter son de origen ético.

Los rasgos que forman el carácter, como son bastante estables, imprimen una forma característica
de actuar, marcan a la persona con un sello característico. Así, la amabilidad, lealtad, honestidad,
doblez, irritabilidad, cuando determinan formas típicas de actuar de alguna persona, pasan a ser
rasgos de su carácter.

La niñez y adolescencia son etapas muy importantes en la formación del carácter, tanto positiva
como negativamente. Las fallas, lagunas, distorsiones, experiencias traumáticas, así como las
costumbres, vivencias felices y satisfactorias, normas y prácticas morales y éticas van señalando y
matizando el carácter.

El hogar, la escuela los grupos de amistad, son los ambientes más influyentes en la formación de
los rasgos del carácter. Pero también influyen los medios de comunicación, la propaganda, la
prensa y el ambiente de responsabilidad y moralidad que vive la sociedad en cuanto a trabajo, al
respeto de la persona y de los bienes de los demás; a la necesidad de contribuir a la construcción y
desarrollo social de la comunidad y la nación; la vivencia de la responsabilidad compartida en el
logro de la justicia y la paz.

La importancia del carácter radica en que demuestra los valoresque vive la persona, la forma de
tomar yllevar a cabo las decisiones, yde conducirse conscientemente con sus semejantes. Es en
este sentido, el reflejo de toda la personalidad.

LA CONSTITUCIÓN FÍSICA:
Se entiende por constitución física al conjunto de características morfológicas, fisiológicas y
bioquímicas que caracterizan a un individuo.

La constitución física es heredada genéticamente, ose todo individuo recibe hereditariamente una
base estructural bioquímica, glandular, nerviosa, muscular, ósea y sensorial que va a determinar a
través del proceso de desarrollo de su constitución física.

Esta base heredada de la constitución física se halla expuesta a la influencia de factores que
pueden condicionar o modificar su desarrollo y producirle cambios temporales o definitivos.

Un ejemplos de estas influencias puede ser: la actividad deficiente de las tiroides que produce
cretinismo; los impedimentos físicos congénitos o adquiridos, como la sordera, que dificultan un
intercambio social normal; las deficiencias alimenticias que producen fallas en el desarrollo físico y
mental; las enfermedades que producen incapacidad física; las tensiones, angustias, frustraciones
y conflictos que provocan úlceras gástricas, asma, alergias, etc.

Es importante tener en cuenta que la relación de influencia es bidireccional: de la constitución
física hacia la personalidad y de la personalidad hacia la constitución física. Existen variables
fisiológicas que condicionan las percepciones, expectativas y respuestas, y situaciones traumáticas
que provocan cambios glandulares, circulatorios y viscerales.

LA INTELIGENCIA:
Es la capacidad para adaptarme a situaciones nuevas con rapidez y resolver con éxito los
problemas en ellas implícitos
Cada persona se adapta a la realidad de una manera diferente. Esta reacción de adaptación va
precedida de un conocimiento previo de la situación en que nos vemos involucrados. No todos
captamos las cosas con la misma amplitud y profundidad, lo que da origen a las diferencias
individuales al tratar de solucionar los problemas.
La inteligencia es, por tanto, un elemento importante de la personalidad.

Al tratar de definirla se la interpreta como capacidad para comprender situaciones abstractas y
relacionar elementos; y como capacidad para adaptarse a situaciones nuevas aprovechando la
experiencia anterior. Y algunos la confunden con la cultura científica y con las habilidades; estos
dos aspectos son totalmente distintos de la inteligencia si bien pueden estar relacionados con ella.

La inteligencia no es algo material, sino un concepto abstracto al que se ha llegado por un proceso
de análisis y síntesis de sus consecuencias.

Tipos de inteligencia:
a) Tipos de Inteligencia de acuerdo con el proceso de solución de problemas:

Inteligencia comprensiva:
Es la capacidad para captar con claridad los datos del problema y analizarlos con precisión y
agudeza.

Hay personas que poseen este tipo de inteligencia y se dan cuenta rápidamente de la solución que
está planteada, pero después son incapaces de resolverla.

Inteligencia inventiva:
Es la capacidad para plantear vías de solución. Es propia de inventores y de experimentadores, que
son individuos generalmente muy ricos en recursos de este tipo.

Inteligencia crítica:
Es la capacidad para verificar o comprobar la validez de las solucione adoptadas, los críticos de
arte tienen este tipo de inteligencia desarrollada.

b) Tipos de Inteligencia de acuerdo con las distintas situaciones que pueden presentarse.

Inteligencia social:
Es la capacidad para manejar el lenguajee influir en los demás, es típico de políticos, abogados.

Inteligencia espacial o concreta:
Es la capacidad para manejar con eficacia objetos situados en el espacio; mecanismos y procesos
industriales, como la inteligencia del ingeniero práctico, del mecánico, del arquitecto.

Inteligencia abstracta:
Es la capacidad para resolver problemas a nivel de ideas y símbolos, como la inteligencia del
filósofo, del matemático y del científico teórico.

Inteligencia emocional:
Es la capacidad de conocer y saber quién soy yo y poder controlar nuestras emociones,
sentimientos y pasiones, característico de los psicólogos, sociólogos.

En conclusión la personalidad es única de cada individuo el mismo que es desarrollado según el
entorno donde nace y se desarrollas, por eso es importante aceptar y respetar las diferencias de
cada persona y tratar de compaginarse para llegar a tener el buen vivir integra en todo tipo de
sociedad con sus distinciones culturales.

PERCEPCIÓN VISUAL
Según la autora Cecilia M. Alonso "La percepción visual es la interpretación o discriminación de los
estímulos externos visuales relacionados con el conocimiento previo y el estado emocional del
individuo". Es la capacidad de interpretar la información y el entorno de los efectos de la luz visible
(efecto óptico) que llega al ojo. Dicha percepción es también conocida como la visión. Los distintos
componentes fisiológicos involucrados en ésta se refieren conjuntamente como el sistema visual,
y son la base de mucha investigación en psicología, ciencia cognitiva, neurociencia y biología
molecular. La percepción visual es un proceso activo con el cual el cerebro puede transformar la
información lumínica captada por el ojo en una recreación de la realidad externa. Así, el estímulo
pertenece al mundo exterior y produce un primer efecto en la cadena del conocimiento; al igual
que el frío, el calor, lo duro, lo gelatinoso, lo rojo, lo blanco es de orden cualitativo. Por otro lado,
es toda energía física, mecánica, térmica, química o electromagnética que provoca la activación de
un receptor sensorial. Ésta percepción pertenece al mundo individual interior, al proceso de
interpretación del ser humano y al conocimiento de las cosas.

Sistema Visual
El sistema visual en los seres humanos permite asimilar la información del medio ambiente. El acto
de ver se inicia cuando el cristalino del ojo enfoca la imagen de su entorno en una membrana
sensible a la luz en la parte posterior del ojo, llamada retina. La retina es una parte del cerebro que
se aísla para servir como un transductor para la transformación de los patrones de luz en señales
neuronales. El cristalino del ojo enfoca la luz sobre las células fotorreceptoras de la retina, que
detectan los fotones de la luz y responden produciendo impulsos nerviosos. Estas señales son
procesadas de forma jerárquica por las diferentes partes del cerebro.

Para poder ver con nitidez, el sistema visual debe contar con determinadas estructuras y procesos
activos que estén en perfectas condiciones.

Es importante diferenciar entre el estímulo, que pertenece al mundo exterior y genera el primer
efecto en la cadena del conocimiento, y la percepción, que es un proceso psicológico y pertenece
al mundo interior. Podría decirse que el estímulo es la energía física, mecánica, térmica, química o
electromagnética que excita o activa a un receptor sensorial.

Percepción visual
La percepción (del latín perceptio) consiste en recibir, a través de los sentidos, las imágenes,
sonidos, impresiones o sensaciones externas. Se trata de una función psíquica que permite al
organismo captar, elaborar e interpretar la información que llega desde el entorno.
Percepción visual

Es importante diferenciar entre el estímulo, que pertenece al mundo exterior y genera el primer
efecto en la cadena del conocimiento, y la percepción, que es un proceso psicológico y pertenece
al mundo interior. Podría decirse que el estímulo es la energía física, mecánica, térmica, química o
electromagnética que excita o activa a un receptor sensorial.

La percepción visual es aquella sensación interior de conocimiento aparente, resultante de un
estímulo o impresión luminosa registrada por los ojos. Por lo general, este acto óptico-físico
funciona de modo similar en todas las personas, ya que las diferencias fisiológicas de los órganos
visuales apenas afectan al resultado de la percepción.

Las principales diferencias surgen con la interpretación de la información recibida, a causa de las
desigualdades de cultura, educación, inteligencia y edad, por ejemplo. En este sentido, las
imágenes pueden “leerse” o interpretarse tal como un texto literario, por lo que existe en la
operación de percepción visual la posibilidad de un aprendizaje para profundizar el sentido de la
lectura.

Los psicólogos de la Gestalt, a comienzos del siglo XX, fueron los primeros en proponer una teoría
filosófica de la forma. Max Wertheimer, Wolfgang Köhler, Kurt Koffka y Kurt Lewin, entre otros,
aseguraron que, en la percepción, el todo es mayor que la suma de las partes.

Percepción Auditiva
Sistema auditivo
Ya que la audición es una parte importante en la vida del ser humano, hablaremos del factor
fisiológico, el cual se debe tener en cuenta ya que incide en la percepción final del sonido. Este
factor es el hecho de que disponemos de un sistema periférico: el aparato auditivo. El oído es el
órgano receptor en donde comienza el estímulo acústico, el cual se convierte en sensación sonora.
El odio nos permite captar una gran diversidad de sonidos, es por esto que la audición no solo es
importante para captar sonidos sino también para comunicarnos. Las orejas o pabellones
auriculares tienen una serie de pliegues que favorecen la captación de las ondas sonoras. El sonido
captado por la oreja entra por el conducto auditivo externo, donde existen una serie de pelos y
cera para la protección de este. Cuando se produce un sonido, el aire vibra creando una onda
sonora, el pabellón auditivo capta la onda sonora y la dirige hacia el canal auditivo. Al final de
conducto auditivo se encuentra el tímpano que empieza a vibrar, en el odio medio, el tímpano
esta comunicado con la cadena de huesecillos: matillo, yunque y estribo. Que transmiten las
vibraciones y las amplifican hasta la ventana oval del oído interno. En el oído interno, un líquido
estimula las terminaciones nerviosas, llamadas las celular ciliadas, estas envían impulsos eléctricos
a través del nervio auditivo hasta el cerebro. El cerebro decodifica estos impulsos, produciéndose
el fenómeno de la audición.

Las ondas sonoras de diferentes tonos estimulan células auditivas de varias regiones del caracol,
de esta forma los sonidos agudos estimulan las células próximas a la entrada del caracol, mientras
que los sonidos graves, estimulan las células auditivas situadas en su vértice, por este mecanismo
el cerebro diferencia las distintas tonalidades e intensidades sonoras. Junto al caracol se encuentra
el órgano del equilibrio que está formado por un vestíbulo y tres anillos semi circulares. En su
interior se encuentran las células receptoras del equilibrio, que están rodeadas por un líquido, al
igual que el caracol. Cuando realizamos cualquier movimiento del cuerpo o de la cabeza las celular
de los conductos se estimulan por el movimiento del líquido que contienen y envían la señal al
sistema nervioso para enviarle la información de la exacta posición en la que nos encontramos.

PERCEPCIÓN AUDITIVA
El mundo está lleno de sonidos y ruidos; el niño desde muy pequeño aprende a discriminar e
interpretar estímulos auditivos, los cuales se van desarrollando diariamente en el marco del
ejercicio y la práctica.

Mabel Condemarín en su obra “madurez escolar” plantea que: “La percepción auditiva constituye
un pre-requisito para la comunicación. Implica la capacidad para reconocer, discriminar e
interpretar estímulos auditivos asociándolos a experiencias previas. Tal como ocurre con la
percepción visual, la percepción auditiva es susceptible de ser desarrollada mediante el ejercicio y
la práctica”(1)

Según Condemarín las áreas de entrenamiento a nivel de percepción auditiva son: conciencia
auditiva, memoria auditiva, discriminación auditiva, sonidos iniciales, sonidos finales (rimas) y
análisis fónico.
Mabel escribe que la conciencia auditiva se da cuando un estímulo sonoro produce impresiones en
los centros nerviosos especializados y se alcanza la identificación del estímulo. Damos cuenta de la
presencia de los estímulos sonoros en nuestro entorno.

Para ella la discriminación auditiva es cuando se diferencian los sonidos semejantes o diferentes lo
que implica evocar experiencias previas, por ejemplo diferenciar entre muchas voces femeninas la
voz de nuestra mamá. Como primera etapa es importante que previo a la presentación del
símbolo gráfico, el niño aprenderá discriminar, sonidos componentes del habla, estos sonidos
deben presentarse dentro del contexto de palabras familiares. Y finalmente la memoria auditiva
tiene como propósito hacer tomar conciencia al niño del mundo de sonidos en el cual está
inmerso. Está implícita en ella el grado de memorización del niño a través de la modalidad
auditiva, en aspectos que se refieren a evocación reproducción verbal y retención. Implica
necesariamente experiencias previas, recordar la melodía de una canción, instrucciones y órdenes.

Por lo expuesto en el jardín debemos aplicar en la lista de cotejo preguntas que involucren
conocer como están llegando los niños auditivamente, para promover un entrenamiento
pertinente.
Por otro lado Batha y Pacheco en su libro Escucha y elabora plantean como pasos importantes en
el proceso de escuchar a la percepción auditiva, la asociación auditiva, la integración y la memoria
auditiva . Sugieren que a lo largo del año escolar respetando la edad cronológica y la etapa
evolutiva de los niños se promuevan temas que se refieran a: 1) sonidos de las emisiones humanas
(susurro, grito, llanto, silencio) 2) sonidos de los juguetes sonoros de niños (muñeca que habla,
sonaja) 3) fenómenos naturales (lluvia, truenos, playa) 4) sonidos de casa (teléfono, timbre),
sonidos de animales 5) sonidos de instrumentos musicales.

Estimulación
La estimulación o incentivo es la actividad que se le otorga a los seres vivos para un buen
desarrollo o funcionamiento, ya sea por cuestión laboral, afectiva o física. La estimulación se
contempla por medio de recompensas o también llamados estímulos, que despiertan en el
individuo la motivación para realizar algo.

La mayor parte es por dinero, por afecto o por ciertos métodos de ejercicios, por lo cual se incita a
realizar acciones mejor elaboradas. La palabra también se usa a menudo metafóricamente. Por
ejemplo, una actividad interesante o divertida puede ser descrita como "estimulante",
independientemente de sus efectos físicos sobre los nervios.

Ejemplos de ejercicios de la estimulación multisensorial
Para que se pueda entender mejor en qué consiste la estimulación multisensorial pondremos unos
ejemplos de ejercicios o actividades de estimulación por cada sentido:

Ejercicios visuales de estimulación multisensorial: Ponerse guantes en las manos con colores
llamativos moviéndolas y haciendo que el niño siga el movimiento, estimulando la atención y
seguimiento visual. Ponerse con él frente a un espejo, sacar la lengua y moverla en todas las
direcciones lentamente para que la siga e ir aumentando la velocidad, esconderla y sacarla por
otro lado.
Ejercicios auditivos de estimulación multisensorial: Hacerle pedorretas o sonidos hechos con la
boca que le llamen la atención. Después cogerlo mirando al frente y repetirle lo mismo primero
por un lado y luego por el otro, varias veces y después de forma aleatoria para sorprenderlo (no
asustarlo). Se puede hacer lo mismo con el sonido de bolsas de plástico al apretarlas e intercalarlas
con otros sonidos como cascabeles, campanitas u otros que le resulten atractivos al niño.

RESPUESTA CONDICIONADA
Reacción o respuesta refleja aprendida ante un estímulo. Recibe el nombre de "condicionada" por
ofrecerla el organismo tras haberse dado la condición del aprendizaje, de la experiencia de la
asociación de estímulos: la respuesta de salivar del famoso perro de Pavlov se llama condicionada
sólo cuando el perro ha aprendido a darla tras un estímulo que de modo natural no la provocaba,
como el sonido de la campana, y dispone de ella precisamente porque ha experimentado su
asociación o vínculo temporal con la presencia del alimento en la boca, que sí provocaba de forma
natural dicha respuesta. Las respuestas condicionadas las manifiesta pues el organismo ante los
llamados estímulos condicionados.

Primero la reflexología rusa y después el conductismo, principalmente Watson con el modelo de
aprendizaje llamado "condicionamiento clásico", creyeron que la mayor parte de conductas
humanas podían ser comprendidas en términos de meras respuestas condicionadas. Las técnicas
de "modificación de la conducta" propuestas en las terapias conductistas suponen de un modo u
otro que muchas de los comportamientos trastornados son una consecuencia del aprendizaje de
respuestas condicionadas no adaptativas, defendiendo para su cura distintos modelos, siendo el
llamado "contracondicionamiento" el más fiel a este tipo de aprendizaje.

El reflejo condicionado

He aquí el esquema de la experiencia ya clásica: pongamos alimento en la boca de un perro;
luego de uno o dos segundos la saliva comienza a ser segregada por su glándulas. Se trata
de un acto reflejo, es decir, de una respuesta constante del perro a un estímulo que le llega
del ambiente extemo, pero de un reflejo innato, presente desde el nacimiento de cada
animal. Ahora, antes de darle alimento al perro hagámosle escuchar el sonido de un
metrónomo, o encendamos una lamparilla ante sus ojos. Luego de un cierto número de
experiencias notaremos que no es necesario darle alimento al animal para provocar la
salivación; el perro segregará saliva apenas sienta el sonido del metrónomo o vea la
lamparilla encendida. Esto que hemos descrito es un reflejo condicionado. "La condición
fundamental para la formación de un reflejo condicionado —escribe Pavlov— es
generalmente la coincidencia en el tiempo, por una o más veces, de una excitación
indiferente con un estímulo absoluto". En nuestro caso, el sonido del metrónomo constituye
la excitación indiferente, indiferente justamente porque en cuanto tal no tiene ninguna
relación con la secreción salival; el suministro del alimento, en cambio, es el estímulo
absoluto, ligado permanentemente con la secreción salival, que tiene la tarea de comenzar
la digestión del alimento. Si la excitación indiferente —metrónomo— precede
regularmente por un cierto número de veces al estímulo absoluto —alimen to—será capaz
de por sí de dar la respuesta refleja —se creción salival—; se establece así un nuevo
vínculo, un nuevo reflejo entre un estímulo —metrónomo— y una respuesta —secreción
saliva!— anteriormente no ligados entre sí. Por ello el reflejo se Mama condicionado,
porque no se halla presente regularmente en el organismo, sino que para formarse necesita
algunas condiciones, es decir, la coincidencia por algunas veces del estímulo indiferente
con el estímulo absoluto, El reflejo condicionado salival es sólo un ejemplo de reflejo
condicionado, que se adecúa para su estudio en laboratorio por su simplicidad y por la
posibilidad de obtener un juicio cuantitativo mediante el recuento de las gotas de saliva
segregadas. Pero, escribe Pavlov, "el reflejo condicionado puede formarse por medio de
todos los reflejos absolutos y con todos los posibles agentes del ambiente externo e interno,
tanto en forma elemental como en forma de combinaciones complejas, con una sola
limitación, es decir, que se trate de agentes capaces de ser percibidos por las células
receptivas de los hemisferios cerebrales". El reflejo condicionado típico del que
anteriormente diéramos el ejemplo era conocido ya mucho tiempo antes de los
experimentos de Pavlov con el nombre de "salivación psíquica", pero ninguno había intuido
la importancia enorme del mismo. El adjetivo "psíquico", sin embargo, fue abandonado por
Pavlov dado que podía convertirse en una fuente de equívocos. Él escribió al respecto:

"Cuando un naturalista se propone hacer el análisis completo de la actividad vital de los
animales superiores no puede, no debe, hablar de actividad psíquica de estos animales sin
traicionar el principio de las ciencias naturales. La ciencias natural es un trabajo de la mente
volcado hacia la investigación de la naturaleza y no es lícito en este campo recurrir a
interpretaciones y a conceptos tomados de fuentes que no sean de la naturaleza misma. Si el
naturalista hablara de actividad psíquica de los animales superiores, él transportaría al
dominio de la naturaleza ideas tomadas de su mundo interior, es decir, repetiría el antiguo,
error cometido por los hombres cuando iniciaron estudios de los fenómenos naturales
prestándoles a las diversas manifestaciones de ia naturaleza inanimada sus propios
pensamientos, deseos y sentimientos. Para un naturalista coherente, también en los
animales superiores existe una sola cosa: esta o aquella reacción exterior a un fenómeno del
mundo externo".

A este fenómeno exterior, es decir, la "salivación en respuesta a un estímulo que ya no era
un estímulo alimenticio, sino una señal sonora o luminosa del mismo, Pavlov logró
justamente estudiarlo objetivamente, científicamente, en sus relaciones de causa y efecto,
en su origen y desarrollo. Él vio que también este fenómeno podía ser considerado como un
reflejo y clarificó la naturaleza de "reacción de advertencia", subrayando de esa manera el
carácter de previsión de un advenimiento que tendrá lugar en el futuro en el mundo externo.
En efecto, se trata aparentemente de un reflejo clásico: a un estímulo externo, por ejemplo
el sonido del metrónomo, corresponde una determinada reacción del organismo, por
ejemplo la secreción salival. Pero la saliva no tiene, naturalmente, la tarea de digerir el
sonido, como deberíamos afirmar según el esquema del reflejo entendido en sentido
cartesiano. La saliva digerirá aquello que aparezca luego del sonido, es decir, el alimento.
La reacción condicionada, entonces, sirve para adaptar, para preparar al organismo viviente
para un suceso que se producirá en el futuro. Ya hemos visto cuáles son las condiciones
indispensables para la elaboración de un reflejo condicionado; recordemos ahora que el
reflejo mismo se mantiene sólo por un determinado período de tiempo.

Si, en efecto, la suministración del alimento no sigue al sonido del metrónomo, luego de
cierto número de veces el sonido no se verá seguido por la secreción salival. Se dice
entonces que el reflejo condicionado se ha extinguido, porque entró en escena la inhibición,
y sobre tal fenómeno volveremos brevemente más adelante. Es intuitiva la importancia
general que los reflejos condicionados asumen en la vida del individuo. Basta con pensar
que gracias a los mismos el ser viviente puede adaptarse a las continuas modificaciones del
ambiente en el que vive, reaccionando en forma adecuada. Mediante los reflejos innatos, o
incondicionados, en efecto, se establece un equilibrio estático entre individuo y ambiente,
siempre igual a sí mismo, necesario, pero no suficiente para asegurar la supervivencia al
individuo. Los reflejos incondicionados constituyen, en efecto, un equilibrio entre el
organismo viviente y el ambiente que lo circunda, y permiten vivir a los animales en
determinadas condiciones. Pero sólo en determinadas con¬diciones: el recién nacido,
gracias al reflejo incondicionado de la succión, puede nutrirse en el pezón de la mama, pero
sólo si el pezón está al alcance de sus labios. De ninguna manera es capaz de hallar su
alimento, a menos que el mismo le sea llevado literalmente a la boca. Pero todos los
animales viven en un mundo en el que es necesario nutrirse diariamente, defenderse de los
enemigos, buscar un reparo de la intemperie, en condiciones siempre diversas. En este
punto intervienen los reflejos condicionados, que no son inmutables, sino que se modifican
en relación con los cambios del ambiente externo. Los mismos indicarán cada vez al animal
que un determinado objeto constituye un peligro que debe evitarse, que en un determinado
lugar existe la posibilidad de procurarse el alimento, que a una determinada cosa está
asociada una sensación placentera, etcétera. Como hemos dicho, el mérito de Pavlov no es
sólo el de haber indicado la importancia de este fenómeno elemental de la corteza cerebral,
sino de haber explotado profundamente las posibilidades de estudio que el mismo ofrecía,
proporcionando la base para una técnica precisa de análisis de aquella actividad nerviosa
superior, cuya investigación había sido imposible para la fisiología hasta ese momento. La
salivación condicionada, en efecto, podía ser fácil y exactamente medida en su totalidad,
con la sola condición de suturar en el exterior el conducto excretor de la glándula salival y
de medir las gotas que caían. Existía una única dificultad: excluir la influencia de los
factores externos accidentales, no deseados por el experimentador, quien debía investigar
un solo reflejo condicionado por vez y obtener resultados rigurosamente precisos. Por lo
tanto, era necesario aislar al animal del experimento antes de exponerlo a determinadas
excitaciones, evitando que fuera perturbado por cualquier otro estímulo del ambiente
externo. Pavlov recurrió entonces a la "torre del silencio", separando rigurosamente al
animal de todo estímulo que no fuera el elegido por el experimentador, por ejemplo el
alimento y el sonido del metrónomo, y de la persona misma del experimentador, que
trabajaba, en efecto, en una habitación aislada de la del animal, y adoptando especiales
métodos de medición de la saliva segregada.
Con un trabajo que duró decenios, ayudado por numerosos colaboradores, estudió
detalladamente la forma¬ción, la consolidación, el debilitamiento y la desaparición de los
reflejos condicionados y pudo deducir de tales observaciones las leyes generales que
regulan el trabajo de los hemisferios cerebrales, ante todo la excitación y la inhibición, la
expansión y la contracción.