You are on page 1of 22

Domingo, 13 de diciembre a las 19 horas

Iglesia Nuestra Señora de la Asunción de Arenas de San Pedro
RECITAL POÉTICO–MUSICAL:

“EL CÁNTICO ESPIRITUAL”
de San Juan de la Cruz

ARTISTAS
...............................................................................................................................
Belén Gutiérrez (actriz)

Agrupación de Música Renacentista bajo la dirección de Carolina Jiménez

Salvador Llopis (Instalación artística y diseño de dibujo cartel)

Organiza: Poesía para Arenas

Colaboran:
Parroquia “Nuestra Señora de la Asunción” de Arenas de San Pedro
Concejalía de Educación y Cultura del Ayuntamiento de Arenas de San Pedro
Escuela Municipal Luigi Boccherini de Arenas de San Pedro

_________________________________

http://poesiaparaarenas.blogspot.com/
“El valor del amor no consiste en sentir grandes
cosas,
más en una desnudez y la paciencia.....”

San Juan de la Cruz

_________________________________

http://poesiaparaarenas.blogspot.com/
1.- BIOGRAFÍA DE SAN JUAN DE LA CRUZ

2.- LA MÍSTICA: UN INTENTO DE DEFINICIÓN

2.- EL CÁNTICO ESPIRITUAL

3.- OTRAS OBRAS SIGNIFICATIVAS DE SAN JUAN

4.- EL CÁNTICO ESPIRITUAL DE VALENTE

_________________________________

http://poesiaparaarenas.blogspot.com/
BIOGRAFÍA DE SAN JUAN DE LA CRUZ
Juan de Yepes Álvarez nace en Fontiveros, Ávila, el 24 de junio de 1542 y
muere en Úbeda, el 14 de diciembre de 1591. conocido como estudiante con
el nombre de fray Juan de Santo Matía y más tarde como San Juan de la
Cruz, fue un poeta místico y un religioso carmelita descalzo del Renacimiento
español. Desde 1952 es el Patrono de los poetas en lengua española.

Fue hijo de Gonzalo de Yepes y de Catalina Álvarez, tejedores de buratos y de
escasos recursos económicos. El padre y el hermano pequeño, Luis, mueren
cuando Juan tiene sólo tres años, por lo que la madre y los dos hijos restantes
(Francisco y el propio Juan) se ven obligados por la acuciante pobreza (las
penalidades pasadas hicieron de Juan un hombre de escasa corpulencia,
bastante bajo de estatura, Santa Teresa lo llamaba "mi medio fraile") a
trasladarse primero a Arévalo (donde viven durante cuatro años) y en 1551 a
Medina del Campo. El incremento de fortuna que les reportó el matrimonio del
hermano mayor consiguió que se establecieran allí definitivamente. Juan,
gracias a su condición de pobre de solemnidad, puede asistir al Colegio de los
Niños de la Doctrina, privilegio que le obliga a realizar ciertas
contraprestaciones, como asistir en el convento, la ayuda a Misa y a los
Oficios, el acompañamiento de entierros y la práctica de pedir limosna. La
mínima formación recibida en el colegio le capacitó para continuar su formación
en el recién creado (1551) colegio de los jesuitas, que le dieron una sólida base
en Humanidades. Como alumno externo y a tiempo parcial, debía compaginar
sus estudios con un trabajo de asistencia en el Hospital de Nuestra Señora de
la Concepción de Medina, especializado en la curación de enfermedades
venéreas contagiosas.

Así, pues, entre 1559 y 1563, estudia con los jesuitas; durante los primeros tres
años, recibe la formación según la novedosa ratio studiorum, en la que el latín
era la base de todo el currículum; en el cuarto año, aparte de recibir instrucción
retórica, aprende a escribir en latín, a construir versos en este idioma y a
traducir a Cicerón, Julio César, Virgilio, Ovidio, Marcial y Horacio.
Simultáneamente, vive las nuevas corrientes del Humanismo cristiano, con
estilo y comportamientos renovados en la pedagogía.

A los veintiún años, en 1563, ingresa en los Padres Carmelitas de Medina
(orden de los Carmelitas) y adopta el nombre de fray Juan de Santo Matía.
Tras realizar el noviciado entre 1563 y 1564 en el convento de Santa Ana, se
traslada a Salamanca donde estudiará en el Colegio de San Andrés de los
Cármenes entre 1564 y 1567 los tres cursos preceptivos para bachillerarse en
Artes. Durante el tercer curso, fue nombrado, por sus destrezas dialécticas,
prefecto de estudiantes en el colegio de San Andrés.

_________________________________

http://poesiaparaarenas.blogspot.com/
En 1567 regresa a Medina del Campo por unos pocos días para ser ordenado
presbítero y celebrar su primera misa en presencia de su hermano, del resto de
su familia y de sus amigos del convento. Allí conocerá a Teresa de Cepeda y
Ahumada, futura santa Teresa de Jesús, que había llegado a la ciudad para
fundar una nueva sede de su Reforma Carmelita, los llamados carmelitas
descalzos. Teresa convence a Juan y lo une a su causa de reforma de su
orden. Ésta, reformada, tropezó con una gran hostilidad por parte de los
carmelitas calzados.

Juan regresa a Salamanca e inicia estudios de Teología durante el curso 1567-
1568, pero solo termina un curso -los preceptivos hubieran sido cuatro- por lo
que no obtuvo ni siquiera el grado de bachiller.

En agosto de 1568 abandona Salamanca para acompañar a Teresa en su
fundación femenina de Valladolid.

El 28 de noviembre de 1568 funda en Duruelo el primer convento de Descalzos
de la rama masculina del Carmelo Descalzo siguiendo la Regla Primitiva, esto
es, un establecimiento que propugna el retorno a la práctica original de la
Orden; en la ceremonia, cambia su nombre por el de fray Juan de la Cruz. En
1570 la fundación se trasladó a Mancera, donde Juan desempeñó el cargo de
Subprior y Maestro de novicios; tras una estancia en Pastrana para poner en
marcha su noviciado, se establece en 1571 en Alcalá de Henares como Rector
del colegio recién fundado.

Juan se convierte en uno de los principales formadores para los nuevos
adeptos a esta reforma carmelitana. En 1572 viaja, invitado por Teresa de
Jesús, al Convento de la Encarnación en Ávila, en donde asumirá las tareas de
Vicario y Confesor de las monjas. Permanecerá aquí hasta finales de 1577, por
lo que acompañará a la madre Teresa a la fundación de diversos conventos de
Descalzas, como el de Segovia.

Durante este periodo, en el seno de la Orden del Carmelo se habían agravado
los conflictos jurisdiccionales entre los carmelitas calzados y descalzos,
debidos a distintos enfoques espirituales de la reforma; por lo demás, el pleito
se enmarcaba también en la confrontación entre el poder real y el pontificio por
dominar el sector de las órdenes religiosas. Así, en 1575, el Capítulo General
de los Carmelitas decidió enviar un visitador de la Orden para suprimir los
conventos fundados sin licencia del General y de recluir a la madre Teresa en
un convento. Finalmente, en 1580 el Carmelo Descalzo se erige en Provincia
exenta y en 1588 es reconocida como Orden.

En este contexto es en el que se produce el encarcelamiento de Juan de la
Cruz, quien ya en 1575 había sido detenido y encarcelado en Medina del
Campo durante unos días por los frailes calzados. La noche del 3 de diciembre
de 1577 Juan de la Cruz es nuevamente apresado y trasladado al convento de
frailes carmelitas de Toledo, donde es obligado a comparecer ante un tribunal
de frailes calzados para retractarse de la Reforma teresiana. Ante su negativa,
es recluido en una prisión conventual durante ocho meses.

_________________________________

http://poesiaparaarenas.blogspot.com/
Durante este periodo de reclusión escribe las treinta y una primeras estrofas
del Cántico espiritual (en la versión conocida como protocántico), varios
romances y el poema de la fonte, y los canta en su estrecha reclusión para
consolarse.

Tras concienciarse de que su liberación iba a ser difícil, planea detenidamente
su fuga y entre el 16 y el 18 de mayo de 1578, con la ayuda de un carcelero, se
escapa en medio de la noche y se acoge en el convento de las Madres
Carmelitas Descalzas, también en Toledo. Para mayor seguridad, las monjas lo
envían al Hospital de Santa Cruz, en el que estuvo mes y medio.

En 1578 se dirige a Andalucía para recuperarse completamente. Pasa por
Almodóvar del Campo, cuna de los místicos San Juan de Ávila y San Juan
Bautista de la Concepción, y luego llega como Vicario al convento de El
Calvario en la serranía jienense. Entabla amistad con Ana de Jesús, tras
algunas visitas a la fundación de Beas de Segura.

En junio de 1579 se establece en la fundación de Baeza donde permanece
como Rector del Colegio Mayor hasta 1582, en que marcha para Granada tras
ser nombrado Tercer Definidor y Prior de los Mártires de esa ciudad. Realiza
numerosos viajes por Andalucía y Portugal, por razones del cargo. En 1588 es
elegido Primer Definidor y Tercer Consiliario de la Consulta, la cual le traslada
a Segovia.

Tras un nuevo enfrentamiento doctrinal en 1590, es destituido en 1591 de
todos sus cargos, y queda como simple súbdito de la comunidad. Durante su
viaje de vuelta a Segovia, cae enfermo en el convento de La Peñuela y es
trasladado a Úbeda, donde muere la noche del 13 al 14 de diciembre.

La obra literaria de San Juan de la Cruz

La obra de San Juan de la Cruz ha sido, desde siempre, enfocada desde dos
perspectivas, la teológica y la literaria, que, en muchas ocasiones, se han
presentado mezcladas.

Desde el punto de vista religioso,

la obra de San Juan sufre una serie de manipulaciones
tendentes a integrarla dentro de los límites y convenciones
de la ortodoxia. Probablemente, la primera manipulación la
realiza el propio autor cuando se decide a redactar los
comentarios.[1]

La cita hace referencia a los comentarios o paráfrasis explicativa que Juan de
la Cruz escribió para su obra más importante, el llamado Cántico espiritual, con
una finalidad didáctica como resultado de las dificultades de adaptar la
estructura del poema al esquema del itinerario místico (las tres vías y los tres
estados correlativos).

_________________________________

http://poesiaparaarenas.blogspot.com/
Esta presencia teológica sobre su obra, y en concreto sobre el Cántico, se ha
manifestado también en las constantes manipulaciones de tipo editorial que ha
sufrido, en forma de añadidos al título o de epígrafes para determinados grupos
de estrofas del poema.

Consecuentemente, una importante rama de los estudios sanjuanistas se ha
dedicado a demostrar la adecuación de lo escrito por San Juan a la ortodoxia
religiosa católica, privilegiando los Comentarios en prosa sobre la poesía.

Por otro lado, es frecuente en el estudio literario de su obra que o bien se den
saltos continuos a lo teológico, o bien que se estudien de forma conjunta la
poesía y los Comentarios doctrinales del propio poeta, con la idea de que estos
son necesarios para comprender aquella.

Frente a esta vertiente de los estudios sanjuanistas, se encuentra otra que
postula que

la necesidad (o posibilidad) de la interpretación religiosa es
algo que debe ser argumentado y discutido en cada caso,[2]

En tanto que el sentido objetivo de la poesía de San Juan no obliga
necesariamente a aceptar un significado religioso.

Combinando la antigua simbología del Cantar de los cantares con las fórmulas
propias del petrarquismo, produjo una rica literatura mística, que hunde sus
raíces en la teología tomista y en los místicos medievales alemanes y
flamencos. Su producción refleja una amplia formación religiosa, aunque deja
traslucir el influjo del Cancionero tradicional del siglo XVI, sobre todo en el uso
del amor profano (las figuras del amante y de la amada) para simbolizar y
representar el sentimiento místico del amor divino.

La estrofa más empleada en sus poemas es la lira, aunque demuestra igual
soltura en el uso del romance octosílabo.

San Juan utiliza determinados recursos estilísticos con una profusión y
madurez poco frecuentes, dando un nuevo y más profundo sentido a las
expresiones paradójicas («cauterio suave»), a las exclamaciones
estremecedoras («¡Oh, llama de amor viva!») habituales en los cancioneros.
Además, emplea símbolos como la casa o morada, la noche, la luz, la fuente, la
oscuridad, la caza de cetrería, la caída, el vuelo, los animales etcétera.

Lo que mejor define su poesía es su extraordinaria intensidad expresiva,
gracias a la perfecta adecuación y el equilibrio de cada una de sus imágenes. A
ello contribuye así mismo su tendencia a abandonar el registro discursivo y
eliminar nexos neutros carentes de valor estético para buscar una
yuxtaposición constante de elementos poéticos de gran plasticidad en torno a
un elemento central, como ha demostrado Dámaso Alonso.

Obras

_________________________________

http://poesiaparaarenas.blogspot.com/
Noche oscura, Cántico espiritual y Llama de amor viva son sus tres obras
poéticas capitales, a las cuales corresponden varias obras en prosa que les
sirven de corolario explicativo, dado el hermetismo simbólico de su poesía:
Subida al monte Carmelo, Noche oscura del alma, Llama de amor viva (las tres
reunidas en el volumen Obras espirituales que encaminan a un alma a la unión
perfecta con Dios) y Cántico espiritual.

Además de estas tres composiciones, San Juan es autor de 7 poemas más (a
los que se suelen añadir varios de autoría discutida). Esos poemas son (se cita
el primer verso): "Entréme donde no supe", "Vivo sin vivir en mí", "Tras de un
amoroso lance", "Un pastorcico, solo, está penado", "Aquella eterna fonte está
escondida", "En el principio moraba" y "Encima de las corrientes".

Fuentes literarias

La poesía de Juan de Yepes constituye el punto de encuentro de una larga
tradición literaria. Su lírica integra tradiciones literarias de distinto origen que,
aunadas por el escritor en sus textos, van adquiriendo significados y valores
múltiples que sobrepasan aquellos que tenían en su origen.

La crítica, desde Dámaso Alonso, ha puesto de relieve la confluencia de tres
influjos: por un lado, el bíblico del Cantar de los Cantares, y, por otro, la
tradición de la poesía culta italianizante y la tradición de la poesía popular y de
cancioneros del Renacimiento español.

• El influjo de la Biblia es fundamental en su poesía, en tanto actúa como
molde y catalizador del resto de lecturas que conforman el bagaje
cultural de San Juan. Particularmente, resulta trascendental en el
Cántico, cuyo simbolismo e imágenes tienen su origen en el Cantar de
los cantares.

Doctrina

Toda su doctrina gira en torno al símbolo de la «noche oscura», imagen que ya
era usada en la literatura mística, pero a la que él dio una forma nueva y
original.

La noche, al borrar los límites de las cosas, le sugiere, en efecto, lo eterno, y de
esa manera pasa a simbolizar la negación activa del alma a lo sensible, el
absoluto vacío espiritual.

Noche oscura llama también san Juan a las «terribles pruebas que Dios envía
al hombre para purificarlo»; ateniéndose a este último significado, habla de una
noche del sentido y de una noche del espíritu, situadas, respectivamente, al fin
de la vía purgativa y de la vía iluminativa, tras las cuales vendría la vía unitiva,
aspiración última del alma atormentada por la distancia que la separa de Dios,
y realización de su deseo de fusión total con Él. La existencia de estas tres vías

_________________________________

http://poesiaparaarenas.blogspot.com/
se corresponde con las tres potencias clásicas del alma: memoria,
entendimiento y voluntad, que en este mismo orden son reducidas a un estado
de perfecto silencio. El silencio de la memoria es llamado en la mística
esperanza. El silencio del entendimiento se llama fe y el silencio de la voluntad
caridad o amor. Estos tres silencios representan a la par un vaciamiento interior
y una renuncia de uno mismo que alcanza su máximo grado a través de la
virtud de la caridad. De ahí sobrevienen la enorme angustia y la sensación de
muerte característica de los místicos, pues unirse a Dios es un perderse previo
a sí mismo... para después ganarse.

Antes de acceder a la experiencia mística de unión con Dios, el alma
experimenta una desoladora sensación de soledad y abandono, acompañada
de terribles tentaciones que, si consigue vencer, dejan paso a una nueva luz,
pues «Dios no deja vacío sin llenar».

LA MÍSTICA: UN INTENTO DE DEFINICIÓN

La palabra “Mística” procede del griego místicos: cerrado . Se podría definir
como una Filosofía o Teología que trata de los fenómenos que no se
pueden explicar racionalmente. La mística es un estado religioso elevado de
conciencia por el que la realidad se percibe cercana a Dios La mística se da en
todas las religiones, si bien cada una tiene sus propias particularidades.

• En el cristianismo se conoce también como éxtasis o éxtasis místico.
• Los sufíes son una rama del Islám que como objetivo principal persigue
la mística.
• Se acepta en todas las religiones que la mística es la antesala de la
Iluminación

Mística como Corriente literaria

La mística, o vía mística, es, junto a la ascética, una de las dos corrientes de
poesía religiosa cultivadas durante el Renacimiento (movimiento sociocultural
del siglo XV y XVI). La mística es comúnmente considerada como un grado
superior a la ascética.
La mística es la corriente literaria que utiliza la creación de obras escritas como
medio para expresar la religiosidad y lo que supone para sus autores la religión
(al hablar de relígión, dado que se enmarca en el contexto sociocultural
español del siglo XVI, se refiere siempre a religión cristiana). Dentro de la
poesía religiosa, la mística está reservada a muy pocos elegidos, y se consuma
al producirse la unión del alma con Dios.
Para que la unión del alma con Dios se realice se deben seguir tres pasos o
fases:
_________________________________

http://poesiaparaarenas.blogspot.com/
• Vía purgativa: el alma se purifica de sus vicios y sus pecados mediante
la penitencia y la oración. Las atracciones por sí mismas no tienen por
qué ser malas pero sí lo es el apego o gusto que provocan en la
memoria, porque la impide orientarse plenamente hacia Dios. La
privación corporal y la oración son los principales medios purgativos.

• Vía iluminativa: una vez purificada, el alma se ilumina al someterse
total, única y completamente a la voluntad de Dios. El alma se halla ya
limpia y en un desamparo y angustia interior inmensos, arrojada a lo que
es por sí sola sin el contacto de Dios. El demonio tienta entonces y el
alma debe soportar todo tipo de tentaciones y seguir la luz de la fe
confiando en ella y sin engañarse mediante una continua introspección
en busca de Dios. Pero ha de ser humilde, ya que si Dios no quiere, es
imposible la unión mística, pues la decisión corresponde a Él.

• Vía unitiva: el alma se une a Dios, produciéndose el éxtasis que anula
los sentidos. A este punto sólo pueden llegar los elegidos y es muy difícil
describirlo con palabras porque el pobre instrumento de la lengua
humana, ni siquiera en forma poética, puede describir una experiencia
tan intensa: se trata de una experiencia inefable. El hecho de haber
alcanzado la vía unitiva puede manifestarse con los llamados estigmas o
llagas sagradas (las heridas que sufrió Cristo en la cruz), con fenómenos
de levitación del santo y con episodios de bilocación (es decir,
encontrarse en varios lugares al mismo tiempo). El santo, porque ya lo
es al sufrir este tipo de unión, no puede describir sino sólo
aproximadamente lo que le ha pasado.

Históricamente, la palabra misticismo va asociada a las religiones de misterios
o cultos mistéricos que florecieron en el mundo grecorromano en los primeros
siglos de la era cristiana (eleusinos, órficos, dionisíacos). El místico (mustes)
era el iniciado que bajo juramento de guardar el secreto prometía callar sobre
la actividad interna de su recién fundada religión. En su sentido original, pues,
la palabra misticismo está asociada con el misterio, el secreto y lo oculto.

Luego pasó al neoplatonismo donde significó cerrar los ojos a todas las cosas
externas, práctica que se hizo central en la meditación neoplatónica, se excluía
al mundo para poder levantarse hasta el Uno y estar “solo con el solo”.
Mientras los ojos del cuerpo estaban cerrados, el ojo interior permanecía
abierto y buscaba la sabiduría.

La palabra mística fue introducida por el cristianismo por un monje siríaco
desconocido, un neoplatónico cristiano de finales del siglo V o principios del
siglo VI, que escribió varios tratados teológicos, uno de ellos llamado Mystica
Teologia. Sus obras, aunque poco apreciadas, recorrieron el mundo intelectual
de Europa después de haber sido traducidas al latín en el siglo IX. Alberto,
Santo Tomás de Aquino, Buenaventura y los escolásticos recibieron al autor
_________________________________

http://poesiaparaarenas.blogspot.com/
con entusiasmo, haciendo numerosos comentarios sobre sus obras. Esta obra,
la Mystica Teologia, fue traducida al inglés por el autor anónimo de La nube del
no saber (tal como la conocemos hoy), en el siglo XIV.

La obra se abre con un pasaje que describe como el alma asciende al área de
la supraconceptualidad y del silencio interior, trascendiendo todas las imágenes
y pensamientos:

Trata, pues, en tu intento de practicar la contemplación mística, de dejar atrás
los sentidos y las operaciones del intelecto, así como todas las cosas que
pueden percibir los sentidos y el intelecto y todas las cosas que no son y las
que son. Lánzate a lo desconocido, en cuanto es posible, hacia la unión con
aquel que está por encima de todas las cosas y de todo conocimiento. Solo por
una incesante y absoluta negación de ti mismo y de todas las cosas en pureza,
abandonándolo todo y liberándote de todo serás transportado al rayo de la
divina oscuridad que supera todo ser” (La nube del no saber, Anónimo inglés,
1981, p. 47)

Estas son algunas de las definiciones clásicas de la teología mística que eran
comunes en la Edad Media y, más tarde, en San Juan de la Cruz:

Juan Gerson (1363-1429) canciller de la Universidad de París: “La teología
mística es el conocimiento experimental de Dios por medio del abrazo del amor
unitivo”.

Buenaventura (1217-1274): “La teología mística es el ascenso de la mente a
Dios por medio del deseo amoroso”.

San Juan de la Cruz (1542-1591): “Contemplación es la teología mística que
llaman los teólogos secreta sabiduría, la cual dice Santo Tomás que se
comunica e infunde en el alma por amor” (Noche oscura).

El mismo San Juan de la Cruz, comentando su propio poema, habla de una
“ciencia sabrosa y amorosa”, y escribe: “La ciencia sabrosa que dice aquí que
la enseño es la teología mística, que es ciencia secreta de Dios, que llaman los
espirituales, contemplación, la cual es muy sabrosa, porque es ciencia por
amor, el cual es el maestro della y todo lo hace sabroso” (Cántico Espiritual)

De esto se desprende que el misticismo es sabiduría o conocimiento que se
encuentra a través del amor, es un conocimiento amoroso. Además, es un
conocimiento experimental comparable a la sensación o al tacto, diferente del
conocimiento abstracto, y este conocimiento experimental de Dios solo se
puede obtener a través del amor. Esta es la doctrina de la primera carta de San
Juan y es la doctrina del autor de La nube del no saber, que escribe: “Pues por
amor podemos encontrarle, sentirle y alcanzarle por sí mismo” (1981, p. 78). Y
en otro lugar también dice: “Aunque no podamos conocerle, sí podemos
amarle. Por el amor puede ser tocado y abrazado, nunca por el pensamiento”
(1981, p. 78)

_________________________________

http://poesiaparaarenas.blogspot.com/
Otros autores medievales sostienen que los conceptos pueden alcanzar a Dios
tal como es en la creación, pero solo el amor puede alcanzar a Dios tal como
es en sí mismo. Santo Tomás de Aquino sostiene que la infinitud de Dios
supera cuanto la razón pueda alcanzar, porque lo finito no puede comprender
adecuadamente lo infinito. Por esto los misterios de Dios no son antiracionales
sino supraracionales. Frente a esta incapacidad del hombre para alcanzar el
misterio de Dios, San Juan de la Cruz invita a una búsqueda que deja de lado
lo intelectual, cierra los ojos del entendimiento y de los sentidos, y por el
camino de la negación y del amor se encuentra con su Amado.

Cabe señalar que la inspiración fundamental de los místicos de la Edad Media
proviene de los Evangelios, las Epístolas de San Juan, los Salmos, el Cantar
de los Cantares, es decir la Biblia.

En otras palabras, la experiencia mística fue interpretada así: Dios que es amor
infunde su don de amor en el alma. Cuando el alma responde a esta llamada
recibe el espíritu santo que es el amor personificado. Para San Juan la
experiencia mística es la “llama de amor viva”.

“¡Oh, llama de amor viva
Que tiernamente hieres
De mi alma en el más profundo centro!”

_________________________________

http://poesiaparaarenas.blogspot.com/
EL CÁNTICO ESPIRITUAL
Canciones entre el Alma y el Esposo

Esposa

1. ¿Adónde te escondiste,
Amado, y me dejaste con gemido?
Como el ciervo huiste,
habiéndome herido;
salí tras ti clamando, y eras ido.

2. Pastores, los que fuerdes
allá por las majadas al otero:
si por ventura vierdes
aquel que yo más quiero,
decidle que adolezco, peno y muero.

3. Buscando mis amores,
iré por esos montes y riberas,
ni cogeré las flores,
ni temeré las fieras,
y pasaré los fuertes y fronteras.

Pregunta a las criaturas

4. ¡Oh bosques y espesuras,
plantadas por la mano del Amado,
oh, prado de verduras,
de flores esmaltado,
decid si por vosotros ha pasado!

Respuesta de las criaturas

5. Mil gracias derramando,
pasó por estos sotos con presura,
y yéndolos mirando,
con sola su figura
vestidos los dejó de su hermosura.

Esposa

6. ¡Ay, quién podrá sanarme!

_________________________________

http://poesiaparaarenas.blogspot.com/
Acaba de entregarte ya de vero;
no quieras enviarme
de hoy más ya mensajero,
que no saben decirme lo que quiero.

7. Y todos cuantos vagan,
de ti me van mil gracias refiriendo,
y todos más me llagan,
y déjame muriendo
un no sé qué que quedan balbuciendo.

8. Mas, ¿cómo perseveras,
oh vida, no viviendo donde vives,
y haciendo porque mueras
las flechas que recibes,
de lo que del Amado en ti concibes?

9. ¿Por qué, pues has llagado
aqueste corazón, no le sanaste?
Y, pues me le has robado,
¿por qué así le dejaste,
y no tomas el robo que robaste?

10. Apaga mis enojos,
pues que ninguno basta a deshacellos,
y véanse mis ojos,
pues eres lumbre dellos,
y sólo para ti quiero tenellos.

11. Descubre tu presencia,
y máteme tu vista y hermosura;
mira que la dolecencia
de amor que no se cura
sino con la presencia y la figura.

12. ¡Oh cristalina fuente,
si en esos tus semblantes plateados,
formases de repente
los ojos deseados,
que tengo en mis entrañas dibujados!

13. Apártalos, Amado,
que voy de vuelo.

El Esposo

Vuélvete, paloma,
que el ciervo vulnerado
por el otero asoma,
al aire de tu vuelo, y fresco toma.
_________________________________

http://poesiaparaarenas.blogspot.com/
La Esposa

14. Mi Amado, las montañas,
los valles solitarios nemorosos,
las ínsulas extrañas,
los ríos sonorosos,
el silbo de los aires amorosos.

15. La noche sosegada
en par de los levantes del aurora,
la música callada,
la soledad sonora,
la cena, que recrea y enamora.

16. Nuestro lecho florido,
de cuevas de leones enlazado,
en púrpura tendido,
de paz edificado,
de mil escudos de oro coronado.

17. A zaga de tu huella
las jóvenes discurren al camino,
al toque de centella,
al adobado vino,
emisiones de bálsamo divino.

18. En la interior bodega
de mi amado bebí, y cuando salía
por toda aquesta vega,
ya cosa no sabía;
y el ganado perdí, que antes seguía.

19. Allí me dio su pecho,
allí me enseñó ciencia muy sabrosa,
y yo le di de hecho
a mí, sin dejar cosa;
allí le prometí de ser su esposa.

20. Mi alma se ha empleado,
y todo mi caudal en su servicio:
ya no guardo ganado,
ni ya tengo otro oficio;
que ya sólo en amar es mi ejercicio.

21. Pues ya si en el ejido
de hoy más no fuere vista ni hallada,
diréis que me he perdido,
que andando enamorada,
me hize perdidiza, y fui ganada.
_________________________________

http://poesiaparaarenas.blogspot.com/
22. De flores y esmeraldas
en las frescas mañanas escogidas,
haremos las guirnaldas,
en tu amor florecidas,
y en un cabello mío entretejidas.

23. En sólo aquel cabello,
que en mi cuello volar consideraste,
mirástele en mi cuello,
y en él preso quedaste,
y en uno de mis ojos te llagaste.

24. Cuando tú me mirabas
su gracia en mí tus ojos imprimían;
por eso me adamabas,
y en eso merecían
los míos adorar lo que en ti vían.

25. No quieras despreciarme,
que, si color moreno en mi hallaste,
ya bien puedes mirarme
después que me miraste,
que gracia y hermosura en mi dejaste.

26. Cogednos las raposas,
que está ya florecida nuestra viña,
en tanto que de rosas
hacemos una piña,
y no parezca nadie en la montiña.

27. Detente, cierzo muerto;
ven, Austro, que recuerdas los amores,
aspira por mi huerto,
y corran sus olores,
y pacerá el Amado entre las flores.

Esposo

28. Entradose ha la Esposa
en el ameno huerto deseado,
y a su sabor reposa,
el cuello reclinado
sobre los dulces brazos del amado.

29. Debajo del manzano,
allí conmigo fuiste desposada.
allí te di la mano,
y fuiste reparada,
donde tu madre fuera violada.
_________________________________

http://poesiaparaarenas.blogspot.com/
30. A las aves ligeras,
leones, ciervos, gamos saltadores,
montes, valles, riberas,
aguas, aires, ardores
y miedos de las noches veladores:

31. Por las amenas liras
y canto de serenas os conjuro
que cesen vuestras iras,
y no toquéis al muro,
porque la Esposa duerma más seguro.

Esposa

32. Oh ninfas de Judea,
en tanto que en las flores y rosales
el ámbar perfumea,
morá en los arrabales,
y no queráis tocar nuestros umbrales!

33. Escóndete, Carillo,
y mira con tu haz a las montañas,
y no quieras decillo;
mas mira las compañas
de la que va por ínsulas extrañas

Esposo

34. La blanca palomica
al arca con el ramo se ha tornado,
y ya la tortolica
al socio deseado
en las riberas verdes ha hallado.

35. En soledad vivía,
y en soledad ha puesto ya su nido,
y en soledad la guía
a solas su querido,
también en soledad de amor herido.

Esposa

36. Gocémonos, Amado,
y vámonos a ver en tu hermosura
al monte ó al collado
do mana el agua pura;
entremos más adentro en la espesura.
_________________________________

http://poesiaparaarenas.blogspot.com/
37. Y luego a las subidas
cavernas de la piedra nos iremos,
que están bien escondidas,
y allí nos entraremos,
y el mosto de granadas gustaremos.

38. Allí me mostrarías
aquello que mi alma pretendía,
y luego me darías
allí, tú, vida mía,
aquello que me diste el otro día.

39. El aspirar del aire,
el canto de la dulce Filomena,
el soto y su donaire,
en la noche serena,
con llama que consume y no da pena.

40. Que nadie lo miraba,
Aminadab tampoco parecía,
y el cerco sosegaba,
y la caballería
a vista de las aguas descendía.

_________________________________

http://poesiaparaarenas.blogspot.com/
OTRAS OBRAS SIGNIFICATIVAS
NOCHE OSCURA

Canciones del alma que se goza de haber llegado al alto estado de
la perfección, que es la unión con Dios, por el camino de la
negación espiritual.

1. En una noche oscura,
con ansias, en amores inflamada
¡oh dichosa ventura!,
salí sin ser notada
estando ya mi casa sosegada.

2. A oscuras y segura,
por la secreta escala disfrazada,
¡Oh dichosa ventura!,
a oscuras y en celada,
estando ya mi casa sosegada.

3. En la noche dichosa
en secreto, que nadie me veía,
ni yo miraba cosa,
sin otra luz y guía
sino la que en el corazón ardía.

4. Aquésta me guiaba
más cierto que la luz del mediodía,
adonde me esperaba
quien yo bien me sabía,
en parte donde nadie parecía.

5. ¡Oh noche que guiaste!
¡Oh noche amable más que la alborada!
¡Oh noche que juntaste
Amado con amada,
amada en el Amado transformada!

_________________________________

http://poesiaparaarenas.blogspot.com/
6. En mi pecho florido
que entero para él sólo se guardaba,
allí quedó dormido,
y yo le regalaba,
y el ventalle de cedros aire daba

7. El aire de la almena,
cuando yo sus cabellos esparcía,
con su mano serena
en mi cuello hería
y todos mis sentidos suspendía.

8. Quedéme y olvidéme,
el rostro recliné sobre el Amado,
cesó todo y dejéme,
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado.

LLAMA DE AMOR VIVA

Canciones del alma en la íntima comunicación,
de unión de amor de Dios.

1. ¡Oh llama de amor viva,
que tiernamente hieres
de mi alma en el más profundo centro!
Pues ya no eres esquiva,
acaba ya, si quieres;
¡rompe la tela de este dulce encuentro!

2. ¡Oh cauterio suave!
¡Oh regalada llaga!
¡Oh mano blanda! ¡Oh toque delicado,
que a vida eterna sabe,
y toda deuda paga!
Matando. muerte en vida la has trocado.

3. ¡Oh lámparas de fuego,
en cuyos resplandores
las profundas cavernas del sentido,
que estaba oscuro y ciego,
con extraños primores
calor y luz dan junto a su Querido!

4. ¡Cuán manso y amoroso
recuerdas en mi seno,
donde secretamente solo moras
_________________________________

http://poesiaparaarenas.blogspot.com/
y en tu aspirar sabroso,
de bien y gloria lleno,
cuán delicadamente me enamoras!

El 'Cántico espiritual' de Valente
El poeta vuelve sobre san Juan de la Cruz y sobre la poesía mística

JUAN CARLOS SUÑÉN, - Madrid - 07/10/1989

El análisis que hace José Ángel Valente de la lectura actual del Cántico
espiritual centra esta entrevista. Valente prepara ahora, de nuevo enfrascado
en la espiritualidad, la edición de la Guía espiritual de Miguel de Molinos.

Pregunta. En 1942 se celebró el cuarto centenario del nacimiento de san Juan
de la Cruz y la proximidad del cuarto centenario de su muerte, en 1991. ¿Qué
diferencias en la lectura de la obra del carmelita advertiría como más
significativa entre ambas fechas?

Respuesta. La diferencia fundamental para mí radica en que la lectura actual
sería una lectura mucho más operativa. Es decir, que la obra de san Juan de la
Cruz estaría mucho más incorporada a la escritura poética de lo que estaba en
el año 1942. El centenario de 1942 fue más que nada una celebración
triunfalista. Algunos críticos, como Colin Thompson, han señalado que se trató
de un centenario que no fue acompañado de ninguna evaluación crítica
analítica. De él deriva, por ejemplo, la lectura de Dámaso Alonso, que es una
lectura hecha desde este lado. Es la negativa a entrar en el misterio de la
experiencia mística. La nueva lectura tendrá que ser una lectura más integral,
una lectura que asuma desde el lado de la poesía que san Juan es el poeta
clave de la tradición a la que pertenecemos, pero también un gran místico. Algo
que no suele suceder más que en las tradiciones orientales. Lo que yo espero
es que ahora realmente "entremos más adentro en la espesura".

P. La obra de san Juan estuvo olvidada durante 300 años, hasta que
Menéndez Pelayo reparó en ella mientras estudiaba a fray Luis.

R. Creo que se trató sobre todo de un problema de interpretación, de posición
de la crítica, que en un país muy tradicionalista ha encasillado a san Juan como
un fenómeno puramente religioso y no perteneciente a la órbita de lo literario.
Así se da la paradoja de que quien quizá sea el poeta clave de la tradición
española no pesa sobre ella, sino que la determina, como si dijéramos, a la
larga. Incluso Menéndez Pelayo cuando habla fray Luis se refiere sólo
incidentalmente a san Juan de la Cruz, sin entrar a analizarlo.

_________________________________

http://poesiaparaarenas.blogspot.com/
P. Usted se ha ocupado mucho de su obra.

R. Sí, teórica y poéticamente, pero no soy un fenómeno aislado. La
aproximación al carmelita se produce de una manera selectiva pero ya muy
acusada, por ejemplo, en Blas de Otero, cuya obra arranca de una lectura pro
funda de san Juan de la Cruz. Lectura que es también evidente en Luis
Cernuda y en algunos poetas latinoamericanos a los que personalmente me he
sentido muy próximo, como Lezama Lima o Westphalen.

P. Usted ha dicho que la mística es el deseo del deseo del otro. Y en rigor la
comunión o identidad entre amor profano y amor sagrado constituye el centro
de su lectura del Cántico.

R. Lo que he sostenido es que necesitamos abolir la distinción entre cuerpo y
espíritu, que sería un poco, en el sentido que le da Derrida, una pervivencia de
la metafísica. Es decir, es una oposición que hay que tachar. Hay que operar
con ella desde luego, porque está ahí, pero hay que operar con ella en
situación de tachadura. Y lo mismo sucedería con la distinción entre sacro y
profano. Quiero decir que yo, al hablar del lenguaje amoroso, no distinguiría
nunca entre esas dos categorías. Y finalmente, el sentido de mi exposición era
el de buscar ese punto anterior a la división. Eso me llevaba, por ejemplo, a
repetir una cita de John Donne, un poeta en el que se da un intercambio
continuo de lenguajes, de modo que hacia su poesía profana viene la
simbología de la Iglesia católica de la que él procede, y hacia su poesía sacra
va una imaginería de tipo sexual que le lleva incluso a dirigirse a Dios en
términos violentamente eróticos. El lenguaje sexual no se puede partir. Y
cuanto más nos remontamos, ya sea hasta la tradición cabalística o hacia los
ritos hierogámicos de Babilonia y de los sumerios, más imposible es dividir ese
lenguaje. Porque si lo hacemos se provoca enseguida una lectura alegórica
que a mí poéticamente me parece del todo innecesaria, aunque pueda
aceptarse con fines didácticos. Si la Iglesia quiere leer el Cantar de los
cantares como una alegoría de las nupcias entre Cristo y la Iglesia, eso es cosa
suya, pero para mí se trata ya de una segunda lectura. La lectura primaria me
sitúa ante un lenguaje, el del eros, que es el único posible y en el que, insisto,
no puedo llevar a cabo la distinción entre sacro y profano, porque no considero
que la experiencia sexual excluya la experiencia de lo divino.

P. ¿Es posible una poesía mística sin religión, encontrar la "oscuridad que
arroja luz" sin religión, sin dogma?

R. Yo creo que sí, que es posible. Ahí está toda la experiencia mística basada
en el yoga, que es una mística sin religión. En cierto modo, además, el
problema del místico es que termina por abolir los dogmas. Lo que le lleva casi
siempre a una situación de conflicto con las religiones positivas. Conflicto que
evidentemente no busca. El místico no es de antemano un revolucionario, pero
interioriza tanto el dogma que al final entra en conflicto con él. Por eso la Iglesia
acaba cortando la tradición mística con el proceso de Miguel de Molinos, que
es el último gran místico de la Iglesia en Occidente. Como a cualquier otro
Estado, le interesa el poder, y así no es posible que el individuo mantenga
zonas acotadas en las cuales no entre el poder.
_________________________________

http://poesiaparaarenas.blogspot.com/