INSTITUTO NACIONAL DE ANTROPOLOGÍA E

HISTORIA

ESCUELA NACIONAL DE ANTROPOLOGÍA E HISTORIA
LICENCIATURA EN ETNOHISTORIA
Arqueología de Mesoamérica. Centro, Golfo y Occidente
Prof. Hugo García Capistrán


LOS OLMECAS. FOCO DE INFLUENCIA PARA EL ÁREA MAYA Y GUERRERO A
TRAVÉS DE SUS INSCRIPCIONES Y PINTURAS
Omar Calzada

16 de Julio 2014





















“¿Qué melodías interpretan las sirenas? ¿Qué nombre se puso
Aquiles al ocultarse entre mujeres?, pese a que son preguntas
enigmáticas, no se hallan más allá de toda conjetura.
-Sir Thomas Browne

Introducción
El presente trabajo es un ensayo que nace de un dato que curiosamente encontré en
las publicaciones de la revista de Estudios de Cultura Maya en donde para Eric S.
Thompson, la cultura maya es sin duda de orígenes Olmecas. Tal planteamiento no lo
marca como una hipótesis, sino como una afirmación. De ahí que el trabajo que ahora
desarrollo se enfoca en la comparación de elementos que, intuyo, llevaron al conocido
arqueólogo a tal deducción.
Si tomamos a la cultura Olmeca desde el punto de vista en que se le consideró desde su
aparición bajo el concepto de “cultura madre”, esta investigación bien pudo tener como
objeto de estudio cualquier cultura que se haya desarrollado en el área Mesoamericana. Sin
embargo, una vez comenzada la búsqueda de información para abordar el tema que nos
compete, los elementos que relacionan la influencia olmeca hacia el área maya son mucho
más marcados, y en lo personal, mucho más interesantes.
Si bien hay rasgos olmecas esparcidos en Mesoamérica, tales como estilos artísticos, sitios
funerarios, cerámicas e incluso símbolos religiosos; lo que llama la atención respecto a la
influencia en al área maya, es el uso de una numeración con fechamientos en los grabados
olmecas que aparecen en sitios como Kaminaljuyú.
Teotihuacán, a pesar de ser un centro urbano de gran importancia, y sobre todo, como
recientemente se ha propuesto, un lugar multiétnico, no comparte dicho elemento con los
olmecas. Así mismo, sitios como Tlatilco revelan que era una necrópolis en la cual las
tumbas contienen una cerámica de carácter indudablemente olmeca. Pero aquí tampoco se
presenta una glífica numérica.

Por otra parte; si lo que se considera el área nuclear olmeca que se constituye por la
vertiente sudoriental de México, en Veracruz y Tabasco, debido a la escultura monumental
que no se da en otro lugar… ¿por qué la pintura con características meramente olmecas no
aparece ahí mismo, sino en el estado de Guerrero?
Así pues, los lineamientos que sigue este ensayo son los siguientes. En el primer apartado
se trata sobre las características que definen a la cultura olmeca, los elementos y materiales
de los que se valía y que se presentarán después en las zonas estudiadas donde elementos
como la numeración, la pintura y los montículos de piedra están presentes (Oxtotitlan,
Acatlán, Guerrero, respecto a la pintura). El apartado siguiente trata de manera breve sobre
las Estelas C, la cual nos remite en sus grabados fechas inscritas y personajes
estrechamente ligados a lugares de Guatemala y Chiapas, entre otros sitios. Algo particular
que hago resaltar en los tres apartados y que se podrá distinguir, es que en cada uno de
ellos, son las rutas comerciales las que dan la pauta para una extensión del tamaño que tuvo
la cultura olmeca; ¿es por su desarrollo más avanzado, tanto artístico, religioso y político –
por sólo mencionar algunos- que lo demás grupos buscan imitarlos?; tampoco se niega que
ellos recibieron influencia de otros grupos o compartieran mismos rasgos.
Cabe aclarar al lector, que tenga en consideración que quien redacta lo que ahora está
leyendo es un inexperto en el tema, alguien que apenas se inmiscuye como niño en una
plática de adultos, por lo que para alguien especializado, lo que aquí manifiesto pueden
llegar a parecerle obviedades o meros disparates.
Por otra parte señalo que esto no es un trabajo de explicación, sino más bien de indagación
que sigue el camino que otros han recorrido, pues sólo así podemos saber a dónde han

llegado y qué horizontes nos deparan esos senderos de los cuales ahora hacemos uso.
Comencemos pues, dando el primer paso en nuestro recorrido a través de la espesa zona
tropical en que habitó la cultura que nos concierne.
Los olmecas. Influencias recíprocas en Oxtotitlan
Para abordar el tema hay que empezar por definir a nuestro objeto de estudio, los olmecas.
Son … una alta civilización de estilo inimitable, cuyas raíces no se encuentran en ninguna
parte, que pasa como un meteoro por el horizonte Preclásico (…) y que desaparece tan
inexplicablemente como había surgido, más no sin dejar una herencia que será transmitida
de época en época hasta el fin, hasta la caída de los aztecas y de los mayas.
1
Los olmecas, ante todo, constituyeron una sociedad altamente desarrollada;
fueron quienes edificaron las primeras “ciudades extensas”, con sus centros
ceremoniales y grandes esculturas de piedra. Los primero olmecas se
concentraron en el sur de Veracruz y el occidente de Tabasco entre los años
1300 a 900 a.C. En sus centros, sobre todo en San Lorenzo (Veracruz) y La
Venta (Tabasco), los ciudadanos olmecas y sus dirigentes levantaron una serie
de enormes monumentos de piedra finamente esculpidos en forma de cabezas
humanas colosales y altares o tronos monolíticos grabados con diseños muy
elegantes o simbólicos. También modificaron los lomeríos, rellenando algunas
partes y recortando otras, para construir plataformas de barro y tierra.
2


1
Soustelle, Jacques. (1984) Los olmecas / Jaques Soustelle; trad. De Juan José Utrilla. México: FCE. p. 14-
15
2
Lowe, Gareth W. (1998) Mesoamérica olmeca: diez preguntas. México. Instituto Nacional de Antropología
e Historia / Centro de Investigaciones Humanísticas de Mesoamérica y el Estado de Chiapas-UNAM. p. 11.

Las características mencionadas por Lowe son las que hacen de la zona que él menciona la
“zona nuclear”, dando prioridad a los montículos de tierra y a la escultura colosal para
también denominar a ésta zona como la capital desde la cual se irradia a los demás
asentamientos la influencia olmeca.
Por otra parte en el arte representativo son otros elementos los que definen a esta alta
civilización, serán estos los que marquen el eje de nuestra investigación respecto al origen
de los mayas y de otros sitos de marcada influencia olmeca. “Los motivos incluyen desde
símbolos e forma de equis o bandas cruzadas, “niños-jaguares”, crestas o cejas flamígeras,
alas y “patas-alas”, patas con garras, manos humanas, encías rectangulares, varias especies
de animales; tipos de plantas, como maíz, etcétera.”
3

¿Podemos decir que toda esa gama de elementos son únicamente emanados de los olmecas
hacia los demás centros? La mayoría de los que se enfocan sobre estos asuntos han
postulado que gran cantidad de personas de origen olmeca se mueven a diversos
asentamientos por toda Mesoamérica y son ellos los que transmiten sus artes su
cosmovisión y sistema de creencias (¿?) a los pueblos donde han llegado debido a su
conocimiento más profundo tanto en técnicas, sistemas de gobierno y que sobre todo
buscaron ser imitados respecto a sus piezas talladas en jade, jadeíta y serpentina. Pero de
eso hablaremos más adelante.
Asumiendo como cierta esa suposición, nos es más plausible, entonces, interpretar lo que
sucede en Oxtotitlán. En el Estado de Guerrero, al este de la capital, Chilpancingo, fueron
descubiertas en Juxtlahuaca (1966) y Oxtotitlán (1968) unas grutas con paredes pintadas.
Son las primeras, y hasta hoy las únicas pinturas olmecas conocidas. Los rastros de color

3
Ibídem p. 13

que subsisten en ciertos monumentos de Veracruz y de Tabasco hacen pensar que las
estatuas y bajorrelieves acaso estuvieron pintados.
4

Tenemos, pues, que a Oxtotitlan llegó un grupo no de comerciantes, sino de la élite olmeca
y plasmaron todos los conocimientos fundados por su cultura en las cavernas (recuérdese
que los petrograbados y los monolitos o tronos hacen especial énfasis a las fauces de un
felino y muchos personajes fluyen de las cavernas) ¿Por qué pensar que es un grupo elitista
el que plasma esas pinturas? Es claro que los elementos que mencionamos anteriormente
están plasmados en esas cavernas, incluso figuras humanas recuerdan a esculturas de
serpentina como la figurilla conocida como “Slim”. Para apoyarnos más en éste aspecto
recurro a Arthur F. Wright, quien nos dice:
…confería legitimidad a un individuo, un gobierno, un curso de acción y en
Mesoamérica al igual que en otras partes, fusionaba el pensamiento religioso
con la legitimidad política, con el propósito de prestar autoridad a las
estructuras de control existentes.
5

Las pinturas de Oxtotitlan expresan rasgos puramente olmecas. Al momento de ser
realizados uno puede llegar a pensar que fueron dirigidos por alguien que provenía de un
dignatario Olmeca ya que la manera y los símbolos empleados nos dicen que todo lo que
ahí está plasmado y la manera en que está plasmado solo puede ser idealizado por alguien
que tiene una profundo conocimiento de la cultura en que se desarrolló.

4
Lowe, Gareth W. (1998) Mesoamérica olmeca: diez preguntas. México. Instituto Nacional de Antropología
e Historia / Centro de Investigaciones Humanísticas de Mesoamérica y el Estado de Chiapas-UNAM. p. 87
5
Citado en Houston, Stephens D. (1992) Historia y arqueología en Dos Pilas, Petén. En V Simposio de
investigaciones arqueológicas en Guatemala. 1991 (Editado por J.P. Laporte, H. Escobedo y S. Brady) pp.
273-282 Museo Nacional de Arqueología y Etnología, Guatemala.

Hasta aquí, estos hallazgos no dejan de ser objetos aislados, encontramos
dentro de lo que parecen contextos de carácter cultural locales. Lo que
claramente vino a reforzar la idea de que lo olmeca en Guerrero no fue
solamente la llegada de algunos objetos aislados a través de intercambio, fue el
hallazgo de Teopantecuanitlán, un sitio con suficientes elementos olmecas para
posiblemente decir que representa, si no una colonia olmeca del Golfo, sí quizá
evidencia de contacto importante con aquella área y la adopción de cierta
ideología extranjera.
6

Si pensamos que las pinturas son más bien de carácter local entonces estaríamos ante la
idea de que sólo hubo un contacto con los olmecas ya sea por razones comerciales o por la
migración de grupos provenientes de la zona nuclear olmeca. Analizemos, pues, dichas
posturas; la del contacto comercial únicamente, y la otra, de un grupo olmeca establecido
en Guerrero.
Las obras creadas por los olmecas en el área nuclear son de una fineza extraordinaria, sus
colosales monumentos y la magistral técnica para tallar piedras duras, son, como ya
mencionamos antes, los rasgos que la caracterizan, por ello, al mantener relaciones
comerciales, sus objetos son admirados por los demás lugares a donde alcanzan a llegar y
por ello son imitados.
Si los habitantes de Oxtotitlán buscaban en estas pinturas imitar a los olmecas sería una
manera muy simplona de explicarlo. Es claro que las pinturas muestran elementos que están
presentes en la cultura olmeca desde sus primeras apariciones en grabados y figurillas. Más

6
Schmidt, Schoenberg Paul. (2008) El contexto de Oxtotitlan, Acatlán, Guerrero. Instituto de Investigaciones
Antropológicas- Universidad Nacional Autónoma de México.

bien me inclino a pensar que ya existe en estas regiones no sólo una influencia “artística”
sino un pensamiento teológico y simbólico mucho más arraigado por el cual se busca
manifestar toda esa gama de elementos.
Desde el otro punto de vista, si hay un grupo olmeca establecido podemos pensar que han
transmitido los elementos propios de su cultura. Pero, también ellos e han visto
influenciados por las técnicas de esta región pues ahora expresan sus símbolos no con
refinadas figurillas ni en arte monumental, sino en pinturas, cosa que en el área nuclear no
existe. Entonces; ¿Por qué no pensar que pudo haber una transición uniendo esas dos
posturas? Un grupo jerárquico de los olmecas llega y se establece en Oxtotitlán y difunde
sus elementos simbólicos que se mezclan con las creencias que tenían los habitantes
previos a su llegada y se manifiestan en las formas artísticas que dichos habitantes
conocían.
Para sustentar esto recurrimos al análisis minucioso de las pinturas en las que sólo nos
enfocaremos en los elementos que no son tan comunes en las representaciones encontradas
en la zona nuclear para recalcar la influencia que se tiene, ahora de manera contraria, de los
habitantes previos de Oxtotitlan hacia sus nuevos inquilinos olmecas.
Entre esas características se encuentran los elementos de carácter sexual entre personajes
humanos y animales, particularmente felinos, como el expresado en la pintura 1-d en la que
un felino se encuentra de pie con el brazo derecho levantado, su rostro se halla de perfil y
su cola toca el sexo de un personaje humano que se encuentra detrás de él. Citamos a
Soustelle:

¿Cómo interpretar esta pintura? Las representaciones de carácter sexual son
sumamente raras en el arte olmeca. Acaso sea significativo que las únicas
figuraciones de órganos masculinos se encuentran en Chalcatzingo y en
Oxtotitlan, en esta zona sudoccidental de la expansión olmeca. Dicho esto, el
personaje parece extraído de un bajorrelieve de La Venta, es evidente que las
pinturas son contemporáneas de la floración Olmeca en la costa del Golfo. La
escena pinta, sin duda, un episodio mítico al que los colonos olmecas de
Guerrero atribuían un importancia particular, por razones que no conocemos.
7

Con esos nuevos elementos que se entremezclan con los símbolos olmecas tenemos que de
la misma manera en que estos influyen para crear una nueva representación simbólica dada
su importancia en la zona nuclear, los símbolos de elementos sexuales son de igual manera
de un carácter sumamente fuerte en estos sitios de Guerrero y Morelos.
La “Estela C” ¿orígen maya?
Desde que Stirling halló estas inscripciones y las interpretó correspondientes a una “cuenta
larga” como en los mayas, se ha creado un túmulo de opiniones respecto a los fechamientos
que se manejan en dicha estela, siendo los correspondientes al año “cero “ los que hacen el
parte aguas. en Tikal, dado que es la fecha más antigua de la que se tiene registro. Las
inscripciones de la época maya clásica llevan, a lado de cada cifra un glifo de periodo.
Pero como bien dice Tellenbach respecto a las posturas tomadas por Stirling al querer
comparar o ver forzadamente un paralelismo de tal magnitud entre los olmecas y los mayas

7
Soustelle, Jacques. (1984) Los olmecas / Jaques Soustelle; trad. De Juan José Utrilla. México: FCE. p. 89

respecto a las fechas” ¿Qué posibilidades hay para aclarar el tipo de relación entre los
calendarios olmeca y maya?”
8

“La Estela C de Tres Zapotes lleva una inscripción (…) que se puede transcribir así:
7.16.6.16.18, o sea 31 antes de nuestra era”
9
La relación olmeca-maya fue sólo el
comienzo, después se vincularon las fechas respecto a otra pieza, una estatuilla de Tuxtla en
la que pugnaban por que fuese la misma al año “cero” de la “Cuenta larga”. Después se
hicieron estudios de cabrono 14 y apareció una supuesta parte de la Estela C.
Lo que nos parece más acertado es lo que postura de Tellenbach: “1. El calendario maya es
una continuación, tal vez más elaborada, del calendario olmeca o, 2. La piedra de Tres
Zapotes muestra influencias de otra cultura, tal vez protomaya, inventora del calendario.”
Dar conclusión a este tema es algo muy arriegado, por lo que me limito a seguir los
lineamientos que los especialistas han definido y que poco a poco se va notando que
empiezan a descartar la idea no de las influencias en una o en otra estela, sino más bien que
los glifos inscritos refieran precisamente a la misma fecha.
Nada prueba que se le deba calcular conformándose a la “correlación
Goodman-Martínez Hernández- Thompson” que se aplica a las fechas de la
Cuenta Larga de los mayas clásicos. Bastaría – aquí, entramos en el dominio de
la hipótesis pura- que la “fecha cero” olmeca sea anterior en un solo baktún

8
Tellenbach, Michael. Algunas consideraciones sobre la “Estela C” y su complemento, la “Estela
Covarrubias” de Tres Zapotes, Veracruz. P.65
9
Soustelle, Jacques. (1984) Los olmecas / Jaques Soustelle; trad. De Juan José Utrilla. México: FCE. p. 24

(394,46 años) a la de los mayas para la Estela C se sitúe en la fase “Tres
Zapotes superior”.
10

Siendo así no debemos pasar por alto el hecho de que los glifos de la estela de Tres Zapotes
tiene mucha relación con otros sitios como en Kaminaljuyú y Monte Albán. Por qué no
pensar que estos sitios son los que influyen a Tres Zapotes ya que según las fechas, es su
época de consolidación. Volvemos aquí a lo que habíamos comentado respecto a las
pinturas de Oxtotitlan.
Conclusiones
El considerar a la Cultura Olmeca como “La Cultura Madre” debería pensarse mejor, o
incluso definirse nuevamente. No es ella la que dio origen a todas las demás culturas. Si
bien su influencia se refleja de una manera muy fuerte sobre las demás, también hay
elementos que recaen en ella y la configuran en elemento nuevos que van a ser parte de los
sitios en donde llegó a expandirse conservando pocos cambios la mayoría de las veces.
El sólo hecho de considerarla la cultura madre pone entre nuestros ojos y todo lo respectivo
a Mesoamérica una pantalla que no nos deja ver otra cosa mas que el paradigma de que de
ella florecen las demás culturas. Algo parecido como cuando se José María Melgar y
Serrano adscribió a las cabezas olmecas una apariencia de “tipo etíope” y que después con
las investigaciones se fue descartando casi de tajo. Digo esto porque el contemplar a los
Olmecas a una manera tan romántica como lo hace Bonifaz Nuño me ha parecido
totalmente fuera de lugar.

10
Soustelle, Jacques. (1984) Los olmecas / Jaques Soustelle; trad. De Juan José Utrilla. México: FCE. p. 59

Esa cultura, de manifestaciones plásticas de máximo poderío, indicadoras de
forma de pensamiento superiores, surge entera y cumplida, sin más
antecedentes conocidos que las sobredichas obras del tiempo anterior…
continúa: Y a partir de los olmecas, se percibe en lo grande y lo pequeño ese
ascenso del hombre que, aliado de la divinidad, erige sobre el caos sus
energías de creación encauzándolas hacia lo más alto.
11

Si seguimos por esa línea poco podremos llegar a concluir. De hecho, termino mi
investigación con más dudas de las que empecé. Aunque me incliné por la especulación de
Thompson me faltó considerar la época en que lo dijo y el trabajo que se ha venido
realizando al respecto, del cual, para hacer una verdadera investigación que realmente
aporte algo, hubiera tenido que leer todo lo que mencione el tema correspondiente por
menor que sea.
Aun así, puedo decir que a manera de conclusión, los olmecas, que son una cultura que está
más desarrollada que otros asentamientos (sus trabajos en piedras semipreciosas lo
demuestran) influyen en ellos al buscar los materiales que trabajan (jadeíta, nefrita). De ahí
que comienza una salida de grupos de todo tipo desde comerciantes hasta altos dignatarios
que más que influir sobre los lugares a donde llegarán, van a interactuar en un cambio de
creencia, símbolos, ritos, dioses, etc…
Aparte, para querer dar a la luz el tema tratado hace falta mucha investigación respecto a
otros aspectos y desde otras disciplinas como el lenguaje Mixe-Zoque, la cerámica, la
arquitectura.

11
Bonifaz Nuño, Rubén. (1992). Olmecas: esencia y fundación. Hipótesis Iconográfica y textual. México. El
Colegio Nacional. p. 11

Bibliografía

Bonifaz Nuño, Rubén
1992

Houston, Stephens D.
1992


Lowe, Gareth W.
1998



Schmidt, Schoenberg Paul.
2008


Olmecas: esencia y fundación. Hipótesis Iconográfica y
textual México. El Colegio Nacional.
Historia y arqueología en Dos Pilas, Petén. En V Simposio de
investigaciones arqueológicas en Guatemala. 1991 (Editado por
J.P. Laporte, H. Escobedo y S. Brady) Museo Nacional de
Arqueología y Etnología, Guatemala.
Mesoamérica olmeca: diez preguntas. México. Instituto Nacional
de Antropología e Historia / Centro de Investigaciones
Humanísticas de Mesoamérica y el Estado de Chiapas-UNAM. p.
87
El contexto de Oxtotitlan, Acatlán, Guerrero. Instituto de
Investigaciones Antropológicas- Universidad Nacional Autónoma
de México.

Soustelle, Jacques.
1984

Tellenbach, Michael.

Los olmecas / Jaques Soustelle; trad. De Juan José Utrilla.
México: FCE
Algunas consideraciones sobre la “Estela C” y su complemento, la
“Estela Covarrubias” de Tres Zapotes, Veracruz.
Sitio web: http://www.iai.spk-
berlin.de/fileadmin/dokumentenbibliothek/Indiana/Indiana_4/IND_04_
Tellenbach.pdf