Unidad Educativa “San Luis Gonzaga”

Nombre: Mauricio Asquel
Fecha: 17 de Septiembre del 2014
Curso: Segundo de Bachillerato “A”
LA DROGADICCIÓN EN LOS JÓVENES
Actualmente vivimos en un mundo donde es muy común hablar del consumo de
drogas, desde nuestros padres que lo hacen para prevenirnos hasta algunos
amigos que nos incitan para que las consumamos, por eso hay que estar
informados para no cometer errores que luego nos afecten en nuestra vida en un
futuro.
Como bien sabemos la drogadicción es una enfermedad que consiste en la
dependencia de sustancias que afectan al sistema nervioso central y a las
funciones del cerebro, produciendo alteraciones en el comportamiento y las
emociones del individuo. El uso de las drogas corresponde generalmente a un
afán de huir de la realidad que lleva el adicto, para ellos el consumo de estas
sustancias es un alivio momentáneo ya que se olvidan de sus problemas ya sean
familiares, personales o sociales, los cuales son factores importantes que llevan a
los jóvenes al consumo.
La adicción a las drogas ilícitas, al alcohol e, incluso, a ciertas drogas empleadas
en medicina como los tranquilizantes o los analgésicos, y que se conocen como
psicoactivas, es uno de los problemas de salud pública más importantes en todo el
mundo.
En ella pueden caer desde los niños y los adolescentes hasta los a los adultos, sin
distingo de clase social o de nivel educativo. Es más, la comunidad médica ya
considera la adicción como un desorden crónico que afecta a las neuronas
encargadas de los procesos mentales de pensamiento, raciocinio, voluntad y
placer.
El adicto no es voluntariamente adicto; más bien es víctima de un conjunto de
circunstancias orgánicas y ambientales que lo conducen a seguir una línea de
comportamiento y un estilo de vida que, si bien puede abandonar, le resulta muy
difícil.
De hecho, actualmente los índices de adicción a las diferentes sustancias
mencionadas son tan alarmantes, que sus repercusiones, amén de afectar la
tranquilidad y economía familiares, constituyen un rubro muy alto en el
presupuesto, particularmente en lo que se refiere a investigación médica,
prevención y rehabilitación de los adictos. Tan sólo en Estados Unidos, por
ejemplo, la inversión de los últimos años ha sido de 80 mil millones de dólares
anuales.
Es por ello que trabajar en la prevención es una de las tareas más urgentes de la
sociedad, comenzando por la familia, que debe estar adecuadamente informada
sobre las “opciones” que se encuentran en las calles, en los círculos de amigos,
en los colegios y universidades.
Aun cuando las drogas han existido siempre y seguirán existiendo, el consumo
problemático se ha manifestado con fuerza en las últimas décadas
transformándose en un problema social que va en aumento ya que cada vez hay
más personas que consumen algún tipo de droga, en mayores cantidades y a
edades más tempranas. Hay una mayor variedad y hay mayores facilidades para
acceder a ellas. El consumo abusivo e drogas afecta a las personas, a las familias,
a la sociedad, es decir,, un problema que nos afecta a todos y que requiere ser
enfrentado por los diferentes sistemas o grupos de nuestra sociedad (Familia,
escuela, consultorio, iglesia, empresa, municipio, universidad, entre otros)
La experiencia ha demostrado que la solución no está sólo en manos de los
organismos de control, ni en la de los expertos, es fundamental que para resolver
este problema se involucre la comunidad, la escuela y especialmente la familia.