Tlatoa Angel Karla

Los adolescentes y la lectura
Hoy en día es muy común escuchar a jóvenes decir que la lectura es algo aburrido, que es para
“nerds”, que eso no los hace populares, que prefieren ve la película que dura aproximadamente 2
horas, a leer un libro que les llevaría semanas. Sin embargo, no descarto la posibilidad de que
existen jóvenes que son amantes de la lectura, que prefieren imaginarse la historia en su mente a
verla en una película.
Pero la pregunta aquí es ¿por qué existen muchos jóvenes que no les gusta leer? Esto puede
ocurrir por diferentes situaciones, ya sea que en casa no les inculcaron el hábito de leer, porque
mamá, papá, un hermano, primos, abuelos, o cualquier otro integrante de la familia no le
transmitió desde pequeño a este joven el amor por leer o al menos el gusto. También puede
ocurrir que en la escuela no le tomen mucha importancia a la lectura, pues puede bastarles con
que sepa leer sin importarles que comprendan que de verdad lo que están leyendo y les muestren
el mundo de la lectura de manera fascinante, donde los chicos se involucren más a leer.
Otra situación más por lo que no pueden leer los jóvenes, es por falta de recursos ya que como
bien sabemos en ocasiones lo libros tiene un valor elevado del cual no cuentan los jóvenes, como
dicen por ahí, una botella de ron es más barata que un libro, del cual pueden tener mayor facilidad
a comparación de un libro y muchos dirían que existen bibliotecas, sin embargo, durante estos
años el número de préstamos en la biblioteca ha disminuido de forma considerable ya que una de
las razones es que estas no cuentan con libros que a los adolescentes les llame la atención, que
sean interesantes para ellos, pues muchas ocasiones encontramos en la biblioteca libros de
matemáticas, ciencias, español, historia y eso a los jóvenes no suele llamarles la atención, pues en
la actualidad prefieren libros que contengan temas de vampiros, zombies, fantasmas, amor entre
otros.
No hay que perder de vista que existen miles de jóvenes que saben leer y escribir, sin embargo no
lo ponen en práctica, para lo cual se les ha llamado iletrados, y es aquí donde surge otra pregunta
aún más importante ¿qué hacemos como docentes para fomentar el habido de la lectura? Si bien
es cierto y yo estoy a favor de esto, es que el hábito de la lectura empieza casa, ya que si en esta
no existe un apoyo a la lectura, lo que se haga en la escuela no va a servir de mucho para el
adolescente.
En primer lugar creo es de necesario darle al adolescente la libertad le poder elegir que leer, lo
que a él le guste, no imponerle como siempre un libro, que para empezar, no lo va a leer y solo
busca el resumen o película, o la otra opción lo lee pero sin gusto, solo por el deber que tiene que
hacerlo. Ya sea que le guste leyendas, cuentos, libros de zombies pero dejarlo leer lo que de
verdad les interesa para después ir adentrándolos más a lecturas un poco más elevadas.
Realizar una donación de un libro es a mi parecer también algo interesante, ya que los jóvenes
darán esta donación de uno que a ellos les gusto y que solo tengan ahí en casa guardados, que
paso a convertirse ya en letra. Estos libros pueden ser interesantes para otros por el contenido de
temas que a ellos les agrada y ahora pasan a ser leídos por alguien más.
Por ultimo sería importante poder hacerles entender a los padres de familia que la lectura y el
apoyo de esta hacia sus hijos es de gran importancia, pues si se trabajan en conjunto podrán tener
Tlatoa Angel Karla
grandes resultados. Podría pedirse a los padres que apoyen a sus hijos en la lectura en casa al
menos 10 minutos para empezar y así ir subiendo el tiempo de lectura hasta llegar a una hora
diaria donde tanto el padre como el adolescente disfruten la lectura. No olvidemos que la lectura
es un mundo fascinante, el cual te lleva a conocer lugares mágicos e interesantes y personajes
sorprendentes, inesperados, sin tener la necesidad de viajar, como también te da grandes
beneficio.