MECANICA DE FLUIDOS II

TRABAJO MONOGRAFICO


ALUMNO:
NESTOR RAUL QUISPE MATUTE


CICLO: VI


TURNO: MAÑANA 02-1




Introducción
El objeto de este tema es el estudio de los flujos reales (viscosos) en el interior de conductos, ya
sean circulares o de otras formas. Es decir todos aquellos flujos limitados por superficies sólidas.
Cuando se trata con flujos reales las fuerzas viscosas suelen tener una gran importancia ya que
producen esfuerzos cortantes con el movimiento del fluido.
Flujo laminar y flujo turbulento
Los flujos viscosos se pueden clasificar en laminares y turbulentos, teniendo en cuanta la
estructura interna de flujo.
En un flujo laminar, la estructura del flujo se caracteriza por el movimiento en láminas o capas.
En régimen turbulento la estructura del flujo se caracteriza por movimientos tridimensionales
aleatorios de las partículas de fluido, superpuesto al movimiento promedio.
Un parámetro muy importante en los flujos reales es el número de Reynolds, que se define como
el cociente entre las fuerzas inerciales y las fuerzas viscosas, y se suele expresar como:


La importancia de este parámetro radica principalmente en el hecho de permitir definir si el flujo
es laminar o turbulento. Esto ya que muchos estudios empíricos han permitido estimar, en función
del número de Reynolds, el tipo de flujo que se tiene. Es así por ejemplo que se sabe que para
números de Reynolds pequeños (Re<2000 en tuberías o Re<1500 en un canal abierto,
considerándose Re=2300 como el punto de transición) se tendrán flujos laminares en cambio si se
tienen números de Reynolds grandes se tendrán flujos turbulentos.
Existen pocos casos en la naturaleza de flujo laminar, un ejemplo particular es el flujo sanguíneo, y
algunos sectores del flujos lentos como al inicio del movimiento de una columna de humo (humo
del cigarrillo por ejemplo).
Un experimento clásico para mostrar las diferencias cualitativas entre el flujo laminar y el flujo
turbulento es el inyectar un delgado filamento de tinta en un flujo. Cuando la velocidad del flujo es
baja (bajo número de Reynolds) la tinta inyectada permanece en un solo filamento, porque el flujo
es laminar, y no hay mezcla entre las diferentes capas de fluido. Mientras que para flujos altos
(alto número de Reynolds) el filamento de tinta se vuelve inestable y se rompe en un movimiento
aleatorio, la línea de tinta se estira y se tuerce y rápidamente se dispersa por todo el campo de
flujo.
La solución de las ecuaciones de flujo pueden resolverse analíticamente para algunos casos
sencillos de flujos laminares.
Pero en el caso de flujo turbulento esto no es posible, por lo tanto se deberá confiar en teorías
semiempíricas y datos experimentales.
Flujo de entrada y flujo desarrollado
Al ingresar un fluido en un conducto el flujo comienza a variar para adaptarse al conducto, en esta
parte del conducto el perfil de velocidades del flujo varía en la dirección del flujo, y este se
denomina flujo de entrada. Se dice que el fluido es completamente desarrollado cuando el perfil
de velocidades del flujo deja de cambiar en la dirección del flujo.
Si idealizamos este flujo podremos observar que a la entrada el flujo se comporta como un flujo
uniforme, luego aparece una capa de pared viscosa en las inmediaciones de la pared del tubo que
crece a lo largo de la longitud del tubo, hasta que los esfuerzos viscosos dominan toda la sección
del tubo, después el perfil sigue cambiando por efecto de los esfuerzos viscosos hasta obtener un
flujo completamente desarrollado. La figura siguiente ilustra este fenómeno.

Este fenómeno es similar para flujos laminares o turbulentos, diferenciándose solo por las
longitudes necesarias para obtener un perfil completamente desarrollado.
En el caso de un flujo laminar, por ejemplo se admite que si se trata de flujo en una tubería
circular se obtiene el flujo completamente desarrollado para:

Donde el número de Reynolds se basa en la velocidad promedio y el diámetro medio.
En el caso de un canal rectangular con alta relación de aspecto (ancho dividido entre la altura h
entre placas superior e inferior) la longitud de entrada se puede calcular como:

En el caso de flujos turbulentos se obtiene un flujo desarrollado cuando todas les características
de flujo dejan de cambiar en la dirección del flujo. Esto implica que después de la región de núcleo
no viscoso que termina en Li, viene la región de desarrollo de perfil que termina en este caso en
una longitud Ld, y finalmente se requiere una distancia adicional para que se desarrolle la
estructura detallada del flujo turbulento que termina en LE. En el caso de flujos en tuberías con Re
> 105 las pruebas ha dado:

Pero estas longitudes cambian mucho en función del número de Reynolds, es así que para el caso
de Re=4000 estas longitudes pueden ser hasta 5 veces mayores a las mencionadas.
Flujos laminares
En esta sección se van a desarrollar las ecuaciones de flujo para flujo laminar en diversos
conductos utilizando el enfoque elemental. El objetivo de esto es obtener una expresión para el
perfil de velocidades completamente desarrollado, así como una expresión para el caudal, la caída
de presión y el esfuerzo cortante.
Es de notar que se pueden obtener los mismos resultados integrando las ecuaciones de Navier-
Stokes, sin embargo nos conformaremos con una sola forma de obtener estas ecuaciones.
Flujo laminar entre placas paralelas
Consideremos un flujo desarrollado, estable e incompresible entre dos placas paralelas, separadas
una distancia a muy pequeña, donde la placa superior se mueve con velocidad U.
Perfil de velocidades
Tomamos un elemento diferencial volumétrico de profundidad unitaria en la dirección z, tal como
se muestra en la figura siguiente. Haciendo un balance de fuerzas en la dirección x y, considerando
que no hay aceleración del fluido, obtenemos:
Pdy − ( ) P + dP dy −τdx + (τ + dτ) dx + γdxdy sinθ = 0
Como la distancia entre las dos placas es pequeña podemos despreciar la variación de presión en
la dirección y,
Dividiendo toda la expresión entre dxdy obtenemos:

Como se trata de un esfuerzo unidimensional el esfuerzo cortante se puede expresar como:

El ángulo por su lado se puede expresar como:

Sustituyendo obtenemos:

Si dividimos la expresión entre μ e integramos dos veces obtenemos:

Donde C1 y C2 son constantes de integración. Si consideramos como condiciones de borde
(frontera) que:

Obtenemos:


Obtenemos entonces la expresión para la distribución de velocidades:


Lo que implica que la distribución de velocidades es una parábola.
Si el movimiento se debe únicamente al movimiento de la placa el flujo se denomina flujo de
Couette.
Flujo turbulento las partículas se mueven de forma desordenada en todas las direcciones; es
imposible conocer la trayectoria individual de cada partícula.
La caracterización del movimiento debe considerar los efectos de la viscosidad y de la turbulencia;
se hace con:

Se determina con resultados experimentales

Prandtl








Imagen de un Flujo turbulento

Fundamentos del flujo de tuberías

1. DEFINICIÓN DE TÉRMINOS

1.1 Flujo laminar
En el flujo laminar las partículas del fluido solo se mezclan a escala molecular, de modo que,
durante el movimiento, dichas partículas se desplazan según trayectorias paralelas bajo la acción
de la viscosidad. En la práctica, el flujo laminar se produce cuando el número de Reynolds no
excede los valores de 1.500 a 2.000.

1.2 Flujo turbulento
En el flujo turbulento las partículas del fluido se mezclan a escala molar, de modo que durante el
movimiento se produce un intercambio de cantidad de movimiento entre partículas adyacentes,
ocasionando una rápida y continua agitación y mezcla en el seno del fluido. En la práctica el flujo
turbulento se produce para números de Reynolds por encima de valores entre 6.000 a 10.000.

1.3 Pérdida de energía
También es llamada pérdida de carga, y es la pérdida de energía que experimentan los líquidos
que fluyen en tuberías y canales abiertos. La energía necesaria para vencer los efectos del
rozamiento en el flujo turbulento es la pérdida de carga. Las pérdidas de energía localizadas en las
turbulencias incluidas por las piezas especiales y los accesorios que se utilizan en tuberías y
canales son también pérdidas de carga. La pérdida de carga se representa habitualmente por el
símbolo hL

1.4 Línea piezométrica
Línea piezométrica como muestra la figura 1, es la línea que une los puntos hasta los que el líquido
podría ascender si se insertan tubos piezométricos en distintos lugares a lo largo de la tubería o
canal abierto. Es una medida de la altura de presión hidrostática disponible en dichos puntos.

1.5 Línea de energía
También es llamada línea de carga. La energía total del flujo en cualquier sección, con respecto a
un plano de referencia determinado, es la suma de la altura geométrica o de elevación Z, la altura
piezométrica o de carga, y, y la altura cinética o de presión dinámica V2/2g. La variación de la
energía total de una sección a otra se representa por una línea denominada de carga o de energía
y también gradiente de energía. (Figura 1). En ausencia de pérdidas de energía, la línea de carga se
mantendrá horizontal, aun cuando podría variar la distribución relativa de la energía entre las
alturas geométrica, piezométrica y cinética. Sin embargo, en todos los casos reales se producen
pérdidas de energía por rozamiento y la línea de carga resultante es inclinada.

FIGURA 1
DIAGRAMA ENTRE DOS SECCIONES DE TUBERÍA, DONDE SE MUESTRAN TODAS LAS LÍNEAS, LAS
ALTURAS, LOS EJES Y NIVELES DE REFERENCIA

1.6 Flujo permanente
El flujo permanente se produce cuando la descarga o caudal en cualquier sección transversal
permanece constante.

1.7 Flujo uniforme y no uniforme
Se llama flujo uniforme aquel en que el calado, sección transversal y demás elementos del flujo se
mantienen sustancialmente constantes de una sección a otra. Si la pendiente sección transversal y
velocidad cambian de un punto a otro de la conducción, el flujo se dice no uniforme. Un ejemplo
de flujo permanente no uniforme es aquel que atraviesa un tubo Venturi utilizado para medir
caudales.

2. Ecuación de continuidad
La ecuación de continuidad expresa la conservación de la masa del fluido a través de las distintas
secciones de un tubo de corriente, como muestra la figura 2. Con arreglo al principio de
conservación de la masa, ésta no se crea ni se destruye entre las secciones A1 y A2. Por lo tanto, la
ecuación de continuidad será:



donde :
A = Área de la sección transversal, m2
V = Velocidad, m/s
Q = Caudal, m3/s

Si el fluido es incompresible A1 = A2 entonces:


Diagrama de un volumen de control
FIGURA 2

3. Ecuación de energía

Un fluido en movimiento puede tener cuatro clases de energía: energía estática o de presión Ep,
energía cinética Ev, energía potencial Eq y energía interna o térmica Ei. Si Em representa la energía
mecánica transferida al fluido (+) o desde él (-), por ejemplo mediante una bomba, ventilador o
turbina, y Eh representa la energía térmica transferida al fluido (+) o desde él (-), por ejemplo
mediante un intercambiador de calor, la aplicación de la ley de conservación de energía entre los
puntos 1 y 2 de la figura 3 da la siguiente ecuación:

Ecuación 1

Las pérdidas en la ecuación 1 representan la energía no recuperable, por tratarse de formas de
energía irreversibles causadas por rozamiento (por ejemplo, energía disipada en forma de calor o
ruido).

DIAGRAMA ESQUEMÁTICO PARA LA ECUACIÓN DE LA ENERGÍA.
FIGURA 3

Para un líquido incompresible, la expresión general anterior puede escribirse en la forma:
Ecuación 2


Donde P1, P2 =presión, kN/m2.

g = aceleración de la gravedad (9.81 m/s2).
Z1, Z2 = altura de elevación sobre el plano de referencia, m.
KL = pérdida de carga, m.

Para flujo laminar en tuberías el valor de es 2.0. Para flujo turbulento en tuberías. El valor
de varía entre 1.01 y 1.10. El flujo turbulento es, con mucho, el más frecuente en la práctica,
y se suele tomar igual a la unidad. El término pérdida de carga, hL, representa las pérdidas y la
variación de energía interna Ei. En el caso de un fluido ideal (sin rozamiento) y si no hay
transferencia de energía mecánica, ni térmica, la ecuación 2 se reduce a:


Ecuación 3
que es la expresión más habitual de la ecuación de Bernoulli para un fluido incompresible.

En la figura 4 se muestra la aplicación de la ecuación de la energía o ecuación de Bernoulli al flujo
en una tubería alimentada desde un depósito. La ecuación de la energía entre los puntos 1 y 2
será:

Ecuación 4

Donde H = carga total, m.
hen = pérdida de carga en la embocadura, m.
hf1-2 = pérdida de carga por rozamiento en la tubería, entre los puntos 1 y 2, m.



DIAGRAMA DE LA ECUACIÓN DE ENERGÍA APLICADA A UNA TUBERÍA.
FIGURA 4



Las bombas ofrecen otro ejemplo de aplicación de la energía, como se ve en la figura 5. En este
caso, la ecuación de la energía entre los puntos 1 y 2 es:

Ecuación 5

El término pérdida de carga hL está implícito en todas las aplicaciones de la ecuación de la energía
al flujo de fluidos. En el caso de la ecuación 5, Ep representa la energía neta transferida por la
bomba, una vez deducidas las pérdidas de carga que se ocasionan dentro de la misma. Se pueden
utilizar varias ecuaciones para determinar hL en función de consideraciones geométricas,
características del fluido y caudal (tanto para flujo en canales abiertos como en tuberías).
El término pérdida de carga hL incluye la pérdida de carga por rozamiento hf y otras pérdidas de
carga que ocurren en las discontinuidades geométricas del flujo (por ejemplo, estrechamientos,
codos), y que se llaman pérdidas singulares.

4. Ecuaciones para flujo en tuberías.

Para proyectar instalaciones de transporte de fluidos, tanto si el flujo es a presión como en lámina
libre, es preciso conocer : 1) la relación existente entre la pérdida de carga o la pendiente de la
línea de energía y el caudal; 2) las características del fluido, y 3) la rugosidad y configuración de la
tubería o canal. En esta sección se discuten algunas ecuaciones que relacionan dichos factores.
Puesto que se supone que el lector está familiarizado con los fundamentos del flujo de fluidos, no
se incluyen deducciones engorrosas y se presentan las ecuaciones sin discutir todas las
limitaciones concernientes a su aplicación.

Las ecuaciones del flujo de fluidos en conductos cerrados pueden derivarse tanto de
consideraciones teóricas como empíricamente. La ecuación de Poiseuille para flujo laminar y la
ecuación universal de Darcy-Weisbach son ejemplos de ecuaciones deducidas teóricamente. Las
fórmulas de Manning y Hazen-Williams, utilizadas para proyectar alcantarillas y conducciones
forzadas, son ejemplos de ecuaciones obtenidas experimentalmente.

4.1 Ecuación de Poiseuille
En el flujo laminar, las fuerzas de viscosidad predominan sobre las demás fuerzas, tales como la
inercia. Un ejemplo de flujo laminar es el bombeo de fango a bajas velocidades en una planta de
tratamiento de aguas residuales. En condiciones de flujo laminar, la ecuación de Poiseuille para la
pérdida de carga hL puede expresarse como:



Donde hf = pérdida de carga, m.
= viscosidad dinámica del fluido, N/m2.
L = longitud de la tubería, m.
V = velocidad, m/s.
= densidad del fluido, kg/m3.
g = aceleración de la gravedad (9.81m/s2)
D = diámetro de la tubería, m.
= viscosidad cinemática del fluido, m2/s.

La expresión correspondiente para el caudal Q es:
Donde Q = caudal (m3/s)


4.2 Ecuación de Darcy-Weisbach

Alrededor de 1850, Darcy, Weisbach y otros dedujeron una fórmula para determinar la pérdida de
carga por rozamiento en conducciones a partir de los resultados de experimentos efectuados con
diversas tuberías. La fórmula ahora conocida como ecuación de Darcy-Weisbach para tuberías
circulares es:

En términos de caudal, la ecuación se transforma en:


Donde hf = pérdida de carga, m.
f = coeficiente de rozamiento (en muchas partes del mundo se usa para este coeficiente).
L = longitud de la tubería, m.
V = velocidad media, m/s.
D = diámetro de la tubería, m.
g = aceleración de la gravedad (9.81 m/s2 )
Q = caudal, m3/s

Se ha comprobado que el valor de f varía con el número de Reynolds NR, la rugosidad y tamaño de
la tubería y otros factores. Las relaciones entre estas variables se representan gráficamente en las
figuras 5 y 6, que se conocen como ábacos de Moody.

Los efectos del tamaño y la rugosidad se expresan mediante la rugosidad relativa, que es la
relación entre la rugosidad absoluta y el diámetro D de la tubería, ambos expresados en las
mismas unidades de longitud. El número de Reynolds es:


Donde NR = número de Reynolds, adimensional
V = velocidad, m/s.
D = diámetro de la tubería, m.

Si se conoce o puede estimarse el valor de
totalmente turbulento mediante las figuras 6 y 7 o calcularse utilizando la siguiente ecuación:
Ecuación 6


DIAGRAMA DE MODY PARA COEFICIENTE DE ROZAMIENTO EN FUNCIÓN NÚMERO DE REYNOLDS Y
RUGOSIDAD RELATIVA.
FIGURA 6



DIAGRAMA DE MODY PARA LA RUGOSIDAD RELATIVA EN FUNCIÓN DE DIÁMETRO Y MATERIALES
DEL TUBO.
FIGURA 7

Cuando las condiciones del flujo se sitúan en la zona de transición, los valores de f se obtienen en
la figura 6 a partir del número de Reynolds y la rugosidad relativa o usando la ecuación 6. Si el flujo
es laminar, la rugosidad no interviene y puede demostrarse teóricamente que:
f = 64/NR

La ecuación 6 suele considerarse como la ecuación general para determinarse el coeficiente de
rozamiento en tuberías rugosas y a veces se denomina ley de las tuberías rugosas o ley cuadrática.







4.3 Ecuación de Hazen-Williams

De los numerosos tipos de fórmulas exponenciales aplicables al flujo de aguas tuberías, la de
Hazen-Williams, que fue formulada en 1902, ha sido la mas utilizada para conducciones de agua y
tuberías de impulsión de aguas residuales. La fórmula de Hazen-Williams es:

Ecuación 7

Donde V = velocidad, m/s.
C = coeficiente de rugosidad (C decrece al aumentar la rugosidad)
R = radio hidráulico, m
S = pendiente de la carga, m/m

Esta fórmula fue desarrollada originalmente en unidades anglosajonas en la forma:


Hazen y Williams enunciaron que <<el último término [...] fue introducido para igualar el valor de
C con el de [...] otras fórmulas [...] con la pendiente expresada 1/1000 en lugar de 1/1>>. El
término (0.001)-0.04, combinado con los factores de conversión a unidades métricas, origina la
constante 0.849 de la ecuación 7.

Sustituyendo el radio hidráulico R por D/4, la fórmula de Hazen-Williams escrita en términos de
caudal Q resulta:



Donde Q = caudal, m3/s.


CONDUCCIÓN DE FLUJO TURBULENTO EN TUBERÍAS

6.1 Análisis de flujo turbulento:

Ya vimos que a partir de la “ecuación general de la energía” ordenada convenientemente para
flujo compresible, nos daba:

)
1 2
( ) ( )
2
( ) (
1 2
2
1
2
2
q
i
e
i
e z z g
V V p p
W
i a
eje
÷ ÷ + ÷ +
÷
+
÷
=
µ

1.1.1

Donde Weje y q eran las cantidades de trabajo y calor respectivamente, intercambiadas por
unidad de masa, o sea: Weje= dWeje/dm y q = dQ/dm.

Si consideramos solamente el flujo en tubería horizontal de diámetro constante, sin extracción de
trabajo, la expresión anterior se reduce a:

L
h q
i
e
i
e
p p p
= ÷ ÷ =
A
=
÷
)
1 2
( ) (
2 1
µ µ

2.2.2

La cantidad hL es denominada pérdida de carga, y a veces puede expresarse en función de una
altura piezométrica indicada en metros como g.hf = hL  hf = hL/g.

Es evidente que el resultado de la ecuación (2.2, 2) para tubería horizontal debe ser válido tanto
para flujos laminares Re < 2.300, como para flujos definidamente turbulentos Re > 4.000.

Por otra parte sabemos que el flujo turbulento en cañería depende de los siguientes parámetros:

Diámetro de la tubería “D”
Longitud de la tubería entre las mediciones de presión “L”
Coeficiente de viscosidad “
µ

Velocidad media del flujo en la sección recta “
A Q V / =

Densidad “ρ”
Rugosidad media de la tubería “e” (es la altura media de las crestas o los valles respecto del
diámetro tomado como línea central).

Es decir que los cambios de presión a lo largo de una tubería con flujo turbulento va a depender
de ellos en la forma funcional siguiente:

) , , , , , ( e V L D p p µ µ =


Si aplicamos a esta relación funcional los resultados del teorema
t
de Buckingham, vemos que n
= 7 y
r = 3, o sea: n – r = 4; y habrá por tanto cuatro grupos adimensionales vinculados. Haciendo el
trabajo de encontrarlos, veríamos que estas relaciones son en función del número de Euler:
) ; ; (
) (
2
2 2 2
D
e
D
L D V
g
V
P
V
P
D V
F
E
U
µ
µ
µ
µ µ
=
A
A
= =

O bien:
) ; (Re;
D
e
D
L
g E
U
=


128 p

128
4 4
µ t
µ
µ t
µ
D
LQ
D
LQ
p =
A
÷ = A


f
D
L
V
D
LQ P
h
L
2
4
2
1 128
= =
A
=
µ t
µ
µ
Y como
4
2
D
V Q
t
· =



Queda:

Re
64

2 4
128
2
4
2
= ÷ = f
D
Lf V
D
D V L
µ t
t µ


O sea que para flujo laminar con f = 64/Re , siendo el flujo laminar un caso particular de flujo
general. Por otra parte, vemos que f solamente depende para flujo laminar de Re , y no de la
rugosidad, como ya habíamos expresado.

Al coeficiente f se lo llama coeficiente o factor de fricción y también, coeficiente de resistencia de
Darey -Weisbach. La teoría indica que la expresión de f para flujo laminar, en función de Re
tiene la forma de una hipérbola equilátera, (y = k/x) la cual resulta una “línea recta” sobre un
papel logarítmico en el rango de n° Re laminares.

Para el resto del rango del n° Re, y tomando como parámetros los índices de rugosidad “e / D” ,
se confeccionan las curvas “Nikuradse” en las que se grafica n° Re en abscisa; “f” o factor de
fricción en ordenadas con “e / D” como parámetro de rugosidad, por ejemplo e / D = 1/120
significa que si el diámetro es 120 mm la variación media del radio de la tubería es 1 mm.


Las curvas Nikuradse se dan en la gráfica siguiente,


Se observará que para Re > 2.300 todas las curvas de rugosidad son asintóticas con la “curva de
tubería lisa”, y cada curva se aparta para Re altos a valores asintóticos horizontales donde ya la
fricción no aumenta más a pesar de incrementar Re, estas zonas rectas son zonas de diseño para
tuberías rugosas.
CONCEPTO DE DISTRIBUCIÓN DE VELOCIDADES
En los canales y en las tuberías el flujo es esencialmente tridimensional. Para cada punto de la
corriente, el vector velocidad tiene componentes en las tres direcciones.
Para analizar la variación de velocidades en la sección tendremos en cuenta la forma de la sección
transversal, pues la naturaleza y características geométricas del contorno definen básicamente la
curva de distribución de velocidades. En las tuberías el caso más simple corresponde a la sección
circular. La influencia del contorno es simétrica y perfectamente definida.
En los canales el caso más simple corresponde a un canal de ancho infinito. Sólo hay influencia del
fondo.

Empezaremos por analizar este último caso. El flujo es bidimensional. En cada punto de la sección
hay una velocidad particular (Vh). La velocidad es máxima en la superficie. En el fondo la velocidad
es mínima. El esquema característico de la distribución de velocidades es el siguiente
Figura a
Denominamos Vh a la velocidad que existe a la distancia h del contorno (en este caso del fondo).
La curva que expresa la relación entre Vh y h se llama curva de distribución de velocidades. En los
siguientes capítulos estableceremos su ecuación.
En un canal de ancho infinito la velocidad máxima está en la superficie. Pero en un canal
rectangular angosto hay fuerte influencia de los lados y la velocidad máxima aparece debajo de la
superficie. Mientras más angosto es el canal mayor es la influencia de los lados y la velocidad
máxima está más profunda con respecto a la superficie. Valores usuales para ubicar la velocidad
máxima son los comprendidos entre 95,0 y y 75,0 y.
En una tubería la velocidad es máxima en el eje y mínima en el contorno, tal como se muestra en
el esquema de la Figura b. Para h= D /2 se obtiene la velocidad máxima.
Se observa que los ejemplos de las Figuras a y b tienen algo en común: la velocidad es cero en el
contorno. Esto se debe a que hemos considerado fluidos reales (con viscosidad).

Figura b

La distribución de velocidades depende, entre otros factores, del grado de turbulencia.
Otros factores determinantes son el grado de aspereza (rugosidad) del contorno y el alineamiento
del canal.
Para números de Reynolds elevados se dice que existe turbulencia plenamente desarrollada y la
distribución de velocidades tiende a hacerse uniforme, salvo en la zona próxima al contorno donde
los esfuerzos viscosos y el gradiente de velocidades son muy grandes.
Así por ejemplo, en una tubería cuyo número de Reynolds fuera del orden de 1 ó 2 millones podría
tenerse la siguiente distribución de velocidades
Figura c
En cambio, en un escurrimiento laminar el gradiente de velocidades es muy grande en toda la
sección transversal y se tendrá una curva de distribución de velocidades de tipo parabólico (ver
Figura d).
Para un fluido ideal, sin viscosidad, cuyo número de Reynolds sea infinito, la distribución de
velocidades sería uniforme (Ver Figura e).
Para números de Reynolds muy altos, como el de la Figura c, la distribución de velocidades de un
fluido real puede calcularse sin cometer mayor error, como si fuera un fluido ideal salvo en la zona
próxima a las paredes.
Figura d
Figura e

Debe tenerse presente que a partir de un cierto valor del número de Reynolds se obtiene
turbulencia plenamente desarrollada. Un aumento en el número de Reynolds no conlleva un
aumento del grado de turbulencia.
En la Figura a se presentó la distribución vertical de velocidades en un canal muy ancho.
Este es un caso particular. Tratándose de canales el caso más frecuente es el de las secciones
trapeciales o rectangulares, en las que no puede dejarse de considerar la influencia de las paredes,
en las que la velocidad debe también ser nula. Se tendrá entonces una distribución transversal de
velocidades.
Para ilustrar la distribución de velocidades en la sección transversal se indica en el esquema de la
Figura f la sección de un canal en el que se ha dibujado las curvas que unen los puntos de igual
velocidad (isotacas). Esta velocidad se ha relacionado con la velocidad media. Así la curva que
tiene el número 2 significa que todos sus puntos tienen una velocidad que es el doble de la
velocidad media.
En la Figura g se presentan con carácter ilustrativo las distribuciones de velocidad típicas para
diferentes secciones transversales.
El alineamiento del conducto y la simetría de la sección también son factores determinantes de la
curva de distribución de velocidades.
Figura f
Figura g

La asimetría de la sección transversal produce corrientes secundarias, que se llaman así por no
seguir la dirección general de la corriente. Si el movimiento principal es a lo largo del conducto,
entonces la corriente secundaria producida por una curvatura del alineamiento se desarrolla en un
plano normal y representa una circulación que al superponerse al flujo principal da lugar a un
movimiento espiral o "en tornillo".
Analicemos el caso que corresponde al cambio de dirección (codo) en una tubería. La resistencia
viscosa reduce la velocidad en el contorno dando como resultado que allí la energía sea menor
que en las capas adyacentes. Debido a la fuerte caída de presión que se produce en el contorno
exterior hay un flujo secundario que se dirige hacia el exterior y que debe ser compensado por
otro que se dirija hacia el interior.
Figura h
La aspereza (rugosidad) de las paredes y su influencia sobre la distribución de velocidades será
analizada en el capítulo siguiente. Damos una idea de su significado a través de la Figura i en la
cual se presentan para una misma tubería dos distribuciones de velocidad, según que el contorno
sea liso o rugoso.
Figura i
A partir de la ecuación de distribución de velocidades se calcula el gasto



Ecuaciones de distribución de velocidades y de la velocidad media para un canal muy ancho con
movimiento laminar
En un canal como el presentado en la Figura j se tiene que a una distancia h del contorno existe un
valor de la velocidad (Vh) y un valor del corte ( ). La relación entre
vh y depende de que el flujo sea laminar o turbulento.
Para el flujo laminar la relación entre el esfuerzo de corte y la velocidad es muy conocida y
corresponde a la definición de viscosidad.



Separando variables,

E integrando, se obtiene

Expresión en la que Vh es la velocidad a la distancia h del fondo, S es la pendiente de la línea de
energía, v es la viscosidad cinemática, y es el tirante, k es una constante de integración.
El valor de la constante de integración se obtiene para la condición que la velocidad es nula en el
contorno ( h= 0 ; Vh= 0 ; k= 0 ), luego,

Que es la ecuación de distribución de velocidades en un canal muy ancho con flujo laminar.
Es una curva parabólica.
Figura j
Distribución de velocidades en un canal con movimiento laminar
La velocidad máxima corresponde a la superficie (h=y)

La velocidad media se puede obtener a partir del gasto, calculado por integración de la ecuación
de distribución de velocidades. Sin embargo, como la curva de distribución es parabólica se puede
obtener la velocidad media por simple aplicación de las propiedades geométricas de la parábola.
Según la Figura j

Puesto que el área de la parábola es igual a los 2/3 del rectángulo circunscrito. q es el gasto
específico (por unidad de ancho).
Pero también se tiene que,

Luego,

Que es la fórmula para el cálculo de la velocidad media en un canal con flujo laminar y que
evidentemente equivale a

Obsérvese que en el movimiento laminar la velocidad es proporcional a la primera potencia de la
pendiente.
En la Figura j se observa que la velocidad superficial corresponde a la condición


Evidentemente que también puede hacerse el cálculo por integración.

Calculada q se obtiene por división entre el área y, el valor de la velocidad media
Ecuaciones de distribución de velocidades y de la velocidad media para una tubería con
movimiento laminar

de donde, luego de separar variables e integrar, se llega a

El valor de la constante de integración se obtiene para las condiciones del contorno ( h= 0 ; Vh=0 ;
k= 0 ). Luego,
3.3.3
Que es la ecuación de distribución de velocidades para una tubería con movimiento laminar.
La velocidad máxima se presenta en el eje y corresponde a h=D/4


La velocidad media puede obtenerse por integración de la ecuación 3.3.3, pero en este caso
aplicamos la propiedad geométrica que dice que el volumen de un paraboloide es la mitad del
cilindro circunscrito.
Luego,

En una tubería con flujo laminar la velocidad media es igual a la mitad de la velocidad máxima; es
decir,
4.4.4
Que es la conocida ecuación de Hagen - Poiseuille. Si expresamos esta ecuación en función del
radio hidráulico, tenemos


Que fue establecida para un canal. En un caso el denominador es 2 y en otro 3. Podríamos concluir
que cualquier otra sección transversal intermedia entre los dos casos extremos estudiados (canal
muy ancho y tubería circular) debe tener en el denominador un valor comprendido entre 2 y 3.

La velocidad media también podría haberse obtenido por la integración de la ecuación 3.3.3

De donde

Y

Obteniéndose el valor de la ecuación 4.4.4
Mediante sencillas transformaciones de la ecuación 4.4.4 se obtiene que la diferencia de cotas
piezométricas separadas por la longitud L a lo largo de la tubería es


a) Flujo hidráulicamente liso (tubería hidráulicamente lisa): La rugosidad (K) queda cubierta por la
subcapa laminar ( ). La rugosidad, por tanto, no influye en el valor de f puesto que ningún punto
de la pared queda afectado por las turbulencias que producirían las rugosidades internas,
comportándose la tubería como un material liso(figura 3.5).

Figura 3.5. Flujo hidráulicamente liso
b) Flujo hidráulicamente semirrugoso o zona de transición: El espesor de la subcapa laminar ( ) se
aproxima al valor medio de rugosidad absoluta (K), de manera que la rugosidad emerge de la
subcapa laminar en unos puntos y en otros no, quedando sólo las rugosidades que emergen
afectadas por la turbulencia. Es el caso más frecuente, y aquí el coeficiente de fricción depende
tanto del número de Reynolds como de la rugosidad relativa (figura 3.6).

Figura 3.6. Flujo hidráulicamente semirrugoso o zona de transición
c) Flujo hidráulicamente rugoso (tubería hidráulicamente rugosa): Si el espesor de la subcapa
laminar ( ) es menor que la rugosidad absoluta (K), las irregularidades internas de la conducción
rebasan la subcapa laminar, produciendo turbulencia completa. Cuanto mayor sea el número de
Reynolds, más delgada será la subcapa laminar y más puntos de la pared sobresaldrán de ella. En
este caso, las fuerzas de inercia son muy importantes y apenas influyen las fuerzas viscosas, por lo
que el factor de fricción sólo depende de la rugosidad relativa y el número de Reynolds no tiene
importancia en su determinación (figura 3.7).

Figura 3.7. Flujo hidráulicamente rugoso (tubería hidráulicamente rugosa)
Cuantitativamente:
: Flujo hidráulicamente liso.
: Flujo hidráulicamente semirrugoso o zona de transición.
: Flujo hidráulicamente rugoso.
En la práctica, se utilizan unas condiciones basadas en la proporcionalidad del número de Reynolds
de la rugosidad y la relación , ya que son más fáciles de establecer que las anteriores y se
refieren a rugosidades absolutas irregulares, que es el caso real de las tuberías comerciales.
Si : Flujo hidráulicamente liso.
Si : Flujo hidráulicamente rugoso.
Si el flujo está comprendido entre los dos valores anteriores, el flujo sería hidráulicamente
semirrugoso (zona de transición).
RUGOSIDAD ABSOLUTA Y RELATIVA
La aspereza de una superficie puede establecerse por el examen de la misma y la medida de la
dimensión de sus irregularidades, las cuales dependen de las características y estado del material.
Con este método se llega a la medición de la aspereza absoluta, expresada por una longitud k, que
resulta ser la altura media de las irregularidades.
Se llama aspereza relativa a la relación que existe entre la aspereza absoluta y el diámetro del
conducto, así:
D/K
La influencia de la aspereza sobre las condiciones de la circulación de fluidos en conductos rugosos
carece de importancia en el régimen laminar, siempre que las rugosidades de la pared no
produzcan una notable diferencia en la sección transversal interior del tubo. En cambio es muy
importante en el régimen turbulento, en el que se debe tener en cuenta la característica del
escurrimiento que se está presentando.
Según L. Hopf y K. Fromm existen dos clases de asperezas. Las primeras (a y b) tienen pequeñas
longitud de onda y gran amplitud, y constituyen las paredes rugosas.

En la práctica pertenecen a esta clasificación los conductos de fundición (nueva, oxidada, o con
incrustaciones), de cemento (enlucido o sin enlucir), tablas rugosas, etc.
Este primer tipo de rugosidad produce una resistencia a la circulación cuyo factor de fricción f es
independiente del número de Reynolds. La pérdida de carga entonces, es proporcional al
cuadrado de la
El segundo tipo recibe el nombre de rugosidad ondulada (figura c); las irregularidades se
caracterizan por ser superficie lisas y de gran longitud de onda como sucede en las planchas de
hierro asfaltadas o en los revestimientos interiores bituminosos. En este tipo de rugosidad la
variación de f es muy similar a la del tubo liso, pero mayor; y para ambos tipos de tubo la
resistencia resulta proporcional a la potencia 1.75 de la velocidad, según experiencias de Reynolds
y de Blausius.
VARIACION DE LA RUGOSIDAD K DE UNA TUBERÍA:
Según Genijew (Handbuch der Hydraulik, M.A. Mostkow, Berlín, 1996), la rugosidad del contorno
aumenta con el tiempo de acuerdo con la ley aproximada:
Kt = K0 + αt
Expresión en la cual ko es la rugosidad inicial del material nuevo, k la rugosidad al alcanzar el
tiempo t y α un coeficiente de aumento. Midiendo las rugosidades en dos tiempos distintos, puede
calcularse la constante α y prever el comportamiento de la tubería para un tiempo mayor.
Lógicamente k variara según el fluido que circule, la naturaleza y las características de la tubería.

El valor de α depende de la calidad del agua que circula por la tubería y de los años de servicio de
la misma.
Genjew, propuso en base a investigaciones realizadas, los siguientes valores:








OBTENCION DE LA ECUACION DE CHEZY


Se observa que ambas ecuaciones son muy parecidas. Difieren sólo en el valor numérico del
coeficiente de .
Con el objeto de obtener una fórmula aproximada que comprenda tanto a tuberías como a
canales tomamos el promedio aproximado de los coeficientes y se obtiene

Esta es la fórmula aproximada para la velocidad media en cualquier conducto liso (canal muy
ancho, tubería o cualquier otra sección intermedia).

Para los conductos rugosos

Ambas ecuaciones son también muy parecidas y pueden reemplazarse por otra que considere el
promedio aproximado de los coeficientes de

Esta es la fórmula aproximada para la velocidad media en cualquier conducto rugoso (canal muy
ancho, tubería o cualquier otra sección intermedia).
Un conducto puede tener paredes hidráulicamente lisas o hidráulicamente rugosas. En el segundo
caso se entiende que el tamaño de la rugosidad absoluta y de las características del escurrimiento
no permiten que se desarrolle una subcapa laminar. En cambio en el primer caso, conductos lisos,
si existe una subcapa laminar y la velocidad es función de su espesor. Eventualmente pueden
presentarse casos intermedios o de transición.
Con fines prácticos estableceremos una fórmula que involucre ambos casos.

Si el valor K de la rugosidad no tiene significación, entonces la fórmula 2-41 se convierte en la de
los conductos lisos; caso contrario si no tiene significación entonces es la ecuación de los
conductos rugosos.
Haremos ahora algunos reemplazos en esta ecuación para darle otra forma







Concepto de rugosidad. Conductos hidráulicamente lisos e hidráulicamente
rugosos

Cada contorno tiene su propia aspereza o rugosidad que depende del material de que
está hecho y de su estado de conservación. Así por ejemplo, una tubería de concreto es
más rugosa que una de acero. Un canal de tierra es más rugoso que un canal de
concreto.
Si pudiéramos ver con una luna de aumento el contorno de una tubería o de un canal,
veríamos algo así como lo mostrado en la figura siguiente
Figura k
Las asperezas tienen diferente forma y tamaño. Dan lugar a la aparición de pequeñas
corrientes secundarias (vorticosas). Estas asperezas producen una modificación en las
condiciones del escurrimiento.
Con el objeto de estudiar la influencia de la rugosidad, Nikuradse hizo experiencias en
tuberías con rugosidad artificial. Para ello cubrió las paredes con granos de arena de
diámetro uniforme.
Figura l

Se designa por K el diámetro y por a el radio de los granos.
Al valor de K (o al de a) se le llama rugosidad absoluta. La influencia de la rugosidad en el
escurrimiento depende del tamaño del conducto, es decir del radio de la tubería, tirante o
cualquier otra medida característica.
Se denomina rugosidad relativa a cualquiera de las relaciones siguientes

O sus inversas,
Determinar cuál es la rugosidad absoluta de un conducto dado es un problema difícil.
Existen tablas, gráficos y descripciones, pero en última instancia el factor principal es la
experiencia del ingeniero diseñador. De otro lado, debe tenerse en cuenta, como lo
estudiaremos luego en detalle, que la rugosidad cambia con el tiempo.
Las experiencias que realizó Nikuradse y que fueron publicadas en 1933 son para el
siguiente rango de rugosidades relativas


Un conducto en el que la rugosidad relativa es de 30 se caracteriza porque es muy grande
la influencia de la rugosidad en el escurrimiento.
Como resultado de la combinación de las características del escurrimiento (velocidad,
viscosidad, etc.) y del tamaño, forma y espaciamiento de la rugosidad puede ser que se
desarrolle o no, una subcapa laminar.
La posibilidad de existencia de la subcapa laminar es lo que define la naturaleza de las
paredes. Dicho en otras palabras, la naturaleza de las paredes depende del tamaño
relativo de
Cuando es posible que esta subcapa laminar exista se dice que las paredes son
hidráulicamente lisas; caso contrario son hidráulicamente rugosas.
Debe entenderse que por la propia naturaleza de la rugosidad y por la necesaria
aproximación con la que se hacen los cálculos estos valores no pueden ser rigurosamente
exactos.
Se dice que un conducto es hidráulicamente liso cuando

Lo que equivale aproximadamente a

Se dice que un conducto es hidráulicamente rugoso cuando


Lo que equivale aproximadamente a

Para valores intermedios

Se dice que el contorno es una transición entre liso y rugoso











Fotos de canales y tuberías