CRÓNICA MÍSTICA DE LOS VIAJES DE

OmAheiVuh


ENTREGA 3

Guatemala (Segunda parte)

La ciudad sagrada de los mayas

Ejercicio de ambientación en el tiempo.

Usted es un niño pequeño, ha nacido hace alrededor de un año y
todavía siente dolor en su cabeza, debido a los maderos que tiene atados al
cráneo con tientos (tiras de cuero), los cuales suelen ser humedecidos por su
madre para que, al secarse, aprieten todavía mas y vayan aplanando la
estructura de su cabeza. Después de todo, su padre es un general de las
orgullosas tropas de la ciudad sagrada y usted debe lucir hermoso, para ello,
su cabeza debe tener la frente aplanada e inclinada hacia atrás, produciendo
ese bello efecto de cráneo alargado y aplastado en el frente.

Usted sigue siendo el mismo niño, pero ya han pasado tres años desde
que le removieron los maderos de la cabeza, en su lugar, ahora Usted luce
coloridas plumas de Guacamayo y Quetzal y ciñe su pequeño cuerpo una piel
de leopardo. Rumores de gente, rugidos de animales, gritos de mono y
graznidos y charlas de pájaros diversos se cuelan por la ventana, La
vegetación está mas verde que nunca hoy, y hay orquídeas y frutas en todas
partes. Su emoción aumenta, en breves instantes, vendrá su Padre para
llevarlo a la plaza de la ciudad, ya que ustedes viven en la misma y será
presentado a los sacerdotes (y si tiene suerte) al Rey.

Hoy es un día especial, su padre ha regresado victorioso y con muchos
prisioneros para sacrificar a los dioses, habrá juego de pelota y grandes
procesiones para agradecer la victoria y pedir por lluvia, la siempre escasa y
necesaria lluvia. Ya se siente el rumor de las multitudes que se acercan al
centro de la ciudad, los gritos y sonidos de pasos apresurados se hacen cada
vez mas numerosos y el clamor general va en aumento... Que día!

























Usted es una pequeña niña, que ha nacido hace mas o menos un año, ya le
han sacado los objetos de colores colgantes que tenía sobre la cuna, claro,
estos ya han cumplido con su objetivo y Usted luce ojos ligeramente estrábicos
a consecuencia de haber mirado de tan cerca y por tanto tiempo dichos objetos
colgantes. Ahora Usted luce esos bellos ojos de mirada misteriosa, tan propio
de las mujeres nobles de su comunidad.

Han pasado rápidamente tres años desde que mamá le bañaba con
agua de nenúfares, típicos de la zona del lago Petén Itzá y donde entretejía sus
negros cabellos con flores silvestres. Ya se percibe la serena belleza que la
adornará en pocos años mas, en que será entregada virgen al cuidado de las
sacerdotisas de los templos de la ciudad, para convertirse en vestal de los
dioses y cuidará la llama eterna en los hogares previstos para el efecto. Su
destino es incierto, ya que si los dioses no son propicios, el Rey tendrá que
usar su piel (Extraída del cuerpo estando usted con vida) en una ceremonia en
honor de los mismos para renovar su vitalidad y asegurar la fertilidad de los
campos.

Entretanto, es un día muy especial en la ciudad, el viento trae el fuerte
aroma del preparado de Chocolatl (si, chocolate) amargo, para darle fuerzas y
encarar las múltiples emociones que la esperan. Hay ambiente festivo en la
ciudad y por todas partes circulan las matronas vestidas con tejidos de colores.
Hoy habrá juego de pelota, procesiones y sacrificios. Si tiene suerte, conocerá
a los sacerdotes del templo principal y tal vez... al rey.



Ruinas de Tikal, como fueron halladas.

Perdidas en la selva húmeda y
devoradas por la misma, se
encontraban las ruinas de tan orgullosa
ciudad. Casi por casualidad, a finales
del siglo XVII, algunos misioneros
españoles se tropezaron con este
hallazgo, pero recién hacia 1848 fue
enviada hacia el lugar una expedición
oficial con fines arqueológicos. En 1853
se publicó un informe sobre dicha
expedición, donde se relata las
experiencias por esas tierras de
Modesto Méndez y Ambrosio Tut,
comisario y gobernador respectivos del
Petén, de aquel entonces, siendo aquel
fantástico relato el acicate que llevó en
el año 1877 al ciudadano suizo Gustav
Bernoulli a enviar gente a “rescatar”
dinteles y tallas de los templos, los
cuales hoy se encuentran en Basilea, Suiza donde se conservan y exhiben en el
museum fur Volkerkunde.

Hoy día, ya restauradas, las pirámides, templos, acrópolis y veredas de Tikal nos
asombran y transportan a la gloria de aquellos tiempos, al internarnos en los senderos
de la selva, teniendo como fondo el grito de los monos araña y de innumerables
pájaros en medio de aquel paisaje de exuberante esmeralda.

Puede sentirse la atmósfera
ceremonial que ronda en el lugar,
parece que se perciben los lentos
movimientos de las procesiones
entre las estelas de piedra,
probablemente ensangrentadas.
Nótese en frente a cada estela, la
piedra circular plana, serían esas
las piedras de sacrificios?, sería
allí donde se extraían los
corazones y ascendían los
escalones con ellos para
ofrecerlos palpitantes a los
terribles dioses?, sería ese tal
vez un intercambio por agua y
mejores días para el pueblo de
Tikal?. Entretanto, se avanza por los cuidados parques y van apareciendo
construcciones fantásticas que todavía conservan la atmósfera original.

Nos imaginamos el esplendor nocturno que
representarían aquellas plazas en las noches
claras, las antorchas subiendo al ritmo de los
cascabeles y tambores hacia la cumbre de los
templos, el agitarse de las plumas y la
fantasmagórica figura de los sacerdotes en la
cima de aquellos altares gigantescos,
coronados por brillantísimas estrellas y en
noches especiales, tal vez la luna. Cuentan los
estudiosos que los dioses de los mayas
resultan representaciones de sus temores y
debilidades, así como de sus mejores
esperanzas y recuerdos de una civilización
anterior (probablemente la Olmeca y algunos
especulan, la Atlante).

El suelo no es de lo mas generoso en esa
zona, Tikal está asentado sobre una planicie
calcárea llena de cavernas y pocos cursos
estables de agua, debido a la porosidad del
suelo, sin embargo, se percibe en el aire la
grandiosidad de la vida que debe haber tenido
curso allí.

Puede uno sentir en el aire la presencia de las
multitudes enardecidas por el juego de la pelota,
donde los contendientes ponían a prueba su
habilidad y en ocasiones la propia vida. Ya hacia
finales del período clásico, las clases dirigentes
de la nobleza habían desarrollado una diferencia
marcada con el resto del pueblo, incluso en su
propia morfología física, siendo los mismos de
mayor estatura y corpulencia que el común de la
gente. Algunos especulan que se trataba de una
raza diferente y que tenía sometida a la de los
indígenas comunes. La fuerza de la dominación,
venía del manejo (aparente) de las estaciones, y
eventos como los eclipses y sobre todo las
lluvias. Para ello, sacrificaban a Tlalok (el temible
dios de la lluvia) jóvenes mancebos, vírgenes y
prisioneros de las batallas. Hoy surge ante
nosotros esa imagen desprovista ya del pavor
que producía en sus víctimas, sin los ríos de
sangre que corrían por el mascaron tallado en piedra, pero que permanece como mudo
testigo de los excesos causados en su nombre. Tlalok ya no atemoriza a sus víctimas
hoy, pero aún se extiende su influencia en el aire, puede uno sentir la vibración
amenazante de su terrible faz.



En las espléndidas construcciones, se puede notar la
perfección del conocimiento matemático y de
ingeniería que poseían dichos constructores, por ello
resulta todavía mas difícil de pensar que como es
posible que habiendo descubierto un calendario casi
exacto, conceptos abstractos como el cero numérico y
habiendo realizado proezas de predicciones
astronómicas que hasta hoy sorprenden, al mismo
tiempo, no hayan utilizado la rueda (que usaban en el
juego de pelota para anotar) o no hayan manipulado
los metales.

Sus increíbles conocimientos del cielo y sus
movimientos llegan en su sistema numérico de base
veinte (como los ciclos de la naturaleza y de los
movimientos de Venus), en sus profecías, la mas
sorprendente de todas (La séptima profecía maya)
referente al final de los tiempos, así como los
conocemos. Debemos notar que el calendario de los
mayas se suspende abruptamente, en una fecha
equivalente al 24 de diciembre del año 2012. Dicen que a partir de esa fecha, ya no
quedan días para ser contados. Ello coincide con un concepto introducido por los
Egipcios (y de allí la sospecha de un posible origen atlante de la ciencia de ambos
pueblos), se refiere al día galáctico, un período de 5125 años, perturbando el
funcionamiento del sol mediante un rayo sincronizador emitido por el corazón de la
galaxia y que afecta principalmente al magnetismo del conjunto Sol – Tierra. Estas
sospechas se han visto increíblemente corroboradas por las mediciones efectuadas por
la sonda Americano-Europea SOHO, la cual ha
notado una increíble disminución en la
intensidad del campo magnético terrestre a partir
del año 1999, mencionándose que en un
período de 13 años el mismo desaparecería
totalmente y con él, la capacidad de raciocinio
del ser humano!!.

Con todos estos abrumadores pensamientos en
la mente y con el corazón agitado, vuestro
relator recorría la selva húmeda guatemalteca,
en medio de tanto esplendor del pasado
precolombino, sin saber, que a la vuelta de la
siguiente curva le estaría esperando el destino...
un destino ya pre-anunciado en el extraño caso
del diablito de pelourinho, un caso mas allá de la
comprensión humana que lo llevaría por
senderos raramente explorados por los seres
humanos en general, como lo veremos en la
próxima entrega.

Salud en la Rosa, Paz en la cruz!, siempre vuestro en V.’.L.’.X.’.
F.L. Ohm Ahei Vuh - 25/08/2003 (Asunción/Paraguay)