La personalidad es un conjunto de características o patrones que definen a una

persona, es decir, los pensamientos, sentimientos, actitudes y hábitos y la conducta de
cada individuo, que de manera muy particular, hacen que las personas sean diferentes a
las demás. La manera en que cada ser pensante, actúa sobre situaciones diversas, nos
dice algo sobre la personalidad de cada persona, en otras palabras es el modo habitual
por el cual cada ser piensa, habla, siente y lleva a cabo alguna acción para satisfacer sus
necesidades en su medio físico y social.
La personalidad es nuestro ser global lo que somos y lo que podemos ser, el carácter es
una expresión externa de esa individualidad o configuración particular que es cada
personalidad.

Todo ser humano al nacer posee una personalidad "potencial", en cuanto a que tiene los
elementos básicos de la misma. Esta potencialidad comenzará a ser realidad cuando se
inicie el desarrollo de ciertas características y capacidades, como trabajo intelectual,
creatividad, conducta intencional y valores éticos, entre otras, que indican que los
diversos elementos de la personalidad están funcionando con cierto nivel de organización.

Y se puede hablar de personalidad estructurada cuando el individuo logra dinamizar de
forma integrada y con autonomía estos aspectos básicos, lo que le llevará a tener una
conducta y un pensamiento característicos. Igualmente, nuestro carácter brida una
expresión externa y nos diferencia de todos los demás haciendos únicos e irrepetibles.
Podemos llegar a ratificar que nosotros somos autónomos de diseñar esa personalidad, la
construimos con las condiciones heredadas y se van complementando según la
experiencia, la educación, el trabajo, las expectativas, la convivencia y todo lo que nos
hace un aprendizaje previo, por eso hablamos que nuestras vivencias, brindar el mayor
soporte para establecer una personalidad frente al mundo.

Nos comprometemos con un desarrollo previo como lo expone Abraham maslow en su
pirámide de necesidades, buscando el complemento de una necesidad básica para así
cambiar de nivel e ir ascendiendo a hacia el complemento de lo necesario. ¿Pero que tan
cierto es esto de las necesidades básicas?. Desde mi forma de ver, es algo relativo y no
siempre llevan una secuencia como la expone el autor al contrario, se estable una cadena
según las necesidades de cada ser humano y según la satisfacción que espere lograr en
su desarrollo. Por eso se dice que la personalidad se va desarrollando a través de las
características y capacidades, A menudo todos tienden hablar de personalidad como si se
tratara de un producto que se consigue en el mercado o cualquier tienda, se considera
como algo vistoso, brillante, atractivo y en ocasiones comercial, pero se debe tener en
cuenta que la personalidad no solo es color de rosa, se tienen que valorar los aspectos
positivos y negativos de la persona. Resulta muy sencillo hablar de los rasgos de un
individuo, pero nunca llegamos a definirla como tal, llegamos incluso a realizar
calificativos como “ese hombre no me parece honesto” o “no me genera confianza”, pero
en sí, no generamos una definición certera, solo llegamos a realizar juicios valorativos
relacionados con situaciones, pensamientos, sentimientos y cualquier otro tipo de
referencia que nos brinda una aproximación a la definición.

Se debe tener en cuenta que la importancia de establecer una personalidad y adquirirla
como identidad no es un proceso fácil, pero va ligado al contexto, la herencia, el factor de
aprendizaje, el medio y la formación recibida. Ahora bien, que es eso tan importante que
nos brindan las situaciones para