PRESENTACION Y RECONOCIMIENTOS

Este volumen reúne un conjunto de treinta y dos ensayos especialmente preparados por los
miembros del Grupo de Trabajo (GT) “Cultura y Poder” (antes “Cultura y Transformaciones
Sociales en Tiempos de Globaliaci!n”) del Consejo "atinoamericano de Ciencias Sociales
(C"#CS$)% Estos te&tos constituyen versiones revisadas de las ponencias presentadas por
cole'as de #r'entina( )rasil( C*ile( Colombia( Ecuador( Estados +nidos( ,-&ico( Perú( Puerto .ico
y /eneuela en la 0ra% .euni!n del Grupo de Trabajo realiada en Caracas del 12 de noviembre al
3 de diciembre de 1443% "a reuni!n cont! adem5s con la participaci!n de otro cole'a 6ue por
raones ajenas a su voluntad no pudo preparar el te&to para su publicaci!n en este volumen( pero
cuya ponencia y participaci!n enri6uecieron las deliberaciones del 'rupo% Se trata de 7os- ,anuel
/alenuela #rce del Cole'io de la 8rontera 9orte( Tijuana( ,-&ico% "a reuni!n( a la 6ue asistieron
complementariamente unos veinte cursantes del :octorado en Ciencias Sociales de la +niversidad
Central de /eneuela y de la +niversidad del ;ulia( as< como un pe6ue=o 'rupo de tesistas de
pre'rado( result! sumamente satisfactoria por la calidad del debate( el e&celente clima de trabajo y
la camarader<a 6ue vincul! positivamente a todos los participantes%
Poco antes de la realiaci!n de esta 0ra .euni!n( el Comit- :irectivo de C"#CS$ aprob! la
solicitud de cambio de nombre del GT del de “Cultura y Transformaciones Sociales en Tiempos de
Globaliaci!n” (bajo el cual *ab<amos realiado las dos primeras reuniones( en 3222 y 1444
respectivamente) al de “Cultura y Poder”% Este cambio de nombre( como el temario mismo de esta
.euni!n( reflejan el desarrollo del “Proyecto Estudios y $tras Pr5cticas >ntelectuales
"atinoamericanas en Cultura y Poder”% Este Proyecto comen! a desarrollarse como una iniciativa
personal( a la cual en 3222 se sum! un pe6ue=o 'rupo de cole'as( en su mayor<a de la
+niversidad Central de /eneuela y de la +niversidad 9acional de C!rdoba% #s<( al comieno este
proyecto fue desarroll5ndose de manera paralela a los ciclos de intercambios anuales 6ue lue'o
dar<an lu'ar a la 3ra% y 1da% .euni!n del GT “Cultura y Transformaciones Sociales en Tiempos de
Globaliaci!n”% Sin embar'o( dado 6ue el Proyecto fue creciendo de manera si'nificativa y 6ue
crecientemente fue incorporando a cole'as 6ue *ab<an venido participando de esas dos primeras
reuniones del GT( -ste acab! por aco'er al Proyecto en su seno( y posteriormente incluso decidi!
cambiar su propio nombre al de “Cultura y Poder”( dando as< inicio a un nuevo ciclo de trabajo del
GT% :e este modo( esta 0ra% .euni!n se dedic! a debatir a partir de los trabajos 6ue los cole'as
ven<an desarrollando en el marco del Proyecto% Cada colaborador del Proyecto ven<a trabajando en
un te&to orientado a poner de relieve al'unas contribuciones al Campo de las Pr5cticas
>ntelectuales en Cultura y Poder realiadas desde #m-rica "atina% Tal era( en breve s<ntesis( el
objetivo central de cada uno de los ensayos%
Como resultado de este lar'o proceso( la mayor<a de los ensayos contenidos en este libro son
terceras( cuartas y *asta 6uintas versiones de trabajos 6ue antes se presentaron y debatieron en
seminarios( reuniones de trabajo m5s reducidas( paneles de con'resos en varios pa<ses e
intercambios sostenidos por correo electr!nico% >ncluso( versiones anteriores de diecisiete de los
ensayos incluidos en este libro fueron publicadas en números editados de las revistas Revista
Venezolana de Economía y Ciencias Sociales (vol% ?( nro% 0( 1443) y RELEA - Revista
Latinoamericana de Estudios Avanzados (nro% 3@( 1443)% :adas las caracter<sticas de este
proceso( es necesario destacar 6ue este volumen no es( ni debe tomarse como( indicativo de la
vastedad y diversidad del campo( es s!lo un esfuero por comenar a “mapearlo”( y ello por dos
raones% "a primera de ellas est5 asociada precisamente a esa 'ran vastedad y diversidad( de las
cuales( en cual6uier caso( no es posible dar cuenta en un volumen% "a otra es 6ue esta colecci!n
resulta inevitablemente ses'ada debido a varios factores% Por un lado( debido a 6ue el Proyecto
6ue *a dado ori'en a este volumen se inici! desde el 5mbito universitario( y esto no s!lo de
manera 'eneral sino tambi-n m5s espec<fica( es decir desde ciertas tradiciones intelectuales( y a
partir de ciertas redes de trabajo y colaboraci!n y no de otras( e incluso a partir de un te&to m<o 6ue
e&presaba de manera condensada las ideas e&puestas m5s ampliamente en este art<culo% Esto
e&plica 6ue( independientemente de los esfueros realiados para lo'rar una cobertura m5s amplia
del campo( muc*os de los art<culos incluidos refieren reiteradamente a las publicaciones de un
'rupo de autores relativamente reducido( mientras 6ue las contribuciones de muc*os otros
intelectuales si'nificativas para este campo no son si6uiera referidas% Por otro lado( esta colecci!n
tambi-n resulta ses'ada (y limitada) debido a 6ue en 'eneral resulta muy dif<cil lo'rar 6ue
intelectuales 6ue desarrollan sus pr5cticas “fuera” de la academia puedan *acerse del tiempo para
escribir te&tos sobre sus e&periencias de trabajo( o las de sus cole'as% Esto se debe( a su ve( a
varios factores( al'unos de ellos se e&plican por6ue estas personas suelen tener otras prioridades(
demandas y ur'encias 6ue atenderA otros( complementarios( se e&plican por6ue para muc*os de
6uienes desarrollan sus pr5cticas en esos otros 5mbitos( este tipo de proyecto y publicaci!n no
constituye una prioridad% Esto último se relaciona( al menos en parte( con la divisi!n del trabajo
intelectual establecida( la cual obviamente no afecta s!lo a 6uienes est5n en la academia sino
tambi-n a 6uienes est5n “fuera” de ella% 9o obstante( afortunadamente( *emos lo'rado concitar el
inter-s y la participaci!n de al'unos intelectuales 6ue no desarrollan sus pr5cticas “dentro” de la
academia( sino m5s all5 yBo “fuera” de ella( como por ejemplo en el movimiento feminista( o en el
de derec*os *umanos%
Cemos or'aniado el libro en tres secciones% "a primera contiene un único te&to y la *emos
llamado “Estudio >ntroductorio”( pues este *a sido concebido como articulador del conjunto% :e
*ec*o( este ensayo es una versi!n varias veces revisada y e&pandida del te&to 6ue dio inicio al
Proyecto( y en base al cual se iniciaron los intercambios con cada uno de los colaboradores% "a
se'unda( la *emos llamado simplemente “Ensayos” y contiene veintioc*o te&tos( cada uno de los
cuales representa la manera particular del respectivo autor de entrar en di5lo'o con las principales
ideas del te&to articulador( y as< de responder a la propuesta de poner de relieve al'unas
contribuciones al Campo de las Pr5cticas >ntelectuales en Cultura y Poder realiadas desde
#m-rica "atina% 8inalmente( la tercera( a la 6ue *emos llamado “Postfacios” contiene tres ensayos(
cada uno de los cuales ofrece la visi!n propia del respectivo autor sobre el conjunto de art<culos del
libro( as< como sobre la propuesta conceptual 6ue los *a reunido( o simplemente ofrece una cierta
lectura transversal de la colecci!n%
"a realiaci!n de esa reuni!n y la publicaci!n de este libro *an sido posibles 'racias a las
contribuciones de diversas personas e instituciones cuyos aportes deseo reconocer y a'radecer%
:esde su creaci!n en 3222 y *asta la fec*a la sede institucional de la coordinaci!n del GT *a
sido el Pro'rama Globaliaci!n( Cultura y Transformaciones Sociales( del cual tambi-n soy
Coordinador y 6ue est5 adscripto al Centro de >nvesti'aciones Postdoctorales (C>P$ST) y al
:octorado en Ciencias Sociales de la 8acultad de Ciencias Econ!micas y Sociales de la
+niversidad Central de /eneuela (+C/)% El apoyo recibido de distintas instancias de la 8acultad y
de la +niversidad para el desarrollo de nuestras labores *a sido un factor clave en la posibilidad de
llevar adelante todas las actividades del Pro'rama y en particular las relativas a la coordinaci!n del
GT%
En el marco de este Pro'rama *emos creado un e6uipo de trabajo constituido por la prof% >llia
Garc<a( la prof% Sary "evy y la tesista Gloria ,onasterios( 6uien adem5s es coordinadora de
comunicaciones electr!nicas tanto del Pro'rama como del GT (“facilitadora electr!nica” como
denomina C"#CS$ a esta funci!n)( 6uienes *an contribuido entusiasta y eficientemente tanto a la
realiaci!n de la reuni!n( como a la preparaci!n de este volumen% En lo 6ue *ace particularmente a
la producci!n de este volumen es tanto un deber como un placer destacar el esmerado trabajo de
Gloria ,onasterios en la asistencia a mis labores de coordinaci!n y de la antrop!lo'a .osaura
/alera en la edici!n de los te&tos( as< como el inter-s y dedicaci!n puesto en sus labores
espec<ficas por "u ,5r6u- y 9uncia ,occia en el dise=o y composici!n de las p5'inas( por
Evans )rice=o en el dise=o de car5tula y por ,i'uel #n'el Garc<a en la impresi!n% El compromiso
de estos ami'os en la producci!n del libro supera ampliamente los l<mites del inter-s comercial%
Es un placer reconocer y a'radecer tambi-n el apoyo 6ue *emos recibido del C>P$ST y del
:octorado en Ciencias Sociales( de la :irectora y Coordinadora #cad-mica de la Comisi!n de
Estudios de Post'rado (CE#P) de la 8acultad de Ciencias Econ!micas y Sociales( as< como del
:ecano y Coordinadoras #cad-mica y #dministrativa de la 8acultad propiamente dic*a% "a
colaboraci!n de los miembros del e6uipo de la Secretaria Ejecutiva de C"#CS$ tambi-n *a sido
muy valiosa para *acer posible las actividades del Grupo de Trabajo y la publicaci!n de este
volumen%
"a realiaci!n de esta 0ra% .euni!n y la publicaci!n del presente volumen *an sido posibles
'racias a aportes econ!micos del Consejo "atinoamericano de Ciencias Sociales (C"#CS$)( la
Corporaci!n #ndina de 8omento (C#8)( el 8ondo 9acional de Ciencia( Tecnolo'<a e >nnovaci!n
(8$9#C>T) de /eneuela( del Consejo de :esarrollo Cient<fico y Cuman<stico (C:CC) de la
+niversidad Central de /eneuela (+C/) y de la Comisi!n de Estudios de Post'rado (CE#P) de la
8acultad de Ciencias Econ!micas y Sociales (8#CES) de la +C/% #s< mismo( el apoyo institucional
del >nstituto de Cultura )rasil D /eneuela( y en particular de su directora la :ra% ,aria Candida
8erreira de #lmeida( tambi-n *a resultado importante para la consecuci!n de estos objetivos%
:eseo e&presar mi a'radecimiento y el de todos los miembros del GT a estas instituciones sin cuyo
concurso no *ubi-ramos podido mantener los intercambios 6ue *an conducido a la preparaci!n del
presente volumen( ni publicado el mismo%
:eseo reconocer y a'radecer el entusiasmo( compromiso( calidad *umana y buen *umor con
6ue los colaboradores del Proyecto y miembros del GT abordaron su participaci!n en nuestras
actividades( as< como la confiana 6ue *an depositado en m< como Coordinador% Crear y sostener
un Grupo de Trabajo( lo mismo 6ue un Proyecto con tantos colaboradores( es tarea de todos sus
miembros y como tal la *emos abordado% :esde este punto de vista estas e&periencias *an sido
tanto o m5s valiosas 6ue los resultados 6ue este libro presenta% Can constituido espacios propicios
para desarrollar relaciones de intercambio y colaboraci!n intelectual y *an abierto y continúan
abriendo caminos 6ue se multiplican y 6ue afortunadamente no sabemos a donde conducen%
8inalmente( 6uiero destacar 6ue esta publicaci!n no es m5s 6ue el resultado de un momento de
un proyecto iniciado *ace ya unos cinco a=os( es decir de un proceso% Este proceso no s!lo *a
*ec*o posible la preparaci!n de este libro( sino 6ue adem5s *a dado lu'ar a la construcci!n de
diversos espacios de intercambio y debate( tanto v<a el Grupo de Trabajo de C"#CS$( como en
diversos simposios y seminarios% #*ora( con esta publicaci!n se abre un nuevo per<odo de este
proceso( en el cual estas refle&iones circular5n no s!lo a trav-s del medio impreso y las
presentaciones orales( sino tambi-n a trav-s de la p5'ina de >nternet 6ue *emos creado a tal
efecto (EEE%'lobalcult%or'%ve)( la cual permitir5 conocer opiniones sobre lo e&puesto e ideas
acerca de cu5les otras pr5cticas incluir en futuras publicaciones( as< como la posibilidad de abrir
foros de discusi!n%
:aniel ,ato
Coordinador
del GT “Cultura y Poder” de C"#CS$
Resúmenes
Parte I: Estudio Introductorio
Mato, Daniel: Estudios y otras prácticas intelectuales latinoamericanas en
cultura y poder
Con la idea de “prácticas intelectuales” procuro cuestionar el “sentido común” resultante de la
hegemonía que la institucionalidad académica y las industrias editoriales han venido ejerciendo
sobre la representación de la idea de “intelectual”, así como poner de relieve la eistencia e
importancia de amplia diversidad de !ormas que asumen las “prácticas intelectuales”" Con el par
conceptual “cultura y poder” busco poner de relieve la importancia de un conjunto particular de
prácticas intelectuales, aquéllas que se articulan en torno a lo cultural #simbólico social$ en lo
político y de lo político #de poder$ en lo cultural" Complementariamente presento una crítica de la
idea de “%studios Culturales &atinoamericanos” centrada en el uso descontetuali'ado y
descontetuali'ante en (mérica &atina de la idea de “Cultural )tudies”" (rgumento que este uso
acaba por empobrecer el impulso crítico que esa propuesta tenía originalmente en su medio" &a
puesta en conteto #latinoamericano$ de esa idea permite apreciar las limitaciones de las prácticas
académicas disciplinariamente encuadradas, así como de la idea de “estudios”" %sto a su ve'
permite valori'ar un conjunto más amplio de “prácticas intelectuales” latinoamericanas que se
caracteri'an por poner en cuestión no sólo las !ronteras disciplinarias, sino incluso las !ronteras
entre las prácticas encuadradas dentro de la academia y las que las trascienden o se desarrollan
en otros contetos institucionales"
Parte II: Ensayos:
Antonelli, Mirta : La intervención del intelectual como axiomática
%l argumento de este ensayo es que *elin, +arcía Canclini y ,ato vienen produciendo
proyectos epistemológicos y teóricos en tanto dispositivos ético-políticos que pueden ser leídos
como di!erentes modos de de!inir la intervención del intelectual y sus prácticas en especí!icos
contetos de relevancia" (nali'o cómo construyen, interrogándose acerca del agenciamiento de
sujetos y contenidos de derechos, nuevos escenarios de.para la interlocución" %sta interrogación
se temati'a en *elin a propósito de las relaciones entre derechos humanos, ciudadanía y sociedad
en las eperiencias postdictatoriales del Cono )ur/ en +arcía Canclini, en torno a identidades,
%stado, capital y mercado, en los no isomór!icos procesos de “globali'ación” en (mérica &atina/ y
en ,ato, respecto de las producciones de representaciones identitarias étnicas y raciales y sus
políticas, en el conteto de (mérica &atina y el Caribe en dinámicas de interconeión"
Baptista, Selma: A construção cultural e política da etnicidade no Peru:
José Carlos ariáte!ui" José aría Ar!uedas e #odri!o ontoya
%ste teto trata da trajetória de tr0s intelectuais peruanos e, de que maneira muito especial, a
rela12o entre socialismo e etnicidade est2o aí entrela1adas" 3elineia a concep12o de “socialismo
mágico”, presente de !orma incipiente nas idéias do antropólogo e novelista *osé ,aría (rguedas,
nos anos sessenta, e analisa sua retomada pelo também antropólogo e novelista 4odrigo ,ontoya,
nos anos noventa" 5 objetivo !undamental deste teto é contetuali'ar esta no12o, e, como
decorr0ncia, re!letir sobre a possibilidade de um certo ethos cultural, decorrente de uma tradi12o de
esquerda, herdeira da in!lu0ncia de *osé Carlos ,ariátegui, a qual vem !ormando uma comunidade
intelectual bastante especí!ica no 6eru
Basile, Teresa: La $niversidad Popular de las adres de Pla%a de ayo:
emer!encia de nuevas prácticas en cultura y poder en la Ar!entina de la
posdictadura
%n este artículo abordo el análisis del proyecto educativo de la recientemente !undada
7niversidad 8acional de las ,adres de 6la'a de ,ayo, en tanto me permite estudiar uno de los
modos en que “cultura y poder” se relacionan en el conteto de la posdictadura argentina" 3icha
7niversidad retoma los legados de 6aulo 9reire y 6ichón-4ivi:re a !in de proponer una pedagogía
orientada hacia la trans!ormación social y basada en una !uerte articulación entre el conocimiento y
las prácticas sociales"
Bermúdez, Emilia: Procesos de !lo&ali%ación e identidades' Entre
espantos" demonios y espe(ismos' #upturas y con(uros para lo )propio* y lo
)a(eno*
%l presente trabajo tiene como objetivo relevar algunas de las contribuciones que desde el
ámbito académico han reali'ado y continúan reali'ando 8éstor +arcía Canclini, *esús ,artín
;arbero y 3aniel ,ato a la teoría y comprensión de los procesos de construcción de identidades y
de globali'ación en (mérica &atina" %n ese sentido, se intenta poner de mani!iesto/ 6rimero, las
rupturas que, los tres intelectuales mencionados, reali'an con las maneras como tradicionalmente
han sido concebidos los procesos de construcción de identidades y di!erencias en (mérica &atina
así como con las visiones apologéticas o demoni'adoras de los procesos de globali'ación"
)egundo, se muestran algunas de las propuestas teóricas que !undamentan las posiciones de los
investigadores se<alados en relación a la discusión sobre el tema planteado y tercero, a manera
de conclusión, se reali'a un resumen de las posiciones epistemológicas y metodológicas más
importantes de sus trabajos y que a nuestro juicio constituyen las herramientas que les permiten
no sucumbir a posiciones dogmáticas y tradicionales, ni a !etichi'aciones acerca de los procesos
de globali'ación y de construcción de las identidades"
Dáalos, Pa!lo: ovimiento indí!ena ecuatoriano: construcción política y
epistémica
%l peso político del movimiento indígena ecuatoriano se eplica en buena medida por un
proceso que ha articulado política y organi'ativamente dos nociones históricamente determinantes
para los indios, la de “interculturalidad” y la de “plurinacionalidad”" %stos dos conceptos se
convierten en ejes teóricos que posibilitan construir un discurso político, una propuesta normativa,
al tiempo que !undamentan y legitiman una acción social e histórica" %stos dos conceptos permiten
crear nuevas nociones de sentido político, al tiempo que !undamentan los discursos de
trans!ormación social del cual son portadores los indígenas ecuatorianos" )in embargo, este
artículo sólo !ocali'a su atención en el concepto de “interculturalidad” por cuanto esta noción ha
constituido una base de tipo epistemológico que ha posibilitado la construcción organi'ativa y
política para el movimiento indígena ecuatoriano" 3e hecho, sobre la noción de interculturalidad se
articularon las primeras propuestas en política pública por parte del movimiento indígena
ecuatoriano, así como la con!ormación de la educación intercultural biling=e, y más recientemente
la creación de la 7niversidad >ntercultural" &a creación de esta universidad no signi!ica en absoluto
la parcelación de la ciencia en una ciencia indígena y otra no indígena" )igni!ica la oportunidad de
emprender un diálogo teórico desde la interculturalidad" )igni!ica la construcción de nuevos marcos
conceptuales, analíticos, teóricos, en los cuales se vayan generando nuevos conceptos, nuevas
categorías, nuevas nociones, bajo el marco de la interculturalidad y la comprensión de la alteridad"
Del Sarto, Ana: La sociolo!ía y la crítica cultural en +antia!o de C,ile'
-nterme%%o dialó!ico: de límites e interin.luencias
%ste ensayo tra'a las in!luencias recíprocas registradas en Chile entre la “crítica cultural”,
representada !undamentalmente por 8elly 4ichard y ?illy @hayer, y la “sociología renovada”
propuesta por *osé *" ;runner, 8orbert &echner y ,artin Aopenhayn" %n BCDE, como consecuencia
de la reciente apertura “democrática”, se !ormali'a un diálogo que se mantuviera soterrado durante
los a<os de la dictadura, entre corrientes estéticas neo y post-vanguardistas y la sociología de la
cultura, diálogo del cual tanto la sociología como la “crítica cultural” saldrían de!initivamente
trans!ormadas" 7na demostración más de que en estas épocas de crisis epistémicas, en las cuales
es imposible evitar las impregnaciones discursivas, tanto las ciencias sociales como las
humanidades no pueden ya practicarse en un coto cerrado"
El Ac"#ar, Soraya: $na mirada a la educación en derec,os ,umanos
desde el pensamiento de Paulo /reire' Prácticas de intervención político
cultural
,uchos han querido reducir el pensamiento de 6aulo 9reire al método de al!abeti'ación/ sin
embargo la visión crítica, la intuición política sobre el ejercicio del poder, las posibilidades históricas
de cambio, la visión del !uturo no como lo ineorable con!rontan esa visión para abrir paso a una
propuesta político pedagógica liberadora del silencio, con a!án de intervención político-cultural,
desde el diálogo y el ejercicio de la autonomía y con la mirada puesta en los ecluidos del sistema"
%ste ensayo es un atrevimiento de mi parte, una aproimación, desde mi eperiencia como
activista de derechos humanos en Fene'uela y (mérica &atina al conteto socio-histórico y al
conteto de saber de 6aulo 9reire"
$erreira, Maria %0ndida: &+ó a antropo.a!ia nos une*
%ste artigo tem como proposta apresentar um projeto em devir - o conceito de antropo!agia -
como um conceito-heran1a deiado pelo poeta brasileiro 5sGald de (ndrade" 3o legado
osGaldiano colocamos em perspectiva a antropo!agia como propulsora de uma devora12o
desierarqui'ada, de acordo com o a!orismo do ,ani!esto (ntropó!agoH Isó me interessa o que n2o
é meu, lei do homem, lei do antropó!agoI" 3i!erente de outros conceitos que tratam do encontro de
culturas, a antropo!agia tra' um componente de viol0ncia que n2o encontramos no sincretismo ou
no hibridismo" ( partir da no12o de con!lito, tomamos como eemplo a rela12o do canibalismo com
a a!irma12o da língua brasileira !alada e sua intera12o com o conteto sócio-político da épocaH as
primeiras décadas do século JJ, do qual, destacamos, especialmente, a consonKncia da
antropo!agia com a emerg0ncia política dos índios e dos a!ro-descendentes"
'arc(a, Illia: &#epresentaciones de identidad y or!ani%aciones sociales
a.rovene%olanas*
%n este teto nos proponemos una aproimación al estudio de la obra *esús “Chucho +arcía”"
,ás que el contenido de su obra, nos interesa aquí resaltar el trabajo de +arcía que hace al
“negro” visible y culturalmente importante" )u práctica comien'a “desde abajo”, orientada a la
construcción de un discurso “del negro vene'olano”" %n este proceso movili'a opiniones, en el cual
juegan un papel muy importante la re!leión y el apoyo de la investigación, en la perspectiva de
!acilitar las posibilidades de intervención en esas dinámicas sociales y así contribuir e impulsar las
trans!ormación de las comunidades a!rovene'olanas" )e resalta aquí su trayectoria de
intervención, políticamente comprometida con las comunidades a!rovene'olanas y con la
trans!ormación de las mismas"
'arc(a, )esús &%"uc"o*: Encuentros y desencuentros de los )sa&eres*'
En torno a la a.ricanía )latinoamericana*
&os estudios sobre el resultado cultural a!ricano han sido !ocali'ados en tres visiones" &a
primera es la académica que comen'ó con los llamados pioneros y tuvo posteriormente su
sistemati'ación con ,elville AersLovits, in!luenciando a la mayoría de los estudiosos que se
!ormaron bajo el patrón del !uncionalismo norteamericano" Farias disciplinas se sumaron para
abordar la a!ricaníaH antropología, historia, etnología, ling=ística, psicología" &a segunda visión !ue
la intelectual, académicos o no, pero escribieron ensayos en torno a la temática cultura de las
culturas a!roamericanas, así como el abordaje desde las perspectivas de la poética, la literatura,
entre otros, destacando con ello el movimiento de la negritud, luego la mulate' y el mesti'aje" %ntre
lo académico y lo intelectual se tendieron puentes que conectaron intercambios y visiones muchas
veces concordantes otras veces no" 6or ultimo esta la visión desde el sujeto, desde el actor
a!rodescendientes que se autoreconoce y eige intervención en los espacios académicos, políticos
y sociales"
&as tres visiones tienen puntos de coneión en eperiencias concretas pero aun muy alejadas
para sumar nuevas búsquedas de interpretaciones de las realidades de las comunidades
a!rodescendientes en las (méricas y el Caribe"
'rimson, Ale+andro y Mirta ,arela: Culturas populares" recepción y
política' 1enealo!ías de los estudios de comunicación y cultura en la
Ar!entina
%ste trabajo reconstruye la historia de las principales líneas de investigación y de debate sobre
las audiencias en la (rgentina, desde los primeros aportes a !ines de la década del sesenta hasta
los debates contemporáneos" )e consideran líneas con di!erentes én!asis teóricos y políticos
#semióticos, comunicacionales, culturales, nacionales$ y ciertas publicaciones como &enguajes,
Crisis y Comunicación y Cultura" ( través de la cuestión de la “recepción” se lee una parte
importante de los despla'amientos conceptuales del campo comunicacional y cultural en los
últimos treinta a<os" %n particular, el cambio de una concepción que buscaba acentuar en la
“recepción” la dimensión política de la cultura hacia ciertas concepciones que encuentran en la
recepción un artilugio argumentativo para legitimar la supuesta “libertad” de los sujetos en el
sistema de consumo"
-ernández, %armen: ás allá de la exoti%ación y la sociolo!i%ación del
arte latinoamericano
%ste artículo aborda un estudio comparativo de las re!leiones sobre la es!era de las artes
plásticas latinoamericanas ejercida por tres críticos culturales latinoamericanosH +erardo
,osquera, 8elly 4ichard y ;eatri' )arlo, quienes problemati'an sobre aspectos relativos a la
producción y circulación de estas discursividades en el marco de los intercambios simbólicos
inscritos en los actuales procesos de globali'ación" %stas tres perspectivas transdisciplinarias, con
sus signos di!erenciales derivados de respectivas eperiencias en lo literario o lo visual, coinciden
en atender las articulaciones de estas nuevas relaciones de poder, a !in de redimensionar tanto la
producción de actividad intelectual latinoamericana, como el sistema de valores de lo artístico,
desde una perspectiva contetualmente re!erida y con una direccionalidad invertida, capa' de
a!ectar el interior del sistema eurocéntrico de la teoría del arte"
)u"ász.Minin!er/, Emes"e: 2in!una de las anteriores: 3dis4continuidades
conceptuales so&re identidad nacional en el caso de Puerto #ico
%ste artículo eamina cómo los variados aportes de *uan 9lores, (rlene 3ávila, &uis 4a!ael
)ánche', (gustín &ao y *uan ,anuel Carrión elucidan los retos teóricos y prácticos de
conceptuali'ar la nación en el caso de 6uerto 4ico y, más ampliamente, la comunidad
puertorrique<a en su multiplicidad de locali'aciones geográ!icas" &os tetos comentados en este
artículo plantean el imperativo de reconceptuali'ar las categorías de cultura, nación y ciudadanía
en del discurso hegemónico sobre la identidad puertorrique<a" 3an cuenta de la necesidad de
ampliar lo que se entiende por el término “puertorrique<o”, especialmente para incluir la diáspora
en tanto dimensión integrante de la identidad nacional" &os trabajos discutidos en este artículo
apuntan en su conjunto a la situación de 6uerto 4ico y la comunidad puertorrique<a como una
situación epistemológicamente !ronteri'a que o!rece ricas posibilidades teóricas para
planteamientos más amplios sobre cultura y poder, pertinentes a los actuales procesos de
globali'ación"
Maccioni, 0aura: 5aloración de la democracia y resi!ni.icación de
)política* y )cultura*: so&re las políticas culturales como metapolíticas
%l presente artículo revisa las trans!ormaciones que durante el período de la transición a
la democracia en el Cono )ur eperimentaron las nociones de “cultura” y “política”,
trans!ormaciones que implicaron, simultáneamente, una nueva manera de concebir las políticas
culturales como metapolíticas" %sta nueva perspectiva Mque en este teto aparece representada
por *esús ,artín ;arbero, *osé" 8un y %duardo +r=nerM se opone a otras dos posiciones en el
debate en torno a las políticas culturales que convoca a los intelectuales en ese momentoH una que
piensa las políticas culturales como intervención a nivel de las !ormas institucionales #*osé
"*oaquín ;runner$, y otra que destaca la importancia de las intervenciones a nivel de los contenidos
#;eatri' )arlo$" N se opone no sólo porque, a di!erencia de estas últimas, logra incluir a los
sectores populares como sujetos activos de estas intervenciones sino porque, !undamentalmente y
contra toda tentación populista, los incluye poniendo en crisis, a partir de la recuperación política
del “sentido común”, su condición de subordinación al orden hegemónico"
Mi/nolo, 1alter: El potencial epistemoló!ico de la ,istoria oral: Al!unas
contri&uciones de +ilvia #ivera Cusican6ui
&a contribución al pensamiento critico y social en (mérica &atina, y en particular desde la
década del OP, ha sido considerable" %l límite cronológico no signi!ica que antes de la década del
OP no había nada de valía" %l punto de re!erencia cronológico tiene que ver con el cambio del
orden mundial que se produce después de la segunda guerra mundial con el lugar de %stados
7nidos como nuevo país hegemónico en la historia del capitalismo" N, en consecuencia, el
reempla'o de la “misión civili'adora” por una nueva misión, “moderni'ación y desarrollo”" &a
introducción de las ciencias sociales en (mérica &atina !ormó parte del paquete de desarrollo y
moderni'ación" &a !iloso!ía de la liberación, la “teología de la liberación”, el concepto de
“colonialismo interno” emergieron como un es!uer'o y una necesidad para pensar los problemas
políticos y sociales en los bordes de las ciencias sociales" %sto es, sin poderlas ignorar pero
tampoco sin acatarlas al pie de la letra" &a teoría de la dependencia #Cardoso, 9aletto, ,arini$, que
ocupó la atención durante dos décadas, !ue reempla'ada hacia !inales de los EP por las teorías de
la “transición hacia la democracia” #5Q3onnel$" %stas teorías, dependencia y transición, !ueron
preocupaciones que emergieron en la región (tlántica" %n la región (ndina, las cuestiones en
debate no eran solo la dependencia y la transición, sino la dependencia y transición en países
!uertemente pluriculturales" &a cuestión del “biling=ismo y del %stado multicultural” #(lbó$ y el
“potencial epistemológico de la historia oral” #4ivera Cusicanqui$ !ormaron parte del paquete de
descoloni'ación !rente a los nuevos dise<os de desarrollo y moderni'ación" %n este artículo me
ocupo de presentar las contribuciones de la socióloga ;oliviana )ilvia 4ivera Cusicanqui" 7n
aspecto importante de mi artículo no es sólo la de situar sus contribuciones en el panorama del
pensamiento crítico-social, en (mérica &atina, sino de subrayar que sus contribuciones son muy
importantes para los debates contemporáneos internacionales sobre descoloni'ación, racismo,
pluriculturalismo y los límites coloniales de las !ormaciones disciplinarias" 6or esa ra'ón, hago
re!erencia a la obra de 9rant' 9anon y a la in!luencia que ella tiene hoy en !ilóso!os caribe<os
#como el jamaiquino &eGis +ordon, hoy en la ;roGn 7niversity$" %l proyecto descoloni'ador de la
!iloso!ía de &eGis +ordon es paralelo al de descoloni'ación de las ciencias sociales en 4ivera
Cusicanqui"
2c"oa 'autier, Ana Mar(a: Políticas culturales" academia y sociedad
%n los últimos a<os en (mérica &atina di!erentes autores han a!irmado la necesidad de trabajar
en políticas culturales como un lugar de intervención política de los académicos en la sociedad"
(demás se postula la idea de que una de las características de los estudios sobre cultura y poder
en (mérica &atina es precisamente la posibilidad de los intelectuales de la región de trabajar tanto
en el espacio público como en el académico" %ste trabajo eplora las mediaciones entre academia
y espacio público que tienen que establecer los intelectuales cuando trabajan tanto en la práctica
como en la teori'ación sobre políticas culturales" %l espacio de mediación entre ambas es!eras no
se vislumbra sólo como un espacio ideal desde el cual constituir la dimensión política de lo
académico sino como un espacio atravesado por di!icultades laborales y teóricas que generan una
serie de re!leiones críticas sobre el modo de conceptuali'ar las políticas culturales y sobre las
posibilidades y los límites de los procesos de mediación entre re!leión crítica e intervención en el
espacio público" ,ás que un teto que eplora la obra de un autor, este trabajo elabora una idea
central en!ati'ada por distintos autores latinoamericanos #la de políticas culturales como campo de
intervención académica$ y las condiciones institucionales de producción intelectual que la de!inen"
Pa+uelo, Ram3n: El lu!ar de la utopía' Aportes de Aní&al 7ui(ano so&re
cultura y poder
%ste artículo brinda una revisión de las principales contribuciones de (níbal Ruijano a la
investigación y el debate sobre cultura y poder en (mérica &atina" &a trayectoria intelectual de
Ruijano Mquien desde los a<os OP es uno de los principales representantes del pensamiento
crítico latinoamericanoM destaca por su originalidad teórica, amplitud temática y coherencia en la
crítica radical del poder" )e propone la distinción de tres momentos temático-cronológicos
principales en su obra, los cuales corresponden a su participación en la !ormulación de la teoría de
la dependencia #décadas de los OP y EP$/ en los debates sobre modernidad, democracia e
identidad #década de los DP$/ y sobre eurocentrismo y colonialidad del poder #década de los CP
hasta el presente$" Considerando esos momentos sucesivos de su trayectoria intelectual, el
artículo se centra en la discusión de algunos problemas centrales en su pensamiento, tales comoH
el signi!icado y perspectivas del !enómeno de “choli!icación” en el proceso cultural del 6erú y la
región andina/ las relaciones entre dominación y cultura en el marco de la situación de
heterogeneidad y dependencia de las sociedades latinoamericanas/ la encrucijada histórica entre
modernidad, identidad y utopía en la racionalidad contemporánea/ la in!luencia del eurocentrismo
en la !ormulación de conocimiento/ y la persistencia de la colonialidad como principal !actor
constituyente de las relaciones de poder en el sistema mundial del capitalismo" 9inalmente, se
brindan algunas consideraciones sobre los alcances de la noción de colonialidad del poder para la
!ormulación de un nuevo debate cultural latinomericano"
Po!lete, )uan: 8rayectoria crítica de An!el #ama: la dialéctica de la
producción cultural entre autores y p9&licos
3e entre los varios libros que pueblan la producción ramiana, destacan en su es!uer'o por
pensar las dinámicas culturales del continente, los dos más sistemáticos y abarcadoresH La ciudad
letrada y Transculturación narrativa en América Latina." %n este trabajo eamino este último en el
conteto de sus otros tres libros principalesH el ya citado La ciudad letrada, y Rubén Darío y el
modernismo/ y Las máscaras democráticas del modernismo, pues se se<alan en ellos algunas
constantes que tendrán un impacto en el análisis de Transculturación narrativa" %ste libro puede
ser descrito, en e!ecto, como la continuación y pro!undi'ación de la dialéctica entre autor y lectores
que opera tanto en sus análisis de Rubén Darío y la cultura del modernismo, como en La ciudad
letrada" 3ialéctica entre productores directos #el creador$ y productores indirectos #el público$, allí
donde la obra aparece simultáneamente como un ejercicio creativo individual y una labor social y
colectiva que constituye sus condiciones de posibilidad y sus !uentes de alimentación"
R(os, Alicia: Los Estudios Culturales y el estudio de la cultura en América
Latina
Aa habido mucha controversia a propósito de los llamados %studios Culturales
&atinoamericanos" &a polémica los acompa<a en casi todas sus instanciasH desde el nombre que
los identi!ica, sus características y objetivos, hasta sus orígenes, estado actual y posibilidades
!uturas" 4etomo algunos de los puntos !undamentales de dicha controversia y propongo que este
“nuevo”.emergente campo no representa únicamente una ruptura epistemológica Mcomo lo es el
caso de los “Cultural )tudies” en su vertiente inglesa y norteamericanaM sino, sobre todo, una
continuidad del propio pensamiento crítico latinoamericano" ,e interesa mostrar cómo la larga e
importante tradición del ensayo de ideas en (mérica &atina está atravesada, desde sus inicios, y a
todo lo largo de su historia, por ciertos ejes temáticos y posiciones enunciativas que marcan
todavía hoy muchas de las preocupaciones de su pensamiento crítico" &os pensadores
latinoamericanos de la cultura Ma la manera de 4odrígue', ;ello, )armiento, ,artí, Aenríque'
7re<a, 4eyes, 9ernánde' 4etamar, +on'ále' 6rada, ,ariátegui, 5rti' y 4amaM son, en un
sentido bien estricto, los verdaderos precursores de los %studios Culturales &atinoamericanos"
SSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS
Rosas Mantec3n, Ana: Los estudios so&re consumo cultural en éxico
%l trabajo se propone eplorar el cambiante per!il de los estudios de consumo cultural en
,éico, anali'ando sus logros, su contradictorio desarrollo y los retos políticos, institucionales,
teóricos y metodológicos que se le presentan" )e trata de un campo estimulado desde disciplinas
y ámbitos diversos y por una gama amplia de demandas #desde la búsqueda de democrati'ación
de las políticas culturales hasta la mejor mercantili'ación de las industrias culturales$" )e anali'an
los estudios reali'ados tanto a nivel general, como en áreas especí!icasH museos, !estivales,
salones de baile, música, centros comerciales, cine, radio, televisión, teatro, prensa y bandas
juveniles"
Sant4Anna, %atarina: Poder e cultura: as lutas de resist:ncia crítica
através de duas experi:ncias tetarais
6roponho apresentar dois tipos di!erentes de a12o teatral com objetivos sociais e políticos ainda
eistentes em duas grandes cidades do ;rasil T a segunda e a terceira mais populosa, 4io de
*aneiro e )alvadorH uma eperi0ncia concebida por (ugusto ;oal em seu eílio político nos anos
EP e uma outra criada por uma companhia de atores negros, o “;ando de @eatro 5lodum”, em
BCCP, )alvador, ;ahia" Com apoio teórico em estudos de intelectuais brasileiros para reali'ar
nossa análise"
;oal criou o “@eatro do 5primido” como resist0ncia U repress2o política das ditaduras militares
latino-americanas, mas etrapolou a (mérica do )ul" 9a' micro-política em grupos e comunidades
sem o direito de !alar, de ter a sua personalidade, sem o direito de ser" @rabalha hoje com
!avelados, prisioneiros, com o ,)@-,ovimento dos )em-@erra, negros, mulheres, homosseuais,
empregadas domésticas etc, inclusive através da !orma “teatro legislativo”, para constru12o e
encaminhamento de leis"
3i!erentemente dos a!ro-norte-americanos e dos a!ro-europeus, os a!ro-latino-americanos n2o
t0m uma identidade étnico-racial especí!ica, devido a um processo de absor12o em uma
“identidade nacional”" 5 “;ando de @eatro 5lodum” discute as constru1Ves étnico-culturais
identitárias do negro, o que supVe dois movimentosH #($ numa dire12o para dentro da própria
cultura brasileira T descontruir o mito da “democracia racial” construído pelo %stado, por uma
cadeia de estudos acad0micos e por registros históricos escamoteadores e equivocados T com
re!leos nas &eis, numa ideologia do reconhecimento social do indíduo e n2o do grupo, na
valori'a12o mítica, romanti'ada da cultura negra #da “a!ricanidade”, n2o da “negritude”$ pelos
grupos dominantes e pelo %stado/ com a apropria12o de símbolos, idéias, objetos, a
mercantili'a12o do “di!erente e eótico” como “atrativos turísticos capa'es de gerar divisas”/
discernimento na cultura globali'ada denominada “negra”, de uma homogenei'a12o de produ1Ves
culturais de etnias a!ricanas bem di!erentes, misturadas sob a escravatura, incluindo aí elementos
oriundos da cultura indígena/ rela1Ves di!íceis com o ,87-,ovimento 8egro 7ni!icado, que tem
agendas comuns com 58+s nacionais e internacionais, !unda1Ves estrangeiras e organi'a1Ves
ativistas negras internacionais" #;$ um movimento para !ora da cultura brasileiraH constru12o de
uma identidade negra transnacional T negros na diáspora, circula12o globali'ada de bens
simbólicos, intercKmbios de a12o político-cultural, pesquisa acad0mica, globali'a12o de bens
simbólicos, consumo em que predomina o sentido )ulW8orte #%7(, %uropa$ e n2o o do (tlKntico
negro com a X!rica T inspiradora mítica, mas n2o de modernidade"
Soi#, 0i: ; )< =aiti é a6ui > < =aiti não é a6ui*: m9sica popular"
dependencia cultural e identidade &rasileira na pol:mica +c,?ar%@+ilvianoA
( instaura12o do regime militar em BCOS, com !orte apoio dos %7(, junto com o crescimento
das indústrias culturais e da sociedade de consumo no decorrer dos anos OP, !i'eram surgir um
debate em torno de depend0ncia cultural e identidade nacional" ( cultura de massa,
especialmente a música popular, trans!ormou-se em um campo privilegiado para esse debate, em
um período que marcou muito a política e estética da cultura de massa brasileira" %nsaios escritos
em torno do ano BCEP, pelos críticos literários 4oberto )chGar' e )ilviano )antiago, ainda s2o
re!er0ncia para a atual discuss2o da depend0ncia ou domina12o cultural e identidade brasileira"
4e!letem sobre literatura e identitade a partir de estrutura econYmica e história colonial e,
argumentar-se-á aqui, !oram !ormados pela discuss2o da música popular" %ste teto descreve o
debate em torno da música, com aten12o especial ao surgimento do tropicalismo, e discute a
relevKncia desses ensaios e seu eventual aproveitamento ainda hoje para a análise da cultura de
massas, depend0ncia cultural e identidade brasileira"
Sun#el, 'uillermo: $na mirada otra' La cultura desde el consumo
%ste artículo se propone o!recer una lectura crítica y re!leiva, que recupere los aportes de
*esús ,artín ;arbero y 8éstor +arcía Canclini a la conceptuali'ación y la investigación del
consumo cultural en (mérica &atina" %n el trabajo se discute la conceptuali'ación de la práctica del
consumo, la noción de “consumo cultural”, la concepción de las mediaciones como “lugares” de
apropiación de los productos comunicativos y el planteamiento sobre los nuevos modos de ver.leer
que están desarrollando Mparticularmente los jóvenesM en el actual escenario sociocultural" %l
teto concluye con algunas interrogantes a un proyecto que MconsideroM se encuentra en pleno
desarrollo"
Tin#er Salas, Mi/uel y Maria Ea ,alle: Cultura" poder e identidad: la
dinámica y trayectoria de los intelectuales c,icanos en los Estados $nidos
%l movimiento Chicano.a de la década de los setenta en los %stados 7nidos engendró una
tradición intelectual, que aun después de treinta a<os, sigue siendo controvertida" (unque reunía
serias divergencias, el movimiento luchó para que las universidades incorporaran la eperiencia
chicana en su currículo, y a su ve', trans!ormar las relaciones de poder y dominio que eistían
entre la sociedad dominante y los chicanos.as" %ste ensayo eamina cómo el desarrollo de esta
tradición intelectual re!utó el tradicional paradigma asimilacionista, rede!iniendo, además la
eperiencia migratoria más allá de lo europeo, logrando así replantear el concepto de ciudadanía
en los %stados 7nidos" (demás, con el uso del nombre “chicano.a,” esta corriente intelectual
promulgó un término anti-hegemónico que incorporara sus aportes históricos y a!irmara su
identidad étnica" %sta corriente intelectual nunca logró una unidad interna, y más bien siguió
!ragmentada por cuestiones de clase, ra'a, género, política, seualidad e incluso di!erencias
generacionales" (unque los.las intelectuales chicanos.as han reorientado su discurso hacia nuevos
temas, todavía en!rentan múltiples retos, en particular su capacidad de anali'ar cómo la
globali'ación y la inmigración transnacional ha trans!ormado el carácter de la población de origen
meicano en los %stados 7nidos"
,ar/as ,alente, ,ir/inia: Los .eminismos latinoamericanos en su tránsito
al nuevo milenio' 3$na lectura político personal4
Aacia el !inal del milenio, la segunda ola del movimiento !eminista en (mérica &atina se vio
con!rontado a una serie de pro!undas trans!ormaciones en los contetos nacionales, regionales y
globales" %stos cambios a!ectaron y desarticularon las dinámicas !eministas de las décadas
anteriores, trayendo nuevas dinámicas y nuevas !ormas de eistencia, mas relacionadas con los
cambios y las dinámicas del nuevo milenio" )on estos procesos de trans!ormación lo que se
anali'an en este articulo, desde las mismas actoras que re!leionan sobre su práctica, poniendo en
el centro de la re!leión una e las tensiones más tenaces de los movimientos socialesH posicionar
sus propuestas como derechos a ser reconocidos y garanti'ados con el riesgo de perder su
perspectiva trans!ormadora, o mantenerse en una autonomía de!ensiva, sin negociar, con el riesgo
de permanecer aislados de las dinámicas democráticas de trans!ormación de las sociedades"
(utonomía, democracia, %stado y sociedad civil, procesos de institucionali'ación, agendas de
los movimientos sociales, son algunas de las categorías utili'adas a lo largo del artículo"
1als", %at"erine y )uan 'arc(a: El pensar del emer!ente movimiento
a.roecuatoriano' #e.lexiones 3des4de un proceso
%cuador se autoidenti!ica como país pluricultural" )in embargo y a pesar de que la Constitución
de BCCD otorga una serie de derechos colectivos a los pueblos indígenas y a!roecuatorianos, no
eiste un mayor reconocimiento de la actual di!erencia étnica y cultural, especialmente con relación
a los pueblos negros" Como recientemente epresó una mujer negra, eiste una “indomanía” en el
país que resalta lo indígena y no permite ver la di!erencia o heterogeneidad a!roecuatoriana" 8o
obstante, los pueblos a!roecuatorianos ha venido reconstruyendo en los últimos a<os, un proceso
sociopolítico basado en sus propios conocimiento y saberes, en repensar la ancestralidad, la
negritud y la identidad dentro del presente" 3esde las organi'aciones de base en las comunidades
de %smeraldas y la Falle de Chota-,ira, grupos de mujeres negras y grupos de negros urbanos, se
evidencian un emergente sentido común a pesar de !uertes di!erencias, pasos no sólo hacia la
construcción de un movimiento sino hacia la construcción de un plural pensar a!roecuatoriano" %sta
ponencia o!recerá unas re!leiones sobre una iniciativa que ha contribuido al !ortalecimiento de
este sentido común y emergente pensar" %n el a<o ZPPP, el 6roceso de Comunidades 8egras y el
Consejo 4egional de 6alenques conjuntamente con la 7niversidad (ndina )imón ;olívar, )ede
%cuador #7();$ empe'aron una iniciativa dirigida al diálogo y debate sobre la realidad actual de
los pueblos a!roecuatorianos y sus nuevos procesos identitarios y organi'ativos" >nicialmente
pensada como una serie de eventos del carácter académico y público, esta iniciativa se convierto
en un espacio permanente Mel @aller (!roM en el cual, durante a lo largo del a<o, alrededor de [P
representantes de los pueblos negros de todo el país han discutido y debatido sobre asuntos de
identidad, territorio, ancestralidad, etnoeducación y derechos colectivos" %l hecho de ser un
espacio “neutral”, es decir un espacio académico, público y no organi'acional o gremial, ha
permitido e impulsado una amplia participación a!roecuatoriana como también una participación no
a!ro, así ayudando superar las di!erencias organi'ativas, grupales y regionales que históricamente
han caracteri'ado el movimiento y, a la ve', abriendo una conciencia no a!ro" (l re!leionar sobre y
desde este proceso, el único de este carácter en el %cuador, y por medio de un análisis de
transcripciones y propuestas escritas, la ponencia pretenderá identi!icar algunos elementos
centrales a un emergente pensar a!roecuatoriano en el cual con!luyen di!erencias identitarias,
sociales, culturales y políticas" )u propósito es dualH por un lado documentar el proceso iniciado
con miras hacia su desarrollo !uturo, y por el otro lado, eplorar las políticas de conocimiento
íntimamente ligados a cuestiones de cultura y poder"
1ortman, Ana: 5aivenes del campo intelectual político cultural en la
Ar!entina
%l propósito de este artículo consiste en analizar la emergencia de un nuevo modo de concebir
las relaciones entre cultura y política en la Argentina de los aos ochenta y su trans!ormación en el
nuevo clima cultural de los noventa. A partir de la e"periencia trágica #ue la dictadura militar tuvo
sobre el amplio campo de la cultura$ surgió la necesidad de delimitar con mayor én!asis la
especi!icidad del campo cultural$ así como también re!le"ionar sobre la necesidad de !ormular
políticas culturales #ue contribuyan a la con!ormación del mismo. %n este proceso de de!inir el
lugar del intelectual$ situación novedosa dado el papel sobredeterminante de la política de aos
anteriores$ presentamos a dos intelectuales de nuevo tipo con !ormación académico universitaria
como &eatriz 'arlo y (scar Landi. 'i bien desde pro!undas di!erencias conceptuales$ a la vez #ue
político)ideológicas$ en ambos está presente la voluntad de intervención en el plano de la política.
*or +ltimo$ se presenta de #ué manera ambos intelectuales !ueron cambiando en el conte"to del
dominio hegemónico cultural del neoliberalismo.
5údice, 'eor/e: Contrapunteo estadounidense>latinoamericano de los
estudios culturales
%ste ensayo eamina algunas tradiciones latinoamericanas de los estudios sobre la cultura y el
poder a la lu' de las tentativas de incluirlas en proyectos internacionales y.o comparativos de
estudios culturales" )i bien el marco analítico en que veo surgir estas tradiciones de estudios
culturales se circunscribe a la nación #con algunas ecepciones que tratan del imperialismo
cultural$, hoy en día el campo de !uer'as en que se piensan los estudios culturales podría
caracteri'arse como glocalH el condicionamiento recíproco #si bien no simétricamente$ entre
necesidades locales y presiones transnacionales, sobre todo de las industrias culturales y de las
agendas de investigación oriundas del 8orte" %l ensayo toca dos casos especí!icosH mis propias
tentativas de impulsar una 4ed >nteramericana de %studios Culturales en un encuentro en ,éico
en BCC\, para el cual preparé la primera versión de este ensayo, anali'ando las tradiciones
estadounidenses y latinoamericanas, y la \rd >nternational Crossroads in Cultural )tudies
Con!erence, ;irmingham, en junio de ZPPP, en la que se debatió la creación de una (sociación
>nternacional de %studios Culturales" &o importante en estos dos casos, a mi modo de ver, son las
relaciones de poder que atraviesan las tentativas de los intermediarios de promover sus agendas
intelectuales y políticas"
Parte III: Post6acios
3ávalos, 6abloH %ntre movimientos sociales y la academia, Las prácticas intelectuales en
América Latina"
4ichard, 8ellyH 'aberes académicos y re!le"ión crítica en América Latina.
Fargas Falente, FirginiaH -tinerario de los otros saberes.
Estudios y otras prácticas intelectuales latinoamericanas en
cultura y poder (1)
Daniel Mato*
Una de las dos líneas principales de argumentación de este texto gira en torno a la idea de “prácticas
intelectuales”. Con ella me propongo cuestionar el “sentido común” resultante de la hegemonía que la
institucionalidad académica y las industrias editoriales han venido eerciendo so!re la representación de
la idea de “intelectual”" así como poner de relieve la existencia e importancia de la amplia diversidad de
#ormas que asumen las “prácticas intelectuales”" es decir aquello que los intelectuales hacen$mos. %a
otra línea descansa en el par conceptual “cultura y poder”. &l nom!rar este par" por un lado" procuro
re#erir la re#lexión anterior especí#icamente a un cierto conunto de prácticas en particular" y por otro"
!usco poner de relieve la importancia social de este conunto particular de prácticas" las que se articulan
en torno a lo cultural 'sim!ólico social( en lo político y a lo político 'de poder( en lo cultural. )or otra parte"
de manera complementaria" en este texto tam!ién presento una crítica de la idea de “*studios Culturales
%atinoamericanos”" la cual centro #undamentalmente en el uso descontextuali+ado y descontextuali+ante
en &mérica %atina de la idea de “Cultural ,tudies” proveniente de tradiciones intelectuales
angloparlantes. *sta crítica no responde a ningún tipo de sentimiento xenó#o!o" sino a pro!lemas
derivados de la apropiación descontextuali+ada de la idea originalmente producida en inglés. *sta
importación descontextuali+ada aca!a por empo!recer el impulso crítico que esa propuesta intelectual
tenía originalmente en su medio. %a puesta en contexto 'latinoamericano( de esa propuesta permite
precisamente argumentar" entre otras cosas" acerca de las limitaciones tanto de las prácticas
académicas disciplinariamente encuadradas" como de la idea de “estudios”" para así recuperar y
valori+ar un conunto más amplio de “prácticas intelectuales” que exhi!en rica historia y presente en
&mérica %atina" y que se caracteri+an por poner en cuestión no sólo las #ronteras disciplinarias" sino
incluso las #ronteras entre las prácticas encuadradas dentro de las disciplinas académicas y las que las
trascienden o se desarrollan en otros contextos institucionales.
Algunas tendencias recientes a la exclusión de ciertas prácticas intelectuales
*n las -umanidades y Ciencias ,ociales que se practican en las universidades latinoamericanas 'y
seguramente tam!ién en las de otras latitudes" pero limitaré mi argumentación al medio latinoamericano(
cada ve+ parecen hacerse más hegemónicas las representaciones de la idea de “intelectual” que asocian
ésta a la idea de “investigación”" y que en muchos casos “imaginan” a esta última como algo que sólo se
hace en “la academia”. *s necesario cuestionar estas representaciones hegemónicas que asocian de
manera irre#lexiva las ideas de “intelectual”" “investigador” y “académico”" y que en muchos casos incluso
las asume como intercam!ia!les entre sí. )ara ello puede ser útil poner de relieve al menos uno de los
#actores que tienden a #ortalecer la relevancia de las ideas de “investigador” y “académico”. *ste es que
en las últimas dos décadas han venido ganado terreno en &mérica %atina ciertos discursos
“moderni+adores” de “la ciencia” y de las universidades que desde go!iernos y medios universitarios
procuran normar" delimitar y controlar las prácticas intelectuales en términos de productividades"
medidas estas por indicadores tales como cantidad de pu!licaciones en revistas académicas
“ar!itradas”" especialmente de circulación internacional. cantidad de citas de sus o!ras hechas por sus
colegas. etc. )ara ello los actores que promueven esos discursos han instituido ciertos sistemas
llamados de “estímulo de la investigación” 'hasta donde sé" al menos en &rgentina" /rasil" Colom!ia"
0éxico y 1ene+uela(" a través de los cuales se distri!uyen dineros en relación precisamente a tales
tipos de indicadores. *stos reconocimientos #ortalecen una idea de “investigación” que se pretende
o!etiva y avalorativa" y que sin duda es marcadamente academicista. 2ncluso algunos de quienes
disputamos esa idea de “investigación”" nos hemos visto en situación de concursar y luego de aceptar
tales dineros" pues ellos resultan complementarios de los cada ve+ más insu#icientes salarios pagados al
personal universitario" y porqué en no pocos casos esos dineros son los únicos ingresos posi!les para
dedicarse a la investigación. )or estas ra+ones muchos de quienes no compartimos esa idea de
“investigación” hemos participado" activa o pasivamente" en el esta!lecimiento y$o legitimación de estos
sistemas llamados de “estímulo a la investigación”. *stos estímulos" leos serlo a todo tipo de
investigación" lo son sólo a ciertos tipos de ella" en general normada según valores y criterios propios de
las llamadas “ciencias duras” '#ísica" química" !iología" etc.(. 3o sugiero que estos sistemas sean inútiles"
al contrario seguramente ayudan a #ortalecer la actividad de investigación en estos países. *l pro!lema"
cuando se mira a esos sistemas de estímulo a la investigación desde las llamadas humanidades y
ciencias sociales" es cuál tipo de “producción de conocimientos” tiende a resultar #ortalecido y qué
consecuencias tiene esto respecto de aquellas prácticas intelectuales que no producen conocimientos
que estos sistemas consideran legítimos" sino otros. &l decir otros" me re#iero a aquellos que no se
expresan en artículos académicos" sino que" por eemplo" son parte constitutiva de procesos sociales" y
que los intelectuales involucrados no se interesan en pu!licar para que sean leídos por académicos" sino
en comunicar directamente a los actores sociales involucrados. *n de#initiva" con este eemplo aludo a
conocimientos que son en algún sentido compara!les con los que los especialistas de áreas como
ingeniería" química o !iología suelen patentar 'lo cual si es reconocido y premiado por los mencionados
sistemas de estímulo(" pero que los intelectuales que actúan en campos como el de cultura y poder sólo
encuentran posi!le y estimulante poner en uego con los actores sociales.
*l caso es que una de las consecuencias de estos discursos “moderni+adores” y de los sistemas de
“estímulos a la investigación” sustentados en ellos" es que tienden a estimular la disociación de las
prácticas intelectuales de sus relaciones con las de otros actores sociales" sea de movimientos sociales"
o de lo que sea pero que implique cualquier tipo de práctica extracadémica. a menos que como parte del
proceso se contemple la pu!licación en medios académicos ar!itrados que “certi#iquen”" entre otras
cosas" la neutralidad axiomática de esas pu!licaciones. *stos sistemas tienden a deslegitimar las
prácticas intelectuales que no estén orientadas a la producción de pu!licaciones ar!itradas. es decir que
no se estructuren desde una cierta lógica de una supuesta “excelencia académica” que se construye a
imagen y semean+a de la de las llamadas “ciencias #ísico4naturales”" y así pretendidamente “neutral”"
“o!etiva”" etc. &sí" estos discursos “moderni+adores” tienden a deslegitimar ideas tales como las de
sostener algún tipo de relaciones con actores sociales extracadémicos" y a desvincular el tra!ao
intelectual de la re#lexión ética y política. 5e este modo" esta orientación casi siempre aca!a por dear de
lado incluso algunas prácticas intelectuales claramente originadas en el ám!ito académico pero que
aca!an por trascenderlo" como las de carácter “aplicado” propias de diversas disciplinas 'antropología"
sociología" psicología social" educación" tra!ao social" etc.(" o las encuadradas en ideas de
“investigación acción participativa” '6als /orda"789:(" u otras orientaciones a!iertamente
intervencionistas. *l caso es que esta tendencia “academicista” de la academia no sólo deslegitima
intelectualmente las prácticas intelectuales extra académicas" sino que en el mismo acto deslegitima
socialmente las prácticas académicas. ; el caso es tam!ién que de este modo las universidades cada
ve+ se distancian más de las sociedades a las cuales se supone de!erían “servir”.
*n este punto en particular" el del aislamiento académico" los discursos “moderni+adores” se
encuentran con la desesperan+a y el “nomeimportismo” que según algunos caracteri+arían a los tiempos
actuales y a los por venir. <iempos que quienes así ven las cosas suelen llamar “postmodernos”. y en tal
sentido #recuentemente no sólo post4grandes épicas humanas" sino tam!ién post4cualquier a#án de
cam!io" y por tanto de intervención. &sí" estos discursos proclamadamente “postmodernistas” suelen
promover actitudes intelectuales que si !ien dan el paso necesario de la autore#lexión so!re el tra!ao
intelectual" y el tam!ién necesario de la crítica a la “ciencia” y a las lógicas de las disciplinas académicas"
asumen estos pasos necesarios como su#icientes" y de este modo tienden a sumir el tra!ao intelectual
en la auto4contemplación" y con ella en el aislamiento respecto de las sociedades que constituyen su
entorno más inmediato. *n este aislamiento es precisamente dónde se encuentran con los discursos
“moderni+adores”.
*l pro!lema que las concepciones academicistas no han logrado comprender es que tanto las propias
preguntas de investigación" como los modos de producción de las investigaciones 'lo que usualmente
se llama métodos(" dependen en última instancia de opciones epistemológicas" las cuales están
asociadas a posiciones éticas y políticas que dependen entre otros #actores del tipo de relaciones que se
sostiene o se aspira a sostener con actores sociales extra académicos. %as posiciones éticas y políticas
son constitutivas del piso epistemológico y de las perspectivas teóricas de nuestras investigaciones. y así
tam!ién de las preguntas y de los métodos. 5e este modo lo son tam!ién de los resultados de las
investigaciones" y ello tanto respecto de su contenido" como de su #orma= pu!licaciones. %as preguntas
de investigación no son las mismas" ni tampoco los métodos" si lo que se pretende es “escri!ir” estudios"
sino “o!etivos” al menos “distanciados”" que si se pretende producir algún tipo de sa!er útil a los
intereses de algún actor social. 5e las respuestas a preguntas del tipo >)ara qué y para quién$es
investigar? depende qué investigar" cómo" con quiénes" en el marco de cuáles relaciones" con cuáles
propósitos. &sí como tam!ién dependen decisiones tales como si la investigación en cuestión aca!ará en
una pu!licación en papel y tinta o qué “cosa” 'un video" un cassette de audio" un programa de acción" un
programa educativo" etc.(" y cómo pensamos que tales “cosas” de!erían o podrían circular y$o ser útiles"
a quiénes" qué importancia tendrían los resultados y cuál los procesos$experiencias. 5e estas respuestas
depende tam!ién >Cómo evaluar estas experiencias? >0ediante cuáles procesos? >Con la participación
de cuáles tipos de actores sociales? >Con cuáles indicadores?
Concurrentemente con estas consideraciones" me parece que de!emos tomar en cuenta algunos
aspectos particulares de los procesos de glo!ali+ación contemporáneos que pueden resultar
especialmente signi#icativos para nuestra re#lexión. 0e re#iero" en particular a dos aspectos" aunque"
como se verá enseguida" el segundo es un caso particular del primero=
a( %a creciente importancia de redes de relaciones transnacionales en la producción de ideas y
programas de acción social y política signi#icativos. *stas redes pueden estar con#ormadas por
actores sociales esparcidos por el mundo 'no me re#iero a su mera existencia en 2nternet" que es sólo
un medio( pero #recuentemente son organi+adas y sostenidas por actores locali+ados en *stados
Unidos y$o en unos pocos países de *uropa @ccidental" quienes de este modo tienen ciertas ventaas
en el planteamiento de las ideas en torno a las cuales se articulan" así como en la proposición de sus
programas de acción.
!( %a creciente importancia de redes que relacionan a intelectuales individuales" grupos de
tra!ao" instituciones académicas" asociaciones pro#esionales" pu!licaciones pro#esionales y
académicas" #undaciones" agencias gu!ernamentales e inter4gu!ernamentales" etc. *ste es un caso
particular del seAalado en el literal anterior=
%a existencia de estas redes transnacionales no es nueva en la historia" lo que ocurre es que en los
actuales tiempos de glo!ali+ación la cantidad e importancia de estas redes se han acentuado. *llo no
sólo gracias a las tecnologías comunicacionales y digitales disponi!les" sino tam!ién a otros #actores
propios de la segunda postguerra" como por eemplo la expansión de organi+aciones inter4
gu!ernamentales y no4gu!ernamentales dedicadas a construir redes de diverso tipo a nivel mundial" el
casi4#in del colonialismo" el casi4#in de la guerra #ría" y el extraordinario desarrollo de #ormas de
“conciencia de glo!ali+ación” Blas cuáles no importa si podrían cali#icarse de “verdaderas” o “#alsas”"
sino que en cualquier caso llevan a los actores a actuar cada ve+ a escalas más glo!ales (2). *s
necesario indicar que el desarrollo de estas redes de relaciones transnacionales no es ni “!ueno” ni
“malo” en sí mismo. & modo de eemplos" sugerentes en este sentido" puede mencionarse que en la
actualidad existen redes de este tipo tanto organi+adas en torno a ideas racistas" como en de#ensa de los
derechos humano" pero este no es tema de estas páginas (3(.
*l que sí es el tema de estas páginas" y a propósito del cual hacía re#erencia a la importancia de
estas redes transnacionales de producción de sentido y de acción" es el de la ascendencia y
esta!lecimiento de ciertas ideas y corrientes teóricas. 0ás especí#icamente" mi interés al plantear la
necesidad de tomar en cuenta estos aspectos de los procesos de glo!ali+ación contemporáneos se
remite particularmente a la creciente ascendencia en medios latinoamericanos de las “agendas
moderni+adoras” del “sector ciencia y tecnología”" como a la de algunas corrientes teóricas que se han
constituido en modas 'por e.= el “posmodernismo”" los “cultural studies”" entre otros(" y muy
especialmente al desarrollo y com!inación entre sí de algunas tendencias resultantes de la hegemonía
de las ideas neoli!erales y de las re#ormas sociales asociadas a ellas 'lo cual incluye políticas
económicas" sociales y culturales(.
Cespecto de las tendencias asociadas a las re#ormas de inspiración neoli!eral" me parecen
particularmente signi#icativas para esta re#lexión tanto las de reducción del gasto pú!lico 'en especial
pero no sólo en áreas como la educación universitaria(" como la de la pro#undi+ación de algunas #ormas
de división social del tra!ao y la “pro#esionali+ación” 'di#erenciación" regulación( de algunas prácticas
antes claramente “intelectuales” 'en el sentido de marcadamente políticas(" hoy trans#ormadas y
codi#icadas cada ve+ más como “pro#esionales” 'más técnicas" más instrumentales" aparentemente
“apolíticas”(. Con esto último me re#iero particularmente a las que llevan a ca!o no pocos colegas 'es
decir graduados universitarios en diversas disciplinas de las llamadas humanidades y ciencias sociales(
tanto en organismos gu!ernamentales nacionales y provinciales 'los menos y cada ve+ menos(" como en
organismos municipales y en organi+aciones no4gu!ernamentales 'los más" aunque cada ve+ menos(. *l
caso es que la com!inación de todas estas tendencias parece redundar" entre otras cosas" en una menor
y escasa incorporación de colegas óvenes a las universidades" y en la creciente tendencia a que estos
colegas óvenes Bcuando logran conseguir tra!aos relacionados con lo que estudiaronB aca!en
tra!aando no como “intelectuales” 'según la #igura más en !oga tiempo atrás que en nuestros días( o
“académicos” 'según la #igura que viene ganando posiciones(" sino como “pro#esionales” en organismos
municipales y$o en organi+aciones no4gu!ernamentales.
%o importante del caso es que muchas de las prácticas desarrolladas por intelectuales que tra!aan
en organismos gu!ernamentales y en organi+aciones no gu!ernamentales" así como aquellas que
desarrollan intelectuales4activistas en movimientos sociales" y artistas en diversos ám!itos" tienen
componentes analítico interpretativos" aunque estos no asuman la #orma de “estudios”. )ero" no sólo
eso" sino que además muchas de ellas suponen #ormas de producción de conocimientos o sa!eres 'en
casos como el del movimiento indígena #recuentemente asentados so!re tradiciones milenarias( que no
sólo la academia más convencional no logra “ver” de!ido a las gríngolas disciplinarias" sino que tampoco
lo logran las más novedosas perspectivas transdisciplinarias. 2ncluyendo entre estas últimas a los
denominados “estudios culturales” que además de reclamar para sí la condición de transdisciplinarios" o
de no4disciplinarios" expresan Bal menos retóricamenteD intereses políticos. 6recuentemente" parece
que su nom!re los condiciona y se quedan en lo de “estudios”.
)ero las prácticas intelectuales que deslegitima" o no logra “ver” la academia" no son necesariamente
novedosas. )or el contrario" en &mérica %atina como en general en el llamado mundo @ccidental ellas
tienen ya una larga historia. *sa historia nos remite a momentos históricos en los cuales la división del
tra!ao esta!a menos esta!lecida no sólo entre disciplinas" sino tam!ién entre la academia y su
exterioridad. %a pro#undi+ación e institucionali+ación de esas #ormas de división del tra!ao y
pro#esionali+ación de las prácticas intelectuales han sido elementos propios del avance de la
0odernidad. 5e allí precisamente que esto no sea exclusivo de &mérica %atina. )ero a la ve+ tam!ién el
tiempo histórico en que esto se desenvuelve es peculiar de &mérica %atina" más aún" lo es tam!ién de
sus di#erentes su!regiones. Como tam!ién es peculiar de &mérica %atina las maneras en las cuales en la
actualidad se expresan continuidades con" y recreaciones de" esas prácticas históricamente anteriores" y
tam!ién son peculiares de &mérica %atina las #ormas en las cuales ese esquema de división del tra!ao
es consciente o inconscientemente transgredido hoy en día.
*l reto que tenemos planteado es cuestionar conscientemente estas #ormas de división del tra!ao y
de exclusión y$o invisi!ili+ación de algunas prácticas intelectuales. *l campo de las prácticas
intelectuales en cultura y poder es vasto y no me propongo acotarlo" sino solamente sugerir su vastedad
y diversidad. %as enumeraciones de eemplos que ensayaré en las próximas páginas" lo mismo que las
provistas por los estudios que con#orman esta colección" sólo tienen carácter ilustrativo. *l intento al
o#recer esos eemplos y al reunir los textos que componen la colección es sólo el de hacer visi!le un
poco de lo mucho que ha!itualmente no vemos. 2ncluso" es necesario apuntar que" de!ido a que el
proyecto que ha dado lugar a la pu!licación de esta colección se ha originado y desarrollado en el marco
de instituciones académicas" resulta que ésta ilustra más so!re prácticas que se desarrollan desde la
academia que so!re otras que se desarrollan “#uera” de ella.
Sore la idea de !prácticas intelectuales"
%a idea de “prácticas intelectuales” que aquí utili+o descansa en cierta medida en la idea de “práctica”
propuesta por /ourdieu 'E789FG788F(. ,in em!argo" de!o reconocer que tomé conciencia de esta
relación" o de esta “deuda”" sólo tras un par de aAos de utili+arla. %a idea de “práctica” propuesta por
/ourdieu #orma parte de mi perspectiva desde hace tiempo" pero lo hace entendida simplemente como
“lo que los actores hacen” y no necesariamente #ormando un conunto orgánico con toda la
argumentación de este autor. *ste no es el lugar apropiado para examinar semean+as y di#erencias. *n
todo caso me parece necesario puntuali+ar que seAalo esto por la “sana costum!re” de reconocer las
#uentes de nuestras ela!oraciones" y no con el ánimo de inscri!ir mi argumentación en la visión más
general de ese autor. ,in em!argo" hay dos elementos del planteo de /ourdieu que resultan relevantes
para mi argumentación. Uno es que estas prácticas expresan a la ve+ elementos conscientes e
inconscientes" es decir que los actores son sólo a medias conscientes de sus prácticas" y al respecto me
parece útil puntuali+ar que no hay ninguna ra+ón para creer que los intelectuales podríamos ser una
excepción. *l otro elemento de la argumentación de /ourdieu que me parece relevante acá es el de que
los actores aprenden a hacer lo que de!en hacer" digamos “lo correcto”. )uesto en mi manera de ver las
cosas" esto equivale a decir que aprenden a hacer lo permitido por las instituciones y a excluir lo
prohi!ido" y en el meor de los casos a transgredir con cautela los límites esta!lecidos. *n el caso
particular de los intelectuales" no sólo a hacer" sino tam!ién a decir lo permitido y excluir lo prohi!ido. &l
respecto y con el mismo espíritu de reconocer “#uentes”" de!o apuntar aquí la importancia de El orden
del discurso '6oucault 789F E78H8G( para esta argumentación.
Como decía al comien+o de este ensayo la idea de “prácticas intelectuales” puede resultar útil para
cuestionar el “sentido común” resultante de la hegemonía que la institucionalidad académica y las
industrias editoriales han venido eerciendo so!re la representación de la idea de “intelectual”" así como
para poner de relieve la existencia e importancia de la amplia diversidad de #ormas que asumen las
“prácticas intelectuales”" es decir aquello que los intelectuales hacen$mos. Con la idea de “prácticas
intelectuales” apunto a criticar el carácter hegemónico de estas dos representaciones de la idea de
“intelectual” que en algunas ocasiones se presentan como convergentes entre sí" mientras que en otras
aparecen como alternativas. %o que me propongo en este sentido es poner de relieve la asociación
“automática” 'inconsciente" no críticamente re#lexionada( de la idea de “intelectual” a las de investigación
y$o de escritura ensayística" para colocarnos en situación de re#lexionar acerca de la existencia e
importancia de la variedad de #ormas que asumen las “prácticas intelectuales”" es decir aquello que los
intelectuales hacen$mos.
Criticar esa #igura del “sentido común” que asocia la idea de “intelectual” a la de “académico”" y$o a la
de quienes escri!en ensayos y los pu!lican en medios impresos diversos 'periódicos" revistas" li!ros("
nos permite apreciar el carácter intelectual de otras prácticas sociales que tam!ién incluyen
componentes analítico interpretativos pero que no necesariamente están orientadas a producir escritos"
sino a otras #ormas de acción.
*ntre estas otras prácticas intelectuales" qui+ás las más o!vias podrían ser las que tienen lugar en el
ám!ito docente 'no siempre asociadas a la investigación(" o !ien en la creación codi#icada en las
diversas “artes” y$o en las llamadas “industrias culturales”" así como algunas de las que se desarrollan en
el marco de organi+aciones y movimientos sociales y en agencias gu!ernamentales y organi+aciones no4
gu!ernamentales. 5i#erentes tipos de prácticas intelectuales responden a intereses particulares y
condiciones contextuales especí#icas" particulares. *n este marco" este ensayo" así como otros en este
li!ro" pone de relieve algunas prácticas intelectuales que transgreden las #ronteras de la academia y$o de
la escritura" y que o !ien toman lugar “#uera” de esas #ronteras" o !ien lo hacen “dentro y #uera”" como
por eemplo las de numerosas intelectuales #eministas" y las de sus colegas en movimientos como el
indígena y el a#rolatinoamericano" o los movimientos de derechos humanos" o los asociados a la de#ensa
de los derechos de personas con orientaciones sexuales socialmente discriminadas" así como algunas
de creación y acción en$desde las artes" u otras asociadas al diseAo de políticas pú!licas" etc.
*l de!ate que se plantea es de crucial importancia en los contextos académicos y políticos
contemporáneos en &mérica %atina 'y" de otros modos" seguramente en el mundo" pero en el presente
texto mi argumentación se limita a casos latinoamericanos( caracteri+ados por la reestructuración y
resigni#icación en algunos campos" y la pro#undi+ación en otros" de los esquemas de división del tra!ao
intelectual anteriormente esta!lecidos. *n el caso particular del campo de “cultura y poder” podemos
decir que actúan #uer+as contrapuestas. )or un lado tenemos el avance de algunas críticas y desarrollos
transgresores de las #ronteras disciplinarias 'entre otros los así llamados “estudios culturales” y algunas
corrientes “postmodernistas”( pero que" sin advertirlo" aca!an naturali+ando las #ronteras entre las
prácticas intelectuales que se desarrollan “dentro” y “#uera” de la academia. )or otro" tenemos que esta
división es crecientemente re#or+ada y recodi#icada a través tanto de algunos discursos autoidenti#icados
como “postmodernos”" como Ben &mérica %atinaB a través de ciertos discursos y políticas pú!licas
“moderni+adores” para los ám!itos educativo y de ciencia y tecnología. %os resultados del #ortalecimiento
y recodi#icación de esta división entre el “adentro” y el “a#uera” de la academia resultan diversos para
di#erentes disciplinas pero" en general" entre otros e#ectos" suponen la deslegitimación intelectual de las
prácticas que se desarrollan “#uera” de la academia y la deslegitimación social de las que se desarrollan
“dentro”. )or otra parte" tenemos que Bcomo ya explica!a más arri!aB las reducciones de los
presupuestos pú!licos" y en particular universitarios" tienden a disminuir las oportunidades de empleo
académico" mientras por esas mismas reducciones de presupuesto pú!lico crecen" de manera relativa"
las oportunidades de empleos pro#esionales Ben municipios y organi+aciones no4gu!ernamentales
operando con #ondos internacionalesB los cuales aca!an convirtiéndose en espacios para el desarrollo
de prácticas intelectuales. & la ve+" en el marco de la creciente pauperi+ación de las sociedades
latinoamericanas" las organi+aciones y movimientos populares tam!ién crecen como espacios de
práctica intelectual. *l desauste entre" por un lado" las #uer+as que tienden a pro#undi+ar la división del
tra!ao intelectual y" por otro lado" las demandas de mercado y las demandas políticas que exigen la
revisión de esa división" a#ecta los contextos sociales en los cuales desarrollan sus actividades las
universidades latinoamericanas y explica algunos de los con#lictos que estas atraviesan 'particularmente
las grandes universidades pú!licas( a su interior y en sus relaciones con esos contextos sociales.
*s en el marco de estos procesos que la idea de “*studios Culturales %atinoamericanos” entra en
escena en las universidades latinoamericanas. %a entrada en escena de esta denominación plantea
pro!lemas" retos y oportunidades que tiene especial relevancia para el campo de las )rácticas
2ntelectuales en Cultura y )oder" por lo que resulta provechoso anali+arla extensamente.
#a institucionali$ación transnacional de los !Estudios Culturales
Latinoamericanos"% prolemas& retos y oportunidades'
-ace sólo unos aAos" Iesús 0artín /ar!ero una de las voces más reconocidas como exponente de lo
que algunos llaman “*studios Culturales %atinoamericanos” y otros “%atin &merican Cultural ,tudies”
aclara!a= “;o no empecé a ha!lar de cultura porque me llegaron cosas de a#uera. 6ue leyendo a 0artí" a
&rguedas que yo la descu!rí" E...G. 3osotros ha!íamos hecho estudios culturales mucho antes de que esa
etiqueta apareciera” '788H=JK(. )or su parte" 3éstor Larcía Canclini" otra de las voces más reconocidas
en ese campo" al ser interrogado para la revista Journal of Latin American Cultural Studies sostuvo=
“Comencé a hacer *studios Culturales antes de darme cuenta que así se llama!an” '788:=9M. mi
traducción" 5.0.( . 0ientras que /eatri+ ,arlo" al ser inquirida por esa misma revista respondió= “*n
&rgentina nosotros no los llamamos NCultural ,tudiesN. 0ás aún" con Carlos &ltamirano hemos creado
una 0aestría E...G y la hemos llamado N,ociología de la Cultura y &nálisis CulturalN" no NCultural ,tudiesN
(que es un término que ha sido puesto en circulación masiva por la academia estadounidense”
'788H=8F. mi traducción" 5.0.(. 0ás recientemente" Cenato @rtí+" en su respuesta a una encuesta
organi+ada por la Universidad de ,tan#ord" pu!licada luego en la revista Punto de Vista" de /uenos
&ires" explica!a= “*l cuestionario propuesto por la Universidad de ,tan#ord me cita como uno de los más
Nso!resalientesN latinoamericanistas dedicados a los estudios culturales" lo que me proporciona gran
satis#acción. ,in em!argo" a pesar de estas prue!as" la imagen que tengo entre mis colegas !rasileAos
no se austa a esta de#inición. )ara ellos soy" simplemente" sociólogo" antropólogo" E...G” 'KFF7=O:(
>)or qué0artín4/ar!ero" Larcía Canclini" /eatri+ ,arlo y Cenato @rtí+ hacían estas declaraciones?
>)or qué eran interrogados y por qué se veían en la necesidad de aclarar esto?
5esde hace poco menos de una década asistimos en &mérica %atina a un proceso acelerado de
institucionali+ación de eso que algunos colegas latinoamericanos han comen+ado a llamar “Estudios
culturales latinoamericanos”. *ste proceso viene ocurriendo en diálogo y relación" y a veces tam!ién
como consecuencia" del proceso de institucionali+ación de lo que nuestros colegas que tra!aan en
universidades de *stados Unidos" 2nglaterra y &ustralia llaman en inglés Cultural ,tudies y de lo que
algunos de ellos de manera complementaria denominan %atin &merican Cultural ,tudies.
Iesús 0artín /ar!ero" 3éstor Larcía Canclini" /eatri+ ,arlo y Cenato @rtí+ emitieron las opiniones
que reprodue más arri!a al ser interrogados en el contexto de este proceso de institucionali+ación. ,e
trata de un proceso muy particular y signi#icativo para la con#iguración que va tomando a nivel mundial
este campo" para el esta!lecimiento del sistema de valores y de supuestos éticos" políticos y
epistemológicos en que se asienta" para el sistema de categorías de análisis" preguntas y modos de
investigación que se consideran parte del mismo y los que no" para el sistema de autores que se
consideran “#undadores” y$o re#erencias ineludi!les" etc.
)ero no sólo estos colegas tan ampliamente reconocidos han sido interrogados en estos términos y
sus tra!aos leídos como “Cultural ,tudies”. *sto tam!ién nos ha pasado a otros" o en todo caso" al
menos tam!ién me ha sucedido a mí. 0ás aun" mi ela!oración crítica so!re este asunto y la #ormulación
de la idea de “estudios y otras prácticas intelectuales latinoamericanas en cultura y poder” 'y así del
proyecto que ha dado origen a este li!ro( se han dado no sólo como consecuencia de mis intereses y
posiciones en el ám!ito (digamos( estrictamente latinoamericano" sino tam!ién" y al menos en parte"
en respuesta a esas interpelaciones. *s decir que" de un modo u otro" se han dado en diálogo con ellas.
Cesultan en parte de mi sorpresa al encontrarme con que algunos colegas de *stados Unidos insistían
en llamar “Cultural ,tudies” a lo que yo venía haciendo en &mérica %atina y llama!a simplemente una
perspectiva transdisciplinaria. %o que hacía" y que entonces hacíamos y aún hacemos muchos en
&mérica %atina" encontra!a antecedentes en los escritos y prácticas de algunos intelectuales y artistas
latinoamericanos" pero tam!ién de intelectuales #ranceses" alemanes" italianos" e incluso
estadounidenses. *n todo caso" esta sorpresa me conduo no sólo en una re#lexión crítica respecto del
uso de la traducción de la denominación “Cultural ,tudies” al castellano que algunos comen+a!an a
hacer" sino tam!ién en el esta!lecimiento de diálogos sumamente enriquecedores con varios de estos
colegas de ha!la inglesa. 5estaco esto de manera pormenori+ada (y deli!eradamente en el cuerpo
principal de este texto y no en una nota al pie( porque me parece necesario poner de relieve" una ve+
más" que de ningún modo propongo contraponer alguna suerte de “esencia latinoamericana” a unos
supuestos designios imperiales de nuestros colegas de ha!la inglesa" o de otras ha!las extraneras.
<ampoco me propongo sugerir que las prácticas intelectuales latinoamericanas son de ningún modo
“puras” y “vírgenes” de todo contacto con otras tradiciones intelectuales. 3o" de ningún modo. 3o se trata
de negar el potencial de #ertilidad de los aprendi+aes intersocietales" o" si se pre#iere" interculturales. )or
el contrario" pienso que es provechoso cultivarlos. )ero de lo que si se trata es de tener conciencia tanto
de las di#erencias de contextos institucionales y sociales" como de las de tradiciones intelectuales" para
de este modo poder dialogar provechosamente y apropiarse consciente y creativamente de todo aquello
que se u+gue conveniente.
*s necesario comprender que el proceso de institucionali+ación de los así llamados “Cultural Studies”
tiene carácter transnacional y se da a escala mundial. ; que esto ocurre en un tiempo histórico marcado
por la existencia de signi#icativas relaciones de poder entre instituciones académicas e individuos de
di#erentes áreas del mundo" en el cual la expresión y pu!licación de ideas en idioma inglés eerce
particular in#luencia en el curso de la con#iguración del canon" o de los paradigmas #undamentales" del
campo. *sto se de!e particularmente" tanto a la preexistencia de relaciones de poder intersocietales que
responden a #actores históricos de muy larga data" como a ciertas di#erencias contemporáneas
especí#icas en términos de magnitud y recursos entre las universidades" editoriales y mercados
pro#esionales y lectores entre diversas áreas del mundo" algunas de las cuales en última instancia se
relacionan al menos parcialmente con algunos de esos #actores históricos. )ero" no sólo el uso del
idioma inglés vs. el castellano o el portugués marca di#erencias en el poder de de#inición del campo y sus
paradigmas" tam!ién las marca el uso de estas lenguas coloniales hoy o#iciales de los estados
latinoamericanos vs. la expresión en lenguas indígenas que caracteri+a las prácticas de no pocos
intelectuales indígenas en varias sociedades latinoamericanas. particularmente" pero no sólo" en países
cuya po!lación indígena representa poco más o menos la mitad de las respectivas po!laciones
nacionales" como por eemplo en *cuador 'ver en este volumen 5ávalos KFFK(" /olivia y Luatemala. %as
di#erencias de poder tam!ién se relacionan con el hecho que las prácticas !asadas en medios
académicos tienen a la escritura como principal medio vs. otros medios utili+ados por intelectuales #uera
de la academia= la oralidad presencial y$o diversos medios visuales" de audio" y audiovisuales. *ste
con#licto no es nuevo en &mérica %atina y de hecho ha sido un elemento importante en las re#lexiones de
&ngel Cama 'ver en este mismo volumen )o!lete KFFK(. 5esde luego" este pro!lema trasciende el
ám!ito latinoamericano y ha sido o!eto de a!undante !i!liogra#ía. ,igni#icativamente" aunque con una
perspectiva muy distinta a la de Cama" este tema ha sido un ee importante en el tra!ao de Cichard
-oggart '78J9(" quien es seAalado como uno de los #undadores de los “Cultural ,tudies” en Lran
/retaAa. *n todo caso" lo importante es que no es sólo el inglés vs. otras lenguas" sino tam!ién la
escritura vs. la oralidad y otros medios 44 y esto además tam!ién es signi#icativo en los países de ha!la
inglesa" aunque en la actualidad no suele discutirse este asunto en ellos.
)odríamos decir que existe al menos una cierta in#luencia del proceso de de#inición del campo y su
institucionali+ación que se da en **UU e 2nglaterra en lo que ocurre al respecto en &mérica %atina.
)odría argumentarse que lo opuesto tam!ién ocurre. ,in em!argo" los alcances y modos en que se dan
una y otras in#luencias son muy di#erentes" y esto se de!e" nuevamente" a la preexistencia y permanente
reproducción de relaciones de poder entre las sociedades en cuestión" sus sistemas educativos e
instituciones académicas" así como en el mercado editorial. &sí" no es de extraAar la preeminencia de
representaciones y re#erencias del campo producidas en inglés. )ero además (y por lo antes dicho
respecto de la hegemonía de la escritura como medio y meta( tampoco de!e sorprendernos la tan
paradóica como indiscutida hegemonía de la idea de “*studios” '“,tudies”( para de#inir un campo de
“prácticas intelectuales” cuyo carácter político ha sido en#ati+ado tanto por quienes hoy se autoidenti#ican
como partícipes de él" como por aquellos #recuentemente seAalados como sus “#undadores” 'Pilliams"
-oggart" -all( en las narraciones de la historia del campo" las cuales inde#ecti!lemente suelen remitir
sus orígenes a las prácticas del grupo de intelectuales del /irmingham Centre #or Contemporary Cultural
,tudies 'ver por e= <urner 788K(. >*s qué acaso un campo proclamadamente político sólo da lugar a
“*studios”? >Quedaron las prácticas extramuros del grupo de /irmingham en el olvido? >*s qué sólo se
puede participar en este campo produciendo “*studios”? >Qué sucede con otras #ormas de práctica
intelectual? >5ónde quedan= las prácticas no escritas en el seno de movimientos sociales" las prácticas
en artes visuales" en música" en cine y video" etc? 1olveré so!re este escrituro4centrismo más adelante
en este texto" pero antes me parece necesario continuar con la argumentación de orden (digamos(
geopolítico.
5esde luego" esta no es la primera ve+ en la historia de las ideas" las disciplinas" o las teorías que los
paradigmas" o el canon" se #orman con #uerte incidencia de relaciones erárquicas entre diversas
comunidades académicas o intelectuales. 3o o!stante" que no sea la primera ve+ que ocurre no es ra+ón
para silenciarlo. )ero" además lo que ocurre en este período histórico" que (como decía más arri!a(
podemos caracteri+ar como “tiempos de glo!ali+ación”" es que estas relaciones erárquicas operan so!re
un sistema de redes más extenso y con intercam!ios más intensos. %as investigaciones que he venido
reali+ando so!re redes de otros tipos de actores sociales (por eemplo organi+aciones indígenas"
cívicas" am!ientalistas" etc.( me han permitido o!servar cómo gracias a una mayor disponi!ilidad de
diversos tipos de recursos" los actores con capacidad de actuar a niveles glo!ales no sólo promueven
sus propias representaciones y orientaciones de acción a través de sus relaciones !ilaterales con actores
locales" sino tam!ién a través de la promoción de eventos y redes de tra!ao entre actores locales de
numerosos países que de este modo resultan convocados y organi+ados en torno a las representaciones
de esos actores que actúan a niveles glo!ales. &sí" estos actores" que en este sentido podemos llamar
“glo!ales”" participan en condiciones “ventaosas” en los procesos transnacionales de producción de
representaciones signi#icativas. *sto no necesariamente implica que los actores que podríamos llamar
“locales” adopten sin más las representaciones que promueven los actores “glo!ales”" pero sí que
ela!oran sus propias representaciones en el marco de esas relaciones trasnacionales. 5e este modo"
resulta que las representaciones que orientan las acciones de esos actores “locales” se relacionan de
manera signi#icativa" aunque de #ormas diversas" con las de los actores “glo!ales”. ,i !ien en algunos
casos esto implica la adopción de ciertas representaciones y de las orientaciones de acción asociadas a
ellas" en otros signi#ica crítica" recha+o o resistencia" en otros negociación" en otros apropiación creativa.
*n #in" el estudio de casos veri#ica tanto que las relaciones son ineludi!les" como que se esta!lecen
distintos tipos de relaciones entre estas representaciones y orientaciones de acción. *sto lo he
o!servado tanto en casos de producción de representaciones de identidades y di#erencias étnicas y
raciales" como de ideas de desarrollo sosteni!le" sociedad civil y otras 'para estudios de casos ver por
e.= 0ato 7888" KFFFa y KFF7a(.
%o que vengo o!servando (en última instancia como participante" crítico sí" pero de un modo u otro
participante( me lleva a pensar que algo análogo está ocurriendo con la producción transnacional de
representaciones del campo que a nivel mundial se viene nom!rando como “Cultural ,tudies”. %as voces
que tienen mayor poder para esta!lecer qué es y qué no es este campo" el sistema de inclusiones y
exclusiones 'de temas" en#oques" autores" etc.( son las que se expresan mediante pu!licaciones en
inglés. &sí se ha venido con#igurando un canon que aunque se exprese en varios idiomas y luego incluso
incorpore otras voces" resulta que !ásicamente se escri!e en inglés" o que se escri!a en el idioma que
se escri!a" de todos modos se produce en el contexto de las instituciones académicas de *stados
Unidos" 2nglaterra y &ustralia 'entre las cuáles hay di#erencias que no es posi!le comentar en este texto("
y que se legitima" disemina y reproduce a través de las respectivas industrias editoriales y mercados de
estudios de postgrado. Como parte de estos procesos transnacionales en &mérica %atina podemos
o!servar relaciones muy diversas con esto que ocurre en inglés o incluso en espaAol pero el marco de
universidades de los *stados Unidos. &lgunas de ellas son simples importaciones" gestos de
autosumisión irre#lexiva" otras suponen negociaciones de sentido muy diversas con lo que ocurre en
inglés" otras implican diversas #ormas de resistencia.
*l én#asis que aquí hago en la necesidad de tomar en cuenta las re#erencias contextuales se de!e a
que de unos modos u otros la producción de discursos es condicionada por los contextos de producción
'6oucault"789F E78HFG(. & nadie se le escapará que los desa#íos" pro!lemas" condicionamientos y
tradiciones intelectuales que marcan las prácticas de quienes teori+an y dan clases por eemplo en
algunas de las universidades privadas y ricas de *stados Unidos y hacen sus vidas en el marco de esa
sociedad nacional" esa economía nacional" ese mercado y ese *stado" son signi#icativamente di#erentes
de los que marcan las prácticas de quienes lo hacen desde cualquier universidad pú!lica de &mérica
%atina" esas diversas sociedades" economías" mercados y *stados. 5esde luego tam!ién hay di#erencias
entre distintos tipos de instituciones dentro de *stados Unidos" así como entre países latinoamericanos"
y tam!ién al interior de estos. ; desde luego" lo sostenido no supone asumir que los intelectuales
latinoamericanos constituiríamos un conunto homogéneo que se con#undiría con las “masas populares”
o los grupos “su!alternos” de los respectivos países" ni tampoco que los de *stados Unidos" constituirían
otro que se con#undiría con la C2&. @!viamente no se trata de plantear ninguna simpli#icación ni
dicotomía de este tipo. ,ino" de reconocer la existencia tanto de heterogeneidades y con#lictos al interior
de cada uno de esos dos conuntos" como de condiciones y demandas contextuales 'de las
universidades" de actores sociales" de agencias de #inanciamiento" etc.( marcadamente di#erentes para
uno y otro. *n consecuencia" no se trata de pensar en la existencia de dos “tipos puros” de prácticas
intelectuales" sino en una amplia diversidad de casos" incluyendo so!reposiciones" tránsitos e hi!rideces.
&hora !ien" en el caso especí#ico de los “%atin &merican Cultural ,tudies” '%&C,( (mantengo el
nom!re en inglés porque me re#iero al campo que se construye en inglés( la relación contexto4discurso
es un asunto más compleo y a la ve+ más delicado políticamente que en el de los Cultural ,tudies 'C,(
sin adetivo. 0ás compleo porqué en la constitución del canon de este su!campo tam!ién participan
voces que ha!lan desde &mérica %atina" o al menos que son originarias de &mérica %atina aun cuando
en la actualidad algunas ha!len desde instituciones académicas de países de ha!la inglesa. ; más
delicado políticamente porque los %&C, no sólo están conceptualmente vinculados a los C," sino
tam!ién a lo que en inglés se llaman “&rea ,tudies” 'estudios de áreas" o regiones" del mundo(" y esto
agrega nuevos ingredientes. )articularmente" por la herencia que cargan los “&rea ,tudies” de su origen
asociado a proyectos imperiales" a la producción de conocimientos para uso en las metrópolis acerca de
pue!los y naciones dominadas" o que se proyecta dominar. *sta herencia" a la que se en#rentan y
cuestionan muchos de nuestros meores colegas de *stados Unidos y Lran /retaAa" marca" no o!stante"
el sistema #undante de construcción de o!etos de estudio" preguntas y modos de investigación de los
&rea ,tudies ())
*l caso es que" dadas esas relaciones transnacionales de carácter erárquico que involucran
relaciones de poder" el canon y$o los paradigmas de qué son y qué no son C," e incluso %&C," cuáles
orientaciones de tra!ao 'éticas" epistemológicas y políticas( son incluidas" y cuáles no" en la
con#ormación del campo se #orma en !uena medida en *stados Unidos y$o en el contexto de relaciones
de diversa índole con la academia estadounidense. %a academia estadounidense ha canoni+ado
particularmente un li!ro de 0artín /ar!ero 'De los medios a las mediaciones( y dos de Larcía Canclini
'Culturas híbridas y Consumidores y ciudadanos( como paradigmas 'en el sentido restringido que da!a
<homas Ruhn a este término en su clásico La estructura de las reoluciones científicas" el de
reali+aciones eemplares que sirven de re#erencia a una comunidad académica( de los %&C,. )ero lo
más interesante del caso es que en ocasiones incluso las o!ras de estos dos autores" las cuales se han
traducido al inglés y se utili+an en numerosos cursos en **UU son (digamos( “su!alterni+adas”. &sí"
por eemplo a 3éstor Larcía Canclini en más de un #oro le han pedido que explique la relación de su o!ra
Culturas !íbridas con la idea de “hi!ridación” de -omi /ha!ha 'intelectual nacido en la 2ndia pero que ha
desarrollado su vida académica en 2nglaterra y *stados Unidos y cuya lengua de tra!ao es el inglés(.
*sto me lo comentó el mismo Larcía Canclini a la salida de uno de estos #oros" quien además me explicó
que para la época en que escri!ió Culturas híbridas" como para la época en que le #ormularon por
primera ve+ esa pregunta" el no ha!ía leído a /ha!ha.
%a existencia de estas relaciones de poder entre la academia estadounidense y las de diversos
países latinoamericanos tiene diversas consecuencias. *n primer lugar" ocurre algo que ya ha sido
expresado por numerosos colegas latinoamericanos= que muchos de quienes tra!aan en el marco de
instituciones académicas de *stados Unidos #recuentemente no consideran los aportes teóricos hechos
desde &mérica %atina" o que cuando lo hacen los asumen su!ordinados a los que se escri!en en inglés
'por e.= la pregunta acerca de /ha!ha #ormulada a Larcía Canclini(. 3ótese que mi argumento al
respecto no re#iere al lugar de nacimiento de unos u otros autores" sino a la lengua y al marco
institucional de tra!ao. 5esde este punto de vista resulta irrelevante el lugar de nacimiento de un autor
'para el caso del eemplo antes mencionado" el de -omi /ha!ha(. )or otro lado" mi argumentado" al
en#ocar especí#icamente en el contexto social e institucional de producción" a la ve+ que en el idioma de
expresión escrita" a!re espacio para el análisis de un amplio campo de situaciones polivalentes que
incluye tanto o!ras traducidas al inglés" como otras que son escritas y pu!licadas directamente en inglés
por autores que residen en países no angloparlantes 'entre los cuales me incluyo(. *ste des4
conocimiento" este no4reconocimiento" en no pocos casos ocurre simplemente por incapacidad de
algunos colegas angloparlantes para leer castellano o portugués. *n otros" responde" al menos en parte"
a una suerte de ignorancia arrogante" institucionalmente cultivada y asociada a las relaciones de poder a
escala mundial" las mismas que algunos de estos mismos colegas critican con re#erencia a *stados y
corporaciones transnacionales" pero sin extender su re#lexión a sus propias prácticas. &#ortunadamente
hay numerosas excepciones. *l caso es que esta práctica de no4reconocimiento a#ecta las posi!ilidades
de circulación internacional del tra!ao de los investigadores latinoamericanos que pu!lican en castellano
y portugués.
&demás" de!ido a la existencia de actitudes coloni+adas en &mérica %atina" esto tam!ién incide en
las posi!ilidades de reconocimiento e incorporación de estos aportes en &mérica %atina. &l menos por
parte de quienes esperan que las contri!uciones de autores latinoamericanos sean reconocidas en
*uropa o *stados Unidos para recién entonces considerarlas seriamente. *sta es una peculiaridad que
se relaciona con nuestra historia colonial y nuestro presente (digamos( neocolonial" postcolonial"
su!ordinado" o como deseemos llamarlo. )ero ésto no sólo se de!e a nuestra mentalidad “coloni+ada”"
sino tam!ién a di#icultades prácticas relacionadas por eemplo con el escaso intercam!io de in#ormación
entre nuestras universidades y editoriales 'lo cual no está desvinculado de ese tipo de mentalidades(. la
casi inexistencia de revistas académicas y$o de artes e ideas con !uena distri!ución a nivel
a!arcadoramente latinoamericano. la menor disponi!ilidad de !ecas para que los colegas de un país
latinoamericano hagan su #ormación de postgrado en otro país de la región" en comparación con las que
hay para hacerlo en **UU y algunos países europeos. y otras circunstancias análogas. *stos pro!lemas
se relacionan con un compleo conunto de #actores que de hace tiempo han preocupado a algunos
intelectuales latinoamericanos" y que han dado lugar a varios intentos de respuesta. 3o o!stante" esas
respuestas hasta ahora han resultado insu#icientes" por lo que requieren nuestra mayor atención" cada
ve+ más urgentemente en vista de los retos que plantean los procesos contemporáneos de glo!ali+ación.
-asta la #echa la irrupción de la denominación “*studios Culturales %atinoamericanos” en espacios
universitarios de &mérica %atina generalmente ha sido consecuencia de entrecru+amientos entre las
prácticas de académicos e intelectuales de &mérica %atina con las de colegas" universidades"
asociaciones académicas" editoriales y revistas académicas de *stados Unidos y Lran /retaAa. *sto no
puede ni de!e ser cali#icado en términos de “!ueno” o “malo”" sino que de!e ser anali+ado de manera
especí#ica en los diversos contextos en que tiene lugar y desde los puntos de vista de di#erentes
comunidades intelectuales y sus intereses.
)or eemplo" personalmente valoro el que la irrupción de esta idea y el sistema de relaciones
transnacionales asociado a ella contri!uya a de!ilitar las rigideces de las disciplinas y el poder de sus
instituciones guardianas 'sociedades pro#esionales" escuelas y departamentos( y a #avorecer el
desarrollo de iniciativas transdisciplinarias" así como tam!ién a desa#iar los discursos so!re la supuesta
“o!etividad” de las ciencias sociales 'como sa!emos" nada más su!etivo que tal pretendida
“o!etividad”(.
)ero" en cam!io" me preocupa que esta idea y sistema de relaciones tiendan a estimular la
so!revaloración de las tendencias intelectuales de los centros y la vinculación a ellas" a la ve+ que a
desestimular 'o al menos a no4estimular( la vinculación con las prácticas críticas en cultura y poder
desarrolladas por intelectuales locales en una amplia diversidad de movimientos sociales y en otros
ám!itos más allá de las universidades. 6ascinación por lo metropolitano que ya ha ocurrido
anteriormente" sólo que ahora es #acilitada por las prácticas crecientemente glo!ales de los colegas e
instituciones del “3orte”" por las tecnologías digitales y electrónicas aplicadas a las comunicaciones" a la
ve+ que por la creciente escase+ de recursos locales para reali+ar investigación" !ecas de estudio" etc."
asociados a las restricciones aplicadas a las universidades pú!licas en el marco de las políticas
neoli!erales de reducción del gasto pú!lico. 0e preocupa lo que esto muchas veces supone en términos
de autocoloni+ación intelectual y desarticulación de redes locales" así como la seducción que eerce la
posi!ilidad de cierta politi+ación de carácter meramente retórico en los discursos académicos" pero que
no se acompaAa de iniciativas prácticas por construir mediaciones con actores sociales locales. )eor
aún" que es crecientemente re#or+ada por los sistemas de “estímulo a la investigación cientí#ica” que en
varios países latinoamericanos 'por e= &rgentina" /rasil" Colom!ia" 0éxico y 1ene+uela( se han
esta!lecido como políticas de *stado y que mediante recompensas monetarias y de otros tipos tienden a
re#or+ar la división del tra!ao intelectual entre “dentro” y “#uera” de la academia.
,in em!argo" la situación es polivalente. )or un lado tenemos que en varios países latinoamericanos
se ha venido incorporando la idea de “*studios Culturales %atinoamericanos” 'o sus acotaciones
su!regionales o nacionales( en nom!res de revistas" encuentros y congresos" seminarios" títulos y
contenidos de artículos y li!ros. *n !uena parte de los casos" la adopción de este nom!re no es
acompaAada de una re#lexión crítica" o al menos esta no se hace explícita. ; además" en no pocos de
ellos es posi!le o!servar diversos indicadores de continuidades #uertes con los “Cutural ,tudies”" esos
que se hace en inglés" o incluso que se narra el mito #undador que coloca su origen en /irmingham"
2nglaterra. &l decir indicadores me re#iero a re#erencias !i!liográ#icas" con#erencistas principales de
eventos" adopción de temas" etc. %os eemplos no son pocos" pero me parece innecesario hacer
seAalamientos particulares" pues el o!etivo no es entrar en polémicas personalistas" sino promover la
re#lexión al respecto. )or otro lado" existen otros tipos de casos en los cuales si !ien se o!serva la
adopción del nom!re sin una re#lexión explícitamente crítica al respecto" no o!stante no se o!servan
indicadores de que los “Cultural ,tudies” sean vistos como re#erencia #uerte" o como origen genealógico.
)or el contrario" en algunos de estos casos es posi!le o!servar que !ao el nom!re “*studios Culturales
%atinoamericanos” 'o sus acotaciones su!regionales o nacionales( se incluyen mayormente" cuando no
exclusivamente" producciones intelectuales locales" e incluso no sólo del tipo “estudios”" sino tam!ién del
tipo “otras prácticas”. *l conocimiento directo de algunos casos con estas características" me ha llevado
a pensar que qui+ás ra+ones de tipo práctico y$o estratégico llevan a algunos colegas a adoptar la
denominación “*studios Culturales %atinoamericanos”" sin por ello necesariamente adoptar el sistema de
representaciones del campo" canon y paradigmas propios de los “Cultural ,tudies” o de los “%atin
&merican Cultural ,tudies”. 5esde este punto de vista" es posi!le asumir que el pro!lema no es el
nom!re que le damos al campo" sino el concepto del mismo que maneamos.
)uesto de otro modo" creo que es necesario evitar la naturali+ación de la idea de “*studios
Culturales” que no es sino la traducción de la de “Cultural ,tudies”. )ienso que la utili+ación de esta
denominación no sólo construye una asociación dependiente con lo que ocurre en inglés" sino que
además naturali+a la exclusión 'coloca #uera de los límites del campo( de prácticas muy valiosas en
cultura y poder" las cuales guardan relaciones política y epistemológicamente signi#icativas con los
contextos sociales y con los movimientos sociales latinoamericanos. ; esto último ocurre" entre otras
cosas" porque el proyecto de los Cultural ,tudies" esos que se hacen en inglés" ha venido
academi+ándose a la ve+ que despoliti+ándose. *sto incluso lo seAalan así algunos de los más
destacados partícipes de este campo 'ver por e. Lross!erg 7889(.
*n e#ecto" la creciente importancia académica de los Cultural Studies en *stados Unidos y Lran
/retaAa se ha dado com!inadamente con una pérdida de importancia de la condición política que se
supone le era propia. ,u carácter político ha venido disolviéndose en una retórica de la política y los
asuntos de poder que no permite ver las prácticas de los actores sociales" que en inglés se denominan
“social agents”. &sí" !uena parte de los Cultural ,tudies" esos que se hacen en inglés" ha devenido
“agentless”" es decir “sin actores sociales”. mero asunto de análisis de textos y discursos" que en el
meor de los casos son puestos en contextos respecto de los cuales Bde todos modosB no se estudian
prácticas sociales especí#icas. )ero" además" uno de los pro!lemas del campo particularmente en
*stados Unidos es que los colegas no han encontrado #ormas e#ectivas de superar los esquemas de
división del tra!ao que separan a las prácticas académicas de esas otras prácticas en cultura y poder
que se dan #uera de la academia. ,i acaso" han encontrado como incluir lo que se hace en algunas artes
y en los medios" o en las llamadas “industrias culturales”. )ero no han encontrado cómo integrar en el
proyecto lo que hacen por eemplo muchos intelectuales en diversos ám!itos extra académicos
'#eministas" chicanos" a#roestadounidenses" latinos" de derechos humanos" etc.(" al punto que en
entrevistas sostenidas con algunos de ellos incluso se han re#erido a los “Cultural Studies” como un
proyecto “conservador”" cuando no a!iertamente “reaccionario”. ; uno de los pro!lemas de importar esa
denominación es que ella viene cargada de esos pro!lemas.
)ero más aún" pienso que la importación acrítica y descontextuali+ada de la idea de “Cultural ,tudies”
no sólo resulta inconveniente por todo lo que desconoce de los contextos latinoamericanos a los que se
la pretende incorporar" sino que incluso resulta inapropiada con relación a la propia idea de “Cultural
,tudies” originalmente acuAada por el grupo de intelectuales de /irmingham" y al menos tam!ién con
algunas de las corrientes actuales más #uertes en este campo en los *stados Unidos. 1eámos= >Qué
son los “Cultural Studies”" esos que se hacen en inglés?. )ienso que una manera posi!le de de#inirlos de
manera sintética es diciendo que esta etiqueta se aplica a un campo sumamente heterogéneo de
prácticas académicas e intelectuales 'y especialmente a aquéllas( cuya retórica en#ati+a su carácter no4
disciplinario" inter o transdisciplinario según los casos" que estudian asuntos de cultura y política" o lo
político de lo cultural y lo cultural de lo político y que se reconocen contextualmente especí#icas. 0ás allá
de la seAalada diversidad" puede decirse que se trata no o!stante de una suerte de corriente o tradición
intelectual 'véase por e.= /urgin 788F" Lross!erg 788O" -all 788:" 3elson" <reichler y Lross!erg 788K"
,torey 788:" <urner 788K(. 5e este modo podría decirse que una di#erencia signi#icativa entre la
corriente de los “Cultural ,tudies” y el campo de las )rácticas 2ntelectuales en Cultura y )oder" es que
este último campo incluye tam!ién otras corrientes intelectuales. *sto quiere decir que aun cuando en
este escrito utili+o la idea de campo para re#erirme a am!os casos" esta tiene según los casos di#erentes
alcances. *n uno este campo sólo comprende las prácticas que corresponden a la mencionada corriente
'la de los “Cultural ,tudies”(" es decir es un campo relativamente restringido cuando se lo compara con el
otro campo" el de las “)rácticas 2ntelectuales en Cultura y )oder”.
*n concordancia con lo anterior" en mi opinión" incluso si se deseara postular la existencia en
&mérica %atina de un campo al cual considerar compara!le con el proyecto de “Cultural ,tudies”" la
manera de hacerlo no sería incluyendo en él aquellas prácticas intelectuales que se apropian
'creativamente o no( de las líneas de tra!ao 'y !i!liogra#ía( inicialmente generadas por los intelectuales
del Centre #or Cultural ,tudies de /irmingham" o por sus seguidores en ese país" *stados Unidos"
&ustralia y 3ueva Selandia. *n todo caso" hacerlo de este modo equivaldría a imaginar que tal campo es
simplemente una importación hecha desde una suerte de continente vacío" lo cual no haría más que
reiterar actitudes coloni+adas. *n caso que" en cam!io" se deseara postular la existencia de tal campo
pero desde una perspectiva no4coloni+ada" entonces ca!ría incluir en el mismo todas aquellas prácticas
intelectuales de carácter no4disciplinario" o transdisciplinario" que estudian y$o intervienen re#lexivamente
en asuntos de cultura y política$poder" y que lo hacen en relación a condiciones contextuales y
coyunturales especí#icas" cualquiera sea su genealogía intelectual" y$o su historia institucional.
*re+e digresión sore lenguas& saeres& ignorancias y relaciones de poder
-ay un rasgo saliente de nuestra herencia colonial" o de nuestra situación postcolonial que" asumido
con actitud descoloni+adora o al menos crítica de la colonialidad" constituye una importante ventaa
respecto de los colegas de las sociedades metropolitanas. *ste es que ha!itualmente nos relacionamos
tanto con lo que se produce en inglés como con lo que se produce en #rancés" y a veces tam!ién en
otras lenguas europeas" particularmente alemán e italiano. Cosa que en general no han hecho nuestros
colegas anglo y #rancoparlantes" excepto en las últimas dos décadas" en las cuales algunos pensadores
#ranceses se han puesto de moda en *stados Unidos" particularmente en el ám!ito de los Cultural
,tudies '/arthes" 6oucault" 5errida" %acan y otros(. Creo que asumida con conciencia crítica esta
multiplicidad de #uentes de nuestras tradiciones intelectuales es de#initivamente una ventaa en la cual
de!emos tra!aar deli!eradamente. ,i logramos mirar hacia “adentro”" a la ve+ que hacia los varios
“a#ueras”" podremos desarrollar visiones más ricas e integradas. )ienso que en este sentido la idea de
“antropo#agia” propuesta por el intelectual !rasilero @sTald de &ndrade '798F478JM(" so!re la que se
a!unda en uno de los textos de este mismo volumen '6erreira de &lmeida KFFK( puede resultarnos
estimulante. ,in em!argo" para lograr esto es necesario re#lexionar críticamente al respecto. <al
ela!oración crítica de!ería dar cuenta de procesos históricos largos" en los cuales no podemos o!viar la
crítica de actitudes coloni+adas en nuestras historias colectivas como pue!los y como comunidades
intelectuales. *stos procesos y actitudes constituyen un tema demasiado extenso y compleo para poder
tratarlo adecuadamente en estas páginas. *n cam!io" sí es posi!le a!ordar acá" al menos !revemente"
algunos pro!lemas asociados a la existencia de relaciones de poder y erarquías entre la investigación y
producción teórica en di#erentes lenguas y países.
Comen+aré retomando una re#lexión que o#rece Palter 0ignolo tras narrar la importación de las ideas
de 6reud a Calcuta alrededor de 78KF por el 5r. LrindraseUhar /ose" quien nació en /engala en 799:
'0ignolo"788H=847F(. &l respecto 0ignolo sugestivamente comenta=
E...G lo que más nos interesa aquí no es la producción sino la su!alterni+ación de conocimientos E...G 5e lo que
se trata en última instancia en la exportación4importación de #ormas de conocimiento y de prácticas
disciplinarias es de la su!alterni+ación lo cual" en el área del conocimiento" supone el !orroneo de las
condiciones de emergencia de una práctica disciplinaria o de consumo y su adaptación o implantación en
otras áreas geográ#icas con distintas memorias y necesidades '788H=7K47O(.
*n otro texto suyo" 0ignolo nos o#rece una o!servación conexa con la anterior. &llí a#irma que “tanto
la teoría como el pensamiento se u!ican en lenguaes especí#icos y en historias locales” '788:=KM( e
insiste en que la lengua en la cual se producen los conocimientos marca las posi!ilidades de
diseminación de estos. 0ignolo tam!ién sostiene que existen lo que él llama “complicidades entre
lenguaes" colonialismo y culturas de estudios académicos” '788:=K:( y apunta que “el espaAol y el
portugués son idiomas que se cayeron del carro de la modernidad y se convirtieron en idiomas
su!alternos de la academia” '788:=KH(.
*n mi opinión el pro!lema tiene dos dimensiones. Una es la utili+ación que hacen los académicos que
producen en las lenguas dominantes 'diría que cada día más esto se aplica especialmente al inglés( de
los sa!eres que se producen en otras lenguas. %a otra se re#iere a la importación desde otras áreas
lingVísticas de la producción intelectual en inglés. 0e parece necesario en#ati+ar que en estas dos
dimensiones participan individuos e instituciones de lado y lado" dicho esquemáticamente “del 3orte” y
“del ,ur”. -e examinado la utili+ación que hacen antropólogos y otros estudiosos de **UU que se
especiali+an en &mérica %atina de la !i!liogra#ía que se produce en &mérica %atina y que se pu!lica en
castellano y portugués. &l respecto he o!servado que salvo honrosas excepciones en la mayoría de los
casos esta !i!liogra#ía es tomada como proveedora de in#ormación" es decir como discursos de
“in#ormantes” 'por utili+ar este cuestiona!le término tan #uertemente esta!lecido en la antropología(" pero
que muy pocas veces esta producción es considerada por sus aportes teóricos" es decir como discursos
de colegas. *n estos textos la #ormulación teórica se hace en re#erencia a !i!liogra#ía producida en
inglés 'a veces tam!ién la producida en #rancés" sea directamente de esta o a través de traducciones(.
0ayormente" la !i!liogra#ía en espaAol y portugués" cuando se utili+a" ocupa el lugar de proveedora de
in#ormación" se usa como #uente de testimonios o puntos de vista de “locales”. *n general a estos textos
en castellano y portugués se les niega la posi!ilidad de aportar a la teoría. (,)
;o no creo que en el caso que nos ocupa sería pertinente ha!lar de una relación de
“su!alterni+ación”. Como lo argumenta!a anteriormente en este mismo texto" me parece que podemos
analogar el caso de la producción de ideas en los ám!itos de los “%atin &merican Cultural ,tudies” y de
los “*studios Culturales %atinoamericanos” a otros casos de producción trasnacional de representaciones
y otras producciones culturales que he estudiado especí#icamente con relación a representaciones de
ideas ciudadanía" sociedad civil" identidad" etnicidad y ra+a a los que hacía re#erencia en páginas
anteriores. &l respecto" re#ería que esos estudios me ha!ían llevado a concluir que no necesariamente
los actores que podríamos llamar “locales” adoptan sin más las representaciones que promueven los
actores “glo!ales”" pero sí que ela!oran sus propias representaciones en el marco de relaciones
trasnacionales con ellos. &sí" resulta que las representaciones que orientan las acciones de esos actores
“locales” se relacionan de manera signi#icativa" aunque de #ormas diversas" con las de los actores
“glo!ales”. ,i !ien en algunos casos esto implica la adopción de ciertas representaciones y de las
orientaciones de acción asociadas a ellas" en otros signi#ica crítica" recha+o o resistencia" en otros
negociación" en otros apropiación creativa 'para estudios de casos ver por e.= 0ato 7888" KFFFa y
KFF7a(.
Como ya argumenta!a páginas atrás" algo análogo está ocurriendo con la producción transnacional
de representaciones del campo que a nivel mundial se viene nom!rando como “Cultural ,tudies”. %as
voces que tienen mayor poder para esta!lecer qué es y qué no es este campo" el sistema de inclusiones
y exclusiones 'de temas" en#oques" autores" etc.( son las que se expresan mediante pu!licaciones en
inglés. ,e ha venido con#igurando un canon que aunque se exprese en varios idiomas y luego incluso
incorpore otras voces" resulta que !ásicamente se escri!e en inglés" o que se escri!a en el idioma que
se escri!a" de todos modos se produce en el contexto de las instituciones académicas de *stados
Unidos" 2nglaterra y &ustralia 'entre las cuáles hay di#erencias que no es posi!le comentar en este texto("
el cual se legitima" disemina y reproduce a través de las respectivas industrias editoriales y mercados de
estudios de postgrado. Como parte de estos procesos transnacionales" en &mérica latina podemos
o!servar relaciones muy diversas con esto que ocurre en inglés o incluso en espaAol pero el marco de
universidades de los *stados Unidos. &lgunas de ellas son simples importaciones" gestos de
autosumisión irre#lexiva" otras suponen negociaciones de sentido muy diversas con lo que ocurre en
inglés" otras implican diversas #ormas de resistencia.
& mi modo de ver" en este sentido lo que ocurre puede verse de una manera más provechosa como
la entrada en escena de representaciones de la idea de “Cultural ,tudies” a un campo más amplio" de
carácter transdisciplinario y crítico que tiene una larga historia en &mérica %atina" de allí precisamente las
pala!ras de Larcía Canclini" 0artín /ar!ero" ,arlo y @rtí+ a que hacía re#erencia páginas atrás.
-acia la +isiili$ación del campo de prácticas intelectuales en cultura y poder
*s importante destacar que la entrada en escena de representaciones de la idea de “Cultural ,tudies”
en &mérica %atina no ocurre en un territorio ni “virgen”" ni “desha!itado”" ni “!ár!aro”" ni “sudesarrollado”.
0e parece necesario evitar la reiteración compulsiva 'no re#lexionada( de los imaginarios del
“descu!rimiento”" la coloni+ación y la moderni+ación.
Una manera #ructí#era de evitar la repetición compulsiva de esos imaginarios es visuali+ar la
existencia en &mérica %atina de un amplio campo de prácticas intelectuales en cultura y poder" y hacerlo
más visi!le. *ste campo no sólo comprende a las prácticas que se desarrollan en medios universitarios y
la producción de “estudios” que asumen la #orma de pu!licaciones académicas" sino tam!ién otros tipos
de prácticas que tam!ién poseen carácter re#lexivo y analítico interpretativo que se despliegan por
eemplo en el marco de diversos movimientos sociales 'por e.= #eminista" indígena" a#rolatinoamericano"
de derechos humanos" etc.(" “las artes” 'este texto no es apropiado para discutir esta denominación que
adopto aquí sólo a los #ines prácticos(" e incluso en el de algunas organi+aciones gu!ernamentales 'de
diversos niveles" municipales" provinciales" regionales" nacionales(" sindicatos" organi+aciones populares
y una amplia variedad de organi+aciones e iniciativas de diversos sectores de po!lación. *stas “otras
prácticas” en algunos casos suponen la producción de “estudios”" mientras que en otros se expresan a
través de otras #ormas con componentes re#lexivos" o de producción de conocimiento. &lgunas suponen
tra!ao con diversos grupos de po!lación en experiencias de autoconocimiento" #ortalecimiento y
organi+ación" otras son de educación popular" otras se relacionan con los quehaceres de creadores en
diversas artes. *n #in" se trata de un espectro muy amplio de prácticas que no es posi!le nom!rar
exhaustivamente" sino sólo conceptualmente" y por eso apelo a la denominación genérica de prácticas
intelectuales en cultura y poder.
)ara ilustrar meor la idea de “otras prácticas”" aquellas que no son sólo o propiamente “estudios”"
más adelante en este mismo texto seAalaré un conunto numeroso pero necesariamente acotado de
experiencias de este tipo. &lgunas de ellas además son tratadas en los restantes textos incluidos en este
volumen y en las pu!licaciones del )royecto “*studios y otras prácticas latinoamericanas en cultura y
poder” 'por eemplo los textos en este mismo li!ro de /asile KFFK" 5ávalos KFFK" *l &chUar KFFK"
6erreira de &lmeida KFFK" 2llia Larcía KFFK" Iesús “Chucho” Larcía KFFK" Iuhas+ KFFK" ,antN&nna
KFFK" <inUer ,alas y 1alle KFFK" 1argas KFFK" Palsh y Larcía KFFK(.
,in em!argo" es necesario destacar que este volumen no puede tomarse como indicativo de la
vastedad y diversidad del campo" sino sólo de un es#uer+o por comen+ar a “mapearlo”" y ello por dos
ra+ones. %a primera de ellas está asociada precisamente esa gran vastedad y diversidad" de las cuales"
en cualquier caso" no es posi!le dar cuenta en un volumen. %a otra es que esta colección resulta
inevita!lemente sesgada de!ido a varios #actores. )or un lado" de!ido a que el )royecto que ha dado
origen a este volumen se inició desde el ám!ito universitario" y esto no sólo de manera general sino
tam!ién más especí#ica" es decir desde ciertas tradiciones intelectuales" y a partir de ciertas redes de
tra!ao y cola!oración y no de otras. *sto explica que independientemente de los es#uer+os reali+ados
para lograr una co!ertura más amplia del campo" no o!stante resulta que muchos de los artículos
incluidos re#ieren reiteradamente a las pu!licaciones de un grupo de autores relativamente reducido. *n
cam!io" por eemplo" no hay ningún artículo so!re las importantes contri!uciones de @rlando 6als /orda
'789:( y en general de quienes tra!aan en la perspectiva conocida como 2nvestigación &cción
)articipativa" como tampoco los hay so!re muchas otras tradiciones de tra!ao de “dentro” y “#uera” de la
academia. )or otro lado" este sesgo 'y limitaciones( se de!en tam!ién a que en general resulta muy
di#ícil lograr que intelectuales que desarrollan sus prácticas “#uera” de la academia puedan hacerse del
tiempo para escri!ir textos so!re sus experiencias de tra!ao" o las de sus colegas. *sto" a su ve+" se
de!e a varios #actores" algunos de ellos se explican porque estas personas suelen tener otras
prioridades" demandas y urgencias que atender. otros" complementarios" se explican porque para
muchos de quienes desarrollan sus prácticas en esos otros ám!itos" este tipo de proyecto y pu!licación
no constituye una prioridad. *sto último se relaciona" al menos en parte" con la división del tra!ao
intelectual esta!lecida" la cual o!viamente no a#ecta sólo a quienes están en la academia sino tam!ién a
quienes están “#uera” de ella. o qui+ás responda a que este )royecto no ha sido #ormulado de una
manera que logre atraerlos en la cantidad y diversidad deseadas. 3o o!stante" a#ortunadamente" hemos
logrado concitar el interés y la participación de algunos intelectuales que no desarrollan sus prácticas
“dentro” de la academia" sino más allá y$o “#uera” de ella" como por eemplo en el movimiento #eminista" o
en el de derechos humanos.
Cespecto de las que sí son estudios" o que al menos incluyen estudios" qui+ás un elemento
característico de muchas de ellas es que las iniciativas de investigación no comien+an con la pregunta
>Qué investigo? sino >)ara qué investigo?" y tam!ién acerca de si investigo “so!re” ciertos actores o
grupos sociales" o “con” esos actores o grupos sociales" al menos como proyecto y dependiendo de los
actores. *stas dos últimas preguntas son de carácter ético y político" y ellas condicionan de entrada las
preguntas de investigación" la aproximación epistemológica" la ela!oración teórica y los planteos de
método 'ver 0ato 788:" 788H" KFFF!" KFF7a y KFF7!(.
*n cualquier caso" apuntar que resulta di#ícil identi#icar rasgos característicos de alcance general"
ustamente porque partimos de reconocer que estas prácticas 'denominación inclusiva tanto de
“estudios” como de “otras prácticas”(" así como las #ormas de relación que pueden o!servarse entre ellas
'incluyendo complementareidades y con#lictos(" responden a procesos históricos especí#icos de diversos
contextos" tanto de dilatada trayectoria como más reciente. *stos procesos se vinculan en última
distancia tanto con la historia larga de estas po!laciones humanas 'incluyendo en esto procesos que se
inician con la conquista" coloni+ación" importación de esclavos a#ricanos" descoloni+ación" colonialismo
interno" etc.( como con procesos más recientes 'los proyectos de “moderni+ación”" el auge y declinación
de las i+quierdas latinoamericanas" las dictaduras militares" la “guerra #ría” en diversos escenarios
locales" los avances de los movimientos indígena" #eminista" a#rolatinoamericano" de derechos humanos"
en las artes" etc.(. *n la mayoría de las sociedades latinoamericanas 'tam!ién en otras" pero no son esas
otras el re#erente de mi argumentación( este campo históricamente ha exhi!ido (y tam!ién en la
actualidad muestra( vínculos entre lo que ocurre en las universidades y lo que ocurre #uera de ellas.
*ste campo" que es compleo y poli#acético" raramente nom!rado como tal pero reconoci!le" está siendo
a#ectado por la entrada en escena de la producción transnacional de representaciones de la idea de
“Cultural Studies” y su asociada “Estudios Culturales Latinoamericanos”. )or supuesto" siendo tan vasto
el campo" la incidencia de la entrada en escena de esta denominación y manera de organi+ar" reagrupar
y resigni#icar prácticas no tiene tanta importancia en todos sus ám!itos especí#icos" sino que la tiene
especialmente en algunos. )or ahora la tiene particularmente en algunas universidades" sólo que en
ellas se #orman muchos de los intelectuales que simultánea o posteriormente actúan en otros espacios
sociales.
*n &mérica %atina" importar esa denominación y el academicismo que la acompaAa nos podría llevar
a perder de vista la importancia para el campo que nos ocupa de las contri!uciones de algunas
importantes marcas genealógicas del campo" como por eemplo las de ,imón Codrígue+" Iosé 0artí"
6ernando @rtí+" Iosé Carlos 0ariátegui" Iosé 0aría &rguedas y muchos otros 'ver en este volumen
/aptista KFFK y Cíos KFFK(" o los aportes más recientes de intelectuales como )aulo 6reire 'ver en este
volumen *l &chUar KFFK(" &ni!al Quiano 'ver en este volumen )auelo KFFK(" @rlando 6als /orda '789:(
y otros que han mantenido y mantienen prácticas dentro y #uera de la academia y que por tanto no
necesariamente hacen “estudios”. )ero además tam!ién nos podría llevar a perder de vista los aportes
reali+ados desde de diversos movimientos teatrales y$o por creadores teatrales" como por eemplo los
casos de &ugusto /oal y @lodum 'ver en este volumen ,antN&nna KFFK( o *duardo )avlovsUy '788M(" o
los de movimientos e intelectuales indígenas y a#rolatinoamericanos en casi todos los países de la región
'ver en este volumen 5ávalos KFFK" 2llia Larcía KFFK" Iesús “Chucho” Larcía KFFK" Palsh y Larcía
KFFK(" el movimiento #eminista 'en este volumen 1argas KFFK(" el movimiento de derechos humanos 'ver
en este volumen /asile KFFK y *l &chUar KFFK(" diversos movimientos de expresiones musicales 'la
nueva canción" los rocU críticos" etc.(" el tra!ao de numerosos humoristas grá#icos 'Quino" Cius" Sapata"
y otros(" el de cineastas 'novo cinema !rasilero y otros(" etc. 0ás adelante" seAalaré algunos otros
eemplos de tipos de prácticas que pienso no podemos perder de vista al pensar en el amplio campo de
las prácticas intelectuales en cultura y poder.
.or /u0 usar el ad1eti+o !latinoamericanas"
>Qué sentido tiene cali#icar a un conunto de “estudios y otras prácticas” como “latinoamericanos”?
>*n qué sentido$s esta marca podría resultar signi#icativa para cali#icar a un conunto de estudios y
prácticas en cultura y poder? 0e adelanto a advertir que el uso de esta expresión no responde a ningún
tipo de posición esencialista" nacionalista" ni nada semeante. )or el contrario" esta cali#icación responde
a diversos #actores que pueden resultar signi#icativos para interpretar estos estudios y prácticas.
,i este li!ro contuviera un conunto de textos producidos en *stados Unidos" o qui+ás incluso en
algunos países de *uropa @ccidental" seguramente no encontraríamos una indicación explícita de que
ellos provienen de cierto$s contexto$s social$es especí#ico$s. *n tal caso el título del li!ro y de su
introducción qui+ás sería simplemente= “Estudios y otras prácticas intelectuales en cultura y poder”. 0i
experiencia de muchos aAos como lector de estos temas me lleva a concluir que demasiado
#recuentemente quienes miran desde esos espacios del mundo suelen asumir sus miradas como
universales. ,ería tedioso y antipático o#recer una lista de eemplos= casi cualquiera podrá encontrarla
con sólo recurrir a su memoria o pasar su mirada por los estantes de su !i!lioteca. ,in em!argo" sucede
que esas perspectivas están tan marcadas por los respectivos contextos institucionales y sociales de
producción como los artículos de esta colección" sólo que esas marcas son otras. 6recuentemente" los
intelectuales situados en esos contextos “metropolitanos” parecen asumir que lo que ocurre en sus
propios espacios sociales es de algún modo representativo de lo que sucede 'o tarde o temprano
aca!ará sucediendo( en el resto del mundo. @" alternativamente" parecen asumir que sus
interpretaciones acerca de lo que sucede en otras latitudes tienen valor universal" sin advertir que ellas
necesariamente están marcadas por los contextos institucionales y sociales en los cuales desarrollan sus
prácticas. &sí" muchos de esos textos no resaltan sus marcas de lugar" ni o#recen una re#lexión so!re las
peculiaridades de su lugar de enunciación" so!re el contexto institucional y social de producción de sus
ideas" y so!re como estas condiciones contextuales condicionan 'y limitan( sus ideas respecto del
“mundo”.
)ienso que" en contraste" una característica de quienes pensamos el mundo desde espacios sociales
no4metropolitanos es que" deseémoslo o no" es di#ícil no tener conciencia de que el mundo es amplio y
diverso. @" cuanto menos" de que existen esos otros espacios sociales a los que a #alta de meor
denominación vengo denominando “metropolitanos”" así como otros espacios “no4metropolitanos”" que
no o!stante son muy di#erentes al propio" por eemplo en &#rica y &sia en particular" pero tam!ién en
*uropa y @ceanía. & partir de allí es !astante inmediato desarrollar una cierta conciencia de que
nuestras interpretaciones son sólo “miradas”" o perspectivas parciales o especí#icas" y que en tanto tales
están marcadas por el lugar de enunciación 'el cual desde luego no se de#ine tan sólo por coordenadas
geográ#icas" que son las únicas que por el momento estoy poniendo de relieve(.
&cá puede resultar útil hacer una !reve digresión a propósito de esta conciencia de que &#rica y &sia
tam!ién existen. )ienso que otro elemento distintivo es que" de unos u otros modos" quienes vemos el
mundo desde locali+aciones no4metropolitanas tenemos que en#rentar el desa#ío de pensar no sólo en
circunstancias locales" sino tam!ién en cómo estas se relacionan con relaciones de poder que en
di#erentes momentos se han caracteri+ado como metropolís4colonias" países imperialistas4países
dependientes" centro4peri#eria" etc. *ste es un desa#ío teórico que tam!ién de!erían a#rontar nuestros
colegas locali+ados en instituciones metropolitanas en relación con las dinámicas de sus contextos
sociales e institucionales 'y ello no simplemente por ra+ones éticas o políticas" sino para meorar sus
#ormulaciones teóricas(" pero que salvo contadas excepciones parecen ignorar. *l caso es que las
llamemos como las llamemos 'y este asunto aunque no es un pro!lema menor" no puedo tratarlo en este
ensayo( la articulación de las relaciones de poder a escalas nacionales con las que se dan a escala
mundial constituyen para nosotros un asunto ineludi!le como en general se reconoce en &mérica %atina.
)ero" la consideración de este tipo de articulaciones no sólo ha constituido un asunto ineludi!le en
&mérica %atina" sino tam!ién en otras áreas no4metropolitanas del mundo. &l menos" así pude
o!servarlo recientemente en el congreso de la red “2nter &sia Cultural ,tudies”" reali+ado en 6uUoaUa
'Iapón( en diciem!re de KFFF" organi+ado por el colectivo de la revista #nter Asia Cultural Studies. *n
e#ecto" al anali+ar los temas tratados y de!atidos en esa reunión" como al revisar los artículos pu!licados
ha!itualmente en esa revista es posi!le derivar tres conclusiones. *n primer lugar que pueden
identi#icarse algunos temas en común con los tratados en el campo de cultura y poder en &mérica
%atina" como por eemplo los relativos a relaciones “centro4peri#eria”. pro!lemas derivados de la historia
colonial. autoritarismo. militarismo. terrorismo de *stado. pro!lemas asociados a los esquemas de
“guerra #ría” y “seguridad nacional”. derechos humanos. re#ormas neoli!erales. democrati+ación.
movimiento o!rero. entre otros. *n segundo lugar que la mayoría de estos temas están ausentes en las
revistas de “Cultural ,tudies” que se producen desde *stados Unidos e 2nglaterra. *n tercer lugar" que
tam!ién se tratan otros temas que sí son comunes tanto con los tratados en el campo de cultura y poder
en &mérica %atina" como con los de pu!licaciones de “Cultural ,tudies” de *stados Unidos e 2nglaterra"
como por eemplo los relativos a etnicidad. identidades. género. teoría y movimiento #eminista.
sexualidad. internet. “cultura popular”. “industrias culturales”. “consumo cultural”. políticas de museos.
modernidad y posmodernidad. glo!ali+ación. etc. (2) . *n otras pala!ras" una ve+ más" parece que los
contextos marcan de unos u otros modos las producciones intelectuales. ; tam!ién" que hay ciertos
temas que aparentemente sólo poseen interés 'o resultan “visi!les”( en contextos sociales no4
metropolitanos" o esto al menos es lo que puede o!servarse en &sia y &mérica %atina" lamenta!lemente
no tengo re#erencias de lo que ocurre en este plano en &#rica" o en otras regiones no4metroplitanas.
@tra peculiaridad de las miradas desde esta parte del glo!o Ba la que usualmente llamamos
“&mérica %atina”B es que además éstas suelen expresar un interés no sólo por el espacio social
inmediato 'por eemplo" la sociedad local o nacional de la cual #orma parte el$la investigador$a en
cuestión( sino" además" una preocupación por “&mérica %atina”. )or supuesto" esta no es una constante"
esta preocupación o interés varía de una locali+ación geográ#ica" política e institucional a otra. *n
algunos casos de!ido al aislamiento relativo esta es menor" en otros es menor de!ido a tradiciones de
ensimismamiento" en otras a la vastedad de algunas de las sociedades nacionales latinoamericanas
'como la mexicana y la !rasilera( o a la di#erencia de lengua 'la !rasilera(. ,in em!argo incluso en esas
sociedades nacionales solemos encontrar miradas a!arcadoramente “latinoamericanas”. *s que esta
preocupación o interés suele presentarse aún cuando se tenga conciencia de que este nom!re no
constituye una entidad “natural” sino una idea. una idea histórica" complicada y con#lictiva" que esconde
múltiples diversidades y exclusiones" de la cual hay diversas representaciones" pero aún así una idea
claramente instalada en nuestras #ormas de conciencia.
& propósito me parece necesario recordar que" como sa!emos" &mérica %atina no es una entidad
natural" ni tampoco un todo homogéneo. %a consolidación de la idea de “&mérica %atina” no ha estado
desligada de las prácticas de la diplomacia #rancesa. *specí#icamente ha sido el intelectual #rancés
0ichel Chevalier quien hacia 79O: promovió la aplicación de la idea de “latinidad” a esta región del
mundo 'ver &rdao 789F(. )ero además" y aún deando de lado esta historia" es necesario poner de
relieve que esta parte del glo!o es sumamente diversa en términos sociales" económicos" políticos y
culturales" y que esta diversidad no sólo puede o!servarse entre países" sino tam!ién al interior de ellos"
entre regiones" grupos sociales" y marcos institucionales '0ato"7889a(. &sí" es necesario pensar que las
prácticas comprendidas al interior del campo que vengo llamando “*studios y @tras )rácticas
2ntelectuales en Cultura y )oder” han de resultar sumamente diversas a lo largo y ancho de esa porción
del continente americano que solemos llamar &mérica %atina" e incluso al interior de las diversas
sociedades nacionales. )ero aún así" es posi!le o!servar que" como a#irma!a más arri!a" las
ela!oraciones de la mayoría de los intelectuales “latinoamericanos”" además de re#erirse a los espacios
locales o nacionales que constituyen el #oco más especí#ico de sus tra!aos de investigación" suelen
incluir re#lexiones cuyo re#erente es “&mérica %atina”" así en su conunto.
& propósito de esta imagen de autoidenti#icación y en conexión con la idea de un campo
“latinoamericano” en cultura y poder" me parece necesario hacer una digresión para aclarar a que aludo
al decir intelectuales “latinoamericanos”. *n primer lugar me re#iero a quienes desarrollan'mos(
sus'nuestras( prácticas en ese espacio del mundo que se despliega al sur de los *stados Unidos y que
convencionalmente suele denominarse “&mérica %atina”. 3o o!stante" hay que reconocer que este
contingente es muy numeroso y diverso y que entre quienes #ormamos parte de él hay quiénes
desarrollan sus vidas y sus prácticas en espacios marcadamente locales" quienes lo hacen en grandes
ciudades muy vinculadas a circuitos internacionales" quienes hemos vivido en más de un país de la
región" o incluso #uera de ella" quienes #ormamos parte de esa creciente legión de colegas que viaamos
permanentemente dentro y #uera de la región 'ver en este volumen ;údice KFFK(" y quienes han
estudiado en universidades metropolitanas pero han regresado a &mérica %atina. )or otra parte" están
tam!ién quienes ha!iendo nacido en este espacio han migrado #uera de él y por eso desarrollan sus
vidas y sus prácticas en otros espacios del glo!o" pero continúan considerándose a sí mismos
“latinoamericanos”. @!viamente" los casos de este segundo tipo están marcados tam!ién por su relación
a distancia y por las especi#icidades de los marcos sociales e institucionales en los cuales estos
latinoamericanos migrados producen sus interpretaciones. )ero esto no quita que muchas de estas
personas tam!ién ela!oren so!re &mérica %atina como conunto" y que lo hagan en #ormas que no sólo
de!en di#erenciarse de las de quienes lo hacen$mos desde “adentro”" sino tam!ién de las ela!oraciones
de aquellos otros que antes que como “latinoamericanos” se autoidenti#ican como “latinoamericanistas”" y
cuyas ela!oraciones no sólo están marcadas por esos marcos institucionales y sociales extra4
latinoamericanos" sino tam!ién por otras a#iliaciones a#ectivas" y porque (al menos en términos
prácticos( sus vidas personales y las de sus #amiliares no dependen en tan gran medida de lo que
ocurra en las sociedades de la región" y ello independientemente de sus sensi!ilidades personales
respecto de la región en su conunto o de espacios especí#icos de ella 'ver 0ato 788:(. )or otro lado"
tenemos el caso de aquellos que no han migrado" sino que hoy hacen sus vidas en *stados Unidos
porque los territorios de !ase de sus #amilias de origen de un modo u otro han sido anexados por
*stados Unidos. *ste es el caso en particular de las po!laciones mexicanas del antiguo norte de 0éxico"
que a partir de 79M9 se convierte en el sur de los *stados Unidos" quienes según los casos optan por
autodenominarse mexicoamericanos" chicanos" o simplemente mexicanos. 5el seno de estas
po!laciones" como del de las que se com!inan con ellas a través de migraciones relativamente recientes"
ha emergido y continúa emergiendo una intelectualidad sumamente activa y productiva" que de
di#erentes modos se ve desa#iada y estimulada a dar cuenta de la “di#erencia” y a encontrar modos de
responder a los múltiples mecanismos de discriminación que a#ectan estas po!laciones 'ver en este
volumen <inUer y 1alle KFFK(. @tro caso particular lo constituyen los intelectuales puertorriqueAos" cuyo
territorio de origen no #ue propiamente anexado" sino “asociado” 'según el voca!ulario o#icial( dando
lugar a la pro#undi+ación del movimiento migratorio entre la isla y los *stados Unidos" pero ahora en
condiciones políticas" económicas y culturales" que como en el caso de los chicanos retan y estimulan
permanentemente a esta intelectualidad a responder creativamente 'ver en este volumen Iuhás+4
0inin!erg KFFK(. 0ientras que prácticamente la totalidad de los intelectuales chicanos que pu!lican
escritos lo hacen en inglés" en el caso de los intelectuales puertorriqueAos esto es más compleo. %os de
la isla suelen hacerlo en castellano" y los que ha!itan en *stados Unidos tarde o temprano aca!an
haciéndolo en inglés. *llos" como las po!laciones de las cuales emergen" son además una de las
principales #uentes de producción del cada ve+ más conocido nuevo idioma" el “,panglish”. & propósito
del “,panglish“" y como acotación #inal a las re#lexiones so!re la producción de representaciones de la
idea de “&mérica %atina” en que he enmarcado las consideraciones precedentes" es necesario apuntar la
creciente importancia que la denominación identitaria “%atinos” viene tomando no sólo entre po!laciones
hispanoparlantes de *stados Unidos" sino tam!ién entre algunos grupos sociales 'so!re todo de
óvenes( de las sociedades tradicionalmente llamadas “latinoamericanas”. *ste texto no es el espacio
apropiado para a!undar al respecto" pero en relación con lo anterior es necesario seAalar el asunto" así
como apuntar la importancia al respecto de las industrias de la televisión" el disco y el entretenimiento" en
com!inación con los movimientos de po!lación de!idos a migraciones" anexiones y asociaciones antes
mencionados '0ato 7889a(.
5e todos modos" dado que estamos ha!lando de #ormas de conciencia" estas generali+aciones
es!o+adas en el párra#o anterior de!en tomarse sólo como tales. *s necesario entender que hay muchos
casos particulares y" so!re todo" que no hay determinismos o determinaciones que permitan u!icar a
priori a ningún caso particular. <ampoco el lugar de nacimiento o el marco social e institucional resultan
determinantes" ni hacen a las prácticas “meores” o “peores”" ni más o menos “auténticas”. <ales
cali#icaciones no sólo son cuestiona!les en si mismas" sino que además de nada nos sirven en esta
ela!oración. )ero lo que no podemos perder de vista es que los marcos sociales e institucionales
condicionan" marcan" nuestras prácticas" aun cuando lo hagan de maneras diversas.
*n todo caso" y para continuar con la argumentación del porqué resaltar la marca “latinoamericana”
de estos estudios y otras prácticas" deseo en#ati+ar que cali#icarlos de este modo supone asumir tam!ién
que estas maneras de mirar (diversas pero en más de un sentido a la ve+ semeantes( provienen
mayormente de contextos sociales entre los cuales es posi!le seAalar algunas similitudes y conexiones"
históricas y contemporáneas. %os vínculos entre las historias de estos contextos en muchos casos se
remontan a períodos anteriores a la mera existencia del nom!re “&mérica %atina” y encuentran sus
orígenes en las experiencias coloniales" y en los movimientos anticoloniales de principios del siglo W2W.
%os presentes de estos contextos" tam!ién encuentran entre sí muchos rasgos semeantes" los cuales"
cuando se toman en cuenta todos untos" los di#erencian a su ve+ de los de otras regiones del glo!o=
marcas y di#erenciaciones sociales semeantes aún vigentes deadas por la experiencia colonial 'incluido
el “colonialismo interno”" y la existencia de (digamos( !mentalidades coloni+adas”(" lugares
semeantes en los sistemas internacionales de división del tra!ao y de relaciones de poder. procesos
semeantes de “auste estructural” de inspiración neoli!eral. #ormas de exclusión social semeantes.
procesos semeantes de democrati+ación tras experiencias dictatoriales" o más en general autoritarias"
muchas tan recientes que todavía son presente. tradiciones autoritarias aun vigentes. y tantos otros
rasgos que sería di#ícil enumerar en un párra#o sin caer en una retórica a!urrida y super#icial.
*sas historias y presentes tanto validan la idea de “&mérica %atina” como nos o!ligan a asumir
perspectivas críticas al respecto. ,e trata de una tarea #értil a la cual estamos cada ve+ más
acostum!rados" y que entre otras exigencias de método implica no asumir la idea de “&mérica %atina”
como si ésta designara un espacio social homogéneo y geográ#icamente delimitado. ,ino" asumirla como
una imagen o representación que re#iere a un campo social pleno de di#erencias" en constante
trans#ormación y sin límites espaciales precisos" en cuyo marco" o!viamente" no podría esperarse que
emera una suerte de pensamiento común.
&sí" la idea de “estudios y otras prácticas intelectuales latinoamericanas” que aquí pretendo destacar
sólo seAala la conciencia de que estos estudios y otras prácticas intelectuales de un modo u otro están
marcados por los contextos sociales en los cuales han sido producidos o se desarrollan" y que estos
#orman parte de esa región del mundo que convenimos en llamar “&mérica %atina”. ; convenimos en
llamarla así aun cuando (al menos algunos( tenemos conciencia de que al!erga a numerosos y
signi#icativos grupos de po!lación que poco o nada tienen de “latinos”" como por eemplo los pue!los
indígenas de la región" o los descendientes de los antiguos esclavos a#ricanos" o los migrantes no4latinos
provenientes de todo el glo!o pero en especial de algunos países de *uropa" &sia y @riente 0edio. ;
que incluso aún convenimos en llamarla así cuando Xno pocosDtenemos consciencia de la existencia de
grupos de po!lación como los de los chicanos" o los de los puertorriqueAos que ha!itan 'o incluso han
nacido( en *stados Unidos" o los de los muchos que han migrado a ese país" o a *spaAa" o a otros
países.
@!viamente" resaltar la cualidad “latinoamericana” de estos estudios y otras prácticas intelectuales no
agota toda marca signi#icativa. ,ólo destaca una característica" aunque ello no suponga la ignorancia de
otras que tam!ién pueden ser relevantes.
.or/u0 no simplemente !estudios"& sino !estudios y otras prácticas
intelectuales"
&ntes de ocuparnos acerca de aquello que ocurre “a#uera” o “a#uera” y “adentro” de las universidades"
me parece necesario a!ordar !revemente el asunto de la existencia de di#erentes tradiciones
disciplinarias que conviven tanto dentro del campo de los “*studios y otras )rácticas %atinoamericanas
en Cultura y )oder”" como dentro del de los “Cultural Studies”. %as prácticas en estos campos que vienen
desarrollándose desde contextos universitarios en general procuran superar" o al menos revisar
críticamente las tradiciones de tra!ao de las diversas disciplinas académicas. ,in em!argo" no puede
omitirse que esto no es algo que se resuelve de la noche a la maAana y que" a pesar de todos los
discursos críticos" estas no sólo no han deado de existir" sino que de hecho todos hemos sido #ormados
en alguna de ellas. *stos discursos disciplinarios constituyen (cuanto menos( parte de nuestras
!iogra#ías" han contri!uido a estructurar nuestros inconscientes" por eso nada podría ser peor" o más
#alsi#icador" que olvidarlo" que o!viarlo" que oscurecerlo. )or eso" no de!e sorprendernos la persistencia
de los sistemas de preguntas" categorías y modos de investigación de las di#erentes disciplinas" las
cuales contri!uyen a explicar distintas tradiciones al interior de esos grandes campos" y ello tanto en
&mérica %atina" como en otros espacios del glo!o. *sto es cada día más evidente en el ám!ito de los
“Cultural ,tudies”" en cuyo marco de!erían conversar los tra!aos que se reali+an desde di#erentes
disciplinas de origen" pero que" sin em!argo" no lo hacen" o al menos no tanto. *s #ácil di#erenciar entre"
por eemplo" los “Cultural ,tudies” que vienen de los estudios literarios y los que se originan en los
estudios de comunicación. 3o o!stante" más allá de la existencia de marcas disciplinarias" tam!ién
ocurre que las teorías y éticas de las disciplinas no son mundialmente homogéneas" ni las rigideces
disciplinarias son las mismas a lo largo y ancho del planeta.
)ero además" y asociadamente con lo anterior" hay otras di#erencias que se relacionan con la
diversidad de contextos sociales en los cuales las prácticas intelectuales y pro#esionales se desarrollan.
)or un lado" tenemos di#erencias en cuanto a los marcos institucionales de las disciplinas y del quehacer
investigativo. *s decir= investigación sólo en universidades o tam!ién a#uera. #uer+a$importancia de los
departamentos" pu!licaciones" y congresos para esta!lecer cánones. políticas de asignación de #ondos.
di#erentes #ormas en que hacen sus “carreras” los investigadores de *stados Unidos y los de di#erentes
países de &mérica %atina. tendencias hacia el tra!ao más o menos disciplinariamente encuadrado" y$o
hacia el tra!ao transdisciplinario" en unos y otros contextos. )or el otro" tenemos di#erencias que se
relacionan con ser (digamos( intelectuales en &mérica %atina o académicos '“scholars”( en *stados
Unidos. @!viamente" en *stados Unidos tam!ién hay intelectuales 'en el sentido que va más allá del
#recuente encierro de los “académicos” en la vida universitaria y en los “campus universitarios”" los
cuales en muchos casos constituyen suertes de islas dentro de espacios ur!anos" o #recuentemente
su!ur!anos(" pero no podemos perder de vista que la !i!liogra#ía sancionada$reconocida como de
Cultural ,tudies en inglés es producida mayormente por académicos '“scholars”( que salvo pocas
excepciones no desarrollan prácticas #uera de las universidades" sino exclusivamente en ellas. *sto
precisamente ha llevado a no pocos intelectuales y activistas de *stados Unidos a criticar a los “Cultural
,tudies”.
*n cam!io" tenemos que las prácticas de !uena parte de los intelectuales latinoamericanos se
desarrollan “#uera”" o al menos más allá" o “a#uera” y “adentro”" del ám!ito convencionalmente
académico. *sta diversidad de articulaciones no sólo resulta signi#icativa desde un punto de vista
político" sino tam!ién por su poder para estimular desarrollos teóricos innovadores. )ues incide no sólo
en la elección de temas" sino tam!ién en la re#lexión ética y epistemológica que condiciona a las
preguntas y modos de investigación o de producción de otros tipos de prácticas y discursos. *stos tipos
de estímulos o de retos son los que su!yacen o alimentan las contri!uciones hechas por numerosos
intelectuales latinoamericanos" como por eemplo las tratadas en los artículos de esta colección. *ntre
otros" podemos destacar" por eemplo" los retos para la investigación y para la ela!oración teórica que
implican el interés y$o la experiencia en la #ormulación de políticas culturales para los *stados y$o para
diversos movimientos sociales 'ver en este mismo volumen por e.= &ntonelli KFFK" /asile KFFK" 5ávalos
KFFK" *l &chUar KFFK" 2llia Larcía KFFK" Iesús “Chucho” Larcía KFFK" 0accioni KFFK" 0ignolo KFFK"
@choa Lautier KFFK" Cosas 0antecón KFFK" 1argas KFFK" Palsh y Larcía KFFK" Portman KFFK" del
,arto KFFK(. @ tam!ién los retos que produce el interés y$o experiencia de participar activamente en
de!ates pú!licos y$o en el diseAo de políticas para las artes y$o los medios y las llamadas “industrias
culturales” 'ver en este mismo volumen por e.= /ermúde+ KFFK" Lrimson y 1arela KFFK" -ernánde+
KFFK" 0accioni KFFK" Cosas 0antecón KFFK" ,antN&nna KFFK" 5el ,arto KFFK" ,oviU KFFK" Portman
KFFK(. @" de maneras diversas" los retos relacionados con el compromiso" cuanto menos emocional y en
ocasiones práctico" planteados por experiencias sociales di#íciles de de#inir en pocas pala!ras pero en
todo caso reminiscentes de colonialismo como las que de!en a#rontar los intelectuales puertorriqueAos y
chicanos 'ver en este volumen por e.= Iuhás+40inin!erg KFFK" <inUer y 1alle KFFK(" o" de otros modos
los de casi cualquier país latinoamericano '/aptista KFFK" 5ávalos KFFK" 6erreira de &meida KFFK" 2llia
Larcía KFFK" Iesús “Chucho” Larcía KFFK" 0ignolo KFFK" )auelo KFFK" Palsh y Larcía KFFK(.
*#ectivamente" es común en diversos medios intelectuales latinoamericanos hacer explícitos los
intereses de intervención en el diseAo de políticas de diversos actores sociales" incluso pero no sólo de
los go!iernos nacionales y sus agencias" sino tam!ién con una amplia diversidad de actores sociales" la
cual incluye además organismos internacionales" así como organi+aciones de derechos humanos"
indígenas" a#rolatinoamericanas" #eministas" de educación popular" de animación sociocultural" y$o
diversos movimientos sociales.
5e!e destacarse que este tipo de interés e involucramiento no es una novedad en el ám!ito
latinoamericano. )or el contrario" este constituye una suerte de constante histórica" que se remonta a la
época de los movimientos independentistas y de #undación de las nuevas repú!licas. así lo ilustran
algunos de los estudios de este )royecto 'ver en este volumen por e.= Cíos KFFK" ;údice KFFK(. *n
consecuencia" tam!ién lo ha sido la necesaria re#lexión so!re el papel de la escritura y de los
intelectuales de la cultura escrita" de la “ciudad letrada” 'ver en este volumen )o!lete KFFK(. ,in
em!argo" para no caer en ideali+aciones" es necesario su!rayar que este interés no sólo" o no siempre"
ha o!edecido a ciertas maneras de entender el tra!ao intelectual" sino tam!ién a la relativa escase+ de
puestos de tra!ao en las universidades" o a las dedicaciones parciales que éstas o#recen como
posi!ilidad" así como a las !aas remuneraciones pagadas por estas que #uer+an a no pocos
intelectuales a !uscar actividades económicamente complementarias.
*l caso es que en las sociedades “metropolitanas” !uena parte de quienes se dedican a las así
llamadas -umanidades y Ciencias ,ociales desarrollan sus prácticas casi exclusivamente en ám!itos
académicos y viven de su tra!ao" y así" ca!e llamarlos “académicos”. *n cam!io" en &mérica %atina
sucede que es menos #recuente que quienes nos dedicamos a estos campos limitemos nuestras
prácticas exclusivamente al ám!ito académico. ; esta es precisamente una de las ra+ones por las cuales
en nuestro medio es más #recuente autoidenti#icarnos como “intelectuales” que como “académicos”. ;
como consecuencia de esto y de los regímenes autoritarios que han go!ernado a los países de la región"
tam!ién resulta que en lugar de vivir de sus 'nuestros( tra!aos" muchos intelectuales han sido muertos
de!ido a su tra!ao" otros han estado en prisión" otros hemos tenido que migrar o exiliarnos. *stos tipos
de circunstancias marcan de di#erentes #ormas la producción de la mayoría de los intelectuales
latinoamericanos.
,i procuramos de#inir el campo" ya no Bcomo es consciente o inconscientemente usualB en relación
o con re#erencia a los “Cultural ,tudies” que se hacen en inglés" sino a las experiencias históricas en
&mérica %atina 'incluyendo las contemporáneas(" parece necesario comen+ar por cuestionar la
naturali+ación de la pala!ra “*studios”" al menos como excluyente" para a!rir lugar a la idea de “@tras
)rácticas 2ntelectuales en Cultura y )oder”. >5e cuáles prácticas? >5e todas? %a idea de “prácticas
intelectuales” incluye a la idea de “estudios”. Ceali+ar “estudios” constituye un cierto tipo de práctica
intelectual. )ero la idea de “estudios” no agota el campo de posi!ilidades de la de “)rácticas
2ntelectuales”" tam!ién hay “otros” tipos de prácticas intelectuales. 3o hay oposición entre las ideas de
“estudios” y las de “otras prácticas intelectuales”. &hora !ien" es necesario puntuali+ar que la re#lexión
o#recida en este texto" como la que ha dado lugar al )royecto del cual surge el presente volumen no
tiene como re#erencia todos los tipos de “estudios”" ni tampoco todos los tipos de “otras prácticas
intelectuales”" sino aquellos que de manera sintética podemos nom!rar como “en cultura y poder”.
&sí" el campo que propongo hacer más visi!le incluye “estudios”" como por eemplo los que pu!lican
autores como 3éstor Larcía Canclini" Iesús 0artín /ar!ero" 3elly Cichard" /eatri+ ,arlo" ,ilviano
,antiago" cuyos nom!res son ya paradigmáticos al ha!lar de “estudios culturales latinoamericanos”" y
tam!ién los de otros autores menos conocidos pero cuyos tra!aos muestran algunas continuidades con
los de estos autores 'a modo meramente indicativo ver en este volumen por e.= &ntonelli KFFK"
/ermúde+ KFFK" Lrimson y 1arela KFFK" -ernánde+ KFFK" 0accioni KFFK" Cosas 0antecón KFFK" del
,arto KFFK" ,oviU KFFK" ,unUel KFFK" Portman KFFK(. &unque" de todos modos" conviene destacar que
la mayoría de los nom!rados no sólo escri!en li!ros" sino que a través de diversos mecanismos e
iniciativas se involucran en la #ormulación de políticas culturales 'ver &ntonelli KFFK" @choa Lautier
KFFK(. <am!ién incluye los “estudios” hechos por otros colegas que aunque muy conocidos por otros
pú!licos" hasta el momento han resultado menos “visi!les”" sino “invi!les”" desde la idea de “estudios
culturales”" pero que se hacen “visi!les” al pensar en términos de “cultura y poder”" como por eemplo los
de %ourdes &ri+pe" Coger /artra" Luillermo /on#il /atalla" &dol#o Colom!res" 0anuel 0oreno 6raginals"
*li+a!eth Ielin 'ver &ntonelli KFFK(" &ni!al Quiano 'ver )auelo KFFK(" Codol#o ,tavenhagen" y muchos
otros. ; desde luego tam!ién incluye las prácticas de numerosos creadores literarios y ensayistas" así
como de proyectos editoriales" ya conocidos como por eemplo Carlos 0onsivais" *duardo Laleano y
revistas como la argentina Crisis #undada por Laleano" entre muchas otras.
,in em!argo" por todo lo expuesto" el campo no se limita a la producción de escritos" a lo que
hacemos dentro los márgenes de “la ciudad letrada” 'Cama 789J" )o!lete KFFK(" sino que incluye más.
2ncluye otras prácticas que están ahí y ha!itualmente no logramos ver" y que por lo mismo de!emos
hacer más “visi!les”. 0e re#iero" por eemplo" a las que desarrollan muchos intelectuales #uera de la
academia que aunque tam!ién tienen carácter analítico interpretativo están orientadas a la acción"
acompaAando o apoyando a diversos actores sociales" y tam!ién otras que su sólo enunciado
desesta!ili+a un tanto los estereotipos que maneamos de qué es y qué no es un “intelectual”. Como
decía páginas atrás es imposi!le nom!rar todo el campo en su vastedad" diversidad y dinamismos" por lo
que aceptando a priori la imposi!ilidad de ser exhaustivo" puede ser útil aAadir a los anteriores algunos
otros eemplos ilustrativos de a qué tipos de prácticas que van más allá de la academia" o que tienen
lugar totalmente #uera de ella estoy aludiendo. &ludo por eemplo a las de 0ariategui y &rguedas 'ver
/aptista KFFK(" )aulo 6reire '78HF"78HO( 'ver /asile KFFK" *l &chUar KFFK( y @rlando 6als /orda '789:(
'so!re cuyas prácticas no #ue posi!le conseguir un artículo para esta colección(" y a las de numerosos
intelectuales latinoamericanos que han mantenido y mantienen prácticas dentro y #uera de la academia y
que por tanto no necesariamente" o no siempre ni sólo" hacen “estudios”. )ero además" tam!ién a las de
diversos movimientos teatrales y sus teóricos activistas" como por eemplo &ugusto /oal '789F( y el
Lrupo @lodum 'ver ,antN&nna KFFK(" *duardo )avlovsUy '788M( y otros. o la del movimiento +apatista en
0éxico con su magistral maneo de lo sim!ólico. los movimientos e intelectuales indígenas en casi todos
los países de la región" pero particularmente en Chile" /olivia" *cuador" Colom!ia y Luatemala" y
algunas de sus #iguras pú!licas del peso de Cigo!erta 0enchú y %uís 0acas 'ver 5ávalos KFFK(. el
movimiento a#rolatinoamericano" con su diversidad de intelectuales y organi+aciones 'ver 2llia Larcía
KFFK" Iesús “Chucho” Larcía KFFK" Palsh y Larcía KFFK(. el movimiento #eminista y sus intelectuales no
sólo en la academia 'ver 1argas KFFK(. el movimiento de derechos humanos. el de víctimas y #amiliares
de víctimas de la represión '*l &chUar KFFK(. diversos movimientos organi+ados en torno a expresiones
musicales 'la nueva canción" los rocU críticos" etc.(. movimientos de artistas visuales que #recuentemente
trascienden este adetivo 'por eemplo la 3ueva *scena en Chile(. el tra!ao de numerosos humoristas
grá#icos 'Quino" Cius" Sapata" y otros(" el de cineastas 'novo cinema !rasilero y otros(. experiencias en
proceso de diversos tipos alternativos de universidades" como la 2ntercultural de los )ue!los 2ndígenas"
en *cuador 'ver 5ávalos KFFK( y la de las 0adres de la )la+a de 0ayo" en &rgentina 'ver /asile KFFK("
experiencias en educación popular y animación sociocultural" etc.
.ara continuar con+ersando
*ste texto" que además expresa los argumentos y motivos que han dado origen al )royecto Cultura y
)oder y así tam!ién a este li!ro" responde al interés de intervenir consciente y críticamente en algunos
procesos en marcha en las universidades y algunos otros ám!itos de prácticas intelectuales. *n
particular me preocupa y me interesa intervenir en los procesos de 'des(legitimación 'y consecuente
exclusión( comentados en páginas anteriores. 0e re#iero por un lado a la deslegitimación academicista
de algunas prácticas intelectuales no4académicas. %a cual las excluye de mayor valoración y cuidadosa
articulación y aprovechamiento en los estudios universitarios. )or otro lado ese mismo academicismo
aca!a por a#ectar la pertinencia y legitimidad social de la #ormación y prácticas universitarias" así como
por excluir de su campo de posi!ilidades valiosas oportunidades de intercam!io" aprendi+ae y
participación en algunas dinámicas sociales.
)ienso que una manera potencialmente e#ectiva de contri!uir a revertir esos procesos de
'des(legitimación y exclusión pasa por cuestionar el “sentido común” resultante de la hegemonía que la
institucionalidad académica y las industrias editoriales han venido eerciendo so!re la representación de
la idea de “intelectual”" así como poner de relieve la existencia e importancia de la amplia diversidad de
#ormas que asumen las “prácticas intelectuales”" es decir aquello que los intelectuales hacen$mos.
*n lo que hace en particular al campo de las )rácticas 2ntelectuales en “Cultura y )oder”" la reciente y
creciente institucionali+ación de la idea de “*studios Culturales %atinoamericanos” plantea peligros" retos
y oportunidades que me han hecho pensar que resulta!a 'y resulta( necesario e importante revisar
críticamente esta idea. Centro esta crítica #undamentalmente en el uso descontextuali+ado y
descontextuali+ante en &mérica %atina de la idea de “Cultural ,tudies”" la cual" no puede o!viarse" está
ineludi!lemente asociada a los contextos sociales e institucionales en los cuales se ha originado" crecido
y esta!lecido. &lgunos comentarios reci!idos tras presentaciones orales de estas ideas me han llevado a
la conclusión de que es necesario aclarar de #orma explícita que esta crítica no responde a ningún tipo
de sentimiento xenó#o!o" sino exclusivamente a pro!lemas derivados de la apropiación
descontextuali+ada de la idea originalmente producida en inglés. *sta importación descontextuali+ada
aca!a por empo!recer el impulso crítico que esa propuesta intelectual tuvo originalmente en su medio" y
aca!a por convertirla en una tendencia académica más. ,ólo que" además en una tendencia
#recuentemente academicista" que para peor se engalana con una retórica de cultura y política. ; es
precisamente esta retórica pretenciosa y sin consecuencias prácticas lo que me preocupa y motiva en
parte mis argumentos.
%a puesta en contexto 'latinoamericano( de esa propuesta permite precisamente argumentar" entre
otras cosas" acerca de las limitaciones tanto de las prácticas académicas disciplinariamente
encuadradas" como de la idea de “estudios”. *sto además ayuda a visi!ili+ar y valorar un conunto más
amplio de “prácticas intelectuales” que exhi!en rica historia y presente en &mérica %atina" y que se
caracteri+an por poner en cuestión no sólo las #ronteras disciplinarias" sino incluso las #ronteras entre las
prácticas encuadradas dentro de las disciplinas académicas y las que las trascienden o se desarrollan en
otros contextos institucionales.
6rente al acelerado proceso de institucionali+ación de los así llamados “*studios Culturales
%atinoamericanos” me parece necesario evitar que esta se convierta en una nueva experiencia de auto4
su!ordinación" la cual en este caso a#ectaría particularmente al campo de )rácticas 2ntelectuales en
Cultura y )oder. ,in em!argo" más allá de intentar conurar ese peligro" me parece provechoso tomar
ese proceso de institucionali+ación como un reto y una oportunidad. Una oportunidad para re#lexionar
acerca de nuestras prácticas" y acerca de las relaciones entre nuestras prácticas y los contextos en que
vivimos y con los de colegas y potenciales aliados de otras latitudes. Un reto y una oportunidad para
procurar visi!ili+ar más claramente el campo de )rácticas 2ntelectuales en Cultura y )oder que desde
tiempo atrás 'para algunos desde el siglo W2W( hemos venido construyendo en &mérica %atina" y que
encuentra correspondencias e intersecciones en otras regiones del glo!o. *n algunas regiones del
mundo esos correspondientes nuestros ha!lan inglés" algunos de ellos se autoidenti#ican con la idea de
“Cultural ,tudies”" otros se autoidenti#ican de otras #ormas" pero cruces signi#icativos entre las ideas de
”cultura”" “política” y “poder” caracteri+an sus prácticas. *n otras regiones ha!lan otras lenguas y se
autoidenti#ican a través de diversas denominaciones. ,a!emos que un campo de )rácticas 2ntelectuales
no es una teoría" ni una corriente" ni una escuela. y tam!ién que como todo campo de prácticas sociales
es diverso y que en él palpitan disputas y tienen lugar con#lictos. *sto no de!e desalentarnos" sino al
contrario estimularnos a explorar esas di#erencias y a aprender de ellas.
6rente a la creciente institucionali+ación de los “Cultural ,tudies”" y con ellos de los así llamados
“%atin &merican Cultural ,tudies” en los países de ha!la inglesa" pienso que no es válido traducir de
manera literal y descontextuali+ada la denominación en inglés" y así" ha!lar de “*studios Culturales
%atinoamericanos”. “<raducir” de tal manera" puede conducir" y en ocasiones conduce" sea de manera
consciente o no" a adoptar= la idea y el sistema de intereses de investigación" métodos" !ases
epistemológicas y re#erencias de autores y o!ras “#undadoras”" a los cuales !uscarles similitudes directas
en &mérica %atina. “<raducir” la idea de tal manera descontextuali+ada puede conducir" y en ocasiones
conduce" a “descu!rir” entre nosotros a unos pocos autores “elegi!les”" para" unto a sus o!ras" colocar
las de quienes más recientemente han adoptado como re#erencias canónicas lo que se hace en inglés.
“<raducir” de esa #orma" puede conducir" y en ocasiones conduce" a que sea con esta imagen del campo
en mente que nos preguntemos quiénes han sido nuestros predecesores en &mérica %atina" y que así
construyamos una representación de un campo de prácticas intelectuales" o simplemente académicas"
que no sería sino una versión adetivada de los “Cultural Studies” que se hacen en inglés. que son de los
que en de#initiva proviene esa “marca re$istrada”. %os cuales" además" mediante esta misma operación
ven con#irmada su centralidad" su condición metropolitana.
& mí me parece que esa versión adetivada geo4regionalmente no puede ser sino un espeo
de#ormado de las propuestas de los “Cultural Studies” que se hacen en inglés y de los “Latin American
Cultural Studies” que surgen como com!inación de los “Cultural Studies” con la tradición de los “Latin
American Studies”.
3o propongo adoptar una posición esencialista" aislacionista" ni #olUlori+ante. 3o" no se trata de eso.
&l contrario" propongo una posición a!ierta" de diálogo e intercam!ios transnacionales. )ropongo que
veamos al proceso de institucionali+ación de los “Cultural Studies” que se hacen en inglés sin vocación
de autosu!ordinación" sino simplemente con consciencia de contexto" de di#erencia" de relaciones de
poder" con actitud crítica y mirada transdisciplinaria. &sí" podríamos ver cómo 'ver las #ormas en las
cuáles( la institucionali+ación de ese movimiento puede constituirse para nosotros en una oportunidad de
intercam!ios intelectuales y construcción de alian+as para impulsar renovaciones de interés en el ám!ito
de las universidades y sociedades latinoamericanas" y que a nuestra ve+ tam!ién podemos !rindarle a
ese movimiento propuestas renovadoras. )ienso que antes que traducir descotextuali+adamente la idea
de “Cultural Studies” resulta epistemológica" ética y políticamente más #ructí#ero mirar a nuestro
alrededor más inmediato y encontrar las maneras de nom!rar todo eso que en términos de cultura y
poder está pasando (y que viene pasando desde hace ya mucho tiempo( de hacerlo más visi!le y
aprender de y con esas otras experiencias cercanas.
3om!rar instituye" y al instituir se generan mecanismos de producción" circulación" control y
delimitación de los discursos '6oucault" 789F(" y de las prácticas" claro" y con ellos tam!ién sistemas de
legitimación y reconocimiento. *s por eso que insisto en nom!rar a este campo" dinámico" en
movimiento" y sin límites precisos= “Estudios y %tras Prácticas #ntelectuales en Cultura y Poder”" usando
o no" según los casos la acotación georegional “Latinoamericanas”.
&sí" la perspectiva que propongo está orientada a hacer posi!le la visi!ili+ación de un campo de
prácticas intelectuales más amplio que el ha!itualmente re#erido con las ideas de “Cultural Studies” y de
“*studios Culturales”. Un campo que es transdisciplinario" crítico" orientado a la intervención y
contextualmente re#erido. )articularmente por esto último re#iero mi argumentación a &mérica %atina y no
a lo que ocurre en inglés. 3o o!stante" tanto por lo argumentado en páginas anteriores respecto de los
diálogos transnacionales en que participamos" los cuales creo desea!le pro#undi+ar" como por lo ya
comentado so!re lo o!servado en &sia" pienso que la perspectiva propuesta de!e verse a escala
mundial" y así ha!lar simplemente del “Campo de Estudios y %tras Prácticas #ntelectuales en Cultura y
Poder" sin adetivos regionales" excepto cuando se necesario precisar en tal sentido.
*l planteo de que este tipo de prácticas intelectuales ya existían" y existen" y tienen dinámicas propias
en &mérica %atina (las cuales responden a #actores propios de esta parte del mundo( no supone la
ausencia de vínculos con lo que ocurre en *uropa" *stados Unidos" y tam!ién en &sia y &#rica 'en
ciertos períodos históricos(" y además" de ninguna manera responde a una invocación de “esencialismo”
latinoamericano. 5e lo que se trata es de comprender que existen desde hace tiempo líneas$tradiciones
de tra!ao que trascienden$atraviesan las #ronteras disciplinarias y que tienen aproximaciones políticas a
lo cultural y culturales a lo político y ello con o!etivos y$o prácticas e#ectivas de intervención" para
valorarlas" para revisarlas" para pro#undi+arlas" para aprovecharlas. Citando nuevamente a I. 0artín
/ar!ero “&mérica %atina no se incorpora a los estudios culturales cuando se pusieron de moda como
etiqueta" sino que tienen una historia muy distinta” '788H=JO(. ; esto de la “historia muy distinta” remite
en otras pala!ras a marcos institucionales di#erentes y como parte de historias sociales" políticas e
intelectuales di#erentes.
%eos de proponer este planteo como una #orma de cerrarnos al diálogo" pienso que es
potencialmente muy provechoso esta!lecer diálogos transnacionales con nuestros colegas de ha!la
inglesa 'y tam!ién de otras ha!las(. <enemos mucho que aprender" mutuamente" unos de los otros.
<enemos muchas posi!ilidades de cola!orar unos con los otros. Compartimos la actitud crítica" la
tendencia a tra!aar transdisciplinariamente" el interés en intervenir en las dinámicas sociales" y una
visión política de lo cultural y cultural de lo político. )ero para ello es necesario estar claros acerca de
dónde estamos parados" de lo especí#ico de los contextos y de los procesos en que participamos" de
hacia dónde queremos ir.
)ienso que la re#lexión y de!ate acerca de lo especí#ico de los contextos y de los procesos en que
participamos" y de hacia dónde queremos ir nos lleva necesariamente a revisar las relaciones que
nuestras universidades sostienen con diversos sectores sociales. %a visi!ili+ación y análisis del campo
de )rácticas 2ntelectuales en Cultura y )oder 'que incluye “*studios” pero no se agota en ellos( puede
resultarnos útil no sólo para revisar esas relaciones" sino tam!ién los contenidos y modos de enseAan+a4
aprendi+ae institucionalmente sancionados en los estudios sociales y humanísticos de la mayoría de las
universidades latinoamericanas más reconocidas. &demás" como sa!emos" ya hay otros modelos de
universidades y otros modos de enseAan+a4aprendi+ae actualmente en desarrollo en universidades más
pequeAas" más nuevas" más locales" y a veces de carácter marcadamente innovador como dos de los
anali+ados por sendos artículos en este volumen" la 2ntercultural de los )ue!los 2ndígenas del *cuador
'5ávalos KFFK( y la de las 0adres de la )la+a de 0ayo '/asile KFFK(. 5e esas experiencias tam!ién
pueden surgir sugerentes vías para articular tres ám!itos de la vida universitaria que #recuentemente
suelen estar institucionalmente separados y rara ve+ integrados en las universidades latinoamericanas
más grandes y reconocidas= docencia" investigación y extensión. *n este sentido" pienso que es
necesario articular #ormas en las cuales los contenidos y #ormas de la docencia y extensión se !ene#icien
más a!iertamente de lo que muchos de nosotros hemos logrado avan+ar tanto en nuestras perspectivas
de investigación 'transdisciplinarias e innovadoras en más de un sentido(" como en nuestras relaciones
con actores sociales extra académicos (3)'
456AS
(1) %as ideas presentadas en este texto se han visto enriquecidas por comentarios reci!idos en di#erentes #oros en que he
expuesto versiones anteriores del mismo. ,iento el deseo y el de!er de reconocer y agradecer esos aportes mencionando al
menos esos espacios y algunos aportes en particular. Un espacio particularmente enriquecedor ha sido el de los seminarios
so!re el tema que desde 788H he o#recido regularmente en el 5octorado en Ciencias ,ociales de la Universidad Central de
1ene+uela" y de manera puntual en otras universidades= 3acional de Córdo!a '&rgentina(" ,imón /olívar 'Caracas(" )onti#icia
Universidad Iaveriana '/ogotá(. de /arcelona y Complutense de 0adrid. &simismo" tam!ién han resultado enriquecedores los
comentarios reci!idos en algunos encuentros internacionales= O
ra
Con#erencia 2nternacional de “Cultural ,tudies”" /irmingham
'2nglaterra(" KFFF. Congreso de “2nter &sia Cultural ,tudies”" 6uUoaUa 'Iapón(" KFFF. la tres reuniones del Lrupo de <ra!ao
“Cultura y )oder” 'antes “Llo!ali+ación" Cultura y <rans#ormaciones ,ociales”( del Conseo %atinoamericano de Ciencias
,ociales 'C%&C,@(" Caracas" 7888" KFFF y KFF7. el ,eminario Leopolíticas de Conocimiento en &mérica %atina y el *ncuentro
2nternacional so!re “*studios culturales latinoamericanos= retos desde y so!re la región andina”" am!os en Quito" KFF7. %os
comentarios y sugerencias o#recidos por los cerca de treinta cola!oradores del )royecto *studios y @tras )rácticas
2ntelectuales %atinoamericanas en Cultura y )oder han sido particularmente provechosos" como sus ensayos han sido incluidos
en este mismo volumen omito nom!rar aquí a cada uno de ellos. 6inalmente" tam!ién deseo agradecer los comentarios
o#recidos por= Iesús 0artín /ar!ero" 0ichiel /aud" *miliano Cárdenas" &rturo *sco!ar" 3éstor Larcía Canclini" %aTrence
Lross!erg" ,tuart -all" Ruan -sing Chen" ,ary %evy" Lloria 0onasterios" ;oshino!u @ta" &leandra Ceguera" ;olanda ,alas y
Cosaura 1alera. -uelga decir" no o!stante" que soy el único responsa!le por los desaciertos de este texto.
(2) -e argumentado más extensamente acerca de la idea de tiempos de glo!ali+ación y sus principales características" en
particular la de la idea de “conciencia de glo!ali+ación” en pu!licaciones anteriores" en algunas de ellas además he anali+ado
eemplos de redes transnacionales de actores glo!ales y locales" aunque la mayor parte de estos estudios no incluyen la
participación en ellas de instituciones académicas" sino de organi+aciones indígenas" de la sociedad civil" y actores glo!ales
diversos como #undaciones internacionales" agencias !ilaterales" organi+aciones intergu!ernamentales" !ancos multilaterales"
etc. 'por e.= 7888" KFF7a y KFF7!(.
(3) -e anali+ado los pro!lemas de #etichi+ación de la glo!ali+ación" que expresan tanto los discursos apologéticos como los
demoni+adores de la misma en algunas pu!licaciones anteriores 'por e.= 7888" KFF7!(.
()) %imitaciones de espacio me impiden explayarme acá so!re este tema que he tratado en ocasiones anteriores 'ver por
eemplo 0ato 7889! y 0ato KFFF!(.
(,) -e expuesto ésto en una carta pú!lica a los colegas de la ,ociety #or %atin &merican &nthropology 'Anthropolo$y
&e'sletter 788:( y en una carta conunta con el colega -enry 5iet+ a los de la %atin &merican ,tudies &ssociation 'LASA
(orum"7889(. <am!ién he argumentado más so!re este asunto e impulsado una respuesta crítica a través de un número
especial de la revista #dentities el cual incluyó un dossier so!re Chiapas 'ver 0ato 788:(.
(2) )ara una exposición más amplia acerca del encuentro de la red 2nter4&sia Cultural ,tudies" y notas comparativas entre
las prácticas de estos colegas y las que desarrollamos en &mérica %atina ver 0ato KFF7c.
(3) %a pu!licación de este volumen colectivo responde precisamente al interés compartido por re#lexionar so!re las
características e importancia de este campo en &mérica %atina" así como por hacerlo más visi!le. *n el marco de este interés
esta pu!licación no es más que el resultado de un momento de un proyecto iniciado hace ya unos cinco aAos" es decir de un
proceso. *ste proceso no sólo ha hecho posi!le la preparación de este li!ro" sino que además ha dado lugar a la construcción
de diversos espacios de intercam!io y de!ate" tanto vía el Lrupo de <ra!ao de C%&C,@ que" de este modo" incluso adoptó la
denominación de “Cultura y )oder”" como en diversos simposios y seminarios. &hora" con esta pu!licación se a!re un nuevo
período de este proceso" en el cual estas re#lexiones circularán no sólo a través del medio impreso y las presentaciones orales"
sino tam!ién a través de la página de 2nternet que hemos creado a tal e#ecto 'TTT.glo!alcult.org.ve(" la cual permitirá conocer
opiniones so!re lo expuesto e ideas acerca de cuáles otras prácticas incluir en #uturas pu!licaciones" así como la posi!ilidad de
a!rir #oros de discusión. *n vista de las nuevas posi!ilidades de circulación de estas re#lexiones es necesario reiterar acá lo
que ya he advertido páginas atrás= *ste volumen no es" ni puede tomarse como" indicativo de la vastedad y diversidad del
campo" es sólo un es#uer+o por comen+ar a “mapearlo”" y ello por dos ra+ones. %a primera de ellas está asociada precisamente
a esa gran vastedad y diversidad" de las cuales" en cualquier caso" no es posi!le dar cuenta en un volumen. %a otra es que
esta colección resulta inevita!lemente sesgada de!ido a varios #actores. )or un lado" de!ido a que el )royecto que ha dado
origen a este volumen se inició desde el ám!ito universitario" y esto no sólo de manera general sino tam!ién más especí#ica" es
decir desde ciertas tradiciones intelectuales" y a partir de ciertas redes de tra!ao y cola!oración y no de otras" e incluso a partir
de un texto mío que expresa!a de manera condensada las ideas expuestas más ampliamente en este artículo. *sto explica
que" independientemente de los es#uer+os reali+ados para lograr una co!ertura más amplia del campo" muchos de los artículos
incluidos re#ieren reiteradamente a las pu!licaciones de un grupo de autores relativamente reducido. *n cam!io" por eemplo"
no hay ningún artículo so!re las importantes contri!uciones de @rlando 6als /orda '789:( y en general de quienes tra!aan en
la perspectiva conocida como 2nvestigación &cción )articipativa" como tampoco los hay so!re muchas otras tradiciones de
tra!ao de “dentro” y “#uera” de la academia. )or otro lado" tam!ién resulta sesgada 'y limitada( de!ido a que en general resulta
muy di#ícil lograr que intelectuales que desarrollan sus prácticas “#uera” de la academia puedan hacerse del tiempo para
escri!ir textos so!re sus experiencias de tra!ao" o las de sus colegas. *sto se de!e" a su ve+" a varios #actores" algunos de
ellos se explican porque estas personas suelen tener otras prioridades" demandas y urgencias que atender. otros"
complementarios" se explican porque para muchos de quienes desarrollan sus prácticas en esos otros ám!itos" este tipo de
proyecto y pu!licación no constituye una prioridad. *sto último se relaciona" al menos en parte" con la división del tra!ao
intelectual esta!lecida" la cual o!viamente no a#ecta sólo a quienes están en la academia sino tam!ién a quienes están “#uera”
de ella 'o qui+ás responda a que este )royecto no ha sido #ormulado de una manera que logre atraerlos en la cantidad y
diversidad deseadas(. 3o o!stante" a#ortunadamente" hemos logrado concitar el interés y la participación de algunos
intelectuales que no desarrollan sus prácticas “dentro” de la academia" sino más allá y$o “#uera” de ella" como por eemplo en el
movimiento #eminista" o en el de derechos humanos.
7e8erencias iliográ8icas
&ntonelli" 0irta 'KFFK( “%a intervención del intelectual como axiomática”. *n= 5aniel 0ato 'coord.(= Estudios y
%tras Prácticas #ntelectuales Latinoamericanas en Cultura y Poder. Caracas= Conseo %atinoamericano de
Ciencias ,ociales 'C%&C,@( y C*&)" 6&C*," Universidad Central de 1ene+uela. .
&rdao" &rturo '789F( )*nesis de la idea y el nombre de Am*rica Latina+ Caracas= Centro de *studios
%atinoamericanos Cómulo Lallegos.
/aptista" ,elma 'KFFK( “& construYZo cultural e política da etnicidade no )eru= Iosé Carlos 0ariátegui" Iosé
0aria &rguedas e Codrigo 0ontoya”. *n= 5aniel 0ato 'coord.(= Estudios y %tras Prácticas #ntelectuales
Latinoamericanas en Cultura y Poder. Caracas= Conseo %atinoamericano de Ciencias ,ociales 'C%&C,@( y
C*&)" 6&C*," Universidad Central de 1ene+uela. .
/asile" <eresa 'KFFK( “%a Universidad )opular de las 0adres de )la+a de 0ayo= emergencia de nuevas
prácticas en cultura y poder en la &rgentina de la posdictadura”. *n= 5aniel 0ato 'coord.(= Estudios y %tras
Prácticas #ntelectuales Latinoamericanas en Cultura y Poder. Caracas= Conseo %atinoamericano de Ciencias
,ociales 'C%&C,@( y C*&)" 6&C*," Universidad Central de 1ene+uela. .
/ermúde+" *milia 'KFFK( “)rocesos de Llo!ali+ación e 2dentidades. *ntre espantos" demonios y espeismos.
Cupturas y conuros para lo NpropioN y lo NaenoN”. *n= 5aniel 0ato 'coord.(= Estudios y %tras Prácticas
#ntelectuales Latinoamericanas en Cultura y Poder. Caracas= Conseo %atinoamericano de Ciencias ,ociales
'C%&C,@( y C*&)" 6&C*," Universidad Central de 1ene+uela. .
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Universidad Central de 1ene+uela. .
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Estudios y %tras Prácticas #ntelectuales Latinoamericanas en Cultura y Poder. Caracas= Conseo
%atinoamericano de Ciencias ,ociales 'C%&C,@( y C*&)" 6&C*," Universidad Central de 1ene+uela. .
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cola!ora y se contiende en la construcción de una transdisciplina transnacional”. *n= 5aniel 0ato 'coord(=
Estudios y %tras Prácticas #ntelectuales Latinoamericanas en Cultura y Poder. Caracas= Conseo
%atinoamericano de Ciencias ,ociales 'C%&C,@( y C*&)" 6&C*," Universidad Central de 1ene+uela.
4ota
* Daniel Mato, Universidad Central de Venezuela. Correo electrónico: dmato@reacciun.ve
La intervención del intelectual como axiomática
Mirta Alejandra Antonelli*
Para empezar
Esta última versión de mi contribución al proyecto al que nos ha convocado Mato, tiene un inefable
privilegio: el de su travesía. Gestado en órdoba, balbuceado en !irmingham, "bastardeando la lengua
del anfitrión y la mía propia de visitante", y, finalmente, permeable, a las voces "no monocordes", del
con#unto de colaboradores presentes en la intensa y reveladora reunión de aracas.
$ero no sólo este itinerario ha sido su coordenada. %oy escribo desde el estremecimiento de la
represión de las Madres de $la&a de Mayo y los muertos de la 'democracia(, en el sangriento acto de la
pesadilla neoliberal del Estado argentino, cuyas im)genes le mostraban al mundo, el *+ de diciembre del
*++,, el "-epílogo." de las corruptas e impunes 'democracia delegativa( del delarruismo y la
precedente doble presidencia decisionista, personalista y neocorporativista del menemismo, /ambas
dise0adas por el 1ondo Monetario 2nternacional 31M24. 5o habría que poner demasiado reparo en
con#eturar que hay algo m)s que un orden compositivo en el hecho de que el primer capítulo del libro del
1M2 para la 6rgentina haya contenido 'las recomendaciones sobre las transformaciones educativas(,
eufemismo prescriptivo desde el cual saldría la nueva ley que regiría en los 7+ a la academia, la Ley de
Educación Superior, como proyecto del oficialismo
,
. Esa ley despla&ó a los archivos a la Ley
Universitaria precedente, surgida de la revulsión estudiantil de la 8eforma 9niversitaria de órdoba, en
,7,:, que migró a varios países latinoamericanos; y abultaría el endeudamiento del Estado por los
empr<stitos internacionales que requería su implementación, adem)s de garanti&ar a los acreedores,
ba#o la gran coartada de la deuda e=terna, el control de los regímenes de acumulación de la propiedad
intelectual del país deudor. 5o habría que poner demasiado reparo, tampoco, en con#eturar que hay
mucho m)s que una contemporaneidad entre 'el claustro de los claustros(, según el modelo del 5orte
que ha impuesto la ley ventriloquiada por el Estado y los 'e=pertos( en educación que la dise0aron, y la
mutación de este '>ur al >ur(, en los 7+, como lo se0alan ?choa Gauthier y Mato en este mismo
volumen. Es cierto, no todos los intelectuales universitarios sirvieron irrestrictamente a la hegemonía
neoliberal; hemos conocido en estos a0os el in-silio, esa condición de desterrados internos que nos
volvía inaudibles@invisibles para las condiciones de aceptabilidad y plausibilidad que delimitaba la triple
alian&a hegemónica entre academia, política y medios. 60os de microAfísicas específicas en el aula, la
calle, las asambleas, las redes de traba#o multisectoriales que no coti&aron en la grilla acad<mica de
consagración. $or, o a pesar de eso, la universidad argentina y sus intelectuales"docentes de
universidades públicas e investigadores", tendremos que indagar y e=plicitar cu)les han sido, por
acción, omisión o cooptación, las responsabilidades en este proceso. 5o es poco movili&ador el que hoy
debamos reescribir los marcos analíticos que puedan dar cuenta de los procesos en curso. 5os hemos
quedado sin una parte de 'la biblioteca(, antes digna de ser citada. 5os es preciso construir otros
dispositivos, si es que decidimos no encarnar el nuevo e=ilio; sin descuidar que la hegemonía siempre
buscar) suturarse de nuevo, aunque a veces adopte, para ello, nombres familiares "como los de
!runner", ya presentado por cierto periodismo argentino como el 'referente( del 'modelo universitario
latinoamericano(. %ablar de in-silio, entre otras cosas, supone que fue posible, para ciertos sectores o
grupos, construir un dispositivo político de lectura del presente no solo como malestar, sino como
posición <tica desde la cual actuar. Escudarse en la 'insuficiente distancia temporal( para e#ercer la
crítica y actuar las pr)cticas, ha sido y es un argumento fala& que, llevado a sus últimas consecuencias,
nos condenaría a dedicarnos a la etnohistoria, renunciando a la pregunta acechante de 1oucault: '-Bu<
est) pasando ahora. -Bu< nos est) pasando. -Bu< es este mundo, esta <poca, este preciso momento
en el que estamos viviendo..
Cesde El Ojo Mocho, revista de Crítica Cultural, cuyo nombre mismo debe leerse en clave de )cida
ironía respecto de Punto de Vista, dirigida por >arlo, ambas editadas en !uenos 6ires, un editorial del
a0o 7D, 3,77D, nE F, GAH4, planteaba sin concesiones, un diagnóstico alarmante: las iencias >ociales
estaban conformando un estrato de docentes disciplinados y disciplinadores; investigadores empiristas
cuyos datos sólo aguardaban la ratificación de lo obvio, "a cambio de subsidios y capital simbólico,
mediante el credencialismo del sistema cuantitativo de producción"; y e=pertos integrados buscando
amparo 'ba#o el abrasador sol menemista(, en nombre de los 'servicios( de la universidad a la sociedad;
según la lógica economicista y mercantil de la academiaAfactoría. El diagnóstico era e=plícitamente de
car)cter político: no se trataba de una que#a nost)lgica, y menos aún de una reivindicación corporativa
de científicos sociales deseosos de poder 'protagoni&ar debates acad<micos m)s atractivos(; sino de un
problema político de m)=ima envergadura, el de revertir la sustracción de decisiones políticas enerales
del !"#ito crítico del espacio p$#lico, por la a"pliación de espacios de con%rontación y ela#oración de
proyectos alternativos. Ios editorialistas formulaban así un enunciadoAconsigna, frente a la sentencia
hegemónica de la retórica del 'fin de la historia( de los 7+, en sus distintas variantes 36ntonelli, *+++c4.
Ia consigna era una a=iom)tica: es preciso que haya posibilidades de pensar el cambio; núcleo duro e
irrenunciable de la dimensión política de las teorías no domesticadas por esa retórica y herederas de un
legado para el cual las apuestas entre saber@poder han sido modos de intervenir fuera de la academia. El
espacio de productividad que supone la intervención es un borde, una &ona de riesgo, una intersección
atravesada por fuer&as, disímiles, asim<tricas, ante las cuales es preciso decidir el para qu<@para
qui<nes de la pr)ctica.
omple#o modo de llegar al punto de partida de la primera versión de mi traba#o: las figuras de los
intelectuales, y la pregunta respecto al para qu< de sus pr)cticas. Es que, como ya lo decía !arthes, la
insistencia significa. En efecto, he insistido en recorrer las producciones de Jelín, García anclini y Mato
en tanto dispositivos <ticoApolíticos que pueden ser leídos como diferentes modos de definir la
intervención del intelectual y sus pr)cticas en específicos conte=tos de relevancia. En sus proyectos
anali&o cómo construyen espacios de confrontación, negociación, deliberación, para disputar la
sustracción de esos espacios que las hegemonías deniegan; interrog)ndose acerca de la emergencia de
su#etos y contenidos de derechos. onsidero aquí las construcciones de nuevos escenarios de@para la
interlocución, siendo <sta última condición de posibilidad para que actores e=cluidos alcancen la
condición de su#etos con eficacia simbólica, cuya palabra produ&ca efectos públicos y cuyas acciones
adquieran eficiencia política 3cf. Kirginia Kargas en este mismo volumen4. Este traba#o no busca ser
prescriptivo; el lector tender) m)s "y otros" puentes, marcar) m)s "y otras", distancias entre los
proyectos. Lampoco suscribe a una 'po<tica de autor(. Cos ra&ones e=plican el que haya mantenido la
organi&ación interna de mi escritura: el reconocimiento, en mi posición de analista, de los campos de
efectos que estos intelectuales han abierto, tanto en sus numerosas contribuciones y publicaciones,
como la productividad que han generado y sostenido en programas y redes de traba#o; y el no querer
borrar las huellas de sus condiciones institucionales y 'rituales( de producción, esto es, mostrar en
!irmingham que los estudios sobre cultura y poder en 6m<rica Iatina no responden a 'paradigmas( o
modelos de reali&ación. >ostengo que en sus especificidades, es reconocible, sin embargo, un principio
a=iom)tico: es necesario que el futuro aconte&ca. >i para la deconstrucción, este enunciado es
indecidible, para la intervención intelectual tal enunciado es indeconstruible por decisión <tica.
'Es preciso que haya el derecho a tener derechos(, tal el a=ioma que sostiene Jelín a propósito de
las relaciones entre derechos humanos, ciudadanía y sociedad en las e=periencias postdictatoriales del
ono >ur. 'Es necesario reinventar la política(; consigna de García anclini, en torno a identidades,
Estado, capital y mercado, en los no isomórficos procesos de 'globali&ación( en 6m<rica Iatina. 'Es
necesario que los que así se encuentran, negados del derecho primordial a la palabra, reconquisten ese
derecho(, a=ioma de $aulo 1reire que Mato asume como heredero, respecto de las producciones de
representaciones identitarias <tnicas y raciales y sus políticas, en el conte=to de 6m<rica Iatina y el
aribe en din)micas de intercone=ión.

Escenarios post-dictatoriales. Cómo interpelar la democracia sin abjurar no
obstante de ella
Ia producción de Jelín muestra la particular relevancia de este interrogante para los su#etos de las
pr)cticas de investigación en la región, y en 6rgentina en particular, puesto que se admite, en los
estudios comparativos, que la dictadura militar argentina se distingue por la envergadura, la naturale&a y
los alcances de la violencia del Estado en modalidades in<ditas de represión ilegal, y por la ruptura de la
cadena de mandos, la impunidad y la corrupción. 36cu0a y >mulovit&,,77M:*FAF*4. >u producción se
enfrenta tambi<n con las narrativas del Estado, desde el campo de e=periencia dictatorial, en el que la
cesación de todo marco de derecho concreti&a, históricamente, el e#ercicio paro=ístico del militarismo del
que hablara !en#amin. %eredera del Estado delictual, por lo tanto, del crimen, la democracia argentina se
abre con la investigación de la omisión 5acional sobre la Cesaparición de $ersonas 3?56CE$4
*
y el
Juicio a las #untas militares, en tanto acontecimiento inaugural, es decir, como r<gimen de verdad y
dimensión <tica. $ero es tambi<n la progresiva cancelación de tales efectos #urídicos "con el correlativo
vaciamiento sem)ntico y a=iológico del esquema crimen@castigo que promovería", la que media entre
las Ieyes de ?bediencia Cebida 3mayo de ,7:H4, y $unto 1inal 3enero de ,7:74, hasta el decreto
presidencial del 2ndulto, con el que se abre la primera presidencia de Menem 3octubre de ,7:74. Entre el
acto #urídico fundador de comunidad política y <tica, y el gesto instituyente del olvido decretado en el
nuevo escenario de la cultura política del NperdónO, la producción y las pr)cticas de Jelín tienen el
desafío de pensar, tambi<n, la violencia del capital y el mercado, en un arco que se inicia, al menos
como programa e=plícito, en el modelo liberal de las políticas económicas instauradas por la dictadura
3Góme&,,7:M4, y que se implantaría definitivamente en 6rgentina, en una de las versiones m)s
acabadas de la transformación del Estado minimalista, durante la primera presidencia de Menem. 3!orón
et al.,,77F; 6ntonelli,*+++4
G
. En ambos PmomentosP, con el respaldo de los Estados 9nidos, llamado
Pconsenso de QashingtonP en los 7+. Cesde allí indaga acerca de las representaciones de #usticia y
derechos que posibilitan el accionar de movimientos, organi&aciones y sectores 'subalternos( y le
restituye al Estado su responsabilidad y su transformación en la construcción democr)tica. Jelín ratifica
la herencia de 6rendt, el derecho a tener derechos, como a=ioma 'indeconstructible( y condensador
conte=tuali&ado de sentidos. En el libro que 6nsaldi compila tras un seminario del onse#o
Iatinoamericano de iencias >ociales 3I6>?4, celebrado en !uenos 6ires en noviembre de ,7:G, ya
Iechner evocaba a 6rendt, refle=ionando sobre el destino de los ap)tridas y tambi<n, de buena parte de
los e=iliados:
RST. El hombre es privado de sus derechos humanos cuando se le priva de su derecho a tener derechos, esto
es, cuando se le priva de aquella relación por la cual reci<n acceden a lo público sus opiniones y adquieren
eficiencia sus acciones 3la pertenencia a un orden político4 3Iechner,,7:M: 7DA7F4.
Ia convocatoria al seminario de I6>? se reali&aba días despu<s de las elecciones democr)ticas
en 6rgentina, las primeras en die& a0os. U a die& a0os de la acción solidaria de I6>? con los
científicos sociales perseguidos por ra&ones 'ideológicas(, desde los golpes en hile y 9ruguay,
36nsaldi,,7:M:,DA,M4. Ce una manera emblem)tica, el seminario de I6>? muestra el modo en que la
indagación relacional entre derechos humanos, sociedad civil y estado, es resignificada en@por el
conte=to de relevancia que involucra a los intelectuales latinoamericanos respecto de las dictaduras,
campo y perspectiva que reintroduce la dimensión <tica del problema y las formas de intervención, es
decir, la dimensión estrat<gica, es decir, la <tica en la política, operando como 'criterio de crítica frente a
todo orden institucionali&ado( 3Iechner, op.cit.:774.
>i la emergencia y las definiciones constituyentes de los 'derechos humanos( pueden ser datadas e
histori&adas, en sus diferentes modulaciones y alcances, 3Iechner4, la historia de los derechos humanos
en 6m<rica Iatina tiene adem)s una especificidad, en buena medida establecida como 'periodi&ación(
ante el corte institucional y el desgarro y mutilación del te#ido social producido durante las dictaduras de
los H+. >egún Jelín, 6m<rica Iatina, hasta esa d<cada, había producido una ampliación de los derechos
concernientes a la ciudadanía social, proceso que sufrir) el tr)gico anacronismo de las dictaduras,
instalando en las transiciones democr)ticas, la ineludible tarea de garanti&ar la democracia formal. El
activismo en torno a los derechos humanos y civiles es in<dito, tanto como lo fuera la magnitud de la
represión.
Ce allí que en los desarrollos de las ciencias sociales, la producción de los :+ estuviera fuertemente
dirigida a prestar atención a los procesos de democrati&ación de las instituciones. U reci<n en los 7+, el
<nfasis estar) colocado en los procesos a nivel societal 3Jelín,,77M4. $ero es tambi<n en esta d<cada
cuando la búsqueda de la e=pansión de la ciudadanía trascendiendo la esfera formalmente política, se
entrama a las políticas económicas de la liberali&ación en el marco de las transformaciones del estado
en sus versiones m)s crudamente minimalistas, en estrategias de vacancia y de retiro de los bienes
comunes. Ce modo que en el actual escenario de lo que se trata es de los 'desafíos teóricos de
relacionar los derechos humanos con la democracia y la ciudadanía, por una parte, y con los mercados y
el capitalismo por otra( 3Jelín,,77M:,74. Ia noción de ciudadanía resonaba como r<plica crítica al
'decisionismo( del estilo menemista:
RST desde una perspectiva analítica el concepto de ciudadanía hace referencia a una pr!ctica con%lictiva
vinculada al poder, &ue re%leja las luchas acerca de &ui'nes podrían decir &u' en el proceso de de%inir cu!les
son los pro#le"as co"unes y có"o ser!n a#ordados. 3Gunsteren,,7H::,,M4 3it)licas mías, M.6.4
Ia ausencia de fundamentos, la contingencia de valores alternativos, le#os de producir una no acción,
interpelan a la constitución de un espacio de debate <ticoApolítico en el que, desde el reconocimiento de
lo contingente, se acuerde la necesidad de intervenir tanto a nivel de la 3provisional4 definición misma de
democracia como para definir las posibilidades y posiciones de intervención del intelectual:
Lampoco es menor en orden a la problem)tica referida a la ampliación de la base social de la
democracia:
RST para la pr)ctica de la lucha contra las discriminaciones y las opresiones: el contenido de las reivindicaciones,
las prioridades políticas, los )mbitos de lucha pueden variar, siempre y cuando se reafirme el derecho a tener
derechos y el derecho al debate público del contenido de normas y de leyes( 3Jelín,,77M:,,:4.
>in entrar en consideraciones acerca de las actuales pol<micas en torno a diferentes posturas <ticas
y sus derivas políticas, interesa aquí se0alar que, en la perspectiva de Jelín, el campo de las pr)cticas
de intervención conciernen al debate acerca de la definición misma del ciudadano, en procura de
dislocar la demarcación entre los incluidos@e=cluidos de esa categoría, y tambi<n acerca de los
contenidos de la ciudadanía, es decir, los derechos del ciudadano 'incluido(.
6hora bien, Jelín parte del reconocimiento de un desfase constitutivo entre: la formalidad de la ley y la
realidad de su aplicación, entre la formalidad de la ley y la conciencia y las pr)cticas de los derechos;
entre legislación y diferentes niveles de discriminación 3no isomorfismo4, y entre implementación de
políticas y superación de las situaciones reales. Es en este hiato donde radica la posibilidad misma de
distintos modos de intervención en la especificidad de los conte=tos y del estado de los conflictos en
ellos. Esta intervención es doble: la que define las pr)cticas del investigador y las que se procuran
inteligir en los actores sociales. Esta cuestión es la que orienta su interrogante acerca de cómo se
construyen los su#etos de derecho en sus pr)cticas, representaciones y sistemas institucionales, desde
una perspectiva de la formación del su#eto basada en el aprendi&a#e de las e=pectativas recíprocas en
los vínculos con los otros, en la relación especular entre responsabilidades y derechos mutuos. Ce igual
modo, en lo relativo a los condicionantes conte=tuales y situacionales, estos tienen dos niveles: el nivel
de delimitación del ob#eto de investigación y la integración de redes y di)logos entre investigadores
insertos en esos disímiles conte=tos y situaciones. Lal es el caso del $royecto Memoria
D
, del cual Jelín
es coordinadora acad<mica. $ero tambi<n es central, en las nuevas formas de construcción de una
cultura democr)tica, como espacio de cruce entre los actores sociales, incluidos los intelectuales, las
nuevas formas de afirmación y gestión ciudadana. Ce lo que se trata, entonces, es de pensar la
reconstrucción del accionar colectivo en el espacio público, campo de alta densidad de sentidos en torno
a representaciones de #usticia y derechos. En particular, ese accionar se establece en relación con el
Estado como garante y sost<n de un sistema de relaciones sociales, en el conte=to de la transición. En
ella, las representaciones en torno al poder #udicial como autoridad legítima se consolidan en
concomitancia con el #uicio a los e=comandantes, para operarse luego un despla&amiento hacia la
neutrali&ación
F
de su potencialidad en el marco de las sucesivas leyes que irían cancelando sus efectos
#urídicos. El problema es m)s comple#o cuando de los sectores populares se trata. 6sí como en relación
con la violación de los derechos humanos por las dictaduras, la solidaridad y la responsabilidad son m)s
claramente interpretables, incluso en su e=igencia de #usticia al Estado y en la legitimidad que un tercero
instituye frente a los reclamos 3Jelin y %ershberg,,77M4 cuando de la '#usticia en la cotidianeidad popular(
se trata, 'la naturali&ación( de la desigualdad plantea interrogantes de otra índole. Ios que conciernen a
la dimensión política organi&acional en la promoción y ampliación de de pr)cticas ciudadanas y la
construcción de espacios públicos legítimos para la e=presión de sus demandas de derechos. En este
cómo fisurar la hegemonía naturali&adora de la desigualdad se abre ese 'campo etnogr)fico( no
bali&ado del investigador, que problemati&a su intervención desde una perspectiva cultural de la
democracia focali&ada en las percepciones y pr)cticas de los actores sociales en la vida cotidiana.
Macroescenarios para pensar de nuevo lo p!blico.
>in pretender reducir la producción de García anclini a los desarrollos que siguen, creo que es
posible advertir, en el arco que tra&an sus publicaciones entre mediados y fines de los 7+, el devenir de
una persistente preocupación por reApensar la noción de una nueva ciudadanía, y sus condiciones de
posibilidad en 6m<rica Iatina, en el actual escenario de integración regional, descentrali&ación de
mercados, y transnacionali&ación asim<trica. Ese arco, a mi #uicio, puede seguirse en la deriva que lo
lleva, de un enf)tico inter<s teóricoApolítico por el consumo al <nfasis por las nociones de traba#o y
producción, reconceptuali&ando las condiciones imaginarioAsimbólicas de producción de lo real social, en
la sostenida afirmación de la multi e interculturalidad. Este despla&amiento cristali&a en una agenda que
reformula la intervención política y encuentra otro modo de reponer la cuestión de la ciudadanía cultural
como constituyente de la ciudadanía política, haciendo de las políticas culturales la din)mica de
articulación y el factor decisorio en la reAconstitución del espacio público 3García anclini,,777a, ,777b4.
El despla&amiento enf)tico al que referimos recoloca a las industrias culturales en el escenario de los
bienes públicos, por lo tanto, en el dominio del debate político que involucra a los Estados y no sólo al
'mercado(. En este cambio relativo a la clave interpretativa y a las hipótesis que se tienen acerca de los
funcionamientos simbólicos, creo que es destacable la productividad que le aportan, para pensar las
industrias culturales en t<rminos de impactos de@sobre los imaginarios, teorías del sentido y refle=iones
políticas sobre la discursividad. En particular, para interrogar la hegemonía discursiva de la
'globali&ación(, desmontando sus funcionamientos para incidir en ellos, pero tambi<n para buscar
nuevos registros de escritura que posibiliten la producción de conocimiento para demostrar que es
posible pensar de otro modo a como lo hace la hegemonía discursiva. Ce lo autobiogr)fico, presente
hace tiempo en esta modalidad de la investigación como ensayo, hay un paso m)s decidido a la
autoficción, como una pr)ctica que permite narrar la interculturalidad 3García anclini,,777: *7AG74.
García anclini ha venido pensando la e=clusión y la marginación sin hacer de los actores sociales
voces 'apropiables( en nombre de las cuales hablar y distanci)ndose críticamente de representaciones
utópicas revolucionarias que hacen de los m)rgenes el reservorio de 'la lucha(. En Consu"idores y
ciudadanos
M
e=plicita la dimensión pol<mica que remite al debate entre las distintas posiciones que
delimitaban "-6ún lo hacen.", las tensiones entre el campo acad<mico del '5orte( y los
latinoamericanos que hacen 'estudios culturales( en 6m<rica Iatina. 6 propósito de los 'subalternos(,
'los coloni&ados(, 'los obreros(, 'los campesinos( '-$uede esperarse una renovación radical de estas
reivindicaciones de actores e=cluidos o perif<ricos.(, se preguntaba García anclini 3,77F:,G4. El
desafío, para el autor, era pensar, fuera de todo fundamentalismo, cómo narrar la crisis de la
multiculturalidad en las tendencias homogeni&adoras de las grandes ciudades y en procesos
comunicacionales, neg)ndose a designar, a ponerle nombre a los 'otros(. Esta negativa a la 'imposición
de un nombre era, a la ve&, una clara #ustificación del traba#o empírico. $ara entender esos lugares y
esos conflictos, los estudios culturales, como proyecto y no como prescripción@program)tica, ven en los
'datos( un modo de 'indagar ba#o qu< condiciones 3reales4 lo real puede de#ar de ser la repetición de la
desigualdad y la discriminación(3García anclini,,77F:,F4. Bui&)s con mayor claridad a partir de sus
producciones de 3,77M4, e=horta a reabrir el debate sobre la modernidad, desarrollado ya en Culturas
hí#ridas 3,77+4. Ia moderni&ación sería, aún, una matri& de intelección y posición políticoAintelectual,
para diagnosticar y pronosticar acerca de los escenarios y procesos de e=clusión en 6m<rica Iatina,
planteando la problem)tica de las identidades fuera de la reductora dicotomía entre, por un lado, las
posturas 'esencialistas(, y por otro, las celebratorias o condenatorias posturas 'mercantilistas( que
conceptuali&an el mercado como único regulador social y como mero homogenei&ador cultural.
>i la heterogenidad multicultural y multitemporal, como rasgo especificador de estos escenarios, es la
resultante, no sólo de las diversidades 3<tnicas y regionales4 sino de las desigualdades, la actual
situación de regresión y dependencia puede ser interrogada desde los cuatro procesos que comprende
"y permiten comprender" la modernidad: renovación, emancipación, democrati&ación y e=pansión, en
las actuales condiciones estructurales de la globali&ación. 9na nueva conceptuali&ación de las
relaciones entre desigualdades@hibridaciones requiere del an)lisis de la descentrali&ación "asim<trica"
de los mercados globali&ados, cuyas especificidades no pueden ser reducidas a las variables
e=plicativas del 'colonialismo( o 'imperialismo(, de las industrias culturales y comunicacionales 3no sólo
como agentes económicos sino posibilitadores de intercambios multi e interculturales4, y de la
reconfiguración del Estado, no de su cancelación.
Ia noción de ciudadanía cultural, ser) central en la posibilidad de pensar una estrategia política con
al menos dos alcances en cuanto a los derechos concernidos: a4 la ampliación de la figura del legado
iluminista e=pandida ahora a los derechos a la vivienda, a la salud, a la educación y b4 la
resemanti&ación del consumo de los bienes simbólicos en tanto 'foros donde se desarrollan redes de
intercambio de información y aprendi&a#e de la ciudadanía( 3García anclini,,77F:,7A*+4. Ia noción de
'consumo( es desarrollada en otras colaboraciones de este volumen. En mi e=posición sólo enfati&ar<
que esta resemanti&ación sólo puede vincularse con la de ciudadanía si se reali&a por fuera de las
concepciones sociológicas 'de lo irracional(, de la mera racionalidad económica, de las sociologías
basadas en las teorías de la manipulación socioAdiscursivas, especialmente las que hacen del consumo
el lugar de la condena a la 'reproducción( de la estratificación y segregación social. En este punto, que
ya he tratado en otro lugar 36ntonelli,,77D4, hay una e=plícita distancia de García anclini con respecto
al modo en que !ourdieu conceptuali&a y anali&a los aspectos simbólicos y est<ticos del consumo
3!ourdieu,,7::4. Ia racionalidad segregatoria del miserabilismo al que 'condena la reproducción
simbólica, debe ser puesta en discusión desde la racionalidad integrativa y comunicativa de una
sociedad( 3García anclini,,77F: DF4. >obre esta cuestión, quisiera hacer tres observaciones: la primera
es que aún sociólogos muy pró=imos a las teori&aciones de !ourdieu, como Grignon y $asseron 3,77,4,
buscaron repensar estos aspectos fuera de la 'condena( a la que parecía confinar !ourdieu,
e=trapolando la noción de 'estilo( a la racionalidad del consumo no reductible al verticalismo y 'fatalismo(
de la reproducción imitativa; la segunda, ligada a la anterior, es que García anclini, dentro del marco en
el que !ourdieu pensaba las relaciones de poder, no hubiera podido sustentar, entonces, la
resemanti&ación del consumo, ni, luego, su posterior noción de traba#o@productividad. 1inalmente,
quisiera llamar la atención sobre el estatuto "precario y problem)tico" de los datos. 5adie podría
negar la dura investigación empírica de !ourdieu y su copiosa producción y sistemati&ación. Ia cuestión
es desde dónde y cómo se construyen los datos, "a pesar de los 'protocolos( consensuados", y qu<
se lee 'a trav<s de ellos(.
>u llamado a 'resemanti&ar( el consumo se planteaba en el conte=to de la 'euforia( globali&adora, en
esa 'nueva escena sociocultural( 3García anclini,,77F:GD4 en la que se asiste a una:
RST concentración de las instancias de decisión en elites tecnológicoAeconómicas y genera un nuevo r<gimen de
e=clusión de las mayorías(:R...T la distribución global de los bienes y de la información permite que en el consumo
los países centrales y los perif<ricos se acerquen. So"os su#desarrollados en la producción endóena para la
producción de los "edios electrónicos pero no en el consu"o(. 3García anclini,,77F:G+4 3it)licas mías, M.6.4.
6 pesar de asignarle al consumo un valor cognitivo y político, en tanto e#ercicio de estrategias de
acción; y de reconocerle a los estudios de consumo el 'mostrar( que las diferencias culturales pesisten
en los h)bitos de consumo y, en tal sentido, configuran 'comunidades interpretativas(, hay, sin embargo,
un 'malestar político( en este momento teórico de García anclini: <ste se advierte, a mi #uicio, en la
cautela crítica frente a ciertas conceptuali&aciones de 'sociedad civil( deudoras de una miope y eufórica
matri& individualista neoliberal; en relación con las políticas privati&adoras de los Estados
latinoamericanos en los :+ 3en 6rgentina en los 7+4 en el marco de la racionalidad económica del
capitalismo transnacional; y, por último, en la potencialidad de la noción de ciudadanía trans o
supranacional articulada en el consumo como fuer&a emergente en los procesos culturales y en las
transformaciones sociopolíticas. En este caso, porque el emergente, sólo restituía un protagonismo
diferido en las políticas e=clusorias en, al menos, dos niveles: la e=clusión en las instancias de
producción@distribución de bienes y la indeseada complicidad en la que incurrirían teori&aciones que no
involucraran a los estados en la reconfiguración de lo público. Este malestar, casi a modo de bisagra en
la dimensión política de su producción intelectual, puede observarse en sus conferencias de ,77M, en
!uenos 6ires, en el escenario de una 6rgentina transida por la transformación neoliberal del Estado.
García anclini denunciaba entonces las contradicciones del capitalismo y la complicidad política en la
condensadora frase de Martíne& de %o&: 'la gente no es viable( 3García anclini,,777:MG4. 6rgumentaba
que, si el mar=ismo había pensado que los ciudadanos se transformaban y organi&aban en la
producción, en el nuevo escenario, ese lugar lo ocupaba el consumo: 'Io malo es consumir poco(
3García anclini,,777:FM4. $ero, a la ve& que ratificaba el proceso de moderni&ación ligado al consumo
de bienes y mensa#es culturales, con profusos estudios y datos, mostraba la retracción, la asimetría
entre la d<bil producción 'propia( 3entrecomillado que cauciona respecto a su alcance regional,
asim<trico en su misma integración4, y la 'e=ógena(, asimetría que, en t<rminos culturales, se traduce en
la ba#a representación de las culturas nacionales o latinoamericana y la fortísima presencia de Estados
9nidos, y la concentración tecnológica y reorgani&ación 3monopólica4 de los mercados 'que subordina
los circuitos nacionales a sistemas globales( 3 García anclini,,777:G:4.
En una lectura contrastiva con las últimas producciones 3García anclini,,777 ; García anclini y
Moneta ,7774 es ese malestar político que de#aba planteada la multidisciplina del consumo el que se
puede leer ahora como una de las condiciones teóricas del actual <nfasis puesto en la producción
3García anclini y Moneta,,777:7A,7,GGAFM4. >i las industrias culturales atraviesan la vida cotidiana,
inciden en la organi&ación socioApolítica, y revisten una innegable importancia económica, entonces,
deben ser ob#eto de políticas culturales. El desafío es que para debatirlas y dise0arlas hay que reApensar
el Estado, en sus nuevas configuraciones geopolíticas y en los procesos de integración, así como los
nuevos modos de construcción de una esfera pública que regule el mercado, cuyo car)cter 'err)tico( ha
quedado e=puesto en la retracción y vacancia de los Estados minimalistas. Ia 'fuer&a emergente( es
ahora una cuestión política, es la fuer&a del traba#o en la producción de la industria cultural. En esa
productividad, los intelectuales aparecen como puntos de pasa#e y operadores de proyectos regionales
como parte de programas políticoAeconómicos; de redefinición de las políticas culturales, involucramiento
de los Estados, y programas de investigaciones, relevamientos de datos, configuración y recuperación
de archivos, etc., que las posibiliten. Esta fuer&a política articulada a la producción repondría un proyecto
político heredero del mar=ismo, en el sentido de apropiación de un discurso de la modernidad que es, a
la ve&, condición de posibilidad e imposibilidad para pensar el nuevo escenario de las desigualdades. U
repone de otro modo la construcción del espacio público, en una modulación de escalas que concierne
una mutación estructural: lo macropúblico de los procesos de globali&ación e integración regionales.
Esto implica: trascender la dimensión del EstadoA5ación, sin suprimirla sino disloc)ndola, 3García
anclini,,777d:G74; reconceptuali&ar los lugares y circuitos en los que se produce lo público y la
redefinición del rol de los Estados como )rbitros del mercado y reguladores de los 'contenidos( y de las
instancias de producción, circulación y consumo de bienes culturales, fuera del intervencionismo y el
paternalismo, pero pensando tambi<n desde "y para intervenir en", las persistentes y nuevas
asimetrías y desigualdades que la hegemonía reproduce. Ia restitución del arbitra#e estatal replica,
estrat<gicamente, aquello que la lógica del capital e=ige: la libre circulación. El rasgo radicalmente
democr)tico reside ahora en la ampliación de productores y circuitos de difusión. >i en el comien&o del
'arco( que delimit< para abordar fragmentos de la producción de este autor, el consumo era una
categoría para pensar la democrati&ación, en el límite con que 3provisionalmente4 lo cierro, García
anclini ha repensado el consumo interrog)ndose acerca de su formación. >i la asimetría de mercados y
la abstención de los estados en las industrias culturales ha sido una doble alian&a formadora de gusto,
el consumo es ahora el lugar para interrogar y discutir la intervención deseable en el mercado,
repensando el proyecto de la modernidad en el nuevo escenario, desde una e=plícita e=hortación que es,
a la ve&, una a=iom)tica: 'Es preciso reinventar la política(. 3García anclini,,777 b:,*D4.
Microescenas per"ormances discursivas. # de la práctica de intervención
como $etno%ra"&a de la 'e%emon&a(
En el conte=to de un pol<mico debate epistemológico, teórico y político, que, a mi #uicio, es una de las
condiciones de producción de su libro, en Crítica de la Modernidad, lo#ali)ación y construcción de
identidades 3,77F4, Mato delimita su posición en esa tríada a partir de: la deconstrucción de todo relato
fundador, lo que lo llevar) a e=hibir las condiciones de producción de su propia pr)ctica teórica; y la
recusación de todo esencialismo u ontología relativa a las identidades, subrayando las complicidades
que posturas fundamentalistas han establecido, como legitimadoras, de políticas
e=clusorio@discriminatorias, en relación con las cuales la antropología ha desempe0ado un claro
colaboracionismo 3cf. tambi<n Mato, ,77Ha; ,77Hb; *+++4. ontra toda conceptuali&ación fi#ista, Mato
rearticula lo identitario en el marco de las teori&aciones acerca de los procesos sociales de construcción
de identidades, restituy<ndoles un car)cter histórico, material, móvil, en tanto arena de luchas y
escenario de conflictos asim<tricos. Ia met)fora foucaultiana de la microfísica es una perspectiva
analítica basada en el valor del detalle, a nivel micro y macro, intentando:
RSTidentificar agentes y mecanismos concretos que intervienen en los procesos de construcción de las
identidades y otras representaciones sociales, particularmente <tnicas y raciales, anali&ando sus modos de
operación y orientaciones ideológicas, y el e=amen de intercone=iones entre niveles local, regional, nacional y
global RST 3Mato, ,77F: ,*74
>u microfísica vuelve visible las condiciones de la intercone=ión, positividad a la que Mato interroga
en torno a las representaciones, especialmente las identitarias <tnicas y raciales, en tiempos de
globali&ación. Ia construcción social de la 'realidad social( concierne procesos materiales, históricos y
por lo tanto din)micos y políticamente significativos. Es en este campo de refle=ión que Mato opera una
radical desnaturali&ación de las representaciones identitarias que han legitimado las desigualdades,
discriminaciones y marginaciones.
En las im)genes, esas puntas del ice#er, se visibili&an los modos en que se gestionan dichas
representaciones, los impactos y efectos que producen entre agentes de diversos niveles y posiciones,
din)micas en las que se pone en #uego y se despliegan las representaciones identitarias resultantes de
procesos que entran en #uegos de recha&o, aceptación, negociación, etc., y producen efectos pr)cticos y
políticos que atraviesan las agendas y los programas de acción dotando al presente de sentido histórico
a la ve& que sustentan el imaginario del futuro como proyecto. Mato enfati&a de manera particular el
presente de las din)micas, como asimismo la apertura futura a transformaciones en curso, <nfasis que
se traduciría en el 'detallismo( con el que observa las instancias de circulación de las representaciones,
y no sólo su producción y efectos. Bui&)s porque es en la circulación donde la red de distancias entre
producción y efectos e=hibe las asimetrías, las desigualdades de capital material y simbólico, poder
instituyente y legitimador, de los actores y sus escenarios.
Cesde ella se visibili&an los procesos de construcción de un l<=icoAvocabulario estrat<gico que
habilita a los propios actores en tanto interlocutores y negociadores en espacios políticamente
decisorios, a partir de #ugar las condiciones de aceptabilidad que posibilitan que sus discursos entren en
el espacio de gestión, es decir, en conte=tos políticamente significativos. $or otra parte, esta política
basada en las condiciones de aceptabilidad de la actuación no sólo descoloca al intelectual como
representante "'portavo&( de los e=cluidos, segregados discriminados, etc.", sino que condiciona a la
ve& la posición de los agentes con el poder y la capacidad de decisión en y de la negociación, ya que los
recoloca como escuchas y respondientes ante un l<=ico compartido, respecto del cual se #uegan sus
semanti&aciones, valores, y programas de acción.
Ia microfísica restituye la din)mica de las pr)cticas sociales de actores concretos, entramados en
redes de intercone=ión y , en tal sentido, los actores involucrados, aún los estados, de#an de ser
conceptuali&ados como meros puntos de pasa#e de los flu#os anónimos; son instancias de
responsabilidad e in#erencia, mirada que recorre toda la producción de Mato. Es significativo el modo en
que el Estado es despla&ado en esta microfísica; el r<gimen de mirada desde los m)rgenes@marginados,
hace de <stos los actores de la escena, mientras que el Estado aparece tangencial pero fuertemente
eslabonado a las alian&as que 'e=plican( la e=clusión. Mato ha de#ado de interrogar al Estado sin
absolverlo 3Mato,,77H:,HH4.
Mato argumenta con <nfasis la necesidad de revertir la herencia colonial en antropología y en los
llamados 'estudios de )reas(, al menos, por las siguientes ra&ones: dichos conocimientos han producido
sistemas de representaciones, valores y creencias respecto del 'otro(, desde las sociedades
occidentales 'desarrolladas(; tales sistemas han posibilitado las legitimaciones e=clusorias de los
Estados respecto a diversos segmentos poblacionales; legitiman aún hoy la desigualdad social y
económica y la discriminación cultural en políticas culturales de los estados, e informan a los agentes
globales y tambi<n alternativos y sus agendas 3Mato,,77H:,HG y ss.4. Mato denuncia los efectos de los
estudios del 'otro( en la producción y reproducción de la hegemonía y sus e=clusiones. Es en este
dominio que interpela, tambi<n, a una crítica radical de la noción de 'subalterno( en su dimensión <ticoA
política; por las consecuencias que conlleva la reificación de la conceptuali&ación de los e=cluidos; y por
las implicaciones de 'estudiarlo( y 'producir conocimiento( de@sobre tal construcción.
El entrecomillado del t<rmino 'subalterno( es una caución y a la ve& una estrategia de Mato, para
#ugar las condiciones de 'aceptabilidad( de su performance en el conte=to del debate con el Iatin
6merican >ubaltern >tudies Group, en la conferencia 'rossAgenealogies and subaltern VnoWledges(,
reali&ada en CuVe 9niverstity, octubre de ,77::
Me siento insatisfecho con el uso de la e=presión 'subalterno(, porque me parece que tiende a reificar la
condición social que nombra. 6 mi modo de ver, tal t<rmino puede refor&ar la idea de que los grupos sociales
con los que estamos vinculados en nuestra investigación son, actualmente, grupos 'subalternos( , o
subordinados, de gente. Esta reificación corre el riesgo de debilitar las capacidades políticas de estos grupos
sociales para construir sus propios proyectos socioApolíticos.RST en este momento no tengo una categoría
alternativa para proponer. Es por esta crítica y limitación que en este traba#o uso la palabra 'subalterno( entre
comillas 3Mato, *+++4 3Mi traducción, M64.
Ia interpelación respecto a para qui<nes y para qu< fines sería políticamente productivo es sólo una
aparente interrogación, pues en ella subyace la aseveración de que tales construcciones y
conocimientos lo son para las actuales articulaciones hegemónicas de poder. 3Mato, *+++4. omo
reverso, hay un campo de e=periencia en 6m<rica Iatina que desde esta política del saber se ha
definido por la intervención, donde la producción de conocimiento es condición de la intervención
sociopolítica 3Mato ,77H4. El proyecto de Mato se inscribe en dicho campo "retomando la pr)ctica de
una herencia y la herencia de una pr)ctica", en las actuales condiciones de intercone=ión.
>e trataría de una relevante inversión: hacer visibles las din)micas de los poderes desde y para las
resistencias. 6 mi #uicio, es precisamente esta inversión la que vuelve políticamente significativa la
microfísica en tanto met)fora para pensar las relaciones hegemónicas de poder como multiformes:
>e puede reempla&ar el estudio del ?tro 3por e#emplo,'el subalterno( por el estudio con ese ?tro.4 >i tal
ambicioso proyecto no es posible para algunos de nosotros, se puede al menos cambiar el estudio del
subalterno por el de las pr)cticas de los agentes globales, como el !anco Mundial o la 6gencia de los Estados
9nidos para el Cesarrollo, y las articulaciones de poder que los conectan con agentes hegemónicos
dom<sticos@locales. Este importante despla&amiento de foco puede producir conocimiento que ayude a los
grupos sociales concernidos a aprender sobre las articulaciones globalAlocal de poder, las pr)cticas de agentes
hegemónicos y dom<sticos, y cómo estas pr)cticas pueden impactar en sus vidas 3Mato, *+++4 3mi
traducción, M.6.4.
Este despla&amiento concierne una pra=is que procura, a la ve&, un traba#o dialogístico con los
e=cluidos, en la herencia freireana. reo que este mismo despla&amiento puede ser e=trapolado, por
analogía, para entender de qu< manera Mato interviene en las actuales relaciones hegemónicas que
atraviesan y formatean la división del traba#o intelectual trasnacional. En tal sentido, entre las
'microfísicas de 3inter4locución( del pueblo Ember) y la 3nuestra4 de los intelectuales 'subalternos( "
invisibili&ados@ventriloquiados o reificados", hay una analogía estructural de la cual, el campo de
efectos que ha ido abriendo el proceso mismo de producción de este volumen, "sus disímiles y
asim<tricos escenarios, 'rituales(, oficiantes, lengua#es", podría ser ilustrativa.
>e puede figurar al culturalista como un #ro*er 3mediador4, 3cf.Uúdice, *++,4, pero la
'mediación(, -Liene el mismo sentido y valor cuando se actúa desde espacios hegemónicos que cuando
se lo hace desde espacios 'subalternos(. $ara preservar el mati& diferencial que supongo en esos
asim<tricos escenarios, y desde el espa0ol, decido llamar +"edianero( a este que estudia
'etnogr)ficamente( a los agentes globales y sus articulaciones transnacionales entre global@local, para
informar a los agentes locales que, desde posiciones asim<tricas y desiguales, intervienen en las
3inter4locuciones. Esta denominación, creo, conlleva una significación m)s estrictamente ligada al
espacio de acción@lugar de enunciación del intelectual que interviene en@desde su locali&ación, y la
a=iom)tica en la que se legitima.
En la 3postulada4 analogía, el intelectual intervencionista es un 'medianero etnógrafo( que se
despla&a, no sin dificultades, entre ambos escenarios, el de los agentes hegemónicos, y el de los
e=cluidos, destinatarios de una información políticamente relevante para sus luchas y negociaciones. >e
comprende que, por lo mismo, buena parte de la e=periencia vital de su dialogismo, est< llamada al
silencio estrat<gico.
Comentario )inal.
>in pretensión de conclusividad, considero que el an)lisis precedente permite conceptuali&ar el
conte=to de relevancia como dispositivo interpelante, de producción y de posibilidad, que orientan la
búsqueda del para qu< de la pr)ctica. Este dispositivo tiene ancla#e tanto en un lugar de enunciación
como en un espacio de acción, en el que '6m<rica Iatina( refiere, al menos, a: ,4 un espacio de
pr)cticas epistemológicoAteóricas, con una tradición intelectual, aún no sistemati&ada pero no por ello
inoperante, en la cual las relaciones entre saber y poder han sido constitutivas de las luchas fuera de la
academia; *4 un conte=to <ticoApolítico de interpretación y asignación de sentidos a un con#unto de
conceptos políticamente relevantes, en relación con las particularidades cuanti y cualitativas de los
procesos e=clusorios inflingidos a grupos, comunidades y poblaciones; procesos que, tanto desde un
punto de vista históricoAestructural como legal e institucional, han sido configurados desde la e=periencia
de las diversas formas y momentos de colonialidad en los que no han cesado de rearticularse las
relaciones entre culturas e identidades en condiciones de discriminación y desigualdad; G4 un campo de
e=periencias socioApolíticas transAsub#etivas entramadas a las narraciones y funciones de los estados de
nuestros países respecto de diferentes poderes e=clusorios, y actualmente atravesados por, y coA
implicados en, la asim<trica 'globali&ación( del capitalismo transnacional y la hegemonía discursiva
3triple alian&a acad<micoApolíticoAmedi)tica4 neoliberal.
Ias distintas formas de violencia que llamamos 'e=clusión( remiten a escenarios de fuer&as cuyas
especificidades cobran valor y sentido, a la ve&, como proceso y situación, diacronía en la sincronía;
pues 6m<rica Iatina no es una 'entidad( ni tampoco una 'homogeneidad(. Ia met)fora dram)tica sólo se
vuelve pertinente desde representaciones de los e=cluidos en tanto actores capaces de acción; respecto
de los cuales los intelectuales que interrogan las variables que articulan cultura y poder se interrogan, a
la ve&, las posibilidades de gestionar a favor de dichas fuer&as. En todo caso, estos campos de fuer&as
conte=tualmente referidos parecen, metafóricamente, delinear las figuras de los intelectuales como
puntos de pasa#e, operadores y vectores de fuer&as. >i, entre otras cosas, la hegemonía concierne una
naturali&ación de la apropiación@e=propiación, "por diferentes modos, medios y estrategias", del
repertorio mismo de lo pensable, lo imaginable, lo deseable y lo decible, esto es, una confiscación
cristali&adora de la dimensión imaginarioAsimbólica de las pr)cticas, incluidas las de los intelectuales,
entonces, ante este 'hurto de significación(
H
, la intervención puede imaginarse como una 'pr)ctica de
corsarios(.
Cel citado editorial de El Ojo Mocho, en relación con la intervención de los intelectuales, me he
reservado un a=ioma final: 'es necesario reivindicar la digna capacidad de estremecerse(. >ino ante los
e=cluidos, ante la obscenidad de la hegemonía.
*e"erencias biblio%rá"icas
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Estudios -van)ados, 5E ,D. Kersión revisada en este volumen.
+otas
9 Mirta -ntonelli, Universidad 1acional de Córdo#a, -rentina0 Correo electrónico, "antones:tuttopia0co"
y "antonel:oedel0%%yh0unc0edu0ar
,. Ios planteos que e=pongo en este te=to han sido elaborados y discutidos en distintos momentos y )mbitos. 9na primera
formulación surgió en el marco del seminario ofrecido por Mato en la 9niversidad 5acional de órdoba, 6rgentina. >u reA
escritura dio lugar a la ponencia '>ocial Justice as a Vey Word. Lhree approaches: E. Jelín, 5.García anclini, C. Mato(,
presentada en la sesión Current Studies on Culture and Po;er in Latin -"erica <or ;hat our Enlish Spea*ers Colleaues
;ould call Latin -"erican Cultural Studies4, organi&ada por Caniel Mato, en el marco de la \G
rd
rossroads in ultural >tudies
onference, !irmingham, 8eino 9nido, #unio ** al *M. 3*+++4:6grade&co muy especialmente a 5<stor García anclini y a
Caniel Mato sus pertinentes observaciones sobre esa versión. 9na reformulación comple#i&ada de ese te=to, '5uevos
escenarios@nuevas interlocuciones. $ara repensar las e=clusiones. Eli&abeth Jelín, 5<stor García anclini, Caniel Mato(, en
prensa en /evista Latinoa"ericana de Estudios -van)ados, *++,, nE ,D, fue enriquecida por las devoluciones de los
colaboradores de este volumen, en la reunión de aracas. En particular, agrade&co los interesantes aportes de atherine
Qalsh, Kirginia Kargas, Iaura Maccioni, 6na ?choa Gauthier y George Uúdice.
*. Ia ?56CE$ es creada en diciembre de ,7:G por decreto presidencia, :H@:G. En el decreto ,F: del mismo a0o el $oder
E#ecutivo ordena someter a #uicio sumario a las #untas militares. Ias actuaciones de dicha comisión, con los testimonios de los
sobrevivientes de los centros clandestinos de detención, tortura y desaparición, sería editado como libro por la Editorial
9niversitaria de !uenos 6ires 3E9CE!64 en ,7:D. f. El 2n%or"e de la Co"isión 1acional so#re 3esaparición de personas
1U1C- M=S0
G. 5un se0ala que durante los cuatro a0os iniciales de la presidencia Menem "los de las privati&aciones"se promulgaron *F+
decretos de 'necesidad y urgencia(, no previstos en la onstitución, mientras que en los ,*+ a0os de historia institucional
precedente solo hubo *G. 6 la ve&, la redistribución e=cluyente de la propiedad es la de mayor magnitud en los últimos ,F+
a0os de la 6rgentina.
D. El Prora"a Me"oria, del cual Eli&abeth Jelín es coordinadora acad<mica, integra varias líneas o proyectos: red de
formación de recursos humanos en investigaciones relativas a memorias traum)ticas en los procesos de construcción
democr)tica en el ono >ur y su proyectualidad para el entramado de redes con otros países de otros continentes, el
intercambio con investigadores de distintas filiaciones institucionales, la creación y formación en curso de la !iblioteca
Memoria, que periódicamente difunde un boletín con los últimos aportes acompa0ados por recensiones bibliogr)ficas. $ero
adem)s Jelín viene participando de comisiones intersectoriales de debates tendientes a la institucionali&ación de espacios de
memoria. Ponceptos teóricos de Memoria desde diversas ópticas que contribuyan a definir el propósito del MuseoP. En:
Orani)ación 2nstitucional y Contenidos del 5uturo Museo de la Me"oria 36utores Karios4. !uenos 6ires. olección Memoria
6bierta. 3*+++4.
F. Cicha neutrali&ación opera 'productivamente( en la cristali&ación del 'imaginario del desamparo(, anudada a la impunidad y
la corrupción, la p<rdida de legitimidad de las instituciones políticas, #urídicas, a la ve& que promover) nuevas formas de
gestionar los reclamos. 36ntonelli, *+++b4.
M. García anclini, 5<stor 3,77F4: Consu"idores y ciudadanos0 Con%lictos "ulticulturales de la lo#ali)ación. M<=ico: Gri#albo.
Esta edición incluye la '2ntroducción a la edición en ingl<s. El di)logo 5orteA>ur en los estudios culturales(, ,,A*,. Lodas
nuestras referencias remiten a esta edición.
H. ito aquí una condensadora frase de Iaura Maccioni, e=presada con total relevancia en la reunión del Grupo de Lraba#o en
ultura y $oder de I6>?, en aracas, a propósito de la diferencia de 'temporalidades( entre la 'academia y la política(.
A construção cultural e política da etnicidade no Peru:
José Carlos Mariátegui, José Maria Arguedas e Rodrigo
Montoya.
1
el!a "aptista#
$ntrodução
A avaliação crítica de trajetórias intelectuais, dentro da proposta delineada neste conjunto de artigos,
vem de encontro com uma “etnografia do pensamento antropológico”, decorrente da tentativa de vencer
a rapidez do tempo que consome, inapelávelmente, a memória social e cultural.

!sta crítica parte em "usca das representaç#es intelectuais, das formas atrav$s das quais a questão
da identidade nacional se reproduz ao longo de um determinado tempo, "em como procura refletir so"re
o papel da Antropologia desenvolvida nestes conte%tos e nestes processos.
&este sentido, sua inspiração decorre das id$ias de vários antropólogos, nacionais e estrangeiros,
"uscando, a partir daí, comprovar certas teses, ampliá'las talvez, desco"rir outras.
(

)as $, tam"$m, fruto do encontro com a realidade de outro país, com a desco"erta de que *á, entre
nossas formas de representação do nacional e da nossa disciplina, muitas semel*anças e algumas
diferenças instigantes para a composição de uma a"ordagem comparativa da antropologia dos+nos
países latino'americanos.
!stas perguntas e procuras estão acontecendo já *á alguns anos, criando uma área de pesquisa
promissora e muito ampla porque, justamente, se constituiu enquanto fruto da famosa indagação, “-.... e
quando os outros somos nós?”.
/or sua vez, a comple%idade das possíveis respostas está ligada ao aprofundamento do
con*ecimento das realidades c*amadas periféricas, levado a ca"o por pesquisadores “nativos”,
contraposta ao con*ecimento produzido so"re conte%tos anteriormente colonizados e pesquisados por
intelectuais metropolitanos.
0em d1vida, esta nova situação levou ao desco"rimento e valorização das tradiç#es intelectuais
nacionais e ao seu sistema de refer2ncias que, cada vez mais, parecem constituir um amplo reservatório
de possi"ilidades interpretativas.
&este sentido, não parece difícil compreender esta relação como uma luta de paradigmas e tradiç#es
pela *egemonia e%plicativa que, mesmo tendo seus epicentros nos países centrais, irradiam'se
constantemente aos países perif$ricos, na maioria das vezes gerando novas pol2micas, muitas vezes
como produtos *i"ridados de novas nuances, todas revelando profundas raízes em pro"lemáticas
nativas.
!ste seria o caso, por e%emplo, do indigenismo peruano dos anos 3, fortemente influenciado pelo
mar%ismo, mas adaptando'o 4s necessidades interpretativas do país, especialmente a partir do tra"al*o
precursor de 5os$ 6arlos )ariátegui.
/ortanto, a proposta de uma crítica cultural de cun*o antropológico aparentemente está se
constituindo como uma ponte que se distancia do simples interesse pela descrição de “outros” culturais,
indo em direção 4 consideração das e%peri2ncias etnográficas como e%perimentos que, quando tomadas
coletivamente, sugerem a possi"ilidade de relacionar in1meras críticas dispersas num certo conte%to
com outras, em conte%tos diferentes, de forma comparativa, diluindo de certa maneira a oposição
centro/periferia 76lifford,89:;<.
A id$ia de um socialismo avant la lettre no /eru faz parte das tradiç#es intelectuais e políticas do
país, dentro de um conjunto de mediaç#es culturais, lato sensu, direcionadas para a construção da
nacionalidade. 6ompreender estas representaç#es acerca desta concepção de “nacionalidade” significa
avaliar o peso que o elemento étnico desempen*ou e desempen*a at$ *oje no pensamento social, a
despeito ou e%atamente devido 4s profundas transformaç#es produzidas pela ur"anização, pela
industrialização e pelos movimentos migratórios inter e intra'regionais.
6aptar as formas destas representaç#es implica em perce"er como os intelectuais peruanos
entenderam e entendem a pro"lemática da etnicidade e atentar para algumas das quest#es que fazem
com que e%istam muitas “portas” para o que se coloca como o grande tema, compreender, interpretar a
modernidade periférica peruana.
/ercorrendo este camin*o perce"emos que a questão da etnicidade estava presente desde os
primórdios desta *istória, compondo o que se poderia pensar como uma marca duradoura deste ethos
cultural, o impacto da 6onquista, a colonização da sociedade andina e a mestiçagem de maneira geral.
=a"itou a alma e a mente dos li"erais da >ndepend2ncia c*egando 4 virada do s$culo no ?mago dos
de"ates intelectuais dos 933. )arcou o espaço do socialismo peruano no mundo mar%ista dos anos 3,
passando pelos consensos e dissensos das geraç#es de @A e ;3, permanecendo como marco nas
análises das mudanças provocadas pelo velasquismo a partir dos anos B3.
A d$cada dos :3 tem suas peculiaridades muito em função dos transtornos causados pela viol2ncia
nos Andes e nas cidades, pela nova face ur"ana, resultado dos quase quarenta anos de migraç#es
internas e pela “informalidad” econCmica, principalmente nos centros ur"anos mais populosos. D
tam"$m o período em que se acentuam os de"ates partidários.
@
!sta densa trajetória aca"ou configurando um “pensamento original”, certamente compartil*ado, em
grande medida, por outras naç#es andinas, estreitamente ligado 4s concepç#es de depend2ncia,
desigualdade e *eterogeneidade que as várias geraç#es de intelectuais tiveram, mais e%plícitas, pelo
menos a partir dos anos 3 7Eranco,89:A<.
&este sentido, esta geração inicial foi um marco indiscutível porque, como portadora de uma auto'
refle%ão moderna no /eru, foi a primeira a apontar para uma profunda interrelação entre os fatores
econCmicos, políticos, sociais e culturais.
0em d1vida, so" a influ2ncia de um pensamento metropolitano marcado pelo mar%ismo, mas não
apenas pelo mar%ismo, e esta $ uma característica que merece consideraç#es.
As primeiras d$cadas do s$culo assistiram ao aparecimento de uma vanguarda ur"ana, limen*a,
estimulada pelos primeiros sinais de uma incipiente classe operária, que tam"$m foi influenciada por
uma intelectualidade regional, especialmente cusquen*a, muito ligada 4s correntes indigenistas.
)as a influ2ncia revolucionária europ$ia tam"$m se fez sentir, tanto em relação aos anarquistas, que
voltaram a lutar pela organização dos tra"al*adores, quanto aos ideais socialistas, pedra'de'toque na
luta antiimperialista .
)uito se poderia dizer so"re a revolução ur"ana pela qual Fima vai passar nesta $poca e que aca"ou
por transformá'la, efetivamente, no locus desta proximidade imaginativa da revoluço de que fala /errG
Anderson 789:@<.
&o entanto, $ imprescindível dirigir o ol*ar para a serra, pela import?ncia que ela e%erceu nas
posiç#es assumidas por )ariátegui, em função do seu potencial utópico. /ela primeira vez na *istória
intelectual do país algu$m foi capaz de propor e "uscar a totalidade da &ação, como característica
fundamental desta modernidade “perif$rica”.
!screvendo so"re os ensaistas peruanos do período de 8:@:+89@:, Fuis !nrique Hord esclarece a
import?ncia destes 833 anos na construção do que poderíamos c*amar de uma tradiço, duração em
que se desenvolveu o pensamento de )anuel Ionzález'/rada, as primeiras colocaç#es indigenistas
dentro da Jniversidade de 0an )arcos, e o ímpeto indigenista em Fima, 6uzco e /uno, fazendo
aparecer in1meras revistas, livros, posicionamentos políticos 7Hord,89B:<.
! justamente por ter'se constituído numa tradiço nunca dei%ou de apresentar'se como um campo
c*eio de am"igKidades e de conflitos, fundamentalmente pelo fato de ter sido, ao mesmo tempo, campo
do literário e do político 7ver,Lristal,8998<.
Eoram, portanto, in1meras as características que levaram 4 apro%imação entre socialismo e
indigenismo, na medida em que, sendo a massa camponesa ao mesmo tempo indígena, esta vai, aos
poucos, surgindo como o em"rião do socialismo peruano. Ham"$m não será por acaso que as quest#es
antropológicas+políticas terão, em momentos muito especiais, um tratamento literário de grande
repercussão.
A
!screvendo na mesma $poca que )ariátegui, =ilde"rando 6astro /ozo, tam"$m socialista convicto,
não se restringiu a tra"al*os de cun*o científico e político, na sua novela !enuevo de "eruanidad, título
certamente estran*o para uma novela, insere um "rólogo, por ele mesmo c*amado de prólogo pol#mico,
em que faz questão de discutir temas sociais, raciais e culturais.
;
A produção literária de )ariátegui ficou sempre em segundo plano, seja porque ele mesmo a
considerou de menor valor, ligada 4 sua auto'denominada edad de piedra, seja porque seus editores
levaram sua classificação muito a s$rio, a verdade $ que poucos críticos de"ruçaram'se so"re ela. M
que se releva mais são suas posiç#es de “crítica literária”.
&o entanto, numa entrevista dada em 89;, 4 pergunta “N6ómo cam"iaron sus rum"os G
aspiraciones literarias G se definieron en la forma que *oG se *an definidoO”, ele respondeu,
0oG poco auto"iográfico. !n el fondo no estoG muG seguro de *a"er cam"iado -.... 0i en mi adolescencia mi
actitud fue más literaria G est$tica que religiosa G política no *aG de qu$ sorprenderse. !sta es una cuestión de
traGectoria G una cuestión de $poca. =e madurado más que cam"iado. Fo que e%iste en mí a*ora, e%istía
em"rionaria G larvadamente cuando Go tenía veinte aPos G escri"ía disparates de los cuales no s$ por qu$ la
gente se acuerda todavía. !n mi vida *e encontrado una fe. =e a*í todo. /ero la *e encontrado porque mi alma
*a"ía partido desde muG temprano en "usca de Qios. 0oG un alma agónica, como diría Jnamuno 7Ramos,89;<.
!sta “f$”, que o próprio )ariátegui coloca como religiosa e política, jaz no fundo deste manancial
revolucionário que tantos frutos inspiradores tem dado no /eru e, por que não dizer, na Am$rica Fatina
como um todo.
Ao voltar da sua e%peri2ncia+e%ílio na !uropa, )ariátegui entregou'se definitivamente ao estudo da
realidade peruana, usando o mar%ismo como m$todo de análise, intensificando tam"$m seu tra"al*o
com líderes sindicalistas.
Acentua'se sua ação escrita, dentro do ensaísmo político, quando voltou a escrever para a revista
$undial, %ariedades, $erc&rio "eruano e tam"$m para pu"licaç#es estrangeiras. !m setem"ro de 89;
apareceu sua tão son*ada revista 'mauta, em cuja “apresentação” estão suas famosas palavras,
declarando ser um *omem de filiação e f$, e que por esta razão a revista rec*açaria tudo o que fosse
contrário 4 sua ideologia, ou que não tivesse ideologia alguma. Ali tam"$m revelou sua adesão a um
estilo muito específico de indigenismo, forjado naquele conte%to,
-.... !l título no traduce sino nuestra ad*esión a la Raza, no refleja sino nuestro *omenaje al >ncaísmo. /ero
específicamente la pala"ra Amauta adquiere con esta revista una nueva acepción. Fa vamos a crear otra vez. !l
o"jeto de esta revista es el de plantear, esclarecer G conocer los pro"lemas peruanos desde puntos de vista
doctrinarios G científicos. /ero consideraremos siempre el /er1 dentro del panorama del mundo -....
B
M mesmo conte%to que deu ao seu socialismo uma feição particular, ainda que acreditasse na ruptura
revolucionária, e que o espaço ideal para a revolução fosse mesmo as cidades, por volta de 899,
seguia resolutamente em direção ao seu confronto final com a ((( (nternacional. !nfatizando o potencial
revolucionário do mito e sua capacidade de arrastar as massas 4 ação, e ao mesmo tempo realizando
uma trajetória de volta em direção ao "er& profundo, vai dizer,
-.... lo que afirmo, por mi cuenta, es que de la confluencia o aleación de indigenismo G socialismo, nadie que mire
al contenido G a la esencia de las cosas puede sorprenderse. !l socialismo ordena G define las reivindicaciones
de las masas, de la clase tra"ajadora. S en el /er1 las masas Tla clase tra"ajadoraT son en sus cuatro quintas
partes >ndígenas. &uestro socialismo no sería, pues, peruano, Tni sería siquiera socialismoT si no se
solidarizase primeramente con las reivindicaciones indígenas. !n esta actitud no se esconde nada de
oportunismo. &i se descu"re nada de artificio, si se refle%iona dos minutos en lo que es socialismo. !sta actitud
no es postiza, ni fingida, ni astuta. &o es más que socialista 7)ariátegui,89::,8B<.
/rocurando compreender sua &ação, e ao mesmo tempo fazer do socialismo uma ligadura entre
tradição e modernidade, foi compondo um contraponto de muitas e variadas oposiç#es, em primeiro
lugar, no diálogo que esta"eleceu entre uma certa id$ia de vanguarda 7comprometida< e 7o< indigenismo,
entre o Mcidente e o mundo andino, entre a reivindicação de uma *eterodo%ia e a e%altação da
disciplina, entre o nacional e o internacional.
! foi esta maneira peculiar de articular mar%ismo e nação que o levou a propor um mar%ismo tão
original, como o de Iramsci ou de FuUács, graças ao qual o /eru encontrou um lugar na geografia do
mar%ismo ocidental, ainda que não tivesse uma “genealogia perfeita”, pois ao lado de )ar% e !ngels
figuravam Venedetto 6roce, /iero Io"etti , =enri Var"usse e 0orel.
:
&o final de 898A, um ataque a uma fazenda em /uno, liderada por !umi $aqui, um sargento que
resolvera apoiar os camponeses e dirigir um levante indígena, traz novamente 4 tona energias utópicas
adormecidas. !m"ora fácilmente sufocada, esta ef2mera re"elião anunciava, por sua vez, uma
alternativa, o renascimento de uma utopia.
!screveu )ariátegui,
-.... la vida nacional llega induda"lemente a una etapa interesantísima. 0e diría que asistimos a un renacimiento
peruano. Henemos arte incaico. Heatro incaico. )1sica incaica. S para que nada falte nos *a so"revenido una
Revolución incaica 7898B<.
/ara )ariátegui os indígenas, que ele c*amava de camponeses, poderiam assumir as id$ias
socialistas e conjugá'las 4s suas aspiraç#es messi?nicas justamente porque estas *aviam sido capazes
de manter e preservar esse antigo coletivismo andino. Assim, parado%almente, no atraso da sociedade
peruana ele via o camin*o para a modernidade que era, justamente e ao mesmo tempo, a justificativa
para a proposta socialista no /eru.
:
Apesar da desmistificação que posteriormente se fez deste comunismo agr)rio, "aseado nas
resson?ncias do >mp$rio >ncaico sustentado por )ariátegui, este e%agero, por assim dizer, foi
imprescindível na formulação de uma via própria para o socialismo peruano, indo'americano, pensado a
partir das lutas no campo, da so"reviv2ncia do messianismo andino e do coletivismo como forma de
organização indígena 7ou camponesa<.
M encontro com o andino levou'o tam"$m a relevar a import?ncia da *istória de um país no qual a
dura carga de frustraç#es se torna, ao mesmo tempo, sustento para a esperança.
9
5os$ )aria Arguedas c*egou a Fima para estudar =umanidades na Jniversidade de 0an )arcos em
89(8, um ano após a morte de )ariátegui. !m termos intelectuais, dois antecessores são importantes
para compreender a trajetória de Arguedas, por um lado, )ariátegui, e por outro, Fuis Walcárcel.
Walcárcel tam"$m c*egou a Fima em 89(3, convidado por 0ánc*ez 6erro para dirigir o )useu
Volivariano 7Walcárcel,89:8<.
Eatos diversos fizeram com que, por volta de 89@A, sua id$ia de um )useu &acional, ela"orada em
89(8, viesse a concretizar'se. !sta id$ia procurava responder 4 necessidade emergente e crescente de
produzir uma visão de conjunto do processo *istórico peruano. )as que tam"$m encamin*asse uma
diretriz integradora dos diversos e dispersos museus capitalinos, concentrando a visão, integrando os
esforços e incentivando a investigação.
Qaí a criação de dois institutos dentro do )useu, o >nstituto de Arte /eruano e o >nstituto de
>nvestigaciones Antropológicas e =istóricas.
6om Walcárcel introduziu'se na vida acad2mica limen*a a a"ordagem indigenista cusquenha,
calcada na import?ncia da completa imersão na vida indígena para mel*or compreend2'la, contrapondo'
a, portanto, com as diversas perspectivas com que a intelectualidade limen*a se apro%imava da cultura
peruana antiga, fruto do acesso 4s refer2ncias mais atualizadas das ci2ncias *umanas, produzidas na
!uropa e !stados Jnidos, mas sem o contato direto com a região serrana.
!ste mesmo espírito acompan*ou'o na condução do curso de *istoria del "er&+(ncas, que ele
formulou para a Eaculdade de Fetras da Jniversidad de 0an )arcos, no início de 89(8.
A *istória deste período, dos em"ates políticos e das pesquisas, revelam'nos como e porque o país
estava realmente sendo re+desco,erto pela etnologia como o estudo da realidade viva,
6on la etnología se introdujo el estudio del presente G, por necesidad inmediata, la proGección *asta el futuro en
nuestras investigaciones de la cultura peruana antigua 7op.cit,((<
Realmente, a situação dos indígenas contempor?neos rece"ia um novo ol*ar e, em lugar da intuição,
podiam contar com uma metodologia que, a partir do presente, lançava luzes so"re o passado
permitindo, por sua vez, a construção de uma imagem de país e de nação que se projetava em direção
ao futuro.
A nova preocupação com a mudança social+cultural representou a perspectiva que o indigenismo
peruano assumiu, quase vinte anos depois da novela+testemun*o ideológico -empestad en los 'ndes do
próprio Walcárcel, quando então ele próprio afirmava o ressurgimento da raça indígena,
-.... la cultura "ajará otra vez de los Andes. &o mueren las razas. /odrán morir las culturas, su e%teriorización
dentro del tiempo G del espacio. Fa raza UesXa fue cultura titiUaUa G despu$s ciclo >nUa. /erecieron sus formas
-.... /ero los UesXas so"reviven todas las catástrofes -.... en lo alto de las cum"res andinas "rillará otra vez el sol
magnífico de las e%tintas edades -.... 7op.cit.,s+data<.
/ortanto, para "alizar o aparecimento de um novo indigenismo peruano poderíamos tomar como
marcos dois livros de Walcárcel, -empestad en los 'ndes 789B< e !uta .ultural del "er& 789@A<, fruto de
marcantes e%peri2ncias sociais e intelectuais,
-.... de *a"er sido una corriente de denuncia G crítica, G despu$s de *a"er anunciado la “indigenización” del /er1,
el indigenismo se convertía a*ora en una escuela de pensamiento. &osotros no *a"íamos "uscado el cam"io
total, sino la valoración G el respeto *acia la cultura indígena. A pesar de que desaparecieron las condiciones
para la denuncia G la propaganda en favor de los indios, quedó vivo el sentido esencial, la conservación de los
valores culturales autóctonos. 7op.cit, (A<
!ra, enfim, o momento de cruzar a fronteira em direção 4 modernidade, sem perder os vínculos com
a tradiço. 6omeçou a delinear'se a preocupação com o fato de que, em"ora as mudanças econCmicas
introduzidas no país desde o s$culo YW> não tivessem podido alterar a consci2ncia coletivista da
população indígena, isso não significava que estas mesmas populaç#es não tivessem o direito aos
"enefícios das inovaç#es modernas. Qesta maneira, aquele estudo preferentemente voltado 4s quest#es
*istóricas, ao con*ecimento do passado, começou a dedicar'se mais ao presente.
Assim, seguindo o próprio percurso de Walcárcel perce"emos como o indigenismo foi se tornando
uma escola de pensamento, em primeiro lugar, pelo seu caráter “científico” devido 4s novas disciplinas
que foram sendo introduzidas nos cursos de !tnologia, e em segundo lugar, pelo seu caráter “prático”, já
que a avaliação etnológica passou a ser condição pr$via para qualquer formulação de projetos voltados
4s populaç#es indígenas. D preciso lem"rar que esta perspectiva incorporou'se aos fins
desenvolvimentistas a partir de 89@;, com a criação do (nstituto (ndigenista "eruano, órgão vinculado ao
)inist$rio de 5ustiça e Hra"al*o do qual Walcárcel foi o primeiro diretor.
9
6omeçou a crescer, então, o interesse pela população indígena, especialmente no que se refere 4s
suas manifestaç#es culturais, al$m do >nstituto de Arte /eruano, do )useo de la 6ultura /eruana, o
)inisterio de !ducación /1"lica passou a contar com um departamento de folUlore na parte de Qirección
de !ducación Artística que, com a ajuda de mil*ares de professores espal*ados por todo o país, passou
a recompilar materiais folclóricos.
!screvendo no período do pós'guerra, sua percepção da economia peruana $ positiva, na medida
em que estaria sendo acelerada a destruição do feudalismo,
-.... el nom"re G la fama del /er1, alcanzarán nuevos G definitivos resplandores, afianzándose las penosamente
adquiridas características de su vida internacional -.... son rasgos propios de la personalidad del /er1 en sus
relaciones e%ternas, un profundo sentido de convivencia armónica G una e%quisita sensi"ilidad para perci"ir lo
justo-.... 7Walcárcel,89;A,@<.
!nfim, ainda que manten*a sua antiga posição ideológica, esta aparece agora "em mais matizada,
pelo menos, por duas outras fortes influ2ncias, o socialismo e a etnologia como formas de compreensão
e transformação da realidade.
5os$ )aria Arguedas foi aluno de Walcárcel em 89(8, antes do período em que, por raz#es políticas,
aconteceu o fec*amento da Jniversidade de 0an )arcos. Qepois, quando ela foi rea"erta, em 89(A,
Arguedas precisou dei%ar os estudos para tra"al*ar.
&esta fase está envolvido com a literatura, em 89(A pu"licou sua colet?nea de contos 'gua, "em
como /os 0scoleros e 1arma 2u3a3. /articipando da milit?ncia anti'fascista aca"ou sendo preso. Qesta
e%peri2ncia resultou seu romance 0l 4exto 7nome da prisão onde esteve< e, logo em seguida, apareceu
.anto 2ech5a. !m 89(: começou a escrever 6a5ar 7iesta.
Woltando aos seus estudos, tra"al*ou durante alguns anos como professor secundarista, retornando
4 cena intelectual limen*a em 89A( como c*efe do >nstituto de !studios !tnológicos do )useo de la
6ultura, e secretário do 6omit$ >nteramericano de EolUlore, tornando'se, desta maneira, editor da revista
7ol8lore 'mericano. !m 89A; produz seu primeiro tra"al*o de peso em !tnologia, conseguindo seu título
de "ac*arel no ano seguinte. !m 89A9 c*ega 4 sua tese doutoral na !span*a e, de volta ao /er1,
passou a lecionar na Jniversidade de 0an )arcos.
&os anos sessenta a situação política agravou'se em todo o continente e no /eru a repressão militar
produz in1meras vítimas.
Arguedas continua a produzir literatura, de cun*o indigenista e li"ertário, ao mesmo tempo em que
aprofunda seus con*ecimentos antropológicos, lecionando e criando discípulos. !m função de um
conv2nio+projeto para pesquisar a literatura oral peruana ele passou a lecionar na Jniversidad Agraria Fa
)olina. Afastado da milit?ncia política desde que *avia saído da prisão, não se envolve com nen*um
partido político. 0eu esforço concentra'se na ansiada percepção, compreensão e interpretação do seu
país, tanto na literatura quanto na !tnologia.
83
Qesta $poca at$ 89;9, ano em que cometeu o suicídio, passou por períodos "em produtivos e outros
em que sucum"ia diante de sua doença psíquica, uma profunda depressão que o acompan*ava já *avia
muitos anos.
0eu 1ltimo tra"al*o, uma novela inaca"ada, pode ser pensada como um paradigma da relação
intelectual e emocional, consu"stanciado numa escritura em que tanto a literatura quanto a antropologia
são invocadas de forma profunda e ine%orávelmente entran*adas 7Arguedas,8993<.
0ome'se a tudo isso as tens#es do conte%to social, político e intelectual decorrentes das press#es do
de"ate so"re o engajamento político dos intelectuais latino'americanos e teremos, quem sa"e, a
possi"ilidade de compreender as seguintes palavras de Arguedas,
Eue leGendo a )ariátegui G despu$s a Fenin que encontr$ un orden permanente en las cosasZ la teoría socialista
no sólo dio un cauce a todo el porvenir sino a lo que *a"ía en mí de energía, le dio un destino G lo cargó a1n
más de fuerza por el mismo *ec*o de encauzarlo. N=asta dónde entendí el socialismoO &o lo s$ "ien. /ero no
mató en mí lo mágico 789;9<.
A compreensão do que seria este m)gico para Arguedas $, certamente, desafiante.
!ntre in1meros comentadores da sua o"ra, gostaria de destacar duas posiç#es antagCnicas que
consu"stanciam uma pol2mica "astante relevante e, duradoura, por um lado, Wargas Flosa, acusando
Arguedas de ser o contrutor de uma utopia arcaica na medida em que teria mitificado uma suposta
dualidade cultural do país que, no fundo, era apenas sua, esp$cie de personagem o"cecado em viver
uma fronteira ultrapassada, e, portanto, construtor de sua própria mitologia.
Qe certa maneira, o que Wargas Flosa apresenta $ a figura de um *omem paralisado, desgarrado
entre dois mundos que seus dois 9orros representam,
-.... el de un *om"re aferrado a cierta antigKedad, a un mundo campesino, impregnado de ritos, cantos G
costum"res tradicionales -.... mundo arcaico que $l conoció de niPo, que estudió como folUlorista G etnólogo G
que, como escritor, idealizó G reinventó. S del otro lado, el de un intelectual convencido de que la luc*a por la
justicia G la modernidad era necesaria G que adoptaría -.... la forma de una revolución mar%ista. Arguedas
presintió siempre que am"as ad*esiones eran incompati"les 7Wargas Flosa,89:3<.
!m 89B;, no famoso prólogo 4 colet?nea de artigos escritos por Arguedas entre 89@3 e 89;9,
4e:ores e (ndios, [ngel Rama, ao contrário, afirmava que a unidade da produção arguediana resultava
do fato de estar centralizada no índio peruano, do seu caráter francamente nacionalista, e da ampliação
desta visão pela inclusão, crescente, dos estratos de índole mesti9a, prolongamento daquela
cosmovisão original 7Rama,89B;<.
Assim, se no primeiro livro de contos, 'gua 789(A<, e na primeira novela, 6a5ar 7iesta 789@8<, ele
permanecia de costas para as normas da referida modernidade, nos tra"al*os su"seqKentes Arguedas
partiu em "usca de um registro mais adequado 4 percepção da nação enquanto totalidade, como sugere
Rama 789:<, em"ora nas o"ras su"seqKentes continuasse com a concentração anterior, onde se
reiteravam os mesmo temas.
88
Qesta maneira, se de alguma forma o m)gico em Arguedas sugere a Wargas Flosa uma certa
irracionalidade, um descompasso com seu tempo, uma relação negativa entre mito e utopia, para [ngel
Rama, aquele universo arguediano fi%o, prototípico, repetitivo, sugere um jogo de perman2ncia e leves
variaç#es, um verdadeiro modelo sim"ólico no qual a criação artística está situada no centro da
transculturaço.
;<
&ele, este pensamento intermin)vel, no sentido estruturalista, se configura numa convicção
apai%onada de que o país só teria salvação e saída atrav$s da recuperação da cultura indígena, dos
valores ancestrais, reproduzindo, de início, o mesmo esquema dicotCmico de dominadores+dominados,
logo comple%ificado pela pro"lemática das classes sociais, influ2ncia nítida de )ariátegui e das leituras
socialistas.
/ortanto, diferentemente de Wargas Flosa, Rama perce"e a superação da mencionada utopia arcaica
atrav$s de um modelo que englo"aria referentes linguísticos, literários, sociológicos+antropológicos e
míticos.
Qesta maneira, Arguedas estaria dotando o sistema regional de novas potencialidades, ligadas 4
função que a novela vai adquirindo no conte%to latino'americano, ou seja, como instrumento privilegiado
tanto em relação ao processo de transculturação quanto 4 emerg2ncia de um narrador oriundo de uma
pequena "urguesia ansiosa por lutar pelos valores autóctones, mediadora dos dois mundos.
&este sentido, $ possível imaginar este m)gico arguediano como decorr2ncia e, por outro lado, como
função mediadora deste caráter de fronteira, nos vários sentidos sugeridos at$ agora, o artístico, o
cultural e o político.
M antropólogo e novelista Rodrigo )ontoGa Rojas decidiu estudar Antropologia depois de um
encontro com 5os$ )aria Arguedas, que era amigo do seu pai. 0errano de /uquio, c*egou em Fima nos
anos sessenta, para freqKentar a Jniversidade de 0an )arcos. 0eguiu uma carreira acad2mica de muito
2%ito sendo atualmente professor em$rito da referida universidade.
!m 899@, já afastado da milit?ncia política desde 89B:, trou%e aos círculos intelectuais um tra"al*o
de síntese da questão $tnica e política de resson?ncias muito diretas com a o"ra de Arguedas e de
)ariátegui.
Al$m da intenção e%plícita de fazer um "alanço ideológico das tend2ncias políticas do país, contando
a *istória de uma e%clusão fundante da sociedade peruana, apresenta sua proposta de um socialismo
m)gico, um projeto de transformação, agora realmente ligado ao entendimento da diversidade $tnica e
cultural, postulando'o como a 1nica saída para uma sociedade democrática 7)ontoGa,899@<.
Qesta maneira, a id$ia de uma utopia andina, formulada originalmente por )anuel Vurga e Al"erto
Elores Ialindo, reaparece vários anos depois como utopia da diversidade.
8(
\ue mudanças teriam ocasionado esta passagem, e o que ela significa em termos sociais e
intelectuaisO
M fio condutor parece apontar para a questão da viol2ncia enquanto componente estrutural da
*istória peruana, fruto da e%clusão da população indígena e mestiça. )as tam"$m diz respeito a uma
avaliação da intelectualidade peruana, colocada em termos de uma perspectiva crítica dos projetos,
tanto da direita quanto da esquerda, o"jetivando sua superação em direção a uma democracia plena, a
uma cidadania para todos.
Hra"al*ando com a questo étnica ele aponta a profunda relação entre messianismo+milenarismo e a
política, que no /eru não seria uma atividade profana e sim profundamente condicionada pelo fator
religioso.
;=
&a realidade, esta seria a c*ave para a compreensão do que )ontoGa c*ama de hori9onte utópico,
ou seja, uma com"inação de utopia andina e socialismo, fruto de um processo de mitificação da *istória
incaica e sua apropriação pela política. 0ua am"ição política e intelectual assenta'se numa questão
muito clara,
a lo largo de mis tra"ajos trato de responder a la pregunta general N]cuál es el proceso de articulación entre el
capitalismo G el complejo universo indígena del país]O
&este sentido, sua posição $ e%plícita,
-.... pensar el socialismo en el /er1 en t$rminos in$ditos, partiendo de las potencialidades que nuestro propio
pue"lo tiene, aprendiendo de la *istoria, es un reto difícil G ^al mismo tiempo^ un peligro para los defensores del
orden G para quienes reducen el /er1 a su simple fragmento occidental G costePo -.... Fa solidariedad con los
vencidos G los oprimidos es una cuestión de principio si se tiene una firme convicción socialista G realmente
democrática.
Ao mesmo tempo, )ontoGa v2 na utopia andina uma resposta totalizadora ao localismo, enquanto
resquício do >mp$rio >ncaico, projetando a id$ia de um homem andino enquanto uma totalidade de traços
comuns, e%pressando uma *istória imaginada ou desejada e não a realidade de um mundo fragmentado.
0eria, desta maneira, o conjunto de projetos para enfrentar esta realidade, o ponto de encontro entre
a memória e o imaginário.
M que parece importante salientar $ que esta utopia necessita da e%ist2ncia, real ou imaginária, desta
pluralidade/diversidade, enquanto ao mesmo tempo precisa postular uma andinidade que d2 unidade 4s
suas proposiç#es. !nfim, o localismo pode ser compreendido como fonte identitária e, ao mesmo tempo,
como aquilo que precisa ser superado.
&a realidade, a id$ia de uma diversidade/pluralidade étnica está naturalmente ligada 4 uma
concepção espacial específica, grupos diversos, ligados aos seus lugares de origem ou, pelo menos,
aos locais que l*es foram destinados para viver. /ortanto, localismo ligado 4 diversidade pressup#e
fragmentação.
Qaí a necessidade de superá'lo numa concepção unitária de identidade que seja capaz de manter a
id$ia de diversidade/pluralidade, atrelada a uma concepção espacial que independa do conte%to real.
A recriação de uma identidade $tnica numa metrópole como Fima, por e%emplo, passa a supor que
ela seja capaz de lidar simultaneamente com a diluição de um localismo geográfico enquanto suporte de
identidade, e a recriação de espaços concretos e+ou imaginários onde ancorá'la.
&este caso, interpretar a *istória peruana apresenta'se como a própria caracterização desta utopia
da diversidade a qual, por raz#es ó"vias, encontra em Arguedas sua mais aut2ntica e%pressão.
6ontar a *istória desta e%clusão, como afirma )ontoGa, implica tam"$m em construí'la e, portanto,
utopia andina e utopia da diversidade tornam'se as duas faces de uma 1nica moeda, uma que retoma o
passado, outra que aponta para o futuro, atrav$s da proposta do socialismo m)gico.
!ste caráter “mágico” atri"uído ao socialismo, ou pelo menos a este socialismo, tem tam"$m em
Arguedas sua refer2ncia e legitimação, sua escritura, misto de revolução e assom"ro, de 2%tase e
desilusão, $ tam"$m uma escritura de fronteiras, um território potencialmente a"erto a
7re<interpretaç#es.
!m termos da sua import?ncia política, ele foi o grande defensor da criatividade do povo peruano e,
como vimos, procurou construir uma visão de totalidade do país.
0egundo )ontoGa, nas palavras do discurso “&o soG un aculturado” está toda a inspiração para se
compreender a possi"ilidade da coe%ist2ncia do socialismo e do pensamento m)gico, ou seja, da
tradição com a modernidade.
! $ neste sentido que camin*a sua concepção de um socialismo m)gico, no qual e%iste um encontro
impostergável entre a política e os in1meros movimentos sociais, entre o respeito pela diferença e a luta
pela autodeterminação.
Re%er&ncias 'i'liográ%icas
Anderson, /errG 789:@< “)odernidade e Revolução”. >n, >ovos 0studos. 6e"rap, no. 8@.
______________ 789:9< .onsideraç?es so,re o marxismo ocidental. 0ão /aulo, !ditora Vrasiliense.
Arguedas, 5os$ )aría 789;9< “&o soG un aculturado”. Qiscurso ao rece"er o pr2mio >nca Iarcilaso de la Wega,
Fima.
```````` 78993< 0l 9orro de arri,a 3 el 9orro de a,a@o. !dición 6rítica. 7!ve')arie Eell<, !span*a,
Jnesco e )inist$rio de 6ultura da !span*a e da Erança, 6oleção Arc*ivos, no. 8@.
6astro /ozo, =ilde"rando 789B9< >uestra .omunidad (ndígena. Fima, !dição do autor.
6lifford, 5ames e Ieorge )arcus 789:;< 1riting .ulture. -he poetics and politics of ethnograph3. VerUeleG,
JniversitG of 6alifornia /ress. !stas id$ias estão tam"$m em Ieorge )arcus e ). Eisc*er. 789:;< 'nthropolog3
as a cultural critique. 6*icago, JniversitG of 6*icago /ress.
Elores Ialindo, Al"erto 789::< Auscando un (nca. (dentidad 3 Btopía en los 'ndes. Fima, !ditorial =orizonte.
Eornet'Vetancourt, Ra1l 7899A< C $arxismo na 'mérica /atina. 0ão Feopoldo, Rio Irande do 0ul, !ditora
J&>0>&M0.
Eranco, 6arlos 789:A< “&ación, !stado G clases, condiciones del de"ate en los :3”. >n, !evista 4ocialismo 3
"articipación, &o. 9, Fima.
5ameson, Eredric 789:A< $arxismo e 7orma. -eorias dialéticas da /iteratura no século DD. 0ão /aulo, =ucitec.
Lristal, !fraín 78998< Bna visión ur,ana de los 'ndes. Eénesis 3 desarrollo del (ndigenismo en el "er& F;G=G+
;HIJK. Fima, >nstituto de ApoGo Agrario.
Foureiro, >sa"el )aria G Ricardo )usse 7orgs.< 7s+data< .apítulos do $arxismo Ccidental. 0ão /aulo, !ditora
Jnesp.
)arcus, Ieorge G )ic*ael Eisc*er 789:;< 'nthropolog3 as a .ultural .ritique. 6*icago, JniversitG of 6*icago
/ress.
)ariátegui, 5os$ 6arlos 7898B<. >n, 5ornal 0l -iempo, Fima, aPo >>, no. ::, A+3@+898B.
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(otas
O 4elma Aaptista, Bniversidade 7ederal do "aran), Arasil. .orreo eletrPnicoQ selma,apRterra.com.,r
8. 5os$ 6arlos )ariátegui nasceu em )oquegua, um porto fluvial ao sul do /eru, em 8@ de jul*o de 8:9@ 7a autora )aria
aesse, que escreveu a "iografia que faz parte das o"ras completas, dá como data de nascimento 8:9A, mas seus fil*os
comemoraram seu centenário em 899@< e morreu em Fima, no dia 8B de a"ril de 89(3. 5os$ )aria Arguedas nasceu em
Anda*uaGlas no dia 8: de janeiro de 8988. )orreu em Fima, no dia de dezem"ro de 89;9. Rodrigo )ontoGa nasceu em
/uquio, nos anos quarenta, e vive em Fima.
. &este sentido, ver os artigos de )irta Alejandra Antonelli, aalter )ignolo, Ramón /ajuelo, 5uan /o"lete, entre outros.
(. 6f. R. 6ardoso de Mliveira 789::< “/or uma etnografia das antropologias perif$ricas”. >n, 4o,re o pensamento antropológico,
Hempo Vrasileiro, Rio de 5aneiro 7899A<Z “&otas so"re uma estilística da antropologia”. >n, 0stilos de antropologia, !d.
Jnicamp, 6ampinasZ Ru"en, Iuillermo R. 7899< “A teoria da identidade na antropologia, em e%ercício de etnografia do
pensamento moderno”. >n, !o,erto .ardoso de Cliveira. *omenagem. Jnicamp+>E6=, 6ampinasZ 789::< “Heoria da
>dentidade, uma crítica”. >n, 'nu)rio 'ntropológico :;.
@. M )>R 7)ovimiento de >zquierda Revolucionaria< nasceu em 89A9, como dissid2ncia do A/RA. !m 89;A inicia uma ação
guerril*eira, sendo derrotado no começo de 89;;. M WR 7Wanguardia Revolucionaria< nascido em 89;A, comp#e'se de vários
n1cleos radicais saídos do /6'Jnidad, do Acción /opular e do trots8ismo. Am"os vão ser os troncos centrais da c*amada
“nueva izquierda”. &os anos B3 sofrem novas divis#es. !m 89BB, no auge dos movimentos sociais e da a"ertura democrática,
as várias facç#es do )>R, do WR, e do /6R 7/artido 6omunista Revolucionário< vão convergir na JQ/ 7Jnidad Qemocratico
/opular<. !m 89:3, a JQ/ une'se com o /6'Jnidad e o /atria Roja, "em como com outros grupos menores formando a >J
7>zquierda Jnida<, que vai atravessar os anos :3, c*egando aos 93, num confronto "ilateral, tanto contra o 0endero Fuminoso,
que se dizia *erdeiro das id$ias de )ariátegui e Arguedas, como contra a direita, encarnada no movimento Fi"ertad de Wargas
Flosa e Eujimori.
A. !sta outra face da mesma tradição $ altamente estimulante. Qevemos considerar, neste caso, a passagem do próprio
)ariátegui pela literatura, e a presença marcante de Walcárcel, que antes de tornar'se um “antropólogo”, escreveu literatura
indigenista. &a sua esteira vão estar outros, como, por e%emplo, 6astro /ozo, Arguedas e Rodrigo )ontoGa.
;. Wer =ilde"rando 6astro /ozo 7s+data<. !dição do autor, “como tra"ajo mercancia, esta o"ra pertenece al autor, quien se
reserva todos los derec*os de reproducción, total o parcialmente. !l precio es inaltera"le, A3 centavos en Fima, ;3 en
provincias”.
B. A palavra “amauta” pode ser traduzida como líder intelectual. !m qu$c*ua significa *omem sá"io, mestre 7cf. Ilossário,
escrito por )artin Fien*ard, para o dossi2 so"re Arguedas, pu"licado por !ve')arie Eell, citado na "i"liografia.<
:. A avaliação do que veio a c*amar'se “mar%ismo ocidental” $ "astante ampla, não ca"endo nos propósitos deste artigo.
&esta genealogia, relida por autores importantes como /errG Anderson, seus nomes nem constam. &o entanto, numa
genealogia do mar%ismo latino'americano, como a que faz Raul Eornet'Vetancourt, entre outros, ali estão estes pensadores
que e%erceram grande influ2ncia na formação político'filosófica de )ariátegui. Al$m dos franceses =enri Var"usse e Romain
Rolland, destaca'se Ieorges 0orel 78:@B'89<, e, entre os italianos, Venedetto 6roce 78:;;'89A< e /iero Io"etti 78:9B'
89;<, este, por e%emplo, citado pelo próprio )ariátegui como “ uma das ca"eças com as quais me sinto em má%ima sintonia”
7apudQ Raul Eornet'Vetancourt, pg.8AB<.
9. >nteressante o"servar que, nesta relação específica entre socialismo e etnicidade, esta categoria de “camponeses” na
realidade dissimula a noção de “etnicidade”. D, sem d1vida, uma formulação datada, marcada pelas quest#es da $poca.
83. &a sua opinião teria que *aver um quarto tomo do 6apital, onde, junto com o mar%ismo enquanto e%pressão mais alta do
pensamento crítico da modernidade, estaria, tam"$m, a tradição *istórica de cada país.
88. Ms dois projetos mais con*ecidos desta $poca são, %icos e "uno -am,opata. !stas atividades levaram 4 criação do "lan
>acional de (ntegración de la "o,lación ',orígen, de 89A9.
8. 0ua novela /os !ios "rofundos apareceu em 89;@.
8(. Miamantes 3 "edernales 7 89A@<, /os !íos "rofundos 789A:<, /a agonía de !asu Siti 789;<, -odas las 4angres 7 89;@K,
'mor $undo 789;B< e, finalmente, a o"ra póstuma, 0l 9orro de arri,a 3 el 9orro de a,a@o 789B8<.
8@. /ara uma apreciação crítica da o"ra de Angel Rama sugerimos a leitura do te%to de 5uan /o"lete
8A. Wale lem"rar, Auscando un (nca, de Hito Elores, $ de 89::, e, >acimiento de una utopia. $uerte 3 resurrección de los
(ncas, de Vurga, $ de 89:;.
8;. &ote'se aí a relação com o pensamento de )ariátegui e de Arguedas.
La Universidad Popular de las Madres de Plaza de Mayo:
emergencia de nuevas prácticas en cultura y poder en la
Argentina de la Posdictadura
1
Teresa Basile
*
Preliminares
¿Por qué he elegido abordar la recientemente fundada Universidad Popular de las Madres de
Plaza de Mayo ante la invitación de Daniel Mato a participar en este proyecto? Mi elección fue
inspirada en lo que considero el gesto ms relevante de su propuesta !Mato "###$"##%&' indagar los
procesos de institucionalización de los llamados (studios )ulturales latinoamericanos desde su
propia especificidad y no desde el modelo especular de los )ultural *tudies y sus variantes+ De all,
que su primera apuesta haya sido el cambio de nombre por el de -Prcticas intelectuales
latinoamericanas en cultura y poder. en tanto este cambio implica una vasta operación desplegada a
fin de evaluar las particularidades de estas prcticas en /mérica 0atina+ (ste giro me permitió
abandonar una serie de preconceptos provenientes no tanto de los )ultural *tudies en sus versiones
inglesas como de aquellas imperantes en la academia argentina y también me incitó a visualizar otro
tipo de prcticas diferentes en el campo argentino dominado por el perfil del intelectual cr,tico$
desvinculado de movimientos sociales+ 0a ya notable actuación de este movimiento social 1las
Madres de Plaza de Mayo1 y su reciente fundación de una Universidad abren otros perfiles para
indagar procesos espec,ficamente latinoamericanos de institucionalización de nuevas prcticas que
vinculan el conocimiento con la pra2is social+ Mi elección también se apoya en las siguientes
cuestiones'
%& 0as Madres de Plaza de Mayo 1surgidas durante la dictadura1 constituyen una
organización social pol,ticamente relevante en el conte2to de la posdictadura argentina ya que
efect3an una serie de demandas en torno a las -herencias de la dictadura. en democracia$
aunque sus prcticas van ms all de estos l,mites+ )onforman un grupo representativo que
vehiculiza una agenda en torno a la memoria$ los -desaparecidos.$ la defensa de los Derechos
4umanos$ los problemas de la 5usticia$ las regulaciones de la democracia$ los planes
económicos$ entre otros$ y adems las Madres condensan a nivel simbólico una serie de
imaginarios en torno a lo sucedido durante la 3ltima dictadura argentina+
"& *us actuaciones en la esfera p3blica calzan en el concepto de -prcticas. 1
privilegiado por Mato1 ya que alternan actos pol,ticos de protesta de diversa ,ndole 1como sus
famosas rondas en la Plaza de Mayo1 con el despliegue de una actividad cultural nucleada
ahora en la Universidad Popular$ pero de larga data !organización de eventos culturales$
publicaciones$ periódicos$ etc+&+ (l recorrido de las Madres dise6a un trayecto que va desde la
lucha pol,tica a la fundación de la Universidad Popular+ Un recorrido por dems interesante y que
nos llevar,a a preguntarnos por las nuevas modalidades de lucha de los movimientos sociales en
la coyuntura de una democracia posdictatorial a3n deficitaria que tolera los actos de protesta
pero no la lucha armada ba7o células terroristas$ y que adems requiere el conocimiento y
mane7o de nuevos espacios de legalidad a través de los cuales tramitar las demandas de 7usticia$
espacios que se van a desplegar en la Universidad Popular+ 8esulta claro que$ fracasados los
movimientos revolucionarios y sin posibilidad de rearticularlos en el espacio democrtico$ las
prcticas transformadoras ensayan otras v,as+
9& :o resulta sencillo describir el carcter representativo de 0as Madres ba7o las
categor,as de actores -locales. o -nacionales. ya que el término -local. remite generalmente a
comunidades previamente e2istentes$ con una historia$ creencias y costumbres compartidas+
(ste no es el caso de las Madres cuya emergencia fue el resultado de una coyuntura histórica
precisa' el accionar sistemtico del terrorismo de (stado durante la 3ltima dictadura llevó a la
organización de las madres con el fin de encontrar a sus hi7os secuestrados+ (ste origen signó la
identidad de las Madres como representantes de las v,ctimas de la dictadura y trascendiendo
una postura pol,tica definible en términos de la izquierda+ 0uego su historia fue variando y el
grupo liderado por 4ebe de ;onafini se fue politizando y definiendo su posición ideológica$ como
luego veremos+ <ampoco la categor,a =nacional= me sirve ya que 0as Madres no representan a la
:ación$ sino que son el resultado de una pol,tica del (stado$ ms precisamente del terrorismo de
(stado+ )omo actoras representantes de un sector y de un momento coyuntural$ sin embargo
han adquirido un reconocimiento internacional que les permite intervenir en foros y debates
transnacionales+
>& ?inalmente$ el proyecto de la Universidad Popular se liga a una tradición
latinoamericana$ la de Paulo ?reire 1y también a la de (nrique Pichón@8iviAre1$ que se ofrece
como un antecedente en el cual las prcticas pedagógicas se vinculan con los procesos de
transformación social+
(ste proyecto educativo condensa una serie de cr,ticas que atraviesan el presente de la
democracia argentina y en este sentido resulta pertinente para visualizar las particularidades que los
(studios sobre )ultura y Poder adquieren en la /rgentina y que la diferencian en el conte2to de
/mérica 0atina+
La Universidad Popular
Propósitos
0a Universidad Popular de las Madres de Plaza de Mayo
"
se fundó oficialmente el B de abril del
"### y desde entonces fue ampliando su oferta de carreras$ seminarios y talleres+ (sta Universidad
se propone como tarea fundamental la elaboración de una educación tendiente a la transformación
social+ ¿)ules son los alcances de esta pedagog,a? *upone primero la formación en una
perspectiva cr,tica frente al status quo y consecuentemente la posibilidad de luchar por una sociedad
me7or+ 0a capacidad cr,tica pero también la imaginación utópica+ 0a ense6anza dirigida a concienciar
pol,ticamente a la población con el fin de promover una transformación social' -donde el conocimiento
deba ser puesto al servicio de la transformación de la sociedad. !Cito 0ema$%DDDa&
)ontra la idea althusseriana de las instituciones educativas como reproductoras de la ideolog,a
dominante$ la Universidad Popular de las Madres de Plaza de Mayo se ofrece como espacio
alternativo$ cr,tico al poder+ Para Eicente Cito 0ema$ Director /cadémico de esta Universidad$ esta
institución surge como contraoferta tanto a las universidades privadas como p3blicas de la /rgentina'
0as universidades privadas$ con el respeto que me merecen los docentes que all, traba7an$ sabemos todos lo
que son$ a qué intereses responden$ y que responden a un afn de lucro+ :o hay el deseo de contribuir a que
el saber sea una herramienta concreta para cambiar el mundo+ *implemente se gana dinero+ (n las
universidades p3blicas$ que merecen una consideración mayor$ nos encontramos con un problema' no
pueden ser distintas$ al margen$ de lo que es el con7unto de la sociedad !Cito 0ema$%DDDa&+
(sta universidad propone un tipo de conocimiento que$ en contraposición al que se postula como
teórico y especulativo$ se ancla en la e2periencia y ahonda sus dimensiones pol,ticas+ *u origen se
encuentra en la experiencia sufrida por las Madres durante la dictadura+ (n esta e2periencia
convergen tanto el legado revolucionario de sus hi7os como sus propias luchas por recuperarlos
llevadas a cabo en colaboración con las numerosas instituciones que$ durante la dictadura$ lucharon
por la defensa de los Derechos 4umanos+
?rente a posturas propensas a soslayar e incluso negar la lucha pol,tica y el perfil ideológico de
sus hi7os$ las Madres rescatan el legado revolucionario de ellos para convertirlo en una utopía que
gu,e la pra2is de sus luchas$ protestas y reclamos+ *e trata de una utop,a para la transformación
revolucionaria que incluso resignifica el término de -subversivo. en su capacidad para cambiar el
orden vigente+
4ebe de ;onafini$ l,der de esta agrupación de las Madres de Plaza de Mayo y 8ectora de la
Universidad Popular
9
$ sostiene' -(l sue6o de nuestros hi7os era transformar la realidad siniestra de un
pa,s hecho pedazos+ :uestro sue6o es transformar esto que nos toca vivir hoy. !;onafini$%DDD'"&
0a memoria es el ne2o entre los hi7os y las Madres$ la memoria es la que convierte en resurrección la
muerte de sus hi7os que ellas se niegan a enterrar como un gesto pol,tico' -(nterrar a sus hi7os ser,a$
en definitiva$ para el poder$ enterrar los sue6os de sus hi7os. ! Cito 0ema$ %DDDb'9&+
(l pasado truncado de los sue6os revolucionarios de los hi7os desaparecidos se convierte en una
deuda pendiente y la deuda en lucha por una sociedad ms 7usta+ )omo quer,a Falter ;en7am,n$ el
pasado e2ige su redención' -(l pasado lleva consigo un ,ndice temporal mediante el cual queda
remitido a la redención+ (2iste una cita secreta entre las generaciones que fueron y la nuestra+ G
como a cada generación que vivió antes que nosotros$ nos ha sido dada una flaca fuerza mesinica
sobre la que el pasado e2ige derechos. !;en7am,n$%DHD'%IH&+
Eicente Cito 0ema reconoce esa deuda' -Para m, no es un desaf,o menorJ debo dar cuenta ante
mis compa6eros ca,dos$ debo rendir cuenta antes mis compa6eros de ctedra desaparecidos+ Una
generación que creyó en la revolución y peleó por ella+ Debemos hacernos cargo de esa herencia.
!Cito 0ema$%DDDa&+
(n la experiencia de las Madres como punto de origen del saber radica la ,ntima imbricación entre
cuerpo y palabra$ entre pra2is y teor,a que reunifica e integra la fragmentación del ser humano
>
+ (s
un saber que se articula en una densidad temporal$ atravesada por un pasado en que los sue6os
truncados de sus hi7os se convierten en deuda pendiente$ por un futuro en el cual se proyectan
nuevamente las utop,as y sue6os de un pa,s ms 7usto y por un presente en que las deudas del
pasado y los sue6os del futuro afilan el perfil cr,tico y sostienen la protesta cotidiana+ (s un saber
anclado en la espesura de lo real$ interesado en las demandas sociales$ en los reclamos constantes a
la 7usticia$ en las luchas+
)ontra ciertos paradigmas posmodernos que diluyen las utop,as$ niegan la historia y decretan el
fin de las luchas de clases y los ideales revolucionarios$ la Universidad Popular rescata aquellas
consignas revolucionarias de los a6os B# para$ en otra coyuntura y con otras armas$ hacerlas
vigentes+
?rente a un conocimiento fragmentado$ disciplinario$ desinteresado$ especulativo$ teóricoJ la
Universidad Popular procura un saber cargado de memorias$ de historias de vida$ de nombres y
apellidos$ de rostros y cuerpos$ de reclamos por la 7usticia$ de protestas por la verdad$ de ideales+ (
incluso resulta todo un gesto pol,tico la reasunción de cierta terminolog,a de la izquierda$
fundamentalmente contra algunas corrientes del postmodernismo que la dan de ba7a$ en el uso de
conceptos como -dependencia.$ -imperialismo.$ -lucha de clases.$ -utop,a.$ -liberación.$ -e2plotación.
etc+ 5ames Petras !Petras$"###& critica el uso de ciertos términos$ incluso por la intelectualidad de
izquierda$ que como -globalización. pretenden ocultar vie7as categor,as a3n vigentes+ (n este sentido$
entonces$ la reposición de conceptualizaciones de los a6os B# en los programas de las carreras tiene
una clara intención pol,tica y se opone a los intentos de -vaciamiento ideológico. !?uchs$"###&+
*in embargo$ la continuidad del sue6o revolucionario de sus hi7os nacido en la coyuntura histórica
de los a6os B# y I#$ se reformula necesariamente en otros términos en el horizonte del presente+ :o
se trata ya$ necesariamente de una lucha armadaJ la revolución se puede continuar de diferentes
modos ha dicho 4ebe en un programa televisivo y sus prcticas de protestas$ marchas$ rondas$
petitorios testimonian un cambio notable+ :o menos notable es haber fundado una universidad+
Legados
(l legado del pedagogo Paulo ?reire se instala en el centro de las propuestas de esta universidad
a través de un proceso de reacomodación y resignificación atento a la coyuntura del presente de la
/rgentina$ y en el encuentro con otros legados como el de la Psicolog,a *ocial de (nrique Pichón@
8iviAre
K
+
0as coincidencias entre las perspectivas de la pedagogía de la liberación de Paulo ?reire y la
psicología social de (nrique Pichón@8iviAre 1quienes se conocieron sólo tard,amente1 resultan todo
un s,ntoma de época$ emergentes del pensamiento de izquierda en /mérica 0atina y en armon,a con
los movimientos revolucionarios en su etapa triunfante+ Mientras Paulo ?reire traba7a en la educación
de grupos teniendo permanentemente en cuenta las dimensiones psicológicas que 1como la
introyección de la figura del opresor dentro del oprimido o la internalización de los mitos con los que la
ideolog,a hegemónica procura sostener su sistema de dominio1 obstaculizan la educación para la
liberaciónJ (nrique Pichón@8iviAre coloca en el centro de su Psicolog,a *ocial los problemas de la
educación+ Desplaza la tarea terapéutica hacia los conflictos que traban el proceso de aprendiza7e
conducente a provocar el cambio$ la liberación
B
+ 0a Universidad Popular de las Madres de Plaza de
Mayo retoma ambos legados en el punto en que ambos coinciden' si para ?reire se trata de una
pedagog,a de la liberación$ Pichón@8iviAre se ocupa del aprendiza7e para el cambio+ Ms a3n$ es el
proyecto pol,tico cultural de esta Universidad el que pone en contacto ambas propuestas y las vuelve
convergentes y complementarias+
¿)ul ser,a el giro$ cules las reacomodaciones que los legados pedagógicos de Paulo ?reire y de
(nrique Pichón 8iviAre requieren para volverse operativos en la presente coyuntura argentina?
¿)ules son$ en definitiva$ las caracter,sticas que determinan los conceptos de -educación. y
-conocimiento. vigentes en esta Universidad?+
econte!tualización
4ablamos ya de un proceso de recontextualización a través del cual los legados de la Pedagog,a
de la liberación y de la Psicolog,a *ocial se acomodan a los requerimientos de la /rgentina del
presente+ (n esta reconte2tualización confluyen' por un lado aquellos factores de la realidad argentina
actual que son ob7eto de la mirada cr,tica de la Universidad Popular$ en especial las pol,ticas
económicas neoliberales y las herencias del terrorismo de (stado de la dictadura$ y por el otro las
consecuencias de la pérdida de poder de las organizaciones de izquierda y sus metodolog,as de
lucha en /rgentina$ dado que estos sectores fueron los que perdieron la -guerra sucia. durante la
dictadura+
a) Derechos Humanos
(n este sentido$ la lucha por los Derechos 4umanos se convierte en uno de los e7es ideológicos
ms fuertes en la lucha por la liberación y transformación de la sociedad en el panorama de la
/rgentina neoliberal y conduce muchas de las prcticas sociales que se llevan a cabo en su nombre+
0a Universidad Popular ofrece la carrera de Derechos Humanos y Políticos !9 a6os& 7unto con
seminarios sobre el tema+ )oncebida en el cruce con el legado de la pedagog,a de la liberación$ los
Derechos 4umanos aparecen como una de las v,as privilegiadas para llevar a cabo la lucha por la
transformación hacia una sociedad ms equitativa+
0a importancia y centralidad de los Derechos 4umanos en el seno de la Universidad Popular es
una de las marcas ms notorias del modo en que la lucha revolucionaria se articula en el presente de
una democracia neoliberal+ (s decir$ los modos de lucha han abandonado la v,a armada$ la formación
de células guerrilleras$ los operativos en la clandestinidad para reorientarse por el camino de la
7usticia internacional de los Derechos 4umanos$ iniciada con la Declaración Universal de los
Derechos 4umanos !%H>H& y continuada hasta nuestros d,as por tratados y pactos internacionales
que determinan su aplicación en forma ampliada+
/lgunos v,nculos de la Universidad Popular con ciertas ideas de los Derechos 4umanos presentan
una serie de reacomodaciones y parado7as+
*i bien históricamente la apelación a los Derechos 4umanos se inicia en plena dictadura a través
de la lucha de las Madres y otras organizaciones de Derechos 4umanos para recuperar a sus hi7os
evidenciando una notable capacidad para organizarse como fuerza opositora con visibilidad p3blica
en un clima de fuerte censuraJ una vez finalizada la dictadura la lucha no termina+ (n democracia se
sigue levantando la bandera de los Derechos 4umanos en oposición ahora a una pol,tica
gubernamental sustentada en el olvido y la impunidad a través de las leyes y decretos de Lbediencia
Debida$ Punto ?inal e Mndulto
I
+ (sta continuidad pone en evidencia las incapacidades de la
democracia frente a las redes de poder heredadas de la dictadura que a3n siguen presionando a los
gobiernos+
Ltra de las parado7as radica en que si bien fueron las Madres 17unto con otros organismos de
Derechos 4umanos1 quienes históricamente restringieron los derechos humanos a las violaciones
cometidas durante la dictadura y as, sancionaron una significación que remit,a al terrorismo de
(stado$ sin embargo son ellas mismas quienes ahora cuestionan ese uso restringido del término y lo
ampl,an !siguiendo en definitiva la letra de las declaraciones$ pactos y tratados& a la violación de todo
tipo de derecho humano incluyendo los derechos económicos$ sociales$ culturales$ civiles$ pol,ticos$
del ni6o$ de la mu7er$ contra la dominación racial$ tal como puede observarse en las curr,culas de las
carreras y seminarios que la Universidad ofrece+ (n esta perspectiva la Universidad ofrece como otra
de sus carreras -(conom,a Pol,tica y *ocial. !9 a6os& dirigida a la cr,tica del actual sistema económico
que$ no olvidemos$ es una continuación de la pol,tica económica neoliberal inaugurada durante la
dictadura+
0a apelación a los Derechos 4umanos en la /rgentina de hoy pone en cuestión la idea misma de
una democracia que no sólo no supo a3n saldar las deudas del terrorismo de (stado de la dictadura$
sino que actualmente contin3a violando los derechos ms elementales del ciudadano en democracia+
De este modo el estudio de los Derechos 4umanos aparece como una herramienta fundante de la
pedagog,a de la liberación en el marco de la democracia argentina ya que en su nombre se
argumentan las cr,ticas a la validez misma de este neoliberalismo democrtico y se efect3an los
reclamos por el respeto de los derechos que permitan imaginar una sociedad ms 7usta+ 0a
Universidad formula este proyecto alternativo donde sea factible imaginar un pa,s ms 7usto$ tal como
lo e2presa /licia )abezudo en su fundamentación al *eminario -(ducación y Derechos 4umanos.'
0a violencia estructural y la indiferencia gubernamental hacia necesidades vitales y derechos fundamentales
de la población nos hace dif,cil vislumbrar el futuro con esperanza NOP+ Debemos incorporar !en la
educación& aquellos principios y valores que posibiliten convertirnos en agentes sociales de cambio$ activos$
dinmicos y transformadores+ 0a ense6anza y puesta en prctica de los Derechos 4umanos nos otorga esta
posibilidad y nos abre un campo de anlisis$ concientización y acción en la actualidad argentina
!)abezudo$"###&+
b) Educación popular
Ltro de los legados proveniente de la Pedagogía del oprimido de Paulo ?reire consiste en la
formación de educadores sociales capaces de contribuir en los diversos proyectos de educación
popular+ 0a educación popular entendida como una pedagog,a de la liberación tiene como fin 3ltimo la
-creación del hombre nuevo como parte esencial de la creación de una nueva sociedad.
H
!Qorol$"###
a& Para este propósito$ la educación se ocupa fundamentalmente de promover un proceso de
concientización en los sectores populares que cuestione el sistema de dominación y as, participen
eficazmente en la transformación social+ 0a pedagog,a de Paulo ?reire se vuelve un instrumento que
ayuda a -la integración de la formación pol,tica como una de las tareas organizativas constitutivas de
estos movimientos. !Qorol$"###b&
0as primeras e2periencias de Paulo ?reire en ;rasil y )hile$ que dieron lugar a la publicación de
su Pedagogía del oprimido !%DI#&$ se llevaron a cabo en un momento de ofensiva$ organización y
fortalecimiento de las fuerzas populares$ en el clima triunfalista de la revolución cubana y del gobierno
de /llende+ *us e2periencias pedagógicas fueron dirigidas a un sector bastante delimitado$ los
obreros rurales y urbanos+ Por el contrario$ implementar una educación popular en la actual
/rgentina$ significa tener en cuenta un panorama completamente diferente+ 0os sectores populares
han sufrido una serie de pérdidas en su poder pol,tico y económico$ han pasado de una lucha
ofensiva a una tctica defensiva+ 0a atomización tanto de los sectores de izquierda como de las
organizaciones populares de todo tipo a las cuales se fueron sumando las nuevas -minor,as. como
feministas o ecologistas$ han complicado a3n ms la posibilidad de unificar o articular las diferentes
agrupaciones+
/ la carrera de Educación popular !" a6os& y al *eminario Teoría y práctica de la educación en la
Argentina !% a6o&$ dedicados a formar educadores para los sectores populares$ concurren alumnos
que proyectan cooperar en los planes educativos de los ms diversos grupos+ / diferencia del traba7o
de Paulo ?reire en contacto directo con grupos de obreros rurales o urbanos$ la Universidad se ocupa
de formar a quienes van a ocupar la función de educadores sociales' quienes colaboran en
movimientos populares sindicales$ movimientos barriales$ centros estudiantilesJ traba7adores sociales$
docentes de instituciones educativas p3blicas que estn disconformes con sus tareas$ aquellos que
realizan programas de alfabetización entre campesinos o participan en los programas educativos de
los traba7adores desocupados$ feministas$ integrantes de sociedades de derechos humanos$ entre
otros+ (l legado de ?reire se reacomoda a las necesidades de una Universidad que se interesa en la
formación de actores educativos+ (sta caracter,stica la ale7a del traba7o concreto con grupos
marginales tan caracter,stico del pedagogo brasilero y que a3n cobra importancia en otros procesos
educativos+ 0a comparación con la ed de Apoyo por la !usticia y la Paz que funciona en Eenezuela$
resulta significativa ya que en este 3ltimo caso se trata de promover un proceso de liberación con la
ayuda de las herramientas pedagógicas de ?reire traba7ando con v,ctimas y familiares de v,ctimas de
un modo directo$ tal como describe *oraya (l /chRar en el art,culo que forma parte de esta misma
publicación+
?rente al panorama de atomización y diversificación de las agrupaciones populares que hemos
descrito$ me interesa revisar las respuestas que esta carrera propone en su curr,cula+
(l traba7o de aprendiza7e centrado en -grupos. es un aporte de la Psicolog,a *ocial de Pichón@
8iviAre a esta carrera ya que permite desarrollar la cohesión$ la integración de sus miembros a través
de la solidaridad y la tolerancia+ Paulo ?reire ya percibió esta necesidad se6alando la -división. como
una estrategia del sistema de dominación que -divide para oprimir. y frente al cual las masas deben
organizarse para la acción transformadora+ (n la fundamentación de la carrera se acent3a la
importancia del traba7o en grupos' -Pretende integrar en la labor pedagógica$ los aportes provenientes
de la psicolog,a social$ basada en la concepción del grupo como el lugar de aprendiza7e y de creación
de conocimientos. y -es una pedagog,a de lo grupal y lo solidario$ frente a los que reproducen el
individualismo y la competencia. !Qorol$"### a&+
0a -tolerancia. se va acentuando cada vez ms en las teor,as de Paulo ?reire+ Ga en la década de
los D# ?reire reformula su Pedagogía del oprimido en la Pedagogía de la esperanza" #n reencuentro
con la Pedagogía del oprimido !%DD"& atento a los cambios operados en esas décadas+ Por un lado
percibe en su via7e a U*/ la emergencia de nuevas minor,as sectorizadas$ y por otro lado eval3a las
causas de la ca,da del gobierno de /llende acusando el problema de la atomización de la izquierda+
?rente a estos problemas propone dos conceptualizaciones' la tolerancia como -virtud revolucionaria.
1que1 -consiste en convivir con quienes son diferentes para poder luchar contra quienes son
antagónicos. !?reire$%DD"'9B& 1y la unidad en la di$ersidad a través de la cual sea posible1 -que las
llamadas minor,as reconozcan que en el fondo ellas son la mayor,a+ (l camino para reconocerse
como mayor,a est en traba7ar las seme7anzas entre s, y no sólo las diferencias y as, crear una
unidad en la diversidad. !?reire$%DD"'%>I&+
(n esta l,nea la carrera de Educación Popular recupera e integra$ a través de la acentuación del
dilogo tan promovido por el pedagogo brasilero$ a las nuevas minor,as'
(s una pedagog,a que NOP acepta el dilogo con los saberes provenientes de las diversas ciencias sociales y
de las distintas ideolog,as que promueven la liberación como la teolog,a de la liberación$ el feminismo$ la
ecolog,a y el pensamiento proveniente de la resistencia ind,gena$ negra y popular !Qorol$"###a&+
(l programa de la carrera incluye$ adems$ las e2periencias de educación popular en /rgentina
contenidas en la fundación del movimiento obrero argentino$ desde los anarquistas hasta el
pensamiento de /gust,n <osco y las propuestas desarrolladas por la )onfederación Seneral del
<raba7o !)S<&
D
de los /rgentinos y confronta con otras e2periencias educativas latinoamericanas del
pasado y del presente planificadas en los marcos de la revolución cubana$ la e2periencia chilena$ los
procesos revolucionarios en :icaragua$ las e2periencias del Movimiento *in <ierra de ;rasil y del
(7ército Capatista de 0iberación :acional en )hiapas+
La Psicolog"a #ocial
0a Psicolog,a *ocial desarrollada por (nrique Pichón@8iviAre se constituye en el otro gran legado
que la Universidad Popular hace suyo y reformula acentuando sus dimensiones pol,ticas en atención
a la trama del presente+ 0a Universidad Popular cuenta con la escuela de Psicología %ocial&
Psicodrama y %ociodrama de > a6os de duración+ Ga apuntamos la importancia del -grupo. que la
Universidad de las Madres retoma del cuerpo de la Psicolog,a *ocial$ veamos ahora su concepción
educativa+
0a Psicolog,a *ocial 1dicho en términos muy sintéticos1 se ocupa del comportamiento social del
ser humano en sus interrelaciones con el medio y procura desarrollar sus capacidades cr,ticas y
creadoras+ Parte del traba7o con -grupos operativos. definidos como -grupos centrados en la tarea. de
aprendiza7e+ 0o que interesa en este proceso de aprendiza7e que el grupo lleva a cabo es clarificar los
obstculos que surgen y ponen en escena las resistencias al cambio+ 0a Psicolog,a *ocial es una
herramienta para vencer estas resistencias al cambio$ e2plicitando los miedos y los estereotipos que
la ideolog,a hegemónica ha generado en la sub7etividad de los participantes$ a fin de lograr un
-cambio operativo.+ De este modo la Psicolog,a *ocial es una de las principales herramientas para el
proceso de concientización del individuo+ (n palabras del mismo Pichón@ 8iviAre'
(s un tratamiento o método para movilizar los n3cleos estereotipados que dificultan el aprendiza7e+ (l su7eto
puede aprender con mayor libertad por la ruptura del estereotipo$ puede entonces estar en un continuo
progreso+ (l propósito del grupo operativo es lograr un cambio !Pichón@8iviAre$%DI%'"9D&+
(n -Mmplacable inter7uego del hombre y del mundo. !Pichón@8iviAre$%DI%'%BD@%I"& Pichón@8iviAre
desplaza las problemticas del grupo de aprendiza7e a los movimientos sociales+ /naliza los conflictos
suscitados ante la emergencia de un movimiento revolucionario y la resistencia de las fuerzas
reaccionarias que procuran mantener el status 'uo+ <oma como e7emplo el impacto revolucionario de
la obra de ?reud$ pero sin descartar la posibilidad de movimientos revolucionarios de ,ndole ms
pol,tico@social+ (s en esta l,nea en donde la Universidad Popular va a dirigir las propuestas de la
Psicolog,a *ocial$ repolitizando sus perspectivas de los movimientos revolucionarios$ de all, la
articulación que el programa curricular propone con los diversos movimientos revolucionarios
latinoamericanos y argentinos como -Movimiento *in <ierra de ;rasil$ los piqueteros
%#
$ Movimientos
de (ducación Popular$ Madres de Plaza de Mayo$ Movimiento de traba7adores desocupados$ etc+.
!Srande y Qozi$"###b 9&+
(l aprendiza7e en la tarea del cambio de la sociedad como propuesta de la Psicolog,a *ocial calza
con los intereses de la Universidad Popular y se inscribe en la historia de las Madres+ /s, lo perciben
/lfredo Srande y Sregorio Qozi'
¿Por qué sostenemos la necesidad de transmitir la Psicolog,a *ocial en la Universidad Popular de las Madres
de Plaza de Mayo? 0a imaginación utópica y la concreción de sue6os libertarios$ sostenidos en el marco
histórico social por las Madres$ nos desaf,a a alcanzar 7untos un proyecto prctico conceptual transformador
!Srande y Qozi$"###a&+
(l legado de Pichón@8iviAre es abordado tanto desde la lucha de las Madres como desde la
coyuntura espec,fica de la /rgentina del presente+ (s a través de esta doble apropiación que la
Psicolog,a *ocial se repolitiza y conte2tualiza a fin de clarificar los mecanismos de -la ideolog,a
neoliberal encarnada en el (stado argentino. que -legitima a la sociedad de la violencia y la
e2plotación y e2clusión de vastos sectores colectivos. !Srande y Qozi$"###a&+
Las prácticas
(l concepto de -integración. permite describir la ,ndole del conocimiento que fundamenta las
propuestas de la Universidad Popular$ la trama que sostiene ese saber+ Mntegración que vincula tanto
los diferentes saberes disciplinarios y sus valores entre s, como las relaciones entre teor,a y pra2is y$
finalmente$ procura afianzar los lazos entre los individuos y los diversos grupos+
a) (ntegración disciplinaria
*iguiendo a 4abermas !%DHD'%9%@%>>& una de las caracter,sticas que signan la modernidad ha
sido el proceso de separación de las esferas del saber en cuanto resultado de las resquebra7aduras
de un mundo organizado por la palabra divina+ Proceso paulatino que ha desembocado en la
progresiva fragmentación de los saberes en disciplinas y cuyo riesgo mayor radica en las plurales
desvinculaciones que estas disciplinas mantienen en especial con respecto a la ética+ Desde
entonces el interés por establecer v,nculos entre los diversos conocimientos$ por poner en contacto
valores que han sido separados de una totalidad ya perimida ha respondido$ en ocasiones$ a una
percepción de la integridad de los seres humanos y del mundo$ cuya fragmentación ha llevado a las
pol,ticas de la barbarie$ a los avances cient,ficos en la carrera armament,stica$ al desarrollo e2tremo
de ciertas investigaciones cient,ficas como las que habilita la secuenciación del mapa del genoma
humano
%%
que no encontraban o no encuentran en la ética un freno a su desarrollo+
0as carreras$ seminarios y talleres ofrecidos por la Universidad Popular resultan un intento por
reponer los v,nculos de las disciplinas con la ética elaborando sus propuestas curriculares en los
cruces disciplinarios o los espacios transdisciplinarios+
Ltro riesgo de la fragmentación disciplinaria$ se6alada insistentemente por una ya larga tradición
cr,tica$ ha sido la pretendida -pureza. de las ciencias naturales y e2actas frente a las perspectivas
pol,ticas y$ en este sentido$ los programas elaborados en la Universidad Popular evidencian el interés
por se6alar las implicancias pol,ticas muchas veces ocultas ba7o su pretendida autonom,a+
(videntemente lo que est en 7uego a la hora de hablar de propuestas multi o transdisciplinarias es la
concepción del ser humano que subyace en toda pedagog,a+ *i la especialización propende a la formación
de técnicos eficientes requeridos por los avances de las sociedades industriales y postindustriales$ aquellos
que se6alan y eval3an los riesgos$ aquellos que sufren las consecuencias de sistemas que no los contemplan
en sus estructuras$ aquellos que luchan por una transformación desde los mrgenes de la hegemon,a
anteponen los valores éticos y las dimensiones pol,ticas al desarrollo técnico+ Para Paulo ?reire' -la
educación ser tanto ms plena cuanto ms sea un acto de conocimiento$ un acto pol,tico$ un compromiso
ético y una e2periencia estética. !?reire$%DDB'%"D&+
)uando se trata del arte 1que ocupa un lugar importante en las ofertas de esta Universidad
Popular1 el intento de establecer v,nculos con la ética y la pol,tica no resulta una tarea sencilla$
amenazada por los reduccionismos+ 0as fundamentaciones de los programas refle2ionan sobre estos
v,nculos percibiendo la problematicidad de los mismos+ (n la fundamentación a su seminario
-0iteratura /rgentina y Pol,tica.$ /lberto *zpunberg ya advierte la conflictividad que provoca la
articulación de los valores estéticos con los éticos y con las significaciones pol,tico@sociales cuando
se6ala -0as relaciones entre la literatura y la sociedad siempre han sido ob7eto de polémicas.
acusando las limitaciones tanto de las posturas esteticistas como sociológicas en cuyos e2tremos -ni
uno ni otro enfoque revelan la ,ntima relación entre ética y estética.+ ?rente a ellas propone'
(l siguiente *eminario pretende ofrecer un aborda7e a la literatura argentina que$ al mismo tiempo que supere
la tradicional dicotom,a de esteticismo vs+ sociologismo$ revele los distintos niveles de anlisis posible del
hecho literario 1estéticos$ psicológicos$ sociológicos$ etc+1 y la interrelación permanente y siempre fluida
que e2iste entre ellos. !*zpunberg$"###'%@"&+
b) (ntegración entre teoría y praxis
Ltro de los aspectos fundamentales de la integración remite a los v,nculos entre el conocimiento y
las prcticas sociales$ entre teor,a y pra2is cuya modalidad se define por la orientación de la carrera+
(l saber como un conocimiento técnico especializado es superado por un saber -interesado.$ que
ofrece interés a la realidad vigente+ (sta direccionalidad del saber se sustenta en la idea de una
educación para la liberación del ser humano en sociedad+ (n las carreras ms vinculadas al arte y la
educación se propone la oferta de una formación que conecte a sus egresados con las prcticas
culturales que se llevan a cabo entre los sectores populares$ en los centros barriales$ en los centros
estudiantiles$ en las organizaciones culturales de diferentes grupos como ya se6alamos+ 0a Escuela
de Arte !9 a6os& dirigida hacia el desarrollo del teatro$ propone -formar artistas capaces de encarar
proyectos populares$ activos socialmente y con su filo cr,tico apuntando a una sociedad en que el arte
es fundamentalmente encarado como mercanc,a. !*errano$ "###a'%&+ 0a preferencia por el teatro se
debe a su posibilidad para impactar de un modo ms inmediato en la realidad as, como por su
capacidad de integrar los diferentes aspectos del ser humano+
(n sus propuestas es también visible la tensión entre los valores estéticos y sus relaciones con el
conte2to pol,tico@social'
0a formación que impartiremos abordar el teatro como un -producto. ms de la pra2is humana$ que ocurre
en un conte2to social e históricamente determinado NOP+ *e trata pues de traba7o humano absolutamente
contaminado de la circunstancia histórico@social+ /spiramos a evitar la inefabilidad de un presunto arte
proveniente 3nicamente de los insondables abismos de un su7eto puro al igual que queremos de7ar de lado
los pragmatismos antiestéticos y utilitarios+ (l arte teatral NOP es un arte particularmente vinculado a los
valores éticos y pol,ticos de su época$ y esto de ning3n modo implica de7ar de lado especificidad estética y
sus valores intr,nsecos !*errano$"###a'%&+
De un modo ms decidido$ la consigna por un Arte %ucio va contra todo purismo'
Mntentamos formar promotores teatrales que pongan el arte al servicio de las organizaciones populares$
barriales o estudiantiles+ Mntentamos e2traer el arte del mercado para ponerlo al servicio de la gente+ *e nos
dir que nos apartamos también del arte puro+ G contestaremos' T(s ciertoU+ Vueremos un arte sucio$ pero
contaminado de humanidad$ de valores sociales$ de generosidad$ de solidaridad. !*errano$"###b&+
0a articulación entre conocimiento y pra2is social es una preocupación constante en todas las
carreras ya que en definitiva la Universidad surge de un movimiento de protesta como lo son las
Madres+ Psicolog,a *ocial se ofrece como -promotora de agentes de cambio.J Derechos 4umanos
orienta su educación -hacia la transformación del actual ordenamiento social.J (conom,a Pol,tica se
presenta en vistas a una -labor educativa militante.+
0as vinculaciones entre conocimiento y prcticas sociales presuponen la comprensión del ser
humano en ,ntima relación con su conte2to histórico+ (n su pedagog,a de la liberación$ Paulo ?reire
contempla como dato ine2cusable la -situación e2istencial del su7eto. y su -saber de e2periencia
hecho. a la hora de diagramar los -temas generadores.+ Pichón@8iviAre habla del -hombre en
situación.$ visto en su -cotidianidad.$ propone el anlisis de los su7etos en su realidad inmediata$ en
-sus condiciones concretas de e2istencia. en las cuales -la sub7etividad es un fenómeno social e
histórico.+
0a relación entre el ser humano y su conte2to histórico est contemplada en ambos pensadores
en una doble direccionalidad' la determinación del medio sobre el su7eto$ vista como una inmersión
acr,tica en el sistema de dominación !Paulo ?reire& o como la presencia de obstculos y estereotipos
que traban su desarrollo !Pichón@8iviAre& frente a la capacidad trans)ormadora y creati$a del su7eto+
-Producido y emergente$ en tanto determinado$ pero a la vez productor$ actor$ protagonista.
!Pampliega y 8iviAre$%DI#'%%&+
(s 7ustamente en este pasa7e de una situación de dominio a otra de liberación donde act3a la
educación como herramienta de concientización y percepción de los elementos de la ideolog,a
hegemónica que traban la tarea transformadora$ de anlisis de los mitos introyectados en la
conciencia colonizada y de los estereotipos de la sociedad capitalista$ un paso necesario para la
asunción responsable del oprimido como su7eto de su propia liberación+ 0a educación se convierte en
este momento en desarrollo de las capacidades cr,ticas ms que en la acumulación de
conocimientos+
Mientras Paulo ?reire propone la -concienciación. como inserción cr,tica en la realidad$
indispensable para el -compromiso. responsable de los su7etos en el proceso de transformación 1y
como modo de escapar también a la manipulación propagand,stica de ciertas vanguardias de
izquierda1J Pichón@8iviAre concibe un -proceso de esclarecimiento. de los miedos y estereotipos que
obstaculizan la tarea orientada al cambio y define los alcances de su concepto de aprendiza7e
sustentado -en una didctica que caracteriza al aprendiza7e como la apropiación instrumental de la
realidad para modificarla. !Pichón@8iviAre$%DI%'"#D&+ Paulo ?reire condensa en dos palabras esta
doble perspectiva del conocimiento -denuncia y anuncio.$ la cr,tica al sistema de dominación 7unto con
la apuesta a la esperanza de cambio.
c) (ntegración y solidaridad
(l concepto de -integración. alcanza una 3ltima significación$ no sólo se refiere al contacto entre las
disciplinas y a la relación entre teor,a y pra2is$ alude adems a los v,nculos entre los miembros de la
sociedad y los participantes de agrupaciones+ (l desarrollo de la solidaridad se reitera como una necesidad
en los fundamentos de las carreras+ Ga hablamos de la centralidad e importancia del traba7o en -grupo.
tomado de Pichón@8iviAre as, como de los problemas que ?reire se6alaba en las pol,ticas de las minor,as y
de la izquierda+ /qu, sólo quiero agregar las implicancias pol,ticas que adquiere en ambos pensadores el
concepto de -grupo.+ Para Paulo ?reire$ la ideolog,a hegemónica utiliza como herramienta para e7ercer la
dominación la -división. de los sectores oprimidos$ entonces se hace necesaria la -integración. como tctica
ofensiva$ como modo de cohesionar las fuerzas en la acción liberadora+ (n Pichón@8iviAre$ el traba7o a partir
de lo grupal resulta un modo de oponerse y superar el -individualismo de la sociedad capitalista. que provoca
la -alienación. del su7eto+ /mbos argumentos aparecen en las propuestas curriculares de las carreras$ a
modo de e7emplo cito la fundamentación de la carrera de Psicolog,a *ocial' -0a retracción del su7eto al
individualismo e2tremo pontificndose la indiferencia hacia el otro$ es uno de los efectos del terrorismo
económico que surge de la ideolog,a neoliberal encarnada en el (stado argentino. !Srande y Qazi$"###a&+
)abr,a entonces pensar en la Universidad Popular de las Madres de Plaza de Mayo como un
proyecto educativo fuertemente politizado a partir de la e2periencia de lucha de las Madres y en este
sentido surge a modo de interrogante en qué medida el peso de esta presencia que le da
direccionalidad al conocimiento no corre el peligro de convertirlo en una ideolog,a monológica$ en una
creencia que es necesario compartir y que de alg3n modo traba no la cr,tica que se dirige al conte2to
sino la autocr,tica$ la disidencia dentro de la misma Universidad+ Paulo ?reire ya refle2ionó sobre este
problema' defendió la idea de la educación como una prctica -necesariamente directiva. pero 1
siempre atento y cr,tico frente al autoritarismo de izquierda1 advirtió contra sus riesgos'
Mi cuestión no es negar la politicidad y la direccionalidad de la educación$ tarea imposible$ sino$ asumiéndola$
vivir plenamente la coherencia de mi opción democrtica con mi prctica educadora$ igualmente democrtica+
Mi deber ético$ en cuanto uno de los su7etos de una prctica imposiblemente neutra$ es e2presar mi respeto
por las diferencias de ideas y posiciones !?reire$ %DD"'IK&+

$ultura y Poder en la posdictadura argentina
)omo di7imos al comienzo$ el giro que propone Mato permite indagar procesos peculiares de
institucionalización a lo largo de /mérica 0atina que se articulen en una lógica propia y no
necesariamente en los carriles caracter,sticos de los centros universitariosJ que sur7an en ,ntima
cone2ión con las demandas del conte2to+ 0a Universidad Popular nace evidentemente como
e2pansión de la agrupación de las Madres de Plaza de Mayo$ de all, sus intereses$ de all, su marcado
carcter pol,tico y su pro2imidad con la lucha pol,tica+ Poco o nada de este proyecto proviene de los
actuales desarrollos de los (studios )ulturales en (stados Unidos o Mnglaterra y el cambio que
propone Mato nos despe7a y libera de la tendencia especular a considerar sus cone2iones con la
tradición en habla inglesa y nos habilita a abordar$ sin preconceptos$ sus modos peculiares de
institucionalización+ Por el contrario$ el nombre mismo de -Universidad Popular. nos remite a una
tradición latinoamericana como lo es la de Paulo ?reire+ (ste modo peculiar de institucionalización a
partir de un movimiento social es lo que marca su ,ndole y determina la estrecha vinculación entre
conocimiento y prcticas sociales+
*i la nota compartida por los (studios sobre cultura y poder en /mérica 0atina$ siguiendo las
l,neas de Daniel Mato$ es el compromiso con la cr,tica de las formas hegemónicas$ con la
deslegitimación de las relaciones establecidas del poder y con el avance hacia la construcción de
formas ms 7ustas de vida social$ entonces la Universidad Popular responde a estos compromisos+
Pero lo que resulta fundamental deslindar es frente a qué formas hegemónicas se enfrenta$ cul es el
sistema de dominio que combate y cul es el proyecto de esa sociedad ms 7usta+ Dicho en los
términos propuestos por Daniel Mato$ los (studios 0atinoamericanos sobre )ultura y Poder estn
-basados conte2tualmente.+
0a conte2tualización de los (studios sobre )ultura y Poder permite analizar dos cuestiones' las
imbricaciones entre las propuestas culturales y el conte2to sociopol,tico al que se refieren$ pero
también las diferencias e2istentes en los (studios sobre )ultura y Poder en los diferentes pa,ses o
regiones de /mérica 0atina+ Mato se6ala acertadamente la dificultad e imposibilidad de considerar a
/mérica 0atina como una unidad ms o menos homogénea$ de all, que resulte igualmente dif,cil
considerar los (studios sobre )ultura y Poder como un todo homogéneo y debamos intentar dise6ar
cules son las agendas particulares que regionalizan y dan cuenta de la diversidad de /mérica
0atina$ sin descontar las posibles cone2iones que ulteriormente podamos entrever+
*er,a necesario refle2ionar$ entonces$ sobre la particularidad de esta propuesta de la Universidad
de las Madres de Plaza de Mayo que determina su lugar y significación en el conte2to argentino al
tiempo que la diferencian de otros proyectos educativos latinoamericanos+ 8esponder esta cuestión
en todos sus alcances sobrepasa el espacio de este art,culo$ pero s, me interesa se6alar el carcter
)uncional de este proyecto en relación al conte2to de la posdictadura+ ¿Vué quiero decir con las
palabras -funcional. y -posdictadura.?
?rente a los conflictos que atraviesan la historia de otros pa,ses latinoamericanos y que han sido
analizados a través de los debates sobre colonialismoWpostcolonialismo$ modernidadW postmodernidad
u occidentalismoWpostoccidentalismo
%"
+ /rgentina puede indagarse en el presente a partir del par
dictaduraW posdictadura$ ya que es la matriz de la dictadura en tanto sistema de dominio la que
articula gran parte de las actuales demandas+ 0as secuelas del terrorismo de (stado atraviesan el
presente de la democracia e incluso la implementación de planes económicos en el marco de la
pol,tica neoliberal es percibida como una nueva modalidad de terrorismo de (stado
%9
+ (n este
conte2to$ la posdictadura emerge como un discurso cr,tico que eval3a tanto las herencias de la
dictadura como las regulaciones de la democracia neoliberal+ Me apropio del significado que hace del
-post. no tanto una dimensión temporal como una perspectiva cr,tica radical frente a los sistemas de
dominación
%>
+ / diferencia de otros pa,ses de /mérica 0atina donde los conflictos y las herencias
coloniales constituyen una matriz importante$ sostengo que el par dictaduraWposdictadura sirve como
una de las perspectivas de anlisis para comprender las relaciones entre )ultura y Poder en
/rgentina
%K
+
(n el conte2to de la posdictadura entendida como una perspectiva cr,tica$ tanto la agrupación de
las Madres de Plaza de Mayo$ como su Universidad Popular emergen como instituciones organizadas
y con presencia en la esfera p3blica$ capaces de articular una acabada s,ntesis de este perfil cr,tico+
4emos se6alado la importancia de los Derechos 4umanos como e7e desde el cual se argumenta el
discurso cr,tico y de qué modo esta defensa pasó desde las demandas provenientes de las
violaciones de los derechos humanos durante la dictadura hacia las violaciones de todo tipo de
derechos que la implementación de los planes económicos ha provocado en la población+
¿(n qué medida se puede sostener que la Universidad Popular resulta )uncional a la
posdictadura? (n la medida en que logra institucionalizarse y hacerse presente en la esfera p3blica$
ocupando un espacio de7ado vacante desde los comienzos de la dictadura$ capitalizando las
demandas de un sector de la izquierda+ 0o cierto es que las Madres lograron convertirse en un
s,mbolo a nivel nacional e internacional$ s,mbolo de una cr,tica radical a los sistemas dictatoriales+
Para finalizar pero al mismo tiempo para de7ar perspectivas abiertas que permitan continuar el
dilogo sobre los diversos modos en que -cultura y poder. se relacionan productivamente$ quiero
mencionar otras alternativas+ 5unto al proyecto de la Universidad Popular de las Madres de Plaza de
Mayo$ hay que considerar otras propuestas$ otras agrupaciones$ otros procesos de
institucionalización$ tanto dentro de movimientos sociales de diversos tipos que integran proyectos
culturales a sus prcticas$ como de instituciones culturales ya consolidadas 1y estoy pensando en
las universidades nacionales1 que buscan articular sus investigaciones con las prcticas sociales+
*e hace necesaria una primera distinción entre aquellos intelectuales de izquierda -orgnicos. que de
un modo ms o menos comprometido se vinculan con organizaciones pol,ticas y con movimientos
sociales !la Universidad Popular de las Madres de Plaza de Mayo operó como un factor aglutinante
de intelectuales de izquierda al convocarlos a un proyecto com3n& y quienes se presentan como
intelectuales -cr,ticos.$ ms independientes y menos orgnico frente a las agrupaciones pol,ticas
institucionalizadas como es el caso de ;eatriz *arlo y su revista Punto de $ista+ (n este escenario
ser,a necesario incluir el traba7o de (lizabeth 5el,n$ abordado por Mirta /ntonelli en esta misma
colección+
*i la postdictadura es un espacio cr,tico que se abre en la democracia argentina colocando en el
centro de su agenda las herencias de la dictadura y sus reconte2tualizaciones en democracia 1las
demandas de respeto por los derechos humanos de todo tipo$ los problemas de la 7usticia a3n sin
resolver$ las cr,ticas a todo tipo de terrorismo de (stado$ la revisión de la historia nacional y el papel
de los militares en ella$ la necesidad de recuperar la -memoria. frente a pol,ticas del olvido$ los nuevos
modos de dominación a través del neoliberalismo económico$ entre otros1 entonces es posible
verificar en otros pa,ses del )ono *ur una agenda similar+ (n esta l,nea resulta esclarecedor el
traba7o de /na del *arto sobre )hile$ incluido en este tomo+ 0os procesos dictatoriales iniciados en la
década de los setenta siguieron pautas similares tal como se advierte en la aplicación del Plan
)óndor$ un plan destinado a coordinar las prcticas represivas en el )ono *urJ las aperturas
democrticas de los ochenta vuelven a reinstalar v,nculos entre los pa,ses del rea ya que comparten
una similar coyuntura histórica no sólo en cuanto a las herencias de sus dictaduras$ sino adems en
las pol,ticas económicas neoliberales+ (s$ en esta historia compartida$ en esta agenda com3n de
problemas que podemos e2tender la noción de posdictadura hacia el )ono *ur para vincular tanto
similitudes como diferencias entre las problemticas que enfrentan estos pa,ses+
e%erencias &i&liográ%icas
0a pgina virtual de la organización de las Madres de Plaza de Mayo y de la Universidad Popular de las
Madres de Plaza de Mayo es' http'WWXXX+madres+org+ /ll, aparecen las actividades de la Universidad y varias
de sus publicaciones+ (n varias citas no he colocado referencias a las pginas porque me remito a te2tos
sacados de este sitio+
//EE !"###& El %uplemento$ /6o M$ :o+%$ 7ulio+ !Universidad Popular de las Madres de Plaza de Mayo$
;uenos /ires&+ Eer' httpWWXXX+madres+org+
//EE !%DDD@"###& )onferencias dictadas en los *eminarios organizados por las Madres de Plaza de Mayo y
publicadas por el periódico Página*+,$ desde el "> de septiembre de %DDD hasta el presente+ Eer'
httpWWXXX+madres+org+
/ntonelli$ Mirta !"###"& -0a intervención del intelectual como a2iomtica.+ (n' Daniel Mato !coord+&' Estudios
y -tras Prácticas (ntelectuales .atinoamericanas en /ultura y Poder+ )aracas' )onse7o 0atinoamericano de
)iencias *ociales !)0/)*L& y )(/P$ ?/)(*$ Universidad )entral de Eenezuela+
Periódico de .as 0adres de Plaza de 0ayo !diciembre %DDD& ;uenos /ires' (ditorial de las Madres de Plaza
de Mayo+ Eer' http'WWXXX+madres+org+
/sociación Madres de Plaza de Mayo !%DDK& Historia de las 0adres de Plaza de 0ayo$ ;uenos /ires'
(ditorial de las Madres de Plaza de Mayo+
;asile$ <eresa !"###& -/pro2imaciones a la posdictadura en el )ono *ur.+ (n' /rítica /ultural en
.atinoam1rica2 Paradigmas globales y enunciaciones locales+ Dispositio*n YYME+ K%' %%K@%99+ !Department of
8omance 0anguages$ University of Michigan&+
ZZZZZZZZZZZZZ !%DDH& -/pro2imaciones al [testimonio sobre la desaparición de personas[ durante la
dictadura y la democracia argentinas.+ /uadernos A.P$ /6o "$ :o+ "' >K@B9+ !0a Plata&+
ZZZZZZZZZZZZZ !"###& -:uevos (scenarios+ 0os intelectuales en el fin de siglo.+ (n' Actas del (3 /ongreso
4acional de .iteratura Argentina" !?undación de la Universidad :acional de 8,o )uarto&$ "I@9"+
;onafini$ 4ebe de !%DDD& -Presentación+ Palabras de 4ebe de ;onafini.+ (n' ( %eminario de Análisis /rítico
de la ealidad Argentina +5678+555$ publicado como suplemento por el periódico Página*+,$ "> de
septiembre+
;en7am,n$ Falter !%DHD& -<esis de filosof,a de la 4istoria.+ (n' Discursos (nterrumpidos ($ ;uenos /ires'
(ditorial <aurus+
)abezudo$ /licia !"###& Programa del 9%eminario Educación y Derechos Humanos9+ Eer
http'WWXXX+madres+org+
Del *arto$ /na !"##"& -0a sociolog,a y la cr,tica cultura en *antiago de )hile+ Mntermezzo dialógico' l,mites e
interinfluencias.+ (n' Daniel Mato !coord+&' Estudios y -tras Prácticas (ntelectuales .atinoamericanas en
/ultura y Poder+ )aracas' )onse7o 0atinoamericano de )iencias *ociales !)0/)*L& y )(/P$ ?/)(*$
Universidad )entral de Eenezuela+
(l /chRar$ *oraya !"##"& -Una mirada a la (ducación en Derechos 4umanos desde el pensamiento de Paulo
?reire+ Prcticas de intervención pol,tico cultural.+ (n' Daniel Mato !coord+&' Estudios y -tras Prácticas
(ntelectuales .atinoamericanas en /ultura y Poder+ )aracas' )onse7o 0atinoamericano de )iencias *ociales
!)0/)*L& y )(/P$ ?/)(*$ Universidad )entral de Eenezuela+
?uchs$ 5aime !"###& -0a necesidad y ob7etivos del curso de (conom,a Pol,tica.+ El %uplemento$ /6o M$ :o+ %$
7ulio+ !Universidad Popular de las Madres de Plaza de Mayo$ ;uenos /ires&+
?reire$ Paulo %DDD !%DBI& .a educación como práctica de la libertad" Mé2ico' *iglo YYM+
ZZZZZZZZZZZZZ %DDD !%DI#& Pedagogía del oprimido" Mé2ico' *iglo YYM+
ZZZZZZZZZZZZZ %DDD !%DD"& Pedagogía de la esperanza" #n reencuentro con la pedagogía del oprimido"
Mé2ico' *iglo YYM+
ZZZZZZZZZZZZZ %DDD !%DDB& Política y Educación" Mé2ico' *iglo YYM+
Srande$ /lfredo y Sregorio Qozi !"###a& -(l camino de (nrique Pichón@8iviAre' el desaf,o de la Psicolog,a
*ocial.+ %uplemento$ /6o M$ :o+ %$ 7ulio+ !Universidad Popular de las Madres de Plaza de Mayo$ ;uenos
/ires&+
ZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZ !"###b& Programa de la carrera de Psicología %ocial& Psicodrama y
%ociodrama+ Eer http'WWXXX+madres+org+
4abermas$ 5\rgen !%DHD& -Modernidad$ un proyecto incompleto.+ (n' :+ )asullo !comp+&' El debate
modernidad8posmodernidad" ;uenos /ires' Pontosur (ditores+
Qorol$ )laudia !"###a& -0a educación de hombres nuevos y mu7eres nuevas.+ El %uplemento$ /6o M$ :o+ %$
7ulio+ !(ditorial Universidad Popular de las Madres de Plaza de Mayo$ ;uenos /ires&+
ZZZZZZZZZZZ !"###b& -?undamentación. al %eminario Teoría y práctica de la educación popular en la
Argentina y en Am1rica .atina+ Eer http'WWXXX+madres+org+
Mato$ Daniel !"###& -<oXards a <ransnational Dialogue and )onte2t *pecific ?ormas of <ransnational
)ollaboration' 8ecent *tudies on )ultural and PoXer in 0atin /merica$ and Fhat our (nglish *peaRing
)ollagues call )ultural *tudies.+ Presentado en el )ogreso MMM Mnternational )rossroads in )ultural *tudies$
;irmingham$ del "% al "K de 7unio+
Mignolo$ Falter !"###& .ocal Histories*:lobal Designs" /oloniality& %ubaltern ;no<ledges and =order
Thin>ing+ Princeton$ :eX 5ersey ' Princeton University Press+
Petras$ 5ames !"###& :lobaloney" El lengua?e imperial& los intelectuales y la iz'uierda" ;uenos /ires' (ditorial
/nt,doto+
Pichón 8iviAre$ (nrique "### !%DI%& El proceso grupal" Del psicoanálisis a la psicología social @()" ;uenos
/ires' (ditorial :ueva Eisión+
ZZZZZZZZZZZZZZZZZZZZ "### !%DHI& El Proceso creador" Del psicoanálisis a la psicología social @((()"
;uenos /ires' (ditorial :ueva Eisión+
Pichón@8iviAre$ (nrique y /na Pampliega de Vuiroga %DDD !%DI#& Psicología de la $ida cotidiana2 ;uenos
/ires' (ditorial :ueva Eisión+
8ozitchner$ 0eón' -0os Derechos 4umanos y la Democracia. El %uplemento$ /6o M$ :o+ %$ 7ulio+!Universidad
Popular de las Madres de Plaza de Mayo+ ;uenos /ires&+
*errano$ 8a3l !"###a& Programa de la Escuela de Arte+ Eer http'WWXXX+madres+org+
ZZZZZZZZZZZ !"###b& -/rte sucio.+ El %uplemento /6o M$ :o+ %+ !Universidad Popular de las Madres de Plaza
de Mayo$ ;uenos /ires&+
*zpunberg$ /lberto !"###& Programa del seminario A.iteratura Argentina y PolíticaB+ Eer
http'WWXXX+madres+org+
Cito 0ema$ Eicente !%DDDa& -Un sue6o en tierra fértil.$ Periódico de .as 0adres de Plaza de 0ayo$ diciembre
%DDD$ ;uenos /ires+
ZZZZZZZZZZZZZZZZ !%DDDb& -]tica y estética en los tiempos de la perversión.+ (n' ( %eminario de Análisis
/rítico de la ealidad Argentina +5678+555$ publicado como suplemento por el periódico Página*+,$ "> de
septiembre+
ZZZZZZZZZZZZZZZZ !"##%& /on$ersaciones con Enri'ue Pichón8i$iCre sobre el arte y la locura" ;uenos
/ires' (diciones )inco+
%
'otas
D Teresa =asile& #ni$ersidad 4acional de .a Plata& Argentina" /orreo electrónico2 bassoEisis"unlp"edu"ar
=asile& Teresa @,FF,) A.a #ni$ersidad Popular de las 0adres de Plaza de 0ayo2 emergencia de nue$as prácticas en cultura y
poder en la Argentina de la posdictaduraB" En2 Daniel 0ato& coord"2 Estudios y -tras Prácticas (ntelectuales .atinoamericanas en
/ultura y Poder" /aracas2 /onse?o .atinoamericano de /iencias %ociales @/.A/%-) y /EAP& GA/E%& #ni$ersidad /entral de
Henezuela"
(ste traba7o es una reformulación de -(ducación y pol,tica+ 0a Universidad Popular de las Madres de Plaza de Mayo.+ e$ista
Henezolana de Economía y /iencias %ociales $ Eol+ I$ :^ 9' %9%@%K#$ "##%+
2
0a Universidad Popular de las Madres de Plaza de Mayo$ cuya sede se encuentra en la ciudad de ;uenos /ires$ se fundó
oficialmente el B de abril del "###+ *us miembros directivos son' 8ectora' 4ebe de ;onafiniJ Director /cadémico' Eicente Cito
0emaJ Presidente del )onse7o /cadémico :acional' Lsvaldo ;ayerJ Presidente del )onse7o /cadémico Mnternacional' 5ames
Petras+ Lfrece tres tipos de actividades' carreras$ seminarios y talleres+ Durante el a6o lectivo del "##% estas actividades son las
siguientes' /arreras' -Psicolog,a *ocial$ Psicodrama y *ociodrama. !> a6os&J -Derechos 4umanos y Pol,ticos. !9 a6os&J
-Mnvestigación Period,stica. !9 a6os&J -(conom,a Pol,tica y *ocial. !9 a6os&J -/rte. !9 a6os&J -<eatro. !9 a6os&J -)ine Documental.
! 9 a6os&J -(ducación Popular. !" a6os&J -)ooperativismo. !" a6os&J -Dise6o Srfico. !" a6os& y -Psicodrama. !9 a6os&+ %eminarios
!anuales&' -(l adulto mayor$ una nueva perspectiva cr,tica.J -0ectura metodológica de (l )apital.J -0iteratura y Pol,tica.J -0iteratura y
Psicoanlisis. y -Psicoanlisis$ mar2ismo y capitalismo.+ Talleres !anuales&' -Pintura.J -Mural.J -/rte Participativo y /rte )alle7ero.J
-?otograf,a.J -:arrativa !prosa$ poes,a y teatro.+ 0a oferta del a6o anterior !"###& fue similar+ Previa a su fundación la Universidad
Popular brindó una serie de *eminarios$ desde el I de agosto de %DDD$ con conferencias de destacados intelectuales argentinos y
ocasionalmente del e2terior+ (stas conferencias fueron @y a3n son@ publicadas por el periódico argentino Página*+, y pueden
encontrarse asimismo en la pgina de Mnternet http'WWXXX+madres+org+ Dichos seminarios fueron' -M *eminario de /nlisis cr,tico de
la realidad argentina !%DH>@%DDD&.J -M y MM *eminario sobre /rte$ locura y sociedad.J -/nlisis del plan económico de la /lianza.J
-?3tbol' pasión y perversión.J -0as alternativas al plan económico de la /lianza.J -0a locura en la /rgentina.+ /simismo y durante el
receso del a6o lectivo$ la Universidad ofrece seminarios y talleres de verano+ (sta Universidad también organiza diversos tipos de
eventos culturales como presentación de libros$ recitales$ musicales$ e2posiciones de arte$ ciclos de cine y videos$ conferencias y
debates y actos pol,ticos como marchas de protesta+ <anto la Universidad como la organización de las Madres de Plaza de Mayo
cuentan con una serie de publicaciones' El %uplemento$ la revista .ocas" /ultura y utopía$ y un Periódico+
3
0a Asociación 0adres de Plaza de 0ayo surgió durante la dictadura argentina como una agrupación de protesta y reclamo por
la desaparición de sus hi7os ba7o el terrorismo de (stado+ *u presidenta$ /zucena Eillaflor De Eicenti$ fue secuestrada y asesinada
durante la dictadura+ Ga en democracia surgieron divergencias en el seno de esta agrupación en torno a las medidas que el
gobierno constitucional tomó frente al problema de en7uiciar a los responsables del terrorismo de (stado+ (n este sentido el
Presidente /lfons,n creó la )L:/D(P !)omisión :acional sobre la Desaparición de Personas& dirigida a recopilar datos y
testimonios sobre la desaparición de personas para el ulterior 7uicio a los militares+ (sta medida fue una de las causas que creó la
fractura dentro de la agrupación+ Mientras 4ebe de ;onafini 1quien se opuso a lo resuelto por el Presidente /lfons,n1 conservó el
nombre de Asociación 0adres de Plaza de 0ayo convirtiéndose en su l,derJ otro grupo de madres se nucleó ba7o la denominación
de 0adres de Plaza de 0ayo8.ínea Gundadora+ 0a Universidad Popular de las Madres de Plaza de Mayo pertenece a la primera de
estas agrupaciones+
4
)omo asegura Eicente Cito 0ema' esa e2periencia donde -el sufrimiento es una fuente de saber NOP rompe esa fragmentación de
que el conocimiento es una especulación por la que nadie paga nada+ )omo bien dec,a /rtaud$ cada palabra se paga con el hueso
NOP+ G desde ese saber del cuerpo$ concreto$ cotidiano$ histórico$ las Madres saben mucho. !Cito 0ema$ %DDD b&+
5
(nrique Pichón@8iviAre !%D#I@%DDI& fue un gran renovador de la psiquiatr,a en /rgentina promoviendo el pasa7e desde el
Psicoanlisis a la Psicolog,a *ocial e integrando as, la *ociolog,a a los estudios del psicoanlisis+ *u obra alcanzó un gran influ7o
en la década de los sesenta+ ?ue el fundador de la (scuela de Psicolog,a *ocial$ concibiendo a esta 3ltima como una
democratización del Psicoanlisis+
6
/ propósito sostiene (nrique Pichón@8iviAre -Ltro tema que desarrollamos e2tensamente en relación con el grupo operativo es si
se trata o no de un grupo terapéutico$ entendiendo que toda conducta derivada surge de un trastorno del aprendiza7e$ de un
estancamiento del aprendiza7e. y -0a terapia no es el ob7eto principal del grupo operativo de aprendiza7e$ pero algunas de sus
consecuencias pueden ser consideradas terapéuticas en la medida en que instrumentan al su7eto para operar en la realidad.
!Pichón@8iviAre$%DI%'"%H@"%D&+
7
Durante la presidencia del Dr+ 8a3l /lfons,n !%DH9@%DHD&$ con la cual se inauguraba la democracia en la /rgentina$ luego del
e2tenso per,odo de la dictadura militar !%DIB@%DH9&$ se constituyó la )L:/D(P !)omisión :acional sobre la Desaparición de
Personas& que aportó la documentación necesaria para el desarrollo del 7uicio a las 7untas militares de la dictadura+ 0uego de las
condenas a los altos 7efes militares$ deb,a continuarse por la cadena de mandos hasta llegar a los e7ecutores 3ltimos+ *in embargo$
una serie de alzamientos militares !los =carapintadas=& presionan y conducen a la sanción de una serie de leyes ante el temor
suscitado por la amenaza de otro golpe de (stado' la ley de -bediencia Debida !%DHI& e2culpaba a los oficiales intermedios y a los
e7ecutores directos de los delitos de lesa humanidad y la 0ey de Punto Ginal !%DHI& suspend,a definitivamente la prosecución de las
causas+ Durante el gobierno 7usticialista$ el Presidente Dr+ )arlos Menem !%DHD@DK&$ promulgó un (ndulto que liberó a los 7efes
militares condenados en el 7uicio a las 7untas militares mencionado+
8
0a fuerte herencia de los conceptos de Paulo ?reire es visible en la siguiente cita del mismo te2to' -(s una pol,tica del dilogo$ y
no del discurso monol,tico+ (s una pedagog,a de la pregunta$ y no de las respuestas preestablecidas+ (s una pedagog,a de lo
grupal y de lo solidario$ frente a las que reproducen el individualismo y la competencia+ (s una pedagog,a de la creación colectiva
de conocimientos$ y no de su transmisión vertical+ (s una pedagog,a de la libertad$ y no una pedagog,a que refuerce la
dominación+ (s una pedagog,a de la democracia y no del autoritarismo+ (s una pedagog,a de la esperanza$ frente a las que
afirman el fatalismo histórico+ (s una pedagog,a de la pra2is$ que funda su saber en la prctica social e histórica de los pueblos y
concibe su criterio de eficacia en la transformación de la misma+ (s una pedagog,a que basndose en los fundamentos filosóficos
del mar2ismo$ y en su n3cleo central$ la dialéctica revolucionaria$ acepta el dilogo con los saberes provenientes de las diversas
ciencias sociales y de las distintas ideolog,as que promueven la liberación$ como la teolog,a de la liberación$ el feminismo$ la
ecolog,a$ y el pensamiento proveniente de la resistencia ind,gena$ negra y popular. !Qorol$"###b&+
9
0a )S< es una institución argentina que nuclea a todos los sindicatos del traba7o por gremios+
10
0os piqueteros son grupos de protesta que$ en la democracia neoliberal argentina$ reclaman a través de una serie de prcticas$
en especial el corte de las principales rutas$ por medidas económicas que me7oren la situación de los traba7adores argentinos+
11
0a Universidad Popular de las Madres de Plaza de Mayo ofreció un seminario sobre =Senoma 4umano' aspectos sociales y
éticos$ con la coordinación del Dr+ /lberto Qoremblihtt+
12
Eer al respecto las propuestas de Falter Mignolo !"###&+
13
(n varias oportunidades aparecen referencias a las pol,ticas económicas en el marco del neoliberalismo como una e2tensión del
terrorismo de (stado+ / modo de e7emplo' -0a retracción del su7eto al individualismo e2tremo pontificndose la indiferencia hacia el
otro$ es uno de los efectos del terrorismo económico que surge de la ideolog,a neoliberal encarnada en el (stado argentino+ (llo es
un correlato evidente del <errorismo de (stado genocida. !Srande y Qazi$ "###a& y -NOP la democracia neoliberal les permitir a
esos mismos poderes impunes que prolongan legalmente el genocidio económico$ se6alar y acusar como -terroristas. a las
respuestas y las reacciones de las poblaciones contra el despotismo económico legalizado NOP+ *e puede entonces concluir
afirmando que el terror impune subsiste como fundamento del (stado de Derecho+ Ga los (stados del primer mundo no necesitan
e7ercer directamente el terror en los pa,ses del tercer mundo para conservar su poder y e2propiar sus riquezas' les basta la
-democracia. que implanta la legalidad de una econom,a asesina para obtener los mismos fines= !8ozitchner$"###&+
14
Eer al respecto las refle2iones de Falter Mignolo !"###&+
15
Propongo el par dictaduraWposdictadura como una matriz importante en el )ono *ur !;asile$ "###&+
Procesos de Globalización e Identidades.
Entre espantos, demonios y espejismos. Rupturas y
conjuros para lo “propio” y lo “ajeno”
Emilia Bermúdez
Introducción
En América Latina, si algún tema ha ocupado y caracterizado la reflexión y el debate que sobre los
problemas culturales han hecho los intelectuales, es el tema de las identidades. es que no puede ser
de otra manera porque, por un lado, desde el mismo momento en que las oligarqu!as criollas iniciaron los
procesos de emancipación de América Latina lo hicieron pensando en cómo construir alrededor de las
ideas de "patria# y "nación# una unidad cultural que le diera identidad a las nacientes repúblicas
$%urillo,&''&()*+ ,ea,&'''(&-. y, por otro lado, porque la "angustia ontológica del latinoamericano#,
términos con los que denominó el escritor /enezolano Arturo 0slar 1ietri la persistente "búsqueda de la
identidad# $2inoco,&''-(&*., se expresó a finales del siglo 343 y principios del siglo 33 en una rica
tradición ensay!stica y art!stica y en un debate cultural y pol!tico entre di/ersas corrientes de
pensamiento, entre las que se destacaron el modernismo, el costumbrismo, el criollismo y el positi/ismo,
cuyos solos e5emplos rebasar!an el propósito de este traba5o. As! mismo, a principios del siglo 33 y en
oposición a la tradición nacionalista intelectual y pol!tica latinoamericana $,ea,&'''(&6., los pensadores
cr!ticos incorporan al debate pol!tico cultural, las teor!as socialistas y anti7imperialistas y, a la luz de
estos paradigmas teóricos y pol!ticos, acu8an las tesis del "colonialismo cultural# y de la "dependencia y
dominación cultural# para explicar los problemas de las identidades latinoamericanas.
As!, independiente de las di/ersas corrientes ideológicas en que se sitúan los pensadores
latinoamericanos, lo rele/ante es que el tema de las identidades es constituti/o del debate
intelectual latinoamericano y podemos decir que es uno de los rasgos que definen la particularidad de las
reflexiones de nuestros pensadores dentro ó fuera de lo que se ha llamado la academia. Es como lo ha
/enido planteando Leopoldo ,ea "el dramatismo de la inteligencia latinoamericana en busca de su
identidad# $&'9)(-&*.. :ramatismo no sólo lleno de angustias, sino de conflictos entre di/ersos actores y
sus distintas representaciones e intereses por perfilar una identidad como unidad ó como di/ersidad. Es
lo que une y enfrenta /isiones distintas entre ;i/ilizadores $<armiento en Argentina o =allegos en
>enezuela. con indigenistas como %ari?tegui en 1erú. Es lo que une y distancia al criollismo,
modernismo o folclorismo y su intención de 5ustificar la existencia de una unidad cultural soportada en el
pasado heroico y en la tradición inmutable.
Es lo que enfrenta en América Latina, desde las primeras décadas del siglo 33, a actores con
/isiones pol!ticas y proyectos distintos de nacionalismos. 1or un lado, los que enarbolaron el
nacionalismo para 5ustificar el proyecto de los gobiernos nacional populistas, que se instauraron en
/arios pa!ses de América Latina desde la década de los cuarenta y por el otro, los intelectuales y lideres
pol!ticos de izquierda para quienes el nacionalismo era la defensa de la soberan!a nacional frente al
extran5ero y la rei/indicación de las culturas populares y la liberación de los procesos de dominación y
dependencia cultural $;hacón,&'*@.
&
.
En "tiempos de globalización# $%ato,&''@. esta "angustia ontológica# sigue acompa8?ndonos y en el
marco de esta permanente preocupación y de representaciones y posiciones intelectuales aun distintas y
encontradas es que nos ha parecido interesante proponer, a los organizadores de esta publicación
colecti/a, el an?lisis de algunos de los planteamientos que sobre las identidades y los procesos de
globalización realizan Aéstor =arc!a ;anclini, Besús %art!n Carbero y :aniel %ato. 1ropuesta que
obedece+ en primer lugar, a que como sostendremos y trataremos de fundamentar en las p?ginas
siguientes, estos intelectuales, desde nuestro punto de /ista, han contribuido a elaborar nue/as maneras
de analizar los procesos de interacción simbólica a partir de la cr!tica y ruptura constante con la forma
como algunos intelectuales y lideres pol!ticos latinoamericanos hab!an /enido encarando la permanente
interrogante sobre quién y qué somos. <us aportes, tanto desde el punto de /ista teórico como
epistemológico, constituyen una contribución in/alorable para cualquier intento de construir una teor!a de
las identidades y diferencias en América Latina y para la comprensión de los procesos de construcción
de las identidades en "tiempos de globalización#. En segundo lugar, nos ayudan a ale5arnos de las
/isiones fatalistas en la medida en que desaf!an al paradigma de la búsqueda de nuestras identidades en
cosas perdidas o en meros ob5etos coleccionables, para ayudar a situarnos en el an?lisis de la din?mica
cambiante de los procesos de construcción de las identidades y sus actores. En tercer lugar,
contribuyen, también, a fundamentar una posición intelectual y conscientemente comprometida con las
transformaciones socio pol!ticas en América Latina, sin pre5uicios ni romanticismos, pero con claro
compromiso con los sectores populares de nuestros pa!ses. 1osición que obser/amos en ellos al
encontrar, en la mayor!a de sus escritos, una constante preocupación por entender lo que ocurre en los
imaginarios de los sectores populares latinoamericanos
-
y en los esfuerzos que hacen por realizar
aportes teóricos que sir/an para el dise8o de pol!ticas culturales y comunicacionales m?s democr?ticas.
En cuarto lugar, porque consideramos que rele/ar las rupturas y aportes de nuestros intelectuales
latinoamericanos nos ayuda a comprender me5or que las reflexiones y los temas por ellos propuestos, al
menos en el campo de las identidades, no obedece a la necesidad de acomodarse a una moda
intelectual tal como lo supone Deynoso
6
$-EEE(-F@7-F). al referirse descalificati/amente a la producción
intelectual de =arc!a ;anclini. %as bien esos cambios se deben como lo expresa :aniel %ato $&'''b(&&.,
a un compromiso ético y pol!tico que no tiene que /er con la apropiación de las pr?cticas intelectuales
que se generan en el ;entro para los Estudios ;ulturales de Cirmingham, ni de sus seguidores en los
Estados 0nidos, sino que son parte de tradiciones intelectuales de larga historia en América Latina.
1or último, porque los planteamientos de Aéstor =arc!a ;anclini, Besús %art!n Carbero y :aniel %ato
tienen influencia en nuestro ?mbito académico y en la pr?ctica docente que e5ercemos en nuestras
uni/ersidades y en nuestro traba5o de in/estigación y por ende en nuestros estudiantes.
!e las rupturas
A nuestro entender, un recorrido por la producción intelectual de Aéstor =arc!a ;anclini, Besús %art!n
Carbero y :aniel %ato sobre el tema de las identidades y los procesos de globalización, nos hace
comprender que sus aportes se construyen a partir de rupturas con respecto a(
a. La miop!a y la /isión del pastiche de "razas# deri/ados de las teor!as del mestiza5e y del
tradicionalismo folclórico que aún est?n presentes en la /isión hegemónica de los actores pol!ticos y en
la historia cultural oficial de los pa!ses latinoamericanos y que remiten constantemente a "buscar# nuestra
identidad en el entrecruzamiento de lo indio, lo negro y lo blanco metropolitano y en el pasado,
ol/idando que las identidades no son ni biológicas, ni heredadas sino fundamentalmente sociales y
cambiantes.
b. El modernismo y las ideolog!as del nacionalismo que suponen que de lo que se trata en América
Latina es de construir una identidad nacional homogénea soportada en las ideas de "patria#, "nación# y
"tradición# que reduzca la conflicti/idad deri/ada del mestiza5e.
c. Los demonios que desatan los teóricos de la dependencia cultural para quienes los procesos de
"dominación cultural#, lle/an indefectiblemente a los "sectores dominados# a la "alienación# de su
identidad
F
y los que actualmente han construido algunos intelectuales y algunos mo/imientos socio7
pol!ticos en relación a los procesos de globalización $G<AL,-EE&..
d. La influencia que e5ercieron las posiciones mecanicistas y dualistas del marxismo que condu5eron
en muchos casos a entender lo que ocurr!a en lo cultural como un simple refle5o de las condiciones
económicas y de las diferencias de clase que se generan a ni/el de la propiedad de medios económicos,
yHo a suponer la existencia contradictoria de un arte burgués y un arte popular
@
. En esta misma l!nea,
rompen con aquellas teor!as que ubican el problema de las identidades en una separación y distinción
entre cultura de élitesHcultura popular o cultura de masasHcultura popular. 2ambién, con el dualismo que
sitúa el problema de las identidades en América Latina en la defensa de lo "propio# referido a lo
"auténtico# y el rechazo a lo "a5eno#, en un momento cuando lo que predomina es el entrecruzamiento
étnico, de temporalidades, de espacios y de imaginarios globales y locales. <e trata de una oposición
tanto a las /isiones uni/ersalizantes, como al pro/incianismo cultural presente en algunos grupos y
mo/imientos culturales.
e. Los espantos y la /isión rom?ntica construidos por los defensores del indigenismo y de la cultura
popular, para quienes la identidad entendida como lo "auténtico#, "lo propio# y lo "bueno# sólo existe y
hay que buscarla en las culturas populares y sus tradiciones y quienes sólo /en en los procesos de
globalización amenazas para "la identidad cultural# de esos sectores.
f. La /isión fatalista de la posmodernidad que preconiza la existencia del hombre "fractal#
$Caudillard,&'9*., la cual imposibilita /er los potenciales procesos de reconstrucción de lo colecti/o a
partir de nue/as formas de estar 5untos en los distintos espacios de sociabilidad que se generan en las
diferentes y comple5as pr?cticas de los actores.
Es importante se8alar que ese proceso de rupturas incluye, en el caso de =arc!a ;anclini y %art!n
Carbero, el exorcismo de algunas de sus propias posiciones dualistas iniciales encontradas en sus
primeros escritos. En el caso de =arc!a ;anclini, la presencia del dualismo marxista que le lle/ó a
proponer en su obra Arte popular y sociedad en América Latina $&'**., un an?lisis basado en el
concepto de clases sociales y a mirar con esos lentes las relaciones de poder que se construyen en el
campo art!stico. 1osición que es abandonada, tal y como podemos /er expresado en el texto Culturas
híbridas $&''E., obra que, a nuestro entender, constituye una autocr!tica respecto a sus posiciones
anteriores. Lo mismo encontramos en algunos momentos en la obra De los medios a las mediaciones de
%art!n Carbero $&''*.+ espec!ficamente en los an?lisis sobre la "resistencia cultural de los sectores
populares#, de5ando e/idenciar incluso, ciertos rasgos de romanticismo. <in embargo, en sus escritos
posteriores, sin ol/idar su preocupación por lo que ocurre con los imaginarios de los sectores populares,
encontramos un an?lisis m?s centrado en los cambios que se est?n produciendo en los referentes
tradicionales de las identidades y en el cómo los sectores populares resignifican sus pr?cticas a partir de
esas nue/as experiencias y no en unos supuestos procesos de resistencia, que es lo que parece
desprenderse de su an?lisis acerca de la "enculturación# o dominación de las clases populares por la
burgues!a capitalista. $&'9*(&E67&EF7&66.. :istinto es el caso de :aniel %ato, quién pasa de la
econom!a $su disciplina de origen y en la cual traba5a hasta &'9-. a los estudios sociales y culturales m?s
tard!amente
)
y con el acto de constricción ya realizado y con la penitencia cumplida, debido a que
mantiene una constante /igilancia epistemológica $%ato,&''&. sobre su propio proceso de producción de
conocimiento, para no de5arse atrapar por los fetiches de las identidades, ni por los "demonios de la
globalización#.
"as identidades y los procesos de #lobalización. $%bridos, palimpsestos y
representaciones
I!bridos, palimpsestos y representaciones constituyen tres términos que sintetizan en categor!as las
diferentes ideas que Aéstor =arc!a ;anclini, Besús %art!n Carbero y :aniel %ato tienen acerca de la
manera como los actores construyen sus identidades en tiempos de globalización. Esto no quiere decir,
que en sus escritos estos intelectuales sólo usen un término en espec!fico, puesto que como ocurre, por
e5emplo, con la palabra "h!bridos# y seme5antes, usados tanto por =arc!a ;anclini como por %art!n
Carbero en di/ersas oportunidades y en textos distintos. Lo que deseamos resaltar es la centralidad
espec!fica, que cada uno de esos términos tiene en las teor!as de estos intelectuales, hasta llegar a
con/ertirse en categor!as que les permitan hacerse cargo de la heterogeneidad cultural latinoamericana y
de los procesos de construcción de las identidades, diferenciando lo que tienen de imaginarios
compartidos y diferentes y el car?cter conflicti/o que los actores globales y locales le imprimen a la
din?mica de su construcción.
"as identidades& 'iejas y recientes noticias de ()stor Garc%a *anclini sobre la
$ibridación
<i algún referente conceptual es permanente en el an?lisis de =arc!a ;anclini acerca de las
identidades es la noción de hibridación
*
. <in embargo, dicha noción ha sufrido un proceso de
metamorfosis constante que tiene que /er con los distintos momentos en que contextualmente transcurre
el pensamiento de este autor y con sus diferentes interlocutores. <e definen al menos tres momentos
distintos de construcción del concepto de h!bridos que, al mismo tiempo, dan cuenta de tres maneras
diferentes de mirar el proceso de construcción de identidades. 0n primer momento, en el cual, centrado
en una perspecti/a marxista historicista $y no habiéndose producido rupturas con el dualismo de clases.
de analizar las relaciones simbólicas de poder a partir del arte, la noción de h!bridos le sir/e como
argumento para oponerse a sus interlocutores( los ideólogos del nacionalismo y del tradicionalismo,
quienes, según él, soportaron el poder de las "burgues!as nacionalistas#, al pro/eerles de una ideolog!a
cohesionadora de las clases sociales, que esconde los enfrentamientos, a tra/és del mane5o de
concepciones homogeneizantes y ahistóricas de las identidades $=arc!a ;anclini,&'**(&E&7&EF.. La
noción de "h!bridos# es, en este contexto del pensamiento del autor, sinónimo de mestiza5e y sincretismo
cultural y "es una categor!a distinti/a del proceso cultural americano# $=arc!a ;anclini,&'**(&EE..
Aos interesa también puntualizar que, en ese momento, aún dentro del esquema dualista, sobre el
cual soporta sus concepciones del arte y las identidades, =arc!a ;anclini $&'**. pone de relie/e el
car?cter din?mico, cambiante y conflicti/o de la construcción de los procesos identitarios. Las identidades
son /istas como un proceso histórico "resultado de la acti/idad de cada pueblo que puede ser modificada
y que no constituyen un destino fatal# $=arc!a ;anclini,&'**(&EF..
0n segundo momento, que ubicamos alrededor de la aparición del texto Culturas híbridas
$J&''EK-EE&., en donde sin de5ar completamente de lado a sus anteriores interlocutores, cuestiona las
distintas posiciones dualistas
9
, las /isiones rom?nticas de las culturas populares y las patrimonialistas. El
concepto "h!bridos# sir/e as!, precisamente de con5uro contra todo tipo de dualismo. 1ero, a nuestro
modo de /er, aqu!, =arc!a ;anclini, separa la noción de h!brido de la idea de mestiza5e. Lo h!brido refiere
a un atributo de la comple5idad de las sociedades modernas debido al entrecruzamiento y yuxtaposición
de temporalidades, de signos, s!mbolos y ob5etos culturales y, las identidades latinoamericanas, al
construirse en estos procesos h!bridos, adquieren ese atributo(
Los pa!ses latinoamericanos son el resultado de la sedimentación, yuxtaposición y entrecruzamiento de
tradiciones ind!genas JLK del hispanismo colonial católico y de las acciones pol!ticas, educati/as y
comunicacionales modernas $=arc!a ;anclini,&''E(*&..
En el marco del an?lisis de la modernidad cultural, la ciudad, el consumo cultural, las migraciones, y
los procesos de "desterritorialización# y "territorialización#
'
, producto del desarrollo creciente de las
llamadas nue/as tecnolog!as, pasan a ser los procesos a tra/és de los cuales, =arc!a ;anclini analiza la
hibridación cultural. En el contexto de "trasnacionalización# y de creciente comple5idad de las sociedades
modernas, el an?lisis de la constitución h!brida de las identidades es desplazada hacia la discusión
teórica posmoderna de la integración o fractalidad y de las transformaciones en las nociones de espacio
territorial y tiempo cronológico. Es decir, hacia el examen y cuestionamiento de los referentes y maneras
como estamos acostumbrados a pensar los procesos de construcción de las identidades. <egún =arc!a
;anclini, $&''E(-)9. en la modernidad, los medios pasan a ocupar un papel creciente en la integración
del imaginario urbano disgregado y las identidades pasan a construirse cada /ez m?s en los espacios
!ntimos.
Aue/amente, in/ita a romper con la /isión sacralizada de lo patrimonial y con las /ersiones de lo
auténtico que asocian las identidades a la pertenencia a un territorio y a la colección de ob5etos del
pasado y centra su an?lisis en los procesos de transformación de las identidades a partir de las nue/as
interacciones culturales de los actores y de las relaciones de poder que all! se construyen. $=arc!a
;anclini,&''E(&**7&'E..
0n tercer momento, en el cual aparece ya la categor!a globalización y el an?lisis de las identidades es
ubicado en el contexto de los procesos de globalización y de la creciente multiculturalidad. En este
sentido, aparecen nue/os interlocutores, aquellos que tienen la /isión de que "la globalización# implica un
simple mo/imiento de homogeneización sustituti/a de lo local, aquellos que ubican el problema de las
identidades en el dilema de posiciones entre lo "propio# y lo "a5eno#. $=arc!a ;anclini &''@, &''), &''*,
&'''a, &'''b, -EEE. y algunos actores globales que como el Canco %undial y el Mondo %onetario
4nternacional pretenden, según él, establecer su lógica homogeneizadora a tra/és del mercado
$-EE&(-E.
&E
.
1ara =arc!a ;anclini $&''@,-EE&. en tiempos de globalización se /uel/e m?s e/idente la constitución h!brida de
las identidades étnicas y nacionales y de la multiculturalidad, porque la globalización no es "un simple proceso de
homogeneización sino de reordenamiento de las diferencias y desigualdades sin suprimirlas. 1or eso la
multiculturalidad es un tema indisociable de los mo/imientos globalizadores# $&''@(&6.. "El ob5eto de estudio no
es la hibridez sino los procesos de hibridación# $-EEE(@, -EE&().
&&
+ procesos de hibridación que 5unto a las
estrategias de recon/ersión por parte de sectores sociales hegemónicos o populares lle/an a relati/izar cada /ez
m?s la noción de identidades y, en consecuencia a clausurar las pretensiones de establecer autenticidades, as!
como, a poner en e/idencia el riesgo de establecer identidades locales autosostenidas y radicalmente opuestas a
la sociedad nacional o la globalización $-EE&().. En tiempos de globalización, =arc!a ;anclini sigue
profundizando en el an?lisis sobre el cambio de los referentes espacio7temporales con los que estamos
acostumbrados a examinar los procesos de construcción de las identidades. 1ara él, en la era de la globalización,
las identidades se construyen en el espacio de las comunidades trasnacionales y desterritorializadas
$&''@,&'')., en la esfera de la comercialización de bienes culturales y en el consumo de s!mbolos y ob5etos
transnacionales. 1ero, lo anterior no significa que los procesos de globalización arrasen con los procesos locales
de construcción de las identidades
&-
$&'').+ puesto que las naciones y las etnias siguen existiendo, aunque la
tendencia sea a de5ar de ser productoras de cohesión social $&''@(&-'.. As!, que de lo que se trata en tiempos
de globalización, no es del riesgo de la desaparición de las identidades locales sino de "entender como se
reconstruyen las identidades étnicas, regionales y nacionales en procesos globalizados de segmentación e
hibridación cultural# $&''@(&-'. y el car?cter conflicti/o de su construcción $-EE&(&F.. 1ara entender esos
procesos de hibridación de las identidades, es necesario salir de la oposición global7local y situarse en las
distintas maneras cómo los su5etos se imaginan "la globalización# y en el cómo a partir de all! construyen distintas
maneras de representarse y narrar sus identidades $&'''a(6E.. En este sentido =arc!a ;anclini puntualiza el
car?cter relacional de las identidades. Las identidades "dependen de la situación en que nos coloquemos#
$&''*(96.. 1or ello, para él, el dilema hoy no puede estar tampoco en un nue/o dualismo que nos pondr!a en el
terreno de escoger entre "globalizarnos o defender la identidad#, $&'''a,&'''b. sino en "cómo encarar la
heterogeneidad, la diferencia y la desigualdad#. $&'''b()@, -EE&(&F..
+esús ,art%n Barbero& las identidades& palimpsestos, des-ordenamiento y des-
centramiento cultural
La noción de palimpsesto es usada por %art!n Carbero como un recurso del lengua5e para designar
las temporalidades sociales presentes en los procesos culturales latinoamericanos, especialmente a partir
de la hegemon!a de los medios de comunicación en la construcción de los procesos simbólicos de esas
sociedades. :esde su obra De los medios a las mediaciones, publicada por primera /ez en &'9*, hasta
sus escritos actuales, palimpsestos es también una manera de designar los procesos de heterogeneidad
presentes en la construcción de las identidades sociales en América Latina.
1ero, al igual que en =arc!a ;anclini, en el an?lisis de las posiciones de %art!n Carbero acerca de las
identidades y los procesos de globalización, distinguimos dos momentos. 0n primer momento que
situamos en el an?lisis de su obra De los medios a las mediaciones $J&'9*K,&''*. y, un segundo
momento, que lo ubicamos en la adopción y aparición del término "globalización# para referirse a los
procesos de interconexión global que se potencian con el desarrollo de las nue/as tecnolog!as $&''9a,
&''9b,&''9c, &''', -EEE..
:esde sus estudios de los procesos de comunicación y las relaciones de poder, %art!n Carbero se
sitúa en una confrontación cr!tica con las posiciones que demonizan los medios de comunicación, con
las posiciones dualistas, y las posiciones del nacionalismo y las perspecti/as homogeneizantes de las
identidades. 1ero, también, desde una perspecti/a =ramsciana de mirar los procesos de construcción de
la hegemon!a cultural y pol!tica, critica al marxismo ortodoxo+ especialmente por el esquema dualista y
reduccionista de clase, presente en dichas interpretaciones. 1ara %art!n Carbero el reduccionismo de
clase no permite pensar la pluralidad ni /er la configuración de las mediaciones que se dan en la
construcción de los procesos simbólicos y en la construcción de la hegemon!a. En este sentido, propone
nos traslademos desde el an?lisis del uso de los medios al lugar en que se produce el sentido, a los
mo/imientos sociales y a la manera como los sectores populares reelaboran sus identidades.
El estudio de los espacios de mediación $el barrio, la familia, la escuela. ser?, según él, la única
manera de entender que las identidades culturales se construyen a partir de la imbricación conflicti/a con
lo masi/o. Lo masi/o es una nue/a forma de sociabilidad y no mera manipulación y alienación $&''*(-E67
-@'.. Al mismo tiempo, destaca el cruce de temporalidades sociales y géneros sobre los cuales se
construyen los imaginarios en los medios de comunicación $&''*(-6). y a este cruce lo llama
palimpsestos.
&6
Los medios son pensados por %art!n Carbero como uno de los principales espacios en
los cuales se construyen las identidades. <egún su /isión los medios le aportan a la gente grupos de
pertenencia, quién es el enemigo, es decir, sobre quién proyectar sus miedos y frustraciones y con quién
so8ar $%art!n Carbero,&''F(-'.. 1ara él, es importante desprenderse de los manique!smos y empezar a
pensar qué es lo que est? ocurriendo en las maneras cómo construimos nuestras identidades.
En este sentido, la respuesta la ofrece él mismo, al expresar que, lo que est? ocurriendo es que se
est? transformando "el modo cómo percibimos la identidad misma, el modo cómo se construye la
identidad# $%art!n Carbero,&''F(66.. <e trata, según él, de #identidades profundamente precarias#, "se
hacen y deshacen a un ritmo distinto#, "son menos unitarias#, "son plurales#, "hechas de trozos#, "de
pedazos#, "de referentes di/ersos#, de "desni/eles temporales#, de "gestos at?/icos# y de "ingredientes
posmodernos# $&''F(66.. Estas ideas acerca del contenido de las identidades son las que le sir/en de
punto de partida para retomar y desarrollar en sus escritos posteriores, esto es en tiempos de
globalización, la noción de palimpsestos $&''9a, &''9b, &'''9c, &''', -EEEa.. En sus an?lisis de las
identidades en tiempos de globalización, la noción de palimpsesto estar?, adem?s, acompa8ada de dos
ideas en las que contextualmente %art!n Carbero ubica los procesos de construcción de identidades en
tiempos de globalización, estas son( "des7ordenamiento y des7centramiento cultural#.
La base teórica del proceso de desordenamiento cultural, es la noción de "desancla5e# de =iddens
$%art!n Carbero &''9a,&''9b,&'''.. Es decir, se refiere a las transformaciones de nuestras
percepciones, al cambio en la manera en la que nos acostumbramos a percibir el espacio y el tiempo
$&''9a(6)7F-,&''9b(FF7@-. y, con la expresión "des7centramiento cultural#, se refiere a la forma
desordenada en que se perciben los ob5etos culturales y la constitución de mosaicos hechos de ob5etos
mó/iles de tiempos y espacios diferentes $%art!n Carbero &''9a(F9,&''9b(@*.. Adem?s, para él, los
procesos de globalización económica y tecnológica de los medios y las redes electrónicas /eh!culan una
multiculturalidad que hace estallar los referentes tradicionales de identidad $%art!n Carbero,&''9a(6).. En
los procesos de globalización los su5etos construyen sus identidades de amalgama de uni/ersos
culturales y de temporalidades m?s flexibles y referentes culturales menos estables. As!, para %art!n
Carbero, las nociones de tiempo, espacio, historia, comunidad son transformados por la din?mica que los
actores le imprimen a los procesos de globalización y por las nue/as maneras de construir su sociabilidad
$&''9a,&''9b..
<egún %art!n Carbero, las identidades en los procesos de globalización ya no se leen ni se escriben
como antes y, por lo tanto, tampoco se representan de la misma manera. 1ara él estamos en presencia
de nue/as formas de la cultura que ponen en e/idencia nue/as formas de organización de la misma y
que consisten en un "descentramiento cultural# deri/ado de un proceso de "desgaste de las
representaciones#, "desgaste de la memoria# y de "desancla5e#. A las identidades que resultan de esos
procesos de "des7centramiento# y "des7ordenamiento cultural# también las denomina palimpsestos. En su
última /ersión, palimpsesto es "una met?fora que desaf!a toda nuestra percepción adulta como nuestros
cuadros de racionalidad y que se aseme5a a ese texto en que un pasado borrado emerge, tenazmente
aunque borroso, en las entrelineas que escriben el presente. Es la identidad que se gesta en el doble
mo/imiento deshistorizador y desterritorializador que atra/iesan las demarcaciones culturales# $%art!n
Carbero &''9c(6-,-EEEb..
<in embargo, al igual que como lo plantea =arc!a ;anclini, contradictoriamente, las culturas
regionales y locales se re/alorizan y exigen sus derechos a construir sus im?genes y contar sus relatos
$-EEEa(66).. En este sentido, afirma que las identidades no son homogéneas ni excluyentes+ son "una
construcción que se relata# $-EEEa(66*. y en la di/ersidad de relatos es que, al mismo tiempo, las
identidades se construyen $-EEEa(66*.. 1ara %art!n Carbero la idea, el /!nculo entre narración e
identidad, no es sólo expresi/a, sino constituti/a y es en la di/ersidad de relatos que las identidades
culturales se construyen $%art!n Carbero,-EEEa( 66*.. Delatos que como expl!citamente él lo expone hoy
"se /en atra/esados por el hegemónico lengua5e de los medios masi/os en el doble mo/imiento de las
hibridaciones Napropiación y mestiza5eN y de las traducciones( de lo oral ya no sólo a lo escrito sino a lo
audio/isual y lo informati/o $-EEEa(66*..

!aniel ,ato. "as identidades como representaciones sociales
Al igual que =arc!a ;anclini y %art!n Carbero, %ato se sitúa en el an?lisis de las relaciones entre
cultura y poder y en una perspecti/a cr!tica de las /isiones naturalistas y tradicionalistas que soportan
las ideolog!as nacionalistas y la legitimación de las representaciones folclóricas y homogeneizadoras de
las identidades culturales, as! como, de las teor!as marxistas que tratan los procesos culturales como
refle5os de las condiciones económicas $&''@.. Al mismo tiempo, al traba5ar las identidades en el contexto
de los procesos de globalización, sus cr!ticas se sitúan tanto contra quienes "demonizan#, como contra
quienes realizan una apolog!a de los procesos de globalización $%ato &''@, &'')a,&'''a, &'''b, &'''c
y -EE&. .
:esde una perspecti/a que no pierde de /ista la centralidad de los actores y sus pr?cticas y el cómo
esos actores construyen sus discursos acerca de las identidades, en el espacio de las interconexiones de
flu5os de informaciones en distintos ?mbitos transnacional, internacional nacional y local, %ato
conceptualiza las identidades como "representaciones socialmente construidas# $&''F. por di/ersos
actores locales, nacionales o globales $&'''b,&'''c..
<egún %ato, las identidades son "producto de procesos sociales de construcción simbólica# $&''F(&'.
y, por lo tanto, difieren unas de otras tanto en los atributos como en la manera en que son construidas.
:e all! que rechaza cualquier teor!a que se sustente sobre la idea de la existencia de una única identidad
y de su homogeneidad. Las identidades son "producto de acciones sociales y no de fenómenos
naturales, ni tampoco refle5o de las condiciones materiales# $&''F(&).. <e trata, adem?s, de
construcciones permanentes en toda sociedad, no exentas de conflictos y disputas. 1or el contrario,
según %ato, las identidades se construyen a partir de la lucha entre distintos actores por promo/er sus
representaciones $&''F(&*,&'')a(&@.. Enfocando el an?lisis de las identidades en los actores y sus
pr?cticas, las identidades resultan ser posicionales y no absolutas y, dependiendo de esa posicionalidad
y de su experiencia, los actores construyen sus representaciones $%ato, &''@.. En los tiempos de
globalización, %ato se ocupa del car?cter comple5o que los actores globales y locales le imprimen a la
din?mica de sus interacciones y a los procesos de construcción de identidades. 4dentidades que se
elaboran a partir de los referentes simbólicos /enidos de espacios sociales distintos y de experiencias
distintas y, por lo tanto, dan lugar a la construcción de relatos diferentes $%ato,&''@..
<e opone, este autor, a las /isiones que fetichizan los procesos de globalización y, desde el debate
con algunos teóricos de la globalización y con las representaciones que distintos grupos sociales tienen
sobre ella, hace aportes significati/os para entender los procesos de construcción de las
representaciones que los actores realizan sobre sus identidades en tiempos de globalización. En este
sentido, %ato pone de manifiesto a tra/és de distintos estudios emp!ricos $&''F,&'')b, &''*,&''9. que
las identidades en tiempos de globalización son producidas en un contexto comple5o de crecientes
interrelaciones y en donde participan una di/ersidad de actores locales, nacionales, trasnacionales, y
globales.
En los tiempos de globalización, las identidades se construyen a partir de un doble mo/imiento que
responde a la din?mica conflicti/a de los procesos de globalización. <e asiste a una tendencia creciente a
la homogeneización y, al mismo tiempo, se estimula la diferenciación y la aparición de mo/imientos
étnicos y particularismos y a intensos conflictos multiétnicos $&''@.. Asimismo, en la era de la
globalización los procesos de construcción de las identidades pueden estar /inculadas a un lugar o a
/arios lugares $%ato,&''@(-6.. <e trata, según sus propias palabras, de "procesos comple5os y
poli/alentes# $&''@(-@.. 1ara %ato, a diferencia de %art!n Carbero y =arc!a ;anclini, en ningún momento
se trata de interacciones "des7territorializadas#, en /irtud de que, los procesos de globalización no anulan
la interpretación y simbolización de la experiencia de di/ersos actores en espacios territoriales
espec!ficos $%ato,-EE&(&@67&@@.. 1ara %ato, el comple5o mo/imiento de los actores en los procesos de
globalización sólo permite hablar de tendencias y no de /erdades absolutas $&'')a.. <egún él, los
procesos de globalización pueden definirse como una tendencia que no se reduce a un fenómeno relati/o
a los medios o a los negocios, ni de flu5os relati/amente autónomos, ni a un fenómeno desterritorializado,
ni est? exento del conflicto por el poder, ni es productora de homogeneización cultural $-EE&(&@'7&*-..
Los procesos de globalización son procesos sociales comple5os de alcance planetario que tienden
"hacia la interconexión entre los pueblos del mundo y sus instituciones+ de modo que los habitantes del
planeta en su totalidad tienden a compartir un espacio unificado, m?s continuo que discreto, en /irtud de
múltiples y comple5as interrelaciones, y ello no sólo desde el punto de /ista económico, sino también
pol!tico, social y cultural.# $%ato,&'')a(&-.. En estos procesos inter/ienen distintos tipos de actores
$locales, nacionales, trasnacionales y globales., quienes a tra/és de sus pr?cticas promue/en esos
procesos de globalización y sus representaciones $-EE&..
1ara finalizar es importante se8alar que, desde el momento en que %ato inicia sus traba5os emp!ricos
acerca de los procesos de construcción de representaciones de identidades, ha e/idenciado
expl!citamente el /!nculo constituti/o entre los procesos de construcción de identidades y las pr?cticas
discursi/as, manifestadas por los actores a tra/és de las narraciones y los relatos $&''F, &''@,
&''*,&'')a,&'')b, &''9..

!e los conjuros
;entrados en una posición epistemológica que deliberadamente no se sitúa en ningún paradigma en
espec!fico para no de5arse atrapar, por los obst?culos epistemológicos de las disciplinas
$Moucault,&'9E(-*76&., =arc!a ;anclini, %art!n Carbero y %ato se sitúan en una perspecti/a
transdisciplinaria como alternati/a a los an?lisis que con/ierten a las ciencias sociales en ghettos que
fragmentan el conocimiento y no permiten /isualizar la comple5idad de los procesos de construcción
simbólica de la sociedad en tiempos de globalización $=arc!a ;anclini &''E,&''@+ Carbero &''9a,&''9b+
%ato &'')a, &'''a, &'''b, -EE&..
<e trata adem?s de una posición epistemológica que(
7 ;oncede centralidad al an?lisis de los actores y sus pr?cticas para comprender la lógica de las
relaciones de poder ,las transformaciones sociales y las posibilidades de inter/ención. $%ato &''@,
&'''a,&'''b,&'''c,-EEE, -EE&..
7 ;on/ierten a la "heterogeneidad cultural# en el ob5eto principal de sus reflexiones y de esta forma
e/itan caer en generalizaciones abstractas y homogeneizantes acerca de las identidades en América
Latina.
7 1artiendo de la idea de que las representaciones que los actores tienen de sus identidades se
construyen a partir de la interacción en distintos contextos y sobre la base de diferentes y di/ersos
referentes, re/alorizan el papel de las narraciones y de las pr?cticas discursi/as de los actores, para de
esa manera no perder de /ista, ni teórica, ni metodológicamente, el estudio de la pluralidad y mostrar el
car?cter posicional y relacional de las identidades.
7 <e centran en la naturaleza conflicti/a de los procesos de construcción de identidades para poner en
e/idencia el car?cter din?mico y cambiante de las mismas y e/itar el ahistoricismo que suponen las
/isiones tradicionalistas que buscan en el pasado los or!genes de "la identidad#.
7 1or último, una posición epistemológica que rechaza el ob5eti/ismo y plantea sin romanticismos y
abiertamente su compromiso con las transformaciones culturales de América Latina y con los sectores
m?s /ulnerables, posición e/idenciada en sus expresas preocupaciones por comprender qué pasa en el
imaginario de los sectores populares y en el dise8o de propuestas pol!ticas que promue/an los
procesos de democratización y el respeto a la pluralidad pol!tica y cultural. :e esta forma, también,
con5uran las posiciones apocal!pticas respecto a la desaparición de las identidades por un imaginario
único globalizado y a las posiciones posmodernas de una ine/itable fractalidad.
En resumen, las obras de estos tres intelectuales que aqu! hemos analizado constituyen, una
in/itación a buscar nue/as /!as de entendimiento de los procesos culturales desafiando las inercias del
pensar $%art!n Carbero &''9a,&''9b. y despo5?ndonos de las gr!ngolas que nos impiden asumir los retos
que plantea al conocimiento y el cambio en las maneras de conocer que exige la comple5idad social.
$=arc!a ;anclini &''@, &''*, &''), &'''a, &'''b+ Carbero &''9a, &''9b, &''', -EEEa+ %ato &''F, &''@,
&'''a, &'''b, -EE&.. <e trata de la transformación en los referentes con los cuales estamos
acostumbrados a abordar los procesos de construcción de las identidades y los procesos de
globalización. La in/itación que nos extienden estos intelectuales incluye superar el desencanto con los
procesos de transformación, al que ha sucumbido una buena parte de la intelectualidad latinoamericana y
a exorcizar el dogmatismo y la animación de las categor!as, para e/itar demonizar los procesos de
globalización $%ato &'')a, -EE&.. Dechazando las posiciones de los cr!ticos apocal!pticos, Aéstor
=arc!a ;anclini, :aniel %ato y Besús %art!n Carbero, se centran en los cambios para comprenderlos y
desde all! aportar bases teóricas para proponer el dise8o de alternati/as pol!ticas
&F
.
. manera de re/le0ión
1or supuesto, que muchas preguntas quedan abiertas en este proceso de an?lisis acerca de la
contribución de estos intelectuales latinoamericanos al estudio de los procesos de construcción de las
identidades en nuestros pa!ses. 1or ello, consideramos importante continuar la reflexión a partir de
algunas interrogantes tales como( O:e qué manera es posible tender puentes que nos permitan pasar,
desde nuestras lógicas intelectuales, a la interpretación de lo que ocurre en los procesos de construcción
simbólica de las identidades de los sectores populares y sus pr?cticasP ;reemos que a partir de la
comprensión de los procesos de construcción de los imaginarios de los sectores populares se puede
entender su gram?tica y lograr interpretar y comunicarnos con la experiencia de /ida sobre la cual
construyen las representaciones de sus identidades colecti/as. 2area imprescindible para proponer
alternati/as pol!ticas distintas a los discursos neo7populistas de algunos l!deres pol!ticos latinoamericanos
actuales y a las identidades construidas en las pr?cticas homogeneizadoras de los mercados.
O;ómo leer y ubicar las categor!as de pueblo, etnia y nación en los procesos de construcción
conflicti/a de las identidades en tiempos de globalizaciónP O;ómo hacer compatible la heterogeneidad
cultural con los procesos de construcción de identidades colecti/as, aún necesarios en América LatinaP.
Estas y muchas otras inquietudes nos asaltan, sólo podemos decir que queda abierto el derecho de
palabra.
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RRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRR$&''). ";omunidades de ;onsumidores#.En( Ceatriz =onz?lez <tephan $comp..(
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>enezuela.
&
<ignificati/o resulta este traba5o de Alfredo ;hacón en el cual se recogen di/ersos art!culos de intelectuales de izquierda sobre el
proceso de dominación y dependencia cultural de América Latina desde una perspecti/a marxista. 1or e5emplo, Yui5ano, >asconi y
otros incluyendo al propio ;hacón.
-
Esta contribución al entendimiento del imaginario de los sectores populares y otros aportes son se8alados también por Doberto
Mollari$-EEE. en un escrito titulado >Estudios sobre posmodernidad y estudios culturales6?sin*nimos@7.
6
:ebo confesar expl!citamente que el traba5o de Deynoso en el cual realiza una critica descalificadora del traba5o intelectual de
Aéstor =arc!a ;anclini, se con/irtió en una razón m?s para centrarnos en los aportes de estos intelectuales latinoamericanos. A
nuestro modo de /er, el cambio en las posiciones de =arcia ;anclini son parte de un proceso de reflexión , madurez intelectual y
esfuerzos por entender la din?mica cambiante de nuestras sociedades en una perspecti/a epistemológica transdisciplinaria y sin
de5arse atrapar por dogmatismos ni fundamentalismos.
F
La teor!a de la dependencia cultural tu/o una enorme influencia sobre nuestros intelectuales y sus representaciones de los
procesos culturales. La idea de la existencia de una cultura dominante y de una cultura dominada, aunque con di/ersos matices se
hizo muy presente. E5emplo significati/o de esto lo constituyen el libro de Alfredo ;hacón citado en la nota & de este mismo traba5o.
@
El propio =arc!a ;anclini $&'**. cae prisionero de esa influencia tal y como lo se8alaremos m?s adelante.
)
<us publicaciones en este campo ocurren a partir de &'99.
*
2anto que el traba5o presentado en la -da. Deunión del =rupo de 2raba5o de ;LA;<G ";ultura y 2ransformaciones <ociales en
2iempos de =lobalización#, celebrada en ;aracas, >enezuela, del ' al && de no/iembre del -EEE, analiza este concepto con el
titulo "Aoticias recientes sobre la hibridación# y que hemos tomado para subtitular el an?lisis que aqu! se hace sobre su concepción
de las identidades. 2exto que, adem?s, fue reelaborado y publicado en el pasado a8o -EE& como introducción a la última edición
de Culturas híbridas con el titulo "Las culturas h!bridas en tiempos de =lobalización $=arc!a ;anclini, -EE&(&7-6..
9
1odemos decir que incluso esta cr!tica podr!a significar una autocr!tica no explicita a su propio dualismo, presente en la
separación que establece entre arte popular y arte burgués en el texto Arte popular y sociedad en América Latina $&'**..
'
;on los términos "desterritorialización y territorialización# =arc!a ;anclini denomina la "pérdida de la relación "natural# de la
cultura con los territorios geogr?ficos y sociales, y al mismo tiempo ciertas relocalizaciones territoriales relati/as, parciales, de las
/ie5as y nue/as producciones simbólicas# $=arc!a ;anclini,&''E(-99..
& E
2omando en cuenta que en nuestros pa!ses se /i/en no sólo tiempos de globalización, sino también de implantación pol!ticas
neoliberales , la discusión acerca de los procesos de hibridación tiene aqu! una clara intención pol!tica. El mismo autor expresa
que "rei/indicar la heterogeneidad y la posibilidad de múltiples hibridaciones es un primer mo/imiento pol!tico para que el mundo no
quede preso ba5o la lógica homogeneizadora con que el capital financiero tiende a empare5ar los mercados a fin de facilitar las
ganancias. Exigir que las finanzas sean /istas como parte de la econom!a, o sea de la producción de bienes y mensa5es, y que la
econom!a sea redefinida como espacio de disputas pol!ticas y diferencias culturales es el paso siguiente para que la globalización,
entendida como proceso de apertura de los mercados y los repertorios simbólicos nacionales, como intensificación de intercambios
e hibridaciones, no se empobrezca como globalismo, dictadura homogeneizadora del mercado # $=arc!a ;anclini, -EE&..
& &
Deconociendo que la discusión epistemológica acerca del concepto de culturas h!bridas fue insuficientemente tratado en la
/ersión inicial del texto culturas h!bridas $&''E., =arc!a ;anclini $-EE&(6. define a la hibridación como "procesos socioculturales en
las que estructuras ó pr?cticas discretas, que exist!an en forma separada, se combinan para generar nue/as estructuras, ob5etos y
pr?cticas#. En lo particular creemos que lo no/edoso del planteamiento de =arc!a ;anclini en esta /uelta a la discusión sobre el
concepto de hibridación es que enriquece la idea de interconexiones con la de recon/ersión para fundamentar aún m?s la din?mica
cambiante de las identidades.
& -
Es importante apuntar que en el an?lisis acerca de la oposición global7local =arc!a ;anclini autocr!tica la manera tan absoluta
como mane5a en el texto Culturas híbridas el término "desterritorialización# argumentando que siempre necesitamos definir quienes
somos y tener ciertos arraigos que nos pro/ean de certezas. $=arc!a ;anclini,&''*(9&.
& 6
<in embargo esta noción no tiene aqu! el peso que tiene en sus escritos posteriores cuando da cuenta de la manera como
ciertos grupos sociales reconfiguran sus identidades en la era de los procesos de globalización.
& F
1ara profundizar en el estudio de los aportes de estos intelectuales, /e?se en esta misma colección Antonelli, %irta.$-EE-. " La
inter(enci*n del intelectual como aAiom=tica# . 2ambién, =rimson, Ale5andro y %irta >arela $-EE-. "Culturas populares recepci*n y
política. ,enealo+ías de los estudios de comunicaci*n y cultura en la Ar+entina#.
Movimiento indígena ecuatoriano: Construcción política y
epistémica
Pablo Dávalos
*
Introducción: el uso estratégico del saber
¿Hasta qué punto la acción política de un movimiento social puede reconstruir los ámbitos de
saber y de conocimiento de una sociedad? ¿De qué maneras los saberes constituidos pueden
también convertirse en campos de disputa en la acción política de un movimiento social? ¿Puede el
conocimiento jugar un rol estratégico en la lucha política de un movimiento social? stas inquietudes
apelan a una crítica a la !ormación histórica del conocimiento en el capitalismo" y cuestionan su
campo epistemológico" sus nociones de verdad" y sus construcciones de sentido#
l presente te$to trabaja con una hipótesis básica que no niega provenir de %oucault& la
construcción del saber" desde su !ormulación epistémica" hasta su instrumentali'ación técnica" está
transida por las complejidades de su tiempo histórico( releva de complejas relaciones de poder( se
circunscribe dentro de luchas políticas y hace re!erencia a !ormas de dominio" legitimación y
justi!icación teórica )%oucault"*+++,#
sta hipótesis sirve para comprender la !orma por la cual se van generando campos teórico-
categoriales dentro de una matri' epistemológica determinada" que sustentan" legitiman y otorgan
coherencia y cohesión a la práctica política de un movimiento social y a su discurso# Para comprender
cómo un movimiento social elabora sus nociones de sentido" sus campos de validación teórica" sus
discursos y sus prácticas más inmediatas" se toma como re!erencia al movimiento indígena
ecuatoriano y sus trans!ormaciones políticas#
n la construcción del saber entra en juego todo un complejo entramado de relaciones políticas y
de luchas de poder que atraviesan a toda la sociedad" pero en el caso de los pueblos indígenas la
cuestión es más compleja a.n porque su cosmovisión" sus nociones de sentido" sus criterios de
validación" en una palabra" su episteme" es di!erente a aquella generada por la modernidad
occidental# /os pueblos indígenas tienen conocimientos ancestrales" prácticas culturales e
intelectuales que han sido subordinadas a los patrones de comprensión de la cultura occidental y que
cuestionan todos los re!erentes de validación de la ciencia" el conocimiento y las prácticas del saber
hechos desde 0ccidente )c!r# 1olombres"*++2,#
n e!ecto" la construcción del conocimiento es un proceso histórico" y por lo tanto atravesado por
las contradicciones" los con!lictos" las violencias" las esperan'as" los sue3os de aquellos que los
crearon# 4on las respuestas que los hombres se han dado ante las incertidumbres del cosmos y de la
vida# 4e me'clan con las condiciones históricas en las que nacen" y" por tanto" cumplen determinado
rol social#
sos saberes son una producción humana# 5acen condicionados por su realidad concreta# 6 su
interior se inscriben los temores y las esperan'as" los delirios y los mitos de una sociedad
determinada# /a construcción de los saberes están inmersos en relaciones de poder y de dominación
que les impide ser neutrales con respecto a esa realidad#
/os saberes" para los pueblos del 6bya 7ala
*
" eran parte de su vida" de su estructuración social"
de su entramado histórico# /as respuestas teóricas que se generaban se vinculaban a la producción
de la vida social" y se concatenaban coherentemente dentro de un orden terrenal y sagrado" divino y
pro!ano# sos saberes !ueron brutalmente destruidos en el proceso de conquista y en la colonia#
/as nuevas elites comprendieron que el control del saber posibilitaba el ejercicio del poder# /a
recuperación de los saberes antiguos podía o!recer respuestas" abrir caminos y se3alar nuevos
rumbos a los pueblos conquistados en su lucha por la liberación# ra necesario" entonces" destruir
toda posibilidad" todo resquicio de un saber di!erente a aquel determinado desde las condiciones de
poder#
sa tarea sistemática" brutal" violenta de destruir el saber ancestral era el correlato de aquella otra
por la cual la población aborigen era subyugada a las nuevas condiciones económicas y sociales# 5o
sólo había que dominar los cuerpos sino también sus 8almas9# :ncluso el debate entre 4ep.lveda y De
las 1asas" acerca de la e$istencia del 8alma9 humana y por tanto el reconocimiento a su condición
ontológica de seres humanos para los aborígenes del 6bya 7ala" estuvo mati'ada por las nuevas
consideraciones de poder y dominación emergentes a raí' de la conquista europea#
%inalmente los criterios económicos !ueron determinantes para que les sea reconocido el status
ontológico de seres humanos# 4i los indios tenían alma entonces eran seres humanos" y si eran seres
humanos entonces podían pagar impuestos a la corona# /a matri' conceptual que hi'o posible este
debate y estas conclusiones se mantienen a.n intactas y relevan" justamente" del proyecto de la
ra'ón moderna#
Para los conquistadores esa alma de los indios era un papel en blanco en el cual se debían
inscribir y registrar los designios de la voluntad divina" que no eran otros que la del capitalismo
naciente# sos designios !ueron inscritos sobre la piel con una violencia jamás vista en la historia# /a
tarea de escribir en ese papel en blanco implicaba borrar todos los imaginarios simbólicos" todos los
re!erentes culturales" todas las posibilidades ideológicas" todos los monumentos históricos" toda la
memoria sagrada de los pueblos conquistados# De ahí la sistematicidad por destruir todo rastro
cultural que posibilite un reconocimiento de esa memoria ancestral#
Destruir una cultura es destruir su memoria# ;n pueblo sin memoria es un pueblo sin raíces
históricas y sin capacidad de respuesta# s un pueblo que puede ser !ácilmente sometido
)<hor"*++2,# /a resistencia acude justamente a la recuperación de la memoria para construir el !uturo#
s desde el reconocimiento del pasado que puede ser entrevisto el !uturo# /os saberes ancestrales" a
pesar del proceso de conquista" a pesar de toda la sistematicidad evidenciada en su destrucción" han
pervivido en los pliegues de la memoria# 4e mantienen a.n esas e$plicaciones !undamentales de la
vida" del cosmos y de la naturale'a# Ha sido y es a.n un proceso de resistencia doloroso" di!ícil"
complejo )c!r# 4everi"*++=,#
4on saberes que no go'an del status de ciencia desde el mundo académico o!icial# 4on
conocimientos que tienen una matri' epistemológica di!erente" pero que a.n no ha sido sistemati'ada
teóricamente para dar contenidos de validación cientí!ica al conocimiento ancestral" sin embargo" se
trata de una posibilidad humana por conocer y e$plicar el mundo y que como tal tiene derecho y
legitimidad a reclamarse y reconocerse como conocimiento#
De todas maneras" es un proceso que está en sus inicios# Ha sido gracias a la enorme capacidad
de movili'ación" de resistencia" de lucha política" que los pueblos indígenas han logrado provocar
!isuras en esa caja de acero de la modernidad occidental# 4u noción de 8interculturalidad9" entre otras"
apunta justamente a abrir un debate hasta ahora prohibido dentro de la !ormación epistémica del
conocimiento y de los espacios del saber& aquel de la relativi'ación de los contenidos universali'antes
del proyecto de la ra'ón#
4in embargo" en la sociedad que emerge desde la modernidad y el capitalismo" el espacio del
saber es un espacio reservado" cerrado" controlado" con puntos de re!erencia obligados y con
coordenadas establecidas de manera precisa en las que solo pueden moverse" circular y ser
reconocidos aquellos que el sistema valida como detentadores o!iciales del saber#
n una sociedad en la que el conocimiento se articula a la dominación" el saber es también poder"
y el poder necesita del saber# /a dupla saber-poder" nace desde el inicio de la modernidad occidental
y el capitalismo# 4i el saber está relacionado con el poder" entonces la ciencia no es inocente# 5o es
neutral# Puede ser que los contenidos de verdad" que las !ormas que asume su a$iomática o su
episteme estén !uera de toda con!lictividad social" o" al menos" pare'can estarlo# Pero dadas las
actuales condiciones de poder a nivel planetario" el saber dista mucho de la neutralidad política y la
inocencia epistémica#
n el capitalismo la relación costo>bene!icio" que es el rasgo ontológico del homo económicus" es
la base sustancial" es el !undamento del contrato social del capitalismo y es la condición de
racionalidad del hombre moderno# sa relación costo>bene!icio" que en realidad es toda una
cosmovisión y todo un proyecto civili'atorio" impregna y atraviesa todas las posibilidades humanas al
interior del capitalismo )c!r# 4antana"*+?@,#
Pero" ¿Aué hacer con sociedades en las cuales no e$iste el homo económicus? ¿1ómo entender
desde el campo epistémico de la economía" por poner un ejemplo" a aquellos pueblos que se
abstienen conscientemente de la acumulación y que recha'an e$plícitamente al homo económicus
del capitalismo? ¿Puede comprenderse a estos pueblos sin reali'ar una violencia epistémica?
/a noción de interculturalidad busca precisamente abrir el espacio de esa comprensión" busca
demostrar esos límites en la !ormación del conocimiento# Pero es una noción que ha sido construida
política y socialmente# De lo que se trata" entonces" es saber cómo se construyen esas nociones de
sentido desde la práctica política del movimiento indígena ecuatoriano y cómo pueden contribuir a
enriquecer el debate sobre la racionalidad humana en su encuentro con la diversidad y la di!erencia#
2. !a "ormación del saber: el sistema #acienda y los indios conciertos
n la !ormación del saber" de esos contenidos !undamentales que orientan y estructuran la acción
política de los movimientos sociales" la hacienda puede ser considerada en relación al movimiento
indígena ecuatoriano" como un locus de tipo histórico" que genera sentidos" que estructura un denso
entramado de relaciones históricas que se van a e$tender por toda la sociedad" dándole una
con!iguración especí!ica" y cuyas trans!ormaciones implicarán cambios para toda la sociedad# Para
entender la pro!undidad y alcance que ha tenido la acción política del movimiento indígena" es
necesario entender ese sustrato más esencial que con!orma y estructura la sociedad ecuatoriana" y
en la base de ese sustrato está el sistema hacienda#
/a hacienda codi!ica relaciones de poder con contenidos altamente simbólicos" pero también se
presenta como unidad económica y política# s el eje económico de la rep.blica" y es el sustento real
del poder político# s la unión contradictoria y paradójica de mundo andino y del mundo occidental" en
el cual la presencia indígena será relevante#
sa presencia de lo indígena va a otorgar una estructuración di!erente a la hacienda tradicional#
De unidad típicamente política-económica" la matri' indígena la trans!orma en unidad cultural"
simbólica" ritual# spacio con!lictivo en el que con!luyen varios procesos históricos& luchas de
resistencia" levantamientos" movili'aciones" al'amientos" y también represiones" violencias# spacio
de construcción de sentidos y de !ormación de imaginarios sociales# spacio de re!erencia para la
política" para la economía y también para a organi'ación" la movili'ación y la resistencia#
Pero la hacienda en su !ormato tradicional de inicios de siglo BB" su!re los embates de la
racionalidad capitalista# :ntenta a!errarse al pasado y sucumbe !inalmente a las presiones de la
moderni'ación capitalista en el agro# n e!ecto" en *+=C y bajo la presión de la 6lian'a para el
Progreso" se logró la aprobación de la /ey de <e!orma 6graria que constituía un importante paso en
la moderni'ación de la hacienda tradicional y la eliminación de las relaciones precarias de producción#
sta /ey incorpora el cuerpo legal aprobado en *+@2 por el cual se constituyó legalmente a las
comunidades y cabildos indígenas" también incorporó aquellas disposiciones que prohibían el
denominado concertaje de indios )c!r# DarsEy"*+?C,#
/a hacienda tradicional" constituida sobre la matri' del sistema de encomiendas de la colonia" era
una unidad autárquica" y en las cuales el patrón de hacienda había incorporado en su persona el
papel del jatun kuraka y la representación jurídica del stado# s decir" el simbolismo de la autoridad
indígena tradicional unido con el poder y autoridad de representar al stado" con!ormaron una
especie de sincretismo político que otorgó una racionalidad di!erente a las elites y a su !orma de
hacer la política y ejercer el poder# se sincretismo se e$presó en la !orma caudillista del patrón de
hacienda en la es!era de la representación política#
l patrón de hacienda emerge como !igura política" económica" social y simbólica# 1omo jatun
kuraka debe presidir las !iestas y con ello su rol ritual legitima su ejercicio de poder en la población
indígena# 4e constituye así como jatun apu (gran señor)# 1omo representante del poder económico"
debe negociar e$cedentes y proporcionar alimentos y materias primas a las ciudades# s un
empresario que ha incorporado !ormas rituales y simbólicas de proceder en el mundo" que son
altamente !uncionales para la pervivencia del sistema hacienda" pero que se revelan como
anacrónicas !rente a la moderna acumulación capitalista#
4u !orma de producción está basada en la renta en especie y articula !ormas de servidumbre con
los 8indios propios9 en una institución conocida como el 8concertaje de indios9# l concertaje está
basada en la codi!icación de los días de trabajo en los libros de hacienda" denominados 8libros de
rayas9" y en la entrega de anticipos en especie o anticipos monetarios conocidos como 8suplidos9 y
8socorros9" y también codi!icados en los libros de hacienda" como 8libros de socorros9 )c!r#
Fuerrero"*++*,#
1ada 8indio propio9 tiene un peda'o de tierra dentro de la hacienda" el huasipungo" que le sirve
para su manutención y la de su !amilia" y en el que trabajaba de uno a dos días a la semana# l resto
del tiempo le pertenece al patrón de hacienda# n el sistema de concertaje )los 8indios propios9 eran
también denominados 8indios conciertos9 en virtud de que habían concertado un contrato entre ellos y
el patrón de hacienda," e$istía un !érreo control sobre el tiempo de trabajo y sobre los anticipos
entregados a los indios conciertos# /a ley posibilitaba la prisión por deudas" y dada la !orma particular
por la cual los indios se comprometían o 8concertaban9 con la hacienda" el patrón de la hacienda
estaba en capacidad de utili'ar la !igura de la prisión por deudas para someter a los indios conciertos#
De hecho" en la mayoría de las haciendas e$istían calabo'os y prisiones para los indios que se
negaban a cumplir los compromisos asumidos con el patrón de hacienda#
6sí" el patrón de hacienda utili'aba y manipulaba los 8libros de hacienda9 para prolongar los
contratos con los indios conciertos# 6 la entrega de un anticipo monetario o anticipo en especie"
hecho por cualquier ra'ón !austa o in!austa )bodas" nacimiento de los hijos" !iestas" en!ermedades"
accidentes" muertes" etc#," el patrón de hacienda registraba esa deuda y e$tendía los tiempos en los
que el indio concierto debía trabajar en la hacienda# 4i el indio concierto !allecía por cualquier ra'ón"
la deuda contraída con el patrón de hacienda automáticamente se trasladaba a la viuda y sus hijos#
De los contratos originales !inalmente no quedaba sino la !igura legal" los indios conciertos
terminaban encadenándose a la hacienda por un sistema de deudas en los que el “libro de rayas” era
el elemento simbólico y semiótico re!erencial# l concertaje de indios enmascaraba un sistema de
servidumbre y esclavitud que era el eje !undamental del sistema de hacienda#
/os mecanismos para endeudar a los indios al sistema hacienda eran m.ltiples y se hallaban
vinculados a la estructura simbólica y ritual de las comunidades indígenas# /a !orma usual por la que
los indios que no habían solicitado socorros o suplidos" eran encadenados a la hacienda" era a través
del nombramiento de 8priostes9 de las !iestas rituales )Fuandinango"*++G&G2-=C( Fuerrero"HIII&**+-
*++,#
l patrón de hacienda comprendía que lo sagrado era un elemento básico en la regulación social
de las comunidades y pueblos indígenas# ntendía asimismo" que la economía comunitaria se
asentaba sobre criterios de ritualidad" de solidaridad" de complementariedad" de reciprocidad# Aue los
pueblos indígenas desconocían la noción de acumulación individualista# sa comprensión" que viene
de una práctica histórica desarrollada por los primeros encomenderos desde la colonia" le posibilitaba
integrarse al mundo indígena desde posiciones de poder y de legitimidad# 6nte los capataces de la
hacienda" y en los cuales descansaba el poder real de gestión y conducción cotidiana de la hacienda"
el patrón de hacienda desarrolló el sistema del compadrazgo" y a partir de ello los integró a la
estructura de poder y consolidó su prestigio" su poder y su autoridad#
n las !iestas" cuya ritualidad y sacralidad son imperativas para los indígenas" el patrón de
hacienda cumple un rol central dentro de la lit.rgica de la !iesta# 4obre esta rituali'ación se asienta
gran parte del poder del patrón de hacienda# 6bstenerse de participar en este ritual puede romper la
estructura simbólica de la hacienda" y con ello puede vulnerarse el poder del patrón de hacienda# s
en base de este poder que el patrón de hacienda puede manipular a su voluntad los “libros de rayas9
y los 8libros de socorros9# l patrón de hacienda" por otra parte" había prohibido e$presamente y bajo
pena de castigos severos que los indios de la hacienda puedan aprender a leer y escribir#
s una prohibición altamente reveladora de los roles que asume el conocimiento en el sistema
hacienda" y en la sociedad de la cual es su correlato# 6sí" la decodi!icación del 8libro de rayas9 se
constituye en la representación grá!ica de un campo de luchas por el acceso al conocimiento y a la
decodi!icación del poder# 6cceder al libro de rayas y al libro de socorros" era acceder a la
comprensión de los mecanismos de poder de la hacienda" era socavar la autoridad y el prestigio del
patrón de hacienda" era subvertir los códigos culturales" simbólicos y semióticos del poder de la
hacienda#
6 todo lo largo del siglo veinte" los patrones de hacienda van a perseguir y castigar con dure'a a
los indios que proponían la al!abeti'ación y la escolari'ación indígena# l patrón de hacienda tenía el
privilegio de controlar la producción del saber y las !ormas de decodi!icación de ese saber# Durante
los a3os cuarenta y cincuenta del siglo BB" se va a perseguir de !orma dramática a los líderes
indígenas que presionan por la educación y el acceso al conocimiento# De esa !echa data la
movili'ación de un dirigente indígena altamente representativo del movimiento indígena ecuatoriano"
la indígena del pueblo 1ayambi" Dolores 1acuango" una !igura re!erencial y cuya principal actividad
política !ue justamente posibilitar el acceso a la educación a los indígenas de las haciendas#
Pero la hacienda tradicional su!re los embates de la moderni'ación capitalista en el agro" a la ve'
que el asedio político de las organi'aciones indígenas# 4u posición es cada ve' más retrógrada e
insostenible# /os procesos de moderni'ación industrial de los a3os cincuenta" y la lenta
trans!ormación de la hacienda tradicional hacia la agroindustria" cambian la racionalidad del patrón de
hacienda# De una matri' simbólica y ritual" el patrón de hacienda se ve compelido hacia una acción
cada ve' más racional e instrumental" en la que el eje !undamental de su acción es el costo-bene!icio
)Jartíne'"HIII&*H*-*GI( Fuerrero"HIII&@@2-@?2,#
/a hacienda no desaparece sino que se trans!orma# Deviene en moderna unidad de producción
agroindustrial# Desde esta visión moderni'ante" las relaciones que el patrón de hacienda había
construido con las comunidades indígenas aparece como precaria" y como obstáculo para la
moderni'ación# Pero e$iste también la presión de las organi'aciones indígenas# /os indígenas
quieren la disolución del sistema hacienda" es decir" la desestructuración del n.cleo de un sistema en
el cual la hacienda aparece pro!undamente imbricada con las estructuras políticas" jurídicas"
culturales e$istentes en el cuador# Disolver el sistema hacienda es desestructurar toda la política"
dejar sin piso a las élites" es romper la base de la estructura del poder#
6 !in de legitimar el pedido de disolución de la hacienda" los indígenas ecuatorianos articularon
dos ejes básicos en su discurso que se revelan como estratégicos en su acción política" de una parte
utili'an la noción de interculturalidad para deconstruir los contenidos del saber o!icial como relevando
de posiciones de poder y dominación teórica" y" de otra" proponen un cambio radical de la estructura
del stado desde la noción de la plurinacionalidad#
4e trata de acceder a la decodi!icación de los libros de hacienda" pero al mismo tiempo acceder a
posiciones de con!rontación en los ámbitos del saber# /a decodi!icación del libro de hacienda también
implica la decodi!icación de todo el sistema de poder del cual es parte#
Para entender los alcances de las nociones de interculturalidad y de plurinacionalidad es
necesario comprender cómo estas categorías posibilitaron la construcción de un nuevo tipo de
organi'ación social" antes inédita en el cuador#
$. Conocimiento y acción política en el movimiento indígena ecuatoriano
/a noción de interculturalidad se constituye para el movimiento indígena en una categoría
instrumental que permite codi!icar de alguna manera su larga lucha en contra del sistema hacienda" y
en contra del concertaje de indios# 6hora bien" en el momento histórico en el que el movimiento
indígena construye la noción de interculturalidad )alrededor de los a3os setenta del siglo BB," el eje
epistemológico que articula" cohesiona y legitima la práctica política e$istente es aquel de la
producción#
/a producción es un concepto articulador de una práctica social a nivel epistemológico por cuanto
inscribe las posibilidades de comprensión de la realidad y de su trans!ormación" a las coordenadas
teóricas establecidas desde la noción del trabajo" la acumulación y la producción material
)c!r#Daudrillard"*+2G,# 6sí" los indígenas son comprendidos y asumidos dentro de esta matri' teórica
como campesinos" y su lucha será principalmente una lucha por la tierra# Pero no la tierra como
re!erente simbólico sino como unidad productiva#
n el orden de la producción no entra el orden de lo simbólico# /os indígenas son campesinos" y
su condición cultural es un aditamento a su condición !undamental que es aquella de la tierra y la
producción agrícola# /a categoría de campesino se convierte en una morda'a epistemológica para
comprender su condición de indígenas# De hecho" se asumía que lo indígena era parte de la
superestructura ideológica de la sociedad" y como tal no podía constituirse en elemento re!erencial
para crear nuevas !ormas de organi'ación" lucha y resistencia# /a ideología era considerada como
8!alsa conciencia9#
Dentro de esa matri' epistémica de la producción )y su correlato& el trabajo como categoría
ontológica," la interculturalidad no puede ser ni comprendida" ni asumida como elemento central de
organi'ación y construcción política# 4i e$iste una lucha política es aquella lucha por la tierra# /os
campesinos" independientemente de su condición cultural" son los aliados naturales de los obreros
que son los mediadores directos en la es!era de la producción# n esa coyuntura de los a3os sesenta"
setenta e incluso inicios de los ochenta" la !orma principal de organi'ación de los indígenas" será el
sindicato de tierras" y su participación como movimiento social será adscrita a los partidos políticos de
la i'quierda y a los movimientos obreros#
s desde esa matri' epistémica de la producción" que se otorgan condiciones de validación"
reconocimiento y sentido político a los indígenas# s desde allí que se generarán categorías de
comprensión como aquellas del 8modo de producción andino9" o que se ejercerá una violencia
epistémica cuando se adscribe de manera acrítica el mundo andino y comunitario a los patrones del
8modo de producción asiático9" etc#
n su en!rentamiento con el sistema hacienda y con las estructuras de poder derivadas de este
sistema" y que llevó a los indios a reali'ar un gran n.mero de levantamientos indígenas durante todo
el siglo BB" las posibilidades de decodi!icación de esa estructura de poder estaban sometidas a
contenidos epistemológicos que provenían de !uera del movimiento indígena# Para comprenderse a sí
mismos y para luchar en contra del sistema de dominación" los indios tenían que articular la
8semántica de la dominación9" seg.n la !eli' e$presión de 6ndrés Fuerrero )Fuerrero"*++*,# Kenían
que hablar" pensar y actuar en una clave que no era la suya" pero que dadas las condiciones
históricas" era la .nica !orma de oponerse y luchar en contra de ese poder#
ra necesario" entonces" construir un campo epistemológico que dé cuenta de esas
particularidades de los pueblos y comunidades indígenas" al tiempo que posibilite una construcción
organi'ativa di!erente a aquella del sindicato de tierras y del movimiento social adscrito casi como
apéndice a los partidos de i'quierda y al movimiento obrero# l riesgo en la construcción de ese
campo epistemológico era perder la ruta antes de haberla comen'ado# ¿1ómo construirla sin perder
la re!erencialidad de la resistencia y la lucha en contra del poder? ¿De dónde partir y de qué maneras
justi!icarla? ¿1ómo evitar rupturas políticas con una i'quierda y un movimiento obrero que había sido
siempre aliados incondicionales y compa3eros de ruta? ¿1ómo construir una agenda que dé cuenta
de las particularidades del mundo indígena" pero que al mismo tiempo posibilite los consensos y las
alian'as?
6quello que permite la construcción de ese nuevo campo epistemológico" sobre el cual se
asentarán las !uturas bases organi'ativas del movimiento indígena" están dadas justamente desde la
noción de cultura y aquella de territorio# s desde estas nociones que logran constituirse dos
categorías básicas que marcan la trans!ormación política del movimiento indígena ecuatoriano y su
constitución en actor social y político independientemente de los partidos de i'quierda" esas dos
categorías básicas son aquellas de la interculturalidad y la plurinacionalidad )Dávalos" HII*b,#
/a categoría de interculturalidad hacía re!erencia a las posibilidades de acceder a la decodi!icación
y deconstrucción del orden del saber constituido desde el poder" y que !inalmente encontrará su
e$presión más importante en la creación de la ;niversidad :ndígena :ntercultural" mientras que la
categoría de plurinacionalidad a!ectará directamente a la constitución del stado mismo" en su matri'
epistemológica y deontológica" a sus sistemas de representación política" a sus marcos institucionales
y jurídicos#
Para poder construir este nuevo campo epistemológico era necesario desmarcarse del orden de la
producción como matri' teórica-política que legitimaba un cierto tipo de discurso y de práctica
organi'ativa# sta toma de distancia corría el riesgo de perder aliados y de ser visto al 8otro lado de la
orilla9# De hecho" este proceso de desmarquaje empe'ó desde sectores de la iglesia empe3ados en
poner distancias con el Partido 1omunista" al momento la organi'ación política que contaba con la
organi'ación de indígenas más importante de ese entonces" la %ederación cuatoriana de :ndios"
%:#
/a primera !orma de desmarcarse de la matri' teórica de la producción y el trabajo" !ue apelando a
las nociones de cultura y de identidad cultural" y construyendo desde esas nociones un nuevo tipo de
organi'ación" di!erente al sindicato de tierras pero adscrito a la densa red de estructuras organi'ativas
e$istentes" y que van desde las comunas y cabildos comunitarios" hasta organi'aciones regionales y
nacionales#
5ace así" a inicios de los a3os setenta" la organi'ación indígena& “Ecuador Runacunapac
Riccharimui”, cuarunari )8l despertar del indio ecuatoriano9,# Durante ese mismo periodo" los
indígenas de la ama'onía ecuatoriana" constituyen asimismo un nuevo tipo de organi'ación" la
1on!ederación de 5acionalidades :ndígenas de la 6ma'onía cuatoriana" 105%5:6# stán
con!ormadas las estructuras organi'ativas de lo que más tarde será la 1on!ederación de
5acionalidades :ndígenas del cuador" 1056: )Dávalos"HII*b,#
%. Interculturalidad y plurinacionalidad: el nuevo debate político
/a sociedad ecuatoriana visuali'a a los indios a partir del levantamiento de mayo de *++I# 6ntes
de este levantamiento indígena" los indios" como aquel personaje de 4cor'a" Farabombo" eran
invisibles# 6 pesar de que siempre estuvieron allí" la ideología dominante hi'o todo por ocultarlos" por
invisibili'arlos# 4u condición de transparencia les negaba el acceso de hecho y de derecho a la
historia" al stado" a la sociedad# Durante la colonia !ueron sujetos tributarios" su e$istencia era
garanti'ada siempre y cuando tributen a la corona espa3ola# n la rep.blica" el acceso a la condición
de ciudadanos les !ue negada hasta *++?# n realidad" los pueblos y nacionalidades indígenas
siempre !ueron considerados como sujetos susceptibles de ser integrados a la civili'ación"
independientemente de su criterio al respecto )c!r# 6lbán Fóme'"*++@,#
l levantamiento indígena de *++I al tiempo que incorpora políticamente al movimiento indígena"
posiciona en el debate político categorías nuevas que trans!orman ese debate# Después del retorno a
la democracia en *+2+" el debate político se había centrado sobre las !ormas procedimentales de la
democracia" los sistemas de representación y los marcos institucionales de la democracia naciente#
n ese esquema" se discuten las !ormas más idóneas que habría de asumir la participación política
desde el sistema de partidos" pero al tiempo que se discuten los procedimientos de la democracia" se
produce una separación !ormal entre la economía y la política# 6sí" se genera un doble proceso por el
cual la democracia como sistema político apuesta a consolidar la representación política en el stado
a través del sistema de partidos políticos" mientras que la conducción económica se adecua a los
contenidos del ajuste" la liberali'ación y la desregulación# /a economía se autonomi'a de la política" y
la política empie'a a estructurar el discurso de la deslegitimación del stado y de la cosa p.blica#
s al interior de ese debate que el movimiento indígena en *++I propone la idea de la
plurinacionalidad del stado ecuatoriano y con ello !ractura todo un proyecto gestado desde las elites
y en virtud del cual" la democracia se adecuaba a los contenidos de la dominación económica# 4i
había alguna idea en la cual las elites habían siempre remarcado era la noción de 8nacionalidad
ecuatoriana9" como proyecto homogéneo" unitario" concentrador y articulador de consensos# 6hora
bien" el solo hecho de plantear la idea de la plurinacionalidad signi!icaba que la 8nacionalidad
ecuatoriana9 había sido un cascarón vacío" un discurso hecho más en !unción estratégica que en
!unción de una historia propia#
/a noción de plurinacionalidad" como campo epistémico-político" se estructura a partir de la
década de los ochenta# n su !ormación teórica y organi'ativa con!luyen dos procesos organi'ativos
del movimiento indígena ecuatoriano" de una parte los procesos de las nacionalidades indígenas de la
6ma'onía" centradas más en la de!inición y lucha por el territorio y la cultura" de ahí que su
organi'ación regional sea una 1on!ederación de 5acionalidades( y" de otra" el proceso organi'ativo
de los indígenas de la sierra ecuatoriana" que habían atravesado una larga lucha en contra del
sistema hacienda y cuyo re!erente teórico de construcción organi'ativa sería justamente la
interculturalidad#
/a con!luencia de esos dos procesos determinan la creación de una organi'ación de tipo nuevo y
que tiene un nombre revelador" en *+?= se crea la 1on!ederación de 5acionalidades :ndígenas del
cuador" 1056:
H
# s un tipo de organi'ación que se sit.a por !uera de los parámetros hasta
entonces característicos de la organi'ación social# 6quello que otorga coherencia a la nueva
organi'ación es su reconocimiento e$plícito a la cultura como espacio histórico-social a partir del cual
se puede construir un espacio organi'ativo#
/a cultura puede sustentar una apropiación del territorio al tiempo que otorga coherencia al denso
entramado organi'ativo e$istente# s el reconocimiento a la e$istencia de la comuna y del sujeto
comunitario indígena como sujeto histórico el que otorga una base de sustento a la naciente
organi'ación# Para crear una organi'ación de un nuevo tipo" era necesario una elaboración di!erente
de discursos" y ello solo podía darse desde un campo epistemológico distinto# /os conceptos que
permiten articular ese campo epistemológico son aquellos de cultura y territorio" que al momento de
ser operacionali'ados en la práctica política" se trans!ormarán en las categorías de la interculturalidad
y la plurinacionalidad#
/a categoría de interculturalidad debe permitir al movimiento indígena un doble proceso& por una
parte debe posibilitar el acceso a los códigos y re!erentes que estructuran y consolidan los discursos
de la dominación" un proceso que empie'a por la o!iciali'ación de la educación intercultural bilingLe y
su reconocimiento por parte del stado )Mrainer"*++=,( y" de otra parte" la interculturalidad debe
permitir una deconstrucción teórica y epistémica de esos discursos" tarea que se concreti'a con la
creación de la universidad intercultural )Dávalos"HII*b,#
/a interculturalidad no suscita los choques de opiniones que suscitará la propuesta de
plurinacionalidad" porque e$iste la percepción de que la interculturalidad puede ser una estrategia de
!ácil asimilación" y que puede adscribirse a los sistemas de educación e$istentes# De hecho" la
1056: logrará en *+??" a dos a3os de su creación" la o!iciali'ación por parte del stado" de la
Dirección 5acional de la ducación :ntercultural DilingLe" D:5:D# 4erá la primera institución creada
por el movimiento indígena desde su práctica política#
Pero el reconocimiento de la educación intercultural bilingLe por parte del stado" no implica que
se cambien los patrones de la dominación étnica" ni los re!erentes culturales que se habían generado
desde el poder# /os indios seguían invisibili'ados" eran una parte no e$istente en el imaginario
nacional# n los problemas y prioridades del país" los indios no ocupaban espacio ni tampoco
generaban resquemores# 5o estaban en la agenda nacional" como no lo habían estado durante casi
toda la historia de la rep.blica# 6sí" la interculturalidad como estrategia política del movimiento
indígena" tenía que adecuarse y corresponderse a una visión más amplia y de más alcance# /a
cuestión no radicaba en el reconocimiento de la interculturalidad para los pueblos y nacionalidades
indígenas" sino en su reconocimiento real y e!ectivo por parte de toda la sociedad#
ra la sociedad en su conjunto la que tenía que valorar" comprender y aceptar la di!erencia"
relativi'ando sus códigos culturales y sus pretensiones universalistas y obligatorias# /a
interculturalidad había servido para descubrirse di!erentes incluso entre pueblos y naciones
indígenas# /os pueblos saraguros se saben y se sienten di!erentes a la nacionalidad huarorani, y ésta
es di!erente de los tschilas# Pero no había servido para que la sociedad pueda comprenderlos"
valorarlos y respetarlos en su di!erencia#
Kodo lo contrario" el discurso dominante que apuesta a la reducción del stado y a la trans!erencia
de mecanismos de regulación social al mercado" se presenta como uno de los riesgos más
amena'antes para su cultura# /os pueblos y nacionalidades indígenas de la ama'onía" sienten cómo
su territorio ancestral se vuelve vulnerable por la presencia de las compa3ías petroleras" madereras y
de agroindustria# l entorno en el que viven se trans!orma brutalmente y la amena'a del etnocidio se
presenta como una realidad evidente#
;no de esos procesos de etnocidio es vivido por los pueblos de la nación 'ápara de la ama'onía
ecuatoriana# 6 mediados de los a3os ochenta" los testimonios hablan de la e$istencia de quince mil
'áparas en la región" para !ines de los a3os noventa" apenas e$istían *GI de ellos )Dávalos"HII*c,#
s pensando en estos procesos" además de los innumerables con!lictos con el sistema hacienda"
los que con!iguran el escenario del levantamiento de *++I" y la propuesta de la plurinacionalidad# /a
sociedad no sólo debe aceptar la di!erencia" sino que debe respetarla" y ese respeto pasa por el
reconocimiento a sus territorios y a sus prácticas culturales# /a noción de plurinacionalidad se revela
como estratégica para asegurar su pervivencia como pueblos y naciones di!erentes#
/as prácticas culturales de los pueblos y nacionalidades indígenas habían sido consideradas como
irrelevantes" o como peligrosas" y de hecho estaban codi!icadas dentro del código penal ecuatoriano#
/os shamanes )amautas, de los pueblos indígenas" arriesgaban la acusación de brujería y una
condena de prisión por el ejercicio de su saber ancestral# /as grandes empresas transnacionales del
petróleo o de la madera" negociaban directamente con el stado la concesión de territorios en los que
habitaban un gran n.mero de naciones indígenas" y que siempre les habían pertenecido# 4us
productos rituales como la ayahuasca" habían sido patentados por empresas transnacionales# 4us
conocimientos atávicos eran sujetos de investigación sin bene!icio de inventario#
s desde el reconocimiento de estas prácticas de imposición" dominio y violencia real" simbólica y
epistémica" que la 1056:" propone la categoría de la plurinacionalidad# 4i el stado cuatoriano
reconoce la e$istencia de la diversidad a su interior" entonces e$istirían mayores posibilidades de
de!ensa y de resistencia para pueblos y naciones ancestrales amen'adas y en peligro de
desaparición# Para los pueblos indígenas" el stado ecuatoriano es una construcción hecha desde el
poder" y la 8nación9 ecuatoriana simplemente no e$iste# /o que e$iste es una gran diversidad que a.n
no logra una cohesión nacional#
/a 1056: incorpora al país un debate antes ine$istente" a pesar de haber estado allí todo el
tiempo" aquel de la plurinacionalidad y la necesidad de un diálogo intercultural# 4omos di!erentes"
dicen los indios" y estamos orgullosos de serlo# 5ecesitamos que se respete nuestra di!erencia y que
se conviva en pa' con las otras culturas# l desa!ío lan'ado tiene pro!undas consecuencias# 4i se
acepta que los pueblos indígenas son radicalmente di!erentes a nosotros" y que los 8otros9 tienen
tanta ra'ón de vivir como 8nosotros9" entonces los contenidos de nuestra cultura no son tan
universales como habíamos pensado" y era necesario poner límites muy concretos a nuestros
valores" re!erentes" nociones y conceptos básicos#
Pero ¿1ómo hacerlo cuando se había construido todo un imaginario simbólico altamente
peyorativo con respecto a los indios? ¿1ómo relativi'ar los contenidos de la modernidad occidental
!rente a pueblos considerados como bárbaros? ¿1ómo considerar que ellos también tengan ra'ón? 4i
lo hacíamos" signi!icaba que todo lo que habíamos hecho en nombre de la ra'ón" la civili'ación y la
modernidad" no era más que pura imposición" violencia y dominio# ramos tan salvajes como
cualquier otro pueblo que impone por la !uer'a sus ideas" costumbres y religión a otros pueblos# /os
prete$tos que justi!icaban y habían legitimado tanta violencia en contra de los pueblos indios se
revelaban como argumentaciones de tipo ideológico dentro de una acción estratégica del poder#
Kales son las consecuencias de aceptar la plurinacionalidad y la interculturalidad en el proyecto
original de los indios# Pero" si bien la con!ormación de la 1056: abrió el espacio de posibles
sociales a la discusión de la alteridad" y a partir de allí cuestionó la estructura misma del stado
cuatoriano" ello no signi!icó que se hayan e!ectivamente suscitado el debate" la re!le$ión y los
cambios al interior de la sociedad ecuatoriana#
l hecho de poner en discusión el carácter plurinacional del stado suscitó muchas suspicacias y
sirvió como argumento de deslegitimación en contra del movimiento indígena ecuatoriano# n e!ecto"
cuando en *++I la 0rgani'ación de Pueblos :ndígenas de Pasta'a" 0P:P" propuso un documento en
el cual se reconocía el derecho de los pueblos ancestrales a ejercer su soberanía territorial" bajo
condiciones de autonomía y descentrali'ación" casi todas las voces acusaron al movimiento indígena
de !racturar la soberanía nacional y de amena'ar la unidad del stado cuatoriano#
1on su propuesta de plurinacionalidad e interculturalidad" los indígenas no lograron abrir un
diálogo intercultural con la sociedad" pero lograron consolidar un espacio organi'ativo
cualitativamente nuevo" posicionaron nuevos temas en la agenda política" y lograron que la sociedad
ecuatoriana visualice a los indios como actor social y que a partir de esa visuali'ación empiecen a
pre!igurarse cambios pro!undos#
&. Conocimiento y Di"erencia: !a 'niversidad Intercultural
/a creación de la ;niversidad :ntercultural de los Pueblos y las 5acionalidades indígenas" es parte
del proyecto político y estratégico del movimiento indígena ecuatoriano" y a no dudarlo constituye una
de las iniciativas de mayor importancia en el !uturo# /a universidad intercultural nace desde una
práctica histórica y política" y está signada por esos procesos de resistencia y de lucha del
movimiento indígena# 1omo tal" los contenidos de saber están también transidos por esas luchas de
resistencia#
6 di!erencia de otros procesos similares" la creación de este espacio es básicamente una tarea
política que tiene una pretensión epistemológica" es decir" dotar de contenidos de validación cientí!ica
a un conocimiento ancestral# se nuevo espacio que se genera es el de la investigación cientí!ica" la
docencia académica y la preparación técnica" a través de creación de la universidad intercultural#
s un acto político que implica la disputa en el campo de la constitución de los saberes# /a
producción del conocimiento que es un hecho histórico y social" en el capitalismo se convierte en un
acto privado" individual" sometido a reglas especí!icas de validación# Pero esos conocimientos se
articulan dentro de un campo de relaciones de poder# Para los pueblos y nacionalidades indígenas" el
conocimiento ancestral del cual eran portadores" no podía constituirse en conocimiento re!erencial
para la sociedad" por cuanto en su producción no se había considerado la posibilidad de la e$istencia
de otro tipo de racionalidad humana#
n e!ecto" hasta el momento todas las condiciones de saber" de conocimiento" y de comprensión
se hallan delimitadas bajo una camisa de !uer'a que es aquella de los conceptos" nociones y
categorías cientí!icas y sociales que han sido creadas desde la modernidad occidental# Para
comprenderse a sí mismo" el movimiento indígena necesita crear los instrumentos teóricos y
analíticos que le permitan una comprensión de su mundo sin violentar su cosmovisión y sus valores
éticos !undamentales# 4in embargo" varias de las nociones" conceptos y categorías más
!undamentales que se han creado desde las ciencias actuales" violentan" desestructuran" e
imposibilitan la autocomprensión desde lo indígena# s necesario" entonces" buscar la !orma de abrir
ese espacio hacia nuevas re!le$iones" debates y discusiones que permitan crear una nueva condición
social del saber#
Kal es el eje central de la propuesta de crear la universidad intercultural# 5o se trata de producir
una institución más que replique las relaciones de poder e$istentes en la sociedad" y en la que lo
indígena sea un aspecto circunstancial o !ormal en la currícula académica# 5o se trata tampoco de
inventar un espacio de saber reservado solamente para los indígenas" y en el cual los contenidos
!undamentales reprodu'can los criterios de verdad del poder" pero esta ve' dis!ra'ados de contenidos
indígenas# /a creación de la ;niversidad :ntercultural no signi!ica en absoluto la parcelación de la
ciencia en una ciencia indígena y otra no indígena# 4igni!ica la oportunidad de emprender un diálogo
teórico desde la interculturalidad# 4igni!ica la construcción de nuevos marcos conceptuales" analíticos"
teóricos" en los cuales se vayan generando nuevos conceptos" nuevas categorías" nuevas nociones"
bajo el marco de la interculturalidad y la comprensión de la alteridad# s en virtud de ello que se trata
de la apertura de un espacio nuevo" de un carácter di!erente a aquel de mediados de los ochenta
cuando se creó la 1056:" pero que dadas las condiciones actuales de globali'ación" cambio
tecnológico y social" será de !undamental importancia para asumir los retos del !uturo#
Hasta ahora" la ciencia moderna se ha sumido un soliloquio en los cuales ella misma se daba los
!undamentos de la verdad desde los parámetros de la modernidad occidental# 4us categorías de base
eran siempre autore!erenciales" es decir" para criticar a la modernidad era necesario adoptar los
conceptos hechos por la misma modernidad" y para conocer la alteridad y la di!erencia de otros
pueblos" era también necesario adoptar conceptos hechos desde la matri' de la modernidad#
s por ello que para la comprensión de los pueblos" naciones o tribus que estaban !uera de la
modernidad se hayan creado ciencias como la etnología" la antropología" en las cuales el sujeto que
observaba y estudiaba no podía comprometerse ni contaminarse con el objeto estudiado# /os pueblos
indígenas !ueron trans!ormados en objetos de estudio" descripción y análisis# 1onocer y estudiar a los
indígenas compartía la misma actitud vivencial y epistemológica con la cual se deberían estudiar" por
ejemplo" los del!ines" las ballenas o las bacterias# ste distanciamiento supuestamente determinado
por las condiciones de saber" e$cluía la posibilidad de autocomprensión de los pueblos indígenas#
6sí" vastos dominios de la ciencia" no permitían la inclusión de lo 8e$tra3o9 y lo 8di!erente9 dentro
de sus !ronteras de conocimiento# Por ejemplo" la ciencia económica actual" no tiene un solo
instrumento teórico" ni una sola categoría de base o un solo concepto" que le permita estudiar las
!ormas económicas !undamentales de las comunidades indígenas" en la ocurrencia" el caso de la
minga como institución económica# 1omo no e$isten los re!erentes teóricos entonces se niega valide'
y e$istencia real al !enómeno social# /a minga e$iste pero es sólo un caso digno de atención de la
antropología" en el mejor de los casos" pero no de la economía# 4i la ciencia moderna se ha sumido
en un soliloquio y si las condiciones de saber siempre están implicadas en las condiciones de poder"
entonces cómo generar las condiciones para un diálogo? 1ómo articular la interculturalidad dentro de
los límites de la epistemología y de la producción del conocimiento? 1ómo aportar a la aventura
humana del conocimiento desde nuevas !uentes?
/a ;niversidad :ntercultural está pensada justamente en esa dimensión teórica" pero también tiene
una dimensión deontológica y ética" en la cual el eje vertebrador es la noción de interculturalidad"
como propuesta para aceptar las di!erencias radicales y construir un mundo más justo" equitativo y
tolerante#
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!atina y el +aribe& 1aracas& ;5410 - d# 5ueva 4ociedad#
PopEeSit'" Kh# 4#" )*++C, 6ociolog#a pol#tica de las re$ormas educati/as# spa3a& ediciones Jorata#
Kraducción de Pablo Jan'ano#
<amón" Falo )*++H, 3ctores de una d*cada ganada& :ribus, comunidades y campesinos en la modernidad#
Auito& 1omunidec#
<ohr" li'abeth )*++2, !a destrucción de los s#mbolos culturales ind#genas# Auito& d# 6bya 7ala#
4antana" <oberto )*+?@, +ampesinado 4nd#gena y el desa$#o de la modernidad# Auito& 1entro 6ndino de
6cción Popular#
4everi" 1arlo )*++=, !a memoria ritual# Auito& d# 6bya 7ala#
T
)otas
T
Pablo Dávalos" ;niversidad 1atólica de Auito y ;niversidad :ntercultural de las 5acionalidades y Pueblos :ndígenas# 1orreo
electrónico& pdavalosUhotmail#com
Dávalos" Pablo )HIIH, 8Jovimiento indígena ecuatoriano& 1onstrucción política y epistémica9# n& Daniel Jato )coord#, & Estudios
y 'tras 7rcticas 4ntelectuales !atinoamericanas en +ultura y 7oder# 1aracas& 1onsejo /atinoamericano de 1iencias 4ociales
)1/6140, y 16P" %614" ;niversidad 1entral de Qene'uela#
1
Abya Yala es el nombre con el que los pueblos Munas" de Panamá" nombraban a los territorios que ahora se deominan como
86mérica9# /a recuperación del vocablo tiene connotaciones políticas# 5ombrar es ejercer una voluntad política de dominio sobre el
objeto nombrado#
2
4obre la importancia política que tiene la 1056: a nivel de las organi'aciones de los movimientos sociales en la región andina"
puede consultarse Jassal y Donilla"HIII# Kambién a <amón"*++H#
La sociología y la crítica cultural en Santiago de Chile
intermezzo dialógico: de límites e interinfluencias
1
Ana Del Sarto
*
Santiago de Chile, de los 90 a los 80: quisiera buscar conexiones entre un presente marcado por el
signo contingente del consenso y, por lo tanto, del olvido cómplice, y un pasado que conmina al recuerdo.
uisiera recorrer en un itinerario a la inversa un camino varias veces transitado, no solamente por cr!ticos
culturales, escritores y artistas sino tambi"n por algunos sociólogos y #ilóso#os. uisiera articular las
rec!procas in#luencias entre ciertas l!neas del discurso sociológico, espec!#icamente el de $os" %runner y
el de &om's (oulian, y el anti)proyecto de *cr!tica cultural+ de ,elly -ichard, surgido en torno a las
pr'cticas culturales de la escena de avan.ada.
/
uisiera anali.ar las productividades y ociosidades de
este di'logo tanto en t"rminos disciplinarios 0cr!ticas desde las humanidades a las ciencias sociales y
viceversa1 como anti)disciplinarios 0con#iguración de un espacio de debate en el que se real.a la labor y
pr'ctica del intelectual durante este #in de siglo1. 2or 3ltimo, quisiera tra.ar los aportes reali.ados como
consecuencia de este debate al surgimiento de ciertas maneras de aproximarse y estudiar la dimensión
cultural, en sus di#erentes acepciones como *cr!tica cultural+, *estudios culturales+ o *estudios y otras
pr'cticas latinoamericanas sobre cultura y poder+ en 4m"rica 5atina.
4 partir de interpelaciones mutuas a un di'logo que podr!a haber sido *cómplice+ 6en palabras de
-ichard6, tanto la sociolog!a como la cr!tica cultural saldr!an modi#icadas. (e interesa comprender no
sólo cómo la sociolog!a, discurso hegemónico del *Chile de la &ransición+, se hunde d!a a d!a en una
*crisis de discurso radical+, sino tambi"n cómo la cr!tica cultural se recon#igura como heredera de la
avan.ada, postul'ndose como un discurso teórico)cr!tico alternativo radical. 7n de#initiva, me interesa
anali.ar la relevancia, pertinencia y aportes que este debate nos lega hoy en d!a. 7n una entrevista
reali.ada en septiembre de 8999, -ichard a#irmó categóricamente: *me parece que con ese di'logo, las
ciencias sociales se desarticularon totalmente:;< que al menos aqu! en Chile, est'n en crisis de discurso
radical+. 2areciera que la visión de -ichard quiere olvidar, por un momento, el proceso de trans#ormación
su#rido por el proyecto de la avan.ada como consecuencia de este mismo di'logo, por lo que habr!a que
complementar esta cita comentando que no sólo ciertas tendencias de la sociolog!a chilena 6
especialmente la articulada en torno al departamento de sociolog!a de la =niversidad 4rcis dirigido por
(oulian6 saldr!an modi#icadas de este *#rustrado di'logo cómplice+, sino que tambi"n el proyecto neo)
vanguardista y desconstructivista elaborado por -ichard, sobre dichas pr'cticas de la avan.ada, se
re#ormular!a en su actual propuesta de cr!tica cultural articulada en torno a su Revista de Crítica Cultural.
Reconocimiento de la crisis: cambio de iel!es"
7n la d"cada de los 90, el discurso sociológico, atendiendo a una de las cr!ticas #ormuladas por los
restos de la avan.ada desde los 3ltimos a>os de los 80, autocuestiona sus r!gidos l!mites y autocritica su
anquilosado uso del lengua?e: renueva sus estrategias discursivas, me.cla distintos códigos y registros,
?uega con los signos, retuerce las #iguras retóricas, parodia las t"cnicas del *neo)ensayo+.
@
&odo ello
como consecuencia del intercambio dialógico sostenido por varios sociólogos con la avan.ada en 8989.
Aie. a>os despu"s, en 8999, aparecen p3blicamente dos textos sociológicos que intervienen en este
debate: Chile Actual. Anatomía de un mito de (oulian y *Sobre el crepúsculo de la sociología y el
nacimiento de otras narrativas+ de %runner.
B
4mbos textos, aunque utili.an estrategias discursivas y
#iguras retóricas dis!miles, tratan de demostrar que el discurso sociológico ha entrado en crisis.
7n *Ael uso de la met'#ora en este texto: Cponi"ndose el parche antes de la heridaD+,
E
(oulian ?usti#ica
la necesidad de recurrir a *la po"tica+ dentro de un discurso 0la sociolog!a1 que se mantuvo casi siempre
a?eno a ella, para dar cuenta de *una "poca plagada de experiencias l!mite, tr'gica para muchos+
0(oulian,8999:91. Con el propósito de diluir las #ronteras entre *el an'lisis social+ y los *relatos cercanos a
la #icción+, (oulian decide utili.ar *las met'#oras, no como aproximaciones retóricas sino como conceptos
pertinentes+. (ediante el uso de esta estrategia discursiva, (oulian pretende *eludir el improductivo
dilema dualista en que se intenta colocar a las ciencias sociales: la opción entre el texto rituali.ado por el
modelo acad"mico predominante y el ensayo redescubierto por los Cnov!simos teóricosD+
0(oulian,8999:81. Si bien otorga la ra.ón a -ichard cuando ella *plantea :que la incapacidad de la
sociolog!a< de transgredir la canónica escritural ha impedido :a los sociólogos< avan.ar m's all' de la
iluminación de realidades estudiadas+, (oulian cree que *el #uturo de la escritura sociológica se encuentra
en la hibride.+ 0(oulian,8999:801F es decir, en una me.cla de registros 0discursivos, narrativos, tem'ticos,
metodológicos1 provenientes tanto de la sociolog!a como del *neo)ensayo+. 2or ello, decide *reaprender a
escribir+ en la brecha de estas contradicciones, ?ug'ndose *en la insinuación+ 0(oulian,8999:881.
Con *Sobre el crepúsculo de la sociología y el comienzo de otras narrativas+, %runner interviene
cr!ticamente en este debate, aseverando que *puede ser que el lengua?e de la sociolog!a haya de?ado de
hablar+ 0%runner,8999:@01, o que, al menos, *ya no tiene mucho que decir al mundo+. 2ara demostrar su
hipótesis )la sociolog!a hoy en d!a su#re una crisis de lengua?e), reconstruye ensay!sticamente los
or!genes de la misma *como :si #uera< la "pica del surgimiento de la modernidad+. 7n su momento
#undante, la sociolog!a se di#erenciaba de los varios discursos que durante el GHG se hab!an mantenido
entreme.clados: *la #iloso#!a, la historia, la literatura y el ensayo+. ,o obstante, en este mismo proceso de
*pro#esionali.ación+, *la sociolog!a prolongó algunos elementos del g"nero de la epopeya, intentando por
el contrario separarse de la evolución de la novela+ 0%runner,8999:/81. 7n de#initiva, para %runner tanto la
novela como la sociolog!a compartir!an un mismo origen: la epopeyaF sin embargo, ser!a sólo la
sociolog!a la que *repite su gesto :el de la epopeya<, convirtiendo a las sociedades en actores "picos de la
modernidad+ 0%runner,8999:/91.
ICómo se llegó a la *actualidad+ de la post)dictadura, *hegemónicamente sancionada por las ciencias
sociales al comien.o, y por las ciencias de la comunicación, las ciencias administrativas, la in#orm'tica, la
telem'tica, el saber del marJeting y de la publicidad, posteriormente+K 0&hayer, 8999, E1F es decir,
ICómo y cu'les #ueron las premisas sobre las que se imaginó y redise>ó el contempor'neo *nuevo+
orden social chilenoK Comenc" esta sección en un sentido cronológico inverso, dando saltos desde
adelante hacia atr's e inversamente para demarcar sus puntos con#lictivos, paradó?icos, apor"ticos. 7sta
estrategia me permite real.ar m3ltiples pliegues de procesos entrecru.ados, en los cuales se inscriben
huellas del pasado y ta?os anal!ticos en el presente de cuya imbricación resultan nuevos proyectos.
-etomemos entonces esas huellas del pasado, ciertos tra.os de la memoria incrustados
intempestivamente por la cr!tica cultural en este presente del *Chile actual+.
#nterelación y encuentro: localizaciones críticas enfrentadas
4 mediados de los 80, como consecuencia de la crisis económica del modelo neoliberal impuesto por
la dictadura, se produce una apertura socio)pol!tica y cultural. Lrente a la necesidad de recomponer las
#uer.as sociales y pol!ticas en torno a un *consenso anti)dictatorial+, la sociolog!a 6disciplina que desde
los M0 hab!a sido el discurso hegemónico de reconstitución social y pol!tica nacional6 comien.a un
proceso de reposicionamiento. Como consecuencia de la represión socio)pol!tica, la sociolog!a auto)
cuestiona sus propias tareas y desempe>os: trans#orma sus ob?etos, metodolog!as y discursos
tradicionales y comien.a a interesarse en otras 'reas, como la cultura, antes estudiadas por otras
disciplinas 0las humanidades, la historia de las ideas, etc.1. 7n ese preciso momento, los estallidos y
cortes est"tico)culturales provocados por la avan.ada 0re#ormulaciones de signos, traba?o con los
signi#icantes y torsiones de signi#icados a partir de la intervención esteti.ante en lo cotidiano1 interpelan al
sector m's renovador de las ciencias sociales, quienes estaban reali.ando el mayor relevamiento de
actividades culturales en 4m"rica 5atina. 7n consecuencia, este 3ltimo sector entra en di'logo con la
avan.ada, y muy especialmente con los textos de -ichard, en torno a la discontinua e inconclusa historia
que con#iguraron sus propias obras dentro del contexto dictatorial.
7n enero de 8989, dentro del marco institucional provisto por L54CSN 0Lacultad 5atinoamericana de
Ciencias Sociales1, tiene lugar un Seminario en el cual se debate, en particular, el texto Margins and
Institution. Art in Chile Since 1!" y, en general, su contexto de producción. Como resultado, -ichard
compila las ponencias a dicho seminario en Arte en Chile desde 1!". #scena de avanzada y sociedad,
donde se plasman *las posiciones dispare?as que ocupaba cada sector en el mapa de la recomposición
socio)cultural+ 0-ichard,899B:9@1. 7n un principio, su intención era *#ormali.ar el marco de una discusión+.
5o que en realidad se consiguió, seg3n -ichard, #ue *ob?etivar los supuestos que traba?aron el
desencuentro o el encuentro equ!voco+ 0-ichard,8989:/81F es decir, se en#rentaron dos concepciones
divergentes, aunque en ciertos aspectos yuxtapuestas, sobre el an'lisis de la dimensión cultural. 7n
realidad, los representantes de las ciencias sociales presentes en el seminario #ueron pocos, entre los
cuales se encontraban %runner, ,orbert 5echner y (art!n Oopenhayn. Sin embargo, ellos #ueron los
gestores del cuestionamiento del discurso sociológico heredado 0moderno1, por descon#iar tanto de las
*racionali.aciones totali.antes+ 0-ichard,899B:9B1 como de *los grandes proyectos de moderni.ación+
0-ichard,899B:9@1. Lueron ellos, as!, los que construyeron un nuevo *macro)discurso+ capa. de abrir los
#uturos caminos hacia la transición democr'tica.
ICu'les #ueron, desde la perspectiva de -ichard, los temas debatidos y las posiciones criticadas por
la sociolog!aK 7n general, giraron en torno a la naturale.a *neo) yPo postvanguardista+ de la avan.ada y a
las consecuencias impl!citas en esta conceptuali.ación: la celebración del margen yPo de la marginalidad
0-ichard,8989:ME1, el supuesto de *una institucionalidad unidimensional+ y homog"nea a la cual
transgredir 0-ichard,8989: /81, la #alta de articulación entre las condiciones de producción art!stica y su
posterior circulación y consumo 0es decir, cómo negociar la inserción en el mercado o cómo constituir
un mercado alternativo1 0-ichard,8989:/9 y M@1, la tendencia a *homologar lo constituido con lo
estigmati.ado y a identi#icar lo conceptuali.ador con rei#icante+ 0-ichard,8989:9@1. 7videntemente, la
cr!tica m's recurrente se dio en torno a la estrategia de la automarginación postulada por la avan.ada, y
a partir de la cual -ichard celebra tanto la nomadolog!a desconstructiva 0posmoderna1 inherente a este
posicionamiento, como la *distancia+ 0moderna1 que desde ella se gana para poder transgredir la
*institución+.
M
Como contrapol!tica espacial propuesta desde la *tensionalidad cr!tica del l!mite+
0-ichard,899B:ME1, la avan.ada practicó un *#uera de marco+ que, seg3n -ichard, *puede ser
ambivalentemente le!do como in$racci%n 0negarse a la clausura y atentar contra la sobrevigilancia de los
cierres1 o desamparo 0carecer de apoyo estructural de una base de operaciones1+ 0-ichard,8989:881. 7s
decir, se concibe al margen como sitio creador de ambigQedades y parado?as. 2or ello, asevera -ichard,
*el margen se ?uega en di#erentes registros que a veces se con#unden para generar lecturas ambivalentes
y hasta contradictorias+ 0-ichard,8989:/M1.
9
Sin embargo, para %runner, esta posición l!mite re#iere
espec!#icamente a *la Cglori#icaciónD o la Crituali.aciónD de los m'rgenes en tanto Ccautiverio #eli. de los
excluidosD+ 0-ichard,8989:/M1. 7n de#initiva, seg3n -ichard compiten dos intencionalidades de lectura
#rente a la automarginación: desde la est"tica, *se productivi.a el margen como pr'ctica de los bordes o
como simbólica de lo #ronteri.o, que se real.an en las #iguras descentradas de un imaginario nómada
0social, est"tico, sexual, nacional1 rebelde a las sedentari.aciones de poder y amante de la deriva+
:Ilocus postmodernoK<F mientras que desde la sociolog!a, *se castiga por la resignación a la pasividad o
inoperancia de ser un espacio retra!do e incomunicado, incapa. de quebrar la externalidad de su C#uera
de ?uegoD respecto de los circuitos de consumo masivo o de comunicatividad social vigentes+
0-ichard,8989:/91 :Ilocus modernoK<.
2erm!taseme un comentario con respecto a la contradictoria, y muchas veces paradó?ica, estrategia
de automarginación. 2rimero, si la avan.ada se postulaba como gestora de pr'cticas marginales,
pregunto I2or qu" y para qu" estaban tan interesados en buscar el reconocimiento de un discurso
hegemónico como lo era el de la sociolog!aK N, dicho en otros t"rminos, I2ara qu" buscar!an un acceso
a la centralidadK I%uscar!an devenir hegemónicosK Ae ello resulta la segunda parado?a: si se
considera, siguiendo el an'lisis de -ichard, que lo central, lo hegemónico, lo institucional, lo simbólico es
por naturale.a represor, castrador, rei#icante, I2or qu" pretender ingresar a ese orden y adquirir el
mismo status que est'n queriendo transgredirK I2ara qu" convertir el proyecto de la avan.ada en parte
de aquel orden que precisamente sus obras y pr'cticas estaban criticando, buscando no sólo intervenirlo
sino alterarlo y, a la ve., ser parte de "lK Como consecuencia de esto 3ltimo, y teniendo en cuenta que la
posición marginal, seg3n -ichard, es el sitio de la productividad desterritoriali.ante, acceder al centro,
convertirse en hegemónicos signi#icaba de por s! reterritoriali.arse, es decir, despo?arse de la posición
marginal de la cual proviene, seg3n su teor!a, la productividad de las di#erencias. 7sto explica por qu" la
avan.ada estaba tan interesada en dialogar con la sociolog!a. 2recisamente, porque para ella, las
ciencias sociales no sólo con#ormaban *un campo acad"mico)disciplinar 0articulado en torno a su
principal centro de estudio, L54CSN1, sino tambi"n :porque eran el< re#erente pol!tico)institucional de la
llamada Ci.quierda renovadaD en Chile+ 0-ichard,8989:/91. 5a nueva i.quierda era precisamente uno de
los re#erentes que situaba a ambos grupos #rente a sus enemigos comunes, tanto de la derecha
02inochet y su dictadura1, como de la i.quierda tradicional y ortodoxa 0el 2C, el 2S tradicional y las
distintas l!neas progresistas de la Aemocracia Cristiana1. 7s decir, la avan.ada #ue interpelada por el
discurso sociológico en tanto *novedad :teórico)pol!tica< en la escena progresista+ 0-ichard,8989:/91, ya
que hab!a sido el *primer polo de estructuración pol!tico)cultural particularmente activo en el debate
democr'tico+ 0-ichard,8989:/91, aunque tambi"n hay aqu! que recordar que la avan.ada buscaba la
legitimación de un discurso hegemónico con el propósito de mantener abierto un espacio en el cual el
arte y la literatura 0la est"tica1 pudieran seguir desarroll'ndose como pr'cticas del disentimiento. 7sta
ser!a la atracción que la sociolog!a presentaba a la avan.ada, aunque esta 3ltima paradó?icamente
buscaba una alian.a sin estar dispuesta a negociar consensos. I2odr!a, entonces, el proyecto de la
avan.ada aceptar ser subalterna de las ciencias socialesK
$%eros intercambios rotocolares&
7n ese momento, en Chile *hab!a una urgencia de Celaboración intelectual :...< motivada por una crisis
de discursos que los obligó :a ciertos intelectuales< a una re#ormulación teóricaD+ 0-ichard,8989:/91. %a?o
la dictadura, se hab!an sucedido una serie de experiencias l!mite 0represión, vigilancia, desaparición,
muerte1 que necesitaban no sólo de lengua?es capaces de expresarlas y comunicarlas sino tambi"n de
marcos teóricos y cuerpos doctrinales con los cuales poder anali.arlas, comprenderlas y tratar de
alterarlas. 5a =niversidad, intervenida, no estaba capacitada para desarrollar estos propósitosF por lo
tanto, ante dicha urgencia surgen #acultades 0como L54CSN1, institutos 0como H527S :Hnstituto
5atinoamericano de 2lani#icación 7conómica y Social< y 4rcosP4rcis1, centros 0como C7,7C4 :Centro de
Hndagación y 7xpresividad Cultural y 4rt!stica<
8
1 y grupos independientes 0como la avan.ada1 que
dedicar'n su atención a anali.ar estas circunstancias l!mite y a tratar de cambiar su curso o alterar las
condiciones de su producción.
9
4qu! es interesante destacar una con#luencia de procesos: mientras al
interior de Chile se daba este proceso de re#ormulación teórica y pr'ctica sobre sus experiencias
concretas 0es decir, mientras se buscaba re#ormular lengua?es, marcos teóricos y cuerpos doctrinarios
para comprender y alterar esa crisis en particular1, a nivel internacional, o m's precisamente en los
centros metropolitanos, se estaba cuestionando la valide. de los macro)relatos modernos 0como por
e?emplo el marxismo, el estructuralismo #ranc"s y la cr!tica cultural de la 7scuela de LranJ#urt1 para
comprender los distintos caminos posibles para explicar y alterar los cambios sociales que se estaban
produciendo. (e re#iero al productivo, aunque no menos con#lictivo, debate *modernidadPposmodernidad+
iniciado en las metrópolis con repercusiones variadas en las peri#erias
7n el mismo momento en que el pensamiento moderno occidental hab!a alcan.ado sus propios
l!mites, esos mismos l!mites #ueron cuestionados por la emergencia del pensamiento posmoderno. 7sta
metacr!tica intra)modernidad, tal cual #ue practicada dentro de y desde los centros metropolitanos,
enunció discursos que interpelaron a ciertas agencias locales 0peri#"ricas1 resistentes o rebeldes que los
adoptaron, adaptaron e hibridi.aron a3n m's, recontextuali.ando dichos discursos a su propia situación
concreta.
80
7l inicio del *#in de los macro)relatos+ problemati.ó ciertas categor!as yPo conceptos absolutos
y sus binarismos subyacentes, estableciendo una *crisis de homogeneidad del su?eto centrado de la
modernidad, #ractura de los paradigmas 0ra.ón y progreso1 que guiaban las empresas historicistas,
desintegración del Cla.o socialD y #ragmentación del nexo a las totalidades de saber o poder+
0-ichard,8989:@091.
88
7n Chile, la con?unción de estas crisis provocó distintas respuestas: aquellas que
reorganizaron estas nuevas perspectivas, ya apropi'ndoselas o coopt'ndolas, y estableci"ndose as!
como rectoras de un nuevo orden hegemónico 0es el caso de las ciencias sociales, espec!#icamente la
sociolog!a renovadora1F y aquellas que, como la cr!tica cultural, los estudios culturales o los estudios y
otras pr'cticas latinoamericanas sobre cultura y poder, se constituyeron en discursos metacr!ticos
resistentes, es decir, se establecieron como pr'cticas cr!ticas de la cr!tica, cuestionando precisamente
esas articulaciones hegemónicas.
8/
7n el contexto espec!#ico del di'logo entre la avan.ada y la sociolog!a renovadora, el debate
modernidadPposmodernidad in#luir!a de maneras dispare?as. Seg3n -ichard, ambos grupos partir!an de
macro)relatos di#erentes: *un doble corpus de re#erencias 0esquem'ticamente: post)marxismo en las
ciencias sociales, post)estructuralismo en la teor!a de arte1+ 0-ichard,8989:/9)/81. Si bien *se esperaba
alg3n tipo de intercambio cr!tico+ 0-ichard,8989:/81 entre la sociolog!a y los restos ya diseminados de la
avan.ada, *los contactos entre ambos sectores resultaron m's bien protocolares+ 0-ichard,8989:/81.
I2or qu", seg3n -ichard, este intento de *di'logo cómplice+ sólo resultó en meros *intercambios
protocolares+K I7s que no se desarrolló un debate cr!tico entre ambos grupos a partir del cual se
plasmaran posiciones ideológicas contradictoriasK I2or qu", a3n en 8989, parec!a no haberse llegado al
meollo o a los nudos ri.om'ticos de dicho desacuerdoK
Reformulaciones teórico'críticas: irrución de la (crítica cultural)
7n 8989, a>o en que -ichard publica &a estrati$icaci%n de los m'rgenes, libro en el cual reinterpreta
algunas di#erencias que se hab!an logrado dilucidar a partir del seminario del a>o 89, todav!a no se
lograba concertar ni superar los *presupuestos ideológico)culturales+ 0-ichard,899B:M91 de base
postulados a trav"s del debate de #ondo. 5os herederos de la avan.ada segu!an postul'ndose como
v!ctimas marginales, ya que, seg3n -ichard, no sólo se *prescind!a de todo respaldo institucional o
soporte organi.ativo+, sino que al recortar su proyecto *sobre un campo inarticulado, :se encontraba<
privada del acceso a los aparatos comunicativos+ 0-ichard,8989:/91. 4l contrario, las ciencias sociales no
sólo recib!an apoyo #inanciero de instituciones internacionales, sino que *despu"s de la crisis logran
#'cilmente reinstalarse con todo el peso institucional y la autoridad acad"mica que les correspond!a antes
de su marginación universitaria+ 0-ichard,8989:/81. 2ues bien, ICu'l era hasta ese momento el
desencuentro dilucidado por -ichardK Seg3n -ichard:
2ara la *avan.ada+ 6al menos, tal como aparece consignado en el recuento del Seminario6 los
encuadramientos de la sociolog!a demuestran con#ormismo en su manera de obedecer las leyes de
integración del #enómeno art!stico a las dominantes del mercado o de la comunicación social, y de
rea#irmar incluso el poder adaptativo de sus determinaciones y determinismos. 0-ichard,8989:/91
Contradicción inconsciente o parado?a construida: los restos de la avan.ada nunca habr!an aceptado
*obedecer a las leyes de integración del #enómeno art!stico a las dominantes del mercado :ni< de la
comunicación social+, ya que ello hubiera implicado perder el productivo y privilegiado locus de la
automarginalidad. Seg3n -ichard, luego del Seminario el di'logo no sólo se estancó sino que se #rustró:
prevaleciendo *el recelo y la descon#ian.a mutua+ 0-ichard,899B:9B1. 2ara %runner, las relaciones del
intercambio hab!an sido *diversas seg3n los casos y los momentos, pero siempre tenues, incluso
reticentes. 7llo se debió, antes que todo, a los proyectos institucionales diversos que inspiraban a las
ciencias sociales alternativas y a esas expresiones art!sticas+ 0%runner,8990:/@1.
7n ese momento, no obstante, ya comen.aba a atisbarse el nacimiento de un nuevo proyecto desde
el cual contraatacar al re#ormulado *humanismo cr!tico+ y adaptativo de las ciencias sociales: estos son
los or!genes de la *cr!tica cultural+, heredera directa de las energ!as cr!ticas de la avan.ada. 5a
singularidad de este proyecto, tan anti)program'tico y anti)institucional como el de la avan.ada,
consistir!a *precisamente en su intraducibilidad a los reticulados operacionales que #i?an las distintas
racionalidades administrativas, cient!#icas, institucionales o pol!ticas+. 7n e#ecto, -ichard establece el
l!mite entre un discurso instrumental, portador de una *econom!a #uncionalista del sentido+ y de *una
lógica interpretativa+ #rente a *un arte de la dis#uncionalidad+, un arte del estallido postulado como
*excedente simbólico)meta#órico+ que *pre#iere reventar en signosPacontecimientos a ser compactado
como mensa(e por la ra.ón pr'ctica y #uncionaria de los ideólogos+ 0-ichard,8989:@01.
Sin embargo, y aqu! comen.ar!an muchos de los problemas actuales de la *cr!tica cultural+, al tener
que #ormular #ormal o categorialmente ese nuevo proyecto, -ichard aceptaba 6qui.'s
inconscientemente6 ciertas premisas epistemológicas que transitivamente estar!an en contradicción con
sus premisas anteriores: automarginación, antidisciplinariedad, transgresión institucional. &al como se
demuestra en este traba?o, a3n cuando -ichard y %runner nieguen haber establecido un di'logo
cómplice, hubo sin duda un intercambio cr!tico
8@
a partir del cual ambos discursos salieron modi#icados:
ciertas tendencias de la sociolog!a, a #ines de los 90, reconocen su *crisis radical de discursos+, aunque
no de proyectosF la *cr!tica cultural+, por su lado, surge como anti)proyecto, precisamente, de la
interacción pr'ctica con esos intelectuales. 2ara ello tuvo que incorporar diversos elementos del an'lisis
sociológico, a saber, el tratamiento de ciertos temas 0como *lo popular+, *lo urbano+, *los saberes
disciplinarios+, *las identidades+1, aunque desde distintas perspectivas y en#oques, y de ciertas premisas
epistemológicas 0la construcción teórica de un ob?eto determinado con presupuestos pr'cticos que en un
principio #ueran compartibles1.
8B

-eci"n a comien.os de la d"cada de los 90, espec!#icamente en &a insubordinaci%n de los signos
0899B1, -ichard abordar' el debate de #ondo entre las ciencias sociales y la avan.ada, a saber, las
repercusiones del debate modernidad)posmodernidad en la peri#eria. Seg3n -ichard, las *micropo"ticas
del acontecimiento y del desarreglo+ de la avan.ada, de haber sido comprendidas y legitimadas por la
sociolog!a, podr!an haberse convertido en e?emplos concretos de los cambios que se estar!an
produciendo con el advenimiento de la posmodernidad en la peri#eria. I2or qu" reci"n en 899B, al menos
para -ichard, #ue posible enunciar y demarcar esta .ona con#lictivaK 7n un principio, -ichard y, qui.'s,
los sociólogos, hab!an cre!do que la condición o el hori.onte *post+ compartido por ambos grupos era una
ra.ón su#iciente para establecer la posibilidad de una alian.a. 7s a partir de esa base que -ichard busca
establecer el di'logo cómplice. Sin embargo, una ve. que entran en di'logo, se pone de mani#iesto no
sólo que parten de distintos *macro)relatos+ 0las ciencias sociales utili.ar'n a la cultura como campo y
dispositivo estrat"gico a partir del cual cuestionar lo pol!tico, lo social y lo económico desde un
re#ormulado *post)marxismo+F mientras que la *avan.ada+, #erviente representante del
desconstruccionismo y de las #iloso#!as del deseo, intentar' intervenir lo pol!tico, lo social y lo económico
desde la est"tica1, sino que concomitantemente a esta di#erencia teórica, se explicitar' el hecho de que
ambos grupos ten!an programas y ob?etivos di#erentes. 7n este sentido, la condición *post+ no alcan.ó
para producir dicha alian.a, puesto que no se compart!an ni programas ni ob?etivos. 5a sociolog!a
renovadora aspiraba a generar consensos 0l!neas de #uer.as1 en torno a los cuales reconstituir un orden
social hasta ahora desintegrado, mientras que la avan.ada se negaba precisamente a construir dichos
consensos a trav"s de pr'cticas que buscaban expresar y real.ar el disenso 0puntos de #uga1.
I7n qu" se basaron los desencuentros entre las *l!neas de #uer.as+ y los *puntos de #uga+, entre un
discurso moderno 0la sociolog!a1 y un pensamiento est"tico)cr!tico posmoderno 0la cr!tica cultural1K
ICu'les eran y cu'les siguen siendo los desacuerdos que podr!an haberse tensionado cr!ticamente pero
que, seg3n -ichard, #ueron desatendidos por la sociolog!aK 2rimero, *L54CSN y C7,7C4 se
impusieron en toda 4m"rica 5atina como los centros de investigación sociológica que e#ectuaron el m's
extenso relevamiento de los #enómenos culturales de pa!ses sometidos al poder autoritario+
0-ichard,899B:991. 2or lo tanto, seg3n -ichard, eran los 3nicos que *podr!an haber cumplido :el< rol de
valorizadores+ 0-ichard,899B:9M1. Segundo, la sociolog!a de L54CSN propuso una renovación de los
discursos hasta entonces elaborados por la sociolog!a tradicionalF eso implicaba *una descon#ian.a hacia
los macrorrelatos sistemati.antes de la teor!a social+ 0-ichard,899B:981. ,o obstante, *las ciencias
sociales chilenas requer!an hacer con$iable el relato de su descon$ianza, inscribi"ndolo dentro del campo
de conocimiento y re)conocimiento de un saber acreditado+ 0-ichard,899B:991. 7s decir, la sociolog!a
renovadora chilena, al reconquistar un sitio de prestigio dentro de 4m"rica 5atina, era la 3nica capa. de
*revisar el monopolio de lectura de las ciencias sociales cuya tradición hegemónica domina el
pensamiento cultural latinoamericano+ 0-ichard,899B:881. Aesde la d"cada de los sesenta, en 4m"rica
5atina, muchos de los representantes de las ciencias sociales cumplieron el papel de intelectuales
org'nicos #uncionales a determinados proyectos emancipatorios modernos. Como disciplina con una
tradición acad"mica y discursiva hegemónica dentro de las ciencias sociales, la sociolog!a podr!a haber
legitimado institucionalmente el valor cultural de las pr'cticas de la avan.ada.
Diferencias insoslayables: interretar *ersus e+erimentar
2ara elaborar las di#erencias entre la sociolog!a renovadora y la avan.ada, -ichard contrapone dos
im'genes del intelectual: por un lado, aquel inspirado *en la imagen del pensador como agente de cambio
social y pol!tico movili.ado por el utopismo revolucionario+ 0-ichard,899B:901F el intelectual que pone *su
capacidad racionali.adora)sinteti.adora de ideas e ideales al servicio del programa de luchas sociales y
de en#rentamientos pol!ticos modeli.ado por el instrumento revolucionario del partido+ 0-ichard,899B: 891,
0IHntelectual org'nico modernoK1F y por otro, a los creadores del *discurso de la crisis+, que *tuvo su
expresión militante en un grupo de artistas pl'sticos y su adhesión en ciertos c!rculos de #ilóso#os y
literatos+ 0-ichard,899B:901F un intelectual que *sitúa su cr!tica al poder en el interior de la multiplicidad
dispersa de sus redes de enunciación y circulación buscando hacerlas estallar mediante t'cticas oblicuas
de resistencia local a las ?erarqu!as del sistema+ 0-ichard,899B:901, 0IHntelectuales sectoriales o expertos
postmodernosK1. 7n tanto, los primeros ser!an aquellos que producen discursos ideol%gicos, por lo cual
est'n interesados en la *interpretaci%n del sentido+ 0-ichard,899B:981, los segundos estar!an empe>ados
en el *desmonta?e #ormal de las ideolog!as art!sticas y literarias de la tradición cultural+ 0-ichard,899B:901
a trav"s de la exploración de *bordes de pensamiento que mani#estaban un deseo de e)perimentaci%n
con el sentido+ 0-ichard,899B:981.
*Interpretaci%n del sentido+ 0*mirada de las ciencias sociales+1 y *e)perimentaci%n con el sentido+
0pr'cticas teórico)cr!ticas de la avan.ada1 re#ieren as! a dos paradigmas cr!tico)hermen"uticos con
implicancias ideológico)pol!ticas y e#ectos sociales dis!miles. 2or un lado, los sociólogos con las
*macrorracionali.aciones utilitarias+ 0-ichard,899B:981 *preparaban el ?uego de los actores que iban a
protagoni.ar la transición democr'tica+ 0-ichard,899B:9M1, reorgani.ando las posibilidades de un nuevo
*consenso+. 7s decir, este grupo de sociólogos, seg3n -ichard, estaba interesado en reconstituir su?etos
e integrarlos a un posible nuevo orden socio)pol!tico, reterritoriali.'ndolos. 2or otro lado, la avan.ada,
mediante sus micro)po"ticas dis)#uncionales practicadas como *excedente o marca inutilitaria+
0-ichard,899B:9M1, se orientaban, a trav"s de estallidos y disonancias, hacia la desestabili.ación tanto de
la dictadura como de cualquier posible transición democr'tica perge>ada por los sociólogos)ideólogos.
7n e#ecto, interesada en la *insurgencia desde la dispersión, desde la pulsión y desde la aniquilación de
la unidad+ 0-ichard,899B:9M1, la avan.ada propon!a pr'cticas transgresoras y abr!a *puntos de #uga y
clandestina?e+ 0-ichard,899B:981 desterritoriali.antes. 4l contrario, la sociolog!a portadora de una *"pica
del metasigni#icado+ 0-ichard,899B:991 aplicaba una *lógica explicativa+ con *voluntad de ordenar
categorías+ y de *categorizar des%rdenes+ 0-ichard,899B:991, siendo consecuente con su inter"s en la
realineación y cumpliendo *con los requisitos de un discurso #inanciado por las agencias internacionales+
0-ichard,899B:9M1. 7s as! como, la *cr!tica cultural+, invocando el antecedente de la di#unta avan.ada, se
aherro?aba en el *minimalismo de la rotura+ y en la *intempestividad+ producida por el *temblor del
acontecimiento esteti.ado+ precisamente para producir un *desenca?amiento de códigos+, un *desmonta?e
de las categor!as+ 0-ichard,899B:991 recorriendo claramente un itinerario *antilineal+, ri.om'tico y
desconstructivista. *7s por todo esto que la sociolog!a chilena de los 80 pudo Cparecer moderna,
demasiado modernaD a los o?os de la Cnueva escenaD+ 0-ichard,899B:881. 7n consecuencia, I2or qu", por
lo menos para -ichard, no pudo hacerse expl!cito lo que hab!a estado impl!cito 0propuestas de proyectos
y ob?etivos di#erentes1 hasta mediados de los 90K ICu'les eran los programas y ob?etivos contradictorios
que obstaculi.aron este *di'logo cómplice+K Iu" buscaban los sociólogos y la *cr!tica cultural+K
#ntercambios críticos
4 mediados de los 90, se hi.o evidente una *crisis de discursos+: hac!a #alta elaborar lengua?es o
*hablas+ que no sólo #ueran capaces de nombrar la crisis, sino tambi"n de proponer tr'nsitos o salidas a
la misma. 5os representantes de las ciencias sociales con los cuales la avan.ada quiso entrar en di'logo,
estaban liderados por %runner. 7ste dato es interesante porque ya para mediados de los 90, el posible
*di'logo cómplice+ con la tendencia renovadora de la sociolog!a se hab!a reducido a un intercambio
cr!tico personali.ado entre -ichard y %runner. 2or un lado, muchos de los sociólogos renovadores
estimaron, luego de varias series de investigaciones con "n#asis en lo cultural, que uno de los caminos
posibles era la negociación o el pacto pol!tico. 2ara ello, utili.aron a la cultura como dispositivo a trav"s
del cual resolver la crisis de una determinada manera: *pactando consensos+, y para construir dichos
consensos elaboraron diversas pol!ticas integracionistas, todas ellas continuistas en lo económico y
re#ormistas en lo social. %'sicamente, propon!an una solución pol!tica pactada que pudiera mantener
incólumne el *"xito+ del sistema económico. 2or otro lado, la avan.ada propon!a una salida a trav"s de
rupturas transgresoras que re#ormularan signos y desestabili.aran cualquier posible lógica. 4l desear
e)perimentar con el sentido, los artistas y escritores buscaban una salida est"tica desterritoriali.ante: un
*arte de la #uga+.
8E
7n de#initiva, este grupo hab!a introyectado el discurso desconstructivista y la #iloso#!a
del deseo 0espec!#icamente, Aeleu.e y Ruattari1, a partir de los cuales pretend!an subvertir el orden
dictatorial. ,o obstante, estos discursos postestructuralistas se instalan sobre una apor!a: postulan
estrategias anarqui.antes con las cuales bloquean cualquier posibilidad de entrar en alian.as. &anto lo
pol!tico, lo social como lo cultural 0IAónde quedar' lo económicoK1 son meros planos discursivos sobre
los que se puede actuar a trav"s de una pol!tica de re#ormulación de signos capaces de intervenir el
orden de lo simbólico. 7s a partir de esta explicitación de proyectos que -ichard dilucida las principales
di#erencias que los separan: la di#erencia es entre di#erentes *presupuestos ideológicos+
0-ichard,899B:M91 debido a que el proyecto de la sociolog!a renovadora es esencialmente moderno, en
tanto el anti)proyecto de la avan.ada ser!a posmoderno.
Aurante el lan.amiento de &a insubordinaci%n de los signos, %runner lee un comentario)presentación
del libro denominado *5as tribus rebeldes y los modernos+. 4legando que el texto de -ichard es una
larga *conversación enhebrada por la autora: con sus anteriores escritosF con el pasado reciente de Chile,
sus memorias y discontinuidadesF con una parte de nuestras ciencias socialesF con diversos analistas de
la cultura en el norte y sur de 4m"rica+, %runner se siente instigado *a hacerse parte de esa conversación
de m3ltiples voces+ 0%runner,899Ba:89/1. Como participante del grupo de los sociólogos de la cultura,
%runner en este texto no sólo acepta la etiqueta de *moderno+ sino que tambi"n acusa recibo de las
cr!ticas provenientes de la avan.ada aunque comentando y reinterpretando muchas de ellas. 7n un
principio reconoce que se lo est' acusando de estar dentro del *pacto comunicativo de la cultura
mayoritariamente compartido+ y, por lo tanto, de ser *parte del orden que la Cnueva escenaD pretend!a
alterar+. 4ll!, seg3n %runner, radicar!a para -ichard *el signi#icado m's pro#undo de los desencuentros+
0%runner,899Ba, 89@1. 4hora bien, astutamente, %runner enuncia un contradiscurso a partir del cual
produce un doble despla.amiento: por un lado, desv!a la discusión desde el presente actual, en el cual "l
est' personalmente integrado al sistema, a una *actualidad anterior+ 6pasado dictatorial6 en el cual las
estrategias de cada uno de los grupos abrieron el camino para adoptar sus respectivas posiciones
actualesF por otro lado, al centrar la discusión en el pasado, %runner alude insidiosamente a la inserción
#uncional de ambas estrategias 0tanto las de los sociólogos como las de la avan.ada1 ba?o las pol!ticas
autoritarias de la dictadura. (ediante el primer despla.amiento, %runner acepta que los sociólogos *a la
%runner+, a trav"s de su *discurso moderno+, terminaran integr'ndose al sistema #ormando parte del
bloque hegemónico, mientras -ichard y la avan.ada, a trav"s de su estrategia de automarginación,
terminaran siendo verdaderamente marginados, es decir, quedando completamente #uera del bloque
hegemónico. 7n este sentido, %runner acepta que la sociolog!a no pod!a m's que marginar a los
sectores que no estaban dispuestos a negociar consensos. 4 trav"s del segundo despla.amiento, no
sólo ?usti#ica la necesidad de los sociólogos de buscar medios de apertura del sistema autoritario y de
incorporación al #uturo sistema democr'tico, sino que hace depender la existencia de la avan.ada de la
existencia de un r"gimen represivo, es decir, de un r"gimen autoritario del cual partir!a no sólo su
legitimidad sino tambi"n la mera posibilidad de existencia.
2ara %runner, en consecuencia, quien acepta los rótulos impuestos por -ichard, este di'logo estuvo
representado por dos grupos endog'micos a los cuales denomina *tribus+: *los rebeldes+ 0la *nueva
escena+1 y *los modernos+ 0los sociólogos1. 4 su ?uicio, no hab!a *ning3n problema que debiera entra>ar
con#lictos entre :estas< tribus+ 0%runner,899Ba:89B1, ya que ambas posiciones eran complementarias m's
que contradictorias, en tanto:
5a *nueva escena+ apenas repara en lo que habitualmente nos ocupa a los sociólogos: los e#ectos de la acción
sobre las relaciones sociales y, en particular, de las acciones comunicativas en el entramado de la cultura. 2or
el contrario, su an'lisis se dirige m's bien a los micro)sucesos y se concentra en medida importante en la
intención y los discursos del actor que ella anali.a. 0%runner,899Ba:89@1
7n e#ecto, para %runner este di'logo no planteaba con#lictos imposibles de resolverF simplemente
pon!a en escena una *controversia :...< una desavenencia entre los modos de pensar de los modernos y
de los posmodernos+. 7s decir, aqu! no estar!a *en ?uego una cuestión metodológica o de aproximación
disciplinaria+F m's bien *las di#erencias :...< se hallan en el terreno de las políticas de la crítica cultural+
0%runner,899Ba:89B1: en el terreno social en el que se articulan proyectos y propuestas de acción. 2ara
argumentar su posición, %runner di#erencia diversas l!neas de acción pol!tica cr!tico)cultural. 7ntre los
posmodernos 0la avan.ada1, prevalecer!a una *estrategia que procura desmontar la #unción social de la
ra.ón 0moderna1+ y *un abandono de cualquier pretensión de ordenar signi#icativamente el mundo en
#avor de la ilimitada expresión de las di#erencias+ 0%runner,899Ba:89B1. 7n consecuencia, *la pol!tica
cr!tico)cultural del posmodernismo :ser!a<, en este sentido, m's sensible a los signos de dislocación que
a los e#ectos integrativosF :descon#iar!a< de los sistemas y sus comple?idadesF se :descolocar!a< #rente a
los ?uegos hegemónicos y :recha.ar!a< cualquier noción de progreso+ 0%runner,899Ba:89E1. 2or el
contrario, entre *los modernos+, se combinar!an dos estrategias: primero, la que *se niega a abandonar la
pregunta sobre qu" es la ra.ón que usamos, cu'les son sus e#ectos históricos, sus l!mites, pero tambi"n
sus riesgos, peligros y amena.as 0estrategia de los sociólogos culturales1+F y segundo, la de aquellos que
reconocen que *la producción y expresión de las di#erencias no proporcionan en s! solas una base de
aut"ntica emancipación+ 0%runner, 899Ba:89E1. %runner concluye este texto citando a Loucault: *la
libertad es una pr'ctica+ y, como tal, hay que e?ercerla. Con ello, acusa a los miembros de las *tribus
posmodernas+ de incurrir en un espe?ismo: *dan por liberador, rupturista o quebrantador del orden
simbólico establecido, ciertos proyectos :sic< cuya intención es tal, pero cuyos e#ectos son
inevitablemente m's ambiguos+ 0%runner,899Ba:89E1.
I2or qu" %runner acepta ser catalogado como *moderno+ por -ichardK I2or qu" "l mismo se
autodenomina *moderno+ cuando su proyecto incluye notorios componentes posmodernosK Aesde
mediados de la d"cada de los 80, como lo analic" en la sección *Hnterpelación y encuentro+, %runner
comien.a a explorar la dimensión cultural como el campo m's apropiado para reestablecer un consenso
anti)dictatorial que lograra abrir procesos hacia la transición democr'tica. 7n ese momento, %runner
estaba m's interesado en dise>ar posibles v!as de acercamiento a la modernidad 0con el claro propósito
de que Chile, y por lo tanto 4m"rica 5atina, arribe a la a>orada modernidad1 que en cuestionar su propia
naturale.a. Sin embargo, desde el gobierno de la Concertación iniciado en 8998, el pensamiento de
%runner 6Secretario de 7ducación 23blica del 2residente 2atricio 4ylSin 6 se despla.a hacia un
abierto cuestionamiento de la modernidad peri#"rica, re#rendando y continuando por esa v!a el
neoliberalismo y la globali.ación de la cultura y la econom!a chilenas. &anto los temas que tratar' en sus
estudios 0la cultura como mercanc!a, el consumo y el mercado como determinantes de identidades
actuales, la p"rdida de densidad histórica, la globali.ación cultural, etc.1 como los rasgos estil!sticos y
discursivos 0la iron!a, el pastiche, la parodia, la irrupción de lo est"tico)literario1 son componentes
plenamente posmodernos imposibles de ocultar. 7n *lobalizaci%n cultural y posmodernidad, %runner
asevera que *la idea de la posmodernidad pretende expresar el estilo cultural correspondiente a :la<
realidad global :del capitalismo tard!o<. 7n consecuencia el de una cultura por necesidad descentrada,
movible, sin arriba ni aba?o, hecha de m3ltiples #ragmentos y convergencias, sin i.quierdas ni derechas,
sin esencias, pluralista, auto)re#lexiva y muchas veces irónica respecto de s! misma+ 0%runner,8998:8/1.
8M
I2or qu" -ichard entró en el ?uego ideológico de la catalogaciónK ICu'l era su ob?etivoK 7l ?uego
ideológico que se materiali.ó con los intercambios cr!ticos entre %runner y -ichard tiene dos planos: por
un lado, aceptan que las di#erencias de los presupuestos de ambos proyectos 0la sociolog!a y la
avan.ada1 son ideológicosF pero por otro, Richard recurre a un procedimiento ideol%gico para e)plicar las
marcas ideol%gicas de la posici%n de +runner. 7s decir, el hecho de que -ichard postule a las ciencias
sociales y a %runner como modernos y a la avan.ada y a s! misma como posmodernos y, que %runner
re#rende estas denominaciones al usarlas en su propio traba?o, son en s! mismos enunciados ideológicos:
ambos entran en un (uego ideol%gico en el cual pretenden seguir re,ideologizando las di$erencias
ideol%gicas.
2ara #inali.ar, I7n las culturas peri#"ricas, como la de Chile, son los discursos y las pr'cticas
culturales *modernas+ incompatibles con los discursos y las pr'cticas *posmodernas+K 7n cierto sentido,
se podr!a concebir a la teori.ación de -ichard y a las pr'cticas de la avan.ada como una re#lexión cr!tica
0metamodernidad1 del mismo discurso sociológico 0moderno y posmoderno a la ve.1. 2or lo tanto, en &a
insubordinaci%n de los signos, -ichard estar!a buscando establecer los l!mites y las parado?as del
discurso sociológico sobre la transición chilena, para en sus pliegues 0lo no)dicho1 situar a las pr'cticas
teórico)cr!ticas de la naciente *cr!tica cultural+.
89
Si la condición *programada+ de la transición es la marca
del retraso 0*moderno+1 de las ciencias sociales y, si su condición *anti)teleológica+ es la marca del
adelanto 0*posmoderno+1 de la *cr!tica cultural+: I7star!a la *cr!tica cultural+ ideológicamente
incontaminadaK 2robablemente, -ichard argumentar!a que su proyecto no tiene metas ni ob?etivos
ideológicos y emancipatorios de alcance nacional. 2unto particularmente discutible. Creo que es
necesario aclarar que -ichard, animadora de la *cr!tica cultural+ en 4m"rica 5atina, puede no tener
propuestas concretas de alcance global 0una nueva cultura, un nuevo estado o un nuevo orden social1 en
Chile, pero s! tiene ob?etivos globales impl!citos. ICu'l es el propósito detr's de la b3squeda de un
di'logo cómplice con la sociolog!aK N, I2ara qu" editar una revista del calibre de la Revista de Crítica
CulturalK 7sta es la materiali.ación de un proyecto en la misma medida que Residuos y met'$oras
-#nsayos de crítica cultural sobre el Chile de la .ransici%n/, su 3ltimo libro, es la teori.ación de sus
ob?etivos impl!citos.
Refle+iones finales
7n esta 3ltima sección, me gustar!a re#lexionar sobre la pertinencia y la importancia de este *di'logo
cómplice #rustrado+, enhebrando ciertos puntos y l!neas de an'lisis tra.ados y de?ados a la deriva a trav"s
del contrapunteo de en#oques y posiciones que generó este texto. Como se in#iere del desarrollo de mi
an'lisis, las contribuciones entre la *cr!tica cultural+ y la sociolog!a renovadora chilena son mutuas y
rec!procas: ambos proyectos se trans#ormaron como consecuencia de proceso mismo de di'logo,
construyendo aproximaciones y en#oques transdisciplinarios m's apropiados o me?or equipados para el
an'lisis de comple?os #enómenos culturales. 5as cr!ticas y sugerencias m's relevantes en t"rminos de
nuestro presente ser!an de interlocución doble. 2or un lado, las ciencias sociales deber!an prestar m's
atención y poner m's "n#asis en: las rupturas y los detallesF en lo precario y discontinuo, lo #uga. y
evanescenteF en la importancia de sub?etividades e identidades marginales como reverso de lo
constituido e integradoF en las irrupciones a#ectivas de lo reprimido. Aeber!an de?ar su grandilocuencia de
imposibles proyectos emancipadores, tomando conciencia de los distintos usos y experimentaciones que
permiten los ?uegos con el lengua?e: tanto la retórica como la po"tica se con#iguran como medios
indispensables para transgredir lo estatuido y desnaturali.ar no sólo el propio lengua?e cotidiano sino
tambi"n las estrategias instrumentales que no de?a de o#recer la academia.
2or otro lado, la cr!tica cultural no deber!a desatender 0sobre todo teniendo en cuenta tanto los
aciertos como los errores de experiencias pasadas 6me re#iero al destino de la *escena de avan.ada+
como tal1 las siguientes 'reas: los e#ectos en las relaciones sociales de las acciones culturalesF las
articulaciones entre producción, circulación yPo distribución y consumo, es decir, cómo insertarse en el
mercado sin quedar atrapado por y en el mismoF los peligros que acarrean las posiciones radicales yPo
marginales: o bien ser cooptadas o bien quedar completamente excluidasF la importancia de lo social
como marco *totali.able+ pero no *totali.ador+F un m!nimo de institucionalidad no institucionable y de
comunicabilidad no reproductora de discursos que clausuren la posibilidad de ?uego con los signi#icantesF
la b3squeda de presupuestos ideológico)culturales de #ondo, con la necesidad concomitante de
establecer alian.as 0pol!ticas1 para una me?or comprensión de los procesos de construcción de
hegemon!as.
Ooy en d!a es imposible desatender la creciente comple?idad e importancia de la dimensión cultural en
tanto campo de lucha simbólico)imaginaria en los procesos de construcción de hegemon!as socio)
pol!ticas. Creo que este es el aporte m's signi#icativo que nos brinda el an'lisis de este *di'logo
cómplice+: la necesidad de hacer converger en el an'lisis de #enómenos culturales tanto elementos socio)
pol!ticos e históricos como est"tico)literarios y #ilosó#icos. ,o estar!a de m's en#ati.ar que una de las
consecuencias m's inmediatas y #ruct!#eras de este debate #ue el surgimiento de la *cr!tica cultural+ como
0anti1 proyecto teórico)cr!tico alternativo. &ampoco de?ar!a de subrayar la importancia del intenso debate
que generó en nuestros d!as, sobre todo en el campo de los estudios enPsobre 4m"rica 5atina, tanto la
irrupción de la cr!tica cultural como de proyectos seme?antes 6el *subalternismo+, el *postcolonialismo+ y
los *estudios culturales+ 6, no sólo a nivel regional 0me re#iero espec!#icamente a las pr'cticas intra)
4m"rica 5atina1, sino tambi"n global 0especialmente destacando el intercambio cr!tico con la academia
estadounidense, aunque muchas veces los intelectuales metropolitanos ignoran los aportes generados
en las peri#erias1.
Si bien en palabras de sus principales participantes, -ichard y %runner, los ob?etivos originales del
di'logo)debate se #rustraron r'pidamente de?ando sólo constancia de *meros intercambios protocolares+,
su visión y an'lisis retrospectivos nos permite cartogra#iar las in#luencias decisivas de este #uga.
acercamiento. 7videntemente, este debate se produce como consecuencia de un contexto socio)histórico
particular, la herencia del autoritarismo y la represión de la dictadura pinochetista en Chile. Sin embargo,
su relevancia y pertinencia exceden no sólo esos l!mites espaciales y geo)culturales 6la peri#eria en
relación a los centros metropolitanos y viceversa6 sino que tambi"n desbordan las tradicionales
#ronteras disciplinarias, especialmente habr!a que remarcar la necesaria retroalimentación entre las
ciencias sociales y las humanidades. 5as culturas actuales 6tanto peri#"ricas como centrales, marcando
por supuesto, sus relaciones de poder siempre dis!miles6 se caracteri.an por su comple?o entramado de
las dimensiones imaginarias, simbólicas y realesF por sus retorcidas relaciones de poder y autoridad
muchas veces opacadas y soterradas por dispositivos ideológicos contradictoriosF por sus sub?etividades
e identidades heterog"neas y cambiantesF por sus paradó?icos y apor"ticos procesos de hibride.. 7llo
requiere que analicemos la dimensión cultural no sólo desde distintas perspectivas y posiciones de su?eto
sino tambi"n que hagamos uso de metodolog!as, hermen"uticas y herramientas heterog"neas
provenientes de varias disciplinas. 7l desa#!o de hoy es combinar en #orma balanceada los dispositivos de
an'lisis y s!ntesis 0interpretabilidad de los sentidos1, caracter!sticos de las ciencias sociales, a partir de
los cuales se provee de marcos de m!nima inteligibilidad y comunicabilidad de los procesos socio)
pol!ticos, pero siempre alertas y vigilantes a las posibles instrumentali.aciones de discursos
uni#ormi.antes y homog"neos, con la creatividad y expresividad est"tico)literaria 0e)perimentaci%n con
los sentidos1 caracter!sticas de las disciplinas human!sticas, a partir de las cuales se inscriben en los
discursos los deseos y #antas!as disruptores de sub?etividades siempre en proceso de constitución.
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TTTTTTTTTTTT 0899Bb1 +ienvenidos a la modernidad. Santiago: 2laneta.
TTTTTTTTTTTT 089991 *Sobre el crep3sculo de la sociolog!a y el nacimiento de otras narrativas+. Revista de
Crítica Cultural1 ,U 8E: /8)@8.
TTTTTTTTTTTT 089981 *lobalizaci%n cultural y posmodernidad. Santiago: Londo de Cultura 7conómica.
(oulian, &om's 089991 Chile Actual2 Anatomía de un mito. Santiago: 4rcisP5om.
-ichard, ,elly 0898M1 Margins and Institution2 Art in Chile Since 1!". (elbourne: 4rt V &ext.
-ichard, ,elly, coord. 089891 Arte en Chile desde 1!"2 #scena de Avanzada y sociedad. Santiago: L54CSN.
-ichard, ,elly 089891 *(odernidadP2ostmodernismo: un debate en curso+. #studios públicos, ,U /9: @09.
TTTTTTTTTTT 089891 &a estrati$icaci%n de los m'rgenes. Santiago: Lrancisco Wegers.
TTTTTTTTTTT 089901 *7st"ticas de la oblicuidad+. Revista de Crítica Cultural, ,U 8: M)8.
TTTTTTTTTTT 0899B1 &a insubordinaci%n de los signos. Cambio político1 trans$ormaciones culturales y po3ticas
de la crisis. Santiago: Cuarto 2ropio.
TTTTTTTTTTT 089981 Residuos y met'$oras. -#nsayos de crítica cultural sobre el Chile de la .ransici%n/ .
Santiago: Cuarto 2ropio.
&hayer, Xilly 0899B1 *=na "pica deconstructiva+. Revista de Crítica Cultural, ,U 9: E9)E8.
TTTTTTTTTTT 089991 *Cómo se llega a ser lo que se es. 0Comentario a Chile Actual2 Anatomía de un
mito de &. (oulian1+. Revista de Crítica Cultural, ,U 8E: M/)MB.
8
-otas
4 Ana del Sarto1 Assistant 5ro$esor en +o6ling *reen State 7niversity. Correo electr%nico2 anad8bgnet.bgsu.edu
9el Sarto1 Ana -:;;:/ <&a sociología y la crítica cultural en Santiago de Chile. Intermezzo dial%gico2 de límites e interin$luencias=.
#n2 9aniel Mato -coord./2 #studios y >tras 5r'cticas Intelectuales &atinoamericanas en Cultura y 5oder. Caracas2 Conse(o
&atinoamericano de Ciencias Sociales -C&ACS>/ y C#A51 ?AC#S1 7niversidad Central de @enezuela.
. =na versión m!nimamente editada de este mismo ensayo #ue publicada ba?o el t!tulo *Aisonancias entre las ciencias sociales y la
Ccr!tica culturalD. 4portes y l!mites de un Cdi'logo cómpliceD + en Revista @enezolana de #conomía y Ciencias Sociales. Yol 9, ,U @
0/0081:/E9)/99. 4grade.co a Aaniel (ato sus valiosos comentarios a una primera versión de este traba?o.
2
. 5a *avan.ada+ o la *escena de avan.ada+, denominada desde la sociolog!a como *nueva escena+, #ue un grupo heterog"neo de
artistas visuales y pl'sticos 05otty -osen#eld, $uan A'vila, Yirginia 7rr'.uri., Carlos 5eppe, 7ugenio Aittborn, Lrancisco %rugnoli,
$uan Castillo, 4rturo Auclós, Carlos Rallardo, Claudia Aonoso1, narradores y poetas 0Aiamela 7ltit, -a3l Wurita, Aiego (aquieira,
Ron.'lo (u>o.1, #ilóso#os 0-onald Zay, 2ablo Nyar.3n1 y cr!ticos literarios y culturales 04driana Yald"s, 7ugenia %rito, ,elly
-ichard1 reunidos en Santiago de Chile, desde #ines de los 90 hasta mediados de los 80, en torno a proclamas rupturistas.
3
. 7n palabras de %runner, la sociolog!a se encontrar!a ahora en *una situación donde las m3ltiples racionalidades sociales ya no
pueden uni#icarse ba?o un solo discurso+ 0%runner,8990:/B1.
4
. 2aradó?icamente, este texto #ue le!do el /8 de abril de 8999 con ocasión del B0[ aniversario de la Lacultad 5atinoamericana de
Ciencias Sociales 0L54CSN1. ,o olvidemos que %runner hab!a sido su director cuando ocurre el intento de establecer un *di'logo
cómplice+ entre la sociolog!a y la *avan.ada+.
5
. 2rólogo de Chile Actual.
6
. 2ara -ichard, dicha *marginalidad :hab!a< sido trans#ormada :por la Cavan.adaD< en postura enunciativa: de?ó de ser el resultado
pasivo de un mero e#ecto de condicionalidad social, para esteti.arse en la ci#ra de una productividad :...<: desterritoriali.ación+
0-ichard,8989:8@1. 7s decir, el margen ya no alude al distanciamiento rom'ntico concebido *como externalidad al poder+
0-ichard,8990:M1, sino que sirve *de concepto)met'#ora para productivi.ar el descarte social de la marginación y de la
marginalidad, reconvirtiendo su sanción en una postura enunciativa y en la cita est3tica de una neoexperimentalidad cr!tica de los
bordes de identidad y de sentido+ 0-ichard,899B:ME1. 7n &a estrati$icaci%n de los m'rgenes. Arte1 cultura y políticaAs, -ichard
reconsidera estas cr!ticas al asegurar que *la #igura del margen :torna< productivo el descarte a trav"s de una estrategia del límite
0en lo pol!tico)cultural1 y de una po3tica de lo minoritario 0en lo est"tico)simbólico1+ 0-ichard,8989:/M1.
7
. 4lgunos de los registros a los que allude -ichard son: 81 *el margen como Cmecanismo de autocerti#icaciónD necesitado de
Creconocer el centro :;< de proyectarse en "l negativamente para extraer de esta relación de resistencia la negatividad como
disciplina, como retóricaD 0Nyar.3n1+ 0-ichard,8989:/M1F /1 *la expresión Cde una voluntad general de marginalidad como posturaD
desde la cual :producir< Cel gesto oblicuo a una cierta econom!a, una sombra ilógica de una cierta lógica dominanteD 0(u>o.1+
0-ichard,8989:/M1F @1 *como Cautosatis#acción de pertenenciaD o Cprescindencia de lugarD 0%rugnoli1+ 0-ichard,8989:/M1F B1 *un
Cse>alarse larvaD para los artistas Ca#ectados por el sostenido impulso parali.ante de la institución que los paga como restos o
excesosD 07ltit1+ 0-ichard, 8989: /M1F E1 *Cuna especie de reductoD o de C reservationD para actividades CreservadasD que terminan por
no tener existencia #rente a aquellos a quienes Cbuscan oponerseD 0Yald"s1+ 0-ichard,8989:/M1.
8
. 7ste centro de investigaciones surge en 8999. 7ntre sus investigadores se encuentran: Nsvaldo 4guiló, -odrigo C'novas,
Carlos Coci>a, -a3l Wurita. Sus traba?os giraron en torno al an'lisis sociológico de diversas mani#estaciones culturales: artes
pl'sticas y visulaes, teatro popular, comunicación social. 2ara una descripción m's detallada, ver nota 8@, sección B 0*7n torno a
las ciencias socialesF l!neas de #uer.a y puntos de #uga+1. 7n: &a insubordinaci%n de los signos. -Cambio político1 trans$ormaciones
culturales y po3ticas de la crisis/ 0-ichard,899B:8/1.
9
. 4lgunos de los proyectos que se desarrollaron a partir de estos centros alternativos de estudios sociales son: %runner, $os" y
Ron.alo Catal'n. Cinco estudios sobre cultura y sociedad. Santiago: L54CSN, 898EF 5echner, ,orbert comp. Cultura política y
democratizaci%n. Santiago: C54CSN :Conse?o 5atinoamericano de Ciencias Sociales<, L54CSN e HCH :Hnstituto de Cooperación
Hberoamericano<, 8989F %runner, $os", 4licia %arrios y Carlos Catal'n. Chile2 .rans$ormaciones culturales y modernidad. Santiago:
L54CSN, 8989.
10
. 2or e?emplo, en 8989, con el propósito de celebrar su /0 aniversario, el C54CSN :Conse?o 5atinoamericano de Ciencias
Sociales< organi.a una con#erencia titulada: *Hdentidad 5atinoamericana, premodernidad, modernidad y postmodernidad+ 0%uenos
4ires, 8B)8M de octubre1. 5as ponencias a dicha con#erencia #ueron reunidas y editadas en Im'genes desconocidas. &a
modernidad en la encruci(ada postmoderna, en el cual no sólo se hace un balance de las in#luencias teóricas externas 0desde los
centros1 en 4m"rica 5atina, sino que tambi"n se trata de comprender y anali.ar la situación concreta y espec!#ica de la peri#eria
como tal.
11
. Sin embargo, seg3n %runner, en el momento en que *desde 7uropa se enuncia el #in de la modernidad 6con su explosión de
#ormas culturales, predominio del consumo, desaparición de los grandes discursos de #undamentación, cr!tica de la ra.ón y los
valores, heterogeneidad de los componentes nacionales, acelerada internacionali.ación, p"rdida de legitimidades, erosión del
espacio p3blico, proli#eración de los espect'culos en la pol!tica, etc.6 nosotros desde 4m"rica 5atina no necesitamos, me parece,
hacernos eco de esa problem'tica+ 0%runner 8988, 981.
12
. 7n este aspecto sigo la de#inición provista por 7rnesto 5aclau y Chantal (ou##e en su Begemony and Socialist Strategies sobre
pr'cticas articulatorias. *&he practice o# articulation, there#ore consists in the construction o# nodal points Shich partially #ix
meaningF and the partial character o# this #ixation proceeds #rom the openness o# the social, a result, in its turn, o# the constant
over#loSing o# every discourse by the in#initude o# the #ield o# discursivity. 7very social practice is there#ore )in one o# its
dimensions) articulatory+ 088@1.
13
. 7n la entrevista que sostuve con -ichard en setiembre de 8999, ella expresó lo siguiente: *7n mi 3ltimo libro, &a
insubordinaci%n de los signos1 ya hay un cap!tulo sobre la relación con las ciencias sociales. 7se libro lo presentó %runner con un
texto, no de r"plica, pero s! de comentarios, entre otras cosas, a lo que planteaba ese libro en su interpelación a las ciencias
sociales. 7ntonces, al menos de parte m!a hay un tr'nsito cumplido, en el sentido de que la pol"mica #ue por escrito y que no
a#ectó para nada las buenas relaciones personales+.
14
. Si bien la *cr!tica cultural+ se #ortaleció al verse obligada a #ormularse como anti)proyecto, al construir primero a la sociolog!a y,
luego, a otras pr'cticas alternativas 0entre ellas los *estudios culturales+ y los *estudios y otras pr'cticas latinoamericanas en
cultura y poder+1, como su polo de re#erencia antagónico, tuvo que aceptar y adoptar un m!nimo de institucionalidad.
15
. 2ropuesto luego por -ichard en su Residuos y met'$oras.
16
. 4dem's, sólo cuatro a>os antes, %runner hab!a publicado +ienvenidos a la modernidad1 en el cual comen.aba con este
argumento: *la modernidad ha de?ado de ser una elección. :...< Yiene de la mano con la globali.ación de los mercados y la
democracia+ 0%runner, 899Bb:891F para concluir que la actual *encruci?ada moral+ de las culturas peri#"ricas se puede representar
como *el dilema del esp!ritu #austiano del capitalismo+: *uien tiene la #uer.a, tiene la ra.ón+ 0%runner,899Bb:/901. I,o suena al
pragmatismo de la ra.ón c!nica a que alude Sloterdi?cJ en su CritiCue o$ Cynical ReasonK.
17
. 7n *=na "pica desconstructiva+, &hayer argumenta que &a insubordinaci%n de los signos *se dispone como un punto de vista
cuyos en#oques reinstalan, en la escena de la reconstrucción democr'tica, lo no incluido en ella :...< provocando desa?ustes
inquietantes en la memoria transicional: especialmente, en su voluntad de olvido+ 0&hayer,899B:E91. Seg3n &hayer, este texto
constituye una "pica porque su tono es modernoF no obstante, es una *"pica desconstructiva+, ya que *rehuye y vapulea los
teleologismos y las #iloso#!as de la historia+ 0&hayer,899B:E91, y avan.a desconstruyendo cada encuentro, di'logo, debate, aunque
*sin origen ni meta+ 0&hayer,899B:E91.
Una mirada a la educación en derechos humanos desde el
pensamiento de Paulo Freire. Prácticas de intervención
político cultural
Soraya El Achkar
1
Ahora no me asomo miedosa por la ventana de la vida, a verla morir en el abuso; ahora voy por la vida
defendiendo esa misma vida que un día violentamente le arrebataron a mi hijo.
Raquel Aristimuño madre de un joven asesinado por la Policía Metropolitana en un barrio de la ciudad de
Caracas.
Ese “ahora no me asomo”, implica un cambio de actitudes, de opciones, de codificacin del mundo
que Raquel ! otras muc"as mujeres pobres en #ene$uela asumen cuando les matan un "ijo por abuso
de autoridad ! el cambio se da en un proceso que llamamos educacin en ! para los derec"os "umanos
que no es m%s que una pr%ctica política peda&&ica con af%n de intervencin cultural. En este ensa!o,
pretendo apenas acercarme a esta pr%ctica educativa desde el pensamiento de Paulo 'reire, conciente
de que no es la (nica mirada que podríamos "acer pero sí constitu!e una opcin "ec"a en la defensa !
promocin de los derec"os "umanos.
)o podría comen$ar mis refle*iones sobre el conte*to de saber sin considerar su conte*to socio+
"istrico. En ese sentido, podría atrevidamente señalar al&unos acontecimientos en la vida de 'reire que,
a mi juicio, marcaron una línea de refle*in ! accin comprometida.
Conteto socio!histórico de Paulo Freire
)aci en ,-., en Pernambuco, Recife, /rasil en medio de una familia cristiana que, se&(n 0l, anim
su posicin de “optimista crítico1, vale decir, la de la esperan$a que no e*iste fuera de la acometida
.
. A
los ,2 años se trasladaron a 3oboatao por una seria crisis econmica, la cual siempre mencionar% como
definitoria en sus opciones.
Estudi licenciatura en derec"o pero ejerci durante mu! poco tiempo porque no se sentía a &usto. 4u
esposa Elsa Cosa, profesora de primaria influ! determinantemente en la decisin de 'reire de dejar el
derec"o ! dedicarse a la peda&o&ía5 fue profesor de len&ua portu&uesa, de "istoria ! filosofía de la
educacin, trabaj durante - años se&uidos en el 6epartamento de Educacin ! Cultura de Pernambuco,
donde comen$ a pensar ! practicar su m0todo de alfabeti$acin de adultos, por el cual es conocido en el
mundo entero.
6esde ,-7, "asta ,-78 'reire estuvo "aciendo un trabajo pr%ctico en el campo de la educacin
popular, alfabeti$ a m%s de 922 personas, diseñ una campaña de alfabeti$acin con el :obierno
'ederal, la cual pautaba la creacin de unos .2 mil círculos de cultura, asunto que qued parali$ado con
el derrocamiento del &obierno del presidente :oulart. Con el &olpe militar en ,-78, la sociolo&ía qued
pro"ibida ! muc"os científicos sociales fueron e*pulsados de la ;niversidad, encarcelados o e*iliados,
entre ellos, Paulo 'reire.
En esta primera etapa sus ideas se centraron en< la concienti$acin a trav0s de la alfabeti$acin ! la
educacin concebida como una accin cultural diri&ida al cambio social ! político.
Entre ,-78 ! ,-7- estuvo e*iliado en C"ile donde se vincul al movimiento político de i$quierda ! de
transformacin a&raria, fue profesor de la ;niversidad de 4antia&o, particip en la elaboracin de los
pro&ramas &ubernamentales de educacin de adultos. =os años de activismo peda&&ico+político en
C"ile le permitieron se&uir profundi$ando en la educacin como pr%ctica de la libertad.
Conte*tos mundiales como #ietnam, los movimientos anti imperialistas ! de liberacin nacional que
sacudieron el poder colonial en vastas re&iones de Asia, >frica ! Am0rica =atina, el intento de revolucin
socialista en /olivia en ,-?., las medidas anti imperialistas del &obierno de 3acobo Arben$ en :uatemala
en ,-?8, la revolucin cubana en ,-?-, el movimiento constitucionalista en Rep(blica 6ominicana en
,-7?, el &olpe militar en Ar&entina en ,-77, la instauracin de los “consejos de &uerra1 en Colombia
contra estudiantes de ciencias sociales acusados del delito de subversin, el Ma!o 'ranc0s, El triunfo de
la ;nidad Popular en C"ile en ,-@2, los movimientos &uerrilleros en varios países como #ene$uela,
Colombia, Per(, /olivia, 6ominicana ! :uatemala, la teolo&ía de la liberacin como línea de compromiso
con los m%s pobres, fueron marcando una tendencia en la refle*in ! la accin en el campo educativo !
así, se fue &estando una propuesta educativa m%s all% del proceso de alfabeti$acin de adultos. Por ello
sus ideas centrales en esta 0poca fueron< =as personas deben aprender a pronunciar sus propias
palabras5 a trav0s del di%lo&o, la persona se transforma en creadora de su "istoria5 el proceso educativo
implica una accin cultural para la liberacin o para la dominacin.
Entre los años @2 ! @@ fue nombrado e*perto de la ;)E4CA, asumi una C%tedra en la ;niversidad
de Barvard, se public “Peda&o&ía del Aprimido1 ! trabaj en el 6epartamento de Educacin del Consejo
Mundial de C&lesias, en :inebra, desde donde pudo acompañar procesos de educacin de adultos en
países reci0n independi$ados ! liberados de la coloni$acin como es el caso de An&ola, :uinea /issau,
Cabo #erde, 4an Dom0 ! Príncipe, convencido de la necesidad de los pueblos de "acer una ruptura
radical con el colonialismo. Particip en la campaña de alfabeti$acin en )icara&ua en la Revolucin
4andinista, en Baití, :renada ! Rep(blica 6ominicana.
Re&res a /rasil en el año E2 ! puso su empeño en una escuela p(blica de calidad ! para todos, en
i&ualdad de oportunidades. En ,-E7 muri El$a su esposa ! en ,-EE se cas de nuevo con Ana María
Araujo.
=as ideas centrales de estos años fueron< la educacin es un proceso mediante el cual todas las
personas implicadas en 0l, educan ! son educadas a la ve$.
Entre ,-E- ! ,--. asumi la 4ecretaría de Educacin de la Prefectura de 4ao Paulo con el desafío de
reconstruir el sistema escolar con la b(squeda de un modelo político+peda&&ico.
Entre ,--. ! ,--@ se dedic a escribir, a dar conferencias ! cursos por todo el mundo, a sus clases
en la ;niversidad de Recife ! colaborar con el Partido de los Drabajadores, al cual pertenecía desde su
juventud. M%s de un Bonoris Causa recibi de universidades españolas, reconociendo el aporte en el
campo educativo ! político.
4us ideas centrales en la d0cada de los -2 fueron< =a peda&o&ía de la esperan$a5 la educacin
necesita tanto de formacin t0cnica, científica ! profesional como de sueños ! utopías. 'reire muere en
,--@ con la preocupacin a medio decir FGu0 tipo de educacin necesitan los "ombres ! mujeres del
si&lo que entra, para vivir di&namente en este mundo tan complejo asediado por los nacionalismos, el
racismo, la intolerancia, la discriminacin, la violencia ! un individualismo que ra!a en la desesperan$a.
'reire reconoce que las obras de< Mar*, =uHacs, 'omm, :ramsci, 'anon, Memmi, 4artre, IosiH,
A&nes Beller, Merleau Pont!, 4imonne Jeil, Arendt, Mercuse, Amilcar Cabral, El C"0 :uevara,
movimiento de la )ueva Escuela, KPor ejemplo C0lestin 'reinet, Renato PasatoreL marcaron su refle*in
! su pr%ctica educativa.
Propuesta político!peda"ó"ica
Mi punto de vista es el de los “condenados de la tierra”, el de los excluidos” K,--@<,7L.
Muc"os "an querido reducir el pensamiento de Paulo 'reire al m0todo de alfabeti$acin5 sin embar&o
la visin crítica, la intuicin política sobre el ejercicio del poder, las posibilidades "istricas de cambio
confrontan esa visin para abrir paso a una propuesta político+peda&&ica liberadora del silencio, con
af%n de intervencin cultural. En Am0rica =atina, quienes nos "emos dedicado a la educacin en
derec"os "umanos, sin dudas, "emos "ec"o el esfuer$o por favorecer el pronunciamiento de los pueblos
con la idea de romper con el silencio ! reivindicar los derec"os "umanos.
Doda la propuesta educativa de Paulo 'reire est% fundamentada en la le&ítima rabia por las injusticias
cometidas contra los "arapientos del mundo Klos sin tec"o, sin escuela, sin tierra, sin a&ua, sin pan, sin
empleo, sin justiciaL5 en el insistente esfuer$o por leer críticamente el mundo no solamente para
adaptarse a 0l sino para cambiar lo que "o! pasa de una manera injusta5 en la esperan$a radical
sustentada en la siempre posibilidad de transformar el mundo porque en cuanto e*istentes, el sujeto se
volvi capa$ de participar en la luc"a por la defensa de la i&ualdad de posibilidades.
Así, desde su obra “Peda&o&ía del Aprimido1 "asta “Peda&o&ía de la Esperan$a1, 'reire va
constru!endo una propuesta educativa asida en la recuperacin de la palabra pronunciada de quienes se
les "abía ne&ado el derec"o de e*presar ! decir su vida ! en el di%lo&o como el acto com(n de conocer
!, 0ste como el encuentro del sujeto con el mundo, ase&urando que somos seres inacabados ! que slo
en el encuentro con los otros ! otras, vamos constru!endo un saber, un conte*to, el ser mismo. Doda su
propuesta se centra en una esperan$a movili$adora, que &enera sentidos ! motivaciones de car%cter
"istrico+fundante que constitu!en el presente ! orienta el futuro. ;na propuesta construida desde los
sueños ! soñar, para 'reire es, por un lado, una connotacin de la forma "istrico+social de estar siendo
mujeres ! "ombres, porque soñar forma parte de la naturale$a "umana que, dentro de la "istoria, se
encuentra en permanente proceso de devenir !, por otro, soñar constitu!e un acto político necesario
K,--9<-?L.
4oñar no es una e*periencia anta&nica a la seriedad ! el ri&or científico, es la posibilidad de ima&inar
un mundo diferente ! unas relaciones sociales, políticas que consideren a las personas como sujetos
centrales del desarrollo ! la plena vi&encia de los derec"os "umanos como norte de todo plan ! pro!ecto
político. “)o "a! cambio sin sueño, como no "a! sueño sin esperan$a1K,--9<E@L. =a tarea 0tico+política
es viabili$ar los sueños ! disminuir la distancia entre el sueño ! su materiali$acin. 'reire invita a se&uir
cre!endo en las utopías que implican, de al&una manera, por un lado, una denuncia de un presente que
se "ace, cada ve$, m%s insoportable, intolerante, indi&nante ! que slo, la terca solidaridad, permite la
resistencia pronunciada5 por el otro, un anuncio del futuro por "acerse con las pr%cticas de "o!. Así,
sueños, denuncia, anuncio, se constru!en desde una intervencin político+cultural conte*tuali$ada para
inventarse un presente nuevo. Cntervencin, desde la educacin como proceso de liberacin, donde los
educadores ! educadoras deben asumir un compromiso 0tico con la "istoria ! rec"a$ar cualquier
e*plicacin determinista ! fatalista de la misma porque la "istoria no es repeticin inalterada del presente
sino un tiempo de posibilidades K,--7<98L5 el presente como la realidad que se "ace ! depende de lo que,
como personas ! &rupos "a&amos en 0l !5 el futuro como utopía en tanto est% permanentemente
constru!0ndose. “Gu0 se puede "acer "o! para que mañana se pueda "acer lo que no se puede "acer
"o! 1K,--9<,.2L.
'reire es el representante sin&ular de muc"as de las e*periencias educativas de base que se "an
desarrollado en Am0rica =atina desde los años @2 en adelante, con una perspectiva de cambio social !
de transformacin política. /uena parte de la educacin en derec"os "umanos tiene sus fundamentos
epistemol&icos en los postulados de 'reire en tanto propuesta político+peda&&ica. 4u pensamiento
sistemati$ las ideas de la educacin popular, de educacin participativa, de movili$acin cultural ! de
liberacin de los sectores mar&inados a trav0s de la accin asociativa. 'reire asumi una tendencia
liberadora en la educacin latinoamericana, con sentido crítico, reconociendo su dimensin política !
"aciendo de la accin educativa un %mbito de trabajo comunitario, cultural, estrat0&ico para la
transformacin &lobal de la sociedad. ;na peda&o&ía dial&ica como política cultural, “lo que pretende la
accin cultural dial&ica, no puede ser la desaparicin de la dialecticidad permanencia+cambio, sino
superar las contradicciones anta&nicas para que de a"í resulte la liberacin de los "ombres1
K,-@2<.99L
9
. 6e modo que tambi0n inau&ura una teoría ! pr%ctica de la accin social que caracteri$a un
campo cultural en el que el conocimiento, el len&uaje ! el poder se intersectan a fin de producir pr%cticas
"istricamente específicas que promuevan e inventen un discurso mediante el cual se desarrollen
políticas de la vo$ ! la e*periencia que &eneren cambios a favor de la di&nidad ! una cultura de respeto a
los derec"os "umanos. Por eso, su pro!eccin se "a dejado sentir, i&ualmente, en la animacin socio+
cultural, la cultural popular, la or&ani$acin comunitaria ! la educacin para la reivindicacin de los
derec"os fundamentales.
En muc"os de sus pronunciamientos ase&uraba que no bastaba el cambio de las estructuras, sino
que era preciso un cambio a nivel de personas ! comunidades locales, de a"í, que coloque a los "ombres
! mujeres que act(an, que piensan, sueñan, "ablan, dudan, odian, crean, conocen e i&noran, se afirman
! se nie&an en el centro de todas sus preocupaciones como educador. Ase&ura que no es posible
entender a los sujetos ni al sí mismo e*clusivamente desde las cate&orías de clase, &0nero, ra$a sino
que, adem%s, es indispensable pensarlesMnos desde las e*periencia sociales, las creencias, opciones
políticas, las esperan$as construidas porque las personas son tanto lo que "eredan como lo que
adquieren K,--7<,@L. Asume que las personas son sujetos "istrico+sociales ! por ello, e*perimentan
continuamente la tensin de estar siendo para poder ser ! de estar siendo lo que "eredan ! lo que
adquieren. Esto si&nifica que como personas, somos seres inconclusos, pro&ramados para buscar !
aprender+enseñar. Este proceso de formacin forma parte de la e*istencia "umana de la cual tambi0n es
parte la invencin, el len&uaje, el amor, el odio, el miedo, el deseo, la esperan$a, la fe ! la duda. Por eso,
ase&ura que no se puede ser "umano ! no estar implicado en una pr%ctica educativa<
'ue precisamente porque nos volvimos capaces de decir el mundo, en la medida en que lo transform%bamos en
lo que reinvent%bamos por lo que termin%bamos por volvernos enseñantes ! aprendices, sujetos de una pr%ctica
que se "a vuelto política, &noseol&ica, est0tica ! 0tica. K,--7<..L.
En plena cultura del silencio, 'reire comen$ a elaborar una teoría educacional, convertida en la
pr%ctica, en un instrumento de e*presin de aquella vo$ ausente ! pretendidamente olvidada, que
retornar% a dic"a cultura con af%n de intervencin. ;na teoría educativa que asume a los "ombres ! las
mujeres como seres que "acen su camino desde sus vivencias "istricas, culturales ! sociales !
"aci0ndose se e*ponen para re+"acerse a sí mismos. 4ujetos con vocacin ontol&ica de intervenir el
mundo, desde la comprensin de ser seres "istricos, políticos, culturales. Bombres ! mujeres capaces
de saber que viven, ! por lo tanto, saber que saben ! que pueden saber m%s, curiosidad que coloca a los
sujetos en posicin de interro&acin frente a la e*istencia misma ! frente al futuro. ;na teoría educativa
entendida como acto de creacin, como la posibilidad de cambiar la sociedad en el campo econmico, la
propiedad, las normas que re&ulan el derec"o al trabajo ! la tenencia de la tierra, la educacin, la salud !
sobre todo las relaciones "umanas que oprimen a todos “)o so! si t( no eres ! sobre todo, si te pro"íbo
ser1 K,--9<-?L. Por eso esta educacin debe entenderse como acto de conocimiento no slo de
contenidos sino de las ra$ones de ser de los "ec"os econmicos, sociales, políticos, ideol&icos,
"istricos sin lle&ar a pensar in&enuamente que slo la educacin lo&rar% la transformacin del orden
dado ! la plena vi&encia de los derec"os "umanos, sino que es una de las muc"as formas de
intervencin político+cultural.
Por ello, el empeño serio ! sistem%tico en los procesos de alfabeti$acin, como un pro!ecto político+
cultural, liberador que proporciona unas claves, desde los conte*tos, para "acer una lectura crítica del
mundo ! de la palabra, considerando que la lectura del mundo ! "asta la pr%ctica misma de
transformacin precede siempre a la lectura de la palabra !, la lectura de 0sta implica continuidad de la
lectura de aquel, desarrollando así un discurso alternativo en los sectores m%s desprote&idos que les
faculta para promover movimientos sociales con la intencin de participar en la permanente pu&na por
reclamar la palabra propia, la "istoria no dic"a ! el futuro como no ine*orable K,--@<.2L, conscientes de
ser sujetos de derec"o, copartícipes de la construccin "istrica ! responsables de las utopías. “=a
transformacin es un proceso del que somos sujetos ! objetos, ! no al&o que se dar% ine*orablemente1
K,--7<,.-L.
=a alfabeti$acin crítica se sit(a, se&(n 'reire, en la interseccin entre el len&uaje Kparticular forma de
produccin culturalL, la cultura Kformas ideol&icas en que un &rupo social vive sus circunstancias !
condiciones de vida, dadas ! les confiere sentidoL, el poder Kel ejercicio de pronunciarse ! transformar la
realidadL ! la "istoria Kcomo lo que est% siendo ! d%ndoseL, confirmando la cone*in entre relaciones de
poder, conocimiento ! e*periencias concretas. Así, la alfabeti$acin conforme a este punto de vista,
puede facultar a "ombres ! mujeres para el ejercicio de los derec"os "umanos ! puede funcionar como
un instrumento para investi&ar las formas en que se confi&uran las definiciones culturales de &0nero,
ra$a, clase, ! subjetividad como construcciones "istricas, a la ve$ que sociales. =a alfabeti$acin puede
lle&ar a ser el mecanismo peda&&ico ! político por medio del cual se establecen las condiciones
ideol&icas ! las pr%cticas necesarias para inventarse otra democracia, aquella donde la distribucin de la
rique$a se "a&a con equidad ! donde la produccin de si&nificados se "a&a de forma colectiva ! la toma
de decisiones sea una responsabilidad compartida ! los derec"os "umanos una realidad.
Para 'reire, entonces, la alfabeti$acin jam%s puede ser el momento de un aprendi$aje formal de la
escritura ! de la lectura ni como una especie de tratamiento que se va aplicando a quien lo necesite. =a
alfabeti$acin crítica, propuesta por 'reire, se convierte en el proceso mediante el cual la persona ! los
&rupos populares, desde su universo vocabular ! preocupaciones concretas lo re+codifican, asumiendo
una posicin política e ideol&ica<
=a comprensin de la cultura como creacin "umana, de la cultura como prolon&acin que mujeres ! "ombres
con su trabajo "acen del mundo que no "icieron, a!uda a la superacin de la e*periencia políticamente tr%&ica de
la inmovilidad provocada por el fatalismo K,--7<,87L.
=a persona ! los &rupos se vuelven críticos respecto de la e*periencia propia, de los fenmenos que
se muestran como naturales, de las estructuras aparentemente inamovibles, de la maraña de las
relaciones en las cuales se producen los si&nificados. En definitiva, es en el proceso donde se comien$a
a vincular la produccin de nuevos si&nificados con la posibilidad de albedrío, por ello, es un m0todo que
e*i&e ser insertado en una accin social ! cultural m%s amplia que la puramente alfabeti$adora. 4in
embar&o asume que este proceso de concienti$acin no basta para lo&rar la transformacin de la
realidad. En ese sentido, para 'reire, la alfabeti$acin es un acto de conocimiento creador, que pretende
superar la percepcin in&enua de los seres "umanos en su relacin con el mundo, la percepcin in&enua
de la realidad social que se presenta como anterior ! superior a los sujetos ! no como "aci0ndose, de
modo que se creen las condiciones necesarias para recrear la realidad ! las identidades personales !
sociales.
Así, la alfabeti$acin se convierte en la posibilidad de avan$ar en la re+construccin de la cultura ! el
poder en el sentido de la movili$acin ! de la or&ani$acin del tejido social m%s desprote&ido, con vistas a
la creacin de un poder popular. ;n poder que requiere no slo ser tomado sino reinventado,
reinventando la produccin, la cultura, el len&uaje, la apropiacin de la teoría por parte de las masas
populares ! del sentido com(n, no para reproducirlos sino para problemati$arlos ! superarlos. =a
reinvencin del poder, que implica la comprensin crítica del posible "istrico, que nadie determina por
decreto. =a reinvencin del poder que descubre caminos nuevos para desarrollar sujetos que participen
de la construccin social local ! &lobal, por aquello del derec"o que tenemos a la activa participacin en
las tomas de decisin, en el control ! supervisin de las políticas p(blicas, en la denuncia para evidenciar
al Estado en sus contradicciones !, por aquello de movili$ar las instituciones democr%ticas a partir del uso
que se "a&a de ellas. =a participacin es estar presentes en la "istoria ! no simplemente estar
representadas en ella.“Participacin popular, para nosotros, no es un eslo&an sino la e*presin !, al
mismo tiempo, el camino de reali$acin democr%tica de la ciudad1 K,--@<E7L.
=a naturale$a política de la alfabeti$acin es tema sustancial en las primeras refle*iones de 'reire !
queda evidenciado en las e*periencias que adelant en Am0rica =atina ! fuera del continente donde se
desarrollaron procesos para comprender los detalles de la vida cotidiana ! la &ram%tica social de la
e*periencia, por medio de totalidades m%s &enerales de la "istoria, como forma de recuerdo liberador que
impulsa la luc"a para derrocar dictaduras militares o para la reconstruccin social en procesos pos+
revolucionarios. En ambos casos, la alfabeti$acin se convierte en el proceso mediante el cual, los
pueblos se intentan despojar de la vo$ del dictador o del coloni$ador para levantar la propia ! la del
colectivo ! "acer uso del len&uaje propio, car&ado de "istoricidad ! pleno de si&nificados que dan motivo
a la vida misma. En el m%s amplio sentido político, la alfabeti$acin es una mirada de formas discursivas
! competencias culturales que constru!en las diversas relaciones ! e*periencias que e*isten entre los
que aprenden ! el mundo.
Para 'reire, el len&uaje proporciona autodefinicin a las personas ! los pueblos, una manera de vivir,
relacionarse5 entenderse, mirarse, comprenderse5 es decir, que desempeña un papel activo en la
construccin de la e*periencia así como en la or&ani$acin ! la le&itimacin de las pr%cticas sociales a
que tienen acceso los diversos &rupos de la sociedad. El len&uaje, para 'reire es el “aut0ntico material1
de que est% "ec"a la cultura ! constitu!e tanto un terreno de dominacin como un campo de
posibilidades. Ase&ura, que no es posible pensar en el len&uaje sin pensar en el mundo de la e*periencia
social en que se constitu!en los sujetos5 que no es posible pensar en el len&uaje sin pensar en el poder,
la ideolo&ía. Por eso, “N...O cambiar el len&uaje es parte del proceso de cambiar el mundo. =a relacin
len&uaje+pensamiento+mundo es una relacin dial0ctica, procesal, contradictoria1. K,--9<78L. 4lo en la
medida en que se superan los discursos mac"istas, autoritarios, se plantea la necesidad de cambiar las
pr%cticas que sostienen dic"o discurso, entendiendo que el discurso es una forma de produccin cultural,
un conjunto de e*periencias incorporadas ! fra&mentadas, que son vividas ! sufridas por mujeres !
"ombres de forma individual o colectiva tanto dentro de un conte*to socio+"istrico como de un conte*to
de saber.
=a palabra, lo repite a lo lar&o de toda su obra, constitu!e, da identidad ! dic"a frente al mundo, va
cambiando la representacin que se tiene sobre el sí mismo ! sobre la vida cotidiana. Pronunciarse,
nombrar ! re+nombrar las e*periencias o las nociones constru!e las identidades sociales ! personales
porque la palabra est% poblada de si&nificados que traducen una apro*imacin a la realidad ! se traducen
din%micamente al encontrarse en di%lo&o con otros tantos pronunciamientos atravesados de acentos e
intereses. =a palabra encontrada con otra, se deja transformar en sus si&nificados porque adem%s de
confirmar, cuestiona, interpela, interro&a, dejando un concepto nuevo en elaboracin. Ase&ura que, slo
cuando se nombra la realidad, se est% en capacidad de cambiarla ! cambiar el si&nificado que tiene, que
se le "a dado ! que muc"as veces aparece como natural ! neutro.
Por ello, todo acto educativo debe estar centrado en la posibilidad de codificar el mundo para desvelar
sus si&nificados ! el sentido de sus complejas ! contradictorias relaciones ! estructuras. Basta que no se
evidencien las violaciones a los derec"os "umanos ! se asuma que eso que pasa en la vida cotidiana no
es “normal1 sino que es consecuencia de una intencin política, no se podr% trabajar para revertirlo. 'reire
valor una peda&o&ía de la vo$ que di&nifique la e*istencia misma ! constru!a identidades colectivas
asidas en los principios de autonomía. ;na peda&o&ía que permita a los sujetos descubrirse como
sujetos co&noscentes en tanto no asumen mec%nicamente los discursos que circulan, que le son propios
a la dominacin, sino que son capaces de enfrentarlos, de+construirlos ! recrearlos. ;na peda&o&ía de la
indi&nacin para movili$ar a favor de la di&nidad5 de la pre&unta para interpelarKseL el mundo5 de la
problemati$acin para dudar de las certe$as construidas que inmovili$an. ;na peda&o&ía de la
complejidad, entendida 0sta como la posibilidad de e*plicarse el mundo desde la tensin, lo contradictorio
! la incertidumbre.
'reire fue constru!endo una peda&o&ía crítica cu!o espacio ! tiempo est% en la esfera de la cultura !
su punto de partida est% centrado en las necesidades de los &rupos de inter0s, en las evidencias
cotidianas5 por ello, jam%s se puede aplicar su m0todo de forma mec%nica sino de forma conte*tuali$ada,
situacional. ;na peda&o&ía que facilita el an%lisis de los si&nificados e interpretaciones culturales de los
acontecimientos, la comprensin de los "ec"os ! la realidad en la complejidad de sus relaciones, desde
unas opciones de transformacin que implican nuevos "ori$ontes tericos ! pr%cticos5 de modo que se
pueda intervenir desde los contra discursos producidos en di%lo&o ! posiciones de resistencia, revelando
la l&ica de los discursos ! estructuras propias de la dominacin. “=a educacin debe ser una e*periencia
de decisin de ruptura, de pensar correctamente, de conocimiento crítico1 K,--7<,92L. ;na peda&o&ía
centrada, entonces, en el di%lo&o cultural ! la ne&ociacin cultural como transformadora de la sociedad.
;na peda&o&ía política porque no se puede disociar la tarea política de la tarea educativa ! viceversa.
;na peda&o&ía de la esperan$a capa$ de "acerse pre&untas por las formas del porvenir ! trabajar en
funcin de las aspiraciones m%s profundas de los "ombres ! mujeres que desean un mundo mejor.
;na peda&o&ía fundamentada en el pronunciamiento que "acen los sujetos desde el proceso de
concienti$acin ! 0ste se va a entender como el esfuer$o que "acen los "umanos de conocimiento crítico
de los obst%culos ! de sus ra$ones de ser5 un ejercicio de curiosidad epistemol&ica para asumir el
mundo en sus contradicciones. =a concienti$acin supone superar “falsas conciencias1, Kentendida por mí
como conciencias in&enuasL ! desmitificar la realidad para develar sus relaciones complejas,
comprometerse desde posturas utpicas !, reconocer el mundo no como un mundo "ec"o sino d%ndose
dial0cticamente K,-E8<89L. Aunque en sus primeras obras se mostraba con tendencias idealistas,
posteriormente asumi posiciones anti+mecanicistas, dial0cticas ! democr%ticas. Ase&ura "aber "ablado
de concienti$acin para ser consecuente con la pr%ctica ! la percepcin del momento dial0ctico
“conciencia+mundo1, in"erente a ella. =a dial0ctica en 'reire, es esa capacidad epistemol&ica de
entender que solamente se puede ver, observar, aprender, anali$ar, comprender, apre"ender, e*plicar !
sistemati$ar la objetividad de todos los fenmenos del mundo desde la subjetividad "umana. K,--9<-7L.
=a utili$acin de esta cate&oría con todas sus potencialidades ! debilidades naci de la capacidad de
amar o de tener rabia, que estuvo presente en toda la vida de 'reire ! dial0cticamente, de su necesidad
de ser amado. “4o! un ser carente de amor ! afecto. )ecesito de ti1, solía repetirle a Ana María Araujo,
su se&unda esposa. Referencia que ella "ace en una conferencia dada por motivo de la presentacin de
un audiovisual sobre la vida ! obra de Paulo 'reire, en Ciudad de M0*ico, en el año ,---.
=a propuesta de educacin planteada por 'reire, reconoce que los &rupos intervienen en las
din%micas sociales desde una racionalidad donde se me$cla lo narrativo, lo ar&umentativo, lo sapiensal,
lo m%&ico, los sentimientos, los ima&inarios, la voluntad ! el cuerpo ! desde esa comprensin con lo
cotidiano, pueden asumirse las vinculaciones con lo nacional ! lo &lobal. ;na propuesta donde se
reconstru!e e interviene lo p(blico para alterar percepciones, relaciones sociales, sentidos comunes,
posturas ideol&icas ! pr%cticas cotidianas, donde cabe pre&untarse sobre las relaciones de poder
propias ! ajenas, asombrarse frente al mundo ! dejarse ver con toda la postura asumida. ;na propuesta
para construir socialmente subjetividades, descubrir las formas de producir desi&ualdades5 democrati$ar
los espacios cotidianos para consolidar en (ltima instancia, la democracia política. ;na propuesta
educativa que considere la belle$a, la est0tica, la ale&ría, lo l(dico+simblico, la libertad en
contraposicin a la permisividad, el autoritarismo, la ri&ide$, la manipulacin ! el espontaneísmo ! en ese
sentido, el rol de los educadores ! educadoras siempre ser% de liderar, diri&ir, ejercer autoridad,
entendida 0sta como la capacidad de “"acer crecer1. En ese sentido, nin&una propuesta de intervencin
político cultural puede obviar la formacin de quien diri&e estos procesos de transformacin social. Es así,
que 'reire considera vitales los pro&ramas de formacin continua a educadores ! educadoras que se
"acen en sus pr%cticas cotidianas, para que puedan crear ! re+crearlas ! comprender la propia &0nesis
del conocimiento. “Cuanto m%s pensaba la pr%ctica a la que me entre&aba, tanto m%s ! mejor
comprendía lo que estaba "aciendo ! me preparaba para practicar mejor. Así como aprendí a buscar
siempre el au*ilio de la teoría con la cual pudiera tener mañana mejor pr%ctica1 K,--@<,..L.
'reire se define como postmodernista radical, pro&resista, K,--7<.2L rompe con las amarras del
sectarismo, reacciona contra toda certe$a demasiado se&ura de su certe$a ! contra la domesticacin del
tiempo que presenta el futuro como al&o dado de antemano ! al rec"a$ar tal domesticacin del tiempo,
reconoce por un lado, la importancia de la subjetividad en la "istoria, entendida como posibilidad, ! por
otro, act(a política ! peda&&icamente para fortalecer esa importancia. Parte de la idea que, es imposible
conocer con ri&or, depreciando la intuicin, los sentimientos, los sueños, los deseos porque es el cuerpo
entero el que socialmente conoce ! así, la subjetividad permite reconocer ! enfocar las formas en que los
"ombres ! mujeres producen sentido desde sus e*periencias, inclu!endo su comprensin ! las formas
culturales disponibles, de modo que la subjetividad nace por la participacin de los sujetos en el mundo !
de la indisociabilidad entre len&uaje ! e*periencia. Ase&ura que la subjetividad define las interpretaciones
que se "acen de la e*periencia ! por ello, nunca pueden lle&ar a ser neutrales, ni estar fuera de la "istoria
! el conte*to donde se produce ! circula el discurso. Cualquier pronunciamiento, se "ace desde una
posicin política, ideol&ica, de clase, &0nero, ra$a. Ase&ura que la forma en la cual se e*presa la
palabra no es independiente de la intencin ! del contenido que se pretende e*presar.
Ase&ura 'reire que no somos mujeres ! "ombres simplemente determinados pero tampoco estamos
libres de condicionamientos &en0ticos, culturales, socio+"istricos, de clase o &0nero que nos identifican
! a los cuales estamos siempre referidos. Por eso, ase&ura, que el len&uaje no es m%s que la produccin
compleja ! problem%tica de una particular comprensin del mundo, por tanto, una forma de produccin
cultural, que puede ser intervenida desde la decodificacin.
4ería irnico si la conciencia de mi presencia en el mundo, no implicara en sí misma, el reconocimiento de la
imposibilidad de mi ausencia en la construccin de mi propia presencia. )o puedo percibirme como una presencia
en el mundo ! al mismo tiempo e*plicarla como resultado de operaciones absolutamente ajenas a mí K,--@<?9L.
En una de sus (ltimas obras “Peda&o&ía de la Autonomía1, 'reire se dio a la tarea de sistemati$ar las
refle*iones que, sobre el proceso educativo de liberacin del silencio, "i$o ! plantea que 0ste e*i&e<
nvesti!aci"n para transitar de la in&enuidad con la que interpretamos los detalles de la vida cotidiana
a la curiosidad epistemol&ica necesaria para revelar la complejidad del mundo que, adem%s, tiene
direccionalidad &noseol&ica ! política ! no se pretende lejos de la realidad que se quiere intervenir
desde las construcciones utpicas "ec"as por los sujetos.
#espeto a los saberes de las personas ! los &rupos populares ! la ra$n de ser de esos saberes
construidos "istricamente en las pr%cticas comunitarias a ra$n de necesidades sentidas ! en el
encuentro de los &rupos con el mundo cotidiano. Dolerancia que no si&nifica connivencia.
$orporificaci"n de las palabras en el ejemplo porque no e*iste el pensar acertado fuera de una
pr%ctica testimonial que lo redice en lu&ar de desdecirlo. Destimonio de vida, co"erencia entre el discurso
! las acciones.
#echa%o de cualquier forma de discriminaci"n porque 0sta, no es m%s que la ne&acin del otro como
persona, como diferente ! si&nificaría la no disposicin al di%lo&o que nos encuentra, nos "ace ! nos
libera. 4upone la intolerancia que no admite diversidad.
#eflexi"n crítica sobre la pr%ctica porque es pensando críticamente la pr%ctica como se puede mejorar
o cambiar ! adem%s, promover la curiosidad epistemol&ica de los sujetos.
$onciencia del inacabamiento que coloca a los sujetos no como lo cierto, lo dado, lo inequívoco, lo
irrevocable sino como sujetos que asumen que el “destino1 no es un dato sino al&o que necesita ser
"ec"o ! que se co+participa en el acto de creacin con otros sujetos que acompañan la vida.
Asunci"n de la identidad cultural como condicin ! no determinacin, con la conciencia que lo que "o!
somos es resultado tambi0n de lo que "emos sido !, no slo &en0ticamente sino social, "istrica !
culturalmente ! que slo desde el reconocimiento de este condicionamiento, se puede participar no como
objeto sino como sujeto de la "istoria.
#espeto a la autonomía de las personas considerando, por una parte que, nadie es sujeto de la
autonomía ajena ! que 0sta se lo&ra con las e*periencias en la toma de decisiones, por lo tanto tambi0n
es inacabada !5 por la otra, el respeto por la autonomía de las personas es un imperativo 0tico que
facilitar% el aprendi$aje ! el crecimiento en la diferencia.
&a lucha por los derechos humanos, no slo como derec"o sino deber con el presente ! con el futuro,
en tanto las reivindicaciones de "o!, se convierten en las posibilidades de disfrute de quien ven&a detr%s.
Aprehensi"n de la realidad, que si&nifica partir de lo cotidiano en el conte*to socio+"istrico ! en el
conte*to del saber para construir, reconstruir ! recrear la cotidianidad.
Ale!ría y esperan%a como condimento indispensable de la e*periencia "istrica. Creer que el cambio
es posible porque el mundo no es sino que est% siendo permanentemente !, por lo tanto, se puede
intervenir.
$uriosidad epistemol"!ica que convoca a la ima&inacin, la intuicin, a las emociones, la capacidad
de conjeturar, de "acerse pre&untas ! refle*ionar sobre la intencionalidad de las pre&untas mismas.
$ompromiso desde la conviccin que no se puede estar en el mundo siendo una omisin sino un
sujeto de opciones, que no se puede estar de forma indiferente ! de bra$os cru$ados frente a los
atropellos contra los m%s d0biles, los mecanismos de impunidad ! la injusta distribucin de los bienes del
mundo.
$omprender que la educaci"n es una forma de intervenir el mundo ! por tanto no puede considerarse
neutra, indiferente, desideolo&i$ada sino, por el contrario la educacin e*i&e asumir la "istoria,
posiciones, rupturas, contradicciones, decisiones a favor de unos u otros.
&ibertad y autoridad como principios de una democracia radical en tanto implican un ejercicio de toma
de decisiones, a(n a ries&o de equivocarse. 4aber escuc"ar porque el que escuc"a, ase&ura 'reire,
puede entrar en el movimiento interno del pensamiento ajeno ! escuc"ar así la indi&nacin, la duda, la
creacin, de quien comunic%ndose se constitu!. Es escuc"ando que se aprende a "ablar con la otredad
! es la condicin que prepara a los sujetos para colocarse en una posicin.
'isponibilidad para el di(lo!o no como una t0cnica, sino como t%ctica eminentemente 0tica !
epistemol&ica, co&noscitiva ! política, como un proceso de ri&or, en el cual e*iste la real posibilidad de
construir el conocimiento filosfico+científico, aceptar al diferente ! asumir la radicalidad en el acto de
amar. El di%lo&o es m%s que un m0todo, una postura frente al proceso de aprender+enseñar ! frente a los
sujetos que “unos enseñan, ! al "acerlo aprenden ! otros aprenden, ! al "acerlo enseñan1 K,--9<,27L.
Por ello, define el di%lo&o como un pro!ecto de encuentros donde nadie educa a nadie, todos nos
educamos entre sí, mediati$ados por el mundo propio ! como la siempre posibilidad de producir acuerdos
ar&umentados, entablar ne&ociaciones, formular propuestas ! solucionar conflictos K,-@2<E7L.
El dialo&o, ase&ura, es una forma de estar siendo crítico ! amoroso en el mundo, aprendices del
mundo, de la vida, de los sentimientos, de los límites ! posibilidades. Es estar siendo reconociendo la
otredad ! diciendo la palabra, asumir que no es la (nica que est% pronunci%ndose sino que es una en la
diversidad. Es e*istir involucrada ! activamente porque permite que los sujetos reconstru!an sus propios
pensamientos ! virtudes al escuc"ar el discurso circulante ! al pronunciarse desde su universo vocabular
que no es m%s que el universo de si&nificaciones. Para 'reire, el dialo&o no e*iste fuera de una relacin,
por ello, el proceso que se da en el di%lo&o de refle*in com(n, de pensarse, e*plicarse, verse, leer el
mundo, pro!ectarse es, sin duda, relacional. El ser "umano no puede pensarKseL solo, sin los otros !
otras. En ese, sentido, e*iste un “Pensamos1 que establece al “pienso1.
El di%lo&o se dar% siempre que se est0 en condiciones de i&ualdad, en una relacin "ori$ontal, que
favorece la síntesis cultural, en tanto que los sujetos son activos, se co+intencionan al objeto de su pensar
! se comunican el si&nificado si&nificante que termina por "acer síntesis ! no una invasin cultural. )o
puede "aber desarrollo con sentido de equidad sin di%lo&o, en tanto que el modelo se constru!e desde el
dialo&o de saberes ! no puede "aber construccin del conocimiento colectivo ni aprendi$ajes
si&nificativos sin di%lo&o. 4iempre precisamos del otro para aprender, crecer, desarrollarnos. )o e*iste
“Po1 si no e*iste “D(1. El di%lo&o se da sobre el objeto a ser conocido, sobre la representacin de las
realidades a ser decodificada, asunto que permite la profundi$acin del conocimiento del mundo para
transformar las realidades. El di%lo&o parte del sentido com(n, respet%ndolo, consider%ndolo ! tambi0n
propendiendo su superacin.
El di%lo&o, afirma 'reire, debe ser la pr%ctica de los que quieren construir un mundo mejor ! m%s
justo, en tanto asume que el mundo est% conformado por sujetos co&noscentes ! amorosos que se
reali$ar%n ! participar%n en la creacin ! re+creacin de su cultura slo en el encuentro dial&ico. Por ello
demanda, actitudes constantes de re+verse, de saberse con la obli&acin de compartir con confian$a !
con "umildad, saber que aunque tenemos al&o qu0 decir, no somos los (nicos que tenemos al&o qu0
decir sino que la palabra del otro o la otra tiene tambi0n una posicin. El di%lo&o es, en 'reire, una actitud
! una pr%ctica que desafía al autoritarismo, la intolerancia, los fundamentalismos ! la "omo&enei$acin.
Es la capacidad de reinvencin ! la condicin del desarrollo de una cultura de encuentros entre los
semejantes ! los diferentes para la tarea com(n de actuar ! saber !, es la fuente de poder desde su
car&a de criticidad, "istoricidad ! realidad contenidas en el len&uaje ! las relaciones. =a dialo&icidad se
plantea como lo "umani$ante ! una manera de romper con el silencio que no constitu!e a los sujetos en
su que"acer como persona.
Estas premisas político+peda&&icas sistemati$adas en una de sus (ltimas obras “Peda&o&ía de la
Autonomía1, reco&en una practica educativa asida en una 0tica universal como quien se reconoce en
presencia del mundo, capa$ de pensarse, intervenir, cambiar lo dado, reconocerse condicionado, soñar !
saberse responsablemente en construccin de la "istoria por inacabada que es ! reconocer que la
educacin es siempre un que"acer político.
Mi &usto de leer ! de escribir se diri&e a una cierta utopía que envuelve una cierta causa, a un cierto tipo de
nuestra &ente. Es un &usto que tiene que ver con la creacin de una sociedad menos perversa , menos
discriminatoria, menos racista, menos mac"ista que 0sta. ;na sociedad m%s abierta, que sirva a los intereses de
las siempre desprote&idas ! minimi$adas clases populares ! no slo a los intereses de los ricos, de los
afortunados, de los llamados “bien nacidos K,--@<,7EL.
Una eperiencia vene#olana de educación en derechos humanos desde los
principios Freirianos
&a #ed de Apoyo por la )usticia y la *a% es una or&ani$acin no &ubernamental de defensa !
promocin de los derec"os "umanos centrada en el derec"o a la vida, la inte&ridad física, la se&uridad
personal ! la inviolabilidad del "o&ar. Por ello, desde ,-E?, fec"a de su fundacin "asta el presente, se
"a dedicado a acompañar a familiares de víctimas ! a las víctimas de abusos policiales o militares en
#ene$uela. =a Ar&ani$acin tiene una clara opcin política por los vomitados del sistema, por aquellas
personas que "an sido e*cluidas del sistema de administracin de justicia ! son víctimas de la
criminali$acin de la pobre$a. =eer, interpretar, dialo&ar con 'reire "a animado nuestras opciones, la
refle*in sobre las relaciones de cultura ! poder ! sus vínculos con los derec"os "umanos. Dambi0n "a
contribuido a consolidar una pr%ctica sustentada en el di%lo&o, la lectura crítica de la sociedad ! sobre
todo una pr%ctica comprometida con la transformacin. 'reire "a orientado desde sus propias pr%cticas !
refle*iones la defensa ! la promocin de los derec"os "umanos que desde ,-E?, la Red de Apo!o "a
asumido como misin.
$a pala%ra pronunciada li%era& el diálo"o 'unda motivaciones...
6esde la or&ani$acin "emos promovido la denuncia como un mecanismo de luc"a contra la
impunidad ! la cultura del silencio. =a denuncia, adem%s de ser una vía jurídica, se convierte en un
proceso de liberacin del silencio ! un mecanismo peda&&ico para que la &ente se pronuncie !
pronunci%ndose, se recoloque ideol&icamente desde las pr%cticas cotidianas. Con la denuncia, los m%s
pobres, a quienes se les "a ne&ado todo, inclu!endo la vo$, asumen su capacidad de ser sujetos de
derec"o con la conciencia de la "istoricidad. Al formular la denuncia, est%n diciendo la palabra nunca
antes pronunciada5 escribiendo la denuncia, comien$a una re+lectura del mundo desde cate&orías de
an%lisis asidas en la complejidad, la "istoria, la ideolo&ía, el conte*to social ! así, la denuncia, que no es
m%s que una lectura del mundo dic"a, pronunciada, se convierte en un proceso de “cada ve$ m%s1
curiosidad epistemol&ica, “cada ve$ m%s1 compromiso por la defensa de los derec"os "umanos. Al
principio, lo "acen de forma mu! tímida ! poco atrevida, m%s adelante con la rabia a&uantada ! lue&o con
las certe$as de la le! ! el derec"o a la justiciabilidad. “Al principio no me atrevía a marc"ar con el resto de
las madres, pero un día me anim0 ! lo "ice. 6esde entonces, so! otra persona1, lo declara Mire!a =pe$,
madre de un joven asesinado por la Policía Metropolitana en el barrio /landin, en la ciudad de Caracas.
=a palabra pronunciada una ! otra ve$ facilita un proceso de replanteamientos de las nociones sobre el sí
mismo, la otredad, el conte*to, las instituciones, los conceptos ! "asta las relaciones porque en el
encuentro con quien la recibe ! en el proceso dial&ico se abren posibilidades de redefiniciones que al
incorporarlas, se traducen en nuevas pr%cticas sociales.
6enunciar, no slo en las instancias establecidas sino "acer uso alternativo del derec"o es entender
la denuncia como un "ec"o educativo, pleno de posibilidades e intenciones ideo+políticas. Pararse en las
esquinas del Con&reso, repartir unos volantes, enfrentarse a los medios de comunicacin, sensibili$ar a
los transe(ntes, e*plicar las ra$ones de la protesta una ! otra ve$, abordar al&(n parlamentario para que
se apropie del tema, reco&er firmas por su caso o de otros ! otras, tomar un parlante, al$ar banderas
blancas, discutir ! e*plicar la diferencia entre delitos ! violaciones a los derec"os "umanos o pasear de
esquina a esquina con la foto de su "ijo muerto "ace de la calle un santuario, un espacio de di%lo&os, un
museo para no olvidar, una oda a la esperan$a, un aula de clase sobre poder, un espacio de encuentros
! desencuentros que van afinando una visin, una personalidad, un sentido de identidad ! una causa que
se va "aciendo com(n, asociativa.
=a calle, el pronunciamiento, la palabra "ec"a denuncia desde la relectura del mundo "a servido para
desmitificar el poder de las instituciones, evidenciar al estado en sus propias contradicciones, asumir
compromisos con los m%s d0biles, los m%s vulnerables, descubrir las marañas propias de las relaciones,
abandonar in&enuas conciencias, re+plantearse un pro!ecto de vida, construir relaciones desde el
reconocimiento en la otra persona ! refor$ar las capacidades de los sujetos de incidir en las mismas
calles donde naci su propia conciencia de compromiso asociativo. Es en la calle ! con la denuncia
donde comien$an a darse cuenta que somos seres inacabados, que somos seres en aprendi$aje
permanente porque somos infinitos como son inacabadas las estructuras ! la democracia tambi0n ! que
por ello, tenemos la capacidad de intervenirlas. =a calle ! la palabra re+contruida para denunciar se
convierten en un motivo social que "a impulsado la accin política ! la reivindicacin de los derec"os
"umanos.
=a denuncia tambi0n se convierte en un espacio terap0utico, en tanto se recrea el sentido de la vida,
se recupera la auto estima ! se reafirman identidades personales ! colectivas. 6esde la or&ani$acin, en
estos ,? años de trabajo se "a podido presenciar cmo las mujeres& Kmadres cu!os "ijos o "ijas "an sido
asesinadas por la policía o funcionarios militaresL lle&an a la Red de Apo!o sin &anas de se&uir viviendo,
con el dolor enquistado, con la vo$ ! el movimiento parali$ado ! se levantan en la medida que asumen el
pronunciamiento ! así, de lo privado pasan a una apropiacin de los asuntos p(blicos, de una actitud
individualista a una postura asociativa, del silencio licencioso a una denuncia corajuda, de la confian$a en
las instituciones a la duda ra$onable, de la apatía política al libre ejercicio del poder, de la indiferencia a
un dolor re&ado por todo lo que pasa alrededor, de la preocupacin e*clusivamente familiar a la
solidaridad comunitaria, de una actitud conformista a la resistencia analítica, de las refle*iones
reduccionistas ! mediati$adas al abordaje del problema desde la complejidad como criterio metodol&ico,
del olvido tradicional a la reconstruccin de la memoria, de la desesperan$a a la utopías
movili$adoras.“A"ora !a no puedo callar m%s. 6efiendo mi derec"o ! el de los dem%s1 Iett! Berrera,
madre de un joven asesinado por la Policía Metropolitana en el /oulevard de Catia.
4in duda que la denuncia como estrate&ia de liberacin del silencio, tiene af%n de intervencin cultural
! política porque con cada pronunciamiento se va &estando un nuevo sujeto capa$ de e*i&ir sus
derec"os, relacionarse con el Estado desde la conciencia de i&ualdad de oportunidades, replantearse las
relaciones familiares ! comunitarias desde la equidad, e*i&ir respeto ! di&nidad, problemati$ar
críticamente su propia pr%ctica ! construir pro!ectos de forma asociativa con la conviccin que somos
seres en comunidad.
Escri%ir y decir el mundo& es ya cam%iarlo...
+,- antes me hablaban de la muerte, ahora yo hablo de la muerte y me pronuncio ante ella, ante las muertes de
nuestros hijos, ahora voy del bra%o de nuestros muertos por las mismas calles que transitaron en vida, buscando
esa justicia que se esconde, que se nos escapa entre los mismos asesinos y la complicidad de los (rbitros +...-.
Así lo declara cate&ricamente Raquel Aristimuño, madre de Ramn Ernesto Parra joven asesinado
por la Policía Metropolitana en un barrio de Caracas.
Raquel ! otras tantas mujeres ! unos pocos "ombres
.
se atrevieron, en una e*periencia literaria, a
decir la palabra ! diciendo la palabra, leer ! decir el mundo. ;n taller literario sobre la muerte, la
impunidad, la justicia ! el perdn permiti que mujeres ! "ombres, a partir de sus propias nociones de
estos temas, a partir de sus e*periencias, sus dolores, sus saberes acumulados, sus sentires ! pensares,
se encontrar%n con las nociones de otros muc"os ! la de sus compañeras en duelo para reor&ani$ar !
"acer nacer un conocimiento nuevo, reestructurado ! con la suficiente fuer$a como para impulsar un
nuevo pro!ecto de vida. “Denemos que convertir las l%&rimas en fuer$a ! el dolor en poder1 Así lo declara
Elsa 6ía$, madre de un joven asesinado en el barrio /landín, en Caracas, por a&entes de la Policía
Metropolitana.
Al principio, las palabras no lo&raban articularse para e*presar un sentimiento, una nocin, una
"istoria ! apenas unos días de trabajo tra!endo la cotidianidad, el c"orro de palabras no se dej esperar.
Comen$aron a salir, a encontrarse las palabras para armar nuevos si&nificantes que cambiaban la
"istoria.“Po aprendí a nunca callar ! no dejarme vencer, siempre se&uir adelante en la luc"a para que
cese la impunidad1 Elsa 6ía$.
'ue un taller literario que consider no slo las palabras sino su conte*to, no slo el universo
vocabular de las mujeres sino el afectivo, no slo las circunstancias sino las utopías ! por eso, cada
escrito, cada construccin &ener la posibilidad de reelaborar una construccin discursiva, una nueva
produccin cultural que les cambi la vida ! las pr%cticas. “A"ora, despu0s de la muerte de mi "ijo, todas
las muertes duelen, todas las siento. A"ora ten&o el dolor re&ado1 Raquel Aristimuño.
Mujeres ! "ombres que nunca "abían pensado en la posibilidad de escribir, comen$aban a leer +
escribir la "istoria nunca contada, las e*periencias de vida mu! particulares pero evidentemente
&enerali$adas. “Perdname "ijo por ser pobre ! catiense1, lo escribe Alicia Ríos, tía de Marlon Arias,
asesinado por la 6.C.4.C.P policía política, en un barrio de Caracas, "aciendo conciencia de lo difícil que
es para los pobres conse&uir justicia. Esa "istoria aparentemente desaparecida, olvidada ! que no tiene
espacio ni reconocimiento en el mundo de las palabras comentadas por aquello de los intereses ideo+
políticos comen$aba a recrearse con palabras que m%&icamente fueron alineadas para reconstruir la
memoria colectiva de un pueblo que camina en medio de interro&antes de luc"as ! esperan$as “)o me
pidas que olvide, porque me est%s pidiendo que muera1 :lenda Ríos, madre de Marlon Arias. Guien se
nie&a a se&uir caminando sin re+construir la memoria ! a"ora escribir su "istoria ! mostrar el rostro de la
pobre$a, las estructuras, las formas de relacin con el poder, las creencias m%s profundas en fin, mostrar
el rostro de una cultura ! comprender la "istoria como una posibilidad de luc"a ! construccin del futuro.
K.222<-L.
Esta e*periencia fue asumida por la #ed de Apoyo por la )usticia y la *a% desde la comprensin que
la persona es relacin afecto simboli$ada ! que la palabra es relacin m%s que e*plicacin o apre"ensin
individual ! por tanto, quienes la pronuncian son capaces de recrear la "istoria ! la realidad porque no
comunica un contenido sino un afecto Q vida ! por ello, posibilita re+fundar, aunque no de manera
mec%nica, el modo de la relacin vivida entre las personas. 4in duda, con cada reconstruccin verbal, se
estaba redimensionando el futuro, desde las condiciones socio+"istricas.
Escri%o mi muerte...
4iento a mi madre a mi lado, aunque se que no lo est% !a que "ace dos años muri. Pero mi padre me la
recuerda cuando re&aña a mis "ermanos por escribir poemas o "istorias. El no quiere que lo "a&amos !a que los
demonios nos llevar%n como lo "icieron con mi madre. )o es justo que por ser pobres no podamos escribir sobre
las fuer$as de las almas, sobre lo impresionante que es ver el amanecer o saber la belle$a i&nota que contiene la
noc"e. )o a&uanto ver a mis "ermanos derramar l%&rimas de ira. 4e que odian a mi padre como se odia a la
lluvia en lo que se esperaba fuera un día lluvioso, lo odian como se odia una mentira de una persona querida, lo
odian como se odia a un enemi&o a muerte.
4e que al terminar de escribir esta "istoria mi cuerpo sin vida ir% bajo la tierra, pero no me importa !a que "e
cumplido mi sueño por unos minutos. 4iento que me tiemblan las piernas, el miedo invade mi cora$n ! mi mente,
!a que no ten&o m%s palabras para terminar de escribir mi muerte, pero sí ten&o un pensamiento que me
enloquece< =os pobres no somos i&uales a los dem%s.
Ale*is Medina, ,? años de edad, "ermano de Rolando 6ía$, asesinado por la Policía Metropolitana en un barrio
de Caracas.
Caracas, ma!o .22,
(e'erencias %i%lio"rá'icas
'reire, Paulo ,-@2 K,-EEL *eda!o!ía del /primido. M0*ico< 4i&lo #eintiuno Editores. Edicin )R ?,.
SSSSSSSSSSSSS K,-@@L $artas a 0uinea 1issau. M0*ico< 4i&lo #eintiuno Editores.
SSSSSSSSSSSSS ,-7- K,--EL &a educaci"n como pr(ctica de la libertad. M0*ico< 4i&lo #eintiuno Editores.
Cuadra&0sima s0ptima edicin.
SSSSSSSSSSSSS K,--@L *olítica y 2ducaci"n. M0*ico< 4i&lo #eintiuno Editores.
SSSSSSSSSSSSS ,-@9 K,-E@L 32xtensi"n o comunicaci"n4. M0*ico< 4i&lo #eintiuno Editores.
SSSSSSSSSSSSS K,--@L *eda!o!ía de la Autonomía. M5xico6 7i!lo 8eintiuno 2ditores
SSSSSSSSSSSSS K,--7L $artas a $ristina< M0*ico< 4i&lo #eintiuno Editores.
SSSSSSSSSSSSS K,--9L *eda!o!ía de la 2speran%a. M0*ico< 4i&lo #eintiuno Editores.
SSSSSSSSSSSSSS K,-E8L &a importancia de leer y el proceso de liberaci"n. M0*ico< 4i&lo
#eintiuno Editores.
SSSSSSSSSSSSS K,--@L &a educaci"n en la ciudad. M0*ico< 4i&lo #eintiuno Editores.
SSSSSSSSSSSSSSS e Cvan Cllic" K,-@?L 'i(lo!o. =ima. Per(< Ediciones /(squeda.
Red de Apo!o ! Museo 3acobo /or&es K.222L 2l *latillo de la 1alan%a. Caracas< :rupo :ala*ia.
?
,
)otas
7oraya 2l Ach9ar, 2scuela de 2ducaci"n :niversidad $entral de 8ene%uela y #ed de Apoyo por la )usticia y la *a%. $orreo
electr"nico6 ach9ar;telcel.net.ve
2l Ach9ar, 7oraya <=>>=? “:na mirada a la 2ducaci"n en 'erechos @umanos desde el pensamiento de *aulo Areire”. 2n6 'aniel
Mato <coord.?6 2studios y /tras *r(cticas ntelectuales &atinoamericanas en $ultura y *oder. $aracas6 $onsejo &atinoamericano
de $iencias 7ociales <$&A$7/? y $2A*, AA$27, :niversidad $entral de 8ene%uela.
2
=a familia no lo orient a aceptar la situacin como e*presin de la voluntad de 6ios, comprendiendo, por el contrario, que "abía
al&o equivocado en el mundo que precisaba reparacin K,--7<9.L.
3
'reire recibi muc"as críticas por el len&uaje mac"ista utili$ado en “Peda&o&ía del Aprimido1 ! corri&i en sus pr*imas obras
con un len&uaje de &0nero. Peda&o&ía de la Esperan$a. ,--7. P%&. 78.
4
Cabe señalar que las víctimas suelen ser "ombres, entre ,? ! .E años de edad, todos de sectores populares pero quien denuncia
! "ace se&uimiento al caso en el -2T son mujeres.
?
Só a antropofagia nos une
Maria Cândida Ferreira de Almeida

*
“Tupi or not tupi: that's the question”
Na América Latina, o discurso estético tem sido a via, mesmo que heterodoxa, essencial para as
reflexões sore o poder! "s exemplos s#o muitos: os sermões do $adre Ant%nio &ieira, que em seu texto
arroco colonial atacava os coloni'adores que escravi'avam os (ndios) os poetas *rcades mineiros, que
com as +artas +hilenas criticavam a estraté,ia pol(tica da coroa portu,uesa) -im.n /odr(,ue', que em
seus escritos inventava uma outra ordem para a América Latina) 0osé 1art(, -armiento, Le'ama Lima,
2uclides da +unha, Ar,uedas, 3n,el /ama, 1ari*te,ui e muitos outros aqui lemrados e esquecidos, que
constituem uma linha,em de pensadores cu4a t%nica de suas oras é dada por uma incorpora5#o do
discurso estético pelo pol(tico! A esta linha,em pertence o poeta "s6ald de Andrade
7
que, com suas
muitas facetas de escritor, foi ensa(sta, cr(tico liter*rio e o fil.sofo da antropofa,ia, um conceito de vida
calcado no primitivo que ele prop%s como artefato para pensar a cultura americana, diante de seu dilema
de “estar tensionado entre a sedu5#o ocidental e as reverera5ões da 8nossa9 pr.pria hist.ria”, como em
define neste volume /am.n $a4uelo, ou se4a, conflito daqueles que est#o nas desvian5as da produ5#o
discursiva americana!
"s6ald de Andrade come5ou sua a5#o pol(tico:cultural como 4ornalista da “ciudad letrada”, ref;,io dos
intelectuais sem mecenas, como analisou 3n,el /ama <apud: $olete=! >ri,ou 4unta ? matilha de
modernistas, uniu:se ao partido comunista e finalmente voltou para a filosofia, disciplina de seus primeiros
estudos no colé,io de elite de -#o $aulo! @entro dos limites desta disciplina escreve seus principais
ensaios sore antropofa,ia: A crise da Filosofia Messiânica <7ABC=, Um aspecto antropofágico da cultura
brasileira: o homem cordial <mar5o de 7ABC=, A marcha das utopias <edi5#o p.stuma, 7ADD=, Variações
sobre o matriarcado, ainda o matriarcado) O achado de Vespcio <todos sem data=! <Andrade,7AED=
"s6ald de Andrade, ao cunhar o conceito de antropofa,ia como estraté,ia para a discuss#o da cultura
e do poder, formulou uma auda' astra5#o da realidade, propondo a “reailita5#o do primitivo” no homem
civili'ado, dando Fnfase ao mau selva,em, devorador da cultura alheia transformando:a em pr.pria,
desestruturando oposi5ões dicot%micas como coloni'adorGcoloni'ado, civili'adoG*raro,
nature'aGtecnolo,ia! Ao propor o canial como su4eito transformador, social e coletivo, "s6ald produ'
uma reescritura n#o s. da hist.ria do >rasil, mas tamém da pr.pria constru5#o da tradi5#o ocidental na
América!
2ste arti,o trata dessas dissocia5ões: ao colocar mais uma ve' "s6ald de Andrade no prato principal,
acompanhado de seu entorno Ho contexto rasileiro do movimento antropof*,icoH apresentamos,
calcados em seu texto, um deslindamento do conceito de antropofa,ia! Impulsionados por esse cen*rio
inau,ural, poder(amos nos diri,ir a qualquer ponto da vasta apropria5#o da ora de "s6ald, empreendida
por diversas linhas intelectuais, atando:os ao pro4eto ase, uscamos demonstrar que n#o houve um
corte radical entre discurso poético e con4untura pol(tica, muito menos uma devora5#o acr(tica da ;ltima
moda estética européia! Javia sim, naquelas décadas iniciais do século KK, uma emer,Fncia de outras
formas de or,ani'a5ões de poder decorrente da variedade étnica rasileira, especialmente de ori,em
ind(,enaGafricana, para as quais a antropofa,ia rostificou, iconificando a emer,Fncia desses conflitos!
Além de repassar este percurso, uscamos alar,ar as pontes para a Jispano:américa e sua produ5#o
conceitual elaorada para pensar as rela5ões interétnicas formadoras das identidades americanas!
1ovendo:nos nesta dimens#o, uscamos apresentar uma “reailita5#o do primitivo” no sentido
filos.fico os!aldiano, como um direcionamento desconstrutor do ordenamento cl*ssico de cunho
evolutivo, que propunha a dire5#o da seta hist.rica partindo do primitivo para culminar no civili'ado! A
“dialética os!aldiana” rompe a seta e propõe um “*raro tecni'ado”, apresentando um conceito que fa'
avan5ar a complexidade do que passa! 2ssa complexidade foi apontada por Néstor Larc(a +anclini, na
sua “entrada ?s +ulturas J(ridas”, quando apresenta a p.s:modernidade
8!!!9 no como una etapa o tendencia que rempla'ar(a el mundo moderno, sino como una manera de prolemati'ar
los v(nculos equ(vocos que éste arm. con las tradiciones que quiso excluir o superar para constituirse <7AMA:NO=!
A relativi'a5#o, anunciada na atitude antropof*,ica os!aldiana, ecoa no pro4eto de hiridismo de
Larc(a +anclini que usca, através dela, “revisar la separaci.n entre lo culto, lo popular P lo masivo”, tal
qual aparece na ora de +aetano &eloso, que tem provocado a ira dos defensores da cultura de “valor” na
sua defesa da m;sica de carnaval da >ahia, nomeada pela m(dia pe4orativamente como “axé music”! "
m;sico, em cu4o livro Verdades "ropicais <7AAE= defende a Tropic*lia como uma asor5#o de toda e
qualquer diferen5a, se,uindo a orienta5#o de "s6ald de Andrade, de quem se apresenta como herdeiro!
1uitas e diversas s#o as maneiras de expressar o conflito de ori,em ,erado pela comina5#o de
culturas que assola a n.s, os americanos! &isuali'ando essa condi5#o apenas em uma perspectiva
rasileira temos desde a ima,em liter*ria do “tupi tan,endo o ala;de” de 1*rio de Andrade, passando
pela cinemato,r*fica +armen 1iranda e che,ando ao conceito intelectual de “entre:lu,ar” de -ilviano
-antia,o
N
, "s6ald de Andrade prop%s a antropofa,ia, extrapolando a d;vida de qual seria a nossa
ori,em, que aparece expressa no aforismo desse sut(tulo “Tupi or not tupi: that's the question”, per,unta
que atravessa o ima,in*rio rasileiro! +olocar a quest#o nesses termos serve mais para nos
posicionarmos diante de nossa multiplicidade que para produ'ir uma resposta os!aldiana! +alcada em
uma rela5#o simétrica entre as partes envolvidas H(ndios, ne,ros, europeusH a resposta do antrop.fa,o
paulista foi de dif(cil assimila5#o por uma sociedade que via o prolema freqQentemente posto em termos
de civili'a5#o contra a ar*rie, cu4a proposi5#o inferia que: ou somos europeus ou estamos
“condenados” a ser selva,ens, sem distin5#o de cor!
2m 7ABR, perto da morte, "s6ald de Andrade clama pela continuidade de sua ora, através de um
;ltimo apelo diri,ido aos participantes de um encontro de intelectuais, destacando dela o conceito de
antropofagia cunhado em 7ANM:
A reailita5#o do primitivo é uma tarefa que compete aos americanos 8!!!9 @evido ao meu estado de sa;de, n#o
posso tornar mais lon,a esta comunica5#o que 4ul,o essencial a uma revis#o de conceitos sore o homem da
América! Sa5o pois um apelo a todos os estudiosos desse ,rande assunto para que tomem em considera5#o a
,rande'a do primitivo, o seu s.lido conceito de #ida como de#oraç$o e levem avante toda uma filosofia que est*
para ser feita!<7ABR=
O
@epois de muitas idas e vindas entre distintas praxis pol(tico:culturais, no intervalo entre os anos 7C e
os BC do século KK, "s6ald de Andrade ele,e como le,ado o conceito de antropofa,ia! N#o um le,ado
pronto para ser usufru(do por seus enefici*rios, mas um pro4eto em devir a ser concreti'ado por n.s que
escolhemos outra perspectiva para nos interpretarnos e nos posicionarmos enquanto ,ente das
Américas, herdeiros de muitas tradi5ões em conflito e em concilia5#o!
" conceito de antropofa,ia foi diversamente articulado ao lon,o dos mais de EC anos de sua
apropria5#o positiva) contudo Hé na contemporaneidade que ele encontra um lu,ar no 4ar,#oH dentro e
fora do contexto rasileiro, refletindo uma usca de supera5#o das desi,ualdades sociais que estruturam
o >rasil, correspondendo ao que, se,undo "s6ald, seria uma forma de enfrentamento dos esquemas de
opress#o postos na sociedade de classes, pois “na moral de escravos se for4aria a técnica e se
desenvolveriam as for5as produtivas da sociedade e, por oposi5#o, suas for5as liert*rias”
<Andrade,7ARB=!
A ora de "s6ald de Andrade esteve presa nas linhas da cr(tica liter*ria) ele foi mais reconhecido
como poeta, ensa(sta e dramatur,o modernista do que como militante pol(tico) apa,amento que pode ser
em perceido na cronolo,ia do volume sore sua ora da >ilioteca APacucho: “7AOC: "s6ald empie'a
un experimento con el 1arxismo P el partido comunista” <Andrade,7AM7= e s. na edi5#o de suas “oras
completas” a or,ani'adora do volume pulicado so o t(tulo %st&tica e 'ol(tica desconsidera
“propositalmente, soretudo al,uns estudos de cunho pol(tico:partid*rio, conceidos durante a fase de
militTncia, por serem enfadonhos e completamente desiteressantes!” <>oaventura,7AED=
!
N#o h* Fnfase
nos tra5ados io,r*ficos que delineam ao poeta e a sua ora para a participa5#o pol(tica!
Neste ensaio, queremos retomar a vertente estético:pol(tica de "s6ald de Andrade expressa em seu
Manifesto Antrop)fago <7ANM= e nos textos em que tratam da antropofa,ia, pro4etando a vida como
contradi5#o e conflito no esquema:
8!!!9 na tese o homem primitivo, na ant(tese o homem hist.rico e na s(ntese o homem at%mico com a capacidade
adquirida pelo mila,re da técnica de 4o,ar fora a opress#o m(tica do -inai 4unto com as opressões econ%micas
que o afli,em <Andrade,7ARB=!
A associa5#o entre literatura, pol(tica e antropofa,ia aparece freqQentemente em textos da *e#ista de
Antropofagia) como acontece no editorial do primeiro n;mero da N
a
denti5#o da *e#ista de Antropofagia,
“de antropofa,ia”, escrito por 0apP:1irim <seria "s6aldU=:
A descida antropof*,ica n#o é uma revolu5#o liter*ria! Nem social! Nem pol(tica! Nem reli,iosa! 2la é tudo isso
ao mesmo tempo! @* ao homem o sentido verdadeiro da vida, cu4o o se,redo est* Vo que os s*ios i,noramV
na transforma5#o do tau em totem! $or isso aconselhamos:”asorver sempre e diretamente o tau”! <7ANA=
A Jist.ria assim como as demais disciplinas levaram um lon,o tempo até incorporar a no5#o de um
su4eito n#o constitu(do na tradi5#o ocidental ou oriental cl*ssica! 2nquanto a filosofia, na express#o de
1ontai,ne e os discursos sore indentidade constitu(dos principalmente a partir do final do século KIK,
rompendo com a narrativa moderna, deram lu,ar ao “"utro” que lhe é interno Ho aut.ctone da América e
o diasp.rico da 3fricaH e o discurso emitido por ele! "s6ald destaca o papel do “"utro” como parte do
eu ao afirmar que “pode:se chamar de alteridade ao sentimento do outro, isto é, ver:se o outro em si
mesmo, de constatar:se em si o desastre, a mortifica5#o ou a ale,ria do outro”) e anuncia: “a alteridade é
no >rasil um dos sinais remanescentes da cultura matriarcal” <Andrade,7AED=! Apesar do conceito de
antropofa,ia ter sido ,erado a partir do ritual ind(,ena, o pro4eto os!aldiano visiili'ava toda alteridade
interna suplantada no discurso he,em%nico que se propunha, desde o século KIK a ser ranqueador! "
conceito de antropofa,ia é, portanto, includente e cr(tico de “toda” diversidade!
Através da antropofa,ia e outros conceitos en,endrados nos contextos ,eopoliticamente periféricos,
os saeres tFm sido reescritos se,uindo novos eixos) atualmente podemos pensar os “centros”
econ%micos a partir das mar,ens, tendo em perspectiva a sua alteridade! A constru5#o coloni'adora das
narrativas ocidentais est#o sendo desconstru(das por deforma5ões mar,inais, distor5ões que est#o
alterando a perspectiva cl*ssica) a perspectiva de quem fala n#o é mais unidirecional, do su4eito sore o
o4eto) mas multidirecional, desaparecendo o o4eto passivo, que a,ora é ouvido e impacta como su4eito!
Nesse contexto, a antropofa,ia, enquanto conceito, apresenta uma face produtiva, diversa da pura
destrui5#o com que costuma aparecer no discurso “civili'ado” sore a “ar*rie”, que utili'a o ato canial
como si,no da violFncia m*xima! -o a perspectiva os!aldiana e selva,em, a antropofa,ia preconi'a
uma espécie de transustancia5#o na qual aquele que é o devorador se altera no devorado: “trata:se
apenas da transforma5#o do tau em totem, isto é, do limite da ne,a5#o em elemento favor*vel” <"p!cit!=!
A “morte” e “devora5#o” do outro recria o pr.prio) dentro desta perspectiva, o discurso ressentido das
rela5ões coloniais torna:se discurso produtivo de identidades!
Colocamos Oswald de Andrade e o “movimento antropofágico” no centro da
cena
"s6ald de Andrade deve ter sido pessoalmente uma pessoa fascinante, pois sempre foi um
provocador e polFmico) n#o s#o poucos os relatos de suas ri,as p;licas com intelectuais do cen*rio
cultural da época ou mesmo com seus ami,os com os quais travou emates contra a mesmice do om
comportamento art(stico e pol(tico! 2ssa impaciFncia de "s6ald de Andrade com a analidade ordin*ria
pode ser perceida em seus romances, teatro e cr(tica, ,Fneros que levaram:no a diferentes fronteiras
intelectuais e, muito particularmente, no inc%modo conceito de antropofagia!
A antropofa,ia e demais provoca5ões os!aldianas foram referidas ve'es tomadas como roma, mais
como ironia do que como um pro4eto pol(tico! 2 foi so a cr(tica com riso que apresentou seu pro4eto
antropof*,ico em 7ANM! Neste momento, "s6ald perceia que os efeitos da -emana de Arte 1oderna de
7ANN ou do Manifesto da 'oesia 'au+,rasil <7ANR= n#o estavam mais se fa'endo sentir e acreditava que
devia assumir uma posi5#o cr(tica mais radical) postura essa que come5ou a apresentar nas “duas
denti5ões” da *e#ista de Antropofagia
4
, na qual ele e diferentes colaoradores de todo >rasil pretendiam
desenvolver o conceito de antropofa,ia e constitu(ram um movimento propriamente dito no final dos anos
NC do século passado! @escrevendo o espectro ético:pol(tico dos atores art(sticos da época, "s6ald
afirma:
8!!!9 na extrema esquerda ficariam os que v#o ter pequenos aorrecimentos como cadeia, fome e ile,alidade!
-#o antrop.fa,os! +hamam:se: "s6aldo +osta, $a,u, 0aime Adour da +Tmara, +l.vis de Lusm#o e Leraldo
Serra'! 2u me acho com eles, e se,ue tamém conosco para depois tomar o caminho solit*rio de /imaud o
poeta /aul >opp <7ARB=!
Além do lan5amento do Manifesto Antrop)fago, foi criado um -lube da Antropofagia que se reunia no
solar da pintora Tarsila do Amaral, onde um ,rupo de ami,os e intelectuais de v*rias tendFncias se
deleitava em animados deates com "s6ald, a fim de “enriquecer esquemas antropof*,icos”! Na
seqQFncia desses acontecimentos foi lan5ada a *e#ista de Antropofagia, so a dire5#o de Ant%nio de
AlcTntara 1achado e de /aul >opp! A revista tinha penetra5#o na A,Fncia >rasileira que possu(a uma
extensa rede de 4ornais por todo o pa(s e divul,ava os “atos antropof*,icos” para os c(rculos letrados das
outras re,iões, “nacionali'ando” o movimento!
>uscando uma atua5#o mais efica', na década de OC "s6ald entra no partido comunista <7AO7= e cria
um 4ornal de cunho pol(tico mais claro O homem do po#o, que teve vida efFmera <NE de mar5o a 7O de
aril=, por ser empastelado por estudantes de direito<a= e proiido pela pol(cia por pre,ar a luta oper*ria!
-omente na década de RC é que "s6ald de Andrade retoma a antropofa,ia e produ' diversos textos em
di*lo,o com pensadores como Jeide,,er, WierXe,aard, 1arx, Niet'che e Sreud, formulando a
antropofa,ia como uma filosofia, mesmo assim conclui em sua ;ltima conferFncia que este é um conceito
por se fa'er!
ara repassar o conceito de antropofagia
Ym dos primeiros prolemas que se apresenta quando tratamos de antropofa,ia é o da dupla
denomina5#o aplicada ao ato de devora5#o da carne humana: antropofagia e canibalismo! Al,uns autores
traalham com uma distin5#o entre essas palavras, considerando a express#o canibalismo pr.pria para o
ato de se alimentar de carne humana ou de um ser da mesma espécie) enquanto o uso da palavra
antropofagia li,aria o ato a um ritual! Z mais comum encontrarmos a antropofagia como a devora5#o da
carne humana e o canibalismo associado ao ind(,ena, como um ato de ferocidade, ar*rie e selva,eria!
" ato de in,erir é humanamente sim.lico, mesmo na sua dimens#o nutritiva so este ponto de vista, n#o
cae essa distin5#o dos dois termos, 4* que a devora5#o da carne humana ser* sempre permeada por
uma conota5#o sim.lica, mesmo quando o ,esto de devorar é decorrente da contin,Fncia ou
necessidade de se alimentar!
Na maioria asoluta das ve'es na representa5#o sore o canial ele ser* o outro, distante ,eo,r*fica
e culturalmente) até para aqueles que praticam a androfa,ia, pois eles vFem o seu pr.prio canialismo
como sociali'ado, ao contr*rio do canialismo do outro, ou se4a, dos deuses, dos inimi,os, dos vi'inhos
que praticariam um canialismo “selva,em”! " antrop.fa,o ser* principalmente o *raro, aquele que
est* distante da civili'a5#o que detém o discurso enunciador!
B

Arindo um arti,o sore a antropofa,ia, o ato canial aparece em uma lista dos horrores empreendido
pelos humanos como um ,esto que supera “las peores aominaciones”, como o massacre de infantes
ordenado por Jerodes e os crist#os queimados por Nero e pela Inquisi5#o <>runn,NCCC=! "s6ald de
Andrade reverte essa ordem ao se apresentar como antrop.fa,o, propondo a antropofa,ia como ,esto
relacional pr.prio da cultura rasileira, na qual muitas ve'es as diversidades se apresentam como
inconcili*veis e o outro como uma distin5#o, uma alteridade, é interno, formado por parte da popula5#o
amer(ndia, afrodescendente, médio:oriental, asi*tica e mesmo europeus de imi,ra5ões posteriores ?s
primeiras ondas coloni'adoras!
A anti:hierarqui'a5#o, express#o mais impactante da antropofa,ia, freqQentemente apa,a:se na
afirma5#o de que o ritual antropof*,ico exi,ia uma v(tima valorosa, contudo, a antropofa,ia os!aldiana
coaduna com a dos pr.prios Tupinam*, ,rupo ind(,ena que a praticava, cu4a vontade intermin*vel de ser
vin,ado tornava o canialismo tamém intermin*vel e n#o:seletivo: no ritual Tupinam* que inspirou o
modernista, covardes, mulheres e crian5as, seres mais fr*,eis, tamém eram v(timas sacrificiais!
A interpreta5#o equivocada se,ue aquela dos cronistas que comparavam o ritual antropof*,ico ?
comunh#o crist#, na qual se devora um ser superior, o corpo de +risto transustanciado na h.stia para a
convers#o do crente em um ser melhor! Tra'endo essa vertente <n#o se poderia devorar o covarde= para
a met*fora canial, definiu:se que n#o seria pass(vel de devora5#o o que se considera inferior: como a
l(n,ua criada pelo carcamano
D
, a m;sica sertane4a, a literatura de massa etc, e como a cultura européia
contém tradicionalmente maior valor a,re,ado, termina:se propondo sua devora5#o como preferencial!
1uitos dos nossos intelectuais do século KIK, como -(lvio /omero e 1achado de Assis, propunham esse
princ(pio de maneira expl(cita ou velada: n#o somos europeus, mas se misturarmos nossa express#o
aut.ctone e afrodescendente com os maneirismos europeus estaremos no caminho para o pro,resso e
para nos tornarmos civili'ados!
Siliado ao ritual exocanial dos (ndios Tupinam*, em seu movimento de antrop.fa,o, "s6ald
ampliava as possiilidades de devora5#o numa apolo,ia clara a toda diferen5a: “-. me interessa o que
n#o é meu! Lei do homem! Lei do antrop.fa,o” que interpreto como um voltar:se para a diferen5a, com a
qual "s6ald ultrapassa a concep5#o que limita o canialismo ? devora5#o de o4etos com qualidades
dese4*veis!
Na *e#ista de Antropofagia, a devora5#o do “inimi,o” ou do contr*rio aparece em muitos textos nos
quais os antrop.fa,os se propõem devorar aos parnasianos como +oelho Neto) um tal de Sernando
1a,alh#es que propunha que as crian5as lessem +amões) aos positivistas remanescentes, enfim toda
espécie de i,uaria de idéias com as quais o ,rupo n#o compartilhava! 0o#o do $resente pulica no N[ R
da /evista, o poema “Antropofa,ia s.! N#o! "rnitofa,ia tamém” que descreve o cen*rio da Academia
>rasileira de Letras 4* va'io de v(timas potenciais e termina por propor que se devore os p*ssaros de
nossa fauna cultural, como o sai*, ave (cone do ex(lio rasileiro desde o romantismo! Ao final do poema
verse4a “$ara voar h* o aeroplano 8!!!9 2 para o rei do oceano, che,a Lindemer,, até o dia em que se4a
devorado tamém”! <$resente,7ANM:N=, ampliando com o piloto americano o rol de devorados poss(veis!
No editorial do primeiro n;mero da *e#ista de Antropofagia, “Are:Alas”, o mesmo que trouxe o
Manifesto Antrop)fago, Ant%nio de AlcTntara 1achado afirmava quanto ao que seria devorado:
" indianismo é para n.s um prato de muita sustTncia! +omo “qualquer” outra escola ou movimento de ontem,
de ho4e e de amanh#! “@aqui e de fora”! " antrop.fa,o come o (ndio e come o chamado civili'ado: s. ele fica
lamendo os dedos! $ronto para en,olir os irm#os <7ANM=!
A no5#o de canialismo poderia ser resumida na frase: N.s comemos o incomum, como uma
transcri5#o daquela de "s6ald: “-. me interessa o que n#o é meu”) ampliando a idéia da constitui5#o de
um eu:americano, produ'ido na devora5#o de toda e .ual.uer alteridade estaelecida em uma rela5#o
simétrica! A idéia de antropofa,ia seletiva, que propõe a devora5#o somente daquilo que se considera
superior, fica descartada!
Transpondo a premissa os!aldiana para o campo do dese4o, -uelP /olniX afirma que “antropof*,ico é
o pr.prio processo de composi5#o e hirida5#o das for5asGfluxos, o qual acaa sempre devorando as
fi,uras da realidade o4etiva e su4etiva e, virtualmente, en,endrando outras” <7AAD=! /olniX proclama, na
multiplicidade proposta por "s6ald, os desdoramentos infinitos do su4eito, como uma “,uerra contra a
perpetua5#o dos ,Fneros”, tal como se constituem atualmente, que pode ser tomada tamém como uma
,uerra contra a produ5#o de identidades estanques! " tema canialismo requer a percep5#o de que
tratamos dos “haitantes dos devires” que se constituem numa rela5#o amivalente de destrui5#o e
produ5#o, e que sua recorrFncia requer um olhar para as intensidades do devir!
"pondo:se a identidades estanques, a antropofa,ia tamém rompe com a no5#o de evolu5#o e
pro,resso triut*rias de uma idéia de tempo determinista e linear que implica uma assimila5#o
“hier*rquica” do outro, definido aqui como aquele que est* fora da linha pro,ressiva e civili'adora e, ainda,
leva ao recalque de seus valores! A hierarquia hipervalori'ada, decorrente da associa5#o feita entre
desenvolvimento técnico e a no5#o de civili'a5#o, impõe ?s produ5ões periféricas uma vis#o de que
essas estariam em eterno atraso e n#o teriam possiilidade de ori,inalidade! Soi contra as duas
decala,ens, a de tempo e a de espa5o, que a atitude antropof*,ica se irrompeu, propondo uma nova
compreens#o do movimento da Jist.ria, um movimento que atravessa o fluxo evolutivo e retorna ao
princ(pio, ao “matriarcado de $indorama
E
”, construindo multiplas dire5ões!
$osicionando:se contra a vis#o hegeliana de que “tudo que racional é real” da qual decorre a
“metaf(sica cl*ssica” que “promete e sa,ra a ima,em dum mundo hierarqui'ado e autorit*rio”, "s6ald
propõe “a revalori'a5#o do homem natural que se produ' contra os quadros esclerosados do homem
hist.rico, do homem civili'ado, do homem vestido, enfim, do homem cartesiano” <Andrade,7ARB=! -ilviano
-antia,o, ao reler a ora de "s6ald, privile,ia o aspecto “irracionalista” da atitude antropof*,ica tantas
ve'es refu,ado por correntes intelectuais rasileiras
M
! 1ais do que uma vis#o pessimista ou conformista
com rela5#o ao futuro, ele propõe uma revolu5#o, n#o no sentido de que seria uma evolu5#o mais r*pida,
mas que fra,menta o processo hist.rico em diferentes produ5ões!
2ssa n#o é uma simples especula5#o estil(stica, ele,er outros eixos de interpreta5#o e constru5#o
ético:pol(tico pode si,nificar desmoili'ar os mecanismo de opress#o e exclus#o com que as sociedades
americanas tFm:se or,ani'ado! Yma pesquisa de NCC7 feita pelo Instituto de 2studos do Traalho e
-ociedade <I2T-=, de -#o $aulo, tem como conclus#o que o “,rande ost*culo ao fim das desi,ualdades
no >rasil est* na 'naturalidade' com que a sociedade rasileira convive com os aismos sociais!” @iscurso
como a antropofa,ia os!aldiana vem “desnaturali'ar” os lu,ares constru(dos para os exclu(dos do
discurso he,em%nico: (ndios, ne,ros, mulheres, pores, homossexuais, adolescentes, caipiras!
1ais de EC anos depois do Manifesto Antrop)fago, os indicadores sociais ainda apontam para uma
exclus#o calcada na invisiilidade de parte desse ,rupo: “metada das crian5as rasileiras s#o pores)
DO\ dos pores s#o ne,ros, DC\ dos 4ovens e adultos n#o completaram M anos de estudos”! A
invisiili'a5#o dos ne,ros e dos n#o:escolari'ados é invertida ao tratarmos do uso da l(n,ua, contudo n#o
foi resolvida “na lar,a noite dos BCC anos”
A
!os usos pol"ticos da l"ngua e a antropofagia
A intelectualidade sul:americana come5ara, a partir das propostas romTnticas e mesmo com o
realismo do século KIK, a tomar diferencialmente parte no “caldo cultural universal” que viria a marcar
intensamente suas produ5ões art(sticas e pol(ticas! @entro de um cen*rio de constru5#o de novos
consensos identit*rios, a antropofa,ia su,eria uma invers#o de ,rande impacto dos valores até ent#o
tidos como centrais, por exemplo, o em:escrever! An,el /ama desenvolveu a concep5#o de “cidade
letrada”, mostrando como o uso da l(n,ua participa dos aparelhos de domina5#o na América Latina, ao
refor5ar seu papel nas estraté,ias de exclus#o empreendidas pelas classes dominantes!
A l(n,ua p;lica, como em demonstra /ama, dominava tanto a literatura quanto a pol(tica, mesmo
com as tentativas romTnticas de criar uma l(n,ua aut.ctone Hrasileira ou “criolla”H a ruptura com os
padrões da ,ram*tica da /eal Academia 2spa]ola ou com as normas do em di'er de dec*lo,os do
estilo liter*rio parnasiano do século KIK, ainda se fa'ia necess*ria! Saltava a express#o de uma parte da
popula5#o que n#o tinha sua vo' representada pol(tica e literariamente! "s movimentos de come5o do
século KK queriam romper com a norma culta dominante, mas tamém com seus padrões de exclus#o!
Nesse contexto, se mesclavam pol(tica e arte em um pro4eto nacional que come5ava propor a inclus#o
dos diferentes ,rupos sociais e étnicos que compõem a sociedade rasileira!
"s6ald elaorou o seu manifesto no contexto de transforma5#o do come5o do século, quando as
referFncias parnasianas eram he,em%nicas em um pa(s que come5ava a se industriali'ar! 2m um
contexto finissecular, chocoalhado pelas transforma5ões propostas pelo marxismo e positivismo e pelos
ideais liert*rios do século KIK, os intelectuais locais como maior espa5o nos aparelhos ideol.,icos da
época, uscavam <e al,uns ainda uscam= seu rilho na apropria5#o de conceito e cate,orias européias
consa,radas como “universais”! " modelo de civili'a5#o proposto pela 2uropa "cidental havia expandido
suas conquistas desde o século K&I, acachapando as resistFncias, impondo sua representa5#o de
“mundo melhor”, espalhando o que considerava “civili'a5#o” e formando elites locais que reprodu'iam
servilmente o modelo!
No >rasil, o apre5o a esse modelo era ecoado por intelectuais que tinham ,rande repercuss#o 4unto
ao p;lico como /ui >arosa
7C
e 0o#o /ieiro que uscavam apa,ar os vest(,ios do /omantismo criando
um movimento que eles chamaram de “vernaculi'ante”! $ara esse pol(ticos da l(n,ua, >arosa e /ieiro,
os escritores pertencentes ao movimento /omTntico, na tentativa de criar uma l(n,ua pr.pria, rea,indo
contra a lin,ua,em cl*ssica utili'ada por aqueles dos centros culturais da metr.pole colonial, “passaram a
escrever mal o idioma que herdamos” </ieiro,7ABM:NA=! /ui >arosa passou a liderar um movimento
pela “reailita5#o dos cl*ssicos” que contaminou até o deate em torno da reda5#o do +.di,o +ivil
>rasileiro) acompanhado de 0o#o /ieiro acreditava que o “>rasil estava mais perto dos anti,os do que
dos portu,ueses! N#o havia ra'#o, portanto, para repudiarmos uma tradi5#o 8dos cl*ssicos9 que era mais
nossa que de $ortu,al” </ieiro,7ABM:OC=! Amos os ativistas v#o ar,umentar sua teoria aseado nos
estudos da lin,ua,em, propondo que a “evolu5#o dos idiomas romTnicos na América é mais lenta e
retardada que na 2uropa” e que uma “arcaicidade” caracteri'aria a “lin,ua,em falada na América”
</ieiro,7ABM:O7=! Tais estudos 4ustificariam um retorno a fala quinhentista de Lu(s de +amões, eterno
modelo do cl*ssico em l(n,ua portu,uesa) no “movimento vernaculista”, se inte,ravam “no ideal da oa
lin,ua,em” os escritores de maior pro4e5#o do final do século KIK e come5o do KK: 1achado de Assis,
+oelho Neto, Alerto de "liveira, /aimundo +orreia, "lavo >ilac, concorriam, através da recém:criada
Academia >rasileira de Letras <7BG77G7MAD=, para o aprimoramento do idioma assentado sore sua
pretensa pure'a!
+ontrapondo:se a essa perspectiva, o Manifesto Antrop)fago <7ANM= de "s6ald de Andrade lan5ava
um plano que teria um maior desenvolvimento posterior: uma espécie de canialismo descoloni'ador,
desenvolvendo o dese4o por um modelo de pensamento cultural que refor5ava os pro4etos lan5ados em
NN: a vernaculi'a5#o da “l(n,ua rasileira” calcada na s(ntese das expressões re,ionais da pr*tica oral de
todo o >rasil) assim, n#o propunha que se devia escrever n#o o que “houve” mas o que se “ouve”!
"s pa(ses de economia predominantemente rural e com uma ur,uesia urana atrelada ? fa'enda
estavam se deixando emalar pelas idéias vindas dos ,randes centros uranos) o pr.prio movimento
modernista foi muitas ve'es li,ado a $aris, para onde "s6ald e Tarsila do Amaral se diri,iam com
freqQFncia! A express#o estética e as m;ltiplas formas de saer cient(fico vindos do centro francFs
estavam atrelados ?s concep5ões de na5#o e universal! A na5#o dos pro4etos independentistas das
anti,as col%nias européias se formaria contra a diferencia5#o, so a usca daquilo que constitu(sse maior
homo,eneidade interna, formulando princ(pios que deveriam ser i,ualmente ons para todos os povos!
@entro dessa representa5#o é que aparecem instrumentos pol(ticos como a “@eclara5#o dos @ireitos
do Jomem” que estaelecidos na 2uropa se propõe como uma ;nica resposta para todo o mundo) como
se, emora dese4*veis, os direitos fossem representados i,ualmente em todas as partes do mundo!
"s6ald de Andrade ria dessa utopia no Manifesto Antrop)fago: “-em n.s a 2uropa n#o teria sequer a sua
pore declara5#o dos direitos do homem”! -em se considerar as diferen5as culturais, que s#o aerrantes,
n#o parece vi*vel um pro,rama pol(tico ;nico de respeito aos direitos do homem! @escrevendo o cen*rio,
"s6ald conta que
2m 7ANN proclamamos como sem*foros uma insurrei5#o mental! No primeiro centen*rio da nossa
independFncia, reclam*va:mos assim os direitos a uma cultura pr.pria e a uma cultura aut%noma! 2, coincidindo
com a nossa ondula5#o, liquidava a esclerose pol(tica do pa(s aquela mort(fera passeata dos de'oito rapa'es do
Sorte de +opacaana!
77

7N
<7ARB=
7ANN, um mesmo ano re;ne muitos fronts do conflito cultural, tais como a polFmica apresenta5#o
art(stica dos modernistas e o movimento pol(tico:militar “tenentista” de reeldia contra o alto comando do
exército e, por conse,uinte, o ,overno da /ep;lica) n#o é por acaso que est#o 4untos no discurso de
"s6ald, e essa compara5#o modernistas^tenentistas é recorrente: a insatisfa5#o com as oli,arquias do
pensamento e do poder convulsionavam, com o4etivos distintos, o >rasil durante toda a década de NC
até culminar na /evolu5#o de OC, pois, “a5oitou o mundo uma ventania de insTnia de tal ordem que o
pro,resso se tornou revolucion*rio e a ordem imposs(vel de evolu5#o pac(fica! Num mundo epilético em
transforma5#o 8_9” <Andrade,7AR7=! 2xplica o poeta, ironi'ando as palavras “ordem e pro,resso”, de
cunho positivista, presentes na andeira do >rasil!
"s6ald coloca em cena o conflito com os modelos pol(ticos e culturais europeus) a partir da(, o
Manifesto Antrop)fago passa a ser uma via de an*lise para a nossa cultura, uma ve' que se apresenta,
na vis#o de Au,usto de +ampos, como “a ;nica filosofia ori,inal rasileira” <7AED:7NR=, aqui resumida por
Jaroldo de +ampos:
8!!!9 com a `Antropofa,iaa de "s6ald de Andrade, nos anos NC <retomada depois, em termos de cosmovis#o
filos.fico:existencial, nos anos BC, na tese A -rise da Filosofia Messiânica=, tivemos um sentido a,udo da
necessidade de pensar o nacional em relacionamento dialético com o universal!8!!!9 2la n#o envolve uma
sumiss#o <uma catequese=, mas uma transcultura5#o: melhor ainda uma `transvalora5#oa: uma vis#o cr(tica da
hist.ria como fun5#o ne,ativa <no sentido de Niet'che=, capa' tanto de uma de apropria5#o como de
desapropria5#o, desierarqui'a5#o, desconstru5#o <7AMO:7CA=
"s aspectos centrais do movimento antropof*,ico sedimentaram uma outra .ptica para a rela5#o
entre o local e o universal, num processo de desierarqui'a5#o que si,nifica a possiilidade de uma
express#o pr.pria dos pa(ses de economia periférica, importante tanto para quem se expressa, quanto
para o outro, o receptor! -o essa perspectiva, a cita5#o, a referFncia, a releitura, a c.pia aparecem sem
a “culpa” da apropria5#o sumissa a uma dada ori,inalidade, mas como uma “devora5#o” intercultural! Ao
nomear seu arti,o sore o tema como “@a ra'#o antropof*,ica”, Jaroldo de +ampos uscou recuperar
para a tradi5#o racionalista ocidental, or,ani'ada so a é,ide da ra'#o dialética, a irreverFncia irracional
de "s6ald de Andrade! Jaroldo de +ampos sai do campo do espec(fico liter*rio, onde até ent#o se tinha
situado a ora do paulista e atravessa, com a dic5#o os!aldiana, para o campo da cr(tica cultural!
A preocupa5#o em inserir a -ul América no cen*rio mundial com uma dic5#o pr.pria, de tradu'ir para
dentro e fora as diferen5as de cada povo, tocava de modo especial al,uns dos pa(ses latino:americanos
H>rasil, Ar,entinaH naquele come5o de século KK! Na cultura rasileira, a inser5#o de (ndios e ne,ros
n#o se fa'ia apenas como persona,ens, tal qual no romantismo, mas tamém por seus si,nos e
s(molos diferenciadores! A mitolo,ia ind(,ena, a reli,i#o afrodescentente, a m;sica, come5am a ter lu,ar
dentro das revindica5ões pol(ticas das popula5#o mar,inali'adas! " contexto social rasileiro estava
repleto de reivindica5ões da popula5#o exclu(da do poder! buando os modernistas tra'em as culturas
ne,ra e ind(,ena para o plano da lin,ua,em art(stica est#o apenas ecoando as questões inexor*veis do
cen*rio pol(tico de sua época!
Muitos mais #uerem falar$ o conte%to &rasileiro do surgimento da antropofagia
2m 7A7C, +Tndido /ondon coloca os (ndios na pauta pol(tica ao reali'ar uma série de conferFncias
sore sua via,em ?s re,iões fortemente povoadas por ,rupos ind(,enas, no /io de 0aneiro e em -#o
$aulo, quando ele ainda era tenente:coronel e chefe da comiss#o de Linhas Tele,r*ficas 2straté,icas de
1ato Lrosso ao Ama'onas
7O
! +om a visiilidade propiciada por /ondon ? quest#o ind(,ena, o ,overno
cria naquele mesmo ano, dentro do 1inistério da A,ricultura, o -ervi5o de $rote5#o ao cndio e
Locali'a5#o dos Traalhadores Nacionais! A partir da(, muitos traalhos sore os (ndios, produ'idos por
outros indi,enistas, como +urt Nimuenda4;, sur,idos na esteira de /ondon, s#o divul,ados na forma de
conferFncias, relat.rios, arti,os em 4ornais e livros!
As +onferFncias de /ondon foram pulicadas em 7ANN) se,uindo esta linha de interesse do mercado
editorial, quatro anos mais tarde, a historia do primeiros anos do descorimento, na qual o (ndio era
persona,em central, foi recuperada por 1onteiro Loato que pulicou a tradu5#o dos cronistas do século
K&I <Jans -taden, 0ean de LérP, André Thevet=! buando Tarsila e "s6ald re,ressaram de $aris, em
7AND, liam diariamente o rodapé do /iário da 0oite de -#o $aulo que pulicava em cap(tulos a adapta5#o
de Loato das aventuras de 1ans 2taden entre os 2el#agens do ,rasil, ora que colocava a antropofa,ia
em cena!
No lar,o per(odo entre as décadas de 7C a RC, as culturas aut.ctone e afrodescendente uscavam
espa5o para sua express#o em um momento de turulFncia e transforma5#o da sociedade rasileira, pois
estes ,rupos, principalmente os afrodescendentes, impunham sua presen5a, n#o mais numa tentativa de
incorpora5#o dos valores europeus mas a partir da afirma5#o de seus pr.prios valores!
-e,undo Slorentina -ou'a <NCCC=, o per(odo de NC é muito importante para a cultura ne,ra, pois a
express#o desse ,rupo uscava ocupar lu,ar no cen*rio pol(tico rasileiro) s#o fundados os 4ornais de
divul,a5#o de sua cultura, como O -larim <7ANR= que levaram depois ? or,ani'a5#o pol(tica Frente 0egra
<7AO7=! "s peri.dicos e as entidades tinham como o4etivo promover a ascens#o social dos ne,ros e
mulato, uma ve' que o ,rande fluxo mi,rat.rio do final do século KIK deixara os afrodescendente ?
mar,em, exclu(dos mesmo, do mercado de traalho!
A discrimina5#o racial, p.s:aoli5#o da escravid#o <7MMM=, delinea:se com o corte de oportunidades de
traalho e tentativa do ,overno de emranquecer a popula5#o por meio do est(mulo ?s imi,ra5ões
européias! Nesse momento, os peri.dicos alternativos constitu(ram um espa5o de express#o do ,rupo
ne,ro de tal intensidade que /o,er >astide delimita o per(odo de 7B:OC como de sedimenta5#o de uma
imprensa ne,ra no >rasil! As associa5ões procuravam desenvolver a auto:estima e provar a capacidade
dos ne,ros or,ani'arem:se socialmente através de pol(ticas culturais como, por exemplo, através da
promo5#o de ailes! Todo este movimento corria ? mar,em das atividades institucionais, mas tinham, por
ve'es, o apadrinhamento de al,uns intelectuais!
No mesmo 7ANN, aconteceu um “escTndalo” que tomamos como exemplar para entender a rela5#o da
sociedade institucional rasileira, formada por uma elite que se quer ranca, e a arte produ'ida pela
popula5#o ne,ra! A polFmica tinha come5ado al,uns anos antes, como descreveu o 4ornal 3a4eta de
0ot(cias, que tamém nos fornece um retrato da sociedade carioca do come5o dos anos NC:
Soi um verdadeiro escTndalo quando, h* uns quatro anos, os “"ito >atutas” apareceram! 2ram m;sicos
rasileiros que vinham cantar coisas rasileiras! Isso em plena avenida
7R
, em pleno almofadismo 8dandismo9, no
meio de todos esses meninos anFmicos, freqQentadores de “caarets”, que s. falam francFs, que s. dan5am
tan,o ar,entino! No meio do intelectualismo dos costureiros franceses, das livrarias italianas, das sorveterias
espanholas, dos autom.veis americanos, das mulheres polacas 8prostitutas9, dos snoismos cosmopolita e
imecil <citado por: -ilva,7AEA:RR=
2m uma sociedade que se apresentava como européia em diversas facetas, a presen5a da popula5#o
ne,ra visiili'ada por sua express#o art(stica, instalava um inc%modo que, se,undo reivindica5#o de parte
da sociedade da época, deveria ser comatido através das institui5ões, como os 4ornais e o aparelho de
estado!
“"s "ito >atutas” Hformado por $inxin,uinha, +hina, @on,a e Nelson Alves, entre outrosH
emarcou, em 4aneiro de NN, para $aris causando mal:estar entre rasileiros, al,uns che,aram a “taxar a
via,em como desmorali'adora” e pediram “providFncias do 1inistério das /ela5ões 2xteriores”
<-ilva,7AEA:DM= uma ve' que n#o se podia aceitar a arte ne,ra representando o >rasil na 2uropa! 2stes
conflitos cotidianamente ocupavam as p*,inas dos peri.dicos, nos quais emer,ia indiretamente a
discuss#o de qual o lu,ar que a popula5#o afrodescendente deveria ocupar na sociedade rasileira que
se or,ani'ava nos moldes repulicanos!
Toda a movimenta5#o dos afrodescendentes redundou, nas décadas de OC e RC, em maior espa5o
para a exposi5#o da sua produ5#o: em 7AOR aconteceu na cidade de /ecife o 7[ +on,resso Afro:
>rasileiro, que foi recomendado ? $ol(cia $ol(tica, pelo pensador:crist#o Trist#o de Ata(de, como
“peri,osamente suversivo” <Sreire,7ADA:77B=! "s antrop.lo,os Arthur /amos, 2dison +arneiro e
Luerreiro /amos, todos interessados em entender e explicar o papel do ne,ro na constitui5#o da
sociedade rasileira, come5aram a pulicar nesse per(odo suas investi,a5ões! 2nfim, a polFmica sore e
a produ5#o art(stica e discursiva da popula5#o afrodescendente ocupava parte neur*l,ica da cena
rasileira dos anos NC!
+ontudo, estar participando do cen*rio pol(tico n#o ,arantiu aos (ndios e ne,ros visiilidade em termos
de participa5#o pol(tica! @entro do pro4eto modernista, muitas ve'es ad4etivado “ut.pico”, estava incluir na
Na5#o as tantas vo'es i,noradas) porém, até recentemente, esse pro4eto é tomado como roma, humor e
n#o como uma possiilidade pol(tica exequ(vel! -#o muitos os exemplos, mas especialmente um torna
clara a quest#o: na campanha para a presidFncia do >rasil de 7AMA, v*rias ve'es usou <ainda se usa= os
desvios da norma culta do candidato de ori,em prolet*ria e nordestina Luis In*cio Lula da -ilva como
ar,umento para desqualific*:lo!
No manifesto, "s6ald propõe a valori'a5#o do “erro” e a aproxima5#o da escrita e da fala: “A l(n,ua
sem arca(smo, sem erudi5#o! Natural e neol.,ica! A contriui5#o milion*ria de todos os erros! +omo
falamos! +omo somos!” <7ANR=
A encena5#o de uma l(n,ua rasileira coloquial incorporava tamém as imi,ra5ões constantes que o
continente receia
7B
! 2m 7AND, o industrial imi,rado italiano radicado no >rasil, Srancisco 1atara''o, teria
saudado o ent#o presidente rasileiro, dashin,ton Lu(s, di'endo: “2sta é a $*tria dos nossos
descendentes” <citado por: -ere'a,NCC7=! A frase foi utili'ada por outro modernista:canial HAnt%nio de
AlcTntara 1achadoH para arir seu livro ,rás, ,e5iga e ,arra Funda <7ANE=, que apresenta o cotidiano
dos italianos recém:che,ados a -#o $aulo e que propulsaram a industriali'a5#o do pa(s, utili'ando um
lin,ua4ar que, se,undo o 4ornalista Jaroldo -ere'a, reprodu'indo uma cr(tica corrente, “até ho4e serve de
estere.tipo para o paulistano e tem até apelido: é o portu,uFs macarr%nico, denomina5#o que, mais do
que indentific*:lo, serviu para desqualific*:lo”!
7D
A l(n,ua, si,no de uma identidade que deve ser deslocada
para ser “corri,ida” e portanto “civili'ada” se,ue como espa5o vin,ente de estraté,ia de opress#o!
A preocupa5#o em tra'er de volta os reeldes modernistas ? ordem anticaos empurrou seu pro4eto,
cunhado nos alvores do século KK, para a complacFncia que se tem com os in,Fnuos e sonhadores
poetas! 1esmo assim, cremos, como a cr(tica liter*ria LePla $errone:1oisés <7AAC=, que a antropofa,ia
de "s6ald de Andrade nos permite superar uma “ansiedade”, acaar com o complexo de inferioridade
por termos vindo depois, resolve o prolema da m* consciFncia patri.tica que nos leva a oscilar entre a
“admira5#o eata da cultura européia e as reivindica5ões estreitas e xen.foas pelo autenticamente
nacional”!
'otas Finais$ a “rea&ilita()o do primitivo” como “&ár&aro tecni*ado”
" conflito com a ori,em americana, verali'ado por "s6ald de Andrade, recoloca insistentemente em
cena o *raro indese4ado, o caipira, o humano tect%nico:metaf(sico em contraste com o “sofisticado”
letrado:metaf(sico europeu! bual a nossa ori,em e nosso destino: Ariel, met*fora do se,undo, ou +alian,
si,no do primeiroU como propõe a ima,em explorada por Sern*nde' /etamar
7E
a partir da ora de
-haXespeare! 2ste prolema perpassa a ora de autores de diferentes mati'es da hist.ria cultural latino:
americana: An,el /ama <apud:$olete=) 1ari*te,ui <apud:>aptista=) bui4ado <apud:$a4uelo= e Néstor
Larc(a +anclini <apud:>erm;de', Antonelli=) especialmente Larc(a +anclini que atuali'a o dilema incluindo
a interven5#o nas rela5ões atuais provocada pelos processos de ,loali'a5#o, quando orienta seu
posicionamento colocando:o como um “hori'onte en,loante m*s aierto, relativamente indeterminado”
<7AAB:7O=!
Assim, a hiridi'a5#o, conceito sore o qual Larc(a +anclini centra seu traalho, responde ?s
questões colocadas pelas identidades étnicas e nacionais e pelo multiculturalismo e aparece estruturado
pela rela5#o anta,%nica e dial.,ica Norte:-ul América! 2sta perspectiva n#o aparecia na antropofa,ia,
ainda muito pr.xima ao tipo de coloni'a5#o de cunho europeu do século KIK! +ontudo a expans#o da
tecnolo,ia, que sustenta os processos de ,loali'a5#o 4* apareciam no discurso antropof*,ico
os!aldiano, n#o como uma constru5#o manique(sta, tal como acontece com Larc(a +anclini: as posi5ões
anta,%nicas n#o s#o uma luta do em contra o mal!
-er tupi <+alianU= si,nifica para muitos a volta do primitivo, a afonia, um recuo hist.rico indese4ado H
ser ou n#o ser tupi, eis a quest#oUH contra esta permanente interro,a5#o se insur,em aqueles que
acreditam haver uma homo,enei'a5#o da representa5#o do rasileiro como canial e um apa,amento de
outras possiilidades de autodefini5#o, como se esse apa,amento fosse poss(vel! +ontra uma s.
resposta, o que "s6ald propõe, no Manifesto Antropáfago <7ANM=, é o “*raro tecni'ado”, que retoma
explicando na tese A -rise da Filosofia Messiânica <7ABC=:
7[ termo: tese Ho homem natural
N[ termo: ant(tese Ho homem civili'ado
O[ termo: s(ntese Ho homem natural tecni'ado
$ara "s6ald estar(amos esta,nados no se,undo termo, “em um estado de ne,atividade”! A partir
dessa constru5#o o escritor passa a discutir a forma5#o do 2stado so uma ase antinatural e opressiva,
pr.pria do patriarcado, ou se4a, o estado como parte da sociedade messiTnica! $ara o cr(tico: “-. a
restaura5#o tecni'ada duma cultura antropof*,ica resolveria os prolemas atuais do homem e da
filosofia!” <Andrade,7ABC= "s6ald antecipa assim o desafio imposto pelas novas tecnolo,ias como a
internet que, diferentemente da revolu5#o industrial, que somente havia ampliado a atua5#o dos memros
do corpo humano, si,nifica “a extens#oGamplia5#oGpotenciali'a5#o da cae5a, da mente humana” em um
movimento de ,rande potencial democr*tico, uma ve' que essas tecnolo,ias podem divul,ar
planetariamente informa5ões que antes estavam restritas a ,rupos ou re,iões <cf!Americano,NCCC=!
<2nquanto encerramos este arti,o, “BC CCC inimi,os do sistema”, como os classificou a m(dia
eletr%nica
7M
, se reunem em $orto Ale,re no Foro 2ocial Mundial, fevereiro de NCCN, onde tentam
estaelecer uma “queda de ra5o” com os processos econ%micos contemporTneos! buem sae este
encontro anuncie “um dia matriarcal que tra' em si todos os frFmitos da vida ao mesmo tempo passional
e tecni'ada! Yma Idade de "uro se anuncia”! "s6ald de Andrade, 7A de maio de 7ARA=
+efer,ncias &i&liográficas
Almeida, 1aria +Tndida <7AAA= "ornar+se outro: o topos canibal na literatura brasileira! <tese de doutoramento=,
>elo Jori'onte: SAL2GYS1L!
Americano, Nice <NCCC= “e:topia: democrati'a5#o em tempos ,loali'ados”! +onferFncia apresentada em
+aracas, novemro, no evento 2xpresiones >rasile]as!
Andrade, "s6ald <7ANR= “1anifesto da $oesia $au:>rasil”
HHHHHHH <7AR7= “@ois 2mancipados”! In: *e#ista do ,rasil, maio! <-#o $aulo=!
HHHHHHHH <7ARB= “Informe sore o 1odernismo”!+onferFncia reali'ada em -#o $aulo, em 7B de outuro!
HHHHHHH <7ABC= -rise da Filosofia Messiânica!
HHHHHHH <7AED= Utopia Antropofágica, "ras +ompletas
HHHHHHH <7AED= “Ym Aspecto Antropof*,ico da cultura rasileira: o homem cordial”, "ras +ompletas!
HHHHHHHH <7AM7= Obra %scogida, +aracas: >ilioteca APacucho
>arosa -ilva, 1ar(lia e Artur L "liveira Silho <7AEA= Filho de Ogun ,ichiguento! /io de 0aneiro: Sunarte!
>oaventura, 1aria 2u,Fnia <7AED= “@o .rfico as mais co,ita5ões”! In: "s6ald de Andrade: Obras -ompletas!
>opp, /aul <7ADD= “@i*rio da Antropofa,ia”! In: -adernos ,rasileiros, <R=:OD 4ulhoGa,osto </io de 0aneiro=!
>runn, >urXhard <NCCC= “e+omedme, que saorearéis vuestra propia carneff! In: *e#ista 1umbolt, a]o RN, no!
7NA!
+ampos, Au,usto de <7AEM= 'oesia antipoesia antropofagia! -#o $aulo: +orte' e 1oraes!
+ampos, Jaroldo <7AER= “Yma poética da radicalidade”! In: "s6ald de Andrade: Obras -ompletas, v! &II, /io de
0aneiro: +ivili'a5#o >rasileira!
ggggggggggggg <7AMO= “@a ra'#o antropof*,ica: di*lo,o e diferen5a na cultura rasileira”! In: ,oletim
bibliográfico, >ilioteca 1*rio de Andrade, v!RR, 4aneiro!Gde'emro <-#o $aulo=!
+osta, "s6aldo <7ANM= “1oquén”! In: *e#ista de Antropofagia, 7h denti5#o, <edi5#o fac:similar or,ani'ada por
Au,usto de +ampos, 7AAB=
Sern*nde' /etamar, /oerto <7AEO= -alibán! 1aracaio: +entro de 2studiosLiter*riosG Yniversidad del iulia!
Larc(a +anclini, Néstor <7AMA= -ulturas 1(bridas: estrategias para entrar 6 salir de la modernidad! 1éxico:
Lri4alo!
HHHHHHH <7AAB= -onsumidores 6 -iudadanos: conflictos multiculturales de la globali4aci)n7 1éxico:
Lri4alo!
Lon5alves, 1arcos Au,usto <7AAM= “-. a antropofa,ia nos une”! In: Folha de 27'aulo, 7j caderno >rasil,
domin,o NE de setemro <-#o $aulo=!
Leal +unha, 2neida <7AAB= “A Antropofa,ia, antes e depois de "s6ald”! In: Lilerto 1! Telles et al: Os!ald
'lural, /io de 0aneiro: Y2/0!
$errone:1oisés, LePla <7AAC= “Literatura +omparada, intertexto e antropofa,ia”! In: Flores na escri#aninha! -#o
$aulo: +ompanhia das Letras!
$resente, 0o#o do <7ANA= “" homem que comi aos ocadinhos”! In: *e#ista de Antropofagia, Nh denti5#o, 7ANM:
7ANA, <edi5#o facsimilar or,ani'ada por Au,usto de +ampos, 7AAB=!
/ama, An,el <7AMB= “La ciudad escrituraria”! In: 8a cr(tica de la cultura en Am&rica 8atina!+aracas: Sundaci.n
>ilioteca APacucho, n[ 77A!
/ieiro, 0oaquim <7ABM= *ui ,arbosa e 9o$o *ibeiro! /io de 0aneiro: 1inistério da 2duca5#o e +ulturaG+asa de
/ui >arosa!
/olniX, -uelP <7AAD= “Luerra dos ,Fneros e ,uerra aos ,Fneros”! In: Item :7 *e#ista de arte, n[R, novemro </io
de 0aneiro=!
/ondon, +Tndido 1ariano da -! <7ANN= -onfer;ncias reali4adas em <=<> no *io de 9aneiro e em 2$o 'aulo! /io
de 0aneiro: Tipo,raphia Leu'in,er!
-antia,o, -ilviano <7AMN= “Apesar de dependente, universal”! In: Vale .uanto pesa! /io de 0aneiro: $a' e Terra!
kkkkkkkkkkkkkkk <7AAC= “"s6ald de Andrade ou elo,io da tolerTncia! In: Anais do ?@ -ongresso da Abralic7
-ch6art', 0or,e <7AAB= “Len,ua4es ut.picos”! In: $i'arro, Ana!<or,!=:Am&rica 8atina: 'alabra, 8iteratura e -ultura,
+ampinas: Ynicamp!
-ere'a, Jaroldo +eravolo <NCC7= “AlcTntara 1achado: 7CC anos”! In: %stado de 2$o 'aulo! @omin,o NB de
fevereiro!
-ilva -ou'a, Slorentina <NCCC= -ontra correntes: a afrodescend;ncia em -adernos 0egros e 9ornal do M0U!
<tese de doutoramento= >elo Jori'onte: SAL2GYS1L!
&eloso, +aetano <7AAE= “Antropofa,ia”! In: Verdades "ropicais! -#o $aulo: +ompanhia das Letras!
&ila5a, Aparecida <7AAN= -omendo como gente! /io de 0aneiro: AN$"+-GYS/0 2ditora!
7A
7
'otas
A Maria -ândida Ferreira de Almeida, Bnstituto -ultural ,rasil Vene4uela CB-,VD 6 Uni#ersidad -entral de Vene4uela7 -orreo
eletrEnico: mcandidaF:Ghotmail7com
Ferreira de Almeida, Maria -ândida C?>>?D H2) a antropofagia nos uneI7 %n: /aniel Mato Ccoord7D: %studios 6 otras prácticas
intelectuales latinoamericanas en -ultura 6 'oder7 -aracas: -onseJo 8atinoamericano de -iencias 2ociales C-8A-2OD 6 -%A',
FA-%2, Uni#ersidad -entral de Vene4uela7
"s6ald de Andrade <7MAC:7ABR= $oeta, dramatur,o, romancista, ensa(sta e cr(tico! Autor dos Manifestos da 'oesia 'au+,rasil
<7ANR= e Antrop)fago <7ANM=, que pontuam as questões colocadas pela van,uarda do come5o do século KK! "ras: 'oesia 'au+
,rasil <7ANB=, 'rimeiro -aderno do aluno de 'oesia Os!ald de Andrade <7ANE= <poesia=) Mem)rias sentimentais de 9o$o Miramar
<7ANR=, 2erafim 'onte 3rande <7AOO= <prosa=) O *ei da Vela <7AOE= <teatro=) seus textos ensa(sticos e cr(ticos est#o reunidos nos
volumes Utopia Antropofágica e %st&tica e 'ol(tica de suas obras CinDcompletas <7AEC:ED=!
2
&er Liv -oviX que neste volume vai apresentar a “polFmica” -antia,o P /oerto -ch6arts'!
3
+omunica5#o escrita para o 2ncontro dos Intelectuais, reali'ado no /io de 0aneiro em 7ABR, e enviada ao pintor modernista @i
+avalcanti para ser lida <I2L : Ynicamp= <,rifos na cita5#o nossos=! In: Andrade, "s6ald! <7AA7: NO7:NON=! As cita5ões da ora de
"s6ald de Andrade foram retiradas de Andrade, "s6ald Obras -ompletas! -#o $aulo: Lloo! 2xceto aquelas indicadas por /!A!,
pois foram extra(das da *e#ista de Antropofagia <edi5#o facsimilar or,ani'ada por Au,usto de +ampos= <7AAB=!
4
A primeira fase da *e#ista de Antropofagia teve o formato de revista mesmo, com M p*,inas, editadas mensalmente de maio de
7ANM a fevereiro de 7ANA! A Nh denti5#o saiu apenas como uma p*,ina do /iário de 2$o 'aulo, semanalmente, de 7E de mar5o a
7j de a,osto de 7ANA!
5
buando estive no 1éxico, em NCC7, ao anunciar meu interesse pela antropofa,ia, meus interlocutores, professores mexicanos
de l(n,ua portu,uesa, me responderam que eu devia interro,ar aos peruanos sore o tema, uma ve' que a antropofa,ia n#o se
relacionava com a cultura a'teca! "utro exemplo, a televis#o rasileira apresenta em uma vinheta educativa um canial com
fen.tipo africano que lava as m#os antes de devorar o ca5ador! 1esmo na atualidade, esse enunciado sore a antropofa,ia nas
sociedades que o praticavam se,ue vin,ente para aquelas que n#o o praticam mas ocupam o mesmo territ.rio ,eo:cultural!
6
Apodo diri,ido aos italianos das primeiras levas de imi,rantes em uma insinua5#o de que rouariam no peso das mercadorias
que vendiam “carcando a m#o” na alan5a!
7
$indoramal terra das palmeiras 8do tupi piKdob, palmeira, m orama, terra9 nome dado ao >rasil na l(n,ua ind(,ena nheen,atu!
8
+f! $rincipalmente os ensaios de -ilviano -antia,o:“Apesar de dependentes, universais” <7AMN= e “"s6ald de Andrade e o elo,io
da tolerTncia étnica”<7AAC=!
9
-ucomandante 1arcos, ,ravado por 1anu +hau, NCCC, +landestino!
10
/ui >arosa <7MRA:7ANO= 0urista, pol(tico, escritor de ,rande influFncia nos emates do final do Império rasileiro e no come5o
da /ep;lica, che,ando inclusive a ser candidato ? presidFncia desta!
11
1ovimento conhecido como “tenentismo” por con,re,ar oficiais de n(vel intermedi*rio do 2xército, que promoveram um protesto
duramente reprimido para “salvar a honra do 2xército” e que foi o estopim de uma série de a5ões de confronto contra o ,overno
rasileiro, com o intuito de redu'ir o poder das oli,arquias nas re,iões de maior desi,ualdade social!
12
Andrade, "s6ald! 1useu das nossas ternuras! @iscurso feito no I +on,resso >rasileiro de 2scritores, -#o $aulo, 4aneiro de
7ARB!
13
Na oportunidade, além de descrever as suas in;meras aventuras para a execu5#o do traalho de instala5#o das linhas
tele,r*ficas que o levou aquela re,i#o, /ondon se ocupou em tentar demonstrar, mais uma ve', a humanidade dos (ndios
</ondon,7ANN,RR=
14
/e,i#o central da cidade do /io de 0aneiro, onde estava locali'ado o comércio de maior prest(,io desde o come5o do século
KK até a década de DC!
15
"s pa(ses impactados por imi,ra5ões européias s#o apontados pelo cr(tico ar,entino radicado no >rasil, 0or,e -ch6art', em
um ensaio sore o tema da usca da l(n,ua nacional, que nomeou “Len,ua4es ut.picos”! A ad4etiva5#o recorrente “ut.pico” coloca
o “sem:lu,ar” a que foi destinado o pro4eto de inser5#o da maioria dos sulamericanos que n#o dominam a norma culta em um
cen*rio pol(tico e art(stico a n#o ser pela sualterni'a5#o!<-ch6art',7AAB=!
16
Toda ve' que se quer desqualificar o uso por al,uém de uma l(n,ua, especialmente estran,eira, se impre,a o neo:ad4etivo
“macarr%nico”! " policiamento do uso lin,u(stico se estende ?s fronteiras de outros pa(ses! A elite caracteri'a:se por seu
poli,lotismo perfeito, como se falando em o francFs, e ho4e em dia, o in,lFs, nin,uém perceeria que n#o passa de um rasileiro!
17
+onforme a apropria5#o por Sern*nde' /etamar da met*fora shaXespeariana de “A Tempestade” deslindada para tentar
responder a esta quest#o: existe uma cultura latino:americanaU -e,undo esta met*fora, explorada por muitos pensadores latino:
americanos, Ariel, o ser etéreo, teria mais aptid#o para dar continua5#o aos valores europeus, enquanto +alian, ser tect%nico,
seria resistente a domina5#o representada por $r.spero </etamar,7AEO=!
18
-ite Tutopia, 7 fevereiro de NCCN!
7A
Representaciones de identidad y organizaciones
sociales afrovenezolanas
Illia García *
En este trabajo nos proponemos una aproximación al estudio de la obra del venezolano Jesús
“Chucho” García, como un exponente intelectual ms de los “Estudios ! otras prcticas
latinoamericanas en cultura ! poder”" #$ato,%&&'(" $s )ue el contenido de la obra, nos interesa
resaltar a)uí su tra!ectoria de intervención, políticamente comprometida con las comunidades
a*rovenezolanas ! con la trans*ormación de las mismas, )ue busca acercar el trabajo prctico al
trabajo teórico mediante sus prcticas investi+ativas basadas en su propia experiencia, de las
or+anizaciones )ue ,l diri+e, así como de las otras or+anizaciones con las cuales tiene intercambios !
relaciones de trabajo"
-a importancia del trabajo de García es )ue o*rece la particular perspectiva de un a*rovenezolano,
con una visión distinta a la de presti+iosos investi+adores sobre el tema, )uienes, tal como indica el
autor, “no podrían internalizar la otra subjetividad de )uienes nacimos, su*rimos ! so.amos en estas
comunidades” #García,'///01(" -a realidad social como reconstrucción de la vida tiene )ue ver con la
interpretación )ue de ella hacen los actores sociales" Esto es importante en el sentido de )ue es
necesario conocer el mundo simbólico de los mismos, *amiliarizarse con los procesos mediante los
cuales se vive ! se expresa el si+ni*icado0 la vida cotidiana, así como tambi,n conocer los sistemas
sociales )ue le dan si+ni*icado a la ma!oría de las expresiones de la vida"
2tro elemento a considerar en torno a su trabajo de investi+ación es )ue ,ste se encuentra
orientado por la pre+unta0 34ara )u, investi+o5 no solamente para conocer, sino “como participante
políticamente involucrado”, así mismo, tambi,n sur+e la in)uietud de si se investi+a “sobre” ciertos
actores o +rupos sociales, o “con” esos actores o +rupos sociales #$ato,%&&'(" El es*uerzo de García
ha estado orientado a la construcción de un discurso “del ne+ro venezolano” ! no “sobre el ne+ro
venezolano”, discurso )ue ten+a arrai+o ! ven+a de las comunidades, en la perspectiva de *acilitar las
posibilidades de intervención en esas dinmicas sociales, ! así contribuir e impulsar la trans*ormación
de las comunidades a*rovenezolanas" Este último punto de vista ha llevado a García a una acción
reivindicativa, orientada no sólo a preservar sus particularismos culturales, rea*irmando una identidad
cultural, )ue estimule la autoestima ! el or+ullo de ser a*rovenezolano6a, sino tambi,n a un trabajo
comunitario orientado a sistematizar reclamos ! estructurar pro+ramas de luchas para de*ender !
ase+urar los derechos humanos de estos +rupos mar+inados ! excluidos, ! lo+rar re*ormas políticas,
sociales, educativas ! culturales para sus comunidades"

Investigar para conocer
Jesús García creció en su natal 7arlovento #'(, heredero de una historia pasada de boca en boca,
siempre haciendo re*erencia a sus ancestros a*ricanos" Este conocimiento entró en oposición con el
silencio )ue sobre el asunto +uardaba la historia o*icial, )ue mantuvo el tema apartado de las aulas
escolares" En su pueblo natal, creció escuchando tambores con motivo de la *iesta de 8an Juan" “9el
tambor mina del barrio -as Colonias de 8an Jos, de 7arlovento pas, a escuchar los tambores culo
e:pu!a de Curiepe" -ue+o el conocimiento de las tamboristas de *ulías, carn+ano, marimba, la
bandola barlovente.a” #García,'//;0<(" 4osteriormente comenzó a vincularse con comunidades
hermanas como -a 8abana, donde comparte el conocimiento del tambor cumaco ! la curbata,
conjuntamente con los +iros melódicos de las tonadas del $alembe ! en la medida )ue
internalizaba los componentes
culturales a*ricanos de las comunidades a*rovenezolanas, se+uía investi+ando sobre otras
con*i+uraciones culturales existentes en el país" =ambi,n entra en contacto con diversas comunidades
*uera de su re+ión de ori+en, como 8an Jos, de >eras ! 7obures al 8ur del -a+o de $aracaibo, donde
los tambores chimban+ueles, el tambor lar+o, la sa!a, rea*irman ! nos remite a la presencia
a*rosubsahariana en tierras venezolanas? Chuao, =uriamo, Cata, donde los tambores articulados a las
*iestas de los 9iablos 9anzantes, recuerdan la contribución de los Con+os a la cultura tradicional
sostenida por si+los" Esta actividad la combina con una sistemtica investi+ación documental a trav,s
cual recopila di*erentes expresiones culturales a*rovenezolanas"
Esto lo llevó a interro+arse sobre sus ancestros, sintiendo la necesidad de investi+ar ms
pro*undamente tanto los orí+enes como el aporte de estas culturas" $ediante un pro!ecto, concebido
por ,l mismo ! *inanciado por la @AE8C2, en l/B1, viaja a C*rica, especí*icamente, al Con+o" En dicha
investi+ación se propone desmiti*icar las ausencias de la contribución de los Don+osECn+olas en el
recorrido de nuestra historia cultural, detectando los puntos de encuentro de los códi+os culturales
Don+oECn+olas con los otros códi+os “civilizatorios” )ue +eneraron los resultantes culturales
contemporneos"
2tros de los objetivos de su investi+ación consiste en determinar la articulación de los elementos
)ue desde ambas partes del Ctlntico lo+raron interconectarse, ! la inda+ación ! bús)ueda de sus
orí+enes #delineadas por lo vivencial(" García se plantea la consecución de estos objetivos a trav,s de
la etnohistoria ! la reinterpretación de la vida de los esclavos, sus hbitos ! modos de vida? así como la
interpretación de la realidad )ue habla de C*rica, por medio de un trabajo comparativo entre las
culturas de al+unas etnias de la Fepública 4opular del Con+o ! comunidades de 7arlovento, Estado
$iranda, Genezuela"
En opinión de la ma!oría de los intelectuales a*rovenezolanos, para estudiar ! comprender la
vitalidad de la cultura de herencia a*ricana en Cm,rica -atina es necesario investi+ar ! conocer sobre
los antepasados a*ricanos )ue lle+aron como esclavos al país" 4ara los autores $i+uel Ccosta
8ai+nes, Hederico 7rito Hi+ueroa, $ichaelle Cscensio, -i+ia $onta.ez, Fa*ael $arcial Famos Gu,dez,
Juan de 9ios $artínez, Jesús “Chucho” García, es evidente ! necesaria la reinterpretación de la
historia, )ue sobre el tema a*ro se había venido manejando" $i+uel Ccosta 8ai+nes en su libro Vida de
los esclavos negros en Venezuela #%( plantea )ue es imprescindible acudir a las0
IJK *uentes ! documentos del Crchivo Aacional, de la Ccademia Aacional de la >istoria, ! otras procedencias,
sin desde.ar naturalmente las *uentes publicadas I"""K otra es la necesidad de ir directamente a las *uentes,
pues )uienes han escrito libros !a han realizado su elección entre los documentos, !a han discriminado lo )ue
no le ven+a a propósito para sus prejuicios o su desd,n por los ne+ros #Ccosta 8ai+nes,'/B10'L("
4roponía esto con el *in de poder ubicar el ori+en de los a*ricanos )ue lle+aron a Genezuela como
esclavos, utilizando m,todos de la Cntropolo+ía 8ocial ! de la >istoria" 4ara Ccosta 8ai+nes, la tarea
del etnohistoriador es penetrar esa masa de datos ! juicios, muchas veces contradictorios, otras veces
complementarios o aclaratorios, para construir es)uemas de los cuales ad)uieren sentido la vida ! la
cultura de estas poblaciones" 4ara conocer la vida ! *ormación de las culturas ne+ras americanas, es
necesario no sólo hacer investi+ación en archivos subalternos, tanto nacionales como internacionales,
)ue tambi,n una lectura vi+ilante de los documentos coloniales )ue “re+istran los hechos ! asuntos en
*unción de la mentalidad ! de los intereses del sistema, ! en contadísimas ocasiones oímos la voz del
esclavo” #Cscensio,l/B10'&<("
4ero este m,todo no es su*iciente" Fesulta imprescindible recurrir a la tradición oral, )ue todavía
ho! sobrevive en los descendientes de los esclavos" Esto permite comprender mejor los procesos )ue
ocurrieron ! ocurren en la de*inición de esas culturas" En la prctica de la investi+ación, este abordaje
pretende romper con el mapa conceptual colonial ! con los estudios de nuestra historio+ra*ía
positivista, pues sólo así “las historias comienzan a contarse desde abajo hacia arriba, en vez de arriba
hacia abajo” #$i+nolo,'//L01(" 9e este modo autores como Ccosta 8ai+nes, Cscensio, García, no sólo
plantean una reinversión epistemoló+ica en el proceso de construcción del conocimiento histórico, sino
)ue tambi,n procuran llamar la atención sobre la necesidad de una epistemolo+ía )ue tome en cuenta
no solamente la palabra mantenida a trav,s de los si+los en las sociedades americanas por los
descendientes a*roamericanos, sino tambi,n de una hermen,utica )ue ha+a una lectura menos
prejuiciada de los documentos coloniales, )ue rompa con la he+emonía conceptual de los
con)uistadores"
Huentes documentales, ar)ueoló+icas ! orales son los instrumentos *undamentales para reivindicar
a las culturas desplazadas0 “es hora de entender )ue la realidad social est descrita por la +ente de
diversas maneras ! en diversas *uentes con su propio len+uaje, )ue aun)ue para al+unos resulte
ordinario, es ,se el len+uaje )ue expresa su realidad social ! la constru!e al mismo tiempo”
#García,'//%(" En este sentido, lo importante es el proceso en el cual la historia deja de ser un re+istro
de acontecimientos, de hechos pasados acaecidos en un determinado lu+ar, para ser creación, sin
perder su esencia, la a*irmación de la propia conciencia, a trav,s de la reconstrucción del sentido de la
propia tradición cultural ! la recuperación de a)uello )ue las cate+orías euroc,ntricas no pudieron ver"
-a interpretación del período histórico del esclavismo en Genezuela ha estado marcada, no
solamente por las teorías positivistas, *uncionalistas, psicolo+istas, sino tambi,n por un absoluto
desprecio por las ne+ros"#Ccosta 8ai+nes,'/B1(" 4or ello $i+uel Ccosta 8ai+nes considera necesario
iniciar la re*utación de las versiones le+adas por los con)uistadores, ! sobre todo las )ue a*irmaban
)ue su*rían ms los amos )ue los esclavos, así como tambi,n en las )ue se ha calumniado a los
a*ricanos, con absoluta ausencia de sentido socioló+ico0
=oda la sociedad colonial descansó en Genezuela sobre las espaldas poderosas de los a*ricanos ! sus
descendientes, sobre su valor ! su extraordinaria resistencia, tambi,n sobre su inteli+encia ! su entereza,
sobre su capacidad ina+otable de esperanza ! su indoble+able espíritu de rebeldía" 4ara mostrar todo esto era
indispensable una obra inicial, para rescatar el lu+ar común, del olvido, de los prejuicios ! la injusticia, todo el
valor constructivo de la existencia de los esclavos ne+ros en la historia de nuestro país #Ccosta
8ai+nes,'/B10'M("
Casi sin excepción, los estudiosos de las culturas ne+ras en Cm,rica, en*atizan la necesidad de
estudiar la vida de los a*ricanos ! sus descendientes durante la ,poca colonial de Cm,rica" Cl respecto
Cscensio nos dice )ue muchos ritos, modos de vida, bailes, cantos e instrumentos no se pueden
comprender sin la re*erencia a la sociedad colonial !, en al+unos casos, sobre todo en el terreno
reli+ioso, sin la evocación a C*rica" 3Nui,nes ! cómo eran los esclavos en Cm,rica5 Es una pre+unta
)ue se hace Cscensio para poder responder otra0 3Nui,nes ! cómo son los descendientes de esclavos
ne+ros, ho! en día5 Esta re*lexión de $ichaelle Cscensio cobra ma!or relevancia si tomamos en
cuenta )ue0
IJKel colonizador *ijó las culturas a los territorios ! las localizó atrs en el tiempo de la ascendente historia
universal de la cual la cultura europea era un punto de lle+ada ! una +uía para el *uturo I"""K nos damos cuenta
en tales le+ados coloniales son un espacio de acumulación de *uria )ue no se articula teóricamente, por)ue la
teoría ha estado siempre del lado del civilizador de los le+ados coloniales, nunca del de la *uerza dividida entre
la civilización ! la barbarie #$i+nolo,'//L0%("
Csí tambi,n, es necesario poner de relieve )ue a los esclavos traídos de C*rica se les i+ualó bajo el
nombre de “ne+ros”, sin atender su diversidad ! especi*icidades culturales" -os con)uistadores los
identi*icaron con características subhumanas0 simple objeto mercantil, ser humano in*erior, apto
solamente para trabajos *ísicos" -os tra*icantes desde un primer momento, tenían claro las
especi*icidades ! características de cada +rupo ,tnico, en provecho de la institución colonial" -a razón
*undamental para borrar las especi*icidades de cada una de las etnias )ue convivían en las tierras de
Cm,rica, era convertir a los a*ricanos en instrumentos de trabajo, en cosas, vaciados de cultura ! de
historia"
El estudio del período esclavista en el país, se torna importante para poder entender *enómenos
actuales del primer orden, como son la discriminación racial, la intolerancia ! el endorracismo" En este
sentido, $ichaelle Cscensio a*irma )ue este período histórico0
IJK es precisamente donde sembró sus raíces la ideolo+ía racista contra el ne+ro, observando así mismo )ue
la esclavitud, con la violencia del modo de producción correspondiente inclu!ó como componente ideoló+ico
esencial, “la desvalorización del hombre ne+ro ! a su cultura0 no habría )ue estudiar la cultura del ne+ro,
por)ue simplemente el ne+ro no tendría nin+una #Cscensio,'/B10'&<("
Cl i+ual )ue $i+uel Ccosta 8ai+nes, autores como $ichaelle Cscensio ! -i+ia $onta.ez, consideran
mu! importante el estudio del período esclavista en el país para poder entender *enómenos actuales
de primer orden, como son la discriminación racial, la intolerancia, el endorracismo" En este sentido,
$ichaelle Cscensio a*irma )ue en este período histórico “es precisamente donde sembró sus raíces la
ideolo+ía racista contra el ne+ro”, observando así mismo )ue la esclavitud, con la violencia del modo
de producción correspondiente inclu!ó al racismo como componente ideoló+ico esencial, “la
desvalorización del hombre ne+ro contribu!ó a desvalorizar su cultura, no ha! )ue estudiar la cultura
del ne+ro, por)ue simplemente el ne+ro no tendría nin+una”" #Cscensio, $"? '/B1"'&<(" Estos autores,
pioneros de los estudios antropoló+icos en Genezuela han hecho importantes aportes en la
aproximación a procesos contemporneos como la discriminación racial, al ser de*inidos como
constructos sociales )ue emer+en de procesos intersubjetivos" 9e allí )ue en la incorporación del
abordaje transdiciplinario, autores como -i+ia $onta.ez desde la perspectiva de la psicolo+ía social
plantea )ue una vez enraizada la ideolo+ía racista puede sobrevivir de di*erentes *ormas !
mani*estarse de maneras solapadas, “pero existir solapadamente no si+ni*ica no existir, sino )ue se
trata de una presencia real, activa, sólo )ue no o*icializada ni explícita”" #$onta.ez,'//<0%/("
Investigar para transformar
El trabajo de García ha estado delineado por la investi+aciónOacción, es*orzndose por sistematizar
los di*erentes contenidos sobre su “raza”#<(, etnia, historia ! especi*icidad" Esto ha venido
expresndose en investi+aciones de casos de estudios con una visión desde “adentro”, )ue parte de
reconocer la diversidad ! pluralidad cultural latinoamericana" Fesulta necesario destacar los trabajos
)ue sobre el tema desarrolló Juan 4ablo 8ojo #'/&LE'/1B( considerado uno de los pioneros de los
estudios a*rovenezolanos con una visión desde “adentro”" Este intelectual, nativo de Curiepe #Estado
$iranda(, maestro de escuela, escritor, compositor, poeta contribu!ó a desarrollar ! estimular la
construcción del sentimiento de identidad cultural ne+ra" 4uede a*irmarse )ue la obra de Juan 4ablo
8ojo reco+e en su visión ! creación una +ran preocupación por su +eo+ra*ía ! una *irme posición en
de*ensa de los pobladores de la re+ión" Cl hablar de su obra, -iscano a*irma )ue sus trabajos
constitu!en un valiosísimo aporte al problema del ne+ro en Genezuela #-iscano,'/;&0/&(, García nos
dice )ue “8ojo *i+ura como uno de los ne+ros )ue tenía una posición en cuanto al amor a la tierra ! su
+ente" 8e caracterizó por el en*o)ue ! en la presentación de los temas, por)ue siempre habló !
de*endió al ne+ro” #García,'//L0;<("
Csí mismo García ha impulsado ! realizado una serie de acciones de or+anización ! participación,
orientadas a la trans*ormación de las comunidades a*rovenezolanas, cu!os propósitos iniciales son
luchar por una ma!or participación en la vida política ! económica ! poner en las a+endas públicas
planteamientos reivindicativos )ue abran espacios de dilo+os públicos con el *in de buscar la
*ormulación de políticas ! acciones propias )ue tiendan a reducir la pobreza ! mar+inalización de estos
sectores excluidos, así como tambi,n *omentar la construcción de movimientos sociales mediante el
activismo cultural, como las )ue describir, a continuación"
Cl re+resar del Con+o, la labor de García no se limita a comprobar los aportes de la cultura
a*rosubsahariana en Genezuela, in*ormación )ue no se )ueda en el conocimiento sino )ue de una
*orma particular, los procesa, los reconstru!e ! las devuelve a las propias comunidades, tanto del
Con+o como Genezuela, realizando una amplia labor de di*usión ! divul+ación, escribiendo libros,
elaborando artículos para revistas ! periódicos, participando en talleres, dictando con*erencias tanto
nacionales como internacionales
En '/BL retorna nuevamente a C*rica para realizar conjuntamente con $aría Eu+enia Esparra+oza,
la película “Salto al Atlántico”#1(" El uso de medios tecnoló+icos est mu! di*undido entre actores
sociales con propósitos culturales ! de or+anización social ! política" 8u prctica social lo lleva a
establecer interconexiones múltiples con otras or+anizaciones ! a iniciar interacciones con otras
sociedades !6o actores del mundo, como por ejemplo, la realización de este cortometraje puso en
contacto a comunidades de C*rica con comunidades de Cm,rica ! viceversa, mostrando a la primera la
existencia de la Cm,rica Ae+ra ! a la Cm,rica Ae+ra, la existencia de la tierra de sus ancestros"
4ara García, existe una historia )ue se con*i+ura en un determinado tiempo ! espacio, pero )ue es
ne+ada, )ue es nacional pero no o*icial, )ue ha sido subestimada por los anlisis positivistas, con una
connotación pro*undamente racista" >istoria )ue la escuela no dejó entrar en sus aulas, pero )ue
permanece en la oralidad de los abuelos" “Chucho” García empieza a contar su propia historia ! de*ine
la “etnohistoria” como “cuestión del presente de nuestros pueblos, )ue en la lar+a lucha han
reinventado la vida para sobrevivir" @n reinvento con el cual hemos inventado viejos ! nuevos
invasores, sin perder nuestra esencia en un tiempo dial,cticamente continuo ! cambiante al mismo
tiempo” #García,l//%(" Cdems de ser constructor de la historia es militante de esa historia"
Huentes documentales, ar)ueoló+icas ! orales son los instrumentos *undamentales para reivindicar
a las culturas desplazadas0 “es hora de entender )ue la realidad social est descrita por la +ente de
diversas maneras ! en diversas *uentes con su propio len+uaje, )ue aun)ue para al+unos resulte
ordinario, es ,se el len+uaje )ue expresa su realidad social ! la constru!e al mismo tiempo”
#García,'//%(" En este sentido, lo importante es el proceso en el cual la historia deja de ser un re+istro
de acontecimientos, de hechos pasados acaecidos en un determinado lu+ar, para ser creación, sin
perder su esencia, la a*irmación de la propia conciencia, a trav,s de la reconstrucción del sentido de la
propia tradición cultural ! la recuperación de a)uello )ue las cate+orías euroc,ntricas no pudieron ver"
-a revisión crítica de la historia escrita desde las perspectivas euroc,ntrica es *undamental para
desmiti*icar los prejuicios )ue han acompa.ado el estudio de la contribución de C*rica al proceso de
con*i+uración cultural americano, ! antes esta situación, los actores locales estn produciendo estudios
mu! concretos sobre realidades particulares ! es así como “esas memorias ! esas interpretaciones son
tambi,n elementos claves en los procesos de #re( construcción de identidades individuales ! colectivas
en sociedades )ue emer+en de períodos de violencia ! trauma” #Jelin,%&&'0//(" García a*irma )ue el
estudio de la presencia a*ricana en Genezuela ha sido limitado, hasta ahora, en el campo de la
investi+ación0
Cl+unas veces da la impresión de )ue se )uiere hacer un borrón al pasado ! optar por el clich, de )ue somos
mestizos, sin reconocer con sinceridad )ue para lle+ar a este mestizaje IJK se transitó por una lar+a lucha
entre sectores dominantes ! dominados, entre europeos, amerindios ! a*ricanos IJK" En el estudio de la
presencia a*ricana en Genezuela han dominado, por un lado, los en*o)ues caracterizados por un *olPlorización
en*ermiza de los di*erentes aportes de los +rupos ,tnicos a*ricanos a las con*i+uraciones culturales
venezolanas, ! por otro lado, el en*o)ue histórico ne+ativista, )ue pretende anular los aportes morales !
políticos de los a*ricanos ! sus descendientes, al proceso libertario venezolano #García,'//&0 L%("
@no de los recursos para en*rentar la he+emonía de la cultura occidental *ue la tradición oral,
memoria colectiva )ue permite a los pueblos trasmitir, de +eneración en +eneración, su historia ! sus
relatos, su construcción sobre una realidad transcurrida" “Chucho” García comienza a reconstruir la
historia local, re+ional, a partir de la palabra, dndole valor a la oralidad ! poder a sus interlocutores"
Este abordaje desa*ía los saberes constituidos para tomar en cuenta campos )ue el saber he+emónico
había i+norado, con una óptica distinta a la de autores )ue constru!en la historia con el mapa
conceptual de los vencedores" -a recuperación del uso de los len+uajes mar+inados ! el
reconocimiento de la di*erencia son asuntos de importancia política creciente incorporada en las
a+endas de los or+anismos internacionales"
Movimientos sociales y organizaciones afrovenezolanas
C *inales de los a.os setenta, insur+en en -atinoam,rica, movimientos sociales )ue se estructuran
en torno a determinantes de culturas particulares, )ue privile+ian ló+icas ms autónomas de dinmica
social ! *ormas menos instrumentales de prctica política" Cparecen como *ormas nuevas de hacer
política ! de esta manera a en*rentarse a la crisis de las instituciones políticas tradicionales de ese
período histórico" $uchos de los planteamientos )ue es+rimen estos movimientos no se trans*orman
en demandas al sistema político, apuntan sobre todo a a*irmar una identidad cultural, son las luchas de
de*ensa comunitaria, cu!a meta principal se orienta a la preservación o supervivencia des sus
miembros, o a luchar contra la desor+anización producida por la situación de crisis del momento" -a
presencia ! coexistencia de etnias dan ori+en a movimientos de protesta ! de a*irmación cultural ! sus
reivindicaciones se orientan en *unción de sus particularismos culturales )ue van desde los )ue
intentan el rescate o preservación de pueblos indí+enas, hasta las luchas por la revitalización de las
culturas tradicionales, )ue emer+en rede*iniendo los ejes de con*licto o las *ormas seculares de luchas"
8us acciones son ms )ue todo simbólicosEexpresivas"
Genezuela no escapa de este *enómeno" 8ur+en, a *inales de los sesenta iniciativas como el
movimiento vecinal, el *eminista, el ambientalista, todos con un alto contenido político, estos +rupos en
su ma!oría, eran liderados por anti+uos diri+entes )ue venían de la militancia en los partidos políticos
comprometidos con la insur+encia armada" 2tro *enómeno a tomar en cuenta es )ue los intelectuales
de la iz)uierda venezolana revalorizan “la cultura tradicional a *in de reivindicar la cultura nacional”
#Qshibashi,%&&'0'%(" 8e da el au+e de un movimiento de resistencia cultural ! las discusiones sobre la
identidad nacional estn en el tapete"
En Caracas, en los barrios del oeste de la capital, sur+e un movimiento cultural comunitario donde
la tradición a*rovenezolana se convierte en el eje de articulación de las distintas or+anizaciones, los
elementos culturales de procedencia a*rovenezolana ju+aron un rol central, adems de la valorización
de su cultura" -a construcción de nexos de solidaridad entre los habitantes de estas comunidades son
objetivos mu! presentes en estas a+rupaciones culturales, es así como las luchas reivindicativas
ocupan lu+ar primordial dentro de las acciones desarrolladas, pues parten de la consideración de la
lucha cultural como una respuesta a los problemas )ue caracterizan a los sectores populares"
4odemos rese.ar a +rupos de acción cultural )ue tuvieron una actuación relevante en este período
histórico, el +rupo Ca.on, si+ni*icando con este nombre “el amanecer de una nueva ,poca” ! cu!o
director *undador es Ficardo -inares" Q+ualmente Charles Aora, miembro director *undador de la
Csociación Cultural @rbana, a*rovenezolano con una lar+a experiencia como militante de la cultura
popular dentro de distintas institucionales culturales, particularmente a*ro, )ue junto a Carlos Ca.as
establecen contacto con otros diri+entes de los barrios del oeste de Caracas, trabajando una idea de
crear una estructura )ue permitiera el encuentro de estas iniciativas aisladas ! crear un vasto
movimiento de actores )ue bus)uen alternativas a las necesidades de la comunidad" 2tro diri+ente,
Crnoldo 7arroso, del barrio -omas de @rdaneta, contribu!e a la *undación de +rupos musicales en el
barrio donde vive, “=ambor ! Cuerdas” ! es director del +rupo “Cumbe” ! 4residente el Cteneo de
Catia" -a Csociación Cultural @rbana a+rupó or+anizaciones como Ca.on, =ambor ! Cuerdas,
=radición ! Canto, Cumbe, el 7ambú, la 4atria 7uena, el 4ueblo para el 4ueblo" #Charier,%&&&0%M1(
En esa misma ,poca, en 8an C+ustín del 8ur, barrio )ue recibe una *uerte inmi+ración de 7arlovento
sur+e el +rupo @n 8olo 4ueblo, en un principio interpretando música boliviana ! chilena, lue+o, con la
participación de los cultores de distintas re+iones del país ! apo!ados en la investi+ación sobre la
música popular venezolana, “se +anan el respeto ! popularidad a nivel nacional, tanto por la
autenticidad en la expresión musical como por la diversidad de su repertorio" Cl inicio de su carrera,
este +rupo tuvo un compromiso social ! político de iz)uierda” #Qshibashi,%&&'0'<("
-as prcticas expresivas jue+an un papel mu! importante como elemento cohesionador de +rupos
en el reclamo de sus particularidades" Clrededor de la música, enarbolada como particularidad ,tnica
racial, pobladores de las comunidades a*rovenezolanas se reúnen ! autoEor+anizan, estableciendo
objetivos claros ! metas concretas ! este planteamiento se convierte en un elemento a+lutinador de
+rupos en reclamo de sus demandas, )ue se cohesiona alrededor de un planteamiento reivindicativo,
territorialmente identi*icado" Esta actividad no solamente tiene como objetivo el rescate de las
tradiciones, la especi*icidad de su música, el or+ullo ,tnico, sino )ue utilizando el potencial simbólico e
identitario, es el punto de partida para orientar los reclamos ! reivindicaciones en *unción de sus
necesidades ! particularismos, donde se alternan demandas propias de los actores sociales al sistema
político con demandas propiamente culturales"
-a construcción de identidades colectivas, motorizadas por la identi*icación de necesidades, se
convierte en motor de lucha por derechos ! tambi,n en el dise.o de nuevas prcticas or+anizativas,
)ue impulsen una participación no mediadas por jerar)uías ! representaciones partidistas, sino
+estada en la movilización ! la lucha, llevando esto a la con*ormación de sujetos basados en la lucha
por derechos, ! en consecuencia, de una nueva idea de ciudadanía como +uía para la acción de una
estrate+ia política" En el modelo de democracia actual, +randes sectores de la población permanecen
excluidos de los bene*icios ! derechos )ue teóricamente o*rece el mismo"
Cdems de propiciar una autoconciencia de raza, la actividad política de Jesús García tiende a
estimular, or+anizar, ! a propiciar luchas por una ma!or participación de la comunidad a*rovenezolana
en la escena política local, re+ional, nacional, +lobal" $s )ue el contenido de su obra, buscamos
resaltar el trabajo de intelectuales )ue como Jesús “Chucho” García se desenvuelven tambi,n en el
campo de la promoción cultural, ! desde esta trinchera desarrollan sus estrate+ias a *avor de la
construcción de un movimiento orientado no solamente a la preservación de los particularismos, sino
tambi,n con las perspectivas de *acilitar las posibilidades de intervención en esas dinmicas, sociales,
! así contribuir a impulsar las trans*ormaciones de las comunidades a*rovenezolanas"
-a or+anización ! consolidación de or+anizaciones a*rovenezolanas es una de las prcticas )ue los
líderes a*rovenezolanos han impulsado en las últimas dos d,cadas del si+lo RR ! podemos citar como
ejemplos el =aller de Qn*ormación de la Cultura C*rovenezolana, Hundación C*roam,rica ! la Fed de
2r+anizaciones C*rovenezolanas, estas dos últimas con un pro!ección nacional e internacional"
Taller de Información y Documentación de la Cultura Afrovenezolana
En esta perspectiva, García, junto con otros diri+entes comunitarios, en la d,cada de los ochenta,
impulsa, or+aniza ! coordina el =aller de Qn*ormación ! 9ocumentación de la Cultura C*rovenezolana"
Esta or+anización est constituido por líderes comunitarios de 7arlovento #Estado $iranda(, 7obures
#Estado Sulia(, -a 8abana #Estado Gar+as( ! Caracas #9istrito Capital(" C partir de estas re+iones,
inician un trabajo de pro!ección nacional ! comienzan a insertarse en los escenarios públicos, a +anar
espacio en la sociedad civil, proceso )ue se acrecienta ! )ue se ha convertido en una nueva
modalidad de lucha"
-a construcción de una identidad a*rovenezolana es el elemento concientizador, movilizador, )ue
alude a ciertas condiciones de base compartidas colectivamente ! )ue son es+rimidas en la propia
acción" C su vez, estos +rupos se identi*ican con su realidad, preservando su identidad ! valorando sus
propios recursos naturales, evitando alejarse de su historicidad e idiosincrasia, tambi,n a*irmado un
derecho a decidir sobre el *uturo de sus localidades, tornndose una realidad compleja )ue trasciende
los aspectos socioeconómicos" Ao se trata de una postura etnoc,ntrica, sino de la valorización de la
diversidad de *ormas de vida, de pluralismo cultural en contraposición con la cultura homo+eneizante
de la modernidad" Como bien lo a*irma $artín ! 2choa “las culturas locales ! re+ionales se revalorizan
exi+iendo cada día una ma!or autodeterminación, )ue es el derecho a contar en las decisiones
económicas, construir sus propias im+enes ! narrarnos sus propios relatos”" #$artín !
2choa,%&&'0''M("
Entre los objetivos de trabajo )ue el =aller sea plantea es reivindicar lo “a*ro” desde las
comunidades de base con un discurso de “autoapropiación” ! autonomía, para incidir en las
trans*ormaciones sociales" Es ,sta una primera *ase de su pro!ecto de “autoconciencia”, de
“autoreconocimiento” de una propuesta cultural a*roamericana" Con esto se pretende no solamente
)ue la +ente se reconozca como perteneciente o descendiente de esta “raza”, sino crear un despertar
en describir, construir ! solidi*icar una identidad propia"
Con esto se pretende no solamente )ue la +ente se reconozca como perteneciente o descendiente
a*rovenezolano6a, sino crear un despertar en describir, construir ! solidi*icar una identidad propia, a
partir de la valoración de su diversidad cultural erradicar el endorracismo, así como tambi,n reconocer
! dar a conocer los aportes de este +rupo ,tnico a la con*i+uración de la cultura venezolana" 8i+uiendo
a -i+ia $onta.ez, racismo ! endoracismo caminan paralelamente" El endorracismo se constitu!e en un
proceso de reproducción activa ! contradictoria de los prejuicios racistas por parte de las mismas
personas discriminadas ! son *actores )ue inhiben la autoidenti*icación como ne+ro6a !
a*rovenezolano6a" El endorracismo no solamente lleva en sí un comportamiento de descali*icación
hacia los otros, sino )ue tambi,n conlleva a la autodescali*icación en tanto sujeto producto del
mestizaje los cuales emer+en en procesos históricos ! sociales diversos"
Estimular la autoestima ! el or+ullo de ser a*rovenezolano ! pasar a una revalorización )ue
replantee con di+nidad ! or+ullo la a*ricanía, constitu!e una tarea *undamental para luchar contra el
sutil prejuicio ! la solapada discriminación racial, presente en la sociedad" -as comunidades
a*rodescendientes no solamente estn haciendo un llamado hacia la re*lexión ! retrospección de su
propia identidad ! participación nacional sino tambi,n, un llamado a combatir ! cambiar al mismo
tiempo situaciones de prejuicios existentes" 8in embar+o, este es un problema di*ícil de erradicar, pues
la ideolo+ía del mestizaje, )ue acarrea el mito )ue han construido las ,lites de una democracia racial,
donde “todos somos i+uales”, continúa obstaculizando )ue +ran parte de la población a*rodescendiente
rea*irmen su identidad cultural, social ! política
Esta actividad lo llevó a recorrer las distintas comunidades a*rovenezolanas para dictar talleres,
realizar encuentros, seminarios ! otras actividades orientadas a +enerar la “autoa*irmación” cultural" El
desarrollo de la primera *ase del pro!ecto hizo posible la con*ormación un mapa carto+r*ico de los
asentamientos de a*rovenezolanos6as, principalmente en poblaciones de la costa venezolana,
7arlovento #estado $iranda( costa de Cra+ua ! Galles de Chuao #estado Cra+ua( así como en las
poblaciones de 7obures #estado Sulia(, ! poblaciones de los estados Carabobo ! Taracu!" $s tarde
se amplia el radio de acción a otros estados de la Fepública" @n estudio realizado por el 7anco
Qnteramericano de 9esarrollo #'//B( in*orma )ue estas comunidades, anti+uos enclaves de esclavos,
son poblaciones vulnerables ! mar+inadas ! han sido permanentemente excluidas de los pro+ramas !
pro!ectos de desarrollo0
-os descendientes directos e indirectos de los viejos esclavos ! ne+ros libres de la colonia si+uen
perteneciendo predominantemente, a los sectores populares, oprimidos, realizando los trabajos ms
descali*icados, menos remunerados ! )ue exi+en ma!or *uerza *ísica, compartiendo siempre el mbito social
de escasos bene*icios #$onta.ez,'//<0;'("
Es así como el problema de la discriminación racial ! cultural hacia el ne+ro se encuentra
íntimamente li+ado al problema +lobal de injusticia social, así como tambi,n se encuentra li+ado a
otras *ormas de discriminación social0 hacia las mujeres, hacia las poblaciones indí+enes, hacia los
homosexuales, hacia la inmi+ración de cierta procedencia" -a realización de una serie de pro+ramas
sociales, )ue bene*icien a la ma!oría de estas comunidades ne+ras, así como el trabajo por una mejor
calidad de vida en las comunidades a*rovenezolanas, estructurado en un pro+rama de lucha
relacionado con aspectos ecoló+icos, educativos ! culturales, son elementos persistentes en el
accionar de estos actores sociales ! )ue propenden al *ortalecimiento de la sociedad civil ! el
desarrollo de la democracia"
Este período #'/B%E'//%(, potenciado con el sur+imiento en di*erentes países de a+rupaciones
a*roamericanas, marca tambi,n la participación de las or+anizaciones en *oros internacionales,
empezando intercambios con otros países como Cuba, Colombia, 7rasil ! Aicara+ua" -a Con*erencia
realizada el 8ao 4aulo, 7rasil en '/B%, )ue en parte estaba dedicada a la mujer ne+ra en Cm,rica
-atina ! el Caribe, ! ms tarde el Con+reso realizado en Cuba en '/B1, estimula a diri+entes )ue como
Qrene @+ueto sentían la necesidad de constituir una or+anización )ue luchara por la visibilización de la
situación )ue atraviezan las mujeres ne+ras venezolanas )ue las coloca en una doble discriminación,
por ser ne+ras ! por ser mujeres, así como tambi,n la necesidad de adoptar una plata*orma de lucha
orientada al mejoramiento de las condiciones de vida de estas mujeres" Es conocido el carcter
matricentral de la *amilia popular venezolana, en la cual la mujer es “centro” de toda responsabilidad"
8ur+e en Genezuela la 2r+anización de @nión de $ujeres Ae+ras"
undación Afroam!rica"
9esde su constitución esta or+anización, )ue *unda ! preside “Chucho” García, ha motorizado las
iniciativas li+adas al tema de la ne+ritud en Genezuela, por lo menos en los últimos diez a.os, ! ha sido
la voz cantante de la población a*rovenezolana" Esta Hundación es una or+anización sin *ines de lucro,
la cual sur+e a raíz del Colo)uio Qnternacional C*ricaECm,rica Feencuentro Cncestral, auspiciado por la
@AE8C2 ! realizado en Caracas en l//<" 9esde su inicio ha contado con el apo!o de esta Qnstitución
a trav,s del 4ro+rama 9ecenio $undial para el 9esarrollo, ! de la 9irección de 9esarrollo Fe+ional de
Consejo Aacional de la Cultura #C2ACC( ! se ha dedicado a la di*usión ! rear*imación de las culturas
de ori+en a*ricano, no sólo en el país, sino tambi,n en el Caribe ! U*rica"
El sur+imiento de la Hundación consolida un pro!ecto )ue se inicia con la creación del =aller de
Qn*ormación ! 9ocumentación de la Cultura C*rovenezolana, pero con una pro!ección nacional e
internacional" Con C*roam,rica se re*uerzan ! aumentan las interconexiones locales6nacionales,
apo!ados siempre en la investi+ación acción ! manejando siempre los temas propuestos por las
comunidades mismas, “se trataba de *avorecer la emer+encia de poblaciones ne+ras unidas a traves
de su or+anización ! deseando a*irmarse como actores del desarrollo económico, cultural, social !
político #Chairer,%&&&(" Crticulados local, re+ional, nacional ! +lobalmente, los actores sociales )ue
*orman parte ! estn li+ados a esta or+anización, buscan construir un movimiento a*rovenezolano e
insertarse en procesos de lucha ! reivindicaciones, )ue rompan con las viejas estructuras consolidas !
+eneren nuevos valores ! prcticas de ciudadanía"
-a Hundación desarrolla tres líneas *undamentales de trabajo" -a primera es la investi+ación
sistemtica, desde el punto de vista de la tradición oral en las comunidades a*rovenezolanas,
asesorías e implementación de talleres, con*erencias, seminarios sobre la temtica a*ricana !
a*roamericana" -a se+unda es de publicaciones" -a edición de la Fevista C*ricam,rica la cual ha
venido cumpliendo un papel de conexiones entre intelectuales, tradicionalistas e investi+adores de
C*rica, Europa, el Caribe, ! el Aorte ! 8ur de Cm,rica" -a Fevista C*ricam,rica abre un espacio de
di*usión de temas e investi+aciones de intelectuales de Cm,rica -atina ! el Caribe, así como de otras
re+iones del mundo )ue trabajan la cultura ne+ra" 4or último, la línea de los *estivales0 el Encuentro de
4ercusión ! la celebración del 9ía de la $ulticulturalidad, el cual se lleva a cabo el '% de 2ctubre"
C*roam,rica aspira a convertirse en la primera re*erencia histórica sobre la especi*icidad musical de
ori+en a*ricano en Genezuela, como resultado de una convivencia e investi+ación participante con los
cultores, ellos esco+en el tema, son trasladados a estudios pro*esionales de +rabación" El pro!ecto
abarca la +rabación de %& discos compactos, el cual inclu!e expresiones musicales distintivas tanto de
la costa como de zonas monta.osas" -a @AE8C2 colabora con este pro!ecto ! *inancia la producción
de un compacto doble sobre música ne+ra venezolana, distribuido internacionalmente ! acompa.ado
de un *olleto explicativo en tres idiomas"
9esde su constitución, la @nión de $ujeres Ae+ras ! la Hundación C*roam,rica, han tomado
conciencia de la importancia de establecer planes de acciones ! asociaciones para emprender sus
luchas" 4odríamos se.alar como lo+ros de estas dos or+anizaciones romper con una ima+en de una
Genezuela no racial, colocando en la a+enda pública de discusión el tema del “racismo, en una
sociedad no racista”#;(" -a @nión de $ujeres Ae+ras ! la Hundación C*roam,rica presentaron una serie
de proposiciones para la rea*irmación de la cultura a*rovenezolana, en el marco de las discusiones
sobre la Fe*orma de la Constitución Aacional, )ue llevó a cabo la Csamblea Aacional Constitu!ente en
el a.o '///"
El debate sobre el Cntepro!ecto de Constitución de la Fepública 7olivariana de Genezuela +eneró
un conjunto de expectativas en todos los sectores económicos, políticos, sociales ! culturales, propició
un espacio donde todos los sectores debatieron abiertamente su papel dentro del país ! ejercieron
presión por el respeto de sus di*erencias ! por nuevas demandas ciudadanas" -as proposiciones de las
or+anizaciones anteriormente mencionadas, *ueron excluidas del 4ro!ecto de Constitución, darle
apertura a ,stas sería un reconocimiento, por parte de los constitu!entistas, )ue en Genezuela existe
discriminación racial" El 4rembulo de la Constitución, de*ine a la nación en t,rminos de “multi,tnica !
pluricultural”" En Genezuela el racismo es solapado, sutil, disimulado, pero est presente en la
cotidianidad de los venezolanos, en los re*ranes populares, en las expresiones diarias, en el papel )ue
se le asi+na a los ne+ros en las novelas de televisión, en los estereotipos de belleza, en el
blan)ueamiento, en las descali*icaciones" -os constitu!entistas apartaron un problema )ue día a día
viven los a*rovenezolanos, )uienes consideran )ue no es su*iciente )ue esta nación sea declarada
como “multi,tnica ! pluricultural”, sino )ue es necesario retomar la discusión para proponer
modi*icaciones en la reci,n aprobada Constitución, solicitando reconocimiento explícito de los
derechos de las comunidades a*rovenezolanas, de la misma manera )ue se hizo con las comunidades
indí+enas" Cl i+ual )ue los indí+enas, los a*rovenezolanos6as constitu!e una comunidad )ue posee
condiciones sociales, culturales ! económicas di*erentes a otros sectores de la colectividad nacional !
es necesario abrir espacios de dilo+os públicos con el *in de arribar a consensos )ue determinen
políticas ! acciones propias )ue *avorezcan a estos +rupos, con la *inalidad de reducir la pobreza, la
mar+inalización ! la exclusión de las minorías ,tnicas ! raciales"
En el campo de la *ormulación de le+islaciones, otras or+anizaciones han lo+rado avances !
reconocimientos en sus le+islaciones, a saber0 En 7rasil el +obierno del 4residente Cardozo aprobó la
-e! contra la discriminación racial ! la penalización de la misma en el a.o '//B" En Colombia en el
marco del proceso constitu!ente en el a.o '//%, se reconoce la propiedad colectiva de las tierras )ue
ha ocupado la población ne+ra en las zonas rurales ribere.as de los ríos de la Cuenca del 4ací*ico !
establece mecanismos de protección de la identidad cultural ! de los derechos de las comunidades
ne+ras como +rupo ,tnico" En Ecuador, el $ovimiento C*roecuatoriano elaboró un Cntepro!ecto de -e!
de 9e*ensa de los a*roecuatorianos" En 4erú el +obierno aprobó la -e! Cntidiscriminatoria ! en
Aicara+ua *ue aprobada la -e! de la Costa Ctlntica, donde est asentada la ma!oría de la población
ne+ra a*ronicara+uense, reconociendo su territorialidad" En 7olivia ! Genezuela, los a*rodescendientes
impulsan re*ormas para incorporar el reconocimiento expreso de los derechos de las comunidades
a*rodescendientes, con sus características ! necesidades"

Red de #rganizaciones Afrovenezolanas
En el a.o %&&& se constitu!e la Fed de 2r+anizaciones C*rovenezolanas,#M( presidida por
Jesús “Chucho” García e inte+radas por ms de L& 2r+anizaciones C*rovenezolanas de los estados
Cra+ua, 7olívar, Carabobo, -ara, $iranda, Taracu!, 8ucre, Sulia 9istrito Hederal, Gar+as, )ue son los
estados donde se concentra la ma!or población a*rovenezolana" En la ma!oría de estas
or+anizaciones la cultura es uno de los aspectos de ma!or cohesión ! unidad comunitaria" Cl respecto,
$ato visualiza0
IJK la existencia en Cm,rica -atina de un amplio campo de prcticas intelectuales en cultura ! poder, el cual
no solo comprende a los medios universitarios ! la producción de “estudios” )ue asumen la *orma de
publicaciones acad,micas, sino tambi,n otros tipo de prcticas )ue tambi,n poseen carcter re*lexivo ! )ue se
relacionan con los diversos movimientos sociales, por ejemplo0 *eminista, indí+ena, a*rolatinoamericanos, de
derechos humanos, etc" #$ato,%&&'("
En su accionar, estos intelectuales desarrollan diversas experiencias de trabajo con distintos tipos
de poblaciones, )ue son intelectualmente valiosos, estas experiencias se han venido expresndo en
investi+aciones de casos de estudios con una visión desde adentro, )ue parte de reconocer la
diversidad ! pluralidad cultural de estos +rupos" -a importancia de la re*lexión ! la investi+ación se
expresa en el 4rimer Encuentro Aacional de Qnvesti+adores C*rovenezolanos #%&&'(, promovido por la
Fed de 2r+anizaciones C*rovenezolanas ! cu!o tema central partió de las si+uientes pre+untas
+eneradoras0 3Nu, motiva a investi+ar5 3Nu, *uentes de investi+ación hemos utilizado5 34ara )u, se
ha investi+ado5 34uede el investi+ador a*rovenezolano construir un modelo de investi+ación partiendo
de la subjetividad5 En esta reunión se consideró )ue el proceso de investi+ación desde las
or+anizaciones a*rovenezolanas debe partir de los si+uientes puntos de re*erencia0
Primero0 reconocer )ue la ma!oría de las investi+aciones realizadas sobre los procesos
históricos, culturales, reli+iosos, económicos, sociales, políticos, raciales de lo a*rodescendientes,
le+itimadas por los en*o)ues acad,micos, las estructuras +ubernamentales e intelectuales no
reco+en en su totalidad el sentir ! la percepción de nuestras comunidades"
Segundo: estas investi+aciones lejos de contribuir a los procesos de trans*ormación de las
condiciones de racismo, discriminación ! exclusión histórico, social ! cultural han *omentado la
inmovilización ! pasividad de los a*rodescendientes, convirti,ndoles objetos de estudios,
desconociendo sus saberes, *ra+mentando los mismos en una *olclorización ! musei*icación
mortuoria sin sentido histórico"
Tercero: la desmemorización histórica a*ricana, la victimización, el endorracismo, la ver+Venza
,tnica ! la desesperanza aprendida constitu!en una de las barreras de ma!or contención hacia la
construcción de los a*rodescendientes como sujetos históricos para una ma!or participación
prota+ónica en los procesos históricos contemporneos” #Ccuerdo 'er Encuentro Aacional de
Qnvesti+adores C*rovenezolanos" $acanillas, Estado Halcón '1, '; ! 'M de diciembre de %&&'("
=eniendo en cuenta estas premisas, las or+anizaciones a*rovenezolanas elaboran planes
estrat,+icos para incidir en las situaciones anteriormente se.aladas ! uno de los ejes *undamentales
se ha centrado la discusión es en los cambios )ue deben darse en lo educativo, así, sur+en ideas
como la incorporación de los aspectos a*rovenezolanos en las distintas reas pro+ramticas del
4ro!ecto Educativo Aacional" 4ara ello se han elaborado una serie de su+erencias, basada en la
investi+ación de la historia ! de los procesos contemporneos de las comunidades locales !
re+ionales, desde las perspectivas ,tnicas en cada uno de los doce estados donde predomina la
presencia a*rodescendente" Estn adelantando un pro!ecto de elaboración de textos de re*erencia
para las bibliotecas de aula sobre los aportes locales, re+ionales, con una versión a*rolatinoamericana,
caribe.a ! a*ricana, en cada uno de los estados )ue con*orman la Fed de 2r+anizaciones
C*rovenezolanas"
Estas or+anizaciones tienen plena conciencia de la importancia de los cambios )ue deben darse en
lo educativo, )ue trascienden el planteamiento de la incorporación de los aspectos a*rovenezolanos en
las distintas reas pro+ramticas del 4ro!ecto Educativo Aacional" Catherine Walsh, citando a Jos,
Chal a*irma )ue0
En el Ecuador, todos sabemos )ue la educación )ue nos imponen en nuestras comunidades ne+ras responde
a la intención de consolidar un pro!ecto de nación )ue no reconoce particularidades culturales ! )ue por el
contrario promueve la idea de una país donde todos somos i+uales" -os ne+ros ms )ue nadie sabemos )ue
esto no es verdad” #Chala en Walsh,%&&'0/(
I"""K la etnoeducación representa visón, prctica ! meta compartida entre los varios pueblos a*roecuatorianos,
una propuesta )ue no solo supera las di*erencias +eoculturales sino )ue constru!e unidad alrededor de un
pro!ecto nacional diri+ida a la violencia epist,mica ! colonial #Waslh,%&&'("
=rabajar para lo+rar cambios en los contenidos )ue se imparten en la escuela, )ue no nie+ue una
historia ! una cultura, luchar por el reconocimiento de su especi*icidad en el marco de la diversidad
cultural venezolana es una meta importante a cumplir"
-a Fed de 2r+anizaciones C*rovenezolanas es de*inida como un instrumento de articulación de ejes de inter,s
en los campos de la cultura, educación, salud, a+ricultura, +,nero, tecnolo+ía, economía ! sociedad, )ue
aspira contribuir a un desarrollo sustentable de las comunidades" 8u accionar est orientado a or+anizar ! a
luchar por la ma!or participación de estas comunidades en la vida económica ! políticas" Generalmente los
pro+ramas se estructuran en torno a determinantes de necesidades particulares de las comunidades ! las
propuestas de estas or+anizaciones tambi,n abarcan otros aspectos como la de*ensa del medio ambiente de
las zonas donde habitan, ! )ue se ha convertido en *actor a+lutinador de estos +rupos, asediadas por los
constructores de complejos vacacionales, la de*ensa de los campesinos en su luchas por la consecución de
tierras para cultivar, al+unos de ,stos descendientes de los anti+uos cimarrones, como es el caso de los
campesinos de los estados Cojedes, Halcón ! Taracu!, así como la de*ensa ! la recon)uista del derecho al
mar de los pescadores de la costa, *rente al desalojo de los due.os de los clubes vacacionales"
Estas or+anizaciones han tomado conciencia )ue para encausar las luchas en la consecución de
necesidades ! aspiraciones de las mismas ! para la inclusión en los pro+ramas de desarrollo, )ue
estn en proceso de elaboración tanto por or+anismos nacionales como internacionales, es necesario
la articulación de las distintas or+anizaciones comunitarias presentes en el mapa político del país ! la
interconexión por parte de las comunidades a*rovenezolanas" mencionadas, así como tambi,n la
estructuración de una sólida propuesta pro+ramtica, con visión de lar+o plazo, como arma política,
)ue contribu!an la de*inición de políticas claras )ue den cuenta de las necesidades de la población
a*rodescendiente, tomando en cuenta sus características especí*icas, en especial mediante la
incorporación de su propia visión de desarrollo en los planes ! pro+ramas desarrollo, con plena
participación de los6as a*ectados 6 as en el dise.o, ejecución, evaluación ! pro!ección de pro+ramas de
desarrollo" Jesús “Chucho” García ha estado ! est al *rente de un número importante de iniciativas
)ue tienen )ue ver con el impulso ! devenir de ,stas or+anizaciones -a Fed de 2r+anizaciones
C*rovenezolanas parece ser el semillero de diri+entes de este movimiento, donde !a se *orma la
+eneración de relevo" Estas or+anizaciones han dependido ! dependen del carisma ! de las múltiples
relaciones personales de Jesús “Chucho” García )ue han hecho posibles las contribuciones tanto de
or+anismos nacionales, como de or+anismos internacionales"
-a cooperación )ue brindan tanto or+anismos nacionales como internaciones a estas
or+anizaciones locales, en ocasiones pueden servir de vehículo le+itimador de sus políticas, pues las
estrate+ias de intervención suelen trans*ormarse en ejecutorias de líneas de trabajo de estos
or+anismos, en una construcción unidireccional de los intereses de ,stos ! no en una construcción de
un modelo alternativo, por tanto participativo, en el cual se involucren todos los actores sociales en el
proceso de toma de decisiones"
Internacionalización de los actores afrovenezolanos
En los a.os noventa, C*roam,rica inicia los encuentros con or+anizaciones de otros países en
alianzas multi,tnicas )ue trasciende lo local, en creciente interrelación entre los distintos actores
locales de otros países ! actores +lobales" Con el *ortalecimiento de las or+anizaciones “a*ro” en
di*erentes países, )ue reclaman la participación política ! sociocultural en los mismos, se hace notoria
la necesidad de insertarse en las luchas +lobales contra la exclusión de la población ne+ra en los
+randes planes de desarrollo de cada uno de los países, ! por este motivo se dan interrelaciones entre
actores sociales de Genezuela con otros actores sociales asentados en diversos espacios
transnacionales, nacionales, locales" Estas interconcexiones e intercambios internacionales han
enri)uecido la visión de los diri+entes de estas or+anizaciones ! este hecho *acilita la posibilidad de
acceder a pro+ramas )ue impulsan los actores +lobales, así como tambi,n incorporar reivindicaciones
! acciones )ue han llevado a cabo otros países de la Fe+ión, por eso )ue0
Gracias a la disponibilidad de diversos recursos, los actores +lobales no sólo promueven sus propias
representaciones ! orientaciones de acción a trav,s de sus relaciones bilaterales con actores locales, sino
tambi,n a trav,s de la promoción de eventos ! redes de trabajo entre actores locales de varios países
or+anizados en torno a sus propias representaciones I"""K" =odo esto no implica )ue esos actores locales
adopten sin ms las representaciones sociales )ue promueven los actores +lobales, sino )ue elaboran sus
propias representaciones en el marco de esas relaciones trasnacionales #$ato, %&&'("
=ras lar+as luchas de las or+anizaciones a*ro, or+anismos internacionales como la 2r+anización de
Estado Cmericanos, #2EC(, el 7anco $undial #7$(, la 2r+anización Qnternacional del =rabajo #2Q=( ! el
7anco Qnteramericano de 9esarrollo #7Q9( así como tambi,n or+anizaciones de carcter privado, como
la Hundación Dello+s, Hundación Qnteramericana, Hundación Hord, inclu!en el tema “a*ro” en sus
a+endas, )uedando así demostrada la le+itimidad de las or+anizaciones )ue trabajan en *unción del
tema “a*ro” a los ojos de las or+anizaciones internacionales ! los or+anismos multilaterales" -as
or+anizaciones a*rovenezolanas en las )ue participa García, han recibido *inanciamiento de
or+anismos internacionales para impulsar pro!ectos con comunidades a*rovenezolanas" C*roam,rica
*orma parte de or+anizaciones a nivel internacional, la primera de ,stas es la Fed Continental de
2r+anizaciones C*ro, la se+unda es la 2r+anización Continental es C*roam,rica RRQ ! la tercera
or+anización GC-CQ, Clianza Global -atinocaribe.a"
Comentarios finales
“Chucho” García, basndose en su propia experiencia como investi+ador militante, se ha dedicado
a estudiar ! reconstruir la historia de los a*rodescendientes en Genezuela, no sólo para conocer la
memoria histórica, sino tambi,n para +enerar conocimientos sobre las condiciones de vida de los
,stos, sobre la propia realidad histórica ! cultural a trav,s de un proceso de investi+aciónEacción"
El propósito +eneral de ,stas bús)uedas ha sido el desarrollo de perspectivas de anlisis
alternativos )ue expli)uen las condiciones sociohistóricas ! culturales particulares ! )ue hacen ,n*asis
en la necesidad de reconocer las especi*icidades culturales" García establece un dilo+o permanente
entre el pasado ! el presente, para rescatar del pasado lo aportes de los a*rodescendientes ! hacerlos
visibles en la historia de la creación de la cultura venezolana, para articularlo a una acción
trans*ormadora, en la mira de la construcción de un movimiento )ue luche por la dirección social de la
historicidad de la colectividad a*rovenezolana Feconstruir procesos ! experiencias al interior de estas
prcticas )ue rescatan ! reinventan conocimientos desle+itimados “)ue trastornan el blan)ueamiento !
la colonización interna ! )ue buscan la intervención en los mbitos de la cultura ! el poder”
#Walsh,%&&'0%("
Cl abordar la obra de Jesús “Chucho García desde la perspectiva de los “estudios ! otras prcticas
latinoamericanas en cultura ! poder”, hemos )uerido destacar por un lado el papel prota+ónico de
actor6autor, *acilitador de procesos de trans*ormación sociocultural en la construcción de
or+anizaciones a*rovenezolanas, al tiempo de valorar el aporte )ue a la academia brinda la
con*rontación, coincidencia o discrepancias entre el conocimiento o*icializado ! este “otro”
conocimiento )ue emer+e de la aproximación crítica de la vida cotidiana" Hinalmente nos resta invitar a
*uturas re*lexiones sobre la coexistencia de múltiples *ormas de or+anización )ue rompen con visiones
re*ractarias, homo+,neas, encasilladas en únicos paradi+mas de intervención, nuestra invitación es a
pensar en esas “otras” or+anizaciones )ue en ocasiones ! tal vez con las mejores intenciones no son
valoradas o tomadas en consideración cuando se asume como modelo las or+anizaciones con
personalidad jurídica, l,ase0 *undaciones o asociaciones civiles, sirva entonces re*lexionar sobre esos
“otros6otras prcticas ! esos otros actores”"
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4ajuelo, Famón #%&&'(0Anibal 1ui2ano: *ontribuciones al campo de cultura ! poder3" 4onencia presentada en
la QQQ Feunión del Grupo de =rabajo “Cultura ! 4oder” del Consejo -atinoamericano de Ciencias 8ociales
#C-CC82(, Caracas, %/ de Aoviembre al ' de 9iciembre de %&&'"
Walsh, Catherine ! Juan García #%&&'(0 0%l emergente pensar a"roecuatoriano. #e"le4iones -des.de un
proceso3" 4onencia presentada en la QQQ Feunión del Grupo de =rabajo “Cultura ! 4oder” del Consejo
-atinoamericano de Ciencias 8ociales #C-CC82(, Caracas, %/ de Aoviembre al ' de 9iciembre de %&&'"
Encuentro y desencuentros de los “saberes”
en torno a la africanía “latinoamericana”
Jesús “Chucho” García
i
Tres enfoques privan a la hora de acercarse a los llamados estudios de la africanía en el contexto
definido como “latinoamericano” desde un punto de vista regional más no cultural:
El Primero
Está referido a los enfoques académicos que clasificó y sigue clasificando aritrariamente con un
aga!e instrumental “científico” el mundo de la africanía"
#a academia en torno a los estudios afro no tiene más de setenta a$os% cuando en la década de los
a$os veinte &'()*+ estudiosos desde la disciplina antropológica &,ers-ovits% .rti/% 0ina 1odrígue/%
2astide% posteriormente 3guirre 2eltrán% 3costa 4aignes% 3rthur 1amos+% o en la etnohistoria &2rito
5igueroa% 6osé #uciano 5ranco% 7oreno 5raginals+ comien/a a acercarse a la africanía e intentar
definirlas"
#os pioneros de los estudios de la diáspora afrosusahariana en la llamada 3mérica #atina y el
8arie% como el caso del aogado 5ernando .rti/ de 8ua% perciían a los afrodescendientes como:
9:; una ra/a que a!o muchos aspectos ha conseguido marcar característicamente la mala vida cuana
comunicándole sus supersticiones% sus organi/aciones% sus lengua!es% sus dan/as% etc"% y son hi!os legítimos
suyos la ru!ería y el $a$iguismo% que tanto significan en el hampa de 8ua &.rti/%'('<:=>+"
Esta primera cercanía de .rti/ hacia la cultura afrocuana% estimulado por el criminalistas italiano
8esare #omroso% fue prologada por este criminalista expresando lo siguiente: “8reo acertadísimo su
concepto sore el atavismo de la ru!ería de los negros% aun en los casos en que se oservan fenómenos
medianímicos% espiritistas e hipnóticos% pues estos ?ltimos eran tamién muy frecuentes en la época
primitiva” &idíd":''+ #omroso llamaa a este primer esfuer/o de acercamiento a la africanía “Etnología
8riminal”% evidenciando ello un acercamiento a ese “otro@o!eto” con un aparato conceptual racialmente
pre!uiciado% entendiendo por prejuicio:
9:; un con!unto de sentimientos% de !uicios y% naturalmente% de actitudes individuales que provocan Ao al menos
favorecen% y en ocasiones simplemente !ustificanA medidas de discriminación" El pre!uicio está vinculado con la
discriminación 9""";" 4in emargo% el pre!uicio racial asume formas extremadamente diversas% y conviene distinguir
entre el pre!uicio racial propiamente dicho% el pre!uicio de color% el pre!uicio de clase en una sociedad multirracial
Aes decir% que comprenda muchas ra/as que viven !untas pero formando estratos superpuestosA y por ?ltimo%
el pre!uicio étnico o cultural &2astides%'(<*:'B@'<+"
.tros de los pioneros en los estudios de la africanía en #atinoamérica% fue el rasile$o 1aymundo
0ina 1odrígue/% médico de profesión% que e!erció como profesor de 7edicina #egal en 2ahía &2rasil+:
9:; 0ina 1odrígue/ escriió sore el negro y el mesti/o rasile$o% preso en las teorías científicas de su tiempo%
defendió tesis hoy inadmisiles% como las desigualdades raciales% la degeneración del mesti/a!e y las
consecuencias en el orden político y social de estos puntos de vista y social &1odrígue/ en 1amos%'(C):)C)+"
Tanto 0ina 1odrígue/ como .rti/% emprenderían otros traa!os% a!o esta concepción% en los llamados
campos folclóricos y religiosos de las culturas afrodescendientes" 0ina 1odrígue/% se quedó entrampado
en los pre!uicios% .rti/ en oras posteriores avan/a hacia una mayor comprensión de la africanía y en la
definición del término afrocubano en su ora “Los negros brujos”:
En ese liro introdu!e el uso del vocalo afrocuano% el cual evitaa los riesgos de emplear voces y acepciones
pre!uiciadas y expresaa con exactitud la dualidad originaria de los fenómenos sociales que nos proponía
estudiar" Esa palara ya haía sido empleada en 8ua una ve/% en '>C<% pero no haía cua!ado en el lengua!e
general como lo esta hoy día &Darcía 8arran/a%'((B:'*+"
#os primeros traa!os de .rti/ entusiasman a otros investigadores cuanos a iniciarse sore esta
temática creando la Sociedad de Estudios Afrocubanos en el a$o '(=(% editando una revista a!o el
nomre de Estudios Afrocubanos"
Este camino aierto por .rti/% comien/a a interesar a otros estudiosos académicos sore esta
temática y para el '* de octure de '(C= se crea en 7éxico la Fundación Instituto Internacional de
Estudios Afroamericanos% con la finalidad de reali/ar estudios de las polaciones negras de 3mérica en
sus aspectos iológicos y culturales y sus influencias en los puelos 3mericanos &Darcía%'(>(:'B+"
Este Enstituto% tuvo vida efímera y sólo editaron varios n?meros de la revista Afroamérica. Tenía varias
funciones:
'"@ 8olectar% ordenar y distriuir a los goiernos de los países% a las instituciones privadas y a los
individuos interesados informaciones sore lo siguiente:
a@ Envestigaciones científicas referentes a las polaciones negras de 3mérica"
@ #egislación% !urisprudencia y costumres con referencias a las mismas% especialmente en sus
relaciones con el resto de la polación"
c@ 3ctividades de las demás sociedades y centros de estudios relacionados con los mismos temas"
d@ .tros materiales que puedan ser utili/ados por los goiernos% centros de estudios o particulares en
concordancia con los fines de este instituto"
)@ 1eali/ar investigaciones científicas
=@ .rgani/ar conferencias% cursos de estudios% exposiciones y otros actos de divulgación"
En este instituto convergieron históricamente los pioneros de los estudios afroamericanos desde las
perspectiva académica como 7elville ,ers-ovits% quien va a influenciar a futuros investigadores
académicos sore esta temática% tamién se encontraan 3rthur 1amos &rasile$o+% 6ulio #e 1everand
&cuano+% 6aques 1omain &haitiano+"
Es la academia norteamericana que va a marcar enormemente los estudios afroamericanos de la
época teniendo como centro de producción de conocimiento e interpretación de la africanía a la
Fniversidad de 0orthGestern a través del Hepartamento de 3ntropología que dirigía ,ers-ovits"
Encontramos así un corolario de enfoques como: áreas culturales% relativismo cultural% reafirmación
folclórica% foco cultural% sincretismo religioso% entre otros" 3 partir de allí la academia% comien/a a normar
los saeres producidos por los afrodescendientes% muchas veces irrespetuoso% pocas veces en su !usta
dimensión como “saer real” &,ers-ovits%'(C)+"
Ior otro lado el surgimiento de la etnohistoria% como disciplina académica% intenta reconstruir la
historia de los afrodescendientes &para el caso vene/olano+ teniendo su cuna en 7éxico con el
antropólogo y etnólogo 7iguel 3costa 4aignes y el historiador 2rito 5igueroa" 3costa 4aignes intenta
reconstruir procedencias de las etnias africanas así como sus descendientes en la construcción de la
vene/olanidad% hasta ahora empa$ada por una historia oficial desde los vencedores:
0o se puede cimentar una nueva interpretación simplemente en los materiales mane!ados por 3rcaya% Dil 5ortoul%
Jallenilla #an/ y otros" Ior la simplísima ra/ón de que ellos haía hecho su expurgos en los documentos" Ka
eligieron% entresacaron% dieron sentido a cuanto emplearon" 0osotros vamos a los archivos" #o examinaremos
todo% dentro de lo posile% y encontraremos sentido nuevo en lo visto” &3costa 4aignes en Darcía% sLf+
Ior su parte% 2rito 5igueroa% reivindicando las luchas políticas% demografías% el prolema tierra@
esclavos% los cuales fueron aportes significativos en cuanto al acercamiento al afrodescendiente como
sujeto histórico% dando otro enfoque de esta temática% en Jene/uela% más allá del reduccionismo
folclórico:
#a lucha de los esclavos negros en el periodo colonial es uno de los aspectos más significativos de la historia
social vene/olanaM pero% cuando se revisa el material iliográfico existente% se oserva que% en lo general% los
historiadores nacionales% si no guardan in!ustificale silencio% se limitan a deformarla &2rito Darcía%'(>N:)*N+"
El resultado de estos primeros acercamientos académicos es el siguiente:
Primero
Objetualización de los y las afrodescendientes% que aparentemente no tenía un conocimiento propio
de su cultura"
Segundo
Oue sus aportes a las ideas de independencia de los países de 3mérica #atina% no existieron y que los
cimarrona!es históricos% la reconstrucción de espacios lierados conocidos como 8ume% Ialenques o
Ouilomos% eran para “reproducir imperios africanos” y no para construir espacios liertarios en nuevos
contextos" &3claramos que excluimos a 2rito 5igueroa y 3costa 4aignes que dieron nuevos elementos
etnohistóricos para demostrar la importancia de la participación de los africanos y sus descendientes en
movimientos preindependentistas+
Tercero
Hesconocimiento por completo del retorno de africanos y afrodescendientes a Pfrica durante y
después de la esclavitud produciéndose un rico intercamio de saeres que hemos denominado la
“dispora del retorno”"
Cuarto
Egnorancia de los procesos innovadores y creativos de los afrodescendientes en las distintas
dimensiones de la cultura en el mal llamado nuevo mundo o la mala definición del espacio 8arie"
En síntesis diríamos con 2astide que:
Es necesario precisar las conquistas definitivas logradas en el periodo '()*@'(N*: 1etroceso del
etnocentrismo y los pre!uicios antiraciales que marcaan los primeros liros de 0ina 1odrígue/ y
5ernando .rti/" 4i quedó cierto etnocentrismo fue en la selección de los temas" 4ólo se estudiaa el
negro como elemento diferente con una cultura propia% una religión africana% etc"% y no como elemento
integrante de la sociedad gloal" &2astide%'(<*:')C@')N+"
Hestaca más adelante 2astide que:
9:; desde el punto de vista científico se evidencia un avance progresivo desde la investigación puramente
etnográfica a la investigación etnohistórica y a la investigación psicoetnohistórica 9:; avance progresivo de la
pura descripción a la conceptuali/ación: en el caso de ,ers-ovits y de sus discípulos% aplicación de la teoría
funcionalista &2astide%'(<*:')N+"
4in emargo% haciendo oservaciones críticas el etnólogo y afrorasile$o Hescorodes Hos 4antos
dice que:
“Ka en un traa!o anterior alertáamos sore los prolemas emergentes de la posición del investigador% que hace
que traiga consigo un aga!e académico% un pasado e historia personal% con referencias directas a la clase@cultura
a que pertenece" Tamién resaltáamos y anali/áamos los pro y los contra de la posición de actor y oservador%
seg?n perteneciese o no a la comunidad cultural enfocada 9:;" 4e$aláamos que el científico oservador por
más prevenido que sea% no puede fácilmente despo!arse de su propia historia y del cuadro de referencias de la
ciencia en su propio proceso histórico y que el actor% miemro participante del grupo% podría no perciir las
relaciones astractas y estructurales del sistema que vive" Hestacáamos así dos perspectivas: desde afuera y
desde adentro% perspectivas que son difíciles más no imposiles de complementar"” &Hescorodes% '(<<: ''<+ &')+
En este primer enfoque de aproximación académica hacia la africanía% la reivindicación del su!eto% es
decir el afrodescendientes% estuvo nulado y museificado en una estructura de análisis conceptual que no
se atrevía correr riesgo en el sentido de darle la vo/ a quienes protagoni/aan sus propias producciones
culturales" #a academia los interpretaa% en la mayoría de los casos despectivamente y muy pocas veces
en su !usta dimensión de actores sociales% culturales% religiosos y políticos"
El Segundo Enfoque
4e circunscrie al intelectual &muchas veces sin la preparación académica% pero con unos referentes
marcados por los discursos del desprecio hacia las otras culturas% salpicados de romanticismo% exotismos
y satanismos% escogiendo disciplinas como la literatura% la m?sica y las artes en general para interpretar
la “africanía”% y en otras oportunidades con enfoques romanticista y hasta endoracistas% y por ?ltimo el
llamado intelectual orgánico &a la manera Dramsciana+
Fnos de los aspectos diferenciados en cuanto al aorda!e de la africanía en 3mérica #atina% desde lo
intelectual% estuvo signado por la surgente “negritud” &8esaire@4enghor+ y el inomio mulatez!mestizaje
&Duillén@Iales 7ato+% que privó en la percepción de la africanía en la mayoría de los intelectuales de
3mérica #atina" 3mas tendrán una relación en la trilogía cultura@política y poder"
El poeta martinique$o% miemro del Iartido 8omunista 5rancés y alcalde de 5ort de 5rance
&7artinica+ en sus inicios% expresaa lo siguiente:
,ay un hecho evidente: la negritud ha acarreado ciertos peligros" ,a tenido la tendencia a convertirse en escuela%
tendencia a convertirse en iglesia% tendencia a convertirse en teoría% a convertirse en ideología" Estoy a favor de
la negritud desde el punto de vista literario y como ética personal% pero estoy en contra de una ideología asada
en la negritud" 0o creo en lo asoluto que la negritud pueda resolverlo todo% en particular estoy de acuerdo en
ese punto de vista con quienes critican a la negritud sore ciertos usos que de ella han podido hacerse: cuando
una teoría% pongamos por caso literaria% se pone al servicio de una política% creo que pasa a ser infinitamente
discutile &8esaire%'(B>:'=>+"
#a “negritud” permitió una reivindicación y acercamiento a lo “afro” desde las perspectivas de los
intelectuales africanos &4enghor+ y afrodescendientes &8esaire% Hamas% Irice 7ars+"
El poeta afroestadounidense #angston ,ughes lideri/a% algo similar con el 1enacimiento de ,arlem%
en Estados Fnidos &0ueva Kor-+ y tra/a línea con 0icolás Duillén en 8ua" ,ughes en su tercer via!e a
8ua donde tenía muchos amigos desconocidos en el mundo como 0icolás Duillén con quien después
va a participar en la Duerra civil espa$ola" En #a ,aana% ,ughes oserva la existencia de un grupo de
afrocuanos% durante los a$os treinta% denominado El "lub Atenas donde “en esa época no se ailaa
rumas entre las paredes del 3tenas% porque en 8ua% en '(=*% la ruma no era considerada una dan/a
respetale entre las personas de uena familia" #os ?nicos que ailaan ruma eran los pores y los
desarraigados% los tah?res y los caalleros en usca de !uerga” &,unghes%'(N(:'B+ 3llí el poeta nos
expresa el fenómeno del endoracismo por parte de una clase media negra que para tener aceptación en
la sociedad cuana se negaa a aceptar parte de sus valores culturales expresado en la ruma"
Entelectuales por la vía del ensayo% la m?sica y la literatura se aproximan a la africanía como 5ernando
.rti/% 3le!o 8arpentier &8ua+% 5ernando 1omero &Ier?+% #uis Iales 7ato &Iuerto 1ico+% Qapata .livella
&8olomia+% Fslar Iietri% 1amón Hía/ 4ánche/% 7anuel 1odrígue/ 8árdenas% 1ómulo Dallegos% Esael
3ret/ y 5elipe 1amón de 1ivera &Jene/uela+"
Hentro de la mulate/ se expone la visión sexual y sensual de la mu!er afrodescendientes con las
nalgas grandes% senos desproporcionados% laios gruesos" Ioemas de Iales 7ato titulado “#ulata $
Antilla” &Iales 7ato%sLf+ y el poema “#ulata” de 0icolás Duillén recogen una versión de la mulate/ como
propuesta cultural"
#a mulate/ constituye una vía para destacar deformadamente% en la mayoría de los poemas de la
década de los a$os =*% C* y N*% la presencia afrodescendiente en el plano literario" Iero la mulate/
posteriormente se va prolongando diluyentemente hasta dar paso a la visión de un mesti/a!e pre$ado de
ruptura con la ancestralidad africana que ha quedado como solución a una fórmula simplista para reducir
la comple!idad cultural de la llamada 3mérica hispana en la síntesis del mesti/a!e más próximo a la
propuesta cultural eurocéntrica" 3 ello% es decir a esta visión del mesti/a!e% se le suma el lusotropicalismo
del intelectual y sociólogo rasile$o Dilerto 5reire% que intentó% con esta concepción ausentar la
afrorasile$idad% precisamente en el país% que después de Pfrica susahariana% es donde haitan más
afrodescendientes"
En este campo se entrete!e una aproximación “teórica” hacia lo afro% en la mayoría de los casos con la
visión casi estrictamente occidental &herramientas y percepciones europeas y norteamericanas+ que en
no pocos caso los mismo descendientes de africanos se descontextuali/aan de su propia realidad para
asumir el discurso del otro% llegando hasta posesionarse de una visión endoracista de su propia realidad"
&7i!ares%'((BM Darcía%)**'+"
3le!o 8arpentier fi!a posición con respecto a la definición de lo afrocuano para lan/ar su visión del
mesti/a!e% lo cual resume una posición significativa en 3mérica #atina y el 8arie" Esta posición quedó
plasmada en una entrevista con el periodista espa$ol 6oaquín 4oler 4errano:
A6oaquín 4errano: R#a verdad es que usted profundi/ó mucho en el estudio del fol-lore cuano%
de la m?sica de su tierraS
A8arpentier respondeA: 5ui iniciado en el estudio de es fol-lore por el que fue maestro de
maestro en la materia% Hon 5ernando .rti/% que arió en el 8arie la vasta cantera de eso que
llamaan entonces las %a&ces Africanas o el Afrocubanismo% un término completamente impropio"
A6oaquín 4errano: Iero todavía se sigue usando" Aagrega el periodistaA
A3" 8arpentier: 7alas costumres" ,aiéndose incorporado el negro de Pfrica al mundo
americano desde hacía cuatro siglos% incrustado en el mundo del 8arie% ese homre se haía vuelto
un criollo" #o que en 3mérica #atina se empe/ó a nomrar así% y que explica tantísimas cosas% el
criollo% como ya lo decía el Enca Darcila/o de la Jega en los alores del siglo TJEE% lo es tanto el hi!o
de espa$oles% nacido en 3mérica como los hi!os de negros% nacidos en 3mérica% como los mesti/os
de indios con espa$ol o con negro que huieran nacido en 3mérica" Eso es algo que esta
perfectamente claro: todos los que huieran nacido allá" Es decir% todos los nacidos en 3mérica%
fuesen cuales fuesen sus raíces% eran criollos" En consecuencia% huiera sido más !usto decir Fol'lore
"ubano y la m?sica cuana% pero se empleaa la terminología equivoca de lo afrocuano
&8arpentier%'(>N:CC>+
8uando el musicólogo y ensayista 8arpentier afirmaa se “empleaa” el término afrocuano% podemos
decir% después de algunos a$os de investigación en 8ua &'(>)@'(((+% que la afrocuanía fue tomando
cada ve/ más fuer/a como representación social de los afrodescendientes cuanos donde la m?sica fue
un factor de reafirmación como m?sica afrocuana lideri/ados con grupos tales como Era-ere &Iremio
Drammy '(<>+ y #os Jan Jan &Drammy )**'+" Iero ese esfuer/o de 8arpentier tomó fuer/a en otras
esferas de las representaciones sociales afrocuanas% cuando se trató de conceptuali/ar las
representaciones religiosas como la 1egla de .cha% Uongo o 3a-uá como religiones sincréticas y
folclori/adas como lo plantean ensayistas y novelistas como 7iguel 2arnet y otros estudiosos de las
religiones afrocuana contemporánea como 6es?s Duánche/ cuando dice que:
9:;esta forma de religión tampoco es hoy afrocuana% sino sencillamente cuana% ya que su práctica haitual
dentro del país y su diseminación internacional ha estado reali/ada por personas cuanas radicadas tanto en
8ua como en otros países de 3mérica y Europa &Duanche/%'((B+"
#a mayoría de estos intelectuales contriuirían a crear referencias endoraciales introyectadas en un
amplio sector de las comunidades afrodescendientes ya que sus poemas% sus canciones% sus persona!es
de novelas% sus ensayos históricos y percepciones culturales eran reproducidos socialmente en las
escuelas y centros culturales legitimados por los goiernos% muchas veces en los discurso y prácticas
guernamentales"
3mos saeres% tanto el intelectual como el académico fueron mediados a través de la F0E48. en
sucesivos encuentros y congresos desde '(BB hasta nuestros días" En estos encuentros pocas veces
fueron invitados los afrodescendientes como su!etos históricos a decir “su propia palara”% sus propias
reflexiones" En '((C la F0E48. lan/a el proyecto La %uta del Escla(o% a?n en vigencia% para dar
respuestas a las relaciones históricas entre las culturas afrosusaharianas y su diáspora en las 3méricas%
trató de crear puentes% pero los resultados de estos esfuer/os no han trascendido a las comunidades
afrodescendientes% de ahí nuestras criticas aiertas a este tipo de iniciativas% que a nomre de “Pfrica y la
diáspora” hemos venido eso/ando en los ?ltimos a$os:
8on todo el respeto que tengo hacia la F0E48.% creo que los representantes de nuestro continente en el "omité
"ient&fico Internacional% poco o nada tienen que ver con las nuevas tendencias de reflexión y concienti/ación
sore la herencia africana en nuestros países 9"""; poco tienen que ver y que hacer con una praxis de compromiso
hacia la producción de conocimientos que tengan un impacto real en nuestras comunidades que viven en
condiciones de neoesclavitud &Darcía%'((N+"
Estas críticas generaron camios en la representación del 8omité 8ientífico Enternacional del proyecto
La %uta del Escla(o en cuanto a la representatividad en dicho 8omité de intelectuales y académicos
afrodescendientes"
El Su!eto "ist#rico $frodescendiente
El Tercer Enfoque
4e coloca en las perspectivas del su!eto@o!eto% es decir la construcción codificada desde “adentro”%
de su propio mundo con su propia elaoración conceptual" El punto de partida de este factor está
determinado por los actores o activistas que parten del autorecocimiento como afrodescendientes%
cuando reflexionan desde sus propias prácticas y deciden sistemati/ar dichas prácticas con su propia
su!etividad y como dice 5reire:
Iorque admira el mundo y por ello lo o!etiva% porque capta y comprende la realidad y la transforma con su
acción reflexión% el homre es un ser de la praxis" 7ás a?n: el homre es praxis% y porque así es no puede
reducirse a mero espectador de la realidad ni tampoco a mera incidencia de la acción conductora de otros
homres que lo transforman en “cosa”" 4u vocación ontológica que él dee existenciar% es la de su!eto que opera
y transforma el mundo 9"""; la situación concreta en la cual se generan los homres o!etos tamién generan los
homres su!etos &5reire%'(<>:C=+"
8onsidero que es en este marco% poco conocido% en cuanto a la producción de visiones%
conceptuali/aciones% categorías% que podemos contriuir a una discusión aierta con los otros dos
factores anteriores% tanto el intelectual% como el académico"
8omo dice 7ato:
Iienso que una manera fructífera de comen/ar es visuali/ando la existencia en 3mérica #atina de un amplio
campo de practicas intelectuales en cultura y poder% el cual no sólo comprende a los medios universitarios y la
producción de estudios que asumen la forma de pulicaciones académicas% sino tamién otros tipos de prácticas
que tamién poseen carácter reflexivo y que se relacionan con los diversos movimientos sociales &por e!emplo:
feministas% indígenas% afrolatinoamericanos% derechos humanos% etc"+"
Estas otras prácticas involucran no sólo la producción de estudios como tamién otras formas con componentes
reflexivos% o de producción de conocimientos" 3lgunas suponen traa!o con diversos grupos de polación en
experiencias de autoconocimientos% fortalecimiento y organi/ación% otras son de educación popular% otras se
relacionan con los quehaceres de creadores de diversas artes &7ato%)**':)'+
En lo que hemos denominado la visión desde adentro es significativa los traa!os pioneros de 6uan
Ialo 4o!o% afrodescendiente vene/olano quien en su ensayo )emas * Apuntes Afro(enezolanos &'(C=+
se aproxima tímidamente en torno a lo afro con interrogantes y comparaciones con el resto de 3mérica:
8uando halamos del afro vene/olano% nos preguntamos pro que difiere éste del antillano% del rasilero del de las
otras regiones de 3mérica" Iensamos tamién que los conocimientos que tenemos sore esta materia son muy
pores" 3 pesar de que lo negro% en un sentido general% ha influenciado notalemente nuestra literatura% nuestra
m?sica y nuestro arte" Heemos confesar sin emargo% que de un tiempo para acá se ha ganado mucho a este
respecto &4o!o%'(C=+
4o!o ciertamente gano espacios en periódicos de circulación nacional para difundir sus
investigaciones de la cultura afrovene/olana que hi/o en la región de 2arlovento% Jene/uela% donde nació
y otras comunidades de origen africano" 4u novela +oche ,uena +egra% fue una propuesta literaria para
interpretar la situación social y política de su localidad con su propio lengua!e" En distintos países de
3mérica #atina alguno o alguna que otro u otra afrodescendiente comen/aría a reflexionar su situación de
exclusión% racismo y discriminación" Iero es en la década de los a$os setenta cuando% el proceso de
autoreconocimiento comien/a a ganar terreno para reivindicar el rol de actor" En 8olomia% en la ciudad
de 8ali% a!o la coordinación de 7anuel Qapata .livella y la organi/ación de la 5undación 8olomiana de
Envestigaciones 5ol-lóricas% la 3sociación 8ultural de la 6uventud 0egra Ieruana y el 8entro de Estudios
3frocolomianos% se organi/a El -rimer "ongreso de la "ultura +egra de las Américas% donde asistieron
representantes afrodescendientes de ,onduras% Ecuador% Ier?% Ianamá% Jene/uela% y Estados Fnidos"
En este 8ongreso se hi/o la siguiente declaración:
•Oue el negro africano fue sometido por más de cuatro siglos a la infamante esclavitud a!o el
régimen colonialista de las distintas potencias europeas"
•Oue para !ustificar la explotación se le conciió como una simple fuer/a de traa!o privada de
facultades creadoras"
•Oue los regímenes repulicanos se astuvieron de aolir la esclavitud al proclamar su
independencia de las monarquías coloni/adoras perpetuando por más de un cuarto de siglo la
explotación del negro en aierta contradicción con los ideales de liertad% igualdad y fraternidad que
proclamaan"
•Oue a!o tales goiernos repulicanos y democráticos se han mantenido contra el negro y sus
descendientes mulatos y /amos% formas discriminatorias raciales% económicas% políticas% sociales y
culturales% aiertas o enmascaradas"
•Oue la mayor parte de los misioneros% historiadores% ideólogos y antropólogos han interpretado el
aporte cultural del negro en las 3méricas acomodando sus interpretaciones a las conveniencias de
los expoliadores colonialistas"
•Oue los estudios antropológicos contemporáneos concien al homre como una célula
multicultural en permanente creación de valores espirituales y materiales cualesquiera que sean su
ra/a o el sistema socioeconómicos que lo explote"
Condena
He la manera más enérgica todas las prácticas% tesis e interpretaciones históricas del
neocolonialismo que pretenden minimi/ar la rica participación creadora del negro en nuestras
nacionalidades% proscriiendo su historia de los pensum de ense$an/a% manteniendo arreras socio@
económicas que los marginan geográfica y culturalmente de los centros de estudios% imponiéndole
salarios ínfimos y de mas formas discriminatorias"
En consecuencia invita a todas las comunidades negras del continente% a sus escritores% artistas%
antropólogos y educadores% así como a los intelectuales y goiernos demócratas que organicen la
lucha contra los re/agos de la esclavitud en 3mérica para asegurar a los negros y sus descendientes
en pleno goce de sus derechos ciudadanos &Irimer 8ongreso de la 8ultura 0egra en las
3méricas%'(>>:'BN@'BB+"
Este primer 8ongreso reivindicó el diálogo entre los actores afrodescendientes que se autoreconocían
en su dimensión académica y más allá de ésta" 3llí comen/aría todo un movimiento a!o un enfoque de
nuevas tendencias interpretativas “desde adentro” que luego intervendría en la esfera de la academia% lo
p?lico y lo político" El movimiento de la década de los a$os ochenta va a reafirmar esta tendencia"
8omen/ando esa década '(>*% la F0E48. organi/a en 2arados el Encuentro -resencia "ultural
+egro Africana en el "aribe * Las Américas% donde logran participar algunos afrodescendientes militantes
de movimientos afro como Hescorodes Hos 4antos o 7anuel Qapata .livella e intelectuales y
académicos africanos como .lai Kai% quienes estalecen puentes entre los saeres y la relación
ancestral &3frica@3mérica+% destacando% este encuentro% que el o!etivo de la reunión era el estudio de
aquellos factores que vinculaan a los africanos de Pfrica con los del nuevo mundo" #a ruptura entre
Pfrica y sus descendientes en el 0uevo 7undo fue considerada como la causa de la gran amigVedad
que caracteri/a el concepto de diáspora” &Heclaración del Encuentro Iresencia 8ultural 0egro 3fricana
en el 8arie y las 3méricas%'(>*+" 7ás tarde% a!o los auspicio de la misma F0E48.% los intelectuales y
académicos afrodescendientes y africanos promueven un encuentro en 8otonou &1ep?lica Iopular de
2enín+ para estudiar los aportes culturales de los negros de la diáspora negra a Pfrica% ariendo un
campo de estudio virgen y donde las relaciones entre amos estudiosos se va a refor/ar y estalecer
relaciones de contactos e intercamios permanentes con la finalidad de reconstruir discursos%
conceptuali/aciones y reapropiaciones que conducirán al autoreconocimiento con sus seme!an/as y
diferencias" 4e trataa de un desmonta!e de visiones% ya que hasta ahora eran los europeos que
atravesaan el atlántico para estudiar a 3frica y su diáspora% ahora se estaa ariendo el camino para
que los afrodescendientes en las 3méricas fuéramos a Pfrica y los africanos vinieran a 3mérica para
hacer estudios de reconstrucciones etnohistóricas y culturales" En ese marco en '(>C y '(>N otuve una
olsa de traa!o de F0E48. para hacer una investigación sore la .ispora de los /ongos en las
Américas * los Espacios "aribe" Eso me permitió via!ar al 8ongo y reconstruir una historia com?n"
Iosteriormente reali/amos un film en el cual los 8ongoleses y los afrovene/olanos pudieron dialogar
sore sus elementos históricos% culturales comunes" Ese film fue impactante para la reivindicación del
puente histórico de los afrovene/olanos hacia el reconocimiento de la contriución de 3frica a la
diversidad cultural vene/olana y las 3méricas"
#os puentes entre académicos% intelectuales y militantes de los movimientos afro tuvieron escenario
ganados en algunos sectores académicos" #a experiencia en la Fniversidad 4anta 7aría con el curso de
maestría sore 3sia y 3frica &'(>N@'((*+% !ugó un papel importante para formar académicos
sensiili/ados con esta temática" Iero la experiencia de mayor alcance y de relación entre la academia y
el movimiento afrovene/olano fue la creación del )aller de Estudios Afroamericanos #iguel Acosta
Saignes% que fundamos en la 5acultad de ,umanidades y Educación de la F8J &'(><@'(()+" Este
taller% que no tuvo cursos de postgrado% pero si era una cátedra lire que logró en ese lapso discutir las
diferentes metodologías% planteamientos y visiones de la mayoría de los tesistas de grados% postgrado%
doctorados y la participación de religiosos afroamericanos% traa!adores culturales comunitarios
afrovene/olanos% entre otros% que traa!aan en Jene/uela sore las culturas de origen africano y sus
realidades socioeconómicas y culturales" 4e reali/aan traa!o de extensión universitaria hacia las
comunidades% se devolvían los traa!os de investigación reali/ados en las comunidades" Ior otro lado se
organi/aron dos encuentros% uno nacional% otro internacional con la finalidad de compartir ideas y
actuali/ar conocimientos sore los estudios afrovene/olanos% afroamericanos y africanos" Esta
experiencia es similar a la que en estos momentos reali/a e impulsa la profesora 8atherine Walsh en la
Fniversidad 3ndina 4imón 2olívar en Ecuador% que comen/ó en el a$o )*** como iniciativa de
organi/aciones afro como el Iroceso de 8omunidades 0egras y el 8onse!o 1egional de Ialenques:
9:; inicialmente pensada como una serie de eventos del carácter académico y p?lico y ligado a los estudios
&inter+culturales% esta iniciativa se convirtió en un espacio permanente Ael Taller 3froA en el cual% a lo largo del
a$o% alrededor de N* representantes de los puelos negros de todo el país han discutido y deatido sore cinco
e!es centrales: identidad% ancestralidad% territorio% derechos colectivos y etnoeducación &Walsh%)**'+"
Estos dos ensayos% tanto el vene/olano como el ecuatoriano% evidencia la necesidad de que desde la
academia se ponga en práctica “otras prácticas” de diálogo hacia los sectores no académicos que a lo
largo de sus experiencias van generando otros tipos de conocimientos que será necesario incorporar a
los contenidos programáticos universitarios en las áreas de 8iencias 4ociales% tal ve/ como oxígeno ante
la crisis que ellas viven"
#a experiencia de los a$os noventa del movimiento afrodescendientes en 3mérica #atina% rese$ado
por nosotros en los dos tomos de 0lobalización1 "ultura * )ransformaciones Sociales% uica el proceso
de reivindicación de unos actores cada ve/ más protagónicos en la lucha por la equidad% !ustamente en
esa década donde:
9:; las consecuencias de la crisis estructural que viven los países de 3mérica #atina ha afectado sensilemente
la inversión en educación% nutrición y salud% lo que puede reducir el capital humano de los pores &es decir
conocimientos% información% aptitudes que les permitan conseguir traa!o+ e impedir a estos salir de la pore/a"
Iore/a crítica% pore/a extrema% asoluta hasta llegar a la indigencia% fueron y contin?an siendo los indicadores
del antiienestar y de la incivilidad proyectada hacia nuestras comunidades afrosuramericanas &Darcía%)**'+"
Es en esa década cuando el movimiento afro mas se aferra a la lucha por la intervención en los
espacios p?licos estatales% en el organismo internacional y multilateral como el 2anco 7undial y 2EH
para exigir% no mendigar% espacio de participación y respeto" Este movimiento integrado por agrupaciones
de todo el continente% con un programa sore sus morrales llegó a !ugar un papel determinante en la
)ercera "onferencia 2ni(ersal "ontra El %acismo% convocado por 0aciones Fnidas% 4uráfrica@septiemre
)**'% donde se aproó un plan de acción firmado por los representantes de los goiernos
latinoamericanos y del 8arie donde la lucha contra el racismo% al exclusión% la intolerancia y sus formas
conexas deen pasar a ser leyes nacionales% logrando así una intervención en lo !urídico y político" He la
organi/ación de los movimientos% tanto a nivel nacional como regional% va a depender que estos logros se
lleven a cao" 8omo antecedente importante destacamos el papel que ha venido !ugando la %ed de
Organizaciones Afro(enezolanas * Afrolatinoamericanas" “La %ed de Organizaciones Afro(enezolanas es
un instrumento de articulación de e!es de interés en los campos de la cultura% educación% salud%
agricultura% género% tecnología 9"""; que aspira contriuir a un desarrollo sustentale de las comunidades”
&Darcía E"%)**'+"
Puentes %osibles entre lo acad&mico' intelectual y los actores
afrodescendientes
#a experiencia de intelectuales% no afrodescendientes% y de los movimientos de los afrodescendientes
es significativo como su!etos@o!etos en la construcción de los nuevos paradigmas de la africanía" En
3mérica #atina la experiencia de Ialo 5reire para la comprensión de la africana desde la perspectiva de
la pedagogía y la experiencia cultura ha contriuido al desarrollo de estos movimientos" #a experiencia de
5reire en 3frica &Duinea 2issao% 3ngola% 4ao Tome y Iríncipe+ ha ayudado a tender puentes entre una
visión académica y la africana" El impacto de Pfrica en la praxis del pedagogo rasile$o va más allá de lo
estrictamente político" 8omo el propio 5reire afirma% su primer contacto con 3frica fue “un encuentro
amoroso% con un continente rico en experiencias% con una extraordinaria historia% ignorada
concientemente por occidente% con puelos que llevaan a cao una lucha contra la opresión% a veces en
forma silenciosa y desaperciida ante los o!os extra$os% pero no por ello menos difícil y valiente”
&5reire%'(>C:(+"
5reire vivió a 3frica en toda su rique/a y en toda su emotividad% en un proceso de conocimiento
transformador que acentuó su sensiilidad histórico socio@cultural 5reire representó para muchos
africanos y afrodescendientes lo que 7ichael 5oucault conciió como el rol del intelectual:
El papel de intelectual ya no consiste en colocarse un poco adelante o al lado para decir la verdad muda de
todos% más ien consiste en luchar contra las formas de poder allí donde es a la ve/ su o!eto e instrumento: en el
orden del saer% de la verdad% de la conciencia% del discurso" Ior ello la teoría no expresará% no traducirá% no
aplicará una práctica% es una práctica &5oucault%'(>>:(+
Esa categoría de intelectual militante% no traductor% a su paso por 3frica% transforma a 5reire en un
intelectual radical" En su radicalidad Iaulo 5reire ha luchado para arir espacios históricos a favor de la
clase traa!adora en 3mérica #atina y en Pfrica% partiendo de lo que históricamente es posile &5reire%
'(>(:'=+"
#a experiencia del académico colomiano .rlando 5als 2orda% con sus planteamientos de
Envestigación@acción@participación% contriuye como referente conceptual al enriquecimiento de las
prácticas de los afrodescendientes" 3sí en el Encuentro 7undial de Envestigación Iarticipativa reclama
que:
9:; el investigador o investigadora ase sus oservaciones en la convivencia con las comunidades% de las que
tamién otiene conocimientos válidos" Es inter o multidisciplinaria y aplicale en continuos que van de lo micro a
lo macro de universos estudiados &de grupos de comunidades y sociedades grandes+% pero siempre sin perder el
compromiso existencial con la filosofía vital del camio que la caracteri/a &5als 2orda%'((>+"
#os tiempos exigen nuevos paradigmas% nuevas relaciones entre las academias y los intelectuales y
los su!etos o actores sociales comprometidos por las transformaciones que tiendan a romper no sólo con
la exclusiones sociales% raciales% orientaciones sexuales% género o étnicas% sino con las estructuras de
cómo cocinan% condicionan y legitiman los conocimientos% y en ese sentido la experiencia del movimiento
afrodescendientes% en estos momentos podría marcar pautas y sendas a seguir"
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Culturas populares, recepción y política.
Genealogías de los estudios de comunicación y cultura en la
Argentina
1
Alejandro Grimson y Mirta Varela
*
Las críticas a las visiones totalizantes y apocalípticas de los medios de comunicación se comenzaron
a plantear en América Latina hace más de tres décadas. En los años sesenta y setenta, no se trataba de
realizar simplemente un escrutinio teórico de las concepciones de la radio, la prensa y la televisión como
“au!as hipodérmicas" #ue estupidizaban o dominaban linealmente a sus p$blicos y a los pueblos. Esa
tarea se desarrolló y esas visiones %ueron sistemáticamente criticadas también por sini%icativas
preocupaciones políticas. Las teorías hipodérmicas y de la manipulación impedían analizar y comprender
un sinn$mero de con%lictos socioculturales #ue atravesaban la vida cotidiana y las es%eras p$blicas. Al
perder de vista el con%licto, se invisibilizaban los actores sociales y sus aenciamientos políticos.
En la Arentina y, en eneral, en América Latina la “recepción" se presentó como una vía %ructí%era de
e&ploración de las sini%icaciones y la producción de sentido en los sectores populares. Este interés,
marcado por una b$s#ueda de politizar la cultura y demostrar la relevancia de los procesos simbólicos
para la política, se encontró en la base de los análisis #ue rechazan a la vez el determinismo tecnolóico
y el determinismo te&tual. 'esde a#uellos planteos casi %undacionales, entrecruzados con %ormaciones
discursivas a veces más vinculadas a la literatura, otras a la %iloso%ía, la socioloía o la antropoloía, la
cuestión de las prácticas de los su!etos ad#uirió una notable vitalidad.
Este traba!o intenta reconstruir la historia de las principales líneas de investiación y de debate sobre
las audiencias en la Arentina. El análisis de las marcas y los cambios en este proceso muestra cómo en
la Arentina se plantearon aportes y debates contemporáneos a los desarrollados por los estudios
culturales anlosa!ones, aun#ue eneralmente más inorados. 'esde ya, no se trata de ninuna
reivindicación localista, sino de mostrar cómo una especi%icidad histórico(cultural posibilitó imainar
conceptos y herramientas analíticas inoradas tanto en las historias o%iciales de los estudios culturales
)#ue nunca atraviesan el ecuador* como en ciertas modas teóricas #ue no consiuen ni #uieren escapar
de la actualidad. 'e ese modo, realizaremos un recorrido de la historia teórica de la recepción en la
Arentina, incluyendo sólo a#uellos aportes latinoamericanos #ue tuvieron una incidencia especialmente
relevante en el debate local.
Antecedentes
+no de los traba!os pioneros #ue aborda los medios de comunicación, con la peculiaridad de analizar
el luar del p$blico en relación con los mismos, es Sociología del público argentino, de Adol%o ,rieto,
publicado en -./0. 1asta entonces la marca predominante era cierto ensayismo sobre la sociedad de
masas cuyo modelo más prestiioso era La rebelión de las masas de 2rtea y 3asset. La cabeza de
Goliath )-.40*, de Eze#uiel 5artínez Estrada, es uno de los te&tos más sini%icativos de esta línea
producidos en la Arentina, e incluye capítulos críticos sobre la radio y el cine cuyo p$blico reduce a
“mucamas y porteros". Aun en te&tos contemporáneos al libro de ,rieto, como el n$mero de la revista Sur
de noviembre(diciembre de -.//, “Por la reconstrucción nacional", los medios de comunicación se
problematizan a partir del %uncionamiento de las masas. El artículo de 3uillermo de 6orre, “La
planificación de las masas por la propaganda" desarrolla el arumento de #ue el peronismo 7a cuya
denostación está dedicado todo el n$mero de la revista7 a seme!anza de otros totalitarismos utilizó8
9:; toda una técnica, una metodoloía de captación de las multitudes, de hipnotización política de las masas, basada
en principios seme!antes a los de la propaanda comercial en ran escala 9:;. <u %inalidad $ltima es poner al
=paciente> 7más #ue =cliente>7 en ciertas condiciones de insensibilidad y ena!enamiento, precipitándole hacia un
producto o un partido determinados y suprimiendo toda libertad de opción )'e 6orre, -.//*.
La urencia política y el marco de interpretación #ue asimila las masas al perro de ,avlov )la
comparación es de 6orre* tiñen la lectura del %uncionamiento de los medios durante ese período.
?

En ese conte&to, el traba!o de ,rieto se destaca por su modernidad sociolóica y su pretensión
cientí%ica, ya #ue establece una caracterización de los lectores, sobre la base de la encuesta de 3ino
3ermani realizada en -.4@ en la Aapital Bederal. La preocupación central del traba!o es sobre lo #ue
él percibe como un divorcio entre los escritores y su p$blico8 a la preunta acerca de si “CE&iste una
literatura arentinaD corresponde, en buena medida, la preunta8 CE&iste un p$blico lector en la
ArentinaD" ),rieto,-./08-@*. La respuesta #ue intenta ,rieto tiene #ue ver con la clasi%icación de los
lectores entre intelectuales, p$blico culto y un tercer rupo, el más numeroso de todos, para el cual la
%uente principal de lectura son los diarios y revistas y sólo en medida mucho más reducida, los libros. <e
trata de un rupo de clase media #ue sólo se di%erencia de los obreros por la cantidad de lecturas #ue
realiza. Laconclusión es #ue los libros de alta cultura tienen, en buena medida, el mismo p$blico #ue lee a
los escritores arentinos tanto buenos como mediocres. El dato es suestivo por#ue implica #ue la
ampliación del p$blico lector en la Arentina supuso simultáneamente la construcción de nuevos
materiales de lectura 7diarios, publicaciones periódicas, subliteratura7, pero sin a%ectar prácticamente a
la literatura arentina.
@
,or otra parte, este panorama se complica ante el crecimiento de los medios de
comunicación #ue colocan la literatura en el luar del “libro asediado" por los “sucedáneos actuales de la
lectura8 la radio, el cine, la televisión". Es decir #ue a#uellos lectores de diarios y revistas #ue estaban,
aun#ue más no %uera mínimamente, en contacto con la palabra impresa, hoy pre%ieren ir al cine.
El traba!o de ,rieto parte de una clasi%icación cultural ta!ante8 la literatura %orma parte de la alta cultura
y el resto es subliteratura. <in embaro, sus preocupaciones son centrales para la comprensión del
p$blico lector. En primer luar por#ue la de%inición de la literatura presupone el reconocimiento de sus
lectores, de allí #ue la preunta por la literatura arentina lleve implícito el análisis de su p$blico y el
cuestionamiento acerca de las pre%erencias por los autores e&tran!eros. En seundo luar, por#ue el
análisis del p$blico presupone un traba!o sociolóico de construcción de una empiria especí%ica. El mismo
será interpretado en relación con los procesos educativos #ue llevan a la constitución de ese p$blico
lector y también en relación con la materialidad de la producción editorial y mediática en eneral. Aun#ue
el interés de ,rieto se concentra en la %orma en #ue los medios de comunicación podrían llevar a la
ampliación del p$blico lector, es sini%icativo el análisis en correlación con los mismos y la consideración
del p$blico en la intersección de e&periencias culturales diversas. ,or $ltimo, la constante valoración
cultural presente en sus interpretaciones también a%ecta su de%inición del p$blico arentino ya #ue la
cultura sería vivida como espectáculo, por lo tanto, se trataría de un “p$blico(espectador" para #uien la
cultura sería “!ueo #ue entretiene o divierte con una in%inita escala de matices, pero #ue no a%ecta el
mundo real del espectador". Es decir, el p$blico es un elemento insoslayable para analizar las prácticas
culturales, pero no por su actividad o participación en las mismas. Aaracterización #ue iría cambiando a
medida #ue se comienza a reubicar la discusión sobre el p$blico en un marco comunicacional.
,artiendo de premisas similares, podemos encontrar otro antecedente en el estudio diriido por
Eeina 3iba!a sobre el p$blico asistente a una e&posición de pintura moderna en el 5useo Facional
de Gellas Artes, realizada en -.0- por el Hnstituto 'i 6ella. 3iba!a )-.04* recoía in%luencias de
3ermani y lecturas de Lazars%eld y la socioloía de la comunicación de masas norteamericana.
6elevisión, pintura, m$sica clásica y lectura de diarios se intersectan tanto en la vida de los
encuestados como en las preuntas de los encuestadores. I #uizás este $ltimo sea un dato
particularmente relevante tanto para una historia de los estudios de audiencias como para una historia
de los imainarios sobre la televisión8 a principios de los 0J la televisión ya se esbozaba como ob!eto
de estudio. En términos enerales, la investiación procuraba contribuir “a plantear los problemas de
la cultura en la sociedad moderna y, especí%icamente, de la interacción de las %ormas de la cultura
superior con las mani%estaciones masivas". 'ado el universo sobre el #ue se construyó la muestra 7
el p$blico de arte de la ciudad de Guenos Aires7 los ob!etivos de la investiación se restrinían a
“una e&ploración en el campo de las comunicaciones de masas y de su impacto en los sectores cultos
de la población de Guenos Aires" )3iba!a,-.048K*. 'e ese modo, los estudios de audiencia partían de
una de%inición a priori %uertemente valorativa de las clasi%icaciones culturales8 “cultura superior",
“sectores cultos", etc. Así, los interroantes se vinculan a de%inir “el impacto real de la cultura
LmediocreL, en #ué consiste su amenaza para la cultura superior y en #ué medida puede constituir un
escalón positivo en el ascenso cultural de las clases menos educadas" )3iba!a,-.048-4*.
<in embaro, esto no oscurece su propio valor en tanto interroaciones pioneras8 “el estudio de la
audiencia de estos medios y de su impacto en ella vale, en tanto los medios de comunicación son
indicadores de trans%ormaciones sociales y canales de modernización o, en su caso, de masi%icación"
)3iba!a,-.048.*. Entonces, más allá de las valoraciones e&plícitas, 3iba!a apunta a mostrar cómo la
cultura de masas “penetra todas las capas sociales y todos los niveles culturales" )3iba!a,-.048.*.
Hncluso, así se !usti%ica la relevancia del universo estudiado, ya #ue permite mostrar #ue “también en
los sectores artísticos se presta atención a los medios de di%usión y no sólo, por e!emplo, al
periodismo LserioL, sino aun a la televisión, el más nuevo y aparentemente, menos prestiioso de ellos"
)3iba!a,-.048.(-J*. Es #ue, !ustamente, la “característica de la cultura de masas es haber roto las
barreras #ue di%erenciaban a los p$blicos" )3iba!a,-.048-@*.
La investiación se oraniza a través de indicadores medibles, cuanti%icables, a partir de los cuales
se realizan in%erencias en relación a los randes interroantes sobre medios y cultura. Hn%erencias #ue,
actualmente, serían polémicas en muchos casos, pero #ue dan cuenta del modo en #ue empezaron a
pensarse estos temas en la década del 0J. ,or e!emplo, el interroante sobre la atención a las
comunicaciones de masas se realiza analizando la %recuencia de consumo de cada uno de los
medios, las pre%erencias por contenidos especí%icos de cada medio y las actitudes %rente a cada
medio. En relación a la atención prestada a la televisión las preuntas son8 tienen o no televisor )entre
#uienes no tienen, #ué porcenta!e no compra “por %alta de interés"*M consultan proramas de
televisiónM apaan el televisor cuando llean los amiosM visitan a sus amios para ver televisión.
Estas cuestiones presentan, retrospectivamente, bastante importancia8 por e!emplo, no comprar
televisión “por %alta de interés" da cuenta de un posicionamiento en torno a la “cultura de masas" #ue,
posteriormente, asumirá otras %ormas. Aomo es esperable, el porcenta!e de #uienes act$an de ese
modo se incrementa !unto con el aumento del nivel ocupacional. 'el mismo modo, apaar el televisor
“cuando llean los amios" puede 7en ciertos conte&tos7 dar cuenta de una administración de la
comunicación cara a cara y la comunicación mediática. ,or $ltimo, “visitar a los amios para ver
televisión" resultaría actualmente una preunta imposible, y menos a$n #ue respondan positivamente
casi el ?JN de #uienes tienen un nivel ocupacional más ba!o )3iba!a,-.048 O/* )ver cap. P*.
2bviamente, treinta y cinco años después de realizado este estudio muchos de sus procedimientos
podrían ser cuestionados. Hncluso, la base metodolóica misma8 averiuar la relación con la televisión
a partir de encuestas. <in embaro, el estudio de 3iba!a debe ser visto como uno de los primeros
modos en #ue la televisión y la cultura masiva impactan en las ciencias sociales institucionalizadas en
la Arentina. ,or lo tanto, la investiación de!a un triple testimonio de época8 contrastes culturales
históricos )sólo un ??N decía observar televisión todos los días*M crítica del sentido com$n )“aun en el
p$blico de la cultura de élite la cultura de masas tiene una %uerte impacto"*M la recepción de la
televisión y los medios masivos en los ambientes de la nueva “socioloía cientí%ica".
La recepción en la constitución del campo de estudios en comunicación
El campo de estudios en comunicación y cultura comienza a con%ormarse entre las décadas del
sesenta y setenta en un conte&to intelectualmente marcado por el estructuralismo y la teoría crítica, pero
también por una perspectiva político(cultural #ue atraviesa las diversas tendencias #ue empiezan a
delimitarse. La instancia de reconocimiento, la resistencia de los sectores populares, las luchas por el
sentido, %ueron distintos modos de conceptualizar las prácticas de los su!etos %rente a los medios
propuestos desde di%erentes líneas de investiación #ue abarcan desde la sociosemiótica, la socioloía
de la comunicación y el análisis cultural. Así, aun#ue esto no supone aotar un campo más amplio y
verdaderamente heteroéneo, a comienzos de los setenta pueden delinearse alo es#uemáticamente
tres corrientes arupadas en torno a sus respectivas revistas8 Lenguajes, Comunicación y cultura y Crisis.
La revista Lenguajes publicada por la Asociación Arentina de <emiótica y en cuyo comité editorial
estaban Quan Aarlos Hndart, 2scar <teimber, 2scar 6raversa y Eliseo Perón, comienza a publicarse en
-.O4. La revista de%inía como su campo especí%ico el de los “lenua!es sociales", el campo de la
producción social de la sini%icación, con un én%asis particular en las “comunicaciones masivas". Aontra la
llamada “socioloía de la cultura" o la “investiación de las comunicaciones masivas", Lenguajes a%irmaba
#ue8
9:; los %enómenos llamados “culturales" no pueden considerarse como dominios aislados. <i en luar de utilizar
aluna de estas e&presiones hablamos de la producción social de la sini%icación es por#ue pensamos #ue la
sini%icación 9...; no puede ser separada del %uncionamiento de la sociedad en su con!unto )Lenua!es, Aomité
Editorial,-.O48K*.
En este marco desarrollaban una crítica hacia lo #ue ellos consideraban cuatro reduccionismos8 el
contenidismo, el esteticismo, el tecnoloicismo y el economicismo.
Brente a la propuesta de concentrar el análisis en los mensa!es #ue caracterizaba a Lenguajes, la
revista Comunicación y cultura entabla un debate donde aparece en %orma e&plícita la %iura del receptor.
1éctor <chmucler, en su artículo “La in!estigación sobre comunicación masi!a", de -.O/, arumenta #ue,
desde la revista Lenguajes se sostiene una %alsa oposición entre ciencia e ideoloía y acusa a sus
miembros de preservar su individualidad cientí%ica, manteniéndose al maren de las continencias
históricas
4
. <i las mismas %ueran consideradas se volvería indispensable atender a las condiciones en #ue
circulan los discursos sociales y en consecuencia, también a las condiciones de recepción8
La sini%icación de un mensa!e podrá indaarse a partir de las condiciones histórico(sociales en #ue circula. "sas
condiciones significan en primer lugar tener en cuenta la e#periencia socio$cultural de los receptores. Es verdad #ue
el mensa!e comporta sini%icación pero ésta sólo se realiza, sini%ica realmente, en el encuentro con el receptor.
,rimer problema a indaar, pues, es la forma de ese encuentro entre el mensa!e y el receptor8 desde dónde se lo
recepta, desde #ué ideoloía, desde #ué relación con el mundo. 9:; El LpoderL de los medios puede ser nulo e
incluso revertirse en la medida #ue el mensa!e es Lrecodi%icadoL y sirve de con%irmación del propio códio de
lectura. 9:; Fo se trata de modi%icar los mensa!es solamente para provocar actuaciones determinadasM es
%undamental modi%icar las condiciones en #ue esos mensa!es van a ser receptados )<chmucler, -.O/8-?*.
<chmucler ubica el problema en el marco de una preocupación central para la revista, #ue se
autode%ine como una revista cultural “en el sentido #ue 3ramsci le daba al término". 'e manera #ue el
marco de la investiación “#ueda de%inido por las necesidades del nivel de desarrollo de la conciencia
popular dentro de un proyecto eneral"
/
.BAP2E AA+5+LAE 62'A< LA< F26A< AL ,HE AL BHFAL
'EL 6ER62. 26EA A2<A8 EF LA F26A - S+E F2 L23E2 AGEHE 'HAEF
5ientras en la perspectiva %uncionalista norteamericana la cuestión de las audiencias aparece en
relación con sus posibles aplicaciones en el campo de la publicidad y de di%usión
de políticas, en ran medida podría decirse #ue en la Arentina 7al iual #ue en muchos otros países
latinoamericanos7 la instancia de recepción es pensada desde la recuperación del con%licto simbólico en
su dimensión político(cultural. Los debates y las producciones vinculadas a la comunicación se relacionan
sistemáticamente con las dinámicas culturales y políticas. 'esde la seunda mitad de la década del
setenta comienza a revelarse como problema teórico y de investiación en el campo de la sociosemiótica,
la di%erencia %undamental entre las condiciones de producción de un discurso y las condiciones de
reconocimiento #ue, por de%inición, no pueden coincidir. “<iempre e&isten !arias lecturas posibles de los
con!untos te&tuales #ue circulan en el interior de una sociedad" por#ue “un Lpa#uete te&tualL cual#uiera
identi%icado en lo social es, desde este punto de vista el lugar de manifestación de una multiplicidad de
huellas %ue dependen de ni!eles de determinación diferentes" )Perón,-.KO8-K(-.*. En ese sentido,
siempre hay dos niveles de análisis de un con!unto te&tual8 “la del proceso de producción )de eneración*
del discurso y la del consumo, de la recepción de ese mismo discurso" )Perón,-.KO8-.(?J*. 'e ese modo,
Perón señala #ue “una ramática de producción de%ine un campo de efectos de sentido posibles8 pero la
cuestión de saber cuál es, concretamente, la ramática de reconocimiento aplicada a un te&to en un
momento dado, siue siendo insoluble a la sola luz de las relas de producción8 sólo puede resolverse a
la luz de la historia de los te&tos" )Perón,-.KO8-@J*.
A#uí encontramos una teoría sistematizada en torno al problema de la institución del sentido en la
sociedad. Aun#ue su vinculación con lo político(cultural no aparece e&plicitada, de nin$n modo podría
ad!etivarse como una concepción meramente TtécnicaT al estilo de alunas producciones
estadounidenses ya #ue es desarrollada una relación entre la concepción de la producción y el
reconocimiento de los discursos con una concepción del su!eto y la sociedad. En ese sentido, el relativo
distanciamiento del estructuralismo y la vinculación con la Escuela de ,alo Alto y otras corrientes #ue
%ocalizan en los comportamientos y las acciones puede leerse en diversas etapas del pensamiento de
Perón )ver Perón8-../*.
6anto en la vertiente de Comunicación y cultura como en una tercera arupada en torno de la revista
Crisis y #ue en esa época podría haberse reconocido como “nacional", hay una %uerte imbricación entre
las cuestiones especí%icas del campo y las problemáticas teóricas y políticas #ue lo atraviesan de modo
permanente. 'e hecho, alunas di%erencias sólo pueden comprenderse en relación con la lectura #ue se
hacía del peronismo y del mar&ismo, e inclusive las lecturas mar&istas del peronismo. 'esde la llamada
“línea nacional", cual#uier aborda!e de los sectores populares suponía la constitución de una “noseoloía
propia", una nueva epistemoloía #ue superara la discusión entre ciencia y política y continuara la
enealoía de Ea$l <calabrini 2rtiz, Bermín Ahávez, Arturo Qauretche y Quan Qosé 1ernández Arreui. <i
bien ninuno de estos autores aborda problemáticas liadas a los medios de comunicación o a la
contemporaneidad tecnolóica, inauuran una concepción historiorá%ica donde la construcción de una
identidad cultural propia y la reivindicación de un patrimonio inorado, una memoria histórica popular y la
de%ensa de la creatividad popular van a con%iurar una matriz de análisis desde donde se comenzaron a
incorporar otros ob!etos.
'e esta manera los traba!os de Aníbal Bord sobre 1omero 5anzi )-.O-*, los de Qore Eivera sobre el
%olletín )-.0O, -.0K* y los de Eduardo Eomano )-.O@ y -.O/* sobre los letristas de tano se plantean la
tarea de recuperación de una industria cultural considerada como parte de un patrimonio cultural propio
#ue había sido menospreciado por la cultura de elite )Eivera,-.KO840 /?*. Eduardo Eomano, por e!emplo,
al describir los radioteatros auchescos, señala #ue al %inal de las representaciones, los espectadores
participaban de un baile8
Este $ltimo raso nos prueba #ue, en el radioteatro, el auditor no uarda una posición meramente pasiva, como
ocurre con otros productos posteriores de la cultura masi%icada 9:;. 9Años atrás; la audición daba luar a una reunión
colectiva rumorosa #ue era seuida con e&clamaciones y comentarios )Eomano,-.O@8/@*.
El análisis de Eomano destaca cómo ciertos cambios ocurridos en la industria cultural pueden
e&plicarse a partir de la di%erenciación de una etapa nacional y otra transnacional. 'e allí la tendencia a
revisar la historia cultural nacional proponiendo un nuevo canon antes #ue al análisis de los %enómenos
contemporáneos en los traba!os de los autores mencionados durante esta etapa.
En &eocapitalismo y comunicación de masa, publicado en -.O4, posiblemente el traba!o más
sistemático de la época sobre el tema, 1eriberto 5uraro discute el problema de la manipulación del
receptor. 5uraro revisa la teoría de la manipulación a partir de la e&periencia política arentina respecto
de la utilización de los medios, lo cual le permite criticar los presupuestos de las investiaciones de ,aul
Lazars%eld y la mass communication research dentro de la socioloía norteamericana orientada a la
indaación de la opinión p$blica con un ob!etivo %uertemente instrumental #ue lo había llevado a
Lazars%eld a reivindicar la “investiación administrativa" en contra de la “investiación crítica"
)Lazars%eld,-.4-*. En cambio, sostiene #ue8
9:; lo #ue necesitamos es una teoría histórica de los medios de comunicación de masa #ue nos permita e&plicar de
manera sistemática en #ué condiciones los hombres son convencidos o persuadidos por ésta y en #ué condiciones
loran escapar a sus demandas. 9...; En $ltima instancia, el problema básico es relacionar la e%icacia de los mensa!es
emitidos y sus contenidos con la conciencia nacional y de clase de la población de un país o rupo de países
determinados )5uraro,-.O48-J-*.
'e allí #ue la noción de manipulación %alla, para 5uraro, en varios aspectos. En primer luar, al
con%undir el p$blico con una masa in%orme. En seundo luar, por#ue los su!etos manipulados suelen
tener intereses converentes con los de los randes monopolios, por lo cual habría #ue buscar la
e&plicación a sus hábitos no en los medios de comunicación sino en estructuras más pro%undas de la
sociedad capitalista. El receptor, entonces, no es un individuo ni una masa in%orme y la e%icacia de la
manipulación no puede desprenderse de nin$n análisis te&tual, ya #ue el problema de los sentidos #ue
suren de la recepción de mensa!es mediáticos es asociado a una posición en la estructura social y a una
dimensión ideolóica. 'e allí #ue el concepto de p$blico se relacione con los de clase y nación.
<i los debates #ue entablaron estas tres revistas #ue acabamos de describir cruzaron constantemente
teoría y política, no resulta sorprendente #ue la irrupción de la dictadura a partir del ?4 de marzo de -.O0,
sini%icara no sólo una de las etapas más oscuras de la historia del país, sino también la interrupción de
todos los debates culturales. <in embaro, en -.OK comienza a publicarse la revista Punto de 'ista,
diriida por Geatriz <arlo desde -.K-, #ue ocuparía un luar cada vez más central en la escena cultural
de la década del ochenta. Los temas relacionados con la cultura popular siempre tuvieron un luar
destacado entre sus páinas desde una perspectiva #ue privileió la historia cultural, la socioloía de la
literatura y la discusión de ciertos autores canónicos en la tradición de los estudios culturales británicos,
como Eichard 1oart y Eaymond Uilliams. La presencia de Qaime Eest 7#ue había introducido
tempranamente estas lecturas en la Arentina durante la década del sesenta )-.0- y -.0O*7 en los
primeros n$meros de la revista, también es sini%icativa, así como la traducción de autores de la estética
de la recepción, con poca circulación entonces8 Geatriz <arlo, por e!emplo, publica una traducción de
1ans Eobert Qauss en -.K-. F2 EF6HEF'2 S+E EELAAH2F 3+AE'A LA HFB2 S+E A,AEEAE EF
LA F26A @ A2F E<6E ,AEEAB2, BAP2E ER,LHAH6AE. 2 <+GHE L AF26A AL 6ER62 ,AEA
ER,LHAAE 5EQ2EEn -.O. también comienza a editarse la revista 5edios V Aomunicación, diriida por
Ea$l Garreiros pero #ue, a pesar de alunos aportes personales interesantes, no alcanza a ocupar un
luar destacado en el campo.
La década del ocenta! la consolidación de la recepción y su "campo de
e#ectos posi$les"
'esde la seunda mitad de la década del setenta puede percibirse en América Latina un
desplazamiento teórico, #ue tiene como ob!etivo reconstruir el luar de los su!etos, ocluido en las
perspectivas anteriormente heemónicas ya #ue ni el análisis del mensa!e ni el análisis de la
estructura de propiedad resultan su%icientes para intentar responder a la preunta acerca de los
impactos de los medios sobre la sociedad. En ese conte&to, los años ochenta aparecen como la etapa
de consolidación de la problemática de la recepción, mientras pierden peso las teorías contra las
cuales polemizaban las posturas recepcionistas. 'e ese modo, las críticas al te&tualismo #ue
realizaba <chmucler o a la teoría de la manipulación #ue planteaba 5uraro comienzan a perder
sentido.
,or otra parte, es llamativa cierta contemporaneidad entre debates teóricos y debates políticos.
Qustamente por constituirse como un luar de di%ícil acceso e investiación 7más a$n en las
condiciones de precariedad de las instituciones cientí%icas arentinas7, la recepción, el p$blico, las
audiencias, serán un ob!eto a construir y arma de un debate donde muchas veces se sustituyen
meta%óricamente otros modos de hablar del “pueblo". Fo es casual entonces #ue, cuando comienza la
crisis del obierno militar, reaparezca la cuestión del receptor. La valoración del emisor se presentaba
como parte del discurso autoritario y la capacidad de “blo#uear, desviar, reelaborar o invertir" los
mensa!es %ue leída como una instancia de poder de la cultura popular, aun “ba!o las condiciones más
precarias" #ue caracterizaban la situación arentina )ver Bord,-.K/*. 'e allí, la imposibilidad de un
pesimismo #ue derivara de un “lavado de cerebro" masivo, desarrollado por la publicidad y los medios
en manos de la dictadura.
En esa etapa, 2scar Landi criticaba como parcial la escena #ue muestra al espectador solo %rente al
medio por entender #ue la recepción es “un %actor de creación de di%erencias, de m$ltiples espacios de
resini%icación de los mensa!es", vinculado a la ausencia de un discurso político(cultural central. 'e ese
modo, la cuestión de la “resini%icación" y del “saber leer" ba!o la acción de la censura apuntaba
directamente contra la supuesta omnipotencia a la vez política y mediática. Landi planteaba la importancia
de “las ramáticas de desci%ramiento #ue se ponen en !ueo en la lectura de la in%ormación política",
especí%icamente “la lectura ba!o los períodos políticos autoritarios y las lecturas sectoriales de la palabra
p$blica en el marco de la crisis política" )Landi,-.KO*. Así, mientras entre -.K4 y -.K/ Landi y 5uraro
desarrollan un estudio sobre la recepción del discurso in%ormativo de la televisión, en -..J, dando cuenta
de cierta in%luencia de ,ierre Gourdieu en el análisis de los consumos culturales, Landi analizó los
cambios de los hábitos de consumo en un conte&to de trans%ormación de la industria tradicional 7cine,
teatro, libro7 y la e&pansión de nuevas tecnoloías comunicativas 7televisión por cable, satélites,
videocaseteras7 )Landi,-..J*. El derrotero desde el interés por la resini%icación y las ramáticas de
desci%ramiento como parte de las luchas por la heemonía, hacia el estudio de las costumbres,
comportamientos y ustos en el consumo de medios y la identi%icación de los distintos p$blicos de la
o%erta comunicativa y cultural, pone en escena una duplicidad #ue caracteriza la década del ochenta8
creciente so%isticación teórico(metodolóica y desplazamientos en su componente político. Landi se
presenta como un buen e!emplo de los cambios de la década y #uizás por ello será #uien inauure una
nueva etapa del debate con su libro (e!órame otra !ez )-..?*.
A esta primera %ase de los ochenta también pertenece un libro de 5uraro #ue se ubica en una línea
muy poco e&plorada posteriormente para comprender las relaciones entre medios y audiencias. 5uraro
desarrolló una crítica a la teoría de la manipulación, pero también señaló su oposición a la moda de la
TresemantizaciónT de los mensa!es. Entiende, en cambio, #ue es necesario analizar la converencia entre
los intereses de las empresas y los intereses de los sectores populares en un determinado conte&to
histórico. Así, por e!emplo, analiza cómo se produ!o una converencia entre los intereses de las empresas
de productos para el hoar y alunas necesidades de las mu!eres latinoamericanas #ue no se limitaban,
por lo tanto, a “obedecer" cieamente las publicidades de los mismos, sino #ue encontraron en ellos un
discurso a%ín. La “liberación %emenina" supone alo más #ue una lucha por los derechos %ormales e
implica un acceso de las mu!eres al traba!o, la educación y la participación social, por lo tanto, la mu!er
debe “liberarse de la esclavitud del traba!o doméstico". La di%usión de estos valores %ue asumida, entre
otras %uerzas sociales, “por los medios masivos de comunicación, en especial por la publicidad de
electrodomésticos y los alimentos denominados )preelaborados) y los detergentes" )5uraro,-.KO84J*. La
conclusión es #ue “los medios en manos de las transnacionales operaron, pues, como =aliados
ideolóicos> de la mu!er arentina en esa coyuntura". <in embaro, la converencia de intereses no se
mantiene estable y 5uraro entiende #ue probablemente pueda revertirse, ya #ue no se vislumbra una
continuidad entre el aceleraramiento del crecimiento económico de la reión y su movilidad social
ascendente )5uraro,-.KO84-*.
%espla&amientos y con'ergencias con América Latina
Los cambios en los estudios de comunicación en la Arentina no pueden comprenderse sin
considerar los diáloos con diversos investiadores de América Latina con #uienes e&iste una
tradición de traba!o con!unto #ue se con!ua con los m$ltiples e&ilios políticos #ue estructuraron
nuevos circuitos de intercambio. La creciente presencia de la Escuela de Girminham y de la 1istoria
social completa un mapa de re%erencias teóricas comunes durante esta etapa. +n e!emplo
condensador de los diáloos y debates de la primera mitad de la década del ochenta, es el <eminario
de la Aomisión de Aomunicación del Aonse!o Latinoamericano de Aiencias <ociales en Guenos Aires
en -.K@ )AA.PP.,-.KO* #ue proponía como e!e de discusión el tema “Aomunicación y culturas
populares en Latinoamérica" y donde la cuestión de la recepción ya ocupaba un luar importante.
En ese conte&to, Qes$s 5artín Garbero señala #ue la revalorización de la dimensión cultural no se
plantea como una %orma de evasión política, sino como percepción de dimensiones inéditas de lo
social y la %ormación de nuevos ob!etos y %ormas de rebeldía. <e trata de colocar en cuestión la
“incapacidad del modelo dominante, esto es el construido desde el paradima in%ormacional, para dar
cuenta de la comunicación en cuanto comportamiento colectivo y cotidiano" )-.KO8-J*. Eesulta
sintomático #ue mientras el paradima in%ormacional se presenta como dominante, todo el <eminario
no hará más #ue señalar su res#uebra!amiento8 ya está instalado el consenso en torno a la
revalorización de la capacidad de los receptores populares para construir sentidos di%erenciados a los
propuestos por la cultura heemónica.
,ara 3arcía Aanclini la discusión sobre lo popular debe considerar en %orma particular la
investiación del consumo ya #ue es allí donde los bienes y mensa!es heemónicos interact$an con
los códios perceptivos y los hábitos cotidianos de las clases subalternas. <i bien8
9:; el repertorio de bienes y mensa!es o%recidos por la cultura heemónica condiciona las opciones de las clases
populares, éstas seleccionan y combinan los materiales recibidos 7en la percepción, en la memoria y en el uso7
y construyen con ellos, como el bricoleur, otros sistemas #ue nunca son el eco automático de la o%erta
heemónica )-.KO8@-*.
+so y consumo son caracterizados desde una perspectiva #ue lleva la marca ine#uívoca de 'e
Aerteau aun#ue no se lo cite e&plícitamente8 la imaen del bricoleur, los procesos de selección y
combinación, la di%erenciación entre tácticas y estrateias se combinan con el concepto de habitus
tomado de Gourdieu. Así, las nuevas propuestas para repensar la circulación cultural, la recepción y el
consumo, se instalan en un proceso más amplio de trans%ormación en la teoría social.
5artín Garbero, por su parte, intenta pensar la comunicación desde lo popular, subrayando #ue no
se trata de rescatar Tla mera no pasi!idad del receptor* lo cual había sido planteado por Lazars%eld
hacía muchos años, y se había convertido en ob!eto de un modelo particular de análisis en la escuela
de los usos y gratificaciones. 5artín Garbero pretende8
9:; cambiar el e!e del análisis y su punto de partida. El rescate de los modos de réplica del dominado desplazaba
el proceso de decodi%icación del campo de la comunicación, con sus canales, sus medios, y sus mensa!es, al
campo de la cultura, o me!or, de los con%lictos #ue articula la cultura, de los con%lictos entre culturas y de la
heemonía. Aceptar eso era también alo completamente distinto a relati!izar el poder de los medios. El
problema de %ondo se ubicaba ahora a otro nivel8 ya no en el de los medios sino en el de los mediadores y los
modelos culturales )-.KO8 4?*.
Las re%erencias a la réplica, complicidad y resistencia por parte de las culturas populares están
presentes en varios traba!os. <in embaro, también es posible encontrar varias tensiones en debate,
como por e!emplo, la %alta de consenso respecto del paradima heemónico, lo cual supone %alta de
consenso respecto de los e!es polémicos en torno al tema. <i para Garbero se trata de denunciar los
riesos del mecanicismo del paradima in%ormacional como modelo dominante, <arlo entiende #ue “la
reivindicación del Lector )de la audiencia, del p$blico* y de la recepción como polo activo, incluso el
m+s activo del circuito de la comunicación está en la atmós%era teórica de los $ltimos años"
)-.KO8-/K*, a partir de autores como Qauss, Eco y Uarnin8
Asistimos 7area7 en el campo de las investiaciones sobre cultura popular, a un movimiento #ue,
oponiéndose a las hipótesis de la manipulación, despo!a a los medios masivos y a la industria cultural del poder
sobre individuos y sectores sociales #ue se les había dado en el momento en #ue la teoría privileió al emisor y el
mensa!e, describiendo un mundo siniestramente mane!ado por la industria cultural y su di%usión planetaria,
irradiada por los satélites de comunicaciones" ) <arlo,-.KO8-/.*.
Las di%erencias de interpretación respecto del estado del campo son claves para comprender los
én%asis polémicos pero también la construcción de la aenda de los años #ue siuieron.
En síntesis, la presencia de la problemática de la recepción en ese momento está instalada en la
aenda de discusión, aun#ue con matices bien distintos. La “recepción" es un modo de analizar y
debatir una preocupación central acerca de lo popular, una nueva perspectiva para revisitar un tópico
“clásico" de los intelectuales latinoamericanos. ,or eso, no se trata simplemente de una revisión del
modelo comunicacional 75artín Garbero es bien e&plícito en este sentido8 esa etapa estaba superada
7, sino de un desplazamiento hacia el reconocimiento cultural. 'e allí #ue tanto 5artín Garbero como
3arcía Aanclini alerten contra los riesos de un desvío culturalista. La insistencia en la reivindicación
de los sectores populares como receptores creativos implica un modo de posicionar el problema en
%orma polémica cuando un nuevo consenso se encuentra constituido.
Auando en -.KO 5artín Garbero publica su libro (e los ,edios a las ,ediaciones- Comunicación
Cultura y .egemonía, el consenso ya estaba instalado y un traba!o #ue se propone como polémico,
en luar de desatar un debate se trans%orma rápidamente en ob!eto de culto. 5artín Garbero
sistematiza los desplazamientos teóricos a partir de una doble hipótesis de interpretación histórica y
de construcción teórica. Lo popular no puede ser pensado como alo e&terior o distinto de lo masivo
por#ue históricamente lo uno se convirtió en lo otro. <us arumentos son bien conocidos y 7por
razones de espacio7 no los sinterizaremos a#uí. 5enos conocida es #uizás la primera crítica al libro
de 5artín Garbero de Féstor 3arcía Aanclini )-.KO*. En el marco de una muy eloiosa reseña, 3arcía
Aanclini advierte acerca de “la tentación por lo popular" y de no aplicar un “estilo crítico a la cultura
urbana". El problema es la unilateralidad del en%o#ue8
9:; nos ustaría encontrar !unto a las páinas e&altatorias de la cultura popular urbana, otras #ue revelaran en ella
9:; de #ué modo los sectores populares reproducen estereotipos de la ideoloía heemónica, participan eu%óricos en
sho/s televisivos #ue los humillan, dan consenso a políticos aliados con los dominadores )3arcía Aanclini,-.KO8 OK*.
3arcía Aanclini señala #ue alunos de los traba!os retomados por 5artín(Garbero “suelen idealizar a
las clases subalternas, perciben en ellas sólo sus actos cuestionadores e interpretan la mera di%erencia
simbólica como impunación" )-.KO8OK*. 3arcía Aanclini apunta una cuestión #ue poco después
devendrá clave8 las reivindicaciones populistas del recepcionismo sólo pueden sostenerse en un
empirismo epistemolóico. Ese empirismo utilizará pre%erentemente la investiación(acción o,
eventualmente, “participante", sin separarse de las “certezas inenuas del sentido com$n )lo #ue los
actores populares dicen #ue hacen*" )-.KO8OK*, asumiendo como “real" las perspectivas de #uienes se
encuentran “sumeridos en la realidad".
La respuesta de 5artín Garbero, publicada en el mismo n$mero, muestra #ue cada uno de ellos se
posiciona teóricamente %rente a conte&tos #ue construyen de modos disímiles. ,roponen relaciones
di%erentes entre lo heemónico y lo popular en la medida en #ue dialoan con adversarios di%erentes. El
conte&to está cambiando, ya desde hace varios años, pero sin constituir a$n una nueva heemonía
teórica. 5artín Garbero muestra #ue su debate es con “la inmensa mayoría de los estudios actuales sobre
cultura y comunicación" )-.KO8 KJ* #ue niea #ue a#uello #ue Tviven las clases subalternas en la ciudad
tena alo #ue ver con su cultura, y #ue lo #ue le pasa a la masa tena alo #ue ver con el pueblo"
)-.KO8KJ*. 'e lo #ue se trataba era de reponer esa neación. Qustamente, esa má&ima es la #ue
permeará en los años siuientes a la “inmensa mayoría de los estudios". <in embaro, para 3arcía
Aanclini, ese proceso ya se encontraba en curso y se trataba de señalar sus riesos.
En -..-, en un traba!o posteriormente incluido en Consumidores y ciudadanos )-../*, 3arcía Aanclini
proponía avanzar hacia una teoría del consumo. El én%asis se desplazaba desde la asimetría hacia la
negociación y la complicidad. Aonsumir es “participar en un escenario de disputas por a#uello #ue la
sociedad produce y por las maneras de usarlo" )-../844*. Además, el consumo es un luar de distinción
entre clases y rupos cuya racionalidad posee una dimensión simbólica y estética. La racionalidad de las
relaciones sociales en las sociedades contemporáneas se construiría, más #ue en la lucha por los medios
de producción y la satis%acción de necesidades materiales, “en la #ue se e%ect$a para apropiarse de los
medios de distinción simbólica" )-../84/*.

Líneas de in'estigación y críticas al recepcionismo
'urante la década del ochenta, 5artín Garbero condensa y sistematiza el cambio de sino de los
modelos en comunicación y cultura en América Latina. <u propio traba!o será ob!eto de usos,
apropiaciones y desvíos %recuentes, no sólo como e%ecto de una lectura acelerada de su obra, sino
también por la puesta en relación con líneas de investiación heteroéneas. Aomienza así a abrirse
una nueva etapa en la investiación en comunicación en el continente donde puede percibirse una
aplicación empírica de los nuevos modelos relativamente consensuados y donde también comienzan a
desplearse tendencias “recepcionistas" #ue tuvieron la pretensión de “nuevo paradima". <in embaro,
las críticas no se harían esperar.
'os autores con %uerte peso en América Latina reconocían la importancia de los nuevos en%o#ues8
“,lantear el problema a partir del p$blico se convierte en un imperativo #ue se impone con tal %uerza
de evidencia #ue llea uno a preuntarse cómo ha sido posible descartar, durante tanto tiempo y de
%orma tan eneralizada, el %actor más íntimo de la industria del entretenimiento" )5attelart y
5attelart,-.K08--.* y en ese marco, señalaban el placer como el elemento #ue renueva los en%o#ues
de la cultura mediática. En su perspectiva, esta rehabilitación de la sub!etividad en los estudios de
medios constituía una de las dimensiones en las #ue se e&presaba un cambio del paradima
dominante8 del paradima de la mecánica al paradima de lo %luido. 'e ese modo, la recuperación de
las prácticas sociales y de los usos de los medios eran parte de una trans%ormación más comple!a en
los modos de análisis comunicativo. ,or ello, Armand y 5ichWle 5attelart advertían sobre las
ambiXedades y los riesos del nuevo paradima a%irmando #ue8
9:; es rande la tentación de apoderarse de esta renovación conceptual relativa al consumo activo y a la puesta
de relieve de la capacidad de lecturas insólitas y asombrosas, con el %in de respaldar las tesis #ue minimizarían el
papel estratéico #ue desempeñan los medios de comunicación en la reproducción de las relaciones sociales.
,ara, así, desvirtuar la necesidad de seuir construyendo una economía política de la producción mediática,
inseparable, a su vez, de una LeconomíaL de los procedimientos de consumo )-.K08-J0*.
La advertencia se vincula con el rieso populista apuntado por 3arcía Aanclini %rente al libro de
Garbero, ya #ue el reconocimiento creciente de los actores sociales y las audiencias en los estudios de
medios podría derivar, y ésta es la parado!a #ue en%renta toda teoría, en una e&clusiva atención a
a#uellos.
El debate estaba abierto. <erio Aaletti sostenía #ue si bien los en%o#ues sobre la recepción iniciaron
un proceso de cambios radicales en las concepciones prevalecientes en los problemas de comunicación,
para avanzar “resulta necesario dar un nuevo salto, por encima de lo #ue parecerían proponernos hoy las
cateorías mismas de recepción o consumo" )Aaletti,-..?8?@*. “La recepción ya no alcanza", apuntaba,
por#ue había de!ado de ser un prorama de investiación estimulante para convertirse en una “ideoloía
de la recepción" #ue tendía a reconvertir los interroantes en respuestas.
'e esta manera, podrían plantearse dos desplazamientos paralelos. ,or una parte, la preocupación
política característica de los setenta y notoria en el <eminario de ALAA<2 )CSué nos dice la recepción
sobre las luchas de sini%icado y poder, de la construcción de heemoníaD* comienza a perder peso
%rente a una creciente preocupación metodolóica )CAómo se investia la recepción, #ué técnicas
permiten acceder me!or a los universos culturales de los televidentesD*. ,or otro lado, esto se traduce en
#ue la “recepción" comienza a diluirse como instancia desde donde pensar las “culturas populares" para
convertirse en un ob!eto crecientemente especializado. +n e!emplo interesante en el cual la tensión entre
audiencias, cultura y heemonía busca analizarse en términos empíricos es el estudio de 5ata )-..-*
sobre la relación entre memoria de los sectores populares y la radio. En su traba!o se plantea la tensión
entre la actividad de los su!etos y el poder de la industria masiva. ,ara 5ata las memorias de la radio
de!an ver “rastros de heteroeneidad y con%lictividad del mundo popular y de la sociedad en eneral", pero
marcas débiles, apenas a#uellas #ue “admite la cultura masiva para construirse con Lradical ambiXedadL
y para arantizar sus propuestas universales". Actualmente, los sectores populares adhieren a unas
maneras de hacer radio #ue multiplican el uso del telé%ono, del móvil, de proramas abiertos a las
demandas, como mecanismos de participación y recreación de vínculos. Suizás así están8
9:; e&presando su voluntad de apropiarse nuevamente de la ilusión de protaonismo y acceso #ue se les reatea
económica y socialmenteM ilusión #ue con su doble %az 7a#uello de lo #ue se carece y a#uello con lo #ue se sueña7
nos permite acceder al comple!o campo de la identidad popular" )5ata,-..-8@/*.
,or otra parte, también es posible hallar la aplicación de los estudios de audiencia a los estudios de
mercado #ue con!uan usos instrumentales de la teoría, en particular de la sociosemiótica, con un
impacto teórico de esos mismos usos. A di%erencia de otras perspectivas #ue partían de una e&plicitación
de sus propias determinaciones políticas, es necesario advertir cómo la estructura teórica de esta línea se
presenta como una perspectiva aplicable a las empresas y las necesidades del mercado
0
.
Consumos, mercado y política! la reaparición del de$ate
La parado!a resultante de #ue la teoría de la recepción %uera “leída" de maneras diversas hasta
ad#uirir sini%icaciones con%usas y hasta contrapuestas permite e&plicar #ue %uera uno de los pocos
temas #ue produ!o debate en el campo de comunicación y cultura en los $ltimos años. 2scar Landi
publica en -..? su libro (e!órame otra !ez- 0ué hizo la tele!isión con la gente- 0ué hace la gente
con la tele!isión #ue marcaría uno de los hitos del debate. El título #ue “cita" una má&ima de la etapa
rati%icacionista del %uncionalismo estadounidense, de!a claro su planteo8 la televisión pensada desde
los usos de la “ente". El desplazamiento es doble8 el centro del debate es el medio y no los sectores
populares, pero además estos $ltimos han sido rede%inidos en %orma neutra como “ente". Landi no
teme apelar al sentido com$n por#ue se ubica %rente a la televisión como televidente antes #ue como
intelectual o, en todo caso, como intelectual televidente. Entiende #ue las críticas a la pasividad de las
audiencias se ubican en “una lara tradición apocalíptica sobre los e%ectos de la televisión"
)-..?8-4@*, donde uno de los pocos e!emplos #ue cita es el de 6 Adorno #uien habría realizado sus
estudios sobre televisión a comienzos de los años cincuenta y, por lo tanto, “<us certeras
apreciaciones sobre el con%ormismo #ue estimulaba la 6P #ue él veía en los Estados +nidos, se
con%undían con una valoración de las tecnoloías electrónicas como tales" )-..?8-/J*. Brente a esta
tradición, opone los “pensadores actuales, es decir, de la época de la televisión planetaria de masas"
)-..?8-/J*, como Pattimo o Aalabrese.
'e esta manera, las perspectivas críticas #uedan descali%icadas por anacrónicas y su posición no
e&ie aval teórico sino #ue impone la empiria de la televisión contemporánea. Es interesante, sin
embaro, #ue si bien una de las hipótesis de Landi consiste en #ue el zapping 7en tanto modo de
consumo contemporáneo7 es representativo de las posibilidades creativas de las audiencias,
poseería todas las virtudes de la interactividad, de manera #ue asimila el control remoto al mouse de
una computadora y ve en la televisión todas las características de una má#uina inteliente. 'e hecho
el libro de Landi comienza describiendo “el videoame de imáenes virtuales" y esta con%usión de
tecnoloías con características muy distintas perdurará a lo laro de todo el libro. El concepto de
interactividad es %undamental para el sistema arumentativo de Landi, ya #ue si su leitimidad se
construye en el desplazamiento desde la crítica intelectual a su condición de telespectador, este $ltimo
no puede ser asimilado a una masa indi%erenciada y pasiva. Aomo señala A. Ehrenber )-../*8 “La
interactividad hace, entonces, irar sobre su e!e el estatuto de lo popular8 lo saca de la masa uni%orme
y colectiva, lo individualiza". Es decir, puede utilizar un arumento tantas veces descali%icado por
populista, a partir de una !usti%icación tecnolóica.
La aparición del libro de Landi provoca una serie de polémicas. El director teatral Alberto +re, por
un lado, señala #ue “es el primer te#to de un pensador %ue piensa la tele!isión desde su propia
materia y no desde las ideologías" )-..?8/*. La virtud del libro, desde este punto de vista, es la %alta de
distancia, tanto para pensar la materia televisiva, como para la construcción de la %iura del intelectual.
,or otro lado, <arlo responde a esta nota y al libro de Landi en un artículo con un volta!e crítico
inusitado en la cultura arentina de los $ltimos años. 'esde el título, “La teoría como chatarra- 1esis
de 2scar Landi sobre tele!isión", la descali%icación es e&plícita. <arlo acusa a Landi de utilizar una
arumentación %alaz )leer la televisión desde su propia materia, pero apelar a las vanuardias para
leitimarlaM proponer un libro desde la televisión sin ocuparse de sus condiciones de producción*, de
no poner a prueba sus propios presupuestos )#ue la televisión sea transclasista, #ue la analoía
histórica con la invención de la imprenta sea posible*, de proponer un traba!o sobre los éneros, sin
análisis concretos )su teoría del clip es una teoría sin ob!eto*, entre muchas otras cosas. ,ero además
le reprocha su desdibu!amiento como intelectual, su %alta de responsabilidad intelectual y moral por#ue
cuando Landi se propone estudiar la televisión “como una parte decisiva de la historia de la mirada y
la percepción", se autoe&ime de cual#uier distanciamiento crítico. ,oco después, es %ácil ubicar a
Landi entre #uienes <arlo cali%ica de “neopopulistas de mercado #ue piensan #ue los pobres tienen
tantos recursos culturales espontáneos #ue pueden hacer literalmente cual#uier cosa con el fast$food
televisivo" y presentan una total indi%erencia %rente a la desiualdad cultural )<arlo,..48-K*.
En -..0 <arlo señala #ue la relación entre medios y cultura popular condu!o, en muchos casos, a
lo #ue denomina un “uso adaptativo de 5ichel de Aerteau" #ue construye un escenario optimista, con
conclusiones “casi triun%alistas y un poco moralizantes". 'e Aerteau es, para <arlo, un teórico de los
usos desviados #ue de%ine “la poética de un tipo de lector siempre dispuesto a contradecir el camino
#ue pretende imponérsele" )-..08@.*. <in embaro, el problema no se reduce a “#ué hacen los
su!etos con los ob!etos, sino #ué ob!etos están dentro de las posibilidades de acción de los su!etos"
)-..08@.*. I esos ob!etos, !unto a las instituciones, establecen el horizonte de sus e&periencias tanto
para los sectores populares como para los letrados.
'esde una perspectiva di%erente, <chmucler señaló una serie de críticas al clima “recepcionista"
#ue se percibía en el campo de la comunicación y a la %iura de Landi en particular, a través de la
revisión de las teorías de los e%ectos #ue %ueron descartadas, se$n su parecer, con una liviandad
propia de las perspectivas posmodernas reinantes y “hemos lleado a creer #ue todo lo #ue se había
sostenido %ue el error de una ciencia precaria, o de la tozudez de ideoloías paranoides" )-..?80?*.

Lo
cual ha llevado a postular “con alivio" #ue los e%ectos no e&isten y el receptor pasó sucesivamente de
esclavo a amo y lueo a usuario olvidando #ue8
9:; la ente hace alo con los medios, después de #ue los medios hicieron a la ente de una manera
determinada. 9...; deberíamos reconocer nuestra irrisoria situación8 neamos los e%ectos de la comunicación
masiva deslumbrados por los %ueos con #ue la =cultura mediática> celebra su triun%o )<chmucler,-..?*.
En -..4, <chmucler revisaba sus primeras a%irmaciones de -.O/ ya #ue si en su polémica con
Lenguajes la clave radicaba en #ue la sini%icación puede ponerse “en contradicción o no con el
sistema de decodi%icación del receptor" y #ue “el LpoderL de los medios puede ser nulo e incluso
revertirse en la medida #ue el mensa!e es Lrecodi%icadoL" )-..48--*, veinte años después, <chmucler
insiste en conte&tualizar dicha a%irmación en un marco donde “desde una %uerte e&periencia política, el
mensa!e político es resini%icado" )-..48--*. ,or lo tanto, la posibilidad de “remodi%icación" se
circunscribe a “a#uellas zonas en #ue hay una e&periencia contradictoria al mensa!e" y, por lo tanto,
“el mensa!e no es creíble". Es decir, el acento ya no está en la distancia del receptor, ni si#uiera en
cómo in%luyen los medios, sino en cómo act$a la cultura de la época, el encuentro de emisor y
receptor habilitado por un mismo “espacio ideolóico". ,or otra parte, <chmucler distinuirá la
decodi%icación eventualmente di%erencial del mensaje político con la mayor coincidencia #ue ya se
presentaba en a#uel entonces entre mensa!es y e&periencia en la cultura de la vida cotidiana #ue será
el aspecto acentuado en -..4. Brente a la “idea de ciertas teorías sobre la recepción" #ue “imainan
al receptor como un ser con plena autonomía", #ue “hace distintos LusosL de a#uello #ue se le o%rece",
<chmucler cuestiona la e#uiparación de “libre elección del consumidor" con “libertad". Eetomando una
cuestión planteada por 5attelart más #ue analizar cómo se e!erce la voluntad de la ente se trata de
ver cómo se constituye esa voluntad. <chmucler realiza un desplazamiento conceptual inverso al de la
mayor parte del campo de estudios de comunicación, pero no por ello menos notorio. ,or#ue en el
“receptor #ue LusaL de diversas %ormas, o sea con diversas sini%icaciones, la cultura masiva" no habría
“elementos Ldis%uncionalesL". En cambio, dice alo irónicamente, habría “armonía total"
)<chmucler,-..48 ?@*.
(n sa$er so$re la recepción, un sa$er so$re la política
1oy sabemos mucho más #ue hace veinte años sobre la relación entre los su!etos sociales y los
medios, ya #ue somos concientes de la comple!idad del %enómeno “ver televisión" y de la multiplicidad
de dimensiones #ue entran a !uar en el proceso. <i hay un é&ito de la investiación sobre audiencias,
y no sólo en la Arentina, es #ue ya nin$n reduccionismo es posible.
<i hay un é&ito de la investiación sobre audiencias, y no sólo en la Arentina, es #ue ya nin$n
reduccionismo es posible. <in embaro, es necesario señalar claramente dos problemas.
En primer luar, en nuestra b$s#ueda por reconstruir la historia teórica de la recepción en la
Arentina, nos hemos visto obliados a recurrir a América Latina ya #ue nuestro país %orma parte del
debate teórico eneral de la comunicación por lo menos desde la década del setenta y crecientemente
en los $ltimos años. Las in%luencias de 5artín Garbero y de 3arcía Aanclini, así como de muchos
otros investiadores, han sido notorias. ,or otra parte, a pesar de #ue las preocupaciones por la
recepción han sido tempranas en Arentina, la combinación de la dictadura, de la precaria
consolidación universitaria posterior y de las peculiaridades del campo han provocado #ue la
investiación sobre audiencias se viera %uertemente resentida en los años ochenta y noventa, e&cepto
en el plano estrictamente empresarial. 'e manera #ue, si bien en amplias zonas de la investiación
latinoamericana la recepción ocupó el centro de la escena, el desarrollo de investiaciones empíricas
parece haber acompañado de manera desiual este proceso. 'e ese modo, en la Arentina no se han
desarrollado veinte años después de iniciado el debate investiaciones sistemáticas sobre las
audiencias desvinculadas de las demandas del mercado.
En seundo luar, los nuevos consensos teóricos #ue e&pulsaron todo reduccionismo parecen
muchas veces traducirse en una suerte de “paranoia de mecanicismo". +n con!unto de !ueos de
lenua!e evitan insistir en el hecho de #ue la desiualdad estructura las relaciones sociales con la
televisión. 'esiualdad de acceso a la o%erta, desiualdad de condiciones de recepción )de nivel
educativo, de clase*, desiualdad de acceso a la palabra en los medios. ,arado!a, entonces8 si la
investiación de la recepción %ue el modo más %ructí%ero #ue se encontró en un conte&to histórico para dar
cuenta de la producción de heemonía, la noción de heemonía se desdibu!a y tiende a desaparecer de
muchos estudios contemporáneos de la recepción.
El desarrollo de estas tendencias no puede ser aislado del proceso de institucionalización de los
estudios culturales británicos así como su e&portación a otros países. 'e manera #ue en el transcurso
de la década del noventa se comienza a consolidar cada vez con más %uerza la e&istencia de
“Estudios Aulturales Latinoamericanos", como un producto derivado del oriinal cuando, en verdad,
hemos visto #ue la incorporación de los Estudios Aulturales no antecede, sino #ue es contemporáneo
al debate cultural latinoamericano. ,or otra parte, la e&istencia misma de la unidad del continente o de
una historia intelectual com$n 7tal como hemos señalado anteriormente7 no puede %uncionar como
un supuesto sino, en todo caso, como una provocación para la discusión acerca de cómo la e&iencia
de una identidad intelectual, a veces como parte del proceso de institucionalización local, a veces
como un producto “for e#port", con%iura un mapa de producción intelectual.
O
1ubo un desplazamiento
en el modo de plantear el problema8 la recepción se introduce en los setenta y a comienzos de los
ochenta como parte de la discusión acerca de cómo conceptualizar las culturas populares y de cómo
introducir la perspectiva de los su!etos populares en sus relaciones con el poder y los medios. <in
embaro, la discusión sobre lo popular %ue perdiendo terreno %rente a otros modos de plantear las
relaciones entre culturas y subculturas.
K
F2 EF6HEF'2 GHEF L2 S+E AS+Y 'EQAF EF6EELHFEA< I
2GPHA5EF6E 5E 3+<6AEHA 5+A12 S+E 'E<AEE2LLAEAF +F ,2A2 IA S+E 5 E,AEEAE
S+E <E PHFA+LA 'E 5AFEEA 'HEEA6A A2F 5H ,EE2A+,AAH2F, I A<H A2F EL HF6EEE< S+E
526HPA
En América Latina los estudios sobre audiencias tendieron a consolidarse como un campo autónomo,
con diversas %ormas de institucionalización )publicaciones, seminarios, rupos de traba!o*, así como
también tendieron a reducir la discusión al %uncionamiento de las audiencias televisivas. Los traba!os
sobre literatura popular o con una perspectiva histórica respecto del problema de la lectura serán poco
recuperados, ya #ue todos los traba!os pasaron a centrarse casi e&clusivamente en la televisión, aun
cuando también hubo investiación sobre las audiencias radiales #ue, por otra parte, ozaban de una
tradición respetable en el campo de la comunicación alternativa en América Latina. La Arentina tendió a
acompañar este proceso, aun#ue con una debilidad muy rande en el terreno de la investiación empírica
y la institucionalización.
Qustamente por ello es importante reconstruir esta historia de la teoría, ya #ue a di%erencia de los
Estados +nidos, la invención de la noción de recepción y el intento por elaborar una teoría adecuada
para su e&plicación en la Arentina y América Latina %orma parte, básicamente, de la lucha por la
reposición del con%licto social. La reivindicación de los aenciamientos de los actores y su!etos
sociales apunta contra las diversas variantes del %uncionalismo y el ob!etivismo. <i los medios %ueran
omnipotentes, la coacción %ísica simplemente habría sido sustituida por la coacción simbólica. La
clave, en cambio, es #ue el dominio simbólico se constituye a través de heemonías, de la
imposibilidad radical de una homoeneidad en la circulación de las sini%icaciones, a través de una
disputa constitutiva por la apropiación del poder. Es evidente, entonces, #ue las versiones
neopopulistas #ue rastrean en la recepción modos de celebración de la supuesta libertad #ue reinaría
en las sociedades neoliberales se encuentran !ustamente en las antípodas de la concepción eneral
#ue prevalecía no sólo en los OJ, sino también en una ran parte de los KJ. La institución de la
recepción como dimensión ine&orable del análisis comunicacional, sin embaro, no podía prescribir
acerca de sus propias decodi%icaciones diacrónicas. Las relecturas neopopulistas, #ue por otra parte
citan poco y nada la tradición de re%le&ión sobre la recepción, paradó!icamente con%irman la teoría
eneral, más allá de #ue #uede pendiente de análisis si se trata de lecturas “neociadas",
“oposicionales" o directamente “aberrantes", así como la cuestión central de la valoración cultural en
un marco de relativismo radical.
,or otra parte, no puede de!ar de advertirse un rieso simétrico8 la anulación de la dimensión del
con%licto no ya por un optimismo desen%renado, sino por un pesimismo terminal. +n dianóstico #ue
sostuviera como ine&orable la penetración capilar de la cultura dominante acabaría, paradó!icamente,
descartando la dimensión de luchas m$ltiples, visibles e invisibles, #ue se desarrollan cotidianamente
tanto en espacios p$blicos como privados. Es decir, una concepción de la cultura contemporánea
como “totalidad empírica" implica necesariamente una lectura de las oposiciones y resistencias como
“%uncionales" a la reproducción del sistema. <i son evidentes las consecuencias de un populismo #ue
apueste a una autonomía y resistencia plena de los sectores populares perdiendo de vista sus
m$ltiples alianzas con sectores dominantes #ue contribuyen sini%icativamente a mantener su propia
situación, las consecuencias de un dictamen de “inutilidad" de todas esas tácticas y estrateias puede
acabar en una resinación de%initiva %rente a las condiciones e&istentes.
Ahora bien, es indudable #ue actualmente la corriente más preocupante es el neopopulismo
recepcionista, de allí #ue nuestro recorrido haya intentado plantear cómo se ha lleado a ese punto. +no
de los problemas se vincula con el e%ecto teórico derivado de una di%icultad metodolóica de las
investiaciones sobre audiencias8 C,ueden observarse y comprenderse las relaciones de los sectores
populares con los medios limitándose a interroar a esos su!etos acerca de su relación con los mismos y
asumiendo su respuesta como realidad empíricaD Esta versión empirista de la etnora%ía y el análisis
cualitativo parece con%undir dos niveles8 #ué opinan los su!etos acerca de su relación con los medios y
cómo considerar las trans%ormaciones socio(culturales #ue puedan haber producido en parte los medios
en la vida de esas mismas personas, lo reconozcan o no en sus discursos. Es posible #ue las me!ores
investiaciones sean a#uellas #ue loren combinar ambos elementos, pero el empirismo consiste
!ustamente en con%undir uno con otro y hacernos creer #ue los su!etos e&presan acerca de su relación
con los medios e&actamente a#uello #ue su relación con los medios es. Fo es casual, entonces, #ue este
nuevo empirismo renuncie rápidamente al uso de la noción de heemonía, ya #ue para dar cuenta del
placer de una manera placentera necesita renunciar a e&plicitar la desiualdad #ue lo estructura.
Aspiramos a #ue el recorrido realizado haya mostrado la persistencia del tema desde varias
décadas atrás y cómo durante la década del setenta en particular, las teorías #ue otoraban
preeminencia al emisor ya habían sido res#uebra!adas, así como a %ines de los ochenta y principios de
los noventa las posiciones habían cambiado sustancialmente8 ya no se en%rentaban #uienes sostenían
un estructuralismo a ultranza contra a#uellos #ue buscaban reintroducir al su!eto, sino #ue ahora
aparecía claramente un sub!etivismo radical y absolutista contra a#uellos #ue, a veces tímidamente,
#uerían reintroducir al$n elemento de la “estructura" o sistema de relaciones sociales. En rior, el
su!eto mismo %ue cambiando sus máscaras en este trayecto. Bue su!eto colectivo, posición de
identidad cultural o política, rupo %amiliar y %ue 7cada vez más7 usuario y consumidor. 'e manera
#ue ya no encontramos comunidades al estilo hoartiano, sino 7en sus variantes más e&tremas7
rupalidad encuestada por empresas de marZetin en su calidad de televidentes. En este marco, la
“comunidad interpretativa" imainada como un antídoto contra el individualismo ontolóico, se
convirtió en un concepto problemático al devenir Tcomunidad de consumoT más #ue posicionamiento
social de su!etos colectivos. En síntesis, el debate constituye a$n un espacio abierto donde la
necesidad de nuevas investiaciones se combina con la urencia por recuperar una mirada política
para el análisis de la relación entre medios y sociedad.
Esa urencia se actualiza en la crisis arentina #ue estalló en diciembre de ?JJ-. Las
movilizaciones espontáneas de la población se multiplicaron por el papel de los medios masivos de
comunicación. El -. de diciembre por la noche, veinticuatro horas antes de #ue renunciara el
presidente 'e la E$a, miles de arentinos se enteraron por proramas in%ormativos de los sucesos en
otros barrios de la capital, tomaron ollas y cucharas y salieron masivamente a protestar a las calles. Lo
mismo sucedió en otras oportunidades. En cambio, cuando a%loraron en enero protestas similares
contra el nuevo obierno, importantes canales de televisión “demoraron" varias horas en llear a
in%ormar de los nuevos “cacerolazos". Esto di%icultó #ue las protestas se di%undieran y multiplicaran.
<in embaro, en los días siuientes rupos de vecinos realizaron protestas, llamadas popularmente
“escraches", en las puertas de estos canales para denunciar #ue estaban desin%ormando a la
población. Esos “escraches" constituyen un e!emplo importante de un tipo de “recepción activa", de
una lectura oposicional, #ue cobra estado p$blico. Los nuevos actores sociopolíticos, en su b$s#ueda
de nuevos discursos y nuevas acciones, probablemente desarrollen m$ltiples políticas y estrateias
hacia los medios de comunicación.
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,irta 'arela 7ni!ersidad de 3uenos 8ires 8rgentina- Correo electrónico: m!arela;filo-uba-ar
Grimson 8lejandro y ,irta 'arela <=>>=? @Culturas populares recepción y política- Genealogías de los estudios de
comunicación y cultura en la 8rgentina*- "n: (aniel ,ato <coord-?: "studios y 2tras Pr+cticas 5ntelectuales Latinoamericanas
en Cultura y Poder- Caracas: Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales <CL8CS2? y C"8P A8C"S 7ni!ersidad Central
de 'enezuela
-. Este artículo es una versión revisada del te&to presentado en la @ra Eeunión del 3rupo de 6raba!o de ALAA<2 “Aultura y
,oder", posteriormente publicado en la revista EELEA(Eevista Latinoamericana de Estudios Avanzados , F^ -4, ?JJ-.
? 5ucho menos representativo #uizá, pero muy interesante es el te&to de Gores incluido en ese mismo n$mero de Sur,
“L>illusion comi#ue", en el cual se asimila la política peronista a una representación escénica y plantea la relación del auditorio
con dicha representación en términos de %é poética o “voluntaria suspensión de la incredulidad", descartando la “rudeza del
auditorio" para e&plicar la parado!a de #ue “las %icciones del abolido réimen, 9...; no podían ser creídas y eran creídas", Sur, F^
?@O, noviembre(diciembre de -.//.
@ En un traba!o más reciente ,rieto avanza sobre esa hipótesis al reconstruir los campos de lectura en la %ormación de la
Arentina moderna. Allí señala #ue8 “En @J años, en e%ecto, entre -KKJ y -.-J, el circuito material de la cultura letrada había
modi%icado apenas sus dimensiones y sus prácticas. Era como si más allá de las di%erencias eneracionales, de los
procedimientos y recursos utilizados y de las e&pectativas interroadas, Aané y Luones, Aambaceres y Anel Estrada, 5iró y
Qoa#uín P. 3onzález, pertenecieran al mismo momento cultural y hubieran sido leídos por el mismo p$blico" ),rieto,-.KK8/?*.
6ambién pueden verse las intervenciones de 5aría 6eresa 3ramulio y Adol%o ,rieto en la 6ercera Eeunión de Arte
Aontemporáneo de <anta Be publicadas en Punto de 'ista, F^ 0J, abril -..K, pp. @(-?.
4 <chmucler se centra particularmente en las críticas de Eliseo Perón a Para leer el Pato (onald, de Ariel 'or%man y Armand
5attelart y en los comentarios de 2scar 6raversa sobre a%irmaciones de Bernado <olanas y 2ctavio 3etino.
/ La misma preocupación se encuentra en otros traba!os publicados en la misma revista )ver 5attelart, Armand, “El imperialismo en
busca de la contrarrevolución cultural. =,laza <ésamo>8 la telerrepresión del año ?JJJ", F\ -, 5attelart, 5ichWle y ,iccini, 5abel, “La
televisión y los sectores populares", F^ ?*.
0 Este hecho y su relación con la elaboración e investiación sobre recepción es relatado por el propio Perón )Perón, -../*.
O Al respecto puede verse la discusión planteada por 5ato )?JJJ* #uien sostiene #ue el rótulo de los “Estudios culturales
latinoamericanos" obedece antes a una necesidad impuesta desde la academia norteamericana o europea, #ue a las
características de la producción latinoamericana.
K Los traba!os de 3arcía Aanclini %ueron importantes en este sentido. <u propuesta de pensar las relaciones entre lo tradicional,
lo moderno y lo posmoderno, así como entre lo culto, lo popular y lo masivo en términos de culturas híbridas suponía revisar un
nuevo escenario donde lo popular e&iía otras %ormas de plantear el problema.
Más allá de la exotización y la sociologización del arte
latinoamericano
Carmen Hernández *
“El arte, igual que Dios es más fácil de describir por lo que no es”
Luis Camnitzer
A lo largo de las últimas décadas del siglo XX, especialmente desde los años 80, desde la escena
internacional se visibilizó un notable interés por las artes plásticas latinoamericanas como ob!etos de
e"#ibición, de mercado $ de estudio lo cual permite revitalizar la tensión gestada entre los años %0 $ &0
con nuevas interrogantes sobre los mecanismos 'ue #an contribuido a este redescubrimiento de los
valores culturales de esta geogra()a simbólica* +o sin cierta suspicacia, cabe preguntarse, -.erá 'ue se
#a reactivado la perspectiva de e"otización 'ue #a recado tradicionalmente sobre la producción simbólica
latinoamericana o se #a articulado una nueva mirada de orden sociologista derivada de los supuestos
alcances del muticulturalismo
/
0
A estas consideraciones apuntan las re(le"iones de algunos intelectuales latinoamericanos 'ue, más
allá de su lugar de origen $ de e!ercicio de su práctica, se interesan por estudiar problemas locales desde
una mirada conte"tualmente re(erida* 1ntre los muc#os nombres 'ue podemos citar
2
, destaca la labor de
'uienes #an insistido de manera sistemática en visibilizar las di(erentes tensiones a las cuales se ven
e"puestas las producciones art)sticas relativas a América Latina, como Luis Camnitzer, 3erardo
4os'uera, 4ari Carmen 5am)rez, +ell$ 5ic#ard $ 6eatriz .arlo* 1n ma$or o menor medida, todos ellos
#an problematizado la es(era del arte como segmento cultural pro(undamente institucionalizado $ de
manera especial #an #ec#o én(asis en la necesidad de redimensionar la labor intelectual latinoamericana
a partir de una perspectiva consciente de su condición de 7campo minado8
9
e"puesto a (uertes tensiones
pol)ticas* .us planteamientos se apro"iman al campo denominado estudios culturales $ 'ue parece más
adecuado suscribirlos como estudios y otras prácticas latinoamericanas en cultura y poder
:
*
1stos autores mani(iestan coincidencias en sus perspectivas transdisciplinarias $ orientadas
conte"tualmente a reconocer las producciones art)sticas latinoamericanas como respuestas
socio#istóricas espec)(icas 'ue re'uieren de un entramado cr)tico $ teórico más apegado a sus propios
estatutos de producción $ circulación, superando la aplicación de modelos #egemónicos acuñados $
promocionados desde la esfera internacional del arte
5
'ue debilitan su análisis*
3erardo 4os'uera, en Cuba, +ell$ 5ic#ard, en C#ile, Luis Camnitzer, en +ueva ;or< $ 4ari Carmen
5am)rez, en =ouston, #an actuado cr)ticamente en sus respectivos conte"tos socioculturales,
promoviendo una producción art)stica alternativa 'ue, en los años 80, se propuso re(le"ionar sobre lo
pol)tico a partir de una desconstrucción de sus propios códigos* .us tra$ectorias están marcadas por una
actividad contestataria #acia la cultura o(icial $ 'ue #a intentado e!ercer una acción intervencionista, pero
se distancian cuando 5ic#ard va mostrando ma$or preocupación por la producción teórica relativa a la
cr)tica cultural $ a la teor)a (eminista, 4os'uera se va ocupando más de la di(usión $ conocimiento del
arte latinoamericano relacionado con las ra)ces a(rocaribeñas* Camnitzer se preocupa más por los
problemas relativos a la enseñanza $ 5am)rez demuestra interés por revisar los parámetros tradicionales
de valoración desde un punto de vista de la #istoria del arte* 6eatriz .arlo, argentina, #a estado más
vinculada a la cr)tica literaria, pero desde una perspectiva 'ue sobrepasa lo estrictamente te"tual para
abordar (enómenos diversos relativos a la construcción de la cultura nacional $ por ello, #a reconocido la
importancia 'ue #a e!ercido la visión multiculturalista en esta ampliación disciplinaria >.arlo,/??@,9%A*
Cada uno de estos autores reconoce, en ma$or o menor medida, la importancia 'ue #a e!ercido la
perspectiva multiculturalista en América Latina, sin embargo, #a$ di(erentes preocupaciones 'ue emergen
de sus propias prácticas intelectuales* +ell$ 5ic#ard reclama a la producción art)stica e intelectual ma$or
conciencia de las pol)ticas del lengua!e, $ en especial, promueve la cr)tica cultural como una dimensión
capaz de ampliar el e!ercicio cognoscitivo académico* Camnitzer, por su doble condición de artista
pol)tico $ teórico, solicita estimular las caracter)sticas antidisciplinarias del arte* 6eatriz .arlo se interesa
más por los problemas relativos a la valoración estética desde una perspectiva multicultural* 3erardo
4os'uera, en cambio, se preocupa por el sistema de circulación de las obras de arte latinoamericano en
la es(era internacional $ plantea la necesidad de teorizar sus di(erencias conte"tualmente, $ 4ari Carmen
5am)rez, por su e"periencia curatorial inscrita en instituciones norteamericanas, aboga por una revisión
cr)tica de la #istoria del arte latinoamericano*
A partir de las re(le"iones de estos autores se desprende 'ue e"isten relaciones direccionales poco
satis(actorias entre la producción art)stica visual $ literaria $ los estudios $ otras prácticas
latinoamericanas en cultura $ poder* Bor su tendencia a representar un sector elitesco de la cultura, con
sus propios códigos $ estatutos, la es(era art)stica asociada a la alta cultura se despac#a demasiado
rápido como un problema de poco interés $ se privilegia el estudio de otro tipo de producciones más
pró"imas al consumo masivo o popular* Barece evidente 'ue el arte, $ espec)(icamente las artes visuales
más relacionadas con la noción de monumento o de ob!eto a ser apreciado como (etic#e #an ido
perdiendo espectadores, convirtiéndose en un campo de poco alcance social* .e podr)a reclamar 'ue se
#an promovido valores estéticos asociados a un consumo #edonista o sustentado en estrategias
discursivas 'ue (avorecen la apreciación visual en super(icie, como describe +éstor 3arc)a Canclini,
cuando planeta 'ue la estética dominante privilegia,
CDE el predominio de la acción espectacular sobre (ormas más re(le"ivas e )ntimas de narración, la (ascinación
por un presente sin memoria $ la reducción de las di(erencias entre sociedades a una multiculturalidad
estandarizada donde los con(lictos, cuando son admitidos, se resuelven con maneras demasiado occidentales $
pragmáticas >/??%,9%A*
Aun'ue el distanciamiento de lo social sea una evidencia avasallante, las producciones art)sticas
no pueden tratarse como un gran con!unto #omogéneo 'ue atiende a los mismos problemas $ es
posible observar 'ue dentro del propio campo se gestan tensiones discursivas mu$ poderosas 'ue
luc#an por reorientar las l)neas de producción, los modos de circulación $ la recepción de las obras
&
*
Bor'ue el arte como disciplina goza de buena salud con sus mecanismos de mercado entendidos
a'u) más como modalidades de reconocimiento, asociadas o no a su valoración en lo económico
se puede a(irmar 'ue es un e"celente instrumento de construcción $ a(irmación de representaciones
sociales de clase según Camnitzer >/??:,%%A o de propaganda según 3iunta >2000,%?A $ por
ello, su estudio deber)a (ormar parte de una agenda orientada a redimensionar sus posibilidades
desde una perspectiva conte"tualizada en bene(icio de una acción social más amplia*
Lo universal o lo internacional como un canon fallido
1n los traba!os de Camnitzer, 4os'uera, 5am)rez, 5ic#ard $ .arlo constantemente se reconoce 'ue
uno de los ma$ores problemas 'ue a(ecta a la producción art)stica latinoamericana radica en la aplicación
de un sistema valorativo 'ue no se a!usta a su propia realidad $ 'ue más bien, el propio conte"to sostiene
una dependencia ideológica de una autoridad reconocida como eurocéntrica*
Aun'ue en las últimas décadas del siglo XX las obras de artes visuales #an ido incorporando otras
te"tualidades en contraposición con los parámetros estrictamente perceptuales de las primeras
vanguardias, tratando de superar su distanciamiento con el te!ido social $ poder as) apro"imar el arte a la
vidaF la valoración de las obras sigue su!eta al canon modernista sustentado en el culto a la personalidad
del artista $ en el supuesto carácter universal de su lengua!e* Los es(uerzos realizados por muc#os
creadores #an terminado institucionalizándose, (ortaleciendo aún más la autonom)a del campo $
ampliando la brec#a con lo social* 1sta particular contradicción 'ue trama la es(era de las artes visuales
comprometidas con los cambios de su tiempo, responde a 'ue las propuestas deben circular dentro unos
mecanismos de mercado eurocéntricos cada vez más poderosos*
3erardo 4os'uera, en su constante actuación como curador invitado a importantes bienales
internacionales, advierte 'ue el sistema valorativo tiene 'ue ver con el proceso de legitimación
establecido en los más importantes centros del circuito art)stico, como +ueva ;or<, donde se continúa
de(endiendo la condición universal o internacional de las obras visuales, lo cual es una suerte de
pasaporte de identidad de e"celencia 'ue, como categor)a, se sigue reproduciendo localmente, 71n el
terreno art)stico contemporáneo, la importancia se suele #omologar con la corriente de opinión
dominante, o asociar a un amplio reconocimiento internacional 'ue, a su vez, depende de los circuitos
establecidos8 >/??8b,&2A* Aun'ue el sistema #a e"pandido su radio, cada vez se muestra más cerrado
en s) mismo por'ue se #a ido atomizando en núcleos diversi(icados según tendencias o (uerzas 'ue
crean cortes como arte de mujeres, arte gay, arte étnico o arte político, entre otros, pero siempre ba!o el
impulso de privilegiar una mirada dominante 'ue ad!etiviza las e"periencias para di(erenciar lo universal
de lo local* 1sta tendencia 'ue, supuestamente se sustenta en una perspectiva pluralista derivada del
pensamiento postmoderno, termina por marcar el lugar 'ue ocupan las minor)as respecto a la posición
del A5G1 con ma$úsculas*
Luis Camnitzer también observa (lu!os desiguales en el reconocimiento de las diversas prácticas
art)sticas, sobre todo en las bienales internacionales, 'ue a pesar de proponerse ampliar los márgenes
de diálogo por su posible condición de plata(ormas de visibilidad como la última edición de la ienal de
!enecia realizada en 200/ terminan por sostener visiones de subalterización* 1ste artista $ pensador
reconoce 'ue incluso en los modelos locales, como la ienal de "a #abana, comienzan a ser aplicados
criterios e"clu$entes 'ue siguen (avoreciendo una visión restringida del arte
@
* 1sto está asociado a 'ue la
noción de talento o de buen arte todav)a vigente, 7se #a convertido en una atribución del mercado8
>/??:a,%&A*
4os'uera constantemente advierte 'ue las propuestas art)sticas producidas en América Latina se ven
a(ectadas por los mecanismos de valoración de la es(era internacional por'ue de alguna manera son
apreciadas a partir de mecanismos re(erenciales 'ue de(inen su ma$or o menor apro"imación a unos
estatutos previamente (i!ados,
Cuando se discute en términos mu$ generales acerca de las artes plásticas suelen usarse las denominaciones
Hlengua!e art)stico internacionalI o Hlengua!e art)stico contemporáneoI como construcciones abstractas 'ue
re(ieren a una especie de inglés del arte en el cual se #ablan los discursos HinternacionalesI de #o$
>4os'uera,/??8a,&%A*
1sta ma$or o menor internacionalización se de(ine a partir de los estatutos derivados de la
mainstream 'ue se atribu$e a s) misma el derec#o de e!ercer un valor universal sin tomar conciencia de
su propio carácter local* Bara muc#o artistas latinoamericanos, e"#ibir en +ueva ;or< representa la v)a
para una acelerada internacionalización*
4ari Carmen 5am)rez también advierte la e"istencia de una lingua franca del mundo del arte
internacional 'ue en los últimos años se #a identi(icado con el conceptualismo, e"tendiendo su
apreciación #acia el arte latinoamericano, según pudo observar en la Jeria A5CK, realizada en /???, en
4adrid* Bero, aun'ue ella di(erencia al conceptualismo local como una readaptación de códigos
orientados a visibilizar problemas conte"tuales de orden sociopol)tico, considera 'ue esta tendencia no
representa una visión #egemónica en el continente* La valoración estilística del conceptualismo puede
convertirse entonces en mecanismo para estimular nuevas miradas estereotipadas de lo latinoamericano
>/???a,@9A*
1ntre los estatutos de valoración modernistas todav)a vigentes se encuentra el carácter de
universalidad discursiva de las obras visuales en sus temas $ códigos 'ue las de(ine como
autosu(icientes, contribu$endo a sostener la autonom)a del campo en la medida en 'ue se ignora su
alcance o capacidad receptiva por grandes sectores de la sociedad* 1sta concepción, 'ue parece
(avorecer una receptividad contemplativa, lleva a pensar 'ue la obra visual sigue siendo analizada desde
parámetros 'ue se centran en la individualidad art)stica $ en el lengua!e como dimensión cerrada sobre s)
misma* 4os'uera #a reconocido esta contradicción como elitesca, 7Lo HuniversalI deviene más un
ad!etivo sumado a la construcción del aura de las obras 'ue la viabilidad de recepción por grandes
sectores* .e trata, en realidad, de un lengua!e de iniciados, 'ue permite una comunicación internacional
entre los miembros de una secta8 >/??8a,&%A* Además, este supuesto lengua!e internacional oculta su
centralismo por'ue ve con sospec#a al arte producido por actores 'ue representan peri(erias étnicas o
geográ(icas, $a sea por'ue se muestra mu$ apegado o mu$ ale!ado de los códigos #egemónicos* 1l
carácter universal opera entonces como un estatuto di(erenciador por'ue a la producción art)stica
latinoamericana se le reclama la e"periencia propia de los procesos del arte sin atender 'ue las entradas
$ salidas a los estatutos de la modernidad obedecen a #ibridaciones derivadas de di(erentes niveles de
asimilación* La supuesta universalidad 'ueda totalmente in#abilitada cuando se la desenmascara desde
de(iniciones globalizantes de la modernidad $ a pesar de 'ue actualmente se #a e"pandido el análisis
#acia una ma$or inclusión de territorialidad, lo universal suele ser aplicado a las obras producidas en
1uropa o 1stados Lnidos*
6eatriz .arlo también #a advertido esta desigualdad valorativa en su e"periencia personal en eventos
internacionales $ apunta 'ue la mirada de los europeos sobre el arte latinoamericano tiende a (avorecer
su posible carácter sociológico $ en cambio, cuando se analizan obras europeas, se #ace ma$or én(asis
en privilegiar su carácter artístico* Bodr)a pensarse 'ue el campo cultural europeo se ad!udica a s) mismo
el dominio de lo estético $ 'ue lo latinoamericano 'ueda ante sus o!os destinado a e"presar problemas
sociales como e!emplos de una otredad 'ue permite seguir sosteniendo esas di(erencias* Bero .arlo va
aún más allá cuando reconoce 'ue esta perspectiva e"clu$ente también es responsabilidad del campo
intelectual latinoamericano, 7+os corresponde a nosotros reclamar el derec#o a la teoría del arte, a sus
métodos de análisis8 >/??@,98A*
Los autores a'u) estudiados reconocen 'ue #o$ en d)a, con el advenimiento de lo 'ue se conoce
como orientaciones postmodernas se plantean nuevos problemas, como la necesidad de atender
cr)ticamente la teorización descentrada $ sus posibles alcances en el conte"to latinoamericano* Bor
e!emplo, +ell$ 5ic#ard advierte,
Breguntémonos 'ué ocurre cuando #asta la metá(ora del descentramiento es administrada $ rentabili$ada por un
discurso 'ue sigue dotado de la prerrogativa de decidir las claves 'ue le darán renombre $ distintividad a esta
nueva crisis de t)tulos $ dominios >/?8?,%8A*
4os'uera más bien instiga a subvertir el canon desde los bordes,
La cuestión ser)a %acer la contemporaneidad desde una pluralidad de e"periencias, 'ue actuar)an trans(ormando
la cultura global* +o me re(iero sólo a procesos de #ibridación, resigni(icación $ sincretismo, sino a orientaciones
e invenciones de la metacultura global desde posiciones subalternas* 1l punto clave reside en 'uién e!erce la
decisión cultural, $ en bene(icio de 'uién es tomada no sólo en el plano etnocultural, sino también en cuanto al
género $ a las clases $ grupos sociales* Lna agenda utópica ser)a pensar en una metacultura reconstruida
desde la más vasta pluralidad de perspectivas* La estructura postcolonial vigente di(iculta esto en e"tremo, debido
a la distribución del poder $ a las limitadas posibilidades de acción 'ue poseen #o$ vastos sectores >/???,&0A*
1ste autor da por #ec#o 'ue la es(era art)stica ocupa un lugar importante en la metacultura
8
de
nuestros tiempos $ por ello, se preocupa por desenmascarar las (alsas ilusiones de democratización 'ue
se ocultan tras los procesos de globalización $ plantea la necesidad de rediseñar la actividad intelectual
latinoamericana*
Como complemento, +ell$ 5ic#ard sugiere 'ue América Latina debe liberarse de la estigmatización
'ue le #a atribuido su condición de cultura secundaria adscrita a la copia $ asumir sin comple!os la
apertura del repertorio postmodernista,
CDE para prescindir de(initivamente del culto aurático a los modelos, $ !ugar ilusionistamente con el re(le!o de los
dobles paródicos, $a 'ue desde siempre se educaron en la tradición de lo (also $ de lo postizo, en la renuncia
obligada a la sacralidad de los originales $ en las costumbre burlona del pastic#e cultural >/?8?,%&A*
1sta autora invita a re(le"ionar sobre las particularidades del conte"to latinoamericano, sobre todo el
caso particular de la Escena de avan$ada c#ilena, cu$a actuación durante el per)odo de la dictadura #a
sido acusada de elistesca por parte importante del campo cultural local, en la medida en 'ue sus
soluciones (ormales no respond)an a los tradicionales modelos del arte pol)tico $ más bien se
asemejaban a ciertas propuestas de la es(era internacional del arte* 1lla coincide con 5am)rez >/???bA en
asumir 'ue la di(erencia se visibiliza en la (unción de abordar problemas #istóricos espec)(icos, según
e"perimentó este grupo
?
'ue traba!ó (uera de los marcos institucionales $ con una clara conciencia del
lengua!e como #erramienta desestabilizadora del poder autoritario 'ue arrasó con el pasado $ la memoria
c#ilena* Mesde esta perspectiva, la Escena de avan$ada e!erció un combate antidogma, según sus
propias palabras, pues se encargó de desactivar las narrativas tradicionales inscritas en una
representación cerrada $ #omogénea para poner al descubierto las estrategias del poder de
silenciamiento de las voces reprimidas*
6eatriz .arlo coincide con la mirada revisionista de 5am)rez cuando plantea 'ue, (rente al relativismo
derivado de la perspectiva transcultural promovida por los llamados estudios culturales, se deber)an
estimular alianzas interdisciplinarias capaces de abordar problemas espec)(icos, como el canon literario o
art)stico en los pa)ses latinoamericanos,
Lo 'ue está en !uego, me parece, no es la continuidad de una actividad especializada 'ue opera con te"tos
literarios, sino nuestros derec#os, $ los derec#os de otros sectores de la sociedad donde (iguran los sectores
populares $ las minor)as de todo tipo, sobre el con!unto de la #erencia cultural, 'ue implica nuevas cone"iones
con los te"tos del pasado en un rico proceso migración, en la medida en 'ue los te"tos se mueven de sus
épocas originales, vie!os te"tos ocupan nuevos paisa!es simbólicos >/??@,9@A*
1sta autora contribu$e a comprender 'ue esa construcción de lo universal, más allá de ser
comprendida como una !erar'uización ideológicamente in!usta, #a e!ercido una labor 'ue deber)a ser
e"puesta a revisiones cr)ticas en cada conte"to particular*
El descentramiento ¿una figura retórica?
Los autores estudiados coinciden en analizar el rol 'ue !uegan las artes visuales latinoamericanas
en los actuales tiempos de globalización como e!emplo visible de una posible democratización del
espacio cultural* Godos ellos reconocen 'ue los nuevos procesos de intercambio #an estimulado una
visión más pluralista, pero también se #a producido una (alsa ilusión de cone"iones transterritoriales más
transversales*
Bor e!emplo, 4os'uera considera 'ue se sostienen relaciones de desigualdad, sobre todo en las
organizaciones de las e"posiciones de artes plásticas, determinadas por una perspectiva centralizada $
adscrita a comple!as pol)ticas de mercado, 71stos circuitos tienen el dinero $ lo invierten en la
construcción de valor universal desde sus puntos de vista $ los del mercado8 >4os'uera,/??%,/:A* Bara
él, el sistema de las artes plásticas se #a vuelto mercadoNcéntrico en la medida en 'ue representa
múltiples posibilidades de inversión, inclu$endo el lavado de dinero* 1ste #ec#o #a contribuido a 'ue el
alcance de la producción art)stica mengOe muc#os de sus ob!etivos* Bara 4os'uera, 7#a$ demasiados $
mu$ (uertes intereses di(icultando una ma$or (uncionalidad cultural $ social de la plástica8 >/??%,/:A $ en
este sentido, el mercado !uega un rol importante, $ contradictorio por'ue especula con la obra a partir de
un aura cultural 'ue rivaliza con el #ec#o de negociar económicamente con ella*
Mesde las más importantes instituciones 'ue constitu$en la es(era internacional se #a ido (omentando
el interés por la producción art)stica del Gercer 4undo $ se #a acentuado el relativismo multicultural, sin
embargo 4os'uera advierte 'ue el es'uema centroNperi(eria se sigue sosteniendo $ cree 'ue lo más
grave es propiciar esta desventa!a desde el propio conte"to cultural latinoamericano* 1l rediseño de las
#egemon)as descentralizadas $ multiculturales son los más peligrosos en la medida en 'ue son los
centros occidentales los 'ue 7están comenzando a #acerle al Gercer 4undo la circulación intercultural del
arte, desde sus propias visiones e intereses8 >4os'uera,/??%,/&A* 1sto se debe a 'ue la ma$or)a de las
e"posiciones destinadas a re(le"ionar sobre las discursividades de los pa)ses peri(éricos, están
condicionadas por (inanciamiento $ criterios museológicos de organismos adscritos a la es(era
internacional puesto 'ue son ellos lo 'ue tienen el poder para #acer este tipo de eventos* Me manera
similar, 5ic#ard pregunta, 7-Cuáles son las energ)as cr)ticas 'ue aportan al debate intelectual de #o$, $
mediante 'ué intersecciones $ con(rontaciones teóricoNculturales puede servirnos su discurso un
discurso internacionalizado por la red norteamericana de traspasos académicos para repensar
críticamente Hlo latinoamericanoI08 >/??&,2A*
3erardo 4os'uera solicita una posición muc#o más cr)tica $ dinámica de las pol)ticas culturales
diseñadas dentro del continente para evitar 'ue el canon derivado de la es(era internacional continúe
realizando la escogencia de las propuestas art)sticas 'ue se imponen por medio de los circuitos $a
establecidos, espacios a los cuales las culturas peri(éricas o comisariadas
&'
, según 4os'uera, muc#as
veces se readecuan para (ormar parte del sistema, lo cual implica una readaptación de sus ideolog)as
para poder ser aceptados* 1ste autor rec#aza la complicidad de lo latinoamericano de o(recer al centro lo
'ue se espera de él*
Acerca de este problema +ell$ 5ic#ard advierte sobre la necesidad de atender las especi(icidades de
la producción local $ solicita,
5eescribir Latinoamérica como (igura cr)tica en la discusión sobre centralizaciones $ descentramientos pasa por
poner en cuestión la econom)a del poder intelectual 'ue reparte de(iniciones $ aplicaciones de lo latinoamericano
en nombre de la instancia unitaria de una teor)a generalmente deslocalizada* Basa por relocali$ar el signi(icado
contingente de las prácticas culturales en (unción de sus transcursos productivos de signos(en(uso 'ue articulan
su trama operatoria dentro de un conte"to espec)(ico $ microdi(erenciado 'ue desa()a las reglas de
intercambiabilidad transadas por la (unciónNcentro de la teor)a metropolitana >/??&,2/N22A*
5ic#ard también cuestiona la postura generalizada 'ue caracteriza a gran parte de la promoción del
arte latinoamericano dentro del continente $ se opone a su actual comprensión como ob!etos e"portables
$ transportables, $a 'ue su materialidad ()sica no encierra todo su sentido* Bara ella, los productos
culturales inclu$endo las obras visuales deben ser comprendidos en toda su e"tensión ()sica $
simbólica, tomando en cuenta el lugar en el cual tuvieron origen como sucede con las obras e()meras
constituidas por acciones limitadas en el tiempo $ realizadas en lugares espec)(icos
//
lo cual las convierte
en e"periencias irrepetibles*
1ntre los autores estudiados, 5ic#ard insiste sistemáticamente en cuestionar esa mirada
estereotipada de la es(era internacional 'ue se #a posado sobre América Latina con la (inalidad de
encontrar en sus imágenes la dimensión primitivista con la cual se la #a signado $ 'ue parece seguir
re(orzándose, según observó en algunos eventos e"positivos animados por la celebración de los %00
años del descubrimiento de América
/2
* Bor otra parte, rec#aza la condescendencia aparentemente
solidaria 'ue anula las condiciones contestatarias de muc#as obras,
+i si'uiera el giro postmodernista 'ue in(le"iona la escena internacional logra caducar los remanentes de esta
sensibilidad viciada, $a 'ue su reivindicación de lo descentrado suele amanerarse en mero tic retórico $ 'ue el
nuevo brillo de la otredad >o di(erenciaA le sirve más bien de cosmética para dis(razar su centrismo >/?8?,2%A*
4ari Carmen 5am)rez también re(le"iona sobre los niveles de intercambio $ denomina conte)tura a la
oscilación 'ue e"perimentan los productores art)sticos del continente cuando se a(ilian a