Manejo Agronómico

Son labores culturales que se hacen a un cultivo específico para mejorar la producción y rendimiento por
unidad de área, también llamado: Buenas Prácticas Agrícolas (BPA),
Manejo agronómico sustentable.
El manejo sustentable de un recurso es la manera adecuada que se le da a dicho recurso para protegerlo
pero a la vez satisfacer las necesidades del hombre animales o plantas. La agronomía moderna
promueve el ejercicio de esta disciplina aplicando un esquema sustentable, es decir, el aprovechamiento
de los recursos naturales para la obtención de productos agrícolas, pecuarios y forestales debe hacerse
en forma responsable, evitando que las prácticas agronómicas como el uso de agroquímicos, la
irrigación, la labranza del suelo y la rotación de cultivos, generen procesos que pongan en riesgo la calidad
y disponibilidad a largo plazo de recursos tales como el agua, suelo, atmósfera y biodiversidad
Siembra es el proceso de colocar semillas, con el objetivo de que germinen y se
desarrollen plantas. Para que la siembra sea efectivo es importante seleccionar
semillas de buena calidad. Las semillas deben ser sanas y estar libres de elementos
contaminantes.
Profundidad de la siembra
Al sembrar, se coloca muy poca tierra y en algunos casos ninguna sobre las
semillas. En términos generales, las semillas pueden ser sembradas de forma
tal que la capa de tierra que las cubra sea de 2 a 3 veces el tamaño de las
semillas.
Tipos de siembra
La siembra a mano es el proceso mediante el cual se lanzan puñados de semillas
sobre el terreno preparado. Por lo general, se utiliza una grada o reja para incorporar
la semilla al terreno.
Campo abierto es la forma de siembra utilizada históricamente en la agricultura
mediante el cual los campos son preparados y se los deja abiertos, tal como indica su
denominación, antes de ser sembrados. A menudo la semilla se deposita en el terreno
y no se cubre antes de la germinación y por lo tanto permanece expuesta a las
condiciones climáticas.
Cosecha
La cosecha se basa en la recolección de los frutos,semillas u hortalizas de
los campos en la época del año en que están maduros. La cosecha marca el final del
crecimiento de una estación o el final del ciclo de un fruto en particular. uso general
incluye también las acciones posteriores a la recolección del fruto propiamente dicha,
tales como la limpieza, clasificación y embalado de lo recolectado hasta su
almacenamiento en la granja o la época del año en que están maduros.
Métodos de cosecha
Método manual. Se utiliza el azadón. Se retira un poco de tierra de los costados de los
surcos. Luego se invierte el suelo en donde se encuentra la planta, quedando los
tubérculos en la parte superficial listos para ser recogidos.
Método mecanizado. Se puede utilizar la cavadora de molinete o la cavadora de
cadena sin fin. Se ha comprobado que estas máquinas son capaces de trabajar
eficientemente en suelos franco-arenosos, sobre pendientes de hasta 8%.

Poscosecha
El propósito fundamental de la poscosecha es la conservación de los tubérculos en
buen estado. Comprende las labores de selección, clasificación, ensacado y
transporte. Las pérdidas en poscosecha son consecuencia de la incidencia e
interacción de diversos factores físicos, fisiológicos y patológicos, que reducen la
cantidad y calidad de los tubérculos cosechados. Se estima que las pérdidas ascienden
a un 25% del total de la cosecha. Esto significa que la cuarta parte de lo que se
produce en el campo no llega al consumidor o llega en mal estado.

La preparación de tierras es un componente esencial en el proceso de
establecimiento y desarrollo de los cultivos, y al mismo tiempo es parte vital en el
manejo integrado de plagas y enfermedades
Sus objetivos principales son:
-preparar un lecho para que la semilla germine.
-facilitar la emergencia uniforme de las plántulas.
-permitir el libre movimiento de las raíces para explorar mayor volumen de suelo
en busca de agua y nutrimentos.
-favorecer el control de las plántulas de malezas anuales y enterrar o incorporar las
herbáceas.
-reducir la incidencia de plagas y enfermedades.
-acondicionar el suelo para impedir el encostramiento y favorecer la conservación
del agua.
En otras palabras, para lograr que el desarrollo inicial del cultivo sembrado sea
uniforme y vigoroso.
Con una buena preparación se consigue la destrucción de las malezas,
normalmente hospederas de plagas y enfermedades, y se destruyen muchos
insectos plaga, en algunos casos al enterrar profundamente larvas, pupas y huevos,
impidiendo la culminación de su ciclo biológico vital. En otros, las pupas y larvas
son traídas a la superficie y expuestas a la acción directa del sol o de los
depredadores (pájaros).
Cada cultivo y cada condición de suelo (y clima) determinan una preparación más o
menos profunda o un desmenuzamiento más fino de los terrones del suelo. Lo
importante es mejorar la condición física del suelo, su aireación y su facilidad para
el movimiento del agua.
En ciertas condiciones, los sucios tienden a formar lo que se llama piso de
rastra, consistente de la formación de una capa impermeable que evita la
circulación del agua de lluvia o riego y el movimiento de las raíces de las plantas
sembradas.
Cuando la preparación es inadecuada y, por ejemplo, no verificamos si
efectivamente se logró romper el piso de rastra, la acción de los herbicidas no es
efectiva, se reduce la disponibilidad de nutrimentos, la emergencia de las plántulas
es irregular, la penetración radical es limitada, el terreno se enmaleza rápidamente
y la aparición de las plagas y enfermedades es más temprana. En otras palabras, se
inicia un ciclo de cultivo problemático, con un crecimiento desinforme, fallas en la
densidad de siembra planificada, plantas poco vigorosas, propensas a las
enfermedades y plagas, todo lo cual provocará mayores problemas a lo largo del
ciclo y, por ende, un rendimiento mucho menor que el esperado.
Al planificar la preparación de tierras, se debe asegurar de lograr:
-destruir y enterrar la soca del cultivo anterior.
-hacerla escalonada en el tiempo, para destruir efectivamente las malezas.
cerciorarse de la existencia de un piso de rastra y destruirlo.
-realizar la labor cuando la tierra tenga un contenido de humedad adecuado, de
manera que el suelo quede mullido, suelto, poroso, con terrones pequeños, de
forma de minimizar la erosi6n eólica.
-realizar la labor en horas de la mañana o al atardecer, para reducir el arrastre por
efectos del viento.
Es importante señalar que la preparación puede hacerse con tracción animal o
mecánica. En Los Andes, es común la yunta de bueyes para prepara las tierras,
debido a lo inclinado de los terrenos o parcelas, mientras que en el Guárico la
preparación de las tierras que se van a sembrar con arroz consiste en un batido del
terreno previamente inundado.

En las sabanas orientales, en muchos casos, no se aplica arado, sino una vez cada
cierto número de años. Recientemente se ha observado en algunas partes del país
el uso de la labranza mínima o cero labranza, lo cual parece influenciar
positivamente el nivel de rendimientos, pero también ha provocado el repunte de
los niveles de infestación con algunas plagas y enfermedades.
Por ello, si tiene dudas acerca de cómo proceder al momento de la preparación de
tierras, acuda a cualquiera de las unidades ejecutaras del FONAIAP diseminadas en
todo el país donde le brindarán la asesoría necesaria.
Indicadores de cosecha.
Cuando la semilla alcanza su madurez fisiológica, que en este caso
coincide con la agrícola, se produce una separación en dos del tabique
interno de la semilla y además ésta adquiere una coloración marrón o café
con leche. Otro indicador de madurez es el quiebre de pelón, el cual se
asocia directamente con la dehiscencia del fruto y así se puede extraer el
fruto sin dificultad del árbol (Lemus, 2001).Ambos indicadores debiesen
producirse de forma simultánea, sin embargo es bastante frecuente que
no coincidan. En par
INDICES DE COSECHA

 Tener unas características de apariencia que aseguren una vida útil adecuada
Estar en un estado que les permita presentar una condición óptima cuando lleguen al
consumidor.
 Estar dentro de un rango de tamaño adecuado, en función del mercado
objetivo.
Encontrarse en un estado de maduración que les permita desarrollar, sabor.
aroma, consistencia y apariencia deseable