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EVALUACION DE RIESGO SÍSMICO

ANÁLISIS DE LA SISMICIDAD EN MÉXICO DE LOS AÑOS
COMPRENDIDOS ENTRE 1973-2012


ALUMNOS:
ARMIJO DELGADO JESÚS VENANCIO
BELLO YAÑEZ ANA MARITZA
HEREDIA MARTÍNEZ MARIANA GUADALUPE
RAMÍREZ ÁLVAREZ OMAR ARTURO
RAMOS FACIO EVELYN


FECHA DE ENTREGA: 08/09/2014
INSTITUTO POLITÉCNICO NACIONAL
ESCUELA SUPERIOR DE INGENIERÍA Y ARQUITECTURA
CIENCIAS DE LA TIERRA
UNIDAD TICOMÁN
INTRODUCCIÓN
La palabra sismo está definida como movimiento brusco del terreno cuyo origen se
encuentra en la liberación de energía producto de actividad volcánica o de tectónica de
placas. Asociado a esto, existen otros factores que pueden propiciar estos como son,
desprendimientos en las laderas de las montañas, hundimiento de cavernas, variaciones
bruscas en la presión de la atmosfera por ciclones e incluso también por actividad
humana, a lo cual el estudio de estos concibe una inquietud por entenderlos y generar
planes de prevención de riesgo.
En México los eventos sísmicos por lo general tienden derivar en una situación de
desastre debido a su ubicación Geográfica de estos acontecimientos. Ya que nuestro
país debido a las fallas geológicas y la acción de la tectónica de placas, a la cual está afín
con una gran zona generadora de sismos y los cuales han ido ocurriendo a lo largo de
millones de años, generando esta expectativa de ¿cuándo ocurrirá el siguiente?.
La mayoría de sismos de gran magnitud (es decir mayor a 7° en escala de Richter) tienen
sus epicentros en la costa del Pacifico, distribuidos a lo largo de Jalisco, Colima,
Michoacán, Guerrero y Oaxaca. Aunque también han ocurrido grandes sismos en el
centro y sur de Veracruz y Puebla, Chiapas, Estado de México y la península de Baja
California, especialmente en la zona fronteriza con los estados Unidos; todos ellos
ocasionando grandes daños que se traducen en enormes pérdidas económicas y de
población.
En la actualidad las medidas de mitigación ante el riesgo sísmico, son de principal
importancia a causa de las grandes mermas que un terremoto puede producir. El
conocimiento que se origina para determinar las medidas de prevención, la capacidad de
reacción en atender a las recomendaciones y habilidades para indicar el riesgo, hará
posible una disminución en la cantidad de pérdidas, económicas y humanas.
El cuantificar y mostrar estadísticas, o en todo caso una aproximación de los eventos que
ocurren permite indicar zonas de mayor o menor riesgo, por ello el registro que se va
teniendo de acuerdo a los eventos permite observar de una manera más confiable, la
creación de nuevas redes sismológicas o mejorar las actuales.









HISTORIA DE LA SISMOLOGÍA EN MÉXICO.
La República Mexicana está situada en una de las regiones sísmicamente más activas del
mundo. El estudio de la actividad sísmica en México es relativamente reciente, sin
embargo, su observación tiene antecedentes remotos. Los primeros pobladores de
México sufrieron los efectos de la actividad sísmica y volcánica en estas regiones dejando
su testimonio de diversas maneras.
Cuando se instaló la red telegráfica en la República Mexicana, los telegrafistas
suministraban datos referentes a temblores y se publicaban mensualmente en boletines.
El Servicio Sismológico opera una red de 42 estaciones (Mapa 1), la mayoría de las
cuales envía su información en forma telemétrica a una oficina central ubicada en el
Instituto de Geofísica en la Ciudad Universitaria en México D.F:. Allí se registran y
procesan los datos y son posteriormente publicados en los boletines de información
sismológica. La información sismológica ya sea en forma de sismogramas o datos
digitales, se suma al archivo de datos sismológicos del país, que datan desde la fundación
del Servicio en 1910.


Mapa 1: Red sismológica hasta el 2012

El Servicio Sismológico ha jugado un papel importante en el desarrollo de la sismología
en México, además de tener una función social y económica palpable. Afortunadamente
en la última década los estudios de sismología en México han progresado más allá de la
simple observación sismológica y se han formado distintos grupos de investigación que
afrontan los diferentes problemas de la sismología. Los diferentes grupos mantienen
comunicación y frecuentemente se encuentran en congresos donde dan a conocer sus
avances en el estudio de la Sismología.
Adicionalmente, existe interés en algunas instituciones de enseñanza superior en el
interior de la República por el estudio de la sismicidad regional y recientemente han
enfocado sus esfuerzos a la consolidación de grupos de trabajo apropiados para el
desarrollo de esta disciplina en sus localidades. En este sentido existen ya tres redes
locales: la red de Oaxaca instalada y operada por el Instituto Tecnológico Regional de
Oaxaca, la red de Puebla instalada en 1984 por la Escuela de Ingeniería Civil de la
Universidad Autónoma de Puebla y la Red Sismológica de Colima (RESCO) instalada
entre 1989 y 1991 por el Centro Universitario de Investigación en Ciencias Básicas de la
Universidad de Colima. Esta última es la primer red en nuestro país destinada a la
vigilancia de un volcán activo, el volcán de Colima o volcán del fuego situado en la
frontera entre los estados de Colima y Jalisco. Así mismo el gobierno del Estado de
Chiapas planea desplegar, en un breve lapso de tiempo, una red sismológica para la
observación del volcán Tacaná.
Nuestro país se encuentra en una región del planeta que desde hace tiempo ha estado
afectada por los sismos y lo seguirá estando. En otras palabras, México es una zona de
alta sismicidad. Lo anterior obedece a que las placas de Cocos y de Rivera, que se
encuentra al sur y sureste de México, en el océano Pacífico, se están metiendo bajo la
placa Norteamérica, de la cual forma parte la placa continental del país. En el lenguaje de
los sismólogos, las placas de Cocos y la Rivera subducen a la placa Norteamérica. La
primera se mueve con una velocidad relativa de aproximadamente 5 cm/año, respecto a
la placa continental, mientras que la segunda se desplaza 2.5 cm/año aproximadamente,
por esta interacción de las cinco placas tectónicas coloca a México en una zona de alta
sismicidad, explica el Servicio Sismológico Nacional del Instituto de Geofísica de la
UNAM.
El estado de Guerrero es uno de los más activos sísmicamente del país, esta zona
costera del Pacífico se acumulan grandes cantidades de energía que al liberarse
provocan los grandes sismos que afectan a nuestro país. De ello se desprende que el
conocimiento de esta zona de subducción es fundamental para determinar la sismicidad
en nuestro territorio. Para lograrlo, sismógrafos, acelerógrafos, el área de ruptura de la
corteza terrestre y la frecuencia de los sismos en la región, son algunos de los elementos
fundamentales con los que trabajan los sismólogos.
En esta región se registra alrededor del 25 % de la sismicidad que ocurre en territorio
mexicano. Esto se debe a la subducción de la placa de Cocos (placa oceánica) por debajo
de la placa Norteamericana (placa continental). El contacto de estas dos placas tectónicas
ocurre frente a las costas del Pacífico, desde el Estado de Jalisco, hasta el de Chiapas.

Mapa 2, La interacción de cinco placas tectónicas es la causa de la concurrencia de los
sismos. (Especial).


En la costa del Pacífico continua hay un fenómeno de subducción que explica por qué
ocurren los grandes temblores que afectan a México. Dado que en la costa del Pacífico
hay algunas regiones que se han roto con cierta periodicidad, es de esperarse que en
otras que no se han roto puedan ocurrir temblores, siempre y cuando se pruebe que se
está acumulando energía. Se estima que los grandes sismos de magnitud superior a 7 en
la escala de Richter han ocurrido con una periodicidad de 30 a 75 años. Y los últimos
temblores de grandes temblores de gran magnitud en la costa de Guerrero ocurrieron
entre 1907 y 1911. Desde entonces no ha habido ningún gran temblor en esa zona y el
proceso de la tectónica de placas continua. En esta parte de la costa del Pacífico la placa
de Cocos no está entrando bajo la placa continental asísmicamente y, por lo tanto, se ha
estado acumulando energía durante 75 años. Ahora, si se compara esta cifra con la
periodicidad de los grandes sismos en las regiones de Jalisco, Michoacán y Oaxaca (de
30 a 75 años), el dato es para preocuparse. De lo anterior, se puede concluir que para
que se libere esa energía acumulada en la costa de Guerrero es probable que ocurra un
gran sismo, aunque se debe aclarar que no sabemos cuándo ni dónde con precisión y
tampoco la magnitud. Sabemos que existe un hueco muy grande que va desde el sureste
de Petatlán hasta casi Pinotepa Nacional. Si esta región se rompe en un sólo movimiento
telúrico, éste puede tener una magnitud superior a 8 en la escala de Richter, aunque
también pueden ocurrir una serie de sismos de menor magnitud. Hasta ahora no hay
forma de afirmar cuál de estas dos últimas posibilidades puede suceder, cabe mencionar
que los temblores de 1907 a 1911 fueron menores que 7.9.

Mapa 3. En el mapa pueden apreciarse las áreas de ruptura de algunos sismos , a lo
largo de la costa del Pacífico. Estos han ocurrido debido a la subducción de las placas
de Cocos y la Rivera bajo la placa continental mexicana. También aparecen las áreas
de ruptura de los sismos de septiembre del año pasado (Singh y Suarez, 1986)

Dado que la medición de la ruptura de la corteza terrestre después de un gran sismo,
proporciona un dato no sólo cuantitativo de la energía liberada por el sismo, sino una
forma más directa para comprender la magnitud del temblor, en el mapa 3 se muestra un
mapa de algunos sismos para los cuales se ha podido estimar el área de ruptura. Aquí
vale la pena aclarar que otros sismos de menor magnitud no liberan la cantidad suficiente
de energía acumulada, es decir, no son una válvula de escape. En la zona de Guerrero,
según los cálculos de Krishna Singh y Gerardo Suarez, se ha acumulado una energía de
1.3 x 10
28
dinas-cm. Cabe mencionar que la energía acumulada según este modelo para
el sismo del septiembre, partiendo del temblor que ocurrió en esa zona en 1911,
corresponde a la energía liberada la fatídica mañana del 19 de septiembre.

Figura1. Gráfica de espacio-tiempo de los grandes sismos que han ocurrido a lo largo de
la zona de subducción mexicana después de 1980. Como puede apreciarse las regiones
(gaps) de Ometepec y Michoacán ya se han roto, mientras que la región de Guerrero
muestra actualmente el potencial sísmico mas elevado. 8singh et al, 1981).


GEOREFERENCIA DE PUNTOS (ARCGIS).

ArcGIS es el nombre de un conjunto de productos de software en el campo de
los Sistemas de Información Geográfica o SIG. Producido y comercializado por ESRI, bajo
el nombre genérico ArcGIS se agrupan varias aplicaciones para la captura, edición,
análisis, tratamiento, diseño, publicación e impresión de información geográfica.
ArcGIS Desktop, ArcMap, ArcCatalog, ArcToolbox, ArcSceney ArcGlobe, además de
diversas extensiones. ArcGIS for Desktop se distribuye comercialmente bajo tres niveles
de licencias.
Para importar los datos a ArcGis se crea una base de datos en Excel:










Ya que el proceso carga la base de datos se crea un nuevo documento en ArcGis:








Figura 1: Base de datos en Excel con campos ordenados de
la siguiente forma: name; coordenadas en eje x;
coordenadas en eje y (En formato geográfico)
Figura 2: Área de trabajo dentro del entorno donde se
especifica la ruta para crear un nuevo proyecto

Dentro de este apartado se especifica que el documento creado en Excel anteriormente,
debe de cargarse para iniciar la referenciación de las ubicaciones, esto se realiza con la
ayuda del siguiente menú secundario:











Una vez que se selecciona el archivo en formato .xls para el entorno ArcGis, dentro de
este menú se selecciona el tipo de coordenadas que se maneja dentro del documento de
Excel, (para nuestro caso se seleccionan coordenadas geográficas como se especifica
anteriormente), así como la zona de paquete de datos que el programa ArcGis necesita
cargar para la ubicación de los puntos dentro del geoide. Como resultado se puede
visualizar la ubicación de dichos puntos dentro de una “capa” en el área de trabajo del
entorno ArcGis como podemos ver en la Figura 4.








Figura 3: Selección y carga de datos creados en el programa
Excel para el programa ArcGis.
Figura 4: Ubicación gráfica de los puntos en el área de
trabajo creados en una nueva “capa”.


Para finalizar, dentro de esta nueva capa, insertamos un “mapa base” (basemap) del tipo
“USA Topo Maps” para ubicar visualmente los puntos en una plantilla referente al país y
zona que estamos trabajando, para nuestro caso dentro de la república mexicana en la
costa del pacifico que incluyen la trinchera Mesoamericana y parte del golfo de México. El
resultado es el siguiente:















Figura 5: Mapa resultado del proceso descrito, que incluye una capa con la ubicación
de los puntos y un basemap del tipo “USA Topo Maps” del área de la República
Mexicana.
ANÁLISIS ESTADÍSTICO DE DATOS
Se analizaron los sismos registrados en México entre los años de 1973 hasta el 2012, por
medio del uso de histogramas con respecto a su magnitud y con respecto a su
profundidad. Obteniendo los siguientes resultados.
Como podemos observar en los siguientes histogramas, la mayor parte de los sismos en
México, analizados desde el año de 1973 hasta el año 2012, son de magnitudes mayores
a 3 y menores que 5, siendo de menor recurrencia de otros grados.
Correspondiendo a los años comprendidos entre 1998 y 2008 los años con mayor
cantidad de sismos registrados con magnitudes entre 3 y 4.
Así también se puede observar que la cantidad promedio es de 303 sismos al año.
Año # de sismos Año2 # de sismos
1973 81 1993 159
1974 76 1994 127
1975 64 1995 169
1976 65 1996 189
1977 47 1997 160
1978 95 1998 462
1979 89 1999 510
1980 90 2000 506
1981 76 2001 770
1982 115 2002 1039
1983 98 2003 791
1984 71 2004 764
1985 161 2005 709
1986 109 2006 744
1987 65 2007 951
1988 132 2008 1104
1989 92 2009 180
1990 108 2010 261
1991 136 2011 387
1992 123 2012 277

Promedio 303






Analisis con respecto a la profundidad.
Para el análisis de histogramas con respecto a su profundidad, llegamos a la conclusión
de que los hipocentros de los sismos en México se encuentran en su mayoría a una
profundidad de 30 a 60 km de profundidad, llamados los sismos de subducción que como
ya vimos en en marco teórico aquí incluido estos temblores Interplaca ocurren por el roce
entre la placa Norteamericana y las placas oceánicas de Cocos y Rivera, a lo largo de su
zona de contacto. Por lo tanto en su mayoría tenemos sismos someros, con baja
magnitud.
Sismos igualmente peligrosos, aunque de menor magnitud ocurren a profundidades
mayores de 40 kilómetros, dentro de las placas subducidas (sismos Intraplaca). Estos
SISMOS PROFUNDOS se producen por el resquebrajamiento de las placas oceánicas de
Rivera y Cocos en subducción. Estas placas en subducción se reconocen como zonas de
Benioff. Una zona de Benioff es la traza que dejan los sismos al graficarse en sección
transversal.
Otros sismos significativos que han ocurrido en México durante este siglo son los
SISMOS CORTICALES. Estos eventos ocurren dentro de la placa Norteamericana, son
sismos Intraplaca muy superficiales (no llegan a sobrepasar los 30 kilómetros de
profundidad). Sus magnitudes son considerablemente menores a las de los sismos de
subducción, incluso menores a la de los sismos profundos; sin embargo, debido a que son
superficiales y ocurren principalmente a lo largo del Eje Volcánico Mexicano, donde se
concentra la mayoría de la población en el país, pueden provocar graves daños.

REFERENCIAS

 http://usuarios.geofisica.unam.mx/vladimir/sismos/100a%F1os.html

 https://www.google.com.mx/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=5&ved=0
CCkQFjAE&url=http%3A%2F%2Fwww.ssn.unam.mx%2F&ei=NNwNVPC9J6fS8A
Hs-YCQDw&usg=AFQjCNGbR0-
mTmQXQORHW3qlz48MPJMQsQ&bvm=bv.74649129,d.b2U&cad=rja

 http://mexico.cnn.com/nacional/2012/11/15/mexico-pais-con-alta-sismicidad-por-
interaccion-de-5-placas-tectonicas