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Seminario sobre Platón 1600058 ESCUELA DE FILOSOFÍA Y HUMANIDADES

Profesor: Alejandro García Durán Estudiante: David Andrés Hernández Vargas
Código: 1412709 Fecha: 11 de septiembre de 2014

Informe de lectura:
Introducción a la lectura de Platón (Koyré, 1966). El diálogo Filosófico.

Idea fundamental:
Despertar el amor por la ciencia y la Filosofía desde adentro y no mediante una doctrina.

Ideas secundarias:
- Sócrates propende por darle un uso y un valor correctos a las definiciones de los
conceptos.
- Sócrates se burla a veces de sus interlocutores más no Platón de sus lectores, por ésto
es prudente interpretar.
- Los diálogos son obras dramáticas, más no espectáculos, el interlocutor a de participar
en éstas.

Resumen
Leer a Platón es un gozo en sí mismo, nos conscientiza; gracias a él, las enseñanzas de
Sócrates nos llegan hasta la actualidad. No obstante, lo que nos dice Sócrates a través de
Platón, no es una respuesta sino una propuesta para indagar por nosotros mismos las
verdades, Sócrates mismo confiesa que no sabe nada, por esto último, el lector pensará
que se están burlando de él, pero no es cierto en modo alguno; los historiadores y críticos
nos dicen que Sócrates no busca inculcarnos una doctrina sino darnos un mensaje.
Sócrates propende por darle un uso y un valor correctos a las definiciones de los
conceptos, ésto, a través de la reflexión crítica; puede que lo haga por medio de la
catarsis (efecto purificador) destructiva pero es un método necesario para la reflexión
personal. Sin embargo, el lector de Sócrates, se mantiene en que se están burlando de él
y además en que lo que dice Sócrates es irónico (considera al interlocutor como sabio de
la materia a tratar para luego hacerlo caer en cuenta de su ignorancia). Sócrates se burla
a veces de sus interlocutores más no Platón de sus lectores, por ésto es prudente
interpretar.
Los diálogos son obras dramáticas, más no espectáculos, el interlocutor a de participar en
éstas. Pero además, hay un oyente especial hacia el cual van dirigidos los diálogos,
alguien que lo entiende todo (invisible pero presente). Los diálogos no se concluyen, el
lector-auditor debe formular sus respuestas, son esotéricos (sólo para sus discípulos),
pero en fin, buscan despertar el amor por la ciencia y la Filosofía desde adentro y no
mediante una doctrina.

Valoración Crítica
Leer a Platón es internarse en el mundo de lo desconocido para la sociedad actual,
básicamente es como un tabú porque la gente del común (incluyendo algunos
“intelectuales”) lo ven como “ladrilludo” de leer, pero eso no es cierto, su lectura nos
tranquiliza, nos hace pensar en la civilización antigua griega. No obstante, la lectura de
Platón ha de ser serena y sin responsabilidades, por esto, puede que sea algo difícil para
algunas personas en las Universidades actuales, las cuales, en la mayoría de los casos,
ven el conocimiento como un negocio y no como una manera de llegar a la por decirlo así:
felicidad.
El mensaje del Sócrates platónico es claro: piensa por ti mismo, conócete a ti mismo, sé
humilde con lo poco que puedes llegar a conocer como humano; para llegar a ésto,
muchas veces hay que ir en contra de las concepciones erróneas, estereotipadas y
dogmáticas que tienen las personas, y por tanto, ganarse graves enemistades; pero por lo
menos, también muchas de las veces inculcaremos algo valioso en las personas que
estén dispuestas a llevarlo a cabo por medio de la virtud, de la habitud.
No obstante, llevar al límite la virtud y la búsqueda de conocimiento, en la cultura actual,
sería visto como un absurdo. Porque ahora todo tiene que tener un motivo y una razón de
ser, ir en busca de la verdad y dejar abandonada a la familia, por ejemplo, es inclusive ir
en contra de las leyes positivas actuales del Estado. Sin embargo, sí es prioritario tener
una actitud media con respecto a la búsqueda de la verdad, no nos podemos sumergir
profundamente en el dogmatismo ni en el epicureísmo (por ejemplo), hay que nivelar, y
¿por qué no decirlo? hay que saber, conocer, tener datos, leer fundamentos de una
posición como de la otra, ver las dos caras de la moneda, ser imparcial con las distintas
maneras de ver el mundo, mientras éstas sean, claro está, consecuentes con el derecho
natural de los hombres.
Ahora hablemos del interlocutor invisible que todo lo sabe (Koyré, 1966); este lector-
auditor obviamente hace referencia al Dios todo poderoso, pero como era griego,
obviamente no es católico, ni cristiano, ni musulmán, ni judío ni siquiera un Dios griego, no
es lógico.
Para explicarlo mejor podemos hacer referencia a la competencia que tuvo lugar en la
Grecia antigua entre los pintores Zeuxis y Parrasios, la idea era saber cuál de los dos
representaba mejor la realidad, el primero pinto unas uvas tan reales que engañaron a los
pájaros, tanto así, que éstos las picotearon, por su parte el segundo, pintó un velo tan
parecido a uno real que las personas querían que lo quitara para ver su obra, siendo que
la obra en sí era el velo. Lo que nos queda de ésta competencia es que el ser humano
está obsesionado por lo oculto y a éste le llama Dios, “el misterio”; no hay necesidad de
dogmatizar ni de ser ateo, hay más bien que propender por un Dios Universal (las
religiones vendrían a ser las distintas interpretaciones del mismo) ligado a la ética y al
derecho natural, por medio de acuerdos entre todos los hombres. A esto oculto se le
puede decir “Dios” para adherir a las personas a la sana convivencia.

Bibliografía
Koyré, A. (1966). Introducción a la lectura de Platón.