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COMPARACIÓN PARALELA DE LOS EVANGELIOS SINÓPTICOS

LA RESURRECCIÓN DE LOS MUERTOS
(Mt 22, 23 – 32; Mc 12, 18 – 27; Lc 20, 27 - 47)
Mt 22, 23 – 32 Mc 12, 18 – 27 Lc 20, 27 - 38
23 Ese mismo día
vinieron a él algunos
saduceos. Según ellos, no
hay resurrección de los
muertos, y por eso mismo
le propusieron este caso:
18 Entonces se
presentaron algunos
saduceos. Esta gente
defiende que no hay
resurrección de los
muertos, y por eso le
preguntaron:
27 Se acercaron a Jesús
algunos saduceos. Esta
gente niega que hay
resurrección, y por eso le
plantearon esta cuestión:
24 “Maestro, Moisés dijo
que si alguno muere sin
tener hijos, el hermano
difunto debe casarse con
la viuda para darle un
hijo, que será
considerado
descendiente del difunto.
19 “Maestro, según la ley
de Moisés, si un hombre
muere antes que su
esposa sin tener hijos, su
hermano debe casarse
con la viuda para darle un
hijo, que será el heredero
del difunto.
28 “Maestro, Moisés nos
dejó escrito: Si un
hombre tiene una esposa
muere sin dejar hijos, el
hermano del difunto debe
tomar a la viuda para
darle un hijo, que tomará
la sucesión del difunto.
25 Sucedió que había
entre nosotros siete
hermanos. Se casó el
mayor y murió, y al no
tener hijos, dejó su mujer
a su hermano.
20 Pues bien, había siete
hermanos: el mayor se
casó y murió sin tener
hijos.
29 Había, pues, siete
hermanos. Se casó el
primero y murió sin tener
hijos.
26 Lo mismo pasó con el
segundo y el tercero,
21 El segundo se casó con
la viuda y murió también
sin dejar herederos, así el
tercero
30 El segundo y el tercero
se casaron después con la
viuda.
hasta el séptimo. 22 Y pasó lo mismo con
los siete hermanos.
31 Y así los siete, pues
todos murieron sin tener
hijos.
27 Después de todos ellos
murió también la mujer.
Después de todos ellos
murió también la mujer.
32 Finalmente murió
también la mujer.
28 Ahora bien, cuando
venga la resurrección de
los muertos, ¿cuál de los
siete se quedará con la
mujer, si todos la
tuvieron?”
23 En el día de la
resurrección, si han de
resucitar, ¿de cuál de
ellos será esposa? Pues
los siete la tuvieron como
esposa.
33 Si hay resurrección,
¿de cuál de ellos será
esposa esta mujer, puesto
que los siete la tuvieron?
29 Jesús contestó: 24 Jesús les contestó:. 34 Jesús les respondió:
“Los de este mundo se
casan, hombres y
mujeres,
“Ustedes andan muy
equivocados. Ustedes no
entienden ni las
“Ustedes están
equivocados; a lo mejor
no entienden la Escritura

Escrituras ni el poder de
Dios.
y tampoco el poder de
Dios
30 Primeramente, en la
resurrección no se toma
mujer ni esposo,
25 Pues cuando resuciten
de la muerte, ya no se
casarán hombres y
mujeres,
35 pero los que sean
juzgados dignos de entrar
al otro mundo y de
resucitar de entre los
muertos, ya no toman
marido ni esposa.
sino que son como
ángeles en el Cielo.
sino que serán en el cielo
como los ángeles.
36 Además ya no pueden
morir, sino que son como
ángeles.
Son también hijos de
Dios, por haber nacido de
la resurrección.
31 Y en cuanto a saber si
hay resurrección de los
muertos, ¿no han leído lo
que Dios les dijo:
26 Y en cuanto a saber si
los muertos resucitan,
¿no han leído en el libro
de Moisés, en el capítulo
de la zarza, cómo Dios le
dijo:
37 En cuanto a saber si
los muertos resucitan, el
mismo Moisés lo dio a
entender en el pasaje de
zarza, cuando llama al
Señor:
32 Yo soy el Dios de
Abrahán, el Dios de Isaac y
el Dios de Jacob?
Yo soy el Dios de
Abraham, el Dios de Isaac
y el Dios de Jacob?
Dios de Abrahán, Dios de
Isaac y Dios de Jacob.
Él no es un Dios de
muertos, sino de vivos.”
27 Dios no es un Dios de
muertos, sino de vivos.
Ustedes están muy
equivocados.
38 Él no es Dios de
muertos, sino de vivos, y
todos viven por él.


JESÚS COMPARECE ANTE PILATO
(Mt 27, 11 – 26; Mc 15, 1 – 15; Lc 23, 1 – 24)
Mt 27, 11 – 26 Mc 15, 1 – 15 Lc 23, 1 – 24
1 Muy temprano los jefes
de los sacerdotes, los
ancianos y los maestros
de la Ley (es decir, todo el
Consejo o Sanedrín)
celebraron consejo.
Después de atar a Jesús
con cadenas lo llevaron y
lo entregaron a Pilato.
1 El Consejo en pleno se
levantó y llevaron a Jesús
ante Pilato.
2 Allí empezaron con sus
acusaciones: “Hemos
comprobado que este
hombre es un agitador se
opone a que se paguen
impuestos al César y
pretende ser el rey
enviado por Dios”
11 Jesús compareció ante
el gobernador, y éste
comenzó a interrogarlo.
Le preguntó: “¿Eres tú el
rey de los judíos?” Jesús
contestó: “Tú eres el que
lo dice”
2 Pilato le preguntó:
“¿Eres tú el rey de los
judíos?” Jesús le
respondió: “Así es, como
tú lo dices”
3 Entonces Pilato lo
interrogó e estos
términos: “¿Eres tú el rey
de los judíos?” Jesús le
contestó: “Tú eres el que
lo dice.”
4 Pilato se dirigió a los
jefes de los sacerdotes y a
la multitud. Y les dijo: “Yo
no encuentro delito
alguno en este hombre ”
5 Pero ellos insistieron:
“Está enseñando por todo
el país de los judíos y
sublevando al pueblo.
Comenzó en Galilea y ha
llegado hasta aquí.”
6 Al oír esto, Pilato
preguntó si aquel era
galileo.
7 Cuando supo que Jesús
pertenecía a la
jurisdicción de Herodes,
se lo envió, pues Herodes
se hallaba también en
Jerusalén por aquellos
días.
8 Al ver a Jesús, Herodes
se alegró mucho. Hacía
tiempo que deseaba verlo
por las cosas que oía de
él, y esperaba que Jesús
hiciera algún milagro en
su presencia.
9 Le hizo, pues, un
montón de preguntas.
Pero Jesús no contestó
nada.
12 Los jefes de los
sacerdotes y de las
autoridades judías lo
acusaban, pero Jesús no
contestó nada.
3 Como los jefes de los
sacerdotes acusaban a
Jesús de muchas cosas.
10 mientras los jefes de
los sacerdotes y los
maestros de la Ley
permanecían frente a él y
reiteraban sus
acusaciones.
11 Herodes con su
guardia lo trató con
desprecio; para burlarse
de él lo cubrió con un
manto espléndido y lo
devolvió a Pilato.
12 Y ese mismo día
Herodes y Pilato, que
eran enemigos, se
hicieron amigos.
13 Pilato convocó a los
jefes de los sacerdotes, a
los jefes de los judíos y al
pueblo.
14 y les dijo: “Ustedes
han traído ante mí a este
hombre acusándolo de
sublevar al pueblo. Pero
después de interrogarlo
en presencia de ustedes
no he podido comprobar
ninguno de los cargos que
le hacen. ”
15 Y tampoco Herodes,
pues me lo devolvió. Es
evidente que este hombre
no ha hecho nada que
merezca la muerte.
16 Así que después de
castigarlo lo dejaré en
libertad
13 Pilato le dijo: “¿No
oyes todos los cargos que
presentan contra ti?”
4 Pilato volvió a
preguntarle: “¿No
contestas nada? ¡Mira de
cuántas cosas te acusan!”

14 Pero Jesús no dijo ni
una palabra, de modo que
el gobernador se
sorprendió mucho.
5 Pero Jesús ya no le
respondió, de manera que
Pilato no sabía qué hacer.

15 Con ocasión de la
Pascua, el gobernador
tenía la costumbre de
dejar en libertad a un
condenado, a elección de
la gente.
6 Cada año, con ocasión
de la Pascua, Pilato solía
dejar en libertad a un
preso, a elección del
pueblo.

18 Pero todos ellos se
pusieron a gritar:
“¡Elimina a éste y
devuélvenos a Barrabás!”
16 De hecho el pueblo
tenía entonces un
detenido famoso, llamado
Barrabás.
7 Había uno, llamado
Barrabás, que había sido
encarcelado
19 Este Barrabás había
sido encarcelado
con otros revoltosos por
haber cometido asesinato
en un motín.
por algunos disturbios y
un asesinato en la ciudad.
17 Cuando se juntó toda
la gente,
8 Cuando el pueblo subió
y empezó a pedir la gracia
como de costumbre,

Pilato les dijo: 9 Pilato les preguntó: 20 Pilato, que quería
librar a Jesús, les dirigió
de nuevo la palabra,
“¿A quién quieren que
deje libre a Barrabás o a
Jesús, llamado el Cristo?”
“¿Quieren que ponga en
libertad al rey de los
judíos?”

18 Porque sabía que le
habían entregado a Jesús
por envidia.
10 Pues Pilato veía que
los jefes de los sacerdotes
le entregaban a Jesús por
una cuestión de rivalidad.

19 Mientras Pilato estaba
en el tribunal, su mujer le

mando a decir: “No te
metas con ese hombre
porque es un santo, y
anoche tuve un sueño
horrible por causa de él.”
20 Mientras tanto, los
jefes de los sacerdotes y
los jefes de los judíos
persuadieron al gentío a
que pidieran la libertad
de Barrabás y la muerte
de Jesús.
11 Pero los sumos
sacerdotes incitaron a la
gente a que pidiera la
libertad de Barrabás.

21 Cuando el gobernador
volvió a preguntarles: “¿A
cuál de los dos quieren
que les suelte?”, ellos
contestaron: “A Barrabás”

22 Pilato les dijo: “¿Y qué
hago con Jesús, llamado el
Cristo?”
12 Pilato les dijo: “¿Qué
voy a hacer con el que
ustedes llaman rey de los
judíos?”

Todos contestaron:
“¡Crucifícalo!”
13 La gente gritó:
“¡Crucifícalo!”
21 pero ellos seguían
gritando: “¡Crucifícalo,
crucifícalo!”
23 Pilato insistió: “¿Qué
ha hecho de malo?”
14 Pilato les preguntó:
“Pero ¿qué mal ha
hecho?”
22 Por tercera vez les
dijo: “Pero ¿qué mal ha
hecho este hombre?” Yo
no he encontrado nada
que merezca la muerte;
por eso, después de
azotarlo, lo dejaré en
libertad.
Pero ellos gritaban cada
vez con más fuerza: “¡Que
sea crucificado!”
Y gritaron con más
fuerza: “¡Crucifícalo!”
23 Pero ellos insistían a
grandes voces pidiendo
que fuera crucificado, y el
griterío iba en aumento.
24 Al darse cuenta Pilato
de que no conseguí nada,
sino que más bien
aumentaba el alboroto,
pidió agua y se lavó las
manos delante del
pueblo. Y les dijo:
“Ustedes responderán

por su sangre, yo no
tengo la culpa.”
25 Y todo el pueblo
contestó: “¡Que su sangre
caiga sobre nosotros y
sobre nuestros hijos!”

15 Pilato quiso dar
satisfacción al pueblo:
24 Entonces Pilato
pronunció la sentencia
que ellos reclamaban.
26 Entonces Pilato les
soltó a Barrabás. Mandó
azotar a Jesús
dejó pues, en libertad a
Barrabás y sentenció a
muerte a Jesús. Lo hizo
azotar,
25 Soltó al que estaba
preso por agitador y
asesino, pues a éste lo
querían,
y lo entregó a los que
debían crucificarlo.
y después lo entregó para
que fuera crucificado.
y entregó a Jesús como
ellos pedían.