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PARMENIDES

Discípulo de Jenófanes. VI antes de Cristo. Precursor él, de la disciplina filosófica
llamada metafísica. Es importante en hacer énfasis en que al igual que todos los
presocráticos, Parménides buscaba una explicación más certera de las cosas, utilizando
a la naturaleza como primera instancia para comenzar y profundizarse en sus
investigaciones y en su pensamiento. Es pues la naturaleza por donde se comenzó
hacer filosofía. Este pensador introduce también la deducción lógica para explicar
conceptualmente la realidad a partir de la sola razón, sin apelar en modo alguno a los
sentidos. Luego vendría Aristóteles con su obra el Organon para instaurar la lógica
como una ciencia formal.
Parménides fue el primero en sostener la superioridad de la interpretación racional del
mundo y en negar la veracidad de las percepciones sensibles. Claro, esto en
desacuerdo y en confrontación con el pensamiento de Heráclito, quien exalta el
devenir. Tal problema continuó sin solución hasta la llegada de Platón y Aristóteles,
siendo éste último quien lo resolvió con la teoría del acto y la potencia.
Parménides expone su doctrina, la afirmación del ser y el rechazo del devenir, del
cambio. El ser es uno, y la afirmación de la multiplicidad que implica el devenir, y el
devenir mismo, no pasan de ser meras ilusiones: “Ver, oír o sentir no producen
certezas, sino solo creencias y opiniones”.
Es con ello, que Parménides valida la importancia de la investigación metódica y
racional para verdaderamente tener la certeza de los fenómenos y postular cuestiones
con verdadero rigor científico.
Expone su doctrina a partir del reconocimiento de dos caminos para acceder al
conocimiento: la vía de la verdad y la vía de la opinión. Sólo el primero de ellos es un
camino transitable, siendo el segundo objeto de continuas contradicciones y
apariencia de conocimiento.
Parmenides se contraponía a la filosofía de Heraclito debido a decía que la misma era
absurda ya que era imposible de entender, por ejemplo que algo no puede ser y no ser
al mismo tiempo.Además dice que únicamente con el pensamiento y no con los
sentidos se iba poder llegar a la verdad y de que todo lo que se aparte de aquello
puede ser sino un error.
Heraclito:
Heráclito piensa que los sentidos son malos conductores del conocimiento, pero aún
así hay que aprender a usarlos. La teoría de Heráclito era totalmente contraria a la de
Parmenides. Heráclito tenía más fe en lo que decían sus sentidos, consideraba el fuego
como la sustancia primordial o principio que, a través de la condensación y rarefacción,
crea los fenómenos del mundo sensible. Heráclito incorporó a la noción de "ser" de sus
predecesores el concepto de "devenir" o flujo, al que consideró una realidad básica
subyacente a todas las cosas, incluso a las más estables en apariencia. Es decir que si
una persona realizaba dos veces el mismo acto nunca iba a sentir la sensación por que
todo cambia, tanto el acto como la persona. Heráclito también señalo el hecho de que
el mundo esta caracterizado por constantes contradicciones. Si no estuviéramos nunca
enfermos, no entenderíamos lo que es estar sano. Si no tuviéramos nunca hambre, no
sabríamos apreciar estar sin ella. Si no hubiera nunca guerra, no sabríamos valorar lo
paz, y si no hubiera nunca invierno, no nos daríamos cuenta del verano.
En cambio Heraclito tenia fe y confiaba en lo que decían sus sentidos.Dijo que el
mundo estaba caracterizado por contantes contradicciones, también opino que debe
haber una especie de "Razón Universal" que dirige todo lo que sucede en la naturaleza,
distinguió la sabiduría humana de la sabiduría divina y consideraba que el alma no
tenia limites y que su conocimiento es arduo y difícil de hacer.


Socrates
De aquí arranca toda la fecundidad del pensamiento socrático, centrado nuevamente
en el punto de vista del ser, de donde se había apartado la sofística. Sócrates trata de
decir verdaderamente lo que las cosas son. Y por ese camino de la esencia definida se
llega a la teoría platónica de las ideas.
Para Sócrates, el conocimiento está en asumir la propia ignorancia, ya que al creer
saber algo es difícil emprender el camino de la búsqueda del conocimiento.
El método para llegar a la verdad se deduce de este planteamiento y lo presenta en
dos momentos:
conversación con una serie de preguntas dirigidas.
dar a luz a los conceptos verdaderos.

Para Sócrates el concepto universal no cambia y sigue siendo siempre el mismo, como
por ejemplo la definición de hombre como animal racional. Aunque cada hombre tiene
diferentes características, todo animal que está dotado de razón es un hombre,
aunque actúe en forma instintiva y alocadamente.

Con respecto a los razonamientos inductivos, Sócrates no lo desarrolló estrictamente
desde la lógica, como Aristóteles, sino que su método era la dialéctica o conversación
razonada.
Frente a cualquier palabra digna de discusión, manifestando ignorancia, le pedía a
aquel que la había empleado, su significado.
Esta táctica resultaba humillante para aquellos que quedaban como ignorantes frente
a los ojos de quienes aparecían frente a Sócrates y los jóvenes haciendo el ridículo,
pero no era esa la intención del maestro, lo que él intentaba con este método era
descubrir la verdad, obligando a los demás a encontrarla por si mismos.



Aristoteles
El conocimiento sensible deriva directamente de la sensación y es un tipo de conocimiento
inmediato y fugaz, desapareciendo con la sensación que lo ha generado. El conocimiento sensible
es propio de los animales inferiores. En los animales superiores, sin embargo, al mezclarse con la
memoria sensitiva y con la imaginación puede dar lugar a un tipo de conocimiento más persistente.
Ese proceso tiene lugar en el hombre, generando la experiencia como resultado de la actividad de la
memoria, una forma de conocimiento que, sin que le permita a los hombres conocer el porqué y la
causa de los objetos conocidos, les permite, sin embargo, saber que existen, es decir, la experiencia
consiste en el conocimiento de las cosas particulares:
"... ninguna de las acciones sensibles constituye a nuestros ojos el verdadero saber, bien que sean
el fundamento del conocimiento de las cosas particulares; pero no nos dicen el porqué de nada; por
ejemplo, nos hacen ver que el fuego es caliente, pero sólo que es caliente." ("Metafísica", libro 1,1).
3.
El nivel más elevado de conocimiento vendría representado por la actividad del entendimiento, que
nos permitiría conocer el porqué y la causa de los objetos; este saber ha de surgir necesariamente
de la experiencia, pero en la medida en que es capaz de explicar la causa de lo que existe se
constituye en el verdadero conocimiento:
""Por consiguiente, como acabamos de decir, el hombre de experiencia parece ser más sabio que el
que sólo tiene conocimientos sensibles, cualesquiera que ellos sean: el hombre de arte lo es más
que el hombre de experiencia; el operario es sobrepujado por el director del trabajo, y la
especulación es superior a la práctica."("Metafísica", libro 1,1)
4.
El conocimiento sensible es, pues, el punto de partida de todo conocimiento, que culmina en el
saber. Y Aristóteles distingue en la Metafísica tres tipos de saber: el saber productivo, el saber
práctico y el saber contemplativo o teórico. En la Ética a Nicómaco volverá presentarnos esta
división del saber, en relación con el análisis de las virtudes dianoéticas, las virtudes propias del
pensamiento discursivo (diánoia). El saber productivo (episteme poietiké) que es el que tiene por
objeto la producción o fabricación, el saber técnico. El saber práctico (episteme praktiké) remite a la
capacidad de ordenar racionalmente la conducta, tanto pública como privada. El saber
contemplativo (episteme theoretiké) no responde a ningún tipo de interés, ni productivo ni práctico, y
representa la forma de conocimiento más elevado, que conduce a la sabiduría.

5.
El punto de partida del conocimiento lo constituyen, pues, la sensación y la experiencia, que nos
pone en contacto con la realidad de las sustancias concretas. Pero el verdadero conocimiento es
obra del entendimiento y consiste en el conocimiento de las sustancias por sus causas y principios,
entre las que se encuentra la causa formal, la esencia. Al igual que para Platón, para Aristóteles
conocer, propiamente hablando, supone estar en condiciones de dar cuenta de la esencia del objeto
conocido. De ahí que el conocimiento lo sea propiamente de lo universal, de la forma (o de la Idea).
Pero para Aristóteles la forma se encuentra en la sustancia, no es una entidad subsistente, por lo
que es absolutamente necesario, para poder captar la forma, haber captado previamente, a través
de la sensibilidad, la sustancia.
6.
El entendimiento no puede entrar en contacto directamente con la forma; cuando el hombre nace no
dispone de ningún contenido mental, por lo que entendimiento no tiene nada hacia lo que dirigirse:
es a través de la experiencia como se va nutriendo el entendimiento de sus objetos de conocimiento,
a través de un proceso en el que intervienen la sensibilidad, la memoria y la imaginación. Mediante
la acción de los sentidos, en efecto, captamos la realidad de una sustancia, de la que, mediante la
imaginación, elaboramos una imagen sensible, es decir, una imagen que contiene los elementos
materiales y sensibles de la sustancia, pero también los formales. Es sobre esta imagen sobre la
que actúa el entendimiento, separando en ella lo que hay de material de lo formal. Aristóteles
distingue dos tipos de entendimiento, el agente y el paciente; el entendimiento recibe, entra en
contacto con, la imagen sensible; el entendimiento agente realiza propiamente la separación de la
forma y la materia, quedándose con el elemento formal que expresa a través de un concepto en el
que se manifiestan, por lo tanto, las características esenciales del objeto.
Es la figura más grande de toda la filosofía, creador de la lógica, forjador de la metafísica, sistematizador
de los conocimientos.


San agustin de hipona:
San Agustín reconoce que hay dos modos de conocer: la razón y la autoridad. Sin
embargo, estos modos de conocer no son incompatibles sino que se complementan. En
último término, incluso la fe descansa en un acto de la razón: la razón natural puede
llegar, mediante la actividad filosófica, a la afirmación de la existencia de Dios. Ahora
bien, el Santo es perfectamente consciente de los límites de la razón y del entendimiento
humano en orden al conocimiento de la esencia de Dios. Así que la fe ayuda a ir más
allá de los límites de la razón, de modo que la verdadera oposición filosófica no se halla
entre la razón y la fe, sino entre la razón y la duda. La fe es conforme con la razón y la
razón es conforme con la fe:
a) antes de darse la fe, la razón presenta lo que se puede creer mediante razones
naturales, que permiten, a su vez, adherirse a la fe revelada (ergo intellige ut credas);
b) una vez recibida la fe, la razón supera sus propios límites mediante la iluminación
divina (crede ut intelligas).
Santo tomas de Aquino:
2.
Todo nuestro conocimiento comienza con los sentidos; siguiendo la posición aristotélica al respecto,
santo Tomás, habiendo rechazado las Ideas o formas separadas, estará de acuerdo con los
planteamientos fundamentales del estagirita. El alma, al nacer el hombre, es una "tabula rasa" en la
que no hay contenidos impresos. Los objetos del conocimiento suscitan la actividad de los órganos
de los sentidos, sobre los que actúan, produciendo la sensación, que es un acto del compuesto
humano, del alma y del cuerpo, y no sólo del alma como pensaba Platón. Para que haya
conocimiento es necesario, pues, la acción conjunta de ambos, por lo que la posibilidad de una
intuición intelectual pura, que ponga directamente en relación el intelecto y el objeto conocido, queda
descartada.

3.
Santo Tomás seguirá la explicación del conocimiento ofrecida por Aristóteles. El objeto propio
reconocimiento intelectivo es la forma, lo universal; pero esa forma sólo puede ser captada en la
sustancia. Por lo tanto, es necesario que la sustancia, la entidad concreta e individual, sea captada
mediante los sentidos, para poder ofrecer al entendimiento su objeto propio de conocimiento. Esta
actividad primaria es realizada por los sentidos, quienes, en colaboración con la imaginación y la
memoria, producen una imagen sensible ("phantasma") de la sustancia, que sigue siendo una
imagen concreta y particular; sobre esa imagen actuará el entendimiento agente, dirigiéndose a ella
para abstraer la forma o lo universal, la "especie inteligible", produciendo en el entendimiento
paciente la "species impressa" quien, a su vez, como reacción producirá la "species expressa", que
es el concepto universal o "verbum mentis". El proceso de abstracción consiste, pues, en separar
intelectualmente lo universal, que sólo puede ser conocido de esta manera. La consecuencia es la
necesidad de tomar como punto de partida la experiencia sensible en todo conocimiento. También
en el conocimiento de las cosas divinas, por lo que Sto. Tomás adoptará el método "a posteriori" en
su demostración de la existencia de Dios a través de las cinco vías.
4.
Al igual que para Aristóteles, pues, el objeto del verdadero conocimiento es la forma, lo universal, y
no lo particular: de la sustancia concreta: conocemos la forma, no la materia, que en cuanto materia
prima resulta también incognoscible. Por lo demás, aunque el punto de partida del conocimiento sea
lo sensible, lo corpóreo, su objeto propio es la forma, lo inmaterial. ¿Qué ocurre entonces con
aquellas sustancias no materiales? Para Sto. Tomás está claro: no es posible tener en esta vida un
conocimiento directo de ellas (los ángeles y Dios). El conocimiento de estas sustancias sólo se
puede obtener por analogía, en la medida en que podamos tener un conocimiento de los principios y
de las causas del ser.

John loke (1632.1704)
La idea maestra es que las sensaciones es el origen de todo lo que conocemos. El
conocimiento es el resultado de elementos que los sentidos reciben del contacto con el
mundo exterior. Por eso pero, a su vez, solo en este sentido se apoya, repitiéndolo con
nuevo vigor, en el principio medieval de raigambre aristotélica, de que nada hay en el
entendimiento que no haya pasado antes por los sentidos (Nihil est in intellectu quod prius
no fuerit in sensu).
1.2 Las “Ideas”

Las ideas son los contenidos de la mente humana, cualquiera que sea el tipo de los
mismos. Dice Locke: "Lo que nombra la palabra "idea" es lo que sirve mejor "para nombrar
lo que es objeto del entendimiento cuando un hombre piensa. La idea es lo que la mente
contempla. Es ésta una teoría representativista del conocimiento: la idea hace de
intermediario entre la cosa y la mente. Representa a la cosa en la mente, y por tanto, el
objeto de la mente es la idea y no (directamente) la cosa. Sea como fuere, lo que está
claro es que la idea representa en la mente la existencia de una entidad externa.

Hume:
fue uno de los máximos representantes del empirismo británico. Sus críticas claras y
profundas al racionalismo despertaron a Kant de su "sueño dogmático".
Hume aplicó el método científico al estudio del espíritu humano, analizando los
procesos psíquicos con un modelo similar o equiparable al utilizado por Newton para
el análisis de los fenómenos físicos. Los elementos básicos o "átomos" son aquí las
percepciones (impresiones e ideas simples) que se relacionan espontáneamente entre
sí según las leyes de asociación de ideas (semejanza, contigüidad espacial y temporal,
y causalidad). Como todas las ideas derivan de las impresiones, no cabe hablar, como
hacían los racionalistas, de "ideas innatas".
Aportaciones
LAS RELACIONES DE IDEAS
Es aquel tipo de razonamiento, propio de la geometría, el álgebra y la aritmética que no se basa en existencias
reales, es decir; son proposiciones que sólo acuden a operaciones de la mente, independientemente de si lo
que se afirma en ellas tiene una existencia real en el universo o no.
Hume afirma que las relaciones de ideas son demostrativamente ciertas a priori.

Las cuestiones de hecho se basan en la experiencia y, por lo tanto, son proposiciones que tratan de cosas
existentes. La física, la historia, las ciencias naturales, la meteorología, etc. son todas ellas cuestiones de
hecho cuyo conocimiento es imposible a priori, es decir, sin una experiencia previa que nos muestre sus
propiedades y efectos.

Hume afirma que todos los razonamientos que parten de la experiencia están fundados en la relación causa-
efecto. Y por eso, al contrario de lo que ocurría con las relaciones de ideas, lo contrario a una cuestión de
hecho no implica contradicción ni absurdo..

Esto supone que lo contrario a una cuestión de hecho es siempre posible y que, por lo tanto, sobre aquello que
se basa en la experiencia no tenemos conocimientos absoluta y demostrativamente ciertos, sino meramente
probables.


Llamamos causa a un hecho o fenómeno que se produce siempre relacionado inmediatamente con otro hecho
posterior al que denominamos efecto. La relación causa-efecto no es más que la percepción (impresión) de
varios hechos contiguos que se dan normalmente juntos.


niega la validez del innatismo del conocimiento propuesta por el racionalismo

Según David Hume, las ideas provienen de las experiencias sensibles, son fenómenos psíquicos.
Hume dice que todas las percepciones de la mente humana se reducen a dos casos:
Impresiones: Percepciones que entran con fuerza y violencia a nuestra conciencia bajo esta
denominación comprende todas nuestras sensaciones, pasiones y emociones, tal y como hacen su
primera aparición en el alma.
Ideas: Imágenes de las impresiones en el pensamiento y en la razón.
Las ideas se conectan por asociación a través de tres leyes: Semejanza, contigüidad espacio – temporal y
ley de causalidad.



Berkeley
postula que nuestras experiencias de los fenómenos reales sólo son
secuencias de ideas que ocurren en la mente, sin relación causal alguna con
el mundo exterior; como buen fenomenólogo, señala que la "negrura" de la
noche o el sabor de un dulce son los únicos objetos del conocimiento;
El empirismo de Berkeley es un idealismo psicológico, puesto que él decía que las cosas, los objetos, sólo
existen en tanto que son percibidos.

Leer más: http://www.monografias.com/trabajos72/origen-conocimiento/origen-
conocimiento2.shtml#ixzz2JhbVoOMX


Kant:
Kant intentó superar la oposición entre el racionalismo y el empirismo. Según él, el contenido o
“materia” del conocimiento nos llega desde fuera a través de los sentidos, pero el orden o
“forma” de la experiencia procede de las estructuras propias de nuestra mente. Al igual que los
primeros filósofos, Kant diferenciaba los modos de pensar en proposiciones analíticas y
sintéticas. Una proposición analítica es aquella en la que el predicado está contenido en el
sujeto,Las proposiciones sintéticas, en cambio, son
aquellas a las que no se puede llegar por análisis puro
el contenido o “materia” del conocimiento nos llega de fuera a través de los sentidos, pero el
orden o “forma” de la experiencia procede de las estructuras propias de nuestra mente.
la metafísica no puede engendrar sino conocimientos ilusorios Lo cual no significa que los
contenidos de estas ideas no existan: Kant los rescatará como “postulados de la razón práctica”,
que no incrementan nuestro conocimiento de la realidad, pero alimentan nuestra esperanza y
fundamentan una moralidad que no esté condenada a la desesperación de la pura inmanencia.



Realismo. El conocimiento es posible con los datos que presentan los objetos al sujeto.
Idealismo. El conocimiento sólo es posible cuando el sujeto impone las ideas innatas o a priori sobre el
objeto.


CORRIENTES:
DOGMATISMO:
El dogmatismo, opuesto al escepticismo, es una escuela filosófica que “considera a la razón
humana capaz de conocer la verdad, siempre que se sujete a métodos y orden en la
investigación, dando por supuestas la posibilidad y la realidad del contacto entre el sujeto y el
objeto”.
El dogmatismo puede comprenderse en tres sentidos:
• Realismo ingenuo: no solo se admite únicamente la posibilidad de conocer las cosas en su ser
en sí, sino también la efectividad de este conocimiento en el trato diario y directo de las cosas.
• Confianza doctrinaria: se entiende como la confianza absoluta en una doctrina en especial.
• Ausencia de reflexión crítica: se refiere a la aceptación incondicional, sin examen alguno de
los principios a los que se adhiere.
Algunos representantes: Tales de Mileto, Anaximandro, Anaxímenes, Pitágoras, Heráclito,
Parménides.

EXCEPTICISMO
Filosóficamente significa una actitud de pensamiento, opuesta al
dogmatismo, por la cual, después de haber examinado todo, se
concluye en una epojé o abstención de juicio, bajo la cual sublate el
principio de la incapacidad del hombre para alcanzar la verdad.

MARXISMO
El humanismo marxista no se basa en una concepción general abstracta del hombre, sino en una visión
histórica y social, es decir concreta de lo humano; donde el hombre es, a la vez que creador, resultado de
la sociedad en que vive.
Para Marx el hombre es ante todo el conjunto de sus relaciones sociales "... la esencia humana no es algo
abstracto inherente a cada individuo. Es, en su realidad, el conjunto de sus relaciones sociales".
Relaciones que no son puramente espirituales, entre conciencias, sino la unidad de lo espiritual y lo
material, relaciones establecidas a través de la interacción del hombre con la naturaleza en el proceso de
producción y reproducción de su vida material y espiritual.

PARA ESTA teoría todo es materia y transformación , se trata de un materialismo dialectico. Plantea que
todo conocimiento adquiere su verdadero estatus en la practica social , es decir, cuando ya ha sido
aplicado en la actividad laboral (practica social) para la satisfacción de necesidades sociales concretas.
Planteaba que para cambiar un conocimiento fenoménico en uno cientfico es necesario un esfuerzo, un
trabajo, que como tal, debe ser un trabajo organizado cuya producción es el conocimiento mismo.
El conocimiento se elabora a partir de la interacción entre el sujeto, objeto y la sociedad dentro de un
contexto histórico social para llegar a la transformación.
Representantes: Karl Marx y Federico Engels (XVIII)

Idealismo
el idealismo se presenta como un sistema de carácter filosófico que concibe las
ideas como el principio del ser y del conocer.
El idealismo de perfil filosófico, por lo tanto, sostiene que la realidad que se halla fuera de
la propia mente no es comprensible en sí misma, ya que el objeto del conocimiento del
hombre siempre es construido a partir de la acción cognoscitiva.
Puede decirse entonces que el idealismo se opone al materialismo, una doctrina que
asegura que la única realidad es la materia. Los idealistas subjetivos creen que la
entidad en sí es incognoscible, pero la reflexión brinda la posibilidad de acercarse al
conocimiento. Para los idealistas objetivos, en cambio, el único objeto que puede
conocerse es aquel que existe en el pensamiento del individuo.
Es posible distinguir, de acuerdo al idealismo, entre el fenómeno (el objeto que puede
conocerse de acuerdo a la percepción de los sentidos) y el noúmeno (es decir, los objetos
en sí mismos, con sus propias características naturales). La realidad está conformada por
el contenido de la conciencia del hombre: o sea, por lo que percibimos y no por lo que
realmente es.

RACIONALISMO
Enfatiza el valor del conocimiento para acceder a la verdad. Pone por delante de lo
empírico el orden del ser, de su espíritu. El criterio de la verdad no es, es este caso, la
experiencia sensorial sino la intelectual.
Defiende que la realidad es de carácter racional. En este caso se puede hablar de la
existencia de un racionalismo absoluto que defendería la idea de que algunos de los
conocimientos que tenemos son anteriores a la propia experiencia.
Basa la adquisición de conocimientos fundamentalmente en las teorías de escuelas,
conceptos recibidos, opiniones de libros, etc. en detrimento del contraste con la realidad.
Podría hablarse de una cuarta postura, en la que entrarían los principales representantes
del racionalismo: R. Descartes, G. W. Leibniz y B. Spinoza entre otros. Estos autores
habrían tratado de introducir en la filosofía algunos métodos matemáticos.
Como conclusión podemos decir que el racionalismo es la doctrina que considera que es
sólo por medio de la razón como podremos adquirir el conocimiento propiamente dicho.


EMPIRISMO:
Fue una doctrina filosófica cuyo esplendor se dio, sobre todo, en los siglos XVII y XVIII,
desarrollándose principalmente en Inglaterra. Se define como “uso exclusivo de la
experiencia sin la teoría ni el razonamiento”. Los empiristas creían que “el saber no se nos
comunica por el contacto con los libros antiguos, sino por la inducción, por el conocimiento
sensible.” Tubo gran influencia en la filosofía posterior, sobre todo en el positivismo y
contribuyó al desarrollo de las ciencias físico-naturales y médicas.
Sus máximos representantes son J. Locke, G. Berkeley y D. Hume en Inglaterra, y en
Francia E. B. Canillac.

PRAGMATISMO:
El pragmatismo es la doctrina filosófica desarrollada por los filósofos
estadounidenses del siglo XIX Charles Sanders Peirce, William James y otros, según
la cual la prueba de la verdad de una proposición es su utilidad práctica; el
propósito del pensamiento es guiar la acción, y el efecto de una idea es más
importante que su origen.
El pragmatismo consiste en reducir "lo verdadero a lo útil" negando el conocimiento
teórico en diversos grados; para los más radicales sólo es verdadero aquello que
conduce al éxito individual, mientras que para otros, sólo es verdadero cuando se
haya verificado con los hechos.
"El intelecto es dado al hombre, no para investigar y conocer la verdad, sino para
poder orientarse en la realidad. El conocimiento humano recibe su sentido y su valor
de este su destino práctico. Su verdad consiste en la congruencia de los
pensamientos con los fines prácticos del hombre, en que aquellos resulten útiles y
provechosos para la conducta práctica de éste."
Representantes: William James, Federico Nietzsche, Charles Sanders Peirce,john
dewey,
POSITIVISMO:
El positivismo consiste en una epistemología que plantea la naturaleza empírica del conocimiento, en una
teoría que enlaza ese conocimiento al desarrollo intelectual del individuo y de la sociedad, y en un plan
para aplicar los métodos de la ciencia al estudio de las relaciones sociales. Intenta reemplazar, en nombre
del progreso, la religión y la metafísica con los procedimientos empíricos de la ciencia moderna.
Se pueden distinguir tres grandes corrientes en el positivismo del siglo XIX: el positivismo social,
formulado por Auguste Comte, en el que se acentúa la naturaleza histórica y los fines prácticos del
conocimiento; el positivismo evolucionista de Herbert Spencer, que afirma un patrón universal de
transformaciones progresivas en el conocimiento, la ciencia y la sociedad; y, finalmente, el positivismo de
Ernst Mach, que minimiza el componente social y propone una reducción sistemática de los conceptos
científicos a las sensaciones.


PERIODOS DE LA HISTORIA
Edad Antigua: comenzó con la aparición de la escritura y se extendió hasta la caída del Imperio
Romano en Occidente. Este periodo se caracteriza además por la actividad agrícola y marítima, así
como por la organización gubernamental y social. Grandes civilizaciones de la antigüedad como la de
Mesopotamia, la Antigua Grecia, el Antiguo Egipto y la civilización Romana datan de este periodo.
Edad Media: se trata del periodo comprendido entre el año 476, la caída del Imperio Romano de
Occidente, y el descubrimiento de América en 1492. Otros historiadores sitúan el fin de la Edad
Media en el año 1453, año en el que se inventó la imprenta, finalizó la guerra de los 100 años y cayó el
Imperio Romano de Oriente -Bizancio-. La Edad Media se caracteriza por el desarrollo del feudalismo en
Europa. Este periodo se divide a su vez en dos etapas: la Alta Edad Media, y la Baja Edad Media.
Edad Moderna: se alarga hasta el año en que tiene lugar la Revolución Francesa (1789). Se caracteriza
por la creación de los Estados modernos, la finalización del feudalismo y el desarrollo del capitalismo y
la burguesía.
Edad Contemporánea: comenzó en el año 1789, con la Revolución Francesa, y se extiende hasta la
actualidad. Es una época caracterizada por las revoluciones y grandes cambios en el ámbito artístico,
social, político, tecnológico y económico, dando a lugar a la conocida como sociedad del consumo.