You are on page 1of 10

UNIVERSIDAD JUÁREZ AUTÓNOMA

DE
TABASCO

DIVISIÓN ACADÉMICA DE EDUCACIÓN
Y ARTES.
Licenciados en Ciencias de la Educación.


MATERIA:
Comunidades Virtuales.
6 D
TEMA:
EDUCACIÓN BASADA EN LA WEB. SITUACIÓN ACTUAL Y
PERSPECTIVAS

PROFESOR:
Ariel Gutiérrez Valencia


ESTUDIANTE:
 Jaqueline Jiménez Narváez



EDUCACIÓN BASADA EN LA WEB. SITUACIÓN
ACTUAL Y PERSPECTIVAS

¿QUÉ ES LA EDUCACIÓN BASADA EN LA WEB?

Hoy día se habla entre otras cosas, de la educación basada en la Web (WBE), la
instrucción basada en la Web (WBI) y el entrenamiento basado en la Web (WBT).
Educación Basada en la Web Relan y Gillami (1997), citado por Henke (1997),
define la instrucción basada en la Web como "...la aplicación de un repertorio de
estrategias instruccionales cognitivas dentro de un ambiente de aprendizaje
constructivo y colaborativo, que utiliza los recursos y atributos de la World Wide
Web."
Clark (1996) por su parte, la define como "Un tipo de instrucción individualizada
que se ofrece a través de las redes públicas y privadas y se despliega a través de
un navegador. La instrucción basada en la Web...es un tipo de educación por
demanda almacenada en un servidor y accesible a través de la red...puede ser
actualizada muy rápido y quien provee el entrenamiento tiene la posibilidad de
controlar el acceso."

Todos los conceptos revisados implican el uso de un ambiente virtual para la
enseñanza (estudiantes y profesores no necesariamente comparten el mismo
espacio físico), donde se presentan contenidos bajo los más diversos formatos
que permite la tecnología (texto, gráficos, animaciones,
Las Aulas Virtuales ofrecen escenarios y hacen uso de aplicaciones con audio e
imagen en vivo. Las sesiones se transmiten vía Internet imagen en vivo,
aplicaciones interactivas, video y audio), los estudiantes y sus profesores
comparten ideas y conocimientos (hay interactividad por diferentes vías), se
evalúa y retroalimenta el aprendizaje (hay una intención determinada de educar),
se accesa e intercambia información de fuentes muy diversas y se administra y
hace seguimiento al proceso de aprendizaje, utilizando los recursos y ventajas de
la World Wide Web y de Internet.


DEBILIDADES Y FORTALEZAS EN EL USO DE LA WEB COMO MEDIO PARA
LA ENSEÑANZA

Desde el punto de vista de rentabilidad económica, la educación basada en la
Web se considera uno de los sistemas de enseñanza que pueden rendir una mejor
relación costo-beneficio en lo que se refiere a su implementación. Primero, porque
se disminuyen los costos administrativos y logísticos. No se requiere el
fotocopiado y envío de materiales, ni el arreglo de horarios o ambientes de
aprendizaje, pues el estudiante puede tener los materiales disponibles en su
computador, registrarse y tomar el curso en línea desde el lugar de su preferencia.
Esa facilidad de tomar el curso desde cualquier lugar, disminuye también los
costos de movilización tanto de los estudiantes como de los instructores.
Por otra parte, los cursos en la Web, por ser distribuidos a través de Internet (que
funciona independientemente de la plataforma donde se desarrolla el curso)
permiten cierta flexibilidad en cuanto al tipo de tecnología requerida desde el punto
de vista de los estudiantes. El estudiante tampoco requiere de un entrenamiento
que vaya más allá de lo que implica el buen uso de un navegador
Por último, los cursos en la Web se administran en forma centralizada, por lo que
se evita la duplicación de esfuerzos cuando se tiene que ofrecer el curso a
distintos grupos. Pero las potencialidades de la Web van aún más allá de las
ventajas de rentabilidad económica.
La Web es un ambiente virtual que permite el uso de una gran variedad de las
tecnologías desarrolladas para la instrucción a través del computador y que facilita
el manejo de la información en diferentes formatos: texto, gráficas, animaciones,
videos, audio y aplicaciones interactivas, lo cual ayuda a la creación de ambientes
de aprendizaje totalmente atractivos y altamente motivadores.
A través de la Web también se facilita la actualización inmediata de la información,
permitiendo que los estudiantes tengan a disposición inmediata los últimos
cambios introducidos por el docente al curso, sin el costo adicional que implica la
reproducción de impresos, CD-ROM, video u otro medio físico.
Aun cuando no podamos cambiar la forma en que la gente aprende, si es
perfectamente posible modificar la forma en que enseñamos, hacia métodos que
mejor faciliten el aprendizaje. Como dice Horton (2000), la gente siempre
aprenderá de la misma manera que hace 50.000 años, lo que cambia es la
tecnología con la cual podemos facilitar y acelerar el aprendizaje. Se cree muy
posible que el uso de la tecnología como herramienta que facilita la comunicación
a distancia, aunado a criterios adecuados de diseño instruccional ayuden a
sobreponerse a las fallas detectadas hasta ahora.
El constructivismo parte del principio de que lo que una persona aprende no es
producto de una recepción pasiva, sino que él participa activamente en el proceso
de ensamblaje de los conocimientos. Que el conocimiento se construye, no se
transmite. Este proceso en el cual el individuo construyen su propio aprendizaje,
puede ser facilitado por actividades de aprendizaje y un ambiente de aprendizaje
adecuados. (Grabe y Grabe, 2001). Del mismo modo, el constructivismo presenta
otras suposiciones acerca del aprendizaje, entre ellas, que la construcción del
conocimiento resulta de la actividad y que está muy ligado al contexto en el cual
ocurre la actividad de aprendizaje y que el conocimiento se construye a partir de la
discusión y confrontación de ideas y la interacción con comunidades de
construcción de aprendizaje (colaboración).
NUEVAS TENDENCIAS QUE TIENDEN A SUPERAR LAS LIMITACIONES DE
LA EDUCACIÒN BASADA EN LA WEB
Todos estos aspectos están mayormente ligados a las capacidades del diseñador
para detectar las necesidades reales de aprendizaje y su creatividad al diseñar
estrategias efectivas, que hagan uso de la gran gama de posibilidades que brinda
la World Wide Web como herramienta de enseñanza.

Por ejemplo, hoy en día se discuten alternativas que permitan dar el salto hacia un
tipo de enseñanza más colaborativa, práctica y funcional. Un tipo de enseñanza
que supere las debilidades de los sistemas basados en la transferencia de
información y los convierta en sistemas constructores de habilidades, que ayuden
a transformar los conocimientos declarativos en procedimentales incorporando
simulaciones e interacciones que faciliten la aplicación inmediata y eficiente de lo
aprendido a situaciones de la vida real. Sugrue (2001) parte de que el proceso de
aprendizaje se da en tres etapas: la cognitiva en la cual el aprendiz decodifica y
adquiere una gama de aprendizajes declarativos; la asociativa, en la cual el
aprendiz aplica los conocimientos a diferentes situaciones, detecta y corrige
errores y refuerza los conocimientos procedimentales correctos; y la autónoma en
la cual se incrementa la velocidad de la aplicación de los conocimientos
procedimentales que se han adquirido durante la etapa asociativa.
Los sistemas de aprendizaje electrónico que se han diseñado hasta los momentos
apenas ofrecen soporte para la etapa cognitiva, a pesar de que se poseen las
herramientas tecnológicas que permiten dar soporte hasta la tercera etapa. Esto
es especialmente grave, sobre todo en el caso de las empresas que contratan o
desarrollan servicios de capacitación a través de medios electrónicos.
Debido a que los sistemas actuales no cumplen con las necesidades que plantean
específicamente las empresas que pretenden una educación orientada a
desarrollo de habilidades específicas para el trabajo, muchos de estos usuarios de
sistemas de aprendizaje electrónico han creado soluciones mixtas, en las cuales la
información y la práctica relacionada con conceptos y procedimientos se enseñan
en línea y las actividades prácticas complejas y ligadas a contextos específicos
que requieren seguimiento, se ofrecen presencialmente en salones de clase o en
el sitio de trabajo.



¿ES UN CURSO BASADO EN LA WEB LA SOLUCIÓN MÁS APROPIADA?
Esta es la pregunta inicial que debe hacerse cualquier docente que esté pensando
en desarrollar un curso en línea.
En el proceso de dar respuesta a esta pregunta el docente debe identificar a que
tipo de aprendiz está dirigiendo el curso a desarrollar. Por ejemplo, si es un
aprendiz con suficiente motivación y disciplina como para seguir un programa en
el que posiblemente verá pocas veces personalmente a su instructor.
Horton (2000) especifica que los estudiantes ideales para estudios en la Web son
gente que:

 Aprenden independientemente y tienen una visión positiva del aprendizaje
 Son autodisciplinados, saben manejar su tiempo y disfrutan el trabajo
individual
 Se expresan claramente en lenguaje escrito
 Tienen habilidades computacionales básicas y valoran el rol de la
tecnología en el trabajo y en el aprendizaje
 Necesitan adquirir nuevas habilidades, pero no tienen tiempo para asistir a
centros de enseñanza tradicional, por ejemplo quienes trabajan, viajan o
viven en localidades remotas
 No se rinde ante los desperfectos tecnológicos que puedan ocurrir y son
capaces de encontrar una solución adecuada a esos problemas
 Tienen una meta definida, tal como certificación, un grado académico, o
adquirir una habilidad específica
 Tienen cierta experiencia y entienden los conceptos básicos del campo que
es su objeto de estudio

Muy pocos de los estudiantes o posibles candidatos cumplen con ese perfil ideal,
pero al menos poseen un alto porcentaje de esas características que en cierto
modo podrían asegurarle el éxito.
Igual de importante resulta determinar cuál es el tipo de aprendizaje que se desea
desarrollar.
Este tipo de cursos son excelentes para la enseñanza de conocimientos objetivos
y claramente definidos, especialmente los conocimientos técnicos y de negocios.
Autores como Driscoll (1998) sostienen que la educación en la Web es más útil
para los aprendizajes del dominio cognoscitivo que para los del dominio afectivo y
psicomotor.
En lo que se refiere a aprendizajes afectivos, Horton propone el uso de estrategias
colaborativas para suplir la ausencia de un instructor en el aula. El uso de estas
estrategias permite al instructor convertirse en un facilitador de aprendizajes a
través de la Web, incentivando la participación, el trabajo en equipo y la
generación y transmisión de conocimientos entre los participantes de un grupo.
En lo que concierne a los aprendizajes psicomotores, es importante notar que un
curso en la Web puede mejorar significativamente la presentación de contenidos a
través de libros impresos, pues la Web puede integrar en un solo paquete
imágenes fijas y móviles, animaciones interactivas, sonido y datos, además de la
interacción que se logra con el instructor o compañeros de grupo para reforzar lo
aprendido.
Por último, es importante considerar las características organizacionales y cómo el
curso propuesto responde a esas características. Por ejemplo:
 Si el curso requiere una elevada presencialidad. En cuyo caso la web
pasaría a ser un recurso más para apoyar un curso presencial.
 Si se cuenta con los suficientes recursos técnicos y humanos para soportar
las fases de diseño, desarrollo, implantación y evaluación del curso
 Si el estudiante recibirá el apoyo de la organización para efectos de contar
con el tiempo y los recursos requeridos para su educación
 Si el curso forma parte de un programa corporativo, de toda la
organización, o es promovido sólo por el docente, en cuyo caso su labor
será aún más difícil.
 Si el número de usuarios finales (estudiantes potenciales) justifica los
costos y esfuerzo que se invertirán en el proyecto
 Si la ubicación geográfica y disponibilidad horaria de los usuarios finales
justifica un curso en la web, o si es más económico ofrecerlo
presencialmente.
 Si la cultura de la organización permite el uso de e-learning. Es decir, si
están dispuestos a cambiar el paradigma hacia un modelo