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21/07/1992
VARGAS LLOSA ESCRITOR CALIFICA LAMENTABLE PRESENCIA CASTRO Y FUJIMORI
Sevilla, 21 jul (EFE).- El escritor peruano Mario Vargas Llosa manifestó hoy en Sevilla una
irritación sosegada por la presencia en la Cumbre de Países Iberoamericanos de los que calificó
como "dos dictadores": el cubano Fidel Castro y el presidente de Perú, Alberto Fujimori.
Vargas Llosa afirmó en conferencia de prensa que estos dos gobernantes no podían tener la
misma importancia en la cumbre de Madrid que los que llamó "legítimos", los elegidos
democráticamente.
Consideró el antiguo candidato a la presidencia de Perú, que hoy clausuró el Foro Príncipe de
Asturias del Pabellón de España en la Expo, que "los acuerdos que se adopten juntando el agua
con el aceite no podrán tener consecuencias prácticas en el campo de la democracia".
"Más lamentable -afirmó- es que el señor Castro reciba un trato de privilegio al ser invitado a
quedarse en España y visitar Galicia, algo que va a enviar un mensaje confuso al mundo y,
sobre todo, a los cubanos que luchan por la libertad y la democracia, para los que este gesto
significa solidarizarse y legitimar al verdugo de su pueblo".
Sin embargo, no todo fue pesismismo en el discurso del autor de "La Guerra del fin del
mundo", quien señaló que contempla la Cumbre con "un optimismo moderado", al considerar
que existen elementos "estimulantes" en Suramérica como el proceso de democratización de
las últimas décadas.
"América Latina -dijo- está viviendo una hora excepcional con el desplome de los
autoritarismos y el entusiasmo popular por los valores democráticos, algo que no tenía
antecedentes. Los brotes de democracia que siguieron a la Segunda Guerra Mundial fueron
elitistas y movidos por presiones del exterior, mientras que ahora tienen un carácter y un
sustento popular".
Vargas Llosa alabó el esfuerzo que ha supuesto la Expo de Sevilla y puntualizó que "si hubiera
que buscarle tres pies al gato", le hubiera gustado que los países suramericanos la hubiesen
aprovechado para diseñar políticas comunes y audaces para devolver a las culturas autóctonas
de este continente el protagonismo que perdieron tras la conquista.
Elogió el escritor peruano la figura del ya ex presidente de Checoslovaquia Vaclav Havel y
aseguró no ser partidario de que el intelectual se quede al margen de la política, actitud que
calificó del "avestruz" y que consideró incompatible con la esencia de la democracia, la
participación.
Vargas Llosa consideró que la política no debía convertirse en monopolio de una clase
profesional y puso el ejemplo de Havel al afirmar que éste había aportado a su país un discurso
y un lenguaje alejados de los estereotipos: llenos de ideas, creatividad e imaginación. EFE
cb/jrr/rjc