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10/04/1995

PERU-ELECCIONES-VICTIMAS (Previsión) PEREZ, VARGAS LLOSA, ALAN GARCIA, LAS
"VICTIMAS" DE FUJI
Por Victor Robles Lima, 10 abr (EFE).- Personajes célebres como el escritor Mario Vargas Llosa
y el embajador Javier Pérez de Cuéllar, o siniestros como el terrorista Abimael Guzmán, y
caudillos reputados como el ex presidente Alan García, son algunas de las "víctimas" del
reelegido presidente Alberto Fujimori.
La primera "víctima" del llamado "fenómeno Fujimori" fue Vargas Llosa, a quien el entonces
"chino" desconocido derrotó en las urnas en 1990, aunque apenas un mes antes de esos
comicios era el favorito en todas las encuestas.
El sorpresivo triunfo del actual presidente peruano asombró a todo el mundo y es considerado
aún uno de los fenómenos políticos más interesantes ocurridos recientemente en América
Latina.
La segunda víctima de Fujimori fue su antecesor en el cargo, Alán García, a quien doblegó
sobre la base de una estrategia simple: dejar que el Congreso le investigue y desvelar oscuros
entretelones de la gestión del ex gobernante.
La investigación del Congreso estableció que había méritos para procesar a García por
supuestos actos de corrupción por los que el ex gobernante aún no ha respondido ante la
Justicia.
García es considerado hoy por una amplia mayoría de los peruanos como el presidente "más
corrupto e ineficiente" que ha tenido Perú en las últimas décadas, según todas las encuestas.
La impopularidad de García creció también por la inevitable comparación que hacen los
peruanos entre su Gobierno y el de su sucesor en puntos claves, como la inflación y el
terrorismo.
Mientras que en el Gobierno de García la inflación fue de 2,0 por ciento al día y el terrorismo
controló gran parte del país, en el de Fujimori los precios aumentan a una media de 1,0 por
ciento al mes y los terroristas están derrotados.
La "víctima" más tenebrosa del presidente reelecto es sin duda el jefe de la banda maoísta
Sendero Luminoso, Abimael Guzmán.
El llamado "camarada Gonzalo" era un mito viviente y temido para todos los peruanos hasta el
12 de septiembre de 1992, cuando fue capturado, con lo que se coronó la nueva estrategia
que impuso el presidente en la lucha antisubversiva.
Tras la caída de Guzmán fueron detenidos los demás cabecillas principales de la banda
terrorista, y otros 4.000 depusieron las armas y se entregaron como resultado de la nueva
estrategia.
La más reciente "víctima" de Fujimori ha sido Javier Pérez de Cuéllar, derrotado
inobjetablemente, al parecer, en las elecciones del domingo, pese a ser tal vez el peruano más
ilustre de las últimas décadas.
El dos veces elegido secretario general de la ONU mantiene firmes el respeto y la simpatía de
sus compatriotas, según todos los analistas, lo que no ha sido suficiente para desplazar del
poder a Fujimori.
La razó de ello, según los mismos analistas, ha sido el temor de que una variación en el
Gobierno pudiese haber ocasionado un retroceso en los cambios producidos durante el
mandato de Fujimori Hace sólo una semana, Pérez de Cuéllar, aparentemente seguro de su
triunfo, dijo que después de las elecciones Fujimori podría trabajar en una peluquería, oficio
habitual de los antiguos emigrantes japoneses en Perú.
La realidad ha sido dura, sin embargo, con el embajador, y generosa, otra vez, con el ingeniero
y matemático reelegido presidente.
Probablemente Fujimori no pueda repetir un gobierno tan exitoso como el que le ha
permitido ser reelegido, e incluso puede que fracase, pero de lo que nadie duda ahora es que
ya pasó a la historia como el "chino común" que derrotó a más de un grande. EFE vr/fo/ig/ma