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Luego de recorrer es

-
tas páginas, uno descarta
la idea de estar al frente de
un listín de incidencias, o
un anecdotario. Los auto-
res buscan en cada una
de sus entregas tratar de
generar la respuesta a las
preguntas ¿Quién eres y
por qué buscas conducir
los destinos de nuestra
ciudad? Los autores ofre-
cen a la colectividad esos
once retratos –pudieron
ser más– de políticos que
camuflan sus propios in-
tereses en esa manoseada
y populista vocación de
servicio para con Arequi-
pa.
Ser fiel a la voca-
ción es un irrespeto en
14
Arequipa
Lunes, 6 de Octubre de 2014
L
a verdadera voca-
ción de unos es un
regalo para mu-
chos. Eso en el plano pro-
fesional, y para el caso el
riesgo que supone volcar
ello en una publicación.
Arlen Palomino, Jorge
Turpo y Juan Soto se han
tomado muy en serio su
condición y misión como
periodistas: dejar cons-
tancia, con la probanza
de rigor, en once textos,
la catadura de algunos
de esos personajes inevi-
tablemente necesarios,
para que el engranaje
de la democracia avance
cuatro años más.
Palomino, Turpo y
Soto, en la presentación
de este título, señalaron
que tuvieron que sortear
todas las vicisitudes ge-
neradas por la urgencia
y los plazos cortos. Es
anómalo que se asuma
el lance de salir de las
sala de redacción (los tres
autores laboran en “La
República”, Edición Sur)
y apostar por un proyec-
to libresco de este tipo.
Es poco común en este
medio ofrecer un libro
propiamente periodístico
sin tintado de ficción al-
guno (regla incólume en
el quehacer informativo).
Haber consolidado y ma-
terializado dicho proyec-
to en poco tiempo es un
logro plausible.
Esa sistematización
y búsqueda de unidad
en lo acopiado respecto a
cada personaje político,
se ampara y solventa en
la trayectoria profesional
tiempos donde todo está
signado por el diseño in-
teligente de la utilidad
controlada regida por
ese Gran Hermano que
nadie podrá ver y que ali-
mentan pantagruélica-
mente tipos políticos, de
llegar al cargo, como los
auscultados; los autores
lo dejaron patente, hicie-
ron bien su trabajo.
La salida de imprenta
de “Rostros: Once perso-
najes de la política are-
quipeña” casi coincide
con el Día del Periodista.
Esa fue una buena señal
para remarcar que aún
está a flote esa preocupa-
ción por haber ofrecido
veracidad para que el
electorado haya sacado
sus propias conclusiones.
Marqueteramente las
ventas pueden que hayan
corrido peligro por haber
puesto en mostradores
este título a una semana
de los comicios electora-
les. La suerte está echada,
hoy ya tenemos nuevas
autoridades, quizá el li-
bro comentado haya in-
fluido en la decisión de
algunos votantes pero
seguramente no decidió
los destinos de nuestra
ciudad. Como la literatu-
ra, este texto se asentará
en las querencias de la
privacidad, de saber que
la buena lectura las más
de las veces no es un acto
solitario sino algo egoís-
tamente necesario.
Por: Omar Suri
ROSTROS: ONCE PERSONAJES
DE LA POLÍTICA AREQUIPEÑA
temporáneo estilo que ha
legado el Nuevo Periodis-
mo –o la literatura de no
ficción, donde el perio-
dismo se sirve del género
literario para hacer más
atractiva una historia
logrando que el autor
termine involucrándose
en la misma– sirve para
que estos autores cojan la
atención del lector desde
el principio; ese recurso
es muy funcional en la
mayoría de los textos, so-
bre todo en los escritos
por Turpo donde hay una
lograda muestra de que
la escritura se la debe to-
mar uno en serio.
El disfrute está en la
relectura, en crucigra-
mear coincidencias entre
Guillén, Osorio, Moscoso,
Zegarra, Leyton, Ísmo-
des, Cáceres V., Cáceres
LL., Rivera, Vera y Falco-
ní (de más está hablar de
las hipócritas relaciones
con la Iglesia, el paran-
gón con Evita Perón, las
artimañas para inventar
sucesos y conducir desde
la comodidad de la menti-
ra una elección, la segu-
ridad de saberse elegido
por ser el más técnico
para el cargo, la farsa de
la convivencia en la tem-
porada electorera, la cuo-
ta que no se debe superar
para ser considerado un
mal ladrón, las antípodas
de ser moralmente inco-
rrecto, el símil de fama y
política, las lágrimas por
ver el límite de la vida, la
persistencia por conse-
guir una posición política
contra las bondades de
vivir, cómodamente ase-
sorando a privados).
de los autores (Palomino
es la más joven, entien-
do que por ello sólo pudo
ofrecernos un texto). Tan-
to en las letras de Turpo
y Soto –periodistas con
muchos años dedicados
a esta noble profesión– se
percibe el rigor y la cele-
ridad del tratamiento de
la información. Sus tra-
yectorias los avalan, ob-
jeciones habrá desde todo
los frentes, pero el mérito
radica en esa seguridad
forjada por el ejercicio de
ese “periodismo de a pie”
para montar un serial de
textos que tratan de ence-
rrar las tan evasivas ver-
daderas personalidades
de los seleccionados.
Si en el pasado Palo-
mino, Turpo y Soto se vie-
ron compelidos a cubrir
información relacionada
con esos señores, ese ba-
gaje sirvió para poder
hacerse del mejor sus-
trato y entender mejor a
todos los taxidermizados
que ornan la cubierta del
libro. La lectura de los
textos engarza con esa
cadencia literaria que
buscan los autores para
ofrecernos esos perfiles.
Buscan darnos una ima-
gen coherente, sin atisbos
del espejismo mediático,
de cada uno de los perfila-
dos en este libro. Lo con-
siguen en gran medida,
otro mérito más para este
texto.
El libro se lee de un ti-
rón, como quien disfruta
de una revista, un suple-
mento o las veintitantas
páginas que tiene el dia-
rio de nuestra simpatía.
Ese tan mentado y con-
PUBLICACIÓN DE URGENTE LECTURA SUPERANDO EL DESFASE DE LAS ELECCIONES
Portada del libro es-
crito por periodistas
arequipeños.