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CALCULO Y DISEÑO DE MAQUINAS ELECTRICAS

CAPITULO 18 - REACTANCIAS Y CONSTANTES DE TIEMPO DE LAS MAQUINAS
SINCRONICAS
LA DINAMICA DE LAS MAQUINAS SINCRONICAS Y ASINCRONICAS
Antecedentes
En los cursos de Sistemas de Potencia se habla de las reactancias funcionales, y se las
utiliza, también se explican sus significados, pero siempre con un enfoque de sistemas.
Surge natural en un curso de construcción de máquinas eléctricas la pregunta: ¿cuánto valen
los parámetros de la máquina sincrónica si...? buscamos respuesta en los libros de
construcción de máquinas clásicos más fácilmente accesibles.
Algunos de estos libros nada dicen sobre el tema, otros dicen poco... cayó en nuestras
manos un interesante artículo publicado en una revista Marelli de fines de 1962, - G. di Vito -
Considerazioni sulle reattanze delle macchine sincrone.
Este autor, perteneciendo al grupo de los que piensan como fabricantes de máquinas, logra
un buen nexo con quienes ven en la máquina simplemente un modelo circuital que les ayuda
a razonar correctamente y prever las condiciones de funcionamiento del sistema.
Sobre la base de este artículo, extrayendo de él los conceptos más sobresalientes y más
profundos, hemos preparado la traza de este trabajo, con esta imagen conceptual luego
hemos accedido a la bibliografía de donde hemos obtenido los algoritmos de cálculo
completando y satisfaciendo nuestro objetivo.
Es deber reconocer que el factor desencadenante de este trabajo fue el artículo citado que es
de claridad extraordinaria que esperamos no haber empañado con nuestra parcial
traducción.
La reactancia de dispersión de inducido
Esta es la reactancia por antonomasia de las máquinas sincrónicas, se la utiliza en la
construcción de Blondel y de Potier, para determinar la corriente de excitación en carga y las
variaciones de tensión, como así también para determinar la amplitud máxima de la
corriente transitoria de cortocircuito o la corriente de arranque de los motores sincrónicos.
Es cierto que esta reactancia presentaba algunos inconvenientes y en general conducía a
corrientes de cortocircuito netamente superiores a aquellas que después se encontraban en
la realidad.
Muchos aceptaban como compromiso adoptar, en vez de la reactancia correspondiente a la
efectiva dispersión de inducido, aquella medida con el rotor extraído, utilizando fórmulas
semiempíricas que conducían a resultados notablemente aproximados.
Como siempre ocurre, con el continuo desarrollo de la técnica surgieron nuevos problemas y
se agravaron otros que parecían despreciables; en también en este campo lo que por
muchos años había satisfecho las exigencias de los técnicos, resultó insuficiente, y surgió la
necesidad de un más completo conocimiento de las máquinas sincrónicas.
En particular el creciente empleo y desarrollo de hornos eléctricos monofásicos y de otras
cargas monofásicas, hizo necesario conocer como reaccionan las máquinas sincrónicas con
cargas desequilibradas; la puesta a tierra del neutro requirió la determinación de las
corrientes de cortocircuito en el caso de una o más fases a tierra; la utilización de máquinas
de potencia mayor y las fuertes concentraciones de potencia han requerido una más
cuidadosa determinación de las corrientes de cortocircuito; finalmente el creciente aumento
de la potencia transmitida, la mayor longitud de las líneas de transmisión y las
interconexiones, han requerido conocer el comportamiento de las máquinas sincrónicas con
relación a la estabilidad.
En efecto todas las reactancias de las máquinas sincrónicas son un indispensable auxilio para
el ingeniero de sistemas, para el cual es necesario poder determinar como reacciona la
máquina sincrónica en las varias condiciones de funcionamiento, normales y anormales, a las
cuales puede ser sometida; este es esencialmente un problema de naturaleza física.
Para él las máquinas sincrónicas no existen como tales, es decir ve en lugar de cada una de
ellas un cierto número de reactancias y tal vez de resistencias, que según los casos se
presentan solas o combinadas entre sí. Esta visión que a algunos puede parecer abstracta,
encuentra finalmente una realización concreta en los modelos de redes, en los cuales las
máquinas sincrónicas, como cualquier otro componente de la red, se simulan con una
combinación de reactancias y resistencias (como modelos físicos, o numéricos).
Muy distinto es el punto de vista del proyectista o constructor de las máquinas. A estos el
comportamiento de la máquinas en las distintas condiciones de funcionamiento les interesa
bastante poco y se podría decir que no interesa para nada si se excluyen algunas necesarias
verificaciones. El problema frente al cual el proyectista se encuentra no es de naturaleza
física sino geométrica. El estudio del circuito magnético, de los arrollamientos, del mismo
circuito de ventilación, finalmente el cálculo de las reactancias, son todos problemas de
naturaleza geométrica. Y la individualización de las máquinas sincrónicas a través de un
cierto número de reactancias se le presenta necesariamente artificioso y no natural.
Además al proyectista la separación de los efectos de la corriente de inducido en
amperespiras de reacción y dispersión del inducido se presenta como una solución
ampliamente racional y ventajosa y más aún no logra concebir otra.
El objeto principal de la actividad y de los estudios del ingeniero de sistemas es la red en su
conjunto; y las máquinas sincrónicas no son más que un elemento presente en la red.
Entre los tipos particulares de cargas conviene considerar más de cerca aquella constituida
por un motor asincrónico, puesto que, debido a las evidentes analogías que presenta con las
máquinas sincrónicas, podemos más fácilmente aclarar la naturaleza y la necesidad de las
muchas reactancias introducidas para las máquinas sincrónicas.
Como es sabido, el comportamiento del motor asincrónico en todas sus posibles condiciones
de funcionamiento, en régimen, es decir después de extinguido cualquier transitorio, se
puede analizar completamente recurriendo al conocido circuito equivalente de la figura
1017.

De este circuito, para cualquier valor del resbalamiento s, se obtiene el valor de la
correspondiente impedancia mediante la cual se puede determinar la corriente absorbida y
su correspondiente fase, que son los dos elementos que mayormente interesan al ingeniero
de sistemas.
Entre las distintas condiciones de funcionamiento dos son particularmente interesantes. La
primera es aquella que corresponde al caso límite s = 0, es decir al funcionamiento en vacío
del motor; y esta condición está defina por la impedancia de vacío, cuyo valor se obtiene
inmediatamente del circuito equivalente considerando abierto el secundario, dado que la
correspondiente resistencia resulta infinita.
Esta impedancia en vacío está constituida por la resistencia y la reactancia correspondiente
al primario, que se compone del flujo de dispersión (reactancia de dispersión del primario) y
del flujo en el circuito magnético principal (reactancia magnetizante) es decir:
X
0
= X
1
+ X
M

La otra condición de funcionamiento interesante es aquella correspondiente al caso límite de
s = 1, es decir al funcionamiento en cortocircuito, o sea con rotor detenido; esta condición
está a su vez definida por la impedancia de cortocircuito cuyo valor, como resulta del circuito
equivalente, está dada aproximadamente por la suma de las resistencias y de las reactancias
de los arrollamientos primario y secundario. Despreciando las resistencias la reactancia de
cortocircuito resulta:

Mientras se considera el fenómeno en régimen la impedancia equivalente es función unívoca
del resbalamiento s de acuerdo con el circuito equivalente. Pero cuando se consideran los
fenómenos transitorios la impedancia que entra en juego, para cualquier valor del
resbalamiento, es siempre la impedancia de cortocircuito.
Es conocido por todos que cuando se conecta un generador asincrónico a una red, después
que el rotor es llevado por el motor de impulso a la velocidad de sincronismo, se tiene un
pico de corriente cuyo valor está dado por la relación:

siendo V la tensión de la red y Zcc la impedancia de cortocircuito. Este pico de corriente
decrece rápidamente y dentro un tiempo muy breve (si la conmutación es con interrupción),
del orden de décimas de segundo, la corriente absorbida por el generador asincrónico se
reduce a la corriente de vacío que está dada por:

siendo Z0 la impedancia de vacío. Lo mismo sucede durante el arranque estrella-triángulo de
los motores asincrónicos: después del arranque en estrella se admite que en el tiempo de
pasaje de la conexión estrella a la conexión triángulo, el reducido flujo del motor, se
extingue completamente, en el instante en el cual el motor es reconectado a la red con su
conexión en triángulo la corriente absorbida alcanza el valor:

para después descender al valor de régimen correspondiente al efectivo resbalamiento. Se
puede llegar a la conclusión que en los motores asincrónicos todos los fenómenos transitorios
están siempre determinados por la impedancia de cortocircuito, la cual puede con derecho
denominarse impedancia transitoria.
Reactancia sincrónica directa y en cuadratura
Terminada esta larga pero necesaria introducción, pasamos ahora a definir las distintas
reactancias y para ello consideramos en primer lugar una máquina sincrónica, conectada a
una red, sin carga activa, y disminuyéndole gradualmente la excitación hasta anularla,
permaneciendo la máquina siempre en sincronismo.
La corriente absorbida de la red alcanza un cierto valor que llamaremos I0. La relación entre
la tensión en bornes y la corriente I0 se denomina comúnmente impedancia sincrónica o
también reactancia sincrónica, siendo como antes dicho, los dos valores prácticamente
coincidentes.
Ahora basta reflexionar un momento para darse cuenta que esta reactancia sincrónica no es
nada distinta de la reactancia en vacío de los motores asincrónicos. En ambos casos las
máquinas toman de la red una cierta corriente que produce un flujo rotante sincrónico con el
rotor, el cual en ambos casos no está recorrido por ninguna corriente.
La relación entre el flujo rotante y la corriente que lo produce es naturalmente la inductancia
correspondiente a la reactancia en vacío en los motores asincrónicos y la reactancia
sincrónica en las máquinas sincrónicas.
La corriente I0 que esta última absorbe puede también denominarse corriente de vacío; y el
hecho de que esta pueda alcanzar un valor próximo y a veces superior a la nominal,
mientras que en los motores asincrónicos se encuentra alrededor del 25% y el 40% de la
corriente nominal, no debe llevar a engaño: esto depende únicamente del valor
notablemente superior que en las máquinas sincrónicas, por varias y conocidas razones,
tiene el entrehierro.
También se puede definir la reactancia sincrónica utilizando las características de vacío y de
cortocircuito adoptando el mismo eje de abscisa; y la reactancia sincrónica se obtiene como
relación entre los correspondientes valores de la tensión en bornes y de la corriente de
cortocircuito, asumiendo el característico comportamiento que se indica en la figura 1018.

Definir la reactancia sincrónica como relación entre dos valores correspondientes a dos
funcionamiento tan distintos, se podría decir casi opuestos, como son los de vacío y de
cortocircuito, muestran esta reactancia como algo híbrido (es una especie de reactancia de
Thevenin) y conducen a que muchos se pregunten para que sirve y cual es el significado de
una reactancia definida de un modo así artificial.
La definición antes dada, como relación entre los dos valores contemporáneos de la tensión
aplicada y de la corriente absorbida, cuando la excitación y la carga son nulas, es decir la
perfecta correspondencia a la reactancia de vacío de los motores asincrónicos, la hace
indudablemente más persuasiva y más claro y concreto su significado físico.
La condición de funcionamiento con carga activa nula y excitación nula, mediante la cual se
ha definido la reactancia sincrónica, no es una condición de funcionamiento hipotética, por lo
contrario es aquella que se acerca y tal vez se alcanza durante la energización de las líneas.
No se debe creer que la reactancia sincrónica determine solamente esta condición de
funcionamiento: cualquier otro funcionamiento en régimen permanente está igualmente
determinado por esta reactancia. Si la excitación en vez de ser nula tiene un valor tal que en
vacío le corresponde una f.e.m. inducida E, la corriente de inducido se obtiene dividiendo por
la reactancia sincrónica la tensión resultante de la composición vectorial de la f.e.m. E y de la
tensión en bornes V como indica la figura 1019.

Consiguientemente en las expresiones de la potencia máxima, de la potencia en función del
ángulo de carga, de la potencia sincronizante y de todas las otras magnitudes
correspondientes al régimen permanente, aparece siempre la reactancia sincrónica.
Lamentablemente las cosas no siempre son tan simples, en cambio se puede decir que lo
dicho se verifica sólo para las máquinas con inductor cilíndrico, y también en este caso sólo
con una cierta aproximación.
Para aclarar este punto retornamos un momento al funcionamiento en vacío y con excitación
nula de la cual se ha partido para aclarar el concepto de reactancia sincrónica.
El flujo producido por la corriente del estator gira en perfecto sincronismo con el rotor, pero
no se ha hecho ninguna hipótesis acerca de la posición relativa entre el eje del flujo y el eje
del rotor. Esto es admitido para las máquinas con inductor cilíndrico, como son los turbo
alternadores cuyo rotor puede considerarse con buena aproximación magnéticamente
isótropo y por lo tanto cada eje es equiparable a cualquier otro. Pero la situación cambia
notablemente en el caso de las máquinas de polos salientes. Aquí no se puede hablar de
isotropía magnética, ni siquiera en modo aproximado.
Manteniéndose invariable la tensión en bornes, permanece constante el flujo rotante, dado
que su valor debe ser tal de producir una f.e.m. igual y opuesta a la tensión impuesta. Pero
la corriente que la máquina absorbe de la red para producir tal flujo varía mucho según el
recorrido del flujo a través del rotor como muestra la figura 1020.

Esa corriente alcanza el valor mínimo si el flujo recorre el rotor según el eje directo, siendo
este el recorrido de mínima reluctancia; y alcanza el valor máximo si en cambio el rotor está
recorrido según el eje en cuadratura como dicho anteriormente, en este caso el rotor
presenta al flujo la máxima reluctancia. Consecuentemente en las máquinas sincrónicas de
polos salientes se deben considerar necesariamente dos distintas reactancias sincrónicas: la
primera, corresponde al mínimo valor de corriente absorbida, se denomina comúnmente
reactancia sincrónica directa y se la indica con X
d
, puesto que el flujo recorre el rotor según
el eje directo; la segunda, corresponde al valor máximo de la corriente absorbida, y se la
denomina reactancia sincrónica en cuadratura y se indica con X
q
por analogía con la anterior.
Reactancia transitoria directa y en cuadratura
Las dos reactancias, sincrónicas directa y en cuadratura, determinan completamente
cualquier funcionamiento en régimen permanente de las máquinas de polos salientes y
aparecen en todas las expresiones relativas a tal régimen; pero no dicen nada del
comportamiento en régimen transitorio, es decir de cómo esas máquinas reaccionan frente a
imprevistas variaciones de carga, de la tensión o de la corriente de excitación.
Para examinar este comportamiento conviene proceder por pasos y considerar en primer
lugar que sucede con el caso particular del motor asincrónico sincronizado, que es siempre
una verdadera y propia máquina sincrónica aún siendo construida como un motor
asincrónico.
Supongamos el rotor bifásico y una de las dos fases utilizada como arrollamiento de
excitación, la otra cerrada en cortocircuito con la función de arrollamiento amortiguador.
Podemos considerar esta máquina como sometida a una alimentación estatórica proveniente
de la red a la cual está conectada y a una alimentación rotórica por medio de una fuente de
corriente continua que alimenta el arrollamiento de excitación.
Por la ley de superposición de los efectos podemos, prescindiendo de la saturación, estudiar
el comportamiento de la máquina separadamente respecto a cada una de estas dos
alimentaciones, ignorando completamente la otra. Ignoramos por lo tanto la alimentación
rotórica y supongamos despreciable la impedancia interna de la fuente de corriente continua.
Respecto, a la alimentación estatórica la máquina no se diferencia en nada de un común
motor asincrónico y por lo tanto esta reactancia de cortocircuito define completamente su
comportamiento en régimen transitorio. Esta reactancia, como visto, está dada por la
expresión:

en la cual X
1
, X
2
, X
M
son respectivamente las reactancias correspondientes al flujo de
dispersión del estator, al flujo de dispersión del rotor y al flujo principal. Puesto que el rotor
es magnéticamente y eléctricamente isótropo tal reactancia asume siempre el mismo valor
cualquiera sea el eje del rotor a la cual se refiere; es decir el transitorio resulta siempre el
mismo cualquiera sea la posición del rotor en el instante en que se lo verifica.
Siempre considerando como máquina sincrónica el mismo motor asincrónico sincronizado,
supongamos ahora que la segunda fase del rotor en vez de cerrada en cortocircuito esté
abierta. El rotor es todavía magnéticamente isótropo, pero eléctricamente no lo es más; en
efecto este rotor tiene un arrollamiento monofásico, como todas las máquinas sincrónicas
convencionales, y no más un arrollamiento polifásico.
La reactancia transitoria coincide por lo tanto con la reactancia de cortocircuito sólo si se la
refiere al eje rotórico coincidente con el eje de la fase utilizada como arrollamiento de
excitación, que por otro lado no es otra cosa que el eje directo; mientras que referida al eje
de la segunda fase dejada abierta, en cuadratura con la anterior, coincide obviamente con la
reactancia en vacío del motor asincrónico.
La misma cosa sucede naturalmente en las máquinas sincrónicas que tienen sólo un
arrollamiento de excitación según el eje directo y el circuito magnético del rotor enteramente
laminado: la reactancia transitoria según el eje directo coincide con la reactancia de
cortocircuito y por la tanto está dada por la misma expresión:

Mientras que según el eje en cuadratura la reactancia transitoria coincide siempre con la
reactancia sincrónica, es decir:

q
= X
d

Reactancia subtransitoria directa y en cuadratura
No siempre el circuito magnético está completamente laminado, por ejemplo el cuerpo
cilíndrico de los turboalternadores es a veces una pieza forjada, y en casos similares se
pueden desarrollar notables corrientes parásitas.
Además también en el caso donde el rotor está completamente laminado, el mismo está
provisto de arrollamiento amortiguador por lo cual prácticamente en el rotor jamás se tiene
solamente el arrollamiento de excitación.
En consecuencia la reactancia de cortocircuito no está dada por una expresión tan simple
como la recientemente indicada y que deriva del circuito equivalente del motor asincrónico;
es necesario recurrir a circuitos equivalentes más complejos.
Si se prescinde de los circuitos sede de corrientes parásitas y consideramos sólo los
arrollamientos de excitación y de amortiguación, el circuito equivalente se puede reducir al
de un motor asincrónico de doble jaula, puesto que en ambos casos se tiene en el rotor dos
circuitos en paralelo como muestra la figura 1021 y a parte las mayores dificultades debido
a la no uniforme distribución de las barras amortiguadoras a lo largo de la periferia del rotor,
y la anisotropía del circuito magnético del mismo rotor, la reactancia de cortocircuito puede
calcularse aproximadamente del mismo modo por la expresión:


donde X
2
y X
3
son respectivamente las reactancias correspondientes a los flujos de
dispersión del arrollamiento de excitación y del arrollamiento amortiguador. De esta
expresión se observa que la dispersión equivalente del rotor es menor de cada una de las
dos dispersiones en paralelo. Por lo tanto la presencia del arrollamiento amortiguador
disminuye sensiblemente la reactancia de cortocircuito y, en proporción inversa a tal
disminución, aumenta la corriente instantánea de cortocircuito.
Se debe observar que en las máquinas sincrónicas con arrollamiento amortiguador, o con el
circuito magnético del rotor no enteramente laminado, la reactancia de cortocircuito no
coincide con la reactancia transitoria. Esta afirmación puede en primer momento sorprender,
pero la misma se justifica si se examina el comportamiento típico de la corriente transitoria
de cortocircuito, registrada por ejemplo mediante un oscilograma figura 1022 y 1023.

Esta corriente se inicia con un pico máximo cuyo valor Id'' está determinado por la
reactancia de cortocircuito; ella decrece primero bruscamente para después asumir un
comportamiento todavía decreciente, pero con menor rapidez.
La curva logarítmica, envolvente de este segundo comportamiento (curva b en la figura
1022), prologada hasta alcanzar el eje de ordenadas pasante por el tiempo cero, intercepta
sobre este mismo eje una corriente Id' cuyo valor está en cambio determinado por la
reactancia correspondiente a la dispersión de solamente los arrollamientos de inducido e
inductor, es decir de aquella reactancia que en el caso de ausencia de otros arrollamientos
sobre el rotor, coincide con la reactancia de cortocircuito.
Esto depende del hecho que durante el transitorio las corrientes inducidas en el arrollamiento
amortiguador o en las partes macizas del rotor, debido a la pequeña constante de tiempo de
los correspondientes circuitos, se extinguen muy rápidamente, mientras la corriente inducida
en el arrollamiento inductor se extingue mucho más lentamente siendo su correspondiente
constante de tiempo mucho más grande.
Se ha convenido en denominar: componente subtransitoria la corriente rápidamente
decreciente en los primeros instantes y reactancia subtransitoria la reactancia de
cortocircuito que contribuye a determinar el valor y el decremento; componente transitoria la
corriente que decrece más lentamente y reactancia transitoria la reactancia que también en
este caso contribuye a determinar el valor y el decremento.
Esta distinción entre corriente subtransitoria y corriente transitoria puede parecer artificial o
no satisfactoria. En el fondo también la corriente subtransitoria es también una corriente
transitoria y el "sub" parece solamente una complicación de las cosas. Es oportuno
preguntarse si no basta considerar solamente la corriente subtransitoria y su relativa
reactancia y denominarlas simplemente corriente y reactancia transitoria, sin preocuparse
del comportamiento que adopta la corriente durante todo el transitorio, con la ventaja que la
reactancia coincidiría con la reactancia de cortocircuito como ocurre en el caso más simple.
En efecto esta distinción no se debe sólo al escrúpulo de una más exacta representación del
fenómeno, pero también está impuesta por una mayor exigencia. De la reactancia
subtransitoria se llega a la máxima corriente de cortocircuito, para cuya solicitación es
necesario dimensionar la resistencia mecánica de la máquina y de las conexiones, los
interruptores y el resto del equipamiento afectado.
Pero en los fenómenos transitorios, particularmente en aquellos relativos a la estabilidad, la
corriente subtransitoria no tiene ninguna importancia porque ella desaparece antes de haber
podido producir cualquier efecto apreciable.
En el período inmediatamente sucesivo, durante el cual la máquina se encuentra en régimen
de estabilidad dinámica, la corriente que circula en ella es la corriente transitoria; y la
reactancia que interviene en las expresiones de las distintas magnitudes que se consideran
durante el mismo período es también la reactancia transitoria.
Como se ha visto para las reactancias sincrónica y transitoria, también la reactancia
subtransitoria presenta distinto valor si se la refiere al eje directo o a eje en cuadratura, y en
consecuencia se tiene una reactancia subtransitoria directa X
d
'' y una reactancia
subtransitoria en cuadratura X
q
''.
Reactancia de secuencia negativa
Se ha visto que las reactancias sincrónicas permiten determinar el comportamiento de las
máquinas sincrónicas en régimen estático, es decir cuando el flujo rotante está en
sincronismo con el rotor y, según la coincidencia o perpendicularidad del eje del rotor con el
eje del flujo, se tiene la reactancia sincrónica directa o aquella en cuadratura.
En otros términos estas dos reactancias definen el comportamiento de las máquinas
sincrónicas respecto de un sistema de tensiones o de corrientes de secuencia positiva o
directa, después que se ha extinguido cada transitorio.
En caso de desequilibrio de carga o de asimetría del sistema de tensiones de la red a la cual
la máquina está conectada, la máquina se encuentra sujeta también a un sistema de
corrientes y de tensiones de secuencia negativa o inversa, que producen un flujo que gira
respecto al rotor con un deslizamiento igual a 2, es decir un flujo que no es más sincrónico
con el rotor.
Igualmente un flujo que no es más sincrónico con el rotor produce las armónicas presentes
en las redes que se tienen, por ejemplo, cuando una parte no despreciable de la carga está
constituida por rectificadores de corriente, especialmente si son del tipo con control de grilla.
Se debe por lo tanto investigar cual o cuales reactancias permiten determinar el
comportamiento de las máquinas sincrónicas en estos casos. Un flujo asincrónico respecto al
rotor induce corrientes en todos los posibles circuitos del rotor; es decir en el arrollamiento
de excitación, en los eventuales arrollamientos amortiguadores y en todos los circuitos donde
se tienen corrientes parásitas en las partes macizas del rotor.
Resulta entonces evidente que la reactancia relativa debe ser necesariamente la reactancia
subtransitoria, como se observa más claramente recurriendo a la analogía con el motor
asincrónico de doble jaula. Siendo también el flujo asincrónico respecto al rotor, su eje
encuentra el rotor alternativamente según el eje directo y según el eje en cuadratura.
Se entiende por lo tanto que la reactancia que estamos buscando y que se define reactancia
de secuencia negativa es tal vez también una reactancia asincrónica, deberá ser un valor
medio entre la reactancia subtransitoria directa y la reactancia subtransitoria en cuadratura.
Dados dos valores de una magnitud cualquiera se pueden definir por lo menos tres valores
medios, siendo los tres válidos y con la misma prioridad. Se deberá establecer cual entre
estos valores medios representa la reactancia de secuencia negativa.
En primer lugar tenemos la media aritmética para la cual corresponde la expresión:

tenemos después la media armónica:

y finalmente la media geométrica:

El hecho sorprendente es que estas tres expresiones son igualmente aceptables, es decir las
tres representan la reactancia de secuencia negativa. Más precisamente respecto a un
sistema de corrientes de secuencia negativa vale la reactancia dada por la media aritmética;
respecto a un sistema de tensiones negativas vale la reactancia dada por la media armónica;
finalmente en el caso de cortocircuito entre dos fases la reactancia está dada por la media
geométrica.
Si ninguna primacía se puede hacer entre las tres expresiones desde el punto de vista
matemático, en la práctica una cierta preferencia y por lo tanto una cierta simplificación
puede en cambio resultar válida. Se ha dicho que la media armónica da la reactancia
respecto a un sistema de tensiones de secuencia negativa; pero en general un sistema de
estas características se genera en un punto de la red a una cierta distancia de los bornes de
la mayor parte de las máquinas sincrónicas conectadas a esta red.
Por lo tanto, respecto al sistema de tensiones de secuencia negativa, a la reactancia de la
máquina sincrónica se agrega la reactancia de la línea y de los transformadores interpuestos,
de manera que la reactancia total resulta:

que, para X suficientemente grande respecto de X
d
'' y X
q
'', tiende al valor:

es decir la reactancia de la máquina sincrónica tiende también en este caso a identificarse
con la media aritmética entre las dos reactancias subtransitorias, la cual se adopta
comúnmente como reactancia de secuencia negativa sin mayores distinciones.
Reactancia de secuencia cero
La corriente que circula normalmente en cada una de las tres fases de una máquina trifásica,
está desplazada de 120º eléctricos respecto de las otras dos; dejando de lado el juego de
palabras, las corrientes en las tres fases tienen distinta fase, de allí la denominación de
corriente trifásica.
Este hecho, conjuntamente con el otro, da lugar a una f.m.m. resultante que produce el flujo
rotante de amplitud constante cuyo valor es 3/2 el valor máximo de la f.m.m. de cada fase.
Si todavía el neutro de la máquina está conectado a tierra o si se lo utiliza para la
distribución a 4 conductores, en la máquina puede circular también un sistema de corrientes
de secuencia cero, es decir tres corrientes idénticas en valor y fase y por lo tanto teniendo
en cada instante el mismo valor instantáneo.
Estando los arrollamientos de las tres fases desfasados en 120º eléctricos, estas tres
corrientes dan lugar en cada instante a una f.m.m. resultante idénticamente nula.
F.m.m. nula significa flujo nulo y por lo tanto reactancia nula. Se debería concluir que la
reactancia de una máquina trifásica, respecto de un sistema de corrientes o de tensiones de
secuencia cero, es también ella nula.
En efecto esta reactancia es pequeña, a veces muy pequeña, pero no es, y no puede ser
jamás, nula. Efectivamente las tres corrientes de secuencia cero dan lugar por otro lado a
una f.m.m. resultante nula y a un flujo resultante nulo, pero cada f.m.m. produce también
un flujo que no se concatena con las otras dos fases, se debe notar que este particular flujo
disperso da lugar a la reactancia de secuencia cero.
Un primer análisis conduciría a pensar que esta reactancia debería coincidir con la reactancia
de dispersión de inducido; pero no es así. Esta última reactancia comúnmente alcanza y
supera el 10% de la reactancia nominal la cual, dicho incidentemente, está dada por la
relación entre la tensión nominal y la corriente nominal; mientas la reactancia de secuencia
cero puede ser sólo el 2 o 3% de la reactancia nominal.
Efectivamente, una buena parte del flujo de dispersión en las ranuras y en las cabezas de
bobinas, que forman parte del flujo de dispersión del inducido, está dado por la acción
común de las tres fases y este flujo se anula para las tres corrientes de secuencia cero, por
las razones ya dichas.
Por lo tanto la reactancia de secuencia cero es una reactancia que tiene su propio y bien
definido valor, que varía considerablemente con el tipo de arrollamiento, y lo único que
podemos afirmar con certeza es que ella resulta siempre más o menos inferior a la
reactancia correspondiente a la dispersión del inducido.
La reactancia de secuencia cero se la indica con el símbolo X
0
.
Reactancia de Potier
Con la reactancia de secuencia cero se termina de resumir todas las reactancias funcionales
de las máquinas sincrónicas, es decir todas las reactancias que interesan sobre todo al
ingeniero que se dedica a sistemas.
Se desea ahora agregar dos palabras sobre una reactancia que, si no concierne al ingeniero
de sistemas, tiene un cierto interés para el constructor: se refiere a la reactancia de Potier.
La reactancia de Potier es una reactancia muy singular. Todas las otras reactancias que
hemos examinado están todas asociadas a un cierto flujo, físicamente individualizable en la
máquina. Mientras que el flujo correspondiente a la reactancia de Potier, aún estando bien
definida en valor, no es físicamente individualizable.
Como es conocido esta reactancia se obtiene mediante una construcción gráfica que utiliza la
característica de vacío; y por lo tanto admite implícitamente que la distribución del flujo en
las distintas partes de la máquina es la misma tanto en vacío como en carga.
Esto no es cierto por dos razones: en primer lugar porque existe una cierta dispersión del
inductor; en segundo lugar porque se tiene, en general, un cierto grado de saturación del
mismo inductor. Si no hubiera saturación del inductor la reactancia de Potier coincidiría con
la reactancia de dispersión del inducido. Si en cambio la saturación se tiene sólo en el
inductor y no en el inducido la reactancia de Potier coincidiría con la reactancia transitoria
directa: este resultado, es tal vez sorprendente, pero perfectamente demostrable.
Si finalmente la saturación fuese nula, tanto del inductor como del inducido, la reactancia de
Potier asumiría un valor indeterminado.
Puesto que esta última hipótesis se debe excluir, aunque más no sea por razones
económicas, se pude concluir que en la práctica el valor de la reactancia de Potier resulta
siempre comprendido entre el valor de la reactancia transitoria directa y el de la reactancia
de dispersión del inducido.
INTRODUCCION A LA MAQUINA BASICA
Hemos avanzado en encontrar significado a las reactancias funcionales de las máquinas
rotantes, el siguiente paso es desarrollar un modelo de cada máquina (aunque lo ideal sería
lograr un modelo único aplicable en todos los casos).
Para realizar un análisis técnico de cualquier dispositivo, el procedimiento básico es formular
las ecuaciones que lo describen aplicando las leyes de la física. El segundo paso consiste en
resolver estas ecuaciones de manera de obtener una información útil.
Cuando se presenta un equipo nuevo puede ser tratado de este modo, pero si el nuevo
equipo tiene descripciones matemáticas similares a otro, entonces gran parte del trabajo
puede repetirse innecesariamente para cada equipo analizado. Por lo tanto, si las ecuaciones
de varios equipos son similares (o idénticas), estos serán análogos, y las ecuaciones
necesarias se deben resolver solamente una vez para proporcionar un análisis válido para
todos los equipos.
Analogía y concepto del modelo
La solución de los problemas por analogía es muy común: un sistema mecánico de una masa
amortiguada por un resorte es análogo a un circuito eléctrico que tiene inductancia,
capacidad y resistencia; el ingeniero mecánico puede resolver un circuito eléctrico
convirtiéndolo en un sistema mecánico análogo, y el ingeniero electricista puede resolver un
problema mecánico convirtiéndolo en un circuito eléctrico análogo.
Cuando un sistema físico es análogo a otro sistema físico y se elige uno para representar el
otro en el desarrollo de la investigación, tal sistema se denomina "modelo".
En idéntica manera, cuando programamos una computadora analógica o digital para analizar
un determinado sistema, las ecuaciones utilizadas se denominan frecuentemente "modelo
matemático" del sistema.
Cuando se decide usar un modelo para el análisis de un equipo, o clase de equipos, la
elección del modelo está lejos de ser arbitraria. El modelo, naturalmente, debería ser familiar
con el análisis, puesto que uno de los principales propósitos del modelo de aproximación es
reducir el trabajo; un problema conocido permite un más rápido manejo.
El modelo deberá ser capaz de representar el verdadero equipo con tanta precisión como se
requiere para los propósitos del análisis. Bajo las condiciones especificadas esto significa que
las ecuaciones del modelo deberían ser las mismas que las ecuaciones del equipo real.
Idealmente las ecuaciones del modelo son precisamente las mismas que las ecuaciones del
equipo real, pero puede permitirse alguna desviación cuando se considera oportuno. En el
caso en que el fenómeno estudiado presente efectos de saturación (por ejemplo), esto no
significa que un modelo que no tenga saturación no pueda usarse; solamente restringe el
uso del modelo para el análisis de funcionamiento sin saturación (condiciones de linealidad) y
un análisis aproximado en fase de saturación.
Las ecuaciones del equipo real deben ser conocidas (ellas deben formularse de las leyes
físicas básicas) para elegir un modelo conveniente, y el análisis realizado deberá ser
suficientemente similar con otros equipos o sistemas, mediante otras situaciones que nos
llevarán a las mismas ecuaciones. En otras palabras, la experiencia es un factor en la
elección de un modelo, y la justificación del modelo es meramente una manera de mostrar
que las ecuaciones del modelo y el equipo se corresponden.
Los modelos para las máquinas rotantes se utilizan frecuentemente cuando las ecuaciones
que los representan derivan de las leyes físicas, por las siguientes razones: para simplificar
las manipulaciones matemáticas; para reducir el tiempo y labor requeridos para el estudio de
muchas máquinas; y más importante, para mostrar que muchas máquinas rotantes
diferentes son básicamente similares en su naturaleza física y que los principios de
conservación de energía son realmente los mismos para todas.
El circuito modelo, algunas relaciones con las máquinas reales
Para modelar máquinas rotantes se elige un circuito modelo, que consiste únicamente en un
número de circuitos eléctricos, cada uno comprende resistencia y autoinductancia, y estos
circuitos están acoplados inductivamente. Cuando se energizan estos circuitos, cada circuito
produce un campo magnético y si el campo magnético neto tiene las mismas características
del campo magnético de la máquina real, las ecuaciones del circuito pueden usarse para
calcular las características de la máquina.
Puesto que la estructura idealizada tiene simetría radial y es magnéticamente lineal (se
desprecia la saturación y la histéresis), es aplicable el principio de superposición, y el campo
puede ser descompuesto en componentes a lo largo de dos radios cualesquiera.
Cuando definimos un modelo es conveniente utilizar terminología, definiciones,
convenciones, y signos algebraicos estandarizados. Es también conveniente relacionar el
modelo con la máquina real, por lo menos para que ciertos signos algebraicos sean
rápidamente interpretados en las ecuaciones del modelo.
Para representar las características eléctricas sólo se requiere plantear ecuaciones
circuitales, la descripción del equilibrio mecánico dinámico requiere plantear ecuaciones
auxiliares (derivadas de la mecánica), y que pueden ser representadas también con circuitos
eléctricos.
Veamos el modelo de la máquina sincrónica, figura 1024 observemos como se ha usado la
descomposición del campo. De este modo las bobinas del modelo están ubicadas sobre dos
radios, los cuales se eligen, por conveniencia del análisis, de modo que formen un ángulo
recto entre si. Las bobinas del modelo se eligen estacionarias, el hecho de que las bobinas en
la máquina real pueden girar es tratado matemáticamente, cuando es necesario, aplicando
una transformación de coordenadas.

Otro ejemplo análogo corresponde a la máquina asincrónica, figura 1025 también para este
caso se ha usado la misma propuesta.

Los estudios conducidos por Kronk y Park (quedándonos sólo con los primeros clásicos)
condujeron a proponer un modelo de máquina universal que representa cualquier máquina
eléctrica (limitándonos a máquinas normales).
Lo que habíamos expresado como objetivo ideal, lograr un modelo único de las máquinas
(aplicable en todos los casos), fue logrado por estos estudiosos, y sucesivamente
desarrollado.
Del modelo de la máquina universal se desprenden los distintos modelos, y particularmente
nos interesa el de la máquina sincrónica, figura 1024, que con los circuitos amortiguadores
es representada para un régimen cualquiera con un sistema de 5 ecuaciones, debiéndose
determinar 5 corrientes.
Para lograr dar forma a estas 5 ecuaciones se plantea un circuito equivalente que incluye los
arrollamientos, y que tiene resistencias propias, inductancias propias y mutuas.
Para poner a prueba con este modelo un proyecto es necesario estimar sus parámetros y en
particular:
 Resistencia estator
 Resistencia rotor
 Resistencia amortiguador directo
 Resistencia amortiguador Q (en cuadratura)
 Inductancia (propia) de armadura directa
 Inductancia de armadura Q
 Inductancia de campo
 Inductancia amortiguador D
 Inductancia amortiguador Q
 Mutua campo armadura
 Mutua amortiguador D - armadura d
 Mutua amortiguador Q - armadura q
 Mutua amortiguador D - campo
De estas se pueden obtener las:
 Inductancia subtransitoria D
 Inductancia subtransitoria Q
 Inductancia transitoria D
Como también las constantes de tiempo:
 T subtransitoria D
 T subtransitoria Q
 T transitoria D
Mientras que las resistencias son fáciles de intuir, las inductancias (o reactancias) propias de
los circuitos y mutuas, presentan dificultad.
Por otra parte los datos de interés que en general se piden acompañando una oferta de
máquinas sincrónicas son las reactancias transitorias, subtransitorias y sincrónicas. Y el
problema es obtener a partir de estos valores, las inductancias propias y mutuas del modelo.
Veamos como en la ejecución del programa SINCRO se obtienen los valores de interés:
En el Capítulo 3 se explica como avanza el programa para la máquina de polos salientes (en
el Capítulo 4 para rotor liso), hasta el paso 9 en el cual se completa el cálculo del devanado
del polo de excitación, se dan indicaciones sobre los arrollamientos amortiguadores y se
completa el panorama de pérdidas.
Con este paso se considera terminado el cálculo, con la geometría, y el proyecto
electromagnético de la máquina, totalmente definidos, la explicación termina.
Hemos comentado cuales son los parámetros de interés de quienes estudian el
funcionamiento de la máquina, y para satisfacer esta necesidad se agregaron los pasos 10 y
11, y a continuación se explica que se hace en estos pasos, particularmente el cálculo de
parámetros funcionales.
Determinación de reactancias transitorias
En el quinto paso se han determinado todos los parámetros necesarios para calcular las
componentes de la reactancia de dispersión del estator, es decir, la dispersión de ranura, de
entrehierro y de las cabezas del devanado.
Con estos términos se calcula la reactancia de dispersión por fase y finalmente el valor
correspondiente a una estrella equivalente (normalmente los alternadores se conectan en
estrella siendo estos valores coincidentes).
En el décimo paso, con esta última reactancia de dispersión se determina la caída que se
presenta para la corriente nominal, que también se expresa en p.u.

siendo CORR(1) la corriente nominal y X(1) la reactancia de dispersión.
En el octavo paso se ha determinado la característica de vacío, que relaciona la tensión de
fase en valor relativo con la característica de entrehierro y la característica de excitación
(corona estatórica, diente, polo y corona rotórica).
A partir de la caída de tensión (en valor relativo) se determina la f.m.m. FMMVS valor
saturado interpolando con la tensión en valor relativo y la característica de excitación, y la
f.m.m. FMMVN valor no saturado obtenido de la característica de entrehierro solamente.
Se hace la relación entre estos dos valores FMMVS/FMMVN.
En el octavo paso se determina la f.m.m. de reacción de inducido referida al inductor; para
máquinas de polos salientes en el Capítulo 3 de la figura 3.38 se obtiene el coeficiente de
reacción de armadura CRI en función de la relación BTAUP, y la f.m.m. resulta:
RI = CRI x CAC(1) x CORR(1) x QPF(1) x HK(3,1)
Para máquinas de dos polos la f.m.m. resulta:

La relación de cortocircuito RCC es la relación entre la f.m.m. necesaria para tener en vacío
la tensión nominal y la f.m.m. necesaria para tener en cortocircuito la corriente nominal. Se
trata de un factor importante para la máquina sincrónica. Una RCC pequeña indica una
reacción de armadura mayor, es decir, una máquina sensible con respecto a las variaciones
de carga y viceversa.
La característica de cortocircuito resulta una recta porque con la máquina en cortocircuito
(valor nominal de la corriente) la f.e.m. inducida y el flujo son pequeños, en consecuencia no
se presenta saturación.
Para ello a la f.m.m. correspondiente a la caída en la reactancia de dispersión se le suma la
f.m.m. de reacción de inducido valores antes calculados:
FMMS = FMMVS + RI
FMMN = FMMVN + RI
Finalmente se puede determinar la relación de cortocircuito para valor no saturado RCCN y
saturado RCCS.
Con estos valores se obtiene en p.u. la reactancia sincrónica no saturada directa XSDN y la
saturada directa XSDS que son iguales a la inversa de las correspondiente relaciones de
cortocircuito.
Una parte de estas reactancias sincrónicas es debida a la reacción del inducido y su valor en
ohm resulta:
XRIN = XSDN x ZBASE - X(1)
XRIS = XSDS x ZBASE - X(1)
siendo ZBASE = UF(1) / CORR(1)
Se determina con la resistencia y la reactancia de dispersión por fase del devanado
estatórico la constante de tiempo del mismo en segundos:

Por ultimo con el valor DU (relación entre el flujo disperso / flujo útil) determinado en el paso
sexto, se determina la reactancia transitoria directa saturada y no saturada en ohm:

Determinación de los parámetros funcionales de las máquinas sincrónicas
Los valores determinados en el paso décimo son aproximados, en la búsqueda de mejores
valores hemos tenido acceso a una bibliografía presentada en el Apéndice 19 que determina
las reactancias y las constantes de tiempo, utilizando la metodología propuesta por René
Daguet [1] para máquinas de polos salientes. En el paso undécimo se desarrollan estos
cálculos, que dan una mejor aproximación.
La reactancia base es Zapp = U/Ö 3I, siendo U la tensión en bornes de la máquina; U/Ö 3
expresa la tensión de fase, y Zapp está expresada en ohm por fase.
Reactancias
El objetivo es determinar las reactancias según el eje directo (longitudinal) formada
por, figura 1044 (sin considerar las resistencias), XS reactancia de fuga de inducido, en
serie con el paralelo de las reactancias:

XAD: reactancia de entrehierro
XR: reactancia de fuga de los inductores
XKD: reactancia del circuito amortiguador
y según el eje en cuadratura (transversal) formada por, figura 1045 (sin considerar las
resistencias), XS reactancia de fuga de inducido, en serie con el paralelo de las reactancias:

XAT: reactancia de entrehierro
XKT: reactancia del circuito amortiguador
La reactancia sincrónica, en régimen permanente según el eje directo (reactancia de fuga de
inducido y reactancia de entrehierro):
XD = XS + XAD
y por analogía según el eje transversal reactancia sincrónica transversal (reactancia de fuga
de inducido y reactancia de entrehierro):
XT = XS + XAT
Los flujos en cortocircuito y otras condiciones
Cuando una máquina gira en vacío el flujo acompaña al inductor, e induce las fuerzas
electromotrices.
Cuando se presenta un cortocircuito aparecen varios fenómenos que están superpuestos, y
que debemos separar para comprenderlos mejor.
El cortocircuito es causa de una elevada corriente en el circuito inducido, con componentes
alternas y continuas, que causan un flujo fijo (respecto del estator) en el espacio (debido a
las componentes continuas) y otro flujo rotante (debido a las componentes alternas).
El flujo fijo induce en el circuito de excitación (y en los circuitos amortiguadores) una
componente alterna, el flujo rotante una componente continua, en consecuencia la corriente
de excitación crece, superposición de tres corrientes, la de régimen, un pulso de continua y
una componente alterna (en los circuitos amortiguadores la corriente de régimen es nula).
Observemos el flujo total y sus componentes antes y después del cortocircuito.
Examinemos las corrientes (en el circuito de excitación y los amortiguadores) que se
incrementan y luego decrecen con constantes de tiempo que dependen de las resistencias en
serie a las reactancias XR, XKD y XKT.
Pero esto no es todo, la componente alterna en el circuito de excitación causa un campo
pulsante que puede suponerse superposición de dos campos rotantes (respectivamente en
sentido contrario y en igual sentido), estos vistos desde el estator se consideran como un
campo fijo (el de sentido contrario) y un campo de pulsación doble (el de igual sentido), y
este último explica los efectos de segunda armónica que se presentan.
Si hacemos circular corriente en una sola fase del inducido, se producirá un campo pulsante,
que también puede suponerse superposición de dos campos rotantes, los efectos se
observan en el inductor.
Secuencia inversa, cero y funcionamiento asincrónico
La reactancia inversa XI aparece en el inducido cuando lo alimentamos con una terna de
corrientes de secuencia inversa que producen un campo que rota en sentido contrario.
La reactancia homopolar X0, aparece en el inducido cuando lo alimentamos con una terna de
corrientes homopolares, su valor depende mucho del acortamiento del paso.
También es de interés analizar la máquina sincrónica fuera de sincronismo, con cierto
resbalamiento, y con el circuito de excitación cerrado (con corriente) o abierto (sin
corriente), en estos estudios es de particular importancia determinar el par asincrónico.
Se calcula la impedancia equivalente figura 1044 teniendo en cuenta el resbalamiento (que
influye en las resistencias que componen el circuito), y se determina la corriente y el par
(con la resistencia equivalente).
Si el circuito de excitación se considera abierto, no hay corriente en rr + j xr, se quita esta
impedancia, y sólo se considera el resto, determinándose la corriente y el par.
También se determina el par asincrónico según el eje transversal utilizando el
correspondiente circuito equivalente figura 1045.
Cálculo de las reactancias
Hasta aquí hemos visto los parámetros de interés en distintas condiciones de funcionamiento
y como se utilizan, veamos ahora como se ejecutan los cálculos que se determinan sus
valores.
Al iniciar el paso 11, se lee el registro 16 ingresando los valores que permiten realizar el
cálculo de la jaula amortiguadora y del anillo:
ALFA2: coeficiente, valores posibles entre 0.15 y 0.30, para hidrogeneradores 0.15, para
motores sincrónicos 0.34 a 0.40 (cobre) y 0.5 (bronce) [2].
CPRIMA: es la distancia entre los bordes de la expansión polar y las ranuras externas de la
jaula (número de barras por polo entre 5 y 10). En máquinas de pequeña y media potencia
se adopta: 3 a 7 mm y para aquellas de mayor potencia: 8 a 10 mm.
CB: coeficiente de resistividad de la barra 1 cobre, 4 latón
CA: coeficiente de resistividad del anillo 1 cobre, 4 latón
QPOL(4): número de barras por polo (entre 5 y 10)
RAB: relación entre la sección del anillo y la sección de las barras por polo, normalmente se
adopta 0.5.
Se adopta un paso de las barras amortiguadores TAUC(4) igual al paso de ranura del estator
TAUC(1), si el número de ranuras por polo y por fase del estator es menor de 0.9 se adopta
TAUC(4) = 0.9 ´ TAUC(1).
Si el número de barras por polo QPOL(4) no se impone entonces el programa fija:

Número de barras total:
QQ(5) = QPOL(4) x NPOL
la sección de las barras:

la sección del anillo de cortocircuito es normalmente de sección rectangular y resulta:
SA(5) = RAB x SA(4) x QPOL(4)
Se determina DIABAR diámetro de las barras en (mm).
Se determina el paso relativo ALFA como la relación entre el paso acortado en ranuras y el
número de ranuras por polo:

La reactancia zig-zag XZ resulta:

La reactancia de fuga del inducido XS resulta:

La reactancia de entrehierro según el eje directo (longitudinal):

Para calcular la reactancia de entrehierro según el eje transversal (cuadratura) XAT se
necesitan los siguiente parámetros que intervienen en su determinación, y que se pueden
imponer en el registro 17 que incluye:
AD1 = AA1´ AA2 (figura 1046A y figura 1046B)

AT1 = BB1´ BB2 (figura 1047A y figura 1047B)

CS: función de las dimensiones de los dientes, ranuras y entrehierro mínimo (figura 1048)

CD: tiene en cuenta la influencia de los canales de ventilación del estator (figura 1049)

HK0: factor amortiguador, si es nulo se adopta el valor 0.5
HLIG: tiene en cuenta si los polos están unidos (ligados) o no entre si (1 / 0)
HLEMAN: número de tubos de Lheman
La reactancia de entrehierro transversal entonces es:

La reactancia de fuga de los inductores resulta:

El valor auxiliar FIR, flujo de fuga de los inductores, se obtiene del trazado de Lehmann
mediante la expresión:

HNLEHM: número de tubos por unidad de longitud entre polos, si es nulo se adopta HNLEHM
= 3.2 y HL: longitud interesada por estos tubos.
La reactancia de los amortiguadores, según el eje directo resulta:

siendo QPOL(4) el número de barras de amortiguación por polo.
La reactancia de los amortiguadores según el eje transversal resulta:
XKT = 0.75 x XKD
La reactancia sincrónica según el eje directo (longitudinal) resulta:
XD = XS + XAD
La reactancia sincrónica según el eje transversal:
XT = XS + XAT
La reactancia transitoria según el eje directo:

La reactancia subtransitoria según el eje directo:

La reactancia subtransitoria según el eje transversal:

La reactancia inversa:

Para el cálculo de la reactancia homopolar X0 se emplea la fórmula de Alger, pudiendo
observarse que el valor depende mucho del acortamiento del paso:

Las resistencias
Luego sigue el cálculo de la resistencia de inducido:

La resistencia de inductor:

La resistencia de amortiguadores según eje directo:

La resistencia de amortiguadores según eje transversal, si hay ligazón entre polos:
RKT = 2.4 x AUX3 x (AUX1 + 0.8 x AUX2)
En cambio si no hay ligazón entre polos:
RKT = 7.3 x AUX3 x (AUX1 + 0.2 x AUX2)
Constantes de tiempo de cortocircuito
Se calculan a continuación las constantes de tiempo en cortocircuito, en primer lugar la
constante de tiempo del inducido en condiciones de un cortocircuito brusco:

La constante de tiempo transitoria directa:

La constante de tiempo subtransitoria directa:

La constante de tiempo de según el eje transversal de amortiguación:

La constante de tiempo de inducido inductor abierto:

La constante de tiempo de inductores alternador en vacío:

La constante de tiempo de amortiguación (inducido abierto) según el eje transversal:

La constante de tiempo de según el eje directo del arrollamiento amortiguador:

Continúa el cálculo de las reactancias monofásicas (sincrónica directa, transitoria,
subtransitoria) que corresponden a un cortocircuito línea-línea y un cortocircuito línea-
neutro (temas detallados en el Apéndice 19).
Efectos de las corrientes inducidas en el rotor
En el rotor de las máquinas sincrónicas se tienen diferentes trayectorias alternativas por las
cuales pueden establecerse las corrientes inducidas, una es el devanado de excitación las
otras son los circuitos adicionales del rotor.
Estos circuitos adicionales se los utiliza en los alternadores de polos salientes para producir
una amortiguación después de un transitorio electromecánico y para desarrollar pares de
arranque en los motores sincrónicos, que arrancan como asincrónicos.
En las máquinas de rotor liso se pueden inducir corrientes transitorias en el cuerpo alrededor
del rotor liso, aunque las trayectorias de corriente no están tan bien definidas como en los
circuitos de amortiguación de las máquinas de polos salientes, sus efectos son bastante
semejantes.
Las barras amortiguadoras se las utiliza en los generadores para producir pares que ayudan
a amortiguar las oscilaciones del rotor de la máquina alrededor de su posición de equilibrio
después de perturbaciones transitorias.
Estos pares producen un amortiguamiento porque actúan para desacelerar el rotor cuando su
velocidad supera la sincrónica, y para acelerarlo cuando su velocidad es menor que la
sincrónica.
Por último, se determina el par (motriz) de la jaula amortiguadora, y del bobinado de
excitación, para cada resbalamiento se determina la corriente y el par, para el circuito de
excitación cerrado y abierto.
La figura 1050 muestra como varían ambas corrientes y pares para un ejemplo calculado
de un generador sincrónico de polos salientes, la figura 1051corresponde a un generador
rotor liso.

Bibliografía
 "Calcul des réactances, résistences et constantes de temps des machines
syncrhones" René DAGUET- Alsthom D 512-11/1958.
 COSTRUZIONI ELETTROMECCANICHE - Enrico Di Pierro volume secondo pag.516
SIDEREA - ROMA.
Conclusiones
Se han propuesto algunas fórmulas de cálculo sencillas utilizables con fines didácticos y que
responden a las preguntas del tipo: ¿si pusiera una jaula de tales dimensiones cuánto
valdrían los parámetros?
Estas preguntas han surgido al dar acceso a los alumnos a programas de cálculo que
permiten realizar con mucha rapidez un correcto (aceptable) dimensionamiento de la
máquina eléctrica (sincrónica en este caso).
Con poco esfuerzo se logra una rápida mejora del proyecto, se tiene tiempo para pensar más
y el tema que se desea profundizar genera entre otras la pregunta antes señalada.
Esta situación nos ha llevado encarar pequeños programas auxiliares concebidos no como
programas de diseño, que partiendo de datos funcionales nos dan la descripción de la
geometría (generalizada con las constantes físicas de los materiales utilizados), sino como
programas de verificación, en los cuales partiendo de la geometría determinamos los datos
funcionales que corresponden.
En su trabajo el proyectista avanza utilizando indistintamente un método u otro
(dimensionamiento o verificación) a fin de resolver en forma satisfactoria y lo más cómoda y
conveniente posible los problemas que el proyecto genera a quien debe fabricar la máquina y
a quien debe sacarle provecho usándola en la mejor forma.
Este último necesita conocerla y para ello pide innumerables datos y garantías creándole un
problema difícil al proyectista que debe responder.
Para el uso didáctico en cambio hemos vuelto sobre los programas de calculo y le hemos
agregado (en los pasos 10 y 11) las rutinas concebidas como programas auxiliares, de
manera que cuando el alumno desarrolla su calculo este finaliza completo con los parámetros
que le permiten con otros programas, poner a prueba la máquina como si la hubiera
construido, puede utilizarla en una aplicación, someterla a transitorios, ensayarla, simulando
que tiene disponible la máquina calculada.
DINAMICA DE LAS MAQUINAS ELECTRICAS
Introducción
Normalmente el cálculo y diseño de las máquinas eléctricas se realiza para condiciones de
funcionamiento estable, es decir en condiciones de régimen permanente. En este caso la
máquina se la supone funcionando en condiciones definidas durante mucho tiempo, o bien,
ajustándose pausadamente de una condición de funcionamiento a otra, de modo que el
desequilibrio de energía entre los elementos eléctricos y mecánicos resulte insignificante
durante el período transitorio.
Sin embargo, cuando el cambio de una condición de funcionamiento a otra es súbito, no
ocurren instantáneamente las modificaciones en las energías magnética y mecánica
almacenadas en términos de los elementos giratorios. Como resultado, se necesita un
tiempo finito, conocido como periodo transitorio (dinámico), para restaurar el equilibrio de
energía de las condiciones iniciales a las finales.
Por ejemplo si la tensión de alimentación de un motor cambia de manera repentina, la
máquina pasará por un periodo transitorio antes de alcanzar su nueva condición de estado
estable. Otra condición que podría ocasionar una modificación en el equilibrio dinámico de
una máquina es un cambio repentino de carga.
Es importante recordar que debido a la no linealidad de los circuitos magnéticos el
comportamiento de una máquina frente a un transitorio depende del estado de carga de la
misma, es decir que la máquina esté trabajando en una parte de la característica lineal o en
un punto de la característica de magnetización donde el material magnético empieza a
saturarse.
Dinámica del generador sincrónico
Siempre que ocurra un cambio súbito en el par aplicado al rotor o en la corriente erogada
por la carga de un generador, éste necesita un tiempo finito antes de alcanzar su nueva
condición de estado estable. El funcionamiento del generador durante ese periodo finito se
llama funcionamiento transitorio. En realidad, se pueden considerar dos tipos de
funcionamiento transitorio de un generador: un transitorio eléctrico y un transitorio
mecánico.
El transitorio eléctrico más severo que puede ocurrir en un generador sincrónico es el
desarrollo de un cortocircuito súbito trifásico en sus bornes. Sin entrar en detalles se
recuerda que en estas condiciones la máquina intenta mantener concatenamientos
constantes de flujo para cada una de las tres fases. En la práctica se examina la forma de
onda de la corriente dividiéndola en tres periodos: subtransitorio, transitorio y de estado
estable. Para ello es importante poder determinar el valor de las correspondientes
reactancias subtransitoria, transitoria y sincrónica que corresponden a cada uno de los
periodos en que se subdivide el fenómeno.
El transitorio mecánico de un generador que se desarrolla lentamente debido a la elevada
inercia, es una de los transitorios más peligrosos porque pueden causar la autodestrucción
del generador.
Supongamos que un generador sincrónico está conectado a una barra considerada infinita y
que está suministrando la energía requerida. En condiciones de funcionamiento estable, la
tensión en bornes y frecuencia son las mismas que las de la barra infinita, para lo cual la
máquina de impulso primario debe hacerlo girar a su velocidad sincrónica. Cualquier
incremento de la velocidad del generador se traduce en energía eléctrica desarrollada por él.
En condiciones de funcionamiento estable la potencia de salida del generador es igual a la
potencia de entrada si se desprecian las pérdidas.
Cualquier modificación repentina en la potencia suministrada por el generador, implica
igualmente un cambio repentino del ángulo de potencia d . Sin embargo este ángulo no
puede cambiar súbitamente debido a la inercia del rotor. Esto conduce a una situación en la
que la potencia de entrada no es igual a la potencia de salida. La diferencia entre ellas
origina un cambio en la energía cinética del rotor, lo que afecta su velocidad.
Durante este periodo transitorio, el rotor desacelera o acelera hasta que las potencias de
entrada y salida se igualen nuevamente. Cuando esto ocurre el rotor recupera su velocidad
sincrónica. Un fenómeno similar de ajustes de velocidad también tiene lugar cuando se
desarrolla un cortocircuito repentino a través de los bornes del generador.
En resumen cuando las condiciones en que opera una máquina eléctrica cambian
abruptamente, no puede responder de manera instantánea al cambio debido a la inercia.
El estudio de los transitorios en las máquinas eléctricas es difícil por su naturaleza compleja,
sin embargo algunas suposiciones simplificadoras razonables reducen en forma significativa
la complejidad del estudio.
Dinámica del motor asincrónico
Análogamente a lo dicho para máquinas sincrónicas, para los motores de inducción, en
particular de gran potencia, los problemas dinámicos más comunes que se presentan están
relacionados con el arranque y detención y con su capacidad para continuar funcionando
durante serias perturbaciones del sistema eléctrico de alimentación.
Los métodos de representación del motor de inducción para estos estudios dinámicos
dependen de la naturaleza y complejidad del problema y de los requisitos de exactitud
asociados.
Cuando se requiere estudiar además del transitorio mecánico el transitorio eléctrico es
necesario recurrir a métodos de cálculo más complejos que requieren el conocimiento de
parámetros eléctricos del motor como así también el momento de inercia J de la carga y del
rotor.
La norma IEC 60034-12 establece un régimen de arranque mínimo que los motores deben
ser capaces de soportar:
a) Dos arranque sucesivos, el primero con el motor frío, y el segundo inmediatamente
después pero luego de haberlo desacelerado hasta lograr el reposo (simula un arranque
malogrado).
b) Un arranque con motor caliente (desenergización en forma accidental durante el
funcionamiento normal).
El calentamiento durante el arranque depende de la inercia de las partes giratorias de la
carga movida, la norma establece los valores máximos de inercia de la carga para los cuales
el motor debe ser capaz de cumplir las condiciones mencionadas, la expresión es válida para
motores de 2, 4, 6 y 8 polos.
El programa MOTOCA determina el momento de inercia máximo de la carga Jc (kgm
2
) en
función de la frecuencia de alimentación mediante la expresión:

y también el momento de inercia del motor.
En el caso que la máquina accionada tiene una velocidad diferente a la del motor
(accionamiento a través de poleas o engranajes), se deberá referir el momento de inercia de
la carga al eje del motor mediante la relación:

siendo nc la velocidad de la carga y n
m
la del motor.
Determinación del factor de inercia GD
2

Como hemos visto en muchas aplicaciones y en especial, siempre que un generador eléctrico
va acoplado a una máquina motriz, hidráulica, de vapor o de gas, es necesario conocer el
denominado factor de inercia o GD
2
de la parte rotativa.
En esta expresión, común entre los constructores de máquinas, D representa un
determinado diámetro en metros y G el peso en kg. Se trata de una magnitud mecánica
necesaria para estudiar el sistema regulador de las turbinas hidráulicas y valor las
variaciones de velocidad a que está sometida la máquina cuando la carga varía súbitamente,
también para el estudio de funcionamiento en paralelo de los alternadores.
El momento de inercia J (kgm
2
) es el producto de la masa rotante por el cuadrado del radio
de giro, es una medida de la resistencia que ofrece un cuerpo a un cambio en su movimiento
de rotación alrededor de un eje dado y esta magnitud se utiliza para los cálculos.
Reemplazando en la expresión del GD
2
el peso dado en kg por la relación peso = m x g se
obtiene:

es decir el momento de inercia J en kgm
2
(kg masa) se obtiene dividiendo el GD
2
en
kgm
2
(kg peso) por 4.
En los acoplamientos con turbinas hidráulicas (máquinas de par constante) la inercia de la
parte rotativa es necesaria para impedir variaciones de velocidad excesivas al variar
bruscamente la carga, de forma que el regulador tenga tiempo de actuar.
Las turbinas de vapor también desarrollan un par constante como las hidráulicas, su parte
móvil siempre tiene una inercia suficiente para impedir variaciones excesivas de velocidad en
los cambios bruscos de carga, antes de que actué el regulador. Los grupos turbogeneradores
nunca están provistos de volante ni es necesario aumentar el GD
2
del rotor del alternador.
Cuando la máquina eléctrica está acoplada directamente a un motor diesel, la acción de un
volante es necesaria para regular la velocidad de rotación en cada instante.
En la práctica, siendo suficiente valores aproximados, se recurre a fórmulas que simplifican
el cálculo.
Para el generador de polos salientes se calcula el GD
2
de cada una de las partes que
conforman el rotor, es decir, los polos incluyendo el devanado de excitación, la corona
rotórica y si se trata de generadores acoplados a turbinas hidráulicas que son máquinas de
gran diámetro de los radios o de la estructura mecánica que vincula el cubo del eje con la
corona rotórica propiamente dicha.
Para el cálculo del GD
2
de los polos:

siendo:
NPOL: número de polos
PEPOL: B17 + B18 + PESC(2) (kg)
B17 = 2/3 (2 x APP x BCP + 2 x APP x BPP)x HLX(12) x DENFE x 10
-6
Peso expansión polar
(kg)
B18 = HH (1,2) x BB (4,2) x HLX (12) x DENFE x 10
-6
Peso cuello del polo (kg)
DIAM(2): diámetro exterior del rotor (mm)
APP: semicuerda expansión polar (mm)
BCP: altura centro expansión (mm)
BPP: altura extremo expansión polar (mm)
HLX(12): longitud del hierro (mm)
DENFE: SAE 1010 igual a 7.8 (kg/dm
3
)
HH(1,2): altura cuello polo (mm)
BB(4,2): ancho cuello polo (mm)
PESC(2): peso bobina excitación de un polo (kg)
Para el cálculo del GD
2
de la corona rotórica (llanta de sección rectangular):

siendo:
Peso de la
corona (kg)
DIAEXT = DIAM(2)-2´ (BCP+HH(1,2): diámetro externo de la corona (mm)
DIAINT = DIAEXT-2´ HC(2): diámetro interno de la corona(mm)
HC(2): altura de la corona (mm)
El programa SINCRO que se utiliza para realizar el dimensionamiento electromagnético de la
máquina sincrónica de polos salientes determina todos los valores utilizados en estas
fórmulas, también determina el diámetro del eje en el paquete rotórico (DEJE), pero no su
largo total, y para el caso de máquinas de alta polaridad (gran diámetro), por razones de
simplicidad, no realiza el cálculo de los radios, cubo, etc. que conforman la estructura
mecánica de la rueda polar. Para estimar con cierta aproximación esta parte del rotor, en
base a una verificación de cálculo realizado con una máquina conocida, se puede suponer
que el GD
2
correspondiente incluyendo el eje es del orden de 3 a 3.4 veces el valor que se
obtiene como suma del GD
2
de los polos más el GD
2
de la corona rotórica.
Para alternadores de polos lisos el rotor es un cuerpo cilíndrico de acero con ranuras
longitudinales en las que se encuentra el devanado de excitación formando dientes angostos
y además dientes anchos sin devanado (ver Capítulo 4 figura 4.2).
Esta parte del rotor se la puede considerar como una llanta de sección rectangular y para el
cálculo del GD
2
de los dientes más la bobina de excitación:

siendo:
PESH(2,2): peso dientes angostos (kg)
PESH(2,4): peso dientes anchos (kg)
HH(6,2): profundidad de ranura rotórica (mm)
Como el rotor de estas máquinas puede estar formado por una sola pieza forjada que
también comprende los extremos del eje, se supone para el cálculo del GD
2
de la corona
como si se tratase de un disco cuya longitud es la del rotor, en consecuencia no se tienen en
cuenta en los cálculos los extremos del eje:

siendo:
PESH(2,1): peso de la corona (kg)
El programa MOTOCA que se utiliza para realizar el dimensionamiento electromagnético de la
máquina asincrónica determina todos los valores utilizados en estas fórmulas.
Para un motor asincrónico con rotor jaula simple el GD
2
de los dientes más las barras y
anillos:

siendo:
PESH(2,2): peso de los dientes rotóricos (kg)
PESC(J2): peso de las barras (kg)
PESC(J3): peso de los anillos (kg)
Finalmente para el cálculo del GD
2
de la corona también se la considera como si fuese un
disco cuya longitud es la del rotor, no teniéndose en cuenta los extremos del eje:

siendo:
PESH(2,1): peso de la corona rotórica (kg)
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