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Qué es la OMC?

La Organización Mundial del Comercio (OMC) es la única organización
internacional que se ocupa de las normas que rigen el comercio entre los países.
Los pilares sobre los que descansa son los Acuerdos de la OMC, que han sido
negociados y firmados por la gran mayoría de los países que participan en el
comercio mundial y ratificados por sus respectivos parlamentos. El objetivo es
ayudar a los productores de bienes y servicios, los exportadores y los
importadores a llevar adelante sus actividades.

Qué hacemos
La OMC está dirigida por los gobiernos de sus Miembros. Todas las decisiones
importantes son adoptadas por la totalidad de los Miembros, ya sea por sus
Ministros (que se reúnen por lo menos una vez cada dos años) o por sus
embajadores o delegados (que se reúnen regularmente en Ginebra).
Aunque la OMC está regida por sus Estados Miembros, no podría funcionar sin su Secretaría, que
coordina las actividades. En la Secretaría trabajan más de 600 funcionarios, y sus expertos —
abogados, economistas, estadísticos y especialistas en comunicaciones — ayudan en el día a día a
los Miembros de la OMC para asegurarse, entre otras cosas, de que las negociaciones progresen
satisfactoriamente y de que las normas del comercio internacional se apliquen y se hagan cumplir
correctamente.
Negociaciones comerciales
Los Acuerdos de la OMC abarcan las mercancías, los servicios y la propiedad intelectual. En ellos
se establecen los principios de la liberalización, así como las excepciones permitidas. Incluyen los
compromisos contraídos por los distintos países de reducir los aranceles aduaneros y otros
obstáculos al comercio y de abrir y mantener abiertos los mercados de servicios. Establecen
procedimientos para la solución de diferencias. Esos Acuerdos no son estáticos; son de vez en
cuando objeto de nuevas negociaciones, y pueden añadirse al conjunto nuevos acuerdos. Muchos
de ellos se están negociando actualmente en el marco del Programa de Doha para el Desarrollo,
iniciado por los Ministros de Comercio de los Miembros de la OMC en Doha (Qatar) en noviembre
de 2001.
Aplicación y vigilancia
Los Acuerdos de la OMC obligan a los gobiernos a garantizar la transparencia de sus políticas
comerciales notificando a la OMC las leyes en vigor y las medidas adoptadas. Diversos consejos y
comités de la OMC tratan de asegurarse de que esas prescripciones se respeten y de que los
Acuerdos de la OMC se apliquen debidamente. Todos los Miembros de la OMC están sujetos a un
examen periódico de sus políticas y prácticas comerciales, y cada uno de esos exámenes contiene
informes del país interesado y de la Secretaría de la OMC.
Solución de diferencias
El procedimiento de la OMC para resolver controversias comerciales en el marco del
Entendimiento sobre Solución de Diferencias es vital para la observancia de las normas, y en
consecuencia para velar por la fluidez de los intercambios comerciales. Los países someten sus
diferencias a la OMC cuando estiman que se han infringido los derechos que les corresponden en
virtud de los Acuerdos. Los dictámenes de los expertos independientes designados especialmente
para el caso se basan en la interpretación de los Acuerdos y de los compromisos contraídos por
cada uno de los países.
Creación de capacidad comercial
Los Acuerdos de la OMC contienen disposiciones especiales para los países en desarrollo, con
inclusión de plazos más largos para aplicar los Acuerdos y los compromisos y de medidas para
aumentar sus oportunidades comerciales, con objeto de ayudarles a crear capacidad comercial,
solucionar diferencias y aplicar normas técnicas. La OMC organiza anualmente centenares de
misiones de cooperación técnica a países en desarrollo. También organiza cada año en Ginebra
numerosos cursos para funcionarios gubernamentales. La Ayuda para el Comercio tiene por
objeto ayudar a los países en desarrollo a crear la capacidad técnica y la infraestructura que
necesitan para aumentar su comercio.
Proyección exterior
La OMC mantiene un diálogo regular con organizaciones no gubernamentales, parlamentarios,
otras organizaciones internacionales, los medios de comunicación y el público en general sobre
diversos aspectos de la Organización y las negociaciones de Doha en curso, con el fin de aumentar
la cooperación y mejorar el conocimiento de las actividades de la OMC.
Lo que propugnamos
Los Acuerdos de la OMC son extensos y complejos, porque se trata de textos
jurídicos que abarcan una gran variedad de actividades. No obstante, todos esos
documentos están inspirados en varios principios simples y fundamentales, que
constituyen la base del sistema multilateral de comercio.
No discriminación
Un país no debe discriminar entre sus interlocutores comerciales y no debe discriminar entre sus
propios productos, servicios o nacionales y los productos, servicios o nacionales de otros países.
Ser más abierto
La disminución de los obstáculos comerciales es una de las formas más evidentes de fomentar el
comercio; esos obstáculos pueden consistir en derechos de aduana (o aranceles) o en medidas
como la prohibición de las importaciones o la fijación de contingentes que restringen
selectivamente las cantidades.
Ser previsible y transparente
Las empresas, los inversores y los gobiernos de otros países deben confiar en que no se
establecerán arbitrariamente obstáculos comerciales. Mediante la estabilidad y la previsibilidad,
se fomentan las inversiones, se crean puestos de trabajo, y los consumidores pueden disfrutar
plenamente de las ventajas de la competencia: la posibilidad de elegir y unos precios más bajos.
Ser más competitivo
Desalentar, para ello, las prácticas “desleales”, como las subvenciones a la exportación y el
dumping de productos a precios inferiores a su costo para obtener una mayor participación en el
mercado. Las cuestiones son complejas, y las normas tratan de establecer lo que es leal o desleal
y la manera en que los gobiernos pueden responder, especialmente imponiendo derechos de
importación adicionales calculados para compensar los perjuicios causados por el comercio
desleal.
Ser más beneficioso para los países en desarrollo
Conceder a éstos más tiempo para realizar ajustes, mayor flexibilidad y privilegios especiales;
más de tres cuartas partes de los Miembros de la OMC son países en desarrollo y países en
transición a economías de mercado. Los Acuerdos de la OMC les conceden períodos de transición
para adaptarse a las disposiciones de la OMC menos conocidas y tal vez más difíciles.
Proteger el medio ambiente
Los Acuerdos de la OMC permiten a los Miembros adoptar medidas para proteger no sólo el medio
ambiente sino también la salud pública y la salud de los animales, y para preservar los vegetales.
No obstante, esas medidas deben aplicarse por igual a las empresas nacionales y a las
extranjeras. En otras palabras, los Miembros no deben utilizar medidas de protección del medio
ambiente como medio de encubrir políticas proteccionistas.
Acerca de la OMC — Declaración del Director
General
La Organización Mundial del Comercio — OMC — es la Organización internacional
que tiene por objetivo principal la apertura del comercio en beneficio de todos.
La OMC sirve de foro para la negociación de acuerdos encaminados a reducir los obstáculos al
comercio internacional y a asegurar condiciones de igualdad para todos, y contribuye así al
crecimiento económico y al desarrollo. Asimismo, la OMC ofrece un marco jurídico e institucional
para la aplicación y la vigilancia de esos acuerdos, así como para la solución de las diferencias
que puedan surgir de su interpretación y aplicación. En la actualidad, el conjunto de acuerdos
comerciales de la OMC comprende 16 acuerdos multilaterales distintos (en los que son parte
todos los Miembros de la OMC) y dos acuerdos plurilaterales distintos (en los que sólo son parte
algunos Miembros de la OMC).

A lo largo de los últimos 60 años, la OMC, establecida en 1995, y la organización que la precedió,
el GATT, han ayudado a crear un sistema internacional de comercio sólido y próspero que ha
contribuido al logro de un crecimiento económico mundial sin precedentes. La OMC cuenta hoy
con 153 Miembros, de los cuales 117 son países o territorios aduaneros distintos en desarrollo. Las
actividades de la OMC reciben el apoyo de una Secretaría, integrada por unos 700 funcionarios
dirigidos por el Director General de la OMC. La Secretaría tiene su sede en Ginebra (Suiza) y
dispone de un presupuesto anual de aproximadamente 200 millones de francos suizos (180
millones de dólares EE.UU., 130 millones de euros). Los tres idiomas oficiales de la OMC son el
español, el francés y el inglés.

Por lo general, las decisiones en la OMC son adoptadas por consenso de todos los Miembros. El
órgano institucional de más alto nivel es laConferencia Ministerial, que se reúne
aproximadamente cada dos años. UnConsejo General dirige las actividades de la Organización en
los intervalos entre reuniones de la Conferencia Ministerial. Ambos órganos están integrados por
todos los Miembros. Se encargan de la administración y vigilancia de la aplicación por los
Miembros de los distintos Acuerdos de la OMC órganos subsidiarios especializados (Consejos,
Comités y Subcomités), también integrados por todos los Miembros.
En concreto, las principales actividades de la OMC son:
— la negociación de la reducción o eliminación de los obstáculos al comercio (aranceles de
importación u otros obstáculos al comercio) y acuerdos sobre las normas por las que se rige
el comercio internacional (por ejemplo, en las esferas de las medidas antidumping, las
subvenciones, las normas sobre productos, etc.);
— la administración y vigilancia de la aplicación de las normas acordadas de la OMC que
regulan el comercio de mercancías y de servicios y los aspectos de los derechos de
propiedad intelectual relacionados con el comercio;
— la vigilancia y el examen de las políticas comerciales de sus Miembros y la consecución de
la transparencia en los acuerdos comerciales regionales y bilaterales;
— la solución de diferencias entre los Miembros sobre la interpretación y aplicación de los
Acuerdos;
— el fortalecimiento de la capacidad de los funcionarios públicos de los países en desarrollo
en asuntos relacionados con el comercio internacional;
— la prestación de asistencia en el proceso de adhesión de unos 30 países que todavía no son
miembros de la Organización;
— la realización de estudios económicos y la recopilación y difusión de datos comerciales en
apoyo de las demás actividades principales de la OMC;
— la explicación y difusión al público de información sobre la OMC, su misión y sus
actividades.
Los principios fundamentales y rectores de la OMC siguen siendo la apertura de las fronteras, la
garantía del principio de la nación más favorecida y del trato no discriminatorio entre los
Miembros, así como el compromiso de lograr la transparencia en sus actividades. La apertura de
los mercados nacionales al comercio internacional, con excepciones justificables o con la
flexibilidad adecuada, fomentará y favorecerá el desarrollo sostenible, mejorará el bienestar de
las personas, reducirá la pobreza y promoverá la paz y la estabilidad. Al mismo tiempo, esa
apertura de los mercados debe ir acompañada de políticas nacionales e internacionales racionales
que contribuyan al crecimiento económico y al desarrollo en consonancia con las necesidades y
aspiraciones de cada uno de los Miembros.
Estructura de la OMC
Todos los Miembros de la OMC pueden participar en todos los consejos, comités,
etc., con excepción del Órgano de Apelación, los grupos especiales de solución
de diferencias, y los comités establecidos en el marco de los acuerdos
plurilaterales.




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Las Conferencias Ministeriales
La Conferencia Ministerial, que habitualmente se reúne cada dos años, es el
órgano de adopción de decisiones más importante de la OMC. En ella están
representados todos los Miembros de la OMC, los cuales son o países o uniones
aduaneras. La Conferencia Ministerial puede adoptar decisiones sobre todos los
asuntos comprendidos en el ámbito de cualquiera de los Acuerdos Comerciales
Multilaterales.
El Consejo General de la OMC
El Consejo General es el órgano decisorio de más alto nivel de la OMC en
Ginebra. Se reúne periódicamente para desempeñar las funciones de la OMC.
Está compuesto por representantes (generalmente embajadores o funcionarios de
rango equivalente) de todos los Miembros y tiene la facultad de actuar en
representación de la Conferencia Ministerial que se reúne únicamente una vez
cada dos años. La Presidenta actual es la Excma. Sra. Embajadora Elin Johansen
(Noruega).
Miembros y Observadores
157 Miembros al 24 de agosto de 2012 (con la fecha de su adhesión).
Pulse en cualquier Miembro para ver información sobre estadísticas comerciales,
compromisos en la OMC, diferencias, exámenes de las políticas comerciales y
notificaciones.

Albania 8 de septiembre de 2000
Alemania 1°de enero de 1995
Angola 23 de noviembre de 1996
Antigua y Barbuda 1°de enero de 1995
Arabia Saudita, Reino de la 11 de diciembre de 2005
Argentina 1°de enero de 1995
Armenia 5 de febrero de 2003
Australia 1°de enero de 1995
Austria 1°de enero de 1995
Bahrein, Reino de 1°de enero de 1995
Bangladesh 1°de enero de 1995
Barbados 1°de enero de 1995
Bélgica 1°de enero de 1995
Belice 1°de enero de 1995
Benin 22 de febrero de 1996
Bolivia, Estado Plurinacional de 12 de septiembre de 1995
Botswana 31 de mayo de 1995
Brasil 1°de enero de 1995
Brunei Darussalam 1°de enero de 1995
Bulgaria 1°de diciembre de 1996
Burkina Faso 3 de junio de 1995
Burundi 23 de julio de 1995
Cabo Verde 23 de julio de 2008
Camboya 13 de octubre de 2004
Camerún 13 de diciembre de 1995
Canadá 1°de enero de 1995
Chad 19 de octubre de 1996
Chile 1°de enero de 1995
China 11 de diciembre de 2001
Chipre 30 de julio de 1995
Colombia 30 de abril de 1995
Congo 27 de marzo de 1997
Corea, República de 1°de enero de 1995
Costa Rica 1°de enero de 1995
Côte d'Ivoire 1°de enero de 1995
Croacia 30 de noviembre de 2000
Cuba 20 de abril de 1995
Dinamarca 1°de enero de 1995
Djibouti 31 de mayo de 1995
Dominica 1°de enero de 1995
Ecuador 21 de enero de 1996
Egipto 30 de junio de 1995
El Salvador 7 de mayo de 1995
Emiratos Árabes Unidos 10 de abril de 1996
Eslovenia 30 de julio de 1995
España 1°de enero de 1995
Estados Unidos de América 1°de enero de 1995
Estonia 13 de noviembre de 1999
Ex República Yugoslava de Macedonia (ERYM) 4 de abril de 2003
Federación de Rusia 22 de agosto de 2012
Fiji 14 de enero de 1996
Filipinas 1°de enero de 1995
Finlandia 1°de enero de 1995
Francia 1°de enero de 1995
Gabón 1°de enero de 1995
Gambia 23 de octubre de 1996
Georgia 14 de junio de 2000
Ghana 1°de enero de 1995
Granada 22 de febrero de 1996
Grecia 1°de enero de 1995
Guatemala 21 de julio de 1995
Guinea 25 de octubre de 1995
Guinea-Bissau 31 de mayo de 1995
Guyana 1°de enero de 1995
Haití 30 de enero de 1996
Honduras 1°de enero de 1995
Hong Kong, China 1°de enero de 1995
Hungría 1°de enero de 1995
India 1°de enero de 1995
Indonesia 1°de enero de 1995
Irlanda 1°de enero de 1995
Islandia 1°de enero de 1995
Islas Salomón 26 de julio de 1996
Israel 21 de abril de 1995
Italia 1°de enero de 1995
Jamaica 9 de marzo de 1995
Japón 1°de enero de 1995
Jordania 11 de abril de 2000
Kenya 1°de enero de 1995
Kuwait, Estado de 1°de enero de 1995
Lesotho 31 de mayo de 1995
Letonia 10 de febrero de 1999
Liechtenstein 1°de septiembre de 1995
Lituania 31 de mayo de 2001
Luxemburgo 1°de enero de 1995
Madagascar 17 de noviembre de 1995
Macao, China 1°de enero de 1995
Malasia 1°de enero de 1995
Malawi 31 de mayo de 1995
Maldivas 31 de mayo de 1995
Malí 31 de mayo de 1995
Malta 1°de enero de 1995
Marruecos 1°de enero de 1995
Mauricio 1°de enero de 1995
Mauritania 31 de mayo de 1995
México 1°de enero de 1995
Moldova, República de 26 de julio de 2001
Mongolia 29 de enero de 1997
Montenegro 29 de abril de 2012
Mozambique 26 de agosto de 1995
Myanmar 1°de enero de 1995
Namibia 1°de enero de 1995
Nepal 23 de abril de 2004
Nicaragua 3 de septiembre de 1995
Nigeria 1°de enero de 1995
Níger 13 de diciembre de 1996
Noruega 1°de enero de 1995
Nueva Zelandia 1°de enero de 1995
Omán 9 de noviembre de 2000
Países Bajos 1° de enero de 1995
Pakistán 1°de enero de 1995
Panamá 6 de septiembre de 1997
Papua Nueva Guinea 9 de junio de 1996
Paraguay 1°de enero de 1995
Perú 1°de enero de 1995
Polonia 1°de julio de 1995
Portugal 1°de enero de 1995
Qatar 13 de enero de 1996
Reino Unido 1°de enero de 1995
República Centroafricana 31 de mayo de 1995
República Checa 1°de enero de 1995
República Democrática del Congo 1°de enero de 1997
República Dominicana 9 de marzo de 1995
República Eslovaca 1°de enero de 1995
República Kirguisa 20 de diciembre de 1998
Rumania 1°de enero de 1995
Rwanda 22 de mayo de 1996
Saint Kitts y Nevis 21 de febrero de 1996
Samoa 10 de mayo de 2012
Santa Lucía 1°de enero de 1995
San Vicente y las Granadinas 1°de enero de 1995
Senegal 1°de enero de 1995
Sierra Leona 23 de julio de 1995
Singapur 1°de enero de 1995
Sri Lanka 1°de enero de 1995
Sudáfrica 1°de enero de 1995
Suecia 1°de enero de 1995
Suiza 1°de julio de 1995
Suriname 1°de enero de 1995
Swazilandia 1°de enero de 1995
Tailandia 1°de enero de 1995
Taipei Chino 1°de enero de 2002
Tanzanía 1°de enero de 1995
Togo 31 de mayo de 1995
Tonga 27 de julio de 2007
Trinidad y Tabago 1°de marzo de 1995
Túnez 29 de marzo de 1995
Turquía 26 de marzo de 1995
Ucrania 16 de mayo de 2008
Uganda 1°de enero de 1995
Unión Europea (antes, Comunidades Europeas) 1°de enero de 1995
Uruguay 1°de enero de 1995
Vanuatu 24 de agosto de 2012
Venezuela, República Bolivariana de 1°de enero de 1995
Viet Nam 11 de enero de 2007
Zambia 1°de enero de 1995
Zimbabwe 5 de marzo de 1995



Las adhesiones
Todo Estado o territorio aduanero que disfrute de plena autonomía en la
aplicación de sus políticas comerciales puede adherirse a la OMC. Ahora bien, los
Miembros de la OMC deben ponerse de acuerdo en las condiciones. Para ello se
establece un grupo de trabajo integrado por Miembros de la OMC y se pone en
marcha un proceso de negociaciones.
Los 128 países que habían firmado el Acuerdo
General antes de finalizar 1994
El 1º de enero de 1995, la OMC sustituyó al GATT, que llevaba en funcionamiento
desde 1947, como organización encargada de supervisar el sistema multilateral
de comercio. A los países signatarios del GATT se les denominaba oficialmente
“Partes Contratantes del GATT”. Con la firma de los nuevos acuerdos de la OMC
(entre los que se incluye el GATT actualizado, conocido como GATT desde 1994)
se convirtieron oficialmente en “Miembros de la OMC”.
La lista que figura a continuación es cronológica. En ella figuran los 128
signatarios del GATT a finales de 1994, junto con las fechas en que firmaron el
Acuerdo. Hacer clic aquí para ver la lista actualizada de los Miembros de la OMC.
La Secretaría y el presupuesto de la OMC
Propósito común de la Secretaría volver al principio
La responsabilidad de la Secretaría de la OMC es ofrecer un apoyo independiente de la más alta
calidad a los gobiernos Miembros de la OMC en todas las actividades realizadas por la
Organización, y prestar servicios a la OMC con profesionalidad, imparcialidad e integridad.
La Secretaría es un equipo multicultural de personas altamente cualificadas que poseen la amplia
gama de aptitudes, conocimientos y experiencia que se requieren para hacer frente a las
responsabilidades de la Secretaría y cooperar entre si como una administración pública
internacional eficaz y diligente.

Función de la Secretaría
La Secretaría de la OMC, que sólo tiene oficinas en Ginebra, cuenta con una plantilla de 629
funcionarios, encabezada por un Director General. Dado que únicamente los Miembros toman las
decisiones, la Secretaría no tiene facultades de adopción de decisiones. Los principales cometidos
de la Secretaría son ofrecer apoyo técnico y profesional a los distintos consejos y comités, prestar
asistencia técnica a los países en desarrollo, vigilar y analizar la evolución del comercio mundial,
facilitar información al público y a los medios de comunicación y organizar las conferencias
ministeriales. Además, la Secretaría presta algunas formas de asistencia jurídica en los
procedimientos de solución de diferencias y asesora a los gobiernos que desean pasar a ser
Miembros de la OMC.

Entre los funcionarios de la Secretaría hay representadas unas 70 nacionalidades. El personal
profesional está integrado en su mayor parte por economistas, juristas y otros profesionales
especializados en cuestiones de política comercial internacional. También cuenta la Secretaría
con un número sustancial de funcionarios que trabajan en los servicios de apoyo, con inclusión de
servicios informáticos, finanzas, recursos humanos y servicios lingüísticos. El personal está
constituido por un número casi igual de hombres y mujeres. Los idiomas de trabajo de la OMC son
el español, el francés y el inglés.

El Órgano de Apelación ha sido establecido por el Entendimiento relativo a las normas y
procedimientos por los que se rige la solución de diferencias y se encarga de examinar las
apelaciones contra decisiones de los grupos especiales de solución de diferencias. El Órgano de
Apelación tiene su propia secretaría. Los siete miembros del Órgano de Apelación son
personalidades de competencia reconocida en el ámbito del derecho y el comercio internacional.
Son nombrados por un período de cuatro años, que puede ser prorrogado una sola vez.



Director General de la OMC: Pascal Lamy
Pascal Lamy es el quinto Director General de la OMC. Su nombramiento, para un
mandato de cuatro años, se hizo efectivo el 1º de septiembre de 2005. En abril
de 2009, los Miembros de la OMC volvieron a elegir al Sr. Lamy para un segundo
mandato de cuatro años, a contar desde el 1º de septiembre de 2009.


Acceso a los mercados de las mercancías
En la OMC se entiende por acceso de las mercancías a los mercados las
condiciones y las medidas arancelarias y no arancelarias convenidas por los
Miembros para la entrada de determinadas mercancías a sus mercados. Los
compromisos arancelarios respecto de las mercancías se establecen en las listas
de concesiones de cada Miembro relativas a las mercancías. Las listas
representan compromisos de no aplicar derechos arancelarios superiores a los
tipos consignados en la listas, esos tipos están “consolidados”. Las medidas no
arancelarias se abordan en el marco de acuerdos específicos de la OMC (véase la
lista infra). Los Miembros de la OMC tratan de mejorar continuamente el acceso
a los mercados, a través del programa de trabajo ordinario de la OMC y de
negociaciones, tales como las iniciadas en la Conferencia Ministerial de Doha en
noviembre de 2001.
LISTAS DE PRODUCTOS
Compromisos específicos de los Miembros
Como resultado de las negociaciones de la OMC se establecen normas generales
que son aplicables a todos los Miembros y compromisos específicos que cada uno
de los Miembros contrae. Los compromisos específicos se enumeran en
documentos denominados “Listas de concesiones”, que reflejan las concesiones
arancelarias específicas otorgadas por los Miembros y otros compromisos
contraídos por éstos en el contexto de las negociaciones comerciales como la
Ronda Uruguay. En el comercio de mercancías en general, estas concesiones y
compromisos consisten normalmente en niveles arancelarios máximos a los que
se denomina con frecuencia “aranceles consolidados” o “consolidaciones”
(artículo II del GATT). En el caso de los productos agropecuarios, las concesiones
y compromisos también guardan relación con contingentes arancelarios,
limitaciones de las subvenciones a la exportación y algunos tipos de ayuda
interna. Todos los Miembros de la OMC tienen una Lista de concesiones anexa ya
sea del Protocolo de Marrakech anexo al GATT de 1994 o a un Protocolo de
Adhesión. El contenido de las Listas cambia a lo largo del tiempo a fin de tener
en cuenta diferentes modificaciones, como las negociaciones en el marco del
artículo XXVIII del GATT o procedimientos de rectificación. Este es el motivo por
el cual determinar la concesión otorgada por un Miembro respecto de una línea
arancelaria específica podría requerir en algunos casos el examen de varios
instrumentos jurídicos diferentes.
Situación de las listas de los Miembros de la OMC(1)
En la reunión del Comité de Acceso a los Mercados de 22 de junio de 1999 se
acordó que el anexo II del documento G/MA/63, que señala la situación de las
listas de los Miembros de la OMC, se actualizase periódicamente.(2) Por
consiguiente, se adjunta una actualización de la situación de las listas de los
Miembros que incluye información hasta el 12 de abril de 2012. El texto
introductorio contenido en el anexo II del documento inicial G/MA/63 se ha
actualizado a fin de tener en cuenta las novedades producidas desde la última
revisión.
Todos los Miembros de la OMC tienen una lista de concesiones arancelarias que se encuentra
anexa al Protocolo de Marrakech anexo al GATT de 1994 o al Protocolo de Adhesión. Algunos
Miembros también tienen listas anteriores a la Ronda Uruguay que reflejan concesiones otorgadas
previamente.(3)
El cuadro anexo, que refleja la situación actual de las listas de los Miembros de la OMC, se ha
preparado a título informativo para, entre otras cosas, ayudar al equipo del proyecto de la
Secretaría a poner al día los ficheros de la Base de Datos LAR con arreglo al SA 1996(4), al SA
2002(5) y al SA 2007(6). La labor pendiente sobre las listas de concesiones deriva de las
obligaciones relacionadas con la adopción del Sistema Armonizado y sus posteriores
modificaciones, los resultados de la Ronda Uruguay, y las modificaciones técnicas o las
rectificaciones de las listas, así como las renegociaciones en el marco del artículo XXVIII del GATT
de 1994. Para facilitar la labor de consulta, se ha aportado alguna información de antecedentes
sobre estas cuestiones.

El cuadro consta de las siguientes columnas:
Columna 1: enumera por orden alfabético los Miembros de la OMC. También indica si el
Miembro es o no parte en el Convenio del Sistema Armonizado.
Columna 2: indica, en numeración romana, el número asignado a la lista del Miembro. Para
facilitar la consulta, se indica entre paréntesis el número arábigo equivalente.
Columna 3: indica, en su caso, la situación de la lista anterior a la Ronda Uruguay.
Columna 4: indica si la lista está anexa al Protocolo de Marrakech o a un Protocolo de
Adhesión. En este último caso, figura la fecha de adhesión y las referencias a la documentación
pertinente.
Columna 5: facilita información sobre la transposición de las listas de la Ronda Uruguay al
Sistema Armonizado y sus posteriores modificaciones. En el caso de los Miembros que se hayan
adherido con posterioridad al 1º de enero de 1995, también indica la nomenclatura arancelaria
utilizada en la lista anexa a su Protocolo de Adhesión.
Columna 6: presenta información sobre las rectificaciones/modificaciones realizadas, en su
caso, por el Miembro.
Columna 7: presenta información sobre las renegociaciones al amparo del artículo XXVIII del
GATT iniciadas, en su caso, por el Miembro.


II. El Sistema Armonizado y sus enmiendas volver al principio
A. Introducción al Sistema Armonizado
Después de la entrada en vigor del Sistema Armonizado(7) (SA) el 1º de enero de 1988 (SA 88),
se exigió que las listas anteriores a la Ronda Uruguay de aquellas Partes Contratantes del GATT
que eran también partes contratantes del Convenio del Sistema Armonizado se transpusieran a la
nomenclatura del Sistema Armonizado.(8) El Comité de Concesiones Arancelarias del GATT
elaboró un procedimiento para este fin.(9) Varias listas han sido transpuestas y certificadas y
figuran en anexo a los Protocolos.(10) Algunos Miembros comenzaron la renegociación de sus
listas en relación con la aplicación del SA. La situación con respecto a las listas anteriores a la
Ronda Uruguay aparece en la columna 4 del cuadro. El término “ninguna” se usa para aquellos
Miembros que no tenían lista de concesiones anexa al GATT. Sin embargo, debe señalarse que
esos Miembros presentaron una lista o bien durante la Ronda Uruguay o en el momento de su
adhesión.
Periódicamente, el Comité del Sistema Armonizado de la Organización Mundial de Aduanas
(OMA) realiza un examen de la nomenclatura del SA para tener en cuenta la evolución de la
tecnología y de las pautas del comercio internacional y recomienda ciertas modificaciones del
mismo. La primera serie de cambios entró en vigor el 1º de enero de 1992 (SA 92). Una segunda
serie, más sustancial, de modificaciones entró en vigor el 1º de enero de 1996 (SA 96), una
tercera, el 1º de enero de 2002 (SA 2002) y una cuarta, el 1º de enero de 2007 (SA 2007). Está
previsto que la siguiente serie de modificaciones se introduzca el 1º de enero de 2012 (SA
2012).(11)

B. Primera modificación del SA (SA 92)
Para mantener los textos auténticos de las listas del GATT actualizados y en conformidad con
el arancel aduanero nacional, en 1991 el Comité de Concesiones Arancelarias simplificó el
procedimiento para aplicar el SA 92 y los cambios futuros relacionados con el SA.(12) Once Partes
Contratantes del GATT siguieron este procedimiento y presentaron la documentación requerida, y
sólo una de ellas no lo ha finalizado aún.(13)

C. Segunda modificación del SA (SA 96)
Los Miembros utilizaron el procedimiento de 1991 para introducir en las listas las
modificaciones resultantes de la introducción del SA 96. Un total de 49 Miembros presentó la
documentación relativa al SA 96 requerida; en 29 casos se trató de listas completas en hojas
amovibles(14), 19 Miembros indicaron sólo los cambios del SA 96 y uno presentó información
preliminar.(15) El Consejo General adoptó, a reserva de algunas condiciones, una “exención
colectiva” por la que se suspendía la aplicación de las disposiciones del artículo II del GATT para
33 Miembros.(16) Esta exención inicial fue renovada en 10 ocasiones para un número cambiante
de Miembros.(17) En su última renovación, el Consejo General señaló que, aunque sería la última
vez que se otorgaría colectivamente una prórroga de la exención del SA 96, ello no sería
obstáculo para que los Miembros solicitaran a título individual la suspensión del artículo II del
GATT.(18) Desde entonces, el Consejo General ha aprobado 48 solicitudes individuales de
exención formuladas por 13 Miembros.(19)
El Consejo General, observando que 64 Miembros en desarrollo no habían seguido el
procedimiento de 1991 para introducir las modificaciones resultantes de los cambios del SA 96,
adoptó en 2010 un conjunto de nuevos procedimientos.(20) En la correspondiente Decisión se
encomendaba a la Secretaría que realizara la labor técnica relativa a la transposición de las
listas, utilizando la Base de Datos de Listas Arancelarias Refundidas (LAR) como herramienta de
trabajo. Los ficheros fueron objeto de un examen multilateral en reuniones específicas del
Comité de Acceso a los Mercados. Los procedimientos respecto de los 64 Miembros en cuestión
prácticamente se han finalizado, incluida la distribución, de conformidad con los procedimientos
para la modificación o rectificación de las listas adoptados en 1980, de 62 listas, de las que se
han certificado 61. (21)

D. Tercera modificación del SA (SA 2002)
El 18 de julio de 2001 el Consejo General estableció un conjunto de nuevos procedimientos
para introducir los cambios del SA 2002 en las listas de concesiones.(22) Aunque la mayoría de los
Miembros de la OMC habían aplicado el SA 2002, sólo 35 de ellos presentaron la documentación
requerida por ese procedimiento.(23) Con el fin de facilitar y simplificar más la introducción de
los cambios del SA 2002 en las listas de concesiones de todos los Miembros, el 15 de febrero de
2005 el Consejo General adoptó modificaciones al procedimiento en el que la base de datos de la
Lista Arancelaria Refundida (LAR) se utilizaría como herramienta de trabajo. Se dieron
instrucciones a la Secretaría para que transpusiera las listas de concesiones de todos los países en
desarrollo.(24) Las modificaciones introducidas en 45 listas se han distribuido de conformidad con
los procedimientos para la modificación o rectificación de las listas adoptados en 1980, y 41 de
esas listas han sido certificadas.
Si bien la Secretaría concluyó la labor técnica relativa a la mayoría de las listas, quedaban
pendientes procedimientos con respecto a un gran número de ficheros debido a la falta de
aprobación o de observaciones por parte de los Miembros interesados, y ello a pesar de no haber
formulado observaciones otros Miembros.(25) Para corregir esa situación, el 14 de diciembre de
2010 el Consejo General adoptó una nueva decisión por la que se modificaba el
procedimiento.(26) Como resultado, se han distribuido ya las modificaciones introducidas en 54
listas de conformidad con los procedimientos para la modificación o rectificación de las listas
adoptados en 1980.
El Consejo General ha adoptado 10 “exenciones colectivas” y una exención individual por las
que se suspende la aplicación de las disposiciones del artículo II del GATT(27) por un año, hasta
el 31 de diciembre de 2011. La más reciente se aplica a 17 Miembros (contando como uno la UE
de los 27).(28) El Consejo General estableció además un conjunto de procedimientos que tendría
que seguir cualquier otro Miembro que deseara acogerse a la exención.(29)

E. Cuarta modificación del SA (SA 2007)
El 15 de diciembre de 2006 el Consejo General adoptó un procedimiento para la introducción
de los cambios del SA 2007 en las listas de concesiones.(30) Actualmente la Secretaría espera
instrucciones del Comité de Acceso a los Mercados para comenzar la labor técnica.(31)
El Consejo General ha adoptado también cinco “exenciones colectivas” por las que se
suspende la aplicación de las disposiciones del artículo II del GATT por un año hasta el 31 de
diciembre de 2011.(32) En las exenciones se dispone asimismo que cualquier otro Miembro podría
ser incluido si así lo solicita. Cinco Miembros han hecho uso de esta disposición.(33) En la
actualidad la quinta exención colectiva relativa al SA 2007 abarca a 27 Miembros (contando como
uno la UE-27).(34)

F. Situación de las transposiciones del SA
En la columna 3 del cuadro se indica la situación de los cambios del SA 92 y de la introducción
de SA en lo relacionado con las listas anteriores a la Ronda Uruguay. En la columna 6 se refleja la
situación de los cambios del SA 96, el SA 2002 y el SA 2007. En esta columna también se indica,
cuando se trata de procedimientos de transposición pendientes, si en la actualidad el Miembro
está amparado por una exención por la que se suspende la aplicación de las disposiciones del
artículo II del GATT.


III. Rectificaciones/modificaciones de las listas volver al principio
Después de la Ronda Uruguay, una serie de Miembros de la OMC presentaron rectificaciones y
modificaciones de sus listas de la Ronda Uruguay. Los procedimientos para las
rectificaciones/modificaciones de las listas fueron adoptados por las Partes Contratantes del
GATT el 26 de marzo de 1980.(35) Las modificaciones hechas con arreglo a estos procedimientos
han incluido, entre otras cosas: i) modificaciones de carácter técnico que no afectan al alcance
de las concesiones; ii) concesiones hechas en el contexto de la Declaración Ministerial sobre el
Comercio de Productos de Tecnología de la Información (ATI)(36); iii) revisiones y adiciones de la
cobertura de productos del Entendimiento sobre los Productos Farmacéuticos (productos
farmacéuticos);(37) iv) las negociaciones sectoriales bilaterales (por ejemplo, bebidas alcohólicas
destiladas); v) modificaciones de conformidad con el Anexo 5 del Acuerdo sobre la Agricultura; y
vi) mejoras autónomas de las concesiones.
La columna 6 refleja la situación relativa a las rectificaciones y modificaciones de las listas.
Las relacionadas con productos de tecnología de la información, el Entendimiento sobre los
productos farmacéuticos, los demás derechos y cargas (DDC), el Anexo 5 del Acuerdo sobre la
Agricultura y los resultados de las negociaciones bilaterales sobre bebidas alcohólicas destiladas
se han indicado expresamente; todos los demás cambios se han señalado como “otros”. Desde el
establecimiento de la OMC, se han presentado a los Miembros para su examen unas 167
propuestas de modificaciones/rectificaciones de las Listas(38); 23 de ellas se han concluido
formalmente mediante un Acta de Rectificación y 130 mediante una certificación. Hay 14
procedimientos que no se han concluido por diversos motivos (reservas, procedimientos
nacionales de aprobación, etc.) o no han recibido atención ulterior por parte del Miembro
interesado.(39)


IV. Renegociaciones en virtud del artículo XXVIII del GATT volver al principio
Los Miembros pueden modificar o retirar concesiones de su lista mediante negociación y
acuerdo con otros Miembros. El artículo XXVIII del GATT de 1994, titulado “Modificación de las
listas”, es la principal disposición que trata de la renegociación de una concesión arancelaria.(40)
En una nota de la Secretaría del GATT de 1957 relativa a las disposiciones que debían tomarse
para celebrar negociaciones de conformidad con el artículo XXVIII del GATTse exponían las
directrices de procedimiento que se utilizaron hasta noviembre de 1980, mes en que se
adoptaron las actuales directrices en materia de procedimiento(41). Aunque la práctica de los
primeros tiempos hace difícil determinar el número exacto de renegociaciones que tuvieron lugar
en el marco del GATT de 1947, según los archivos de la Secretaría al menos 42 Partes
Contratantes del GATT iniciaron aproximadamente 300 renegociaciones entre 1951 y 1994.(42)
El procedimiento de 1980 establece que un Miembro que entable negociaciones en virtud del
artículo XXVIII del GATT debe presentar a la Secretaría: i) un informe y una carta conjunta al
término de cada negociación bilateral y ii) un informe final tras la conclusión de todas sus
negociaciones bilaterales. Sin embargo, en la práctica la Secretaría sólo recibió 19 informes
finales en relación con las 79 renegociaciones iniciadas entre 1981 y 1994.(43) La situación
registrada por la Secretaría en lo que respecta a las renegociaciones que carecen de un informe
final es diversa. Mientras que en unos pocos casos las Partes Contratantes retiraron la invocación
del artículo XXVIII, en otros sólo presentaron información parcial relativa a los acuerdos
bilaterales alcanzados. La Secretaría no ha recibido información adicional tras la iniciación de
muchas de esas renegociaciones, y sólo unas pocas de ellas fueron trasladadas formalmente al
marco de la OMC.
Por lo que respecta a la mayoría de estas renegociaciones anteriores a la Ronda Uruguay no ha
quedado claro si i) se concluyeron con las Partes Contratantes pertinentes y sus resultados se
incorporaron a la Lista anexa al Protocolo de Marrakech anexo al GATT 1994 durante la Ronda
Uruguay, ii) se concluyeron, pero sus resultados fueron anulados por la Lista anexa al Protocolo
de Marrakech (PM), iii) se concluyeron con todas las Partes Contratantes pertinentes, pero nunca
fueron objeto de informe ni se incluyeron en una lista, o iv) aún están en curso.
Desde el establecimiento de la OMC en 1995 ha habido 35 solicitudes para entablar
renegociaciones en el marco del artículo XXVIII del GATT, de las que 4 han sido retiradas, 11 se
han concluido y han sido objeto de certificación formal, y 5 se han concluido pero no se han
certificado por diversas razones. Aunque las 15 restantes en principio todavía están en curso,
cabe señalar que dos de ellas guardan relación con listas que fueron retiradas en el contexto de
una ampliación de la Unión Europea (Hungría y Bulgaria).(44)
En la columna 7 se recoge la situación en que, según los registros de la Secretaría, se
encuentran todas las renegociaciones invocadas desde el 1º de enero de 1981, fecha en que se
empezó a aplicar el procedimiento actual. En el cuadro también se incluyen las renegociaciones
relacionadas con el párrafo 6 del artículo XXIV del GATT. Se ha utilizado el término “incierta”
para indicar aquellas renegociaciones del GATT iniciadas entre 1981 y 1994 en las que no hay ni
informe final ni ningún otro documento formal que indique su conclusión. Por último, cabe
señalar que en la columna no se recogen 19 renegociaciones en el marco del artículo XXVIII
invocadas por la CEE de los 9 y por algunos de los Estados miembros de las CE de los 15 antes de
la Ronda Uruguay.(45)


V. Situación actual de las listas volver al principio
Es necesario que esta parte esté en conformidad con la propuesta que se ha de hacer al Comité
La situación de las listas de concesiones ha mejorado considerablemente en los últimos años
gracias a varias Decisiones específicas adoptadas por los Miembros, en particular con respecto a
las modificaciones del SA. No obstante, los Miembros se encuentran aún en situaciones muy
diferentes en lo que respecta a sus listas. Algunos Miembros que en la actualidad aplican el SA, e
incluso el SA 2007, tienen todavía concesiones anteriores a la Ronda Uruguay que han sido
consignadas en las listas conforme a una nomenclatura distinta. En estos casos, y aunque la labor
técnica realizada en el contexto del SA 1996 y el SA 2002 ha permitido subsanar en gran medida
el problema, los Miembros deben transponer aún las concesiones pertinentes al SA. A pesar de los
considerables progresos realizados, la labor de transposición al SA todavía va retrasada con
respecto a la nomenclatura utilizada en la práctica por los Miembros, problema que puede verse
agravado por la próxima aplicación de la quinta modificación del SA el 1º de enero de 2012. Por
último, también sería aconsejable que los Miembros aclararan la situación de las renegociaciones
en virtud del artículo XXVIII del GATT que quedan pendientes o sobre las que no se ha elaborado
un informe final y, en particular, para los casos anteriores a la Ronda Uruguay cuya situación se
ha señalado como “incierta”.

Agricultura
El Acuerdo de la OMC sobre la Agricultura se negoció en la Ronda Uruguay
celebrada entre 1986 y 1994 y constituye un primer paso significativo para
implantar una competencia más leal y lograr que este sector sufra menos
distorsiones. Los gobiernos Miembros de la OMC acordaron mejorar el acceso a
los mercados y reducir las subvenciones con efectos de distorsión en la
agricultura. En general, estos compromisos se aplicaron progresivamente a lo
largo de un período de seis años desde 1995 (diez años en el caso de los países en
desarrollo). El Comité de Agricultura supervisa la aplicación del Acuerdo.
Mientras tanto, los Miembros acordaron iniciar las negociaciones para continuar
el proceso de reforma un año antes del final del período de aplicación, es decir,
a más tardar al final de 1999. Esas conversaciones, que son distintas de la labor
ordinaria del Comité, comenzaron en 2000 y se incorporaron al programa de
negociación ampliado, que se estableció en la Conferencia Ministerial de 2001,
celebrada en Doha (Qatar).
AGRICULTURA: LABOR REALIZADA EN LA OMC








Negociaciones en curso
Los Miembros de la OMC acordaron que las negociaciones para proseguir el
proceso de reforma del comercio agropecuario se iniciarían un año antes del
término del período de aplicación, esto es, a finales de 1999. Esas negociaciones
comenzaron a principios de 2000 de conformidad con el mandato original del
artículo 20 del Acuerdo sobre la Agricultura.
En la Conferencia Ministerial celebrada en Doha en noviembre de 2001, las
negociaciones sobre la agricultura pasaron a formar parte del todo único en cuyo
marco prácticamente todas las negociaciones vinculadas habrían de finalizarse el
1º de enero de 2005.

Las medidas antidumping
Si una empresa exporta un producto a un precio inferior al que aplica normalmente en el
mercado de su propio país, se dice que hace “dumping”. ¿Se trata de una competencia
desleal? El Acuerdo de la OMC no emite ningún juicio. Se centra en la manera en que los
gobiernos pueden o no reaccionar ante el dumping; establece disciplinas para las medidas
antidumping y a menudo se lo denomina “Acuerdo Antidumping”.
Negociaciones sobre las normas
Los Miembros de la OMC acordaron en la Conferencia Ministerial de Doha iniciar
negociaciones en la esfera de las “normas de la OMC”. Estas negociaciones se refieren a
los siguientes temas: el Acuerdo relativo a la Aplicación del Artículo VI del GATT de 1994
(más conocido como el Acuerdo Antidumping); el Acuerdo sobre Subvenciones y Medidas
Compensatorias y, en este contexto, las disciplinas de la OMC con respecto a las
subvenciones a la pesca; y las disposiciones de la OMC aplicables a los acuerdos
comerciales regionales.
Aranceles
Los derechos de aduana aplicados a las importaciones de mercancías se denominan
aranceles. Los aranceles proporcionan a las mercancías producidas en el país una ventaja en
materia de precios con respecto a las mercancías similares importadas, y constituyen una
fuente de ingresos para los gobiernos. Un resultado de la Ronda Uruguay fueron los
compromisos asumidos por los países de reducir los aranceles y “consolidar” los tipos de
los derechos de aduana a niveles que son difíciles de aumentar. En las actuales
negociaciones en el marco del Programa de Doha se siguen realizando esfuerzos en ese
sentido en relación con el acceso a los mercados para los productos agrícolas y no
agrícolas.

Balanza de pagos
Los países que se enfrentan a dificultades de balanza de pagos pueden aplicar
restricciones a la importación de conformidad con las disposiciones del GATT de
1994 y del Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (AGCS).
Las empresas comerciales del Estado
Se define a las empresas comerciales del Estado como empresas
gubernamentales y no gubernamentales, incluidas las entidades de
comercialización, que se ocupan del comercio de mercancías para su exportación
y/o importación. El artículo XVII del GATT de 1994 es la principal disposición que
trata de las empresas comerciales del Estado y de sus actividades.
La labor que lleva a cabo la OMC en esta esfera se realiza principalmente en el
Grupo de Trabajo sobre las Empresas Comerciales del Estado.
La facilitación del comercio
Tras varios años de trabajos exploratorios, en julio de 2004 los Miembros de la OMC
acordaron formalmente iniciar negociaciones sobre la facilitación del comercio, sobre la
base de las modalidades que figuran en el Anexo D del denominado “Paquete de julio”. En
el marco de ese mandato, se ha encomendado a los Miembros aclarar y mejorar los
artículos V (Libertad de tránsito), VIII (Derechos y formalidades referentes a la
importación y a la exportación) y X (Publicación y aplicación de los reglamentos
comerciales) del GATT. Las negociaciones tienen también por finalidad potenciar la
asistencia técnica y la creación de capacidad en esta esfera, y mejorar la cooperación
efectiva entre las autoridades aduaneras y otras autoridades competentes en las cuestiones
relativas a la facilitación del comercio y el cumplimiento de los procedimientos aduaneros.
El GATT y el Consejo del Comercio de Mercancías
El Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) abarca el comercio
internacional de mercancías. El funcionamiento del Acuerdo General es responsabilidad del
Consejo del Comercio de Mercancías (CCM) que está integrado por representantes de todos
los países Miembros de la OMC. El Presidente actual es el Excmo. Dr. Anthony Mothae
MARUPING (Lesotho).
El Consejo del Comercio de Mercancías tiene 10 comités que se ocupan de temas
específicos (agricultura, acceso a los mercados, subvenciones, medidas antidumping, etc.).
También en este caso están integrados por todos los países Miembros.
Rinden asimismo informe al Consejo del Comercio de Mercancías el Grupo de Trabajo
sobre las Empresas Comerciales del Estado y el Comité de Participantes sobre la Expansión
del Comercio de Productos de Tecnología de la Información.
Inspección previa a la expedición
Práctica que consiste en emplear a empresas privadas para verificar pormenores de la
expedición como el precio, la cantidad y la calidad de las mercancías pedidas al extranjero.
El Acuerdo sobre Inspección Previa a la Expedición reconoce que los principios del GATT
son aplicables a esas actividades. Su finalidad es salvaguardar los intereses financieros
nacionales (por ejemplo, prevenir la fuga de capitales, el fraude comercial y la evasión de
derechos de aduana) y compensar las deficiencias de las insfraestructuras administrativas.
Medidas sanitarias y fitosanitarias
Problema: ¿cómo garantizar que se suministren a los consumidores de su país alimentos
inocuos, esto es, “inocuos” con arreglo a los criterios que ustedes consideran apropiados? Y
al mismo tiempo, ¿cómo se puede garantizar que la aplicación de normas estrictas de salud
y seguridad no sea una excusa para proteger a los productores nacionales?
En un Acuerdo de la OMC sobre cómo pueden los gobiernos aplicar las medidas relativas a
la inocuidad de los alimentos, la salud de los animales y la preservación de los vegetales
(medidas sanitarias y fitosanitarias o MSF), se establecen las reglas básicas.

Acuerdo sobre los ADPIC: visión general
El Acuerdo sobre los ADPIC, que entró en vigor el 1º de enero de 1995, es hasta la
fecha el acuerdo multilateral más completo sobre propiedad intelectual.

Las esferas de la propiedad intelectual que abarca son: derecho de autor y derechos conexos (los
artistas interpretes o ejecutantes, los productores de fonogramas y los organismos de
radiodifusión); marcas incluye marcas de servicios; indicaciones geográficas incluye indicaciones
de origen; dibujos y modelos industriales; patentes incluye la preservación de los vegetales;
esquemas de trazado; y información no divulgada incluye secretos comerciales y datos de
pruebas.
En lo que se refiere a los países en desarrollo, el período general de transición era de cinco años,
es decir, hasta el 1º de enero de 2000. Además, el Acuerdo permite a los países en proceso de
transformación de una economía de planificación central en una economía de mercado que
aplacen la aplicación hasta el año 2000, si cumplen determinadas condiciones.
Se aplican normas especiales de transición si un país en desarrollo no otorgaba protección
mediante patentes de productos a un determinado sector de tecnología -especialmente, las
invenciones de productos farmacéuticos o productos químicos agrícolas- en la fecha general de
aplicación del Acuerdo para ese Miembro, es decir, en el año 2000.


Los tres principales elementos del Acuerdo son los siguientes:
 Normas. Con respecto a cada uno de los principales sectores de la propiedad intelectual
que abarca el Acuerdo sobre los ADPIC, éste establece las normas mínimas de protección
que ha de prever cada Miembro. Se define cada uno de los principales elementos de la
protección: la materia que ha de protegerse, los derechos que han de conferirse y las
excepciones permisibles a esos derechos, y la duración mínima de la protección. El
Acuerdo establece esas normas exigiendo, en primer lugar, que se cumplan las
obligaciones sustantivas estipuladas en los principales convenios de la OMPI: el Convenio
de París para la Protección de la Propiedad Industrial (el Convenio de París) y el Convenio
de Berna para la Protección de las Obras Literarias y Artísticas (el Convenio de Berna) en
sus versiones más recientes. Con excepción de las disposiciones del Convenio de Berna
sobre los derechos morales, todas las principales disposiciones sustantivas de esos
Convenios se incorporan por referencia al Acuerdo sobre los ADPIC y se convierten así en
obligaciones para los países Miembros de dicho Acuerdo. Las disposiciones pertinentes
figuran en el párrafo 1 del artículo 2 y en el párrafo 1 del artículo 9 del Acuerdo sobre los
ADPIC, que se refieren, respectivamente, al Convenio de París y al Convenio de Berna. En
segundo lugar, el Acuerdo sobre los ADPIC añade un número sustancial de obligaciones en
aspectos que los convenios antes existentes no tratan o tratan de modo que se consideró
insuficiente. Así pues, a veces se llama al Acuerdo sobre los ADPIC el Acuerdo de Berna y
de París ampliado.
 Observancia. El segundo principal conjunto de disposiciones se refiere a los
procedimientos y recursos internos encaminados a la observancia de los derechos de
propiedad intelectual. En el Acuerdo se establecen algunos principios generales
aplicables a todos los procedimientos de observancia de los DPI. Además, contiene
disposiciones sobre procedimientos y recursos civiles y administrativos, medidas
provisionales, prescripciones especiales relacionadas con las medidas en frontera, y
procedimientos penales, en las que se especifican con cierto detalle los procedimientos y
recursos que deben existir para que los titulares de DPI puedan efectivamente hacer
valer sus derechos.
 Solución de diferencias. En virtud del Acuerdo, las diferencias entre Miembros de la OMC
con respecto al cumplimiento de las obligaciones en la esfera de los ADPIC quedan
sujetas al procedimiento de solución de diferencias de la OMC.
Por otra parte, en el Acuerdo se recogen determinados principios fundamentales -por ejemplo,
los de trato nacional y trato de la nación más favorecida- y algunas normas generales
encaminadas a evitar que las dificultades de procedimiento para adquirir o mantener los DPI
anulen las ventajas sustantivas resultantes del Acuerdo. Las obligaciones dimanantes del Acuerdo
se aplican igualmente a todos los países Miembros, pero los países en desarrollo disponen de un
plazo más largo para su aplicación. Existen también disposiciones transitorias especiales para los
casos en que los países en desarrollo no presten actualmente protección por medio de patentes
de productos al sector de los productos farmacéuticos.
El Acuerdo sobre los ADPIC es un acuerdo de normas mínimas, que permite a los Miembros prestar
una protección más amplia a la propiedad intelectual si así lo desean. Se les deja libertad para
determinar el método apropiado de aplicación de las disposiciones del Acuerdo en el marco de
sus sistemas y usos jurídicos.


Algunas disposiciones generales Volver al principio
Al igual que los anteriores principales convenios sobre propiedad intelectual, la obligación
fundamental de cada país Miembro es conceder a las personas de los demás Miembros, respecto
de la protección de la propiedad intelectual, el trato previsto en el Acuerdo. En el párrafo 3 del
artículo 1 se define quiénes son esas personas. Se les da el nombre de "nacionales", pero incluyen
personas físicas o jurídicas que tienen una relación estrecha con otros Miembros sin que hayan de
ser necesariamente nacionales de éstos. Los criterios para determinar qué personas deben
beneficiarse del trato previsto en el Acuerdo son los establecidos a tales efectos en los anteriores
principales convenios sobre propiedad intelectual de la OMPI, aplicables -naturalmente- a todos
los Miembros de la OMC, sean o no parte en esos convenios. Tales Convenios son los siguientes: el
Convenio de París, el Convenio de Berna, la Convención Internacional sobre la Protección de los
Artistas Intérpretes o Ejecutantes, de los Productores de Fonogramas y los Organismos de
Radiodifusión (la Convención de Roma) y el Tratado sobre la Propiedad Intelectual respecto de los
Circuitos Integrados (el Tratado IPIC).
En los artículos 3, 4 y 5 se recogen las normas fundamentales sobre la concesión a los extranjeros
de trato nacional y trato de la nación más favorecida, que son comunes a todas las categorías de
propiedad intelectual abarcadas por el Acuerdo. Estas obligaciones comprenden no sólo las
normas sustantivas de protección, sino también cuestiones que afectan a la existencia,
adquisición, alcance, mantenimiento y observancia de los derechos de propiedad intelectual y
cuestiones que se refieren al ejercicio de los derechos de propiedad intelectual de los que trata
expresamente el Acuerdo. La cláusula sobre trato nacional prohíbe la discriminación entre los
nacionales de un determinado Miembro y los nacionales de los demás Miembros y la cláusula
sobre trato de la nación más favorecida prohíbe la discriminación entre los nacionales de los
demás Miembros. Con respecto a la obligación de concesión de trato nacional, el Acuerdo sobre
los ADPIC autoriza también las excepciones permitidas en virtud de los anteriores Convenios de la
OMPI sobre propiedad intelectual. Cuando esas excepciones prevén la reciprocidad material, se
permite también la consiguiente excepción del trato n.m.f. (por ejemplo, la comparación de los
plazos de protección del derecho de autor por encima del plazo mínimo exigido en el Acuerdo
sobre los ADPIC según lo dispuesto en el artículo 7 8) del Convenio de Berna incorporado a dicho
Acuerdo). Se prevén asimismo algunas otras excepciones limitadas de la obligación de concesión
de trato n.m.f.
Los objetivos generales del Acuerdo sobre los ADPIC figuran en el preámbulo del Acuerdo, en el
que se reproducen los objetivos de negociación básicos de la Ronda Uruguay establecidos en la
esfera de los ADPIC en la Declaración de Punta del Este de 1986 y en el balance a mitad de
período realizado en 1988/89. Estos objetivos son, entre otros, reducir las distorsiones del
comercio internacional y los obstáculos a ese comercio, fomentar una protección eficaz y
adecuada de los derechos de propiedad intelectual y asegurarse de que las medidas y
procedimientos destinados a hacer respetar dichos derechos no se conviertan a su vez en
obstáculos al comercio legítimo. Estos objetivos deben leerse conjuntamente con el artículo 7,
titulado "Objetivos", en el que se dice que la protección y la observancia de los derechos de
propiedad intelectual deberán contribuir a la promoción de la innovación tecnológica y a la
transferencia y difusión de la tecnología, en beneficio recíproco de los productores y de los
usuarios de conocimientos tecnológicos y de modo que favorezcan el bienestar social y económico
y el equilibrio de derechos y obligaciones. En el artículo 8, titulado "Principios", se reconoce el
derecho de los Miembros a adoptar medidas por motivos de salud pública y otras razones de
interés público y a prevenir el abuso de los derechos de propiedad intelectual, a condición de que
tales medidas sean compatibles con las disposiciones del Acuerdo sobre los ADPIC.


Normas de protección sustantivas Volver al principio
Derecho de autor Volver al principio
En las negociaciones de la Ronda Uruguay se reconoció que el Convenio de Berna preveía ya, en
su mayor parte, las normas básicas adecuadas de protección del derecho de autor. Así pues, se
acordó que el punto de partida debía ser el nivel de protección existente en virtud de la última
Acta de ese Convenio, el Acta de París de 1971. Ese punto de partida queda expresado en el
párrafo 1 del artículo 9, en el que se establece que los Miembros están obligados a observar las
disposiciones sustantivas del Acta de París de 1971 del Convenio de Berna, es decir, los artículos
1 a 21 de dicho Convenio (1971) y el apéndice del mismo. No obstante, en virtud del Acuerdo
sobre los ADPIC, los Miembros no tendrán derechos ni obligaciones respecto de los derechos
conferidos por el artículo 6bis de ese Convenio -es decir, los derechos morales (el derecho a
reclamar la autoría y a oponerse a todo acto de menosprecio con respecto a una obra que sea
perjudicial para el honor o la reputación del autor)- ni respecto de los derechos que se derivan
del mismo. Las disposiciones del Convenio de Berna a que se hace referencia tratan de cuestiones
tales como la materia objeto de protección, el plazo mínimo de protección y los derechos que
han de conferirse y las limitaciones permisibles a esos derechos. En el apéndice se autoriza a los
países en desarrollo, en determinadas condiciones, a poner ciertas limitaciones al derecho de
traducción y al derecho de reproducción.
Además de exigir la observancia de las normas fundamentales del Convenio de Berna, el Acuerdo
sobre los ADPIC da aclaraciones y añade algunos puntos específicos.
En el párrafo 2 del articulo 9 se confirma que la protección del derecho de autor abarcara las
expresiones pero no las ideas, procedimientos, métodos de operación o conceptos matemáticos
en si.
En el párrafo 1 del artículo 10 se establece que los programas de ordenador, sean programas
fuente o programas objeto, serán protegidos como obras literarias en virtud del Convenio de
Berna (1971). Esta disposición confirma que los programas de ordenador deben estar protegidos
mediante el derecho de autor y que se aplicarán también a ellos las disposiciones del Convenio de
Berna aplicables a las obras literarias. Confirma asimismo que la forma en que se presente el
programa, ya sea programa fuente o programa objeto, no afecta a la protección. La obligación de
proteger los programas de ordenador como obras literarias significa, por ejemplo, que
únicamente pueden aplicarse a los programas de ordenador las limitaciones aplicables a las obras
literarias. Confirma, en fin, esa disposición que el plazo general de protección de 50 años es
aplicable a los programas de ordenador. No podrán aplicarse los plazos, posiblemente más
breves, aplicables a las obras fotográficas o de arte aplicado.
En el párrafo 2 del artículo 10 se aclara que las bases de datos y demás compilaciones de datos o
de otros materiales serán protegidas como tales mediante el derecho de autor, aun cuando las
bases de datos incluyan datos que como tales no estén protegidos por el derecho de autor. Las
bases de datos son acreedoras a protección mediante derecho de autor siempre que, por razones
de la selección o disposición de sus contenidos, constituyan creaciones de carácter intelectual. Se
confirma asimismo en esta disposición que las bases de datos han de protegerse sea cual fuere la
forma que revistan: forma legible por máquina u otra forma. Se aclara también que la protección
no abarcará los datos o materiales en sí mismos y que se entenderá sin perjuicio de cualquier
derecho de autor que subsista respecto de los datos o materiales en sí mismos.
En el artículo 11 se dispone que, al menos respecto de los programas de ordenador y -en
determinadas circunstancias- las obras cinematográficas, los autores tendrán el derecho de
autorizar o prohibir el arrendamiento comercial al público de los originales o copias de sus obras
amparadas por el derecho de autor. Con respecto a las obras cinematográficas, el derecho
exclusivo de arrendamiento está sujeto al llamado criterio de menoscabo: se exceptuará a un
Miembro de esa obligación a menos que el arrendamiento haya dado lugar a una realización muy
extendida de copias de esas obras que menoscabe en medida importante el derecho exclusivo de
reproducción conferido en dicho Miembro a los autores y sus derechohabientes. En lo referente a
los programas de ordenador, esa obligación no se aplica a los arrendamientos cuyo objeto
esencial no sea el programa en sí.
De conformidad con la norma general contenida en el párrafo 1) del artículo 7 del Convenio de
Berna, incorporado al Acuerdo sobre los ADPIC, la protección durará mientras viva el autor y
50 años después de su muerte. En los párrafos 2 a 4 de dicho artículo se permiten
específicamente plazos más breves en algunos casos. Estas disposiciones quedan complementadas
por el artículo 12 del Acuerdo sobre los ADPIC, en el que se dispone que, cuando la duración de la
protección de una obra que no sea fotográfica o de arte aplicado se calcule sobre una base
distinta de la vida de una persona física, esa duración será de no menos de 50 años contados
desde el final del año civil de la publicación autorizada o, a falta de tal publicación autorizada
dentro de un plazo de 50 años a partir de la realización de la obra, de 50 años contados a partir
del final del año civil de su realización.
En el artículo 13 se dispone que los Miembros circunscriban las limitaciones o excepciones
impuestas a los derechos exclusivos a determinados casos especiales que no atenten contra la
explotación normal de la obra ni causen un perjuicio injustificado a los intereses legítimos del
titular de los derechos. Es ésta una disposición horizontal aplicable a todas las limitaciones y
excepciones permitidas en virtud de las disposiciones del Convenio de Berna y el apéndice del
mismo, incorporadas al Acuerdo sobre los ADPIC. En este último se permiten también esas
limitaciones, pero la disposición citada deja claro que deben aplicarse de manera que no
perjudique los intereses legítimos del titular de los derechos.
Derechos conexos Volver al principio
Las disposiciones sobre la protección de los artistas intérpretes o ejecutantes, los productores de
fonogramas y los organismos de radiodifusión figuran en el artículo 14. Con arreglo al párrafo 1 de
dicho artículo, los artistas intérpretes o ejecutantes tendrán la facultad de impedir la fijación sin
su autorización de sus interpretaciones o ejecuciones (por ejemplo, la grabación de una
ejecución musical en directo). El derecho de fijación únicamente abarca las grabaciones sonoras,
no las audiovisuales. Los artistas intérpretes o ejecutantes deben también poder impedir la
reproducción de tales fijaciones. Tendrán asimismo la facultad de impedir la difusión por medios
inalámbricos y la comunicación al público, sin su autorización, de sus interpretaciones o
ejecuciones en directo.
De conformidad con el párrafo 2 del artículo 14, los Miembros han de otorgar a los productores de
fonogramas el derecho exclusivo de reproducción. Además, en virtud del párrafo 4 del mismo
artículo, han de otorgar el derecho exclusivo de arrendamiento por lo menos a los productores de
fonogramas. Las disposiciones relativas a los derechos de arrendamiento son asimismo aplicables
a todos los demás titulares de los derechos sobre los fonogramas según los determine la
legislación nacional. Este derecho tiene el mismo alcance que el derecho de arrendamiento
relativo a los programas de ordenador. Por consiguiente, no está sujeto al criterio de menoscabo
como en el caso de las obras cinematográficas. No obstante, está limitado por una cláusula de
anterioridad, con arreglo a la cual un Miembro que el 15 de abril de 1994 -es decir, la fecha de la
firma del Acuerdo de Marrakech- aplicara un sistema de remuneración equitativa de los titulares
de derechos en lo que se refiere al arrendamiento de fonogramas podrá mantener ese sistema
siempre que el arrendamiento comercial de los fonogramas no esté produciendo un menoscabo
importante de los derechos exclusivos de reproducción de los titulares de los derechos.
En virtud del párrafo 3 del artículo 14, los organismos de radiodifusión tendrán el derecho de
prohibir que, sin su autorización, se proceda a la fijación, la reproducción de las fijaciones y la
retransmisión por medios inalámbricos de las emisiones, así como a la comunicación al público de
sus emisiones de televisión. No obstante, no es necesario otorgar esos derechos a los organismos
de radiodifusión si los titulares de los derechos de autor sobre la materia objeto de las emisiones
tienen la posibilidad de impedir esos actos, a reserva de lo dispuesto en el Convenio de Berna.
La duración de la protección es, como mínimo, de 50 años para los artistas intérpretes o
ejecutantes y los productores de fonogramas y de 20 años para los organismos de radiodifusión
(párrafo 5 del artículo 14).
En el párrafo 6 del artículo 14 se dispone que, en relación con la protección de los artistas
intérpretes o ejecutantes, los productores de fonogramas y los organismos de radiodifusión, todo
Miembro podrá establecer condiciones, limitaciones, excepciones y reservas en la medida
permitida por la Convención de Roma.
Marcas de fábrica o de comercio Volver al principio
La norma fundamental contenida en el artículo 15 es que cualquier signo o combinación de signos
que sea capaz de distinguir los bienes o servicios de una empresa de los de otras empresas debe
poder registrarse como marca de fábrica o de comercio, siempre que sea perceptible
visualmente. Tales signos, en particular las palabras, incluidos los nombres de persona, las letras,
los números, los elementos figurativos y las combinaciones de colores, así como cualquier
combinación de estos signos, deben poder registrarse como marcas de fábrica o de comercio.
Cuando los signos no sean intrínsecamente capaces de distinguir los bienes o servicios
pertinentes, los países Miembros podrán exigir, como condición adicional para que puedan ser
objeto de registro como marcas de fábrica o de comercio, que hayan adquirido ese carácter
distintivo mediante su uso. Los Miembros tienen libertad para permitir o no el registro de signos
que no sean perceptibles visualmente (por ejemplo, marcas sonoras u olfativas).
Los Miembros podrán supeditar al uso la posibilidad de registro. No obstante, no se permitirá que
se ponga como condición para la presentación de una solicitud de registro el uso efectivo de una
marca de fábrica o de comercio, y deberán haber transcurrido por lo menos tres años a contar de
la fecha de presentación de la solicitud para que el no haber realizado un intento de uso sirva de
base para denegar la solicitud (párrafo 3 del artículo 15).
En el Acuerdo se dispone que las marcas de servicios sean protegidas de la misma manera que las
marcas distintivas de productos (véanse, por ejemplo, el párrafo 1 del artículo 15, el párrafo 2
del artículo 16 y el párrafo 3 del artículo 62).
El titular de una marca de fábrica o de comercio registrada debe gozar del derecho exclusivo de
impedir que terceros, sin su consentimiento, utilicen en el curso de operaciones comerciales
signos idénticos o similares para bienes o servicios que sean idénticos o similares a aquellos para
los que se haya registrado la marca, cuando ese uso dé lugar a probabilidad de confusión. En el
caso de que se use un signo idéntico para bienes o servicios idénticos, debe presumirse que existe
probabilidad de confusión (párrafo 1 del artículo 16).
El Acuerdo sobre los ADPIC contiene algunas disposiciones sobre marcas notoriamente conocidas
que complementan la protección prevista en el artículo 6bis del Convenio de París (incorporado
por referencia al Acuerdo sobre los ADPIC), que obliga a los Miembros a denegar o anular el
registro y a prohibir el uso de una marca que esté en pugna con una marca notoriamente
conocida. En primer lugar, las disposiciones de ese artículo deben aplicarse también a los
servicios. En segundo lugar, se exige que se tenga en cuenta la notoriedad de la marca en el
sector pertinente del público obtenida no solamente como consecuencia de su uso sino también
por otros medios, incluida su promoción. Por otra parte, la protección de las marcas
notoriamente conocidas registradas debe abarcar a los bienes o servicios que no sean similares a
aquellos para los cuales haya sido registrada la marca de fábrica o de comercio, a condición de
que su uso indique una conexión entre esos bienes o servicios y el titular de la marca registrada y
de que sea probable que ese uso lesione los intereses del titular (párrafos 2 y 3 del artículo 16).
Los Miembros podrán establecer excepciones limitadas de los derechos conferidos por una marca
de fábrica o de comercio, por ejemplo el uso leal de términos descriptivos, a condición de que en
ellas se tengan en cuenta los intereses legítimos del titular de la marca y de terceros (artículo
17).
El registro inicial de una marca de fábrica o de comercio y cada una de las renovaciones del
registro tendrán una duración de no menos de siete años. El registro de una marca de fábrica o
de comercio será renovable indefinidamente (artículo 18).
La anulación del registro de una marca sobre la base de falta de uso sólo podrá tener lugar
después de un período ininterrumpido de tres años de falta de uso, a menos que el titular de la
marca de fábrica o de comercio demuestre que ha habido razones válidas basadas en la
existencia de obstáculos a dicho uso. Se reconocerán como razones válidas de falta de uso las
circunstancias que surjan independientemente de la voluntad del titular de la marca, como las
restricciones a la importación u otras restricciones impuestas oficialmente. Cuando esté
controlada por el titular, debe considerarse que la utilización de una marca de fábrica o de
comercio por otra persona constituye uso de la marca a los efectos de mantener el registro
(artículo 19).
Se exige asimismo que no se complique injustificablemente el uso de una marca de fábrica o de
comercio en el curso de operaciones comerciales con exigencias especiales, como por ejemplo el
uso con otra marca de fábrica o de comercio, el uso en una forma especial o el uso de una
manera que menoscabe la capacidad de la marca para distinguir los bienes o servicios (artículo
20).
Indicaciones geográficas Volver al principio
A los efectos del Acuerdo, las indicaciones geográficas se definen como indicaciones que
identifiquen un producto como originario del territorio de un Miembro o de una región o localidad
de ese territorio, cuando determinada calidad, reputación u otra característica del producto sea
imputable fundamentalmente a su origen geográfico (párrafo 1 del artículo 22). Así pues, esta
definición especifica que tanto la calidad como la reputación u otra característica de un producto
puede ser base suficiente de una indicación geográfica cuando sea imputable fundamentalmente
al origen geográfico del producto.
En relación con las indicaciones geográficas, las partes interesadas deben disponer de medios
legales para impedir la utilización de indicaciones que induzcan a error al público en cuanto al
origen geográfico del producto, así como cualquier otra utilización que constituya un acto de
competencia desleal, en el sentido del artículo 10bisdel Convenio de París (párrafo 2 del artículo
22).
Debe denegarse o invalidarse de oficio si la legislación lo permite, o a petición de una parte
interesada, el registro de una marca de fábrica o de comercio en la que se utilice una indicación
geográfica de manera que induzca a error al público en cuanto al verdadero lugar de origen
(párrafo 3 del artículo 22).
En el artículo 23 se estipula que las partes interesadas deben disponer de medios legales para
impedir la utilización de una indicación geográfica que identifique vinos para productos de ese
género que no sean originarios del lugar designado por la indicación geográfica de que se trate.
Ello es aplicable aun cuando no se induzca a error al público ni exista competencia desleal y aun
cuando se indique el verdadero origen del producto o la indicación geográfica vaya acompañada
de expresiones tales como "clase", "tipo", "estilo", "imitación" u otras análogas. Debe prestarse
una protección similar a las indicaciones geográficas que identifiquen bebidas espirituosas cuando
se utilicen para productos de ese género. Asimismo, debe prestarse la correspondiente protección
contra el registro de marcas de fábrica o de comercio.
En el artículo 24 se prevén diversas excepciones a la protección de las indicaciones geográficas.
Estas excepciones adquieren especial importancia con respecto a la protección adicional de las
indicaciones geográficas relativas a vinos y bebidas espirituosas. Por ejemplo, los Miembros no
están obligados a prestar protección a una indicación geográfica cuando se haya convertido en el
término genérico para describir al producto en cuestión (párrafo 6). Las medidas adoptadas para
aplicar estas disposiciones no lesionarán derechos a marcas de fábrica o de comercio anteriores
adquiridos de buena fe (párrafo 5). En determinadas circunstancias, podrá autorizarse el uso
continuado de una indicación geográfica con respecto a vinos o bebidas espirituosas en la misma
escala y con el mismo carácter que anteriormente (párrafo 4). Los Miembros que se acojan a
estas excepciones deben estar dispuestos a entablar negociaciones sobre su aplicación continuada
a indicaciones geográficas determinadas (párrafo 1). No podrán utilizarse esas excepciones para
reducir la protección de las indicaciones geográficas existentes con anterioridad a la entrada en
vigor del Acuerdo sobre los ADPIC (párrafo 3). El Consejo de los ADPIC mantendrá en examen la
aplicación de las disposiciones relativas a la protección de las indicaciones geográficas (párrafo
2).
Dibujos y modelos industriales Volver al principio
El párrafo 1 del artículo 25 del Acuerdo sobre los ADPIC obliga a los Miembros a prestar
protección a los dibujos y modelos industriales creados independientemente que sean nuevos u
originales. Los Miembros podrán establecer que los dibujos y modelos no son nuevos u originales
si no difieren en medida significativa de dibujos o modelos conocidos o de combinaciones de
características de dibujos o modelos conocidos. Los Miembros podrán establecer que esa
protección no se extienda a los dibujos y modelos dictados esencialmente por consideraciones
técnicas o funcionales.
En el párrafo 2 del artículo 25 figura una disposición especial encaminada a tener en cuenta el
breve ciclo de vida y el gran número de nuevos dibujos y modelos en el sector textil: las
prescripciones para conseguir la protección de esos dibujos o modelos -particularmente en lo que
se refiere a costo, examen o publicación- no deben dificultar injustificablemente las posibilidades
de búsqueda y obtención de esa protección. Los Miembros tendrán libertad para cumplir esta
obligación mediante la legislación sobre dibujos o modelos industriales o mediante la legislación
sobre el derecho de autor.
En el párrafo 1 del artículo 26 se exige a los Miembros que otorguen al titular de un dibujo o
modelo industrial protegido el derecho de impedir que terceros, sin su consentimiento,
fabriquen, vendan o importen artículos que ostenten o incorporen un dibujo o modelo que sea
una copia, o fundamentalmente una copia, del dibujo o modelo protegido, cuando esos actos se
realicen con fines comerciales.
El párrafo 2 del artículo 26 autoriza a los Miembros a prever excepciones limitadas de la
protección de los dibujos y modelos industriales, a condición de que tales excepciones no atenten
de manera injustificable contra la explotación normal de los dibujos y modelos industriales
protegidos ni causen un perjuicio injustificado a los legítimos intereses del titular del dibujo o
modelo protegido, teniendo en cuenta los intereses legítimos de terceros.
La duración de la protección prestada equivaldrá a 10 años como mínimo (párrafo 3 del
artículo 26). La expresión "equivaldrá a" permite dividir el plazo en, por ejemplo, dos períodos de
cinco años.
Patentes Volver al principio
El Acuerdo sobre los ADPIC exige a los países Miembros que otorguen patentes por todas las
invenciones, ya sean de productos o de procedimientos, en todos los campos de la tecnología sin
discriminación, con sujeción a los criterios normales de innovación, invención y aplicación
industrial. Exige asimismo que puedan obtenerse las patentes y gozarse de los derechos de
patente sin discriminación por el lugar de la invención o el hecho de que los productos sean
importados o de producción nacional (párrafo 1 del artículo 27).
Se prevén tres excepciones permisibles de la norma básica sobre patentabilidad. Una de ellas se
refiere a las invenciones contrarias al orden público o la moralidad; incluye explícitamente las
invenciones peligrosas para la salud o la vida de las personas o de los animales o la preservación
de los vegetales, o gravemente perjudiciales para el medio ambiente. El recurso a esta excepción
está sujeto a la condición de que deba también impedirse la explotación comercial de la
invención y que ello sea necesario para proteger el orden público o la moralidad (párrafo 2 del
artículo 27).
La segunda excepción consiste en que los Miembros pueden excluir de la patentabilidad los
métodos de diagnóstico, terapéuticos y quirúrgicos para el tratamiento de personas o animales
(apartado a) del párrafo 3 del artículo 27).
La tercera es que los Miembros pueden excluir las plantas y los animales, excepto los
microorganismos, y los procedimientos esencialmente biológicos para la producción de plantas o
animales que no sean procedimientos no biológicos o microbiológicos. Sin embargo, todo país que
excluya las obtenciones vegetales de la protección por medio de patentes debe prever un eficaz
sistema de protección sui generis. Por otra parte, esta disposición será objeto de examen en su
totalidad cuatro años después de la entrada en vigor del Acuerdo (apartado b) del párrafo 3 del
artículo 27).
Las patentes de productos deben conferir derechos exclusivos de fabricación, uso, oferta para la
venta, venta e importación para esos fines. La protección mediante patentes de procedimientos
debe conferir derechos no solamente sobre el uso del procedimiento sino también sobre los
productos directamente obtenidos por medio de dicho procedimiento. Los titulares de patentes
tendrán asimismo el derecho de cederlas o transferirlas por sucesión y de concertar contratos de
licencia (artículo 28).
Los Miembros podrán prever excepciones limitadas de los derechos exclusivos conferidos por una
patente, a condición de que tales excepciones no atenten de manera injustificable contra la
explotación normal de la patente ni causen un perjuicio injustificado a los legítimos intereses del
titular de la patente, teniendo en cuenta los intereses legítimos de terceros (artículo 30)
La protección conferida no expirará antes de que haya transcurrido un período de 20 años
contados a partir de la fecha de presentación de la solicitud (artículo 33).
Los Miembros exigirán al solicitante de una patente que divulgue la invención de manera
suficientemente clara y completa para que las personas capacitadas en la técnica de que se trate
puedan llevar a efecto la invención, y podrán exigir que el solicitante indique la mejor manera de
llevar a efecto la invención que conozca el inventor en la fecha de la presentación de la solicitud
o, si se reivindica la prioridad, en la fecha de prioridad reivindicada en la solicitud (párrafo 1 del
artículo 29).
Cuando el objeto de una patente sea un procedimiento para obtener un producto, las autoridades
judiciales estarán facultadas para ordenar que el demandado pruebe que el procedimiento para
obtener un producto idéntico es diferente del procedimiento patentado si se dan determinadas
circunstancias que indiquen la probabilidad de que se haya utilizado el procedimiento patentado
(artículo 34).
Se autoriza el otorgamiento obligatorio de licencias y el uso por el gobierno sin autorización del
titular de los derechos, pero con sujeción a determinadas condiciones encaminadas a proteger los
legítimos intereses del titular de los derechos. Entre esas condiciones, establecidas
principalmente en el artículo 31, figuran las siguientes: la obligación, como norma general, de
otorgar esas licencias únicamente si se han realizado intentos infructuosos de obtener una
licencia voluntaria en términos y condiciones razonables y en un plazo prudencial; la obligación
de pagar una remuneración adecuada según las circunstancias propias de cada caso, teniendo en
cuenta el valor económico de la licencia; y la prescripción de que las decisiones estén sujetas a
revisión judicial u otra revisión independiente por una autoridad superior diferente. Algunas de
esas condiciones se mitigan cuando las licencias obligatorias se emplean para poner remedio a
prácticas que se haya determinado son anticompetitivas mediante un procedimiento judicial.
Estas condiciones deben leerse conjuntamente con las disposiciones conexas del párrafo 1 del
artículo 27, en el que se exige que se pueda gozar de los derechos de patente sin discriminación
por el campo de tecnología o el hecho de que los productos sean importados o de producción
nacional.
Esquemas de trazado de los circuitos integrados Volver al principio
El artículo 35 del Acuerdo sobre los ADPIC exige a los países Miembros la protección de los
esquemas de trazado de los circuitos integrados de conformidad con las disposiciones del Tratado
IPIC (el Tratado sobre la Propiedad Intelectual respecto de los Circuitos Integrados), negociado
bajo los auspicios de la OMPI en 1989. Estas disposiciones tratan, entre otras, de las siguientes
cuestiones: definiciones de "circuito integrado" y "esquema de trazado (topografía)",
prescripciones en materia de protección, derechos exclusivos, y limitaciones, así como
explotación, registro y divulgación. Por "circuito integrado" se entiende un producto, en su forma
final o en una forma intermedia, en el que los elementos -uno de los cuales por lo menos es un
elemento activo- y algunas o la totalidad de las interconexiones están constituidos íntegramente
en o sobre un soporte y cuya finalidad es la realización de una función electrónica. Por "esquema
de trazado (topografía)" se entiende la disposición tridimensional, sea cual fuere su expresión, de
los elementos -uno de los cuales por lo menos es un elemento activo- y de algunas o la totalidad
de las interconexiones de un circuito integrado, o esa disposición tridimensional preparada para
un circuito integrado en proyecto de fabricación. La obligación de protección es aplicable a los
esquemas de trazado que sean originales, en el sentido de que sean el resultado del esfuerzo
intelectual de sus creadores, y que no sean corrientes entre los creadores de esquemas de
trazado y los fabricantes de circuitos integrados en el momento de su creación. Entre los
derechos exclusivos figuran el derecho de reproducción y el derecho de importación, venta o
distribución de otro modo con fines comerciales. Se prevén algunas limitaciones a esos derechos.
Además de exigir a los países Miembros que protejan los esquemas de trazado de los circuitos
integrados de conformidad con las disposiciones del Tratado IPIC, el Acuerdo sobre los ADPIC
aclara y desarrolla varias cuestiones: la duración de la protección (diez años en vez de ocho,
artículo 38), la aplicabilidad de la protección a artículos que contengan circuitos integrados
ilícitos (última frase del artículo 36) y el trato de los infractores que no hayan sabido que
cometían una infracción (párrafo 1 del artículo 37). En caso de concesión de licencias obligatorias
o no voluntarias de esquemas de trazado o de uso de los mismos por o para los gobiernos sin
autorización del titular del derecho, son aplicables mutatis mutandis las condiciones establecidas
en el artículo 31 del Acuerdo sobre los ADPIC, en vez de las disposiciones del Tratado IPIC sobre
licencias obligatorias (párrafo 2 del artículo 37).
Protección de la información no divulgada Volver al principio
En el Acuerdo sobre los ADPIC se exige que la información no divulgada -secretos comerciales o
conocimientos tecnoprácticos(know-how)- goce de protección. De conformidad con el párrafo 2
del artículo 39, debe prestarse protección a la información que sea secreta, que tenga un valor
comercial por ser secreta y que haya sido objeto de medidas razonables para mantenerla secreta.
No se prescribe en el Acuerdo que la información no divulgada se trate como una forma de
propiedad, pero sí se prescribe que las personas que tengan legítimamente control de esa
información tengan la posibilidad de impedir que se divulgue a terceros o sea adquirida o
utilizada por terceros sin su consentimiento de manera contraria a los usos comerciales honestos.
La expresión "de manera contraria a los usos comerciales honestos" significa prácticas tales como
el incumplimiento de contratos, el abuso de confianza, la instigación a la infracción, y también la
adquisición de información no divulgada por terceros que supieran, o que no supieran por
negligencia grave, que la adquisición implicaba tales prácticas.
El Acuerdo contiene también disposiciones sobre los datos de pruebas y otros datos no divulgados
cuya presentación exijan los gobiernos como condición para aprobar la comercialización de
productos farmacéuticos o de productos químicos agrícolas que utilizan nuevas entidades
químicas. En esas circunstancias, el gobierno Miembro de que se trate debe proteger los datos
contra todo uso comercial desleal. Además, los Miembros deben proteger esos datos de toda
divulgación, excepto cuando sea necesario para proteger al público, o salvo que se adopten
medidas para garantizar la protección de los datos contra todo uso comercial desleal.
Control de las prácticas anticompetitivas en las licencias contractuales Volver al principio
En el artículo 40 del Acuerdo sobre los ADPIC se reconoce que algunas prácticas o condiciones
relativas a la concesión de las licencias de los derechos de propiedad intelectual, que restringen
la competencia, pueden tener efectos perjudiciales para el comercio y pueden impedir la
transferencia y la divulgación de la tecnología (párrafo 1). Los países Miembros podrán adoptar,
de forma compatible con las demás disposiciones del Acuerdo, medidas apropiadas para impedir o
controlar las prácticas relativas a la concesión de licencias de los derechos de propiedad
intelectual que sean abusivas o anticompetitivas (párrafo 2). El Acuerdo establece un mecanismo
por el que todo país que desee adoptar medidas contra prácticas de ese tipo en las que
intervengan empresas de otro país Miembro podrá entablar consultas con ese otro Miembro e
intercambiar información públicamente disponible y no confidencial que sea pertinente a la
cuestión de que se trate, así como otras informaciones de que disponga ese Miembro, con arreglo
a la ley nacional y a reserva de que se concluyan acuerdos mutuamente satisfactorios sobre la
protección de su carácter confidencial por el Miembro solicitante (párrafo 3). Análogamente,
todo país cuyas empresas estén sujetas a medidas de ese tipo en otro país Miembro podrá
entablar consultas con ese Miembro (párrafo 4).



Obstáculos técnicos al comercio
Los reglamentos técnicos y las normas sobre productos pueden variar de un país a otro. La
existencia de demasiados reglamentos y normas diferentes plantea dificultades a
productores y exportadores. Si los reglamentos se establecen de manera arbitraria, pueden
utilizarse como pretexto a efectos proteccionistas.
El Acuerdo sobre Obstáculos Técnicos al Comercio trata de garantizar que los reglamentos
técnicos y las normas, así como los procedimientos de prueba y certificación, no creen
obstáculos innecesarios al comercio, pero al mismo tiempo otorga a los Miembros el
derecho de aplicar medidas para lograr objetivos legítimos de política, como la protección
de la salud y seguridad humanas o la preservación del medio ambiente.
Las subvenciones y las medidas compensatorias
El Acuerdo de la OMC sobre Subvenciones y Medidas Compensatorias somete a disciplina
la utilización de subvenciones y reglamenta las medidas que los países pueden adoptar para
contrarrestar los efectos de las subvenciones. El Acuerdo prevé que un país pueda utilizar el
procedimiento de solución de diferencias de la OMC para tratar de lograr la supresión de la
subvención o la eliminación de sus efectos desfavorables, o que el país pueda iniciar su
propia investigación y aplicar finalmente derechos especiales (“derechos compensatorios”)
a las importaciones subvencionadas que se concluya causan un perjuicio a los productores
nacionales.
Las normas de origen
Ya no es fácil determinar la procedencia de un producto en un contexto en que
las materias primas y las partes y piezas sueltas cruzan el planeta de un extremo
a otro en calidad de insumos destinados a instalaciones industriales que están
desperdigadas por todo el mundo. Las normas de origen son importantes a la hora
de recurrir a instrumentos de política comercial tales como los derechos
antidumping y compensatorios, las marcas de origen y las medidas de
salvaguardia.
COLABORACIÓN CON OTRAS ORGANIZACIONES INTERNACIONALES
La OMC y la Organización Mundial de Aduanas (OMA)
La OMC y la OMA cooperan en varias esferas, entre ellas el acceso a los mercados, el
Acuerdo sobre Tecnología de la Información (ATI), la valoración en aduana, las normas de
origen y la facilitación del comercio.
Introducción volver al principio
En la esfera del acceso a los mercados, la OMC coopera


regularmente con la Organización Mundial de Aduanas (OMA).
Esta cooperación se refiere a la clasificación de mercancías. El
personal de la OMC hace un seguimiento sistemático de la labor
de la OMA sobre la nomenclatura de la clasificación del
Sistema Armonizado, tanto para la labor del Comité de Acceso
a los Mercados como del Comité de Participantes sobre la
Expansión del Comercio de Productos de Tecnología de la
Información. Los Acuerdos sobre Valoración en Aduana y
Normas de Origen contienen disposiciones que instan al
establecimiento de comités técnicos bajo los auspicios de la
OMA acerca de esas cuestiones. El personal de la OMC
mantiene relaciones de cooperación con estos comités técnicos a
fin de examinar cuestiones relacionadas con estos Acuerdos, así
como prestar ayuda en las actividades de asistencia técnica. En
cuanto a la facilitación del comercio, funcionarios de la OMA
vienen participando desde 2005 en todas las actividades
regionales de asistencia técnica de la OMC. Además, la OMA
contribuye a la elaboración del instrumento de evaluación de las
necesidades que se está preparando específicamente para las
negociaciones sobre la facilitación del comercio del Programa
de Doha para el Desarrollo. Funcionarios de la OMA asisten
habitualmente, como observadores, a las reuniones del Grupo de
Negociación sobre la Facilitación del Comercio.

Cooperación en materia de asistencia técnica volver al principio
La gran mayoría de actividades de asistencia técnica
correspondían a la esfera de la valoración en aduana y la
facilitación del comercio. Actualmente las actividades (y el
presupuesto) se centran en las cuestiones relacionadas con las
negociaciones sobre facilitación del comercio. Puede que en el
futuro se requiera la cooperación en materia de asistencia
técnica en la esfera de las normas de origen a medida que
aumenta el número de países que negocian acuerdos de libre
comercio. La coordinación de estas actividades se realiza a
través de contactos entre los funcionarios de las respectivas
secretarías que se ocupan de la cuestión pertinente.

Listas de concesiones sobre mercancías volver al principio
La nomenclatura del Sistema Armonizado (SA) fue elaborada
por la OMA y entró en vigor el 1º de enero de 1988 en virtud de
un Convenio. Aunque el artículo II del GATT (Listas de
concesiones) no establece una nomenclatura específica para que
sea utilizada por los Miembros en este sentido, y a pesar de que
en el pasado se utilizaban otras nomenclaturas como la NAB y
la NCCA, el SA se ha convertido en la norma de facto para los
Miembros a este respecto. Al 31 de marzo de 2006, había 78
Miembros de la OMC (contando como uno las CE de los 25)
que eran partes contratantes del Convenio del SA. Además,
prácticamente la totalidad de los otros 47 Miembros de la OMC
aplican el SA a pesar de no ser partes contratantes del mismo. El
SA también ha sido utilizado por los Miembros de la OMC
como una herramienta para definir los productos comprendidos
en determinados acuerdos, el más importante de los cuales
probablemente sea el Anexo 1 del Acuerdo sobre la Agricultura.
Este Anexo define, en términos de capítulos, partidas y
subpartidas de la versión del SA de 1992, cuáles son los
productos agropecuarios. Por lo tanto, los cambios introducidos
en el SA tienen importantes consecuencias jurídicas para los
Miembros de la OMC, en particular, con respecto a sus listas.
Periódicamente, el Comité del Sistema Armonizado de la OMA
realiza un examen del SA para tener en cuenta la evolución de la
tecnología y de las pautas del comercio internacional y
recomienda ciertas modificaciones del SA. La primera serie de
cambios entró en vigor el 1º de enero de 1992 (SA92). Una
segunda serie, más sustancial, de modificaciones entró en vigor
el 1º de enero de 1996 (SA96) y una tercera, el 1º de enero de
2002 (SA 2002). Una cuarta modificación entró en vigor el 1º
de enero de 2007 (SA 2007).
Tras la entrada en vigor del SA el 1º de enero de 1988 (SA88),
se exigió que las listas anteriores a la Ronda Uruguay de las
partes contratantes del GATT que también eran partes
contratantes del Convenio del Sistema Armonizado fueran
transpuestas a la nomenclatura del SA. La “transposición” de
estas concesiones es esencial a fin de garantizar la transparencia
y previsibilidad de las concesiones, dado que de otro modo sería
muy difícil determinar si se están respetando las
consolidaciones. Por ello, el Comité de Concesiones
Arancelarias del GATT adoptó procedimientos a tal efecto en
1983.
También se utilizaron procedimientos especiales para introducir
los cambios posteriores del SA, el último de los cuales es la
decisión relativa al SA 2007 contenida en el documento
WT/L/673. La transposición de listas ha sido una cuestión cada
vez más delicada de gestionar en la OMC, dado que ha resultado
muy difícil seguir el ritmo de los cambios del SA. Se espera que
los dos últimos procedimientos que se han adoptado (WT/L/605
y WT/L/673), en los que la Secretaría de la OMC desempeña
una función más activa, ayuden a aliviar el problema y acelerar
los trabajos.

Armonización de las normas de origen volver al principio
El Comité Técnico de Normas de Origen de la OMA (CTNO) se
estableció en 1995 en virtud del Acuerdo sobre Normas de
Origen de la OMC y, desde entonces, ha llevado a cabo los
principales trabajos de armonización de las normas de origen no
preferenciales. Después de establecer el marco general de las
normas de origen armonizadas y terminar toda la labor técnica
necesaria, en junio de 1999 el CTNO remitió casi 500
cuestiones pendientes al Comité de Normas de Origen de la
OMC para que éste procediera a su examen y decidiera al
respecto. Sobre la base de estas inestimables aportaciones del
CTNO, el CNO ha trabajado duramente para concluir la labor
restante. Hasta la fecha, se han resuelto casi 400 cuestiones (el
número de cuestiones pendientes: 117) y los Miembros del
CNO están sumamente motivados para no incumplir de nuevo el
plazo para ultimar esta labor, es decir, finales de 2007.

Valoración en aduana volver al principio
El Comité Técnico de Valoración en Aduana (CTVA) de la
OMA se estableció en 1980 en virtud del Acuerdo sobre
Valoración en Aduana de la Ronda de Tokio. Desde entonces, el
CTVA y el Comité sobre Valoración en Aduana del
GATT/OMC han mantenido una excelente relación como se ha
descrito anteriormente. El Compendio de la OMA sobre
valoración en aduana contiene opiniones consultivas,
comentarios, notas explicativas y estudios de casos prácticos
adoptados por el CTVA, que proporciona directrices sumamente
útiles para abordar diversas cuestiones técnicas relacionadas con
la valoración en aduana.

El ATI y la OMA volver al principio
La segunda frase del párrafo 5 del Anexo del Acuerdo sobre
Tecnología de la Información dice lo siguiente:
“Los participantes se fijan el objetivo común de establecer, en su
caso, una clasificación común para esos productos dentro de la
nomenclatura actual del SA, tomando en consideración las
interpretaciones y decisiones del Consejo de Cooperación
Aduanera (conocido también como Organización Mundial de
Aduanas u “OMA”). En caso de que persista una discrepancia
en cuanto a la clasificación, los participantes examinarán la
posibilidad de hacer una propuesta conjunta a la OMA con
respecto a la actualización de la nomenclatura existente del SA o
a la solución de la discrepancia en la interpretación de la
nomenclatura del SA.”
El Comité del ATI mantiene muy buenas relaciones con la
OMA, en particular su Comité del Sistema Armonizado. En
2004, el Comité del ATI pidió al Comité del SA que
proporcionara su opinión sobre la clasificación de los
“adaptadores multimedia”. Desde entonces, la secretaría de la
OMA ha informado periódicamente a la OMC sobre las
deliberaciones relativas a los “adaptadores multimedia” en el
Comité del SA.
Los cambios del SA también han repercutido en la cobertura de
productos del ATI. Varios códigos de productos enumerados en
los anexos del ATI se ven afectados por los cambios del SA
introducidos en 2002 (SA 2002) y dos tercios de los códigos se
ven afectados por los cambios que entraron en vigor el 1º de
enero de 2007 (SA 2007). El Comité del ATI ya ha empezado a
debatir la manera de actualizar la lista de productos sobre la
base de las nuevas nomenclaturas, pero resultaba muy difícil
alcanzar un acuerdo debido a la complejidad de los cambios del
SA y los restantes problemas de clasificación en el marco de la
antigua nomenclatura (SA 1996). Si bien estos cambios son
útiles, no resuelven necesariamente los problemas existentes en
el ATI, y la aplicación de algunos de estos cambios puede
representar un reto para mantener los compromisos originales
basados en el SA 96.

Facilitación del comercio volver al principio
La cooperación en materia de facilitación del comercio es
especialmente estrecha y productiva. La participación periódica
en reuniones clave, las contribuciones sustantivas a las
negociaciones de la OMC y la amplia colaboración en la esfera
de la asistencia técnica demuestran la constructiva relación que
existe entre ambas organizaciones y sus capacidades
complementarias.
Cuando ya tenía la condición de observador en la labor
preliminar de la OMC de preparación de las negociaciones, la
Organización Mundial de Aduanas (OMA) empezó a participar
regularmente en el Grupo de Negociación sobre la Facilitación
del Comercio desde que este inició sus actividades. Las
contribuciones abarcan desde el asesoramiento técnico y la
preparación de herramientas auxiliares hasta la amplia
participación en las actividades de asistencia técnica realizadas
en todo el mundo.
Los amplios conocimientos técnicos de la OMA, en cuyo seno
existen varios instrumentos fundamentales en materia de
aduanas, la convierten en un interlocutor ideal para las
iniciativas en curso de la OMC en esta esfera.
Es probable que siga aumentando el número de actividades
comunes si ambas organizaciones inician un amplio programa
de evaluación de las necesidades y los costos, junto con el
Banco Mundial y otros interlocutores internacionales en la
materia. El objetivo es proporcionar a los gobiernos información
sobre sus necesidades a fin de aplicar los posibles resultados de
las negociaciones sobre facilitación del comercio en lo que
respecta a las medidas concretas que deben adoptarse. Una
herramienta clave para el análisis se encuentra en su última
etapa de preparación y actualmente está siendo probada sobre el
terreno. La versión definitiva será utilizada para realizar una
serie de evaluaciones nacionales y regionales en los meses
venideros.
La cooperación también se da en forma de actividades conjuntas
en el marco de la Asociación Mundial para la Facilitación.
Destinada a aumentar la coherencia y mejorar la coordinación,
la Asociación Mundial para la Facilitación proporciona un foro
para elaborar respuestas conjuntas a los numerosos retos que se
plantean en la esfera de la facilitación del comercio.
Valoración en aduana
El proceso de estimación del valor de un producto en aduana plantea problemas a los
importadores que pueden ser tan graves como el derecho real aplicado. El Acuerdo de la
OMC sobre Valoración en Aduana tiene por objeto establecer un sistema equitativo,
uniforme y neutro de valoración en aduana de las mercancías: un sistema que se ajusta a las
realidades comerciales y que prescribe la utilización de valores arbitrarios o ficticios. El
Comité de Valoración en Aduana del Consejo del Comercio de Mercancías se ocupa de la
labor realizada en la OMC en la esfera de la valoración en aduana.

Qué se entiende por "derechos de propiedad intelectual"?

Los derechos de propiedad intelectual son aquellos que se confieren a las personas sobre las
creaciones de su mente. Suelen dar al creador derechos exclusivos sobre la utilización de su
obra por un plazo determinado.



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Habitualmente, los derechos de propiedad intelectual se dividen en dos sectores principales:

(i) Derecho de autor y derechos con él relacionados. Volver al principio

Los derechos de los autores de obras literarias y artísticas (por ejemplo, libros y demás
obras escritas, composiciones musicales, pinturas, esculturas, programas de ordenador y
películas cinematográficas) están protegidos por el derecho de autor por un plazo mínimo
de 50 años después de la muerte del autor.

También están protegidos por el derecho de autor y los derechos con él relacionados
(denominados a veces derechos "conexos") los derechos de los artistas intérpretes o
ejecutantes (por ejemplo, actores, cantantes y músicos), los productores de fonogramas
(grabaciones de sonido) y los organismos de radiodifusión. El principal objetivo social de la
protección del derecho de autor y los derechos conexos es fomentar y recompensar la labor
creativa.

(ii) Propiedad industrial. Volver al principio

Conviene dividir la propiedad industrial en dos esferas principales:

Una de ellas se caracteriza por la protección de signos distintivos, en particular marcas
de fábrica o de comercio (que distinguen los bienes o servicios de una empresa de los de
otras empresas) e indicaciones geográficas (que identifican un producto como originario de
un lugar cuando una determinada característica del producto es imputable
fundamentalmente a su origen geográfico).

La protección de esos signos distintivos tiene por finalidad estimular y garantizar una
competencia leal y proteger a los consumidores, haciendo que puedan elegir con
conocimiento de causa entre diversos productos o servicios. La protección puede durar
indefinidamente, siempre que el signo en cuestión siga siendo distintivo.

Otros tipos de propiedad industrial se protegen fundamentalmente para estimular la
innovación, la invención y la creación de tecnología. A esta categoría pertenecen las
invenciones (protegidas por patentes), los dibujos y modelos industriales y los secretos
comerciales.

El objetivo social es proteger los resultados de las inversiones en el desarrollo de nueva
tecnología, con el fin de que haya incentivos y medios para financiar las actividades de
investigación y desarrollo.

Un régimen de propiedad intelectual efectivo debe también facilitar la transferencia de
tecnología en forma de inversiones extranjeras directas, empresas conjuntas y concesión de
licencias.

La protección suele prestarse por un plazo determinado (habitualmente 20 años en el
caso de las patentes).

Si bien los objetivos sociales fundamentales de la protección de la propiedad intelectual son
los indicados supra, cabe también señalar que los derechos exclusivos conferidos están por
lo general sujetos a una serie de limitaciones y excepciones encaminadas a establecer el
equilibrio requerido entre los legítimos intereses de los titulares de los derechos y de los
usuarios.

Comités

La labor dedicada específicamente a los países en desarrollo en la propia OMC puede dividirse en
dos amplias esferas: i) labor de los comités de la OMC (presente epígrafe), y ii) formación
impartida a funcionarios gubernamentales (y otras personas) por la Secretaría de la OMC con
arreglo a lo establecido por el Comité de Comercio y Desarrollo.

Comité de Comercio y Desarrollo volver al principio

El Comité de Comercio y Desarrollo, de la OMC, tiene un amplio mandato. Entre los temas
generales que ha abordado con carácter prioritario figuran los siguientes: cómo se aplican las
disposiciones en favor de los países en desarrollo, directrices para la cooperación técnica, mayor
participación de los países en desarrollo en el sistema de comercio, y posición de los países menos
adelantados.

Asimismo, los países Miembros tienen que comunicar a la OMC los programas especiales que
incluyan concesiones comerciales a favor de los productos procedentes de países en desarrollo, así
como los acuerdos regionales entre países en desarrollo. El Comité de Comercio y Desarrollo se
ocupa de las notificaciones de: programas del Sistema Generalizado de Preferencias (en los que los
países desarrollados reducen sus obstáculos al comercio con carácter preferencial en el caso de los
productos procedentes de países en desarrollo) acuerdos preferenciales entre países en
desarrollo: por ejemplo, MERCOSUR (Mercado Común del Sur, de América Latina), Mercado
Común para el África Oriental y Meridional (COMESA) y Zona de Libre Comercio de la ASEAN
(AFTA)

Subcomité de Países Menos Adelantados volver al principio

El Subcomité de Países Menos Adelantados rinde informe al Comité de Comercio y Desarrollo,
pero constituye un órgano importante por sí mismo. Su labor se centra en dos cuestiones
relacionadas entre sí: mo dos de integrar a los países menos adelantados en el sistema
multilateral de comercio

Cooperación técnica El Subcomité examina asimismo periódicamente cómo se aplican las
disposiciones especiales en favor de los países menos adelantados contenidas en los Acuerdos de
la OMC.

Comités establecidos en el marco del Programa de Doha volver al principio

La Conferencia Ministerial de Doha, celebrada en noviembre de 2001, añadió nuevas tareas y
algunos grupos de trabajo nuevos. El Comité de Comercio y Desarrollo se reúne en “Sesión
Extraordinaria” para ocuparse de la labor que le ha sido encomendada en el Programa de Doha
para el Desarrollo. Los Ministros establecieron también Grupos de Trabajos sobre Comercio,
Deuda y Finanzas y sobre Comercio y Transferencia de Tecnología. (Para más detalles, véase el
capítulo sobre el Programa de Doha.)
Acuerdos plurilaterales: de participación minoritaria
La gran mayoría de los Miembros suscriben todos los Acuerdos de la OMC. No obstante,
tras la Ronda Uruguay quedaron cuatro Acuerdos, negociados originalmente en la Ronda
de Tokio, cuyo número de signatarios era más reducido y a los que se denomina “acuerdos
plurilaterales”. Todos los demás Acuerdos negociados en la Ronda de Tokio pasaron a ser
obligaciones multilaterales (es decir, obligaciones que han de cumplir todos los Miembros
de la OMC) cuando se estableció en 1995 la Organización Mundial del Comercio. Esos
cuatro Acuerdos eran los siguientes:

Solución de diferencias

Las diferencias en general y cómo se resuelven en la OMC y su Órgano de Solución de
Diferencias
Las nuevas negociaciones acerca del Entendimiento sobre Solución de Diferencias
Diferencias concretas: Las diferencias

El procedimiento previsto por la OMC para resolver los desacuerdos comerciales en el marco del
Entendimiento sobre Solución de Diferencias es vital para garantizar el cumplimiento de las
normas y asegurar así la fluidez del comercio.

Se plantea una diferencia cuando un gobierno Miembro considera que otro gobierno Miembro
está infringiendo un acuerdo o un compromiso que había contraído en el marco de la OMC. Los
Acuerdos de la OMC son obra de los propios gobiernos Miembros: los acuerdos son el resultado
de las negociaciones de los Miembros. La responsabilidad de la solución de las diferencias recae
asimismo en última instancia en los gobiernos Miembros a través del Órgano de Solución de
Diferencias.

Existe una página Web sobre cada una de las diferencias planteadas en el marco de la OMC. Las
opciones de búsqueda que figuran más abajo ofrecen enlaces a esas páginas.

El Consejo General de la OMC

El Consejo General es el órgano decisorio de más alto nivel de la OMC en Ginebra. Se reúne
periódicamente para desempeñar las funciones de la OMC. Está compuesto por representantes
(generalmente embajadores o funcionarios de rango equivalente) de todos los Miembros y tiene
la facultad de actuar en representación de la Conferencia Ministerial que se reúne únicamente una
vez cada dos años. La Presidenta actual es la Excma. Sra. Embajadora Elin Johansen (Noruega).

El Consejo General se reúne asimismo, en virtud de mandatos diferentes, como Órgano de
Solución de Diferencias y como Órgano de Examen de las Políticas Comerciales.
Exámenes de las Políticas Comerciales
La vigilancia de las políticas comerciales nacionales constituye una actividad de
importancia fundamental en la labor de la OMC. El núcleo de esta labor es el Mecanismo
de Examen de las Políticas Comerciales (MEPC). Todos los Miembros de la OMC son
objeto de examen, si bien la frecuencia con que se realiza el examen de cada país depende
de su nivel de participación en el comercio mundial.

SOLUCIÓN DE DIFERENCIAS: ÓRGANO DE APELACIÓN
Órgano de Apelación
El Órgano de Apelación fue establecido en 1995 de conformidad con el artículo 17 del
Entendimiento relativo a las normas y procedimientos por los que se rige la solución de
diferencias (ESD). Es un órgano permanente integrado por siete personas, que entiende en
las apelaciones de los informes emitidos por los grupos especiales en diferencias planteadas
por los Miembros de la OMC. El Órgano de Apelación puede confirmar, modificar o
revocar las constataciones y conclusiones jurídicas de un grupo especial, y los informes del
Órgano de Apelación, una vez adoptados por el Órgano de Solución de Diferencias (OSD),
deben ser aceptados por las partes de la diferencia. El Órgano de Apelación tiene su sede en
Ginebra, Suiza.

Comercio de servicios
Los servicios, de arquitectura a telecomunicaciones por correo vocal y transporte espacial,
constituyen el componente mayor y más dinámico de las economías de los países
desarrollados y en desarrollo. No sólo revisten importancia por sí mismos sino que además
son insumos esenciales en la producción de la mayoría de las mercancías. Su inclusión en la
Ronda Uruguay de negociaciones comerciales llevó al establecimiento del Acuerdo
General sobre el Comercio de Servicios (AGCS). Desde enero de 2000 son objeto de
negociaciones comerciales multilaterales.

El Consejo del Comercio de Servicios, sus Comités y
otros órganos subsidiarios
El Consejo del Comercio de Servicios funciona bajo la orientación del Consejo
General y se encarga de supervisar el funcionamiento del Acuerdo General sobre
el Comercio de Servicios (AGCS). Está abierto a todos los Miembros de la OMC y
puede establecer los órganos subsidiarios que estime apropiados
Las negociaciones sobre los servicios
En el Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios(AGCS) se encomienda a los
gobiernos Miembros de la OMC liberalizar progresivamente el comercio de servicios
mediante sucesivas rondas de negociaciones. Con arreglo al mandato del artículo XIX, la
ronda de negociaciones más reciente comenzó en enero de 2000. En marzo de 2001 el
Consejo del Comercio de Servicios adoptó las Directrices y procedimientos para las
negociaciones sobre el comercio de servicios. En la Conferencia Ministerial de Doha,
celebrada en noviembre de 2001, las negociaciones sobre los servicios pasaron a formar
parte del “todo único”, en el marco del Programa de Doha para el Desarrollo. Conforme al
principio del “todo único” todos los temas objeto de las negociaciones han de concluirse al
mismo tiempo
La Declaración de Doha explicada
La Declaración de la Cuarta Conferencia Ministerial, celebrada en Doha
(Qatar) en noviembre de 2001, contiene el mandato para las negociaciones
sobre una serie de cuestiones y para otros trabajos, entre ellos las cuestiones
relativas a la aplicación de los acuerdos.
Las negociaciones se celebran en el Comité de Negociaciones Comerciales
y sus órganos subsidiarios. Otras actividades que figuran en el programa de
trabajo tienen lugar en los demás consejos y comités de la OMC.
Esta es una explicación no oficial de lo que dispone la Declaración.
Declaración ministerial

Adoptada el 14 de noviembre de 2001
1. El sistema multilateral de comercio plasmado en la Organización Mundial del Comercio ha
contribuido de manera significativa al crecimiento económico, el desarrollo y el empleo a lo largo
de los últimos 50 años. Estamos resueltos, en particular ante la desaceleración de la economía
mundial, a mantener el proceso de reforma y liberalización de las políticas comerciales, para
garantizar así que el sistema cumpla plenamente la parte que le corresponde en la tarea de
favorecer la recuperación, el crecimiento y el desarrollo. En consecuencia, reafirmamos
enérgicamente los principios y objetivos enunciados en el Acuerdo de Marrakech por el que se
establece la Organización Mundial del Comercio, y nos comprometemos a rechazar todo recurso
al proteccionismo.
2. El comercio internacional puede desempeñar una función de importancia en la promoción del
desarrollo económico y el alivio de la pobreza. Reconocemos la necesidad de que todos nuestros
pueblos se beneficien del aumento de las oportunidades y los avances del bienestar que genera el
sistema multilateral de comercio. La mayoría de los Miembros de la OMC son países en desarrollo.
Pretendemos poner sus necesidades e intereses en el centro del Programa de Trabajo adoptado
en la presente Declaración. Recordando el preámbulo del Acuerdo de Marrakech, continuaremos
realizando esfuerzos positivos para que los países en desarrollo, y especialmente los menos
adelantados, obtengan una parte del incremento del comercio internacional que corresponda a
las necesidades de su desarrollo económico. A ese respecto, serán factores importantes el acceso
mejorado a los mercados, las normas equilibradas y los programas de asistencia técnica y de
creación de capacidad con objetivos bien definidos y financiación sostenible.
3. Reconocemos la particular vulnerabilidad de los países menos adelantados y las dificultades
estructurales especiales con que tropiezan en la economía mundial. Estamos comprometidos a
hacer frente a la marginación de los países menos adelantados en el comercio internacional y a
mejorar su participación efectiva en el sistema multilateral de comercio. Recordamos los
compromisos asumidos por los Ministros en nuestras reuniones de Marrakech, Singapur y Ginebra,
y por la comunidad internacional en la Tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre los
Países Menos Adelantados celebrada en Bruselas, para ayudar a los países menos adelantados a
lograr una integración provechosa y significativa en el sistema multilateral de comercio y en la
economía mundial. Estamos resueltos a que la OMC cumpla su cometido desarrollando
eficazmente esos compromisos en el marco del Programa de Trabajo que establecemos.
4. Recalcamos nuestra fidelidad a la OMC como único foro para la elaboración de normas
comerciales y la liberalización del comercio a escala mundial, reconociendo asimismo que los
acuerdos comerciales regionales pueden desempeñar un papel importante en la promoción de la
liberalización y expansión del comercio y en el fomento del desarrollo.
5. Somos conscientes de que no es posible hacer frente sólo con medidas adoptadas en el campo
del comercio a los desafíos que se plantean a los Miembros en un entorno internacional en rápida
evolución. Continuaremos trabajando junto con las instituciones de Bretton Woods en pro de una
mayor coherencia en la formulación de la política económica a escala mundial.
6. Reafirmamos decididamente nuestro compromiso con el objetivo del desarrollo sostenible,
enunciado en el preámbulo del Acuerdo de Marrakech. Estamos convencidos de que los objetivos
de respaldar y salvaguardar un sistema multilateral de comercio abierto y no discriminatorio y de
actuar para la protección del medio ambiente y la promoción del desarrollo sostenible pueden y
deben apoyarse mutuamente. Tomamos nota de los esfuerzos de los Miembros por realizar, sobre
una base voluntaria, evaluaciones ambientales a nivel nacional de las políticas comerciales.
Reconocemos que, en virtud de las normas de la OMC, no deberá impedirse a ningún país que
adopte medidas para la protección de la salud y la vida de las personas y los animales o la
preservación de los vegetales, o para la protección del medio ambiente, a los niveles que
considere apropiados, a reserva de la prescripción de que esas medidas no se apliquen de manera
que constituya un medio de discriminación arbitrario o injustificable entre los países en que
prevalezcan las mismas condiciones, o una restricción encubierta del comercio internacional, y
de que en lo demás sean conformes a las disposiciones de los Acuerdos de la OMC. Acogemos
favorablemente la continuación de la cooperación con el PNUMA y otras organizaciones
intergubernamentales que se ocupan del medio ambiente. Alentamos los esfuerzos destinados a
promover la cooperación entre la OMC y las organizaciones internacionales pertinentes que se
ocupan del medio ambiente y del desarrollo, especialmente en la preparación de la Cumbre
Mundial sobre el Desarrollo Sostenible que se celebrará en Johannesburgo, Sudáfrica, en
septiembre de 2002.
7. Reafirmamos el derecho que asiste a los Miembros en virtud del Acuerdo General sobre el
Comercio de Servicios de reglamentar el suministro de servicios y establecer nuevas
reglamentaciones al respecto.
8. Reafirmamos la declaración que formulamos en la Conferencia Ministerial de Singapur con
respecto a las normas fundamentales del trabajo internacionalmente reconocidas. Tomamos nota
de la labor en curso en la Organización Internacional del Trabajo (OIT) acerca de la dimensión
social de la globalización.
9. Tomamos nota con particular satisfacción de que la presente Conferencia ha llevado a término
los procedimientos de adhesión a la OMC de China y el Taipei Chino. También acogemos con
satisfacción la adhesión como nuevos Miembros, desde nuestro pasado período de sesiones, de
Albania, Croacia, Georgia, Jordania, Lituania, Moldova y Omán, y tomando nota de los amplios
compromisos en materia de acceso a los mercados ya contraídos por esos países en el momento
de la adhesión. Estas adhesiones fortalecerán en alto grado el sistema multilateral de comercio,
como lo harán las de los 28 países que actualmente negocian la suya. Atribuimos, por
consiguiente, gran importancia a que los procedimientos de adhesión se concluyan lo más
rápidamente posible. En particular, estamos comprometidos a acelerar la adhesión de los países
menos adelantados.
10. Reconociendo los desafíos que plantea el número cada vez mayor de Miembros de la OMC,
confirmamos nuestra responsabilidad colectiva de velar por la transparencia interna y por la
participación efectiva de todos los Miembros. Al tiempo que subrayamos el carácter
intergubernamental de la Organización, estamos comprometidos a hacer más transparentes las
actividades de la OMC, incluso mediante la difusión más eficaz y rápida de la información, y a
mejorar el diálogo con el público. Por lo tanto, continuaremos promoviendo a nivel nacional y
multilateral una mejor comprensión pública de la OMC y dando a conocer los beneficios de un
sistema multilateral de comercio liberal y basado en normas.
11. En vista de estas consideraciones, convenimos en emprender el Programa de Trabajo amplio
y equilibrado que se enuncia a continuación. Éste comprende un programa de negociación
ampliado y otras decisiones y actividades importantes, necesarias para hacer frente a los desafíos
que tiene ante sí el sistema multilateral de comercio.
PROGRAMA DE TRABAJO
Cuestiones y preocupaciones relatives a la aplicación volver al principio
12. Atribuimos la máxima importancia a las cuestiones y preocupaciones relativas a la aplicación
planteadas por los Miembros y estamos resueltos a hallar soluciones apropiadas para ellas. A este
respecto, y teniendo en cuenta las Decisiones del Consejo General de 3 de mayo y 15 de
diciembre de 2000, adoptamos además la Decisión sobre las cuestiones y preocupaciones relativas
a la aplicación que figura en el documento WT/MIN(01)/17 con objeto de abordar cierto número
de problemas de aplicación con que tropiezan los Miembros. Convenimos en que las negociaciones
sobre las cuestiones pendientes relativas a la aplicación serán parte integrante del programa de
trabajo que establecemos, y en que los acuerdos a que se llegue en una etapa inicial de dichas
negociaciones se tratarán de conformidad con las disposiciones del párrafo 47 infra. A tal efecto,
procederemos del modo siguiente: a) en los casos en que establecemos un mandato de
negociación específico en la presente Declaración, las cuestiones de aplicación pertinentes se
tratarán con arreglo a ese mandato; b) las demás cuestiones pendientes relativas a la aplicación
serán tratadas con carácter prioritario por los órganos competentes de la OMC, que, no más tarde
del final de 2002, presentarán informe al Comité de Negociaciones Comerciales, establecido en
virtud del párrafo 46 infra, con miras a una acción apropiada.

Agricultura volver al principio
13. Reconocemos la labor ya realizada en las negociaciones iniciadas a principios de 2000 en
virtud del artículo 20 del Acuerdo sobre la Agricultura, incluido el gran número de propuestas de
negociación presentadas en nombre de un total de 121 Miembros. Recordamos el objetivo a largo
plazo, mencionado en el Acuerdo, de establecer un sistema de comercio equitativo y orientado al
mercado mediante un programa de reforma fundamental que abarque normas reforzadas y
compromisos específicos sobre la ayuda y la protección para corregir y prevenir las restricciones y
distorsiones en los mercados agropecuarios mundiales. Reconfirmamos nuestra adhesión a dicho
programa. Basándonos en la labor llevada a cabo hasta la fecha y sin prejuzgar el resultado de las
negociaciones nos comprometemos a celebrar negociaciones globales encaminadas a lograr:
mejoras sustanciales del acceso a los mercados; reducciones de todas las formas de subvenciones
a la exportación, con miras a su remoción progresiva; y reducciones sustanciales de la ayuda
interna causante de distorsión del comercio. Convenimos en que el trato especial y diferenciado
para los países en desarrollo será parte integrante de todos los elementos de las negociaciones y
se incorporará a las Listas de concesiones y compromisos y, según proceda, a las normas y
disciplinas que han de negociarse, de modo que sea operacionalmente efectivo y permita a los
países en desarrollo tener efectivamente en cuenta sus necesidades en materia de desarrollo, con
inclusión de la seguridad alimentaria y el desarrollo rural. Tomamos nota de las preocupaciones
no comerciales recogidas en las propuestas de negociación presentadas por los Miembros y
confirmamos que en las negociaciones se tendrán en cuenta las preocupaciones no comerciales
conforme a lo previsto en el Acuerdo sobre la Agricultura.
14. Las modalidades para los nuevos compromisos, con inclusión de disposiciones en materia de
trato especial y diferenciado, se establecerán no más tarde del 31 de marzo de 2003. Los
participantes presentarán sus proyectos de Listas globales basadas en esas modalidades no más
tarde de la fecha del quinto período de sesiones de la Conferencia Ministerial. Las negociaciones,
con inclusión de las relativas a las normas y disciplinas y los textos jurídicos conexos, se
concluirán como parte y en la fecha de conclusión del programa de negociación en su conjunto.

Sevicios volver al principio
15. Las negociaciones sobre el comercio de servicios se llevarán a cabo con el propósito de
promover el crecimiento económico de todos los interlocutores comerciales y el desarrollo de los
países en desarrollo y menos adelantados. Reconocemos la labor ya realizada en las
negociaciones, iniciadas en enero de 2000 en virtud del artículo XIX del Acuerdo General sobre el
Comercio de Servicios, y el gran número de propuestas presentadas por los Miembros sobre una
amplia variedad de sectores y varias cuestiones horizontales, así como sobre el movimiento de
personas físicas. Reafirmamos que las Directrices y procedimientos para las negociaciones sobre
el comercio de servicios, adoptadas por el Consejo del Comercio de Servicios el 28 de marzo
de 2001, constituyen la base para la continuación de las negociaciones con miras a la consecución
de los objetivos del Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios, establecidos en el
preámbulo y en los artículos IV y XIX de dicho Acuerdo. Los participantes presentarán las
peticiones iniciales de compromisos específicos no más tarde del 30 de junio de 2002 y las ofertas
iniciales no más tarde del 31 de marzo de 2003.

Acceso a los mercados para los productos no agrícolas volver al principio
16. Convenimos en celebrar negociaciones que tendrán por finalidad, según modalidades que se
acordarán, reducir o, según proceda, eliminar los aranceles, incluida la reducción o eliminación
de las crestas arancelarias, los aranceles elevados y la progresividad arancelaria, así como los
obstáculos no arancelarios, en particular respecto de los productos cuya exportación interesa a
los países en desarrollo. La cobertura de productos será amplia y sin exclusiones a priori. En las
negociaciones se tendrán plenamente en cuenta las necesidades e intereses especiales de los
países en desarrollo y menos adelantados participantes, previendo, entre otras cosas, que no
haya una reciprocidad plena en los compromisos de reducción, de conformidad con las
disposiciones pertinentes del artículo XXVIIIbis del GATT de 1994 y las disposiciones citadas en el
párrafo 50 infra. A tal fin, las modalidades que se acuerden incluirán estudios y medidas de
creación de capacidad apropiados destinados a ayudar a los países menos adelantados a
participar efectivamente en las negociaciones.

Aspectos de los derechos de propiedad intelectual relacionados con el comercio volver al principio
17. Recalcamos la importancia que atribuimos a que el Acuerdo relativo a los Aspectos de los
Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (Acuerdo sobre los ADPIC) se
interprete y aplique de manera que apoye la salud pública, promoviendo tanto el acceso a los
medicamentos existentes como la investigación y desarrollo de nuevos medicamentos, y, a este
respecto, adoptamos una Declaración aparte.
18. Con miras a completar la labor iniciada en el Consejo de los Aspectos de los Derechos de
Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (Consejo de los ADPIC) sobre la aplicación del
párrafo 4 del artículo 23, convenimos en negociar el establecimiento de un sistema multilateral
de notificación y registro de las indicaciones geográficas de vinos y bebidas espirituosas para el
quinto período de sesiones de la Conferencia Ministerial. Tomamos nota de que las cuestiones
relativas a la extensión de la protección de las indicaciones geográficas prevista en el artículo 23
a productos distintos de los vinos y las bebidas espirituosas se abordarán en el Consejo de los
ADPIC de conformidad con el párrafo 12 de la presente Declaración.
19. Encomendamos al Consejo de los ADPIC que, al llevar adelante su programa de trabajo,
incluso en el marco del examen previsto en el párrafo 3 b) del artículo 27, del examen de la
aplicación del Acuerdo sobre los ADPIC previsto en el párrafo 1 del artículo 71 y de la labor
prevista en cumplimiento del párrafo 12 de la presente Declaración, examine, entre otras cosas,
la relación entre el Acuerdo sobre los ADPIC y el Convenio sobre la Diversidad Biológica, la
protección de los conocimientos tradicionales y el folclore, y otros nuevos acontecimientos
pertinentes señalados por los Miembros de conformidad con el párrafo 1 del artículo 71. Al
realizar esta labor, el Consejo de los ADPIC se regirá por los objetivos y principios enunciados en
los artículos 7 y 8 del Acuerdo sobre los ADPIC y tendrá plenamente en cuenta la dimensión de
desarrollo.

Relación entre comercio e inversiones volver al principio
20. Reconociendo las razones en favor de un marco multilateral destinado a asegurar condiciones
transparentes, estables y previsibles para las inversiones transfronterizas a largo plazo, en
particular las inversiones extranjeras directas, que contribuirá a la expansión del comercio, y la
necesidad de potenciar la asistencia técnica y la creación de capacidad en esta esfera, como se
indica en el párrafo 21, convenimos en que después del quinto período de sesiones de la
Conferencia Ministerial se celebrarán negociaciones sobre la base de una decisión que se ha de
adoptar, por consenso explícito, en ese período de sesiones respecto de las modalidades de las
negociaciones.
21. Reconocemos las necesidades de los países en desarrollo y menos adelantados de potenciar
el apoyo a la asistencia técnica y la creación de capacidad en esta esfera, incluidos el análisis y
la formulación de políticas para que puedan evaluar mejor las consecuencias de una cooperación
multilateral más estrecha para sus políticas y objetivos de desarrollo, y el desarrollo institucional
y humano. A tal fin, trabajaremos en cooperación con otras organizaciones intergubernamentales
pertinentes, incluida la UNCTAD, y por conducto de los canales regionales y bilaterales
apropiados, para facilitar una asistencia reforzada y dotada de recursos suficientes en respuesta
a dichas necesidades.
22. En el período que transcurra hasta el quinto período de sesiones, la labor ulterior en el
Grupo de Trabajo sobre la Relación entre Comercio e Inversiones se centrará en la aclaración de
lo siguiente: alcance y definición; transparencia; no discriminación; modalidades de compromisos
previos al establecimiento basados en un enfoque de listas positivas del tipo previsto en el AGCS;
disposiciones sobre el desarrollo; excepciones y salvaguardias por razones de balanza de pagos; y
celebración de consultas y solución de diferencias entre los Miembros. Cualquier marco posible
deberá reflejar de forma equilibrada los intereses de los países de origen y los países receptores,
y tener debidamente en cuenta las políticas y objetivos de desarrollo de los gobiernos receptores
así como su derecho a reglamentar en función del interés público. Deberán tenerse en cuenta
como parte integrante de cualquier marco posible las necesidades especiales de desarrollo,
comercio y finanzas de los países en desarrollo y menos adelantados, lo que deberá hacer posible
que los Miembros contraigan obligaciones y compromisos proporcionales a sus necesidades y
circunstancias individuales. Deberá prestarse la debida consideración a otras disposiciones
pertinentes de la OMC. Deberán tenerse en cuenta, según proceda, los acuerdos bilaterales y
regionales vigentes sobre inversiones.

Interaccíon entre comercio y política de competencia volver al principio
23. Reconociendo las razones en favor de un marco multilateral destinado a mejorar la
contribución de la política de competencia al comercio internacional y al desarrollo, y la
necesidad de potenciar la asistencia técnica y la creación de capacidad en esta esfera, como se
indica en el párrafo 24, convenimos en que después del quinto período de sesiones de la
Conferencia Ministerial se celebrarán negociaciones sobre la base de una decisión que se ha de
adoptar, por consenso explícito, en ese período de sesiones respecto de las modalidades de las
negociaciones.
24. Reconocemos las necesidades de los países en desarrollo y menos adelantados de potenciar
el apoyo a la asistencia técnica y la creación de capacidad en esta esfera, incluidos el análisis y
la formulación de políticas para que puedan evaluar mejor las consecuencias de una cooperación
multilateral más estrecha para sus políticas y objetivos de desarrollo, y el desarrollo institucional
y humano. A tal fin, trabajaremos en cooperación con otras organizaciones intergubernamentales
pertinentes, incluida la UNCTAD, y por conducto de los canales regionales y bilaterales
apropiados, para facilitar una asistencia reforzada y dotada de recursos suficientes en respuesta
a dichas necesidades.
25. En el período que transcurra hasta el quinto período de sesiones, la labor ulterior en el
Grupo de Trabajo sobre la Interacción entre Comercio y Política de Competencia se centrará en
la aclaración de lo siguiente: principios fundamentales, incluidas la transparencia, la no
discriminación y la equidad procesal, y disposiciones sobre los cárteles intrínsecamente nocivos;
modalidades de cooperación voluntaria; y apoyo para el fortalecimiento progresivo de las
instituciones encargadas de la competencia en los países en desarrollo mediante la creación de
capacidad. Se tendrán plenamente en cuenta las necesidades de los países en desarrollo y menos
adelantados participantes y se preverá la flexibilidad apropiada para tratarlas.

Transparencia de la contratación pública volver al principio
26. Reconociendo las razones en favor de un acuerdo multilateral relativo a la transparencia de
la contratación pública y la necesidad de potenciar la asistencia técnica y la creación de
capacidad en esta esfera, convenimos en que después del quinto período de sesiones de la
Conferencia Ministerial se celebrarán negociaciones sobre la base de una decisión que se ha de
adoptar, por consenso explícito, en ese período de sesiones respecto de las modalidades de las
negociaciones. En dichas negociaciones se desarrollarán los progresos realizados hasta ese
momento en el Grupo de Trabajo sobre la Transparencia de la Contratación Pública y se tendrán
en cuenta las prioridades de los participantes en materia de desarrollo, especialmente las de los
países menos adelantados participantes. Las negociaciones se limitarán a los aspectos relativos a
la transparencia y por consiguiente no restringirán las posibilidades de los países de dar
preferencia a los suministros y proveedores nacionales. Nos comprometemos a asegurar la
asistencia técnica y el apoyo a la creación de capacidad adecuados, durante las negociaciones y
después de su conclusión.

Facilitación del comercio volver al principio
27. Reconociendo las razones en favor de agilizar aún más el movimiento, el despacho de aduana
y la puesta en circulación de mercancías, incluidas las mercancías en tránsito, y la necesidad de
potenciar la asistencia técnica y la creación de capacidad en esta esfera, convenimos en que
después del quinto período de sesiones de la Conferencia Ministerial se celebrarán negociaciones
sobre la base de una decisión que se ha de adoptar, por consenso explícito, en ese período de
sesiones respecto de las modalidades de las negociaciones. En el período que transcurra hasta el
quinto período de sesiones, el Consejo del Comercio de Mercancías examinará y, según proceda,
aclarará y mejorará los aspectos pertinentes de los artículos V, VIII y X del GATT de 1994 e
identificará las necesidades y prioridades de los Miembros, en particular los que son países en
desarrollo y menos adelantados, en materia de facilitación del comercio. Nos comprometemos a
asegurar la asistencia técnica y el apoyo a la creación de capacidad adecuados en esta esfera.

Normas de la OMC volver al principio
28. A la luz de la experiencia y de la creciente aplicación de estos instrumentos por los
Miembros, convenimos en celebrar negociaciones encaminadas a aclarar y mejorar las disciplinas
previstas en el Acuerdo relativo a la Aplicación del Artículo VI del GATT de 1994 y el Acuerdo
sobre Subvenciones y Medidas Compensatorias, preservando al mismo tiempo los conceptos y
principios básicos y la eficacia de estos Acuerdos, y de sus instrumentos y objetivos, y teniendo
en cuenta las necesidades de los países en desarrollo y menos adelantados participantes. En la
fase inicial de las negociaciones, los participantes indicarán qué disposiciones, incluidas las
disciplinas sobre prácticas que distorsionan el comercio, pretenden aclarar y mejorar en la fase
siguiente. En el contexto de estas negociaciones, los participantes también procurarán aclarar y
mejorar las disciplinas de la OMC con respecto a las subvenciones a la pesca, habida cuenta de la
importancia de este sector para los países en desarrollo. Observamos que también se hace
referencia a las subvenciones a la pesca en el párrafo 31.
29. Convenimos también en celebrar negociaciones encaminadas a aclarar y mejorar las
disciplinas y procedimientos previstos en las disposiciones vigentes de la OMC aplicables a los
acuerdos comerciales regionales. En las negociaciones se tendrán en cuenta los aspectos de los
acuerdos comerciales regionales relativos al desarrollo.

Entendimiento sobre solución de diferencias volver al principio
30. Convenimos en celebrar negociaciones sobre mejoras y aclaraciones del Entendimiento sobre
Solución de Diferencias. Las negociaciones deberán basarse en la labor realizada hasta ahora, así
como en las propuestas adicionales que presenten los Miembros, e ir encaminadas a acordar
mejoras y aclaraciones no más tarde de mayo de 2003, momento en el que adoptaremos
disposiciones para asegurarnos de que los resultados entren en vigor en el más breve plazo
posible.

Comercio y medio ambiente volver al principio
31. Con miras a potenciar el apoyo mutuo del comercio y el medio ambiente, convenimos en
celebrar negociaciones, sin prejuzgar su resultado, sobre:
i) la relación entre las normas vigentes de la OMC y las obligaciones comerciales específicas
establecidas en los acuerdos multilaterales sobre el medio ambiente (AMUMA). El ámbito de las
negociaciones se limitará a la aplicabilidad de esas normas vigentes de la OMC entre las partes en
el AMUMA de que se trate. Las negociaciones se harán sin perjuicio de los derechos que
corresponden en el marco de la OMC a todo Miembro que no sea parte en ese AMUMA;
ii) procedimientos para el intercambio regular de información entre las secretarías de los AMUMA
y los Comités pertinentes de la OMC, y los criterios para conceder la condición de observador;
iii) la reducción o, según proceda, la eliminación de los obstáculos arancelarios y no arancelarios
a los bienes y servicios ecológicos.
Tomamos nota de que las subvenciones a la pesca forman parte de las negociaciones previstas en
el párrafo 28.
32. Encomendamos al Comité de Comercio y Medio Ambiente que, al proseguir la labor sobre
todos los puntos de su orden del día en el marco de su mandato actual, preste particular atención
a lo siguiente:
i) el efecto de las medidas medioambientales en el acceso a los mercados, especialmente en
relación con los países en desarrollo y en particular los menos adelantados, y aquellas situaciones
en que la eliminación o reducción de las restricciones y distorsiones del comercio pueda
beneficiar al comercio, al medio ambiente y al desarrollo;
ii) las disposiciones pertinentes del Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad
Intelectual relacionados con el Comercio; y
iii) las prescripciones relativas al etiquetado para fines medioambientales.
La labor sobre estas cuestiones deberá incluir la identificación de cualquier necesidad de aclarar
las normas pertinentes de la OMC. El Comité presentará un informe al quinto período de sesiones
de la Conferencia Ministerial y formulará recomendaciones, según proceda, con respecto a la
acción futura, incluida la conveniencia de celebrar negociaciones. Los resultados de esta labor,
así como las negociaciones llevadas a cabo de conformidad con los apartados i) y ii) del párrafo
31, serán compatibles con el carácter abierto y no discriminatorio del sistema multilateral de
comercio, no aumentarán ni disminuirán los derechos y obligaciones de los Miembros en el marco
de los Acuerdos vigentes de la OMC, en particular el Acuerdo sobre la Aplicación de Medidas
Sanitarias y Fitosanitarias, ni alterarán el equilibrio de estos derechos y obligaciones, y tendrán
en cuenta las necesidades de los países en desarrollo y menos adelantados.
33. Reconocemos la importancia de la asistencia técnica y la creación de capacidad en la esfera
del comercio y el medio ambiente para los países en desarrollo, en particular los menos
adelantados. También propugnamos que se compartan los conocimientos técnicos y la
experiencia con los Miembros que deseen llevar a cabo exámenes medioambientales a nivel
nacional. Se preparará un informe sobre estas actividades para el quinto período de sesiones.

Comercio electrónico volver al principio
34. Tomamos nota de la labor realizada en el Consejo General y otros órganos pertinentes desde
la Declaración Ministerial de 20 de mayo de 1998 y convenimos en continuar el Programa de
Trabajo sobre el Comercio Electrónico. La labor realizada hasta la fecha demuestra que el
comercio electrónico plantea nuevos desafíos y crea nuevas oportunidades de comercio para los
Miembros en todas las etapas de desarrollo, y reconocemos la importancia de crear y mantener
un entorno favorable al futuro desarrollo del comercio electrónico. Encomendamos al Consejo
General que considere las disposiciones institucionales más apropiadas para ocuparse del
Programa de Trabajo, y que informe al quinto período de sesiones de la Conferencia Ministerial
sobre los nuevos progresos que se realicen. Declaramos que los Miembros mantendrán hasta el
quinto período de sesiones su práctica actual de no imponer derechos de aduana a las
transmisiones electrónicas.

Pequeñas economías volver al principio
35. Convenimos en establecer un programa de trabajo, bajo los auspicios del Consejo General,
para examinar cuestiones relativas al comercio de las pequeñas economías. El objetivo de esta
labor es formular respuestas a las cuestiones relativas al comercio identificadas con miras a una
mayor integración de las economías pequeñas y vulnerables en el sistema multilateral de
comercio, y no crear una subcategoría de Miembros de la OMC. El Consejo General examinará el
programa de trabajo y formulará al quinto período de sesiones de la Conferencia Ministerial
recomendaciones encaminadas a la acción.

Comercio, deuda y finanzas volver al principio
36. Convenimos en que se lleve a cabo, en un grupo de trabajo bajo los auspicios del Consejo
General, un examen de la relación entre comercio, deuda y finanzas, y de posibles
recomendaciones sobre las medidas que cabría adoptar en el marco del mandato y la
competencia de la OMC a fin de mejorar la capacidad del sistema multilateral de comercio para
contribuir a una solución duradera del problema del endeudamiento externo de los países en
desarrollo y menos adelantados y de reforzar la coherencia de las políticas comerciales y
financieras internacionales, con miras a salvaguardar el sistema multilateral de comercio frente a
los efectos de la inestabilidad financiera y monetaria. El Consejo General informará al quinto
período de sesiones de la Conferencia Ministerial sobre los progresos realizados en el examen.

Comercio y transferencia de techología volver al principio
37. Convenimos en que se lleve a cabo, en un grupo de trabajo bajo los auspicios del Consejo
General, un examen de la relación existente entre el comercio y la transferencia de tecnología, y
de posibles recomendaciones sobre las medidas que cabría adoptar en el marco del mandato de
la OMC para incrementar las corrientes de tecnología hacia los países en desarrollo. El Consejo
General informará al quinto período de sesiones de la Conferencia Ministerial sobre los progresos
realizados en el examen.

Cooperación técnica y creación de capacidad volver al principio
38. Confirmamos que la cooperación técnica y la creación de capacidad son elementos básicos
de la dimensión de desarrollo del sistema multilateral de comercio, y acogemos con satisfacción y
respaldamos la Nueva Estrategia de Cooperación Técnica de la OMC para la Creación de
Capacidad, el Crecimiento y la Integración. Encomendamos a la Secretaría que, en coordinación
con los demás organismos competentes, apoye los esfuerzos internos de incorporación del
comercio a los planes nacionales de desarrollo económico y a las estrategias de reducción de la
pobreza. La prestación de asistencia técnica de la OMC estará encaminada a ayudar a los países
en desarrollo y menos adelantados, así como a los países en transición de ingreso bajo, a
ajustarse a las normas y disciplinas de la OMC y cumplir las obligaciones y ejercer los derechos
que corresponden a los Miembros, incluido el de aprovechar los beneficios de un sistema
multilateral de comercio abierto y basado en normas. Se atribuirá prioridad a las economías
pequeñas y vulnerables y las economías en transición, así como a los Miembros y observadores
que no tienen representación en Ginebra. Reafirmamos nuestro apoyo al valioso trabajo del
Centro de Comercio Internacional, que se debería potenciar.
39. Subrayamos la urgente necesidad de coordinar de forma eficaz la prestación de asistencia
técnica con los donantes bilaterales, en el Comité de Asistencia para el Desarrollo de la OCDE y
las instituciones intergubernamentales internacionales y regionales competentes dentro de un
marco de políticas y un calendario coherentes. En la prestación coordinada de asistencia técnica,
encomendamos al Director General que celebre consultas con los organismos competentes, los
donantes bilaterales y los beneficiarios para identificar formas de mejorar y racionalizar el Marco
Integrado para la Asistencia Técnica relacionada con el Comercio en apoyo de los países menos
adelantados y el Programa Integrado Conjunto de Asistencia Técnica (JITAP).
40. Convenimos en que es necesario que esta asistencia se beneficie de una financiación segura y
previsible. Por consiguiente, encomendamos al Comité de Asuntos Presupuestarios, Financieros y
Administrativos que elabore un plan, para su adopción por el Consejo General en diciembre de
2001, que garantice la financiación a largo plazo de la asistencia técnica de la OMC a un nivel
general no inferior al del año en curso y acorde con las actividades mencionadas supra.
41. Hemos establecido compromisos firmes en materia de cooperación técnica y de creación de
capacidad en diversos párrafos de la presente Declaración Ministerial. Reafirmamos esos
compromisos específicos contenidos en los párrafos 16, 21, 24, 26, 27, 33, 38-40, 42 y 43, y
también reafirmamos el entendimiento del párrafo 2 acerca de la importante función de los
programas de asistencia técnica y de creación de capacidad con financiación sostenible.
Encomendamos al Director General que informe al quinto período de sesiones de la Conferencia
Ministerial, y que haga un informe provisional al Consejo General en diciembre de 2002 sobre la
aplicación y la adecuación de esos compromisos en los párrafos identificados.

Países menos adelantados volver al principio
42. Reconocemos la gravedad de las preocupaciones expresadas por los países menos
adelantados (PMA) en la Declaración de Zanzíbar adoptada por sus Ministros en julio de 2001.
Reconocemos que la integración de los PMA en el sistema multilateral de comercio exige un
acceso a los mercados significativo, ayuda para la diversificación de su base de producción y de
exportación, así como asistencia técnica relacionada con el comercio y creación de capacidad.
Coincidimos en que la integración significativa de los PMA en el sistema de comercio y la
economía mundial conllevará esfuerzos por parte de todos los Miembros de la OMC. Nos
comprometemos con el objetivo del acceso a los mercados libre de derechos y de contingentes
para los productos originarios de los PMA. A este respecto, acogemos con agrado las mejoras
significativas del acceso a los mercados logradas por los Miembros de la OMC con anterioridad a la
Tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre los PMA (PMA-III), celebrada en Bruselas en
mayo de 2001. Nos comprometemos además a considerar medidas adicionales para obtener
mejoras progresivas en el acceso a los mercados para los PMA. La adhesión de los PMA sigue
siendo una prioridad para los Miembros de la OMC. Convenimos en esforzarnos por facilitar y
acelerar las negociaciones con los PMA en proceso de adhesión. Encomendamos a la Secretaría
que refleje en los planes anuales de asistencia técnica la prioridad que atribuimos a las
adhesiones de los PMA. Reafirmamos los compromisos que asumimos en la PMA-III, y convenimos
en que la OMC deberá tener en cuenta, al formular su programa de trabajo relativo a los PMA, los
elementos relacionados con el comercio de la Declaración y Programa de Acción de Bruselas
aprobados en la PMA-III, acordes con el mandato de la OMC. Encomendamos al Subcomité de
Países Menos Adelantados que formule ese programa de trabajo, e informe sobre el programa de
trabajo convenido al Consejo General en su primera reunión de 2002.
43. Respaldamos el Marco Integrado para la Asistencia Técnica relacionada con el Comercio en
apoyo de los países menos adelantados (MI) como modelo viable para el desarrollo del comercio
de los PMA. Exhortamos a los asociados para el desarrollo a que aumenten significativamente sus
contribuciones al Fondo Fiduciario del MI y a los fondos fiduciarios extrapresupuestarios de la
OMC en favor de los PMA. Instamos a los organismos participantes a que, en coordinación con los
asociados para el desarrollo, estudien la mejora del MI con miras a atender las limitaciones de los
PMA en relación con la oferta y la ampliación del modelo a todos los PMA, tras el examen del MI y
la evaluación del Programa Piloto en curso en determinados PMA. Pedimos al Director General
que, previa coordinación con los jefes de los demás organismos, presente un informe provisional
al Consejo General en diciembre de 2002 y un informe completo en el quinto período de sesiones
de la Conferencia Ministerial sobre todas las cuestiones que afectan a los PMA.

Trato especial y diferenciado volver al principio
44. Reafirmamos que las disposiciones sobre trato especial y diferenciado son parte integrante
de los Acuerdos de la OMC. Tomamos nota de las preocupaciones expresadas con respecto a su
funcionamiento a la hora de hacer frente a las limitaciones específicas con que tropiezan los
países en desarrollo, en particular los países menos adelantados. En relación con ello también
tomamos nota de que algunos Miembros han propuesto un acuerdo marco sobre trato especial y
diferenciado (WT/GC/W/442). Por consiguiente, convenimos en que se examinarán todas las
disposiciones sobre trato especial y diferenciado con miras a reforzarlas y hacerlas más precisas,
eficaces y operativas. A este respecto, respaldamos el programa de trabajo sobre trato especial y
diferenciado establecido en la Decisión sobre las cuestiones y preocupaciones relativas a la
aplicación.

Organización y gestión del programa de trabajo volver al principio
45. Las negociaciones que se han de llevar a cabo en virtud de la presente Declaración se
concluirán no más tarde del 1º de enero de 2005. La Conferencia Ministerial, en su quinto período
de sesiones, hará un balance de los progresos realizados en las negociaciones, impartirá la
orientación política que se requiera y adoptará las decisiones que sean necesarias. Cuando se
hayan establecido los resultados de las negociaciones en todas las esferas, se celebrará un
período extraordinario de sesiones de la Conferencia Ministerial para adoptar decisiones con
respecto a la adopción y aplicación de dichos resultados.
46. Supervisará el desarrollo general de las negociaciones un Comité de Negociaciones
Comerciales, bajo la autoridad del Consejo General. El Comité de Negociaciones Comerciales
celebrará su primera reunión no más tarde del 31 de enero de 2002. Establecerá los mecanismos
de negociación apropiados que sean necesarios y supervisará la marcha de las negociaciones.
47. Excepción hecha de las mejoras y aclaraciones relativas al Entendimiento sobre Solución de
Diferencias, el desarrollo y la conclusión de las negociaciones y la entrada en vigor de sus
resultados se considerarán partes de un todo único. No obstante, los acuerdos a que se llegue en
una etapa inicial podrán aplicarse con carácter provisional o definitivo. Se tendrán en cuenta los
acuerdos iniciales al evaluar el equilibrio general de las negociaciones.
48. Podrán participar en las negociaciones:
i) todos los Miembros de la OMC; y
ii) los Estados y territorios aduaneros distintos actualmente en proceso de adhesión y aquéllos
que informen a los Miembros, en una reunión ordinaria del Consejo General, de su intención de
negociar las condiciones de su adhesión y para los cuales se establezca un grupo de trabajo sobre
la adhesión.
Las decisiones sobre los resultados de las negociaciones serán adoptadas por los Miembros de la
OMC únicamente.
49. Las negociaciones se desarrollarán de manera transparente entre los participantes, con
objeto de facilitar la participación efectiva de todos. Se llevarán a cabo con miras a asegurar
beneficios para todos los participantes y lograr un equilibrio general en los resultados de las
negociaciones.
50. Las negociaciones y los demás aspectos del Programa de Trabajo tendrán plenamente en
cuenta el principio del trato especial y diferenciado para los países en desarrollo y los países
menos adelantados consagrado en: la Parte IV del GATT de 1994; la Decisión de 28 de noviembre
de 1979 sobre trato diferenciado y más favorable, reciprocidad y mayor participación de los
países en desarrollo; la Decisión de la Ronda Uruguay relativa a las medidas en favor de los países
menos adelantados, y todas las demás disposiciones pertinentes de la OMC.
51. El Comité de Comercio y Desarrollo y el Comité de Comercio y Medio Ambiente actuarán,
cada uno en el marco de su respectivo mandato, como foro para identificar y debatir los aspectos
de las negociaciones relacionados con el desarrollo y el medio ambiente, a fin de contribuir al
logro del objetivo de hacer que en las negociaciones se refleje de manera adecuada el desarrollo
sostenible.
52. También se atribuye alta prioridad a los elementos del Programa de Trabajo que no
conllevan negociaciones. Éstos se tratarán bajo la supervisión general del Consejo General, que
informará al quinto período de sesiones de la Conferencia Ministerial sobre los progresos
realizados.
Servicios financieros
El sector de los servicios financieros desempeña una función decisiva en cualquier
economía moderna. El conjunto de las entidades que constituyen su sistema financiero
puede considerarse “el cerebro de la economía”, que atiende lo principal de sus necesidades
respecto de numerosas funciones.



Entre esas funciones figuran: facilitar las transacciones en la economía (intercambios de
bienes y servicios); movilizar el ahorro (para lo cual las vías serían mucho más limitadas de
otro modo); asignar recursos de capital (en particular para la financiación de inversiones
productivas); la vigilancia de los encargados de la gestión (a fin de que los fondos
asignados tengan el destino previsto); y la conversión de los riesgos (reduciéndolos
mediante la agregación y poniéndolos a cargo de quienes están más dispuestos a
soportarlos).
Listas de compromisos y listas de exenciones del artículo II
Durante las negociaciones de la Ronda Uruguay (1986-1994), los países participantes
contrajeron compromisos en materia de acceso a los mercados y, a su vez, presentaron
listas de exenciones respecto de una serie de sectores de servicios.
Estos compromisos y exenciones figuran en las Listas originales de servicios.


Después de la Ronda Uruguay se celebraron negociaciones sectoriales en la OMC sobre el
movimiento de personas físicas (1995), los servicios de telecomunicaciones (1997) y los
servicios financieros (1997). Durante las negociaciones sectoriales, los países participantes
contrajeron nuevos compromisos específicos en esos sectores. Esas nuevas Listas
sustituyeron a las secciones correspondientes de las Listas originales.
No todos los Miembros de la OMC participaron en las negociaciones sectoriales.
Todos los nuevos Miembros presentan una lista de sus compromisos y exenciones.
Los compromisos y exenciones de los miembros de la Unión Europea (más información)
figuran en la sección correspondiente a la “Comunidades Europeas”, excepto en el caso de:
 los compromisos correspondientes a 1993-1995 de Austria, Finlandia y Suecia, que
se incorporaron a la UE en 1995, y
 los diez países que se incorporaron a la UE el 1° de mayo de 2004.


http://books.google.co.ve/books?id=LSZAMcoILjcC&pg=PA78&dq=naturaleza+juridica+OMC&hl=e
s&sa=X&ei=VMq0UMW1Lumn0AGtz4AI&ved=0CC8Q6AEwAA#v=onepage&q=naturaleza%20juridi
ca%20OMC&f=false
Los principios del sistema de comercio
Los Acuerdos de la OMC son extensos y complejos porque se trata de textos
jurídicos que abarcan una gran variedad de actividades. Tratan de las siguientes
cuestiones: agricultura, textiles y vestido, servicios bancarios,
telecomunicaciones, contratación pública, normas industriales y seguridad de los
productos, reglamentos sobre sanidad de los alimentos, propiedad intelectual y
muchos temas más. Ahora bien, todos estos documentos están inspirados en
varios principios simples y fundamentales que constituyen la base del sistema
multilateral de comercio.
Veamos esos principios más detenidamente:
Comercio sin discriminaciones volver al principio
1. Nación más favorecida (NMF): igual trato para todos los demás
En virtud de los Acuerdos de la OMC, los países no pueden normalmente establecer
discriminaciones entre sus diversos interlocutores comerciales. Si se concede a un país una
ventaja especial (por ejemplo, la reducción del tipo arancelario aplicable a uno de sus
productos), se tiene que hacer lo mismo con todos los demás Miembros de la OMC.
Este principio se conoce como el trato de la nación más favorecida (NMF) (véase el recuadro).
Tiene tanta importancia que es el primer artículo delAcuerdo General sobre Aranceles Aduaneros
y Comercio (GATT), que regula el comercio de mercancías. El principio NMF es también
prioritario en elAcuerdo General sobre el Comercio de Servicios (AGCS) (artículo 2) y en
elAcuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el
Comercio (ADPIC) (artículo 4), aunque en cada Acuerdo este principio se aborda de manera
ligeramente diferente. En conjunto, esos tres Acuerdos abarcan las tres esferas principales del
comercio de las que se ocupa la OMC.
Se permiten ciertas excepciones. Por ejemplo, los países pueden establecer un acuerdo de libre
comercio que se aplique únicamente a los productos objeto de comercio dentro del grupo y hacer
discriminaciones con respecto a los productos de terceros países. O pueden otorgar acceso
especial a sus mercados a los países en desarrollo. O bien un país puede poner obstáculos a los
productos que se consideren objeto de un comercio desleal procedentes de países específicos. Y,
en el caso de los servicios, se permite que los países, en ciertas circunstancias restringidas,
apliquen discriminaciones. Sin embargo, los acuerdos sólo permiten estas excepciones con arreglo
a condiciones estrictas. En general, el trato NMF significa que cada vez que un país reduce un
obstáculo al comercio o abre un mercado, tiene que hacer lo mismo para los mismos productos o
servicios de todos sus interlocutores comerciales, sean ricos o pobres, débiles o fuertes.
2. Trato nacional: igual trato para nacionales y extranjeros Las mercancías importadas y las
producidas en el país deben recibir el mismo trato, al menos después de que las mercancías
extranjeras hayan entrado en el mercado. Lo mismo debe ocurrir en el caso de los servicios
extranjeros y los nacionales, y en el de las marcas de fábrica o de comercio, los derechos de
autor y las patentes extranjeros y nacionales. Este principio de “trato nacional” (dar a los demás
el mismo trato que a los nacionales) figura también en los tres principales Acuerdos de la OMC
(artículo 3 delGATT, artículo 17 del AGCS y artículo 3 del Acuerdo sobre los ADPIC), aunque
también en este caso se aborda en cada uno de ellos el principio de manera ligeramente
diferente.
El trato nacional sólo se aplica una vez que el producto, el servicio o la obra de propiedad
intelectual ha entrado en el mercado. Por lo tanto, la aplicación de derechos de aduana a las
importaciones no constituye una transgresión del trato nacional, aunque a los productos
fabricados en el país no se les aplique un impuesto equivalente.

Comercio más libre: de manera gradual, mediante negociaciones volver al principio
La reducción de los obstáculos al comercio es uno de los medios más evidentes de alentar el
comercio. Esos obstáculos incluyen los derechos de aduana (o aranceles) y medidas tales como las
prohibiciones de las importaciones o los contingentes que restringen selectivamente las
cantidades importadas. Ocasionalmente se han debatido también otras cuestiones, como el
papeleo administrativo y las políticas cambiarias.
Desde la creación del GATT, en 1947-48, se han realizado ocho rondas de negociaciones
comerciales. Actualmente está en curso una novena ronda, en el marco del Programa de Doha
para el Desarrollo. Al principio, estas negociaciones se centraban en la reducción de los aranceles
(derechos aduaneros) aplicables a las mercancías importadas. Como consecuencia de las
negociaciones, a mediados del decenio de 1990 los aranceles aplicados por los países
industrializados a los productos industriales habían ido bajando de forma ininterrumpida, hasta
situarse en menos del 4 por ciento.
Por otra parte, en el decenio de 1980 las negociaciones se habían ampliado para incluir los
obstáculos no arancelarios aplicados a las mercancías y esferas nuevas como las de los servicios y
la propiedad intelectual.
La apertura de los mercados puede ser beneficiosa, pero también exige una adaptación. Los
Acuerdos de la OMC permiten que los países introduzcan cambios gradualmente, mediante una
“liberalización progresiva”. Por lo general, los países en desarrollo disponen de plazos más largos
para cumplir sus obligaciones.

Previsibilidad: mediante consolidación y transparenciavolver al principio
A veces, la promesa de no aumentar un obstáculo al comercio puede ser tan importante como
reducir otro, ya que la promesa permite que las empresas tengan una visión más clara de sus
oportunidades futuras. Mediante la estabilidad y la previsibilidad se fomentan las inversiones, se
crean puestos de trabajo y los consumidores pueden aprovechar plenamente los beneficios de la
competencia: la posibilidad de elegir precios más bajos. El sistema multilateral de comercio
constituye un intento de los gobiernos de dar estabilidad y previsibilidad al entorno comercial.
Aumento de las consolidaciones en la Ronda Uruguay
Porcentajes de aranceles consolidados antes y después de las negociaciones de 1986-94

Antes Después
Países desarrollados 78 99
Países en desarrollo 21 73
Economías en transición 73 98
(Se trata de líneas arancelarias, de modo que los porcentajes no están ponderados en función
del volumen o el valor del comercio.)
En la OMC, cuando los países convienen en abrir sus mercados de mercancías y servicios,
“consolidan” sus compromisos. Con respecto a las mercancías, estas consolidaciones equivalen a
límites máximos de los tipos arancelarios. En algunos casos, los derechos de importación
aplicados son inferiores a los tipos consolidados. Esto suele ocurrir en los países en desarrollo. En
los países desarrollados los tipos efectivamente aplicados y los consolidados tienden a ser iguales.
Un país puede modificar sus consolidaciones, pero sólo después de negociarlo con sus
interlocutores comerciales, lo que puede significar que tenga que compensarlos por la pérdida de
comercio. Uno de los logros de las negociaciones comerciales multilaterales de la Ronda Uruguay
consistió en incrementar la proporción del comercio sujeto a compromisos vinculantes (véase el
cuadro). En la agricultura, el 100 por ciento de los productos tienen actualmente aranceles
consolidados. El resultado de todo ello es un grado considerablemente mayor de seguridad de los
mercados para los comerciantes y los inversores.
El sistema trata también de mejorar la previsibilidad y la estabilidad por otros medios. Uno de
ellos consiste en desalentar la utilización de contingentes y otras medidas empleadas para fijar
límites a las cantidades que se pueden importar (la administración de los contingentes puede dar
lugar a un aumento del papeleo administrativo y a acusaciones de conducta desleal). Otro medio
es hacer que las normas comerciales de los países sean tan claras y públicas (“transparentes”)
como sea posible. En muchos de los Acuerdos de la OMC se exige que los gobiernos divulguen
públicamente sus políticas y prácticas en el país o mediante notificación a la OMC. La supervisión
periódica de las políticas comerciales nacionales por medio delMecanismo de Examen de las
Políticas Comerciales constituye otro medio de alentar la transparencia tanto a nivel nacional
como multilateral.

Fomento de una competencia leal volver al principio
Algunas veces se describe a la OMC como una institución de “libre comercio”, lo que no es
completamente exacto. El sistema permite la aplicación de aranceles y, en circunstancias
restringidas, otras formas de protección. Es más exacto decir que es un sistema de normas
consagrado al logro de una competencia libre, leal y sin distorsiones.
Las normas sobre no discriminación — NMF y trato nacional — tienen por objeto lograr condiciones
equitativas de comercio. Es también el objeto de las normas relativas al dumping (exportación a
precios inferiores al costo para adquirir cuotas de mercado) y las subvenciones. Las cuestiones
son complejas y las normas tratan de establecer lo que es leal o desleal y cómo pueden responder
los gobiernos, en particular mediante la aplicación de derechos de importación adicionales
calculados para compensar el daño ocasionado por el comercio desleal.
Muchos de los demás Acuerdos de la OMC están destinados a apoyar la competencia leal, por
ejemplo, en la agricultura, la propiedad intelectual y los servicios. El Acuerdo sobre Contratación
Pública (que es un acuerdo “plurilateral” porque sólo ha sido firmado por algunos de los
Miembros de la OMC) hace extensivas las normas en materia de competencia a las compras
realizadas por miles de entidades públicas de muchos países. Y así sucesivamente.

Promoción del desarrollo y la reforma económicavolver al principio
El sistema de la OMC contribuye al desarrollo. Por otra parte, los países en desarrollo necesitan
flexibilidad en cuanto al tiempo preciso para aplicar los Acuerdos del sistema. Y a su vez los
Acuerdos incorporan las disposiciones anteriores del GATT que prevén asistencia y concesiones
comerciales especiales para los países en desarrollo.
Más de las tres cuartas partes de los Miembros de la OMC son países en desarrollo y países en
transición a economías de mercado. Durante los siete años y medio que duró la Ronda Uruguay,
más de 60 de esos países aplicaron autónomamente programas de liberalización del comercio. Al
mismo tiempo, los países en desarrollo y las economías en transición fueron mucho más activos e
influyentes en las negociaciones de la Ronda Uruguay que en ninguna ronda anterior, y aún lo son
más en el actual Programa de Doha para el Desarrollo.
Al finalizar la Ronda Uruguay, los países en desarrollo estaban dispuestos a asumir la mayoría de
las obligaciones que se imponen a los países desarrollados. No obstante, los Acuerdos les
concedían períodos de transición para adaptarse a las disposiciones — menos conocidas y quizás
más difíciles — de la OMC, especialmente en el caso de los más pobres, los países “menos
adelantados”. En una Decisión Ministerial adoptada al final de la Ronda se dice que los países más
ricos deben acelerar la aplicación de los compromisos en materia de acceso a los mercados que
afecten a las mercancías exportadas por los países menos adelantados, y se pide que se les preste
una mayor asistencia técnica. Más recientemente, los países desarrollados han empezado a
permitir la importación libre de aranceles y de contingentes de casi todos los productos
procedentes de los países menos adelantados. En todo ello la OMC y sus Miembros atraviesan aún
un proceso de aprendizaje. El actual Programa de Doha para el Desarrollo incluye las
preocupaciones de los países en desarrollo por las dificultades con que tropiezan para aplicar los
acuerdos de la Ronda Uruguay.