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EL DIAFRAGMA.

AUTÉNTICO MOTOR DE UNIDAD FUNCIONAL
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De todos es sabida la función del diafragma. Vosotros terapeutas, en vuestras técnicas lo
Observáis y lo equilibráis. Es pues el diafragma motivo de estudio.

Si la respiración nos proporciona ese aliento de vida, es el diafragma quien le da forma. Es el
Motor respiratorio, el obrero subordinado que ordena y adecúa los ritmos vegetativos a los
Diferentes estados fisiológicos. El miedo, la angustia, la alegría, la serenidad, la indecisión, el
Estrés, son emociones y estados nerviosos que recurren mediante el sistema nervioso
Autónomo a este músculo para adaptarse a los patrones homeostáticos.
El ritmo respiratorio interactúa con el cardíaco, siendo además el diafragma coadyuvante en la
Función de bombeo del corazón.

La respiración actúa sobre el conjunto articular con micro movimientos elásticos y
Coordinados que proporcionan a todo el sistema armoniosidad y sincronización con la
Regulación vial de los líquidos.
Sabéis que la respiración rige la movilidad del raquis y conocéis la filosofía oriental donde el
Raquis es eje energético vital. Los pulmones distribuyen esa energía a todo el organismo y el
Diafragma interactúa en ello para que sea lo más fluido posible.
En la inspiración hay una corrección de los arcos que describen las curvas raquídeas, y en la
Espiración un aumento de los mismos.

En la etapa infantil, cuando el niño va creciendo, crea unos patrones respiratorios asociados
Con el estado emocional que está viviendo. Los bloqueos que se producen en la etapa infantil
Responden en un gran número, a somatizaciones de estados emocionales no integrados por ese
Niño, que se localizan de forma no causal, entre otros, en puntos osteopáticos importantes (D6,
D12 y L3), íntimamente relacionados con diafragma. Esto lo vemos a menudo en nuestros
Tests kinesiológicos. Desde la perspectiva del niño, la emoción y el aprendizaje tienen unos
Componentes de implicación mucho más fuertes de lo que comúnmente se presupone. La
Propia labilidad social, esa delgada túnica de filtraje emocional, esa ingenuidad, esa
Sensibilidad que tan necesaria se hace en ellos, es a la vez lo que actúa como tutor de
Aprendizaje autodefensivo. Si somos lo que vivimos, mucho más somos lo que hemos sentido
Al vivirlo.

Es conocida en el campo de la Logopedia, la necesidad de actuación sobre el diafragma en los
Problemas de fonación, muchas veces asociados a emociones no asimiladas.
En bebés y niños la respiración es horizontal, es decir la respiración abdominal no implica a
Tórax en un incremento del diámetro anteroposterior, en parte debido a la propia disposición
De las curvaturas en la etapa infantil. Las alteraciones en esa respiración repercuten sobre la
Fisiología lumbar.

A medida que emociones no integradas, que los resultados de la frustración, del desengaño, y
Sobre todo la necesidad de auto defendernos, es decir, a medida que crecemos como seres
Individuales, únicos y propios, nuestra respiración también se transforma, pasa de tener un
Carácter relajado a un estado que supone un mayor gasto energético y fisiológico, se convierte
En una respiración vertical, donde el tórax actúa con mayor implicación. La necesidad social
De acorazarnos, potencia la respiración torácica y anula la abdominal. Evidentemente este
Patrón no tiene por qué resultar patológico y el diafragma se integra inteligentemente a los
Cambios estructurales que sufre el individuo. El propio cuerpo tiene una enorme capacidad de
Adaptación, y si bien la ontogénesis del individuo no suprime ciertos fallos de la evolución
Sufrida de la cuadrupedia a la bipedestación, como es la limitación fisiológica en la capacidad
De contracción diafragmática y en el desplazamiento del centro frénico, debido al aumento de
Las tensiones de sustentación del mismo por la acción de la gravedad, es el sistema otra vez, el
Que da soluciones y autocorrecciones a esas tensiones mantenidas. Los suspiros, la necesidad
De tomar más aire, los cambios en el ritmo cardíaco, en el movimiento respiratorio primario,
Ciertas posturas, etc., hacen de forma autónoma mitigar espasmos diafragmáticos o regular su
Ritmo para influir en los patrones respiratorios.

Las normalizaciones del diafragma están protocolizadas en la mayoría de técnicas de
Reeducación postural. Ya sea la Medicina China, la Osteopatía, Yoga, Feldenkrais, Alexander,
etc., dan una gran importancia a liberar de sus tensiones mantenidas a este músculo.
Veamos pues más de cerca, qué implicaciones existen con el diafragma desde campos
Diversos pero que convergen en el principio básico de unidad física, energética y emocional.
El Dr. Still, padre de la Osteopatía, decía, “Todas las partes del cuerpo están relacionadas
Directa o indirectamente con el diafragma”, pues es tan cierto que los 4 principios
osteopáticos se crecen ante la fisiología de este potente músculo.

“La estructura gobierna la función”, el diafragma como veremos es un elemento central de
La estática y la dinámica, y sus alteraciones en la tonicidad o la funcionalidad tienen
Repercusiones sobre el sistema neurovascular, el endocrino, el cardíaco, etc.
“La unidad del cuerpo”, el diafragma es centro y conductor, es víctima y ejecutor, es
Corrector y agitador, sus relaciones faciales son realmente importantes y numerosas, y su
Capacidad de alterar procesos fisiológicos sólo son una respuesta a otro tipo de procesos
Descompensados. Así pues en el estudio de las fijaciones respiratorias diafragmáticas se hace
Acusada la necesidad de investigar en la etiología de las mismas.

“La auto curación”, Still es claro; “En principio nuestra práctica debe inhibir los nervios y
Vasos linfáticos, y provocar luego una reacción muscular, forzando a los músculos a descargar
Su contenido patológico y mantener esa descarga hasta que la regeneración se haya cumplido
Absolutamente. Es decir, dejar a los vasos en estado puro y sano, manteniéndolos en este
Estado durante toda la evolución de la enfermedad.”

“La regla de la arteria es absoluta”. El normal fluir circulatorio aporta a todos los tejidos
Del organismo los agentes inmunitarios necesarios para combatir cualquier enfermedad. La
Alteración de ese flujo minimiza la capacidad de defensa, y el diafragma puede ser
Responsable de este hecho, recordad sus relaciones con la aorta y cava.

La estructura
Podemos entender fácilmente la repercusión en fijaciones respiratorias diafragmáticas
Recordando sus conexiones directas sobre la estructura.

A nivel vertebral, las inserciones de los pilares derecho e izquierdo, en L1, L2, L3 y L4 son
Responsables de rectificaciones o agravaciones lordóticas lumbares, y por consiguiente por su
Efecto directo sobre la disposición y mecánica de L3, responsable de interferencias posturales
Alrededor de las líneas de gravedad, con especial atención a la central y la anterior. Sabemos
Que si la línea anterior que nos relaciona alineación mentoniana con pubis está correcta,
mantiene equilibradas las presiones intraabdominales e intratorácicas, favoreciendo el efecto
turgor de cohesión visceral, organizado por el sistema nervioso autónomo, permitiendo la
adaptación y deslizamiento de las vísceras mediante el sistema seroso de doble hoja que
Encontramos en el peritoneo.

Si bien es cierto que el diafragma tiende a lordotizar por la tensión de sus inserciones en la
cara anterior de los cuerpos vertebrales, provocando un aumento de la flexión posterior,
también es cierto que dicha tendencia es contrarrestada por la acción de los músculos
espinales profundos, responsables del equilibrio postural.
La anterioridad o posterioridad del indivíduo en relación a esta línea de gravedad reproduce
adaptaciones estructurales sobre las curvaturas cervicales y lumbares, con la consecuente
implicación diafragmática.

El cambio en las presiones puede ser causa de espasmos o ptosis viscerales que alteren su
Fisiología, así como alteraciones vasculares por compresión o distracción.
La anteriorización o posteriorización del indivíduo reproduce mecanismos parecidos a los que
encontramos en los espasmos reflejos defensivos aponeuróticos periesofágicos, las fascias
orofaríngeas, cervicales y diafragmáticas, en la etapa primaria infantil por distensión excesiva
de los tejidos de comunicación fasciales occipitobasilar, cervical y dorsal por partos
complicados en la salida del feto, por respuesta mecánica de luxaciones craneales por el uso
de fórceps, o la propia inspiración primaria del neonato, donde la toma de aire excesiva,
produce un estiramiento aumentado no asimilado del hiato esofágico provocando un espasmo
reflejo diafragmático. Los trastornos digestivos infantiles se harán evidentes y la postura
global se adaptará a esas disfunciones.
Así pues, la elevación excesiva del mentón por anterioridad de la línea reproduce de forma
parecida ese circuito aponeurótico de compensación, donde el cabeceo posterior restringe la
movilidad de la charnela cervico-dorsal, el sistema hioideo pierde su tensión normal y el
diafragma se espasma en un intento de corrección.

Está claro que al diafragma no hay que enseñarlo a respirar, y que tan sólo es una víctima de
un sistema descompensado, pero aunque la guerra cese, debemos socorrer a esa víctima.
Corregir sus fijaciones respiratorias, sus efectos de torsión torácica y lumbar, su acción
lordotizante, sus obliteraciones vasculares, es imperativo en un acto terapéutico global.
Prosiguiendo con el recuerdo anatómico, las fibras condrocostales implican de la 7ª a la 12ª
costilla, comunicándose de manera indirecta pero consecuente con las vértebras dorsales.
La relación con esternón mediante las fibras insertadas en el apéndice xifoides también
influirá en los trastornos mediastínicos.

Las arcadas del cuadrado lumbar y del psoas nos comunican con la estructura lumbopélvica.
A nivel cervical el ligamento vertebropericárdico es el punto de unión directo entre vértebra y
diafragma con insercionres de C7 a D4. El nervio frénico, principal neuroefector
diafragmático en su salida de C4 con anastomosis de C3 y C5, esófago, nervios
neumogástricos y el ligamento mediastínico anterior nos interrelacionan también ambas
estructuras.

En realidad las fibras de inserción del diafragma responden a las distintas orientaciones
musculares de los 8 digástricos. El centro frénico es el punto de unión tendinoso de ellas, y
actúa como punto semifijo y de palanca en la fisiología respiratoria, gracias a la sustentación
que el mismo recibe de la base del cráneo en tensión recíproca de la cadena
abdominopelviana.
Está pues en relación con la cadena aponeurótica cérvico-torácica-abdomino-pélvica y con los
ciclosfisiológicos globales del indivíduo y el sistema postural de sustentación superior e
inferior,relacionando cráneo y su sistema vegetativo, cervical, visceral y vascular.
Atender también a la conexión mediastínica, pericárdica y pleural.
A nivel abdominal con hígado, ángulos cólicos derecho e izquierdo, estómago, bazo, riñón y
suprarrenales.

Con las cadenas rectas anteriores y cruzadas se comunica mediante la inserción xifoidea del
recto anterior del abdomen y el transverso y mediante la inserción condrocostal de los
oblícuos.
El diafragma es punto convergente de las cadenas musculares y punto de absorción y
dispersión de las tensiones fasciales superiores e inferiores. El centro frénico es realmente el
“vedel” de la “escuela fisiológica estructural”, da continuidad y congruencia a todo el sistema
miofascial. Por tanto, cualquier disfunción en su fisiología afectará evidentemente sobre la
respiración, sobre el sistema visceral, pero también a nivel articular periférico a través de esas
cadenas.

La línea central de gravedad, así, puede verse alterada y la morfoestática del indivíduo
implicada.
El sistema tónico postural alterado en cualquiera de sus captores, aunque este es un canal de
doble sentido, pero las adaptaciones podales, las básculas en los anillos pélvicos y torácicos,
los reflejos miostáticos, el captor ocular o el aparato manducador interfieren en ese sistema de
propio y nociocepción.

LaFunción

En la inspiración, ya sabéis que el centro frénico desciende, pero limitado, actuando como
punto de apoyo y para que las fibras al contraerse, provoquen el descenso de las cúpulas
diafragmáticas horizontalizándose y descendiendo, originando la elevación costal. Así el
tórax, en su aumento del diámetro modifica la presión intratorácica la cual disminuye,
procediendo a realizarse el llenado de aire alveolar. Los órganos son comprimidos
inferiormente por la acción del diafragma aumentando la presión abdominal.

Durante la respiración relajada con la sola intervención diafragmática, su cúpula desciende
alrededor de 1cm, creando variantes de presión de 1 a 3 mm Hg y la inhalación de unos 500
ml de aire. En la respiración forzada, mediante los músculos accesorios, el diafragma según la
necesidad inspiratoria puede llegar a descender hasta 10cm, aumentando de forma muy
importante la diferencia de presión, hasta 100 mmHg, lo cual genera una capacidad
inspiratoria de 2 ó 3 litros de aire.

Pero además, los cambios de presión afectan también a nivel interpleural pulmonar, es decir la
presión existente entre la pleura visceral que recubre la superfície pulmonar y la pleura
parietal que recubre la anterior, varía según la cualidad respiratoria, pasando de ser unos
4mmHg menor que la ambiental antes de la inspiración, es decir, unos 756mmHg, a unos 754
en la inspiración.

Otra variante de presión se produce en la inspiración, al aumentar el volumen de los pulmones
la presión en su interior, es decir la presión alveolar disminuye de 760 a 758mmHg. Esta
diferencia de presión entre la exterior o medioambiental que es de 760, con la que se crea en
el interior de los pulmones, es la responsable de la entrada de aire en su interior. La acción de
los accesorios de la respiración participarán en la duración y cantidad del incremento de
volumen de la cavidad torácica. Los intercostales externos actuarán elevando las costillas, el
esternocleiodoccipitomastoideo sobre esternón, escalenos sobre 1ª y 2ª costilla, y el pectoral
menor sobre la 3ª a 5ª .

En la espiración los patrones se invierten, la presión abdominal disminuye, pues la
compresión cede, el aire es expulsado de los pulmones, lo que hace aumentar su presión
torácica y disminuir su diámetro. La presión en los pulmones es mayor que la exterior.
La acción espiratoria tiene un primer carácter pasivo, es decir se produce por la relajación
muscular de los elementos implicados, no por acción activa contráctil.
El diafragma asciende, reduciendo el diámetro anteroposterior del tórax y su dimensión
vertical, disminuyendo así su volúmen, y como a menor volúmen mayor presión, el aire pasa
de la cavidad pulmonar ( 762 mmHg de presión alveolar en la espiración ) al exterior
( 760mmHg ).

Pero también existe un carácter activo espiratorio, mediante la acción de los abdominales y
los intercostales internos. La acción abdominal produce el descenso de las costillas inferiores
facilitando el ascenso diafragmático.
Esto se repite de 20 a 24.000 veces al día, así, ¿cómo no contemplar las disfunciones
mantenidas de este proceso como elemento perturbador del equilibrio postural y fisiológico?
Muchos de vosotros ya sois conscientes de este hecho, lo contemplanos como factor
primordial de regulación, pero, qué difícil dar a veces con la lesión primaria, ¿verdad? Y
esque el diafragma se ve obligado a absorver tantos factores de implicación, que se hace casi
imposible disociarlos. Los desarreglos en el campo físico, emocional y energético se
“enquistan” en esta maravillosa estructura que es la unidad funcional diafragmática.
Pensad también que el equilibrio de las presiones abdominales y torácicas responde además a
otras funciones básicas como la capacidad de modulación en la fonación, la cantidad de aire y
cómo se controla su expulsión depende directamente del diafragma.

La correcta fisiología de los órganos abdominales tanto en su movilidad, en su motilidad,
como en la propia fisiología, depende en gran medida de una buena salud diafragmática. Las
alteraciones de los rítmos respiratorios actúan directamente sobre el sistema respiratorio
primario, es decir, a través de las relaciones fasciales, duramadre sistema nervioso vegetativo,
influye sobre el movimiento originado por la expansión de líquido cefalorraquídeo, el cual es
difundido en parte gracias al torrente sanguíneo.

Recordad cómo el estrés, la angustia, el miedo son estados emocionales de activación
simpática, es decir, de acción adrenérgica, donde la actividad orgánica es aumentada o
disminuida, en función de la acción de las células efectoras por la estimulación suprarrenal.
Esa estimulación actúa sobre el ritmo cardíaco el cual implica también al respiratorio
mediante el motor diafragmático. Por tanto los desequilibrios neurovegetativos influyen
evidentemente sobre el diafragma.
La acción de regulación sobre el SNV es tan importante como lo es la óptima funcionalidad
diafragmática.
Los tests kinesiológicos destinados a estudiar la reacción simpática dirigen su atención a
mejorar la fluidez en la cadena fenilanina-tirosina-dopamina-adrenalina, y a mantenerla bajo
patrones equilibrados o a estimular la acción vagotónica mediante el estudio de la cadena
lecitina-acetilcolina. La acción de las vitaminas B6, ácido fólico ,vitamina C, son
indispensables para esa reacción simpática, así como los reguladores del tipo manganeso,
cobalto, vit. B12, colina, etc.

Conocemos pues, como estados emocionales alterados y mantenidos, actúan sobre el sistema
simpático o parasimpático y la cadena neuroinmunoendocrina. El sentido inverso no es menos
cierto.
Otro ejemplo de repercusión sobre el sistema vegetativo, dentro del campo químico, lo vemos
en ciertos casos de candidiasis, por la acción del acetaldehído sobre el sistema nervioso, fruto
de la metabolización realizada por las cándidas a partir del azúcar, que actúa con la dopamina,
pudiendo ocasionar disfunciones neurovegetativas de tipo emocional, depresión, ansiedad,
etc. Y el diafragma responde siempre ante estas alteraciones.

Ya hemos hablado de la interferencia en la estática y la dinámica por un sistema
descompensado, pero deberíamos hablar, de cómo esas disfunciones repercuten también sobre
el campo electromagnético. En Kinesiología, le llamamos Centrado.
El Centrado sería la influencia que sobre el campo electromagnético del indivíduo produce
una disfunción del sistema neuromotriz, o viceversa, en la marcha, sobre el sistema hioideo o
el llamado sistema cloacal.

El modo de andar en kinesiología, es el modo como los dos hemisferios cerebrales organizan
los estimulos de contracción y relajación muscular alternados.
El sistema hioideo, es otro factor de desequilibrio en el campo electromagnético, sus
repercusiones en el centrado, es decir, sus repercusiones sobre el sistema tónico postural son
claras. Además debemos recordar cómo la acción homoioidea implica a tiroides y se relaciona
con la respiración.

Otra interferencia energética importante son las cicatrices, sobretodo las que se localizan en
la zona abdominal. Las cicatrices por cesárea, deben ser siempre estudiadas, ya que
interrumpen el paso energético medial.
Otras interferencias importantes son las dentarias, por donde pasan los meridianos
energéticos y son puntos neurofocales de primer orden, con correspondencia sobre los
órganos.
Por último recordaros el carácter energético de la propia respiración, y cómo los
desequilibrios entre iones negativos y positivos repercuten por ejemplo en la acidez o
alcalinidad de nuestro pH y en la regulación del sistema nervioso.