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Desde un punto de vista sistémico, significa analizar cómo la sociedad se ha desarrollado

históricamente y cómo los métodos de hacer las cosas se han vuelto en particular en la población
de personas. Dado que las formas actuales de desarrollo desde su origen proliferaron desde el
Oeste, la mayor parte del siguiente análisis se centrará en la sociedad occidental. Probablemente
el mayor contribuyente al desarrollo no sostenible y la degradación ambiental es la concepción
que la sociedad humana tiene de sí misma con el medio natural. Esta separación entre el hombre y
la naturaleza ha formado a los modelos de negocios y sirve como base para el desarrollo humano.
VISION SISTEMICA DE LA SUSTENTABILIDAD

Ecológicamente, queda cada vez más claro que muchas de las industrias, la agricultura y
el uso de los recursos naturales renovables y no renovables no es sustentable.

La mayoría de las pesquerías se han colapsado o están en una rápida declinación; los
bosques primarios están desapareciendo; los suelos fértiles se están perdiendo debido a
la erosión, la salinización y la desertificación; la calidad del aire está alcanzado niveles
que amenazan la salud en muchas áreas urbanas; la biodiversidad, la materia prima del
proceso evolutivo y de la biodiversidad, está siendo severamente agotada; los impactos
humanos sobre la atmósfera han comenzado, a través del calentamiento global (bióxido
de carbono) y el daño a la capa de ozono, (cloroflurocarbonados), a alterar uno de los
sistemas planetarios básicos que soportan la vida.

En la medida que el tiempo pasa, mayor es el número de voces que claman por políticas y
estrategias que promuevan el desarrollo de procesos industriales ecológicos, agrícolas y
urbanos; así como de nuevos patrones de producción y consumo que reduzcan el flujo de
materiales y de energía por unidad de la actividad económica.

Estas manifestaciones son ingredientes que motivan a abordar el desarrollo sustentable
desde una perspectiva de enfoque múltiples con el propósito de entender las condiciones
sociales, económicas, técnicas, ambientales y legislativas bajo las cuales opera un
modelo económico específico.

Dado que el planeta Tierra es un sistema cerrado en materiales (no intercambia materia
con su entorno), y abierto en energía (recibe diariamente la radiación solar y emite calor
hacia el espacio), hoy se sabe que el desarrollo sustentable de la biósfera puede
construirse cerrando los ciclos de materiales y apoyándose para ello, en la energía solar:
en la biósfera, la energía solar mueve los ciclos de materiales como el agua la rueda de
un molino.

Estos ciclos hacen que los residuos se reconviertan permanentemente en recursos, o
también que todos los materiales sean objeto de reutilizaciones sucesivas, no existiendo
en puridad ni recursos ni residuos, ya que todo acaba siendo reutilizado.

El problema de la insostenibilidad de la sociedad industrial estriba, en que a diferencia de
la biósfera, no ha sido capaz de cerrar los ciclos de los materiales reconvirtiendo con la
ayuda del Sol y sus derivados, los residuos en recursos. Con ello el sistema se topa con
problemas de escasez de recursos y de exceso de residuos, a la vez que resulta cada vez
más difícil y costoso mantener su propia calidad interna.

De acuerdo a todo lo anterior, se puede afirmar que un sistema económico se hace
globalmente más insostenible a medida que utiliza (directa o indirectamente) y degrada
cantidades crecientes de la energía y los materiales extraídos de la corteza terrestre o de
los obtenidos de la sobreexplotación de ecosistemas, especies o recursos considerados
renovables.

Estos usos arrojan una huella de deterioro ecológico observable sobre el territorio por el
espacio requerido para obtener los recursos o depositar o digerir los residuos. A la vez
que el deterioro de la calidad interna de dicho sistema puede acarrear su insostenibilidad,
no sólo global, sino también local.

La sustentabilidad se relaciona con la calidad de vida de una comunidad, toda vez que los
sistemas económicos, sociales y ambientales que constituyen la comunidad también
contribuyan a mantener un nivel significativo de salud y capacidad productiva para los
habitantes tanto presentes como futuros. En este marco se plantean las siguientes
preguntas:
¿Cómo ha cambiado la calidad de vida de la comunidad en los últimos 20 ó 40 años?
¿Cómo ha cambiado económicamente?
¿Hay menos o más empleos mejor pagados? ¿Un mayor número de personas trabajan
más y ganan menos o más personas viven mejor?
¿Hay más o menos pobreza y gente de la calle?
¿Es más fácil o más difícil para la gente tener?
acceso a una vivienda?
¿Cómo ha cambiado socialmente?
¿Hay menos o más crímenes?
¿Hay menos o más gente participando en servicios comunitarios?
¿Cómo ha cambiado ambientalmente?
¿La calidad del aire de las áreas urbanas es mejor o peor?
¿La calidad del agua es mejor o peor?

Las respuestas de las preguntas son las medidas tradicionales de las comunidades. Se
usan números para mostrar el progreso. Por ejemplo: “El desempleo se elevó 0.4 % en
enero” ó “La economía creció 2% en 2006”. Sin embargo, los números tradicionales
solamente muestran una parte de la comunidad y dejan de lado todos los nexos entre la
economía, la sociedad y el medio ambiente de esa comunidad. Esto es, como si ésta
estuviera separada en tres partes y que no se implican.


Cuando a la sociedad, la economía y al medio ambiente se les mira como entidades
separadas (figura anterior), los problemas también se ven como tópicos aislados. Con
base en este paradigma, cada entidad pública va por su lado, los consejos para el
desarrollo económico tratan de crear empleos. La seguridad social se enfoca hacia los
servicios del cuidado de la salud y la vivienda. Las oficinas del medio ambiente tratan de
prevenir y corregir los problemas de la contaminación. Este enfoque poco sistemático,
puede generar un número importante de efectos colaterales negativos.

“Las soluciones de un problema pueden generar otro peor. Por ejemplo el caso de
construir viviendas. Este hecho es un buen esfuerzo, pero cuando las viviendas se
construyen lejos de los lugares de trabajo, el resultado, es el aumento del tráfico y la
contaminación que ésta genera”

Las soluciones poco sistemáticas tienden a crear grupos opuestos. Con frecuencia se
escucha el siguiente argumento: “Si los ambientalistas ganan, la economía sufrirá”. El
punto de vista opuesto: “Si las empresas ganan, el medio ambiente será destruido”.

Las soluciones no sistemáticas tienden concentrarse en los beneficios de corto plazo, sin
poner atención en los resultados de largo plazo. El pesticida DDT pareció ser una buena
solución para el control de las plagas, pero en el largo plazo el efecto resultó ser
devastador.

En vez de continuar con el efecto no sistemático, lo que se requiere es un punto de vista
en el que la comunidad tome en cuenta las relaciones entre la economía, el medio
ambiente y la sociedad como se ve en la figura siguiente:



Las acciones que se llevarán a cabo para mejorar las condiciones de una comunidad que
transita hacia la sustentabilidad deberán de tomar muy en cuenta estas relaciones. Como
se muestra en la figura siguiente, estas relaciones se pueden representar en forma
circular en donde cada círculo, que representa una categoría, comprende o abarca a otro.

Como se ilustra en la figura anterior, la economía se halla dentro de la sociedad, dado que
todas las partes de la economía humana requieren de la interacción entre toda la gente.
Sin embargo, la sociedad es algo más que economía; es también amigos, familias,
música, arte, religión y valores, que son elementos importantes de la sociedad.

La sociedad actual existe totalmente dentro del medio ambiente. Nuestros requerimientos
básicos (aire, alimentos, agua) vienen del medio ambiente, así como la energía y las
materias primas para los hogares, el transporte y los productos de los cuales
dependemos.

En síntesis, el medio ambiente envuelve a la sociedad. Desde los primeros tiempos de la
historia humana, el ambiente ha determinado el tipo de sociedad. Actualmente lo opuesto
es cierto: la actividad humana está rediseñando el medio ambiente en una tasa siempre
creciente. Las partes que no han sido afectadas, son cada vez más pequeñas. Dado que
la gente necesita alimentos, agua y aire para sobrevivir, la sociedad nunca deberá ser
mayor que el medio ambiente. Las 3 dimensiones del desarrollo sustentable, también
puede ser representada de la siguiente forma:
Ecológico
Social
Económico