¿Globalización o Monopolización?

– Ignacio W Loor-Colamarco, MIBA - Economista

¿Globalización o Monopolización?
Es muy común en nuestros países latinoamericanos el uso errado y la mala propaganda del término “globalización”, al que se lo vincula con sistemas e ideologías económicas neoliberales y sus asumidas “consecuencias fatales” para nuestras frágiles estructuras económicas. Esta falacia me ha llevado a reflexionar sobre el comprometido vínculo existente entre los pocos grupos de poder, de estructuras típicamente monopólicas, y los líderes de opinión de la región. Empecemos por definir el término globalización. De manera simple se puede interpretar como una condición resultante del vasto desarrollo de las tecnologías de transporte y de transferencia de información. Es que globalización es el resultado del internet, de la televisión por cable, de la fibra óptica, de aviones, trenes, camiones y barcos más rápidos y eficientes; de puertos automatizados, de sistemas logísticos que permiten enviar correspondencia al otro lado del mundo en 48 horas, de computadoras rápidas, de CNN, y de una serie de otras herramientas para facilitar la comunicación entre seres de todo el mundo. Ante una concepción clara del término globalización, la tarea de nuestros gobernantes, empresarios y organismos de ayuda social es encontrar soluciones y vías para desarrollar nuestros pueblos en presencia de éste fenómeno ineludible. Dichas soluciones se fundamentan en la buena voluntad y en la solidaridad primero, y posteriormente en los aspectos técnicos. Políticas como incentivas para crear empresas, formalizar sectores informales, créditos fiscales, inversión directa en infraestructura avanzada como fibra óptica, son apenas unas cuantas tácticas fundamentales que han cobrado interés trascendental en países “responsables” a pesar de sus ideologías, para afrontar estos tiempos de cambios. El verdadero temor que éstos llamados grupos anti-globalización promulgan es la monopolización extranjera; pero monopolios y oligopolios es lo que más hemos tenido los países latinoamericanos, nuestras leyes proteccionistas han sido sin duda una barrera para que éstas organizaciones se adapten a los cambios tecnológicos y para el advenimiento de nuevos empresarios. Mi inquietud es ¿a quienes escudan los llamados opositores de la globalización? El problema no está en si nos globalizamos o no, porque el mundo ya está globalizado; el problema está en si conservamos las características de estados caducos, con leyes proteccionistas que sigan enriqueciendo a unos cuantos grupos de poder, o si entramos en un juego de libre mercado, donde tanto nuevos empresarios como compañías extranjeras competirán con nuestros viejos monopolios, y las fuerzas de la oferta y la demanda regirán la economía. Lo incuestionable es que debe haber un punto en el área gris en donde podamos todos desarrollarnos con justicia, y para ello se debe armonizar los intereses de todos. Sí, de todos los segmentos de la sociedad.

Publicado en: El Diario, viernes 17 de febrero de 2006. www.eldiario.com.ec
Ignacio.loor@gmail.com | Portoviejo, ECUADOR