YA NO HAY ALTERNATIVA

Miguel Ángel Granados Chapa - 01 de abr de 2008

Ni la elección de Begné, ni la nueva denominación del partido cuya dirección disputó con Patricia Mercado resultan de decisiones legalmente firmes. Se adoptaron en una asamblea que un órgano del partido había aplazado, para ser realizada el 31 de mayo, no obstante lo cual Begné y los suyos la instalaron y llevaron a término. Es probable, por lo tanto, que la legalidad de la reunión sea sometida a la jurisdicción del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. En el proceso de renovación del comité ejecutivo federado de ese partido, los días 8, 9, 15 y 16 de marzo se efectuaron 29 asambleas estatales, donde además de elegir comités locales fueron también designados los delegados a la asamblea nacional. Buen número de esas reuniones estatales presentaron peculiaridades. En las de Baja California y Colima resultaron delegados a la asamblea nacional personas que figuran en el padrón del PRD y del PRI, según constancias documentales. (Reforma, 31 de marzo). En la del Estado de México, a su vez, fue elegido delegado en representación de un comité de acción política con sede en Nezahualcóyotl el mismísimo Begné, que reside en el Distrito Federal. A la luz de lo ocurrido después puede conjeturarse que el presidente del partido quiso de ese modo asegurarse la candidatura formal a la reelección, a diferencia de lo acontecido a Mercado, que no pudo ser elegida delegada (y por lo tanto tampoco pudo ser candidata a la presidencia) en el DF debido a que fue alterado el orden en la asamblea del 16 de marzo en esa entidad, con la presencia de porros. Los líderes de la banda de golpeadores que reventó la reunión para echar a los mercadistas son personas cercanas a Enrique Pérez Correa, diputado a la Asamblea Legislativa del DF que en esa cuestionada reunión local resultó líder del comité capitalino, además de ser miembro del comité ejecutivo federado. Militantes de Alternativa inconformes con el curso y el resultado de varias asambleas estatales iniciaron ante la justicia electoral federal juicios para la protección de sus derechos político-electorales como ciudadanos. El viernes pasado, conforme al dictamen de la mesa directiva del Consejo Político Federado, no habían “sido sustanciados y resueltos en su totalidad” esos juicios ante el Tribunal Electoral del

Poder Judicial de la Federación. Por ello, y para que “la asamblea nacional se celebre bajo condiciones de certeza jurídica”, el presidente y la secretaria del mencionado Consejo Político, Alejandro Mújica Montoya y Claudia Isabel Barrón, dispusieron el propio viernes diferir la asamblea nacional prevista para el 30 de marzo y convocarla para el 31 de mayo. Hicieron publicar su acuerdo al día siguiente, sábado 29, pero el domingo, pasando por alto esa determinación los delegados, miembros todos de la corriente Nueva Mayoría de Begné sesionaron como si no les importara la “certeza jurídica” invocada por la mesa directiva del Consejo Político. Además de elegir al nuevo comité ejecutivo, la cuestionada asamblea decidió abreviar aun más el nombre del partido, que cuando recibió registro en 2005 se llamó Alternativa Socialdemócrata y Campesina. Después de que fracasó la maniobra del ala campesina para vender la candidatura presidencial del partido al empresario farmacéutico Víctor González Torres, sus dirigentes fueron expulsados y el nombre del partido se quedó en Alternativa Socialdemócrata. Ahora se dejó de lado la palabra inicial y la agrupación se llamará, cuando los órganos electorales consagren esa decisión, Partido Socialdemócrata. (Ya hubo una organización con ese nombre. La fundaron en los setenta los hermanos Sánchez Aguilar, el mayor de los cuales, Luis, llegó a ser diputado en la LVI legislatura. Pero mucho antes, en 1981, su partido obtuvo registro condicionado, lo que le permitió participar en la elección federal del año siguiente, con Manuel Moreno Sánchez como candidato presidencial). La asamblea dominical se efectuó sin sobresaltos. Acudieron 285 de 364 delegados, que quizá se fatigaron pues a la hora de votarse el cambio de denominación participaron sólo 163, sin que se registraran abstenciones ni votos en contra. La reunión se prolongó hasta el comienzo del lunes por la integración del comité ejecutivo, formado por veinte carteras, que serán ocupadas por miembros de la corriente de Begné. Al igual que el partido, también mudó de nombre la fundación Voz Alternativa, que se llamará en adelante (salvo determinación judicial en contrario) Fundación Socialdemócrata. Hasta la víspera dirigía esa fundación la propia Patricia Mercado, que perdió también esa posición en el partido que contribuyó a fundar y al

que con su candidatura presidencial aseguró el registro y el financiamiento de que ahora disfruta. Aun si Mercado desistiera de su lucha por el liderazgo de la antigua Alternativa, puede darse por seguro que otros miembros del partido impugnarán la asamblea dominical, y que lo harán también los directivos del Consejo Político Federado, cuya determinación de diferirla fue desacatada.