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Cómo limpiar tu rostro con aceite

Creado por Silvia Roldán, Maluniu, Pamela Gonzalez
Una adecuada limpieza es la base de un cuidado efectivo de la piel. La limpieza
con aceites de plantas (aceites vegetales), remueven a fondo la suciedad diaria, el
polvo, el sebo oxidado, las células muertas, los puntos negros y blancos y el
residuo del maquillaje, el filtro solar y cualquier otro producto de belleza que hayas
aplicado a tu rostro. La piel fresca y profundamente limpia es la base para recibir a
fondo los beneficios positivos de los productos de belleza.


¿Porqué una limpieza con aceite? Porque hay dos clases de suciedad: la que
tiene base de aceite (como la grasa en el maquillaje) y el cebo oxidado y la
suciedad con base de agua (como polvo y sudor). El agua y el aceite no se
mezclan debido a sus propiedades químicas, por lo que es mejor utilizar un
limpiador con base de aceite primero, ya que el aceite disuelve el aceite. El
benéfico aceite de plantas limpia tus poros de la mugre y bacterias en forma
natural, amable y efectiva, sin maltratar la piel. Un limpiador con espuma deberá
remover todos los residuos restantes y limpiar y purificar la piel.

PASOS:
1
Masaje. Calienta una cucharada de aceite vegetal (de preferencia extraído en frío)
en tus manos y da un masaje en la piel seca. Utilizando movimientos firmes y
lentos, da un masaje hacia arriba y afuera con las yemas de tus dedos. Este
masaje facial ayuda a mejorar la circulación, alivia el estrés y mantiene la
elasticidad de la piel.
2
Relájate. Conforme te das masaje, deja que tu mente divague y respira profundo.
Tómate este tiempo para relajarte y liberar el estrés. Deja el aceite en tu rostro por
unos minutos para darle tiempo suficiente para disolver impurezas en los poros y
para relajarte.
3
Retira. Utiliza un paño suave y humedecido con agua caliente (tan caliente como
tu cara resista) para limpiar delicadamente el aceite de tu rostro. Retira
cuidadosamente el maquillaje de tus ojos también.
4
Purifica. Utilizando una pequeña cantidad de un limpiador suave, limpia tu cara.
Enjuaga totalmente con agua tibia.
5
Tonifica. Salpica tu cara con agua fría para tonificar (no demasiado fría). El agua
fría provoca la vasoconstricción de los vasos sanguíneos, ilumina tu rostro y hace
que tus poros se cierren.
6
Dale Tratamiento. Mientras tu piel sigue húmeda, aplica de 2 a 4 gotas de serum
con base de aceite vegetal puro, para ayudar a fijar la humedad y te sirve como
barrera protectora de impurezas. Asegúrate de incluir tu cuello, la línea del busto y
las palmas de las manos.
Cómo usar aromaterapia para
tratar el estreñimiento
Creado por Oscar Avila, Rosy Guerra
Cuando tienes que ir al baño, tienes que ir. Cuando no se puede, la vida se vuelve
muy incómoda. La protesta de tu estómago es el dolor y no sabes realmente qué
hacer. Puedes utilizar la aromaterapia para ayudarte con el estreñimiento y sus
molestias. Las propiedades curativas de los aceites de plantas pueden aliviar tus
molestias. A veces, la mezcla de varios aceites de esencias recomendadas para el
estreñimiento combinan su efectividad más allá del potencial de un aceite por sí
solo. Ponte en movimiento con algunas de estas opciones de aromaterapia para el
estreñimiento para hacer que las cosas en el interior marchen bien de nuevo.

Pasos
1. Elabora tu aceite. Combina tu elección de aceite de esencia con un aceite
portador para formar el aceite que utilizarás en tu piel. Mezcla los aceites en
una botella pequeña y oscura. La vida útil de los aceites de esencias se
reduce considerablemente cuando los aceites son expuestos a la luz.
Selecciona 100% de aceites esenciales. Elige un aceite portador o un
aceite base para mezclar con el aceite de esencia para ocasiones en las
que quieras aplicar los aceites sobre tu piel. Los aceites de esencias sin
diluir pueden irritar o quemar la piel. La proporción recomendada para los
aceites es de 4 - 10 gotas de aceite de esencia por cada 2 cucharaditas de
aceite portador. Mezcla 12 a 30 gotas de aceite esencial con 2 cucharadas
de aceite portador.

2. Date masajes en tu abdomen. Utiliza el aceite mezclado o combina
lavanda y romero junto con el aceite del portador y date un masaje en el
abdomen. Usa las puntas de los dedos y muévelos en círculos lentos al
principio. Aplique presión ligera en el abdomen. Entonces comienza debajo
del pecho y aplica presión dándote un masaje hacia abajo con las dos
manos. Este masaje estimula la circulación de los residuos en tu cuerpo y
se puede ejecutar todos los días como medida preventiva también. Se
recomienda el uso de anís, albahaca y mejorana para este propósito. Otra
receta para el masaje del estómago es mezclar 5 gotas de menta con 15
gotas de romero y 10 gotas de limón. Agrega 2 cucharadas de aceite del
portador a la mezcla.


3. Tome un baño de tina. Toma un baño caliente agregando hasta 10 gotas
de aceite de esencia en el agua. Sumérgete en la bañera durante 15
minutos a una hora y media. Utiliza aceites de lavanda y romero en tu tina.
Los aceites no sólo penetrarán en la piel, sino también los respirarás
mientras te relajas.
4. Trata tus pies. Poniendo atención especial en el tobillo y el talón,
recuéstate y disfruta de un masaje de pies. Selecciona los aceites de menta
o romero para este paso.

5. Beba una taza de té. Elabora té de limoncillo y jengibre en una taza de
agua caliente. Retira las especias y saborea el té. Al tener la taza cerca de
tu cara, respira el aroma del té.
Cómo usar la aromaterapia para
los dolores de cabeza
Creado por tic, Oscar Avila, Rosy Guerra
Un dolor de cabeza puede atormentar a su presa incansablemente. Las medicinas
sin prescripción pueden aliviar el dolor, pero la mejoría natural de la aromaterapia
puede alcanzar los mismos resultados sin efectos secundarios o sin someter a tu
cuerpo a agentes desconocidos. Usa las posibilidades curativas del mundo natural
para aliviar el dolor de cabeza con aromaterapia.

Pasos
1. Obtén aceites esenciales 100% para el alivio del dolor de cabeza. Menta, eucalipto, romero
y sándalo son aceites recomendados como los mejores para el dolor de cabeza. La
manzanilla es conocida por su capacidad para aliviar el dolor y por sus propiedades como
relajante muscular. La lavanda es también un analgésico milagroso y antiinflamatorio.
Como cada planta tiene un efecto diferente sobre el cuerpo, si un tipo de ellas no logra
eliminar el dolor, usa otra diferente o una mezcla de ellas hasta encontrar el mejor
remedio.
2. Aplica los aceites sobre tu piel. La aroma terapia va más allá de las
cualidades curativas de las plantas de las que se pueden obtener de sus
aromas. En la medida en que los aceites penetran en tu piel, comienzan a
curar de muchas maneras, tanto físicas como psicológicas. Cuando uses
aceites esenciales en tu piel siempre mézclalos con un aceite transportador.
Los aceites esenciales por sí mismos, pueden quemar la piel. Aceite de
almendras, aguacate, coco, semillas de albaricoque y sésamo son usados,
comúnmente, como transportadores.
 Mezcla una pequeña cantidad para uso inmediato. Puedes colocar unas pocas
gotas del aceite transportador con una gota del aceite esencial en la palma de tu
mano. Mézclalos con tu dedo o frota tus manos y aplícalos en la parte afectada del
cuerpo.
 Combina los aceites para más disponer de ellos por más tiempo. Diluye el aceite
esencial en una botella con tu aceite transportador para tenerlo a mano cuando lo
necesites. Una buena receta para masajes es 12 gotas de aceite esencial en una
cucharada de transportador.
3. Masajea tu piel con el aceite. Para tu dolor de cabeza, aplica el aceite
esencial en una o más de las zonas afectadas por el dolor. Frota el aceite en
tus sienes, cuero cabelludo, alrededor de la base del cuero cabelludo, y del
cuello hasta tus hombros.
 Haz una compresa. Deja caer unas pocas gotas del aceite en un paño tibio o frío
para hacer compresas para tu cabeza y cuello. También puedes humedecer el
paño con una mezcla de 2 tazas de agua caliente o fría con 10 gotas de aceite.
 Agrega alrededor de 8 gotas del aceite en una bañera tibia de forma que puedas
disfrutar de las propiedades curativas. Sumérgete en la bañera por 15 a 30
minutos.

4. Inhala los aceites.
 Vierte agua en una lámpara de aromas con alrededor de 12 gotas de aceite
esencial. Enciende la vela que está debajo para calentar la mezcla y rodéate de la
esencia curativa.
 Deja caer unas gotas del aceite en tu almohada para que puedas respirar los
saludables beneficios de las plantas mientras duermes.
 Pon los aceites en un difusor. Enciende la máquina hasta tres veces al día durante
15-20 minutos cada vez.
 Inhala los olores para deshacerte del dolor. Llena un recipiente grande con agua
caliente. Agrega 3-5 gotas del aceite esencial. Con una toalla sobre tu cabeza,
inclínate sobre el recipiente y respira en el vapor durante 5 minutos.

Cómo usar aromaterapia para
relajarse
Creado por Oscar Avila, Rosy Guerra
Inhala. Exhala. Inhala... Los aceites esenciales relajantes de la aromaterapia
ayudan a la relajación. Has intentado contar hasta 10 como 10.000 veces, así
como utilizar música ambiental y meditar. Añade técnicas de aromaterapia para
controlar tu relajación y sentir que tus problemas van cayendo de tus hombros.
Aprender a relajarse con aromaterapia también puede aliviar otras enfermedades
y dolencias.
Pasos
1. Conoce bien los aceites esenciales disponibles en el
mercado. Infórmate sobre los aceites esenciales que apuntan
específicamente a la relajación. Aunque hay bastantes pocos aceites
esenciales que promueven la relajación, hay algunos que pueden funcionar
específicamente para ayudar a calmarte.
 Ten a la mano algo de lavanda. Puedes comprar aceite esencial de lavanda por
internet o en una tienda local. También puedes utilizar la planta de lavanda y sus
flores para los mismos fines. La lavanda crece bien en un jardín o en una maceta.
Aunque es común y fácil de obtener, no hay que subestimar su potencial. La
lavanda es un aceite esencial de curación con muchos usos, no sólo para la
relajación. Pon la lavanda en el baño, en la almohada o en un difusor para
perfumar el aire que te rodea.
 Consigue manzanilla en flores frescas o aceites esenciales. Los aceites se pueden
utilizar en tu almohada o en un difusor para calmarte y ayudarte a conciliar el
sueño. Con las flores, haz una infusión en agua caliente para hacer un té que te
ayude a hacer la digestión.
 Busca bergamota, un aceite que se origina a partir de cítricos. Al refrescarte, te
ayuda a relajarte. La Bergamota también se usa para hacer té Earl Grey.
 Pon sándalo en tu difusor o la bañera para calmarte después de un largo día.
También puedes añadir sándalo a un aceite base para darte un masaje relajante.
 Usa mandarina para ayudarte a conciliar el sueño. Este aceite a base de cítricos
se puede gotear en la parte superior de una almohada. También se puede utilizar
con los niños. Colócalo en la parte inferior de la almohada del niño o en el extremo
de los pies de la cama.
2. Haz pruebas con los aromas. Es una buena idea oler cada uno de los
aromas recomendados para ver cuál te resulta mejor. Algunas personas no
encuentran ciertos aromas agradables, y por lo tanto, no se relajan con su
presencia. Haz esto antes de comprarlos, si puedes, con el fin de obtener el
aroma que más efecto tenga sobre ti. Mantén los aceites en la mano para
que te provean un beneficio. La mezcla de aceites esenciales se
recomienda para obtener una serie de propiedades curativas.

3. Haz una mezcla con agua destilada. Guárdala en tu coche o en la oficina,
o tenla a mano en tu hogar -donde sea que te sientas más tenso y
estresado y encuentres la necesidad de ser rescatado por la relajación.
Deja caer algunas gotas de aceite esencial en un rociador con agua
destilada. Rocía esto en tu cuello y cuerpo, o en el aire para un descanso y
calma rápidos
4. Da a tus pies un baño y un masaje con la adición de aceites esenciales
relajantes para baños tibios de pies. Mejora el baño de pies con sales de
Epsom o sales de mar. También puedes utilizar hierbas frescas o flores.
Tus pies absorberán las propiedades curativas de estos ingredientes y los
llevarán por todo el cuerpo. Después, masajea los pies con aceites
esenciales para relajarte aún más.

Cómo hacer masajes en la espalda
Creado por Wilfredo Rodriguez, Oscar Avila, Juan Luis Lobo
Solo hay algo mejor que recibir un masaje de espalda excelente, ¡dar uno! Le
estás dando a alguien un regalo que puede aliviar el dolor, la ansiedad y el estrés,
relaja los músculos y contribuye a sentir bienestar general. Ser un masajista con
licencia requerirá de algún entrenamiento y mucha práctica. Mientras tanto, te
mostraremos algunas técnicas básicas que puedes usar para darles excelentes
masajes de espalda a tus amigos.
Método 1 de 2: Preparativos para un masaje de espalda
1.
1
Consigue una mesa de masajes. Lo ideal es utilizar una mesa de masajes, ya
que te dará un mejor acceso a la espalda de la persona, está fabricada para su
comodidad, y está integrada con un agujero para la cabeza. Sin embargo, si no
dispones de una, hay varias opciones.
 El suelo. Siempre hay uno cerca, por lo que se convierte en una solución obvia. El
beneficio, por supuesto, es que está justo debajo de los pies. Las desventajas son
que el suelo puede ser duro, y posiblemente esté sucio también. Además, tendrás
que estar mucho tiempo de rodillas, por lo que no es ideal.
 El sofá. Un buen sofá puede funcionar bien. Es suave, cómodo y quién sabe, ¡tal
vez encuentres unos cuantos billetes entre los cojines! Sin embargo, no tendrás
acceso de un lado y tendrás que inclinarte mucho, lo que puede lastimar tu
espalda si lo haces con regularidad.
 La mesa de la cocina. Hay muchas posibilidades buenas, especialmente si no
puedes encontrar un colchón para que tu amigo se recueste. Tendrás acceso
completo por todos lados y está a la altura correcta. El único inconveniente real es
que no es un lugar excelente para que la persona ponga la cabeza.
 La cama. Esta combina las ventajas y las desventajas de los otros. Sin duda
alguna, es cómoda, pero es demasiado baja. Puede que tengas que ponerte de
rodillas en la cama en algunas ocasiones durante el masaje, pero al menos es
cómoda, así que no te lastimará las rodillas. También es una cama y hay
asociaciones con una cama que la persona no necesariamente aprobará. Ese
podría ser el asunto. Asegúrate de que las expectativas sean entendidas
claramente antes de calentar el aceite.

1.
2
Prepara la cama. Coloca una almohada o cojín donde quedará el pecho de la
persona.
2.
3
Si no vas a usar una mesa de masaje, coloca una colchoneta suave; las que
se usan para acampar funcionan bien para los masajes.
3.
4
Coloca una sábana encima para que absorba el exceso de aceite.
4.
5
Prepara la habitación. Asegúrate de que la habitación esté caliente, ya que una
habitación fría hará que la persona se ponga tensa. ¡Esto haría que fuera muy
difícil dar un masaje decente!
 Pon música tranquila. La música New Age, la música ambiental, la música clásica
tranquila o incluso los sonidos de la naturaleza ayudarán a que la persona se
relaje al máximo. La música movida y ruidosa no va a ayudar. Mantén el volumen
bajo.
 Baja las luces. Solo lo suficiente para que no haya reflejos en la habitación. Si
quieres, puedes bajar más las luces y encender velas aromáticas de aromaterapia.
Recuerda, lo que se busca en este caso es la relajación total.
5.
6
Haz que la persona se prepare aflojándose o quitándose la ropa. Debe
hacerlo para que puedas tener acceso a toda la espalda. Si le preocupa la
privacidad, sal de la habitación y haz que se envuelva una toalla alrededor del
pecho (justo debajo de los brazos), de modo que los extremos queden en la
espalda.
6.
7
Haz que se acueste boca abajo. La almohada debe quedar debajo del esternón.
7.
8
Dobla una de las toallas y colócala debajo de la frente. Esto ayudará a
mantener recto el cuello de la persona.
8.
9
Dobla una de las toallas y colócala debajo de los tobillos. Esto servirá de
apoyo a la espalda baja de la persona.
9.
10
Si la persona está usando una toalla alrededor de su pecho, desdobla los
extremos para exponer la espalda.
10.
11
Si la persona está usando pantalones, extiende otra toalla sobre estos y
mete la toalla en la cintura de los pantalones. Esto evitará que el aceite los
manche.
Método 2 de 2: Da un masaje de espalda
1.
1
Dile a la persona que estás a punto de comenzar. Dile que te haga saber si
algo de lo que estás haciendo es doloroso o incómodo. En parte, si siente
comodidad, sentirá confianza en ti. Este no es momento para hacer bromas o
comentarios sugestivos.
2.
2
Coloca el aceite de masaje en tu mano. Caliéntalo frotándolo entre las manos.
3.


3
Esparce el aceite; hazlo con movimientos largos y ligeros en la espalda de la
persona; no te olvides de los hombros y el cuello. Es mejor no saturar con
aceite; siempre puedes agregar más si es necesario.
4.
4
Haz círculos con las palmas de las manos. Coloca una mano en la espalda baja
y pon la otra mano encima. Con los brazos extendidos, comienza a hacer
pequeños círculos subiendo por la espalda y bajando de nuevo. Quedándote en
un lado de la columna vertebral, repite esto de 2 a 3 veces.
 El movimiento debe venir de tu cintura y tu torso, no de tus hombros. Esto ayudará
a evitar que te fatigues.
5.
5
Usa el levantamiento muscular. Sube y baja por la espalda 2 o 3 veces. Esto
requiere de un poco de práctica para hacerlo a un ritmo suave y confiado:
 Coloca una mano en forma de "pinza de langosta" o en forma de "L".
 Mueve la mano en la dirección de tu dedo pulgar, presionando y juntando poco a
poco los dedos y cerrando el espacio entre el pulgar y el índice.
 Al terminar el movimiento, gira la muñeca para lograr un movimiento de elevación
en el músculo. Al juntar el pulgar y el índice, la parte exterior de la mano (a lo largo
del meñique) debe estar moviéndose por toda la espalda.
 Sigue alternando las manos con un movimiento de parabrisas.
6.
6
Usa los nudillos en la espalda. Repite 2 o 3 veces. No apliques presión sobre la
espalda baja y recuerda no tocar la columna.
 Empuña sutilmente las manos. Con los brazos rectos y los nudillos y los dedos en
contacto con la espalda, desliza hacia arriba y continúa hacia arriba y sobre los
hombros.
 Ligeramente arrastra al regresar los nudillos.
7.
7
Usa el levantamiento muscular en el trapecio. Este es el músculo que conecta
el cuello a los hombros. Continúa frotando a medida que te desplazas a la cabeza.
8.
8
Repite los círculos con las palmas de las manos, el levantamiento de
músculos y el uso de los nudillos del otro lado de la espalda.
9.
9
Párate hacia lo alto de su cabeza. Usa un pulgar extendido para hacer
movimientos ascendentes entre los omóplatos y la columna (de las caderas a la
cabeza). Mientras un pulgar se desliza, el otro comienza a moverse hacia arriba.
 No apliques demasiada presión en los pulgares, especialmente si lo haces mucho.
 Poco a poco, apártate y continúa del otro lado. No hagas esto directamente en la
columna.
10.
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Lleva ambos pulgares a la espalda superior. Puedes hacer esto de cada lado
de la columna.
 Con una presión constante, poco a poco comienza a deslizar los pulgares hacia
abajo en la espalda. Recuerda que debes tener cuidado con la espalda baja,
donde no hay costillas que protejan los órganos internos.
 Al llegar a la parte superior de las caderas, deja que los pulgares se queden allí.
Presiona firmemente antes de comenzar un nuevo movimiento.
 Desliza las manos hacia atrás y repite dos veces más. Muévete un poco más
hacia los lados (alejándote de la columna) cada vez.
11.
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Aplica giros. Vuelve hacia un lado de la persona. Alcanza la cadera lejana con
una mano, mientras la otra mano se apoya sobre la cadera cercana. Con un
movimiento fluido, jala una mano hacia ti, mientras empujas la otra; en el centro,
deben deslizarse una contra la otra, en direcciones opuestas. Repite este
movimiento hacia arriba hasta llegar a la zona de los hombros, y luego vuelve a
bajar. Repite 3 veces.
12.
12
Esparce los dedos de ambas manos. Baja las yemas de los dedos de una mano
por la espalda, levantándolas en la parte superior de las caderas, mientras la otra
mano comienza en los hombros. Repite varias veces. Lentamente, deja que la
presión se aligere hasta que las manos floten.
Consejos
 Siempre mantén tus manos en movimiento. No te detengas e inicies de nuevo
constantemente.
 Asegúrate de que la habitación esté tibia. Si está demasiado caliente o demasiado
fría, la persona que recibe el masaje no lo va a disfrutar.
 Una vez que hayas terminado, puedes colocar una toalla sobre la espalda y los
brazos de la persona, y frótala suavemente para que absorba la mayor parte del
aceite. De lo contrario, podría manchar la ropa.
 Cada persona tolera la presión de forma diferente. Asegúrate de pedirle su opinión
al aplicar movimientos más profundos y cuando sea necesario. Una buena señal
de que es demasiado profundo es cuando el músculo se contrae al presionarlo. Si
el cliente confirma que el movimiento no es doloroso, exhórtalo a relajarse para
evitar que el músculo se lesione. Nunca fuerces un movimiento en el cuerpo.
 Si no tienes aceite de masaje, puedes usar aceite para bebé en su lugar. La
manteca de karité también es una buena opción y es excelente para la piel.
 Pregúntale a la persona antes de encender cualquier incienso o vela aromática, ya
que a algunas personas les molesta el olor.
 Periódicamente recuérdale a la persona que respire lenta y profundamente desde
su estómago; esto le ayudará a relajarse.
 Aconséjale que se levante lentamente. Después de recibir un masaje, es fácil que
uno se olvide de lo relajado que está, solo para tambalearse y tal vez hasta caerse
al suelo.
 Si no tienes una mesa de masaje, puedes dar el masaje en una cama firme o
incluso en una colchoneta.
 Muchas mesas de masaje tienen una base acolchada para el rostro. Si tienes una,
cúbrela con una funda de almohada o una toalla pequeña, dejando un agujero
para la boca y la nariz, y ponla a un nivel cómodo. Generalmente, puedes quitar el
cojín debajo del pecho si tienes una base para el rostro; de lo contrario, el cliente
tendrá el tórax extremadamente curvado.
 Si quieres usar manteca de karité, no uses un baño de burbujas de manteca de
karité. Con las burbujas puede ser difícil trabajar y dar un masaje.
Advertencias
 No uses demasiado aceite. Comienza con menos de lo que crees que necesitas. El
exceso de aceite puede eliminar la fricción, que es lo que hace que un masaje se sienta
bien.
 No toques la piel lastimada, ampollas o áreas de posible infección.
 Siempre ten cuidado al aplicar presión sobre la espalda baja. Recuerda que no hay
costillas para proteger los órganos internos de la presión de tus manos.
 Evita ejercer presión sobre la columna vertebral.
 Hay algunos casos en los que los masajes pueden agravar una condición médica. Una
persona debería consultar a su médico antes de recibir un masaje si tiene alguno de los
siguientes problemas o condiciones:
[1]

o Trombosis venosa profunda (un coágulo de sangre en una vena profunda, generalmente
en las piernas)
o Lesiones en la columna o daños, como un disco herniado
o Trastornos de sangrado o toma de anticoagulantes, como la warfarina
o Vasos sanguíneos dañados
o Huesos debilitados por la osteoporosis, una fractura reciente o cáncer
o Fiebre
o Cualquiera de los siguientes en un área que pueda ser masajeada: herida abierta o que
está sanando, tumor, nervios dañados, infección o inflamación aguda, inflamación por
tratamiento con radiación
o Embarazo
o Cáncer
o Piel frágil por la diabetes o una cicatriz que está sanando
o Problemas cardíacos