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ESCRITO INICIAL DE DEMANDA DE AMPARO INDIRECTO EN MATERIA CIVIL JUICIO DE AMPARO NO.

QUEJOSO: JOSE DE JESUS ORRANTIA LEYVA Y ANGELICA MARIA SOTO DOURIET DE ORRANTIA C.
JUEZ DE DISTRITO EN TURNO PRESENTE: JOSE DE JESUS ORRANTIA LEYVA Y ANGELICA NARIA SOTO
DOURIET DE ORRANTIA, mexicanos, casados, mayores de edad, señalando domicilio para oír y
recibir todo tipo de notificaciones al Despacho Jurídico ubicado en la esquina que forman las calles
Gabriel Leyva y Redón en Plaza Blanca local No. 10 de esta Ciudad y autorizando a los CC. LICS.
JOSE MOISES VERGARA TEJADA Y/O ARANDO CARRILLO RODRIGUEZ Y/O MONICA BOJORQUEZ
MONTOYA Y/O JESUS ALBERTO SARACHO CASTRO; ante Usted respetuosamente comparecemos y
exponemos: Por medio de este escrito y por nuestro propio derecho, venimos a solicitar EL
AMPARO Y PROTECCION DE LA JUSTICIA FEDERAL, en contra de los actos y autoridades que
posteriormente indicaré, y para dar cumplimiento a lo dispuesto por el artículo 116 de la Ley de
Amparo, manifiesto: I.- NOMBRE Y DOMICILIO DEL QUEJOSO: Ya quedaron precisados. II.-
NOMBRE Y DOMICILIO DEL TERCERO PERHUDICADO: BANCA CONFIA S.A. INSTITUCION DE BANCA
MULTIPLE, ABACO GRUPO FINANCIERO CON DIMICILIO POR LA CALLE DE IGNACIO ZARAGOZA CASI
ESQUINA CON DR. DE LA TORRE DE LA CIUDAD DE GUASAVE, SINALOA. III.- AUTORIDADES
RESPONSABLES. A).- EL C. JUEZ PRIMERO DE PRIMERA INSTANCIA DEL RAMO CIVIL, DE LA
JURISDICCION DE GUASAVE, SINALOA; CON DOMICILIO AMPLIAMENTE CONOCIDO EN ESA
CIUDAD. B).- EL C. JUEZ SEGUNDO DE PRIMERA INSTANCIA DEL RAMO CIVIL DE ESTA CIUDAD DE
LOS MOCHIS, SINALOA. C).- LOS ACTUARIOS PRIMERO, SEGUNDO Y TERCERO DEL JUZGADO
SEGUNDO DE PRIMERA INSTANCIA DE ESTA CIUDAD DE LOS MOCHIS, SINALOA. IV.- ACTOS
RECLAMADOS. A la primera autoridad señalada como responsable, le reclamamos el ilegal auto
emitido en el expediente civil No.49/94 de fecha 14 de Enero del presente año, mediante el cual,
ordena a las restantes autoridades responsables, se nos requiera por la entrega material de una
finca urbana con superficie de 189 Mts.2 ubicada en el fundo legal de ésta ciudad de Los Mochis,
Sinaloa, la cual se localiza bajo las siguientes medidas y colindancias; AL NORTE, mide 10.50 Mts. y
colinda con la calle Parque México; AL SUR, mide 10.50 Mts. y colinda con lote número uno de la
misma manzana; AL ORIENTE, mide 18 Mts. y colinda con lote Número 9 de la misma manzana; y
AL PONIENTE, mide 18 Mts. y colinda con parque Plaza Culiacán. Esta finca aparece inscrita en el
Registro Público de la propiedad del Municipio de Ahome, Sinaloa bajo la inscripción 177, del libro
No.149 de la sección primera a nombre del quejoso JOSE DE JESUS ORRANTIA LEYVA. A esta
misma autoridad, le reclamamos la inminente orden de desalojo mediante el uso de fuerza
pública, de la finca antes descrita actualmente ocupada por los quejosos, orden de lanzamiento
ésta completamente ilegal e inconstitucional, como se verá en el transcurso de la presente
demanda. A las restantes autoridades responsables, les reclamamos la ejecución material de las
órdenes giradas por la primera autoridad responsable y que ya quedaron precisadas
anteriormente. Para acreditar la existencia e inconstitucionalidad de dichos actos, agregamos
copia simple del auto de fecha 14 de enero del presente año, recaído en el expediente 48/94 del
Juzgado Primero de Primera Instancia del Ramo Civil de la ciudad de Guasave, Sinaloa. V.-
PRECEPTOS CONSTITUCIONALES VIOLADOS. Artículos 14 y 16 constitucionales.
VI.- ANTECEDENTES. Que bajo protesta de decir verdad, manifestamos que son los hechos que nos
constan y constituyen los antecedentes de los actos reclamados y fundamentados de los
conceptos de violación y son los siguientes: El 02 de Febrero del año en curso, se presentaron
hasta nuestro domicilio en ésta ciudad, que lo es la finca antes descrita, los actuarios del Juzgado
Segundo de Primera Instancia del Ramo Civil de los Mochis, Sinaloa, corriéndonos traslado con las
copias de una demanda, interpuesta en nuestra contra por el tercero perjudicado, en la vía
hipotecaria civil, demandándonos por el pago de un crédito garantizado por vía de hipoteca con la
finca descrita, diciéndonos además que lo hacían por órdenes del C. JUEZ SEGUNDO DE PRIMERA
INSTANCIA DEL RAMO CIVIL en ésta ciudad, quien a su vez lo hacía cumplimentando un exhorto
girado por el C. JUEZ PRIMERO DE LO CIVIL de Guasave, Sinaloa. Pero no nada más nos corrían las
copias de traslado mencionadas, si no además, nos requerían por la entrega material de muestra
casa habitación en donde cohabitamos en unión de nuestros hijos y que es precisamente la finca
anteriormente descrita, apercibiéndonos que en caso de negativa, se aplicarían en nuestra contra
los medios de apremio que marca la ley, esto es el lanzamiento forzoso mediante la fuerza pública
del inmueble antes descrito. Los suscritos somos propietarios de la finca urbana descrita con
anterioridad, tal como se prueba con la copia simple del certificado de gravámenes de Registro
Público de la Propiedad y del Comercio correspondiente, que acompañamos a éste escrito, y
actualmente mantenemos la propiedad y posesión legal y material de la misma. Como nos
negamos tajantemente a la entrega material de nuestra casa habitación, es inminente que las
autoridades responsables utilizarán la fuerza pública para obligarnos a abandonar nuestro
domicilio.




CONCEPTOS DE VIOLACION. Se violan en nuestro perjuicio las garantías de audiencia y legalidad
que consagran a favor de nosotros y de todo gobernado, los artículos 14 y 16 constitucionales y se
viola también la legalidad de los artículos 468 y 469 del Código Local de Procedimientos Civiles. En
efecto las autoridades responsables, violan en nuestro perjuicio las garantías de audiencia y
legalidad antes mencionadas, porque amenazan con desposeernos de nuestro único patrimonio
que es nuestra casa habitación antes descrita, sin que previamente exista juicio alguno en el cual
se nos haya oído y vencido y que se hayan cumplido las formalidades esenciales del procedimiento
conforme a las leyes expedidas con anterioridad a los actos reclamados. Lo anterior se afirma,
porque las autoridades responsables al molestarnos en nuestro domicilio, no respetan el
procedimiento previamente escrito, como lo son los artículos 468 y 469 del Código Local de
Procedimientos Civiles, los cuales indican claramente, que una vez entablada la demanda en la vía
Hipotecaria Civil y fijada la cédula correspondiente: “CONTRAE EL DEUDOR LA OBLIGACION DE
DEPOSITARIO JUDICIAL DE LA FINCA HIPOTECADA Y SOLO QUE EL DEUDOR NO QUIERA ACEPTAR
LA RESPONSABILIDAD DE DEPOSITARIO, ENTONCES ENTREGARA LA FINCA AL ACTOR O AL
DEPOSITARIO QUE ESTE NOMBRE”. Esta regla legal, a la cual por cierto no se le puede negar el
carácter de norma eminentemente social, por ser de orden público, obliga a cualquier Juez del
Estado que conozca de una demanda en la vía hipotecaria civil, a mantener al deudor o
demandado en calidad de depositario judicial, de la finca o bienes sujetos a hipoteca, y solamente
en el excepcional caso de que haga entrega al actor del bien hipotecado. Y si acaso existiera algún
pacto entre particulares, mediante el cual se haga renuncia a éste derecho, necesariamente sería
nulo, pues los pactos entre particulares no pueden pasar por encima del orden jurídico menos si es
de interés público como en la especie lo es. Pero en el caso que nos ocupa, las autoridades
responsables no respetan el procedimiento previamente escrito, pues lejos de interrogar al
deudor sobre si es su deseo mantenerse en depositaría de la finca hipotecada, de entrada nos
requiere por la entrega material de la misma, y además nos intimidan ilegalmente para obtener la
entrega material de la misma. Y aquí es donde precisamente violan los preceptos legales antes
citados y con ellos nuestras garantías de audiencia y legalidad. Interponemos ésta petición de
Amparo, porque contra los actos reclamados de las autoridades responsables en éste caso, no
existe recurso ordinario alguno de impugnación, pues los artículos 453 y 463 del Código Local de
Procedimientos Civiles, indican que contra el auto que admite, una demanda en vía hipotecaria y
de auto que ordena la ejecución, no existe recurso alguno, sola la responsabilidad de quien los
emite.