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Practicas Psicología del Desarrollo: adultez y vejez.

Práctica 2: La violencia de género















Natalia Berná Sánchez.
Natalia Buades Ayala.
Alberto Beltrán Sánchez.


Origen de la violencia.
Es muy complicado establecer el momento exacto en el que comienza la
violencia dentro de una relación, en este caso la víctima dice “desde el
principio, no puedo decir que he sido consciente, porque me he enterado muy
tarde de que era una mujer maltratada, siempre he pensado que tenía un mal
carácter, que era un hombre un complicado”. Aquí nos indica esta misma
premisa, desde el principio es maltratada pero no sabe cuándo empieza y
además no era consciente de que era maltratada hasta más tarde. Este es un
caso particular pero se puede hacer extensible a gran parte de los casos de
violencia de género. Las víctimas se resisten a reconocer la relación de pareja
ha fracasado, y por tanto a entender que están siendo maltratadas.
En este caso de violencia podemos observar como el origen del maltrato
físico, comienza un día puntual en el cual, la mujer se encuentra indispuesta
para realizar las labores del hogar, debido a esto, el marido enloquece y le
golpea por primera vez, tras una larga bronca compuesta por gritos e insultos.
A partir de este momento, se puede observar como las agresiones empiezan a
ser continuas y cada vez más fuertes. Por lo que, el maltrato a pasado de ser
sutil y leve (maltrato psicológico y maltrato verbal) a ser cada vez más agresivo
y descontrolado (maltrato psicológico, verbal y físico), llegando a lanzar, romper
e incluso golpear cualquier objeto para aliviar su ira.
El maltrato de esta historia, está compuesto en un principio por maltrato
psicológico, intentado alejar a la mujer de todas las personas cercanas a ella,
por celos o por miedo a que está vea la verdadera situación; insultando y
menospreciando (violencia verbal) a la víctima haciendo que piense que solo
el la ama y que no vale para nada. Y finalmente concluye con la unión de un
maltrato psicológico con maltrato físico, en el cual se pueden observar golpes,
bofetones, patadas, e incluso puñetazos hacia la víctima.




Las características de la violencia de género.
La violencia de género es un fenómeno que se considera histórico,
nunca natural, con unas dinámicas específicas dependiendo de la sociedad a la
que hagamos referencia. Si bien es cierto que no podemos establecer una
norma general de cómo y qué tipo personas intervienen en el proceso, sí que
encontramos una serie de lugares comunes a los trataremos de hacer
referencia más adelante.
El maltrato por lo general tiene un avance gradual, pasando de un
maltrato sutil y leve a un maltrato cada vez más brusco y agresivo. La violencia
dirigida hacia la mujer es cíclica y se agrave en intensidad y frecuencia con el
paso del tiempo. Dicho maltrato tiene un carácter cíclico en el cual existen 3
fases (luna de miel, tensión y explosión). La primera en darse es luna de miel,
que como su nombre indica se puede dar al principio de la relación o también
en otros momentos de la misma en el que todo vuelve a ser como al comienzo,
en el caso práctico que estamos tratando la autora nada más comenzar el texto
dice así “Cunado me casé, cuando conocí a mi ex marido creí conocer al
hombre ideal, me casé muy enamorada”. Claramente hace alusión al momento
más romántico de la relación, para ella es inimaginable que su historia de amor
pueda desencadenar en un fracaso, mucho menos en maltrato y como
veremos en el punto que trata sobre las repercusiones de la víctima, el
concepto de “amor romántico” ayuda a que la ceguera ante los problemas sea
mayor y más prolongada.
Después de esta nos encontramos con una situación de tensión, en la
cual la relación comienza a torcerse apareciendo el maltrato psicológico y
verbal de manera sutil, dicho maltrato como hemos dicho anteriormente se irá
agravando con el paso del tiempo, llegando por último a la explosión, en este
momento es cuando el maltratador deja de ser sutil y comienza el maltrato
tanto psicológico como físico muy agresivo. Estas tres fases como hemos dicho
anteriormente son cíclicas por lo que se van repitiendo continuamente, aunque
llega el momento en que la fase luna de miel se va acortando hasta que
desaparece y perdura continuamente la tensión y la explosión.


Comportamiento y estrategias del agresor.
El ex marido de la mujer, la autora de este artículo lo describe como un
hombre muy inteligente y sutil para el maltrato. Poco a poco y mediante el
desprecio sistemático, fue haciéndola creer que no servía para nada, que todo
lo que hacía lo hacía mal. Incluso consiguió aislarla de las personas
importantes en su vida, como su familia y sus amigos. Además mediante el
maltrato físico consiguió que su propia pareja le tuviera miedo, por lo que esta
dejo de vivir su propia vida, para vivir solo la de él. Esto hizo que la
personalidad de la mujer se extinguiera haciendo todo lo que él deseaba e
incluso pensando que ese era su deber. Una de las maneras de llamar a este
proceso es El efecto bonsái, metáfora que dibuja perfectamente como el
agresor va cortando una a una las “ramas” y las raíces” de la víctima,
impidiendo así su crecimiento, al mismo tiempo el agresor se convierte en el
único sustento emocional de la víctima, siendo la única persona que le da amor
y comprensión, se le ha llamado también efecto paradójico, porque cuanto más
la destruye más apego siente ella por él.
El aislamiento de los familiares y amigos es un tema que bien merece
una mención aparte pues las estrategias del agresor no tendría el mismo
efecto si la víctima encontrase el apoyo y la fuerza necesaria en las personas
que le rodean, desde este punto de vista es necesario que la persona
maltratada se aleje de cuantas personas haya en su vida. La acción concreta
de aislarse del mundo no sería posible si un cambio a nivel psicológico, es
decir, la mujer que antes necesitaba a su familia y amigos ahora cree que estos
son perjudiciales para su relación amorosa. En esta metamorfosis conceptual
el agresor desempeña un papel fundamental, mermando constantemente
cualquiera actitud de apertura o acercamiento familiar en la relación por parte
de la mujer.
Bajo estas circunstancias no cuesta mucho imaginar cómo poco a poco se
normaliza el maltrato dentro de la relación.



Repercusiones en la víctima.
Las repercusiones son diversas y afectan en general a la estructura
social, emocional y psicológica de la víctima, además del deterioro físico que
puede aparecer en algunos casos. En el caso práctico no hace alusión a las
relaciones sexuales y como estas se vieron afectadas por el maltrato, aunque
podemos intuir que en este y en la mayoría de los casos dichas relaciones se
vuelven cada vez más desagradables.
La protagonista de este artículo, tras varios años de reproches por todo
aquello que hacía, mostraba interés o simplemente porque tocaba ese día,
llego a auto convencerse de que era inútil y de que no servía para nada
(degradación de la imagen propia). Se convenció a si misma de que su familia
y sus amigos estaban en contra de su matrimonio, cuando lo único que querían
era protegerla. Las repercusiones psicológicas para una persona que ha
perdido toda capacidad de creer en ella misma y de sentirse valorada son
gravísimas porque a partir de este momento es mucho más fácil que se
produzca el aislamiento y la dependencia emocional, por no mencionar que el
hecho de sentir que la opinión propia no tiene valor contribuye a que la víctima
deje de tener voz propia, a no tomar decisiones y a que asuma que lo que
hace dice su marido es lo único que importa (normalización de la violencia).
Llegó a pensar que no servía para nada, hasta que llegó un punto en el
que ya no opinaba sobre nada, solo se dedicaba a hacer sus labores
(Aislamiento). A nivel social ya no se relacionaba con nadie, solo con su
marido. Hoy día entendemos que parte de la satisfacción que experimentamos
a lo largo de nuestra vida depende directamente de nuestras vivencias con
otras personas, es por eso que las repercusiones sociales de una mujer
maltratada son tan importantes.





Otros aspectos a destacar.
Es importante destacar que esta historia no tuvo un desenlace fatal,
circunstancia que nos da esperanza y precedentes para saber que hay
muchos casos que en los que todavía no es tarde y en lo que finalmente al
víctima deja de ser eso una víctima y decide terminar con la situación. La
autora del artículo no da detalles precisos de la manera en la que consigue salir
adelante y de cuál es la situación actual respecto al marido (si está en la cárcel,
si vive cerca de ella, si ha habido juicio, orden de alejamiento…) aunque
sabemos que la familia y los amigos juegan un papel importante, pues dan el
apoyo y la fuerza necesarias que se requieren en dichos contextos. Hacemos
hincapié en esto porque nos gustaría saber cómo se produce el cambio,
sabemos que en el caso de la violencia de género es gradual y cíclico, a la
inversa imaginamos que mantienes aspectos comunes y otros particulares.
Mencionar también que el caso práctico expuesto toca varios temas generales
de la violencia de género, cuestiones que seguramente un psicólogo va a
encontrar en la mayor parte de casos relacionados con el tema que se
encuentre, (de ahí la utilidad de la práctica) quizás y desde este prisma,
requerimos más detalles sobre la personalidad del marido, detalles más
concreto que los expuestos, queremos saber con ejemplos claros como el
marido ejerce la violencia y cómo la víctima va asumiendo es proceso de
normalización de la violencia, aspectos psicológicos claro está. Sentimos
curiosidad por entender este tema en toda su complejidad y desde las
perspectivas que sean necesarias para abordarlo.