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Argumentos en contra del aborto

Las intervenciones que se llevan a cabo para abortar comportan muchos problemas de salud para la
mujer que aborta. En la interrupción forzada del embarazo la mujer se expone a una perforación del
útero o incluso a quedar estéril, es decir que cuando se quiera quedar embarazada, es probable que
ya no pueda.
El aborto también es un crimen aunque el embarazo sea en caso de violación. El niño o niña que
está en gestación dentro del vientre de su madre no debe pagar por el crimen cometido. Además, si
la madre no es capaz de criar al hijo de su agresor, puede darlo en adopción, y así hacer feliz a
alguna pareja que desee tener un hijo.
Otros defienden que el aborto es un derecho. Esto es mentira, no existe ningún artículo en la
declaración universal de los derechos del hombre de las Naciones Unidas en relación al “derecho al
aborto”. El derecho que sí se especifica en dicha declaración es el “derecho a la vida”. Al practicar
un aborto este último derecho es totalmente violado.
El aborto no debería permitirse ni en las primeras semanas del embarazo, ya que en sólo dos
semanas el embrión está totalmente implantado en el útero. A las tres semanas, al feto se le
empiezan a formar los ojos y el cerebro y pocos días más tarde, ya le latirá el corazón. Un feto tan
desarrollado se puede considerar prácticamente un ser humano.
Hoy en día, los abortistas utilizan técnicas brutales como lo es el trozeamiento del bebe por medio
de distintos instrumentos así como la aspiración del feto o las inyecciones letales de solución salina.
Si consideramos la concepción como el comienzo de la vida, el aborto sería similar a un asesinato.
Un aborto puede generar problemas médicos a la hora de un próximo embarazo (esterilidad,
embarazos ectópicos, posteriores abortos espontáneos, etc.).
La mayor parte de los abortos son practicados en adolescentes y mujeres muy jóvenes que no
cuentan con la suficiente experiencia para entender el peso de la decisión que están tomando, lo
que se traduce en posteriores arrepentimientos.
Existe una amplia variedad de métodos que previenen el embarazo, considerar el aborto como uno
de ellos banalizaría este proceso y fomentaría la irresponsabilidad en torno a la reproducción.
Un aborto puede conllevar mucho estrés, dolor psicológico, culpa y arrepentimiento; no solo en la
madre sino también en el médico que lleva a cabo un procedimiento que va en contra del Juramento
Hipocrático.
De igual manera que en una familia, se protege al débil (enfermo, niño, anciano), también la
sociedad civil, que está al servicio del hombre y la familia, debería proteger a los más débiles, como
el concebido, y nunca guiarse por otros factores.
No porque haya casos de aborto ilegal, con peligro de la vida de la madre, hay que legalizar el
aborto. Un mal, por el hecho de que esté más o menos extendido (como el robo, la coima, la
drogadicción, etc.), no debe ser aceptado por la sociedad. Por el contrario, habrá que buscar los
procedimientos adecuados para eliminar o reducir al mínimo ese mal. En este caso, sancionando
con más severidad a los que realizan prácticas abortivas, y dando apoyo moral, psicológico y
material a las madres gestantes.