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EL PERRITO CURIOSO

Había una vez, un Perrito que era muy curioso y que siempre velaba por las cosas que le
interesaban a su Amo. Un día, el Perrito escuchó ruidos que venían de la cocina, y para
saber que sucedía, se acercó sigilosamente. De inmediato, descubrió a varios ratones
dndose un gran !estín con la comida de su Amo. Antes de atacar se di"o#
$¡Pero que bandidos!, ¡Ahora me las pagarán!$
% sin ms, el Perrito se abalanzó sobre los ratones pero, no se percató que muy cerca de
ahí, había una trampa para ratones con la cual tropezó y atrapó una de sus patitas
haci&ndolo gritar a !uertes aullidos de dolor.
Un Loro que estaba por el mismo lugar gritó#
$Vaya vaya, vean al Cazador cazado.$
'l Perrito, martirizado por el dolor que le hacia la trampa suplicó#
$¡Por favor aydenme!, ¡qui!enme es!o que prome!o no moles!ar a nadie!$
(os bueno ratones quienes oyeron su s)plica, se acercaron al Perrito y de inmediato lo
liberaron. (uego, uno de ellos le di"o#
$"#a vez Perrito$. %so !e sucede por hacer!e de ga!o.$
Moraleja
&o realices las funciones, para las que no !ienes condiciones.


EL MONO Y EL DELFÍN
Una vez, un Hombre !ue de via"e en un barco, y para distraerse durante la travesía, llevo a
su Mono. *uando estaba por llegar a tenas, se desencadenó una violenta tempestad que
hizo nau!ragar al !rgil barco. (a tripulación se salvó del nau!ragio gracias a sus es!uerzos,
sin embargo, el Mono no tuvo la suerte de ser rescatado, y este luchaba sólo contra las olas
por salvarse. A los pocos minutos, un Del!"n apareció, y pensando que el Mono era un
Hombre se deslizó deba"o de &l y lo transportó en su lomo hacia la costa.
*uando ya estaban por llegar a la costa, el Del!"n preguntó al Mono, si era teniense. 'l
Mono por impresionar al Del!"n, di"o que sí, y que tenía muchos ilustres parientes allí. +as
rato, el Del!"n preguntó nuevamente diciendo si conocía el puerto. 'l Mono creyendo que el
P#erto era unapersona !amosa, contestó que no solo era conocido suyo, sino que adems
era un buen amigo suyo.
'l Del!"n, se dio cuenta de que el Mono estaba mintiendo, así que como castigo, se
sumergió en el agua abandonando al Mono, y este sin ms, se ahogo.
Moraleja
%l presumido siempre acaba, en el primer descuido.
EL LO$O DISFR%DO DE PSTOR
Hace mucho tiempo en un rincón de una madriguera, se encontraba un Lobo &ambriento
dando el toque !inal a su ms brillante plan, que era, dis!razarse de un Pastor para entrar
sigilosamente de noche en un reba,o repleto de 'or(as O)ejas.
Una vez listo, se dirigió al Reba*o, y mientras descansaba el Pastor + los Perros
'#ar(ianes, el Lobo sin mucha demora, entró sin hacer ruido, y al ver a las 'or(as O)ejas
a su disposición, su mente volaba haci&ndose agua la boca. Las O)ejas, al ver rondando al
Falso Pastor, se acercaron al &l muy contentas, y se quedaron a su lado creyendo estar
seguras. 'l !also Pastor, viendo !i"amente a una O)eja de su mayor agrado, no pudo
contener su entusiasmo y di"o#
$¡'h(( si!, ¡Pero que Oveja !an( suculen!amen!e gorda y sana!, ¡'h((!, ¡pero qu) !ierna y
grande es!, ¡%s!a, será un fes!*n de los grandes!, ¡Cielos, cielos!, ¡+e me hace agua la boca!$
+ientras el Lobo (is!ra,a(o vivía su ensue,o de alegría, no se midió ni percató del gran
ruido que hacia, tanto, que logró despertar al Pastor y a los Perros '#ar(ianes, quienes sin
mucha demora, acorralaron al impostor y lo castigaron severamente hasta acabarlo.
Moraleja
,ugar con fuego, es un -uego peligroso.
EL -TO Y EL RT.N
Un día, un -ato &ambriento vio a un Raton/ito entrar a su casa, y con intenciones de
atraparlo y comerlo, el -ato di"o#
.¡/u) lindo y guapo ratoncito! Ven conmigo, peque0o, ven..
La ma(re (el raton/ito vio las intenciones del ast#to -ato, y a su &ijoadvirtió#
.&o vayas, ! no conoces los !rucos de ese brib1n..
'l -ato insistente di"o#
.Ven, peque0o ven. ¡2ira es!e queso y es!as nueces! ¡3odo será para !i!.
'l ingenuo Raton/ito decía#
."Voy mamá$, "voy$.
.&o hi-i!o. +) refle4ivo y obedien!e.. di"o su Ma(re.
'l -ato persistente seguia diciendo#
.Ven, !e dar) es!e sabroso bizcocho y muchas cosas más..
.5)-ame ir mamá, por favor !e lo suplico.. - di"o el Raton/ito.
./ue no !on!uelo. &o vayas.. - .nsistió la Ma(re (el Raton/ito.
.&o me hará nada mamá. /uiero probar un pedaci!o.... - Di"o el Raton/ito, y sin que su
Ma(re pudiera detenerlo, salió este rpidamente de su agu"ero. A los pocos instantes, se
oyeron unos gritos#
.¡+ocorro, mamá, socorro! ¡2e come el ga!o!.
La Mam0 no pudo hacer nada para salvarlo. /racias a la desobediencia del Raton/ito, este
perdió su libertad para siempre.
Moraleja
'bedece a !u padre y a !u madre,y vivirás muy feliz.
EL 1IE2O PERRO C%DOR
Una vez, un )iejo Perro /a,a(or, que en sus días de j#)ent#( + !ortale,a"ams se rindió
en la caza, en sus ancianos días nuevamente !ue de caza con su mo. Pronto encontraron
un 2abal" que de inmediato dieron cacería. 'l )iejo perro /a,a(or logró alcanzar y agarró
por la ore"a al 2abal", pero no pudo retenerlo por sus (3biles (ientes, de modo que el 2abal"
escapó.
0u mo, al ver su presa escapar, se disgustó y reprendió al Perro )iejo. 'lPerro lo miró
lastimosamente y le di"o#
.Amo, mi esp*ri!u sigue grande como siempre, pero no puedo sobreponerme a las flaquezas
de mi cuerpo. Prefiero que me alabes por lo que he sido, y no que me mal!ra!es por lo que
ahora soy..
Moraleja
6espe!a siempre a !us ancianos, que aunque ya no puedan hacer de !odo,
dieron lo me-or de su vida para !u beneficio.
LOS -LLOS Y L PERDI%
Una vez, un Hombre tenía dos -allos, compró una Per(i, dom&stica y la llevo al corral "unto
con estos -allos para que se alimente. 0in embargo, estos la atacaban y la perseguían
mucho sin de"arla en paz. (a Perdiz, creyó que lo hacían por ser de distinta de especie, y así,
se sentía humillada.
Días ms tarde, la Per(i, vio cómo los -allos se peleaban entre ellos mismos, y que cada
vez que se separaban, lo hacían porque estaban muy heridos. (a Per(i, se di"o a sí misma#
.#a no me que-o de que los Gallos me mal!ra!en, pues he vis!o que ni aun en!re ellos
mismos, viven en paz..
Moraleja
+i alguna vez, llegas a una comunidad donde los vecinos no viven en paz,
!en por seguro que a !i, !ampoco !e de-aran vivir en paz.
L MON Y L %ORR
*ierta vez, una Mona triste por la peque,a cola que heredó de su ma(re, pidió a una %orra
que pasaba por ahí luciendo su bella y descomunal cola, le diera parte de ella para alargar la
suya. Para eso, le di"o#
$7ola amiga Zorra, sabes, !ienes demasiado rabo, en cambio yo, soy infeliz con el m*o,
porque me es insuficien!e. "Por qu) no compar!es conmigo un poco del !uyo$$
(a %orra echndose a reír por tal razonamiento, respondió a la Mona#
$Aunque !uviese una cola cien veces más grande que la que llevo y la arras!rase siempre
por el lodo y las espinas, no !e ceder*a pedazo alguno. 8nimo amiga y al)gra!e con lo que la
na!uraleza !e dio.$
Moraleja
Conformarse con su suer!e, es el secre!o de la dicha.
L TORTU- Y EL 4-UIL
Una vez, una Tort#'a estaba muy cansada de llevar siempre su caparazón por la tierra. Un
día, encontró a un 4'#ila a quien suplicó la lleve por los aires lo ms alto que pueda. 'l
4'#ila, aceptó generosamente y llevó a laTort#'a por encima de las nubes.
Al volar "unto al 4'#ila a tan gran altura, la Tort#'a se di"o#
.¡/u) envidia me !endrán ahora los animales que por el suelo se mueven al verme elevada
en!re las nubes!.
'l 4'#ila al oír eso, no soportó su vanidad, y soltó a la Tort#'a ilusa que, al caer
rpidamente sobre pe,ascos, se hizo mil pedazos.
Moraleja
,amás mires demasiado al!o,
que no hay brillan!es en el cielo.
L CI-RR Y L HORMI-
Una vez, llegó el 1erano, y una Hormi'a, recogía con gran a!n granos de trigo y cebada
para guardarlos en su granero para alimentarse en el In)ierno. (a Ci'arra que pasaba el día
cantando, se sorprendió de ver a laHormi'a traba"ar tan arduamente en &poca en que los
animales, de"aban sus !aenas y se entregaban a la buena vida y a la diversión.
*uando llegó el invierno, y con &l la escasez de provisiones, la Ci'arraestuvo muy
&ambrienta, y !ue a pedirle a la Hormi'a unos cuantos granos para alimentarse. (a
Hormi'a le di"o#
.#a ves holgazana, si hubieras !raba-ado en el momen!o opor!uno, hoy no !endr*as escases
de alimen!o. Ahora can!a pues, mien!ras #' como..
Moraleja
+i el ocio !e causa !edio,
el !raba-o es buen remedio.
EL PERRO5 EL -LLO Y L %ORR
Una vez, un Perro y un -allo se unieron para recorrer el mundo. (legada una noche, el
-allo subió a un rbol y su amigo el Perro, se acostó al pie del mismo. Al amanecer, el -allo
cantó como de costumbre antes del amanecer, pero una %orra que estaba cerca, oyó su
canto y corrió hacia el sitio de donde venia dicho canto.
Al ver al -allo, la astuta %orra le rogó que ba"e, porque deseaba besar al -allo por tener tan
$e1quisita voz$. 'l -allo en son de cortesía, le di"o que por !avor primero despierte al
$portero$ que estaba durmiendo al pie del rbol. (a %orra, intentó despertar al Perro, pero
cuando este despertó, de inmediato se lanzo sobre ella mordi&ndole muchas veces y
haci&ndole mucho da,o hasta des!allecer.
Moraleja
%s in!eligen!e ac!i!ud, cuando encon!ramos un enemigo poderoso,
encaminarlo a que busque a o!ros más fuer!es que noso!ros. 6ecuerden, al
hombre de !alen!o, no se le enga0a fácilmen!e.
LS DOS RNS
Un día de caluroso verano, los campos se encontraban amarillentos, los charcos secos, y los
pantanos llenos de secas hierbas y muy escasas aguas. 'se día, estaban (os Ranas
caminando en busca de agua muertas de sed y con la piel rugosa.
Despu&s de mucho caminar, llegaron a la orilla de un pro!#n(o po,o, y sentndose en el
borde, se pusieron a discutir si debían saltar en 3l, o no. Una de las Ranas aportaba con
ra,6n, que siendo el agua tan abundante, en el !ondo del pozo podrían vivir tranquilamente.
0in embargo, la otra, ms j#i/iosa que su compa,era, despu&s de re!le1ionar seriamente
di"o#
$3odo eso es!á muy bien amiga. #o no !engo ningn problema en sal!ar, pero si el agua se
seca, "c1mo saldremos de aquel pozo$$
Moraleja
An!es de !omar una decisi1n,
es muy necesario refle4ionar.
EL LO$O Y EL C$LLO
*ierto día, un Lobo paseaba por un sembrado de cebada, pero como no era comida de su
'#sto, la de"ó y siguió su camino. +s adelante, encontró a un Caballo2 pensó un momento,
y luego se acercó a este para decirle#
.Amigo Caballo, he encon!rado una gran can!idad de cebada, pero no me la com*, porque
creo que será un gran fes!*n para us!ed. Ademas, me encan!ar*a o*r el ruido de vues!ros
dien!es al mas!icarla..
'l Caballo sorprendido de inmediato le di"o#
.+e0or Lobo, si los Lobos comieran cebada, no hubiera preferido complacer sus o*dos, sino
a vues!ro es!1mago..
Moraleja
3odo malvado que parezca ac!uar como bueno, no se le debe creer.