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EXTINTORES POLVO QUÍMICO SECO (PQS

)

Un extintor es un aparato compuesto por un recipiente metálico o CUERPO que
contiene el AGENTE EXTINTOR, que ha de presurizarse, constantemente o en el
momento de su utilización, con un GAS IMPULSOR (presión incorporada o
presión adosada).
El gas impulsor suele ser nitrógeno ó CO2, aunque a veces se emplea aire
comprimido. El único agente extintor que no requiere gas impulsor es el CO2. Los
polvos secos y los halones requieren un gas impulsor exento de humedad, como
el nitrógeno ó el CO2 seco.
Si el extintor está constantemente bajo presión, el gas impulsor se encuentra en
contacto con el agente extintor en el interior del cuerpo. A este tipo se le llama de
"presión incorporada", estando generalmente equipados con un manómetro que
indica la presión interior.
Si el extintor se presuriza en el momento de su disparo o utilización, el gas
impulsor está contenido en un botellín de gas independiente. A este tipo de
extintores se les llama de "presión adosada" o de "presión adosada exterior",
según que el botellín de gas se encuentre o no en el interior del cuerpo del
extintor. Estos extintores, al ser presurizados en el momento de su uso, deberán ir
provistos de una "válvula de seguridad".
POLVOS QUIMICOS SECOS
El polvo seco es una mezcla de polvos que se emplea como agente extintor; se
aplica por medio de extintores portátiles, mangueras manuales o sistemas fijos.
Los primeros agentes de este tipo que se desarrollaron fueron a base de bórax y
de bicarbonato sódico. El bicarbonato sódico llegó a ser el más empleado por su
mayor eficacia como agente extintor. En 1960 se modificó el polvo seco a base de
bicarbonato sódico, para hacerlo compatible con las espumas proteínicas de baja
expansión y permitir su empleo en los ataques de dobles agentes. Entonces,
aparecieron los polvos polivalentes (a base de fosfato monoamónico y "Purple - K"
(a base de bicarbonato potásico) para su uso como agente extintor. Poco después
apareció el Super-K ( a base de cloruro potásico), con igual eficacia que el Purple-
K. A finales de los 60 los británicos crearon un polvo seco a base de bicarbonato
de urea-potasio. Actualmente, hay cinco variedades básicas de agentes extintores
de polvo seco.
TOXICIDAD
Los ingredientes que se emplean actualmente en los polvos secos no son tóxicos.
Sin embargo, su descarga puede causar algunas dificultades temporales de la
respiración durante e inmediatamente después de la descarga y puede interferir
gravemente con la visibilidad.
Nunca debe aplicarse polvo químico seco a una quemadura o sofocar a una
persona que se encuentre afectada por el fuego, ya que estos extintores están
compuestos básicamente por bicarbonato (sodio – potasio). Una parte de ellos el
C03 ion carbonato es una molécula que en medio acuoso, hidroliza hasta formar
ácido carbónico. Este es un ácido débil pero al contacto con una piel dañada por
efecto de quemaduras adiciona una quemadura química.
PROPIEDADES FISICAS DE LOS PRODUCTOS QUIMICOS SECOS
Los principales productos químicos que se emplean en la producción de polvos
secos actualmente disponibles son: bicarbonato sódico, bicarbonato potásico,
cloruro potásico, bicarbonato de urea-potasio y fosfato monoamónico.
Estos productos se mezclan con varios aditivos para mejorar sus características
de almacenamiento, de fluencia y de repulsión al agua. Los aditivos más
comúnmente empleados son estearatos metálicos, fosfato tricálcico o siliconas,
que recubren las partículas de polvo seco para conferirles fluidez y resistencia a
los efectos de endurecimiento y formación de costras por humedad y vibración.
PROPIEDADES EXTINTORAS
Las pruebas realizadas en fuegos de líquidos inflamables han demostrado que los
polvos secos a base de bicarbonato pótasico son más eficaces que los de
bicarbonato sódico. La eficacia del cloruro potasico es aproximadamente igual a la
del bicarbonato potásico y el bicarbonato de potasio-urea posee la mayor eficacia
de todos los polvos secos que se han probado.
Cuando se arroja directamente sobre el área incendiada, el polvo apaga la llama
casi instantáneamente. El mecanismo y la química de esta acción extintora no se
conocen con exactitud. La sofocación, el enfriamiento y la obstrucción de la
radiación contribuyen a la eficacia extintora de estos productos, pero los estudios
realizados sugieren que la reacción de rotura de la cadena en la llama puede ser
la causa principal de extinción.
PROPIEDADES EXTINTORAS
Las pruebas realizadas en fuegos de líquidos inflamables han demostrado que los
polvos secos a base de bicarbonato pótasico son más eficaces que los de
bicarbonato sódico. La eficacia del cloruro potasico es aproximadamente igual a la
del bicarbonato potásico y el bicarbonato de potasio-urea posee la mayor eficacia
de todos los polvos secos que se han probado.
Cuando se arroja directamente sobre el área incendiada, el polvo apaga la llama
casi instantáneamente. El mecanismo y la química de esta acción extintora no se
conocen con exactitud. La sofocación, el enfriamiento y la obstrucción de la
radiación contribuyen a la eficacia extintora de estos productos, pero los estudios
realizados sugieren que la reacción de rotura de la cadena en la llama puede ser
la causa principal de extinción.


ACCION SOFOCANTE
Ha sido una creencia generalizada durante muchos años que las propiedades
extintoras de los polvos secos regulares se basaban en la acción sofocante del
anhídrido carbónico que se produce cuando el bicarbonato sódico recibe el calor
del fuego. Sin duda alguna, el anhídrido carbónico contribuye a la eficacia del
agente al igual que lo hace el volumen de vapor de agua que se emite al
calentarse el polvo seco. Sin embargo, generalmente, las pruebas han desmentido
la creencia de que estos gases sean un factor fundamental de extinción.
Cuando se descargan los polvos polivalentes contra combustibles sólidos
incendiados, el fosfato monoamomico se descompone por el calor, dejando un
residuo pegajoso (ácido metafosfórico) sobre el material incendiado. Este residuo
aísla el material incandescente del oxígeno, extinguiendo así el fuego e impidiendo
su reignición.
USOS Y LIMITACIONES
Los polvos secos se utilizan principalmente para extinguir fuegos de líquidos
inflamables. Por ser eléctricamente no conductores, también pueden emplearse
contra fuegos de líquidos en que también participen equipos eléctricos bajo
tensión. Los extintores de polvo seco normal se han ensayado por parte de
laboratorios de ensayos de equipos de incendio en estas circunstancias y han
demostrado que son aptos para su empleo contra incendios de líquidos
inflamables y fuegos eléctricos (Fuegos de Clase B y C).
Puesto que el polvo polivalente deja un residuo pegajoso al calentarse, no es
recomendable para las industrias textiles y otros lugares donde la limpieza de los
residuos pueda resultar dificultosa. El polvo químico no produce una atmósfera
inerte duradera sobre la superficie de líquido inflamable, por lo tanto, no resultará
útil si existen fuentes de reignición como metales caliente o arcos eléctricos
persistentes.
El polvo químico no se debe utilizar tampoco en instalaciones donde existen
equipos eléctricos delicados o relés (ejemplo: centrales telefónicas y recintos de
computadores), ya que las propiedades aislantes del polvo químico podrían dañar
la operatividad de estos equipos. Después de la extinción, el polvo debe ser
retirado de todas las superficies que no han sido dañadas, ya que éste es
ligeramente corrosivo. El polvo químico normal no extingue incendios de tipo
profundo ni tampoco fuegos de materiales que desprenden su propio oxígeno. Así
mismo, puede ser incompatible con la espuma mecánica a no ser que se haya
fabricado para ser adecuadamente compatible.
Con objeto de asegurar un comportamiento positivo del polvo químico como
agente extintor, se han llevado a cabo especificaciones a través de laboratorios de
ensayos. Estas especificaciones se refieren al contenido de humedad, repelencia
al agua, resistividad eléctrica, almacenamiento a elevadas temperaturas,
capacidad de fluidez y poder abrasivo. Se han evaluado las características de
descarga de los equipos que se utilizan con el polvo químico. La eficacia de la
extinción queda determinada por el resultado de los ensayos realizados al aplicar
las Normas bajo las condiciones recomendadas por los fabricantes.
ESPUMA
Por años la espuma ha sido utilizada como medio de extinción de incendios de
líquidos inflamables.
Sirve primordialmente para proporcionar una capa exenta de aire que
impida que los vapores volátiles inflamables se mezclen con el aire o con el
oxígeno. Para conseguir eso, la espuma tiene que poder desplazarse libremente
por encima del combustible derramado, resistir la disgregación debida al viento o
por estar expuesta al calor y las llamas.
La propiedad que tenga de retener el agua determina su resistencia a la
exposición térmica y proporciona enfriamiento limitado a todo lugar al que se
adhiera.
A diferencia de otros agentes de extinción tales como agua pura, polvos químicos
secos, CO2, etc., una espuma acuosa estable puede extinguir el fuego en un
liquido inflamable combinando mecanismos de enfriamiento y sofocación, y
separando la fuente de llama / ignición de la superficie de los productos.
Ella puede también evitar la re ignición por un largo periodo de tiempo.
El agua, comparada con un combustible hidrocarburo standard, es más
pesada que la mayoría de esos líquidos y si se aplica directamente sobre ellos, se
sumergirá y tendrá poco o ningún efecto extintor o de supresión de vapor.
Asimismo, si el combustible se calienta por encima de los 100º C, el agua herviría
por debajo de éste expulsándolo fuera del recipiente y en consecuencia,
extendiendo el incendio.
Por esta razón, la espuma es el agente de extinción primario utilizado en todas
aquellas zonas potenciales peligrosas o en aquellas áreas en donde se transporta,
procesa, almacena o se usan líquidos inflamables como fuente de energía, y es
parte también del arsenal de medios a que recurren los bomberos para el control
de siniestros.


Aplicaciones

La espuma es utilizada como agente extintor para el combate de los incendios.
Los productos combustibles para los que se utiliza son;

Líquidos combustibles e inflamables.
Sólidos.
Su uso más extendido es para líquidos combustibles e inflamables, no obstante
gracias a su capacidad como agente extintor se utiliza cada vez más para fuegos
de Clase A, prueba de ello es que cada vez más se ven extintores de espuma
AFFF. En los de la Clase D, NO se puede aplicar ya que en los fuegos de metales
puede ser peligroso.

Tipos de espuma
La expansión de la espuma
Se podría definir como la relación que existe entre el volumen de la mezcla y la
cantidad de volumen de espuma que se generará, esto nos permite dividir en 4
tipos de espuma:
Baja Expansión. Hasta relaciones de 20:1. Es decir, 1 volumen de mezcla (agua +
espumógeno) genera 20 volumenes de espuma.
Media Expansión. Desde relaciones de 20:1 hasta relaciones de 200:1.
Alta Expansión. Desde relaciones 200:1 hasta relaciones de 1000:1.
Película Acuosa.

AGENTES EXTINTORES PARA FUEGOS DE METALES
INTRODUCCION
Algunos metales de frecuente USO en las actividades industriales son
combustibles, especialmente cuando están divididos en finas partículas.
La combustión de estos metales se desarrolla en condiciones particulares, sin que
pueda asimilarse el fenómeno a una oxidación en el aire, sino que constituye un
fenómeno de oxidación-reducción, sin presencia de oxigeno en muchas
ocasiones. en el que el intercambio de electrones entre el reductor (combustible) y
oxidante (comburente) puede ir acompañado de otras reacciones químicas.
Por ello, esta combustión constituye un caso especial que ha llevado a clasificarla
como fuegos Clase D. (1. T.
07.01 Agentes extintores).
Los fuegos de Clase D presentan muy diversas posibilidades de desarrollo (por
ejemplo, la combustión del magnesio puede desarrollarse en atmósferas de
dióxido de carbono (C02> o de nitrógeno (N2> y hacen inútiles los agentes
extintores convencionales para lograr su control o su extinción, ofreciendo, incluso,
graves riesgos de empleo (por ejemplo, el uso de agua o halones es peligroso en
la extinción de fuegos de magnesio).
Como, además, las propiedades de los metales combustibles hacen que sean
diferentes sus respectivos tipos de combustión, es preciso considerar de forma
particular las características de cada combustión, para extinguirla en la manera
más apropiada. Incluso un agente adecuado para ciertos fuegos Clase D puede
resultar peligroso cuando se emplea sobre el fuego de otro metal.
Por todo ello, resulta imprescindible, cuando es previsible tener que combatir
fuegos Clase D. elegir los agentes extintores cuidadosamente y siempre de
acuerdo con las recomendaciones del fabricante. Por otra parte, la cantidad de
agente extintor que será necesaria para la extinción debe determinarse
considerando la naturaleza del metal combustible, su superficie y la configuración
o disposición del mismo. Pero, el éxito del control o la extinción del incendio de
metales dependerá, finalmente, del método de aplicación del agente extintor y de
la preparación y experiencia del operador que aplique dicho agente. Aparte de
ciertos ensayos muy específicos con algún agente extintor gaseoso de uso muy
limitado, el gruPO de agentes extintores para fuegos de la Clase D lo constituyen
polvos, llamados ..especiales.. en el argot de la lucha contra incendios, que son
simples productos químicos o mezclas adecuadamente dosificadas de varios de
ellos. La aplicación de estos agentes puede efectuarse por diversos
procedimientos, entre los que es frecuente el empleo como carga de extintores
manuales portátiles o sobre ruedas. Aunque los agentes extintores de incendios
de metales combustibles de uso más frecuente son distintos polvos especiales,
también pueden utilizarse en casos particulares ciertos líquidos o gases. En fases
terminales del proceso de extinción puede, incluso, completarse ésta con ciertos
agentes extintores convencionales.
En esta Instrucción Técnica se consideran distintos tipos de polvos especiales de
más frecuente aplicación y se citan algunos líquidos o gases utilizados, también,
en la extinción de fuegos de metales.
1. POLVOS ESPECIALES
En este grupo se incluyen aquellos agentes extintores en estado pulverulento y los
finamente troceados en gránulos o limaduras, considerando dos grupos:
los que son productos no patentados y los que constituyen mezclas de
composición y dosificación determinadas y patentadas por sus fabricantes.
1.1. Polvos especiales no patentados
Dentro de este grupo y para la extinción de fuegos de metales se distinguen los
siguientes tipos:
- Polvo de talco. El polvo de talco se ha empleado industrialmente en la extinción
de fuegos de magnesio. Permite controlar el fuego, más que extinguirlo. La adición
de una materia orgánica (como proteína) ayuda a la acción de control, pero no
mejora la extinción. El talco actúa como aislante y retiene el calor, en lugar de
enfriar.
- Polvo de grafito. El polvo de grafito se ha emplea fuegos de metales. Dada su
acción refrigerante, actúa como termoconductor y absorbe el calor desarrollado,
con lo que si se reduce la temperatura del metal por debajo de su punto de
ignición, se produce la extinción.
La extinción es eficaz sólo cuando el polvo de grafito es muy fino y se compacta
bien por encima del metal incendiado. En otro caso, el aire puede atravesar la
capa de grafito y llegar al metal, retrasando o anulando la extinción.
Puede ser útil sobre fuegos de magnesio seco, titanio, uranio, zirconio, sodio,
potasio, litio y aluminio, en determinadas condiciones de disgregación.
- Arena seca. La arena seca puede utilizarse como agente de control o extinción
de ciertos fuegos de metales. A veces puede dar buenos resultados. Sin embargo,
cuando el metal está caliente puede obtener oxígeno del anhídrido silícico que
contiene la arena y continúa la combustión por debajo de la capa de arena.
La arena, además, pocas veces está seca y el metal reacciona con el vapor de
agua, por lo que, en ciertas condiciones, se pueden producir reacciones
explosivas metal aun la arena fina y seca es útil para aislar fuegos en el perímetro
del fuego.
- Limaduras de hierro. Las limaduras de hierro colado (o virutas> que con
frecuencia se encuentran en los talleres de metalurgia donde se trabajan metales
combustibles, pueden ser utilizadas como agentes extintores. Deben evitarse
virutas o limaduras de hierro oxidadas o húmedas para impedir la posible reacción
térmica con el metal caliente.
Las limaduras aplicadas sobre un fuego de astillas de magnesio enfrían el metal
caliente y contribuyen a la extinción.
CO2
El dióxido de carbono es un gas que tiene una serie de propiedades que lo hacen
perfecto para la extinción de incendios. El CO2 es un gas que no es combustible y
que no reacciona químicamente con otras sustancias por lo que puede ser
utilizado para apagar una gran cantidad de tipos de fuego. El CO2 al ser un gas
permite ser comprimido dentro del extintor de incendios por lo que no es necesario
ningún otro producto para descargarlo. Otra de las propiedades del CO2 es que no
conduce la electricidad por lo que puede ser usado para apagar incendios
cargados eléctricamente.
Los extintores de CO2 no dejan ningún tipo de residuo después de su utilización
por lo que puede ser utilizado sin necesidad de limpiar luego la zona.
A continuación comentaremos más a fondo algunas de las propiedades extintoras
del dióxido de carbono.
Propiedades termodinámicas del CO2:
El dióxido de carbono es un gas a temperatura y presión ambientales normales y
se transforma en un líquido cuando es sometido a presión y frío hasta el punto de
que puede llegar a convertirse en un sólido si continuamos enfriándolo y
comprimiéndolo. El CO2 sólido se conoce como hielo seco.
Los efectos de la presión y la temperatura sobre el dióxido de carbono son los
siguientes. Cuando aumentamos la temperatura y la presión la densidad de la fase
de vapor aumenta mientras disminuye la de la fase de líquido.
Cuando se alcanzan los 31ºC las densidades de las fases de vapor y líquido se
igualan.
Si reducimos la temperatura a -75ºC es posible encontrar el CO2 en los tres
estados (sólido, liquido y gaseoso) al mismo tiempo en perfecto equilibrio, a esta
temperatura se le llama el punto triple. Por debajo de los -75ºC el dióxido de
carbono solo existe en forma sólida y gaseosa. El dióxido de carbono se
transforma en hielo seco a una temperatura de -79ºC.
Propiedades de descarga:
Cuando descargamos un extintor de dióxido de carbono lo que se produce es una
gran nube blanca debido a las pequeñas partículas de hielo seco. Como el CO2 se
encuentra a presión dentro del extintor de incendios cuando se realiza la descarga
se produce frío, es el resultado del cambio de estado de un gas. Este frío produce
condensación de agua que se suma a la nube producida por el dióxido de
carbono.
El dióxido de carbono aparta el oxígeno evitando asi la combustión.Electricidad
estática:
Las pequeñas partículas de dióxido de carbono que son expulsadas del extintor
pueden estar cargadas de electricidad estática.

Densidad del vapor de dióxido de carbono:

La densidad del CO2 en condiciones atmosféricas normales es 1,5 veces la
densidad del aire aunque cuando realizamos una descarga de un extintor de CO2
el gas sale frío y tiene una densidad mucho mayor. Esta mayor densidad explica
la capacidad el dióxido de carbono para apartar y reemplazar el aire que rodea el
fuego y de esta forma crear una atmósfera sofocante que apagara el fuego.
Efectos fisiológicos:

La concentración de dióxido de carbono en la atmósfera es del 0.03%. Los
animales y las plantas producen CO2 como resultado de la respiración celular. El
dióxido de carbono actúa como regulador de la respiración en el ser humano. Si se
aumenta la concentración de este gas en la sangre la respiración se acelera. Esta
aceleración se mantiene hasta concentraciones de un 16% de dióxido de carbono
en el aire, cuando la concentración supera estos porcentajes la respiración
comienza a hacerse más lenta hasta el punto de detenerse por completo con
concentraciones del 30%.

La concentración máxima de dióxido de carbono en el aire que un ser humano
puede soportar sin sufrir efectos perjudiciales es del 6%, si se llega al 9% la
persona podría quedar inconsciente en poco tiempo. Por este motivo debemos
tener especial cuidado cuando utilizamos un extintor de CO2 en un espacio
cerrado ya que las concentraciones de este gas podrían aumentar peligrosamente,
esto unido a la falta de oxigeno, que ha sido consumido por el fuego podría
provocarnos asfixia.

Los extintores de dióxido carbónico aportan frio al incendio extinguiendolo.

Propiedades de extinción:

En un incendio el calor es generado por la oxidación del combustible en presencia
de oxígeno. Una parte de ese calor o energía se emplea en calentar el resto del
combustible para que alcance la temperatura de ignición. Otra parte del calor
generado se pierde por radiación y convección. Cuando incluimos el CO2 en la
ecuación la aportación de oxígeno al fuego disminuye y por lo tanto la velocidad
de generación de calor. Cuando la velocidad de disipación del calor es mayor que
la velocidad de generación el incendio termina por apagarse ya que no puede
generar el suficiente calor para llegar a la temperatura de ignición

La temperatura de descarga de un extintor de dióxido de carbono es de -79ºC
aunque la capacidad de enfriamiento es muy baja, de todas formas si aplicamos el
dióxido de carbono sobre el combustible en llamas directamente conseguiremos
enfriar la zona afectada ahogando el fuego y apagando el in

El dióxido de carbono también tiene algunas limitaciones como agente extintor:
Extintores de CO2, dióxido de carbono o nieve carbónica. Como hemos
comentado anteriormente la capacidad de enfriamiento del dióxido de carbono es
muy baja por lo que en fuegos de clase A no superficiales puede resultar muy
difícil llegar a enfriar el combustible. Otro de los problemas más habituales a la
hora de utilizar un extintor de incendios de nieve carbónica es la dificultad de
contar con un recinto adecuado en el que crear una atmósfera de extinción.
El CO2 no es un agente extintor adecuado para utilizarlo con fuegos producidos
por la combustión de productos químicos que produzcan su propio oxígeno. Los
incendios de metales como el sodio, magnesio, potasio… no se pueden apagar
con nieve carbónica ya que este tipo de incendios de metales reactivos
descomponen el dióxido de carbono.
Para terminar comentar que debemos evacuar a todas las personas de la sala
antes de descargar un extintor de CO2 ya que podría causar asfixia.
REACTOR DE AGUA A PRESION
Un reactor de agua a presión (por sus siglas en inglés PWR: Pressurized Water
Reactor), es un tipo de reactor nuclear que usa agua como refrigerante y
moderador de neutrones.
En un PWR, el circuito primario de refrigeración está presurizado con el fin de
evitar que el agua alcance su punto de ebullición, de aquí el nombre de este tipo
de reactores. El PWR es uno de los tipos de reactores más utilizados a nivel
mundial. Hay más de 230 reactores tipo PWR en uso para la generación de
energía eléctrica (los PWR producen típicamente entre 900 y 1500 MWe), y varios
cientos más que se usan para propulsión naval. El PWR fue diseñado
originalmente por el Bettis Atomic Power Laboratory para ser utilizado como planta
de energía en un submarino nuclear. También, algunos PWR pequeños han sido
utilizados para calefacción en regiones polares.