Ámbito laboral, resultado de un Matriarcado Machista

Desde nuestros orígenes tenemos marcada en nuestra esencia, una sociedad
derivada de una devoción a una deidad suprema, la madre tierra, la Pacha mama.
Otorgando a la figura femenina un rol primordial en la sociedad, mas esto se ha
visto afectado por la forzosa imposición de la religión monoteísta cuyos pilares se
rigen dentro de un marco machista, lo cual hoy en día, ha causado que seamos
una sociedad mestiza, que se rige por un matriarcado invisible gobernado por el
machismo. Porque son las mujeres, que con el sudor de la frente y quitándose el
pan de la boca por los suyos, las que realmente administran y llevan a cuestas el
núcleo familiar.
Actualmente el rol de la mujer se encuentra desplazo en nuestra sociedad
asignándole en su mayoría tareas subordinadas, tradicionales y dependientes,
sobre todo el rol de reproducción y cuidado de la vida familiar. Según informe de
Desarrollo Humano de Genero en Bolivia- PENUD, se trata mejor a los hombres,
brindándoles mayor posibilidad de formación, salud e ingresos.
Si bien a la fecha se ha dado un gran avance en lo que respecta a la participación
de la mujer en el ámbito político-social, son muy alarmantes los indicadores de
desigualdad que aún persisten.
Uno de ellos y en el que nos centraremos de aquí en adelante, es la brecha
existente de desigualdad en el campo laboral entre hombres y mujeres. Según el
Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral Agrario (CEDLA), seis de cada diez
personas que buscan trabajo son mujeres, el total del mercado laboral está
compuesto en un 45% por mujeres y de ellas 88 de cada 100 tiene empleos
precarios, siendo su mayor manifestación en el empleo informal que sigue
creciendo debido a la falta de oportunidades.
La cuestión es la siguiente, por qué la mujer mantiene esa figura desplazada, si
ella conserva un rol primordial en nuestra sociedad, son administradoras innatas y
sobrevivientes a este sistema, que en parte, persiste gracias a que ellas mismas lo
siguen inculcando. Obviamente nos encontramos ante una paradoja, mas es
necesario hacer fuerza para que este sistema cambie.
Según expertos del centro de Negocios y Economía de Gran Bretaña, para el
2020 más del 50% de los millonarios serán mujeres. Si todas las influencias
mundiales apuntan a que es hora de retomar el matriarcado, por qué no se
empiezan a tomar medidas al respecto.
En nuestro país las mujeres tienen dificultad en encontrar empleo y la
permanencia en el desempleo también es mayor en mujeres que en hombres
llegando en un promedio de 20 meses. Las rozones por lo que esto acontece son
varias; desde que la mujer es amparada por normas y leyes que le dan un lugar
privilegiado en el entorno laboral hasta prejuicios machistas.
Como mujer estoy consciente de las posibles contingencias que pueden acontecer
al momento de salir al mercado laboral y fuera de seguir una ideología feminista,
sino más bien de equidad de género estoy convencida que si las empresas e
instituciones brindasen todos los privilegios que corresponden conforme a ley y se
enfocasen en contratar más mujeres que hombres y velar por que los cargos sean
repartidos cincuenta-cincuenta, la productividad de la empresa aumentaría
conllevando a impulsar a un rápido desarrollo de nuestra economía y por tanto del
país.





Maria Laura Mendoza Zapata