You are on page 1of 2

La flauta travesera tradicional estaba fabricada en madera, y básicamente consistía en un

tubo en el cual se practicaban los pertinentes orificios. En el siglo XIX Theobald
Böhm perfeccionó el instrumento, modificando el método de fabricación, añadiéndole
nuevos orificios e introduciendo un sofisticado sistema de llaves, más ergonómico, que
facilitaba la digitación.

Desde entonces el diseño de la flauta travesera no ha sufrido prácticamente cambios de
importancia. Sin embargo, los materiales para fabricarla sí han cambiado; hoy en día, se
fabrican flautas de metal, plata y hasta oro. La calidad de su material influye mucho en la
calidad del sonido. Además mejora notablemente si se fabrica la boquilla con
especificaciones detalladas que varían según el intérprete y sus necesidades o
requerimientos. La flauta travesera es uno de los instrumentos de viento más complicados
de tocar sobre todo por la posición de la embocadura para hacerla sonar, destacando
también las octavas que necesitan una mayor fuerza del aire. También es el instrumento
capaz de llegar más agudo contando con 3 octavas y 4 Do sin contar con la presencia del
flautín o piccolo, que es mucho más agudo y que es menos usado.

Durante de los siglos XI-XIII, la flauta travesera no es muy común en Europa, siendo
la flauta dulce la preeminente. La flauta travesera llegó a Europa desde Asia, a través del
Imperio Bizantino, concretamente a Alemania y a Francia. Estas flautas se conocieron
como "flautas alemanas" para distinguirlas de otros tipos de flautas como la flauta
dulce.
4
En el siglo XIV, la flauta se introduce en los demás países europeos. La flauta
travesera tenía un cilindro más ancho que los anteriores. Esto permitía que la octava grave
fuera más fácil de soplar y no estaba tan limitada en su registro agudo. Las tendencias
musicales de esta época buscaban instrumentos homogéneos, mezclados en grupos
heterogéneos: el comienzo de la orquesta sinfónica. La jerarquía sonora impuesta por las
reglas de orquestación queda reservada para la flauta en do y el piccolo, que es empleado
en la orquesta sinfónica. Para la flauta se comienza a desarrollar el repertorio solista. El
sonido producido por la flauta travesera todavía era inconstante, pero más fuerte, claro y
penetrante que el de las flautas dulces. Durante el siglo XVI, fue uno de los instrumentos
más populares en Italia. Su popularidad se extendió a Inglaterra, donde se destaca la gran
colección de flautas de Enrique VIII.

El período renacentista marcó popularidad para la flauta de pico, sin embargo, las flautas
traveseras todavía se seguían tocando en la primera mitad del siglo XVII y los
instrumentos de viento de madera fueron rediseñados. Las flautas estaban construidas en
una sola pieza, eran cilíndricas y tenían seis orificios muy pequeños, lo que producía una
sonoridad de colores pálidos.

La era barroca centró el interés popular en la sociedad del momento. Su construcción fue
hecha en un tubo cónico que contenía seis agujeros abiertos agrupados en dos secciones
y una llave cerrada cubría, que producía el Re sostenido. El cuerpo, antes de una sola
pieza, fue realizado en tres partes: cabeza, cuerpo y la pata/pie.

La flauta barroca empieza sus alturas en Re y tenía dos octavas. Otras notas podían
tocarse intercalando dedos o tapando la mitad de los orificios, pero eran difíciles de tocar y
de sonoridad opaca.
Alrededor de 1700, el cuerpo fue dividido en dos partes y pies extras, llamados cuerpos de
recambio, lo que permitía al flautista afinar diferentes orquestas.
En 1722 se inventan las llaves de Do y Do#. El flautista y compositor J. Quantz critica
mucho esta prolongación, que juzga inútil y nociva para la calidad del sonido.
En 1752, los tratados de Quantz y Tromlitz (en 1786) ofrecen diferentes digitaciones para
cada nota.
En 1760 los fabricantes Florio, Gedney y Potter agregan las llaves de Sol#, Si y Fa.
Alrededor de 1790 aparecen flautas de 4 llaves en la música sinfónica de Haydn y Mozart.

Durante el período clásico, Pratton, Carta, Siccama y Radcliff contribuyeron a diseñar la
flauta. Antes de 1800 sólo tenía seis llaves, poco después se le añadieron dos llaves más.
En la segunda mitad del siglo XVIII, se le agregaron rápidamente muchos cambios, debido
a la época de la industrialización.
En 1800 las flautas aparecen en el repertorio de orquesta, como las sinfonías de
Beethoven. En 1808, el reverendo Frederick Nolan en Inglaterra inventó la llave abierta de
Sol. En 1810 Georges Miller fabricó en Londres pífanos de metal( instrumentos similares a
los flautines). En 1820-30, el flautista Charles Nicholson en Londres intentó mejorar la
flauta haciendo los agujeros más grandes, pero no tuvo éxito porque el mecanismo de las
llaves no era correcto. Los fabricantes Rudall & Rose fabricaron en Londres flautas de 8
llaves, que fueron muy populares en Inglaterra.