You are on page 1of 1

7 días Sábado 25 de octubre de 2014

7
Página Siete
Carnadas
El alumno es un recurso no renovable…
Da mucho coraje que nos taponen las vialidades.
Da mucho coraje que los líderes utilicen a las masas,
“sus masas” para fnes opacos o sin fundamento.
La Universidad de Guadalajara, cuyo lema es
“piensa y trabaja”, sacó de las aulas a sus alumnos
esta semana, dos días, para llevarlos a manifestarse
por la desaparición de los normalistas del estado de
Guerrero y por la muerte de un estudiante de Lagos,
ocurrida en Guanajuato.
La manifestación, por sí misma, es encomiable,
resulta una vía de expresión social que debe utilizarse
cuando las otras vías -como el diálogo- se han agotado.
Pero acá, los alumnos del CUAltos o de las
Prepas, ni sabían, ni supieron, ni platicaron, mucho
menos dialogaron sobre qué o para qué les llevaron a
la Capital a “manifestarse”.
Pareciera una actividad inocua, una anécdota; sin
embargo, resulta preocupante que se siga utilizando
a los estudiantes como carne de cañón para hacer
presión ante los gobiernos por temas que, son
altamente preocupantes, pero que los alumnos alteños
no entienden, no conocen y no hay nadie quién les
informe ni les explique.
Hoy es por los desaparecidos de Guerrero, por
el joven que murió en un festival en hechos no muy
claros y que, entre otras cosas era estudiante de
CULagos. La manifestación social es entendible,
pero y si mañana a algún líder se le ocurre tratar de
presionar a las autoridades (cualquiera que fuese su
nivel), para alcanzar metas personales o particulares?,
y si mañana fuese necesario marchar para alzar la voz
por una necesidad sentida, auténtica de la comunidad
alteña, ¿tendría la misma validez?
Es imperdonable la macabra historia de los
normalistas de Ayotzinapa; es lamentable la muerte
del joven de Lagos, son reprochables los excesos y
abusos policíacos y militares contra la población civil.
No se vale.
Pero tampoco se vale que usemos, como carnada,
la ingenuidad de estudiantes que se van de “pinta
ofcial” con gastos pagados a mentar madres o exigir
al Estado lo que no comprenden.
No se vale utilizar a los estudiantes para fnes
ajenos a la preparación académica, deportiva, cultural.
No se vale sacar a los alumnos de las aulas para
engordar caldos que ni le entienden.
El alumnado es uno de los principios fundamentales
de la existencia del sistema educativo de nuestro
país, ¿para qué queremos escuelas y profes si no hay
alumnos?, ¿para qué se hace el gran esfuerzo de pagar
escuelas de gobierno si les preparamos para gritar,
para recriminar lo que no se entiende, lo que está
descontextualizado para los propios alumnos?
Hoy son los de la Universidad de Guadalajara los
que se usan para marchas, para marchas nobles. ¿Y
si mañana se usa a otros estudiantes, igual de nobles,
para otros fnes?
La cultura de la marcha porque sí, la marcha por
la marcha, no ha dejado buenos resultados. Veamos
lo que ocurre con agrupaciones tipo “anarcos” y
otros movimientos, que ni logran metas, ni piden
soluciones y sí dañan al prójimo; retando al Estado,
a la sociedad, al que sí quiere trabajar y que, también
sin deberla ni temerla, debe bajar la cortina de su
negocio o cerrar la puerta de su casa porque “Ahí
vienen los manifestantes”. Como si fuera un pecado
manifestarse en la vía pública.
Igual de lamentables ambos hechos y sin duda válida
y legítima la exigencia de que se haga justicia y se
castigue a los culpables, ni más ni menos. Hablamos de
lo de Ayotzinapa y lo que nos tocó ahora a los de Jalisco
y en concreto a los que vivimos en Los Altos, la muerte
todavía no aclarada del joven estudiante Ricardo Villegas
en Guanajuato.
Sin embargo parecen ser más las diferencias, sobre
todo absurdas y sin sentido las del caso de Ayotzinapa. Los
que protestan por lo ocurrido en Guerrero pasan por alto
que defenden y piden justicia por unos delincuentes que
cada año hacen de las suyas, hasta que en este, un alcalde
mafoso y asesino los mandó a aplacar por las malas.
Nadie oculta el hecho de que se cometió contra ellos
una atrocidad (suponiendo que los hayan matado ya, que
es lo más seguro) y que todo crimen y criminal debe ser
castigado como marca la ley. Nadie pide atenuantes ni
indulto para aquellos delincuentes que atentaron contra
otros delincuentes, pero sí sería bueno que tampoco se
pierda de vista que, antes de ser atacados brutalmente, los
de Ayotzinapa estaban y están acostumbrados a hacer de las
suyas impunemente.
Y la prueba está en que sus compañeros y otros igual de
maleantes que ellos, que son los de la CNTE, “protestan”
y “exigen” la aparición de los 43 jóvenes quemando y
saqueando comercios, bloqueando caminos, secuestrando
y robando camiones de carga y autobuses; piden justicia
cometiendo injusticia. Está cabrón.
Además, las consignas de “vivos se los llevaron y vivos
los queremos” o “si no hay justicia para el pueblo que no
haya paz para el gobierno”, no tienen ningún sentido más
que el de alimentar la subversión que ya de por sí traen en
los genes los Ayotzinapos, CNTE’s y seres afnes.
¿Se creen ellos todo el pueblo? ¿Por qué hablan a
nombre de todos? ¿Piensan que todo mundo queremos
destruir todo y partirle la madre al gobierno y exigirles a
las autoridades que renuncien? Pues no, defnitivamente no
va por ahí la cosa.
Y es una lástima que muchos de aquellos que se sienten
Diferencias
progresistas apoyen esas consignas: actores y artistas que
viven en una mansión y ni de cerca han padecido hambre
o pobreza como muchos que sí; maestros que han vivido
y mantenido una familia durante 20-30 años gracias al
gobierno y aún llaman asesino y pendejo a su patrón Peña
Nieto o jóvenes que solamente repiten lo que oyen de sus
artistas y profesores dizque progres y liberales (pero buenos
para vivir como reyes o gracias al gobierno o ambas cosas,
como Diego Luna, otro que golpea con la izquierda siempre
que puede pero que se embolsó varios millones de pesos
que Aristóteles le regaló por estar realizando una película
en Jalisco).
Por fortuna, por lo menos hasta ahora, la indignación
de los estudiantes de la UdeG no se ha contaminado con
la porquería de Ayotzinapa. Acá la protesta es todavía
auténtica, casi sin consignas, amenazas o mensajes
subversivos y mucho menos destruyendo todo lo que
encuentren a su paso.
Ojalá que ambos casos se resuelvan, los de Ayotzinapa,
para que las familias dejen de sufrir tanto y se resignen a lo
que seguramente ya están pensando, pero también para que
los desmadrosos y vándalos ya no tengan ese pretexto para
seguir haciendo sus chingaderas y destruir todo en nombre
de la justicia.
Y lo de Ricardo de Jesús, pues también, que haya
justicia y castigo si hay algún culpable y que impere ante
todo el derecho y la legalidad, que, no es por nada, Jalisco y
Guanajuato no están para ese tipo de barbaries y gobiernos
estatales tan nefastos como en el sur; me parece y no es
por presumir ni menospreciar, pero acá por estos rumbos la
gente es un poco más ordenada.
Uno más
La lista de priistas que dicen que quieren buscar la
alcaldía se mantiene casi igual, aunque dicen los que andan
dentro de ese rollo, que hay una adición más, la de Chava
González Ibarra, empresario conocido en otros tiempos
por fundar la cadena de licorerías llamadas Vino X Vino,
que luego fueron cerradas y algunas de ellas
sobreviven bajo otro nombre.
Bueno, la lista tricolor parece que se divide
entre aspirantes ciudadanos (ciudadanos priistas,
claro, pues están los otros que también son
ciudadanos, del partido Movimiento Ciudadano,
chale) y aspirantes políticos o de partido, aquellos
que ya tienen rato en el PRI y han hecho muchas
cosas como miembros del partido y hasta
funcionarios públicos.
Y bueno, el mensaje que se quiere dar, según
los que andan ahí metidos, es que la gente y por
supuesto los militantes priistas, tengan de dónde
escoger con tanto aspirante, que elijan al que más
les guste y entonces sí, que nadie diga que no hubo
opciones o que la caballada estuvo muy faca,
porque hubo de todo y para todos.
Allá la estrategia priista y si usted es de corazón
priista puede saber que Rodolfo Camarena, Juan
Ramón Martín, Luis Alfonso Martín del Campo,
Memo González, Chava González, Luis Enrique
Villaseñor y posiblemente Alejandro González,
Cecilia González y Gerardo Martínez Pérez,
podría ser alcalde por usted. ¿Cuál le gusta?
Y del PAN, siguen en las mismas, hay jaloneos
y estrategias por arriba y debajo de la mesa. No
está fácil para los panistas, pues deben calcular
con la mejor precisión posible el costo/benefcio
de inclinarse por Norberto o Chachín, el primero
es fuerte adentro pero débil afuera y viceversa
con el otro, por lo que siguen y siguen haciendo
cuentas. Ya hablaremos con más detalle en la
siguiente edición.