¿QUE ES EL CIRC?

El CICR, fundado en 1863, trabaja en todo el mundo para prestar ayuda
humanitaria a las personas afectadas por los conflictos y la violencia
armada, y para promover las leyes por las que se protege a las víctimas de
la guerra. Es una Institución independiente y neutral, su cometido dimana
esencialmente de los Convenios de Ginebra de 1949. Sita en Ginebra,
Suiza, emplea a unas 12.000 personas en 80 países; su financiación estriba
principalmente en los donativos voluntarios procedentes de los Gobiernos y
de las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.

EL COMETIDO Y LA MISIÓN DEL CICR

INTRODUCCION:
La acción del CICR se funda en los Convenios de Ginebra de 1949 y sus
Protocolos adicionales, así como en los Estatutos de la Institución –y los del
Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja– y las
resoluciones de la Conferencia Internacional de la Cruz Roja y de la Media
Luna Roja.
El CICR es una organización independiente y neutral que se esfuerza por
prestar protección y asistencia humanitarias a las víctimas de los conflictos
armados y de otras situaciones de violencia. Toma medidas para
responder a las emergencias y promueve, al mismo tiempo, el respeto del
derecho internacional humanitario y su aplicación en la legislación
nacional.
MISIÓN DEL CICR
El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), organización imparcial,
neutral e independiente, tiene la misión exclusivamente humanitaria de
proteger la vida y la dignidad de las víctimas de los conflictos armados y
de otras situaciones de violencia, así como de prestarles asistencia.
El CICR se esfuerza asimismo en prevenir el sufrimiento mediante la
promoción y el fortalecimiento del derecho y de los principios humanitarios
universales.
Fundado en 1863, el CICR dio origen a los Convenios de Ginebra y al
Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, cuyas
actividades internacionales en los conflictos armados y en otras situaciones
de violencia dirige y coordina.
FINANCIACIÓN Y PRESUPUESTO
El CICR se financia mediante las contribuciones voluntarias de los Estados
Partes en los Convenios de Ginebra (Gobiernos), de las Sociedades
Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, de organizaciones
supranacionales (como la Unión Europea), y de fuentes públicas y
privadas.
Cada año el CICR hace llamamientos para sufragar los gastos previstos
sobre el terreno y en la sede. Si las necesidades sobre el terreno se
incrementan, emitirá llamamientos adicionales. El CICR da cuenta de su
labor y de los gastos que realiza en su informe de actividad.
Historia del CICR
Desde su fundación en 1863, el objetivo único del CICR ha sido prestar
protección y asistencia a las víctimas de los conflictos y enfrentamientos
armados. Lo hace mediante la realización directa de actividades en todo
el mundo, así como mediante el fomento del desarrollo del derecho
internacional humanitario (DIH) y la promoción del respeto de esta rama
del derecho por parte de los Gobiernos y de los portadores de armas. Su
historia trata del desarrollo de la acción humanitaria, de los Convenios de
Ginebra y del Movimiento de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.
FUNDACIÓN
El Comité que más tarde sería el Comité Internacional de la Cruz Roja se
reunió por primera vez en febrero de 1863, en Ginebra, Suiza
A finales de año, el Comité había congregado a representantes para
convenir, según la propuesta de Dunant, en el establecimiento de
Sociedades Nacionales de socorro a fin de que fueran auxiliares de los
servicios sanitarios de los ejércitos. Y, en agosto de 1864, persuadió a los
Gobiernos a que aprueben el primer Convenio de Ginebra.
Por ese tratado los ejércitos tenían la obligación prestar asistencia a los
soldados heridos, independientemente del bando al que pertenecían, y se
introdujo un emblema uniforme para los servicios sanitarios: una cruz roja
sobre fondo blanco.
El cometido del CICR era al principio el de coordinar. Pero,
paulatinamente, se iba implicando más en las actividades operacionales
sobre el terreno, en tanto que descollaba la necesidad de un intermediario
neutral entre los beligerantes. Los siguientes 50 años, el CICR expandió su
labor, en tanto que se iban estableciendo las Sociedades Nacionales (la
primera, en el estado alemán de Württemberg, en noviembre de 1863) y se
adaptó el Convenio de Ginebra para incluir la guerra en el mar.
EL CIRC EN LOS AÑOS
Desde 1945, el CICR, ha continuado instando a los Gobiernos a que
fortalecieran el derecho internacional humanitario, y lo respeten. Ha
intentado afrontar las consecuencias de índole humanitaria de los
conflictos que marcaron un hito en la segunda mitad del siglo XX,
comenzando por Israel y Palestina, en 1948.
En 1949, tras iniciativa del CICR, los Estados acordaron examinar los tres
Convenios de Ginebra vigentes (que versan sobre los heridos y los enfermos
en el campo de batalla, las víctimas de la guerra en el mar y los prisioneros
de guerra) y añadir un cuarto Convenio, a fin de proteger a los civiles que
viven bajo el control del enemigo. En los Convenios se dispone el cometido
principal del CICR en situaciones de conflicto armado.
Y en 1977, se aprobaron dos Protocolos adicionales a los Convenios. El
Protocolo I es aplicable en conflictos armados internacionales; el segundo,
en conflictos internos, un progreso importante. En los Protocolos también se
sentaron normas relativas a la conducción de las hostilidades.
Desde 1863, el CICR –tres veces galardonado con el premio Nobel de de la
paz– se ha desarrollado de manera insospechada para sus fundadores. Sin
embargo, su perspectiva es la misma: prestar asistencia, y procurar
proteger, a las víctimas de la guerra y de la violencia interna.