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¿PORQUE EL EVANGELISTA DEBE LLEVAR ALMAS A LOS PIES DE CRISTO?

 …EL QUE GANA ALMAS ES SABIO (Proverbios 11:30)
 Maldito el que hace la obra del SEÑOR relajadamente; maldito el que retrae su espada de la sangre. Jer 48:10
1. UN CRISTIANO QUE NO COMPARTE A JESÚS NO ESTÁ CONVERTIDO.
“El primer impulso del corazón regenerado es el de traer a otros también al salvador” (conflicto de los siglos pag.76).
“Una persona verdaderamente convertida no puede vivir una vida inútil y estéril” (palabras de vida del gran maestro. P.
223)
“Si los miembros de la iglesia no emprenden individualmente esta obra, demuestran que no tienen relación viva con
Dios” (Joyas de los testimonios, T.2,P 163)
“Cada verdadero discípulo nace en el reino de Dios como misionero” (El deseado de todas las gentes, p. 166).
2. UN CRISTIANO QUE NO COMPARTE A JESÚS JAMÁS REFLEJARÁ EL CARÁCTER DE JESUCRISTO.
“Dios podría haber alcanzado su objeto de salvar a los pecadores sin nuestra ayuda, pero a fin de que podamos
desarrollar un carácter como el de Cristo, debemos participar en su obra” (El deseado de todas las gentes, P. 116).
3. UN CRISTIANO QUE NO COMPARTE A JESÚS NO CRECE EN LA VIDA ESPIRITUAL.
“La única forma de crecer en la gracia es estar realizando con todo interés precisamente la obra que Cristo nos ha
pedido que hagamos”. (Servicio Cristiano, P. 127).
“Muchos se están aproximando al día de Dios sin hacer nada, eximiéndose de las responsabilidades y, como resultado,
son enanos religiosos” (Review and herald, 22 de mayo de 1888).
4. UN CRISTIANO QUE NO COMPARTE A JESÚS ES UN CRISTIANO DÉBIL.
“Debe hacerse obra bien organizada en la iglesia, para que sus miembros sepan cómo impartir la luz a otros, y así
fortalecer su propia fe. Una iglesia que trabaja es una iglesia viva” (Joyas de los testimonios, t.3m o, 68).
“Hay peligro para los que hacen poco o nada para Cristo. La gracia de Dios no permanecerá largo tiempo en el alma de
aquel que, teniendo grandes privilegios y oportunidades, permanece en silencio” (servicio cristiano, p. 113).
5. UN CRISTIANO QUE NO COMPARTE A JESÚS ES UN CANDIDATO A LA APOSTASÍA Y A LA DISIDENCIA.
“ Los cristianos que están creciendo constantemente en fervor, en celo y en amor nunca apostatarán…Son aquellos que
no se hallan ocupados en una labor abnegada los que tiene una experiencia enfermiza, y llegan a agotarse por la lucha,
dudando, murmurando, pecando y arrepintiéndose, hasta que pierden todo sentido de lo que constituye la genuina
religión” (Servicio Cristiano, pp.135,136).
“Hay muchos que profesan el nombre de Cristo cuyos corazones no se empeñan en su servicio. Sencillamente hacen
profesión de piedad, pero por este mismo hecho han ampliado su condenación y han llegado a ser agentes satánicos
más engañosos y que alcanzan más éxitos en la ruina de las almas” (Servicio Cristiano p.121).
6. UN CRISTIANO QUE NO COMPARTE A JESÚS NO PARTICIPARÁ DEL REAVIVAMIENTO PROMETIDO.
“La iglesia debe ser una iglesia activa si quiere ser una iglesia viva. No debe contentarse meramente con mantener sus
posiciones contra las fuerzas opositoras del pecado y el error, ni debe estar contenta de avanzar a paso lento, sino que
debe llevar el yugo de Cristo, y mantenerse al paso de su líder, ganando nuevos reclutas a lo largo del camino.”
(Servicio Cristiano, P. 106)
7. UN CRISTIANO QUE NO COMPARTE A JESÚS NO ESTÁ PREPARADO PARA LA VENIDA DEL REY DE REYES.
“En este tiempo, nuestra fe no debe limitarse a un simple asentimiento, a una simple adhesión al mensaje del tercer
ángel. Necesitamos el aceite de la gracia de Cristo para alimentar nuestras lámparas, hacer brillar la luz de la vida e
indicar el camino a los que están en tinieblas” (Joyas de los testimonios, t.3.p356.)
“Estamos en el tiempo de espera. Pero, este período no ha de usarse en una devoción abstracta. El esperar, velar, y
ejercer un trabajo vigilante han de combinarse” (Servicio cristiano, pp. 107,108).
8. UN CRISTIANO QUE NO COMPARTE A JESÚS RECLAMARÁ SIEMPRE ATENCIÓN Y CUIDADO.
“Tal es la receta que Cristo prescribió para el alma que desmaya, duda y tiembla. Levántate los pesarosos, los que andan
tristes delante del Señor, y socorran a alguien que necesite auxilio” (Joyas de los testimonios, t. 2, p. 504).
“Hay solamente una cura verdadera para la pereza espiritual, y ésta es el trabajo: el trabajar por las almas que necesitan
vuestra ayuda” (El servicio cristiano, p.135).
RECOMPENSA
Cuando los redimidos comparezcan ante Dios, almas preciosas responderán a sus nombres que están allí gracias a los
esfuerzos fieles y pacientes hechos en su favor, gracias a la suplicas y a la persuasión ferviente para que acudieran a la
fortaleza. EUD 298