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DOMINACIÓN Y DEMOCRACIA RADICAL EN ERNESTO LACLAU

por Ricardo Etchegaray
Desde la publicación de Política e ideología en la teoría marxista (1977), Ernesto
Laclau
i
[i] se ha ocupado de construir una teoría que pudiera dar cuenta de las
ano!alías" y parado#as irresueltas por las ciencias sociales co!o son las
deri$aciones %ascistas y totalitarias de la re$olución de!ocr&tica, el populis!o, la
construcción de un su#eto re$olucionario o la identidad del proyecto socialista' (us
traba#os han ido contribuyendo a la constitución de una ontología política
1
[1] con
herra!ientas teóricas y conceptuales to!adas del con#unto de las ciencias sociales
desde la historia y la teoría política cl&sica hasta la ling)ística y el psicoan&lisis'
Estos aportes han incre!entado la rique*a y co!ple#idad de sus te+tos de !anera
creciente desde la publicación, #unto con ,hantal -ou%%e, de Hegemonía y
estrategia socialista (19./), de%iniendo un !arco conceptual no$edoso y a $eces
críptico, del que tendre!os que ocuparnos pre$ia!ente para desarrollar el te!a
especí%ico que nos ocupa'
1. Discurso
El concepto de discurso se inserta en una larga tradición0 1egel hablaba de espíritu",
-ar+ pre%ería el concepto de !odos de producción", 1eidegger hace re%erencia a la
2poca" o al !undo", 3ho!as 4uhn %or#ó el t2r!ino paradig!a", L2$i5(trauss
propone el concepto de estructura", 6ittgenstein in$enta el giro #uegos del lengua#e",
,li%ord 7eert* utili*a la noción de cultura"' 3odos estos signi%icados est&n
e!parentados con la conceptuali*ación de Laclau y -ou%%e, quienes de%inen al discurso
co!o el conjunto sistemático de relaciones significativas construidas socialmente"'
Dicho de otro !odo0 el discurso es la totalidad estructurada resultante de la práctica
articulatoria"' 8 ta!bi2n0 discurso es un sistema diferencial y estructurado de
posiciones"
9
:9;'
<sual!ente el t2r!ino discurso tiene el signi%icado de lo que se dice"' =sí
entendido, el discurso es sinóni!o de habla", la cual podría ulterior!ente ser %i#ada por
la escritura' Estos signi%icados identi%ican el discurso con lo ling)ístico, ya sea
entendido co!o lo dicho o co!o lo escrito' El pri!er equí$oco que hay que supri!ir es
la re%erencia del concepto de discurso a los hechos ling)ísticos (habla, escritura, lógica)'
>o se trata sólo de lo !era!ente ling)ístico, de lo que se dice, se escribe o piensa, sino
de una totalidad significativa que incluye en sí lo ling)ístico y lo e+traling)ístico, lo que
se dice y lo que se hace
3
[3]'
3oda acción o praxis social es significativa y el con#unto resultante de la praxis
social signi%icati$a es el discurso' La !is!a praxis que produce cosas, articula
1:1; Laclau, E'0 La razón populista, ?uenos =ires, @' ,' E', 9AA/, p' 91'
9:9; Laclau, E'5-ou%%e, ,h'0 Hegemonía y estrategia socialista, -adrid, (iglo BBC,
19.7, p' 19D'
E:E; For discurso no entende!os algo esencial!ente restringido a las &reas del habla y
la escritura, sino un con#unto de ele!entos en el cual las relaciones #uegan un rol
constituti$o' Esto signi%ica que esos ele!entos no son pree+istentes al co!ple#o
relacional, sino que se constituyen a tra$2s de 2l' For lo tanto GrelaciónH y Gob#eti$idadH
son sinóni!os" (Laclau, E'0 9AA/, p' 99)'
relaciones signi%icati$as' La praxis signi%ica", constituye cada cosa co!o esta cosa"'
La realidad, en tanto discurso, es una construcción social, es el resultado de una praxis
social' 3oda identidad u ob#eto discursi$o se constituye en el conte+to de una
acción"
D
:D;' >inguna cosa tiene un signi%icado en sí !is!a" o, lo que es lo !is!o, no
hay esencias"' Las cosas (y los su#etos) adquieren signi%icado en y por la praxis que las
produce, las articula, las apropia o reapropia' El discurso, co!o praxis signi%icati$a,
deter!ina lo que cada cosa es' El ser de lo que es, es discurso
/
:/;' El discurso es el
hori*onte de signi%icati$idad construido desde, en y por una praxis social'
El discurso es el !arco !&s a!plio dentro del cual es posible la realidad", la
$erdad", el $alor", la bondad" o la belle*a"' For ser tal, no tiene sentido plantear la
cuestión de la realidad o de la $erdad del discurso' ,ada articulación discursi$a
deter!ina las condiciones que hacen reales a las cosas o $erdaderas a las proposiciones'
En otros t2r!inos0 toda práctica socia s! co"stitu#! en el campo de la
discursividad
I
:I;' For lo tanto, la cuestión acerca de las condiciones de posibilidad del
ser del discurso carece de sentido"
7
:7;'
De lo anterior se sigue que la !is!a totalidad de articulaciones signi%icati$as
que %i#a el signi%icado de los ob#etos de%ine ta!bi2n la identidad de los sujetos o actores
sociales' For este !oti$o, Laclau pre%iere no hablar de su#etos sino de posiciones de
su#eto"
.
:.;' Es por la !is!a ra*ón Je+plican5 que es el discurso el que constituye la
posición del su#eto co!o agente social, y no, por el contrario, el agente social el que es
el origen del discurso"
9
:9;' El con#unto de relaciones constituye la identidad de los
agentes sociales' <n !is!o" su#eto puede constituirse en di%erentes posiciones" de
acuerdo a las con%iguraciones que en cada caso deli!iten su identidad' >o hay una
esencia del proletariado" o de la !u#er" o de los pobres"' ,onsecuente!ente, su
identidad y sus caracteres distinti$os se deli!itar&n en cada conte+to discursivo'
K(e deri$a de lo anterior que lo que es existe sólo discursivamenteL K(ostienen
estos autores una posición idealista"L >o, el concepto de discurso hace re%erencia a las
realidades significativas !ientras que lo existente es lo que est& !&s all& o %uera de todo
signi%icado' Lo e+istente es sie!pre una B" de la cual no puede decirse ni pensarse
nada' Lo e+istente es algo que está ahí, algo presente aquí y ahora, independiente de
toda relación con un su#eto y de lo que Lacan lla!a el orden si!bólico"' Lo e+istente
es un algo que no tiene ninguna relación signi%icati$a para ningn sujeto' Lo !era!ente
e+istente se identi%ica con lo no signi%icati$o" y, por lo tanto, con lo no discursi$o'
Dado que no estar en ninguna relación signi%icati$a es algMn tipo de relación 5aunque
negati$a5 podría decirse que la e+istencia es la relación !enos deter!inada, la !&s
pobre0 algo que no tiene ningMn signi%icado, una B" $acía' E+istir es sólo estar ahí sin
ser nada' La e+istencia es una !ateria pura, sin %or!a, un algo total!ente
indeter!inado, un signi%icante $acío, sin signi%icado' El discurso supone la e+istencia
pero no se re%iere a ella' En t2r!inos episte!ológicos0 ningMn hecho puede $eri%icar una
hipótesis' En t2r!inos de Laclau y -ou%%e0 >o hay ningMn hecho cuyo sentido pueda
D:D; Laclau, E'5-ou%%e, ,h'0 Fost!ar+is!o sin pedido de disculpas, en Laclau, E'0
!uevas reflexiones so"re la revolución de nuestro tiempo, ?uenos =ires, >ue$a Nisión,
199E, p'11I'
/:/; El concepto de discurso parece tener aquí el !is!o signi%icado que el concepto de
lengua#e en 7ada!er0 el ser que puede ser co!prendido es lengua#e" (7ada!er, 1' 7'0
#erdad y $%todo &, (ala!anca, Ediciones (ígue!e, 199I, p' /I7)'
I:I; ,%r' Laclau, E'5-ou%%e, ,h'0 19.7, p' 19.'
7:7; Laclau, E'5-ou%%e, ,h'0 199E, p' 119'
.:.; ,%' Laclau, E'5-ou%%e, ,h'0 19.7, pp' 1E9 ss'
9:9; Laclau, E'5-ou%%e, ,h'0 199E, p' 11/'
ser leído transparentemente"
1A
:1A;' ,o!o el signi%icado no est& en las cosas en sí
!is!as sino que es una construcción social, toda realidad puede ser reconstruida o
reconstituida y ello i!posibilita %i#ar un signi%icado ltimo'
(i el discurso es el resultado de una praxis social, Kno podría argu!entarse que
la praxis co!o tal es anterior y di%erente del signi%icadoL Flanteado en t2r!inos
ling)ísticos, el proble!a es Ken qu2 !edida puede establecerse una separación rígida
entre se!&ntica y prag!&tica 5es decir, entre signi%icado y uso"L En la !edida en que el
signi%icado se constituye dentro de los conte+tos del uso, tal abstracción puede
sostenerse sólo analítica!ente, pero no real!ente' La realidad de alguna cosa
presupone su existencia, pero de una e+istencia no se sigue necesaria!ente una Mnica
realidad ni una realidad deter!inada' Lo que se niega Jaclaran Laclau y -ou%%e5 no es
la e+istencia, e+terna al pensa!iento, de dichos ob#etos, sino la a%ir!ación de que ellos
puedan constituirse como o"jetos al !argen de toda condición discursi$a de
e!ergencia"
11
:11;' La realidad est& sie!pre deter!inada discursi$a!ente, est&
articulada dentro de una totalidad signi%icati$a, dentro de un !undo"'
De acuerdo con estos supuestos, el discurso 5en tanto estructura signi%icati$a5 es
una totalidad relacional o un siste!a de di%erencias en el que la identidad de los
ele!entos es pura!ente relacional
19
:19;' (i toda identidad es di%erencial, es su%iciente
que el siste!a de di%erencias no sea cerrado, que est2 e+puesto a la acción de estructuras
discursi$as e+ternas, para que una identidad sea inestable"
1E
:1E;' La identidad de los
su#etos o la realidad de las cosas no se establecen nunca plena!ente porque no est&n en
las cosas en sí !is!as ni pueden deter!inarse desde el siste!a de relaciones porque
2ste nunca es co!pleto, nunca llega a cerrar, no logra constituirse co!o siste!a" en
sentido estricto'
Los ho!bres Jdicen Laclau y -ou%%e5 construyen social!ente su
!undo, y es a tra$2s de esta construcción 5siempre precaria e incompleta5
que ellos dan a las cosas su ser' :'''; El !aterialis!o (''') consiste en
!ostrar el car&cter histórico, contingente y construido del ser de los
ob#etos y en !ostrar que esto depende de la reinserción de ese ser en el
con#unto de condiciones relacionales que constituyen la $ida de la
sociedad co!o un todo"
1D
:1D;'
Laclau y -ou%%e seOalan tres puntos b&sicos" en una teoría del discurso0 (1)
>ingMn ob#eto real puede constituirse al !argen de toda condición discursi$a de
e!ergencia' (9) La a%ir!ación del car&cter !aterial de toda estructura discursi$a (y
negación del car&cter !ental" o ideal" del discurso)' El discurso es una totalidad
signi%icati$a co!puesta de ele!entos !ateriales tanto ling)ísticos co!o
e+traling)ísticos' De aquí se deri$a la consecuencia de que el discurso tiene una realidad
ob#eti$a (no sub#eti$a), que estructura y de%ine di$ersas posiciones de su#eto' <na
segunda consecuencia que se sigue del car&cter !aterial del discurso es el carácter
material de las ideologías y la disolución del !odelo estructuraPsuperestructura
1/
:1/;'
1A:1A; Laclau, E'5-ou%%e, ,h'0 199E, pp' 11I57' Qn%asis nuestro'
11:11; Laclau, E'5-ou%%e, ,h'0 19.7, p' 19E'
19:19; En nuestra perspecti$a no e+iste un más allá del siste!a de di%erencias, ningMn
fundamento que pri$ilegie a priori algunos ele!entos del todo por enci!a de los otros'
,ualquiera que sea la centralidad adquirida por un ele!ento, debe ser e+plicada por el
#uego de las di%erencias co!o tal" (Laclau, E'0 9AA/, p' 9E' Qn%asis nuestro)'
1E:1E; Laclau, E'5-ou%%e, ,h'0 199E, p' 19D'
1D:1D; Laclau, E'5-ou%%e, ,h'0 199E, pp' 19D597' Qn%asis nuestro'
1/:1/; ,%r' Laclau, E'5-ou%%e, ,h'0 19.7, pp' 19D59/'
(E) La centralidad de la categoría de discurso se #usti%ica porque per!ite pensar
rigurosa!ente algunas relaciones sociales que sería i!posible co!prender a partir del
!odelo de ob#eti$idad propio de las ciencias naturales' Dentro de las posibilidades
teóricas y !etodológicas de este !arco est& la utili*ación de recursos retóricos co!o la
sinoni!ia, la !etoni!ia, la !et&%ora, la analogía o la contradicción, los cuales son
inad!isibles en el paradig!a naturalista de las ciencias sociales pero son entera!ente
aceptables para un !arco teórico co!o el que aquí se propone'
El concepto de discurso debe distinguirse tanto de la totalidad hegeliana o
luR&csiana co!o de la estructura o del siste!a del estructuralis!o' 3odos ellos se
caracteri*an por la necesidad de las relaciones entre los t2r!inos que, así, se constituyen
en momentos' =!bos conceptos buscan supri!ir el %actor de indeter!inación y de
contingencia que se deri$a de las nociones de libre albedrío y de espíritu o cultura' La
totalidad hegeliana es posible sólo a condición de que toda !ultiplicidad sea reducida a
unidad' =n&loga!ente, la estructura es posible si se eli!ina la continuidad o la
con!ensurabilidad entre los siste!as' <na estructura o una totalidad cerrada o
plena!ente constituida i!plican la reducción de todo elemento a momento, es decir, a
di%erencia in!anente' El concepto de discurso, por el contrario, supone sie!pre un
e+terior irreductible a partir del cual se constituye co!o totalidad'
El discurso es, entonces, una totalidad no totalizada ni totaliza"le' El discurso
supone sie!pre elementos que no pueden ser reducidos a momentos de la totalidad, que
no pueden ser articulados' (i acepta!os que una totalidad discursi$a nunca es algo ya
dado, co!pleto o plena!ente desarrollado, entonces
la lógica relacional es una lógica inco!pleta y penetrada por la
contingencia' (''') En este caso no hay identidad social que apare*ca
plena!ente protegida de un e+terior discursi$o que la de%or!a y le i!pide
suturarse plena!ente' Fierden su car&cter necesario tanto las relaciones
co!o las identidades' Las relaciones, co!o con#unto estructural
siste!&tico, no logran absorber a las identidadesS pero co!o las
identidades son pura!ente relacionales, 2sta no es sino otra %or!a de decir
que no hay identidad que logre constituirse plena!ente"
1I
:1I;'
3oda estructura discursi$a es abierta, histórica, contingente, no suturada y est& li!itada
por un e+terior constituti$o
17
:17;'
$. Capitais%o # disocaci&"
1.
:1.;
Laclau y -ou%%e reto!an algunos conceptos aportados por la tradición
de!ocr&tica de 3ocque$ille y Le%ort' Fara estos autores, co!o para -ar+, la 2poca
!oderna capitalista ha producido un cuestiona!iento de todas las %or!as tradicionales
de legiti!ación de lo político5social, lo que no ha de#ado de generar consecuencias en la
organi*ación política de las co!unidades' Le%ort lla!ó la in$ención de!ocr&tica" a la
institución del principio de igualdad de la 2poca !oderna y 3ocque$ille seOaló el
1I:1I; Laclau, E'5-ou%%e, ,h'0 19.7, p' 197'
17:17; For esta ra*ón, para Laclau, la dial2ctica de 1egel nos da herra!ientas
ontológicas sólo parcial!ente adecuadas para deter!inar la lógica del $ínculo
hege!ónico' La di!ensión contingente de la política no puede pensarse dentro de un
!olde hegeliano" (Laclau, E'0 Cdentidad y hege!onía0 el rol de la uni$ersalidad en la
constitución de lógicas políticas, en ?utler, T' et alia0 'ontingencia( hegemonía y
universalidad, ?uenos =ires, @' ,' E', 9AAE, p' 7A)'
1.:1.; ,%r' Dislocación y capitalis!o, en Laclau, E'0 199E0 pp' /. ss'
i!pulso incontenible de la igualación de las condiciones sociales co!o el hecho !&s
sustanti$o de los Mlti!os cinco siglos'
=de!&s hay que agregar a esto Jsubraya 7orlier5 que en la
actualidad las din&!icas del ca!bio social no se caracteri*an por un
progreso lineal que con$ertiría en obsoletos los $alores y las pr&cticas del
pasado, sino por la coe+istencia de ele!entos tradicionales, !odernos e
incluso post5!odernos en una !is!a %or!ación social' Este es un rasgo
cla$e de la dislocación0 los ele!entos de distintas tradiciones y
%or!aciones subsisten, pero %uera de sus lugares y %unciones originales,
dichos ele!entos est&n Gdis5locadosH y las nue$as identidades son
híbridas"
19
:19;'
Fara Laclau, las dislocaciones son e%ectos del siste!a capitalista, pero no deben
ser con%undidas con las contradicciones estructurales' Las dislocaciones son el
resultado de la %alla que constituye al siste!a' Frecisa!ente porque est& %allado, el
siste!a no logra constituirse plena!ente ni logra de%inir a sus ele!entos co!o partes
%uncionales (a la !anera del estructural5%uncionalis!o) ni co!o indi$iduos
nor!ali*ados o su#etos su#etados (a la !anera del panoptis!o de @oucault)' Los
procesos de sub#eti$i*ación tienen lugar en la dislocación de la estructura
ii
:ii;'
Las dislocaciones generan al !is!o tie!po una crisis en las %or!as establecidas
de relación social y una ruptura de las %or!as de co!unicación e interca!bio y crea las
condiciones para la e!ergencia de nue$os su#etos políticos' Fero
los nue$os su#etos no e!ergen sencilla!ente, sino que su aparición est&
llena de a!bi$alencias y tensiones' For un lado, luchan contra el orden, o
!e#or aMn, contra el desorden que hi*o posible su e+istencia' For el otro,
llevan las marcas de la dominación en su propia identidad
)*
[20]'
Estas ideas per!iten una co!prensión !&s penetrante de la
di!ensión de trans%or!ación personal que tienen !uchos !o$i!ientos' (i
en el punto de partida lo Mnico que tienen los su#etos es esta identidad
!arcada por la introyección de la do!inación, parece que es decisi$o que
dichos su#etos se liberen de aquello que en ellos los ha con$ertido en los
GpobresH, los GnegrosH, las G$ícti!asH, etc' U esto supone un proceso de
pro%unda trans%or!ación que suele estar asociado a la construcción
discursi$a de un GnosotrosH en lucha contra GellosH'"
91
:91; De estas
trans%or!aciones nos ocupare!os en los dos apartados siguientes'
KVu2 e%ectos se deri$an de las relaciones de dislocaciónL (1) La aceleración de
las trans%or!aciones sociales y de las inter$enciones rearticulatorias conduce a una
!ayor conciencia de la historicidad de las relaciones sociales, de su contingencia
constituti$a' (9) (i el su#eto es la distancia entre una estructura indecidible y la decisión,
entonces, cuanto !&s dislocada sea la estructura tanto !&s posibilidades de decisiones
no deter!inadas por ella habr&' (E) El descentra!iento de la estructura que se sigue de
la dislocación debe entenderse co!o una pr&ctica del descentra!iento a tra$2s de los
antagonis!os, de las luchas entre centros !Mltiples y contingentes' El !undo es !enos
GdadoH y tiene, de !odo creciente, que ser construido' Fero esta no es sólo una
19:19; 7orlier, T' ,'0 El constructi$is!o y el estudio de la protesta social, en 'uadernos
de &nvestigación de la +ociedad ,ilosófica -uenos .ires, >M!ero D, Tunio de 199., p'
E9'
9A:9A; :>ota nuestra; ,%' WiXeR, ('0 9AA1, p' 19.'
91:91; 7orlier, T' ,'0 /p0 'it0, p' E9'
construcción del !undo, sino que a tra$2s de ella los agentes sociales se trans%or!an a
sí !is!os y se %or#an nue$as identidades"
99
:99;'
'. Discurso # articuaci&"
Las e+periencias de la %rag!entación, de la di$isión y de la alienación, co!o
consecuencias de la e+pansión del ilu!inis!o y de la re$olución industrial durante la
pri!era !itad del siglo BCB, dieron lugar a la bMsqueda ro!&ntica de la unidad perdida
y al intento de superar los dualis!os !ediante una nue$a síntesis' La polis griega y las
co!unidades de la iglesia pri!iti$a se erigieron co!o !odelos de este proyecto
cultural, cuya e+presión teórica !&s alta se encuentra en la %iloso%ía del idealis!o
ale!&n' Laclau piensa que 1egel logra reconducir los %rag!entos escindidos por el
entendi!iento a su unidad al precio de reintroducir la contradicción en el ca!po de la
ra*ón"
9E
:9E;' Fero si en lugar de pensar la unidad resultante co!o la culminación de un
proceso necesario se la concibe co!o la consecuencia de transiciones contingentes,
entonces se hace posible co!prender el signi%icado del concepto de articulación' (e
trata de abandonar una lógica esencialista" que pretende determinar todo lo que es
(incluso los su#etos) dentro de una totalidad cerrada, !ediada"'
El car&cter si!bólico 5es decir, sobredeter!inado5 de las relaciones
sociales i!plica, por tanto, que 2stas carecen de una literalidad Mlti!a que
las reduciría a !o!entos necesarios de una ley in!anente' (''') La
sociedad y los agentes sociales carecerían de esencia, y sus regularidades
consistirían tan sólo en las %or!as relati$as y precarias de %i#ación que han
aco!paOado a la instauración de un cierto orden"
9D
:9D;'
La articulación es una práctica
9/
:9/; en la que se ponen en relación ele!entos
que han perdido los la*os relacionales que los constituían en !o!entos de una totalidad
estructural u org&nica cerrada' Laclau y -ou%%e lla!an articulación a toda pr&ctica que
establece una relación tal entre ele!entos, que la identidad de 2stos resulta !odi%icada
co!o resultado de esa pr&ctica"
9I
:9I;' >o se trata, en consecuencia, de una lógica
substancialista o esencialista, en la que las relaciones son accidentes de la substancia,
sino de una lógica relacional, en la que el signi%icado de un t2r!ino se deri$a de la
relación en la que est& constituido'
En la !edida en que toda identidad es relacional, pero el siste!a de
relación no consigue %i#arse en un con#unto estable de di%erenciasS en la
!edida en que todo discurso es sub$ertido por un ca!po de discursi$idad
que lo desbordaS en tal caso la transición de los Gele!entosH a los
G!o!entosH no pude ser nunca co!pleta' El status de los Gele!entosH es
el de significantes flotantes, que no logran ser articulados a una cadena
discursi$a' U este car&cter %lotante penetra %inal!ente a toda identidad
discursi$a (es decir, social)' Fero si acepta!os el car&cter inco!pleto de
toda %or!ación discursi$a y, al !is!o tie!po, a%ir!a!os el car&cter
relacional de toda identidad, en ese caso el car&cter a!biguo del
99:99; Laclau, E'0 199E, p' /7'
9E:9E; Laclau, E'5-ou%%e, ,h'0 19.7, p' 1A7'
9D:9D; Laclau, E'5-ou%%e, ,h'0 19.7, pp' 11A511'
9/:9/; ,%' Laclau, E'5-ou%%e, ,h'0 19.7, p' 1A/'
9I:9I; Laclau, E'5-ou%%e, ,h'0 19.7, p'119'
signi%icante, su no %i#ación a ningMn signi%icado, sólo puede e+istir en la
!edida que hay una proli%eración de signi%icados' >o es la pobre*a de
signi%icados, sino, al contrario, la polise!ia, la que desarticula una
estructura discursi$a' Esto es lo que establece la di!ensión
sobredeter!inada, si!bólica, de toda %or!ación social' La sociedad no
consigue nunca ser id2ntica a sí !is!a, porque todo punto nodal se
constituye en el interior de una interte+tualidad que lo desborda' La
práctica de la articulación :es decir, la política; consiste( por tanto( en la
construcción de puntos nodales que fijan parcialmente el sentido1 y el
carácter parcial de esa fijación procede de la apertura de lo social(
resultante a su vez del constante des"ordamiento de todo discurso por la
infinitud del campo de la discursividad"
97
:97;'
,on el concepto de articulación, Laclau y -ou%%e dan un paso signi%icati$o sobre la
conceptuali*ación de RanciYre que concibe a la política co!o desacuerdo y
antagonis!o pero no desarrolla una lógica de la articulación, es decir, una lógica de la
política' En este aspecto, los traba#os de los pri!eros podrían considerarse co!o un
co!ple!ento decisi$o a la obra del segundo' = su $e*, Laclau, -ou%%e y RanciYre
podrían considerarse co!o un desarrollo co!ple!entario de los desarrollos de @oucault
y Deleu*e, cuyos !arcos parecen estar !&s cercanos a las perspecti$as anarquistas,
centradas en las proble!&ticas indi$iduales o sub#eti$as"'
El proble!a de la articulación est& directa!ente relacionado con la discusión de
la relación entre lo uni$ersal y lo particular y con la construcción de la hege!onía,
te!as que se desarrollar&n en el pró+i!o apartado'
(. )!*!%o"+a # si*"i,ica"t!s -ac+os
= partir del an&lisis de un te+to de -ar+
9.
:9.;, Laclau seOala cuatro dimensiones
de la relación hegemónica, a saber0
1) La hege!onía se constituye a partir de la desigualdad
99
:99; de poder de los
sectores de la sociedad' En tal caso, el recla!o que haga una clase social para gobernar
depender& de su capacidad de presentar sus propios o"jetivos particulares como los
nicos compati"les con el real funcionamiento de la comunidad, lo que es,
precisa!ente, intrínseco de la operación hege!ónica"
EA
:EA;' El su#eto de una
e!ancipación sólo puede construirse política!ente al hacer equi$aler una pluralidad de
de!andas di%erentes y aparecer co!o antagónico del crimen general'
9) = di%erencia de -arcuse, que se proponía desarrollar una dial2ctica entre lo
uni$ersal y lo particular, Laclau entiende que la relación hege!ónica supone una
superación de la dicoto!ía uni$ersalidadPparticularidad0
La universalidad sólo existe si se encarna en 2y su"vierte3 una
particularidad( pero ninguna particularidad puede( por otro lado(
tornarse política si no se ha convertido en el locus de efectos
universalizantes"
E1
:E1;
iii
:iii;'
97:97; Laclau, E'5-ou%%e, ,h'0 19.7, p'1EA' ,ursi$as de los autores'
9.:9.; ,%' -ar+, 4'0 'rítica de la filosofía del derecho de Hegel, Cntroducción,
?arcelona, Editorial Flaneta5De =gostini, 199E, pp' .E5D'
99:99; ,o!o @oucault, Laclau piensa que el poder es una relación entre %uer*as
desiguales y que si hubiese un poder total" ya no sería poder'
EA:EA; Laclau, E' en ?utler, T' et alia0 9AAE, p' IA' Qn%asis nuestro'
E1:E1; Laclau, E' en ?utler, T' et alia0 9AAE, p' I1' ,ursi$as en el original'
For tanto, la representación de una i!posibilidad" es inherente a la relación
hege!ónica' Fara tener hege!onía necesita!os que los ob#eti$os sectoriales de un
grupo actMen co!o el nom"re de una uni$ersalidad que los trasciendaS 2sta es la
sin2cdoque constituti$a del $ínculo hege!ónico"
E9
:E9;' El pasa#e por lo particular se
debe a que la uni$ersalidad no puede
EE
:EE; estar representada de un !odo directo,
transparente o sin distorsión' Ua sabe!os Jagrega Laclau5 que estos !edios de
representación son particularidades que, sin de#ar de ser particularidades, asu!en la
%unción de representación uni$ersal' Esto es lo que est& en la raí* de las relaciones
hege!ónicas"
ED
:ED;'
E) La relación hege!ónica sie!pre requiere la producción de significantes
tendencialmente vacíos que( mientras mantienen la inconmensura"ilidad entre
universal y particulares( permite que los ltimos tomen la representación del
primero"
E/
:E/;' La uni$ersalidad se si!boli*a en un signi%icante o no!bre al que no
corresponde ningMn contenido particular pero que, al !is!o tie!po, es una
particularidad, porque es el no!bre de una parte'
D) El terreno en el que se e+tiende la hege!onía es el de la generalización de
las relaciones de representación como condición de la constitución de un orden
social"
EI
:EI;' Laclau ha desarrollado su concepción de lo uni$ersal a partir de las
categorías del dirigente y teórico italiano =' 7ra!sci, para quien la Mnica uni$ersalidad
que la sociedad puede lograr es una uni$ersalidad hege!ónica Juna universalidad
contaminada por la particularidad5'"
E7
:E7; (' WiXeR describe el en%oque de Laclau sobre
el te!a de la siguiente !anera0
Lo uni$ersal es $acío, pero precisa!ente co!o tal est& desde sie!pre
lleno, es decir, hege!oni*ado por algMn contenido particular, contingente,
que actMa co!o su sustituto' En síntesis, cada universal es el campo de
"atalla de una multitud de contenidos particulares que luchan por la
hegemonía"'
U !&s adelante agrega que esta posición
no per!ite ningMn contenido de lo uni$ersal real!ente neutro y, co!o
tal, co!Mn a todas sus especies0 :Z; todo contenido positi$o de lo
E9:E9; Laclau, E' en ?utler, T' et alia0 9AAE, p' IE' Qn%asis nuestro'
EE:EE; ,o!o esta total coincidencia de lo uni$ersal con lo particular es en Mlti!a
instancia i!posible Jdada la de%iciencia constituti$a de los !edios de representación5
sie!pre quedar& un residuo de particularidad"' (Laclau, E' en ?utler, T' et alia0 9AAE, p'
I9)'
ED:ED; Laclau, E' en ?utler, T' et alia0 9AAE, p' I1'
E/:E/; Laclau, E' en ?utler, T' et alia0 9AAE, p' I9' ,ursi$as en el original' ,%' Laclau,
E'0 9AA/, pp' 19/5I'
EI:EI; Laclau, E' en ?utler, T' et alia0 9AAE, p' IE' ,ursi$as en el original' ,%' Laclau,
E'0 199I, p' 1IA'
E7:E7; Laclau, E' en ?utler, T' et alia0 9AAE, p' /I' Qn%asis nuestro'
Lo uni$ersal es un lugar vacío, una falta que sólo puede llenarse con lo particular, pero
que, a tra$2s de su !is!a $acuidad, produce una serie de e%ectos cruciales en la
estructuraciónPdesestructuración de las relaciones sociales' En este sentido es un ob#eto
i!posible a la $e* que necesario" (8p' ,it'0 p' ID)'
uni$ersal es el resultado contingente de la lucha por la hege!onía Jen sí
!is!o, lo uni$ersal est& absoluta!ente $acío5"
E.
:E.;
i$
:i$;'
La !ultitud de !alos entendidos en la co!prensión del proble!a de la
hege!onía obligaron a Laclau a $ol$er a puntuali*ar el te!a en sus Mlti!as obras0
Fri!ero, si tene!os un con#unto pura!ente di%erencial, la totalidad debe
estar presente en cada acto indi$idual de signi%icaciónS por lo tanto, la
totalidad es la condición de la signi%icación co!o tal' Fero en segundo
lugar, para aprehender conceptual!ente esa totalidad, debe!os
aprehender sus lí!ites, es decir, debe!os distinguirla de algo diferente de
sí !is!a' Esto di%erente, sin e!bargo, sólo puede ser otra di%erencia, y
co!o esta!os tratando con una totalidad que abarca todas las di%erencias,
esta otra di%erencia [que pro$ee el e+terior que nos per!ite constituir la
totalidad[ sería interna y no e+terna a esta Mlti!a, por lo tanto, no sería
apta para el traba#o totali*ador' Entonces, en tercer lugar, la Mnica
posibilidad de tener un $erdadero e+terior sería que el e+terior no %uera
si!ple!ente un ele!ento !&s, neutral, sino el resultado de una exclusión(
de algo que la totalidad e+pele de sí !is!a a %in de constituirse (para dar
un e#e!plo político0 es !ediante la de!oni*ación de un sector de la
población que una sociedad alcan*a un sentido de su propia cohesión)' (in
e!bargo, esto crea un nue$o proble!a0 con respecto al ele!ento e+cluido,
todas las otras di%erencias son equi$alentes entre sí [equi$alentes en su
recha*o co!Mn a la identidad e+cluida[' Fero la equi$alencia es
precisa!ente lo que sub$ierte la di%erencia, de !anera que toda identidad
es construida dentro de esta tensión entre la lógica de la di%erencia y la
lógica de la equi$alencia'"
E9
:E9;
(obre la base de los desarrollos hechos por la ling)ística estructural, Laclau !uestra
que una totalidad se constituye co!o un siste!a de di%erencias"
DA
:DA; donde cada
ele!ento se de%ine por sus relaciones de oposición con el resto de los ele!entos, sin
que se recono*ca e+terioridad alguna' Los grupos di%erentes se reconocen co!o
%or!ando parte de un orden estable (por e#e!plo0 terratenientes, co!erciantes,
ca!pesinos, artesanos, etc', o0 padre, !adre, hi#os, tíos, etc')' For supuesto (co!o ya
obser$a (aussure sobre la lengua desde un punto de $ista diacrónico), ese siste!a
estable de di%erencias aceptadas es el resultado de luchas pre$ias, pero en un !o!ento
histórico deter!inado (siste!a sincrónico) el orden est& estabili*ado y puede ser
estudiado co!o tal' En un siste!a así, no e+iste ningMn ele!ento que per!ita signi%icar
a la totalidad, puesto que al no tener e+terior, una parte sólo puede ser parte o nada' El
todo sólo puede ser signi%icado negati$a!ente co!o lo que le falta a todas las partes'
Lo que constituye al todo co!o tal es esta %alta, este ele!ento que no es ele!ento, una
parte que no es parte' (in e!bargo, Laclau obser$a que esta !is!a i!posibilidad de
una parte que no sea parte, instaura una lógica nue$a0 una relación equi$alencial %rente
a un ene!igo co!Mn' Esas equi$alencias niegan el siste!a de di%erencias pre$io y
E.:E.; WiXeR, ('0 9AA1, p' 11D' Qn%asis nuestro'
E9:E9; Laclau, E'0 9AA/, p' 9D' Qn%asis en el original, subrayados nuestros'
DA:DA; Laclau y -ou%%e lla!an sistema de diferencias a esta totalidad di%erencial' El
siste!a de di%erencias" se identi%ica con el siste!a institucional" (c%' Laclau, E'0
9AA/, p' 99/) y con lo que T' RanciYre lla!a policía"'
ensayan una reorgani*ación del te#ido social
D1
:D1;' La oposición a un ene!igo co!Mn
es lo que uni%ica los distintos eslabones de la cadena' U esta lógica conduce a la
disolución del orden di%erencial al hacer equi$aler todos los ele!entos entre sí' En este
!o!ento lo que RanciYre lla!aba la política se con$ierte en el principio de
organi*ación de lo social'
,uarto JcontinMa diciendo Laclau5, esto signi%ica que en el locus de la
totalidad halla!os tan sólo esta tensión' Lo que tene!os, en Mlti!a
instancia, es una totalidad %allida, el sitio de una plenitud
inalcan*able
D9
:D9;' La totalidad constituye un ob#eto que es a la $e*
i!posible y necesario' C!posible porque la tensión entre equi$alencia y
di%erencia es, en Mlti!a instancia, insuperableS necesario porque sin algMn
tipo de cierre, por !&s precario que %uera, no habría ninguna signi%icación
ni identidad' (in e!bargo, en quinto lugar, lo que he!os !ostrado es sólo
que no e+isten !edios conceptuales para aprehender total!ente a ese
ob#eto' Fero la representación es !&s a!plia que la co!prensión
conceptual' Lo que per!anece es la necesidad de este ob#eto i!posible de
acceder de alguna !anera al ca!po de la representación"
DE
:DE;'
DD
:DD;
-&s all& de los resultados del estructuralis!o, Laclau seOala que todo discurso es
una totalidad %allida" porque est& constituida por una plenitud inalcan*able' Esta tensión
que da lugar a la totalidad discursi$a es el antagonis!o' ,o!o ya se di#o en el capítulo
anterior, el surgi!iento de la política, instituida por el principio de igualdad, es lo que
sostiene, y al !is!o tie!po disuel$e, el orden policial' La %alla inherente a toda
estructura discursi$a produce una dislocación' =unque la dislocación es inherente a todo
orden social, sus e%ectos se !ultiplican y aceleran en el capitalis!o conte!por&neo,
causando !ayor %rag!entación social y crisis !&s agudas
D/
:D/;' La dislocación !arca el
%racaso de los discursos que sostienen y !antienen el siste!a de di%erencias' Es el punto
en el que los discursos de las instituciones establecidas (co!o la %a!ilia, la iglesia, los
partidos, etc') e!pie*an a tener cada $e* !&s di%icultades para sostenerse dada la
pro%undi*ación y la !ultiplicación de ano!alías"'
D1:D1; For lo tanto, tene!os dos %or!as de construcción de lo social0 o bien !ediante
la a%ir!ación de la particularidad [en nuestro caso, un particularis!o de las de!andas
[, cuyos Mnicos la*os con otras particularidades son de una naturale*a di%erencial
(co!o he!os $isto0 sin t2r!inos positi$os, sólo di%erencias), o bien !ediante una
claudicación parcial de la particularidad, destacando lo que todas las particularidades
tienen, equi$alente!ente, en co!Mn' La segunda !anera de construcción de lo socia1
i!plica el tra*ado de una %rontera antagónicaS la pri!era, no' = la pri!era !anera de
construcción de lo social la he!os deno!inado lógica de la diferencia, y a la segunda,
lógica de la equivalencia" (Laclau, E'0 9AA/, pp' 1AE5D)' Qn%asis en el original'
D9:D9; WiXeR cuestiona en este punto la posición de Laclau por quedar atrapada en los
supuestos dualistas de origen Rantiano, que deter!inan un resultado abstracto e
insu%iciente, conduci2ndolo por un ca!ino que 1egel lla!aba del in%inito !alo"' ,%'
WiXeR, ('0 9AA1, pp' 1995E, y WiXeR, ('0 KLucha de clases o pos!odernis!oL \(í, por
%a$or], en ?utler, T' et alia0 9AAA, pp' 191 ss'
DE:DE; Laclau lla!a ca!po de la representación" a lo que WiXeR deno!ina orden
si!bólico"'
DD:DD; Laclau, E'0 9AA/, pp' 9D5/' Qn%asis en el original, subrayados nuestros'
D/:D/; Laclau y -ou%%e sugieren que esto puede $incularse con la noción de crisis
orgánica en 7ra!sci y ta!bi2n, con el concepto de crisis" en la ciencia de 3' 4uhn'
>o obstante, la representación tiene, co!o sus Mnicos !edios posibles,
las di%erencias particulares' El argu!ento que he desarrollado es que, en
este punto, e+iste la posibilidad de que una di%erencia, sin de#ar de ser
particular( asu!a la representación de una totalidad incon!ensurable' De
esta !anera, su cuerpo est& di$idido entre la particularidad que ella aMn es
y la signi%icación !&s uni$ersal de la que es portadora' Esta operación por
la que una particularidad asu!e una signi%icación uni$ersal
incon!ensurable consigo !is!a es lo que deno!ina!os
hegemonía0"
DI
:DI;
RanciYre concebía a la política co!o la institución de una parte de los que no
tienen parte, pero su !arco teórico no per!itía a$an*ar !&s all& de este !o!ento de
ruptura del orden policial corporati$o' El concepto de hege!onía pro$ee de
herra!ientas conceptuales que per!iten a$an*ar en esta !is!a línea teórica' (i bien
RanciYre seOala que la política surgía cuando se constituía un nue$o su#eto sin
e+istencia ni reconoci!iento en la co!unidad e identi%ica su lógica propia con la lógica
de!ocr&tica, sin e!bargo no a$an*ó hasta el punto en que sea posible conceptuali*ar el
surgi!iento de los nue$os su#etos que pongan en acción la política re$olucionaria' El
!o!ento en el que una parte co!ien*a a encarnar o si!boli*ar un uni$ersal que no
tiene lugar en el siste!a de partes y de repartos, es precisa!ente el !o!ento
hege!ónico' >o es casual que Laclau y -ou%%e se apropien este concepto de la
tradición gra!sciana, pues %ue el italiano el que dio los pasos necesarios para poder
pensar la política y la ideología sin hacerlas deri$ar causal!ente de la base econó!ica'
U dado que esta totalidad o uni$ersalidad encarnada es, co!o he!os
$isto, un ob#eto i!posible, la identidad hege!ónica pasa a ser algo del
orden del signi%icante $acío, trans%or!ando a su propia particularidad en
el cuerpo que encarna una totalidad inalcan*able' ,on esto debería quedar
claro que la categoría de totalidad no puede ser erradicada, pero que,
co!o una totalidad %allida, constituye un hori*onte y no un %unda!ento'
(i la sociedad estu$iera uni%icada por un contenido óntico deter!inado [
deter!inación en Mlti!a instancia por la econo!ía, el espíritu del pueblo,
la coherencia sist2!ica, etc2tera[, la totalidad podría ser directamente
representada en un ni$el estricta!ente conceptual' ,o!o 2ste no es el
caso, una totali*ación hege!ónica requiere una in$estidura radical [es
decir, no deter!inable a priori[ y esto i!plica in$olucrarse en #uegos de
signi%icación !uy di%erentes de la aprehensión conceptual pura' =quí,
co!o $ere!os, la di!ensión a%ecti$a #uega un rol central"'
D7
:D7;
(iguiendo a la %eno!enología y a la her!en2utica, Laclau concibe a la totalidad
co!o un hori*onte y no co!o un %unda!ento' For otro lado, siguiendo al psicoan&lisis,
ad$ierte que ningMn ob#eto puede satis%acer plena!ente a la pulsión y, en consecuencia,
el ob#eto de deseo no puede de%inirse a priori ni puede conceptuali*arse en %or!a pura'
.. Discurso # a"ta*o"is%o
DI:DI; Laclau, E'0 9AA/, p' 9/' Qn%asis en el original, subrayados nuestros'
D7:D7; Laclau, E'0 9AA/, p' 9/' Qn%asis en el original, subrayados nuestros'
En lo que se re%iere a lo social 5dice Laclau5 la necesidad sólo e+iste co!o un
es%uer*o parcial por li!itar la contingencia"
D.
:D.;' =n&loga!ente, 1obbes sostenía que
el Estado surge co!o un es%uer*o enca!inado a li!itar el con%licto0 la guerra uni$ersal
de todos contra todos' La sociedad co!o discurso es una totalidad fallada, es un cuerpo
con una herida i!posible de suturar, una estructura sin cierre' -&s aMn0 el discurso se
constituye desde la falla' Laclau lla!a antagonis!os" a estas %racturas o heridas que
i!piden la sutura del discurso, a estos puntos de %uga" donde se genera la inestabilidad
de los ob#etos y la contingencia de lo social'
El antagonis!o se di%erencia de la oposición y de la contradicción' For
oposición" se entiende la relación entre dos %uer*as reales en%rentadas' Es una relación
entre hechos' For contradicción" se entiende una relación lógica entre proposiciones'
En tanto las proposiciones son parte de la realidad, es posible a%ir!ar que la
contradicción es parte de lo real' >i la oposición ni la contradicción i!plican
necesaria!ente una relación antagónica, porque tanto la pri!era co!o la segunda son
relaciones entre o"jetos plenamente constituidos, !ientras que la Mlti!a no lo es'
La presencia del G8troH 5dice Laclau5 !e i!pide ser total!ente yo
!is!o' La relación no surge de identidades plenas, sino de la
i!posibilidad de constitución de las !is!as' (''') (i lo social sólo e+iste
co!o es%uer*o parcial por instituir la sociedad 5esto es, un siste!a
ob#eti$o y cerrado de di%erencias5 el antagonis!o, co!o testigo de la
i!posibilidad de una sutura Mlti!a, es la Ge+perienciaH del lí!ite de los
social"
D9
:D9;'
Laclau di%erencia el concepto de contradicción del de antagonis!o' La no
contradicción es un principio pura!ente lógico que deter!ina condiciones de
posibilidad para los desarrollos discursi$os' El principio de no contradicción %i#a lí!ites
a la construcción signi%icati$a de los discursos' Es una condición in!anente a la
coherencia de los discursos' Es, entonces, una condición del pensa!iento, de lo que
4ant lla!a G#uicios analíticosH' En tanto tal, tiene el car&cter de la necesidad' El
antagonis!o es una relación de lucha entre dos identidades sociales' Es, por lo tanto,
una relación %&ctica, sint2tica' La relación antagónica no es necesaria sino contingente'
Es una característica propia de los #uicios !orales (1u!e) o sint2ticos a posteriori
(4ant)' 3rat&ndose de &!bitos di%erentes (lógicaPrealidad), es posible pensar una
relación antagónica que no sea contradictoria y ta!bi2n una relación contradictoria que
no sea antagónica' For e#e!plo, la contradicción entre %uer*as producti$as y relaciones
de producción o entre capital y traba#o asalariado no i!plica necesaria!ente
antagonis!o' = la in$ersa, el antagonis!o de la lucha de clases no i!plica
necesaria!ente contradicción' <na relación social podría ser contradictoria sólo a
condición de que las identidades de los su#etos in$olucrados en la contradicción est2n
de%inidas desde una estructura sincrónica cerrada o totali*ada, donde los t2r!inos de la
relación sean substanciales, esenciales o en sí"' (ólo en un siste!a plena!ente
constituido y desarrollado puede producirse una contradicción in!anente necesaria'
Fero co!o se ha !ostrado que la sociedad no puede constituirse co!o una estructura
suturada, entonces, es necesario aceptar que el resultado de los distintos antagonis!os
depender& de relaciones contingentes de poder entre %uer*as que no pueden ser
so!etidas a ningMn tipo de lógica uni%icada"
/A
:/A;' La sociedad entendida co!o
!ercado, tal co!o la conciben los econo!istas políticos liberales, se eli!ina el
D.:D.; Laclau, E'5-ou%%e, ,h'0 19.7, p' 1E1'
D9:D9; Laclau, E'5-ou%%e, ,h'0 19.7, pp'1D/5DI'
/A:/A; Laclau, E'0 199E, p' 9I'
Ge+terior constituti$oH (antagonis!o) y se reduce las relaciones a la interioridad de la
lógica del interca!bio' De esta !anera se eli!ina la cuestión del poder co!o
construcción política"
/1
:/1;
$
:$;'
3oda relación de antagonis!o i!plica, por lo tanto, la negación de una identidad
y, por esta ra*ón, !ani%iesta el lí!ite de toda ob#eti$idad
/9
:/9;, lo que i!pide que el
ca!po de ob#etos se deter!ine plena!ente' Vue el antagonis!o es e+terior signi%ica
que no se deduce necesaria!ente de la estructura de la sociedad (independiente!ente de
que 2sta sea sincrónica o diacrónica, que sea histórica o ahistórica), que no est&
deter!inado co!o un caso particular de contradicción lógica' La negación, el
antagonis!o procede del e+terior' El e+terior negati$o "loquea la identidad los ob#etos
al interior de la estructura social pero es, a la $e*, su condición de posibilidad' Laclau
sostiene que este e+terior es pura %acticidad", es 5en t2r!inos de 1u!e5 una cuestión
de hecho" que no est& su#eta al principio lógico de no contradicción y que no puede ser
reconducida a ninguna racionalidad subyacente"
/E
:/E;' El antagonis!o !ani%iesta la
i!posibilidad de de%inirse plena!ente de toda identidad' La e+terioridad de%ine a las
relaciones sociales y re$ela el car&cter contingente y accidental de toda ob#eti$idad'
/. Las caract!r+sticas d! as r!acio"!s socia!s
Las relaciones sociales tienen cuatro características constituti$as0 (1) son
contingentes, (9) son relaciones de poder, (E) responden a la primacía de lo político y
(D) est&n signadas por una radical historicidad'
/. a. Co"ti"*!"cia
La negati$idad o el antagonis!o constituyen a todas las relaciones sociales'
Laclau ad$ierte que el concepto de negati$idad" no debe con%undirse con la
negati$idad dial2ctica"' Esta Mlti!a es necesaria, in!anente y est& deter!inada desde
el siste!a (co!o totalidad estructural plena!ente constituida)' La negati$idad del
antagonis!o, en ca!bio, !ani%iesta el lí!ite en la constitución de toda ob#eti$idad,
sub$ierte la ob#eti$idad y a!ena*a la identidad de los su#etos sociales'
La contingencia no es un !ero re$erso negati$o de la necesidad sino el
ele!ento de i!pure*a que de%or!a e i!pide la constitución plena de esta
Mlti!a' (''') Lo que encontra!os es sie!pre una situación li!itada y
deter!inada en la que la ob#eti$idad se constituye parcialmente y es
ta!bi2n parcialmente a!ena*adaS en la que la %rontera entre lo
contingente y lo necesario se despla*an constante!ente"
/D
:/D;' (egMn la
interpretación de Laclau, en los siste!as racionalistas !odernos ((pino*a,
1egel, -ar+, estructuralis!o) la contingencia es eli!inada' La
e+terioridad del antagonis!o recla!a, por el contrario, e+plicitar las
condiciones particulares de e+istencia de toda identidad' La historicidad
de las categorías del an&lisis social introduce la inestabilidad constituti$a
de las relaciones entre las condiciones especí%icas de e+istencia de un
ob#eto y los ele!entos que lo co!ponen y lo de%inen co!o tal' Esto
i!plica que es en el ni$el de una historia %actual y contingente donde
/1:/1; Laclau, E'0 199E, p' 79'
/9:/9; Laclau, E'0 199E, p' ED'
/E:/E; Cbíde!'
/D:/D; Laclau, E'0 199E, p' DD'
debe!os buscar las condiciones de e+istencia de cualquier ob#eti$idad que
pueda e+istir"
//
://;'
La contingencia de las relaciones de sociales puede ser anali*ada en tres ni$eles'
(1) En un pri!er ni$el de an&lisis, la contingencia i!plica que las identidades y los
signi%icados construidos social!ente nunca logran %i#arse y deter!inarse' (urgen, de
este !odo, elementos en las estructuras, a los que Laclau lla!a signi%icantes %lotantes",
que no est&n articulados con los otros !o!entos' Desde este punto de $ista el con#unto
del ca!po social podría ser $isto co!o una guerra de trincheras en la que di%erentes
proyectos políticos intentan articular en torno de sí !is!os un !ayor nM!ero de
signi%icantes sociales"
/I
:/I;' ,ada uno de los agentes sociales supone y a%ir!a que su
proyecto contiene los caracteres esenciales para la integración de la sociedad, para su
unidad y estabilidad y busca hege!oni*ar el con#unto' (in e!bargo, no sola!ente es
i!posible alcan*ar un do!inio hege!ónico co!pleto (ya que esto supondría eli!inar la
contingencia constituti$a de lo social) sino que ninguna identidad puede llegar a ser
co!pleta!ente transparente para sí !is!a' (9) <n segundo ni$el de an&lisis desli*a el
%oco de atención del proyecto hege!ónico a la estructura' Esta perspecti$a ad$ierte que
el signi%icado de las identidades sociales es equí$oco o a!biguo porque es de%inido de
acuerdo a los conte+tos en los que est& in!erso' (in e!bargo, en este ni$el de an&lisis
no llega a ponerse en cuestión la transparencia Mlti!a del conte+to' (e a%ir!a que el
su#eto no es transparente por sí !is!o pero puede ser clara!ente deter!inado por la
estructura, por el conte+to' For e#e!plo, 1aber!as a%ir!a que aunque no es posible
alcan*ar de hecho una co!unidad de co!unicación que no est2 $iciada por las
relaciones de poder, sí es posible pensar una co!unidad ideal de co!unicación que
sir$a de !odelo para e$aluar y decidir sobre los proyectos particulares de los su#etos
sociales' Fero el concepto de contingencia de lo social nos inhabilita ta!bi2n para este
tipo de an&lisis, puesto que la estructura !is!a est& %allada y es inestable' (E) <n tercer
ni$el de an&lisis se abre cuando se co!ien*a a sospechar que las di%icultades para
deter!inar las identidades no se deri$an de una i!posibilidad e!pírica, de algunas
particularidades de los hechos, sino de algo que Gtraba#aH desde el co!ien*o en el
interior de la estructura' Es decir, que incluso en tanto que idea regulati$a la coherencia
de la estructura debe ser puesta en cuestión"
/7
:/7;' El proble!a no es que la
contingencia de los hechos e!píricos i!posibilita encontrar una coherencia lógica que
per!ita e+plicar los hechos' (i 2ste %uera el proble!a, 1aber!as tendría ra*ón al
postular una coherencia e+trae!pírica (ideal regulati$o de la ra*ón) co!o criterio de
ordena!iento de los hechos e!píricos' El proble!a es que no es posible postular un
nico ideal racional que per!ita ordenar los hechos coherente!ente, porque esto
supondría un Mnico criterio de $erdad, una totalidad estructural co!pleta!ente
autode%inida y autoregulada y, en de%initi$a, la concepción de la ra*ón co!o
fundamento' Es decir, nos !antendría!os dentro del paradig!a de la ilustración, dentro
de una !eta%ísica idealista'
De la pro%undi*ación de los an&lisis desde la contingencia se sigue que si la
serie es indecidible en t2r!inos de su !is!a estructura %or!al, el acto hege!ónico no
ser& la realización de una racionalidad estructural que lo precede sino un acto de
construcción radical"
/.
:/.;'
//://; Laclau, E'0 199E, p' E9'
/I:/I; Laclau, E'0 199E, p' D/' Qn%asis nuestro'
/7:/7; Laclau, E'0 199E, p' DI'
/.:/.; Cbíde!' ,%r' Labourdette, ('0 Política y poder, ?uenos =ires, =5^ Editora, 199E'
= partir de estos resultados se abren nue$as posibilidades de in$estigación de los
procesos de construcción de lo social, a los que Laclau lla!a hege!onía' (a) En pri!er
lugar, todo proyecto y toda decisión es posibilitada pero no deter!inada por la
estructura que le sir$e de conte+to' (b) El agente de decisión es interno a una estructura
que es en sí !is!a indecidible, de !anera que las decisiones de los agentes trans%or!an
y sub$ierten la estructura (condiciones, conte+to) trans%or!ando al !is!o tie!po su
propia identidad, ya que 2sta depende parcial!ente de la estructura' (c) El su#eto no es
otra cosa que esta distancia entre la estructura indecidible y la decisión"
/9
:/9;, es decir,
ninguna decisión est& deter!inada estructural!ente' Decidir i!plica repri!ir o supri!ir
otras decisiones alternati$as posibles y el resultado al que se llega es sie!pre el
producto de una relación de poder' En t2r!ino niet*scheanos0 el yo o la propia identidad
es sie!pre la i!posición de un instinto do!inante", lo cual supone la subordinación de
los otros instintos' >o es posible deter!inar racional!ente cu&l %uer*a debe do!inar'
For el contrario, la racionalidad supone el dominio de una fuerza( de un instinto0
,uando se acepta el criterio de la racionalidad ilu!inista ya un instinto se ha i!puesto y
ha subordinado a los de!&s a sus propias reglas y criterios'
De aquí no se deri$a que las decisiones sean GirracionalesH, ya que esta
contraposición racionalPirracional supone la aceptación del principio de ra*ón' <na
decisión no puede ser racional ni irracional pero puede ser !&s o !enos razona"le' <na
decisión es ra*onable cuando hay !oti$os y argu!entos para pre%erirla a otras, aun
cuando ninguno sea un %unda!ento apodíctico' En consecuencia, cuando dos proyectos
ra*onables se oponen, la decisión depender& en Mlti!a instancia de la lucha, de las
relaciones de %uer*a' La constitución de una identidad social es un acto de poder y la
identidad co!o tal es poder"
IA
:IA;'
/. 0. R!acio"!s d! pod!r
La segunda característica de las relaciones sociales es que est&n atra$esadas por
relaciones de poder' Fara aclarar el sentido en que aquí se habla de relaciones de poder
Laclau, co!o antes lo había hecho @oucault, ad$ierte que es necesario abandonar tres
concepciones erróneas respecto del poder' La pri!era es la que sostiene que los su#etos
o las %uer*as sociales pueden ser de%inidos en su identidad propia al !argen de toda
relación de poder, co!o si las Mlti!as %uesen sola!ente una posibilidad e!pírica
accidental y particular' Estudiar las condiciones de e+istencia de una cierta identidad
social Jdice5 es equi$alente, por lo tanto, a estudiar los !ecanis!os de poder :o las
tecnologías de poder, en t2r!inos de @oucault; que la hacen posible"
I1
:I1;' La segunda
concepción errónea que hay que eli!inar es la que concibe co!o una esencia o co!o un
atributo esencial de ciertos su#etos sociales' Fero, co!o ha !ostrado 1u!e, la esencia o
substancia no es sino un con#unto de caracteres a los que, por el h&bito de percibirlos en
unidad, he!os atribuido una e+istencia ob#eti$a y un su#eto no es otra cosa que un ha*
de sensaciones, detr&s del cual proyecta!os un sustrato al que lla!a!os GyoH' En
t2r!inos de Laclau0 una identidad ob#eti$a no es un punto ho!og2neo sino un
con#unto articulado de ele!entos"
I9
:I9;' <na identidad no se de%ine a partir de la
racionalidad in!anente de la estructura sino por oposición a las %uer*as que niega o que
e+cluye' La tercera concepción errónea del poder es la que lo contrapone a la libertad'
/9:/9; Laclau, E'0 199E, p' D7'
IA:IA; Laclau, E'0 199E, p' D.'
I1:I1; Laclau, E'0 199E, p' D.'
I9:I9; Laclau, E'0 199E, p' D.'
Es decir, es la tesis que sostiene que la reali*ación plena de la libertad supone la
eli!inación de las relaciones de poder'
La sociedad reconciliada es i!posible porque el poder es condición de
posibilidad de lo social' 3rans%or!ar lo social, incluso en el !&s radical y
de!ocr&tico de los proyectos, signi%ica por lo tanto construir un nue$o
poder 5no la eli!inación radical del poder"
IE
:IE;'
/. c. La pri%ac+a d! o po+tico
El !2todo genealógico, que @oucault to!ó de >iet*sche, e%ecti$i*a una crítica
radical de los $alores y de las esencias al !ostrar las condiciones históricas en las que el
$alor o la esencia en cuestión surgió' (e trata de !ostrar el !o!ento de su
contingencia radical, es decir, de reinscribirlo en el siste!a de opciones históricas reales
que %ueron desechadas"' (e trata de !ostrar el terreno de la $iolencia originaria, de la
relación de poder a tra$2s de la cual esa institución tu$o lugar"
ID
:ID;' =sí, la
genealogía de la !oral" niet*scheana !uestra en qu2 condiciones se generaron los
$alores que hoy deno!ina!os co!o bueno" y !alo"S así, la genealogía de la prisión
%oucaultiana describe có!o la c&rcel se con$irtió en la %or!a !oderna de castigo' Estas
in$estigaciones han sido posibles porque
si la ob#eti$idad se %unda en la e+clusión, las huellas de esta e+clusión
estar&n sie!pre presentes de un !odo u otro' Lo que ocurre es que la
sedi!entación :naturali*ación, esenciali*ación; puede ser tan co!pleta, el
pri$ilegio de uno de los polos de la relación dicotó!ica tan logrado, que el
car&cter contingente de este pri$ilegio, su di!ensión originaria de poder,
no resulta in!ediata!ente $isible' :'''; Las %or!as sedi!entadas de la
Gob#eti$idadH constituyen el ca!po de lo que deno!ina!os Glo socialH'
El !o!ento del antagonis!o, en el que se hace plena!ente $isible el
car&cter indecidible de las alternati$as y su resolución a tra$2s de
relaciones de poder es lo que constituye el ca!po de Glo políticoH"
I/
:I/;'
La distinción entre lo social y lo político es constituti$a del ser de lo social, pero el
lí!ite entre lo social y lo político se despla*a constante!ente en cada sociedad
histórica' ,o!o la sociedad se constituye sobre la distinción, no es posible alcan*ar una
transparencia Mlti!a, ya que sie!pre quedar& un plus de opacidad inherente a toda
relación social' <na estructura dislocada es una estructura abierta, en la que la crisis
puede resol$erse en las !&s di$ersas direcciones' (''') Esto signi%ica que la
rearticulación estructural ser& una rearticulación e!inente!ente política"
II
:II;'
/. d. )istoricidad
La realidad es un siste!a de signi%icación producido por la praxis, es una
construcción social y co!o tal, est& sie!pre su#eta a condiciones históricas de
e!ergencia, las que son sie!pre contingentes
$i
:$i;' 3anto los ob#etos co!o los su#etos
sociales son realidades signadas por una radical historicidad y, en consecuencia, su ser
no puede deri$arse necesaria!ente ni de la estructura (co!o pretenden los
IE:IE; Laclau, E'0 199E, p' /A'
ID:ID; Laclau, E'0 199E, p' /1'
I/:I/; Laclau, E'0 199E, pp' /A51' ,ursi$as del autor, corchetes nuestros' (iguiendo los
desarrollos de =' 7ra!sci, Laclau sostiene que la sociedad ci$il est& constituida co!o
un espacio político" (Laclau, E' en ?utler, T' et alia0 9AAE, p' /I)'
II:II; Laclau, E'0 199E, p' II'
estructuralistas y deter!inistas) ni de un sentido ob#eti$o de la historia (co!o pretenden
los !ar+istas)
$ii
:$ii;' 3odo sentido histórico re!ite a una %acticidad originaria'
1. Su0ordi"aci&"2 opr!si&"2 do%i"aci&"3 a r!-ouci&" d!%ocrática
@oucault ya había !ostrado que donde hay poder, hay resistenciaS sin e!bargo,
las %or!as de resistencia pueden ser $ariables y sólo en ciertos casos adoptan car&cter
político y se constituyen en luchas enca!inadas a %inali*ar con una relación de opresión
o do!inación' La política concebida co!o una praxis que crea, reproduce y trans%or!a
las relaciones sociales, no puede locali*arse a un ni$el deter!inado de lo social, puesto
que el proble!a político es el proble!a de institución de lo social, de la de%inición y
articulación de las relaciones sociales en un ca!po surcado por antagonis!os' La
política es un tipo de acción cuyo ob#eti$o es la trans%or!ación de una relación social
que construye a un su#eto en relación de subordinación"
I7
:I7;' El proble!a central de la
política es, entonces, cu&les son las condiciones discursi$as de e!ergencia de una
acción colecti$a enca!inada a luchar contra las desigualdades y a poner en cuestión las
relaciones de subordinación"' Dicho de otro !odo, el proble!a central es0 en qu2
condiciones una relación de su"ordinación pasa a ser una relación de opresión y se
torna, por tanto, en la sede de un antagonis!o"
I.
:I.;'
Fara co!prender el signi%icado de estas preguntas, es necesaria una de%inición
ter!inológica0
Entendere!os por relación de su"ordinación Jdicen Laclau y -ou%%e5
aqu2lla en la que un agente est& so!etido a las decisiones de otro 5un
e!pleado respecto a e!pleador, por e#e!plo, en ciertas %or!as de
organi*ación %a!iliar, la !u#er respecto al ho!bre, etc'5 Lla!are!os, en
ca!bio, relaciones de opresión a aquellas relaciones de subordinación que
se han trans%or!ado en sede de antagonis!os' @inal!ente, lla!are!os
relaciones de dominación al con#unto de aquellas relaciones de
subordinación que son consideradas co!o ilegíti!as desde la perspecti$a
o el #uicio de un agente social e+terior a las !is!as Jy que pueden, por
tanto, coincidir o no con las relaciones de opresión actual!ente e+istentes
en una %or!ación social deter!inada"
I9
:I9;'
K,ó!o a partir de las relaciones de subordinación se constituyen las relaciones
de opresiónL La subordinación establece un con#unto de posiciones di%erenciadas
(positi$as y plena!ente constituidas) entre agentes sociales y tiende a eli!inar todo
antagonis!o, e+cluyendo toda relación equi$alencial entre las de!andas' En un siste!a
tal, el antagonis!o sólo podr& e!erger en la !edida en que sea sub$ertido el car&cter
di%erencial positi$o de una posición subordinada, lo cual sólo es posible si el discurso de
la subordinación es interru!pido por la presencia de un e+terior discursi$o' Las
condiciones que har&n posible la lucha contra los di%erentes tipos de desigualdad sólo
e+istir&n a partir del !o!ento en que el discurso de!ocr&tico est2 disponible para
articular las di$ersas %or!as de subordinación' Fara que ello ocurra %ue necesario que
pri!ero se hubiese i!puesto el principio de!ocr&tico de libertad e igualdad,
constituy2ndose en el punto nodal de lo político' Esta !utación, a la que 3ocque$ille
I7:I7; Laclau, E'5-ou%%e, ,h'0 19.7, p' 171'
I.:I.; Laclau, E'5-ou%%e, ,h'0 19.7, p' 179' Qn%asis nuestro'
I9:I9; Laclau, E'5-ou%%e, ,h'0 19.7, p' 179' Qn%asis en el original'
lla!a re$olución de!ocr&ctica"
7A
:7A;, se produ#o hace 9AA aOos y ha sido decisi$a en
la trans%or!ación del i!aginario político' Esa ruptura, si!boli*ada por la Declaración
de Derechos del 1o!bre, proporcionó las condiciones discursi$as que per!itieron
cuestionar la ilegiti!idad de las di%erentes %or!as de desigualdad, haci2ndolas
equi$alerse co!o %or!as de opresión' =sí, esta %uer*a sub$ersi$a pro%unda del discurso
de!ocr&tico, constituyó el %er!ento para las di$ersas %or!as de lucha contra la
subordinación' Fara Laclau y -ou%%e, las rei$indicaciones socialistas deben ser $istas
co!o un momento interior de la revolución democrática y no co!o una es%era
discontinua e incluso opuesta a ella'
En consecuencia, para Laclau, una alternati$a de i*quierda" sólo puede
consistir en la construcción de un siste!a de equi$alencias distintas, que estable*ca la
di$isión social sobre una base di%erente' Fero esta política debe ubicarse plena!ente en
el ca!po de la Re$olución De!ocr&tica y e+pandir las cadenas de equi$alencias entre
las distintas luchas contra la opresión' La i*quierda no puede renegar de la ideología
liberal de!ocr&tica sino pro%undi*arla y e+pandirla en dirección a una de!ocracia
radicali*ada y plural' (obre esta base, Laclau pone en cuestión el concepto cl&sico de
re$olución, ya que est& calcado sobre el !olde del i!aginario #acobino y es el nMcleo
Mlti!o de una %i#ación esencialista
71
:71;' >o habría nada que ob#etarle si por tal se
entendiera la sobredeter!inación de un con#unto de luchas en un punto de ruptura
política, pero i!plica el carácter fundacional del hecho re$olucionario, la institución de
un punto de concentración del poder a partir del cual la sociedad podía ser reorgani*ada
racional!ente' Esta perspecti$a es inco!patible con la pluralidad y la apertura que
requiere una de!ocracia radicali*ada'
La precariedad de toda equi$alencia e+ige que ella sea co!ple!entada5
li!itada por la lógica de la autono!ía' Es por eso que la de!anda de
igualdad no es su%icienteS sino que debe ser balanceada por la de!anda de
li"ertad, lo que nos conduce a hablar de de!ocracia radicali*ada y
plural"
79
:79;'
En las d2cadas recientes se ha puesto de !ani%iesto una conciencia creciente de los
lí!ites de la !odernidad, la que se e+presó central!ente alrededor de los aportes de los
%ilóso%os post!odernos"
7E
:7E;' (e han puesto en e$idencia los lí!ites de la ra*ón
7A:7A; 3ocque$ille seOala que no es posible concebir a los ho!bres co!o eterna!ente
desiguales entre sí en un punto e iguales en otrosS en cierto !o!ento, llegar&n a ser
iguales en todos los puntos"'
71:71; WiXeR ad$ierte en este punto que Laclau tiene una posición re%or!ista" y que
ter!ina por negar la posibilidad de la re$olución entendida co!o una trans%or!ación
global del siste!a0 acepta el capitalis!o co!o Mnica opción con la consiguiente p2rdida
de la alternati$a socialista y la renuncia a todo intento real de superar el r2gi!en
capitalista liberal e+istente" (,%' WiXeR, ('0 KLucha de clases o post!odernis!oL'' en
?utler, T' et alia0 9AAE, pp' 975. y 1A1)
79:79; Laclau, E'5-ou%%e, ,h'0 19.7, p' 9A7'
7E:7E; En di%erentes lugares, WiXeR critica la posición política post!oderna" que
acepta las condiciones i!puestas por el siste!a econó!ico y desarrolla estrategias de
lucha dentro de %l' =l respecto, escribe0 la política post!oderna i!plica un repliegue
teórico del proble!a :econó!ico; de la do!inación :de clase; dentro del capitalis!o"'
U !&s adelante agrega0 La política post!oderna de%initi$a!ente tiene el gran !2rito
de que Grepoliti*aH una serie de &!bitos anterior!ente considerados GapolíticosH o
Gpri$adosHS lo cierto es, sin e!bargo, que no repoliti*a de hecho el capitalis!o, ya que
la noción y la forma misma de 4lo político5 dentro del cual opera se funda en la
4despolitización5 de la economía' (Z) La política post!oderna actual de sub#eti$idades
ilustrada (insuperable!ente atada a los conceptos de esencia, %unda!ento, totalidad,
necesidad), el descrei!iento de los ideales de trans%or!ación re$olucionaria de la
realidad social y la crisis de la noción de $anguardia cultural' Laclau se propone
de!ostrar que estos aconteci!ientos abren posibilidades in2ditas para una crítica radical
de toda %or!a de do!inación, porque el proyecto e!ancipatorio ya no requiere una
ra*ón5co!o5%unda!ento
7D
:7D;'
Co"cusi&"
Laclau y -ou%%e coinciden con RanciYre en $arios puntos0 de#an de lado los
conceptos de la tradición !ar+ista aceptados por la Escuela de @ranR%urt, y el concepto
de poder utili*ado por @oucault y Deleu*eS rescatan el concepto de política, liber&ndolo
de los lí!ites a los que %ue reducido por la tradición del liberalis!o co!o por la
!ar+istaS oponen la política e!ancipatoria a las relaciones de do!inación' En todos
estos aspectos, la obra de Laclau y -ou%%e puede ser $ista co!o una continuación y una
co!ple!entación de la obra de RanciYre' >o obstante, los pri!eros a$an*an en la
pro%undi*ación teórica y conceptual !&s all& de los resultados alcan*ados por el Mlti!o'
,on el %in de precisar el concepto de la política, Laclau y -ou%%e rescatan
ele!entos de la ling)ística, del estructuralis!o, del !ar+is!o, de la historia, del
psicoan&lisis y de la tradición política de!ocr&tica' Ello les ha per!itido enriquecer el
!arco teórico con categorías pro$enientes de di%erentes disciplinas co!o las de
discurso, dislocación, antagonis!o, hege!onía, signi%icantes $acíos, etc' 3ales
conceptos crean las condiciones para la descripción y la co!prensión de proble!as tales
co!o las crisis estructurales, el ob#eto de la política, el surgi!iento de nue$os su#etos, la
igualación de las condiciones sociales y la do!inación' ,o!o @oucault y RanciYre,
Laclau sostiene que los siste!as sociales resultan de una articulación contingente de
cadenas de equi$alencias entre las pr&cticas di$ersas' =l e+plicar la lógica de la
articulación y la política co!o hege!onía, Laclau y -ou%%e superan los desarrollos
pre$ios de la %iloso%ía y teoría políticas (incluido RanciYre)' Fara Laclau, la lógica capa*
de responder a los proble!as surgidos en la !odernidad no es ni dial2ctica pero
ta!poco niet*scheana' (e trata de una lógica hege!ónica, la que requiere que las
particularidades apare*can co!o encarnación del uni$ersal' (in e!bargo, co!o se $er&
en el pró+i!o capítulo, lo uni$ersal sólo puede encarnarse en un particular que asu!e la
representación del uni$ersal' La teoría de la hege!onía hace posible el desarrollo de la
co!prensión de la lógica que gobierna los procesos políticos'
Fro%undi*ando el ca!ino iniciado por RanciYre, Laclau y -ou%%e desarrollan la
lógica propia de los siste!as de di%erencias o policía" y la lógica propia de las
relaciones de equi$alencia o lógica política"' Estos desarrollos teóricos per!iten
ade!&s cuestionar los conceptos de %unda!ento, de totalidad (sist2!ica o dial2ctica), de
esencia, de contradicción y de su#eto substancial' (in agotarse en la actitud crítica los
aportes teóricos de estos autores contribuyen a caracteri*ar las relaciones sociales de
!Mltiples no es precisa!ente lo suficientemente política, en la !edida en que presupone
callada!ente un siste!a Gnaturali*adoH no te!ati*ado de las relaciones econó!icas"
(WiXeR, (' en ?utler, T' et alia0 9AAE0 pp' 1AD, 1AI y 117)'
7D:7D; El argu!ento de Laclau se desarrolla en tres pasos0 (1) De!ostrar que la
negati$idad es constituti$a de la sociedad y que, por lo tanto, es i!posible que la
estructura social se constituya co!o una positi$idad y co!o un ob#eto legíti!o de
ciencia' (9) El an&lisis del %enó!eno de la dislocación en el capitalis!o e$idencia la
historicidad de toda realidad social' (E) E$idenciar el car&cter discursi$o (social!ente
construido) de la $erdad, lo que posibilita una nue$a libertad %rente al ob#eto'
otro !odo, resu!iendo sus resultados en los siguientes rasgos0 contingencia,
articulaciones de %uer*as, pri!acía de la política e historicidad'
@inal!ente, las in$estigaciones de Laclau y -ou%%e hacen posible una
conceptuali*ación nue$a de la do!inación' ,o!o RanciYre, la do!inación es de%inida
en oposición a la política (e!ancipatoria) e identi%ic&ndola con la estructura di%erencial,
con el siste!a corporati$o5policial, pero a di%erencia del pensador argelino se logra
de%inir y precisar con !ayor rigor las características propias de cada una de estas
relaciones' Las relaciones de do!inación se de%inen co!o un tipo especí%ico de
relaciones de subordinación0 aquellas que se han con$ertido en relaciones de opresión y
en sede de antagonis!os' 3oda relación de do!inación i!plica, en consecuencia (co!o
ya había seOalado @oucault), una resistencia, un contra poder, una lucha contra' >o hay,
por tanto, do!inio natural, sino que toda relación de do!inación es histórica, es una
construcción social particular' (in e!bargo, la do!inación supone ta!bi2n la irrupción
de un ele!ento uni$ersal"0 el i!aginario de!ocr&tico y el e#ercicio político
e!ancipatorio'
NOTAS 4INALES3
i:i; Ernesto Laclau se graduó en 1istoria en la <ni$ersidad >acional de ?uenos =ires, colaborando
con 7ino 7er!ani y Tos2 Luis Ro!ero' -ilitó en la i*quierda nacional de Torge =belardo Ra!os
hasta el aOo 19I9 en que se radicó en Europa, tras una in$itación del historiador Eric 1obsba_n,
doctor&ndose en la <ni$ersidad de 8+%ord' =ctual!ente dese!peOa co!o pro%esor de 3eoría
Folítica en la <ni$ersidad de Esse+ (7ran?retaOa) y en la <ni$ersidad Estatal de >ue$a UorR
(Estados <nidos)'
Entre sus obras se destacan Política e ideología en la teoría marxista (1977)S Hegemonía y
estrategia socialista6 hacia una radicalización de la democracia (en coautoría con ,hantal -ou%%e
519./5)S !uevas reflexiones so"re la revolución de nuestro tiempo (199A)S Hegemonía(
contingencia y universalidad (en coautoría con Tudith ?utler y (la$o# WiXeR 59AAA5) La razón
populista (9AA/)'
ii:ii; El ca!po de las identidades sociales no es un ca!po de identidades plenas sino el de un
fracaso' :'''; 3oda identidad es dislocada en la !edida en que depende de un e+terior que, a la $e*
que la niega, es su condición de posibilidad' Fero esto !is!o signi%ica que los e%ectos de la
dislocación habr&n de ser contradictorios' (i por un lado ellos a!ena*an las identidades, por el otro
est&n en la base de la constitución de identidades nue$as" (Laclau, E'0 199E, p' //)' Entender la
realidad social no consiste en entender lo que la sociedad es sino aquello que le impide ser" (Laclau,
E'0 199E, p' I1' ,ursi$as del autor)'
iii:iii; Laclau ad$ierte que el an&lisis de RanciYre se acerca !ucho" al suyo en dos aspectos0 1) En
su insistencia en que una parte %unciona, al !is!o tie!po, co!o un todoS es decir, el desni$el
inherente a toda operación hege!ónica' 9) En la conceptuali*ación de una clase que no es una clase,
que tiene co!o deter!inación particular algo del car&cter de una e+clusión uni$ersal Jdel
principio de e+clusión co!o tal5" (Laclau, E'0 9AA/, p' EA/)'
i$:i$; Escribe Laclau0 Lo uni$ersal no tiene contenido propio, sino que es una plenitud ausente o,
!&s bien, el signi%icante de la plenitud co!o tal, de la idea !is!a de plenitudS lo uni$ersal sólo
puede e!erger a partir de lo particular, ya que es sólo la negación de un contenido particular lo que
trans%or!a a ese contenido en el sí!bolo de una uni$ersalidad que lo trasciendeS (E) puesto, sin
e!bargo, que lo uni$ersal es un signi%icante $acío, qu2 contenido particular $a a signi%icar a aqu2l
es algo que no puede deter!inarse ni por un an&lisis de lo particular ni por un an&lisis de lo
uni$ersal en cuanto tales" (Laclau, E'0 7mancipación y diferencia, ?uenos =ires, =riel, 199I, pp'
EE5D)'
$:$; = continuación, Laclau resu!e su argu!entación sobre este punto en los siguientes t2r!inos0
(1) en el Prefacio :a la 'ontri"ución a la crítica de la economía política; -ar+ presenta, por un
lado, una teoría de la historia basada en la contradicción entre %uer*as producti$as y relaciones de
producción 5una contradicción sin antagonis!o5 y, por el otro, una descripción que presupone la
naturale*a antagónica de las relaciones de producción en las sociedades de claseS (9) que la
coherencia lógica de su esque!a depende, por consiguiente, de la posibilidad teórica de integrar
teórica!ente el antagonis!o a su teoría !&s general del ca!bio históricoS (E) que una solución
inicial consistiría en reducir el antagonis!o a contradicción, ya que en tal caso aqu2l estaría
integrado a la din&!ica de la interacción conceptual entre %uer*as producti$as y relaciones de
producción, pero que esta reducción es i!posibleS (D) que otro !edio de recuperación conceptual
consistiría en !ostrar que el antagonis!o, si bien no es contradictorio, es sin e!bargo inherente a
las propias relaciones de producción y est& por lo tanto so!etido a las leyes de !o$i!iento que
regulan la trans%or!ación de estas Mlti!as' (in e!bargo, co!o he!os $isto, el antagonis!o no
puede ser reintegrado de este !odo0 2l establece, por el contrario, las condiciones de un Ge+teriorH
per!anente' Fero, en tal caso, si la historia aparece con%rontada con un e+terior per!anente, el
resultado de los distintos antagonis!os depender& de relaciones contingentes de poder entre %uer*as
que no pueden ser so!etidas a ningMn tipo de lógica uni%icada' De este !odo se disuel$e el
racionalis!o del Prefacio y su intento de reducir el proceso histórico a una estructura que sería, en
la Mlti!a instancia, inteligible" (Cbíde!)'
$i:$i; El punto %inal que hace posible un interca!bio %ructí%ero entre la teoría lacaniana y el
en%oque hege!ónico de la política es que, en a!bos casos, cualquier %or!a de no %i#ación, el
despla*a!iento trópico y si!ilares, est& organi*ada alrededor de una %alta original que, a la $e* que
i!pone una tarea e+tra a todos los procesos de representación, ta!bi2n abre, en la !edida en que
esa tarea dual no puede sino %inal!ente %racasar en su intento de sutura, el ca!ino a una serie
inde%inida de sustituciones que son el %unda!ento !is!o de un historicismo radical" (Laclau, E' en
?utler, T' et alia0 9AAE, p' 77' Qn%asis nuestro)'
WiXeR cuestiona en este punto lo que considera un e#e!plo de una postura %or!alista Rantiana y una
errónea interpretación del pensa!iento de Lacan, oponiendo al !al in%inito" Rantiano la noción
hegeliana del uni$ersal concreto"' (ostiene que lo uni$ersal di%iere de lo in%inito en este sentido,
que todo llega a un %in aunque 2ste resulte sie!pre insu%iciente y necesite trasladarse a otro ni$el'
De !odo que Lacan es el opuesto !is!o del %or!alis!o Rantiano (si por 2ste entende!os la
i!posición de un !arco %or!al que sir$e co!o a priori de su contenido contingente)0 Lacan nos
obliga a te!ati*ar la e+clusión de algMn contenido trau!&tico que es constituti$o de la %or!a
uni$ersal $acía' 1ay espacio histórico sólo en la !edida en que este espacio est& sostenido por
alguna e+clusión !&s radical (o, co!o habría dicho Lacan, %orclusión)' De !odo que debería!os
distinguir entre dos ni$eles0 la lucha hege!ónica por la cual el contenido particular hege!oni*ar& la
noción uni$ersal $acía y la i!posibilidad !&s %unda!ental que $uel$e $acío al uni$ersal, y por
ende, un terreno para la lucha hege!ónica" (,%' WiXeR, (' en ?utler, T' et alia0 9AAE, pp' 1AI57 y
19A51)'
$ii:$ii; Lo que es i!portante es ro!per la %alsa alternati$a Gtrascendentalis!o
ahistóricoPhistoricis!o radicalH' Qsa es una alternati$a %alsa, pues cada uno de sus t2r!inos incluye
al otro y, %inal!ente, enuncian lo !is!o' (i yo digo que lo que $ale es el historicis!o radical,
necesitare!os algMn tipo de !etadiscurso que atra$iese la historia para especi%icar las di%erencias
entre las distintas 2pocas' (i yo digo que lo que $ale es el trascendentalis!o riguroso, tendr& que
aceptar la contingencia de una $ariación e!pírica que sólo se puede entender en t2r!inos
historicistas' (ólo si acepto plena!ente la contingencia e historicidad de !i siste!a de categorías,
pero renuncio a todo intento de co!prender el signi%icado de su $ariación histórica
conceptual!ente, podr2 co!en*ar a salir de ese calle#ón sin salida' 8b$ia!ente, esa solución no
supri!e la dualidad trascendentalis!oPhistoricis!o, pero al !enos introduce una cierta souplesse y
!ultiplica el nM!ero de #uegos de lengua#e que se pueden #ugar dentro de ella' 1ay un no!bre para
un saber que opera en estas condiciones0 finitud" (Laclau, E', en ?utler, T' et alia0 9AAE, p' 9AE)'