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La granada Llegado el otoño es posible degustar una de las frutas más apreciadas desde la antigüedad, la granada. Símbolo del amor y la fecundidad para los antiguos romanos, el fruto del granado es algo más que una atractiva fruta y nos sorprende por sus propiedades nutricionales y terapéuticas. 1. El fruto del granado La granada es el fruto del granado (Púnica granatum L.), árbol de la familia de las Punicáceas de unos 3 a 6 metros de altura, corteza rojiza y hojas lanceoladas,con flores de llamativo aspecto, grandes y de color rojo. es un árbol muy decorativo que no requiere especiales cuidados por lo que es frecuente encontrarlo en huertas y jardines mediterráneos. Florece en mayo y junio y aunque se empieza a cosechar a finales de septiembre, su mejor momento es bien entrado el otoño cuando su fruto está ya plenamente maduro. Su fruto, la granada, es una baya grande de aspecto globoso, muy singular. Su piel brillante y gruesa, de tonalidades amarillas, verdosas y rojizas, alberga en su interior multitud de semillas envueltas en una pulpa comestible rosada. Estos granos rebosantes de zumo están adheridos a unas membranas amarillas que, a modo de tabiques, las protegen y dividen el fruto en gajos. Las granadas procedentes de árboles cultivados tienen granos repletos de zumo, muy dulces y tiernos, mientras que las de los granados silvestres son pequeñas, de granos con poco zumo, mucho grano duro y sabor un tanto amargo. Más información 2. Una fruta con historia Fragmento de un cuadro del pintor español Juan van der Hamen y León ( 1596-1631) La granada procede de la Antigua Persia (actualmente Irán) y ya era conocida varios siglos antes de Cristo por las antiguas civilizaciones. Los egipcios la utilizaban como fruta, medicina e incluso para curtir y teñir cueros de amarillo. Para el pueblo judío, la granada era símbolo de la concordia y aparece mencionada varias veces en la Biblia. Igualmente era apreciada por griegos y romanos y ocupaba un lugar destacado en la mitología griega y en la gastronomía y cultura de ambos pueblos, siendo considerada por los romanos, símbolo del amor y la fecundidad. Pero, sin lugar a dudas, fueron los árabes quienes más difundieron su cultivo y supieron apreciar sus virtudes gastronómicas y medicinales. Ellos fueron quienes introdujeron la granada en España y era tal la fascinación que sentían por ella que pusieron su nombre a una ciudad del antiguo reino andalusí, la ciudad de Granada. Desde entonces esta singular fruta es utilizada como emblema y símbolo de la ciudad y aparece representada como tal en su escudo. Después del descubrimiento de América fue llevada por los españoles hasta aquellas tierras y actualmente se cultiva con éxito en los países cálidos bañados por el Pacífico, desde California hasta Chile. 3. Baja en calorías, rica en vitaminas y minerales La granada contiene mayoritariamente agua e hidratos de carbono en forma de azúcares. Además, proporciona una pequeña cantidad de proteínas y prácticamente nada de grasa, de ahí su bajo aporte calórico (unas 65 kcal/100 g). Es especialmente rica en vitamina C, E, y del grupo B, especialmente B1, B2 y niacina, y no contiene vitamina A. La granada aporta también cantidades considerables de potasio, manganeso y fósforo, además de contener hierro y cobre. A su riqueza nutricional se une su riqueza en otros componentes, no nutricionales, como son los ácidos cítrico y málico, taninos, flavonoides, entre otros, que ejercen saludables efectos sobre el organismo. 4. Una fruta muy saludable La granada tiene fama de afrodisiaca, no en vano era habitual verla cultivada en los templos griegos dedicados a Afrodita. Quizá la razón de semejante virtud radique en su alto contenido en manganeso, constituyente de enzimas y de hormonas sexuales. Lo cierto es que la granada es un auténtico tesoro de salud en la despensa. Todos sus componentes, tanto nutricionales como no nutricionales, le otorgan una serie de propiedades saludables para el organismo que se describen brevemente a continuación. a) Diurética y depurativa. Gracias a su elevado contenido en agua y potasio y su escasez en sodio, la granada facilita la eliminación de líquidos a través de los riñones. Por esta razón es recomendable en caso de padecer gota, exceso de ácido úrico, obesidad e hipertensión. b) Antioxidante. Debido a su contenido en antocianinas (pigmentos de color rojizo o azulado pertenecientes al grupo de los flavonoides) y vitaminas C y E, frena los procesos de envejecimiento y la aparición de enfermedades degenerativas. c) Astringente y antiinflamatorio sobre el tracto digestivo. La granada está indicada en caso de diarreas infecciosas (gastroenteritis, colitis) y en caso de flatulencia y cólicos intestinales. d) Antiparasitario o antihelmíntica, esto es, frente a parásitos intestinales como tenia o solitaria. El responsable de esta acción es un alcaloide, la pelletierina, que se encuentra sobre todo en la corteza de la raíz del árbol. La piel de la granada o los membranas internas del fruto también contienen este alcaloide, pero no los granos. e) Tónico cardiaco, por su riqueza en flavonoides y vitaminas antioxidantes (C y E), que previenen la arteriosclerosis. f) Antianémica. La granada mejora la anemia debida a la falta de hierro. Su riqueza en vitamina C y su aporte de cobre facilita la absorción del hierro de la dieta. Seguridad: Los profesionales de la salud que tienen instrucción formal practican muchas técnicas complementarias, de acuerdo con los estándares de organizaciones nacionales. No obstante, este no es el caso universal; es posible que se presenten efectos adversos. Debido a la limitada investigación existente, en algunos casos solamente hay poca información disponible sobre la seguridad del tratamiento. Alergias Evítese en personas que tienen alguna alergia conocida o hipersensibilidad a la granada. Efectos secundarios y advertencias La raíz/corteza del tronco de la granada se debería utilizar únicamente bajo estricta supervisión directa de un profesional médico calificado que indique su uso apropiado. En la medicina china tradicional, la cáscara de la fruta de la granada no se recomienda que se tome de forma concurrente con aceite o grasas si se usa para tratar parásitos. Dentro de las reacciones de hipersensibilidad se incluyen el prurito (picazón aguda), angioedema (hinchazón) y bronco espasmo, las cuales han ocurrido con la ingesta de granada. La granada está contraindicada en pacientes con hipersensibilidad conocida a la granada y en pacientes con diarrea. Las personas alérgicas a la planta parecen estar en mayor exposición de peligro de alguna reacción alérgica a la granada. Se debe usar con cautela en pacientes con asma. La cáscara de la granada seca puede contener aflatoxina, la cual es un potente hepatocarcinógeno (puede provocar cáncer en el hígado) y toxina. La raíz y el tallo de la granada contienen pellertierine y las sobredosis por vía oral pueden provocar efectos similares a la estricnina en forma de excitación sexual de reflejos que puede escalar a parálisis. En altas cantidades, las personas pueden experimentar vómitos y émesis con sangrado (vómito), seguido de mareos, escalofríos, trastornos de la vista, colapso y una posible muerte debido a una deficiencia respiratoria. Evítese en pacientes con hipertensión (alta presión sanguínea) e hipotensión (baja presión sanguínea). Se ha reportado que la granada causa náuseas, vómito, ceguera total temporal, hipersensibilidad caracterizada por la urticaria, rinorrea (flujo nasal), ojos irritados y disnea (dificultad respiratoria). En teoría, el alto contenido de tanino puede provocar también una toxicidad en el hígado o carcinogenicidad. Se debe usar con cautela en pacientes con disfunción hepática y en pacientes con drogas hepatotóxicas. Grandes cantidades de aflatoxina B-1 pueden estar presentes en la cáscara de la granada seca. La aflatoxina es un carcinógeno conocido que es un agente patogénetico del hepatocarcinoma. Embarazo y lactancia La granada no es segura durante el embarazo si se administra vía oral. La corteza, la raíz y la cáscara de la fruta pueden estimular la menstruación o las contracciones uterinas. No existe información disponible suficientemente confiable sobre la seguridad de aplicar la granada en la piel durante el embarazo y la lactancia. Las posibles interacciones: Interacciones con drogas En teoría, el uso concomitante de la granada y otros agentes por vía oral puede provocar precipitación de algunas drogas debido al alto contenido de tanino de la granada. Separe la administración de drogas orales y hierbas que contengan tanino por el más largo período de tiempo posible. El jugo de la granada puede tener efectos inhibidores aditivos de la enzima de conversión de la angiotensina (ACE). La presión arterial y los niveles de potasio se deberán monitorear. Dentro de los inhibidores de la ACE se incluyen el captopril (Capoten®), enalapril (Vasotec®), lisinopril (Prinivil®, Zestril®), ramipril (Altace®) y otros. Se ha mostrado que el jugo de la granada aumenta la actividad de la enzima de conversión de la angiotensina (ACE) sérica y disminuye la presión sanguínea en personas de edad hipertensas (presión arterial alta). En teoría, el uso concomitante con el jugo de la granada puede provocar efectos anti-hipertensos aditivos (disminución de la presión sanguínea). Se debe usar con precaución. La granada podría afectar la forma en la cual el hígado descompone ciertos medicamentosPomegranate may affect the way in which the liver breaks down certain drugs. La granada podría aumentar el riesgo de efectos secundarios nocivos con drogas estatinas como la Pomegranate may increase the risk of harmful side effects with statin drugs such as rosuvastatina (Crestor®) yand la simvastatina (Lipitor®), que se toman para reducir el colesterol en la sangrewhich are taken to lower blood cholesterol. Interacciones con hierbas y suplementos alimenticios La cáscara y la raíz/corteza del tallo de la granada contienen hasta 28% y 25% de taninos, respectivamente, en comparación con 12.9% del té negro y 22.2% del té verde. El contenido de tanino de varias hierbas puede interactuar con el hierro, formando complejos no absorbentes. Algunos estudios han concluido que si las hierbas que contienen taninos se consumen a la hora de comer, se formarán complejos no absorbentes con el hierro, zinc y cobre. Ha surgido preocupación de que los taninos puedan afectar la administración de productos suplementos de hierro. Se desconoce el punto hasta el cual la cantidad de tanino en la granada puede afectar la absorción de hierro en términos clínicos. Hasta tanto no se tenga más conocimiento, se recomienda a los pacientes que necesitan suplementos de hierro que separen las horas de administración de estos dos compuestos en una a dos horas. El jugo de granada puede tener efectos anti-hipertensos (disminución en la presión arterial). En teoría, el uso concurrente del jugo de granada con otras hierbas y